miércoles, 27 de septiembre de 2023

Crónica del #PleGramenet de septiembre. Fachatez.




Seré breve. Santa Coloma de Gramenet es una ciudad de unos 120 mil habitantes. Quizás más. Parecemos menos. Esta ciudad, imagínense, está llena de asuntos que tratar para mejorar la vida de su gente. Desde temas grandes a pequeños, desde un container a qué hacemos con Can Zam, de la seguridad al acceso a la vivienda pasando por la limpieza o esa caca en la acera que se perpetúa en el tiempo, la precariedad laboral, la ausencia de espacios juveniles, la no presencia del pluralismo de la ciudad en los medios de comunicación municipales. Que los plenos municipales en nuestra ciudad no son de interés público, lo demuestra el escaso seguimiento que han tenido de manera presencial y de manera virtual en los últimos tiempos. Que la ciudadanía colomense no quiera saber o no le interese lo que pasa en los plenos, es un problema. Que de repente, los plenos se estén convirtiendo en un circo, es otra cosa. La presencia de la extrema derecha en nuestro consistorio no es nueva. Ya tuvimos a los nazis de Plataforma y ya sabemos cómo se las gastan y cómo condicionan el debate. Recordamos aquellas intervenciones agresivas, extensas, plagadas de referencias históricas llenas de ranciedades, fascistas, y que fueron combatidas convenientemente por aquellos y aquellas que veían en su presencia en el consistorio colomense una anomalía que dañaba nuestra historia de ciudad luchadora, roja, diversa y abierta. Pues bien, esa extrema derecha ha vuelto. Decía Marx que la historia se repite dos veces la primera como tragedia y la segunda como farsa. Pues bien, si la primera parte fue una tragedia, después de lo visto ayer podemos hablar de farsa. Está claro que hay muchos asuntos del pleno municipal que son farragosos y poco dados al debate, debates que además pueden acabar llevándonos a un fangar del que Esteve Serrano te saca cagando ostias si no andas con la precisión requerida. Vale. Otra cosa es el espectáculo dantesco que se vivió ayer. Hacer ahora aquí un compendio de las sandeces que llegó a decir el regidor de VOX, es innecesario. Porque acabaríamos reproduciendo en clave jocosa toda una serie de intervenciones destinadas precisamente a esto, a que se hable de él y de sus cosas. Que estemos esperando que llegue el próximo pleno para ver qué dice. Que nos pueda el morbo de enfrentarnos a su cuñadismo provocador y, llegado el caso, hacer profesión de antifascismo con algun exabrupto que al tal cuñado se la bufa impecablemente. Es más, podemos caer en la tentación de, sabiendo que el susodicho va a hacer alarde de sus mierdas, presentarnos como los o las paladines de algo y sacar la cabeza como lo que sea. Feísimo. Así que el debate está abierto. ¿Qué hacer? Lenin dijo algo sobre el tema, pero no sé si se refería a qué hacer cuando tienes en el pleno municipal a dos representantes de una formación política que te hacen considerar a los representantes del PP, en este caso al señor Jurado, como un señor, un caballero, un gentleman, un venerable político que solo quiere que seamos todos felices y estemos tranquilos y que consigue que Rubiales no sea considerado persona non grata en Santa Coloma porque a ver, que te consideren persona non grata es algo muy desagradable y como es tan así el señor Jurado, pues se quita de la moción y así se aprueba y ha conseguido algo que si te pidiera otro no se o darías y tú se lo das en aras de la concordia y que, al fin y al cabo, no es de VOX. A esto estamos llegando. Solo llevamos un pleno propiamente dicho y ya hemos llegado al punto de que la sala esté llena de gente para ver qué pasa. Para aplaudir a los nuestros y para aplaudir a los otros. En la sala hay de todo un poco, diversas clacas, gentes que fuimos y ya no somos, los representantes de entidades que van a pedir palabra y para hacer frente desde la dignidad a la cantidad de tonterías que puede decir un representante electo y votado por miles de colomenses, al menos dos mil y pico. Y uno se pregunta, pero de verdad del dichoso ROM sacrosanto que dirige los destinos de funcionamiento de nuestro pleno no tiene ninguna herramienta que diga que según qué cosas no es que no se puedan decir, es que no se pueden llevar a pleno porque son motivo de joder que no. Y así ha de ser el representante de una entidad como Entenem el que ponga los budells en una intervención para reivindicar la dignidad, la firmeza y que no les tenemos miedo. Porque el miedo que infunden se basa en la impunidad para decir lo que les de la gana y que como mucho nos riamos de su desfachatez. Que en este caso es fachatez. Estamos hablando de público asistente. Datos novedosos, presencia de personas vinculadas al PSC local que se personan en el pleno, cosa que antes no pasaba, pero que ahora pasa. Desde personas que fueron, a personas que son, a personas que aspiran a ser. Pero ahí estaban. Caras conocidas, caras desconocidas pero que aspiran a serlo. Y familia y amigos, pero no del PSC. Un dato. Para ir al pleno ya no basta con la voluntad de ir al pleno, hay que pasar un control. Y esperar en una salita a que te den el permiso como civil que eres y no estás vinculado a ningún partido con presencia en el consistorio, para que te dejen subir. No es humillante, pero te sitúa bastante bien en tu nueva situación. Tú no eres nadie, espera aquí. Y si hay sitio, te meto. Y si no hubiera sitio, pues es que claro, usted ya no es nadie, ni familia de nadie. Entiendes, francés. Cosas que pasan en la nueva configuración. Una configuración y unos plenos en los que, hasta el momento, no se ha hablado de asuntos. Ayer por ejemplo, se soslayó ostensiblemente, clamorosamente, el tema del Institut Nou. Ya saben, los barracones de Can Zam, que han sido prorrogados hasta que no haya una decisión por parte de alguien y ese alguien no somos ni tú ni yo, y quién sabe ya quién puede ser, pero alguien debe serlo. Hasta que no tengan claro dónde leches va el Institut Nou no habrá caso y como no sabemos dónde va a ir porque Santa Coloma es tan extensa como la extinta Unión Soviética y debe ser muy difícil buscar un emplazamiento alternativo al que ya tenían en Safaretjos, pues ahí estamos, esperando. Esperando a que alguien tome una decisión. Y los barracones ahí siguen. Que me dirán, los barracones están mejor que algunas escuelas e insititutos de la ciudad, te lo compro. Pero no está bonito que en 2023 ya, casi acabando el año, estemos así. Este punto que pareciera interesante, fue despachado con un nosecuantos. Tan frío como un apoyo a las trabajadoras de Serveis Socials de 5 segundos contados. Tan frío como Islandia, por ejemplo. Y las mociones pues eso, tú quieres un show, nosotros tenemos un show. Va, solo una cosa, lo de decir que es que Can Peixauet tiene una pronunciación difícil como argumento para cambiarle el nombre, vamos hombre por favor. A tu casa, que decía mi padre, a cagar a tu casa. A tu casa. Ruegos, preguntas, calles que dijeron y que no están, y, también de soslayo, la piscina de Can Zam, se acuerdan, aquello, pues parece que no contentos, se insiste en el tema. Pero poco. Que aquí hemos venido al show. Y pudo haber sido peor. Será peor. 

martes, 26 de septiembre de 2023

Karpov


Qué, qué tengo que hacer. A ver. Dime. Qué tengo que hacer. Ya sé que tú harías esto y lo otro y te subirías a la mesa y agarrarías de la pechera al tipo este y le pondrías en su sitio y que eres muy valiente y que todo lo haces porque eres genial y que has pillado a la primera de qué iba todo esto y que no entiendes cómo puede ser. Pues es. Y es así y ya no lo voy a cambiar. Así que dime qué es lo que tengo que hacer pero no lo que harías tú sino lo que tengo que hacer yo. Y dímelo clarito, sin esos rollos magistrales y geniales que te marcas pero que no acaban de entenderse porque yo necesito que me lo expliques todo de manera sencillita y que yo lo vea. Y no me propongas cosas que sabes que no voy a hacer. Llevo ya rato mirando, no te preocupes que ya he mirado todo lo que tenía que mirar y ahora mismo no veo nada. Tú que lo ves, dímelo, dímelo y no te andes por las ramas. Que ya sé que buscas que te diga que eres así, genial, bueno, tremendo, pero yo no soy así, yo soy de otra manera, no llego a tanto y no veo tan lejos. Es un problema, pero también puede ser una virtud. Así que no me pongas más nervioso y dímelo, si me lo quieres decir, y si no, al menos, no me pongas caras. Porque cada vez que me pones una cara, es que me descompongo y me da por pensar que no me estoy enterando, que no me aclaro, que la genialidad. Qué problema con la genialidad. Qué bien los genios y qué bien su rapidez, pero yo no soy así. Y ya no voy a ser así, así que hazte a la idea de que no llego a más y no te hagas de rogar. Dime qué tengo que hacer, pero que yo lo vea. No me dejes luego a mi la responsabilidad y que sea yo el que tome las decisiones. Porque no. 

lunes, 25 de septiembre de 2023

Syd Barrett y el origen de Pink Floyd - Roddy Bogawa y Storm Thorgerson


El enigma de Syd Barrett sigue fascinando y estando presente en los corazones y cabezas de quienes alguna vez hemos sentido algo por la música de Pink Floyd. Y no somos pocos, al menos, los que seguimos teniendo la música de Pink Floyd en la cabeza o en el subconsciente aunque haga tiempo que no la escuchamos. Desde jóvenes que descubren a un grupo diferente que les coloca en un estadio diferente de las etiquetas a las que debemos enfrentarnos en esta sociedad donde todo ha de ser reconocible, hasta puretas que todavía sienten que esa música no está caducada y pueden lucir con orgullo sus gustos musicales, la imagen de Pink Floyd sigue presente en camisetas, muchas camisetas, y demás adminículos que nos sirven para demostrar que nosotros sí que lo hemos pillado. Este documental, Have you got it yet? pero que en Movistar han decidido llamar Syd Barrett y el origen de Pink Floyd, es el enésimo, pero con voluntad de ser el definitivo, intento de contar esa historia que todos nos sabemos y que todos queremos interpretar a nuestra manera. Syd Barrett fue el primer impulsor creativo de la banda que él mismo bautizó, creando un mundo, una música, algo, que fue tan diferente y efímero que en solo dos años sirvió para dar gasolina a toda una trayectoria del resto de la banda, a la creación de un oscuro culto a Syd Barrett como artista maldito víctima de los excesos de las drogas, a la emulación, a la parodia, al aprovechamiento económico de un legado inconexo y frágil, a todo un compendio de asuntos, especulaciones, imágenes y canciones que ya ven, en 2023 todavía nos tienen dando vueltas sobre el tema. Qué le pasó a Syd Barrett. ¿Le pasó realmente algo? ¿Se quedó pajarito? ¿Quería Syd Barrett ser Syd Barrett? ¿El negocio musical es compatible con una creatividad discontinua o con una creatividad que se agota o con una creatividad que se anula? La historia está contada en este documental con el cariño hacia el personaje de todo un grupo de amigos y amigas, familia y conocidos, compañeros de banda y bandas, que hablan con veneración del personaje, pero que siguen sin ponerse de acuerdo en el porqué y en el cuándo y en quién tuvo la culpa. Y está bien que así sea, porque no puede haber una versión definitiva, aunque este documental lo pretenda ser y quizás lo sea, definitivo en que lo deja abierto. La nostalgia, el preguntarse qué pudo haber sido, si a Syd Barrett le gustarían los Pink Floyd, qué vida llevaba realmente, el legendario encuentro mientras la banda grababa Wish you were here, la desvinculación con la música, o quizás... ese es el encanto que todavía arrastra la figura de Syd Barrett. Por eso, viendo el documental, lo primero que he pensado es que quiero tener aquella camiseta que me compré en la calle Tallers y que nadie la tenía porque casi nadie sabía quién era Syd Barrett y todavía hoy, cuando queremos comenzar un concierto tocamos Interstellar Overdrive porque no hay manera mejor de comenzar un viaje sonoro que yéndote de viaje sonoro e invocando de alguna manera al viejo Syd, que quiso dejar de ser Syd, pero que para nosotros sigue siendo Syd y sus canciones, presentes en todo el documental (hay algunos fallos incomprensibles como ilustrar con canciones del Barrett el disco The Madcap Laughs y viceversa) y no te podría destacar ninguna pero siempre estás a tiempo de ponerte el primero de Pink Floyd, los dos de Barrett en solitario, bucear entre las canciones no publicadas pero ahora ya disponibles en buena calidad que salen en la caja aquella que sacaron hace unos pocos años (Scream thy last scream y Vegetable Man) o escuchar su testamento cantado muchísimo antes de que dejara de grabar, el Jugband Blues. Syd Barrett cantaba aquí que agradecía que le dejásemos claro que no estaba aquí. Pero sí que está.  

domingo, 24 de septiembre de 2023

Oppenheimer - Christopher Nolan

Las películas de Christopher Nolan se han convertido en un acontecimiento, porque tienen algo. Es un algo que está relacionado con una complejidad, bien estructural, o formal, o argumental, que no las hacen aptas para un público que vaya simplemente al cine o se vaya a sentar delante de la pantalla para 'pasárselo bien', o para estar entretenido un rato con una buena historia. Sus películas parecen buscar siempre algo más, un esfuerzo por parte del espectador para que sienta que esa película no es una historia más. Incluso sus películas de super héroes, tienen que tener algo. Bien. Oppenheimer, su última película, podría ser algo así también, pero ayer, viéndola en pantalla grande, tuve la sensación de estar viendo una película, un biopic, que podría haber firmado cualquier otro director, director de los buenos, ojo, pero que no tenía porque quizás no podía, tener ese rollo especialito que tienen sus películas. Sí, efectos sonoros y visuales al margen, dado que estamos hablando de la vida de un físico y de alguna manera tenemos que representar 'la física' en la pantalla. Pero aquí estamos delante de otra historia. Una historia que es sencilla, es una vida, y es complicada por los dilemas morales que plantea y, también, por la enésima denuncia de la represión ideológica que se llevó a cabo en la democracia modélica por excelencia. Oppenheimer nos cuenta la historia de un físico, un intelectual, un comunicador y un aglutinador, que se convierte en el artífice de la primera bomba atómica. Una persona que sabe que está haciendo lo que está haciendo para que no se haga nunca más. Pero que no es consciente de que las personas son personas, los políticos políticos y la guerra no es algo que se reduzca a imponer el poder por la destrucción, sino que la guerra es otra cosa y estar en guerra algo muy lucrativo. La película es entretenida, muy entretenida, porque los saltos adelante y atrás en el tiempo nos meten en una vida donde la relación y simpatía de Oppenheimer por las causas progresistas (especialmente significativas son las referencias a sus apoyos a la República española), será crucial en su trabajo y en su final. Ser de izquierdas, tener relación el partido comunista o con comunistas en general, marca su vida y sus relaciones y será utilizado para quitarlo de en medio cuando el enemigo dejen de ser los nazis y pasen a ser los comunistas como si los comunistas no hayan sido siempre un enemigo. La película avanza por el camino y los enfrentamientos que tienen lugar hasta que la bomba se hace y se lanza y luego se convierte en trepidante cuando se pasa al juicio que no es un juicio por el cual se le quiere apartar de la seguridad de los Estados Unidos por su filiación y por su convencimiento de que lo que se ha hecho con la bomba finalmente estaba mal. Y que podría ir a peor si se hace una bomba más grande, la bomba H. Esa parte final sin embargo necesitaría una coda algo más grande, una explicación de qué le pasa y cómo queda Oppenheimer una vez que es derrotado y apartado, aunque hay al final un reconocimiento casi póstumo. Qué pasó con. Y en su cabeza. La película hace pensar, claro. Una bomba para acabar con todas las guerras. La entrevista con el presidente Truman, es reveladora. Los interrogatorios a Teller, por ejemplo, también. La figura de la mujer de Oppenheimer, Kitty, mucho. Una película muy interesante, con un reparto de excepción, espléndidamente realizada, que no tiene nada de especial salvo por una historia que es la historia de nuestro propio afán de autodestrucción disfrazada de redención o progreso. O quizás de nuestro afán por progresar proporcionando nuestras propias armas para terminar con todo. Como si eso fuera suficiente para pararlo todo. Como si las personas fuéramos científicos. Como si los científicos no fueran personas. 

viernes, 22 de septiembre de 2023

Pregunta


Inmediatamente después de hacerle aquella pregunta, aquel se lanzó a por él con toda una serie de argumentos que más pretendían demostrar que él tenía el poder de lanzarlos que de convencer con argumentos de alguna manera creíbles. Así se puso a decirle de muy malas maneras que el conocimiento adquirido es razón suficiente para tener una autoridad sobre un tema por mucho que todas las personas tengamos un entendimiento y un enfoque personal de los asuntos. Sin embargo, bajo su punto de vista, sin saber no se puede hablar y sin manejar los recursos y los términos adecuados, todo lo que se pueda decir es inexacto. Saber, todo el mundo dice saber, pero solo unos pocos saben, mucho más cuando de lo que se habla es de algo concreto sobre lo que no se puede especular o lanzar ideas sin estar basadas en algo sustanciable. Seguidamente comenzó a elaborar su propio discurso en el que no dejaron de aparecer los recursos propios de quien quiere demostrar que, efectivamente, ha adquirido unos términos y giros que a los demás nos parece que delatan algo más. Algo que no quisimos decirle. En este mundo, dijo, vivimos rodeados de personas que no saben ni quieren saber, que no conocen ni quieren conocer, que no se molestan en esforzarse por ser cada día algo mejores, o por un mundo mejor, o por un espacio concreto del territorio mejor. Y, como siempre, nos acaba dando la impresión de que se enfada. Que le enfadamos. Y siempre se enfada cuando se lo decimos. Siempre se enfada cuando le preguntamos. Por eso le preguntamos. Por eso nos gusta tanto. 

jueves, 21 de septiembre de 2023

En aquel castillo


En aquel castillo, nos dijeron, había vivido una gran dama que había muerto de pena abandonada por un marido infiel que se había ido con una duquesa rusa a dar la vuelta al mundo y había muerto a pocos kilómetros de allí, en París, después de una noche de juerga. Aquella gran dama, cuyo nombre no recordamos, escribió varios poemas en los que reflejaba la situación de abandono en la que se hallaba, en aquel castillo, pero no nos enseñaron esos poemas. Seguimos avanzando por los pasillos del castillo y yo me asomé por uno de los ventanales y me dijeron que no, que mejor no me asomara, porque podía ser peligroso. Les comenté que qué peligro había, que nadie iba a matarme de un disparo de arcabuz, por ejemplo. Recuerdo que tú te reíste. Pero los guías no. Seguimos caminando y cuando ya llevábamos un rato noté que a tu lado se había situado una mujer bastante mayor, vestida con un traje que parecía bastante pasado de moda, igual que su peinado. Ella era viejísima. Tú dijiste lo que yo tenía en la cabeza. Esta mujer igual es la gran dama. Lo dijimos en nuestro idioma, pensando que no nos iban a entender. Pero la mujer, un milagro, entendía nuestro idioma, es más, era compatriota nuestra. Nos preguntó de dónde éramos y estuvimos un rato hablando. Efectivamente era aquella gran dama de la que hablaban y sí, tenía casi 115 años. Y no se había muerto. Los guías se miraron extrañados, hicieron unas llamadas, hablaron con la señora, comprobaron que era cierto. Se llevaron a la señora y la visita continuó. Subir a una torre, el frío en la cara, bajamos, salimos del castillo y buscamos una cervecería que nos habían recomendado. Cuando volvimos, leímos en las noticias que habían cerrado y vendido el castillo y que probablemente lo derribaran para construir una réplica de una catedral gótica. 

martes, 19 de septiembre de 2023

En cristiano


En cristiano. Hoy por primera vez se ha podido hablar en catalán, euskera y galego en el Congreso de los Diputados. Hoy, con un Congreso funcionando desde hace décadas, se ha dado un paso para reconocer que este Estado es un Estado en el que se hablan diferentes lenguas que tienen el derecho a ser conocidas y reconocidas como lenguas del Estado. No son exotismos folclóricos para momentos señalados y para el resto de cosas ya tenemos la lengua común de todos los españoles. Que la Constitución nos la hemos dado entre todos pero la lengua castellana, no. Y sí, es cierto que aquí en Catalunya hay muchos catalanes que tienen (tenemos) al castellano como nuestra primera lengua de uso y de pensamiento, pero eso qué tiene que ver con que el catalán no sea una lengua que es nuestra y que hay que conocer, hablar, aprender, reconocer, apreciar, también en el resto del Estado. Y lo mismo con las otras dos lenguas, galego y euskera. Hasta aquí el discurso oficial, hoy es un día para estar contentos. 

Pero es un día para estar alarmado. No es porque no lo supiéramos, lo hemos sabido siempre, pero hoy hemos tenido una prueba más de que en este país, en este Estado, hay una parte de él que odia furibundamente a casi todo el mundo. Odiar al que habla diferente, al que piensa diferente, al que se viste diferente, al que siente su género de manera diferente, al que ama diferente, al que es de otra manera de lo que ellos y ellas piensan que es ser un buen español, qué coño, un español. Ni bueno ni malo, español. Los demás no somos españoles. La reacción de la extrema derecha devolviendo los pinganillos para la traducción es dantesca. No querer escuchar a alguien, a un representante del partido en el gobierno porque habla en gallego, es la cosa más ridícula que se puede imaginar. Salir del Congreso devolviendo los pinganillos, es pueril y significa que, en su imaginario, eso no es hablar. Que esa gente no es, no somos. Que nos harían callar si pudieran. Que lo harían. 

Y estamos aquí con las dudas y las exigencias. 

lunes, 18 de septiembre de 2023

El Conde - Pablo Larraín


Al ver el cartel piensas que fíjate que es una película donde se van a bufar de Pinochet. Cuando se cumplen los 50 años del infame golpe de Estado que el general Pinochet perpetró contra el gobierno de Salvador Allende, piensas, los chilenos con Pablo Larraín al frente, se toman merecida venganza contra el dictador y se van a pitorrear de tan augusta figura. Y sin embargo, no. Porque la idea de partida, por la cual Pinochet es un vampiro y no está muerto porque los vampiros para morir necesitan que los maten de una determinada manera, en principio puede hacer gracia y da lugar a situaciones grotescas. De hecho, toda la película es grotesca. Pero las ganas de cachondeo se te quitan cuando te das cuenta de que se está hablando de un personaje sanguinario, de unos personajes sanguinarios y desalmados, de unos personajes que solo han buscado y buscan un beneficio personal a costa de cualquier cosa, que traicionan, matan, mienten, matan, matan, roban, te sacan el corazón y matan porque sí, porque quieren y porque pueden. Y Pinochet, que quiere morir, no quiere morir y sus hijos que quieren que muera solo quieren más dinero y si malo es Pinochet mala es Lucía Hiriart y así todo hasta que todo se convierte en una narración donde nada hace gracia porque todo es tan alucinante que es verdad. Hasta la omnipresente Margaret Thatcher como voz en off es tan surrealista que es posible. Porque no estamos hablando de personajes inventados, estamos hablando de cosas que pasaron. Y qué valientes los chilenos, y qué valiente Pablo Larraín capaz de hacer una película como esta, de contar su historia de esta manera, sin reconciliaciones, sin don't look back, sin todas esas mierdas. Pinochet, vampiro, chupasangres, nunca muere. Y está bien saberlo para seguir preparados. 

viernes, 15 de septiembre de 2023

Una mierda en la calle Sant Joaquim


Quisiera aprovechar este espacio que se me brinda para enviarle un abrazo afectuoso a la persona dueña del animal que ayer tuvo a bien no recoger la caca que su querido compañero de vida depositó justo en la puerta del edificio donde resido. Una bonita caca que ayer por la tarde presentaba un aspecto fresco y lozano y que hoy, a mediodía, todavía se encontraba en el mismo sitio ya con una forma más secuna y decrépita pero todavía allí, oiga, que en la Calle Sant Joaquim no tenemos porque estar todo el día con la calle limpita e inmaculada y por lo visto nos tenemos que conformar con tener una mierda durante todo un día allí expuesta sin que a nadie se le estremezca el alma ni un poco. Quisiera recordar aquí y ahora también a aquella gloriosa caca que hace unos años, en mi anterior domicilio sito también en la Calle Sant Joaquim estuvo acompañándonos durante toda una semana de manera imperial en la acera y que solo el paso del tiempo y que alguien la pisó tres o cuatro veces, impidió que la caca estuviera allí todavía. Si a eso le sumamos el aromático fulgor que desprende la Calle Sant Joaquim gracias también a los pixums de nuestros queridos compañeros animales cuyos dueños no se dignan a relimpiar con la botellita de agua y que son capaces de crear microespacios llenos de una vida diferente como podríamos encontrar cerca del Fray Lluís, pues tenemos a la Calle Sant Joaquim como una suerte de pipican a cielo abierto que oiga, posiblemente a nadie le importe porque todo está bien y total allí solo hay talleres y casitas bajas y todo eso que se dice de la calle Sant Joaquim, pero quisiera recordarle al Ajuntament y al Equipo de Gobierno que aquí, como sucede en otros muchos barrios de la ciudad, aquí también somos gente y que te acostumbras a sortear mierdas de perro y a oler a meado, pero que yo que sé. Que felices fiestas para todos y que no quisiera que mis palabras enturbiaran la buena marcha de todo en general pero que cuando se habla de seguridad y de civismo y todo eso, pues que una de las tareas debería ser la de tener la ciudad decorosa y eso no pasa porque el Ajuntament no llega o algo, pero que no pasa nada y larga vida al rock and roll. 

jueves, 14 de septiembre de 2023

Mexicalcoatl


Yo no recuerdo, pero cómo me voy a acordar, aunque creo que todo comenzó con la eterna discusión sobre si el tequila se tomaba con cerveza o sin cerveza y derivó la cosa en que en realidad el tequila es Mezcal pero se llama de otra manera por un tema de demonización de origen y yo no me lo acababa de creer porque el sabor del mezcal me pareció diferente y lo mismo me dejé llevar por los conejos de los que hablaba la etiqueta y la mente se me fue, y el gusto claro, a eso que huele y sabe aunque no lo pruebes, el conejo cuando lo estás desollando y lo estás despellejando, y que el mezcal no estaba frío y estaba natural y todo eso se fue complicando a la tercera o cuarta ronda y procuraba todo el tiempo no caer en el tópico del viaje y del perro y del maestro y del otro mundo y ver los muertos y las calaveritas y los diablitos y el pueblo asándose de calor y las barbas de varios días y estaba haciendo esos esfuerzos bien notorios por parecer el más maduro de la mesa y en realidad no hacían falta porque ya lo era sin necesidad de demostrar nada y fue entonces cuando me di cuenta de que algo no iba bien y no sé lo que era pero veía que la gente bailaba y nadie, absolutamente nadie, bailaba bien, o con algo de ritmo, con algo de gracia, porque siempre hay alguien que baila con algo de gracia y en este caso los doce mil conejos me hacían no apreciar ningún tipo de ritmo en los bailes de la gente y estaba pensando en todo eso cuando me encontré sentado en un banco de una calle que no identifiqué hasta algunas horas después y no estaba especialmente mal, no tenía ganas de vomitar, ni me dolía la cabeza, ni tenía la boca pastosa, ni me había cagado encima, ni mucho menos meado, estaba bien, entero, pero ya no llevaba la ropa de la boda, estaba vestido como para ir a caminar por la mañana y la calle era otra calle que en otro tiempo yo frecuentaba mucho y que no tenía bancos o no los recuerdo yo y pensé que el ayuntamiento no dejaba de hacer cosas y más cosas y no conseguía recordar el nombre de los novios y un conejo saltó encima del banco y me miró y me quiso explicar algo sobre Teotihuacan y me acordé de ti. Claro. 

martes, 12 de septiembre de 2023

Salvador Seguí Rubinat. El Noi del Sucre - Antología


En el centenario del asesinato de Salvador Seguí, El Noi del Sucre, es todo un acierto que se haya publicado esta antología con sus textos escritos y discursos recopilados para saber de manera cierta qué pensaba esta figura mítica del anarcosindicalismo e interpretarlo por uno mismo sin tener que hacer caso de quien quiere arrimar el ascua a sus múltiples sardinas. Salvador Seguí es, como digo, una figura mítica de un tiempo en el que la Confederación Nacional del Trabajo, la CNT se configuraba como un espacio anómalo en el panorama político europeo, la principal central sindical del país en competencia con la UGT, seguía los postulados anarcosindicalistas cuando esto ya era algo que en el pensamiento general europeo parecía superado. Pero es que, leyendo lo que uno lee, hay una diferencia muy grande entre lo que uno tiene en la cabeza respecto a los anarquistas del aquí y ahora, de la revolución sin tregua, de la vida al margen, de tantos tópicos que los propios anarquistas (o quienes se han llamado así y quienes les han hecho palmas) se han esforzado en muchas ocasiones por acentuar. El pensamiento de Seguí va mucho más allá. Y es lógico que entrara en contradicción, a veces profunda contradicción, con quienes veían en el anarquismo como una idea que se debía plasmar en la tierra y como nos viene a decir Seguí, un ideal que solo con herramientas como el Sindicalismo se podría llegar a albirar. Porque para que quede claro, Seguí es un revolucionario, pero como dice la canción de Seguridad Social 'no quiero hablar de la lucha si no estamos preparados'. Es decir, Seguí nos dice que en el caso, hace de esto más de cien años, que por un movimiento X, el poder recayera en el proletariado, no lo deberían aceptar porque todavía no están preparados para poder ejercer ese poder de la manera que sería la correcta. El ejemplo de la Rusia soviética, contemporáneo, es para Seguí fundamental. Una revolución que se organiza y se ejecuta y se triunfa en un tiempo récord y una clase que debe organizar no solo un país, todo un imperio, de manera improvisada. Esto para Seguí es un error y, aunque aplaude en un principio la revolución bolchevique e incluso quiere meter a la CNT en la Tercera Internacional, al poco retrocede y busca su propio camino. En sus textos se incide mucho en esto, la preparación, la formación, la educación, la organización, como principal herramienta revolucionaria, casi mucho más que la acción directa y mucho menos el terrorismo, que repudia. Un pensamiento avanzado y que puede llamar a mucha gente a pensar que, hoy, Seguí sería... o no sería. No lo sabemos. Incluso se atreve en su tiempo a contestar a quienes le acusan de querer hacer política, 'ser político', ya que sus ideas se salen del tópico y hay que encajarlas de alguna manera. Un traidor para algunos, un visionario para otros, al final, Seguí es víctima de la violencia que no se detiene a mirar quienes son los buenos o, precisamente, se encarniza con los que pueden proponer posiciones que atraigan a las masas y salva a quienes solo entorpecen con su afán acelerador de las cosas. A Seguí lo mata la pistola pagada por los burgueses de Barcelona, burgueses que pagarán poco después la dictadura de Primo de Rivera y que más tarde harán lo propio con la de Franco. Unos burgueses que a veces vestidos de catalanistas, otras veces a conveniencia, serán mortales enemigos del pensamiento de Seguí, pero no por su virulencia o por su ferocidad o histrionismo, sino por el peligro que suponía la capacidad de organización y de cambiar la mentalidad de la gente que escuchaba un discurso con el suyo. La revolución es muchas cosas y no las que nos creemos. Un libro que abre los ojos y que es necesario leer. 

lunes, 11 de septiembre de 2023

50 años del golpe de Estado en Chile


Hoy, 11 de septiembre de 2023, se cumplen 50 años del infame golpe de Estado que, financiado y estimulado por el gobierno estadounidense y con la ardorosa complicidad de los poderes económicos chilenos, ponía fin al gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular, iniciando una brutal represión por parte de los militares comandados por el no menos infame Augusto Pinochet que comenzó con el atroz bombardeo del Palacio de la Moneda donde se encontraba el Presidente que terminó suicidándose. Este aniversario, no por ser el 50º es más o menos sentido, pero ya se sabe que los números redondos tienen un atractivo especial. En este caso, el 50º ha servido para llevar a cabo en Chile un acto y diversos actos de memoria para recordar tanto el Golpe, al presidente Allende y a los miles de represaliados y desaparecidos. Parece una anécdota pero un acto como este, con presencia institucional de presidentes a primer nivel, con vídeos de algunas de las principales cancillerías incluída la de España, significa mucho como acto de reconocimiento y de no olvido o maquillaje de lo que fue. Un golpe de estado fascista, criminal y despiadado, con uno de los personajes más abominables como fue el General Pinochet, que encarnaba todo lo cruel y repugnante que encarnan los fascistas. El influjo de este golpe de estado, de la tragedia que sucedió, fue magnificado para muchos de nosotros y nosotras, niños nacidos en los 70, por el impacto que tuvieron las canciones, las músicas, que tuvieron origen en aquellos años en Chile. Hablaré de mí. Mi padre tenía 4 discos. Dos de Quilapayún y dos de Víctor Jara. Uno era el de El Pueblo Unido jamás será Vencido. Era un disco grabado justo después del golpe y era un disco oscuro, triste, incluso la canción que daba nombre al disco, que es un himno de combate, sonaba triste, pesado. Era himnótico. El otro disco, el Adelante!, estaba grabado algo después y sus canciones tenían otro brío. Sin duda, en casa sonaba más el Adelante que el otro. De Víctor Jara estaba el de Te recuerdo Amanda y el Canciones Póstumas. Te recuerdo Amanda contenía buena parte de las cancionacas por las que Víctor Jara es quien es. Fue quien fue. A desalambrar, La Partida, A la Molina no voy más, Recabarren, Puerto Mont, Plegaria por un Labrador, estaban todas. Pero el Canciones Póstumas estaba grabado justo antes de que lo mataran. El disco incluía una canción de Labordeta sobre el propio asesinato de Víctor Jara a manos de los militares en el Estadio Nacional. Pero ahí estaban Caicaivilu, que me ponía los pelos de punta, El Pimiento, que parecía una tontería o que estaba contenida, pero que lo expresaba todo y por fin, Manifiesto que te congelaba la sangre, porque era premonitoria de algo, pero de algo bueno. Y sabías que a aquel tipo lo iban a matar y veías su foto riéndose mientras cantaba con la guitarra y joder. El impacto que tuvo todo aquello en tanta gente, las canciones, la poesía, las imágenes, el discurso de Salvador Allende, sigue siendo una herida profunda que nos duele tanto o más que otros sucesos más cercanos, más sangrientos, más... Chile nos duele de una manera especial y tiene que ver, supongo, la memoria de esas canciones, la memoria de nuestros padres y lo que siginificó de final de esperanza de una salida democrática hacia el socialismo, miedo, terror, desencanto... Ahora me hacen gracia aquellos que utilizan las frases de ese discurso como forma de enardecer a las masas o por su contenido heroico, y a mí me sale acordarme de canciones como la de Murieta detente, donde cantan a un bandolero al que van a pillar o toda la negrura de canciones como Con el alma llena de banderas o Compañero Presidente... Los malos ganan siempre. Los malos y su impunidad. Todo eso ha ido cambiando. Pinochet cayó, la democracia con todas las imperfecciones del mundo y un control abrumador por parte de quienes están todavía ahí reivindicando lo infame, avanza, y así hoy hay un Gobierno que puede y quiere hacer este homenaje, este recuerdo, este acto de justicia, que desde aquí, tan lejos y casi sin ninguna conexión con Chile, ni con Chilenos, ni nada, nos hace saltar alguna lágrima en el momento menos insospechado. Solo hace falta una canción. 

viernes, 8 de septiembre de 2023

Crónica del concierto de Los Fabulosos Cadillacs en Barcelona. Todos tus recuerdos olvidados.


Me dispongo a hacer la crónica de este concierto de Los Fabulosos Cadillacs de la misma manera que me dispuse a ver el concierto mismo, con la pretensión de hacer callar en mi mente las nefastas palabras de un tuitero que osó calificar a la banda de Vicentico y Cianciarulo como 'los Txarango argentinos'. Seguro que el hecho de que Los Fabulosos Cadillacs tuvieran un éxito masivo con canciones como Matador y Mal Bicho es motivo suficiente para que la legión de auténticos representantes de lo punk haya puesto en su punto de mira a los argentinos, pero el disparo es más bien una demostración de ganas de seguir siendo cuando hace tiempo que ya no nada. El concierto de Los Fabulosos Cadillacs me llega casi in extremis, en el tiempo de descuento, gracias a una maniobra de emergencia y puedo acoplarme al batallón colomense destinado a tal efecto. Todos los presentes hemos visto o creemos haber visto a Los Fabulosos alguna vez, hay quien lo ha intentado varias veces y no lo consigue. Yo creo que los vi una vez y no fue en el Razzmatazz porque yo recuerdo un fondo de ladrillo rojo como de pabellón polideportivo y el Razz no lo tenía. Sin embargo, las fechas dicen que tuvo que ser allí. ¿No hubo otro? Año 1998 o 1999, con la gira Calaveras y Diablitos que les trajo con Aterciopelados... aquel fue un conciertazo con mucha base del Fabulosos Calavera, que es el disco que me volvía loco. Un disco donde había mucho menos ska, salsa o ritmos latinos para adentrarse en algo oscuro, obsesivo, con muertos, fantasmas por doquier, un disco brutal. El siguiente, La marcha del golazo solitario ya era otra cosa, con muchas cosas dentro metidas. En el concierto de ayer ambos discos tuvieron una presencia testimonial, destacando Calaveras y Diablitos como una de esas canciones emblemáticas de la banda que precisamente se escapaba del tono del disco que... Al lío. El concierto en el Poble Espanyol está sold out, todo vendido, se va llenando y no hay un espacio libre, nos situamos atrás, cerca de la barra y a esperar que llegue la actuación. ¿Qué nos encontraremos? Un grandes éxitos, canciones nuevas, canal nostalgia... no hay tiempo para mucha especulación porque cuando empiezan a sonar las primeras canciones nos damos cuenta de que nos vamos a emocionar mucho durante las casi dos horas que están a pleno rendimiento. Las tocan todas, se dejan muchas, pero todas las que tocan son de las buenas. De las muy buenas incluso. Desde el León Santillán, a Demasiada Presión y de ahí en adelante. Tocan El Muerto y me parece que van a darle caña por ahí, pero no, vuelven a las clásicas y las clásicas molan tanto que te da igual. Así todo el concierto tiene ese aire de canciones brutales que hablan de cosas que en algún momento, sobre todo de tu juventud, has pasado y con un poco de azúcar, es decir, con ska, salsa o alguna punkarrada camuflada, pasa mejor. Los Fabulosos Cadillacs no eran un grupo de pachanga, no eran tampoco un grupo político, pero te alegraban la vida con sus canciones y no se ponían de perfil a la hora de señalar sus orientaciones políticas. Ya digo, Matador, Mal Bicho, pero también V Centenario (no hay nada que festejar) y el fondo de sus otras canciones no tan políticas, les sitúan evidentemente en un campo, pero ay, no sé porqué, ese campo no es suficiente. Nunca es suficiente. Vete a saber. A nosotros eso nos da igual, rodeados de un mar de argentinos y argentinas, vamos bailándolas todas hasta que llega el tramo final con nuevos temazos de leyenda en torno a Vasos Vacíos y dos o tres temas más de aquellos que estaban precisamente en la cinta que todos teníamos, el recopilatorio de Vasos Vacíos y que ponen a todo el mundo al vapor. Vicentico se dosifica en la voz y a veces parece que no canta y otras que deja que canten las miles de voces del público, no parece tener mal aspecto a pesar de que a veces lleva un bastón que suelta al cabo de unas pocas canciones y Cianciarulo se mueve como si tuviera 30 años menos de los que tiene y la banda suena compacta aunque el sonido del lugar no parezca el más afinado (o estábamos demasiado lejos, vete a saber). Da lo mismo, las han tocado todas y las que se han dejado (Sábato, El Gallo Rojo, Masacre de San Andrés de Giles, Gitana, Paquito, Ciego de amor), ya las podemos escuchar en casa. Salimos todos con una risa de oreja a oreja porque nos lo hemos pasado en grande, hemos disfrutado de un concierto único que no sabemos si volveremos a ver, hemos encajado una parte de nuestra juventud que podría habernos parecido ya lejana pero no, hemos participado en una suerte de comunión colectiva basada en algo festivo y también... reconozco que cuando en Matador cantan lo de 'resiste... Víctor Jara', se me escapó una lágrima. ¿Qué tendrá la figura de Víctor Jara que me afecta tanto? En fin. El Genio del Dub, El satánico Dr. Cadillac... es que las tocaron todas. No nos liemos más. Como dicen en Condenaditos: dejá de complicarte, que ya estás casi muerto. 

jueves, 7 de septiembre de 2023

Mujeres indomables


Cuando estamos pinchando y pongo el disco de María Jiménez siempre pienso que pongo el disco como un anticlímax. Pongo Se Acabó y creo que no pega con nada de lo que hemos puesto, aunque hayamos puesto rumbas, o gypsy rock o rock gitano, esta canción no encaja. Aunque tenga todo que ver. Encontré el single en una tienda de discos de Sevilla y me pareció tan barato que no me lo pensé, 2 euros. Cómo no me lo iba a comprar. Desde entonces suena siempre, en cada pinchada. Y es de las que más se baila. Sobre todo la bailan las mujeres, claro. Y ya es poco elegante escribir ese 'claro'. Hoy se ha muerto María Jiménez. Nos asaltan los resúmenes de su vida. Mujer indomable, fiera, salvaje. Una imagen de una mujer agreste y porqué no decirlo, agresiva que, claro, se había atrevido a cantar Se Acabó, cómo podía no ser de otra manera. Y que sobre el escenario se expresaba de una manera tan poco recatada que no podía resultar de otra manera que salvaje. Los estereotipos funcionando a toda mecha. Y sin embargo, otros resúmenes de su vida inciden en la relación absolutamente tóxica con José Sancho y cómo esta relación marcó su vida y su carrera llegando prácticamente a anularla. Cómo puede ser, si nos acabas de decir que era una mujer indomable, salvaje, fiera, que pudiera no escapar y ser libre y todo eso que se presupone en el estereotipo y en sus actuaciones que debería ser. Supongo que las personas somos complejas y esa imagen que proyectamos o se encargan de proyectar por nosotros se rompe cuando entran otros condicionantes y no sabemos escapar de espirales que nos llevan hacia donde no queremos. Por muy indomables y salvajes que seamos sobre el escenario. Así, nos encontramos con múltiples casos de artistas que son ejemplo de tanto y que finalmente son vidas deplorables. No es el caso de María Jiménez, que no es un ejemplo de doblez, sino más bien de mala suerte y víctima de un tiempo donde esas cosas que pasaban eran eso 'cosas que pasaban' y que hoy nos parecen de otro mundo. ¿Verdad? A nadie le pasa. Como algunas veces decíamos con las colegas, que no te pase. Lo más grande que le ha podido pasar a María Jiménez es, al menos, haber vivido para poder apreciar que su Se Acabó se ha convertido en el lema de un nuevo paso adelante del feminismo combativo a la hora de no callar los abusos dentro de ámbitos como el deporte o el periodismo por ejemplo. Se Acabó, pero con María Jiménez de fondo, todo sigue.  

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Crónica de la Festa Major de Santa Coloma 2023. Nuestra fiesta.


Nuestra Festa Major es una fiesta callejera y multitudinaria. De multitudes. Ríos de gente invaden las calles de Santa Coloma año tras año cuando llega la Festa Major de Septiembre en un fenómeno que supone el reencuentro de quienes se han ido y vuelto, la despedida del verano vacacional como tal, la última fiesta antes de la reincorporación mental al trabajo y rutina diaria, el recuerdo de las fiestas vividas en otros lugares durante los meses de julio y agosto, en definitiva, los y las colomenses a los que se dirige la programación de las fiestas, se vuelcan en ellas con total entrega y bien que hacen, que la vida luego son dos días y el que te pasas en casa mano sobre mano parece que no cuenta. Aunque, ya os lo digo ahora, la inacción tampoco está pasada de moda. O la desgana. O la inercia. Solo hay que ver cómo el mismo Ajuntament que se esfuerza en mantener un programa festivo a troche y moche para cuatro días de jarana sin fin, luego es perezoso a la hora de prodigar que los espacios de la fiesta tengan, al menos, un mínimo de conexión con los tiempos en los que vivimos. Y luego hablaremos de los modelos de la fiesta. Por ejemplo, la gestión de residuos. Un espacio como la Fira d'Entitats sin containers amarillos hasta el segundo día, que dirás, qué pesados con lo del reciclaje, pues sí, ya nos ponemos nosotros pesados con lo del reciclaje ya que no lo vas a decir tú. O bien el Punto Lila, el espacio con menos gracia del mundo en el que dos chicas a oscuras pasan las horas en unas condiciones que te hacen dudar si estamos viviendo en la ciudad con la alcaldesa más feminista o con la más ahorradora. Una cutrez, con todas las letras. Fira d'Entitats, como Tolstoi, hablaré de lo que conozco y es que nuevamente mi vida durante la Festa casi se ha limitado a la caseta y a la Fira d'Entitats, con esporádicas visitas a las Alternatives y al Sintonizza. Comienzo pues con el relato. Montaje de la caseta efectuado en esta ocasión con una celeridad que da cuenta de la coordinación y de la ilusión por hacer las cosas que tenemos en la organización. Sí, nos gusta montar caseta, y sí, nos gusta el trabajo en la caseta. Nos gusta conectar con nuestra gente y con quien no es nuestra gente, con quien viene a por el bocadillo de morcilla de manera insospechada para mí porque la morcilla me sienta como el desto. Pero al resto del mundo no. Y la morcilla se vende y mucho. Nos gusta que venga la gente a tomarse una cervecita, que no te va a pasar nada, no te vas a convertir en yolander, ni comuner, ni colauer, ni nada por venir y tomarte una birra, como a mi no me pasa nada por tomarme una birra revolucionaria en el PCPC o con los compañeros de Esquerra o por pasar la noche en las Alternatives. Nos gusta hacer la paella y ver que siempre nos quedamos con la sensación de que podríamos hacerla más grande, para más gente, y vendría aún más gente y no se nos quedarían fuera personas a las que queremos mucho y que mira, la planificación. La primera noche fue estupenda, nos dimos un palizón de hacer bocadillos y poner birras y cuando llegaron las doce y pico y comenzó a bajar el tema decidimos no hacer más el indio y cerrar. Porque después de según que horas a lo que te dedicas es a poner cubatas. Y no sabes a quién se lo estás poniendo. Así que la mejor manera de evitar riesgos, es cerrar. Y no pasa nada. Modelos de la Fira d'Entitats. Vamos a un modelo de discoteca a cielo abierto. Nuestro modelo, el de bocatas, cerveza y algunas actividades programadas para... va quedando relegado o no se asume por parte de casetas más grandes, que han decidido hacer de su caseta un espacio para la fiesta de jóvenes y con mucho éxito por cierto. Así, si se hace un vistazo a grosso modo de la fiesta mayor, uno tiene la sensación y no es uno solo, que es más gente, de que la fiesta se basa básicamente en beber y bailar. Pistolas de agua aparte. Beber a través de las casetas y de las múltiples barras de bar, de los corretapas y correbares. Paseo por las atracciones, los conciertos y vasos de plástico en el suelo. Una fiesta que se deja por el camino a una parte sustancial de la población colomense, si es que la consideramos como tal o bien la queremos considerar parte de quienes merecen tener algún tipo de participación o implicación o representación en la fiesta mayor. Barrios enteros sin fiestas, comunidades culturales sin visibilidad, pero esto ya lo denunciamos el año pasado y no merece la pena extenderse más en ello. Todo lo que hace nuestro Equipo de Gobierno eterno y omnisciente está bien y bien lo reconoce la población que les vota, por lo que bien estará que las fiestas sean así y así las tengamos que disfrutar y al que no le guste pues será porque es raro o algo o un soso o está en contra de que la gente no se lo pase bien. ¿Tú no quieres pasártelo bien? Yo me lo pasé bien cuando cerramos el primer día en las Alternativas. Había música de esa moderna que ya no tiene ningún vínculo con el ritmo ni con nada y un dj que alternaba cosas jamaicanas con cosas populistas y cosas modernas. Este año las Alternativas han cambiado de ubicacion, en la misma acera pero más encajonadas hacia el Puig Castellar, una decisión creo que desacertada porque les quita amplitud y así creo que no he visto a tanta gente así a lo bestia como otros años. Paradójicamente, igual la competencia de las discotecas a cielo abierto de las casetas de la fira d'Entitats ha supuesto un golpe para un modelo de fiesta que busca la fiesta y la lucha a manos de quien solo busca la fiesta. El cierre del paso por Víctor Hugo para evitar aglomeraciones se ha visto como una treta del Ajuntament para que las fiestas alternativas fracasen, salir por Víctor Hugo se podía y entrar se podía haciendo una sencilla pirula por un montículo adyacente, pero ahí está el hecho. En las Alternativas, amigos y familia y el pie que no me ha dejado vivir solicitando regresar al domicilio, que la fiesta es muy larga. Al día siguiente, Corretapas, su ratito de caseta y Sintonizza. Su ratito de corretapas nos deja una impresión de un evento que es todo un éxito. Colas enormes por los bares del centro de la ciudad, aglomeraciones de gente, paciencia, pistolas de agua, camisetas de peñas, y tras una vuelta de 360 grados, volvemos al Gaudir donde estaba pinchando temazos el Marcos para tomarnos esa cerveza que no nos hemos podido tomar en ningún otro sitio. Descanso breve y a la caseta a ayudar un ratito y para el Sintonizza. Veo cuatro grupos cuatro. Voy a ver principalmente a los Doctor Explosion. Los Chicos son una banda de ritmamblus competente, el bajista resulta ser un camarada de Madrid, el concierto se hace ameno y uno es que ya va con el espíritu ameno de querer pasárselo bien. El siguiente grupo son los Chicken nosequé y van así bien vestiditos de rocker modoso y molan también. El cantante y saxofonista no puede evitar el parecido a Buddy Holly y también se entretiene uno. Colegas, amigos y amigas, nos lo estamos pasando bien. Con Doctor Explosión tengo alguna duda, porque de aquellos Doctor Explosión de hace mil años que vinieron al Sintonizza a estos Doctor Explosión pueden haber pasado mil mundos, pero resulta que no. Y nada más empezar con Basura ya uno se pone a tono y la cara de felicidad es tal que yo que sé. Muy bien todo el concierto. Nos metemos dentro del backstage y desde allí vemos Grande Amore, que son como unos Sleaford Mods de Galicia y claro, Galicia. Y terminan con la canción más famosa que tienen y claro, eran ellos, Grande Amore eran estos. Ahora te cojo, amigo. El Juanra no cabiendo en todo el Parc Europa. Para casa después de departir amigablemente con propios y extraños y para casa que al día siguiente está la paella y más. La paella de En Comú Podem y antes la visita a Coloristes, con ese cuerpo de domingo por la mañana, con los incansables divulgadores de la cultura colomense, cuna de tantos y tantas dibujantes y pintoras y escultoras que siguen ahí, en la brecha. Y el recuerdo de mi padre ahí esos domingos por la mañana hablando con tanta gente y orgulloso de su obra y de que la gente le preguntara... ese pueblo cuál es. La paella, nuevamente vegetariana, sale estupenda y se incorporan paelleros nuevos y todo es armonía y nos visitan de fuera y de fuera y todo muy bien y el domingo por la tarde resulta que viene a pinchar el Xavi Villena y oye, nos traen un equipo para competir con los sonidos brutales de otras casetas y la cosa funciona. Si el Villena se lo pasa bien, nosotros nos lo pasamos bien. Y así tras otra jornada de bocadillos a dojo, nos vamos para casa y a esperar el lunes que llegan los fuegos. Y antes de los fuegos otro momento de éxtasis bocadillil y agotamos las existencias y nos ponemos a ver los fuegos y en cuanto acaban, fin de feísta, digo de fiesta, a recoger y a dejarlo todo ordenadito para el día siguiente...

Fiesta Mayor, me he dejado el seguici inaugural, que creo que nunca había ido por el rollo de la caseta y oiga, muy bonito y mucha gente, ya sé dónde os metíais. Una Festa Major que nuevamente vivo en un espacio muy concreto y no he visto al Baute ni mucho menos a La Guardia que me daban una rabia que me moría o La Frontera, grupo que nunca entendí. ¿Revolver ha venido ya? Porque la secuencia lógica es que vengan ya. No vi a la Vico ni a Lil Dummi que también me da un poco de rabiunsia. En fin. tampoco vi a los compañeros raperos de Periferia 5... 

Una Feria más y una Fiesta menos. Lo dicho, el modelo de fiestas, el piloto automático, quién es Santa Coloma y todo eso. Nuestra fiesta. 

lunes, 4 de septiembre de 2023

Problemas de la política contemporánea


Uno de ellos, no menor, es saber hasta dónde. Hasta dónde y por qué. Si sabes hasta dónde es posible que no tengas claro el porqué de todo lo que haces o todo lo contrario. Pero si tienes claro el porqué quizás no veas el límite del hasta dónde. Y así por ejemplo. Lo comento por lo que se puede ver en estos momentos. Tú tienes claro el porqué. Y entonces eres capaz de cualquier cosa por conseguir lo que uno se propone. A veces lo que huno, perdón, uno hace, es contraproducente para uno mismo, se inmola por algo que es superior a su propio destino y lleva a cabo elecciones y acciones que están destinadas a jugar con el prestigio o la proyección de uno mismo. Por conseguir lo que se tiene que conseguir se hacen cosas que no son las que uno haría si de ello no dependiera algo. El saber hasta dónde está bien, es necesario, a veces no hay que preguntarse el hasta dónde, es necesario hacerlo y se hace y ahí está la cosa. Si por conseguir algo eres capaz de cualquier cosa, por el contrario, y en ese cualquier cosa incluye causarle dolor, daño, incluso la ruina moral y física a una persona o a un colectivo, si por conseguir eso eres capaz de todo absolutamente, si sabes el porqué y no tienes hasta dónde, en ese caso no estamos hablando de un problema de la política contemporánea, entonces estamos hablando de hijos de puta. Y eso es otro rollo.