domingo, 17 de mayo de 2026

Elecciones andaluzas. ¿Aquí cuándo coño se dice Ole?


Vox ha sacado más de medio millón de votos en las elecciones andaluzas del día de hoy, domingo 17 de mayo. Dicho esto, vamos a ver qué ha pasado, que es lo que le ha pasado a la izquierda que no ha conseguido, bueno es que no sé qué es lo que se quería conseguir. Si se quería conseguir que el PP no tuviera mayoría absoluta, pues entonces sí. Pero claro, si eso significa meter a Vox en el gobierno, entonces, el resultado de la izquierda es nefasto. Es decir, que el resultado de la izquierda no sirve salvo si queremos agarrarnos al resultado de Adelante como 'lo positivo'. Porque el resultado de Adelante es lo positivo y es lo que a mí, que no soy de Adelante, me interesa conocer y reconocer. Hace unos cuantos años, me saltaron en youtube vídeos de una cosa que se llamaba Califato 3/4. Una banda sevillana que hacía una cosa rara con electrónica, etc., bueno ya lo sabéis. El tema es que si no lo sabéis, ese es el problema. De repente, surgía así como de la nada, un algo que reivindicaba un andalucismo que compatibilizaba lo clásico y lo muy moderno, lo muy andalusí y la semana santa, la teoría de Antonio Manuel con samplers de Lole y Manuel. Eso, un merchandising, las cosas del Malacara, el Xabale no Pegarse. Ese conectar con una gente determinada, de las ciudades, más o menos jóvenes. En tiempos en los que la convulsión post podemita estaba en efervescencia, acaba cuajando en una propuesta de izquierda andalucista que llega a tiempo en 2026 para apuntarse a la ola de efervescencia de lo que se quiere llamar izquierda soberanista respecto una izquierda estatal a la que la propuesta Rufián mete la quilla y desarbola considerándola desde hoy mismo como un problema. Hay una faena de movida cultural y de trabajo para construir una propuesta que enganche, naturalmente. Y hay un errequeerrismo absoluto de la izquierda que es la mía proponiendo un candidato que parece de otro tiempo y lo más triste, recurriendo todavía en 2026 a la figura de Julio Anguita como si Julio Anguita fuera o fuese alguna solución o alguna referencia. Desconocer los tiempos y desconocer lo que pasa en tus sedes, en tus pueblos, la gente que va, la que no va, la gente que vive en los pueblos, la gente que vive en las ciudades, presentar a según quien pensando que estás en 1980 y no en 2026, es grave. Se para el golpe con un mantenimiento del grupo parlamentario, pero la cosa está ahí. En definitiva, muchas cosas que al final han conseguido. Por lo pronto, el Partido Popular ha perdido la mayoría, pero Vox. Y el PSOE. Los socialistas han trabajado durante décadas en Andalucía construyendo un modelo de sociedad que ha puesto en bandeja que el cambio, la transición, la aplicación del modelo que propone el PP parezca suave. Es decir, que tengas que escuchar a gente, a tu gente, decir que el cambio del PP al PSOE no ha sido para tanto. Que para qué le vamos a tener miedo al PP si ya están gobernando y tampoco es para tanto. Y supongo que ahora toca alegrarse porque hay una izquierda que tal, pero la verdad es que no es tal, porque como ha pasado en otras elecciones autonómicas, al final, el final, es que la derecha y la extrema derecha sale consolidada. En definitiva, aquí cuándo coño se dice ole. Y sobre lo nuestro pues nada. A tomar nota. Y no hacer el notas. 

viernes, 15 de mayo de 2026

El Palmar de Troya - Israel del Santo


Lo primero, disculpas. Porque esta serie es del 2020 y yo he visto mierdas muy grandes y otras no tanto y resulta que me había perdido esta serie documental y ahora me siento mal. ¿Cómo no me habíais dicho nada? Luego, las referencias. Del Palmar de Troya, del Papa Clemente, ya sabía yo cosas. Cosas de cultura popular y cosas de canciones. Canciones que no salen en la serie. La canción de Carlos Cano que mi padre cantaba mucho, aunque esa canción no la tuviéramos en ningún disco de Carlos Cano y mira que de Carlos Cano tenemos mil discos. Pues esa, no. La que sí que teníamos era la de I left my heart in El Palmar de Troya, de Siniestro Total de esa enciclopedia de cultura general que es el disco El Regreso. Ahí ya estaba todo. En las dos canciones ya viene todo explicado. Pero es de no creer. Es de no creer todo y es de no creer hasta el final, porque la traca final es tan absolutamente impresionante que uno pues eso, acaba pensando que no hacen con nosotros más cosas pues porque no invierten más dinero. Y ya invierten, y ya hacen con nosotros lo que quieren. Y es porque invierten ese dinero. Porque a ver. La cosa. Tres niñas dicen que se les ha aparecido la Virgen en un pueblecito de Sevilla llamado El Palmar de Troya. A partir de ahí, al lugar acude una masa de gente, algunos de ellos tiene visiones, y aparece un tal Clemente por allí que al poco también tiene visiones y tiene estigmas y se hace un poco con el cotarro. Y la cosa va saltando y por arte de birlibirloque y porque todo tiene que ver con que hay un nido de fachas que considera que la Iglesia se está pervirtiendo y es un nido de comunistas, pues a poner dinero ahí y se crea una escisión integrista de la Iglesia hasta tal punto que nombran sus propios obispos y chimpun chimpun Clemente es Papa. Y entonces, claro, allí montan una basílica, un complejo, el copón, y fieles en todo el mundo y un río de pasta y nadie se para a preguntarse ni por un segundo qué coño es eso. Y tienen sus monjas y sus curas y canonizan a Franco y a Hitler y unas cosas de no creer. Qué pasa ahí. Cómo puede ser que una persona con un morro desopilante, un chufas, un bolingas, reconocido, que incluso perpetra misas borracho, sea Papa para una porción insignificante si quieres, pero gente, gente que pone dinero y mucho dinero. Y todo es como tan normal y salen testimonios de ex fieles, hombres y mujeres, y entre ellos los testimonios de un tal Gines y de una tal Nieves. Y la cosa va avanzando, que son cuatro episodios y que se muere Clemente, que le sucede Manuel Alonso, que era su compinche, que se muere y entonces resulta que ese Ginés que sale como fiel... y te quedas con la boca abierta y el último episodio es un disparate ya absoluto, un disparate que se cierra con que hay otro Papa y la cosa sigue y tienen perfil de Instagram y no se te ocurra mirar ese perfil de Instagram porque entonces el género humano es que se te cae un poco a los pies. Clemente, Clemente, no te mutiles más, por la Santa Faz. Qué placer tan delicado es estar excomulgado. Clemente, no te quedes con la gente. Es todo mucho, de verdad. ¿Cómo no me habéis dicho nada?

martes, 12 de mayo de 2026

Viejos cuentos centroeuropeos


Cuando se editaron los cinco volúmenes de la Historia de Brêdice, toda la ciudad corrió a buscarlos a los quioscos y a las dos librerías que todavía subsistían a duras penas en unos tiempos en los que apenas se leía. Sin embargo, como suele suceder, todo el mundo buscó en aquellos libros algo o alguien con lo que identificarse, saber si alguien de su familia había sido importante o simplemente confirmar que su rancio abolengo era merecedor de algo que se les debía o que, naturalmente, ya estaban disfrutando. Yo, la verdad, es que no tenía ningún interés en comprar aquellos libros. La historia de Brêdice me daba igual y había desarrollado un odio hacia mi ciudad natal que permeaba en todos mis escritos y acciones públicas. Sin embargo, un amigo me trajo a casa uno de los volúmenes de aquella Historia, el primero concretamente. Dedicado a la Antigüedad y la presencia de famosas civilizaciones en nuestro territorio, un tema por otra parte que no daba absolutamente nada de sí ya que hasta la llegada de pueblos nórdicos o germánicos o eslavos, no recuerdo, a nuestras tierras, todo lo que hoy conocemos como Brêdice era un páramo, como digo que me pierdo, como no había mucho que contar, el libro era un alarde literario de primer orden ya que de la nada hacía un todo y de la no presencia se inventaba un espíritu y leí aquellas páginas con un deleite y admiración hacia quien había sido el encargado de redactar aquel delicioso texto donde nada ocurría, nada absolutamente, nada. Consumí aquel texto con deleite y quise saber quién había sido o quiénes si es que había sido un trabajo colectivo. Y pregunté y no supe encontrar quién o quiénes habían sido. Qué misterio. 

jueves, 7 de mayo de 2026

Tesis para una izquierda nacional

Como un resorte. En esta ocasión ha sido un comentario en X de Arantxa Tirado, a la que no sigo, pero que entiendo que debe compartir espacio conmigo de alguna manera, lo que enciende los ánimos. El comentario viene a decir que las miles de personas que van a la Fira d'Abril de Catalunya representan la Catalunya real. Y claro, como un resorte se abalanzan sobre el tema todas esas personas que no consienten que haya una Catalunya que no sea la que comparten en su imaginario, sus premios literarios, sus años nosequé, sus partidos de fútbol, sus manifestaciones socioculturales, sus reivindicaciones sindicales, sus. Sus, en definitiva. Una Catalunya que es y una Catalunya que no quieren que sea, que opine, que exista más allá de lo marginal, caricaturesco, el espacio del que huir para llegar a una plenitud como persona y como intelectual por el que sabes de dónde vienes y sabes a dónde has llegado. Pero es un lugar al que no hay que volver, al que no hay que citar. Y la Fira d'Abril representa un espacio que debe obviarse, que debe taparse con algo, con lo que sea. Y si es con clichés y con tópicos y con un desconocimiento buscado de lo que allí ocurre, mejor. Vayamos pues a elaborar la tesis. Una izquierda nacional, otra izquierda nacional que busque sobrevivir en este mundo identitario en el que las izquierdas han de ser nacionales, quizás debería buscar en la identificación con ese mundo que se mueve en esa feria una razón de ser. Pero ya sabemos que eso está condenado al fracaso, que de lo que se trata es de que la gente se identifique contigo, que ese contigo sea otra cosa diferente y que sea común, que nos una, una bandera, una lengua, unas tradiciones, unos ritos, un agravio, un alguien que nos odia y al que odiamos, una aspiración de ser mejor si se es. Entonces, la tesis está perdida. No podemos buscar que se identifiquen con nosotros porque en lo charnego, perdón, en lo charnego, no queremos que se nos identifiquen. Y quizás no haya otra salida. Una definición nacional de lo charnego, no hay otro remedio. Un nacionalismo charnego que se afirme sobre o con o desde o vete a saber una configuración de Catalunya que se base en lo que se ve en el paseo que va de las casetas de la Feria hasta el parque de atracciones. Todos esos que hablan de esos andaluces que se niegan a dejar de serlo y que se aferran a un españolismo caduco, rancio, español, y con ello ya han identificado a un enemigo posible, disparable, atacable, perfectamente odiable, de vox, verdiblanco, recalcitrántemente poco catalán, deberían sentarse en ese paseo que va de las casetas de la feria hasta el parque de atracciones. Y toda esa gente que se ve allí, pasando, con carritos de niños, con chándales, con pañuelos en la cabeza, con padres, madres, hijas, con parejas jovencísimas, todo eso que se ve allí, toda esa gente. Una Catalunya que no sé si es la real, pero es una Catalunya importante. Cada año, ir allí y comprobar que hay miles de personas, miles y miles de personas, a las que les importamos una puta mierda. Que quieren tener un espacio al que ir, lleno de polvo, música infernal, luces, gente, pasárselo bien. Y encontrarse con gente como ella misma. Cada año ir allí para entender que tú, también eres parte de eso, aunque esa gente no esté en el aniversario, en el centenario, en la entrega de premios, en la bolsa de trabajo. Aunque haya un puesto de la tómbola donde haya bufandas del barça, del madrid, de cristiano, de lamine yamal, y de vox y abascal. Tócate las pelotas. Y que Vox mantiene su caseta. Solo Psc y Vox. Y al lado de la caseta de Vox, la de Ibn Battuta creo que es, financiada por Marruecos. Este año había una cantante y mucha gente en la entrada de la caseta escuchándola. Y le pregunté qué era a una chica que estaba por allí. Y me dice, es música de Marruecos. ¿Y qué música es? No lo sé, yo soy de Argelia. Pues es un poco eso. Una tesis para una izquierda nacional que se muestre como un faro sobre el que tirarle globos de agua, una tesis para una izquierda nacional charnega, odiable, que aglutine sobre ella todas las frustraciones y sentimientos negativos de aquellos que detentan la verdadera noción de lo que es y se debe ser. Una izquierda nacional cuya tesis sea no buscar lo que nos une, de lo que sentirnos orgullosos, sino aquello que ocultamos, aquello que no queremos que se sepa. Una feria de abril constante. Oculta. Masiva. 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Father, Mother, Sister, Brother - Jim Jarmusch


Hay películas en las que lo importante no parece ser lo que pasa o lo que se cuenta sino todo lo que significa la película en sí. Voy a ver si me explico. Esta es una película de Jim Jarmusch y como tal, tiene interés. Interés por la trayectoria de un director de cine particular que nos ha dado trabajos emblemáticos como Paris Texas, que no he visto, o como Broken Flowers que sí y aquella de los vampiros que también está bastante bien. Y más películas que si te pones a mirar, pues hay un poco de todo, pero son películas de Jim Jarmusch. Dicho esto, es una nueva película de Jim Jarmusch y esperas que sea una buena película o al menos una película que no te deje indiferente o al menos una película. Es una película de Jim Jarmusch y ese es el concepto, el ambiente en el que te tienes que mover durante toda la película buscando las explicaciones justas y necesarias a cualesquiera incidencia o movida técnica o argumental o actoral que se presente. Es una película de Jim Jarmusch. Bueno. La película de Jim Jarmusch nos cuenta con tres episodios distintos tipos de relación familiar. Un primer episodio en el que es el padre el supuesto protagonista, aunque los diálogos entre los hijos son tanto o más importantes que esa figura paterna. Efectivamente, sale Mayim Bialik en la película como hija de Tom Waits y hermana de Adam Driver. Y Mayim Bialik es una sionista recalcitrante. Pero tengo una debilidad por Mayim Bialik. Este episodio me gusta. El segundo episodio está protagonizado por una robótica, hierática, Charlotte Rampling como madre, pero también son importantes los diálogos entre las hermanas, o los no diálogos en absoluto. Es otro tipo de relación. Y por último un episodio en el que dos hermanos se encuentran tras la desaparición de sus padres y es el episodio que me resulta más es una película de Jim Jarmusch y tienes que despojarte de un criticismo que no viene a cuento porque Jim Jarmusch es el director de Paris Texas y de otras películas muy buens como por ejemplo Ghost Dog, que también era muy buena, y ese es un poco el manto bajo el que has de colocarte para contemplar sin juzgar demasiado una película que juega a una cosa en sus dos primeros episodios para jugar a otra en el tercero sin que tú sepas muy bien porqué ese cambio y sí que me gustaría decir ya como punto final a este intento de crítica que no es una crítica porque no debemos olvidar nunca que es una película de Jim Jarmusch y, al menos yo, no estoy ni preparado, ni cualificado, ni creo que tengan ningún sentido realizar una crítica de una película de Jim Jarmusch.  

lunes, 4 de mayo de 2026

El origen de los Red Hot Chili Peppers: nuestro hermano Hillel


Me ponen nervioso los Red Hot Chli Peppers. Desde siempre, desde que vi por primera vez el vídeo del Give it away, aunque hayan tenido sus cosas buenas, la simple imagen del cantante o del bajista saltando y haciendo aspavientos como posesos en cualquier situación o tesitura musical o fuera de ella, me ha producido una inquietud que me impide acercarme a la banda sin algo de digamos miedo. La gente nerviosa, que agita mucho los brazos, que tiene propensión al alarde físico, me retrae. Flea y Kiedis y Kiedis y Flea. Y los Red Hot Chili Peppers en aquellos entonces, eran un poco eso. Me dejaron o me grabaron, no me acuerdo, hace dos mil años, una cinta en la que aparecía la versión del Fire de Jimi Hendrix. No sé qué disco era, veo ahora que es el Mother's Milk, no me dejó ninguna huella o no entendí aquella música. Recuerdo que era todo mucho, como ellos, mucho a la vez. Esa maquinaria se fue haciendo más convencional con el paso de los años y ya creo que a poca gente le importa si hay disco nuevo o no de los Red Hot Chili Peppers, más allá de saber si John Frusciante sigue tocando la guitarra con ellos o se ha vuelto a largar, o si el batería ha hecho otro docu sobre baterías. Así las cosas, parece que las cabezas pensantes de la banda, Flea y Anthony Kiedis, han decidido mirar atrás y rendirle homenaje póstumo, casi 40 años después de su muerte, a quien fuera primer guitarrista de la banda, Hillel Slovak, y músico fundacional de un estilo, el suyo, que sería replicado después tanto por la propia banda como por bandas similares. Ese funk, punk, rock de estadio, fraseado, desenfreno y la baladita para bajar un poco y tocarse el pechito así para que se sepa que tienes corazón. El homenaje es un documental en Netflix en el que Flea y Anthony Keidis se acuerdan de su amigo y de cómo su talento desmedido quedó anulado por el consumo de heroína, que se lo llevó por delante justo cuando la banda estaba empezando a ser descomunal. Se nos cuentan los orígenes de una banda que nace sino por casualidad, sí por un azar y por las ganas de hacer cosas de tres amigos que se conocen desde la infancia. Hillel Slovak es un chaval talentoso que toca la guitarra desde bien jovencito y que se enrola en diversos proyectos para los que cuenta con su amigo Flea, un chaval inadaptado y siempre con Kiedis pululando por allí. El día que invitan a cantar a Kiedis, nace una banda que terminará siendo el proyecto vencedor de una serie de pruebas que no terminan de cuajar. El documental cumple la función de ayudarte a comprender la génesis de una banda, los ensayos y errores, la búsqueda de algo propio, el siempre complicado encaje del éxito y también para comprender la personalidad de los miembros de una banda. El alocadísimo Flea parece ser el que más cabeza y sensibilidad tiene de la pareja dominante. Anthony Kiedis se toma el documental como un Anthony Kiedis conoció a Hillel Slovak y es Kiedis quien parece contarnos su historia antes que la de Slovak. Así, uno por una cosa, y otro por otra, la historia de Hillel Slovak está contada pero no nos cuentan el qué. Un qué que quizás no se sepa y no haya porqué contarlo, pero no entendemos, como muchas veces o casi siempre no entendemos porqué alguien decide caminar hacia el precipicio y no frenar nunca. Así, si las adicciones de Flea o de Kiedis quedan más o menos explicadas o argumentadas en cierta manera, de repente nos enteramos de que Slovak también se ponía y se pone muchísimo y no sabemos porqué esa tristeza o esa melancolía o esa negrura de espíritu. No nos la saben explicar, nadie se la preguntó, no vamos más allá y así se va relatando durante los minutos finales del documental un descenso a los infiernos sin explicación aparente y con la sensación de que Flea lo siente y de que Kiedis estaba entonces y ahora a lo suyo y que es él el que también quiere protagonizar el documental con 'su tema'. El final del documental lo protagoniza Frusciante, el guitarrista que sustituyó a Slovak y que también, virtuoso tremendo, estuvo a puntito de irse a la mierda por la adicción a la heroína. Pero eso será cuestión de otro documental. 

jueves, 30 de abril de 2026

La pregunta 7 - Richard Flanagan


3.000 entradas. Tres mil veces que me he dicho, venga, a escribir, a decir algo, a opinar sobre esto, a inventarte nosequé, a criticar tal o cual cosa, disco, libro, película, a ti mismo que lees. Tres mil veces. Tres mil cosas. Tres mil. Intenta recopilar tres mil cosas que hayas hecho. Y qué mejor motivo para consumar la tresmilésima vez que escribo en el blog que la crítica de un libro de aquellos que te recuerdan que tú, una vez, alguna vez, has querido hacer eso que tan bien hace este libro, La pregunta 7, contar una historia que va desde lo personal a algo universal y perderte en pequeñas anécdotas que desembocan en torrenciales actos de repercusión total y volver a lo tuyo y seguir y no tener claro porqué lo haces todo salvo una cosa, que es el hecho mismo de estar escribiendo. Este libro de Richard Flanagan llega a mí gracias a la lista de mejores libros de Rockdelux del año 2025 y lo compro en Navidad sin tener más criterio que este, ser el mejor libro del año pasado y mi voluntad de querer saber qué es lo mejor del año pasado, del año en el que cumplí 50 años. Querer saber por dónde va el mundo y qué es, a juicio de una publicación que ha guiado mis pasos de consumo cultural durante décadas ya, lo que ha sido 'lo mejor'. Y me encuentro con un libro entretenido, un libro profundo, un libro que encierra historias diversas que nos hablan de hacer el bien y crear el mal, de la magnificencia del pensamiento y la ciencia y la sabiduría y su aplicación práctica en el exterminio de seres humanos, del exterminio de seres humanos, del desprecio hacia el otro, de las consecuencias de los traumas personales en la creación artística, de la creación artística como referencia involuntaria para la masacre, las múltiples masacres, me repito. Encuentren un libro, una novela, un ensayo, un lo que sea, sumérjanse en él, que les anime a conectarse con personas, con personajes, con momentos, con vidas, con accidentes, con familiares, que les obligue a hacer memoria, que el padre del autor entre en comparaciones con el padre del lector, que todo se conecte y que cuando el metro llegue a la parada les sepa mal, les vaya mal, no quieran. La pregunta 7 nos habla de H.G. Wells, de las bombas atómicas, del exterminio de la población aborigen de Tasmania, la curiosísima historia de Leo Szilard, la no menos curiosa e interesante historia de Rebecca West, las historias de vigilantes de campos de prisioneros japoneses, la bomba atómica casi como un personaje más. Imaginen tener 3.000 veces el impulso de contar cosas. Igual tengo pocos amigos.