Civilización o Barbarie
lunes, 8 de junio de 2026
Romper el bloque - Iago Prada
Documental en tres episodios sobre ese mundo de la izquierda española surgida antes y con el 15M, cristalizada en Podemos y desembocada en un espacio mediático a mayor gloria de un proyecto que tuvo que ver algo con lo que fue y que es, ahora mismo, una incógnita para el futuro. Y que es, ahora mismo, algo que puede ser que no tenga ya futuro. Y que es, ahora mismo, un futuro al albur de lo que otros decidan si tiene que ser un futuro o qué. Y que es, ahora mismo, la voluntad de unos pocos por seguir queriendo ser algo que una vez les dijeron que fueron. Y que es, vete a saber ahora mismo qué. Y que es, esa pregunta flotante, esa duda, ese no querer creer que eso todavía existe, ese espacio con el que no sabes a qué atenerte, ni quiénes son, ni dónde van. El documental de tres episodios, Romper el bloque, nos cuenta en primer término la historia de la gestación de un medio de comunicación alternativo, con un joven reportero llamado Sergio Gregori que es joven pero que en tiempos en los que la casta, los títulos, la experiencia y la vieja política no tenían razón de ser, es abrazado o auto encaramado como referente mediático y que en pocos años sufre una mutación que le hace pasar de ser Justin Bieber a Alberto Garzón sin mediar caída del caballo. Documental de tres episodios donde se nos cuentan epopeyas personales, grupos de colegas, amigos que se lanzan a la revolución, revolucionarios que quieren ganar, medios de comunicación surgidos porque sí, nuevos tiempos, ocupación de plazas, creación de partidos a partir de corazones puros, impuros, puristas, inocentes, resabiados de otras mil guerras, almas cándidas y profesores universitarios que no falten jugando a ser populistas, peronistas, bolcheviques y demás. Yo, fíjate, también sé qué significa eso de que haya gente jugando a ser bolcheviques con seres humanos, jugando a ser estalinistas con personas de carne y hueso. El documental de tres episodios nos explica cómo ese sueño de nueva organización, de nuevos medios, de nueva política, de nueva forma de relación entre política y vida personal, de nueva forma de todo, termina convirtiéndose en una pesadilla de purgas, persecuciones, ostracismos, acosos, enfermedades mentales (propias y causadas), bajas médicas, despidos, sospechas, gritos y videos diciendo que sí, que qué pasa, que somos militantes y que los militantes se organizan para defender a su partido. El documental, de tres episodios, en Youtube, nos presenta un fresco monumental de una época, de un país y de una izquierda que quiso, que pudo, que hizo y que impulsó un cambio sin precedentes en la historia para ser consumida por lo mismo que la aupó, la fe ciega y el mesianismo. Si en el primero se nos habla de la forja de un mundo, en el segundo se nos cuenta la creación y desplome de una organización política y en el tercero el caso personal de un protagonista, Sergio Gregori, que encarna todos los vicios de una forma de verse y percibirse como izquierda que no es para nada nueva ni revolucionaria. Es tóxica. Y lo tóxico siempre es mejor tenerlo lejos. Un documental de tres episodios que tiene su colofón externo en las reacciones en redes y en la aparición de un libro en el que el protagonista lo cuenta todo y con un comunicado diciendo que si me he pasado no lo volveré a hacer más. Qué vida esta.
lunes, 1 de junio de 2026
Crónica del #PleGramenet de Mayo. Expected Goals
Cuentan los textos sagrados que Dios nuestro Señor creó el mundo en siete días y al octavo ERC convocó una rueda de prensa para exponer su contribución decisiva y cagarse en Comuns porque yo que sé. Y si esto lo dicen los textos sagrados, es porque es así. Y es así siempre. Y es así en cualesquiera circunstancia y evento o proceso o lo que sea. Así, todo pasa porque ERC existe y porque Comuns no aprobó aquellos presupuestos haciendo pinza con el PSC y pasan las cosas así por una cosa y no pasan por la otra. Una regla infalible que da un cierto bochorno pero que cuando ves que es un patrón lo que suscita es preocupación, porque no puede ser. Pleno municipal. ¿Han probado a ver todo un pleno municipal a una velocidad superior a la normal? Ya no al 1,5, no, al 2 incluso. La sensación es que los plenos son vertiginosos, que son un intercambio de intervenciones agudas, esdrújulas y ágiles que desmienten eso de que los plenos son aburridos. En este espacio siempre hemos dicho que los plenos son entretenidos de por sí, pero en esta ocasión, la posibilidad que nos da la tecnología de poner a nuestro servicio la máxima concentración del tiempo en nuestras manos me ha transportado a un nuevo estadio de goce y de contento. Los plenos municipales siempre han sido, pero ahora más. Gracias al botón del 1,5, las intervenciones casposas y lamentables se pasan como en un suspiro y las intervenciones doctas y de eficiencia en la gestión se pasan como si una suave brisa acariciase tu cara. Así no tenemos que soportar más que el tiempo que deseemos las sandeces que sueltan los concejales de la extrema derecha local en referencia a cualquier tema, no solo a esa barbaridad medio nazi o nazi completa que es lo de la prioridad nacional que ni a 1,5 ni a 2 gana ni un solo gramo de absolutamente nada, es que las intervenciones bochornosas sobre la lgtbifobia son un nada y nada fueron también esas 30 personitas, muchas de ellas de fuera (el indicador 'de fuera' para referirnos a las personas que vienen a manifestarse por Vox, es ya una fina ironía), que vinieron al Fondo a protestar por la islamización y se encontraron que había más gente sentada en la cafetería de la esquinilla que en la propia manifestación. Son un fracaso, han fracasado y ahora solo queda echarlos del ajuntament de Santa Coloma a base de votos antifascistas. Y discutimos si quieres lo que uno entiende por antifascismo, pero vamos a ver. Y así, el debate sobre el parc de Can Zam que no se da porque no se da en ningún sitio y eso es un tema que no se va a tocar porque lo importante es el pabellón, no se escucha ni a 1,5 ni a 2 porque de lo que se habla es del nuevo pabellón que ya veremos cuándo pero no del parque, porque aprobamos hace un pleno nada más una declaración en la que éramos todos más verdes que el Coronel Tapioca pero luego Can Zam necesita un pabellón, pero ojo, no un pabellón, no, necesita un Arena en condiciones, para acoger eventos de yo que sé, 15mil personas. Esto no traga ni a uno coma cinco ni a dos, y no entiendo, no logro entender, como personas de izquierdas, de acrisolada trayectoria de izquierdas, pueden aguantar un acto, una plataforma, una construcción de yo que sé, cuando te están diciendo en la cara que un pabellón de 15mil personas es lo que Can Zam necesita. Pero es que soy de Comuns. Y la reivindicación de expected goals, de goles que podrías haber marcado, es un poco como yo que sé, o la reivindicación de salir en la foto, es tan de cuando que esa relación de amor y odio con el pasado, origen, y circunstancias, de aquella formación ecosocialista, te deja estupefacto. Quieren ser nosotros tanto que a veces no distinguen. Y así transcurre un pleno en el que el Equipo de Gobierno juguetea con esto y con lo otro y salva un nuevo pleno con ese aire de que los plenos se han convertido en algo que tienes que pasar rápido y hay que proyectar el nuevo evento que nos reúna a todos en torno a la colomensidad y qué calor pero oye, qué le vamos a hacer, que calor ha hecho siempre. Tengan ustedes una buena semana.
viernes, 29 de mayo de 2026
Garatge Club. Un escenari, 900 concerts - Albert París
Yo no fui a ningún concierto del Garatge Club. Yo solo fui al último concierto, el de Siniestro Total. Me pasé el concierto amarrado a una de las columnas míticas, ante el escenario. Nos estábamos zurrando de lo lindo allí, asados de calor, tantísima gente, nos estábamos despidiendo de un lugar y nos estábamos despidiendo de una época. Es algo que deja muy claro este muy buen documental sobre la sala Garatge, el Garaje de los que todo lo tenemos que. Un local que nace del entusiasmo de unos chavales que quieren montar un local de música, sobre música, para disfrutar de la música, un local al que a ellos mismos les molara ir. Este local acogerá centenares de conciertos, conciertos de todo tipo, bandas de todo pelaje y condición. Bandas que luego encontrarías tocando en estadios, bandas que quizás llegasen a su techo en Garaje. Nosotros, pienso, nunca fuimos a un concierto en Garatge. Nosotros éramos de esos que se citan en el documental que iban al Garatge porque no podían ir a otro sitio. Llegábamos al Garatge ya tarde, cuando ya nos habíamos cansado de estar en Santa Coloma. Íbamos en coche dándonos igual absolutamente todo. Yo solía llevar en el bolsillo lo justito para una cerveza. A veces ni eso. Llegábamos, nos daba todo igual. Hacíamos el chorra, nos reíamos, escuchábamos y bailábamos la música que nos pusieran, que solía ser buena. Nos bajábamos los pantalones. Nos bebíamos los culos de los cubatas de los demás. Éramos exactamente eso que cuenta el documental. Éramos esa gente que no podía ir a otros locales. En el Garatge no se pagaba entrada, en el Garatge podías escuchar a los Beastie Boys. El documental se centra mucho y con razón en el tema de los conciertos y se nota que el tema de la sala era un poco algo que vino por demás para rellenar y para conseguir lo que solo con los conciertos quizás no se conseguía. Pero daba igual, cada cosa tenía su público o el mismo público. Fueron años, bastantes años. Yo creía que Garatge llevaba más años abierto, era como que hubiera estado toda la vida allí. Y no. Fueron diez años. En el 2002 pues, yo tendría 27 años ya. Ya era tiempo de dejar, quizás, de hacer lo que hacíamos y el cierre de aquel local al que podíamos ir a las tantísimas a hacer el chorra porque no teníamos absolutamente nada mejor que hacer que el chorra y alargarlo todo al máximo. Y se acabó. Y se acabó con un concierto precisamente de Siniestro Total, que fue pavorosamente intenso, que fue un broche de oro a una sala y efectivamente lo fue. A partir de ahí, ya no recuerdo lo que pasó. Yo estoy aquí.
domingo, 24 de mayo de 2026
Lo del 15m, entonces y hoy.
Como lo he contado muchas veces, lo contaré una vez más. Yo no me levanté del sillón para empezar a ocupar las plazas, pero sí que como consecuencia del 15m comencé a militar en Esquerra Unida (i Alternativa entonces). No viene al caso ahora referir de nuevo lo que me impulsó a rellenar la ficha on line, porque ya lo sabéis todos y todas, pero sí que todo ello fue al calor de una conversación telefónica con mi amigo Edu, camino yo de la plaça Catalunya que iba a hacer yo allí vete a saber qué. Eran esos tiempos posteriores al 15m, de plazas ocupadas, de asambleas en cualquier parte, a las que yo no asistí, pero merodeaba. Como otros muchos y muchas, el gusanillo político estaba ahí y finalmente me decidí a participar. Creo que entonces ya no gobernaba ZP, ya estaba en el gobierno M.R. pero todo aquello del 15m se desencadenó durante el gobierno de Rodríguez Zapatero. Un ZP que en estos días está siendo el personaje político del momento a su pesar ya que se le ha imputado por un asunto que ya conocéis y que yo no soy quién para decir si es o no es. Ni tampoco soy tan lerdo como para no saber que por mucho que digan que el tal Calama no es un pelele, aquí hay mar de fondo y que la maniobra por acabar con este gobierno sin aguantar ni un segundo más, está más que presente. Pero lo que me tiene absolutamente maravillado, y más que maravillado, es desconcertado, es cómo ese presidente del Gobierno socialista que fue ZP, que efectivamente fue trascendental en el avance de derechos sociales, pero que también fue quien puso la primera y fundamental piedra para el desballestamiento del Estado del Bienestar, precario pero ahí estaba, que teníamos, aquel cambio en la Constitución, aquellos primeros recortes, aquel todo. Él y su respuesta a una crisis económica fueron los responsables de que mucha gente, gente joven, que hasta entonces quizás había visto como normal que su opción política fuera el PSOE ante la irrelevancia de la izquierda a la izquierda de, se viese huérfana de una opción ni que fuera socialdemócrata descremada y se optase por una salida populista que luego, etc. Fue ese desencanto y ese PSOE y PP la misma mierda es, lo que hizo sacar a gente a la calle, a gente que no se había muerto antes, a desencantados, a conformistas, a recalentados de otras peleas, activistas, lo que fuere, montasen la que montaron. Y hasta hoy venimos recogiendo, de manera ya casi desmayada, lo que fue aquello. El caso es que estos últimos años ha crecido tanto una amenaza que ya es una realidad, como es la del monstruo de la extrema derecha y es tanto el miedo a un gobierno del Estado encarnado por la derecha casposa y la ultraderecha ultracasposa, que hemos reescrito un poco la historia y hemos rebajado tanto el listón de las cosas aceptables que, de repente, Zapatero se convirtió en un referente. Así, como lo leen: Zapatero es un referente para la izquierda más de moda. O era. Hasta hace días. Sacar a Zapatero en campaña daba votos, era un marchamo de autenticidad, una persona de izquierdas si lo comparamos con Felipes, Guerras, Leguinas, Pages, etc. Y podías participar en foros, charlas, congresos, tertulias y sentarte con él y considerar que, claro, estábamos en el mismo bando. Que yo pienso que ante lo que viene lo estamos pero, un momento. Un referente. Todo lo que hemos leído y visto estos días, las redirecciones, las recogidas de cable, el desconcierto, tiene que ver con cómo nos hemos asustado de tal manera ante la barbarie que no hemos sido lo suficientemente pudorosos a la hora de escoger los aliados. Dios dijo hermanos, pero no primos. Y así, pese a todo, todavía tenemos que ver cómo, ahora sí, el látigo contra la sumisión al PSOE tiene el cuajo de compartir un debate sobre cómo bla bla bla, con un ministro socialista, sólo y únicamente porque es él quien debate, quien está, quien va a ser escuchado. Sin calibrar y sin medir. Y a la esperanza estadísticamente probada de la izquierda decir que sí, que es su referente (¿?) y luego decir que joder qué mal y piensas, pero vamos a ver, se puede ser más socialista que el estadísticamente presidenciable? Y piensas que efectivamente, en realidad, aquí hemos sido todos o socialistas, o ex socialistas o seremos socialistas en un futuro, o si no, no se entiende. Ni el 15m ni nada. Y como lo saben, juegan. Y como lo saben, nos cepillarán a todos a la vez y así ya una cosa hecha.
domingo, 17 de mayo de 2026
Elecciones andaluzas. ¿Aquí cuándo coño se dice Ole?
Vox ha sacado más de medio millón de votos en las elecciones andaluzas del día de hoy, domingo 17 de mayo. Dicho esto, vamos a ver qué ha pasado, que es lo que le ha pasado a la izquierda que no ha conseguido, bueno es que no sé qué es lo que se quería conseguir. Si se quería conseguir que el PP no tuviera mayoría absoluta, pues entonces sí. Pero claro, si eso significa meter a Vox en el gobierno, entonces, el resultado de la izquierda es nefasto. Es decir, que el resultado de la izquierda no sirve salvo si queremos agarrarnos al resultado de Adelante como 'lo positivo'. Porque el resultado de Adelante es lo positivo y es lo que a mí, que no soy de Adelante, me interesa conocer y reconocer. Hace unos cuantos años, me saltaron en youtube vídeos de una cosa que se llamaba Califato 3/4. Una banda sevillana que hacía una cosa rara con electrónica, etc., bueno ya lo sabéis. El tema es que si no lo sabéis, ese es el problema. De repente, surgía así como de la nada, un algo que reivindicaba un andalucismo que compatibilizaba lo clásico y lo muy moderno, lo muy andalusí y la semana santa, la teoría de Antonio Manuel con samplers de Lole y Manuel. Eso, un merchandising, las cosas del Malacara, el Xabale no Pegarse. Ese conectar con una gente determinada, de las ciudades, más o menos jóvenes. En tiempos en los que la convulsión post podemita estaba en efervescencia, acaba cuajando en una propuesta de izquierda andalucista que llega a tiempo en 2026 para apuntarse a la ola de efervescencia de lo que se quiere llamar izquierda soberanista respecto una izquierda estatal a la que la propuesta Rufián mete la quilla y desarbola considerándola desde hoy mismo como un problema. Hay una faena de movida cultural y de trabajo para construir una propuesta que enganche, naturalmente. Y hay un errequeerrismo absoluto de la izquierda que es la mía proponiendo un candidato que parece de otro tiempo y lo más triste, recurriendo todavía en 2026 a la figura de Julio Anguita como si Julio Anguita fuera o fuese alguna solución o alguna referencia. Desconocer los tiempos y desconocer lo que pasa en tus sedes, en tus pueblos, la gente que va, la que no va, la gente que vive en los pueblos, la gente que vive en las ciudades, presentar a según quien pensando que estás en 1980 y no en 2026, es grave. Se para el golpe con un mantenimiento del grupo parlamentario, pero la cosa está ahí. En definitiva, muchas cosas que al final han conseguido. Por lo pronto, el Partido Popular ha perdido la mayoría, pero Vox. Y el PSOE. Los socialistas han trabajado durante décadas en Andalucía construyendo un modelo de sociedad que ha puesto en bandeja que el cambio, la transición, la aplicación del modelo que propone el PP parezca suave. Es decir, que tengas que escuchar a gente, a tu gente, decir que el cambio del PP al PSOE no ha sido para tanto. Que para qué le vamos a tener miedo al PP si ya están gobernando y tampoco es para tanto. Y supongo que ahora toca alegrarse porque hay una izquierda que tal, pero la verdad es que no es tal, porque como ha pasado en otras elecciones autonómicas, al final, el final, es que la derecha y la extrema derecha sale consolidada. En definitiva, aquí cuándo coño se dice ole. Y sobre lo nuestro pues nada. A tomar nota. Y no hacer el notas.
viernes, 15 de mayo de 2026
El Palmar de Troya - Israel del Santo
Lo primero, disculpas. Porque esta serie es del 2020 y yo he visto mierdas muy grandes y otras no tanto y resulta que me había perdido esta serie documental y ahora me siento mal. ¿Cómo no me habíais dicho nada? Luego, las referencias. Del Palmar de Troya, del Papa Clemente, ya sabía yo cosas. Cosas de cultura popular y cosas de canciones. Canciones que no salen en la serie. La canción de Carlos Cano que mi padre cantaba mucho, aunque esa canción no la tuviéramos en ningún disco de Carlos Cano y mira que de Carlos Cano tenemos mil discos. Pues esa, no. La que sí que teníamos era la de I left my heart in El Palmar de Troya, de Siniestro Total de esa enciclopedia de cultura general que es el disco El Regreso. Ahí ya estaba todo. En las dos canciones ya viene todo explicado. Pero es de no creer. Es de no creer todo y es de no creer hasta el final, porque la traca final es tan absolutamente impresionante que uno pues eso, acaba pensando que no hacen con nosotros más cosas pues porque no invierten más dinero. Y ya invierten, y ya hacen con nosotros lo que quieren. Y es porque invierten ese dinero. Porque a ver. La cosa. Tres niñas dicen que se les ha aparecido la Virgen en un pueblecito de Sevilla llamado El Palmar de Troya. A partir de ahí, al lugar acude una masa de gente, algunos de ellos tiene visiones, y aparece un tal Clemente por allí que al poco también tiene visiones y tiene estigmas y se hace un poco con el cotarro. Y la cosa va saltando y por arte de birlibirloque y porque todo tiene que ver con que hay un nido de fachas que considera que la Iglesia se está pervirtiendo y es un nido de comunistas, pues a poner dinero ahí y se crea una escisión integrista de la Iglesia hasta tal punto que nombran sus propios obispos y chimpun chimpun Clemente es Papa. Y entonces, claro, allí montan una basílica, un complejo, el copón, y fieles en todo el mundo y un río de pasta y nadie se para a preguntarse ni por un segundo qué coño es eso. Y tienen sus monjas y sus curas y canonizan a Franco y a Hitler y unas cosas de no creer. Qué pasa ahí. Cómo puede ser que una persona con un morro desopilante, un chufas, un bolingas, reconocido, que incluso perpetra misas borracho, sea Papa para una porción insignificante si quieres, pero gente, gente que pone dinero y mucho dinero. Y todo es como tan normal y salen testimonios de ex fieles, hombres y mujeres, y entre ellos los testimonios de un tal Gines y de una tal Nieves. Y la cosa va avanzando, que son cuatro episodios y que se muere Clemente, que le sucede Manuel Alonso, que era su compinche, que se muere y entonces resulta que ese Ginés que sale como fiel... y te quedas con la boca abierta y el último episodio es un disparate ya absoluto, un disparate que se cierra con que hay otro Papa y la cosa sigue y tienen perfil de Instagram y no se te ocurra mirar ese perfil de Instagram porque entonces el género humano es que se te cae un poco a los pies. Clemente, Clemente, no te mutiles más, por la Santa Faz. Qué placer tan delicado es estar excomulgado. Clemente, no te quedes con la gente. Es todo mucho, de verdad. ¿Cómo no me habéis dicho nada?
martes, 12 de mayo de 2026
Viejos cuentos centroeuropeos
Cuando se editaron los cinco volúmenes de la Historia de Brêdice, toda la ciudad corrió a buscarlos a los quioscos y a las dos librerías que todavía subsistían a duras penas en unos tiempos en los que apenas se leía. Sin embargo, como suele suceder, todo el mundo buscó en aquellos libros algo o alguien con lo que identificarse, saber si alguien de su familia había sido importante o simplemente confirmar que su rancio abolengo era merecedor de algo que se les debía o que, naturalmente, ya estaban disfrutando. Yo, la verdad, es que no tenía ningún interés en comprar aquellos libros. La historia de Brêdice me daba igual y había desarrollado un odio hacia mi ciudad natal que permeaba en todos mis escritos y acciones públicas. Sin embargo, un amigo me trajo a casa uno de los volúmenes de aquella Historia, el primero concretamente. Dedicado a la Antigüedad y la presencia de famosas civilizaciones en nuestro territorio, un tema por otra parte que no daba absolutamente nada de sí ya que hasta la llegada de pueblos nórdicos o germánicos o eslavos, no recuerdo, a nuestras tierras, todo lo que hoy conocemos como Brêdice era un páramo, como digo que me pierdo, como no había mucho que contar, el libro era un alarde literario de primer orden ya que de la nada hacía un todo y de la no presencia se inventaba un espíritu y leí aquellas páginas con un deleite y admiración hacia quien había sido el encargado de redactar aquel delicioso texto donde nada ocurría, nada absolutamente, nada. Consumí aquel texto con deleite y quise saber quién había sido o quiénes si es que había sido un trabajo colectivo. Y pregunté y no supe encontrar quién o quiénes habían sido. Qué misterio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






