lunes, 31 de marzo de 2025
Separación - Ben Stiller
Error fatal, haber leído antes de ver la conclusión de esta segunda temporada que ya se había contratado una tercera, por lo que sabes que habrá un final, sí, pero que no será el final. Así que nos encaminamos a ver el cierre de la segunda temporada de Separación, la serie de Ben Stiller que nos moló en la primera temporada con esa premisa de las vidas separadas entre la vida civil y la vida laboral y que poco a poco iba rellenándonos huecos para que supiéramos el porqué de esa decisión tan poco habitual como es el tener una doble vida. Si esa primera temporada me gustó, aunque resultaba ciertamente complicada de entender y lo que tenía de arcano lo tenía de diáfano con unas ambientaciones y una estética que a mí singularmente me chifla, la segunda temporada tenía el reto de buscarle un sentido a la cosa y que, de alguna manera, se evitara el Efecto Perdidos, es decir, que la cosa se complicase tanto y tanto que al final se buscase una solución absolutamente en falso que lo echara todo a perder. Todo encaja, personajes con un pasado, la empresa omnipotente, un credo sectario, una tecnología entre patillera y avanzadísima. Y esta segunda temporada la podría resumir con un 'no puedo decir que me ha gustado mucho aunque me haya gustado porque no he entendido un montón de cosas'. Que igual no hay tantas cosas que entender y que el final de hecho simplifica mucho las cosas y te deja simplemente con el dilema pendiente de si ha elegido bien o no o si ha elegido las dos cosas bien o bien si el que ha elegido ha elegido lo que tenía que elegir y que si hubiera sido otro pues hubiera elegido otra cosa, según sus intereses. ¿No? Y todas las demás subtramas pues oiga, es que yo tengo la capacidad que tengo y a muchas cosas ya no llego o si no se me pone un poco más claro todo al final me pierdo y me agarro a lo que más o menos me encaja y si no, pues procuro que el balón corra y que se llegue al final del partido sin encajar una goleada. Porque hay momentos en los que el riesgo de encajar una goleada mental son ciertos. Excursiones, personajes que no sabes si están, si son, si se lo hacen, los dos que se enamoran dentro que no sabes si es que hacen comedia fuera o qué pasa con ellos y que son el Turturro y el Walken y estás siempre pensando que está pasando algo raro pero cómo no va a estar pasando algo raro, la trama de la que se enamora del dentri y quiere al fueri pero quisiera que el fueri se pareciera al dentri y tú dices pero vamos a ver si son iguales, canastos, todo el rollo de lo de los numeritos que son temperamentos y que me lo tienen que explicar así bien explicado porque no me acabo de aclarar y así una detrás de otra, por no hablar de lo de la Arquette que tiene miga y todo el pan entero. Así las cosas, otra vez encantado con la estética, con la crítica a lo corporativo, enamorado de lo formal, un tanto perdido con lo que te tienes que perder, sin entendera muchos personajes y porqué están allí comportándose así, pero al final con un debate que sabe a poco entre lo de escoger o obedecer, pero así sin mal rollo. Eso, que me ha gustado pero me hubiera gustado haber entendido más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario