lunes, 24 de agosto de 2026

Crónica de una semana en Huelva. Resignificando Andalucía.


Andalucía no es lo que era. La resignificación del andalucismo que se ha venido llevando a cabo a lo largo y ancho de los últimos años ha puesto en tela de juicio todo lo que teníamos por detestable de lo andaluz y le ha dado la vuelta poniéndolo como un valor añadido más. Antes, para ser de izquierdas, tenías que hacer gala de una serie de posicionamientos sobre religiosidad popular, por ejemplo, que hoy día quedan absolutamente desfasados. Y así un poco con todo. Así que si todo está bien, tenemos barra libre para ir, hacer y vivir la vida sin las ataduras y cortapisas de los viejos dogmas, derrumbados, para asumir que todo, absolutamente todo, es una manifestación popular y que si somos pueblo, etc. Nunca he estado en Huelva, en la provincia. De todas las provincias, es la única en la que creo que no he pasado tres o cuatro días (Almería ya me la quité de encima en mi infancia). Así que cuando se planteó dónde ir este año de vacaciones, Huelva apareció como un destino fuera del circuito, Huelva, esquivando los nombres de Matalascañas, Punta Umbría, Isla Cristina, Islantilla... se nos apareció El Rompido, oh, esto no lo conoce nadie, vamos, vamos. Finalmente apartamento en Nuevo Portil, rodeados de campos de Golf, gente mayor, niños rubios, todo bien. Un poco más allá, en El Portil, que presenta diferencias más que evidentes con Nuevo Portil como pudimos comprobar desde el primer día. Nuevo Portil, El Portil y El Rompido, no por este orden, se supone que iban a ser los epicentros de nuestro periodo vacacional en Huelva. Quiénes somos nosotros. Nosotros somos dos parejas con dos hijos de un año y un año y medio. Yo creo que dicho esto uno puede imaginar que el periodo vacacional en Huelva podría haber sido igual en Huelva que en Badalona que en Alcalá de Henares. Sueños inconexos, despertares intempestivos, madrugones desencajados, siestas milagrosas, berrinches, enfados, coscorrones, interminables sesiones de cambio de pañal, tropezones infinitos con las patas de las tronas, toallitas humedas paseando por culos morros manos everywhere, pañales, más pañales, una cuna donde depositar a los dos elementos, y la inestimable compañía de un repertorio de canciones con las que la otra familia entretiene a su hija. No, no tenía ninguna simpatía por El Pot petit y su repertorio y no, no he sido capaz de resignificar nada ni de tigres ni cavalls, ni pirates amb un mocador al cap, ni siquiera de un improvisado cantante infantil como Luis Aguilé, peronista que no sabría definir si de izquierda o de derecha aunque sospecho que de derecha, cantando el Tío Calambre casi cada hora. Andalucía no es lo que era, las vacaciones no son lo que fueron, la paternidad y la maternidad, en solitario o compartida, yo que sé ya. Estando en la semana previa al viaje onubense (de Huelva), mis contactos vilcheños me advirtieron de que a esa zona a la que íbamos, ya habían llegado los pijos de Madrid y del resto de Andalucía y que se había puesto de moda y que... efectivamente, lo que nos encontramos allí fue un poco eso y un poco también otras cosas, mucha camiseta del Betis, las ya consabidas camisetas de la selección española color crema y de las rojas también, pulseritas con la estanquera casi por decreto y cierta sensación de que allí nadie o casi nadie o absolutamente nadie era de los nuestros al menos así en una primera referencia visual. Así las cosas, disfrutadas la piscina comunitaria y con una primera excursión más que satisfactoria a la playa y a un chiringuito con personal de Sant Cugat del Vallès (oju), decidimos que la primera excursión sería a las minas de Río Tinto. Espectacular paraje, el ser humano perforando y maltratando la naturaleza, extrayendo minerales y riquezas, fomentando el comercio y desembocando en una matanza en el siglo XIX de la que no has tenido noticias porque nadie la ha cantado, pero ahí está. Obreros que reclaman una vida de no morirse y tiros por respuesta. 200 muertos. En Río Tinto hay peña del Athletic pero no la ví. Creo que en cada pueblo que visitamos vi una peña bética. Me gustaría ser del Betis si no es porque el fondo de su estadio es napalmeable. Vimos una mina, la visitamos, hicimos el trayecto en tren acompañando al Río Tinto, que ya era así desde hacía cientos de miles de años y viajamos a lo largo de una carretera confortabilísima para volver al pueblo de Río Tinto y no la pista de tierra que por poco me da un infarto. Paisajes. La carretera que nos lleva de la costa a la sierra, camino de Badajoz, cruza sierras y montes y el paisaje cambia y es bonito. La camarera del bar de Río Tinto donde comemos espectacularmente (constantemente hemos comido así) dice 'un segundino' y yo me acuerdo de mis Pereas que dicen 'chiquinino'. La parte TexMex de Andalucía que toca con Extremadura y ya habla raro. Pueblos, gentes, turistas que hablan despacito como si no fueran ellos a ver cosas sino que fuera el personal de los museos o de las atracciones o los circuitos quienes tuvieran la suerte de verles a ellos, un museo que no íbamos a ver y que al final fue de lo mejor y vuelta a casa pasando por El Rompido para comprobar que El Rompido pudo ser un pueblo y que tuvo que ser bonito pero que ya era todo un poco mentira. Mucho dinero ahí metido y yo me compré unas espardenyas nuevas porque las otras olían a muerto. Las nuevas huelen a muerto ya. Hubo un día que quisimos ir a la playa y tardamos tanto en ir que ya en la calle decidimos irnos a la piscina. No podíamos con nuestro vivir colectivo. Esa tarde nos fuimos a Palos a ver las tres Carabelas. Mi amiga Isabelita me dijo hace al menos 30 años que Huelva ciudad era feísima y que no merecía la pena así que servidor consideró que Huelva ciudad es feísima y no vale la pena y no fuimos a Huelva ciudad. El trayecto hasta Palos es desolador. Industria química a cascoporro. Ni que decir que lo de las Tres Carabelas es absolutamente prescindible a no ser que te sorprenda que la Niña utilizara vela latina hasta las Canarias y allí la tuvieras que cambiar. Llegamos con el tiempo justo, casi cerrando y yo creo que nos sobró algún barco. Cenar en Palos fue un acierto, pero el adobo de pez araña me cansó un poco. Qué jamón, qué atún, qué pez espada, qué boquerones, qué chocos. Dimos una vuelta diminuta por Palos, que acababa de tener sus fiestas patronales y estaba engalanada de vírgenes por todas partes. Al día siguiente íbamos a tener nuestro merecido. El día que jamás fuimos a la playa nos enteramos que ese año, ese día, a esa hora, se estaba dando el llamado Rocío Chico. La Virgen del Rocío viaja de El Rocío a Almonte en Agosto. Justo un día antes de nuestra visita programada. Y sin enterarnos. No estar atentos a la resignificación de la religiosidad popular, es lo que tiene. Fuimos a Almonte y buscamos la Iglesia y vimos a la Divina Pastora y en su sermón el cura dijo que lo más importante de lo que Jesús le contestó a un Fariseo fue que Jesús le dijo que 'hay que hacer lo que te dicen. Hacer lo que os digan'. Como el que no dice nada. Calles engalanadas, mucho turisteo nacional, pulseritas, banderas, etc. No diré nada porque nada puedo decir. Buscamos un sitio para comer, el mejor que nos recomendaron, comimos otra vez como dioses y los de la mesa de al lado no paraban de cagarse en la Virgen. Por compensar. Intentando dormir al Martí (hola), descubro la peña bética y la peña madridista. Solo la madridista tiene bandera española e imagen de la Vírgen del Rocío. Vamos a El Rocío. Icono y centro de la polémica de la resignificación, el viaje a El Rocío cumple con mi criterio de que hay que ir a verlo para juzgarlo. Yo lo que ví en el Rocío no lo entendí. Mi prima Laura me dice que es su sitio preferido, que es un lugar mágico, yo hace 30 años hubiera respondido con algún exabrupto punkesco pero he madurado y ya no hago nada de eso, comprendo, pero no comparto. No entendí nada. Quise aparcar el coche en el primer sitio que pude porque me negaba a ir paseando por esas calles de tierra, a las cinco de la tarde, cayendo a plomo el sol, polvo y más polvo, calles que parecían escenarios de un festival de rock por donde haya pasado una horda de bolingas, olor como a fiesta pasada, vasos de plástico enterrados en el suelo remedando antiguas ánforas tartésicas, la imagen de mi padre por allí con un coche dando vueltas entre el polvo y queriendo morirse allí otra vez. Cuando finalmente aparcamos donde toca para ver la Ermita, un tipo que lleva un coche de caballos nos dice que está cerrado, que no abren en todo el día, en toda la semana. Tres pasos más allá, vemos que está abierto. Vamos, Martí toca la reja, el vigilante de la Hermandad pide silencio, pide que la gente, los hombres, se quiten los sombreros, Alba se informa de que en El Rocío tienen prioridad los caballos y por eso la arena, hay una puerta en la Ermita por la que entra un fresquito maravilloso, maravilloso de verdad y por ese fresquito ya merece la pena. Intentamos durante una semana buscar una camiseta o sudadera de Huelva y no la encontramos. Del Rocío sí. Hago el amago de comprarme una. Que no, que es broma, pero mira esta que no lleva estanquera, que no, que es broma. Andalucía resignificada. Me imagino a los viejos militantes y a los nuevos militantes de Izquierda Unida procesando qué ha podido pasar para que Adelante Andalucía les haya pasado la mano por la cara con un discurso nitroglicerínico. Me imagino a los cuadros y mandos del PSOE andaluz vestidos exactamente igual que los cuadros y mandos del PP preguntándose qué ha podido pasar para que el PSOE parezca ahora mismo el amigo invisible y que no seas capaz de decir si hay alguien en Andalucía, en esa Andalucía que nosotros hemos visto, que no parezca haber resignificado absolutamente su credo y condición para ser, estar o parecer de derechas. Me voy con sensación de abandono, de que no hemos resignificado nada y de que otros han hecho un esfuerzo intelectual que nosotros no nos hemos exigido y ahora, hacerlo, va a costar demasiado tiempo. Divina Pastora. My mother of earth where are you when we need you. Nos vamos con ganas de meternos en la piscina y quitarnos tanto polvo y yo que sé. No sé si fue ese día que cenamos huevos fritos en casa. El último día, playa, cruzamos el brazo de mar en el ferry y nos plantamos en una playa desierta, inmensa, espectacular. Pero vemos una medusa muerta. Un medusorro. No vengáis a Huelva. Hemos comido como si yo que sé, la gente es espectacular, el paisaje maravilloso y hemos tenido una potra espectacular con el clima. No tenías bastante con el resto de Andalucía que tenías que descubrir Huelva. Pero esa medusa muerta. Enorme. No vengáis a Huelva. De verdad. Y lo de la paternidad y eso. Encima. 

miércoles, 5 de agosto de 2026

En la muerte de Pepe Habichela


En la muerte de Pepe Habichuela, guitarrista insigne, innovador y referente, yo quiero acordarme de una cosa, de una anécdota, de algo que se tiene o no se tiene. Como quiera que el Jose, el Grunge, ha dicho que él lo vio en directo, sospecho que tuvo que ser el mismo día que yo lo vi en directo, en el Teatre Sagarra, acompañando al violinista Chandrú y a un maestro del Sitar, que era ciego y que ahora no soy capaz de precisar quién fue aunque me sale todo el rato Talvin Singh y no es Talvin Singh. El caso es que en aquella época, no soy capaz de saber cuántos años hace, Pepe Habichuela había sacado un disco en el que incluía colaboraciones con artistas de la India y estaba de gira junto a esos músicos haciendo un espectáculo de fusión ciertamente interesante. No sé cuánta gente hubo en el Sagarra aquel día, pero estoy convencido de que todos salimos de allí conscientes de que habíamos presenciado algo grande. Pero yo, junto a la música, me quedaré con una cosa. En un momento en el que los dos combos, el flamenco y el hindú, debían tocar juntos, el intérprete de Sitar del que no recuerdo el nombre y que era ciego, debía afinar su instrumento. Sentaron al hombre en el lugar que le correspondía y le colocaron el Sitar para que lo afinara, mientras que todos esperaban a que aquello sucediese para continuar con el concierto. Entre ellos, naturalmente estaba el propio Pepe Habichuela. Pepe Habichuela era natural de Granada, padre de los reconocidos miembros de Ketama José Miguel Carmona y el otro. Pepe Habichela no tiene el nombre de un Paco de Lucía, pero se movía ya en esa élite. Había tocado con los mejores y en solitario era una referencia que se podía ya permitir lujos de fusiones y demás. Y ahí lo tenías, en Santa Coloma de Gramenet, en el Sagarra, esperando a que el sitarista ciego acabase de afinar su Sitar. ¿Os he dicho que me encanta el Sitar? No es por engordar el texto ni enrollarme, pero he de decir que yo a aquel concierto no fui por Pepe Habichuela, sino porque iba a ver tocar un sitar en vivo, junto con alguien tocando la Tabla y la Vina, por ejemplo. Ya saben, mi afición por la psicodelia y el rock y el pop ácido me hace conectar con esos sonidos orientales y orientalistas, percusiones, flautas, y por encima de todo, el Sitar. Tocar el Sitar no es fácil, que se lo digan a George Harrison. Afinar un Sitar no debe ser algo sencillo. Todos esperando a que en el Teatre Sagarra aquel indio ciego afinase el instrumento y en un momento Pepe Habichuela se arrima al micro y dice, admirado, 'no veas'. Más grande que la música misma. 

L'enquesta del Canal 4 - Avel·lí Artís-Gener 'Tísner'


A qui direm Tísner. Tísner no és l'autor que et ve primer al cap quan parlem de Literatura Catalana. Ni tan sols el segon. Possiblement tampoc el tercer. Hi ha noms de més pes, de més profunditat, d'una trascendència arrebatadora. Però, dos de dos. Paraules d'Opoton el Vell, és un llibre, una novel·la d'aquelles que podem dir imprescindibles, una autèntica lliçó de com fer compatible humor, història, distopia, crítica política, tot. I amb un estil contagiós. De la mateixa manera, aquest L'enquesta del Canal 4 es presenta com una novel·la de gènere, en aquest cas, d'una sort de ciència ficció, una distopia en la que a través d'un canal de televisió ens controlen tot, tot i que com en tot règim que hi hagi pretensió d'absolut, s'hi presenten esquerdes. Aquest L'enquesta del Canal 4 és una reedició, no és una novel·la actual, ja va rebre el premi Sant Jordi al 1972 nada menos, i és que Tísner ja fa anys que és mort. Saber de Tisner és bo i pot ser dolent a la vegada. Saber que va ser cul i merda amb Calders fa que tot es miri amb un prisma condicionadament positiu. Res que estigui en contacte amb Pere Calders ha de ser dolent. Però aprofondir en el personatge i persona Tísner ens descobreix un èsser polític amb qui no sé si avui, al 2026, jo hi simpatitzaria gaire. Res. Gens. Però, resolt el tema de que en peores plazas hemos toreado i amb indesitjables pitjors ens hem referenciat, abracem aquest llibre amb il·lusió per trobar-nos, al menys un quart del que ens vam trobar amb Opoton. I la veritat és que aquest llibre és sorprenent, per la rabiosa actualitat, tot i parlar del món de la televisió que ja ens queda com lluny vivint en les eres de la IA i de les xarxes socials, però amb una mica d'esforç intelectual podrem veure que les coses que ens explica i que ens retrata, tenen ramificacions en les nostres vides diàries actuals. L'argument és el següent, un Canal de televisió en un Estat que ens figurem totalitari, i que s'encarrega de difondre ideologia i esbarjo a tota la població, encarrega una enquesta entre els seus treballadors per saber com estan, què pensen uns dels altres, com està l'ambient. Aquesta enquesta és aprofitada per un grup subversiu, el Trajecte, per tal de recabar informació i erosionar el sistema des de dins. I és que, de manera paral-lela a la narració, en paràgrafs apartats i marcats en negreta, se'ns informa d'un procés que tindrà consecució al final de la novel-la tot i que nosaltres en moltes ocasions, lectors apresurats, passem d'aquests inserts. Tísner ens retrata la psicologia de tota una sèrie de personatges, des dels entrevistats als treballadors entrevistats, amb les seves manies, cosmovisions, limitacions i malfiances, així com de tot un engranatge dissenyat per que s'obeeixi i que finalment és calcat entre el poderós Canal i el subversiu Trajecte. Trames, subtrames, entrevistes, testimonis, s'entrelliguen en una història entretinguda i amb molts moments per emmarcar, subrattllar o fer foto per publicar a l'Instagram. Dos de dos, Tísner és un valor segur. No és únicament un Calders novel-lesc, sinó un narrador reconeixible i adictiu. Ara, a esperar quinze anys més a trobar un tercer llibre que no desmereixi. 

lunes, 3 de agosto de 2026

Carne para la picadora


La política internacional, la geoestrategia, los intereses cruzados, los acuerdos de Abraham, la deslealtad de Dinamarca, el debate migratorio, las mafias, el rey de Marruecos dándose un paseo por París, la barbilla afilada navegando hacia Ceuta, el análisis sosegado, el ministro de lo que sea de Israel, la embajada de Israel, un tweet de Trump, un parlamentario norteamericano, la primera ministra italiana que nos creíamos que ya era de los nuestros porque se había enfrentado a Trump por nosequé, resulta que no es nuestra amiga y que es la fascista de mierda que siempre fue, la combinación de factores, las carambolas, una reunión con Argelia, el Frente Polisario, el precio del barril Brent, 75 muertos. 88 muertos. Hemos llegado al centenar de muertos. Las mayorías absolutas, Iker de vacaciones volviendo a su programa, la Joe harta de que la gente opine de todo, otra encuesta, Girona se tiñe de azul fascista, el presidente dice sin decir, la culpa ha sido de Trump, la culpa es de Netanyahu, nos la tienen jurada, somos el único país que se ha desenvuelto con algo de decencia en lo de Palestina, no pueden con nosotros, saldremos fortalecidos, si cruzas a nado no te pueden devolver en caliente, de los 50 mil que entraron no debe quedar ya nadie, hay más de 80 muertos, puede que lleguemos al centenar de muertos. No son solo marroquíes en edad militar, hay también mujeres de otros países, hay un gazatí, hay senegalesas, en la terraza de un bar, un domingo a las dos de la tarde a unos 35 grados en Santa Coloma de Gramenet un grupo de hombres en edad militar discuten y uno de ellos dice que imagina que te entran aquí sin pensar que él o su padre entró en algún sitio hace tiempo años, o su abuelo, quizás, entró en un sitio y hoy está en esa terraza el 2 de agosto con miedo a que entren 50 mil personas en edad militar en Santa Coloma de Gramenet, llevamos ya lo que debe ser casi un centenar de muertos. Una manifestación en Ceuta de gente echando a los fascistas que han ido a 'salvarles', una chica que habla diciendo que es española, me da reparo compartir el vídeo porque si saco a alguien diciendo que es española y me sitúo con ella, o comparto lo que dice, alguien dirá, ajá, es español, y nadie quiere que le digan que es español, leo en un tweet que tiene 500 likes que si alguien es ordinario, grita o es maleducado es español, que les devuelvan a Marruecos Ceuta y Melilla, gente llorando porque no se dedicó el espacio suficiente a llorar los 750 años de la muerte de Jaume I diciendo que Ceuta y Melilla son colonias, y por el camino hay casi un centenar de muertos, un centenar de personas que ya no están porque vieron la oportunidad de pasar al otro lado de la valla porque en ese lado de la valla ya no estaban y nosotos seguimos discutiendo sobre cosas y la carne para la picadora que un día seremos sigue pudriéndose ante nuestros ojos. 

miércoles, 29 de julio de 2026

A star is born - Bradley Cooper


No había visto esta película principalmente porque no tenía ningún interés en ver esta película. Pero ayer, después de haber visto anteayer un dramonazo oscurísimo de altísima exigencia emocional, haciendo scroll televisivo, apareció esta película y como no estaban los cerebros para mucho más me dije, venga,  ver hasta dónde aguantas. Y la acabé. Esta película es un remake de otras tres películas previas con el mismo nombre y supongo que con argumentos similares. En este caso, la reminiscencia más conocida es la de una película protagonizada por Kris Kristofferson y Barbra Streisand, casi nada al aparato. Bien, la película la dirige el propio protagonista, Bradley Cooper, al que conocemos principalmente de las sagas Resacón en las Vegas y que él mismo protagoniza interpretando a un cantante de country rock o de rock a secas que está un poquito encenagado con la bebida y que una noche se pierde por esos bares para acabar descubriendo a una chica que canta como un demonio de bien. Esa chica es Lady Gaga. A mí Lady Gaga siempre me ha recordado a alguien, pero en esta película, donde en muchos tramos de la misma aparece digamos al natural, el parecido es asombroso, como un clon. Ambos comparten durante esa noche que se conocen un intercambio de pareceres sobre el arte y el éxito y la música y se cantan alguna canción que tienen a medias. Digamos que él se pilla y ella pues también. Al día siguiente él la reclama para un concierto y acaban cantando la canción de la noche anterior y exitazo. Se lían. Relación. Él es un cantante de éxito pero de vez en cuando tiene campanazos de beber mucho y tiene un hermano interpretado por Sam Elliot que Sam Elliot en esta película debería tener unos 77 años o así y es IMPOSIBLE que sea su hermano mayor porque le debe sacar unos 30 años, que puede pasar pero es que ves a Sam Elliot y puede ser su padre absolutamente. Sam Elliot por cierto interpretando otra vez a Sam Elliot. El caso es que la pareja tiene éxito pese a que él es un bolingas de cuidado y tiene ese puntito de que tiene que hacer realidad las letras de sus canciones o de las canciones de ella, y ese tocar fondo, y ese rollo de cuando me va bien quiero que me vaya mal, y ya más o menos ves venir que el éxito que tiene ella (cuánto más éxito tiene ella, menos natural parece de nuevo) a él no le mola, o yo que sé, porque hay muchos momentos de la película en los que el deja la mente en blanco, la mirada perdida, la risa de me la bufa todo y sabes que se va a liar. A ella, que la ficha un productor con mala hostia, la van modelando para convertirla precisamente en una especie de Lady Gaga cutre, pero con éxito. Y él, el Bradley, es que no lo ve. En definitiva, hay cante, hay romance, hay propósito de enmienda, pero como pasa con las canciones de Los Planetas, hay gente que se cree el personaje y no puede escapar. Total, que he visto A star is born, y que ya estoy preparado otra vez para lo que tenga que venir. 

lunes, 27 de julio de 2026

La más grande - Alexis Morante


Los documentales sobre artistas nos ayudan a comprender el arte que despliegan, el talento que atesoran, sus circunstancias, la influencia de los acontecimientos personales en su trayectoria y por fin, porqué son lo que son, porqué los tenemos como referencia. Rocío Jurado recibe el apelativo de La Más Grande, así sin contemplaciones, y por eso se le dedica un documental de cuatro episodios para que sepamos de su vida y talento y que entendamos porqué ese apelativo es cierto, o no. Pero lo que pasa con muchos documentales, sobre todo de artistas patrios, es que no hay un interés cierto en lo que llamamos 'arte', en su categoría como cantante, en su revolucionario estilo, en su evolución discográfica, en qué registro dominaba más o menos, dónde se encontraba más cómoda o con qué fracasó, sino que pareciera que su 'arte' es un 'aparte' de su vida personal. La voluntad exagerada en este documental de vincular su vida personal como hilo conductor de la trama, incluso cuando se quiere denunciar el exagerado acoso a su figura durante una época de la que se elude su carrera artística, nos lleva a decir y sé que no soy el único en pensar así, que se trata de una oportunidad perdida. Porque si todo el metraje dedicado a matrimonios, romances y familia, se hubiera dedicado a ensalzar y remarcar el talento artístico de Rocío Jurado, quizás podríamos haber disfrutado más del documental, pero la verdad es que los dos últimos episodios no dejan de ser un apartado de crónica social que desinflan por completo el pretendido objetivo del trabajo. Otro asunto es el de pretender ligar a Rocío Jurado con un feminismo politizado que resulta un poco de pega. Nadie niega que Rocío Jurado y su actitud así como sus canciones, las compuestas por Manuel Alejandro significativamente, fueron y son un asidero para millones de mujeres que escuchan algo que sienten. Pero su trascendencia está más en cómo millones de mujeres sin politizar o sin pertenecer a movimiento alguno, hicieron suya a Rocío Jurado. Fue más una referencia popular que no una referencia por parte del feminismo político y por eso fue grande. Pero eso no acaba de ser importante en el documental o está referenciado rarunamente. Oportunidad perdida. Con un material capaz de desvelarnos joyas como ese momento en el que canta 'Ahora es tarde, señora', en vivo, ante una señorona enjoyada que no sabe dónde esconderse y que prácticamente merece todo el documental, estos cuatro episodios nos dejan otra vez con la sensación de que no se es capaz de hablar de música, de reconocer que era cantante y música, artista, no por chipionera o devota, sino artista porque tenía algo que sabía transmitir y ese algo tiene que salir en algún momento y parece secundario. En fin. Otra vez será. 

jueves, 23 de julio de 2026

90 anys del PSUC. El segell del Partit.



Ser, estar i semblar. El PSUC ja no hi és, el Partit ja no és un subjecte polític tot i que encara manté un funcionament orgànic i si teniu temps i ganes us podeu preocupar en buscar si hi és realment, si som, o si serem. El PSUC està, permanentment, en la nostra memòria i en la memòria de molta gent que se'n reclama hereva, dipositària, continuadora, representant davant Déu i la história. La herència del pensament generat des del PSUC sobre Catalunya, sobre la seva cultura, sobre la llengua, sobre la manera de fer política, continua vertebrant el país entre els que es dedican a combatre el fantasma i els que el volen mantenir present com si res hagués canviat. Semblar, hi ha partits que volen semblar el PSUC, hi ha partits que han decidit ser el PSUC sense ser el PSUC. Partit Socialista Unificat de Catalunya. No pots semblar-te al PSUC. O ets o ets fake. El Partit més important de la història de Catalunya (casi ná) compleix avui 90 anys. El 23 de juliol de 1936, només quatre dies desprès que la sublevació feixista fos aixafada a Barcelona per part de les milícies populars, quatre partits decidien unir-se i crear un partit nacional i de classe. El Partit Socialista Unificat. Ja hi havien altres partits comunistes a Catalunya, partits que no es van integrar en el PSUC. Ja hi havien altres formacions d'esquerres, proletàries, burgueses, nacionals, anarquistes, republicanes. Però nomès el PSUC era el PSUC. Des de llavors, per bé i per malament, la història del PSUC no es va veure aliena a les divisions, enfrontaments interns, escisions i purgues. Però també és una història d'èxit. La història del Partit que va encapçalar la resistència interior a una dictadura feixista implacable, la que va saber aplegar al seu voltant a una classe treballadora que necessitava noves formes d'acció política, que volia lluitar i sabia com fer-ho, que no es ressignava a sobreviure, sinò que visibilitzaba als carrers que la llibertat, que la democràcia, que els drets socials i nacionals, s'havien de guanyar i es podien guanyar. I si no es podia fer sols, s'havia de parlar amb tot aquell que poguès contribuïr a avançar. Sempre avançar. Moltes vegades per sobre dels interessos del propi partit i de la seva preeminença com a actor protagonista dels avenços i dels canvis. El PSUC va ser el Partit de la lluita antifranquista, amb d'altres partits que també donàven la cara i es deixaven la pell, és cert. I el PSUC va ser el partit que va recollir aquesta onada de simpatia per la seva feina dolorosa, dura, terrible, en les primeres eleccions municipals que van posar a alcaldes comunistes a fer i projectar allò que es tenia al cap durant dècades i s'havia d'aconseguir en pocs anys. La vida en democràcia, l'assumpció del sistema, la llibertat formal, ser comunista o ser demòcrata o antifeixista i conviure en el mateix partit amb altres comunistes o simplement demòcrates, el joc democràtic de les majories i les coalicions necessàries i invisibilitzadores, la responsabilitat i l'ardor revolucionari, i una proverbial absència de monolitisme van auspiciar que aquest Partit perfecte, veiés com el seu paper fos rellegat a un segon pla electoral i finalment a un enfrontament kamikaze intern del que encara no ens hem recuperat. Aquell partit que va pensar i realitzar què era la Catalunya del Segle XX, com preservar i fer avançar la seva cultura, la seva llengua, el seu sentiment nacional, i contagiar i permeabilitzar el seu pensament a d'altres formacions fins a donar-li un nom: catalanisme popular, va ser una referència per imitar. Però també una referència per abatre. A dreta i esquerra, la lluita contra el PSUC i el que representava , contra la seva idea de país, ha estat dinamitzadora de corrents polítics, de partits i de processos històrics. Sobta ara que qui ha lluitat contra el PSUC i la seva hegemonia ara se'n reclami depositari o que qui ha estat víctima treballi per l'agressor. Sobta que qui dona lliçons de què era el PSUC i perquè es va crear, treballi ara per qui el vol obviar de la història de Catalunya. Catalunya així, a 90 anys del naixement del PSUC porta el seu segell marcat a foc. Què hauria estat de Catalunya sense un partit com el PSUC? Forçosament un país diferent i indubtablement pitjor. La desaparició del PSUC com a actor polític, els fragments, les continuïtats, les fugides cap endavant, els renecs, les reivindicacions, les adulteracions i les pervivències mentals, mantenen el Partit en la vida política catalana. Però el Partit ja no hi és. Fer-lo desaparèixer va ser una opció arriscada, què, penso, potser va sortir regular. Fer dels nous partits vells PSUCS no funciona tot i que el segell del PSUC continua indeleble. A 90 anys del naixement del PSUC queden moltes coses per dir, molta història per fer. Amb un PSUC fantasma, amb un PSUC transmutat, amb un PSUC ideal, amb un PSUC d'arxiu històric, amb un PSUC què és el contrari del que penses, amb un PSUC de pegatina, amb un PSUC d'homenatge perpetu, amb un PSUC que trobem a faltar i que no sabem què fer amb ell, amb un PSUC llast i enlluernador a la vegada. Amb una militància de ferro. Visca el PSUC.