viernes, 10 de julio de 2026
¿Quién explica 25 diputados para Sílvia Orriols?
Ayer mismo, cuando salió la encuesta del CEO (que no es cualquier cosa) que ponía a Aliança Catalana como tercera fuerza, Gabriel Rufián, faro y luz y espíritu que guía a la izquierda, puso la voz de alarma y muy modestamente no quiso arrogarse ningún éxito por los buenos resultados que le dan al partido por el que se presenta sino que llamó a lo de siempre porque la extrema derecha y eso. El Tweet de respuesta de Sílvia Orriols, cabeza de cartel de la extrema derecha nacionalista catalana, tenía más likes que los del mago de las redes. Durante los últimos días, algunas semanas, la pretensión de Aliança Catalana de presentar candidaturas para las municipales les obligaba a hacer pesca de arrastre y a consumar fichajes de dudosa procedencia. Dudosa. Es decir, las críticas fundamentales no vienen porque los fichajes asuman el ideario racista, esencialista, xenófobo, prosionista, de Orriols, sino que tienen un pasado 'español'. Lo que confirmaría para muchos que esto de Aliança es una maniobra españolista para 'contaminar' el independentismo y desvirtuarlo. Sin embargo, parece que todo esto no ha llegado todavía a oídos de sus votantes y, como digo, estaríamos hablando de casi 25 diputados más o menos. Que te voten para 25 diputados es que te vote mucha gente. Incluso si contamos con que los votos de Lleida y Girona valen más que los del área metropolitana y que están sobrerrepresentados, sigue siendo una barbaridad. Durante los últimos años, se ha querido vender la idea de que, con alivio, el Procès ya había muerto y que Catalunya entraba en un nuevo tiempo político. Lo que no se contaba es que de aquel Procès no nacía una idea de Catalunya que se ponía a tratar los temas que habían quedado colgados durante unos diez o quince años, sino que se generaba una Catalunya que perdía las plumas y que, por primera vez, veía cómo una propuesta de extrema derecha sin miramientos crecía y se expandía. Si uno está en redes sociales, el antiguo twitter, la plaga de fascistas es extensa. Pero lo realmente preocupante no es que haya muchos fascistas sobrevenidos sino que entre esa derecha lletraferida, entre los petimetres de los Premis nosecuantus y els Anys nosequés, la preocupación sea 'porqué no hemos sido nosotros los que hemos dado el paso o los agraciados por la buena nueva del trumpismo galopante'. También entre una cierta izquierda que es de izquierda porque no es española, ni escribe en castellano, y si vieran a Brigitte Vasallo le darían un paliza, existe preocupación por el cómo puede ser que siendo nosotros más esencialistas que Fredi Bentanachs, la gente esté yéndose a esa cosa rural y carlistona y hasta insultántemente confraternizadora con un occidentalismo que incluye a los castellanos porque los enemigos son los putos moros. ¿Quién lo explica? Los jóvenes, las redes, la manosfera, la reacción al feminismo, a los derechos lgtbi, a la izquierda gobernante, la manipulación informativa, algo que le echan a la gente cuando va a comprar al Esclat... no sé. Yo creía que tenía una teoría sobre lo de Vox por ejemplo. Pero claro, qué sabré yo sobre cómo se ha generado semejante monstruo en esta tierra que de repente se ha hartado de acoger, de integrar, de un sol poble y que quiere volver a hace 100 o mejor, 150 años, como si no estuviéramos aquí. Y es que, puede ser, que ellos siempre han estado aquí.
jueves, 9 de julio de 2026
Somos islas. En la muerte de Bonnie Tyler.
Una vez, hace muchos, muchos años, yo quedé con una chica que me gustaba y no sabía lo que podía pasar. Al final, la noche fue una maravilla, nos lo pasamos genial y, no se me olvida, yo tenía continuamente en la cabeza la canción Islands de Bonnie Tyler. Perdón, de Mike Oldfield cantada por Bonnie Tyler. No sé si porque la chica me recordaba a Bonnie Tyler o porque la letra de la canción me quería decir algo. El disco Islands de Mike Oldfield salió en 1987. Yo tenía 12 años. Yo recuerdo que en el pueblo Mike Oldfield era respetado. Como Pink Floyd, por ejemplo. Decir que te gustaba Mike Oldfield no estaba mal. Siempre había algún tío, primo mayor, alguien un poco más adulto, que tenía cintas de Mike Oldfield y tú veías que esa música no estaba mal. El Platinum, Moonlight Shadow, To France. Así que cuando salió este disco y lo comenzaron a poner por la radio, las dos canciones más famosas que eran Islands y The Magic Touch, se me quedaron grabadas. Y en mi lista de Spotify, o cuando había que empezar a bajarse canciones en Napster, los primeros pasos eran estas dos o tres o cuatro canciones de Mike Oldfield. Bonnie Tyler cantaba esta canción siendo ya una cantante famosa. En casa mi padre tenía el single, nada menos, de It's a Heartache, un pedazo de cancionorro de barra de bar que se hartó de cantar y que a día de hoy, si no me equivoco debe seguir siendo su éxito más recordado. Porque tiene varios y no son cualquier cosa y quizás esta de Islands es la menor, aunque la que más me toca la patata a mí. Porque vayamos al asunto, Bonie Tyler es nada menos que la intérprete de ese absoluto himno, de esa canción de todos los tiempos, de esa canción que cuando suena te hace sentir la comunidad del anillo con el primero al que intuyas susurrar 'turn around', de ese pináculo de la canción desgarrada del amor más tremebundo que es 'Total eclipse of the heart'. Esta canción es una auténtica barbaridad, escuchada, pero también vista gracias a un videoclip que nos presenta a una Bonnie Tyler en modo mujerón que no se va a detener ante nada ni ante nadie ni ante ese balcón por conseguir lo que reclama en el estribillo. La canción es una montaña rusa de emociones que van desde la pena negra hasta el arrebato ardoroso y todo con un soft rock ochentero a base de una batería que hace tsssss cuando lo tiene que hacer y que es una canción que quizás no aprecias cuando eres un chinorri pero que de repente, cuando menos te lo esperas, te atrapa y es, también, una de esas canciones que no puede faltar en tu lista, de las que te salen cuando estás yendo y viniendo y no sabes y de repente 'i really need you tonight'. Y todos justeamos mucho con el inglés y entendemos lo que queremos entender, pero nos entendemos. La que creo que es la cuarta canción de Bonnie Tyler, que para muchos será la primera es la de Hero o como reza su título Holding Out for a Hero. Esta me gusta menos. Y como me gusta menos pues no tengo mucho que decir. El caso es que hoy se ha muerto Bonnie Tyler y en los pocos obituarios que he podido leer ella destacaba de sí misma que era una chica de clase trabajadora que lo único que hacía era darle a la gente lo que a ella le gustaría que le dieran y si tenía que cantar pues cantaba. Y no dejó de cantar hasta el final. Bonnie Tyler, con esa voz raspada, con los cardados imponentes, con esos ojos tremendos, nos ha dejado pero nos quedamos con unas cuantas, pueden parecer pocas, pero qué pocas y qué buenas, canciones icónicas. Somos islas, pero no estamos tan lejos.
Viejos cuentos centroeuropeos
A ver, sí que hubo un campo de concentración pero no era aquí mismo, estaba como a 4 kilómetros del pueblo. Y no era un campo de concentración como los demás, que no sé tampoco cómo serían los otros. Por lo que sé a este campo de concentración, que no era de los más grandes, únicamente traían a gente que había hecho algo. No era uno de esos campos en los que había gente al tuntún, porque fueran judíos o gitanos o comunistas o maricas. Los que estaban aquí los traían porque habían cometido algún delito. Era como tener una cárcel en el pueblo y, que yo sepa, hay cárceles en muchos pueblos y ciudades y la gente no lo esconde. Así que nosotros hacíamos vida más o menos normal, todo lo normal que se podía hacer en aquellos años porque cuando lo abrieron ya estábamos en guerra y nada era normal. Yo no conocí a nadie que hubiera estado en el campo de concentración, pero ya te he dicho que es que quienes estaban allí eran delincuentes y yo siempre me he guardado mucho de juntarme con quien no me tengo que juntar. Además yo era un chaval entonces que tampoco se enteraba de mucho y mis padres no hablaban demasiado de política. Solo me acuerdo de mi padre diciendo que el campo estaba demasiado cerca del pueblo y que tenía miedo de que alguno se escapara. Pero de allí no se escapaba nadie. Eso nos lo contaba mi tío, que trabajaba allí.
martes, 7 de julio de 2026
Todos mis amigos están en el Rock Fest
viernes, 3 de julio de 2026
Suavón y Vox
Mientras una izquierda presume de haber ganado sus elecciones particulares, otra sigue haciendo memes con la cara de Anguita y la otra se pregunta cómo ha podido pasar si hemos intentado ser igual que el PP y la gente... mientras todo eso pasaba y mientras Moreno Bonilla colocaba su discurso de que él no era casi ni del PP, ni de derechas, ni de nada, sino un humilde político que pasaba por allí y al que los socialistas moderados de ciudad podían dejarle las llaves del chiringuito porque él es que de verdad que no, mientras todo eso pasaba, ya te la estaban colando otra vez. Mientras está pasando todo en todas partes, Vox se ha colado de nuevo en un gobierno autonómico y no en cualquier gobierno autonómico de esos de las Castillas o las Extremaduras, no, se ha colado en el Gobierno autonómico de la comunidad más poblada, Andalucía. Y se ha colado con mando en plaza y marcando el territorio con su discurso de mierda. Eso es lo que ha pasado mientras tú y yo estábamos planificando las vacaciones, diciendo que en julio ya el curso se había acabado, planteando si es necesario o no. Mientras todo eso pasaba, la memoria democrática en Andalucía, que no es precisamente una materia flojilla, una maría, un nada, sino que es la espina dorsal del crecimiento de una autonomía que sin memoria volverá a ser lo que se les dijo que eran, la memoria democrática digo, acaba de ser fusilada contra una tapia mientras el suavón ponía cara de fíjate qué cosas me hacen hacer y los comentaristas de la radio nos dicen que nos fijemos en su cara y que pobre Juanma. Y es que, mientras en campaña nos decían que con Vox no porque ellos y porque no y porque tal y cual, fuera de Andalucía entregaban la pellica con tal de gobernar y no volver a convocar otras elecciones en las que la bicha pudiera seguir creciendo. Solución, darle de comer bien a la bicha y que crezca pero con nosotros. El suavón se aposentará de nuevo con su sonrisa de soy de derechas pero no te asustes en el palacio de nosequé y a su lado estará ese señor con gafas con pinta de oler mierda diciendo barbaridades y haciendo sentir incómodo a ese señor de derechas pero que quiere ser tu amigo. Y mientras todo eso pasa en Andalucía y las trompetas del infierno nos anuncian lo que será y lo que pasará y las prioridades nacionales y los fusilamientos en las tapias y el aceite de ricino y los paseíllos y el café y Queipo de Llano volviendo a entrar en la Macarena y vete a saber cuántas cosas sin importancia más, nos creemos que hay un nuevo resurgir de algo que sale en la tele y que estéticamente es impecable y que mañana se deja bigotillo el suavón y ya la tenemos colocada otra vez.
miércoles, 1 de julio de 2026
Crónica del #PleGramenet de junio. La ciénaga.
Convertirlo todo en un lodazal, en una ciénaga, en un escenario en el que unos payasos van lanzando grotescas afirmaciones, provocaciones, que unas veces llevan a la risa nerviosa y otras veces al desconcierto de no saber cómo reaccionar y en contadas ocasiones al hartazgo. Vox ha convertido los plenos municipales en eso y poco más. El último pleno, del que habría muchísimo que comentar, del que habría mucho que argumentar y discutir, sobre propuestas, mociones, intervenciones y demás consideraciones sobre el estado de la política y los proyecto políticos y las posiciones en materias como el medio ambiente, la cultura, la situación de los trabajadores municipales, el estado de la aplicación de la tasa de residuos, la limpieza de nuestras calles, la situación de los refugios climáticos, la densificación, la vivienda, los servicios públicos, la seguridad, muchísimos temas que merecen un debate si quieres acalorado, si quieres tenso, si quieres confrontativo en extremo porque somos partidos políticos y no somos miembros de un club social dieciochesco en el que ji ji jaja y nos vamos a tomar luego una copita de brandy, todo eso, queda absolutamente opacado cuando al segundo intento, o al tercero, Vox consigue provocar una reacción por parte de otro grupo municipal al que ha provocado con insistencia hasta que este abandona la sala de plenos. Entonces el debate se rompe y queda cojo. Lo que me resulta ciertamente desconcertante es que por parte de quien dirige el pleno, todo se quede en intentar que la cosa no vaya a más. Un que no vaya a más que es una patente de corso para Vox para que traspase los límites como aquel que se coloca en fuera de juego para luego meterse otra vez dentro de la línea. Lo que hicieron en el último pleno es ignominioso incluso para ellos, una suerte de insinuaciones sobre las trabajadoras del grupo municipal de ERC a la que la alcaldesa no tiene otra manera de reconvenir que pedir explicaciones o que se desarrolle el argumento, a lo que el regidor de Vox se explaya diciendo exactamente lo mismo que ha dicho y se queda la cosa en nada. Si no se expulsa a un regidor por esto, qué más debe pasar. Pues nada. Comentar lo que pasó en el pleno, los atuendo, las apropiaciones y todo lo demás, deja de tener sentido, así que nada. Qué calor.
domingo, 28 de junio de 2026
Un comentario político
Son muchos los temas a comentar y muchas las cosas que han ido pasando durante estos últimos días sobre las que me gustaría aportar mi granito de arena desde la modestia y la humildad y el qué mierdas está pasando que no lo entiendo pero tampoco quiero ponerme demasiado intenso porque daría la impresión de que estoy nervioso y no lo estoy, no estoy nervioso ni estoy preocupado aunque estoy preocupado claro que sí porque hoy ha escrito un tweet en la red social antes conocida como twitter el periodista Antonio Maestre en el que dice que estamos ya en Julio y aquí todavía no hay un candidato por parte de la izquierda para que sirva de mascarón de proa o de popa o de lo que sea para ponerse delante y decir pues sí soy yo y conmigo o conmiga vamos a ir hacia delante y vamos a proponer algo para parar esto que parece inevitable desde hace tiempo y que otros ya dan por descontado y con lo que pretenden hacer negocio y nosotros no porque nosotros queremos que esto cambie o siga o sea de otra manera pero sobre todo que no gobierne la extrema derecha y además el mismo tweet ya anticipa que toda la mandanga del Rufián está ya revenida y ha sido una pamema de campeonato y le hemos estado dando vueltas a una cosa que se veía desde el Tibidabo que era una estrategia sencilla para acabar poniendo encima de la mesa que era un vota a ERC y déjate de líos y claro hasta ahí podía llegar la broma, pero esto que parece tan sencillo nos ha tenido enredados un tiempo precioso y mientras el barco socialista se pone en modo Titanic y la derecha judicial ha decidido meter la quilla ya hasta dentro del todo y no van a parar hasta meter al Perro en la cárcel yo sigo pensando que desde nuestro lado debería estar pasando algo que no está pasando o está pasando y se está amasando tan bien que no me están diciendo nada para que yo siga alegre y contento y colgando canciones y haciendo fotos de cosas y comentando películas y series porque de lo importante ya se están ocupando otros y mientras tanto no ganamos unas elecciones en ningún sitio nadie de los nuestros considerando a los nuestros ya a cualquiera que no sea Hitler MacNazi De Todos Los Santos Schneider von Fascisten porque lo de Colombia y lo de Perú pues es que no te lo puedes explicar, porque lo de Colombia un pavo que parece un clon de Bukele ganar unas elecciones después justo de cuatro o cinco o los que sean años de gobierno mínimamente progresista aunque los guardianes de las esencias me dirán que como en Chile que bueno que es que claro y que por eso pero uno está ya hasta los mengues de jugaditas, de estrategias, de matices, de la anticipación, de yo que sé. Es que yo que sé. Mirad esa cara. Esas caras.
sábado, 27 de junio de 2026
Cruyff - Sam Blair
Todo el mundo sabe que no soy aficionado del Barça, más bien todo lo contrario. Pero me encanta el fútbol. Y documentales como este de Sam Blair sobre Johan Cruyff los disfruto muchísimo. Los disfruto aunque el balance final sea excesivamente parcial, el hecho de estar detrás la propia familia Cruyff es fundamental y el mensaje global es que Cruyff se inventa el fútbol, que ganara o perdiera él era el que veía el fútbol, que sus herederos en el Barça reinventaron el fútbol, que lo ganaron todo, que todo es gracias a él y que no hay otra forma de ver el fútbol que la suya. Ese es al menos un primer balance a bote pronto, pero el propio documental y la propia trayectoria de Cruyff se encarga de desmentir esa visión unívoca y ecuménica que los cruyffistas han ido propagando. Es decir, el documental, que no deja de ser una alabanza de Cruyff, merecida a mi juicio, es también un magnífico retrato de un personaje que ni suscitó unanimidades, ni consiguió esos éxitos que se le presuponían (vease Mundial o éxitos con la selección de su país ni como jugador ni como entrenador), ni es el único faro del llamado fútbol holandés, como bien se encarga de apuntar en una intervención final nada menos que Ruud Gullit. El documental nos explica la vida de Cruyff en cuatro episodios, desde su formación y llegada al Ajax, su consolidación y éxitos con el equipo de Amsterdam, la salida del Ajax y su fichaje por el Barça y el impacto que causa y la llegada del Mundial del 74 como Axis, como punto culminante de una historia a partir del cual, todo cambia. Esos niños diciendo que Cruyff es el mayor fanfarrón de Europa, esos holandeses pidiendo que Holanda pierda porque está Cruyff y no lo guanta. Como todo se centra en Cruyff y en su visión y en su misión y en su talento, se deja de lado todo lo demás y se deja de lado, por ejemplo, que nos expliquen aunque sea de pasada el pedazo de equipo que tenía Alemania Federal en aquel campeonato, pero aquí se trata de contarnos otra historia, la del héroe que pierde pero que no pierde porque todo el mundo considerará que Holanda ganó el Mundial porque impuso un estilo de juego, porque descubrió el fútbol. Después de ese fracaso o éxito todo a la vez, Cruyff queda tocado, pierde interés o fuelle o lo que sea y termina yéndose del Barça. Su llegada al Barça se debe, según el documental, en cierto modo a que en el Ajax ya no le aguantan ni sus compañeros, cosa en la que el documental es muy honesto. Cruyff siempre acabará cansando a sus compañeros. De hecho, en la concentración del Mundial, dos jugadores de esa naranja mecánica abandonan antes de comenzar porque no aguantan a Cruyff. Porque Cruyff es mucho Cruyff. Cruyff decide dejar el fútbol pero problemas de pasta le obligan a volver, primero a Estados Unidos donde dice aprender mucho (¿?) y luego al Ajax de nuevo, primero como segundo entrenador en una escena grotesca de Cruyff bajando a rectificar a Leo Benhakker y ya como jugador casi paseándose y ganando otra liga. Nuevamente otro conflicto y se va al Feyenoord ganando otra liga para despedirse. Estos años finales como jugador, en los que parece el padre de todos y que sus rivales parecen todos que vienen de jugar en un camping, me fascina. Y vuelve al Ajax para ser entrenador. Curiosamente cuatro jugadores acaban rajando de él porque era literalmente un pesado que no entendía nadie. Y llega al Barça donde tiene crédito suficiente como para hacer y proponer y termina triunfando pero termina también con otro conflicto. Una historia de éxito y conflicto sin solución de continuidad que solo terminará con su fallecimiento. Un postrer intento de hacerse con el Ajax fracasará. Y queda el legado que nos dicen que deja en un fútbol donde solo gana quien juega como decía él, donde solo gana quien cumple con sus postulados, donde sólo es fútbol si Cruyff estaba detrás. Una gozada de documental de cuatro episodios donde puedes ver a Cruyff jugar, mandar, ordenar, ser repudiado, dirigir, ser discutido, pontificar, explicar cosas que nadie entiende, inventarse un relato, inventarse un personaje, inventarse el fútbol y de toda una ideología que se abrazará al cruyffismo incluso como remedo de redención nacional. Las imágenes escogidas para ilustrar lo que significa que no gane el Barça: Franco, militares, disparos, policías, son realmente grotescas. En fin, que si son muy del Barça, disfrutarán. Si son poco del Barça, lo harán también. Un poco como el fútbol en si mismo. No hace falta ser cruyffista para entenderlo.
jueves, 25 de junio de 2026
The Royal Tenenbaums - Wes Anderson
Me gusta muchísimo el cine de Wes Anderson. Me gustaron muchísimo la de Darjeeling, me fascinó la de Hotel Budapest, me encantó la de Life Aquatic. Me gusta esa manera de contar, de filmar, los planos, me gustaría mucho imitarlo, me encanta imitarlo. La estética, todo. Me encanta. Pero entiendo que si la historia, si lo que cuenta, no está muy bien hilado, la cosa se puede quedar en una suerte de gags o de imágenes muy bien estudiadas que pueden a llegar a dejarte un tanto vacío. Esta película, The Royal Tenenbaums es una de sus primeras películas pero donde ya cuenta con un elenco protagónico de primer orden. Nos cuenta la historia de una familia cuyo padre abandona el hogar hace tiempo, con tres hermanos dispares y una madre que intenta rehacer su vida. Ver esta película ahora, después de haber visto todas las demás es un poco tramposo porque la juzgas en función de lo que ya has visto en lugar de mirarla con ojos de no saber qué es lo que vendrá luego. Así que la película me gusta en cuanto tiene los elementos típicos del cine de Anderson, pero me deja un poco falto de algo, un algo que puede ser algo de tensión en la historia, algo de emoción, algo que vaya más allá del efectismo de unas imágenes y unos planos y unas interpretaciones que ya conozco sin haber visto nada de la película. Quizás condicionado por películas como The French Dispatch o Asteroid City, que me han dejado un poco frío sin quererlo yo, The Royal Tenenbaums no ha sido el disparate que yo me esperaba. Aunque lo sea. Ah, eso sí, como siempre, musicón.
miércoles, 17 de junio de 2026
El agente secreto - Kleber Mendonça Filho
Esta película es una película extraña. Extraña por cómo se presenta, por cómo comienza, por cómo se desarrolla y por cómo termina. Se presenta como una película que nos habla del Brasil de finales de los años 70, en plena dictadura militar. Vivir en una dictadura militar. La dictadura militar brasileña también protagonizó el penúltimo éxito internacional de la producción cinematográfica de este país, Aún estoy aquí. Ya esa película retrataba una realidad en la que, bajo un barniz de que 'en Brasil no pasa nada y todo el mundo está en la playa y la música', la gente desaparecía y no hagas más preguntas y a seguir para delante. Vivir en una dictadura. La película parecía la favorita para ganar el Oscar a mejor película extranjera, pero al final no pasó, ganó la noruega. Cómo sería la noruega. La película, que parece hecha a mayor gloria de Wagner Moura, protagonista y productor de la misma, desmiente esta última afirmación, al convertirse en una cuestión coral en la que el ambiente y la sensación de que algo va a pasar y que la torpeza, lo cutre, lo salvaje, lo desmadejado, lo informal, acaba siendo igual de opresivo, certero, criminal y represor, no te deja en toda la película. La película nos presenta la llegada de alguien a Recife, ciudad que no es Río, ni es Sao Paulo, ni es Salvador, alguien que viene buscando algo y que parece que huye de algo, ya que se junta con gente que también parece estar huyendo de algo y que se alojan en un edificio y viven una vida bajo el radar de quienes les deben perseguir en una situación que no parece muy clara, o surrealista, o confusa. En esa confusión y estupefacción, alguien que parece huir y que parece utilizar un nombre falso, es acogido con cariño por parte de un policía corrupto y su séquito de criminales, nos movemos hasta que aparecen los motivos por los cuales huye el protagonista. Y entonces la película se convierte en una trepidante obra de caza al hombre en la que nos ilusiona pensar que todo terminará bien. Por lo cutre, por los malos malosos, por la desfachatez. Pero, como en Aún estoy aquí, las cosas pasan porque tienen que pasar y lo que a ti te parece una dictadura de segunda, sin el terrorífico prestigio asesino de Argentina o Chile, o la persistencia gris en la carnicería de Paraguay, es en realidad un sistema de chivatos, comprados, sicarios, criminales, capaces de matar porque sí y por dinero también. La película, siempre acompañada por una música soberbia porque una película brasileña siempre tiene una música soberbia (la persecución del sicario con esa banda de pífanos, simplemente brutal), tiene momentos de comicidad buscada, de surrealismo salvaje, de violencia, de tensión dramática, de nudo en el estómago y de no saber si va a pasar lo que va a pasar. Porque al final, en una dictadura, sabes lo que va a pasar.
martes, 16 de junio de 2026
Franz Kafka - Agnieszka Holland
Vamos a ver. Si el propósito de la película es que entendamos de dónde viene el singular mundo que Kafka describió en sus obras, puede que encontremos una explicación. No la explicación, pero superficialmente, puede ser. Si el propósito de la película es que descubramos a Kafka, igual nos llevamos una sorpresa porque no descubriremos demasiado al escritor Kafka, no se habla demasiado de la obra de Kafka, hay algunos retazos, incluso alguna recreación de algún episodio, pero no sabremos qué escribió Kafka. Es una película sobre Kafka en la que se sobreentiende que ya sabemos qué es lo kafkiano, de qué va el mundo de Kafka, cuáles son sus principales obras. Es una película sobre una persona llamada Franz Kafka, que escribe compulsivamente por las noches, que vive con su familia, que tiene un padre tiránico, que no encaja con lo que se espera de él, que es un tipo peculiar, que establece relaciones sentimentales más bien basadas en el chau chau que en lo físico, que es un maniático, que sabe que tiene un talento pero al no recibir la aprobación de su padre no se siente seguro o respaldado, pero él sigue escribiendo y bueno. En la película se nos cuentan sus relaciones sentimentales, no sé si esto lo he dicho ya, pero no se cuentan todas sus relaciones. En la película hablan sus amigos y familiares, en un recurso bastante interesante, de lo mejor de la película. En la película también aparecen imágenes de la época actual en la que se nos cuenta cómo la figura de Kafka ha pasado a ser un símbolo casi despojado completamente del sentido original de su obra, si es que sabemos cuál es la obra de Kafka, en en la película no aparece, porque ya hemos dicho que la película está pensada para que la vea gente que ya sabe qué es lo que escribió Kafka. ¿Sirve la película para saberse a Kafka? En estos tiempos, perdonad que hable de otra cosa, en estos tiempos digo, lo de que las cosas sirvan o no sirvan yo ya no sé si tiene sentido. Con que pasen y que alguien nos las interprete, nos podemos dar por satisfechos. ¿Dan ganas de leer a Kafka después de ver la película? Dejo la pregunta sin responder.
jueves, 11 de junio de 2026
Viejos cuentos centroeuropeos
El oficio de escritor. ¿Se dice así? ¿O es el oficio de escribir? Pésima forma de comenzar un relato si no tienes claro cómo se dicen las cosas. Sea como fuere, la cosa esta de ganarse la vida escribiendo obliga a estar continuamente pendiente tanto de las cosas que escribes, obvio, como de una cierta proyección exterior de lo que eres y lo que quieres transmitir. Yo tengo claro que esos escritores que viven una vida oculta, que escriben para sí mismos, que cuando mueren dejan escrito que hay una obra inédita escondida detrás de las cacerolas del armario ese de la cocina que nunca abres, que son humildes oficinistas que por las noches se dejan la vista delante de tal, esos escritores, son una minoría. Y tienen su propia mística, la mística misma de quienes hacen de esa no ostentación una manera de hacer marketing en sí misma. Fíjate, él no quería que le leyeran pero al final le leyeron y se hizo famoso de manera inesperada. Eso es lo que me pasó con una amiga que nunca nos dijo que estaba escribiendo y que un día por casualidad, mientras estaba recuperándose de una enfermedad que por poco se la lleva por delante, nos confesó que era autora de poemas eróticos. Evangelina, le dije, cómo no nos habías dicho esto antes. Hasta que no he visto que quizás mi paso por este mundo podría terminar de manera abrupta, me contestó, no me he dado cuenta de que quería saber cual era la opinión de la gente acerca de mi obra. Lo que pasó luego es que publicó aquellos poemas y tampoco pasó nada. Y es que nunca se sabe si es mejor estar muerto.
miércoles, 10 de junio de 2026
Viejos cuentos centroeuropeos
Soy una persona de esas que creen que no les pasa nunca nada. No tengo la sensación de que sea alguien a quien conozca demasiada gente, pero sí que tengo la certeza de que esa gente que me conoce no me quiere bien. Si repaso las cosas de mi vida, los hechos relevantes, los momentos en los que mi cabeza ha asomado entre la multitud, no ha sido para recibir el aplauso, sino más bien para generar controversia. Así que prefiero siempre mantener un perfil bajo, no destacar, estar al margen. Hace unos días, volviendo de una representación teatral en el Salón Jaruszelski de la singular obra del maestro Bondarek 'Las moscas del recuerdo', sentí una cierta indisposición. Indisposición que ya había notado nada más salir de casa y que se fue acentuando a mi pesar durante la representación y que de manera salvaje creció dentro de mí hasta ser realmente insoportable. Y ahí se desarrolló en mi cabeza una idea, totalmente fuera de lugar, pero que consideré plausible porque es que no podía más. Cagar en cualquier sitio. No era tarde, tampoco temprano, no estaba lejos, pero no pasaba nadie. No era de recibo, pero no podía arriesgarme a hacérmelo encima. Pensé en ti. En ti presentándote delante de mí y pillándome en cuclillas y yo muerto de vergüenza siendo tú, precisamente tú, quien me atrapara en esa situación. Pero tú, era imposible que tú aparecieras por allí, pese a que si lo piensas pasa y que en mi cabeza estaba pasando cuando me quise dar cuenta estaba más o menos oculto junto a aquella escalera por la que de repente te vi bajar.
martes, 9 de junio de 2026
Hola León XIV
Tengo un Seat León ST y mi hijo es Leo, así que prácticamente estoy a esos hipotéticos cinco pasos de León XIV que me permiten opinar sobre el tema. El tema es que tenemos el listón tan bajo o bien que hemos asumido las barbaridades de la extrema derecha de una manera tan normal en el discurso cotidiano que el hecho de que aparezca un personaje público más o menos conocido o reconocido, no diciendo esas barbaridades nos coloca en la situación de acogerlo en nuestro seno y de auparlo al rango de referente. Y luego pasa lo que pasa. Que tampoco pasa tanto. Porque el listón y el umbral del dolor está tan rasante que escuchamos lo que queremos escuchar y oímos lo que queremos oír y obviamos lo que nos sale de los mismísimos. Porque a fin de cuentas, es el Papa de Roma y no vas a pretender que defienda el aborto o la eutanasia, hasta aquí podíamos llegar, así que su discurso tolerante con las migraciones y más o menos confrontativo en derechos sociales con la ultraderecha, le convierte prácticamente en el Che Guevara. Pero no lo es. Sabe a canela, pero es veneno. No hablaré de lo que me parece que tengamos a un Papa como referente, como ya tuvimos al anterior, que encima era de San Lorenzo de Almagro. Estoy hablando de hecho. ¿Qué estaba diciendo? Me he perdido. Son muchos los inputs que recibo durante la escritura de un texto que no me permiten centrarme y a veces, pocas veces, pierdo el hilo y no sé de qué estaba hablando. Estaba hablando del Papa. Estaba hablando de cómo la visita del Papa, el discurso del Papa, lo queremos oír lo queremos obviar o no nos queremos dar por aludidos de quién va a ver al Papa, de quiénes son esas personas. De los rasgos diferenciales. Pongo las noticias de la Televisió de Catalunya y la periodista nos habla del taranná diferente de los catalanes por el cual no llenamos un espacio de medio millón de personas, por nuestro talante, por nuestra forma de sentir la religión, más recogida. Nosotros somos de otra manera. Nosotros somos esos que reivindicamos una cosa anarcosindicalistamente cantando el Virolai en Montserrat, pero luego nos ponemos la pegatina de No te espero, porque nos han dicho que el Papa no va a hablar en catalán. El Papa como representante de la españolización de un país que se construye a partir del poder movilizador de la iglesia. Este Papa no nos cae bien. O sí. La Generalitat se esfuerza en apropiarse del Papa como un referente progre pero menos, como el PSC, con una campaña de publicidad abrumadora, con un anuncio largo, poético, pero largo, a lo mejor porque es poético. Las imágenes de la gente que va a ver al Papa y lo espera durante horas. Las imágenes rodadas en una iglesia de Santa Coloma con gente mayor que no podrá ir a ver al Papa. Son de la Parroquia San Joaquín. Mi calle. Mi calle tiene un oscuro bar, de humedas paredes. Pero sé que alguna vez, cambiará mi suerte. Todo lo convertimos en esa segunda vuelta de algo que no pudo ser. Una revancha de algo que volverá otra vez. El Papa viene a controlar un rebaño en el que sus ovejas descarrilan yéndose hacia movidas chungas de religiones aspavientosas y espiritualidades más así. Aplaudimos al Papa aunque no diga nada sobre negocios que quisiéramos que fuesen de otra manera pero sin entender que es su negocio. Lo que no entiendo es que en pleno 2026 nos siga pareciendo normal que ese negocio, esa forma de pensar, se asuma como propia, como normal, como la que es. Mientras tanto, el mundo sigue matando, las masacres no cesan, el Papa dice cosas, Marruecos asesina fríamente, todo permanece en un constante estado de zozobra cansino. Hola León XIV, que seas muy feliz y que llegues a tiempo para la graduación de tus hijos. Uno di noi. Estamos fatal.
lunes, 8 de junio de 2026
Romper el bloque - Iago Prada
Documental en tres episodios sobre ese mundo de la izquierda española surgida antes y con el 15M, cristalizada en Podemos y desembocada en un espacio mediático a mayor gloria de un proyecto que tuvo que ver algo con lo que fue y que es, ahora mismo, una incógnita para el futuro. Y que es, ahora mismo, algo que puede ser que no tenga ya futuro. Y que es, ahora mismo, un futuro al albur de lo que otros decidan si tiene que ser un futuro o qué. Y que es, ahora mismo, la voluntad de unos pocos por seguir queriendo ser algo que una vez les dijeron que fueron. Y que es, vete a saber ahora mismo qué. Y que es, esa pregunta flotante, esa duda, ese no querer creer que eso todavía existe, ese espacio con el que no sabes a qué atenerte, ni quiénes son, ni dónde van. El documental de tres episodios, Romper el bloque, nos cuenta en primer término la historia de la gestación de un medio de comunicación alternativo, con un joven reportero llamado Sergio Gregori que es joven pero que en tiempos en los que la casta, los títulos, la experiencia y la vieja política no tenían razón de ser, es abrazado o auto encaramado como referente mediático y que en pocos años sufre una mutación que le hace pasar de ser Justin Bieber a Alberto Garzón sin mediar caída del caballo. Documental de tres episodios donde se nos cuentan epopeyas personales, grupos de colegas, amigos que se lanzan a la revolución, revolucionarios que quieren ganar, medios de comunicación surgidos porque sí, nuevos tiempos, ocupación de plazas, creación de partidos a partir de corazones puros, impuros, puristas, inocentes, resabiados de otras mil guerras, almas cándidas y profesores universitarios que no falten jugando a ser populistas, peronistas, bolcheviques y demás. Yo, fíjate, también sé qué significa eso de que haya gente jugando a ser bolcheviques con seres humanos, jugando a ser estalinistas con personas de carne y hueso. El documental de tres episodios nos explica cómo ese sueño de nueva organización, de nuevos medios, de nueva política, de nueva forma de relación entre política y vida personal, de nueva forma de todo, termina convirtiéndose en una pesadilla de purgas, persecuciones, ostracismos, acosos, enfermedades mentales (propias y causadas), bajas médicas, despidos, sospechas, gritos y videos diciendo que sí, que qué pasa, que somos militantes y que los militantes se organizan para defender a su partido. El documental, de tres episodios, en Youtube, nos presenta un fresco monumental de una época, de un país y de una izquierda que quiso, que pudo, que hizo y que impulsó un cambio sin precedentes en la historia para ser consumida por lo mismo que la aupó, la fe ciega y el mesianismo. Si en el primero se nos habla de la forja de un mundo, en el segundo se nos cuenta la creación y desplome de una organización política y en el tercero el caso personal de un protagonista, Sergio Gregori, que encarna todos los vicios de una forma de verse y percibirse como izquierda que no es para nada nueva ni revolucionaria. Es tóxica. Y lo tóxico siempre es mejor tenerlo lejos. Un documental de tres episodios que tiene su colofón externo en las reacciones en redes y en la aparición de un libro en el que el protagonista lo cuenta todo y con un comunicado diciendo que si me he pasado no lo volveré a hacer más. Qué vida esta.
lunes, 1 de junio de 2026
Crónica del #PleGramenet de Mayo. Expected Goals
Cuentan los textos sagrados que Dios nuestro Señor creó el mundo en siete días y al octavo ERC convocó una rueda de prensa para exponer su contribución decisiva y cagarse en Comuns porque yo que sé. Y si esto lo dicen los textos sagrados, es porque es así. Y es así siempre. Y es así en cualesquiera circunstancia y evento o proceso o lo que sea. Así, todo pasa porque ERC existe y porque Comuns no aprobó aquellos presupuestos haciendo pinza con el PSC y pasan las cosas así por una cosa y no pasan por la otra. Una regla infalible que da un cierto bochorno pero que cuando ves que es un patrón lo que suscita es preocupación, porque no puede ser. Pleno municipal. ¿Han probado a ver todo un pleno municipal a una velocidad superior a la normal? Ya no al 1,5, no, al 2 incluso. La sensación es que los plenos son vertiginosos, que son un intercambio de intervenciones agudas, esdrújulas y ágiles que desmienten eso de que los plenos son aburridos. En este espacio siempre hemos dicho que los plenos son entretenidos de por sí, pero en esta ocasión, la posibilidad que nos da la tecnología de poner a nuestro servicio la máxima concentración del tiempo en nuestras manos me ha transportado a un nuevo estadio de goce y de contento. Los plenos municipales siempre han sido, pero ahora más. Gracias al botón del 1,5, las intervenciones casposas y lamentables se pasan como en un suspiro y las intervenciones doctas y de eficiencia en la gestión se pasan como si una suave brisa acariciase tu cara. Así no tenemos que soportar más que el tiempo que deseemos las sandeces que sueltan los concejales de la extrema derecha local en referencia a cualquier tema, no solo a esa barbaridad medio nazi o nazi completa que es lo de la prioridad nacional que ni a 1,5 ni a 2 gana ni un solo gramo de absolutamente nada, es que las intervenciones bochornosas sobre la lgtbifobia son un nada y nada fueron también esas 30 personitas, muchas de ellas de fuera (el indicador 'de fuera' para referirnos a las personas que vienen a manifestarse por Vox, es ya una fina ironía), que vinieron al Fondo a protestar por la islamización y se encontraron que había más gente sentada en la cafetería de la esquinilla que en la propia manifestación. Son un fracaso, han fracasado y ahora solo queda echarlos del ajuntament de Santa Coloma a base de votos antifascistas. Y discutimos si quieres lo que uno entiende por antifascismo, pero vamos a ver. Y así, el debate sobre el parc de Can Zam que no se da porque no se da en ningún sitio y eso es un tema que no se va a tocar porque lo importante es el pabellón, no se escucha ni a 1,5 ni a 2 porque de lo que se habla es del nuevo pabellón que ya veremos cuándo pero no del parque, porque aprobamos hace un pleno nada más una declaración en la que éramos todos más verdes que el Coronel Tapioca pero luego Can Zam necesita un pabellón, pero ojo, no un pabellón, no, necesita un Arena en condiciones, para acoger eventos de yo que sé, 15mil personas. Esto no traga ni a uno coma cinco ni a dos, y no entiendo, no logro entender, como personas de izquierdas, de acrisolada trayectoria de izquierdas, pueden aguantar un acto, una plataforma, una construcción de yo que sé, cuando te están diciendo en la cara que un pabellón de 15mil personas es lo que Can Zam necesita. Pero es que soy de Comuns. Y la reivindicación de expected goals, de goles que podrías haber marcado, es un poco como yo que sé, o la reivindicación de salir en la foto, es tan de cuando que esa relación de amor y odio con el pasado, origen, y circunstancias, de aquella formación ecosocialista, te deja estupefacto. Quieren ser nosotros tanto que a veces no distinguen. Y así transcurre un pleno en el que el Equipo de Gobierno juguetea con esto y con lo otro y salva un nuevo pleno con ese aire de que los plenos se han convertido en algo que tienes que pasar rápido y hay que proyectar el nuevo evento que nos reúna a todos en torno a la colomensidad y qué calor pero oye, qué le vamos a hacer, que calor ha hecho siempre. Tengan ustedes una buena semana.
viernes, 29 de mayo de 2026
Garatge Club. Un escenari, 900 concerts - Albert París
Yo no fui a ningún concierto del Garatge Club. Yo solo fui al último concierto, el de Siniestro Total. Me pasé el concierto amarrado a una de las columnas míticas, ante el escenario. Nos estábamos zurrando de lo lindo allí, asados de calor, tantísima gente, nos estábamos despidiendo de un lugar y nos estábamos despidiendo de una época. Es algo que deja muy claro este muy buen documental sobre la sala Garatge, el Garaje de los que todo lo tenemos que. Un local que nace del entusiasmo de unos chavales que quieren montar un local de música, sobre música, para disfrutar de la música, un local al que a ellos mismos les molara ir. Este local acogerá centenares de conciertos, conciertos de todo tipo, bandas de todo pelaje y condición. Bandas que luego encontrarías tocando en estadios, bandas que quizás llegasen a su techo en Garaje. Nosotros, pienso, nunca fuimos a un concierto en Garatge. Nosotros éramos de esos que se citan en el documental que iban al Garatge porque no podían ir a otro sitio. Llegábamos al Garatge ya tarde, cuando ya nos habíamos cansado de estar en Santa Coloma. Íbamos en coche dándonos igual absolutamente todo. Yo solía llevar en el bolsillo lo justito para una cerveza. A veces ni eso. Llegábamos, nos daba todo igual. Hacíamos el chorra, nos reíamos, escuchábamos y bailábamos la música que nos pusieran, que solía ser buena. Nos bajábamos los pantalones. Nos bebíamos los culos de los cubatas de los demás. Éramos exactamente eso que cuenta el documental. Éramos esa gente que no podía ir a otros locales. En el Garatge no se pagaba entrada, en el Garatge podías escuchar a los Beastie Boys. El documental se centra mucho y con razón en el tema de los conciertos y se nota que el tema de la sala era un poco algo que vino por demás para rellenar y para conseguir lo que solo con los conciertos quizás no se conseguía. Pero daba igual, cada cosa tenía su público o el mismo público. Fueron años, bastantes años. Yo creía que Garatge llevaba más años abierto, era como que hubiera estado toda la vida allí. Y no. Fueron diez años. En el 2002 pues, yo tendría 27 años ya. Ya era tiempo de dejar, quizás, de hacer lo que hacíamos y el cierre de aquel local al que podíamos ir a las tantísimas a hacer el chorra porque no teníamos absolutamente nada mejor que hacer que el chorra y alargarlo todo al máximo. Y se acabó. Y se acabó con un concierto precisamente de Siniestro Total, que fue pavorosamente intenso, que fue un broche de oro a una sala y efectivamente lo fue. A partir de ahí, ya no recuerdo lo que pasó. Yo estoy aquí.
domingo, 24 de mayo de 2026
Lo del 15m, entonces y hoy.
Como lo he contado muchas veces, lo contaré una vez más. Yo no me levanté del sillón para empezar a ocupar las plazas, pero sí que como consecuencia del 15m comencé a militar en Esquerra Unida (i Alternativa entonces). No viene al caso ahora referir de nuevo lo que me impulsó a rellenar la ficha on line, porque ya lo sabéis todos y todas, pero sí que todo ello fue al calor de una conversación telefónica con mi amigo Edu, camino yo de la plaça Catalunya que iba a hacer yo allí vete a saber qué. Eran esos tiempos posteriores al 15m, de plazas ocupadas, de asambleas en cualquier parte, a las que yo no asistí, pero merodeaba. Como otros muchos y muchas, el gusanillo político estaba ahí y finalmente me decidí a participar. Creo que entonces ya no gobernaba ZP, ya estaba en el gobierno M.R. pero todo aquello del 15m se desencadenó durante el gobierno de Rodríguez Zapatero. Un ZP que en estos días está siendo el personaje político del momento a su pesar ya que se le ha imputado por un asunto que ya conocéis y que yo no soy quién para decir si es o no es. Ni tampoco soy tan lerdo como para no saber que por mucho que digan que el tal Calama no es un pelele, aquí hay mar de fondo y que la maniobra por acabar con este gobierno sin aguantar ni un segundo más, está más que presente. Pero lo que me tiene absolutamente maravillado, y más que maravillado, es desconcertado, es cómo ese presidente del Gobierno socialista que fue ZP, que efectivamente fue trascendental en el avance de derechos sociales, pero que también fue quien puso la primera y fundamental piedra para el desballestamiento del Estado del Bienestar, precario pero ahí estaba, que teníamos, aquel cambio en la Constitución, aquellos primeros recortes, aquel todo. Él y su respuesta a una crisis económica fueron los responsables de que mucha gente, gente joven, que hasta entonces quizás había visto como normal que su opción política fuera el PSOE ante la irrelevancia de la izquierda a la izquierda de, se viese huérfana de una opción ni que fuera socialdemócrata descremada y se optase por una salida populista que luego, etc. Fue ese desencanto y ese PSOE y PP la misma mierda es, lo que hizo sacar a gente a la calle, a gente que no se había muerto antes, a desencantados, a conformistas, a recalentados de otras peleas, activistas, lo que fuere, montasen la que montaron. Y hasta hoy venimos recogiendo, de manera ya casi desmayada, lo que fue aquello. El caso es que estos últimos años ha crecido tanto una amenaza que ya es una realidad, como es la del monstruo de la extrema derecha y es tanto el miedo a un gobierno del Estado encarnado por la derecha casposa y la ultraderecha ultracasposa, que hemos reescrito un poco la historia y hemos rebajado tanto el listón de las cosas aceptables que, de repente, Zapatero se convirtió en un referente. Así, como lo leen: Zapatero es un referente para la izquierda más de moda. O era. Hasta hace días. Sacar a Zapatero en campaña daba votos, era un marchamo de autenticidad, una persona de izquierdas si lo comparamos con Felipes, Guerras, Leguinas, Pages, etc. Y podías participar en foros, charlas, congresos, tertulias y sentarte con él y considerar que, claro, estábamos en el mismo bando. Que yo pienso que ante lo que viene lo estamos pero, un momento. Un referente. Todo lo que hemos leído y visto estos días, las redirecciones, las recogidas de cable, el desconcierto, tiene que ver con cómo nos hemos asustado de tal manera ante la barbarie que no hemos sido lo suficientemente pudorosos a la hora de escoger los aliados. Dios dijo hermanos, pero no primos. Y así, pese a todo, todavía tenemos que ver cómo, ahora sí, el látigo contra la sumisión al PSOE tiene el cuajo de compartir un debate sobre cómo bla bla bla, con un ministro socialista, sólo y únicamente porque es él quien debate, quien está, quien va a ser escuchado. Sin calibrar y sin medir. Y a la esperanza estadísticamente probada de la izquierda decir que sí, que es su referente (¿?) y luego decir que joder qué mal y piensas, pero vamos a ver, se puede ser más socialista que el estadísticamente presidenciable? Y piensas que efectivamente, en realidad, aquí hemos sido todos o socialistas, o ex socialistas o seremos socialistas en un futuro, o si no, no se entiende. Ni el 15m ni nada. Y como lo saben, juegan. Y como lo saben, nos cepillarán a todos a la vez y así ya una cosa hecha.
domingo, 17 de mayo de 2026
Elecciones andaluzas. ¿Aquí cuándo coño se dice Ole?
Vox ha sacado más de medio millón de votos en las elecciones andaluzas del día de hoy, domingo 17 de mayo. Dicho esto, vamos a ver qué ha pasado, que es lo que le ha pasado a la izquierda que no ha conseguido, bueno es que no sé qué es lo que se quería conseguir. Si se quería conseguir que el PP no tuviera mayoría absoluta, pues entonces sí. Pero claro, si eso significa meter a Vox en el gobierno, entonces, el resultado de la izquierda es nefasto. Es decir, que el resultado de la izquierda no sirve salvo si queremos agarrarnos al resultado de Adelante como 'lo positivo'. Porque el resultado de Adelante es lo positivo y es lo que a mí, que no soy de Adelante, me interesa conocer y reconocer. Hace unos cuantos años, me saltaron en youtube vídeos de una cosa que se llamaba Califato 3/4. Una banda sevillana que hacía una cosa rara con electrónica, etc., bueno ya lo sabéis. El tema es que si no lo sabéis, ese es el problema. De repente, surgía así como de la nada, un algo que reivindicaba un andalucismo que compatibilizaba lo clásico y lo muy moderno, lo muy andalusí y la semana santa, la teoría de Antonio Manuel con samplers de Lole y Manuel. Eso, un merchandising, las cosas del Malacara, el Xabale no Pegarse. Ese conectar con una gente determinada, de las ciudades, más o menos jóvenes. En tiempos en los que la convulsión post podemita estaba en efervescencia, acaba cuajando en una propuesta de izquierda andalucista que llega a tiempo en 2026 para apuntarse a la ola de efervescencia de lo que se quiere llamar izquierda soberanista respecto una izquierda estatal a la que la propuesta Rufián mete la quilla y desarbola considerándola desde hoy mismo como un problema. Hay una faena de movida cultural y de trabajo para construir una propuesta que enganche, naturalmente. Y hay un errequeerrismo absoluto de la izquierda que es la mía proponiendo un candidato que parece de otro tiempo y lo más triste, recurriendo todavía en 2026 a la figura de Julio Anguita como si Julio Anguita fuera o fuese alguna solución o alguna referencia. Desconocer los tiempos y desconocer lo que pasa en tus sedes, en tus pueblos, la gente que va, la que no va, la gente que vive en los pueblos, la gente que vive en las ciudades, presentar a según quien pensando que estás en 1980 y no en 2026, es grave. Se para el golpe con un mantenimiento del grupo parlamentario, pero la cosa está ahí. En definitiva, muchas cosas que al final han conseguido. Por lo pronto, el Partido Popular ha perdido la mayoría, pero Vox. Y el PSOE. Los socialistas han trabajado durante décadas en Andalucía construyendo un modelo de sociedad que ha puesto en bandeja que el cambio, la transición, la aplicación del modelo que propone el PP parezca suave. Es decir, que tengas que escuchar a gente, a tu gente, decir que el cambio del PP al PSOE no ha sido para tanto. Que para qué le vamos a tener miedo al PP si ya están gobernando y tampoco es para tanto. Y supongo que ahora toca alegrarse porque hay una izquierda que tal, pero la verdad es que no es tal, porque como ha pasado en otras elecciones autonómicas, al final, el final, es que la derecha y la extrema derecha sale consolidada. En definitiva, aquí cuándo coño se dice ole. Y sobre lo nuestro pues nada. A tomar nota. Y no hacer el notas.
viernes, 15 de mayo de 2026
El Palmar de Troya - Israel del Santo
Lo primero, disculpas. Porque esta serie es del 2020 y yo he visto mierdas muy grandes y otras no tanto y resulta que me había perdido esta serie documental y ahora me siento mal. ¿Cómo no me habíais dicho nada? Luego, las referencias. Del Palmar de Troya, del Papa Clemente, ya sabía yo cosas. Cosas de cultura popular y cosas de canciones. Canciones que no salen en la serie. La canción de Carlos Cano que mi padre cantaba mucho, aunque esa canción no la tuviéramos en ningún disco de Carlos Cano y mira que de Carlos Cano tenemos mil discos. Pues esa, no. La que sí que teníamos era la de I left my heart in El Palmar de Troya, de Siniestro Total de esa enciclopedia de cultura general que es el disco El Regreso. Ahí ya estaba todo. En las dos canciones ya viene todo explicado. Pero es de no creer. Es de no creer todo y es de no creer hasta el final, porque la traca final es tan absolutamente impresionante que uno pues eso, acaba pensando que no hacen con nosotros más cosas pues porque no invierten más dinero. Y ya invierten, y ya hacen con nosotros lo que quieren. Y es porque invierten ese dinero. Porque a ver. La cosa. Tres niñas dicen que se les ha aparecido la Virgen en un pueblecito de Sevilla llamado El Palmar de Troya. A partir de ahí, al lugar acude una masa de gente, algunos de ellos tiene visiones, y aparece un tal Clemente por allí que al poco también tiene visiones y tiene estigmas y se hace un poco con el cotarro. Y la cosa va saltando y por arte de birlibirloque y porque todo tiene que ver con que hay un nido de fachas que considera que la Iglesia se está pervirtiendo y es un nido de comunistas, pues a poner dinero ahí y se crea una escisión integrista de la Iglesia hasta tal punto que nombran sus propios obispos y chimpun chimpun Clemente es Papa. Y entonces, claro, allí montan una basílica, un complejo, el copón, y fieles en todo el mundo y un río de pasta y nadie se para a preguntarse ni por un segundo qué coño es eso. Y tienen sus monjas y sus curas y canonizan a Franco y a Hitler y unas cosas de no creer. Qué pasa ahí. Cómo puede ser que una persona con un morro desopilante, un chufas, un bolingas, reconocido, que incluso perpetra misas borracho, sea Papa para una porción insignificante si quieres, pero gente, gente que pone dinero y mucho dinero. Y todo es como tan normal y salen testimonios de ex fieles, hombres y mujeres, y entre ellos los testimonios de un tal Gines y de una tal Nieves. Y la cosa va avanzando, que son cuatro episodios y que se muere Clemente, que le sucede Manuel Alonso, que era su compinche, que se muere y entonces resulta que ese Ginés que sale como fiel... y te quedas con la boca abierta y el último episodio es un disparate ya absoluto, un disparate que se cierra con que hay otro Papa y la cosa sigue y tienen perfil de Instagram y no se te ocurra mirar ese perfil de Instagram porque entonces el género humano es que se te cae un poco a los pies. Clemente, Clemente, no te mutiles más, por la Santa Faz. Qué placer tan delicado es estar excomulgado. Clemente, no te quedes con la gente. Es todo mucho, de verdad. ¿Cómo no me habéis dicho nada?
martes, 12 de mayo de 2026
Viejos cuentos centroeuropeos
Cuando se editaron los cinco volúmenes de la Historia de Brêdice, toda la ciudad corrió a buscarlos a los quioscos y a las dos librerías que todavía subsistían a duras penas en unos tiempos en los que apenas se leía. Sin embargo, como suele suceder, todo el mundo buscó en aquellos libros algo o alguien con lo que identificarse, saber si alguien de su familia había sido importante o simplemente confirmar que su rancio abolengo era merecedor de algo que se les debía o que, naturalmente, ya estaban disfrutando. Yo, la verdad, es que no tenía ningún interés en comprar aquellos libros. La historia de Brêdice me daba igual y había desarrollado un odio hacia mi ciudad natal que permeaba en todos mis escritos y acciones públicas. Sin embargo, un amigo me trajo a casa uno de los volúmenes de aquella Historia, el primero concretamente. Dedicado a la Antigüedad y la presencia de famosas civilizaciones en nuestro territorio, un tema por otra parte que no daba absolutamente nada de sí ya que hasta la llegada de pueblos nórdicos o germánicos o eslavos, no recuerdo, a nuestras tierras, todo lo que hoy conocemos como Brêdice era un páramo, como digo que me pierdo, como no había mucho que contar, el libro era un alarde literario de primer orden ya que de la nada hacía un todo y de la no presencia se inventaba un espíritu y leí aquellas páginas con un deleite y admiración hacia quien había sido el encargado de redactar aquel delicioso texto donde nada ocurría, nada absolutamente, nada. Consumí aquel texto con deleite y quise saber quién había sido o quiénes si es que había sido un trabajo colectivo. Y pregunté y no supe encontrar quién o quiénes habían sido. Qué misterio.
jueves, 7 de mayo de 2026
Tesis para una izquierda nacional
Como un resorte. En esta ocasión ha sido un comentario en X de Arantxa Tirado, a la que no sigo, pero que entiendo que debe compartir espacio conmigo de alguna manera, lo que enciende los ánimos. El comentario viene a decir que las miles de personas que van a la Fira d'Abril de Catalunya representan la Catalunya real. Y claro, como un resorte se abalanzan sobre el tema todas esas personas que no consienten que haya una Catalunya que no sea la que comparten en su imaginario, sus premios literarios, sus años nosequé, sus partidos de fútbol, sus manifestaciones socioculturales, sus reivindicaciones sindicales, sus. Sus, en definitiva. Una Catalunya que es y una Catalunya que no quieren que sea, que opine, que exista más allá de lo marginal, caricaturesco, el espacio del que huir para llegar a una plenitud como persona y como intelectual por el que sabes de dónde vienes y sabes a dónde has llegado. Pero es un lugar al que no hay que volver, al que no hay que citar. Y la Fira d'Abril representa un espacio que debe obviarse, que debe taparse con algo, con lo que sea. Y si es con clichés y con tópicos y con un desconocimiento buscado de lo que allí ocurre, mejor. Vayamos pues a elaborar la tesis. Una izquierda nacional, otra izquierda nacional que busque sobrevivir en este mundo identitario en el que las izquierdas han de ser nacionales, quizás debería buscar en la identificación con ese mundo que se mueve en esa feria una razón de ser. Pero ya sabemos que eso está condenado al fracaso, que de lo que se trata es de que la gente se identifique contigo, que ese contigo sea otra cosa diferente y que sea común, que nos una, una bandera, una lengua, unas tradiciones, unos ritos, un agravio, un alguien que nos odia y al que odiamos, una aspiración de ser mejor si se es. Entonces, la tesis está perdida. No podemos buscar que se identifiquen con nosotros porque en lo charnego, perdón, en lo charnego, no queremos que se nos identifiquen. Y quizás no haya otra salida. Una definición nacional de lo charnego, no hay otro remedio. Un nacionalismo charnego que se afirme sobre o con o desde o vete a saber una configuración de Catalunya que se base en lo que se ve en el paseo que va de las casetas de la Feria hasta el parque de atracciones. Todos esos que hablan de esos andaluces que se niegan a dejar de serlo y que se aferran a un españolismo caduco, rancio, español, y con ello ya han identificado a un enemigo posible, disparable, atacable, perfectamente odiable, de vox, verdiblanco, recalcitrántemente poco catalán, deberían sentarse en ese paseo que va de las casetas de la feria hasta el parque de atracciones. Y toda esa gente que se ve allí, pasando, con carritos de niños, con chándales, con pañuelos en la cabeza, con padres, madres, hijas, con parejas jovencísimas, todo eso que se ve allí, toda esa gente. Una Catalunya que no sé si es la real, pero es una Catalunya importante. Cada año, ir allí y comprobar que hay miles de personas, miles y miles de personas, a las que les importamos una puta mierda. Que quieren tener un espacio al que ir, lleno de polvo, música infernal, luces, gente, pasárselo bien. Y encontrarse con gente como ella misma. Cada año ir allí para entender que tú, también eres parte de eso, aunque esa gente no esté en el aniversario, en el centenario, en la entrega de premios, en la bolsa de trabajo. Aunque haya un puesto de la tómbola donde haya bufandas del barça, del madrid, de cristiano, de lamine yamal, y de vox y abascal. Tócate las pelotas. Y que Vox mantiene su caseta. Solo Psc y Vox. Y al lado de la caseta de Vox, la de Ibn Battuta creo que es, financiada por Marruecos. Este año había una cantante y mucha gente en la entrada de la caseta escuchándola. Y le pregunté qué era a una chica que estaba por allí. Y me dice, es música de Marruecos. ¿Y qué música es? No lo sé, yo soy de Argelia. Pues es un poco eso. Una tesis para una izquierda nacional que se muestre como un faro sobre el que tirarle globos de agua, una tesis para una izquierda nacional charnega, odiable, que aglutine sobre ella todas las frustraciones y sentimientos negativos de aquellos que detentan la verdadera noción de lo que es y se debe ser. Una izquierda nacional cuya tesis sea no buscar lo que nos une, de lo que sentirnos orgullosos, sino aquello que ocultamos, aquello que no queremos que se sepa. Una feria de abril constante. Oculta. Masiva.
miércoles, 6 de mayo de 2026
Father, Mother, Sister, Brother - Jim Jarmusch
Hay películas en las que lo importante no parece ser lo que pasa o lo que se cuenta sino todo lo que significa la película en sí. Voy a ver si me explico. Esta es una película de Jim Jarmusch y como tal, tiene interés. Interés por la trayectoria de un director de cine particular que nos ha dado trabajos emblemáticos como Paris Texas, que no he visto, o como Broken Flowers que sí y aquella de los vampiros que también está bastante bien. Y más películas que si te pones a mirar, pues hay un poco de todo, pero son películas de Jim Jarmusch. Dicho esto, es una nueva película de Jim Jarmusch y esperas que sea una buena película o al menos una película que no te deje indiferente o al menos una película. Es una película de Jim Jarmusch y ese es el concepto, el ambiente en el que te tienes que mover durante toda la película buscando las explicaciones justas y necesarias a cualesquiera incidencia o movida técnica o argumental o actoral que se presente. Es una película de Jim Jarmusch. Bueno. La película de Jim Jarmusch nos cuenta con tres episodios distintos tipos de relación familiar. Un primer episodio en el que es el padre el supuesto protagonista, aunque los diálogos entre los hijos son tanto o más importantes que esa figura paterna. Efectivamente, sale Mayim Bialik en la película como hija de Tom Waits y hermana de Adam Driver. Y Mayim Bialik es una sionista recalcitrante. Pero tengo una debilidad por Mayim Bialik. Este episodio me gusta. El segundo episodio está protagonizado por una robótica, hierática, Charlotte Rampling como madre, pero también son importantes los diálogos entre las hermanas, o los no diálogos en absoluto. Es otro tipo de relación. Y por último un episodio en el que dos hermanos se encuentran tras la desaparición de sus padres y es el episodio que me resulta más es una película de Jim Jarmusch y tienes que despojarte de un criticismo que no viene a cuento porque Jim Jarmusch es el director de Paris Texas y de otras películas muy buens como por ejemplo Ghost Dog, que también era muy buena, y ese es un poco el manto bajo el que has de colocarte para contemplar sin juzgar demasiado una película que juega a una cosa en sus dos primeros episodios para jugar a otra en el tercero sin que tú sepas muy bien porqué ese cambio y sí que me gustaría decir ya como punto final a este intento de crítica que no es una crítica porque no debemos olvidar nunca que es una película de Jim Jarmusch y, al menos yo, no estoy ni preparado, ni cualificado, ni creo que tengan ningún sentido realizar una crítica de una película de Jim Jarmusch.
lunes, 4 de mayo de 2026
El origen de los Red Hot Chili Peppers: nuestro hermano Hillel
Me ponen nervioso los Red Hot Chli Peppers. Desde siempre, desde que vi por primera vez el vídeo del Give it away, aunque hayan tenido sus cosas buenas, la simple imagen del cantante o del bajista saltando y haciendo aspavientos como posesos en cualquier situación o tesitura musical o fuera de ella, me ha producido una inquietud que me impide acercarme a la banda sin algo de digamos miedo. La gente nerviosa, que agita mucho los brazos, que tiene propensión al alarde físico, me retrae. Flea y Kiedis y Kiedis y Flea. Y los Red Hot Chili Peppers en aquellos entonces, eran un poco eso. Me dejaron o me grabaron, no me acuerdo, hace dos mil años, una cinta en la que aparecía la versión del Fire de Jimi Hendrix. No sé qué disco era, veo ahora que es el Mother's Milk, no me dejó ninguna huella o no entendí aquella música. Recuerdo que era todo mucho, como ellos, mucho a la vez. Esa maquinaria se fue haciendo más convencional con el paso de los años y ya creo que a poca gente le importa si hay disco nuevo o no de los Red Hot Chili Peppers, más allá de saber si John Frusciante sigue tocando la guitarra con ellos o se ha vuelto a largar, o si el batería ha hecho otro docu sobre baterías. Así las cosas, parece que las cabezas pensantes de la banda, Flea y Anthony Kiedis, han decidido mirar atrás y rendirle homenaje póstumo, casi 40 años después de su muerte, a quien fuera primer guitarrista de la banda, Hillel Slovak, y músico fundacional de un estilo, el suyo, que sería replicado después tanto por la propia banda como por bandas similares. Ese funk, punk, rock de estadio, fraseado, desenfreno y la baladita para bajar un poco y tocarse el pechito así para que se sepa que tienes corazón. El homenaje es un documental en Netflix en el que Flea y Anthony Keidis se acuerdan de su amigo y de cómo su talento desmedido quedó anulado por el consumo de heroína, que se lo llevó por delante justo cuando la banda estaba empezando a ser descomunal. Se nos cuentan los orígenes de una banda que nace sino por casualidad, sí por un azar y por las ganas de hacer cosas de tres amigos que se conocen desde la infancia. Hillel Slovak es un chaval talentoso que toca la guitarra desde bien jovencito y que se enrola en diversos proyectos para los que cuenta con su amigo Flea, un chaval inadaptado y siempre con Kiedis pululando por allí. El día que invitan a cantar a Kiedis, nace una banda que terminará siendo el proyecto vencedor de una serie de pruebas que no terminan de cuajar. El documental cumple la función de ayudarte a comprender la génesis de una banda, los ensayos y errores, la búsqueda de algo propio, el siempre complicado encaje del éxito y también para comprender la personalidad de los miembros de una banda. El alocadísimo Flea parece ser el que más cabeza y sensibilidad tiene de la pareja dominante. Anthony Kiedis se toma el documental como un Anthony Kiedis conoció a Hillel Slovak y es Kiedis quien parece contarnos su historia antes que la de Slovak. Así, uno por una cosa, y otro por otra, la historia de Hillel Slovak está contada pero no nos cuentan el qué. Un qué que quizás no se sepa y no haya porqué contarlo, pero no entendemos, como muchas veces o casi siempre no entendemos porqué alguien decide caminar hacia el precipicio y no frenar nunca. Así, si las adicciones de Flea o de Kiedis quedan más o menos explicadas o argumentadas en cierta manera, de repente nos enteramos de que Slovak también se ponía y se pone muchísimo y no sabemos porqué esa tristeza o esa melancolía o esa negrura de espíritu. No nos la saben explicar, nadie se la preguntó, no vamos más allá y así se va relatando durante los minutos finales del documental un descenso a los infiernos sin explicación aparente y con la sensación de que Flea lo siente y de que Kiedis estaba entonces y ahora a lo suyo y que es él el que también quiere protagonizar el documental con 'su tema'. El final del documental lo protagoniza Frusciante, el guitarrista que sustituyó a Slovak y que también, virtuoso tremendo, estuvo a puntito de irse a la mierda por la adicción a la heroína. Pero eso será cuestión de otro documental.
jueves, 30 de abril de 2026
La pregunta 7 - Richard Flanagan
3.000 entradas. Tres mil veces que me he dicho, venga, a escribir, a decir algo, a opinar sobre esto, a inventarte nosequé, a criticar tal o cual cosa, disco, libro, película, a ti mismo que lees. Tres mil veces. Tres mil cosas. Tres mil. Intenta recopilar tres mil cosas que hayas hecho. Y qué mejor motivo para consumar la tresmilésima vez que escribo en el blog que la crítica de un libro de aquellos que te recuerdan que tú, una vez, alguna vez, has querido hacer eso que tan bien hace este libro, La pregunta 7, contar una historia que va desde lo personal a algo universal y perderte en pequeñas anécdotas que desembocan en torrenciales actos de repercusión total y volver a lo tuyo y seguir y no tener claro porqué lo haces todo salvo una cosa, que es el hecho mismo de estar escribiendo. Este libro de Richard Flanagan llega a mí gracias a la lista de mejores libros de Rockdelux del año 2025 y lo compro en Navidad sin tener más criterio que este, ser el mejor libro del año pasado y mi voluntad de querer saber qué es lo mejor del año pasado, del año en el que cumplí 50 años. Querer saber por dónde va el mundo y qué es, a juicio de una publicación que ha guiado mis pasos de consumo cultural durante décadas ya, lo que ha sido 'lo mejor'. Y me encuentro con un libro entretenido, un libro profundo, un libro que encierra historias diversas que nos hablan de hacer el bien y crear el mal, de la magnificencia del pensamiento y la ciencia y la sabiduría y su aplicación práctica en el exterminio de seres humanos, del exterminio de seres humanos, del desprecio hacia el otro, de las consecuencias de los traumas personales en la creación artística, de la creación artística como referencia involuntaria para la masacre, las múltiples masacres, me repito. Encuentren un libro, una novela, un ensayo, un lo que sea, sumérjanse en él, que les anime a conectarse con personas, con personajes, con momentos, con vidas, con accidentes, con familiares, que les obligue a hacer memoria, que el padre del autor entre en comparaciones con el padre del lector, que todo se conecte y que cuando el metro llegue a la parada les sepa mal, les vaya mal, no quieran. La pregunta 7 nos habla de H.G. Wells, de las bombas atómicas, del exterminio de la población aborigen de Tasmania, la curiosísima historia de Leo Szilard, la no menos curiosa e interesante historia de Rebecca West, las historias de vigilantes de campos de prisioneros japoneses, la bomba atómica casi como un personaje más. Imaginen tener 3.000 veces el impulso de contar cosas. Igual tengo pocos amigos.
martes, 28 de abril de 2026
Crónica del #PleGramenet de Abril. Falta un año.
Bueno pues ahora no sé. Porque claro, ahora que ya no tengo que parecer una cosa que no soy y que puedo hablar como a calzón quitado, la verdad es que no encuentro el tono con el que volver a escribir esto como lo escribía antes. Antes. Yo antes pero ahora. Ya me puedes llamar por mi nombre y no presentarme como 'futuro alcalde', llámame Toni. Eltoni. Una diferencia sustancial es que hemos vuelto con los problemas del aire acondicionado en la sala de plenos. Así que no es lo mismo sentarse aquí, que allí, que allá o maracuyá. No es lo mismo que te de el chorrazo de aire frío en la coronilla que estar asfixiado con la chaqueta encima sin solución de continuidad. No es lo mismo una lista electoral de un partido político que una coalición electoral. No es lo mismo una candidatura unitaria que una propuesta innegociable de que los votos irán a tu saca y a tu marca. No es lo mismo liderar que hablar con tu calcetín. Son cosas que no son iguales y que tendrán que ver con la primavera, con el invento de los plataneros, con miles de cosas, pero son cosas que no son. El pleno municipal de ayer tuvo muchos momentos porque se habló de muchas cosas y esas cosas tienen que ver con cosas que le interesan a usted, ciudadano. Efectivamente, hemos llegado a ese punto de la Revolución Francesa en el que todos somos ciudadanos y en el que el regidor del Partido Popular don Miguel Jurado Tejada de Badalona no quiere pronunciar mi santo nombre pese a ser el turras que lleva tres años pidiendo palabras en los plenos y tal. Pero le debo dar tanto repelús que prefiere ni nombrarme. Ciudadano del público. Vecino. Amigos del público un saludo por si nos estáis viendo por streaming. El caso es que ayer, por fin, se habló de mierdas. Y es que el Equipo de Gobierno ha decidido, dos mil años y dos mil mierdas después, aumentar las sanciones y endurecer lo que sería el control del cumplimiento de las ordenanzas de civismo. Naturalmente, para tomar esta decisión, han sido decisivas mis publicaciones de mierdas, de hermosas mierdas de perro, diseminadas graciosamente por las calles de mi Santa Coloma de mi alma mía y de mi vida entera. Sin estas publicaciones, nada de esto tendría lugar. El pueblo, la gente, pide dureza y castigo para quien se comporta incívicamente en la ciudad, eso es así. Pero debemos mirarnos en un espejo y decir, ¿soy yo un líder del caldo social? Me temo que no. En el debate, las aportaciones de la extrema derecha que ayer por cierto, en un lapsus que quedó un poco ahí flotando pero que no se me escapó, reconoció que son la extrema derecha porque en Europa si la gente nos vota será por algo, las aportaciones se concentraron en los carteles de la Comissió Antifeixista que, insisto, ha hecho unas camisetas muy chulas que deberían ser de consumo antifascista obligatorio este verano. Los de la extrema derecha ayer se mostraron rotundos en sus argumentos cada vez más desnortados y cuñadescos, con los clásicos 'me para la gente por la calle' o 'el otro día' o 'en mi trabajo'. Cuentos y leyendas. Datos según el vecino que ayer habló por boca de Acción Voxinal. Historias de terror. Ritos y tradiciones. Algo pasó para que ayer el rostro calmado de nuestra alcaldesa estuviera permanentemente en tensión durante todo el pleno. Detalles que parecían olvidados volvieron a manifestarse y el rictus de cierta hartura y me habéis puesto ya a mil, volvió a darse en esa Sala de Plenos que ahora da frío y ahora da calor. El informe de la Defender. La defensora de la ciudadanía leyó su informe y dio sus datos y todos apreciamos su trabajo y su buen hacer, su excelente hacer y estar y el de su equipo, y tanto fue así que incluso su defensa y ponderación de la regulación extraordinaria de personas migrantes fue tan excelente que nosotros no tuvimos más remedio que romper esta carta y ni tutelas ni tutías y remitirnos a su verbo para defender, asimismo, nosotros, la regulación extraordinaria de personas migrantes. La líder, la Pepa, la Defender, siempre en su sitio y siempre exquisita. Pero nunca meliflua. Ser melifluo es mal. Hay que valer para ser melifluo. En definitiva que la Pepa bien, pero esta vez y ya pasó el año pasado bien sin esa tensión de que podía desatarse un infierno con sus palabras. No. Lo de la regularización de migrantes de Vox, pues como siempre, les salió el tiro por la culata. Perdón que no fue de Vox, que fue del PP para ponerle en bandeja el tiro a Vox. Lo del PP es de estudio. De ser un partido que pensó la legislatura para estar a la sombra y cobijo del PSC, para ir arañando votito conservador sin hacer ruido y sin señalarse a entregarse a los mensajes más lokis de la extrema derecha porque les ha entrado el terror. Así que se lanzan a una moción contra la regularización desde un punto de vista de los recursos empleados y queda todo como venga va y Vox va con todo y su asociación phantom remata y entonces uno acaba aplaudiendo a la Barbara Ferrer, oiga. Es que es todo para no creérselo de verdad. Y así como quien no quiere la cosa la cosa finalizó con uno de aquellos zascas que retumban por todo el recinto ferial y que dejan en suspenso el ambiente, el aire, la vida, los destos más profundos y no sé qué pasó después del zasca brutal que no relataré porque está ahí y se puede ver y ya sé que la política no son zascas, pero la política no son tantas cosas que nos dicen que son que todo lo demás ya quedó como en un zumbido como el que dicen que te entra cuando detonan un explosivo cerca de ti y estás ahí como atontolinado durante un buen rato. Y eso, que no os lieis y votad Rosa Perea de Comuns. Falta un año, pero parece que todo vaya a ser mañana.
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