viernes, 17 de abril de 2026

Crónica de un concierto de Michael Rother. Tócate una lenta.


Ir a un concierto, el que sea, cualquier concierto, es algo que me queda lejos. Era una sensación y es una realidad. Una situación. En un momento dado, mientras Michael Rother interpreta nada menos que Hallogallo, que es la canción que más o menos todos hemos venido a escuchar, se me colocan al lado un grupo de jóvenes con sus peinados maqueadísimos, sus camisetas ajustadas, sus pañuelos en el cuello, su absolutamente nada de barriga ni culo ni nada, sus gafas de sol en interior y pañuelo como si te estuviera molestando el pelo camino de Saint Tropez y digo, es que me están dando tanto asco que me voy para atrás. Es así y así ha sido. Ya los había visto antes, mientras veía a un grupo llamado Glyders que me estaban gustando pero no me podía concentrar porque es que los tenía delante y. He venido a ver un concierto. Michael Rother es un guitarrista alemán. Esta primera definición no recoge todo lo que es Michael Rother. Michael Rother es nada menos que una de las dos partes de Neu!, una banda alemana compuesta por él a la guitarra y Klaus Dinger a la batería que sacaron tres discos absolutamente fundamentales si te gusta la música digamos derivada o adyacente o subsiguiente o relacionada o concomitante con el punk, por ejemplo. O con el Krautrock si eres ya. Su primer disco recoge una primera canción llamada Hallogallo sobre la que pivota toda su discografía. Y sobre la que pivota todo el concierto de Michael Rother. Habréis escuchado el concepto 'motorik'. Ese ritmo de batería monótono, que parece sencillo pero no, repetitivo, que ilustra perfectamente una sensación de viaje, de movimiento, pero sin volvernos locos. Sobre Hallogallo gira todo. Aunque el concierto no empieza con Hallogallo. En este concierto, se nos dice que Michael Rother tocará canciones de Neu!, de Harmonia (su proyecto con los miembros de Cluster a mediados de los setenta) y de su rollo en solitario. ¿Qué nos podremos encontrar? Un musicón, por supuesto, sino no hubiera desatendido mis obligaciones como padre. Una oportunidad irrepetible, quizás. Os contaré. Hallogallo es una barbaridad. Pero el disco entero es un poco para peña con ganas, hay canciones en el primero de Neu! que son una máquina perforadora trabajando literalmente. No es broma. El segundo disco está bien pero un poco lo mismo, la primera canción Fur Immer, que ha tocado hoy y que me ha puesto los pelos de punta, es una pasada, pero luego, se ve que no tenían dinero y rellenaron con tomas aceleradas o ralentizadas. Tomas que hoy también ha interpretado. No os estoy contando nada del Krautrock, ese estilo, ese movimiento sin tener conciencia de movimiento nacido en Alemania a finales de los sesenta y que en los setenta alumbró un musicazo con bandas como Kraftwerk (Dinger y Rother fueron parte de los primerísimos Kraftwerk), Neu!, Can, Amon Duul, Cluster, Harmonia, Faust... no acabas. Mención especial para La Düsseldorf, la banda que monta Dinger cuando sale de Neu! y que tiene dos discos, La Düsseldorf y Viva que son unas maravillas absolutas. El disco de Neu!, es el tercero. Un disco en el que ni Dinger ni Rother tienen ganas de trabajar con Dinger y Rother. Así la primera cara es de Rother y a la segunda de Dinger. Un discarral. Hoy ha sonado ISI, la canción que abre el disco. La banda se compone de un batería que es un señor mayor pero que da muy bien el pego de un Jaki Liebezeit, un chico a la guitarra eléctrica de acompañamiento y una muchacha con el portátil y cosas y el mismo Rother con la guitarra y otro portátil y otras cosas. Bases grabadas. Bueno. Pero la batería bien. La sonorización del concierto regu, Paral-lel 62 meh con el sonido, ya lo sabíamos. Es igual, ISI te emociona si es que tienes un poquitísimo de amor por la música. Ha sonado Karussel de Rother en solitario. Ha sonado Harmonia. Yo me lo he pasado en grande. Y hasta me he emocionado cuando han comenzado a salir fotos de Dinger y Rother en ISI. No ha tocado ninguna lenta. Cuando ha dicho Rother que se despedía, le he pedido así como medio para que no me oyera nadie 'una lenta' y un chaval con el papazo se gira y me dice, 'no ha tocado nada de ambient', y me lo quería llevar a casa y cuidarlo mucho. Porque oye, hablar con alguien de que Michael Rother no ha tocado ninguna del disco con Harmonia y Eno, o Seeland o Leb Wohl, pero no  ha podido ser porque tocaba quizás contentar a toda esa colección de seres que han ido al concierto, seres raros, personas que parecían tan lejos. Personas, algunas de ellas, que parecían yo mismos de hace veinte años, con flequillos imposibles y vestuarios demenciales. La música de Michael Rother, toda ella, yo no la asocio con ningún concierto pero quería verla en vivo, aunque ya digo que yo esta música la asocio con casa, con meterme dentro, con estar dentro de Hallogallo, de ISi, de Leb Wohl, y quedarte así como en otra parte, en un rincón, o con todo para ti, pero no allí, rodeado de esa gente, menos ese chaval que sabía también que. Lo sabes.  Un concierto del que he salido disparado nada más acabar para poder venir a casa rápido y poder escribir esta crónica que os dedico con todo mi cariño.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario