martes, 14 de mayo de 2013

Pensamiento racional avanzado

No fue nada sencillo reunir al Grupo de Pensamiento Avanzado 'Banda de Éfeso', para que organizasen unas Jornadas dedicadas a un tema concreto. El profesor Defrentis, que había sido hacía ya treinta años el instigador de aquella Banda de Éfeso primera, se encontraba flojo de ánimo debido a que su hija había decidido montar una tienda de ropa de diseño, abandonado investigaciones varias y se había ido a vivir además con un pinchadiscos suizo de esbelta figura. En este estado de 'es que no tengo ganas', poco entusiasmo podía demostrar en reunir al resto de profesores, doctores y pensadores que habían sido la vanguardia intelectual del país en unos tiempos en los que su tarea parecía destinada a no ser atendida ni entendida por nadie más que por aquellos que, precisamente, quisieran ahogarla.
Sin embargo, fue el profesor Juan del Tálamo el que cogió el testigo y se aplicó en la tarea de organizar esas jornadas, contactar con la Banda de Éfeso, y poner en marcha en colaboración con distintas entidades y el patrocinio de una Caja de Ahorros, las llamadas 'Primeras Jornadas de Pensamiento Racional Avanzado', a las que hoy nos estamos refiriendo en este espacio.
Acudieron los quince miembros todavía vivos de la primera Banda de Éfeso, los veinte miembros fundadores de su sucesora la 'Camada de Salónica' así como sus discípulos y alumnos. Fue, sin duda, un gran evento, que abrió el alcalde de la capital con un enardecido discurso en favor de la racionalidad, de la fuerza del pensamiento y de que a él le había gustado pensar siempre. Desde pequeño, abundó el alcalde. Y entonces, tomó la palabra el profesor Juan del Tálamo, al que algunos vieron algo abandonado en su aspecto exterior por estar mal afeitado y tener cerquillo oscuro en la camisa, para dar una primera alocución introductoria que inauguró y cerró las Jornadas:
- 'Entro ahora mismo, aquí subido en esta tarima, en una nebulosa de recuerdos. Recuerdos que me hacen viajar a aquellos años en los que yo, joven pensador, joven rebelde, joven al fin y al cabo, descubrí en el pensamiento del profesor Defrentis, un sentido para mi vida. Yo acostumbraba a pensar que pensaba. Que había pensado toda la vida, y con una intensidad que maravillaría incluso a nuestro amigo el señor alcalde. Pensaba y pensaba que mi pensamiento era de calidad. Que yo pensaba más i, perdón, y mejor que el resto de mis compañeros de especie. Que el proceso que seguía mi intelecto cuando analizaba un asunto, sin duda, estaba mejor estructurado, más organizado, y producía unos réditos más importantes en todos los aspectos que el de usted, por ejemplo, que me mira mientras se mesa el bigote nerviosamente. Yo pensaba que mi pensar era realmente, pensamiento. Pensamiento racional avanzado. Un pensamiento fuera de norma. Que yo pensaba y que al pensar, al pararme a pensar, sublimaba el acto mismo de pensar. Que convertía el trabajo mental en una maravilla que no podía ser entendida por el resto de seres, salvo por unos pocos como yo, que estaban localizados y a los que debía dirigirme. Sin embargo...
Sin embargo...
El profesor Defrentis, un día, sentado al sol, mientras miraba hacia la calle en la terraza del bar de la Facultad, me puso frente a una situación que me hizo plantearme realmente qué era qué. Llegué junto a él y le dije 'Hola, profesor Defrentis, buenos días. ¿En qué piensa?'. Y me contestó que 'no, en nada'.
El profesor Defrentis no estaba pensando en nada. Maravilla. Y terremoto interior. No estaba pensando en nada. Dosificaba su pensamiento. No lo malgastaba. Pensaba. Pero no siempre. A veces no pensaba. Interesante. Desde entonces, pienso, pero no insisto demasiado. Así, sin pensar, he venido esta mañana a estas Jornadas y ya aquí he notado un picor en la cabeza demasiado insistente. No me he aseado. He venido sin lavarme. Consecuencia. Causa. En fin. Tengo que pensarlo. No todo el rato. Creo que debo encontrar el momento.'
Se bajó del pequeño escenario y salió por la puerta. Discusión, propuestas, esquema. Etc.

lunes, 13 de mayo de 2013

Abre la muralla

Ambos, es decir, los dos, hacía días que no se decían nada. Uno estaba allí en la quinta castaña y el otro en la otra castaña de más lejos. Un mundo. Pero aquel día coincidió que haciendo la ronda de reconocimiento, por si había algún desperfecto, por si se había desprendido alguna pieza importante en la Gran Muralla, por si acaso se habían agazapado en algún punto muerto grupos de invasores... pero nada. Ambos llegaron a verse y como ya hacía tanto tiempo, tenían ganas de hablarse.
- ¿Cómo estás? ¿Qué tal llevas lo tuyo?
- Pues mira, más o menos como la última vez. Estoy mejor, pero bueno, no me fío demasiado. Ahora vendrá el calor y bien, pero como siga el frío no sé qué va a pasar.
- Bueno...
Y ambos se quedaron mirando hacia el más allá hasta que uno de ellos preguntó lo que siempre terminaban preguntándose.
- ¿Y tú cómo crees que serán los que vendrán? Ya sabes, los que van a venir a por nosotros. Los que un día aparecerán por las llanuras a millares, montados en seres fabulosos, armados con artilugios poderosos, esos por los que hemos tenido que construir la muralla.
- No lo sé. Estos días he imaginado que quizás los que vendrán un día no serán tan magníficos como tú y yo hemos querido pensar. Es decir, que no serán unos monstruos ni siquiera humanos, que quizás podrían ser de otra manera.
- ¿Qué me dices?
- Si. No sé. Piénsalo. ¿Cuánto tiempo llevamos los dos haciendo la ronda por aquí? ¿Tú has visto alguna vez venir a alguien? ¿Y si no fueran humanos a lomos de caballos? ¿Ni siquiera humanos que comanden seres que no conocemos? ¿Y si tampoco fueran monstruos de otros lugares? No sé -los dos miraban hacia la estepa, hacia la gran llanura que se perdía detrás de las lomas que defendía Gran Muralla.
- Es posible. No sé. Yo a veces también creo que posiblemente los que vengan... no sé. A veces pienso que si tiene que venir alguien ya sabrá cómo pasar de la Gran Muralla. Que quizás la Gran Muralla no haya servido de nada.
- ¿Verdad? Es que yo digo... ¿tú te acuerdas de cuándo viniste aquí? ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?
- Si... si. Si. Es posible que... no creo pero... no puede ser.
- Yo digo... ¿y si ya hubieran venido? ¿Y si ya atacaron y nos mataron y ahora somos fantasmas que vagan por la muralla? ¿Te acuerdas de la leyenda del fantasma de la muralla que nos contaban cuando llegamos?
- Claro que me acuerdo. Pero... no sé. De verdad... No podemos estar muertos. Yo, ahora, por ejemplo, tengo hambre. Un fantasma no tiene hambre.
- Ya... ya... claro... eso no puede ser. Y si estuviera muerto yo y tú no... No sé. A ver, pínchame con la lanza a ver si siento algo...
- Uy no, no. No te pincho. Me paso y te mato de verdad y se me cae el pelo.
- Y además igual manchamos esos vestidos de ahí...
- ¿Qué vestidos...?

Relato dedicado a la señorita Yprh. ¡Feliz cumpleaños con retraso! ¡Por muchos años Y.!

martes, 7 de mayo de 2013

Komazec

A veces y sin venir a cuento me vienen a la cabeza nombres raros. No ocurre muchas veces por que deberían llevarme al circo a mostrarme junto a los tigres blancos y los elefantes. Me vienen a la cabeza nombres extraños, pero no inventados. Nombres que me suenan. Komazec, por ejemplo. Komazec fue un jugador de baloncesto. Croata, parecía ser el nuevo Petrovic, pero se quedó en nada. Daba un poco de rabia porque a veces daba la impresión de imitar los gestos del gran Drazen Petrovic, pero nada más. Komazec. Komazec. Dos metros, alero. Komazec. Pues mira qué bien. ¿De qué ha servido acordarnos ahora de Komazec? De nada.
De nada sirve levantarse y poner la radio para escuchar a un Secretario General en su discurso matinal. Le esperamos como agua de mayo, Secretario General, díganos qué va a hacer usted para intentar algo. Algo que tampoco me va a convencer de nada, que lo sepa, pero bueno, inténtelo, no voy a cambiar el dial. Hágalo. Diga a ver. Nada. Pasan los minutos. Pacto, consenso, emergencia nacional, tenemos un dinero que no nos vamos a gastar y que podríamos. Ya, claro, sí, cambiar la política fiscal, claro, pero es que eso que no te digo yo que no, pero es que eso, eso tarda mucho y ahora necesitamos ese dinero. Ya luego. Ya nada, Secretario General, que te han visto. La periodista, incisiva por una vez, pregunta ¿Y porqué no hicieron o pensaron esto antes? Pues porque las cosas cambian. Ah. Buena respuesta. No nos flipemos entonces, porque lo que hoy estoy diciendo así, mañana puede cambiar también. Estupendo, señor Secretario General, si todo puede cambiar... Komazec.
Komazec tenía, que yo recuerde, los hombros subidos. Era alto, claro, como todo baloncestista, claro, qué obviedad. Cada vez que cogía la pelota parecía que iba a hacer con ella el jugadón del copón y... y... se quedaba en ningún sitio. Si le salía, la ostia, si no, parecía que estaba jugando como cuando nosotros de pequeños elegíamos jugador para el partido. 'Yo soy Cruyff'. 'Yo soy Butragueño'. 'Yo soy Kareem Abdul Jabbar'. Y nos limitábamos a jugar imitando los gestos de los astros. Yo decía, por ejemplo, soy Drazen Petrovic, y sacaba la lengua mientras tiraba a canasta. Y fallaba. Pues un poco eso es lo que hacía Komazec.
Baja el paro, sube el paro. Baja el paro un poquito, pero no significa nada porque hay gente que pasa de apuntarse al paro, que ya no recibe nada del paro, que está en el paro, que no sabemos si trabaja, tiene un proyecto, va haciendo cosas, está en casa sin hacer nada, escribe en un blog, busca trabajo en infojobs, te cuenta que se va a ir a Alemania a hacer nosequé, o tiene la impresión de que nunca, y digo nunca, va a trabajar de 'lo suyo', en su vida. En su santa vida jamás. Olvídate, mortal, que tus propósitos en este mundo no se van a cumplir. El anuncio de CCC. 'Tenía el sueño de ser auxiliar de enfermería y ya...'. Pues eso, pero en que no.
Jugadores de baloncesto croatas que parecían que iban a dar mucho y que se quedaron en nada hay bastantes. Frase tópica número 234.
Usted es que no lo ve, pero es que las cosas están remontando. No lo ven porque no lo saben interpretar, pero las cosas ya están remontando. Nos vamos a recuperar cuando nos tengamos que recuperar, cuando los mercados decidan que nos tenemos que recuperar. Usted no se complique la vida saliendo a la calle a manifestarse o a protestar porque la sanidad sea un nuevo nicho de mercado que hay que desguazar, no. Usted siéntese y especule sobre el sucesor de Mourinho, póngale velas a la Virgen para que Messi no se lesione, o piense si va a ser el Cuco Ziganda el sucesor de Bielsa. Cuando remontemos y ya estamos remontando, todo irá mucho mejor. Porque esa así. ¿No ve usted la curva?
Komazec. Una carrera que muchos considerarán un fracaso. Komazec. Tirando a canasta con todo el estilazo del mundo. Escuela balcánica. Al aro. Se la juega Komazec, no entra. Ojo con Komazec que bota y se acerca a canasta, se le escapa el balón y pide falta que no le conceden. Cuidado con Komazec que se está saliendo durante toda la temporada regular pero hoy no le sale nada. Está fuera del partido. Komazec.
Komazec.
Mañana me voy al pueblo. Fiestas de San Gregorio. En mi puta vida he ido a estas fiestas. Nunca, que yo recuerdo, he ido a mi pueblo en mayo. Y, además de las cosas habituales y la gente a la que tiene uno ganas de ver, tengo especialmente ganas de ver a mi amiga P. Una inspiración absoluta para muchas cosas, no siempre para bien. Ya hace tiempo que no nos entendemos, pero en ese no entenderse está la fascinación. Espiritualidad, energías, fuerzas, chacras, ceremonias, maestros, enseñanzas, espiritualidad, religiosidad. Donde antes había rock and roll, ahora hay música ceremonial aymara. Las cosas cambias, o no. Yo creo que no. Veremos que me encuentro mañana. Dice mi padre que el pueblo está triste. Que hay colas de gente recibiendo comida. Será cuestión de verlo, de hablar de Kundalini, de olvidarse un poco de Infojobs. Un poco solo. Porque la pregunta ¿Y entonces no curras? Será la primera.
'Tan listo que eras... Komazec'.

lunes, 6 de mayo de 2013

Friends - Beach Boys

Oh, qué bonito disco sobre la amistad, sobre el estar todos juntos, todos reunidos, la familia, los amigos, como una piña, todos como hermanos, alrededor del fuego, con una guitarrita, seguimos siendo tan cercanos y tan majos después de tantos años. Venga, no pasa nada. Ánimo, que todo va bien.
Friends es un disco de 1968 de los Beach Boys. Después de pegarse la gran torta con el Smile y medio remediarlo con el Smiley Smile y el Flowers, aquí dicen, va, dejémonos de experimentos y de cosas raras y volvamos a ser todos amiguitos sin volvernos locos y haciendo cosas normales. Pero no. Las cabezas ya no estaban bien, y bajo ese jijiji, jajaja, hay un disco que tiene a veces puntitos inquietantes. Como digo, el Smile sale mal, no sale más bien, y Brian Wilson se medio chala. Los demás están cada uno con su película y el insoportable Mike Love se dedica a viajar con los Beatles a la India a hacer Meditación Trascendental.
El disco comienza con una pieza vocal y sencillita que se llama Meant for you, que es de las cosas más bonitas que uno puede escuchar estando vivo. Ya nos anuncia de que va a ir el disco: nada de rollos raros, vocecitas angelicales, tranquilidad y buen rollo. La segunda es Friends, que canta Carl Wilson, el hermano pimpollo, y es la canción del qué bien, estamos todos juntos, después de tantos años, me llamas y ahí estoy, esto es genial... parece que se nos va a subir el azúcar... pero no, la canción es bonita porque sí. Y después viene Wake The World y todo sigue por el mismo camino de felicidad, vamos, que bonito día, el mundo es nuestro yo estaré allí cuando tú me llames. Este disco es así todo el rato, y mola. Un inciso.
Hay un niño que está llorando en el piso de al lado, pero llorando y chillando. Yo aquí escribiendo sobre un disco de paz y armonía, de amistad y felicidad, y a un niño se le está yendo la vida en el llanto.
Seguimos con el mismo todo de 'qué cosa más bonita hay que tenerte aquí a mi lado', con Be here in the morning. Y luego viene When a men needs a woman que ya si, que ya si que si, raya la chorradez y la tontunez. Es una canción en la que parece que el padre le está hablando a su hijito o hijita pequeñita sobre 'de dónde vienen los niños', y el padre se lo explica. En fin, es una canción que hay que pasar y ya está.
Entramos en una fase con algunas canciones que sí que sí que ponen los pelos de punta. La primera es Passing By, que no sé si por eso mismo, por ser instrumental, me parece de las más bonitas. Sólo tiene unos coritos de los angelitos de los Wilson, Jardine y Love, y una guitarrita super beach Boys y esa batería tontuna y simplona que parece que no está. Buenísima canción. El niño sigue llorando. Un pequeño respiro para escuchar Anna Lee The Healer, que decían que estaba dedicada a una masajista del grupo, pero no, era a un sanador de la India o así, y nos vamos a Little Bird.
Dos canciones del hermano 'raro' de los Wilson, Dennis Wilson. Esta de Little Bird es una canción que ya suena diferente a todas las anteriores, porque su voz suena más tristona que las otras. Con unas cuerdas y una batería que se salen. Aunque aparezcan los inevitables gorgoritos. Little Bird look down and sing a song for me. Esta canción me chifla. Y luego otra muy parecida a la primera del disco, pero esta vez cantada por Dennis Wilson, Be Still. Otra cosa pequeñita y guapa.
Busy Doin't nothing es como una bossa, no está mal, pero tampoco es para tirarse los pelos. Y luego, ah, no nos íbamos a escapar después de tanto azúcar del momento 'concreto'. Diamond Head. No hay nada que entender.
Y al final, al final de todo... Trascendental Meditation. Durante unos años, muchos años, metía esta canción en recopilatorios y conversaciones. Trascendental Meditation, los Beach Boys cantando a la meditación, se acabó el surf, a meditar. Algunos de ustedes ya saben por mi atracción, aunque sea folklórica, por estos asuntos, así que esta canción es como hipnótica para mí. La cantan Brian Wilson y Al jardine, qué cosas. La Meditación Trascendental es buena, viene a decir.
El niño sigue llorando. No llora, chilla. ¿No hay nadie en esa casa? ¿Estarán jugando a la play? ¿Qué ocurre?
En fin, un disco muy bonito que tiene unos bonus tracks además muy majos. Escúchenlo si pueden en una mañana esplendorosa. Aunque sea de lunes.
Pobre crío, qué le pasará.

domingo, 5 de mayo de 2013

Esos ojitos dieciochescos

Revelaciones interesantes las que aparecen en el último número de la revista 'Dioptrías', a raíz del trabajo elaborado por el profesor Filippo Cremattisti en torno a los documentos encontrados en la Real Biblioteca de Saint Phenelon y que nos dicen lo siguiente sobre el siempre controvertido asunto de la Mirada Ovoide.
'...y son tus ojos, pequeña Vivette, los que me tienen subyugado. Sí, tus ojos, tus ojos extraños, tus ojos que me fascinan, tus ojos absurdos, los ojos que tienes, esos, esos ojos. Esos ojos que me cautivan, que me dominan. Que me dominan, ese es el asunto. Porque tú no me hablas, no me diriges la palabra, apenas me has susurrado alguna vez un 'hola, monsieur', o un 'gracias, monsieur'. Ni siquiera te has dignado a pronunciar mi nombre, pero no sé hacer otra cosa que lo que tus ojos ordenan. ¿Qué me ocurre? ¿Qué tiene tu mirar que me obliga a hacer lo que no quiero? ¿Qué es lo que ocurre que en tu presencia soy capaz de comportarme completamente sin voluntad sólo porque tú me estás mirando con esos ojos inauditos? ¿Qué ocurre, y aquí sí que siento que debe haber brujería o ser cosa de hechizos que me hacen temblar para que, de repente, sin venir a cuento, me vea empujado a hacer cosas que no quiero? ¿Por qué de repente algo, una energía, una fuerza, no sé qué, me hace ser quién no soy? ¿Qué tienen tus ojos, pequeña Vivette, que me tienen loco?'.
Para Filippo Cremattisti, nos encontramos con una confirmación, quizás involuntaria, de la teoría de la Mirada Ovoide divulgada y creada (o al revés) por el profesor Almayr. Juzguen ustedes.

viernes, 3 de mayo de 2013

Miscelánea

Válgame la virgen. Aquí tenemos una foto que une dos mundos. Sabrina Salerno es la esplendorosa muchacha que apoya su cabecita en el hombro de Gruff Rhys. Sabrina Salerno es 'la sabrina', la cantante italiana que en los ochenta nos dejó tontos a más de uno con el boys, boys, boys y con más cosas. Pues bien, en el último disco de Neon Neon, proyecto musical en el que participa el mítico Gruff Rhys de los Super Furry Animals, participan algunas voces invitadas y entre ellas, la de Sabrina Salerno, 'la sabrina'. Ay qué ver qué vueltas da el mundo. Icono del italopop (como poco), junto a icono del rock 'rarito'. El disco se llama Praxis makes perfect y bueno, a mi los Neon Neon no me hacen mucho. Aquí una canción. Ahora no sé si esta es la que cantan con Sabrina Salerno, 'la sabrina'. Está muy guapísima la Sabrina en la foto.
http://www.youtube.com/watch?v=N2DZym1y6gA

Pero si hablamos de cosas inverosímiles, ojeando ayer el Rockdelux me encuentro con que en la página final de todas aparece... Evaristo! Toma ya. Después de su aparición estelar en el Carne Cruda, Evaristo es entrevistado en la revista icónica de la modernez. Por llevar gafas de pasta, el pelo un poco largo y patillacas, así como algún suéter fredperry, puedes ser considerado 'el de la facción rockdelux' en cualquier parte donde te puedan etiquetar. El niño Primavera Sound. Pues bien, hasta los del Rockdelux tienen un corazoncito y han tenido infancia y han tenido sus cintas de La Polla Records. La entrevista... pues bueno. Podrían hablar de música. Evaristo es cantante de un grupo, ahora Gatillazo, podrían haberle preguntado algo sobre gustos y tal, como a todo el mundo. Pero no.
http://www.youtube.com/watch?v=6DDo5_yIJXQ

Ayer escuchando la radio hablaban de un tributo que han hecho grupos mallorquines actuales a la llamada 'movida mallorquina de los ochenta'. Bueno. Habrá de todo. Pero de entre las canciones que sonaron me llamó la atención la que versioneaban los Oliva Trencada. Una canción de Ossifar que se llamaba 'Telefóname'. ¿Oliva Trencada? Creo que he puesto alguna canción de ellos por aquí, pero no les sigo en absoluto. ¿Ossifar? Menos todavía. El caso es que la canción en la versión 'moderna' está muy bien, pero no la encuentro. Más que nada porque hablan en mallor-cata-casta. Si ya es incomprensible el mallorquín, mal traducido es de asustar. Pero la canción tiene su qué. Aquí la versión original. Pues eso. Una canción.
http://www.youtube.com/watch?v=OYT6QiusbxY

Que me gusta a mí el Krautrock. Y qué miedo me da el Krautrock al mismo tiempo. Va uno descubriendo discos, grupos... pero con mucho miedo. Porque hay cosas que asustan. Popol Vuh, por ejemplo, me aterra. Me da miedo pensar que un día me pueda gustar un disco de Popol Vuh. O de Tangerine Dream, por ejemplo. Que a mí Tangerine dream me suena a aquellos programas de rock progresivo que escuchaba de chavalín y decía... esto qué es... es new age o qué es. Y ahora sé que tienen discos que son homologables a lo que me mola, pero no me atrevo. Prefiero ir poco a poco. Y seguir disfrutando de cancionones como el Cha Cha 2000 de La Düsseldorf. Mucho mejor.
http://www.youtube.com/watch?v=jJeOOvovcp8

Manifestación del 1 de Mayo. Valoración. Mucha gente. Qué menos. Pero y... y entonces qué. Bueno. Pues a seguir jugando. Algunas cosas positivas de la manifestación... cierta sensación de que se van limando asperezas que parecían enquistadas para siempre. Pues una cosa hecha. Pero eso. Parece ser que el mantra oficial de los de arriba es que tenemos que esperar a que las cosas mejoren por sí solas y que lo importante ahora es seguir siendo un país serio. Y que el Gobierno está consiguiendo que seamos un país serio. Eso es. Y ya está. Y eso es todo. Un país serio. Y sanseacabó. Oye uno las tertulias de la mañana y sí, hay gente que dice que no, que esto no es así, pero el que realmente lo dice, el que lo comenta... ¿cómo se puede decir que si no hay ingresos hay que reducir gastos? ¿Sabe la gente lo que eso significa? ¿Dos plantas cerradas en Can Ruti? ¿Y más? Yo que sé.
http://www.youtube.com/watch?v=Krk3lgpuC7w

Y para terminar una canción de los Kaiser Chiefs. No soy de los Kaiser Chiefs y la única vez que los he visto me parecieron un grupo de lorolo para ingleses equiparable a lo que aquí podríamos tener con... no sé. un grupo de lorolo y de ingleses para ingleses. No sé explicarlo de otra manera. El caso es que tienen algunas canciones que se te pegan a la cabecita y ya no las olvidas y una de ellas es esta. Mientras escribo esto estoy intentando buscarla. Porque no sé cómo se llama. Sólo sé que el estribillo me gusta. Me gusta que la canción vaya de una cosa y que el estribillo sea diferente. Que cambie o no. No sé. Espera que me parece que ya la he encontrado. I predict a Riot. Pues mira, incluso el título está de actualidad. Profetizo una revuelta. Predictor.
http://www.youtube.com/watch?v=hamKl-su8PE

Y nada. Que desde aquí queremos saludar la desaparición de la Revista Mongolia, que a buen seguro tendrá lugar después de esta portada, que no me resisto a divulgar pese a que pueda doler a los ojos.
Nada. Que buen fin de semana y que lo disfruten ustedes con salud y humor.

jueves, 2 de mayo de 2013

Juan Francisco Arrestarazu. Tropiezo redentor

Terminada la guerra del Chaco, se dio el caso de que no todos los combatientes volvieron a sus casas. La experiencia de la guerra, contrariamente a lo que se pueda pensar, es gratificante para muchos que no tienen otra experiencia que vivir y no son pocos los 'veteranos' que fabrican una imagen mitificada de la guerra, heroica, viril, sana, alejada de las penurias, calamidades, hambre, barbarie y no nos olvidemos de la muerte que causan. Juan Francisco Arrestarazu, boliviano de Santa Cruz, fue alistado para combatir contra el Paraguay en aquella guerra de titiriteros y, pese a intentar tirar adelante con devoción su pequeña parcelita que no le daba para mucho, como tampoco se lo daba la vida familiar, ni tan siquiera perder el poco tiempo y la poca plata de la que disponía en el galpón, acogió con algo que él no sabía qué era pero podríamos llamar esperanza.
Su vida como soldado no fue muy distinta a la del resto de soldados de ambos bandos. Sol, calor, penurias, sed, hambre, masacres, asaltos, trincheras, calor, humedad, calor, sequedad, muerte, muertos, más soldados, más avances, más retiradas... un auténtico desastre para quien ha vivido las comodidades de una vida digna, y que tenga dos dedos de frente, pero la maravilla más alucinante que un ente vivo puede disfrutar si sus luces son escasas y prefiere cualquier cosa antes que ser buena persona. Juan Francisco Arrestarazu no se encontraba sólo. En las charlas junto al cazo en el que les daban la comida, otros personajes sombríos, alucinados, terribles, como él, se daban la razón en que el día había sido bueno, que los de arriba no debían rendirse, que los de arriba eran unos blandos y que si fueran como ellos, la guerra estaría ganada. En el bando paraguayo, seguramente, se daban las mismas conversaciones. Unos a otros se repetían hazañas, inventadas o imaginarias la mayoría, escuchadas a otros soldados, asaltos, violaciones, detonaciones, miembros despedazados, qué alegría.
Pero un día, la guerra termina y Bolivia no ha salido muy bien parada. Desmovilización y vuelta a casa. Pero Juan Francisco Arrestarazu y otros veinte compañeros, deciden que para ellos la guerra es lo único que importa. Estar en guerra. Siempre. A cualquier precio. No saben qué han de hacer para seguir peleando... por lo que deciden lo siguiente. Se dividen. Unos serán los Tigres y otros los Leones. Juan Francisco Arrestarazu comanda los leones. Ambos bandos se reparten una amplia zona que bordea la frontera del Paraguay porque esa es la región que mejor conocen y de la que no quieren separarse. Chaco.
Todavía armados, asaltan los leones un pequeño poblado pobrísimo, que en los mapas corresponde a los Tigres. Fusilan a los habitantes. Vuelven a la hoguera a contar sus hazañas. Los Tigres de Arrestarazu por su parte, se encuentran un día con un campamento del Ejército y deciden ir a ellos para convencerles de que la guerra continúa y de que esa guerra nunca tiene por qué acabar. Guerra eterna, porque no hay otra cosa que hacer que la guerra. Algunos soldados, aburridos de hacer guardia y con ganas de sangre, se alistan en esa nueva guerra. Los oficiales, aburridos, dejan hacer.
Juan Francisco Arrestarazu ha doblado sus fuerzas respecto a los Leones. El día de la Ascensión de la Virgen a los Cielos, proclama que es la hora de un asalto furioso contra los Leones y marcha con sus hombres hacia el campamento enemigo cuando en un pastizal, Arrestarazu tropieza y cae al suelo. No es la primera vez que da con sus morros en el pasto, pero algo ha pasado. Arrestarazu cree que ha sido la Virgen quien le ha hecho tropezar. El sol le da en la cara, mal asunto. Dice que ha visto a la Virgen y que no les queda otra que aplazar el ataque. Pero sus compañeros ya están en harina y deciden seguir. No le hacen caso y siguen adelante, proclamando como nuevo jefe a Fulgencio José Sanchidrián, que se lanza adelante con un machete y un pistolón en la mano gritando 'ni virgen ni dolor, muerte, muerte y muerte'.
Juan Francisco Arrestarazu, mientras camina solo por los caminos ese mismo día, deteniéndose en cada árbol que encuentra a rezar, es arrestado por una patrulla del Ejército que ha ido a ver qué pasa por la frontera y si siguen existiendo exaltados que quieren hacer la guerra por su cuenta. Juan Francisco Arrestarazu les cuenta que ha visto a la Virgen y que hoy no puede guerrear, pero que mañana está dispuesto a seguir con la lucha. Los soldados, que tienen orden de fusilar a quien intercepten de la banda de los leones y los tigres, hacen lo propio con Arrestarazu, que consigue, para pesar de los lectores de buena fe que lean esto, una muerte ansiada.