miércoles, 10 de julio de 2013

Grandes casos mal resueltos de la Historia - VII

Analebén De la Cámara se espantó muchísimo cuando el juez leyó la sentencia. 'Culpable, sin duda'. Todas las pruebas, los testimonios, los testigos, las cámaras, las fotografías, los emails, todo, absolutamente todo, hasta las tijeras o 'estijeras' como decía Analebén, apuntaban a que ella, en una calurosa noche del mes de Julio, había cogido esas mal llamadas 'estijeras' y las había clavado en la cabeza, por la parte de arriba de la misma cabeza, de su esposo Hefestión Bromoso, después de que hubieran discutido muy acaloradamente valga la redundancia o lo que sea sobre la conveniencia o no de cambiarse de piso a uno más grande ante la inminente llegada del primer retoño de la pareja.
Analebén negó durante todo el juicio que ella hubiera sido la autora material del hecho. No negó que tenía unas ganas locas ya de quitarse de encima al tal Hefestión porque decía que desde que se habían embarazado -así lo decía ella, se habían embarazado los dos- su actitud había cambiado, y de ser una persona que respetaba su independencia, su espacio, sus tiempos y sus ritmos, sus apetencias y sus gustos y sus ansias de libertad, se había convertido en una lapa insoportable que durante todo el día y toda la noche no dejaba de atormentarla con unos mimos, unos halagos y unos melindres que la tenían completamente asfixiada. Que aquel Hefestión que la había conquistado con su carácter libre, su temperamento calmado y contemporizador se había convertido en un brasa y un julandrón de mucho cuidado. Julandrón. Tuvieron que llamar a un traductor para que el juez entendiera lo que era un julandrón.
Las tijeras, las 'estijeras' de Analebén, tenían restos de sangre provinentes de la cabeza de Hefestión y se pudo demostrar que la última persona que las había empuñado había sido Analebén mismamente. ¿Entonces, dónde está el Caso mal resuelto?
Las televisiones de toda España, las emisoras de radio con sus programas de magazín, así como las publicaciones de todo tipo, incluso un batallón de blogueros que querían darse a conocer en la Red, cubrieron el juicio, que interesó a todo el mundo porque la mujer, la propia Analebén, daba bien en televisión, era bien parecida, tenía gracia al hablar y todo el mundo en cierto modo 'simpatizaba' con su causa. A nadie le gusta que el marido se convierta en un gilipollas de la noche a la mañana, todo por haber tenido un niño. Era ciertamente entendible que Analebén se hubiera rebelado contra ese santurrón revenido en que había devenido Hefestión, cuando sólo unos días antes éste se ufanaba de ser seguidor irredento de Extremoduro y hasta decía tener varios discos de Muchachito Bombo Infierno e incluso, había empezado a llevar camisetas sin tirantes en verano y gorrita para tapar una inexistente calvicie. Un tipo duro que se había convertido en un Flanders.
Pero Analebén insistía en que, fuera eso cierto o no, ella no había matado a Hefestión con las ya conocidas 'estijeras.
¿Quién fue?
Analebén De la Cámara fue a la cárcel, ingresó en prisión, que queda más fino y después de algunos años allí, penando sin saber porqué, salió. Se había demostrado que no fue ella la que clavó las tijeras en aquel cráneo.
La comisaria Federica Echabe, destinó a un par de miembros de una recién brigada creada, perdón, creada brigada de investigación científica e intuitiva, compuesta por los agentes Sebastián Grande Navegante y Fernanda Aragón Sicilia, que retomaron y reconstruyeron la investigación. Consideraron que había sido el propio Hefestión quien se había clavado las tijeras a sí mismo. Movieron papeles, entrevistaron a gente, se tomaron un cortado en el bar de abajo... lo hicieron todo. Al parecer, Hefestión se estaba tomando unas pastillas contra el dolor de espalda muy fuertes y los efectos derivados pues le torcieron el carácter y se acabó.
Y ya está. Y a veces uno cree que va por un camino es el otro. Analebén no tuvo el hijo y se volvió a juntar con un muchacho muy agradable, Héctor Manuel.

martes, 9 de julio de 2013

Carta de Amor


Hemos estado esperando como alma que lleva el diablo, digo, con el alma en vilo o... Empiezo otra vez.
Hemos estado esperando, mordiéndonos las uñas por la impaciencia, la publicación de la recopilación de cartas de amor que el escritor polaco Pawel Krisztowiatzky escribió durante el transcurso de su relación con la poetisa y bailarina italiana Renata Dell'Iris. Todas estas cartas se han recogido en un volumen titulado con un criterio más que dudoso 'Antología amorosa', ya que no se trata de un poemario ni nada que se le parezca y debería ser llamado más bien como un... en fin. Repasando, nos hemos quedado con una de las cartas que el bueno de Pawel, nuestro amadísimo y admiradísimo Pawel, le remite a Renata mientras él se encuentra trabajando en una imprenta en París intentando costearse la publicación de su primera novela, la fracasada epopeya 'Polonia... Polonia'.
'Oh Renata, mi dulce y tierna Renata. Renata, que te imagino y te pienso, que te sueño Renata, Renata, Renata. Renata... Oh. Renata. Renata. Renata en mis noches te vislumbro cuando la luz de la luna entra por la ventana que no tengo. Oh Renata, no tengo ventanas que ayuden a mi imaginación a volar. Renata. Renata que por tu amor, por el recuerdo de tu amor, sigo vivo. Renata. Qué dulce mi Renata. Qué pensamiento más puro me inspiras Renata. Un pensamiento y un recuerdo. El beso que nos dimos Renata. Nos dimos un beso, ¿recuerdas? Un beso que imaginamos que no nos íbamos a dar nunca y ese beso nos lo dimos finalmente. Renata. Me muero Renata. Renata, estoy muerto ya. ¿No te has enterado? Los periódicos no han publicado nada, Renata. Renata, tu pelo castaño claro. Renata. Tu figura frágil danzando entre vaporosas gasas, Renata. Renata. Es tu nombre. Es acaso tu nombre lo único que me mantiene con vida. Tu recuerdo. Estoy muerto. Ahora estoy vivo. Vivo cuando te recuerdo. Vivo con tu nombre, Renata. Renata, Renata, Renata. Renata. Al fin te pienso y te recuerdo, Renata. Renata, es tu recuerdo lo que me mata. Renata. Me matas. Renata. Vivo en un cuartucho encima del taller, apenas como. Bueno, sí que como, porque la esposa del jefe me obliga a comer todos los días. Como, pero no quiero comer. Pero como. He ganado peso, Renata. Estoy engordando, Renata. Pero me muero, porque apenas como. Como, claro que como, pero no me alimento. Como. Renata. Renata. Mis palabras se confunden. ¿Cuándo volveré a verte, Renata? ¿Dónde conseguiré volver a encontrarme contigo, Renata? Es tu nombre, Renata, lo que me tiene en el mundo. Estoy aquí por Renata. Es tu recuerdo, Renata. Es tu nombre, Renata. El otro día quise ir al teatro para ver una actuación de una bailarina, también italiana, que se llamaba Renata. Pero no eras tú. Ella se llama Renata Rimini, y no eras tú. Renata. No quise entrar. No entré. Pero finalmente entré. Entré a ver el espectáculo, Renata. Y ella bailaba mucho peor que tú. Pero porque no eras tú. Renata. No entiendo nada. Renata, no sé qué he de hacer para estar contigo, Renata. Renata, por el amor de Dios, contesta mis cartas. Me muero. Estoy comiendo bien. Pero me muero. Renata. Por favor. Estoy escribiendo mucho, pero no entiendo por qué todo el mundo me dice que escriba más. No tengo amigos. Hablo con cosas. Estoy comiendo bien, Renata, no te preocupes. Respondiendo a tu última carta, no quiero que me presentes a tu amiga Demetria cuando vengas a Paris. Quiero estar sólo contigo Renata. Renata. Me muero. Me estoy muriendo. Me llaman para comer. Te beso donde quieras.'

¿Si o no?

lunes, 8 de julio de 2013

Paraules d'Opòton el Vell - Avel·lí Artís-Gener 'Tísner'

Faltan cinco meses para que termine 2013, pero yo ya me doy por satisfecho. Este ha sido el libro del año. Han habido libros interesantes, impactantes, y los habrá en adelante, pero este libro me ha tocado. No llevaba ni cincuenta páginas, ni veinte páginas y ya estaba recomendándoselo a la gente. Paraules d'Opòton el Vell. A decir verdad, desde que lo vi en la Biblioteca supe que este libro me iba a gustar. Lo veía, en la bandeja de novedades y pensaba, qué libro, seguro que me gusta. Porque leí la sinopsis y ya lo supe. Este libro me va a gustar.
El autor, para empezar, antes de entrar en otras consideraciones, Avel·lí Artís-Gener 'Tísner', era el cuñado de todo un señor fiera, del grandioso, del inigualable Pere Calders. Con esta carta de presentación, malo ha de ser que lo que escribiera no fuera malo. O tuviera, al menos, algo del aire 'caldersiano'. Y lo tiene. O tiene otro aire, que siendo Calders, es otra cosa. 'Tísner', como Calders, estuvo exiliado en México. Porque en España hubo una Guerra Civil. Una guerra provocada porque un grupo de Generales, apoyados por la derecha reaccionaria peninsular, se sublevó y dio un golpe de Estado que derivó en una guerra de exterminio por parte de esos generales. Se tuvo que exiliar Tísner a México porque si no, se lo pelaban. Tísner siempre fue una persona cercana a ERC, mientras que Calders lo fue, al menos en su juventud al PSUC.
Durante su estancia en México, Tísner, trabajó para la televisión y se interesó mucho por la cultura precolombina. Hablemos de 'Paraules d'Opòton el vell'.
El argumento es el siguiente. Un catalán que está en México, que es el propio Tísner, al que le gustaba mucho pintar, traba amistad con un mexicano indio, que se llama como se llama, pero que en realidad se llama Opòton. Opòton y Tísner tienen una relación basada en que juntos no se molestan, están bien. Uno pinta y el otro mira y está a sus cosas y a veces cuenta algo y otras no. Es igual. Tísner se da cuenta de que el idioma nahuatl no ha desaparecido, y se empeña en ver si tiene alguna similitud con el catalán, cosa poco probable. Intenta aprender algo del idioma y un día Opòton le dice que tiene unos antiguos papeles que si eso, les podría echar un vistazo. Y le da un manuscrito, de la época justamente posterior a la Conquista, en el que otro Opòton, un antepasado suyo, cuenta una historia alucinante.
Este Opòton, ya mayor, empieza a escribir la historia de un viaje que hizo de joven. Opòton, que era alfarero en el Cañaveral y Palmeral de Tenochtitlán, ve cómo un día un amigo suyo le dice que está haciendo una canoa y que si quiere verla. Un pedazo de canoa, enorme. La noticia de esa canoa tan bien hecha, llega a oídos de La Voz que Habla. Ahuitzol, el emperador azteca, coetáneo de nuestros Reyes Católicos. Durante esos días o meses, han habido diverso signos, señales, acontecimientos, que presagian cosas extrañas y los sabios y el propio emperador deciden que es el momento de ir a buscar a Quetzalcoatl, el dios azteca que se fue hacia el Sol Naciente y que prometió volver y no vuelve. Habrá que ir a buscarlo. Se le encargan al amigo de Opòton seis canoas más, canoas o barcos que van a remo, ojo, para que vayan en dirección al nacimiento del Sol para salir al encuentro de Quetzalcoatl que debe estar al llegar. Y ahí van.
Seis canoas, con su Tlacateca, que es el jefe y Opòton que lleva el timón de una de ellas. Y consiguen llegar a tierra... y llegan a Galicia.
A partir de ahí, y por no destripar el libro, veremos cómo los tenochcas llegan preguntando por Quetzalcoatl y los gallegos les inquieren por Sant Iago, y no hay manera de ponerse de acuerdo. Y los confunden con normandos. Y, como la auténtica Malinche, una gallega llamada Dona Ximena, se une a ellos y se empareja con el Tlacateca y se convierte en su intérprete.
Ellos seguirán buscando a Quetzalcoatl en la Galicia y el norte peninsular durante un tiempo hasta que... no lo diré.
Todo el libro es, pese a que como ya se figuran esos mismos personajes de Fala Castellana acaban haciendo su mismo camino y les convierte en esclavos, un relato divertidísimo de cómo contar, con otros ojos, algo que pudo haber sido y nunca fue. Es divertidísima la forma de contar las cosas, de repetirlas una y otra vez, de las bromas que se gastan, de volver a insistir que él es alfarero y no narrador, de decir que la cosa va bien, que se nota suelto, de meter asuntos de su tiempo en mitad de la narración histórica, de contar las costumbres gallegos, de cómo se llaman sus pueblos, de cómo se llaman los naturales, de la historia de las Sususas, de las incomprensiones, de las cosas en las que están de acuerdo y de la fatalidad.
No sé. Pensaba que me iba a ser más fácil describir el libro. La idea es alucinante. Pensar en que son los aztecas los que nos 'descubren' a nosotros, aunque ellos no descubren nada porque como dice Opòton 'no se puede descubrir algo que estaba sin tapar'. Y cómo las culturas podrían entenderse mejor unas a otras sin necesidad de eliminarlas y exterminarlas.
Hay un párrafo, una reflexión, al principio, cuando habla de los dioses y de que antes ellos le tenían mucha fe a sus dioses y tal pero que ahora ya les tienen menos fe porque 'cuando a una tortuga la pones patas arriba, todo lo que piense la tortuga ya da igual'. Daban ganas de llorar.
El libro está en catalán en el original, pero se puede encontrar en castellano. El propio Tísner consideraba que este libro era lo mejor que había hecho. No sé si tendrá cosas mejores, pero desde luego, historias tan bonitas y tan divertidas y tan tristes como esta, pocas se encuentran.
Muy, pero que muy recomendable.

viernes, 5 de julio de 2013

Miscelánea


Lo importante es participar. Una semana muy interesante, acudiendo a muchos cursos, muchos cursos, venga cursos. Una semana de entrevistar, que hacía ya tiempo que no entrevistaba a nadie. Una semana de estar, de mirar, de tomar apuntes. Una semana de pensar. Una semana tan interesante, de verdad, tan interesante... que trabajar ya debe ser la ostia. Trabajar, es decir, trabajar, tiene que ser después de todo esto, la puta ostia. Y perdón por el lenguaje. Esto de decir 'puta ostia', ¿será SEO? Sea como sea ya es viernes, y aunque no nos lo creamos, tenemos una obligación y esa obligación es la de dedicar el día previo al Sabbath a mover el cucu. Comencemos por un valor seguro. Sam & Dave y la incomparable Hold On I'm Coming. Como ya hemos advertido alguna vez, absténganse de imitar a estos rapaces en sus casas. Ni en locales reglamentarios. No se puede y punto.
http://www.youtube.com/watch?v=eQ1OEBfz8Bo

Oh. Lo que descubrí el otro día. Nada más y nada menos que los Cornershop interpretando en un programa de televisión el mágico 'We're in yr corner'. Un cancionazo con sus sitares a todo correr y el bueno de Tjindar Singh llamándonos a hacer nosequé. Una canción que te da ganas de aprender punjabí, pero no unas ganas locas, ganas simplemente de saber qué está diciendo y poder repetirlo tú en tu casa tranquilamente sin hacer demasiado el ridículo. Si esto ya es complicado de hacer en inglés, imaginen en punjabí. Esta versión debe ser antigua, de cuando sacaron el disco, porque el muchacho que puntea con el sitar no es el mismo que vino a Barcelona hace unos años. Si me tengo que quedar con alguno, me quedo con el Ayres haciendo el pim pim como un campeón. Hanji!
http://www.youtube.com/watch?v=Jj01dbSLwQk

Algo habrá que decir de lo de Radio Futura. Con el joven Evander fue de los primeros grupos, si no el primer grupo con el que me atreví a decir 'oye, nen, tú has escuchado la canción esa de los 37 grados...'. Y ahí empezó todo. Pues al parecer han sacado una edición de lujo con tres cds o algo así, de La canción de Juan Perro, el disco en el que estaban esta, la de la Negra Flor, la de A cara o Cruz... y alguna más que seguro que me dejo. Un pedazo de disco. Rock español. Es lo que tiene, que ahora todo eso nos parece una chufla, que si la movida, que si Juan Perro ahora no sabemos ni qué hace ni si nos interesa... pero bueno, ahí lo tienen. A ver lo que aguantan otros discos el paso del tiempo como lo aguanta este.
http://www.youtube.com/watch?v=G43hlp3cOQw

No podíamos olvidarnos de Daevid Allen. Daevid Alien. El auténtico amo y señor de mis orejas desde hace ya bastantes meses. Now it's the happiest time of your life. Este es el nombre de uno de sus discos, ya sin Gong, en solitario. Y esta canción se llama Only make love if you want to. Qué bonito y que detallista es este hombre que en la portada nos mira sacándose nosequé de la nariz. Una canción con un sintetizador de esos que suenan a antiguo, pero es que todo es antiguo aquí. Él ya era antiguo cuando sacó este disco, que debería ser por el 76 o así, y todavía estaba con diosas, gnomos, paz y viajes hacia él sabrá dónde. Sea como sea, canción para una noche de verano, sentado en la terraza, y que vaya pasando el tiempo.
http://www.youtube.com/watch?v=_hBoB-dqzms

Una de Anthrax, que vinieron hace unas semanas y no dijimos nada. Que no iba a ir porque pensaba yo que el Belladona no iba a venir y va y si que viene. Anda que no. Vaya chascazo absoluto. Que tampoco es que uno esté para matarse a ir a conciertos, pero ilusión sí que me hacía. Anthrax es el grupo de heavy metal, en cualquiera de sus etiquetas, del que puedo llevar la camiseta sin sentirme un impostor. Con la de Black Sabbath por ejemplo... me parecía que estaba haciendo el tonto, pero con la de Anthrax... no. Ahí va el Be all, end all. Temarro que arrancaba el disco State of Euphoria, que al parecer todo el mundo considera como 'de los menos buenos', pero que al bueno del Evander y a mí nos sirvió de puerta de entrada. Right! Qué pelazo y qué tinte más bueno y más profundo que lleva el Belladona. Qué miedo dan los búlgaros del vídeo.
http://www.youtube.com/watch?v=3rTHEmm9xzk

Ahí me tienen, con la bicicleta al hombro todas las mañanas, o casi todas las mañanas, la bici plegable subida hasta el ático. Sin ascensor ni ostias. A pelo. Fauna ibérica. Gente que sale a andar por las mañanas, gente que sale a subir el Mont Ventoux hasta Montcada, gente que va corriendo con al intención de bajar esos quilitos... pues como yo. Yo hago esto para bajar el barrigón cervecero que gasto. No es muy pronunciado, pero lo justo para ir empezando a mirar algunos polos o camisetas con cierta angustia. Ayer, con una compañera de curso hablábamos de la gente que corre, de lo que les gusta contar que corren, lo que han corrido, las marcas, las distancias... señores, del Deporte también se sale. No soy rumbero, y cada vez me hace menos gracia la rumba canalla que se estila, pero mira, esta canción de La Pandilla voladora, me hace gracia. Del deporte también se sale.
http://www.youtube.com/watch?v=Ssqe0SdP8FE

Y aquí se va a quedar la jugada. Este fin de semana a ver si nos vemos por alguna parte y eso. Lo de siempre. Buen finde y no hacerse daño.

Hannah Arendt - Margarethe Von Trotta

Ya había visto anunciada esta película y no le había hecho demasiado caso. Pensaba... 'bah, una biografía sobre una filósofa, su lucha en un mundo de hombres, una avanzada a su tiempo, un ejemplo a seguir, el mismo azúcar de siempre'. Pero el domingo me vi arrastrado a ver ésta y no otra, por que, ya que va uno al cine después de tantísimos días sin ir no te vas a poner remilgoso.
Hannah Arendt es una filósofa o pensadora o como quieran llamarla alemana nacionalizada norteamericana. O norteamericana de origen alemán. Y judía. Dato relevante. La actriz que interpreta a la Arendt, Barbara Sukowa, me suena de otras películas, pero no supe decir de cuál, hasta que no vi el papelito que tienen en el Floridablanca con las sinopsis y esas cosas.
Bueno, la película empieza de manera preocupante. Parece que todo va a consistir en diálogos entre amigos catedráticos, profesores, editores, etc., en bonitos apartamentos neoyorquinos, hablando unos en alemán y otros en inglés. Los temores eran ciertos. La vida en pareja de Arendt, que si el marido está con otra pero no está... en fin. No vamos bien. Pero para salvar la situación, el Mossad captura a Adolf Eichmann en Buenos Aires y lo van a juzgar en Israel. Adolf Eichmann es uno de los más famosos criminales nazis que escapó a Argentina utilizando un documento suministrado por el Vaticano. Que le puede pasar a cualquiera. El asunto es que lo van a juzgar y en casa de Hannah Arendt empieza el debate sobre qué se debe juzgar, si hay que juzgar, si lo van a meter en una jaula de cristal... Arendt solicita al New Yorker viajar a Israel para cubrir el juicio y hacer un artículo al respecto. Al New Yorker nada menos. Arendt da clases de alemán avanzado. No es periodista. Pero bueno, ella va y el director del New Yorker le da manos libres.
Una vez allí Arendt asiste al juicio y discute, en principio amigablemente, sin hacerse daño, con antiguos amigos judíos, ahora israelíes. Pero una sombra atenaza siempre la figura de Arendt. Martin Heidegger.
La vaca de Martin Heidegger era una bonita canción de Os Resentidos. Yo conocía Martin Heidegger a través de Os Resentidos. Y ahí me quedé. Supe después que era un filósofo alemán que se afilió al Partido Nazi y que luego tuvo problemillas pero no muchos. El estigma del nazismo le acompañó siempre.
Pues bien, Hannah Arendt y Heidegger tuvieron un lío. Y la foto de Heidegger está encima de la mesa de trabajo de Arendt siempre, pese a todo. Fue la amiga de Heidegger y se lo recuerdan mucho.
Pues bien, el juicio de Eichmann le hace desarrollar a Arendt la teoría de la banalidad del mal. Yo ahora podría ponerme estupendo y elucubrar sobre el asunto, pero no me da el seso para tanto. Lo siento. Diré, sin embargo, que Eichmann habla todo el rato de que él simplemente cumplía órdenes, que tenía una obligación y que la cumplió sin preguntarse nada más. Durante el juicio, un rabino húngaro, habla de la colaboración de algunos líderes judíos con los nazis, en principio, sin saber que estaban colaborando para su propio exterminio. Arendt considera que Eichmann simboliza el mal pero un mal... pocho. El mal del que se desentiende de su condición de ser humano y se limita a no pensar. A cumplir órdenes.
A hacer 'lo que tiene que hacer'. ¿Les suena?
A hacer lo que toca, lo que hay, lo que le ordenan, sin pensar si se puede hacer otra cosa, si debe hacer otra cosa. Se hace, y si ese 'hacer' es matar a todo un pueblo o acabar con tu propio padre... pues sea.
La teoría le granjea enemigos a Arendt porque no lo pinta como un malo maloso, loco, malvado, terrible, si no como un ser humano que decide dejar de serlo. Nada más. Ni loco, ni maníaco. Pero cuando escribe en el artículo lo de que hubo colaboración de líderes judíos... ahí se las lleva todas juntas.
Pasa malos ratos y antiguos amigos le retiran la palabra. Hasta que da un discurso en la Universidad y más o menos convence al público.
Pero algunos siguen recordándole que era la amiga de Heidegger. El nazi.
En fin, una muy, pero que muy interesante película que nos habla de cómo se puede hacer el mal, de cómo nos dejamos manipular, de cómo nos quitamos la culpa de lo que hacemos, y de que finalmente, siempre somos responsables de lo que pasa, por acción o por omisión. Muy recomendable.

miércoles, 3 de julio de 2013

Estafa Banca. Las preferentes en la calle


El pasado martes 2 de julio tuvo lugar en la Biblioteca de Singuerlín una Asamblea de la Plataforma Estafa Banca de Santa Coloma y Badalona. Con el recinto completamente lleno, la asistencia de la alcaldesa de Santa Coloma, Núria Parlón, y el asesoramiento de una abogada colaboradora de la FAVGRAM, los presentes pudieron hacer consultas sobre un asunto, el de la estafa de las preferentes, que tiene en pie de guerra a muchos colomenses. Hablamos con Benito García, portavoz de la Plataforma Estafa Banca en Santa Coloma, así como con algunos de sus miembros, como Ricard Izquierdo de Badalona, que se fueron sumando a la conversación.

¿De qué hablamos en el asunto de las preferentes? ¿Cómo lo explican ustedes?
Con las preferentes se entrega un dinero al banco, le regalas el dinero y cobras unos intereses para toda la vida. Pero no sabes que si un día necesitas ese dinero, no lo puedes sacar. Esto, claro, no se lo dijeron a nadie. La gente como nosotros tenía su dinero en bonos u otros productos. Un día el banquero nos llama y nos ofrecen una cuenta, un producto de ahorro a plazo fijo, con la garantía de que nos podían devolver el dinero en 48h si queríamos y sin descontarnos nada. Y todo era un engaño. Nos hablaban de preferentes y algunos pensábamos que igual tendríamos preferencia en el banco sobre algo y en lo único en que teníamos preferencia era en ser los primeros en ser robados.
Hay otros productos tóxicos, como las subordinadas, por ejemplo, que también han hecho daño. El caso es que mientras los bancos han ido bien, no había problema, pero cuando las entidades empezaron a tener dificultades, y la gente quiso retirar su dinero, no pudieron. Nosotros nos preguntamos quién autorizó estos productos. ¿Dónde está el Gobierno? ¿Dónde está el Banco de España? Hemos sido estafados y ha habido personas con altos cargos que no han hecho bien su trabajo. Que pague el que se equivocó y no las personas.

Para describir su caso a veces se dice que ustedes jugaron con su dinero y que les salió mal, por lo que ahora no tienen por qué reclamar.
Eso es lo que dicen ellos ahora. A mí –habla Ricard Izquierdo- me pagaban un 3% de interés por las subordinadas… eso no es jugar. Se estaban pagando entonces intereses a un 6% o un 7%, pero a mí ya me tenían cogido. Me llamaron para decirme que tenían este producto, que son subordinadas de Caixa Penedés… no es que jugáramos a la bolsa. A quién se le puede ocurrir que personas mayores pongan su dinero en algo sin poderlo recuperar. Es un abuso de confianza y una estafa.

¿Cuántos afectados hay en Santa Coloma y Badalona?
En la Plataforma de Badalona y Santa Coloma y tenemos 265 personas afectadas. Pero en realidad son unas 2.000 familias afectadas en Badalona y 1.500 en Santa Coloma. Hay un promedio de unos 33.000 euros por persona y un perfil de media de 68 años por. En total suman unos 52,5 millones de euros. Es un dato por el que los políticos deberían darse la mano e ir juntos para que se solucione esto.

¿Qué entidades financieras practicaron esto?
Todas. 52 entidades bancarias están implicadas, pero también empresas como Telefónica, Repsol… o hipermercados que han trabajado con preferentes.

Recientemente se ha abierto un Convenio de Colaboración entre el Ajuntament de Santa Coloma y el Col.legi d’Advoctats para asesorar a los afectados. ¿Cómo ven ustedes la colaboración de las instituciones municipales?
Últimamente se están volcando. Pero es que llevamos dos años y medio en la calle protestando para que nos devuelvan nuestro dinero. Ahora están haciendo algo porque ven el desastre que hay, pero hasta ahora nos ignoraban.

Durante la Asamblea han comentado que mal que bien, todos cobrarán. ¿Qué soluciones se les plantean? Arbitraje, con lo que asumes que vas a perder algo y la denuncia…
A mí –nos responde una afectada- me han dicho que no tengo el perfil para acogerme al arbitraje porque no soy mayor, no tengo hijos, tengo trabajo y, la misma persona que me estafó me ha dicho que tengo que poner una denuncia. No puedo coger mi dinero para lo que quiera y no puedo acceder al arbitraje.
Si la gente se hubiera preocupado de pedir documentos, de seguir todos los pasos, buena parte de este problema se hubiera solucionado ya. Sin embargo, se ha esperado a que cayera el higo de la higuera, pero el higo no cae solo. No se ha espabilado. Y cuando han visto que el dinero, han visto las quitas que hay, contamos con una avalancha de gente. Ellos han confiado en los políticos y banqueros hasta el último momento.
Nosotros aconsejamos la demanda judicial. Hay personas que no pueden seguir esta vía, que cojan el arbitraje si les interesa, pero nosotros aconsejamos demanda judicial.

¿Cuál es la tipología de persona afectada?
La mayoría son personas mayores. Aunque hay de todas las edades, la media de edad es media alta.

¿Qué acciones llevan a cabo?
Mucha lucha reivindicativa, muchas quejas a las entidades bancarias, mucho diálogo con los ejecutivos de los bancos, mucho asesoramiento. La Plataforma se manifiesta los miércoles en Santa Coloma a las 11h en la Plaza de la Vila y los jueves a la misma hora en Badalona.

Vivimos un momento en el que hay muchos colectivos que protestan por su situación: sanidad, hipotecas, educación. ¿Cuál es su relación con estos movimientos?
Ninguna. Pero lo que teníamos que hacer es unirnos, todas las plataformas de España y hacer algo más importante.

lunes, 1 de julio de 2013

Grandes casos mal resueltos de la Historia - VI

Según recogía el diario Springer Autommisch de Frankfurt, el investigador Jonnhy Delatour fue el encargado de desentrañar el complejo caso de la desaparición de la dulce niña Marianne Fregerech. Considerando que, tras interrogar a diversos sospechosos, aislar a la familia en su domicilio durante días y revisar una y otra vez los archivos policiales, el detective Delatour terminó su investigación señalando al padre de la niña, el señor Gunther Fregerech, importante industrial del sector de la tornillería, como culpable, nos encontramos en la obligación de presentar primero al personaje y después descubrir su error fatal.
Johnny Delatour decía residir en Chicago, donde ejercía su oficio de investigador privado tras haber sido expulsado de la policía de Nueva York por haber contradicho las órdenes de un superior. Allí, según palabras del propio Johnny Delatour, había colaborado en la detención de unos ladrones de guante blanco que habían robado en una mansión, también había participado en el curso de la investigación que se inició tras el sospechoso cierre de una cadena de hamburgueserías locales de un día para otro y que terminó con el empresario encerrado en la cárcel por un delito de apropiación de nosequé. Sin duda, y siempre según Johnny Delatour, había conseguido alcanzar su pico de fama en el terrible caso del asesinato del señor Wu, que Delatour desentrañó con éxito considerando que el señor Wu se había suicidado.
Sin embargo, nadie en Frankfurt ni en la zona aledaña pidió nunca referencias ni consultó diarios de Chicago para confirmar estos supuestos éxitos del investigador, que se ofreció a la policía alemana cuando se conoció el caso de la desaparición de la niña Fregerech. Delatour apareció en la comisaría de policía de Frankfurt y pidió, con su aspecto de clásico y tópico detective norteamericano. Con sombrero de ala corta, un cigarrillo medio caído en sus labios, un traje ciertamente gastado y una media barba de no haber tenido tiempo para afeitarse y ojos de no haber dormido en varios días. La cara de los presentes en la comisaría alemana, a mediados de los años sesenta -esto no lo habíamos dicho-, tuvo que ser memorable.
Los policías le escucharon, se creyeron que venía de donde venía y le dejaron actuar. Y cuando al cabo de varios meses de investigación, Delatour consideró que había sido el propio padre de la niña quién la había matado, los policías encontraron, con el comisario Wiedernmayer a la cabeza, su investigación impecable y las pruebas irrefutables.
Sin embargo, nadie cayó en la cuenta de que Delatour se expresaba en un excelente alemán, con cierto acentillo berlinés. Nadie tampoco se extrañó de que Delatour desapareciera de la escena y no se volviese a saber de él. Todos pensaron que había regresado a Chicago, y ahí se quedó la cosa.
Ahora, recientes noticias descubiertas a raíz de un extraño accidente de coche en una carretera malagueña en la que un anciano alemán, nos han vuelto a traer a la luz la figura de Deletour. El fallecido en una de las curvas de la carretera que une Mijas con Málaga, un alemán de unos ochenta años llamado Hans Dernhaus, conducía bajo los efectos del alcohol, encontrándose una botella de whisky en la guantera del coche. En el radiocasette del coche, sonaba música de jazz. El coche era un Chevrolet. Hans Dernhaus correspondía enteramente a la personalidad de Delatour. Enviada la ficha de Dernhaus a Alemania, se descubrió que éste había sido un actor de muy cuarta fila que había sido apartado de muchos rodajes por empecinarse a hacer de detective cuando la película iba de romanos, por ejemplo.
El señor Fregerech, sin embargo, cumplió su condena igualmente, eso sí.