lunes, 9 de septiembre de 2013

El trabajo

Corría el año del señor de 1623 y el Vicecanciller del Condado de Villafranca del Morral debía contentar el señor de las tierras, el Duque de Luego, mostrándole un compendio de las virtudes de sus súbditos, una pequeña historia de las mismas y una breve vindicación de su figura. Todo ello debía aparecer en forma de libro, un volumen a mayor gloria del Duque y el Vicecanciller, que se llamaba Don Fernando Grillón de Ciempitos, encomendó la tarea a uno de los frailes del convento de San Susán, en concreto a Don Fray Nunio de Pozonegro que había acreditado su valía como escritor y amanuense así como traductor de algunas obras que habían llegado de Italia y Francia en aquellos tiempos. Se le consideraba una eminencia, una persona docta y alguien confiable a la hora de llevar a cabo propuestas relacionadas con las letras. Incluso había escrito una extraña historia sobre unos viajeros que habían ido a las Indias y habían vuelto sin encontrarlas, aún cuando ya todo el mundo iba y venía de las Indias con total normalidad.
El caso es que el Vicecanciller le planteó el encargo al fraile y le puso una fecha aproximada de unos tres meses para que la llevase a cabo. 'Todo se hará como vos decís'.
Y se puso manos a la obra.
Sin embargo, a los dos meses de comenzar su trabajo, el Vicecanciller falleció, víctima de un ataque repentino, quizás consumido por su provecta edad, y el nuevo Vicecanciller, por aquellas cosas que ocurren con la administración de las cosas, no tuvo en cuenta el encargo realizado por su antecesor. Don Diego de Feofantes y Alvedro, pese a ser nativo del Condado, no tenía conocimiento del encargo. De hecho, unos días después de dicho fallecimiento y por unas deudas de juego y despilfarros varios, el Duque de Luego se desprendía de aquellas tierras y las traspasaba al Marqués de Panesduros. El encargo pues, quedaba suspendido para todo el mundo, menos para el propio Fraile, que, ajeno a las noticias, continuaba trabajando en el mismo.
Consideraba Fray Nunio que si nadie le decía nada, era porque le dejaban margen para seguir indagando y trabajando en el texto. Y se alargó su trabajo durante meses, años... lustros. De un pequeño y breve resumen, más bien destinado a la lisonja que a la erudición propiamente dicha, fueron pariéndose volúmenes y volúmenes de una minuciosidad prácticamente desconocida.
Dieciséis años después de comenzar y recibir el encargo, Fray Nunio consideró lista su obra y cuando pensaba dirigirse al palacio de la Chancillería para hacer entrega de su trabajo, un incendio fortuito se llevó por delante el Convento de San Susán y la magna obra de Fray Nunio se perdió.
Enterado de ello el Marqués de Panesduros, encargó un nuevo trabajo al mismo Fray Nunio destinado a contar la historia del Convento, que, sin nada mejor que hacer, aceptó.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Enhorabuena, Madrid

Pocas cosas hay que me den tanta grima como que me digan que una cosa es 'ilusionante', o que se trata de un proyecto 'que genera ilusión', o que 'demuestra que unidos podemos hacer lo que nos propongamos'. Tanto de un lado como de otro. El intento de seguir jugando a lo mismo de siempre con la candidatura de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos del 2020, parecía estar viviendo de tapadillo durante meses. Que si visitas de miembros del COI al Bernabeu. Que si Casillas parando un penalty, que si Gasol... que si Nadal. Qué bien. Llega el momento de la verdad y después de un verano dando la brasa con que vamos a revocar el Tratado de Utrecht y vamos a reconquistar Gibraltar, nos llega la hora de la moto de los Juegos.
Y salen las imágenes de la delegación y a poco que uno tenga algo de amor propio, dos luces o haya visto cómo está el país, ya ve que lo mejor que nos puede pasar es que no nos caiga ese marrón. ¿He dicho nos caiga? Perdón.
Arturo Fernández, Juan (Joan) Rosell, Florentino Pérez, los ministros de vete tú a saber qué, Amaya Salamanca en calidad de Amaya Salamanca, una jugadora de rugby que ni siquiera ha sido olímpica nunca pero debe ser alguien muy importante en el deporte español, dicen que el campeón mundial de cortar jamón, la alcaldesa de Valencia que luce mucho... personas y personajes que dan miedito del bueno, anunciándonos los parabienes de España, lo bien que estamos o estaremos, lo majetes que somos los españoles, o que son los españoles que son majetes, y que se puede llegar a cualquier parte en este mundo simplemente siendo español. Porque siendo español puedes plantarte ante el COI y soltar en un inglés que ni a mí se me ocurriría, todo lo que suelta la alcaldesa de Madrid por esa boca. Pero los españoles somos así, y seguro que el hijo de la dama ya habla inglés fluidamente que para eso habrá ido a los USA a estudiar.
Rencorosos. Muchos nos hemos alegrado de que no haya caído aquí ese gordo para especuladores y para la industria cementera. Para que esa marca España basada en construcción, turismo y exportación, se trunque de una santa vez. Una oportunidad para ilusionar. No sé a quién. No sé en qué.
Vale ya de proyectos unitarios, en los que toda la sociedad, en els que tota la societat civil s'uneixi en torn d'un objectiu comú, superior als interessos de classe. Vale ya de protegernos debajo de la banderita de turno para demostrar lo machotes que somos, lo grande que la tenemos, lo bien que hacemos las cosas cuando nos ponemos. Vale ya. No va así la cosa. Ni siquiera podemos permitirnos el lujo de hacerlo.
Incluso un miembro del COI nos llega a decir que dejemos de hacer el chorra y arreglemos la casa primero. La casa de quien sea.
Ahora toca evitar que la fiebre tontuna de 'los mejores del mundo', se pegue a Barcelona y se olviden de las Olimpiadas de invierno que ya pidieron hace un tiempo. Que no. Que ya vale de la broma. Que ya está bien. Que no puede ser que no haya dinero para gestionar hospitales, pero sí para que 180 pájaros se entripen en un avión. Que no, copón. Que ya vale de que el deporte sea el asqueroso quitapenas de todos los países, que no, que ya está bien.
Por eso, felicidades a Madrid y a los madrileños, porque ya no podrán esgrimir la excusa de 'como están los Juegos, pues ea, tenemos que estar todos unidos para dar buena imagen', para ver que hay que poner las cosas patas arriba y quitarse la venda. Felicidades.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Miscelánea

Little Richard dice que con 80 años, en silla de ruedas y padeciendo horrores cada vez que tiene que hacer de Little Richard (que no es fácil), que lo deja. Que deja de cantar. Los escenarios y eso. No nos extrañaría que sufriera una de esas recuperaciones milagrosas que devuelven a las viejas glorias a la vida y les reportan suculentos beneficios, pero vamos a pensar que es verdad. Y vamos a hacerle un homenaje pequeñito, antes de que se muera. Homenaje en vida. Un recuerdo para Little Richard, que habrá quien piense de él que es como un chiste cantante, pero no lo es. Toda una influencia para los chilladores de todo el mundo. Esta es nada menos que Tutti Frutti, la canción en la que aparece el grito de guerra del rock and roll, el 'awambabulubabalambambú'. Little Richard tocaba el piano, chillaba y se echaba litros de fijador en el pelo. Dicen que hay una biografía o autobiografía sobre él, que es tremenda. Oooooh my soooouuuuuul!! Pues eso.
http://www.youtube.com/watch?v=3kM1khne_sg

Los Beatles, como siempre, eran grandes admiradores de todos los rockeros previos y les habían hecho muchas versiones. Una de ellas era el Long Tall Sally, que aquí interpretan en Suecia nada menos, en una versión ramonera de poco más de un minuto. No se pierdan al bueno de Ringo Starr practicando algo así como el doble bombo, pero en doble platillo. En un minuto y treinta y cinco segundos les da tiempo a hacer una bromita y ha marcarse la versión de Little Richard. Paul Mccartney haría luego una canción 'al estilo de Little Richard' para los Beatles, que se llamaba She's a Woman. Esta canción está en el disco negro del Past Masters, un pedazo de disco que ahora me ha dado ganas de poner, fíjense lo que son las cosas.
http://www.youtube.com/watch?v=EGWUUEQ0Bt0

Ha sido un verano de escuchar musicón. En Radio 3 han vuelto a hacerlo y han puesto los mejores programas en agosto. Programas monográficos sobre la música más mejor de todas: la que me mola a mí. Así, el día de la independencia de Jamaica hicieron un especial sobre música jamaicana de la buena la mejor, sin que el propio locutor supiera que ese día era precisamente el de la Independencia jamaicana. Pusieron The Upsetter de Lee Perry, un pedazo de canción que para ser un pequeño reggae tiene un poso ahí como de tristeza que me deja clavado. Lee Perry sacó un disco llamado The Upsetter, tenía una banda llamada The Upsetters y él mismo se llamaba The Upsetter, por lo que no es casual que esta canción sea de las mejores que tiene el pirado jamaicano. La letra es de las que hacen época.
http://www.youtube.com/watch?v=_NRvZTIVf4g

Otro de esos monográficos, que emitieron en El Sótano de Radio 3 se dedicó a rock and roll y rockabilly clásico. Los pueden encontrar todos en podcast. Pues bien, ese día pusieron muchas canciones que o fueron versioneadas o inspiraron a The Cramps. Una de esas canciones es este I can't hardly stand it de Charlie Feathers, del que hay que empezar a tomarse en serio la posibilidad de tener algo y no canciones sueltas que aparecen aquí y allí y que todas son buenas. Como saben, participo del combo eltoni, elpako & elchristian, pues bien, esta canción ha servido como inspiración, si bien no para nada en concreto (hay una versión llamada Ambulatorio que bueno bueno), sí que es de esas canciones que en los ratos muertos uno intenta sacar. Un cancionazo de aquí a Calella de Palafrugell.
http://www.youtube.com/watch?v=QX3UEGFrINI

Y un día de Agosto, una mañana en la que partía yo hacia Cádiz, el otro Cádiz, no tuvieron otra cosa que hacer que poner un especial Mina. Ahora que ha vuelto la gran Lola Mento con la intención de escribir, qué casualidad. Mina, la cantante italiana más bestial y a la vez más enigmática. Es como un personaje misterioso. Raro. No sé. En fin. De entre todas las canciones, todas ellas bastante conocidas, pondremos esta versión de Ciudad Solitaria, en castellano. Una mujer rompedora, capaz de ir absolutamente a su belén. Y una cantante de las que hacen época. Y no hace falta que las canciones suyas suenen en anuncios para ser reconocibles. Ciudad Solitaria, qué bonita.
http://www.youtube.com/watch?v=6EQGhhH6ZRY

Pues sí, pues sí, al final la canción aquella que apuntábamos en la última Miscelánea que estaba sonando mucho, ha sido considerada como la canción del verano. El que canta se llama Robin Thicke y la canción se llama Blurred Lines. La canción tiene su miga, al parecer contenido machista y tal... y continuas acusaciones de plagio porque se parece como mucho mucho a una de Marvin Gaye que pusimos en esa última Miscelánea, la de Got to give you up. Sea como sea, la canción está bastante bien (porque se parece tanto a la de Marvin Gaye...), aunque el que la cante parezca más falso que Ricky Martin, pero oye, es lo que tienen los productos prefabricados que de vez en cuando, zas, aciertan.
http://www.youtube.com/watch?v=yyDUC1LUXSU

Y la última, como recuerdo a la señora corista de las fiestas del pueblo. Que una orquesta de esas de las fiestas se atreva a tocar un tema como Get on your Knees ya debería bastar para tenerles un respeto, pero no, la gente no estaba por la labor, que si Mentirosa, que si Chiquilla, lo que quieras, pero no apreciaban el esfuerzo. Get on your Knees de Los Canarios y despedimos ya el verano definitivamente. Ala. Se acabó.
http://www.youtube.com/watch?v=yyDUC1LUXSU

Nada más. Que tengan un buen fin de semana y a ver si el lunes empezamos ya con ganas todo lo que tenemos que empezar con ganas.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Romántico empedernido

Ya es oficial, se ha acabado el verano. He pillado el primer constipado en toda la regla de la temporada, por lo que podemos dar clausurada la época de calores y despreocupación, y bueno es que en estos días de incertidumbre, tanto climática como de toda índole, así como de torrentes de mocos, volvamos la vista a uno de los sentimientos más firmes del hombre y también de la mujer, claro. Hablamos del romanticismo y de su frenesí. Y lo hacemos con un relato de Luis Luis Pedrano, de corte autobiográfico, titulado 'Huevos al gusto', que sirve para lo que te dije y más.
'¡Cuánta suerte tuvo el malogrado Don Luis José Luis! Cuando una fría mañana del mes de febrero, llegó una carta por la cual la señorita Almenarita de la Greñosa accedía a su petición de mano y comprometía una boda para tres meses después, la sangre brotó de manera abundosa del corazón de don José Luis como hacía décadas que no lo hacía. En su frío caserón estepero don Luis José Luis había visto como se consumían los mejores años de su adolescencia y juventud. También la madurez empezaba a escapárserle entre los dedos mientras decidía a qué dedicar su vida y su fortuna, rico heredero de un negocio de vinatería que funcionaba por sí mismo como aquel que dice. Don Luis José Luis consideró que era el momento de, al menos, buscarse compañía para la vejez y envió cartas de petición de mano a unas cuantas solteras de la zona, que él pensaba que se desharían en ataques de histeria disputándose el honor de desposarse con él. Pero no fue así y tan sólo doña Almenarita contestó afirmativamente. Era doña Almenarita la hija mayor de los señores de Fríasmientes, antaño acaudalados potentados locales y en ese momento, poco menos que hijos de algo, que pese a todo seguían comportándose como reyes persas, doña Almenarita inclusive. Sus mejores años de lozanía eran un nebuloso recuerdo cuando llegó aquella carta de Don Luis José Luis, en la que pedía su mano. Habiendo muerto sus padres hacía unos pocos años, doña Almenarita tampoco estaba dispuesta a quedarse sola sin compañía y sin nadie a quién hacerle soportar sus remilgos, mohínes y altanerías. Así pues, consideraron que debían casarse el uno con el otro. Concertaron una primera cita galante en un parque de la capital provincial. Allí tenían que verse una tarde en la que la primavera asomaba muy, pero que muy tibiamente, por entre los cipreses, cuando de repente, a don Luis José Luis, le sobrevino una idea terrible. Él, que nunca había saboreado las locuras de juventud, que jamás había cortejado, quería experimentar los tormentos del amor, quería hacer un alarde amoroso, quería la tortura que le había privado un encierro estepario muy mal explicado. Así que se armó con una pistola que guardaban de cuando la guerra contra el Francés y fue a la cita. Se sentaron ambos en un banco del parque, pasearon después, y volvieron a sentarse. Hablaron, departieron, sonrieron, comentaron que si el frío, que si las hojas de los árboles, que si sus padres murieron muy jóvenes, que si la edad, que qué me va a contar... y de repente, sentados otra vez cerca del kiosko del parque, don José Luis sacó la pistola y dijo... 'si no me dice usted que plato es su preferido enseguida, soy capaz de volarme la cabeza...'. Lo dijo con una sonrisa en la boca que hacía presumir que iba de farol, por impresionar. Doña Almenarita contestó... 'los huevos al gusto', casi sin voz en el cuerpo, impresionada, asustada y alarmada. 'Pronto empezamos con los numeritos'. No le daría tiempo a pensar más cosas de su futuro esposo por que éste, de dedos gordotes y sudorosos, no acertó a sacar el índice del gatillo y se le disparó la pistola, yendo a parar su bala justo a la mandíbula. Muerte casi instantánea.'. Y allí mismo, en el mismo lugar, doña Almenarita, en estado catatónico e imbuida también de las ideas del amor loco de su prometido, que tanto daño hacen, cogió la pistola y se disparó a su vez en el pecho. Milagrosamente, lo que parecía un arma de un solo disparo, resultó de dos sin que nadie se explicase porqué, y otra bala le atravesó el corazón. El amor, que no sabes por dónde va a salir.'  

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Karpov

Y aquí estamos otra vez. Mira, te lo voy a decir muy clarito. Con las negras a mí no me tose ni la madre que me parió. Así de simple. Como te lo estoy diciendo. No me asustas. Con las blancas... no te digo que no pasase algún susto, pero si llevo las negras, no me haces ni cosquillas. Ya muevo. Ya muevo, no te repantigues tanto que ya muevo. No me empieces a poner caritas, y no pongas la sonrisita, y no te hagas el desto que no. Que no me vas a durar ni dos asaltos. En cuanto empiece a montarte el pollo en el centro del tablero no vas a ver ni la luz de la salida. Estoy a tope. Va, venga. Con las negras, encima me toca empezar el torneo con negras. Estamos locos. Vamos a ver, porque si nos lo ponemos así de sencillo la armo pero bien armada. No te preocupes que estoy moviendo. Así que me sacas el peoncito ahí de paseo para qué. Para qué mandas ese peón a pasear. A ver la majarada. Desde luego, yo no sé si llegaré a quedarme también más dentro que fuera del sanatorio, pero madre del amor hermoso qué pedrada que tenéis algunos. A ver a qué me sacas ese peón ahí, al aire, el suicida, a ver. A ver qué. Qué quieres, que pique y me enrede ahí con el peón. Pues lo tienes clarinete. Voy a ir a lo mío, a formar una ensalada de piezas que no vas a saber qué hacer y cuando ya te tenga cansadito, la reina a pasear triunfalmente. Me encantan estas partidas así. Salida a la contra. Salida por sorpresa. Nada de atacar desde el principio, ven tú. Y mira por dónde me sales. Con el peón buscando no se qué por el campo. La gente también podría estar un poquito más en su sitio, que hay un runrún que no sé a qué viene. Estoy moviendo, estoy moviendo, no estáis viendo que voy a mover o qué. Va, que voy. Negras, nada menos. Con negras. Es muy difícil que yo pierda con negras. Eso lo tendría que saber ya hasta el tato. Negras. Va, que muevo. Que llevo las negras y aquí el camarada me saca un peoncito de paseo que ya te estoy viendo que me la quieres colocar distrayendo para que el centro se me vaya de camping. Pues lo tienes claro, porque voy a formar aquí un tumulto que no va a poder transitar ni dios. Nada. Va, que con las negras, sin tener que llevar el peso de la partida, esto lo complico yo de tal manera que luego no va a saber de dónde le vienen los palos. Va, venga. Que muevo. Oye, vaya follón con la gente. Cuánta expectación. Qué alegría ver a tanta gente pensando que lo voy a petar. O igual la gente está esperando a que pete yo. No sé. Veo que este camarada está muy tranquilo. Y la salidita esa con el peón. A qué viene con ese peón. Va, que tengo las negras y tengo que ganar. Es que voy a ganar. Va, que ya muevo. Va. Que muevo. En serio, que voy a mover.

martes, 3 de septiembre de 2013

Polvo del camino

El superbo cronista de la población andaluza de Gerena de las Milfuentes, Don José María Sánchez de la Herrera, ha recopilado en un magnífico libro algunos relatos 'sierramorenescos' bajo el título de 'Sierramoreneando', que viene a completar su serie de trabajos dedicados a Sierra Morena y las correrías de los famosos 'bandoleros', como son 'Sierramorenear', 'Ensierramoreneado', o el afamado 'Sierramorenistas'. El caso es que nos ha llamado la atención este pequeño relato titulado 'Polvo del Camino', que venimos a compartir aquí.
'No eran muchas las oportunidades en las que los habitantes de los pueblos de Sierra Morena podían detenerse a hablar tranquilamente con alguno de los bandoleros de la zona, pero había uno que destacaba por su peculiar pachorra y su carácter calmado, que, pese a lo sanguinario de su fama, le hacían una persona agradable en la plática y con la que se estaba a gusto mientras la cosa no se torciera. Estamos hablando de Anastasio Herrera, el 'Tanasio'. Cuentan que un día, Don Nicolasito Antúnez de Naya, un señorito de los de caballo blanco y porte mayestático, se dirigía camino de Alcalá de los Torpes a visitar a una damita en flor, cuando apostado en un árbol, a la sombra del mismo, se encontró con 'el Tanasio' y quiso pararse a saludarle. La jaca jerezana que montaba no estaba atada y de tan buena que era se encontraba calmada al borde del camino, aunque era mediodía y hacía un calor que hacía chillar las piedras, la yegua estaba tranquila.
- Muy buenas, Tanasio, qué... tomando el fresquito tan tranquilo ¿no?
- Aquí estamos, mirando a ver...
- Ea. Qué bien... vaya vida que te pegas, compadre. Ya me gustaría vivir a mi como tú... sin dar golpe, que si como de aquí, que si como de allí, las buenas juergas que te tienes que pegar eh... pájaro...
- No haga caso de lo que dicen, Don Nicolasito... que hay mucho cuento y mucho cuentista.
- Bueno, bueno, pero es que no hay más que verte. Fíjate, aquí tumbado a la bartola... anda que si estuvieras trabajando para mí te iba a dejar resollar... de momento me ibas ni siquiera a hablar sin levantar la cara del suelo... qué bien vives.
- Bueno, Don Nicolasito, son cosas que pasan. Si hay quien quiere trabajar para usted, no le puedo quitar el gusto, pero si yo no lo tengo... tendré que vivir también.
- Si yo no digo nada, pero claro, entiende que eres un ejemplo muy malo para la gente de los pueblos... todo el día sin hacer nada y viviendo como un marqués.
En ese momento, una ráfaga de aire, un algo, corrió por el camino y la jaca jerezana se asustó y comenzó a brincar. Levantó algo de polvo que fue a parar a la ropa de Don Nicolasito, que rápidamente sacó una fusta y le pegó unos azotes a la yegua para que se estuviese quieta.
Cuando se volvió, el 'Tanasio' había sacado una navaja de palmo y medio y se la estaba clavando en la barriga al señorón mientras le decía... 'sí que hago, sí...'.'

lunes, 2 de septiembre de 2013

Somos los mejores

Supongo que algunos de ustedes, no muchos, pero algunos, deben estar muy ocupados intentando buscarse la vida y subsistiendo como buenamente puedan. Aunque si están leyendo esto es que no están tan mal y pueden permitirse el lujo de pararse a leer como si fueran lords británicos, en aparatos tecnológicos que cuestan un dinerito. Dejen de engañar. Va todo bien y somos los mejores.
En un país en el que no nos cansamos de decir que faltan recursos, que cierran instituciones por falta de financiación, donde se escatiman fondos para intentar llegar a unos objetivos de déficit ciertamente increíbles, una empresa privada, una entidad de carácter deportivo en principio pero con un trasfondo multinacional más que evidente, se permite el lujo de realizar un gasto de unos 90 millones de euros para contratar a un jugador de fútbol que... juega al fútbol. No hace nada más. Bueno, supongo que a alguien le debe parecer además agradable a la vista y por eso hace anuncios que reportan beneficios sin cuento a algunas marcas comerciales... como la que le ha fichado.
¿Pataleta? ¿Si lo fichasen los míos no diría nada? No. Es el detalle. El detalle.
En un país que lo ha fiado todo al empobrecimiento de la gran masa de la población, que sufre un imparable proceso de devaluación interna, con el objeto de que seamos atractivos a los inversores y vuelvan a dejarnos trabajar para sus empresas, nos desmarcamos con un alarde que debe dejar a los que miren el país desde fuera con ojos como platos. ¿Pero este país no estaba al borde del abismo? ¿Pero España no es un país cuyo modelo económico ha hecho aguas? ¿No estábamos en crisis, crisis, crisis...?
Noventa millones de euros, Cien millones de euros. No hay miedo. Invadamos Gibraltar. Que una entidad española haga el mayor fichaje de la historia del Fútbol. Somos los mejores.
Al final se trata de eso. De tener a una buena parte de la población contenta. Contenta de ser los mejores. Campeones de algo. Las motos, los coches, el mayor fichaje. Los huevos más gordos. Contentos. Felices porque podemos ir con la camiseta de nuestro equipo -yo el primero- demostrando que en algo, en lo que sea, somos los mejores. Estamos saliendo del pozo. Pues yo más. Pues no será tan grave cuando el Madrid se puede gastar ese dinero. Dinero hay, lo que pasa es que no lo reparten. Pues para que se lo queden cuatro políticos mangantes, que lo inviertan en cosas que hagan feliz a la gente.
Hoy empezaba el curso político, nuevas revelaciones en el caso Bárcenas, más cosas sobre el Rey, que si el aborto, que si la reforma de las pensiones... ayer en una paella popular nos hablaban de un otoño caliente... como iba a ser una primavera caliente, que venía precedida de otro otoño caliente... nada. Bale.
Bale. Todo va bien. Bale. Todo consiste en alcanzar el sueño que tenía el muchacho cuando era pequeño y vestía una camiseta del Madrid. Bale. Nadie sabe de qué juega pero aquí están mis huevos.
En este país, sea el país que sea, lo que nos sobran son huevos. Se puede hablar y discutir de temas tan interesantes como la malnutrición o la desnutrición... pero no que la entidad más querida por los catalanes se gaste lo que no dice por otro jugador de fútbol que... juega al fútbol. Temas intocables. Tenemos unos huevos muy grandes. Gordísimos. Somos los mejores. Y nos van a dar las olimpiadas otra vez para que sigamos con la feísta, digo, fiesta, muchos años más.
Y vamos a ser los mejores toda la vida. Cueste lo que cueste.