martes, 20 de octubre de 2015

Historia de Rock and Roll

No sé a quién se le ocurrió decirle a aquel señor que viniera a cantar con nosotros, pero fue una de las cosas más extrañas que me ha pasado en la vida. Por aquel entonces jugábamos en las ligas menores. Teníamos un grupo majete, éramos todos muy colegas, ensayábamos dos o tres días a la semana y más o menos casi cada mes tocábamos en bares de la ciudad una o dos veces. Nos lo pasábamos bien, con un repertorio de rock más o menos clásico, ajeno a las modas. Éramos jóvenes pero escuchábamos música de viejos. En aquel tiempo, como dicen en la Biblia, mediados de los ochenta, el rock estaba echo polvo. Pero a nosotros nos daba igual. Ensayábamos en unos locales, cerca del polígono Montorete. Un día, apareció un señor mayor, gordo, que decía que había visto un cartel nuestro en un bar y que quería escucharnos. Era alto, corpulento y tenía la cara hinchada. Tenía el pelo recogido en una coleta, calvete por delante, se notaba que se teñía. Nos quedamos un poco sorprendidos con su propuesta, sobre todo porque no pensábamos haber puesto en ningún sitio carteles. Nuestros conciertos eran siempre en los mismos sitios, con la misma gente y, por aquel entonces, eso de hacer carteles para conciertos, no lo hacía cualquiera. Sea como sea, le invitamos a vernos ensayar y el hombre se sentó en una silla que teníamos, echa polvo, en una esquina. Tocamos unas cuantas canciones. El señor nos escuchaba con la cabeza mirando al suelo y notábamos que respiraba fuerte. Le tocamos una canción de Little Richard, Lucille, y levantó la cabeza. Nos pidió si podíamos tocar Heartbreak Hotel y si podía cantar con nosotros. Yo creo que puse alguna pega porque de saque siempre digo que no a todo, pero el resto del grupo no objetó nada y cantó con nosotros esa canción. Se ahogaba mientras cantaba, pero entonaba estupendamente. Mientras cantaba hacía movimientos con la cadera, y movía los brazos... como Elvis. Cuando acabó de cantar volvió a sentarse. Nos pidió una lenta, Love me Tender. Se la tocamos. La cantó sentado. Casi no se le entendía al cantar, pero tenía algo. Le felicitamos, un poco por compromiso. Esperábamos que dijera que se lo había pasado bien y que se tenía que marchar, pero no. Se quedó hasta el final del ensayo. Cuando acabamos, nos dijo lo siguiente: 'no os lo váis a creer, pero soy Elvis. Elvis Presley. Me gustaría cantar con vosotros, Aquí casi nadie me conoce, llevo años viviendo en la ciudad y nadie me ha reconocido. Tengo el gusanillo de cantar y me hablaron de vosotros... por matar el tiempo, si no os importa, podría cantar con vosotros...'. Yo estaba flipando. Aquel hombre no era Elvis. Elvis estaba muerto, primero. Segundo, no era posible que el señor ese fuera Elvis porque seguro que le habrían reconocido, por mucho que él dijera lo contrario. Y tercero... aquel hombre no podía ser Elvis. Si no se le parecía. Tenía la cara muy hinchada y estaba... ya, ya sabía que Elvis había pasado sus últimos años como una foca, pero aquello... y se ahogaba. No podía ser. Pero al resto del grupo le hizo gracia y le animaron a que viniera. Cada viernes por la tarde venía. Cantaba canciones de Elvis. Se movía como Elvis. Nos aprendimos Falling in love with you como final de los ensayos, ahí el hombre se moría. Pero tenía algo. Le preguntábamos cosas sobre la vida de Elvis y medio respondía. A veces se ponía a llorar. Otras veces se quedaba dormido. Pero cuando cantaba, clavaba al personaje. Movía las manos así como Elvis, señalaba, se ponía de rodillas y luego no se podía levantar y lloraba. Cuando lloraba, le tocábamos Love me Tender. Lo hacía muy bien, todo sea dicho. Nos propusieron tocar en un bareto. Le dijimos que si quería venir con nosotros. Dijo que sí. Fue un desastre. Cantó dos canciones, se asfixió al querer cantar un rock and roll de Chuck Berry, se sentó. Pidió pollo frito. No había. No volvió a los ensayos. La banda iba mal. Habíamos perdido la ilusión. Chefe, el bajista, me dijo al cabo de un tiempo que aquel hombre era Elvis de verdad, que el único que no lo había visto era yo. Que habíamos desperdiciado una ocasión tremenda de ser famosos. Que yo era un gilipollas, que le tenía envidia a Elvis, que era Elvis, porque hablaba con acento americano, porque cantaba como Elvis y se movía como él. Todos dejaron la banda. Yo me quité del rock and roll y con mi novia hicimos un dúo de tecnopop. Aquel señor no podía ser Elvis. Hasta hoy que pienso que no podía ser. Pero a veces recuerdo cómo cantaba Falling in love with you y pienso... que no. Que no puede ser. No volví a ver al resto de la banda. Pero el año pasado, fui de vacaciones a Las Vegas, con la que ya es mi mujer y con mis dos hijos, y por hacer la gracia fuimos a un sitio de esos de música en directo. No sé qué pasó, cuando entramos un señor muy mayor muy echo polvo, cantaba Love Me tender. A media canción, la banda terminó, ayudaron al señor mayor aquel, que cantaba muy bien, y se fueron. Yo no quiero pensar mal, pero alguien dijo 'hijodelagranputa, mira por donde viene'. Había mucho ruido y lo mismo me confundí.

lunes, 19 de octubre de 2015

¿Qué es el rock and roll?

Tenía yo un montón de cosas que decir sobre el tema que nos quedaba pendiente, pero lo voy a dejar porque creo que debo dar alguna opinión sobre este asunto, que no es menos importante. ¿Qué es el rock and roll? Pues yo tengo muchas cosas que decir sobre este asunto. El rock and roll es algo que he visto hacer muchas veces. He ido a muchos sitios, he comparecido en más de un evento relacionado con el asunto, he escuchado lo que han dicho al respecto algunos entendidos en esta materia o bien en temas relacionados con lo mismo y puedo decir sin miedo a equivocarme que el rock and roll, tal y como lo entendemos y lo que más o menos tenemos en la cabeza todos, pues el rock and roll es muy parecido a como cuando estás en esa situación en la que tienes que traspasar la raya y ir al otro lado. Estás aquí y ahora ya no estás aquí, estás allí. Te cambia un poco la cara y haces como que te estás moviendo de una manera que no es la manera que acostumbras. Te mueves y entonces pasa algo. No es una definición muy aproximada del tema, pero creo que si me pongo, puedo ir afinando algo sobre ello. Es, por decirlo de alguna manera un tanto científica, una batería que puede ser muy voluminosa o no, una guitarra que debería ser eléctrica, otra guitarra -y esto mucha gente lo vería opcional- que hiciera ritmos simplemente, y para acabar el bajo. Que haya un cantante es también muy conveniente. Un cantante o que toque la guitarra el cantante. Da igual. Teniendo todo esto, podemos combinar. Un piano, también. Vale. Aquí supongo que el querido lector ha perdido ya el interés y puedo hablar de lo que a mí me interesa.
El rock and roll me interesa desde mucho antes de lo que parece. Porque me ven así con esta pinta y pensarán que yo era antes una persona de esas que el rock and roll ni fu ni fa y resulta que no, que yo antes, de muy pequeñito, era muy del rock and roll. Mucho. Era una persona muy jovencita, un niño apenas, y ya, en mi sangre, en mis músculos y en mis huesos y en mi boogie boogie flu, era ya rock and roll. Sin pensar. Escuchaba discos de mi padre, de grupos que cantaban rock and roll y pensaba que esa música, tan antigua, me gustaba. Y ya está. No lo llevaba mucho más allá. La cena está haciéndose y tengo todavía un rato para seguir reflexionando sobre este tema. Los Llopis. Un grupo argentino que cantaba canciones clásicas adaptadas al español. Un single de The Beatles. Ya está. Si me lo aceptan como ser un niño rock and roll, favor que me hacen.
¿Qué es el rock and roll? Ahora ya en serio. El rock and roll es justo lo contrario a lo que yo creo que es el rock and roll. Propónganme otro tema. No tengo mucha idea sobre este asunto, la verdad. Pensaba que sí, que podría decir algo inteligente, algo que pudieran comentar con amigos e iniciar un interesante debate y eso, pero no. No llego. El rock and roll. No me viene nada. Por decir, algo, por aportar algo, podría decir que es muy diferente a lo que yo me imagino. Tengo un amigo que dice que él sabe lo que es el rock and roll. Le he dicho durante todo el día que a ver si me da alguna idea para escribir algo, pero pasa un huevo de mojarse. Dice que es un tema muy complicado y que él no quiere meterse en un jardín. Yo sé que lo sabe, pero no quiere mojarse.
El rock and roll, y ahora quizás me estoy jugando mi prestigio, debe ser ya muy mayor. Pero en las fotos sale guapísimo. Y tiene la voz clara como la de un ruiseñor. Debe ser porque no tiene nada que ver con el rock and roll.

Feliz cumpleaños Chuck Berry, con retraso.

jueves, 15 de octubre de 2015

De culo

- Pues así será. Todo lo veo mal. Irá a peor. Por mucho que nos esmeremos, ellos son mejores. Por mucho que pensemos, ellos lo harán mejor. Son más. Tienen de todo. Hasta las fotos nos salen en negativo.
- Qué negativo ni qué ostias. Siempre estás igual, con lo bonita que queda la manta de atrás.
- Pues no sé, me ha dado un bajón.
- Bueno, que no se diga que no soy una persona elegante y no pregunto porqué. Va ¿por qué? Mira, ahora al menos suena una canción que te gusta.
- Sí. Bob Dylan poniendo voces. Pues no sé. Porque nos toca estar de bajón, nos toca perder y siempre pensar en perder. Otros lo hacen todo bien y les escriben bellos versos de alabanza. A nosotros no nos hace caso nadie. Yo quiero ser como esos que salen siempre en los diarios y...
- Un momento, que me pierdo ¿quiénes son los otros? ¿Los que copian o el PRI?
- ¿El PRI?
- Es igual, Bob Dylan.
- No, no, ahora no te quedes ahí. Explícame eso del PRI.
- ¿Es que no lo ves?
- Yo, menos la manta, lo veo todo en negativo.
- Va, que te digo lo del PRI. Es ser el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Sacar el córner y rematarlo. Gobierno y oposición a la vez. La Revolución detrás de la Virgen del Pilar.
- ¿Cómo te pasas no? Eres muy valiente. Decir esas cosas. ¿No piensas en que la gente te tiene que votar y, bueno, esas cosas igual...?
- Sí, siempre es mejor abstenerse. Parece que todo ha cambiado y es más importante lo que digan de tí que lo que realmente eres. No sé cómo explicarlo. El PRI.
- Y dale con el PRI. Me molesta un poco el papel de plata en la cabeza.
- Pero es lo que se lleva ahora.
- Yo pensaba que con el papel de plata iba a protegerme del frío, del cambio de tiempo. Pero no. Estoy destemplado.
- Estás llevando la conversación a un punto...
- Qué punto. Punto blanco.
- Punto rojo, no participo.
- Peste alta.
- ¿Qué es peste alta?
- ¿Tú no has jugado nunca a peste alta? ¿De qué planeta vienes tú?
-  Peste alta no sé lo que es.
- Uno llevaba la peste. Entonces si te tocaba, te pasaba la peste. Solo podías librarte si estabas 'en alto'. Subido en algún sitio.
- Ah, entiendo.
- Qué entusiasmo ha levantado la peste alta... ¿Viste lo del Companys ayer?
- Sí, subida en un tiesto.
- Sobrevolando el Turó del Pollo, ya te veo. Fue muy interesante. Companys era de los nuestros. Bueno. De los míos. Republicano y de los míos. Casi como el Iceta. Eso decían hoy en la radio. Si no levantas los cuatro deditos como los... eres como el Iceta. Hasta Companys.
- Sí, eso he oído.
- Oye, no te mojas nada.
- Pero si antes me decías...
- Ya, pero...
- Que nos cuentan una historia en la cual parece que todo el mundo ha sido siempre indepe y no es así. Y yo creo que es mejor. Y además te das cuenta de que la historia se repite. Como un péndulo.
- ¿Un péndulo?
- O un mirall.
- ¿Net?
- No, en serio. Cuando pasa todo lo del Estatut de Núria, cuando los republicanos se enfrentan entre ellos, cuando los tuyos de fuera no te reconocen como suyos sin cambiarte, cuando la única vía para luchar contra un estado represor es hacerte independentista. ¿O no?
- ¿Tú eres indepe? ¿Indepe porque has llegado a este punto?
- ¿Hace falta esto? ¿Hace falta plebiscitar la conversación?
- Uy, no, no. Yo era por meter baza.
- Puedes hacer alguna reflexión también tú.
- Yo paso. No voy a hacer ninguna reflexión más.
- ¿De culo?
- ¿Cómo? ah sí, es porque con el título este tengo más visitas. Hay una entrada que se llama Pandero que lo peta siempre,
- ¿Y ahora qué?
- No sé. ¿Seguimos otro día? Hoy intentaré ir a eso del Còmic Social. Aunque no lo montamos nosotros, pero yo que sé.
- ¿Qué tiene que ver quién lo monte? Fòrum Grama organiza una charla también esta tarde.
- ¿Qué es más cool? ¿Fòrum Grama o el Còmic Social?
- Va, nen, ¿Quién te crees que eres? ¿Larra?.
- Ya, claro. Pero tengo que medir bien a dónde voy. Si luego hago una crítica o una crónica o algo...
- Invéntate algo nuevo ya, que la gente tenemos derecho a copiar cosas nuevas.
- Bueno, nosotros vamos a empezar a copiar ahora también.
- Como locos.
- ¿Lo de la conga al final no lo vamos a hacer?
- Todo es ponerse.
- Pues así será. Todo lo veo mal. Irá a peor. Por mucho que nos esmeremos, ellos son mejores. Por mucho que pensemos, ellos lo harán mejor. Son más. Tienen de todo. Hasta las fotos nos salen en negativo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Mecanoscrit del segon origen - Manuel de Pedrolo

A qué colegio fui yo, en qué instituto dí con mis huesos, qué clase de amigos he tenido, cuáles han sido mis referentes para que yo, con estas gafas y con este pedigrí pal de ser tan y tan culto y tan leído, jamás en mi miserable vida me había dado por leer el Mecanoscrit del segon origen de Manuel de Pedrolo. Nada, ni en el colegio, ni en el insti, no entró como lectura obligatoria y de ahí salté a otras cosas. Sí que recuerdo, por ejemplo, un libro parecido que me tocó en el insti creo, en el Ramón Berenguer. Yo fui al insti al Berenguer, con otra gente ilustre como... y tal. Allí leí El dia dels Trífids, también con tema apocalíptico y ese libro he de decir que me gustó mucho. Ese no es el tema y se nos va el día escribiendo tontunas.
Leer este libro con más años que una estufa tiene sus cosas. Cosas que se supone que de joven tienen que impresionarte, de mayorcete ya no lo hacen tanto. Y sin embargo, la historia tiene su miga. Una chica jovencita, una niña casi, de 14 años o así, ve cómo unos niños tiran a un canal o a un río a un niño por ser de color. La niña se llama Alba y el niño Dídac. Mientras lo está sacando del canal, se oye un estruendo y al salir ya no queda nada. Unos platillos volantes han provocado la destrucción de la humanidad. Su aniquilamiento. De la humanidad y de casi todos los animales. Sólo viven los pájaros y plantas. A ver cómo se las apañan los dos niños para sobrevivir. Pues sobreviven.
El libro está escrito con gracia, con arte, con el suficiente ingenio para presentar un tema tan chungo con normalidad, las cosas que tienen que hacer los dos críos para sobrevivir y para perpetuar la especie, también con mucha naturalidad, sin dramatismos, afectaciones, apasionamientos, sin morbo y sin ambages. La vida de Alba y de Dídac no será fácil, pero tampoco va a ser un drama desesperado y un contínuo recordar lo bien que estaban antes, ni entregarse al salvajismo, ni a la búsqueda desesperada de otros seres humanos...
El tiempo pasa y la vida va avanzando, el libro nos cuenta cómo van creciendo poco a poco los críos y cómo van trasladándose y descubriendo indicios de que otros seres han sobrevivido. Incluso tienen un encuentro con uno de esos seres que destruyeron el planeta, al que eliminan fríamente, quedándose con una de sus poderosas armas. Un arma que les servirá más adelante para resolver algún encuentro con seres humanos que sobrevivieron y que...
No voy a contar demasiadas cosas más. La especie perdura, porque si no, se supone, que no se recordaría el mecanoscrito y nadie lo habría recogido. Las dos o tres páginas finales, si el libro es bueno, son geniales, con los estudios realizados sobre la validez del texto y su rigurosidad.
Paréntesis de nuevo de vida personal. El otro día, escuchando la radio, hablaron del estreno de una película sobre este libro. No tenía ni idea cuando lo comencé a leer una semana antes. Apagué la radio de inmediato, ni siquiera he querido ver trailers de la peli. Sé que salía Sergi Lòpez actuando y no entiendo qué hacía allí.
Un muy buen libro para saldar cuentas con la juventud. Ya está leído, quizás un poco tarde. Un libro muy recomendable para quienes empiecen a leer y una historia, una situación que nos da que pensar. Qué haríamos nosotros en una situación semejante.
En fin.

martes, 13 de octubre de 2015

El hombre que se quiso matar - Rafael Gil

He de decir que los primeros quince minutos, diez si me apuran, de película, no los ví sino que los escuché desde la cocina mientras me hacía una sopa. Y si me tengo que guiar por el argumento que daban en el teletexto, pues muy mal. En el teletexto decían que el señor Solá, eminente arquitecto, perdía un trabajo y a su novia el mismo día y que decidía suicidarse anunciando su plan en una conferencia. Pero que un caradura llamado Argüelles iba a aprovecharse de su situación. Ya podía uno esperar al tar Argüelles 'el caradura'. En fin.
Una película del año 1942, española, dentro del ciclo de películas españolas que están dando de manera inmisericorde en La 2. Pelis de todo. El otro día, creo que el domingo, vi una que se llamaba Premoniciones que no estaba mal, con Marta Etura. Ayer emitían El hombre que se quiso matar, basada en una novela de Wenceslao Fernández Flórez. Suficiente para dedicarle la noche al asunto. La peli, como digo, es del año 1942, española. Supongo y seguro que no me equivoco demasiado, que en España en aquellos años se fusilaba como Dios manda y esa España que dibujaba la película, era más bien irreal, pero la historia tiene su gracia. La forma de expresarse, la forma de hablar, ese actorazo que era Antonio Casal, al que también recordarán de películas como La torre de los Siete Jorobados, que tampoco he visto. Todo es interesante en esta película.
Un arquitecto sin trabajo se enfrenta a su novia, que le reprocha que es un manta y que no hace nada por mejorar su situación. Tanto es así que se cansa de esperar a que reaccione y lo deja. Transido de dolor, -todo el dolor que puede darse en una obra basada en el cachondo de Wenceslao Fernández Flórez-, decide terminar con su vida. Primero, se coloca en las vías del tren. Intento fallido. Luego colgándose de la lámpara de su casa. Segundo asalto. Aparece entonces un vecino suyo, interpretado por Xan das Bolas. Xan das Bolas es un actor que, en su momento, yo pensé que era otro actor. Y no. Era otro actor. Aquí aparece todavía más o menos joven, pero se le conocerá en ese cine caspa de los años sesenta ya de mayorcete. Qué nombre. Xan das Bolas. No se llamaba así tampoco.
El vecino le dice que dónde va suicidándose y el otro que sí, que ya le da todo lo mismo y que va a anunciar que se suicida en una conferencia que tiene que dar. Cierto, lo anuncia y se queda todo el mundo a cuadros. Decide hacer lo que le viene en gana, ayudar al prójimo, ayudarse a si mismo quedándose más a gusto que un pepe y ligándose a una muchacha que birla delante de los morros de su novio. Un pollo, que dicen en la película. La muchacha es hija de un señor que tiene una empresa de arquitectura, fíjate tú, y allí que va el señor Solá a pedirle, trabajo y la mano de la hija. Se convierte en un tío famoso, la gente le conoce y le deja hacer lo que le viene en gana. Se suicidará cuando vea la corrida de su amigo El niño de la alpargata, al que hace aplaudir por parte de los puristas, sólo porque es el hombre que se quiere matar.
Momentos impagables, el diálogo con el periodista, al que mete a trabajar de dependiente. 'Es que yo tengo un ideal, quiero escribir una novela', dice el periodista cuando le preguntan que porqué no se suicida. 'Mejor vivir bien que escribir mal', le contesta Casal.
Es Wenceslao Fernández Flórez, como Jardiel Poncela o Miguel Mihura, escritores muy buenos, graciosos, con un sentido del humor muy negro, pero que, ay, eran de derechas. Alguno muy de derechas, otros menos. Pero lo que es, es.
Al final... en fin, no es cuestión de hacer spoiler, pero estamos en el año 1942 y lógicamente aquí no se va a suicidar nadie, pero bueno. Una película graciosa, de otro tiempo, pero que le hace a uno pensar. Últimamente, piensa uno mucho.

domingo, 11 de octubre de 2015

John Lennon es el mejor

El mejor de los Beatles, se entiende. Se cumplen nosecuantos años del nacimiento de John Lennon y con solo dos días de retraso y ante la multitud de voces, de emails, de mensajes al móvil que me han pedido que diga algo sobre el tema, me voy a pronunciar. John Lennon son los Beatles. Si con esto no os dáis por vencidos, no sé qué más puedo decir.
Empecemos. Uno por uno. Ringo Starr son los Beatles, claro. No se puede escuchar un disco de los Beatles sin reconocer la batería de Ringo. El fraseo, el golpeo, la simplicidad. Eso está dicho y visto y oído incluso. Pero no era compositor. Era un personaje simpático y en solitario no hizo demasiado. George Harrison es, para muchos, el Beatle preferido. Introvertido, místico y con una obra musical muy recomendable, a mí, personalmente, se me cayó mucho cuando ví la biografía que hizo Scorsese. Me parece que era un señor al que no le gustaba demasiado la música. Le gustaba vivir bien y no complicarse la vida demasiado. Pero la música... una vez que deja The Beatles, poco a poco se va cansando y, en fin, coge la guitarra poco y... no sé. No quiero seguir, porque va a parecer que me cae mal George Harrison y nada más lejos. Cada canción de Harrison con The Beatles es oro. Pero sin Harrison, también hubieran vivido. Creo. Mccartney. Paul Mccartney es los Beatles, eso está claro. Pero para mí, con sus pros y sus contras, es un personaje plano. No tiene excesivas contradicciones y en sus canciones, en principio y si no me dejo ninguna, no hay demasiados rollos. Amor, vivir tranquilo, alguna paranoia a su tiempo, musicalmente hablando es capaz de hacer de todo, desde baladitas ñoñas hasta lo más bestia y salvaje. Bien. Pero, siendo su repertorio bestial, me parece que hay algo en las canciones de Lennon, en el personaje propiamente, que le hace especial. Especial. Escribo una palabra y luego pongo un punto. Un punto. Ya paro.
John Lennon es un personaje equívoco. Si algo pasa con las canciones y con el mismo personaje es que, podría ser un loco enamorado y al mismo tiempo un cabronazo, podía ir de revolucionario y al mismo tiempo tener dudas y pedir que le contasen fuera, o dentro, según. No sabía. Se moja, se manifiesta, y puede decir una cosa y la contraria. Puede hacer canciones tiernas y canciones en la que no se entiende nada. Puede hacer cosas simples con una guitarrita o con un piano o bien puede marcarse un Revolution nº9... son cosas musicales, sí. pero es algo más.
Es una especie de imagen de tío con el que molaría ir de birras por ahí, a sabiendas que es muy posible que acabes con ganas de partirle la cara, o bien, que se la partan por ahí. Antes de eso, te lo has pasado de puta madre con un tío raro de narices que puede hablar de mil cosas y que parezca que no tiene ni puta idea de nada. Por eso es el mejor. Porque es raro, es contradictorio, no es la imagen de la fidelidad a unos principios, a una idea, quizás a una música de manera muy etérea, el rock and roll, pero poco más. Porque es capaz de estar con una mujer del nivel de Yoko Ono y empatar. Porque se la bufa lo que los fachas de mierda digan de Yoko Ono. Porque mucho working class hero, pero lo que le iba era irse de farra y perder la noción del tiempo como en el lost weekend. Porque era raro. Porque tiene canciones que le hacen a uno llorar, estrellar containers contra escaparates, pensar en quien no está, en cómo tirar para delante, en lo chungo que es todo esto, en lo mal que se pasa y en lo de puta madre que es estar enamorado de alguien que te quiere también. O no. En Dios y en la Virgen. Todo eso. Y lo contrario.
Y porque lleva gafas. Y eso no es fácil.

viernes, 9 de octubre de 2015

Miscelánea


Prochino. Prosoviético. Pronokal. Música para aeropuertos escrita por Brian Eno y ayudado en el piano acústico por Robert Wyatt. El título lo dice todo. Ambient. Glups. Escuchando música Ambient, Tolya, qué pena. Música para Aeropuertos. Al parecer (y no sé si esto lo he explicado antes) esta música la pusieron realmente en un aeropuerto de NY. Sea como sea, a mí esta primera 'canción' del disco, me parece sublime. Más de quince minutos escuchando esto. Se te mete en la cabeza y luego, toda la música, todo el ruido, todo lo que sucede alrededor, parece menos. Innecesario. Ser prosoviético, prosirio, neoliberal pero no en lo empresarial sino en lo... no recuerdo qué más dijo mi jefe el otro día al respecto... tiempo de definiciones. ¿Con quién vas a estar? ¿Con tu padre o con tu madre? ¿A quién quieres más? ¿A tus siglas o a la unidad? ¿Qué es más importante? ¿El cómo o el qué? Ciertamente, vivimos tiempos difíciles. De la posibilidad de algo importante, a la posibilidad de ir tirando de nuevo y ver pasar cuatro años más con la sensación de que se nos ha ido el tren. ¿Pero a qué precio? ¿De qué estoy hablando? De lo de esta semana. De lo nuestro. De lo que nos pasa. Tenemos que hablar. Sentarnos y hablar. El tiempo pasa. Ven, te tengo que decir una cosa. No me escuchas, porque te estoy hablando y no me escuchas. No escuchas. Y no me escuchas porque soy yo el que te está hablando. Como si estuviera sonando esa música de aeropuertos.
https://www.youtube.com/watch?v=d81G9W8pEno

El otro día descubrí un disco. Tracks and Traces, también con Brian Eno de por medio. Ya hablé de eso la semana pasada. El disco tiene una canción, la primera, que se llama Vamos Companeros (supongo que no encontraron la ñ). Ya está. No pondremos esta canción, sino la segunda, que es majestuosa lenta, imperial, terrible. Y no parece tener nada. Pero me recuerda mucho a cuando, en los primeros tiempos del local, cuando íbamos a ensayar, nos encanábamos con el pt1 aquel y hacíamos nada, nada y mucho rato. Con la guitarra y el bajo y el teclado. Ahora mi hermano está retomando un poco eso en otro proyecto. Molaba mucho eso. Vamos compañeros. La música y todo eso. Estamos volviendo a hacer cosas. Queremos tener algunas canciones nuevas. Porque las que tocamos ahora ya casi tienen un año y... cosas nuevas. Y retomar canciones viejas, de las primeras, para ver cómo podemos hacerlas ahora que tenemos cacharros más poderosos. La música. Ir al local, empezar a tocar algo, que ese algo sea 'seguido' por el resto del grupo, que uno entre, que el otro se descuelgue un poco, preguntar y ahora cómo seguimos, aquí podríamos ir más despacio, eso suena mal, pero suena tan mal que al final queda bien... y eso. Y queremos tener ya listo el tema de la maqueta o la demo o lo que sea eso y empezar a pasearlo porque molará mucho. Y hacer camisetas. Y tocar en el Nou Camp Municipal d'Esports de Santa Coloma de Gramenet ante 5000 personas y meter unos efectos de luces y la ostia puta y que se cague todo dios con la super arañaca de cristal que le vamos a mangar a... Aires de grandeza, amigos.
https://www.youtube.com/watch?v=UUQtF0NWkPk

Hace pocos días que se cumplieron 30 años del disco Kortatu de Kortatu. Ayer, en el Polònia, hicieron la gracia de decirles a los de la Cup que se volvían a juntar Kortatu para distraerlos. Bueno. Ilusiona ver a gente joven con la camiseta de Kortatu puesta. No voy a hacer ninguna crítica sobre el disco ni sobre nada. No me gusta hacer críticas, a mi lo que me gusta es inventarme pajaradas. Lo que me gusta de verdad. Lo otro, bueno, quizás es un recurso para seguir haciendo ver que soy periodista, aunque no sea verdad. Del disco Kortatu de Kortatu podemos destacar muchas canciones. He visto que en las reediciones del disco en cd, del 98, incluyen Mierda de Ciudad y El Último Ska. Con El Último Ska, bailando esta canción, he protagonizado momentos de mucho reirse los demás de uno, hace por lo menos... 25 años, en un hotel de Torremolinos. No os acordáis. Eledu se acuerda. Hoy he soñado que hablaba con Fermín Muguruza, y no es broma, y hablábamos de la canción Mierda de Ciudad, que también era de las buenas. No es broma, esta noche he hablado con Fermín Muguruza, para que luego me digan traidor. Iba a poner la de La Cultura. Pero no. Voy a poner la de Mierda de Ciudad. Cancionaza. Podría ser mañan, hacerlo mañana. Todo el sábado en casa privando hasta reventar, siempre lo mismo, mierda de ciudad. Una amplia oferta cultural. Veo que es una versión de un grupo que se llamaban The Bussiness. Ayer fue el cumple de Eledu. No habremos cantado esto veces.
https://www.youtube.com/watch?v=OWUal58aNjY

Había muchas canciones por poner, pero ya que estamos, voy a contar un sueño que tuve el otro día. Mi hermano, creo que elchristian y yo, atracábamos un banco. Sin armas ni nada. Al descuido. Un plan fenomenal, todo estudiado, todo pensado. Fijándonos en horarios y demás, Bien. Teníamos prevista la huida. Salíamos andando, normalmente, sin darnos prisa. Acudíamos a una hora muy concreta a un hospital, donde una amiga nos esperaba con un coche para huir. Pero la amiga no acudía a la hora prevista, nada, por cinco minutos, porque nos la llegábamos a cruzar y ya no podíamos escapar. Con el coche, íbamos a ir a aeropuerto, desde donde salía un trasbordador espacial que nos iba a llevar a una base en un planeta lejano. Una base alemana. Una base que tenía Alemania en ese planeta. El caso es que nos teníamos que quedar en tierra durante un tiempo. La policía venía tras nuestros pasos. Llegaban a entrar en casa. Un tío alto y otro más bajito, con una gabardina marrón clarito. Conducían un Renault 5 rojo. Nos seguían. No encontraban el dinero pero sabían que éramos nosotros. Me despertaba sobresaltado, volvía a dormirme y al cabo de un rato, como en otro sueño, aparecía el Renault 5 rojo con los polis dentro, observándonos. Qué desazón toda la noche. Qué nervios. Y yo pensando que realmente había atracado un banco, ojo. De verdad, qué cosas. Y con la policía siempre detrás.
https://www.youtube.com/watch?v=n4LzGliBllU

La cultura. La civilización. El otro día fui al teatro, pero no era un teatro, era un restaurante, El Cinc, que tuvo la idea de hacer una cena teatralizada. Éramos pocos, porque el Cinc es pequeño y cabe poca gente. Hacen muchas cosas en ese restaurante, los domingos conciertos y tal. Hacen demasiadas cosas. Debería alguien cortarle las alas a esta gente que se empeña en hacer cosas en Santa Coloma. Una amplia oferta cultural. Demasiada. Debería alguien darles el toque, por los ruidos o por algo. No se puede consentir. Un local lleno un miércoles. ¿Y quién piensa en los niños? Dos actores de la Excèntrica dramatizaban una relación de pareja. Él es muy bueno, ya lo vimos cantando una canción dedicada a la Vaselina una vez y, efectivamente, es muy grande. Pero soy muy fan de la actriz, a la que vimos (plural mayestático, ojo) también el mismo día que al otro. Creo que se llama Bàrbara Ferrer. Muy buena. Pero bueno. Eso, que mejor que dejen de dar la brasita con el teatro y que sirvan hamburguesas o lo que tengan que hacer y dejen eso de los espectáculos y demás para otra gente. Gente de orden. La cultura y la civilización, sólo me interesan si me dejan tener mi cabello como la melena de un león. Gilberto Gil, cantante que fue ministro, un cantante que llegó a ministro de Cultura. La Cultura, la Civilización. La versión larga, claro. La de 18 minutos. Locurón. Y además, me pusieron anchoa camuflada. A mí.
https://www.youtube.com/watch?v=ebdpsAuHWdo

¿Qué más puedo contar? Se acaban los temas. No he tenido una semana muy vistosa. Me duele el dedo gordo de abrir latas. El otro día estuve abriendo latas ni me acuerdo del tiempo que estuve abriendo latas. Tanto tiempo que me tuve que ir y dejar a los compañeros con la faena. El otro día, abriendo una botella de vino, tuve un pellizco con el abridor y se me puso ese lunar negro que ven en la foto, que debe ser como sangre o algo. Un daño terrible. Llevo una semana, no, dos semanas al menos o casi tres diría yo, con un dolor de rodilla insoportable. Es la derecha, la operada, de verdad que me duele como si me la estuvieran arrancando. Dolor de cortarla. Dolor de terminar de una vez. Cojeo como si esuviera cojo. Quizás es porque soy un cojo y no lo acepto. Luego está que ayer, sonándome los mocos, no sé cómo cojones lo hice que pareció que me había roto la nariz. Y estuve toda la mañana que lloraba y todo de los mocos y la nariz y no poder sonarme porque me pinchaba la nariz. Y me tendría que afeitar la barba o cortarme la barba porque tengo aspecto de mendicante, de dejao, de abandonao. Y lo de aquello, pues se supone que me iban a decir algo en noviembre, november rain, pero aquí nadie dice ni pío. Lo de la rodilla a veces creo que es por las bambas, otras por el tiempo, yo que sé. Y el picor de ojos. Estoy bueno. Pero es viernes.
https://www.youtube.com/watch?v=3iW2_Ec3uEU

Oigan, no hemos dicho nada de lo de la Hispanidad, ni del Pilar, ni nada. Que si se van, pues nada, pero si se quedan por aquí ya saben, saluden y eso. Buen fin de semana a todos y todas las personas con el corazón puro y la mente limpia.