jueves, 12 de octubre de 2017

Grandes adelantos. Las bolsas de tela.

Si tuviera que elegir cuál es el invento de este siglo, sin duda apostaría por las bolsas de tela. Bolsas de tela que llegan a ti y que rápidamente se van, se pierden, se dejan, se consumen, se utilizan y se exhiben. Bolsas de tela en las que transportas folios, carpetas, dípticos, trípticos, octavillas, comentarios, libros, libretas, blocs, carpesanos. Bolsas de tela con mensajes. Bolsas de tela que funcionan como camisetas con mensaje. Bolsas de tela que dicen mucho de ti. Qué dirá esa bolsa de tela que está girada. Qué misterio. Bolsas de tela publicitando bebidas que patrocinan un festival. Bolsas de tela que indican que una vez fuiste a Copenhage. Bolsas de tela para significar que estás muy de parte de. Bolsas de tela para que recuerdes que una vez estuviste en aquel sitio y que pagando una módica cantidad puedes ayudar a que la causa siga adelante y con tu bolsa colgada lo recuerdas, propagas la idea, llevas cosas. Bolsas de tela con un logo resultón. Bolsas de tela de moda. Bolsas de tela que dicen que llevas una bolsa de tela pero no eres de esas personas que necesitan llevar bolsas de tela, sino que la llevas como una manera de. Bolsas de tela que sustituyen a la riñonera. Bolsas de tela que sustituyen a la mariconera. El otro día vi a una persona con una mariconera, colgada al hombro. No necesitaba llevarla colgada al hombro para nada, no la necesitaba. Pero la llevaba. Personas que necesitan llevar colgadas cosas al hombro para que parezca que están llevando algo importante o simplemente algo. Personas que llevan colgadas mariconeras al hombro para decirle algo a alguien que está hablando y se lo cuentan y parece todo tan antiguo y tan fuera de tiempo que ni siquiera el diseño moderno de la mariconera te redime. Bolsas de tela que no valen para llevar cualquier cosa. Puedes ir al mercado con tu bolsa de tela y mostrar al mundo que tu partido comunista es una de las cosas más bonitas y preciosas que existen. O bolsas de tela que enseñan el perfil más juvenil y moderno de tu alcaldesa. O que eres realmente ecologista. O que Palestina no se te va de la cabeza. O tu participación en un congreso muy importante en una ciudad del extranjero. Del extranjero. Vas al mercado, que me pierdo, vas al mercado con tu bolsa de tela y no puedes llevar cosas que sangren. Sobre todo si van sueltas. No puedes llevar en la bolsa de tela, pongan lo que pongan y tengan el mensaje que tengan, filetes de hígado. Los tienes que envolver en algo. En otra bolsa de plástico. Y haz la prueba. Filetes de hígado de ternera, dos, acaban sangrando y hacen muy mala impresión. Y tampoco puedes llevar corazones. Corazones de vaca. Corazones de mono. Dónde consigue uno corazones de mono. En una bolsa de tela puedes meter verdura, quizás huevos, quizás cosas diversas, papeles que demuestren que estás haciendo algo con papeles. Quién tiene los papeles, los tengo yo. Yo llevo los papeles, no te preocupes. Te voy a enseñar un libro que tengo aquí, en esta bolsa de tela, qué bolsa de tela tan chula, de dónde es, es de cuando fui a un congreso y me la dieron. Es de la última asamblea. Es del parlamento austriaco, de una vez que fui a un congreso. Ir a congresos con bolsas de tela. Tengo dos bolsas de tela. Una de ellas plegada y otra de ellas plegada también, pero la he desplegado para hacer la foto. Una bolsa de tela con llagas. Una bolsa de tela con eccemas. Una bolsa de tela que supura un liquidillo raro. Una bolsa de tela con barras de pan. Una bolsa de tela que vendemos, y la camiseta, y un boli, y unas pegatinas. Pegatinas ya se venden pocas. Quieres una bolsa de tela, que las estamos regalando porque ya se pasó el tema este y nos las tenemos que quitar de encima. Por qué llevas eso en una bolsa de tela, deja que te doy un canasto que he tejido con mis propias manos. Son las manos de un pueblo trabajador, las manos de la tradición, las manos de un pueblo originario. Soy el transmisor de una tradición que se remonta a muchos siglos atrás, antes de que se descubrieran las bolsas de tela. Bolsas de tela para meter cartones de leche. Nadie pregunta ya por los filetes de hígado de ternera. Pasen delante del puesto de la casquería y vean que no hay nadie. Nunca hay nadie. Bolsas de tela que te recuerdan que estuviste. Quieres una. Quieres que de una bolsa de la última asamblea, es casi una reliquia. Y la he perdido. Solo tengo dos bolsas de tela. Bolsas de tela para meter ropa. Para meter una bolsa de tela. Bolsas de tela para meter el corazón. Llegar rápido a casa para sacar el corazón sangrante y meterlo rápido en... para tirarlo a la basura. Pierdes el tiempo con un corazón en una bolsa de tela. Dónde están las bolsas de tela, hace tiempo que se fueron. Hace tiempo que no sé de qué es la otra bolsa de tela que tengo. Me preocupa no saber. Bolsas de tela de la última vez que viste a un mono saltar desde tu terraza hacia la otra terraza para apagar el fuego de una barbacoa que te atufa la ropa tendida. Bolsas de tela con la cara de un mono. Bolsas de tela de un puesto del mercado que vende hígado de ternera. Ternera sangrando.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Lo que pasó, pasó.

¿Quién puede escribir sobre bolsas de tela con lo que está pasando? ¿No había una canción que hablaba de quién puede cantar a nosequé si ahora tal? ¿Algo así? Todo es extraño y al mismo tiempo previsible. Todo parece que estaba cantado y al mismo tiempo parece que le esté pasando a otro. Todo parece que 'yo ya lo dije' y sin embargo nadie sabe interpretar realmente qué pasó ayer. Una tarde esperando, esperando a que llegase la tarde y a que llegase la tarde una hora después. Una tarde escrutando las caras, mirando a ver si se ríen, si sonríen, si salen serios, si se sienta o si no se sienta, si va a hablar o si ya ha acabado de hablar. No escuché hablar al mío en directo, luego me enteré de lo que dijo. Cómo decir algo que llevas diciendo tanto tiempo y que nadie quería escuchar.
La palabra era desescalar. Cuando el President Puigdemont comenzó su discurso con la intención de desescalar, parecía que todo era un 'yo ya lo dije', y que ya estaba, a medida que iba avanzando no sabías cómo iba a acabar, parece que lo dijo y luego lo suspendió. Pero no lo dijo.
¿Es canela o es veneno? Hay un número de la Hora Chanante, del Payaso, en el que el Payaso hace de rey y le dan nosequé y al probarlo el rey duda de si lo que le han dado es canela o es veneno. Y el chiste es que repite constantemente ¿Es canela? ¿O es veneno? Y eso era. Gente, compañeros y compañeras que ayer fueron a la Ciutadella y que se fueron a los cinco minutos de acabar el discurso. Con otros compañeros hablábamos de que era un cierto deja vú para los que siempre nos decepcionamos, los que vamos a votar una cosa y luego sale otra, los que votamos una cosa y se nos acaba haciendo otra. Compañeros, os acordáis de que íbamos a hacer tal... pues hemos firmado cual. Y así. Y seguimos celebrando la Revoución de Octubre, la muerte del Ché, como si no nos hubiéramos enterado de nada.
¿Fue o no fue? Parece que dijo que iría trabajando en ello y que suspendía la cosa. Acabo de escuchar a la Marta Pascal en una grabación de ayer decir que lo de la firma de la declaración era una cosa simbólica que no tiene validez jurídica. Viejos tiempos.
Pero ojo.
Qué coño le importan los viejos tiempos y lo que quiso decir y no dijo, la oferta de mediación, el desescalar, el leer sin las gafas puestas, al cafre de Rajoy. Qué coño le importa el gesto, la pirueta política a la cafre de la Arrimadas. Me jode hablar de Arrimadas, porque parece que desprecio a la mujer política, prefiero hablar de Ciudadanos. Cuando Puigdemont acabó, creí que se abría una cosa nueva, un posible espacio para hacer algo, para buscar otra vía. Y sale Ciudadanos y se caga en todo. Y es espantoso. Y dan miedo. No quieren mayoría silenciosa ni silencioso. Quieren leña. ¿En serio esa es la opción que sube? ¿En serio esa es la opción que aprecian los que no son indepes que ha de potenciarse? ¿Leña? ¿Más leña? ¿Numeritos con el pasaporte? ¿Mi padre andaluz? ¿Es eso? Por favor, que se baje, que no hable, que lo deje. ¿Esa es la voz de millones de catalanes silenciosos? ¿No enterarse de nada?
Pero aún no lo hemos visto todo. Esta tarde o dentro de un rato o cuando sea, el presidente Rajoy va a hablar. Ayer no habló. El presidente del Gobierno habla poco. La broma de que hace poco es dolorosa. Ayer hubo sesión en el Senado, los del PP estaban como lobos, decía María Freixenet. ¿Qué harán hoy? ¿Serán los cafres que parecen ser y que son? ¿Aplicarán el 155 para que la tropa visible de banderoides se quede tranquila y no sirva de nada la llamada a parar máquinas? Oyendo a Arrimadas y oyendo al ultra de Albiol, no te puedes fiar.
¿Y el PSOE? Dicen que Iceta habló bien. Pero el PSOE es otra cosa, no vaya a ser que les confundan con peligrosos comunistas y separatistas y eso no lo quiere nadie, se pondrá al lado del Gobierno. Espero que entren en razón. Aunque siempre acaban entrando donde te dije.
El PP quiere sangre. Supongo que querrán volar los puentes, dejar en ridículo lo que hizo ayer Puigdemont, aplastar, vencer, arrinconar al que ha levantado los brazos y darle de ostias. El PP es así. España y yo somos así, señora.
Mientras la plaza va vaciándose de gente, aparecen los chungos para arrinconar al que está recogiendo y le preguntan ¿dónde están tus amigos? Quítate las gafas.
Siempre he sido muy crítico con todo esto del Procés. Siempre he sido crítico con el Procés. Si eso quedamos y lo discutimos otra vez.
¿Y del otro lado? ¿Qué tenemos al otro lado? ¿Van a poner cabeza y buscar entre el amplio abanico de posibilidades de parecer que hacen algo y que se queda en nada una respuesta zero o van a sacar el bate de beisbol contra el ciervo enfermo?
Azotando al caballo muerto, un disco de los Sex Pistols.
Mención especial, otra vez, y ahora toca sacar pecho, para los compañeros y compañeras de Catalunya Sí que es Pot, que han procurado siempre poner la cara diciendo lo que es, lo que podía pasar, lo que podría ser otro camino. Aunque dijeran que no se entendía, que era una olla de grillos, que no nos queríamos ni a nosotros mismos. Al final, aquí estamos. Ahora Marta Pascal se acuerda de nosotros como alternativa si la Cup se enfada. Fenomenal. Estupendo. Mágico.
Y mención especial para los que fuera de Catalunya se juegan la cara y los votos y la subsistencia política y a veces personal (ese señor en Huelva con un cartel al que los vecinos le burrean, qué triste), por defender una propuesta, por defender otra cosa. Diversión con banderas.
Y nada. Que lo de ayer fue lo de ayer. Que aún podemos quedar para discutirlo, pero fue lo que fue. O no.
Y que esta tarde no sea lo que parece que va a ser.

martes, 10 de octubre de 2017

Otro texto sobre el tema

Como decía la canción de La Polla Records, no tengo nada que decir y lo que digo te lo tienes bien sabido.
Ayer habló Ada Colau y propuso parar máquinas. No entraré en los detalles de todo lo que dijo, pero simplemente apuntaré que tanto a Puigdemont como a Rajoy, les conminó a que cambiasen el rumbo. También se lo dijo al PSOE.
Bien, inmediatamente después de hacer los tweets reglamentarios, la reacción. No puedes situarte en medio, decían las respuestas. Desprecia las ostias del 1 de octubre, decían. No ha dicho nada, es cínica, decían. Dialogar con quien te pega, decían y dicen. No hay nadie con quien dialogar. Parece ser que nadie quiere dialogar. Que nadie quiere parar. Adelante pues.
Por la tarde, en una manifestación en Valencia, los ultras fascistas con la policía mirando, atacan a gente. Gente de izquierdas e independentista. Podría haberlo dejado en ‘fascistas atacando a gente’, que era lo que me pide el cuerpo. Antes Pablo Casado, con esa sonrisilla de ‘voy a hacer una gracia y es esta que os estoy contando a ver si la pilláis’, decía que Puigdemont puede acabar como Lluis Companys. Es de ser un cafre y un irresponsable de tomo y lomo.
Jordi Évole escribe un artículo desde una zona de guerra, describiendo lo que está viendo, a grandes trazos, y transmite su miedo a que esa situación pueda trasladarse un día aquí. Estando en manos de una policía que hace afirmaciones de parte, en manos de policías que ya no sirven –se supone- a la ciudadanía, sino a una parte, qué menos que pensar que cualquier cosa puede ser posible. Se puede hablar de todo, menos de romper España. Ergo no se puede hablar de todo, dice la ministra. Bien, el artículo de Évole tampoco vale. No recuerdo bien los argumentos que utiliza una compañera para desmontarlos, pero tampoco valen. Por dónde están escritos, porque, básicamente, colaboran con el opresor que quiere que tengamos miedo. No vale la gente que tenga miedo. Solo valen los valientes, enviar postales desde el frente.
Hoy es el día. Según dicen en la radio, que están bien informados, parece ser que Carles Puigdemont va a decir algo pero que no va a ser lo que se supone que es la DUI pero que puede contentar a todos. Los que no queremos ni DUI ni 155, no sé si estaremos contentos. Va a dar igual, estemos como estemos no le va a hacer gracia a nadie. En la radio dicen que Puigdemont y Rajoy son muy parecidos. Personas de derechas con un profundo amor a su patria. Seguirá la cosa hacia delante, como posponiendo algo que sabemos que provocará daño y dolor… daño y dolor. La vía eslovena. En TV3, ante la propuesta de utilizar la vía Eslovena, hacen un reportaje de un proceso de independencia idílico en el que solo mueren 40 personas. 40 personas. Yo no pienso ir.
En fin. Que este artículo no va a cambiar nada, porque ya está todo ahí. Hoy habrá amigos y amigas que irán al Parlament a proteger las instituciones. Hoy habrá amigos y amigas que no irán a ninguna parte. Hoy habrá amigos y amigas que esperan con ilusión que pase algo. Y posiblemente esos amigos y amigas no coincidan entre sí sobre lo que les hace más ilusión.
Este texto no va a servir para nada más que para hacer perder el tiempo. No llama a ocupar las calles, no llama a tirar hacia delante, no llama a aprovechar la ventana de oportunidad que supone este momento de ruptura. Llama a nada. No llama a nada. Para qué llamar. No sé si hay alguien que escuche.
Me llama la atención la gente que quiere que pase algo. Lo sospechosos que somos los que parece que no queremos que pase nada. Y queremos que pase, ya lo creo que sí. Queremos que se pire Rajoy y el PP. Que termine este episodio de Diversión con banderas y que empecemos a hablar de cambiar qué significa ser español y ser catalán. O porqué tiene que significar algo. Si es que tiene que significar algo. Intento hablar como un hippie de mierda y se me escapa la risa. O me siento ridículo. Paz y amor. John Lennon diciendo que no cuentes con él para la revolución… o sí.
He estado escuchando a Sergi Pàmies en la radio. Me gustan sus libros, no me gusta lo que leo de él en prensa. Hoy decía que no le mola ver banderas en cada casa, gente envuelta en banderas. Y que esto no tiene solución. Es un poco así y es así. Esto no tiene solución.
Gente que quiere A y sabe que ya no le vale una cosa más que A, porque A está ahí y lo ven y quieren ver que A es ya. Gente que siempre ha sido de B y no va a tolerar que haya otra cosa que B, no lo va a tolerar. Y gente que quiere C, que no ha pasado nunca C, y que espera que cambien cosas para que C pueda ser posible alguna vez.
No nos vamos a poner de acuerdo. Este texto no va a cambiar nada, pero de qué vas a escribir. O qué vas a decir. Puedes no escribir nada e ir al Parlament hoy a defender la democracia, me dirán. Y levanto la ceja así como diciendo...Y tendré que explicar otra vez lo mismo desde el principio. O puedo… o no puedo. Da igual. La verdad es que es un chollo que esté pasando esto porque así no me tengo que esforzar para inventar nada para escribir. Miras el fb, lees la prensa, escuchas la radio, ves la tele. Y vomitas. Y copias lo que otros dicen. Es fácil.
Y luego a esperar. Esperar a nada. Porque ninguno de estos textos de mierda no vale para nada. Que pase lo que tenga que pasar.

Tengo ganas de escribir sobre las bolsas de tela. Mañana si eso. 

lunes, 9 de octubre de 2017

España, perdiste

Antes de que España fuera la máquina de ganar a nosequé y que apareciera la famosa portada del 'soy español ¿a qué quieres que te gane?', unos argentinos sacaron un libro sobre la sempiterna mala suerte española con el fútbol y titularon el libro España, perdiste.
Yo creo que España ya ha perdido. Ayer se hizo visible una parte más de la sociedad catalana. No hay dos partes en conflicto, españolistas e independentistas. Hay muchas más. A veces alguna de estas partes incluye a otras, muchas de las veces uno se puede sentir igualmente incómodo con todas ellas. La mani de ayer a mí me parece un fracaso. Primero porque todo se basa en el deseo de imitar las muy exitosas manifestaciones del 11-s que organiza el independentismo. De demostrar que también se saca gente a la calle para que no parezca que no... es igual. Eso ya está perdido. Me parece que cualquier manifestación que pida que la cosa se quede como está o que involucione, está perdida. Esa reivindicación no va a ser.
España ha perdido Catalunya. Al menos, esa idea de España en la que se echa la culpa a los indepes de 'haber querido dividirnos', que parece querer acabar con la coletilla 'con lo bien que estábamos'. Creo que, sea cual sea el resultado de lo que ocurra en los próximos días, esa idea de España, como la de antes de, está perdida. Creo que Catalunya tampoco va a ser igual.
Los que no hemos sentido simpatía nunca por el españolismo, por la idea de ser un buen español, por los tópicos, por una España cuyo nacionalismo consiste en reivindicar algo que va contra la mitad del propio país, ver la mani de ayer no nos hace ninguna ilusión. De la misma manera que yo no le veo la gracia a manifestarme con nacionalistas de derecha de un lado, no se lo veo a hacer el mismo número de la mano de PP y Ciudadanos, por hablar de lo más suave.
Y entiendo que también es un problema de quienes queremos otra cosa, para Catalunya y para el resto del Estado, que no conseguimos ubicarnos. Ayer, seguro, había gente nuestra en esa manifestación. Mucha gente que no es esa España facha que sale en las fotos de quienes hacen una parada de los monstruos de cualquier cosa que tenga una rojigualda. Igualmente, siempre hay mucha gente nuestra también en las Diadas. Y el drama es que parece que estamos en medio, cuando no lo estamos.
España, esa nación nacida del consenso y del que todo está ya bien así, ha muerto. Ha perdido. Porque esto ya no va a quedar igual. Por mucha manifestación en la que mucha gente de aquí intente sacar su voz adelante porque considera que nadie le escucha y saque la bandera nacional a pasear. Por mucha gente que venga de fuera que venga a mostrar un amor por Catalunya que tiene muy poco que ver con lo que aquí se está viviendo. Por mucho que todo esto parezca equiparable a lo otro. Por mucho que me digan que 'y tú más', por mucho que esto el martes o el miércoles derive en una cosa o en otra, esto ya no será lo mismo.
España, todo el país, ha perdido. Ayer caminaba por Sant Adrià, y veía a la gente con sus banderas. Por Santa Coloma, al volver. Algunos conocidos. El sábado fue lo de las camisetas blancas, parecía que éramos gilipollas por querer dar otro mensaje. Gente escrutándonos como si fuéramos monos en el zoo. Gente que vino a una mani a creerse que había convocado la mani. Gente que encuentra su espacio. O que lo quiere encontrar. Pero es más sencillo acudir a la bandera. Y ahí, pierdes.
Porque el mensaje de la bandera del otro lado es más sugerente, más fresco, mejor. Es así. La otra bandera, la de la estelada, es mejor. Por más que nos emperremos en negarlo, por más que no quieras comparar, fríamente, lo de ayer, esa España, es una derrota.
Esa España que no es capaz de ver que antes que ir a una mani con corruptos y xenófobos, se podría articular otra cosa, una cosa que hiciera saltar por los aires esa eterna manera de hacer las cosas entre el bien y el mal. Una España que, como dice Monedero, no dudaría en volver a fusilar a Lorca.
Y delante una parte de la sociedad catalana que ya ha perdido su vínculo con España, con esa España y con cualquier otra propuesta de España. Eso también lo ha perdido España.
Y aquí una parte más de la sociedad catalana que sigue intentando explicar algo que parece que todo el mundo comparte en principio, pero no al final. Una parte, una de las muchas partes de la sociedad catalana que no quiere salir más detrás de ninguna bandera. Que incluso yendo todos de blanco no se siente cómoda. Que quiere ir por libre.
España, perdiste. Catalunya, a veces se gana, a veces se pierde. Empieza una semana interesante. Ya veremos.

viernes, 6 de octubre de 2017

Minuto de juego y resultado

Voy a intentar hacer las frases algo más largas, porque estoy viviendo un proceso de fascinación por las frases cortas que me parece indigno para alguien como yo, capaz de hacer construcciones elaboradas y eso. ¿Cómo va la cosa? Según lo que parece, la cosa está tomando los derroteros propios de quienes apostábamos, ya hace unas semanas, por hacer brlr brlr brlr brlr con el dedo en la boca. Es decir, que la cosa está tomando el cariz que toman las cosas cuando sientes el aliento del alien en la espalda y piensas, estupendo, creo que he captado el mensaje. Que no todos, yo, por ejemplo, llevo gafas y me gusta explicar que desde pequeño me ha quedado muy claro que en un enfrentamiento físico tengo todas las de perder, lo que no quita para que uno sea chinchoso, faltón y bocas en cuanto le hacen las palmas. Qué estoy queriendo decir. Santi Vila, le conoceréis porque dicen que es el Conseller que es menos indepe. Ha sido el elegido para anunciar en un artículo que, bueno, que ya tenemos (todos los catalanes) ganado mucho terreno y que es momento de consolidar e ir ya ganando lo que sería el respeto internacional y que ahora por una Dui no nos vamos a volver locos todos. Estaba escuchando la entrevista en Rac1, ayer mismo Basté, presentador de las mañanas y portavoz de lo que llamaríamos la Catalunya bien, dijo también que lo de la Dui, a ver, que lo de la Dui resta más que suma. Dos y dos no suman siempre cuatro. Bien estaba diciendo esto el conseller y me ha dado por mirar en Twitter qué es lo que pensaba de esto que estaba escuchando alguien como Bernat Dedéu y no ha habido dudas. La rata está hablando en Rac1. Caramba. Este es el nivel. En este caso no estamos hablando de un peligroso antisistema, no, sino un representante de la joven derecha que asusta de verdad. Una rata. La mañana ha seguido tranquila, con lo de las empresas que se van, los bancos que se piran, y la constatación real de que los bancos se van, pero el negocio se queda. Es decir, que lo del cambio de sede, significar no significa nada, pero el símbolo es grande. Y a mí me tendría que dar igual y me da igual. Como dicen en mi pueblo, perdón, en el pueblo de mis padres, lo mismo me da que me cague un perro que una perra. Este refranillo puede valer para casi todo lo que está sucediendo estos días y es a la vez un bonito resumen de lo que viene a decir el artículo de Brigitte Vasallo sobre el procés que tanto y tan bien lo explica todo. Si voy más despacio de lo normal, no me lo tengáis muy en cuenta porque es que tengo toda la fila de la q a la p, prácticamente en armas, levantada y se me hace difícil, pero sigo. Este clima de pequeño frenazo, de dilación, de vamos viendo lo de la DUI, lo ha acabado de rematar Jordi Sànchez, de la ANC, a la salida de los juzgados de Madrid, donde lo han llamado a declarar por delito de sedición. Decimos las cosas con una normalidad que asusta. Rata, traidor, sedición, separatista. Fascista. Fascista no se dice mucho. Franquista queda como más así, pero fascista es más complicado de decir. Fascista. Fascista. Eres un fascista. Esto se parece mucho al fascismo. Manifestación en Zaragoza, banderas al viento, en TV3 dicen que gritaron contra Junqueras y Puigdemont. En Twitter decían que contra Colau. El himno, que suene alto. Otra vez. Veo un tweet en el que piden por favor que separen bien los dedos cuando levanten el brazo al cantar el Segadors. Me uno a la propuesta. Ver cantar un himno con el brazo en alto en la Plaza de la Vila, da mucho miedo. Hay cosas que dan risa, como que te digan que con nuestra actitud política somos cómplices de los que dan golpes. Como ya me da un poco igual, no me lo tomo ni a mal. Veo a Jordi Sànchez en la tele mientras estoy pensando que si como o si no como. Y pienso que hay gente que incluso me dice que ni come ni cena, por esto. Que le cuesta dormir. Como voy a base de nolotiles por lo de la espalda, caigo en la cama como un ceporro. Me muero. Dice Jordi Sànchez, presionado por la pérfida periodista española que si van a declarar la independencia ya la semana que viene. Y Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Alguien me dice que pueden ser los Sants Jordis. ¿Lo cogéis? Es buena. El año que viene igual celebramos Sants Jordis. Bueno, que le preguntan eso y el de la AnC dice que bueno... y se pone a tocar el violín y a no decir nada, lo que es señal de que el santivilismo está ahí, que ahora se trata de vender otra vez la moto de 'nos vamos yendo', de que ya han llegado a un punto y que ahora se trata de ir tirando y apelar al diálogo. Diálogo. Mediación. El otro día, al compartir el tema de las palabras de la Colau sobre la mediación y el diálogo, mentes preclaras me preguntaban mediación y diálogo con quién, eh, eh, eh, eh, eh, eh, eh, eh, y hoy, como suele pasar (referendum pantalla pasada, etc,), vuelve a caer la tostada de nuestro lado. Todos son de ICV-EUiA. Así por contarlo de alguna manera. Algunos de manera literal. Y nada. Mañana lo de las camisetas blancas. Intriga, dolor de barriga, quiénes son, quiénes son, de qué palo van. Parece algo más sencillo de lo que parece, una empresa de publicidad, algo creativo, una iniciativa en plan por hacer algo y que como estamos faltos de gente del lado de no liarla del todo, pues se apunta. Y nosotros parece que nos hemos apuntado casi desde el primer momento. Y no falta el tweet de los Raúles de la política, el PSC que se apuntan a esta mani y también a la del domingo de los fachas. El partido socialista de catalunya es lo más grande de todo. Capaz de convocar a una mani de fachas y al rato salir la alcaldesa socialista y apuntarse a la otra con la misma cara. La mani del domingo es una chulada, una idea de puta madre. Traer gente de fuera de Catalunya para que Catalunya sea Cataluña. Es una idea magnífica. Soy de las pocas personas a las que no les  ha sobrevenido el ataque de independentismo de momento, estoy aquí, en la biblioteca, escribiendo. Ayer tenía al lado a un chaval con la sudadera del Trapero, que me lo dicen hace veinte años que iba a ver a un joven molón con una camiseta de un poli y... y... y la del clint eastwood qué. Bocazas, siempre metiendo... Y eso. Pues nada. Que ya es viernes. Que la cosa se resuelve un poco el martes, porque les dijeron que no y luego les dijeron que sí y me preguntan que qué va a pasar que ven mucha ilusión en la gente y a mí lo que me preocupa es la gente que se quedó a dormir el sábado y el domingo estuvo ahí delante todo el día, que no llegue el martes y salga el flautista de hamelín y se los lleve al río. Como se los han llevado toda la santa vida, tanta ilusión y tanto fervor patriótico para al final acabar irse yendo poco a poco. Y me mandan un audio diciendo lo molón que es que se vayan las empresas y suena todo a secta chunga de peña que quiere ver cosas positivas en todo y al final un estem de puta mare que te hiela la sangre. Estem de puta mare, vindrán milers i milers d'empreses... oye, que vengan. Primero nos alegramos de que la banca se pire, luego vendrán miles de empresas. El socialismo era esto. O era otra cosa. Y en Alicante hacen fiesta porque va Banc Sabadell y no sabe uno dónde esconderse. Y ya es viernes y hoy me da que no voy a salir y voy a ver un poco más la tele que creo que me faltan datos, voy a leer más artículos, voy a seguir mirando twitter y me va a seguir doliendo la barriga. Total, con los nolotiles duermo como un ceporro y al final me acabo repitiendo y no cuento que ayer al final de una reunión dijimos de quedar el jueves y el jueves era día de la Hispanidad y dijimos... y nos reímos. Y eso. En fin. Que dice la gente que menos mal que es viernes, pero no tiene pinta esto de parar demasiado. Aunque parece que alguien está parando.
Y no somos nosotros, que siempre estáis con lo mismo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Gracias Violeta Parra

En una de sus canciones, que se llama La Carta, Violeta Parra habla de una notificación que acaba de recibir porque la policía ha detenido a su hermano por participar en un paro. Sus hermanos son comunistas, dice al final de la canción, por la gracia de Dios.
Hace unos meses, Albert Fabà, ese personaje que no es de Santa Coloma pero que parece más de aquí que la fuente del borreguito, nos propuso un proyecto de colaboración. Se trataba de cantar canciones de Violeta Parra con motivo del centenario del nacimiento de la artista chilena. Él cantaría o recitaría y nosotros, eltoni, elpako & elchristian pondríamos el acompañamiento musical. Nos mandó una lista. Como nunca coincidíamos empezamos nosotros a probar. Escuchamos por primera vez muchas de estas canciones. Seleccionamos. Un mundo nuevo.
La cosa no funcionó, pero nos quedamos con dos canciones. Arriba quemando el sol y Arauco tiene una pena. No llegamos a más. Me gusta mucho otra canción, una canción tristísima, una canción negra, una canción que deja a la altura del betún todo el repertorio de The Cure, de Siouxsie, de todo lo siniestro y todo lo negro. Una canción tenebrosa, como lo son muchas de las canciones de Violeta Parra, que se llama Rin del Angelito y que no quiero ni volver a nombrar.
Las canciones de Violeta Parra cuanto más sencillas mejor. Son canciones simples, con instrumentos simples, de ritmo simple, a veces monótono, pero que te pueden dejar clavado en el sitio. Arriba quemando el sol puede ser la típica canción descriptiva de las tremendas condiciones de vida de los mineros, pero está cantada de una manera que te atrapa. Quieres saber más. Arauco tiene una pena, igual. Pero tiene más. Run Run se fue pal norte, donde cuenta cómo la ha abandonado su pareja... en fin.
Una historia personal que termina mal. Una mujer que se dejó la cara por sacar adelante un proyecto artístico con el que no le fue bien, más reconocida fuera de su país que dentro, con una familia llena de artistas, poetas, más cantantes, pero que no parecía ser especialmente feliz.
Y que nos dejó una canción que por más que parezca que la has escuchado dos millones de veces, es posible que nunca hayas escuchado del todo. Gracias a la vida. Terrible canción, porque parece que destila todo lo que ha ido cantando durante todo el tiempo en una última canción final. Una canción que lo resume todo y que no es ni la mitad de complicada que todas las demás. Una canción qu habla de todo pero de una manera muy simple, muy sencilla. Habla de todo, pero es un todo tan sencillo, que uno no puede dejar de repasar todas esas cosas, si las tiene, si las conoce. Algunas veces, si reconoces alguna de esas cosas que agradece, te tienes que sujetar para no emocionarte.
Y al final, siempre da gracias por el amor, o por la persona amada, o por las cosas que le recuerdan a la persona que quiere. Todo, todo sencillo, pero al final está ahí. El final está ahí.
Violeta Parra habría cumplido ayer 100 años. Podría haber sido otra efeméride más, pero desde hace unos meses, cada miércoles y cada viernes que ensayamos, tocamos las dos canciones. A lo mejor se quedan con nosotros ya para siempre o las olvidamos el año que viene. O incorporamos la innombrable. Pero ya tenemos otra ídola en el panteón. Con la guitarra, con los malos pelos, con el charango, el rinrin del charango sonando, la voz como rota, como un quejido, como una lija, o como una especie de montaña grande y grave. Da igual.
Gracias Violeta Parra.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Antología de la Zarzuela

Entonces, después de que una masa de recios bigotones desalojen a golpes una plaza llena de mozos vestidos con trajes típicos, sale el Rey y se hace el silencio. Y entonces, suenan unos tambores y unas fanfarrias y el Rey sale dando dos o tres vueltas por el escenario como si fuera montando a caballo pero no va montando a caballo. Hace el ruido ese de los caballos, pero con la boca. Y se planta en el centro de la sala y canta, con la voz engolada y la música haciendo un ritmo de pasodoble. Y canta lo siguiente: tengo una espada y la sé utilizar y por eso me mandaron fuera a estudiar. Y con mi espada voy a proteger a los que no puedo yo perder. Y me da en el corazón una fuerte emoción (¿?) saber que en mi nación, se me espera con devoción, porque todo es una acción que necesita reacción. Y no os deberéis preocupar (aparece un conjunto de personas con cara de no entender), porque yo os voy a ayudar y nada os va a pasar. Porque con mi espada desde aquí os voy a rescatar. Y a los que no son como deben de ser, se les va a suceder, que un fuerte espadazo les va a caer. Y si pensaste que te había dolido, más te va a doler. Y si te he dado vas a circular, como circulan los caballitos de mar... en el mar.
Y da dos o tres vueltas otra vez a lomos de su caballo imaginario y cuando quiere empezar de nuevo a cantar, una voz desde el interior dice que se acabó y los músicos dejan de tocar y ya no se habla más. Y sale otro grupo de gente al escenario y se ponen a cantar. Pero no cantan todos la misma canción. Por grupos van apareciendo y cantan, pero no todos a la vez. Como no se entiende lo que dicen, al final, aparece un señor con barba y la música va sonando antigua, una música que no es ni pasodoble, que no es ni un minué, es algo más antiguo todavía. Todavía más añejo. Si puede ser. Los músicos ni siquiera entienden la partitura. Pero aún así el señor de la barba va a cantar. Pero no recuerda la letra y va balbuceando palabras. Todo con la voz que requiere la obra. Engolada y viril: Yo..., la ley, de todos, entonces, Europa, economía, España, todos, Europa otra vez, una ley, país fuerte, gol.
Y abandona el escenario sin que se sepa bien bien si ha ido a por un papel o va a volver o ya está. Y entonces sale el verdadero protagonista, y aparece y todo el escenario cambia. Y ya no es una Zarzuela y salta en el tiempo, y en el espacio y en el lugar y parece todo más moderno, más contemporáneo y más fresco. Y la música parece muy moderna, pero de fondo uno reconoce algo cercano al pasodoble. Y cambia de idioma y entonces canta lo siguiente: lo hemos visto, lo hemos tocado, hemos alcanzado el objetivo y ya nada nos para. Y esta gente (y aparece un grupo que se parece a los que salían antes como agachados y es que la obra no da para contratar a tanta gente), viene a cumplir, lo que yo les voy a decir, y no tiene otra cosa que hacer, que al país... y se queda parado y vuelve entonces a empezar. Y no tiene otra cosa que pensar, que al país salvar. Y el grupo de personas que antes miraban al de la barba con extrañeza, ahora miran al personaje que acaba de salir con honda admiración.
Y la música y el escenario de tan moderno que es deslumbra y encandila y sale un grupo de coristas que aún más frescos y decididos entonan canciones pegadizas a ritmo de la música y todo es mejor y más bueno y será todo mejor y todo más lindo y más ameno. Y sus canciones enganchan, y sus canciones te contagian y hasta el público las canta y las asume y da igual sobre lo que cantes, que varían la letra, que todo encaja, y da bien y abandonan el escenario, pero no lo abandonan porque ya lo tienen ocupado. Y parecía que nose iban a ir y no se van. Y cuando sale otra vez el que habló antes, habla ya como ellos. Y yo mismo creo que estoy hablando así.
Y sale un grupo que se parece a mí y nadie le quiere escuchar. Y salgo yo y empiezo a cantar. Y mi canto te va a cansar porque es un canto irregular. No es un canto para animar, no es un canto para asustar. Es un canto que te hará pensar. Y tú lo que quieres es actuar. Porque todo lo tenemos a tocar. Y se trata de pensar que otra cosa...
Y quito el disco de la zarzuela, y no me gusta la zarzuela. Y la zarzuela es una mierda.