jueves, 22 de enero de 2026
Perec. El hombre que se negó a olvidar - Pierre Lane
Hace años, y puedo decir que hace ya bastantes años, muchos años, a mí me hubiera encantado tener el entusiasmo y el talento de ponerme a escribir. Eran esos años en los que descubrí a Roberto Bolaño y su manera de escribir y de hacer y vivir la literatura me empujaron a pensar que yo, mucho más pusilánime que él a la hora de experimentar con eso que llamamos la vida en todas sus circunstancias y la vida como escritor en concreto, yo podría ser también. Nada de eso pasó jamás y aquí estoy, matando el gusanillo, rellenando huecos. Fue en esos años cuando llegó a mis ojos por primera vez el nombre de Perec. Georges Perec aparecía citado por Bolaño no sé si en algún cuento o en otro texto. Obsesionado con Bolaño, quise acercarme a Perec. Me informé, investigué, quise saber. Quise leer también a Perec. Llegué a tener en mis manos La vida instrucciones de uso. No fui capaz, creo, ni de abrir el libro. Perec se convirtió entonces en una frontera. Yo sé leer, me gusta leer, tengo curiosidad, pero por ejemplo Perec, dentro de ese mundillo de personajes literatos que deberían interesarme, Perec se me escapaba. Demasiado para mí. Y esa frontera Perec no la he llegado a traspasar jamás. Así, cuando he localizado un documental sobre Perec, no he tenido más remedio que visionarlo. Lo que he encontrado tiene que ver con lo que sabía de Perec, pero he aprendido cosas que no sabía de Perec. Sabía de su manera de escribir, del Oulipo, de tantas cosas relacionadas con el ejercicio literario como una tarea que iba más allá de lo que simplemente aparecía en la página manchada por grafías. Pero no sabía que había otras cosas en la vida de Perec ni que su condición de judío ni que su condición de hijo de víctimas del genocidio nazi, estaba tan ligada a su obra y experiencia vital. Este documental nos cuenta la vida de Georges Perec, el escritor, pero también la vida de una persona a la que eso que se vive en la infancia y que nos deja una marca indeleble, en el caso de Perec, es un motor para la escritura. Escribe, vive, pero siempre hay algo en el fondo, que a veces aflora y otras veces está oculto. Como la letra E, que aquí nos dicen que no solo es un ejercicio de dificultad y de virtuosismo el escribir un libro sin utilizar la letra E, sino que es una metáfora de algo que no está, que está oculto, como es el hecho de haber querido exterminar a tus vecinos, a tus amigos, a tus compañeros de clase, a otro pueblo, por el hecho de ser diferentes. El documental me ha gustado, me ha vuelto a dar curiosidad por Perec y su obra, por La Vida instrucciones de uso, esos momentos en los que decía el narrador que Perec escribe sobre momentos que nadie ve. Creo que nada cambiará. Pero me ha gustado pensar otra vez que sí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario