lunes, 12 de noviembre de 2012

El màgic món de TV3

L'optimisme és un valor que està passat de moda. Ara el que es porta es ser un malaje, pensar que tot va malament, que no hi ha sortida, que està tot enfonsat i que mai tornarem a ser el que erem. Estupendu. Menys mal que ens queda TV3 que encara ens mostra la llum que ens ha de guiar pel camí virtuós fins a arribar a aconseguir que per fi, Catalunya sigui la terra d'oportunitats que cantaven aquests nois tan macus de la imatge.
Ahir, després de dinar, vaig posar la tele. Com sempre, dels primers canals que sintonitzo és TV3, per que potser posen una pel.li guapa o algo. Res. Un trailer de la sèrie aquesta de KMM, que mira, no la he vist mai sencera, però els trailers m'agraden. Quines coses. El cas es que desprès del dit trailer, surt un anunci que, en veure'l amb el volum abaixat (això és altra cosa, la quantitat de temps que miro la tele amb el volum a cero), em sorpren. Perque veig que per ser una anunci és massa llarg.
Es veu a una xicota, de flequillo recto, ben maca, rera una pantallaca d'aquestes d'ordinador bo. Porta uns auriculars posats. En front hi ha un home, un cuarentón canoso, ben plantat que també es troba davant (davant, darrera) d'una pantalla. Porta també uns auriculars. Com que passa de la durada habitual dels anuncis, fico el volum. Què és això?
Plano de la noia que escolta alguna cosa i riu, plano del tio que escolta una cosa que sembla ser la mateixa cosa i riu. Una vegada més. Llavors el senyor, l'home ben plantat li diu a la noia:
- Escolta, tú no m'estàs acabant el disseny... estas veient TV3 a la Carta.
I ella, sorpresa, es treu els cascos i diu...
- Bé... I tú també!
I ell li diu...
- Bé.. .però és que jo soc el boss... va... vine.
I es treu un dels auriculars i la convida a seure amb ell i veure junts la tele a la feina.
El despatx és ben bonic, espaiós, amb una gran taula on es troben els dos ordinadorassos, diàfan, entra molta llum. És un estudi de disseny.
I bé.
En un escenari en el que la gent, no molta gent, però gent es troba al límit de les seves forces, dels seus ànims, que no troba feina, que potser, sols dic potser, no et paguen des de fa tres mesos i has d'abandonar el teu domicili, on els companys de feina son al borde de la depresión si no ho estàn ja, on tothom sap de que parles quan dius Fogasa, etc., i quan ens plantem en la segona vaga general de l'any... treure un escenari laboral com aquest, on el 'boss', pot veure la tele amb la noia, ji ji ja ja, doncs diguem que me toca bastante los huevos.  
Voldria demanar des d'aquí perdó al Pompeu Fabra pels accents i tota la pesca, però és el primer texte en català que faig.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Miscelánea

Los tiempos están de un sensible... si no, fíjense en la foto. Nada menos que Rod Stewart llorando como una malva porque su Celtic de Glasgow le ha ganado al Barça. Ahí lo tienen, lo que no consigue el rocanrol lo puede alcanzar el fútbol. Veamos a continuación una imagen bien distinta de Rod Stewart, cantando con The Faces, el grupo que formaron los Small Faces que no eran el.. este del bigote, Steve Marriott, junto con el pájaro de Ron Wood y Rod Stewart que venían de Jeff Beck Group. ¿Qué tocaban? Pues una música que no requería demasiada complicación, ni pararse a pensar, ni discos conceptuales. Rock. Sin mucho más. Tenían una versión del Maybe i'm amazed de Paul Mccartney que molaba mucho, pero pondremos esta, por ejemplo, Three Button Hand Me Down. Pobre Rod, cómo lloraba.
http://www.youtube.com/watch?v=WeZ4FMIVqto

Se acabó el In-edit el domingo pasado y nos quedamos un poco... no sé. Molaron los docus que vimos, claro, pero... Vamos a ver algo que he encontrado y que salió en el documental sobre Tropicalistas. Gal Costa cantando en 1968 Divino, maravilhoso. Cancionón es poco. Vaya cancionazo y vaya forma de cantarlo delante de gente que se está bufando de ti, junto a otros que están cantando a grito pelado... y qué letra. La canción, como ocurre muchas veces en estos casos, es de Caetano Veloso. La letra: necesito estar atento y fuerte. Qué no mola ni nada. Los dos discos primeros, bueno, los dos terceros, o para precisar, el disco del 68 y el disco del 69 de Gal Costa, no se parecen a lo que luego haría Gal Costa. Hoy Gal Costa es una cantante majestuosa, pero en esos dos discos, era un auténtico cañón, un locurón, un no parar de gritar y de guitarrear. Buenísimo. Buenísimos. Divina, maravillosa.
http://www.youtube.com/watch?v=YSXEdTmpEmU

Otro momento glorioso de ese documental, la última canción que aparece en el documental de Tropicalistas. Es Gilberto Gil cantando Back To Bahía. De todos los de esa banda, el que menos me gusta es Gilberto Gil, reconociendo que tiene unos cancionones tremendos. Este Back to Bahía es un rocanrol de los de toda la vida, y ahí me gusta. Me gustan cuando ponen guitarras eléctricas, baterías, etc. Cuando empiezan a ponerse melosones, entonces ya no. Así, a medida que pasan los discos de Caetano, Gilberto, Gal, etc., me van interesando menos. De Os Mutantes no comento. Me gustan todos. Y Rita Lee, claro. Pero Rita Lee tiene discos en los ochenta que ni con mulillas. En fin. Pedazo de video en el que Gilberto está con su grupazo y de repente sale Caetano a darle por el saco. Y a bailar al final. Vean a Caetano Veloso bailando al final.
http://www.youtube.com/watch?v=msknQAdP0DI

Hay un container justo delante de la puerta del curro. Una cadena de containers para cada cosa. Pues bien, es muy difícil salir a la calle y no ver a alguien rebuscando entre los containers. Dentro de los containers. Dirán, claro, son rumanos que viven de eso. Cuando no son rumanos, son africanos, y cuando no son de otro sitio. 'Claro, es que estos venían ya siendo pobres de antes'. No sé. Pero es un continuo en el que no deja de pasar gente. Hace poco un colomense hizo un reportaje en el que salía gente buscando en los containers, y se lo publicaron en el NY Times. Cágate lorito. Entonces qué. Yo no sé. La cosa está malita. Acaba de suicidarse otra mujer en Barakaldo, de 53 años, porque la iban a deshauciar. Es tremendo. La cosa está muy mal. Una de Potato, por si las moscas.
http://www.youtube.com/watch?v=tc8zq7d-WHI

El mundo puede respirar tranquilo durante cuatro años más, porque ha ganado Barack Obama. Bien. Dicen que mejor este que el otro, porque el otro la iba a preparar fina. Bueno. Pues nada. El de Israel está como una mona, porque esperaba que ganase el otro y así prepararla fina los dos. Y aquí ya me han puesto los carteles de la campaña electoral. En el Passeig Llorenç Serra nos ha tocado al Mas. Y su rollo mesiánico. Así a bote pronto, ya parlarem del tema, el asunto es que se ve poco a Mas. Mira, no se sabe qué es mejor. Todo va dabuten, pero no como decían los Glutamato Yeye, no. Mucho mejor. Con estas melenas que llevo no pita, pero bueno. De los Skatalà, la de Llunatics. Creo que esta no es la versión en maqueta que yo tenía hace dos mil años. Pero suena casi igual. Borinot, borinot.
http://www.youtube.com/watch?v=8lTIn8127k8

Y la última. Tengo mocos continuamente. Tengo frío. Refrialdades. Me constipo con una frecuencia alarmante. Se me van los paquetes de Bisolgrip pero que es un desastre. Bisolgrip, frenadol, antiestamínico, paracetamol. Este año no le estoy dando a la miel. Tengo como si fuera yo que sé, polvo, en la nariz. No, no nos flipemos. Tengo como polvillo, un picor, total, refrialdades en la espalda. Me encuentro como el puto demonio. Ostia ya. Ayer viendo el fúmbol venga a estornudar, así no se disfruta una derrota ni se disfruta nada. Y al menos no me pican los ojos. Esto es un no vivir. A ver si en el finde lo apañamos esto un poco. Miren esto. Caetano Veloso cantando Aça Branca en 1972 o así con todos esos pelos que tenía. Espectacular. Espectacular. Buenísimo. Fantástico. Divino maravilloso. Mña, mña, mña... qué grande.
http://www.youtube.com/watch?v=W59QQG2jlS8

Y eso. Que espero que esté todo correcto y que pasen un buen finde.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El escarabajo - Manuel Mujica Lainez

¿Hay algún  libro de Mujica Lainez que sea malo? Pues no. Leídos 'El laberinto', 'Bomarzo' y 'Misteriosa Buenos Aires', el tiempo transcurría por su camino derecho hasta que llegó la hora de leerse 'El escarabajo'.
Por lo que he visto, este libro es de los últimos que escribe Mujica Lainez como novela de las buenas. Escribe otras cosas, pero ya no son esto. ¿De qué va el libro? El argumento es fascinante. Fascinante. ¡Qué palabras eh! Qué cosas. Se me pega todo.
En los tiempos de un joven Ramsés II y de su esposa Nefertari, un joyero hace, con lapislázuli venido de Afganistán, un escarabajo azul. El hermano de Ramsés, un jovenzano llamado Khamuas, realiza un sortilegio como jugando y zas, convierte el inanimado trozo de mineral con forma de coleóptero en un ser que puede observar, pensar, discernir, recordar, y sobre todo amar. Oh. Amigos. Qué bonito. Un escarabajo azul que puede amar. Un escarabajo mineral que puede amar. Si él puede amar, qué no podremos nosotros. El escarabajo se adhiere al brazo, al dedo de Nefertari y se enamora de la faraona. Junto a ella y su esposo vive las vicisitudes del reinado de Ramsés, sus guerras, paseos por el Nilo, noches de tracatrán. El amor. Pero Nefertari muere y la entierran en una tumba y allí, encerrado pasa siglos y siglos, viendo pasar los dioses egipcios en procesión.
Y esa es la historia del escarabajo. Hasta nuestros días. El escarabajo sale de la tumba porque unos ladrones profanan el sagrado recinto, los ladrones pierden la joya, queda en el desierto, la encuentran unos niños, los niños se la enseñan a su abuelo, el abuelo se la lleva a Naucratis para pagar un polvete que tiene pendiente, el abuelo no carda pero sí los nietos, la prostituta Symaetha se queda con el anillo, el nuevo engarce del anillo, uno de sus engarces, la prostituta Symaetha se acuerda de un joven Aristófanes que vivió allí y quiere visitarle en Atenas y vivir con él... y de él. A Atenas. De la prostituta, el anillo pasa al dramaturgo. Aristófanes resulta ser un gilipollas y el escarabajo no lo soporta. El escarabajo opina, el escarabajo quiere a sus dueños, le repelen, los ignora, según. De Aristófanes al suelo. En el suelo ateniense pasa unos cuantos siglos más. Unos escarabajos reales montan montañas de caca a su alrededor. Del suelo a unos soldados romanos, de los soldados a Roma, de los soldados a un poeta señorito enamorado de la mujer de un ricacho... uf. Esto va a ser largo. Sólo voy por Roma. El asesinato de Julio César, el anillo al suelo, el anillo y el escarabajo con él. El anillo a un barbero, o dentista, ya no recuerdo. Por una confusión el dueño se suicida, anillo al suelo, al Tíber, en el Tíber más siglos. Del Tíber a unos cristianos al cabo de los siglos, pero los cristianos se deshacen de él y pasa a un comerciante o señorón que tiene un puticlub en Efeso. A Éfeso que vamos. Y es el padre de uno de los siete niños durmientes de Éfeso. Y de Éfeso a una gordoncha descendiente de uno de los siete niños durmientes de Efeso, a la que raptan unos gitanos, y se la llevan como atracción de feria y madre mía qué viaje en carromato, con el gitano de los dientes blancos que tiene que cardar con la elefanta y tiene una hija y todo. Y en Aquisgrán se tienen que deshacer del anillo, y lo compra un noble y el noble se lo da a la hermana de Carlomagno, a Berta y ésta a su hijo Roldán y Roldán va a Roncesvalles y allí se lo pelan los musulmanes y vaya por dios, y ahora qué hacemos con el escarabajo que quería tanto a Roldán y sus amiguitos, y unas aves o unas hadas se lo llevan a... a... Avalón.
¿Por dónde vamos? Por Avalón y en Avalón qué fiestas, y cuántas hadas, cuántos dragones, Gog y Magog y un duende que se llama Dindi que lo lleva encima. Y Dindi se fuga de Avalón y Morgana cuando llega a la costa, reacciona a tiempo y el anillo, el escarabajo se queda en la costa francesa. Pim, pam, pim, pam... por dónde vamos... si. El anillo va de aquí allí y pasa finalmente a Italia, donde un condottiero de medio pelo lo consigue y se lo queda. Y este condottiero está en Rávena y se va a Venecia donde se hace amigo de un hermano de Marco Polo y una señorona del lugar y juntos charlan, y recuerdan, y se imaginan mejores de lo que son. Y cuando muere el condottiero lo entierran y cuando lo desentierran para reconstruir una capilla se queda el anillo un albañil y el albañil lo pasa y lo pierden y se lo encuentra Febo di Poggio y resulta que Febo di Poggio va a Florencia y allí coincide con el polvo fallido de Pier Francesco Orsini, si si, el de Bomarzo, con la opulenta y tremenda Pantasilea. Y Pantasilea se encapricha de Febo y de otro chico que ahora no me acuerdo. Febo, el bello y pérfido Febo. Del que se encapricha Miguel Ángel. Y lo dibuja. Y lo esculpe. Y el escarabajo está allí. Y Febo pierde el favor del maestro. Y un noble borracho lo mata por que sí. Y entonces el anillo... ufff.
El anillo lo tiene ahora un soldado español que se hace pasar por mudo y que recupera la voz por un azar del destino, cuando ve el dedo cortado de Febo. Con su anillo se va a España, a Santillana del Mar, de donde procede y allí mete el gol de la Fuente de la Eterna juventud. Golazo que le da para vivir en la España de Felipe II. Su nieto, creo, Don Diego de Acedo y Velázquez sale enano. Y este enano se cree muy señorón. Y lo es. Y deja embarazada a una ciega. Y tras un rollo raro se va a Madrid y entra en la corte de Felipe IV y lo pinta Velázquez y todo y... ufff. ¿Por dónde voy? Qué buena la historia del enano con el anillo de escarabajo. En fin. Seguimos. El anillo con el escarabajo pasa a Italia otra vez. Y pasa a manos de un Conde o un Duque o nosequé, en Nápoles y el Conde o Duque o nosequé se lo da a su prima, que es Princesa nada menos, que de Basignano o así. No me acuerdo. Y allí  en Nápoles frecuentan a ocultistas, ilustrados, Cagliostro, Casanova, El Conde Saint Germain (que es eterno)... y un alemán (¿de dónde son los de Curlandia?) que tiene poderes y la Princesa, que ya es mayor, se enamora del chavalín alemán, y le regala el anillo. Y el chaval se va a Roma con una chiquita que también tiene poderes. Qué largo está quedando esto. Y el chaval tiene que vender el anillo y lo coge una posadera y la posadera se lo da a un inglés y el inglés se va a Inglaterra y en Inglaterra el escarabajo está con el inglés y los 'amos' del inglés y el inglés tiene que volver a París y en París al inglés se le olvida el anillo en un sitio y de París pasa a Argentina y allí lo tiene un tal Benoit que dicen que fue hijo del rey Luis XVI y se muere y de ahí pasa a... un argentinito llamado Gabriel Iturri, que pasa a Francia y es el amigo del Mossou Montesquiou y de ahí a... descanso, descanso.
De ahí a quién... de ahí pasa a unas señoronas británicas y americanas muy ricas y muy calentorras. Y la Señora Vanbrock es la última en tenerlo y el amiguito de la Vanbrock se cabrea con la Vanbrock y lanza el anillo al mediterráneo y en el fondo del mar se queda, y el escarabajo...
¿Os he dicho que el escarabajo le está contando todo esto a una estatua de Poseidón en el fondo del mar y que la estatua de Poseidón tiene también una historia? ¿No os lo he dicho?
Unos pescadores rescatan la estatua, se llevan por casualidad el anillo, unos manguis griegos. En la hisla de Idra, digo, en la Isla de Hydra el escarabajo pasa de un pescador a una señorona de allí y allí se reencuenta el escarabajo con el Conde Saint Germain (que es eterno) y finalmente cae a manos de un argentino con bastón que se lo lleva a una casa en la serranía del interior argentino desde donde el escarabajo le hace contar su historia....
Una historia que ya les he contado yo.
Y yo nunca escribiré un libro así. Pero al menos disfruté como un cochino leyéndolo.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Lo imposible - Juan Antonio Bayona

Quede claro que tengo la patata floja, flojísima, y que se emociona uno ya no sabe ni con qué. Quede claro que ya iba sobre aviso sobre el qué y sobre lo que no. Quede claro nuevamente que está uno con el lagrimal así así. Dicho todo esto, vamos a comentar.
'Lo imposible'. Hace unas semanas, en una entrevista del trabajo, un directivo de una empresa comentó que la película esta él no la iba a ver aunque le habían dicho que era impresionante, que la gente se desmayaba en la sala, que salían personas llorando del cine, que vaya película. Bueno. Este comentario se fue extendiendo y todo el mundo me comentaba que si la escena de la ola, que si la ola, que si era impresionante... Yo no entendía el qué. Una amiga dijo que había ido a verla dos veces. Dos. Impresionante. La ola, el tsunami, la angustia. Y así. El otro día, mi amigo Mario me dijo que lo de la ola y eso no, pero que lo del hospital, dijo, como él tiene hijos y tal, que le tocó la fibra y que eso si que es... Vaya, pues ya hay uno que lo de la ola no le ha afectado. En fin. Había que verla.
La Maquinista no es el sitio al que uno va a ver películas, pero no había otra opción. Estupendo. No sé lo que nos cobraron por las entradas pero no pudimos con las palomitas de regalo. Y cocacola para reventar. Cine medio vacío, porque la peli ya tiene casi un mes, creo. Película doblada. Bueno. No pasa nada. Lo que parecía que iba a ser una sesión que nos obligaría a coger el metro a las mil se arregla porque 'hay una sesión que debe estar en la publicidad ahora'. Pues para adentro.
'Lo imposible' creo que es la segunda película de Juan Antonio Bayona, director local que hizo otra película con la Belén Rueda que se llamaba... Se me ha ido. 'Lo imposible' tiene como protagonistas a Naomi Watts (en pie!) y a Ewan Mcgregor. Y unos niños. Se basa en el tsunami que tuvo lugar en el sudeste asiático y que se llevó por delante ni se sabe la de gente. La película cuenta la historia de unos españoles a los que les pilló la ola y su peripecia hasta que consiguen reunirse. Pero aquí les cambian los nombres y pasan a ser 'anglosajones', para que la cosa cuele en el mercado internacional.
La historia es muy simple. Están en un resort, el matrimonio y los tres niños. Viene la ola. La madre y el hijo mayor consiguen coincidir en mitad del desastre. La madre se hiere en una pata. Mal rollo. Salvan a un rubito más majo que las pesetas y se suben a un árbol con gran esfuerzo para la madre que tiene la pata mala mala. Vienen unos nativos tailandeses y los llevan a rastras al poblado, del poblado al hospital.
Esto es lo que es lo impresionante de la película. La parte de la ola, que están bajo el agua, todo eso. Y la verdad, a mí no me ha tocado. Si, la madre herida, el esfuerzo, la pierna hecha cisco, bueno.
El hospital. Ahí sí. El chaval ayudando a la madre, que tiene una pinta fatal, pobre Naomi. La madre le manda ayudar a la gente. Y si, la parte en la que el crío se pone a buscar a gente perdida, joder, pues qué quieres, toca.
El padre. La parte del padre, pues... Te cuentan la parte de la madre y la del padre... pues como que 'ya he rescatado a los críos'. Ala. Pues nada. Pero los pierde. Y luego los busca. Y luego los...
Vamos, que se te pone el estómago encogido con tanto reencuentro, con niños llamando al hermano, con padres que cogen al niño en brazos, el niño que se ríe, que llora. Joder. Joder ya. Qué manera de tocar la fibra ostia. El caso es que uno, claro, no llora, pero está ahí medio medio. No me fijo pero creo que la partenaire tampoco llora.
Al final, detallito de publicidad de Zurich Seguros que no se sabe a qué viene, o sí, pero que chirría un poco y ala. Todos tan contentos.
Una película que tiene su intriga, que tiene su emoción, pero en la que lo impresionante no es 'la ola', si no otras cosas. Vamos, que toca la patata.

martes, 6 de noviembre de 2012

El gran desgraciado europeo XXI (y final)

Hay un café en una calle principal de Budapest en la que se sienta un señor bastante mayor, acompañado de otros señores bastante mayores. En torno a una mesa recuerdan lo que fueron los antiguos cafés de Budapest. Muchos de ellos nunca habían estado en Budapest antes. Sólo hay uno de ellos que nació en Hungría. Se trata del señor bastante mayor que hemos presentado al principio. Este señor mayor escucha hablar a otros señores mayores con atención reverencial. Casi todos son eruditos, gente de letras, algún profesor universitario inglés que sigue siendo inglés pero no profesor universitario. Gente ilustrada y sabia. Hablaban de Budapest y de una época en la que en Budapest había violinistas por las calles. Hablaban de los cafés de Budapest, de las revueltas, de los condes, de los príncipes, de húngaros muy famosos. El señor mayor estaba escuchando atentamente. En un momento en el que uno de los más jóvenes asistentes, que debería andar por los setenta años empezó a perorar sobre los buenos tiempos que se vivieron en Budapest, que había sido siempre una de las ciudades más civilizadas de Europa, que ciudades como Budapest eran un ejemplo de lo que debía ser Europa, de que esa misma estancia en ese café era como una bonita metáfora del ser europeo. Gente de orden sentada tranquilamente alrededor de una mesa charlando y recordando. El buen señor insistió en que esa escena no era tan sencilla de reproducir en otros lugares. Que eso que estaban haciendo allí no lo podrían hacer en más lugares que en Europa y quizás en algunos de Norteamérica, pero claro, con gente de origen europeo. Es una suerte inmensa ser europeo, decía el hombre.
Nuestro señor mayor original miraba hacia el final de la avenida desde su asiento. Miró al señor que peroraba sobre las bondades de la Europa civilizada y buena y, apoyándose en un bastón, se levantó y abandonó a sus compañeros de tertulia. Fue caminando muy trabajosamente hasta el final de la avenida y giró hacia una calle. De esa calle pasó a otra calle. Y de ahí a otra. Fue caminando y cualquiera diría que se había perdido, pero el anciano sabía perfectamente hacia donde se dirigía.
Divisó un pequeño tugurio en el que brillaba el anuncio de una marca de cerveza norteamericana y entró. Se apoyó en la barra y pidió un anís. Cuando se lo sirvió un camarero rubión y con el pelo cortado como Roman Kosecki fue a sentarse en una mesa que estaba vacía, justo en un rincón al lado de la estufa. Hacía frío, pero no ese frío de Budapest. Otro frío.
Al cabo de unos momentos entró en la tabernucha una anciana viejísima, pero muy peripuesta. Una mujer de alcurnia. Entornó los ojos y en cuanto se adaptó a la oscuridad del local, vio al abuelete sentado en la mesa y fue a sentarse a su lado.
- Usted debe ser Antas Nekermann.
- No. Yo no soy Antas Nekermann. Creo que se confunde, señora. Lo siento. ¿Quiere tomar algo?
- Si. Tomaré un café. No me sienta muy bien, pero llevo pañales y puedo soportarlo todo. Si no le importa, le contaré la historia de Antas Nekermann. ¿No le conoce usted?
- Conocí a un Antas Nekermann en un hotel de la costa caribeña hace muchos años. Él también me preguntó si era yo Antas Nekermann.
- Qué pena de vida. ¿Quiere que se la cuente?
- No tengo nada más que hacer.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Granada 1 - Athletic 2. Mal rato.

Domingo a las ocho menos cuarto de la tarde. Domingo de estar todo el domingo en el sofá esperando a ver si hay otra cosa mejor que hacer el domingo por la tarde. El domingo parece desembocar en el partido del domingo a las ocho menos cuarto de la tarde. Bueno. Al menos me encontraré allí con la juventud y pasaremos el rato en comunión armonía, pero a llegar a la peña ya me doy cuenta de que estamos en cuadro. Es domingo de puente y la juventud habrá preferido otras cosas antes que un abracadabrante Granada-Athletic. No estamos bien y el partido no promete pasar a los anales del deporte balompédico, así que es disculpable. Yo tampoco debería estar allí, pero nobleza y cargo obliga. Me pido una mediana y que empiece el partido.
A los dos minutos me llega un 'apalabrado' y estoy con el apalabrado cuando en un centro que ni esto ni lo otro, un tal Diakaté le mete el codo en la garganta a Aduriz y el árbitro mágicamente pita penalty. Ole. Lo tira y lo marca. Ole con ole. Hasta ese momento no habíamos hecho nada de nada. Estamos muy flojitos. No nos la pasamos, en defensa las pasamos de a kilo y el centro del campo se nos ha ido de parranda. De Marcos, Susaeta, Ibai. Trío de ases. Están por que hay que poner a gente hasta llenar los once, pero vaya tres. Aurtenetxe ve los balones volar, pasar, venir. Tampoco está. Iraola en su línea de que sabes que sí, pero si no te dicen nada, pues no. Aduriz en cambio parece entonado. Mientras el Granada sigue una táctica basada en 'la cojo yo y me meto hasta donde pueda porque estos no me entran ni nada y pumba, ay, alta, fuera', nosotros hilvanamos media jugada que me pilla otra vez con el apalabrado y que sí, que sí, chuto y gol. Cero a dos.
Milagro milagroso. Hace como dos millones de siglos que no le ganamos a nadie fuera de casa. Casi ni en casa. Cero a dos. Qué bueno. El final de la primera parte es un ni fú ni fa. 'Podríamos aprovechar alguna contrita y marcar el tercero', sueño, pero sé que no es real. Eso no ocurrirá nunca. El ambiente en la peña es frío. Caliente con el entrenador, caliente con nuestro portero, susceptible con el árbitro, y maleducado con el rival, como es de esperar. Claro, Diakaté es negro. Basándonos en que Diakaté es negro se monta un debate sobre los negros. Los negros son feos, son más feos, es negro muy negro, es un negro demasiado negro. Y moros. Los negros son más negros que los moros, pero el Granada también tiene moros. Como estoy un poco bajo de moral y sé que si empiezo no paro, prefiero que el debate se quede en la beldad o fealdad de los moros y los negros. Uno, el más lanzado estos asuntos, vuelve a calificar como moro a uno del equipo contrario, y le tengo que advertir que Mikel Rico es vasco. Como los nuestros. Alguna vez he dicho lo de 'pues mi novio es negro', para cortar el tufillo kukuxclánico, pero ayer es que no.
Fin de la primera parte. Esto está ganado. El Granada es una banda. ¿Contra quién jugamos el domingo? Yo nos veo muy flojitos.
Segunda parte. Y tan flojitos. En cinco minutos un tal El Arabi nos puede meter dos goles como dos soles. El Benítez ese que lleva tres meses sin jugar se va como quiere y cuando quiere. Los muertos parecen los nuestros. Estamos muy muertos. Muy muertos. No puedo más. Me enciendo. Susaeta y sus pérdidas, sus sinsentidos, su falta de mala fé jugando. De Marcos y su 'dalomismotodo'. No puedo más. Gol del Granada desde la Calle Elvira. El Arabi o Ibrahima tiran desde allí y Gorka que está bastante competente, se la traga. Volvemos con la matraca del portero. Todo va mal. Todos son unos mierdas. Todos a la calle. Esto lo perdemos como el día del Valencia. Me cabreo con los míos, con los de la peña, con el copón. Qué segunda parte. Si en vez del Granada nos engancha el... el que sea, nos cruje. Pero el Granada es más flojo que nosotros aún. Qué poca calidad. Los nuestros, de vez en cuando, enganchan alguna contra. Quitan a Iturraspe que con lo que me gusta a mí Iturraspe y lo flojísimo que está y entra 'temblores' San José. Pues mira, mejor. Mucho mejor. El Athletic se rehace y del baño pasamos a un pimpampum en el que pueden marcar ellos y nosotros. De Marcos falla una que ni en regional. Aduriz la manda al larguero. Bueno. Sale Llorente y hace tres faltas como tres soles. Tarjeta. Parece otro.
Acaba el partido. Final. Más nervios que en la guerra. Oye, qué mal rato. Para haber ganado, qué mal hemos jugado. Qué mal. Muniaín, Aduriz y poco más. Los demás, de cárcel. El domingo nos engancha el Sevilla con este plan y nos zumba bien zumbados. Y el jueves el Lyon.
Al menos que venga la gente y ese ratico que lo pasemos comiendo pipas y hablando de cosas, que viendo el partido uno solo... pues no.
Qué añito nos espera.

sábado, 3 de noviembre de 2012

El gran desgraciado europeo XX

Europa es lo normal. En Europa está lo que es normal, lo que tiene que ser. No se trata de ser exagerado, exótico, gigantesco, multitudinario, enorme, raro, oloroso, excéntrico, coloreado, chillón. Europa es normal. En Europa las cosas pasan de manera normal, y si pasa algo que se salga de la norma, se explica de una forma razonable y civilizada. Esto es por eso. Eso es por aquello. Las cosas pasan con una linealidad que no deja lugar a lo extraordinario. En cambio fuera las cosas pasan inexplicablemente, raramente, maravillosamente, fantásticamente. En Europa lo que pasa es porque debe pasar. Es normal. Antas Nekermann es un europeo que ha viajado por el mundo. Antas Nekermann es normal pero al haber estado tanto tiempo fuera de Europa comienza a no ser normal. Hace cosas raras. Se embarca en guerras, cambia de bandos, traiciona, ama, desespera, asesina por error. Todo eso no es europeo. Un europeo no hace esas cosas en Europa. Las cosas en Europa no se hacen así. Uno no dispara y falla. Si un europeo está en Europa y hace algo así, inmediatamente acierta y todo el mundo lo entiende. Claro, es europeo. En Europa vivimos de una manera normal. Lo que es, es porque tiene que ser. Ocurren cosas normales, civilizadas, sencillas, y si de vez en cuando nos metemos en conflictos entre nosotros o recurrimos a la barbarie lo achacamos a procesos que tienen una explicación. Pero lo de Antas Nekermann no hay por donde cogerlo.
Después de matar al nuevo novio de la Cholita Garrigosa, y aún cuando goza del aprecio de las autoridades nacidas de la Revolución, Antas Nekermann decide huir. Asustado. Quiere volver a Europa. Pero en Europa la cosa está mal.
Un momento. Un momento. Hagamos cuentas. ¿Cuántos años tiene ya Antas Nekermann? Si lo estamos siguiendo desde 1848 y ya estamos en... un momento. Un momento. ¡Un momento! Antas Nekermann debería estar muerto desde hace ya bastantes años. No va a tener noventa años y estar todavía con amoríos y despechos... esto qué es. Qué ocurre aquí.
¿Hay otro Antas Nekermann? Dijimos hace unos cuantos episodios que un tal Antas Nekermann mira desde una playa caribeña hacia el mar y con sus ojos juntitos intenta ver Europa. Como si delante suyo no estuviera todo el mar Caribe, sus islas caribeñas, su océano Atlántico. Él mira, entorna los ojos y sigue mirando hacia Europa. Quiere ver Europa.
Este Antas Nekermann es otro Antas Nekermann. El Antas Nekermann original ¿dónde está? ¿Es la persona que ha disparado contra ese ricacho? No es acaso el hijo de Antas Kiss que se hace pasar por Antas Nekermann a la hora de fugarse con la Cholita Garrigosa. Quizás el verdadero Antas Nekermann está todavía en ese rancho con Antas Kiss, Antonio Besogrande, viendo atardecer, viendo amanecer, viendo anochecer, viendo adormecer. Dormido. Casi muerto. Recordando una infancia en hungría, el olor de los guisos, las calles, los violines. Imaginándose un mundo que ya no está. Y hay un Antas Nekermann que no es Antas Nekermann y que se encuentra luchando en la Revolución con el bando que más le interesa. Y la Cholita Garrigosa sabe que no es Antas Nekermann si no que es el hijo de Antas Kiss, que se llama Antonio Besogrande también, pero que se hace pasar por Antas Nekermann para no comprometer a su padre. Qué mundo este.
Antas Besogrande, antonio Kiss, el que sea, mata a un richachón por despecho y por apuntar mal. Tiene que huir. Quiere irse a Europa.
En Europa la cosa no está bien. Pero es normal. Si quieren se lo explico.