jueves, 10 de enero de 2013

Corre, corre

Por empezar por alguna parte, Chávez. Por lo menos, en Elpais han decidido que el editorial ha de dedicársele a él. El otro día, el lunes, escucho la Ser mientras me hago de comer, el periodista veterano y respetabilísimo Miguel Ángel Aguilar habla de Chávez y el chavismo. Lo compara con el maoismo, el estalinismo y el franquismo. Dice que una vez muerto Chávez, el chavismo tiene los días contados. Como si Hugo Chávez no hubiera ganado unas elecciones tan sólo unas semanas antes. Como si hubiera... en fin, es tan largo de explicar. Vamos, como si estuvieras escuchando la Cope en hora punta. Escuchar la información sobre América Latina o leer sobre ella es de chiste. Los buenos y los malos siguen funcionando como si estuviéramos en 1975. La Argentina K, Messi no es K y por eso es tan buena persona... y así todo.
El Oasis catalán por otro lado. Duran i Lleida, pero no él, si no una portavoz dice que no, que no dijo lo que dijo si no que lo que dijo es que si él y sólamente él fuera responsable entonces si, pero si no ha sido él, porqué tiene él que dimitir. Osea, que se hacen unos cursos para parados, esos cursos los imparte un centro que consigue la adjudicación con el desto de que si me lo das, pues el tanto por ciento cual va para Unió Democràtica y veinte años después aquí no pasa nada. No pasa nada. Bueno, se admite que se hizo mal, pero que ya está, y no pasa nada. Por dónde íbamos de la historia... ah, si, que no pasa nada.
Y no pasa nada.
Sanidad pública madrileña. Malditos funcionarios. Malditos trabajadores que buscan cobrar un sueldo cada mes y encima, encima, quieren ir a un ambulatorio y que se les atienda. Oiga, eso es un lujo. Y como lujo, es un negocio. Y si es un negocio, no puede estar en manos de cualquiera, si no a cargo de gestores que no te digo yo. Gestores que lo gestionen como en el Reino Unido, donde ya funciona algo así y es, a juicio de la gente de allí: una puta mierda. En Valencia ya funciona en algunos sitios: una puta mierda. Gracias.
Ya no hay nada que hacer. Todo está como tiene que ir. Duran i Lleida es el mejor político de España. Eso era lo que me decían en el pueblo cuando íbamos de vacaciones. Era el mejor, porque se le ve que es un tío preparado y sensato. Gente preparada y sensata. Rubalcaba, por ejemplo, también aparecía como un tipo preparado y sensato. Con experiencia de Gobierno, como Duran i Lleida. Gente que sabe. Usted no sabe con quién está hablando.
¿Con quién estamos hablando? Se ha presentado un nuevo partido que no sé si es chufla o qué. Partido X. La clave de todo se encuentra, a su juicio, en la democracia. En los políticos. Los políticos son todos malos, ineptos, corruptos, inútiles. No me hacía falta que me presentaran un anuncio de Dixan Oxyaction para saberlo. En cualquier barra del bar se dice lo mismo. La culpa es de los cuatro mangantes... Pero el Partido X lo viste todo de otra manera, con vocoder, con futuro. Dicen que son representantes del movimiento 15M. Como todo el mundo, por otra parte. Democracia, más demócrata. Política para los ciudadanos, para las personas. Transparencia.
Esta misma mañana, en la radio, un historiador ha presentado un libro, sobre historia de España. Ha dicho lo siguiente: 'Aquí fue viniendo gente y gente, y cuando ya nos dejaron solos para que mandásemos nosotros, se fue a la mierda'. Es decir, somos el problema. 'Desde la Edad Media para aquí, una desto'. España. Catalunya. 'Hem de ser primer independents, i després veurem quins son els traidors'. Perdón por las tildes mal puestas. Primero somos independientes y luego veremos quienes son los traidores. Un discurso muy extendido. Unidad nacional. Por ejemplo. Duran i Lleida, el caso Palau, el famoso 3%, ¿hace falta saber mucho más para que la unidad nacional suene a broma?
Entrevista al representante de las CUP. Se supone que los de la Cup son como nosotros. Como los nuestros. Deberíamos estar con la CUP. No sé. Ahora bien, nos copian, o hacen, el mismo discurso que nosotros en lo social... no sé. Yo es que no lo veo. ¿Cuál es nuestro discurso? Por favor, puede centrarse en lo que está diciendo de alguna manera... no. No. Si tan parecidos y tan iguales somos... ¿porqué no estamos todos juntos? Porque no sé. La Patria. Se ha muerto hace unos días Moisès Broggi, médico y humanista catalán. Entierro. Fue el último en las listas de ERC hace poco tiempo. Bien. Sale la presidenta de Omnium Cultural y habla de lo gran profesional que fue, de su gran comportamiento ético y de que todo ello se resume en una cosa... amor a la patria. Patria. Yo con estas cosas paso miedo.
¿Y nosotros? ¿Cuánto tiempo tenemos? ¿Cuánto tiempo podemos estar pensando en si es o no es? No tenemos mucho tiempo. De aquí a verano... puede haber mil cosas nuevas y ninguna buena.
Y mientras tanto, otro AVE, otra muestra más de la modernidad de un país que avanza, que crece. 'Voy a de rebajas a Barcelona', titular de El país. Es para eso. Es eso lo que somos. No pasa nada, ahora con el Ave, Barcelona está más cerca y los franceses vendrán, ahora sí, en masa a comprar a la ciudad.
Ay, no sé. Mientras tanto, desalojan a los que recogen ferralla por las calles, desahucios, gente hablando por las esquinas de bajas, indemnizaciones, abogados, depresiones, juicios, meses.
Dan ganas de empezar a correr y correr y no parar hasta no sé. Otro sitio. Otro país. Otra dimensión. Lo que sea.

miércoles, 9 de enero de 2013

El título

Os lo merecéis todo, amigos, así que sin entretenerme más, voy a presentaros uno de los relatos del insigne Pere Lluis Alcostat, incluidos en la recopilación que acabo de descubrir 'Setanta anys amb el mateix cuentu'. El relato se llama 'El títol', pero lo incluyo aquí en su traducción al castellano. Disculpen los fallos, pero es que la he hecho yo mismo y no es sencillo a veces trasladar el significado de lo que quiere decir el autor en un idioma a otro. No es sencillo ni a veces ni nunca, vamos, es una tarea titánica esta de traducir. Yo no soy traductor ni mucho menos, simplemente me he dedicado a leer de un idioma que conozco y pasar eso que he leído al otro, sin más. No me voy a colgar medallas ahora. Bueno, que me enrollo y luego esto no hay quien se lo lea.
'Me llamo Erna y llevo un cigarrillo en los labios. Me llamo Erna y estoy sentada en la mesa de una cafetería. Me llamo Erna y estoy esperando a un amigo que me dijo que quería contarme algo y no ha aparecido. Pero no es la primera vez que me pasa. Con este amigo o con otros amigos. No he comido nada. Estoy con el estómago cerrado desde hace unas cuantas horas. Mi amigo me llamó y me dijo que quería verme para contarme algo que le había pasado con lo que estaba escribiendo y me ha citado aquí. No le conozco. La verdad es que nunca le he visto personalmente, le conozco por un anuncio que apareció en el Diario del Día en el que un escritor solicitaba una amistad epistolar para ir tratando de sus progresos en el arte sin necesidad de recurrir al contacto físico. Me hizo gracia y le respondí. Llevamos ya algunos años carteándonos. No es el único con el que lo hago. Otros aspirantes a escritores o, intuyo, escritores que han publicado ya y buscan inspiración o consejo sin tener que presentarse físicamente, recurren a este artificio de la relación epistolar. A mí, me da igual. Tampoco tengo muchas cosas que hacer. Me llamo Erna y siempre quise dedicarme a la pintura. De hecho soy pintora, pero no sé si soy muy buena o muy mala. No le enseño mis obras a casi nadie. De vez en cuando, a algún amigo que encuentro en el bar, no a los escritores, a los otros amigos, a los de la barra de las tabernas que alguna vez me acompañan a casa, y según lo borracha que esté, les dejo ver algo. No he comido nada y tengo hambre. Si pido algo de comer... no tengo dinero suficiente. No sé porque quedo en estos sitios tan caros y tan modernos si sé perfectamente que no me alcanza el dinero para poder comer aquí. Trabajo en una fábrica de jabón. Me llamo Erna y trabajo en una fábrica de jabón. Tengo un sueldo exiguo, vivo en un barrio trabajador, yo soy una trabajadora. Pero me gusta pensar que soy otra cosa. Me gusta pensar que soy una bohemia que vive en... tengo hambre. Este no viene y creo que me voy a ir. El camarero me trae un sobre. 'El título, ya lo tengo. Éxito'. Bueno. Me gusta pensar que sirvo de inspiración. Qué alegría. Me voy al barrio a ver si me hago de cenar'.

martes, 8 de enero de 2013

Baal

Y subimos unos cuantos por aquel monte en el que decían las gentes, y nosotros no quisimos dudar de ello, que moraba Baal. Y fuimos por senderos y veredas abiertas por animales. Y tuvimos que escalar, que quedarnos colgando de algún risco, que resbalar pendiente abajo en alguna ocasión, hasta que llegamos a un pequeño descansillo en el que entrevimos una pista que se fue ensanchando y que nos condujo de forma más que agradable hasta un fabuloso palacio. Y todo nos pareció una maravilla. Y todo nos resultó fuera de lo normal. Que después de tanto sufrimiento, todo pasara a ser tan sencillo. Era cosa de Baal. Allí estaba, ciertamente, la morada de Baal. Y el palacio estaba abierto y no había nadie en las puertas vigilando. Y había comida recién hecha a pocos pasos de la entrada y allí mismo, en unas piscinas de agua tibia, pudimos darnos un baño reparador antes de de que decidiéramos buscar por aquellas estancias, dónde se encontraba Baal. Y allí, sentado en un trono magnífico, labrado y decorado con metales preciosos, telas de ensueño, maderas exóticas, estaba Baal. Y Baal miraba hacia nosotros con aire interesado. Parecía no haber visto a nadie desde hacía mucho tiempo. Y supimos que era Baal porque algo nos dijo que aquel que estaba allí sentado era Baal, pero en realidad, nada parecía indicar que aquel muchacho morenete y al que se le dibujaba un bigotillo negruzco, pudiera ser Baal. Pero supimos o quisimos ver que aquel era Baal.
Y a Baal le hicimos nuestra súplica.
- ¡Oh Baal! ¡Oh grande y poderoso Baal! ¡Oh Baal que todo lo puedes y que de nada te abstienes! ¡Danos consejo para alcanzar lo que te pedimos! ¡Oh Baal, fuente de sabiduría y magnífico creador!
Con los ojos muy abiertos, Baal, aquel muchacho sentado en semejante trono, nos dijo...
- ¿Y qué es lo que queréis? ¿Cómo puedo ayudaros yo?
- ¡Oh Baal! ¡Baal que derrotaste la oscuridad y lanzas tu ejemplo a los insignificantes mortales! ¡Queremos que nos indiques cómo y de qué manera podemos ofender a todos sin excepción! Escucha, oh Baal, somos un grupo de personas que han pasado su vida obedeciendo, creyendo, respetando a los demás en su credo, condición y pertenencia. Pero en cambio, nadie ha hecho lo mismo con nosotros. Así que hemos decidido faltarle el respeto a todos y a todo sin omisión de ningún tipo de segmento social. A todos. Sin dejar a nadie exento. ¡Oh Baal! ¿Qué podemos hacer?
Y el muchachete Baal puso cara de no haber entendido nada y saltó del trono maravilloso, quedándose ante mi, pobre gusano, y me dijo...
- ¿No es bastante ya ser cómo eres?

¡Oh Baal! Una respuesta y una pregunta. Una pregunta y una respuesta. Oh Baal. Mayor ofensa no hay que ser como uno es... ¡Sabio y Poderoso Baal! ¡Joven y Viejo Baal! ¡Oh Baal!

Mortales... vivir es ofender.

lunes, 7 de enero de 2013

El futuro

Mis días en el pasado terminaron ayer, porque hoy me he proyectado hacia el futuro. No ha sido nada del otro mundo. Ayer me fui a dormir y no cerré bien la puerta de mi habitación. No sé a qué hora de la madrugada me he despertado al oír cómo el viento soplaba tan fuerte que parecía que se me iba a volar la terraza. La bicicleta, las sillas, las macetas, todo lo estaba viendo volar. He decidido, como siempre, cerrar los ojos y no hacer caso. Al final nunca pasa nada, y por dos macetas que se vuelen... o que se vuelque la bicicleta... el caso es que al cabo de un rato me ha vuelto a alarmar el fuerte viento y el sonido del chambao de plástico a punto de salir despedido. Saltándome todas las normas de comportamiento que me caracterizan, basadas en el darme la vuelta, en dejar pasar, en no hacer, he decidido salir a ver qué pasaba y en todo caso, recoger los desperfectos que a buen seguro se estaban dando.
Al abrir la puerta de la terraza he visto que había una silla que se había desplazado de donde recuerdo que se ubicaba. Se había empotrado contra una maceta, pero sin tronchar la planta. He salido a colocarla en algún sitio para que no se volase y ha sido entonces cuando una ráfaga de viento me ha mandado a otro tiempo. A hoy. Aquí. Sin solución de continuidad.
Una mierda de viaje en el tiempo, la verdad. Lo único que ha ocurrido es que me he encontrado aquí sin necesidad de oír el despertador por la mañana, sin tener que pensar en qué me iba a poner antes de ir a la ducha. Sin tener que ducharme, sin tener que sintonizar el pequeño transistorcillo que jamás se escucha como dios manda. Sin tener que coger el metro. Sin viajar leyendo. Sin esperar en la puerta con el compañero a que nos dieran ganas de entrar a currar. Nada. Una mierda de viaje en el tiempo de unas horas nada más.
No sé. Una sensación bastante chunga. Porque oye, para una vez que sucede un algo sobrenatural en la vida de uno, tan acostumbrado a que todo sea tan así, y que lo único que ocurra es que de estar en la terraza a las tres de la madrugada, aparecer ya en el curro vestido y todo... es algo así como descorazonador. Porque yo que sé. Si viajas, pues que te manden al futuro ese de naves espaciales, o al pasado del siglo de Oro, o a cualquier otra parte y así ves mundo. Pero si todo lo que hay es que te presentes 'antes' en el curro, pues la verdad. Menuda mierda de todo.

viernes, 4 de enero de 2013

Miscelánea Funesta

Empezaremos el año con canciones o vídeos que dan ganas de...
En fin. El otro día daban una película en la cual Martin Lawrence hacía como que aparecía en la Edad Media, en la época de Robin Hood o así, y claro, se enamoraba de una princesa... afro. Claro. No iba a ligarse a una rubia inglesa bien hermosota. Eso no. Pues bien. Aquí tenemos un fabuloso vídeo en el que Bruno Mars y BoB, nos cuentan de lo mucho que te quieren... siempre que no seas blanca. Supongo que a ellos también les gustan blancas, como no podía ser de otra manera, o es que son así de chungos ellos, pero en el vídeo no sale ni una chica rubia. Nada. Pueden salir afroamericanas, asiáticas, latinas, pero nunca bellas valkirias, pelirrojas irlandesas, o cualesquiera de otras procedencias que no sean... oscuritas de piel, como ellos. No vaya a ser que cunda el ejemplo y empecemos a mezclar razas. Este vídeo, me indigna. La canción me da absolutamente igual. El otro día leí en una revista que hacían una crítica de un disco de Bruno Mars (el de la gorra) y lo ponían bien. Sin drogas ni nada. No me veas.
https://www.youtube.com/watch?v=8PTDv_szmL0

Comencemos con la muestra de canciones que hablan de amores españoles. Amores de nueva generación españoles. Amores de gente que lleva sus relaciones de pareja como si fueran tormentosas historias sacadas de manuales de... estrategia. Yo sé mucho. Tú sabes mucho. Somos tan grandes y tan importantes que cuando nos juntamos dos personas así, es tan difícil que la cosa vaya bien porque somos tan especiales que... Izal. Izal no es Vetusta Morla, porque el cantante, pese a ser otro guapo de esos guapo guapo, tiene un aspecto diferente. Otro aspecto. Pero prácticamente la misma voz y el mismo modo de entonar. Yo oigo estas letras y es que enfermo. No entiendo estas películas, estas historias que si, pero no, pero no, pero esto y pero luego lo otro. No veo el asunto. Esta canción se llama Tu continente. Partidas, estrategia, etc.
https://www.youtube.com/watch?v=9GC7B0G8rF8

Ah, claro, pero tú mismo hablas de partidas, y de ajedrez y esas cosas. Si. Pero yo soy yo. Y no... bueno. En fin. El primer día del año puse un programa grabado para amenizar la vuelta al trabajo y se lo dedicaban al disco de Mcenroe. Con ese nombre, uno piensa en música así cachonda o al menos airada. Y no. Dejando a un lado si tocan bien o mal, que tocan muy bien y no me meto en eso, pero es que la temática es tan así. Y la cantan tan así. Ponen esta canción mucho en la radio y la verdad es que no me gusta. No me gusta y no me gusta. ¿Cómo nos vamos a querer sino sabemos qué responder? Separaciones, amores, todo cantado como al borde del... llanto. Joder, no. No, ostia. Va, arriba, copón. Venga ese ánimo, chavales, que remontamos, joder. Qué parecéis Llorente marcando un gol. Que no pasa nada.
http://www.youtube.com/watch?v=JfLZY-9ppyQ

Si haciendo algo parecido a una mierda de rumba ya era grimoso, ahora nos tenemos que enfrentar a la reconversión de Melendi como sucedáneo blando y penoso de Fito. Con el tracatrán y un solito de guitarras como para parecer qué... Penoso. Ahora va de malote, haciendo rimas, pegado a una botella, diciendo la palabra puta, siendo malo y llevando el pelo liso y bien planchado. Pero lo mejor o lo peor es que Melendi, al que escuchar cantar da verdadero repelús, con ese aflamencamiento astur que no se lo cree ni cristo, es uno de los jurados del concurso de La Voz. Increíble. Ya, ya, que es todo mentira y una farsa y lo que quieras, pero para cualquiera que le oiga y le vea, dirá... las clases y el criterio que tenga este... 'te quiero en mi estudio, te quiero para mi proyecto'. Dios santísimo. Qué espantosidad.
http://www.youtube.com/watch?v=67TUn-pBq6M

La Marcha Radetzky. No negaré que me parece una de las piezas más buenas y pegadizas y tal del repertorio clásico. Todo muy bien. Pero una mierda así de grande para la marcha radetzky. Porque el general Radetzky-Von Radetz (o al revés) era un mamonazo de mucho cuidado, el encargado de reprimir las sublevaciones, las primeras sublevaciones de la clase obrera en el Imperio Austro-Húngaro, en Budapest. Y ahora, cada fin de año, como para pasárnoslo por la cara, tenemos que escuchar la cancioncita. Qué bien, qué lujo, qué todo. Pom pom pom. Pero que le den viento a la Marcha Radetzky. Si hasta busca uno en wikipedia y lo que sale es el escudo del ejército de Chile... si es que...
http://www.youtube.com/watch?v=UNKykrQiwFo

Bien, y nos vamos con la que me ha parecido la canción rabias del año pasado. No sé si la he llegado a poner antes. Estos días en los que no he hecho gran cosa, he recuperado algunas revistas del Rock de Lux, y leyendo y releyendo descubrí una crítica de un disco de La Habitación Roja de algunos años atrás. Lo ponían a caldo y les encarecían a que vigilasen con las letras que se les estaba yendo la pinza un poco para mal. Pues bien, este año, antes del verano y así, sonó muchísimo esta canción 'Ayer'. No la he aguantado ni esto. Ni esto. Oye, qué historia tan poco interesante, qué forma de dar pena en plan, lo siento tía pero ayer no te hice caso. Y ya está. Y soy un desastre y tú me completas. De verdad, no. Encima los vi en Santaco y es que no. Que no. Ya está.
http://www.youtube.com/watch?v=1cr6euFUZ3c

Pues eso. Con esto puesto, ya solo queda remontar. Que los Reyes se porten bien, y que el finde sea disfrutado como se merece.


jueves, 3 de enero de 2013

Ylenia

Lo dije el primer día que vi el programa y lo mantendré hasta el final: yo soy de Ylenia. Ylenia es lo que yo llamo una paya de campeonato. Lo llamo yo y lo ve cualquiera. Da igual que... ay, por cierto. Una cosa. Que se ha quemado a lo bonzo (en las noticias ponen eso, se ha quemado a lo bonzo, queda como muy así, en vez de decir 'se ha quemado vivo', que es como menos exótico), un hombre en Málaga, de 57 años porque ya no tenía ni para comer. Bueno. Sigamos. El caso es que yo soy muy de Ylenia. Dejemos a un lado la voz cascajosa que tiene. Incluso con esa voz, y quizás por esa voz, uno sería capaz de cualquier cosa por una muchacha así. Da igual que se note y se le renote que ese rubio es más mentira que te cuenten que tanto en nochebuena como en nochevieja ha tenido que venir el médico a casa porque ay, qué malitos nos hemos puesto. Da igual. Es lo mismo. Da igual que aparentemente la chica tenga digamos, poca clase. Ay, la clase. Qué queremos, modosismo, gente que respete las convenciones. Si yo fuera como Ylenia, si yo me levantase un día y me mirase en el espejo y viese a Ylenia, diría... para qué. Para qué tanto. Es mejor así.
Veo Gandía Shore. Si voy dando vueltas por los canales y me lo encuentro, malo ha de ser que no acabe viéndolo. Los tetes, las tetas, los nanos, 'en tu vida', etc. No es algo de lo que haya que estar especialmente orgulloso, pero la vida te lleva por caminos que conducen a lugares que francamente. Ylenia. Ylenia recién levantada. No, mejor. Ylenia en una discoteca. Pam, pam, pam. Con un vaso de algo medio lleno, medio vacío en la mano. Que si pim, que si pam. Ese me mola, me lo llevo a casa. Lo hace ella y lo hacen ellos, y las que pueden. Los tetes. ¿Cómo te llamas? Eres muy guapo. ¿Te vienes a dormir a mi casa? Y ya está. Era tan fácil. ¿Porqué no lo supimos ver? Mucho mejor Gandía Shore que los otros 'Shores'. Porque estos son de aquí. Son como nosotros. Son la expresión de una generación. Lo mejor es un buen cuerpo, y lo demás ya vendrá por su sitio. No hace falta saber tanto, lo importante es tener claro que hay que pasárselo de puta madre y que pim, y que pam. Y la música. Ven aquí, que quiero hacerte gozar. Más o menos de eso hablan casi todas las canciones. De hacer disfrutar a los demás. ¿no es bonito? En vez de hablar de volar edificios, de asaltar bancos, de denunciar a la empresa... hablan de amarse los unos a los otros. Pero no amarse en plan 'te quiero y te respeto como ser humano que eres'. No, se habla de amarse de verdad. Y ahí está Ylenia, con sus dosis de 'amor de Ylenia'. Y los dilemas. Tengo novio pero aquí es que una se pone todo burra y claro, a ver cómo se compagina. Y esa llamada a la madre de... no sé quién fue. La Gata. Pobre Gata. Y la madre diciéndole... sé tu misma.
Tenemos que ser nosotros mismos. Ese es el secreto. Si eres tú mismo, nada puede impedir que cumplas tus deseos. Ser autónomo, por ejemplo. ¿Cuánto me falta para ser autónomo? Poco, me parece. Pero antes de ser autónomo, seguiré viendo por la tele cómo la gente va de fiesta en limousine, o en furgoneta, y van de aquí para allá, y grabarán un disco, y saldrán en la tele, en otros canales de la tele. Y los demás seguiremos viendo cómo los días van pasando. Los tetes y las tetas. Labrador. 'En tu vida'. Yo soy así. Las feas pa los feos, las demás para mí. Ese es el sistema. El Labrador. No tengo límites, lo que quiero es para mí. Y eso es lo que hay. Así somos . Tanta historia y tanto rollo. Hay que joderse. El Gobierno defiende la eficacia de la reforma laboral. Han salido las cifras de paro. Va mal, pero no va tan mal, dice el Gobierno. El optimismo. Al Fondo monetario, salchichón.
Yo soy muy de Ylenia. Sin duda. De las otras no me fío. De Ylenia, si. Porque sea como sea, lleve las extensiones que lleve, eso son detallitos sin importancia. Ylenia. Un futuro por delante. Qué pena y qué pena todo. ¿Será patriota Ylenia? Mira cómo me suena la barriga. Eso es que tengo hambre. Hay humo, aquí han fumao. Amor a la patria. Patria. O muerte. Huelo a tabaco y no fumo y en los bares ya no hay humo. A ver porqué huelo a tabaco. Yo soy de Ylenia. Ylenia es para mí.

miércoles, 2 de enero de 2013

Cantante calvo

De la sugerente colección 'Fantasías' de novelas y cuentos publicada por la editorial Perlanita, reproducimos aquí un pequeño cuento de Elías Renenstaim, llamado 'Cantante calvo'.
'Los más jóvenes no se acuerdan ya de él. Tampoco los de mi generación guardamos demasiados recuerdos suyos. Incluso los que tienen la edad de mis padres lo vieron actuar pocas veces. Son mis abuelos y mis bisabuelos quienes le escucharon y quienes le disfrutaron y quienes vieron lo que sucedió aquella noche en el café Zenopol que pudo haber cambiado su suerte. Hoy, hoy mismo, mientras bajaba a por café antes de ponerme a escribir, he visto a un hombre con peluquín. No hace falta fijarse demasiado, quienes llevan peluca no sé si saben que los demás saben. Deben imaginárselo, supongo. Pero se les nota muchísimo. El buen señor iba con su buena peluca puesta, de un color completamente natural, pero absolutamente fuera de sitio. Se le notaba desde aquí que no era suyo. Los pelitos esos que quienes tenemos poco pelo tenemos atrás le delataban. Lo de delante, no es suyo. Clorindo 'Voz de terciopelo' Senekowitz, actuó en teatros y cafés de Buenos Aires durante las dos primeras décadas del siglo XX, cosechando unas críticas bastante aceptables. Cantaba e interpretaba sus propios temas, casi siempre de temática amorosa, apuntes de la vida cotidiana, pero se pasaba de gracioso. Entre canción y canción, hacía comentarios sobre la vida, sobre su situación, sobre esto y lo otro, pero sin gracia. Todo el talento que desplegaba cantando, lo perdía en cuanto abría la boca para otras cosas. En una actuación en el café Zenopol, salió al escenario y cantó su melodía 'Teatro sentimental', que hacía llorar hasta a las piedras y derretía a las jovencitas que escuchaban el trino de Clorindo. Cuando terminó y mientras simulaba que afinaba la guitarra, empezó a contar que tuvo una novia que era esto y lo otro. Sus comentarios, blancos, su humor dulzón y relamido, sus chistes que de tan finos no hacían reír a nadie... sólo ayudaban a empantanar su espectáculo. Encaminó la actuación con 'Estrellas en la noche', y le siguió un soliloquio sobre filósofos antiguos, que no venía a cuento para nada. Tras 'Almanaque del corazón', que logró arrancar un bravo muy sonoro por parte de una solterona, que iba acompañada de un muchacho que parecía su hijo pero no lo era. Clorindo habló luego sobre unos científicos que habían descubierto una cura contra la enfermedad del sueño. Siguió el recital con 'Su vida, mi muerte', que hizo llorar a un joven galán que se acodaba en la barra. El mismo galán cambió el llanto por la risa cuando Clorindo se embarcó en una locución sobre las mujeres con abrigos caros. Todo el mundo lo veía pero sólo él se atrevió a decir '¿y a vos cuánto te costó la lana?'.
Clorindo 'Voz de terciopelo' Senekowitz, prosiguió su actuación. Interpretó cuatro canciones más, pero saltándose las parrafadas. Al terminar, todos le despidieron con grandes aplausos. Sin embargo, Clodomiro no supo ver las señales y en sus siguientes actuaciones, pensando que la gente se reiría de él, cambió su nombre por Clodomiro 'Timbre divino' Senekowitz, y se quitó el peluquín, volviendo a los monólogos entre tema y tema y alternando aplausos con indiferencia en un circuito de actuaciones de medio pelo. Con perdón.'.