La temporada estaba siendo bastante insulsa. Pocos eran los viajeros que venían al Círculo Projorelov para contar sus historias y los que lo hacían, contaban más o menos las mismas experiencias. Viajar se había convertido en algo anodino, insulso, programado. Algunos incluso planteaban la posibilidad de clausurar el Círculo Projorelov y dedicar el espacio a otras actividades. Y apareció Gulba Frenández.
Gulba Frenández inició un viaje con el objetivo de encontrar algo que se le había escapado, decía, en su juventud. Al parecer, Gulba Frenández había sido policía y no había tenido una vida demasiado clara. Nunca contaba demasiadas cosas sobre los años anteriores a su aparición en el Círculo Projorelov. Tenía el aspecto de quien quiere olvidar algo y no sabe cómo. Al principio, se conformaba escuchando los relatos y leyendo las peripecias de otros viajeros. Un día, quiso ser él el protagonista, como suele ocurrir, y nos anunció que partía hacia el lugar que había perdido.
Volvió al cabo de muchos años y el día que apareció por el Círculo Projorelov, hubo que hacer un esfuerzo enorme para congregar a los socios que habían perdido un tanto la fe en la labor del Círculo. Se dejó descansar a Gulba Frenández un día y, como siempre, se le citó para que contase su historia en presencia del resto de socios. Se invitó incluso a personas ajenas al Círculo para así revitalizar su actividad, y acudió mucha gente, ávida de escuchar historias de quien hacía tantos años que había partido.
Gulba Frenández llegó y rápidamente se acomodó en uno de los sillones principales. Pidió un bourbon y comenzó su relato diciendo que sería breve. Esto nos dejó algo confundidos. No esperábamos que después de tanto tiempo... ¿cuánto tiempo? Un socio, Enedino Loscertales, que no sé si recordarán de otras peleas, dijo que concretamente llevaba fuera siete años. Todos le miramos con asombro, y nos dijo que es que llevaba una cuenta con los viajes... bueno, lo normal en el Círculo Projorelov.
¿Siete años y una explicación breve? Pensamos que sería algo irónico. Gulba Frenández no había sido nunca demasiado simpático, pero pensamos que quizás el viaje le había dulcificado el carácter sacando a relucir cierta ironía. Comenzó su relato y lo terminó de la siguiente manera:
'Partí hace muchos años buscando algo que había perdido. No sólo no lo he encontrado en un sentido concreto, ni siquiera he hallado rastro de ello en todo el viaje. Ni siquiera aquí encuentro lo que perdí. Ya digo que ni en un sentido figurado, ni en un sentido más abierto. En ningún sentido. No hablaré más con medias palabras. Me fui por un desengaño. Enfermo de celos, abandoné a la mujer que amaba. Le dije que no quería volver a verla. No la pude olvidar. Decidí venir aquí para soñar con otros mundos, a medias lo conseguí. Decidí completar la evacuación y partir yo mismo, viajar. Quizás encontraría otra vez lo que perdí. Pues bien. No he encontrado a una sola mujer en todo el viaje. Siete años. Ni una mujer. Nada. Casualidad, maleficio, que no las he sabido ver... opinen lo que quieran. Ni una mujer en siete años. Ni de lejos, ni de cerca. Quizás nunca vuelva a ver a ninguna. Los que no lo crean, les aconsejo que no me acompañen si no quieren vivir este martirio. Del resto del viaje, ya se imaginarán que no guardo recuerdos principales, porque solo un pensamiento me absorbe. No he encontrado nada.'
Y nos dimos cuenta de que sí, que era verdad. Y no se sabe si por una cosa o por otra, pero ni Gulba volvió por el Círculo, ni nosotros le invitamos más.
lunes, 11 de noviembre de 2013
viernes, 8 de noviembre de 2013
Miscelánea
Está atacando. Nuestro Señor ha decidido plantar el ataque. Ha dejado dos o tres días de medio frío para volver a mandar una ola de calor. Estoy muerto. Lo está lanzando con todo. Está enviando todo lo que puede contra mí. Contra nosotros. Estoy pegado a los kleenex, estoy atado a los sobres de Bisolgrip, a las pastillas... Estoy malo. Me duermo en cualquier parte. Me duele todo. No vale uno para nada. Deben ser los aliens, será cosa, seguro, de los aliens. Los MGMT han sacado ya el vídeo oficial de la canción Alien Days. Las críticas que está recibiendo el disco oscilan entre la desilusión y el palo total. En Rockdelux hablan de un grupo al que ya no hay que seguir. Vaya viajes. A mí, sin embargo, esta canción Alien Days, me parece de lo mejorcito que se ha escuchado. El vídeo, pues bueno, tengo mi interpretación. Pero se basa siempre en lo mismo y no voy a dar la brasa.
http://www.youtube.com/watch?v=QBu_bzxvgdI
Está atacando con todo. Tercer o cuarto pañuelo que me cargo en este bendito día. Miren que sol. Miren qué día de verano. Y a mí me parece un infierno. Rockin' pneumonia. Siniestro Total tenía una versión y no recuerdo ahora en qué disco, de esta canción. Es una original de Huey Piano Smith and the clowns. Tengo la rockin neumonia y la boogie boogie flu. Qué mal me encuentro. Qué manera de encarar el fin de semana. Qué semana, en definitiva, de dolores, cansancios, pesadumbres y mal rollo. Y ahora que viene el viernes y que podríamos hacer algo, me encuentro como el demonio narigón. Qué mal. Esta canción tiene un rollo así pesadote que adaptada al sonido contemporáneo que se lleva ahora mucho, podría estar hasta bien. Pero es que tengo la cabeza como el corcho y no puedo pensar.
http://www.youtube.com/watch?v=KiRlF2plIik
Mi hermano me recomendó una canción de Nirvana y cuando la escuché recordé lo mucho que me gustó en su momento. No recuerdo el disco, ni el recopilatorio, ni el EP en el que estaba. No sé si estaba en el Incesticide o dónde. Pero me parecía muy buena. Se llamaba Sappy, y aquí la vemos interpretada en directo en Austria en el año de la castaña. Bien. La letra, pues eso, que si esto pues tu creerás que eres feliz pero en realidad nada de nada. En este número del Rockdelux también hablan del In Utero de Nirvana y no lo dejan mal salvo algunas canciones. Una de las dos canciones que dejan mal, a mí me gustaba también. No estoy para nada en la onda, ciertamente. Pero nada.
http://www.youtube.com/watch?v=0mlXVIxQotM
Ando buscando otra canción de Nino Rota, pero no la encuentro. Recuerdo haber cogido muchas veces en la biblioteca un cd con las bandas sonoras de Nino Rota para Fellini. Igual tenía más canciones además de las que compuso para Fellini, seguro, pero no lo recuerdo. El caso es que no tengo toda la mañana para estar investigando cuál era la canción. Pondremos una, pero por poner, la verdad. Porque casi todas son buenas. Pondremos la del Jeque Blanco. No he visto esta película, pero sólo por cómo empieza la canción, merece la pena. Uno escucha esos acordes y ya sabe de qué va a ir la película, o quién es el director, el sello, no sé. De verdad que hoy estoy algo espeso.
http://www.youtube.com/watch?v=Vl9Yeb-PT04
El citado Rockdelux le dedica su espacio llamado Revisión a Leño. Oh, en este espacio de moderneces y demás, dedicarle unas páginas a Leño... bueno, no es la primera vez que pasa. Y aquí los dejan muy bien, no tanto a algunos de sus seguidores y émulos. Pero a Leño, lo que se dice Leño, les dejan muy bien. A mí me gustan bastantes cosas de Leño, pero no puedo decir ni mucho menos que sea un seguidor de Leño, o que haya sido fan de Leño. Me pasa igual con Rosendo. Puedo ir a todos los conciertos que haga falta, pero no tendré nunca un disco suyo, porque todo entero no. No. Todo entero, no. Ahora, piezas como este Si, señor, no las supera casi ningún otro grupo de los que haya habido o habrán. Corre, corre, también. Maneras de vivir. Etc. Si, señor, si señor. Que me tienes que despedir gratis, si señor. Que es bueno trabajar un mes a prueba y luego si me viene bien te contrato, si señor. Claro que sí. Lo que haga falta para levantar el país. Qué bien suenan aquí Leño, ¿verdad? Las reflexiones de Rosendo en la revista, muy bien también.
http://www.youtube.com/watch?v=fPnkTzQRly0
Y para despedirnos, una de las cortas. De un cd que me regaló mi hermano, el Studio One Groups, vamos a poner la última. Una de esas que cuando termina no sabes realmente cuándo empezó, ni qué hacías cuando empezó, ni donde estás ahora, ni en qué te has metido. Nada de nada. The Silvertones con su canción Cheating and Lying. Engañando y mintiendo. Nada más cercano a la realidad. Engañando y mintiendo. Vamos para allá, con sólo diez minutos de canción. Vamos para allá. Venga. Tranquilamente, con esos coros. Quién, de verdad, quién no ha querido ser alguna vez coro de un grupo de reggae. Poniendo vocecitas... todo eso. Qué grandes.
http://www.youtube.com/watch?v=PilTkqKss-o
Y bueno. Que a ver si salimos de esta. Buen fin de semana para todos.
http://www.youtube.com/watch?v=QBu_bzxvgdI
Está atacando con todo. Tercer o cuarto pañuelo que me cargo en este bendito día. Miren que sol. Miren qué día de verano. Y a mí me parece un infierno. Rockin' pneumonia. Siniestro Total tenía una versión y no recuerdo ahora en qué disco, de esta canción. Es una original de Huey Piano Smith and the clowns. Tengo la rockin neumonia y la boogie boogie flu. Qué mal me encuentro. Qué manera de encarar el fin de semana. Qué semana, en definitiva, de dolores, cansancios, pesadumbres y mal rollo. Y ahora que viene el viernes y que podríamos hacer algo, me encuentro como el demonio narigón. Qué mal. Esta canción tiene un rollo así pesadote que adaptada al sonido contemporáneo que se lleva ahora mucho, podría estar hasta bien. Pero es que tengo la cabeza como el corcho y no puedo pensar.
http://www.youtube.com/watch?v=KiRlF2plIik
Mi hermano me recomendó una canción de Nirvana y cuando la escuché recordé lo mucho que me gustó en su momento. No recuerdo el disco, ni el recopilatorio, ni el EP en el que estaba. No sé si estaba en el Incesticide o dónde. Pero me parecía muy buena. Se llamaba Sappy, y aquí la vemos interpretada en directo en Austria en el año de la castaña. Bien. La letra, pues eso, que si esto pues tu creerás que eres feliz pero en realidad nada de nada. En este número del Rockdelux también hablan del In Utero de Nirvana y no lo dejan mal salvo algunas canciones. Una de las dos canciones que dejan mal, a mí me gustaba también. No estoy para nada en la onda, ciertamente. Pero nada.
http://www.youtube.com/watch?v=0mlXVIxQotM
Ando buscando otra canción de Nino Rota, pero no la encuentro. Recuerdo haber cogido muchas veces en la biblioteca un cd con las bandas sonoras de Nino Rota para Fellini. Igual tenía más canciones además de las que compuso para Fellini, seguro, pero no lo recuerdo. El caso es que no tengo toda la mañana para estar investigando cuál era la canción. Pondremos una, pero por poner, la verdad. Porque casi todas son buenas. Pondremos la del Jeque Blanco. No he visto esta película, pero sólo por cómo empieza la canción, merece la pena. Uno escucha esos acordes y ya sabe de qué va a ir la película, o quién es el director, el sello, no sé. De verdad que hoy estoy algo espeso.
http://www.youtube.com/watch?v=Vl9Yeb-PT04
El citado Rockdelux le dedica su espacio llamado Revisión a Leño. Oh, en este espacio de moderneces y demás, dedicarle unas páginas a Leño... bueno, no es la primera vez que pasa. Y aquí los dejan muy bien, no tanto a algunos de sus seguidores y émulos. Pero a Leño, lo que se dice Leño, les dejan muy bien. A mí me gustan bastantes cosas de Leño, pero no puedo decir ni mucho menos que sea un seguidor de Leño, o que haya sido fan de Leño. Me pasa igual con Rosendo. Puedo ir a todos los conciertos que haga falta, pero no tendré nunca un disco suyo, porque todo entero no. No. Todo entero, no. Ahora, piezas como este Si, señor, no las supera casi ningún otro grupo de los que haya habido o habrán. Corre, corre, también. Maneras de vivir. Etc. Si, señor, si señor. Que me tienes que despedir gratis, si señor. Que es bueno trabajar un mes a prueba y luego si me viene bien te contrato, si señor. Claro que sí. Lo que haga falta para levantar el país. Qué bien suenan aquí Leño, ¿verdad? Las reflexiones de Rosendo en la revista, muy bien también.
http://www.youtube.com/watch?v=fPnkTzQRly0
Y para despedirnos, una de las cortas. De un cd que me regaló mi hermano, el Studio One Groups, vamos a poner la última. Una de esas que cuando termina no sabes realmente cuándo empezó, ni qué hacías cuando empezó, ni donde estás ahora, ni en qué te has metido. Nada de nada. The Silvertones con su canción Cheating and Lying. Engañando y mintiendo. Nada más cercano a la realidad. Engañando y mintiendo. Vamos para allá, con sólo diez minutos de canción. Vamos para allá. Venga. Tranquilamente, con esos coros. Quién, de verdad, quién no ha querido ser alguna vez coro de un grupo de reggae. Poniendo vocecitas... todo eso. Qué grandes.
http://www.youtube.com/watch?v=PilTkqKss-o
Y bueno. Que a ver si salimos de esta. Buen fin de semana para todos.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Concomitancias de lo mismo
Durante el último Congreso de Escritores celebrado en Valparaíso, concretamente en las jornadas dedicadas a 'Experiencia y reflexión', el famoso escritor y crítico Fermín Etchepare Garaygorri, realizó una intervención que fue comentada a su vez en la revista 'Palabas y fases' y en 'Estornudos dialalogados', como una puerta abierta hacia no se sabe dónde. La reproducimos aquí:
'Son muchos los que se suben a un estrado como este pensando en lo que sucede segundos después de haberse bajado del estrado. Otros no piensan. Yo no sé. Yo, la verdad, hace tiempo que dejé de preguntarme muchas cosas. Me pregunto algunas cosas, pero creo que en mí, ha muerto la curiosidad. Ya veo que algunos de ustedes me miran con sorpresa dibujada en sus... Como ven, mi discurso no está escrito, esta morcilla no la podía haber pensado. No se preocupen. Ahora saco de mi bolsillo un papelito, que procedo a desdoblar para que ustedes se queden más tranquilos. No improviso. Lo tengo todo pensado. He dejado de preguntarme por qué. Por qué ustedes me miran con esas caras. Me da igual. No quiero saber qué esconde el señor Pereticot en su maletín, si es otra novela de tema histórico, o si son revistas deportivas. Me da igual. Tampoco quiero conocer los misterios de la vida. No quiero que me cuenten nada más. Me da igual. No me interesa. Me lo voy a inventar todo. Me dan igual los datos, los hechos, me da igual que sea verdad, que me estén engañando. Lo acepto. Tienen ustedes mi consentimiento para contarme lo que quieran. El otro día terminé de leer una novela sobre la conquista de Perú por parte de Pizarro y me creí que todo era tal y como lo contaron los españoles. Luego asistí a un congreso indígena en el que contaron otra versión y me la creí igualmente. No pregunté. Me da igual. No tengo intención de preocuparme más. Tengo por el contrario, la idea de seguir escribiendo pero abriendo un nuevo campo para mi obra. Quiero no tener que perder más tiempo haciendo caso del rigor, del trabajo, de la curiosidad. La curiosidad ha guiado al ser humano a lo largo de la historia. Siempre queremos saber cómo podemos conseguir más, ir más rápido, cómo se hace para hacerlo mejor. Yo ya no. Quiero ser un hombre nuevo. Mi escritura se va a basar a partir de ahora en otra cosa, tampoco tengo interés en saber el qué. Ahora doblo mi papelito y me lo guardo en el bolsillo, pero no piensen que he terminado. Ahora he terminado.'
'Son muchos los que se suben a un estrado como este pensando en lo que sucede segundos después de haberse bajado del estrado. Otros no piensan. Yo no sé. Yo, la verdad, hace tiempo que dejé de preguntarme muchas cosas. Me pregunto algunas cosas, pero creo que en mí, ha muerto la curiosidad. Ya veo que algunos de ustedes me miran con sorpresa dibujada en sus... Como ven, mi discurso no está escrito, esta morcilla no la podía haber pensado. No se preocupen. Ahora saco de mi bolsillo un papelito, que procedo a desdoblar para que ustedes se queden más tranquilos. No improviso. Lo tengo todo pensado. He dejado de preguntarme por qué. Por qué ustedes me miran con esas caras. Me da igual. No quiero saber qué esconde el señor Pereticot en su maletín, si es otra novela de tema histórico, o si son revistas deportivas. Me da igual. Tampoco quiero conocer los misterios de la vida. No quiero que me cuenten nada más. Me da igual. No me interesa. Me lo voy a inventar todo. Me dan igual los datos, los hechos, me da igual que sea verdad, que me estén engañando. Lo acepto. Tienen ustedes mi consentimiento para contarme lo que quieran. El otro día terminé de leer una novela sobre la conquista de Perú por parte de Pizarro y me creí que todo era tal y como lo contaron los españoles. Luego asistí a un congreso indígena en el que contaron otra versión y me la creí igualmente. No pregunté. Me da igual. No tengo intención de preocuparme más. Tengo por el contrario, la idea de seguir escribiendo pero abriendo un nuevo campo para mi obra. Quiero no tener que perder más tiempo haciendo caso del rigor, del trabajo, de la curiosidad. La curiosidad ha guiado al ser humano a lo largo de la historia. Siempre queremos saber cómo podemos conseguir más, ir más rápido, cómo se hace para hacerlo mejor. Yo ya no. Quiero ser un hombre nuevo. Mi escritura se va a basar a partir de ahora en otra cosa, tampoco tengo interés en saber el qué. Ahora doblo mi papelito y me lo guardo en el bolsillo, pero no piensen que he terminado. Ahora he terminado.'
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Generación Alien o La madre de Dios
Es como coger a Darwin, a Charles Darwin, o a cualquier científico o arqueólogo y llamarle. Oye, ven. Cogerlo, atarle, ponerle de rodillas, extender los brazos y atarlos cada uno para tenerlo en cruz y empezar a pegarle patadas en la boca mientras un cánido se le orina en la...
Pues de esto va más o menos la broma. Uno tiene una vida social muy poco activa, aunque no lo parezca, y en vez de estar tomando cócteles en el Boadas o escuchando algún concierto molón en el Music Hall, me quedo en casa y veo la tele. Haciendo caso a sugerencias varias, dije, va, confía en Generación Alien, igual te hacen pasar dos horas entretenido. A ver qué cuentan... y entonces... Alienígenas Ancestrales.
Abreviando. El asunto está en que quieren demostrar que el hombre, el ser humano, tiene esa inteligencia y ese salero gracioso que le permite haber inventado la gomina, por ejemplo, gracias a que algo o alguien, desde fuera, vino y 'diseñó' a los hombres. Creacionistas. En el fondo, supongo, que lo que vienen a decir es que, sí, nos creemos que la evolución es algo impepinable, vale, aceptamos. Pero esa evolución fue dirigida por alguien. Dios, por ejemplo. Dios, envió a unos extraterrestres, a unos seres de otro mundo, que nosotros llamamos ángeles, o demonios, según, y ellos nos instalaron las modificaciones genéticas y biológicas necesarias para ser hombres.
¿Qué tal? ¿Cómo se nos ha quedado el cuerpo?
La evolución explicada de otra manera. Ojo, y en serio. Salen doctores, investigadores, divulgadores científicos, el doctor Giorgio A. Tsoukalos, un tal señor Noory que tiene un programa de radio... todos dicen lo mismo. Es evidente que los alienígenas ancestrales vinieron a la Tierra y enchufándonos una cosa, como cuando se manipula genéticamente una sandía, pues nos hicieron más inteligentes que el resto de bichos que hay sueltos en el planeta. Diversas teorías van avanzando a lo largo del programa, que dura casi dos horas, como digo. Todos los que salen, o prácticamente todos, dan por descontado que fueron aliens los que propiciaron el paso del simio al hombre. Que no hay nada que demuestre que la evolución por sí sola, tal y como la concibió Darwin, sea una explicación razonable para entender que de los simios pasáramos a ser Belén Esteban. Porque uno ve a un chimpancé y a un hombre y dice... es que no puede ser, tanta evolución. Si los árboles más o menos son árboles iguales a los que había, mucho, mucho, mucho, tiene que evolucionar un mono para... que no. No se entiende. No, es mucho más entendible que vinieran unos seres de otro planeta y con un plan concebido por un ente superior, Dios, por ejemplo, nos convirtieran en la madre del cordero.
Dos horas así. Con momentos cumbre, como por ejemplo el 'por qué no tenemos pelo si otros simios sí que tienen pelo y por qué dicen que se nos cae el pelo del cuerpo si el hombre cuando llega al Norte necesita precisamente pelo...'. O cuando metemos textos bíblicos de por medio. Ahora le han dado. Si hablamos de textos bíblicos, o el Popol Vuh, en todos ellos dicen que vinieron unos ángeles, o serpientes emplumadas, que trajeron la inteligencia al hombre y... y tan frescos. Y eso es así.
Y no es sólo que lo explique la voz en off, que dices... oye, pues una voz en off está en todo su derecho de contar una historia descabellada si se le ofrece, porque es una voz en off y no hay más que decir, pero... gente con su cara, con sus ojos, con sus bocas diciendo continuamente 'es evidente que fueron aliens los que propiciaron la aparición del hombre en la tierra', le da a uno hasta un poco de reparo. ¿Hablan en serio? ¿Empiezas haciendo con la boca el ruido de la espada láser y terminas...?
Que si Satán, o el Diablo (que es un alien ancestral), en realidad era bueno, porque él quiso que los hombres tuvieran inteligencia y se parecieran a ellos... Que si la posible llegada de las bacterias que propiciaron la vida en la tierra vinieron en meteoritos, que son súperindestructibles, y que venían como parte de un plan superior diseñado por Dios o por... Aliens. Y así.
Dos horas. Y la semana que viene me parece que dan la continuación. De verdad, de verdad, de verdad. Una barbaridad tras otra, seguida de otra, y luego otra más gorda. Que si los indios Hopi dibujaban petroglifos con gente con rayos en la cabeza, que si en Ninive... No hay duda, fueron los Aliens. Pero además, es que te lo dicen así. ¿Es que no lo veis? ¡Fueron los Aliens! ¡Y lo dice la Biblia!
Bueno, pues nada. La semana ya cuesta abajo. Muy difícil tirar para delante cuando sabes que hay gente que sí, que está dispuesta a creer que, efectivamente alguien por encima que nunca hemos visto, decidió que había que mandar a unos cuerpos especiales para fundar una nueva especie y así... en fin.
Que muy mal todo. Muy mal.
Pues de esto va más o menos la broma. Uno tiene una vida social muy poco activa, aunque no lo parezca, y en vez de estar tomando cócteles en el Boadas o escuchando algún concierto molón en el Music Hall, me quedo en casa y veo la tele. Haciendo caso a sugerencias varias, dije, va, confía en Generación Alien, igual te hacen pasar dos horas entretenido. A ver qué cuentan... y entonces... Alienígenas Ancestrales.
Abreviando. El asunto está en que quieren demostrar que el hombre, el ser humano, tiene esa inteligencia y ese salero gracioso que le permite haber inventado la gomina, por ejemplo, gracias a que algo o alguien, desde fuera, vino y 'diseñó' a los hombres. Creacionistas. En el fondo, supongo, que lo que vienen a decir es que, sí, nos creemos que la evolución es algo impepinable, vale, aceptamos. Pero esa evolución fue dirigida por alguien. Dios, por ejemplo. Dios, envió a unos extraterrestres, a unos seres de otro mundo, que nosotros llamamos ángeles, o demonios, según, y ellos nos instalaron las modificaciones genéticas y biológicas necesarias para ser hombres.
¿Qué tal? ¿Cómo se nos ha quedado el cuerpo?
La evolución explicada de otra manera. Ojo, y en serio. Salen doctores, investigadores, divulgadores científicos, el doctor Giorgio A. Tsoukalos, un tal señor Noory que tiene un programa de radio... todos dicen lo mismo. Es evidente que los alienígenas ancestrales vinieron a la Tierra y enchufándonos una cosa, como cuando se manipula genéticamente una sandía, pues nos hicieron más inteligentes que el resto de bichos que hay sueltos en el planeta. Diversas teorías van avanzando a lo largo del programa, que dura casi dos horas, como digo. Todos los que salen, o prácticamente todos, dan por descontado que fueron aliens los que propiciaron el paso del simio al hombre. Que no hay nada que demuestre que la evolución por sí sola, tal y como la concibió Darwin, sea una explicación razonable para entender que de los simios pasáramos a ser Belén Esteban. Porque uno ve a un chimpancé y a un hombre y dice... es que no puede ser, tanta evolución. Si los árboles más o menos son árboles iguales a los que había, mucho, mucho, mucho, tiene que evolucionar un mono para... que no. No se entiende. No, es mucho más entendible que vinieran unos seres de otro planeta y con un plan concebido por un ente superior, Dios, por ejemplo, nos convirtieran en la madre del cordero.
Dos horas así. Con momentos cumbre, como por ejemplo el 'por qué no tenemos pelo si otros simios sí que tienen pelo y por qué dicen que se nos cae el pelo del cuerpo si el hombre cuando llega al Norte necesita precisamente pelo...'. O cuando metemos textos bíblicos de por medio. Ahora le han dado. Si hablamos de textos bíblicos, o el Popol Vuh, en todos ellos dicen que vinieron unos ángeles, o serpientes emplumadas, que trajeron la inteligencia al hombre y... y tan frescos. Y eso es así.
Y no es sólo que lo explique la voz en off, que dices... oye, pues una voz en off está en todo su derecho de contar una historia descabellada si se le ofrece, porque es una voz en off y no hay más que decir, pero... gente con su cara, con sus ojos, con sus bocas diciendo continuamente 'es evidente que fueron aliens los que propiciaron la aparición del hombre en la tierra', le da a uno hasta un poco de reparo. ¿Hablan en serio? ¿Empiezas haciendo con la boca el ruido de la espada láser y terminas...?
Que si Satán, o el Diablo (que es un alien ancestral), en realidad era bueno, porque él quiso que los hombres tuvieran inteligencia y se parecieran a ellos... Que si la posible llegada de las bacterias que propiciaron la vida en la tierra vinieron en meteoritos, que son súperindestructibles, y que venían como parte de un plan superior diseñado por Dios o por... Aliens. Y así.
Dos horas. Y la semana que viene me parece que dan la continuación. De verdad, de verdad, de verdad. Una barbaridad tras otra, seguida de otra, y luego otra más gorda. Que si los indios Hopi dibujaban petroglifos con gente con rayos en la cabeza, que si en Ninive... No hay duda, fueron los Aliens. Pero además, es que te lo dicen así. ¿Es que no lo veis? ¡Fueron los Aliens! ¡Y lo dice la Biblia!
Bueno, pues nada. La semana ya cuesta abajo. Muy difícil tirar para delante cuando sabes que hay gente que sí, que está dispuesta a creer que, efectivamente alguien por encima que nunca hemos visto, decidió que había que mandar a unos cuerpos especiales para fundar una nueva especie y así... en fin.
Que muy mal todo. Muy mal.
martes, 5 de noviembre de 2013
Primer amor. Humo - Iván Turgueniev
Por este orden. Pushkin, Tolstoi, Goncharov, Dostoyevski, Gogol, Turgueniev. Primer libro que me leo de Turgueniev, uno de los integrantes de ese elenco de estrellas de la literatura universal que tuvo a bien nacer en la Rusia decimonónica (o casi). Un libro de esos de Bruguera, como se ve en la imagen, con ilustraciones, dibujos en blanco y negro en los que el protagonista masculino tiene casi siempre el mismo aspecto. Bien. Son dos las historias de este pequeño volumen. Primer amor y Humo.
Primer amor. Vamos a ver. Si un ruso se enamora siendo protagonista de una novela de cualesquiera de estos simpáticos escritores, suelen pasar varias cosas: la amada se muere, la amada se va, la amada no le quiere, la amada se la juega, el protagonista se muere, el protagonista se va, el protagonista no ama realmente, el protagonista queda como robaesteras. Primer amor comienza de una forma que vale por todo el resto del relato. Simplemente ese recurso que ahora les contaré ya vale por todo el resto. Una reunión de señorones rusos en un salón después de comer. Con sus cigarros. Y el anfitrión se dispone a iniciar una conversación sobre ese primer amor que todos recordamos. Cuando le llega el turno a nuestro protagonista aduce que su historia es muy rara y que... mejor que escribe algo que ya les presentará en una semana o así. Grandioso. En lugar de contar la historia directamente, mejor os la escribo. Como si importase. Pues importa. Su primer amor se remonta a cuando era un mozalbete. Estudiaba, era aplicado... su madre estaba un poco histérica y su padre era un guaperas local, frío y distante. Se instalan unas princesas en uno de los pabellones colindantes y la hija, oh, la hija es tan guapa. Es un poco mayor que el prota... es tan guapa. Tiene una legión de admiradores. A él lo acoge como alguien especial. El chaval se enamora. Como no se puede enamorar uno más que la primera vez. Se enamora y se enamora y no sabe si ella le corresponde o no. Ay, la incertidumbre. Ay, qué nervios. Ella confiesa que está enamorada, o se lo hace entender. Y él se pregunta que de quién puede ser. Y a él lo quiere mucho. De una manera especial. ¿De quién está enamorada ella? ¿Con quién se ve por las noches? No puede ser, el amante es... Vale. Ya lo han entendido todos, ¿no? Pues eso. Donde menos te esperas, te surge la competencia.
Humo. Un joven y acaudalado propietario, de ideas liberales, un buen mozo a punto de casarse con la bella Taciana (la llaman así en el libro, pero yo creo que es Tatiana, incluso a veces la llaman Tania), llamado Litvinov, está en Baden. Allí hay más rusos que alemanes. Rusos de todas las ideas, socialistas, demócratas, occidentalistas, reaccionarios, militaristas, vividores por cuenta ajena, progresistas moderados... todos allí discuten y hablan y cuentan... Litvinov se ve envuelto en algunas reuniones de estos conspiradores de salón y un día, está en el salón de su domicilio y huele a heliotropos... oh. El heliotropo le recuerda... a Irene. Irene fue un amor de su primera juventud. Su primer amor. Era la chica rara del barrio, descendiente de una familia de nobles muy nobles pero muy pobres. Era rara, guapa, pero rara. Él la corteja y ella pasa de él completamente. Finalmente, cuando él ya casi se da por vencido, cae. Oh, qué bonito. Qué noviazgo. Qué felicidad. Qué bien va todo. Un baile. El Zar viene a Moscú y da un baile y los príncipes y princesas deben ir. Irene es invitada. El bueno de Litvinov, la alienta. Ve, ve, verás que bien te lo vas a pasar. Ella se huele algo. Mejor que no vaya. No, ve. Mejor que no. Que vayas, que no pasa nada, verás que bien. Y tan bien va que Irene es seleccionada para un premio. Viajar a Petersburgo y vivir en casa de un pariente ricachón que la podrá casar con un figura de allí. Toma Litvinov, que te has quedado sin novia por una tontería de baile. Los heliotropos le recuerdan a ella. Pero él ya superó aquel desengaño, aquel primer amor. No le volverá a pasar. Claro. Se encuentran casualmente en Baden, ella está casada con un general Ratmirov fatuo y maloso. Se ven, no se ven, y él... cae de nuevo en las redes de Irene. Y ella le corresponde. Ya está liado el asunto. Y ahora qué. Pues nada, patada a seguir, rompo el compromiso, me escapo con Irene, manta a la cabeza y Dios dirá. Que sí, que no. Que al final se queda sin nada. Sin Irene y sin Tatiana. Y venga a llorar. Y bueno. Podría haber acabado aquí la historia y quedar la cosa la mar de bien, pero al final Turgueniev arregla ahí la cosa y tal. Bueno. Se le puede perdonar.
Dos historias pues la mar de recomendables y de rusas. Un librito que se lee en un pis pas y que enseña muchas cosas que ya recordábamos de otros rusos, como que los rusos son muy rusos y se puede ser ruso de muchas maneras y seguir siendo ruso al fin. Y que todo lo que puede ir mal, a poco que uno sea un poco ruso, le irá mal.
Primer amor. Vamos a ver. Si un ruso se enamora siendo protagonista de una novela de cualesquiera de estos simpáticos escritores, suelen pasar varias cosas: la amada se muere, la amada se va, la amada no le quiere, la amada se la juega, el protagonista se muere, el protagonista se va, el protagonista no ama realmente, el protagonista queda como robaesteras. Primer amor comienza de una forma que vale por todo el resto del relato. Simplemente ese recurso que ahora les contaré ya vale por todo el resto. Una reunión de señorones rusos en un salón después de comer. Con sus cigarros. Y el anfitrión se dispone a iniciar una conversación sobre ese primer amor que todos recordamos. Cuando le llega el turno a nuestro protagonista aduce que su historia es muy rara y que... mejor que escribe algo que ya les presentará en una semana o así. Grandioso. En lugar de contar la historia directamente, mejor os la escribo. Como si importase. Pues importa. Su primer amor se remonta a cuando era un mozalbete. Estudiaba, era aplicado... su madre estaba un poco histérica y su padre era un guaperas local, frío y distante. Se instalan unas princesas en uno de los pabellones colindantes y la hija, oh, la hija es tan guapa. Es un poco mayor que el prota... es tan guapa. Tiene una legión de admiradores. A él lo acoge como alguien especial. El chaval se enamora. Como no se puede enamorar uno más que la primera vez. Se enamora y se enamora y no sabe si ella le corresponde o no. Ay, la incertidumbre. Ay, qué nervios. Ella confiesa que está enamorada, o se lo hace entender. Y él se pregunta que de quién puede ser. Y a él lo quiere mucho. De una manera especial. ¿De quién está enamorada ella? ¿Con quién se ve por las noches? No puede ser, el amante es... Vale. Ya lo han entendido todos, ¿no? Pues eso. Donde menos te esperas, te surge la competencia.
Humo. Un joven y acaudalado propietario, de ideas liberales, un buen mozo a punto de casarse con la bella Taciana (la llaman así en el libro, pero yo creo que es Tatiana, incluso a veces la llaman Tania), llamado Litvinov, está en Baden. Allí hay más rusos que alemanes. Rusos de todas las ideas, socialistas, demócratas, occidentalistas, reaccionarios, militaristas, vividores por cuenta ajena, progresistas moderados... todos allí discuten y hablan y cuentan... Litvinov se ve envuelto en algunas reuniones de estos conspiradores de salón y un día, está en el salón de su domicilio y huele a heliotropos... oh. El heliotropo le recuerda... a Irene. Irene fue un amor de su primera juventud. Su primer amor. Era la chica rara del barrio, descendiente de una familia de nobles muy nobles pero muy pobres. Era rara, guapa, pero rara. Él la corteja y ella pasa de él completamente. Finalmente, cuando él ya casi se da por vencido, cae. Oh, qué bonito. Qué noviazgo. Qué felicidad. Qué bien va todo. Un baile. El Zar viene a Moscú y da un baile y los príncipes y princesas deben ir. Irene es invitada. El bueno de Litvinov, la alienta. Ve, ve, verás que bien te lo vas a pasar. Ella se huele algo. Mejor que no vaya. No, ve. Mejor que no. Que vayas, que no pasa nada, verás que bien. Y tan bien va que Irene es seleccionada para un premio. Viajar a Petersburgo y vivir en casa de un pariente ricachón que la podrá casar con un figura de allí. Toma Litvinov, que te has quedado sin novia por una tontería de baile. Los heliotropos le recuerdan a ella. Pero él ya superó aquel desengaño, aquel primer amor. No le volverá a pasar. Claro. Se encuentran casualmente en Baden, ella está casada con un general Ratmirov fatuo y maloso. Se ven, no se ven, y él... cae de nuevo en las redes de Irene. Y ella le corresponde. Ya está liado el asunto. Y ahora qué. Pues nada, patada a seguir, rompo el compromiso, me escapo con Irene, manta a la cabeza y Dios dirá. Que sí, que no. Que al final se queda sin nada. Sin Irene y sin Tatiana. Y venga a llorar. Y bueno. Podría haber acabado aquí la historia y quedar la cosa la mar de bien, pero al final Turgueniev arregla ahí la cosa y tal. Bueno. Se le puede perdonar.
Dos historias pues la mar de recomendables y de rusas. Un librito que se lee en un pis pas y que enseña muchas cosas que ya recordábamos de otros rusos, como que los rusos son muy rusos y se puede ser ruso de muchas maneras y seguir siendo ruso al fin. Y que todo lo que puede ir mal, a poco que uno sea un poco ruso, le irá mal.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Hay una cosa que te quiero contar mal
- ...pues sale una señora y dice que conoció a un marinero. Lo vio y empezó a salir con él y le dijo que se llamaba Esperanza.
- ¿Pero quién se llamaba Esperanza?
- Ella, ella le dijo que se llamaba Esperanza.
- Por que se llamaba Esperanza, claro. Ya lo habría dicho cuando sale en el programa y la presentan ¿no?
- No, es que ella no se llamaba Esperanza. Es que ella tenía una amiga y salían las dos. Y se intercambiaron los nombres. Y ella le dijo al marinero que se llamaba Esperanza, pero en realidad no se llamaba Esperanza.
- Pues vaya.
- Ella era de Cádiz o así y el marinero era de Huelva. El caso es que ella tenía a otro chico que le iba detrás y que al parecer la quería mucho. Y como el marinero era de ida y vuelta pues ella al final se quedó con el chico, que era de su pueblo o algo así. Y cuando ya se iba a casar con el chico de su pueblo, el marinero la llamó el día de antes de la boda para decirle que no se casara con ese, que la iba a hacer infeliz toda la vida y que lo dejase.
- Qué bonito.
- Pues si. El caso es que se casó y el marido se ha muerto y ahora ella iba al programa para encontrar al marinero y ver si eso. Que era de Huelva.
- Ya, ya me has dicho que era de Huelva.
- Pues resulta que va al programa y encuentran al marinero, que claro, ahora es un señor mayor. Entonces están los dos, separados por... ¿tú has visto el programa no? Que los separan con una pantalla y eso.
- Si.
- Pues eso, que encuentran al marinero y le dicen que hay una persona que ha estado buscándole y que tiene una cosa muy importante que decirle. Y le dicen que si quiere ver a la persona que le quiere dar el mensaje y el hombre, claro, un hombre ya mayor, dice que bueno. Y le enseñan la imagen de la mujer.
- La mujer hoy, vamos, la que está en el plató.
- Si. El caso es que el hombre se queda mirando a la mujer así en la pantalla... y dice que no la conoce. Que no tiene ni idea de quién puede ser.
- Toma castaña. ¿Tanto había cambiado la mujer?
- No sólo eso, espera. Es que le dicen que esa mujer... así con las pausas y todo... que esa mujer... que hace muchos años salió con él, que le dijo que se llamaba Esperanza, que eran dos amigas, que eran de Cádiz... Y el hombre dice que no tiene ni idea de lo que le está contando.
- Tócate los...
- Sí. No te lo pierdas. Dice que no sabe quién es esta mujer, que no tiene ni idea de la historia que le están contando y que él está casado y que no quiere saber nada de esa mujer, ni la conoce, ni nada.
- Pues vaya. El hombre vería a la mujer aquella y diría... a mí ahora me vas a venir con historias.
- No sé, pero se quedaron todos...
- Y la mujer, también, vaya ideas. Ahora que ya se había muerto el marido, quería probar con el marinero... no sabe nada. ¿Y al final cómo se llamaba la mujer?
- Pues no lo sé.
- ¿Pero quién se llamaba Esperanza?
- Ella, ella le dijo que se llamaba Esperanza.
- Por que se llamaba Esperanza, claro. Ya lo habría dicho cuando sale en el programa y la presentan ¿no?
- No, es que ella no se llamaba Esperanza. Es que ella tenía una amiga y salían las dos. Y se intercambiaron los nombres. Y ella le dijo al marinero que se llamaba Esperanza, pero en realidad no se llamaba Esperanza.
- Pues vaya.
- Ella era de Cádiz o así y el marinero era de Huelva. El caso es que ella tenía a otro chico que le iba detrás y que al parecer la quería mucho. Y como el marinero era de ida y vuelta pues ella al final se quedó con el chico, que era de su pueblo o algo así. Y cuando ya se iba a casar con el chico de su pueblo, el marinero la llamó el día de antes de la boda para decirle que no se casara con ese, que la iba a hacer infeliz toda la vida y que lo dejase.
- Qué bonito.
- Pues si. El caso es que se casó y el marido se ha muerto y ahora ella iba al programa para encontrar al marinero y ver si eso. Que era de Huelva.
- Ya, ya me has dicho que era de Huelva.
- Pues resulta que va al programa y encuentran al marinero, que claro, ahora es un señor mayor. Entonces están los dos, separados por... ¿tú has visto el programa no? Que los separan con una pantalla y eso.
- Si.
- Pues eso, que encuentran al marinero y le dicen que hay una persona que ha estado buscándole y que tiene una cosa muy importante que decirle. Y le dicen que si quiere ver a la persona que le quiere dar el mensaje y el hombre, claro, un hombre ya mayor, dice que bueno. Y le enseñan la imagen de la mujer.
- La mujer hoy, vamos, la que está en el plató.
- Si. El caso es que el hombre se queda mirando a la mujer así en la pantalla... y dice que no la conoce. Que no tiene ni idea de quién puede ser.
- Toma castaña. ¿Tanto había cambiado la mujer?
- No sólo eso, espera. Es que le dicen que esa mujer... así con las pausas y todo... que esa mujer... que hace muchos años salió con él, que le dijo que se llamaba Esperanza, que eran dos amigas, que eran de Cádiz... Y el hombre dice que no tiene ni idea de lo que le está contando.
- Tócate los...
- Sí. No te lo pierdas. Dice que no sabe quién es esta mujer, que no tiene ni idea de la historia que le están contando y que él está casado y que no quiere saber nada de esa mujer, ni la conoce, ni nada.
- Pues vaya. El hombre vería a la mujer aquella y diría... a mí ahora me vas a venir con historias.
- No sé, pero se quedaron todos...
- Y la mujer, también, vaya ideas. Ahora que ya se había muerto el marido, quería probar con el marinero... no sabe nada. ¿Y al final cómo se llamaba la mujer?
- Pues no lo sé.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Miscelánea
Parece que está feo no decir nada del documental de Desechables que vimos el otro día. Pues muy bien, oiga. Como ya dije, yo de Desechables no tenía nada, no sabía nada... y ahora me pregunto por qué. Por que deberían tenerlo todo para que me gustaran y sin embargo no he tenido noticias de ellos. Es raro esto de la música. Grupos que, en teoría, son de tu cuerda, te son totalmente extraños y están ahí. Al lado. ¿Por qué? La historia de Desechables no es la de un grupo de éxito y quizás por eso se explica todo. A mí sólo me gusta lo que ya le gusta a todo el mundo. Y luego, si acaso, me hago el exquisito. Un documental muy guapo, inspirador, sobre un grupo que de sus limitaciones hizo virtud. Ya. Pero tenían una cantante que le puede a todos los vuestros con una mano solo. Grandiosa Tere. No me consigues divertir.
http://www.youtube.com/watch?v=1ymcPNeIO4E
Va, rápidamente. Igual de feo está no recordar otra vez la muerte de Lou Reed. El otro día, siempre es el otro día, me puse en casa el Loaded. En concreto el Fully Loaded. Hay ahí algunas canciones que merecen mucho la pena. Por ejemplo 'Train Round the Bend'. Una canción perfecta para los que no somos de campo. Devolvedme a la ciudad. Bien. Pero esta canción la hemos puesto muchas veces y ya vale. Pondremos otra también de este disco. Head held High. Una canción roquera, con Lou Reed gritando como todo un hombretón. En la versión del Fully Loaded la canción es más... clasicona, pero aquí está bastante mejor. Hay canciones que están mejor en un sitio que en otro. En fin. Una bonita canción de la Velvet Underground.
http://www.youtube.com/watch?v=HRhgReDQ2dg
En solitario, Lou Reed tiene canciones muy buenas también. Una que es un poco raruna, es la de Street hassle, que es larga como un día sin pan y que habla de... no tengo ni idea de lo que trata. El caso es que los Spacemen 3 tenían una canción que se llama Ode to Street hassle en la que calcan prácticamente lo que en la canción de Lou Reed hacían unas cuerdas. Los Spacemen 3 cuando querían, que era casi siempre, eran más la Velvet que la propia Velvet. Esta canción ocupó buena parte de mis pensamientos callejeros durante unos cuantos meses hace ya tiempo. Se te mete en la cabeza y ya no la sueltas durante meses. Los Spacemen 3 tenían canciones así. Lo que pasa es que los sobé tanto durante un tiempo que ahora me acuerdo poco de ellos. En esta canción vuelven a caminar con Jesús y eso siempre mola.
http://www.youtube.com/watch?v=PllqjVcmA4U
De todas las versiones que se han podido hacer de la Velvet, hay una de Derribos Arias que te roba el corazón. La canción de los que sabemos que no vamos a ganar. Hagamos lo que hagamos, pongamos lo que pongamos, tengamos lo que tengamos. Él sabe que no va a ganar. Pobre Cowboy. Él cree que es el mejor de todo el rodeo, pero él no sabe que... Pobre Cowboy Bill. Una canción que, si te llega, sabes que no vas a llegar. Él piensa que es fácil y que va a ganar, pero él no sabe que... Pobre Cowboy Bill. Un pedazo de canción que le deja a uno echo polvo. Aunque parezca una canción de coña, aunque los Derribos te los tomes a broma, a uno estas cosas le tocan la patata, la verdad.
http://www.youtube.com/watch?v=05UI8yEYU8I
Ayer fuimos a ver el documental Chulas Fronteras. Perfecto. Íbamos con algo de 'racança', que dicen por aquí, porque nos habían dicho que bueno, que sí, que bien, pero que... pero no, oigan, es un pedazo de documental. Con unos cancionazos que quitan el sentido. Aquí tenemos nada menos que a Flaco Jiménez intepretando El Mojado sin Licencia. En rigurosísimo directo para todos ustedes. Un documental sobre música tex-mex, un documental sobre mexicanos de una frontera de la otra, sobre la música popular, sobre la injusticia perenne. Nótese en esta canción el virtuosismo extremo de Flaco Jiménez y en esas notas que toca a veces que parece que se esté cayendo la canción en espiral. Y lo que mola ver a la gente bailando, feliz.
http://www.youtube.com/watch?v=YqBEQ0DpTKs
La última. Hoy nos toca ver el documental sobre Mr. Baker. El documental sobre la vida de Ginger Baker, que fuera batería de Cream y de más proyectos que se me escapan. El pelirrojo que tocaba como el mismo demonio. Aquí les tenemos en el concierto del Farewell, de 1968 tocando Politician. Politician no era suya, pero no creo que haya nadie que la haya tocado nunca así. Es una canción que se te abren los puntos. Tremenda. El trío calavera tocando como los dioses. Con Eric Clapton concentradito y notándose que le gusta lo que está tocando. Y ese batería, ese Ginger Baker que parece que está haciendo cosas raras con las baquetas y... está tocando. Nena, soy un político, entra conmigo al coche.
http://www.youtube.com/watch?v=vlvA0sMvnqo
Pues nada más. Que tengan un buen fin de semana y que disfruten el puente aquellos que lo tengan. Yo creo que me he constipado. Tanto rollo con el cambio de tiempo, pues me ha cazado pero bien cazado. Ale, buen finde.
http://www.youtube.com/watch?v=1ymcPNeIO4E
Va, rápidamente. Igual de feo está no recordar otra vez la muerte de Lou Reed. El otro día, siempre es el otro día, me puse en casa el Loaded. En concreto el Fully Loaded. Hay ahí algunas canciones que merecen mucho la pena. Por ejemplo 'Train Round the Bend'. Una canción perfecta para los que no somos de campo. Devolvedme a la ciudad. Bien. Pero esta canción la hemos puesto muchas veces y ya vale. Pondremos otra también de este disco. Head held High. Una canción roquera, con Lou Reed gritando como todo un hombretón. En la versión del Fully Loaded la canción es más... clasicona, pero aquí está bastante mejor. Hay canciones que están mejor en un sitio que en otro. En fin. Una bonita canción de la Velvet Underground.
http://www.youtube.com/watch?v=HRhgReDQ2dg
En solitario, Lou Reed tiene canciones muy buenas también. Una que es un poco raruna, es la de Street hassle, que es larga como un día sin pan y que habla de... no tengo ni idea de lo que trata. El caso es que los Spacemen 3 tenían una canción que se llama Ode to Street hassle en la que calcan prácticamente lo que en la canción de Lou Reed hacían unas cuerdas. Los Spacemen 3 cuando querían, que era casi siempre, eran más la Velvet que la propia Velvet. Esta canción ocupó buena parte de mis pensamientos callejeros durante unos cuantos meses hace ya tiempo. Se te mete en la cabeza y ya no la sueltas durante meses. Los Spacemen 3 tenían canciones así. Lo que pasa es que los sobé tanto durante un tiempo que ahora me acuerdo poco de ellos. En esta canción vuelven a caminar con Jesús y eso siempre mola.
http://www.youtube.com/watch?v=PllqjVcmA4U
De todas las versiones que se han podido hacer de la Velvet, hay una de Derribos Arias que te roba el corazón. La canción de los que sabemos que no vamos a ganar. Hagamos lo que hagamos, pongamos lo que pongamos, tengamos lo que tengamos. Él sabe que no va a ganar. Pobre Cowboy. Él cree que es el mejor de todo el rodeo, pero él no sabe que... Pobre Cowboy Bill. Una canción que, si te llega, sabes que no vas a llegar. Él piensa que es fácil y que va a ganar, pero él no sabe que... Pobre Cowboy Bill. Un pedazo de canción que le deja a uno echo polvo. Aunque parezca una canción de coña, aunque los Derribos te los tomes a broma, a uno estas cosas le tocan la patata, la verdad.
http://www.youtube.com/watch?v=05UI8yEYU8I
Ayer fuimos a ver el documental Chulas Fronteras. Perfecto. Íbamos con algo de 'racança', que dicen por aquí, porque nos habían dicho que bueno, que sí, que bien, pero que... pero no, oigan, es un pedazo de documental. Con unos cancionazos que quitan el sentido. Aquí tenemos nada menos que a Flaco Jiménez intepretando El Mojado sin Licencia. En rigurosísimo directo para todos ustedes. Un documental sobre música tex-mex, un documental sobre mexicanos de una frontera de la otra, sobre la música popular, sobre la injusticia perenne. Nótese en esta canción el virtuosismo extremo de Flaco Jiménez y en esas notas que toca a veces que parece que se esté cayendo la canción en espiral. Y lo que mola ver a la gente bailando, feliz.
http://www.youtube.com/watch?v=YqBEQ0DpTKs
La última. Hoy nos toca ver el documental sobre Mr. Baker. El documental sobre la vida de Ginger Baker, que fuera batería de Cream y de más proyectos que se me escapan. El pelirrojo que tocaba como el mismo demonio. Aquí les tenemos en el concierto del Farewell, de 1968 tocando Politician. Politician no era suya, pero no creo que haya nadie que la haya tocado nunca así. Es una canción que se te abren los puntos. Tremenda. El trío calavera tocando como los dioses. Con Eric Clapton concentradito y notándose que le gusta lo que está tocando. Y ese batería, ese Ginger Baker que parece que está haciendo cosas raras con las baquetas y... está tocando. Nena, soy un político, entra conmigo al coche.
http://www.youtube.com/watch?v=vlvA0sMvnqo
Pues nada más. Que tengan un buen fin de semana y que disfruten el puente aquellos que lo tengan. Yo creo que me he constipado. Tanto rollo con el cambio de tiempo, pues me ha cazado pero bien cazado. Ale, buen finde.
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