miércoles, 13 de mayo de 2015

El día más feliz de la historia de la Humanidad

Hay días que no, pero hay días que sí. Recogemos un texto, casi a salto de mata y porque nos ha llamado mucho, mucho la atención que alguien haya conseguido registrar un momento así y que haya pasado tan desapercibido. En fin.
'Reunidos en la ciudad de Jerber los integrantes del Consejo Mundial de Expertos en Cosas Bonitas* con el único objeto de dilucidar de una vez para siempre, cuál es el momento en el que la HUmanidad ha alcanzado en su conjunto el grado máximo de felicidad y de comunión completa con el Cosmos, se produjeron intensos debates que no llegaron, como ya podemos columbrar, a ningún puerto, ni bueno ni malo. Los testimonios y las pruebas, algunas muy convincentes y otras más o menos sacadas de la manga, se iban sucediendo y ninguno de los integrantes del Consejo Mundial conseguía convencer a sus homólogos sobre qué y cuándo y en qué consistía. Uno de los integrantes de dicho Consejo era un miembro díscolo del mismo. Ernie Third llevaba una vida algo extraña. Sí que era miembro del Consejo, pero no había renovado el carnet, había dejado prácticamente de acudir a las reuniones, se le veía muy poco, andaba siempre perdido, estaba en otros asuntos. Algunos miembros del Consejo no dudaban en reclamar su expulsión. Otros, esperaban una explicación de Ernie Third, porque le seguían teniendo en cierta estima. Sea como sea, aquel día, enterado del asunto que se trataba, Ernie Third acudió a Jerber para contar su caso y proclamar a todas luces que él, y sólo él, tenía la solución al dilema presentado. Que no era tal dilema, que era un reto y un asunto y los asuntos y los retos se arreglan de maneras, a veces, insospechadas. Así contó Ernie Thrid lo que contó 'sin duda, no pestañeo ni esto, miren mi cara porque es la misma cara que tenía entonces y muchos se sorprenden, todos la verdad, cuando me ven llegar a los sitios, porque es la misma cara que mantengo y aunque a vosotros, infelices, os llegara la ola unos instantes, a mí me dura. Y no es que me dure porque me diera fuerte, si no que vivo en la felicidad más enorme que ser humano pueda vivir. Porque yo lo ví y yo lo sentí. Eso es lo que pasa. Que estaba allí mismo. Y lo recibí todo. Y si acaso alguien tuviera dudas de lo que esto significa, aquí estoy para volverlo a contar. Porque contarlo no es vivirlo, claro. Eso lo sabe todo el mundo, pero contarlo es ser feliz otra vez. Porque yo soy feliz desde entonces y esa felicidad ya no se lleva, es una felicidad de otro tiempo, que les pasa a otros. Otros que son diferentes de nosotros y ya no están en este plano, no son de carne y hueso. Soy una persona que ya no es la que era. A veces pienso que tampoco estoy en mi carne ni en mi hueso, desde ese mismo día. Es el día más feliz de la historia de la Humanidad. Y se lo cuento otra vez si quieren, porque no sé si lo he contado ya, porque en mi cabeza está siempre ese momento y a veces hablo sólo y no sé si lo cuento o no lo cuento. Lo cuento ahora. En forma oral. Y cierro los ojos y aún lo veo. Yo la ví bajarse del tren. Yo sabía que vendría en tren. Lo sabía. Pero no me imaginaba que podría ser así. Podía adivinar, así como si lo soñase, que podría ser así de maravilloso. Pero no así. Maravilloso. Esa palabra. Palabras que yo antes no decía y ahora voy soltando. Palabras que ella dice. No me doy cuenta. O sí. Decir sus palabras es otra vez verla bajar del tren. Ella bajando del tren y riéndose. Ese momento. Ese momento es el momento. El momento en el que ella se baja del tren y me ve en el andén y se alegra de verme. Ojo. Ese es el momento. Ese. Anoten. Ese momento en el que ella, baja del tren, salta el escalón, va avanzando por el andén, con la risa esa que tiene cuando se ríe y está contenta y viene hacia mí y se alegra de verme. Es ese el momento. Si lo revivo muy fuerte, puede ser que noten que algo pasa. Siempre pasa. A mí me está pasando ahora. Es acordarme de ese momento, a veces, siempre, es acordarme de la risa esa que tiene y cuesta discernir si ese es realmente el momento más feliz de la historia de la Humanidad, porque puede ser que sea ahora mismo otra vez. No puede serlo, claro, porque ella no está aquí ahora, pero sí que está presente el recuerdo de su risa. Una risa y una sonrisa. Siempre presente. Debería verla todo el mundo reirse. Yo he visto esa risa en el andén viniendo hacia donde yo estaba y yo no recuerdo si caminaba yo hacia ella o no. Desde ese día ya no hay otra cosa. Suena espeluznante, amigos, pero no hay nada más. Es esa risa. Intentar que no pierda esa risa, nunca. Hay días en los que yo me pierdo. La risa. Ese momento. Verla, radiante, feliz, bajarse del tren, riéndose, contenta porque estaba allí. Eso. La risa. Hagan lo posible porque esa risa no se vaya. Porque dudo bastante que esto, todo esto, el tinglado este que llamamos universo o mundo o lo que quiera que sea, pueda avanzar lo más mínimo sin el concurso, sin el recuerdo, sin lo que sea, de su risa. De ella. Que esté contenta, que esté feliz, porque sin eso esto no va a ninguna parte. Yo lo intento, lo intento de verdad. Hagan algo por esa risa. Ya sé que lo hacen, pero que no se les olvide. Sin esa risa, no hay nada. Qué feliz. Qué feliz, madre'. Y Ernie Thrid abandonó la estancia y no esperó a que nadie dijera nada, porque como dice la placa que recoge aquel día, el día más feliz de la historia de la Humanidad, ya estaba designado y el Consejo Mundial de Expertos en Cosas Bonitas sufrió muchos cambios. Muchos cambios. Y se dedicaron a buscar maneras de preservar la risa de aquella que una vez Ernie Thrid vio bajarse del tren. Con esa risa.'

Perdón por el retraso, A. Cinco días después. Feliz 8 de mayo. 

Gracias, Rayo Volador

Del manuscrito de Le Zi.
Un día, de hace mucho tiempo. Puede ser que la presentación no sea correcta. Hace mucho tiempo, ocurrió que un día. Una vez. Mejor empezar por una vez. Una vez, hace mucho tiempo. Alguien fue a un lugar y se encontró con que ya había alguien que había estado allí. Tuvo una sensación extraña. En ese lugar ya existían personas y estas personas construyeron edificios y cocinaban alimentos. Esas personas tenían idiomas y costumbres. Esas personas ya existían y cuando ese alguien fue a ese lugar, aún sabiendo que en ese lugar ya había gente y que él no era, ni mucho menos, especial, otro alguien ya había estado allí. Ese alguien había dejado huella, porque se había decretado, según le contaron, que no había nadie más. A este alguien que visitaba el lugar, le pareció desmedido que alguien que hubiera estado allí antes tuviera tanto poder como para borrar de la mente de esos habitantes de ese lugar la posibilidad de que nadie más pudiera quedar en su recuerdo. Él mismo, sería olvidado. Nunca estuviste allí. Porque otro alguien ya estuvo. Y como ese alguien, no habrá nadie nunca jamás. Intentó este primer alguien averiguar quién era ese primer alguien y último alguien que les visitó y que tan fuerte impresión les causó. Una joven del lugar, se acercó al personaje en cuestión y le contó que no era de allí, que venía de lejos, que se hacía llamar Rayo Volador y que sabían que volvería, no a redimirles de nada, no a salvarles de algo, ellos estaban bien. Simplemente volvería a verles, a preguntar, a dormir en una cama dura, a comer su comida, a reirse y a enfadarse. A estar. Sólo con eso. Todos convinieron que la visita del Rayo Volador había sido trascendente. Nadie más podría llegar a igualar eso. El primer alguien, asintió y se marchó entendiendo que, algo tenía que tener Rayo Volador para ser tan importante. Y decidió dedicar sus días a encontrarla. En el lugar le dijeron 'no eres el primero, pero si la ves, dale las gracias'. Al salir del lugar, alguien había escrito 'gracias, Rayo Volador'.

Feliz día YPRH.

martes, 12 de mayo de 2015

Campaña electoral. Día 5. Colgaba carteles, riapitá

La amenaza fantasma. Búscate un hombre que te quiera, no que me quiera a mí, o que te quiera a ti. Aquí, amenazando. Aquí delante mismo. Vamos a ver cómo explicamos el día de hoy. Tema crema para la cara. No llevo crema para la cara y me estoy poniendo como el desto. Pero colorado y chungo de la cara. ¿Quieres nivea? No. Estoy aquí con los colegas y toda la movida y no quiero ponerme crema en la cara porque como comprenderás estoy luchando por la clase trabajadora y no estoy por ponerme crema en la cara, que no es de freedom fighter. Va. Empecemos. La historia comienza por el barrio Llatí. Un sol, de mil demonios. Pero sol, sol. Como hace mucho sol, me doy una vuelta buscando las sombras por el barrio. Doy la vuelta a la manzana. Quiere un papelito, vol un paperet. Indistintamente en dos idiomas. Hoy esto no va a ser tan gracioso como ayer, porque todos los días no está uno como un cascabelito. Todos los días, no. Doy la vuelta a la manzana y en los bares del latino me miran como si fuera un expedicionario británico de excursión por Bhután. Extranjero. No me llames extranjero, que yo he nacido andaluz. Y todo el que nace en el Sur, tiene el nosequé en el cuerpo que no lo sabes ni tú. Eso, naturalmente no sale en la letra, pero va por ahí. En el primer bar, división de opiniones, en el segundo bar, en el de la bandera del toro y las bufandas del Betis y el Sevilla. Iba yo a hacer alguna broma con el tema de Sevilla y tal y no me han mirado siquiera. En fin. Territorio hostil. Y mira que yo soy del betis y del sevilla. Pero a tope. Bueno, que me desvío. Que ha sido todo muy bonito y hemos repartido globos y otros esta tarde habrán repartido chocolate y será todo maravilloso con la vieja política de los chocolates y las movidas. Nuestros globos no llevan ni logo. Escuchar inglés en la plaza de la Vila. Amigo, qué cosa. Sigo. Chocolatada, comida popular, la vieja política, los círculos, tenemos miles de personas en internet que... chocolate. Fantástico. Es lo que tiene imitar. Nosotros nos hemos quedado cortos, copón. Más morro le hubiéramos echado. Como hoy la cosa iba larga, en clase he decidido hacer un cuestionario sobre spots electorales. El nuestro, bien. El de Som, aburre. El de Psc del dron, cansa. He dicho lo de Kansas City y lo han pillado y se han reído y todo es maravilloso. Público difícil. Nos dicen que todos los anuncios electorales se parecen, que todos dicen más o menos lo mismo. Hemos visto uno de la Cup de Mataró y han flipado. Que vaya chusco, que para ser de la Cup... en fin. Les ha molado el del Collboni, pero no el del runrún, a la que le ha gustado el del runrún es porque no conocía a Ada. Y el Ardor. El de Ciutadans, ni se lo han mirado. Bueno, pues eso. Que hacer vídeos así en plan, hoy estamos con la educación pues no le interesa a nadie, y que se han aburrido dos veces en dos minutos. Caramba. A casa otra vez. No, a casa no, a encartelar. Encartelar. Si quieres saber quién trae el agua, derrámala. Compañeros, qué tal, por aquí pegando, venga. Que tranquilos, que no pasa nada, que estamos dando una vuelta. Pero que ahora volvemos que tenemos que mirar una cosa. Compañeros. Gracias. Venga. En fin, Que ha habido riesgo de morir. Ya está. Que no hace falta que me digáis nada, que ya lo sé yo. Que no sé colgar, que no sé encolar, que no sé ni pegar un sello y me dejáis coger una escoba. No miréis los pirulís de l'alternativa y tomároslo con humor.
Y bueno. Que hoy ya está bien todo. Aquí, amenazando el Ajuntament desde el... bah, no digamos desde donde, que la gente es muy susceptible.
Mañana a ver qué nos inventamos. Ah, el tema. Que si hay encuestas. Que si hay cosas así como para... que si estamos desinflados o estamos inflados. Que si el descapotable de Som, que si... yo que sé. Tenemos chapas. Si queréis. Chapas guapas. En la carpa. Mañana en Vilaseca y Enamorats, esté eso donde esté.
Ah, sí, que los vídeos largos es de poco dinero, que los caros son los cortos. Por saberlo.

lunes, 11 de mayo de 2015

Campaña electoral. Días 1, 2, 3 y 4.

¿Se acuerdan de este blog? ¿Se acuerdan de cuando yo escribía en este blog? ¿Se acuerdan de cuando yo tenía un blog que no decía nada especial pero que actualizaba cada día y que...? ¿Se acuerdan? ¿De este blog? Hiciera frío, calor, lluvia, estuviera fuera o dentro, daba igual. Yo actualizaba y escribía en este blog. Cada día de una cosa, o de la misma. Daba igual. ¿Se acuerdan?
Campaña electoral. Tu primer viaje, tus primeros aplausos, tu primera condena a muerte... esta canción la cantaba yo cuando iba al bar rey y con los colegas hacíamos el payaso. Tanto. Tanto hacíamos el payaso. Ahora voy y soy un candidato. Estoy en las listas y hago campaña electoral. Una cosa no es nosequé con la otra. He perdido mucha práctica escribiendo, llevo desde el jueves sin hacer lo que solía hacer. No me salen las palabras. The words get stuck in my throat. Contestar con canciones. Eso molaría. Hablar solo con las letras de las canciones. Eso estaría de narices. De hecho creo que ya lo hago. Hola. Soy una pistola. Vamos a hacer una cosa, vamos a empezar a contar más o menos lo que ha ido pasando estos días de campaña y así mato el deseo de escribir algo.
Primer día, primera noche mejor dicho, colgada de carteles, descolgada de carteles, carteles con la cara de la Sevilla, carteles con los del Río. El niño de la... el Ian Dury de los carteles de L'Alternativa. Qué oportunidad perdida de dar el salto a la fama, compañeros, qué mal. Qué daño. ¿Porqué me dejáis salir en las fotos? ¿Porqué no salieron sólo los cinco primeros? No, no, que salgan ocho. El ocho. El de la postura rara. ¿Qué le pasa a ese de la esquina? ¿Qué hace? Nada. Otra oportunidad perdida. De nuevo. A puerta vacía. Que no costaba nada quedarse quieto, normal. Salir en la foto. Va, venga, no pasa nada. Se descubre el cartel, oh, oh, qué guapa, madre del amor hermoso. Pero guapa guapa. Pero salgo muy seria, pero sales muy guapa. Esta es la pelea durante estos cuatro días. Salgo muy seria, sales muy seria, sales muy guapa, sales como tú eres sin reirte con la boca llena de dientes, pues eso. Pero es que reír por reír, pues para qué. O no salir en la foto y que salga toda la tropa y más tropa que no viene a cuento, pero que sale porque somos todos la tropa y nos llevamos de narices en esta foto. Bueno. Riéndonos. Salimos a colgar carteles la primera noche. Colgamos carteles un primer destacamento. De narices. En nuestra cara los de Ciu nos tapan unos pocos. De buen rollo. Nosotros somos unos seres angelicales, buenos de una naturaleza buena que la virgen qué buenos somos y no tapamos ningún cartel de nadie, porque los que tapamos con casi de los nuestros y... es que somos muy graciosos. Ese es nuestro valor añadido. Nuestra candidatura es la candidatura de la gente graciosa. De izquierdas. Y graciosa. Principalmente porque estoy yo, que soy un gracioso pero gracioso. De los que hacen reír mucho. Hago reir tanto que se ríen en los carteles de los demás. Rebajas en Hipercor. Me he leído el blog de elgelidotolya y me estoy partiendo la caja con los colegas en el cartel. Rebajas en Mayoral. Qué risa. A las dos de la mañana volvemos a casa y por la plaza de la Vila vemos el primer cartel ya en el suelo. Lo volvemos a pegar. A dormir. Al día siguiente, a la carpa. Que no haya un segundo de descanso ya nunca más, por favor. No recuerdo el viernes por la mañana. No recuerdo nada del viernes. Sólo recuerdo que por la tarde hubo un acto muy guapo, que nos salió todo de narices, que vino el Mena, el Herrera, que el Xavi y la Alex hablaron como dioses del Senado Romano o algo así como de otro tiempo y que luego nos fuimos a cenar con los compas a las Tres Hermanas que ponen unos pinchos muy buenos. Y yo también sé hacer crítica gastronómica y hablar de sitios guapos. Gente guapa. En los carteles. Todos sois icveuia, los carteles andan llenos de icveuia. Contamos los que han sido de la coali, los que han sido de la cjc, del psuc, etc. y nos salen por lo menos dos candidaturas. Para no contar una mierda, no veas si estamos solicitados. Gente guapa haciendo cosas molonas. A veces vemos carteles que nos parecen un fake. Vemos ya el sábado, mientras vamos el comando 'pausa' a poner plafones con la cara de la Alex, el bus del pp de Badalona con el lema Limpiando Badalona. Parece un fake. Parece mentira. Cuando ví el cartel del partido mayoritario con la tropa partiéndose y tal, pensé que también era un fake. Pero no. Era real. Nosotros somos los socialistas. Gente guapa, marcando, de buen sonreír, con buen tipo, pelazos, riéndose, viviendo la vida, disfrutando del Estado del Bienestar, disfrutando de lo bueno y sano que tiene estar juntos, porque somos amigos y lo estamos pasando muy bien aquí. Gracias a la vida, que me ha dado tanto. Estoy muy contento, de que me hayas invitado, a pasar la tarde a tu casa. Dame la mano, hermano, americano. Contestando con canciones. Qué risa. Pero no siempre hay risas en la casa de la felicidad. Hay una trastienda en la que se cocina todo. Entre bocatas. Entre palmas y alegría, cantaban los Iron Maiden. Seguimos adelante. Sábado a mediodía, poniendo carteles. Yo también soy socialista. Lo sabe todo el mundo. Yo soy un socialdemócrata convencido. Y os lo demuestro cuando queráis. Número ocho, socialista. Ponerlo así. Nosotros somos los socialistas. Nosotros somos los zíngaros. Enamorado de Varsovia. Brillan los fusiles. El sábado por la tarde vamos a comer con la Estefi. Tremenda mujer. Nosotros somos los socialistas. Nosotros somos Ada Colau. Lo introduzco aquí como tema de campaña. Si quieres votar Ada Colau, es decir, hacer como si votases a los de la Ada Colau en Barcelona que están ahí ahí para ganar, tienes que votar aquí a esta pobre gente de la gentdesquerres de icveuiagramenet. Eso es así. Los demás, no son nosotros. Los demás, no son Ada Colau. Miren las papeletas. Lo pone. De verdad. Fíjense. Hemos metido otro gol. Gol de Señor. Un abrazo compañeros, gracias por la difusión. Pablo Iglesias, fundador. Nosotros también somos los socialistas. Estoy en vena. Soy el gracioso de las listas. El único e incomparable payaso fofó de las listas.
Sábado por la tarde, los políticos hacemos cola en la Nit de las Tapas. Noche de las Tapas. Un éxito, la verdad. Pero en la calle hace frío y yo me he levantado a las quinientas y he estado llevando la escalera por Santa Coloma del Monomé y me pesa hasta el alma. Circunvalación, Alameda, el copón y los apóstoles. Uf. Domingo. Diada de l'Ensenyament. La compañera Larroya lee el discurso, hay que ir a saludar. Estamos en campaña, copón. Que se note. En Santa Coloma, no en Sabadell, aquí. Qué alegría me dijeron, vamos a la casa del Señor. Vamos a ver cómo los niños se ponen perdidos de pintura. Vamos a ver el halo en el cielo. Ostia, la foto del halo en el cielo. Espera a ver. No la tengo. -Creo que me he fumigado todas las fotos del whatsapp. Eso que tiene no querer hacer una cosa por si la haces y pasa. Y pasa.
¿Dónde iba? Por el domingo. Muy cansado. Muy cansado. Muy cansado para discutir, para hablar, no tengo ganas de nada, porque yo de verdad os lo digo amigos y hermanos en Cristo, que no soy una persona de hablar ni de discutir. De verdad. Me conoce la gente y sabe que no soy de meterme en nada ni de hablar mucho y que el secreto de mi éxito es simplemente el saber estar. Eso. Saber estar. Una persona con sus buenas tardes, sus buenos días, su qué tal y qué me cuentas y te escucho y si me preguntas yo te digo que de puta madre todo, nen, que esto va viento en popa. De verdad. Compañero. Pero así te lo digo. Qué tarde noche, amigos. Qué confesiones. Qué revelaciones. Qué rovellones. Qué pasa por la calle. Nada, no pasa ná. Yo también he sido un ser humano de izquierdas. Yo, antes de ser socialista, fui como vosotros y tuve posters de Kortatu en casa. Y... pero ya no. Porque soy una persona que evoluciona. Y mañana aquí y pasado muriéndome de risa en un cartel, en plan, me lo estoy pasando tan de puta madre aquí en el anuncio del plan de pensiones del Banco de Bilbao que... la virgen. Para casa molestando y lo noto y pido perdón y ya me voy, compañero brigadista internacional, compañero, me voy. Si no aguantas una broma, de verdad, qué cara. Qué sueño, padre. Porque hoy ha sido de nariz colorada, de carpa, de mercado, de ir a repartir, de sonreír, de reír, de ir a una entrevista con dos periodistas incisivas y muy apañadas, y que lo diga yo tiene mérito, que sé reconocer a los buenos profesionales cuando... soy la ostia, de verdad. Los socialistas tienen bolsas. Los socialistas tienen globos. Nosotros tenemos unos globos verdes en los que no pone nada. Nos sobra la leyenda y el logo y todo. Verde. Y ya sabéis vosotros qué. El verde. Yo. El verde. Yo. El verde. Yo. Josep Ramon Aragó. Soy... de verdad, que si me conociérais mejor, necesitaríamos un día de unas 55 horas o así para dar a basto. Soy genial. Mira qué brazo tengo. Nada, no tengo brazo ni tengo nada. Entrevistaza, un nuevo éxito del equipo de la gentdesquerres que estamos que lo petamos. Pero petarlo de verdad.
Oye, en serio. Que estamos ahí pero al límite. Mañana vamos al Llatí y a la Guinardera y luego...
Esto es el no parar. Amigo. No dejes de hablarme, te necesito. Keith Moon se encuentra con John Lennon en una fiesta y Lennon es tan molón. Joder.
Mañana más.

jueves, 7 de mayo de 2015

El entusiasmo y el servicio

Remarcable testimonio del que fuera emperador de Fresitia, Frenando III el Entusiasta, sobre cómo percibimos qué y, si lo hacemos, cómo y cuánto. El texto está incluido en las memorias del mismo emperador, tituladas 'Crónica de la peripecia de una persona que hizo lo que pudo'.
'Decir que fue por iniciativa personal, sería mentir y servidor no puede mentir porque a ojos de Dios, lo último que puede hacer una persona de bien es decir mentiras y engañar. Engañar y no decir quién es uno o a quien sirve. Yo sirvo a Dios. Sería injusto decir que sirvo a Dios si no lo hiciera, pero no es cierto. Sirvo a Dios. Otros no pueden decirlo. Yo sí. Últimamente estoy muy sensible con este dilema del servicio. Me hago mayor y en el fin de mis días mi cabeza se ocupa de asuntos que no tienen pies ni cabeza, quizás. A quién servir. Porqué servir a alguien a quien no crees. Servir una idea que no es la tuya. Yo, por ejemplo, y sin querer parecer pretencioso ni nada de eso, siempre serví a Dios. Lo tuve claro y claro lo tengo todavía. Sirvo a Dios. Otros, diciendo servir a Dios, en realidad servían a otros ideales y no digo que no fueran legítimos, pero no eran los que decían servir o los que su corazón anhelase realmente. Servir a una patria, a una nación, con el corazón en la mano, no digo que no sea algo loable y juicioso, pero esconder ese amor y a esa patria en pos de un beneficio material que no tiene que ver tanto con el... envejezco y mi senectud se nota en que hablo y hablo, de manera totalmente despreocupada y sin tener en cuenta si se me escucha o no. Proseguiré con mi relato, que creo que iba diciendo que mis ejércitos acababan de conquistar la ciudad de Turgentia y debatíamos, mi estado mayor y yo, si proseguir con la campaña o bien retirarnos y esperar a que el invierno pasara. Yo, que todavía no era conocido como El entusiasta, quizás impulsado por las ganas de agradar a una mujer importante que mucho me inspiraba y que no era otra que mi santa madre, decidí seguir hacia delante. Y así, en una serie de ataques con cierto aire de desesperación por hacer y destruir a la vez (si algún corrector de textos puede hacer algo con esta frase última frase, doy mi imperial permiso para que la modifique), terminamos de hacernos con el reino vecino de Kiwia. Y de Kiwia, sin que nos diera ni un poco de pereza, pasamos a Orangia. Y de Orangia a Peria. Y antes de que llegase la primavera, con sus flores y su buen tiempo, ya estábamos en posesión de toda una serie de reinos y principados que nos aseguraban riqueza y sustento. Bien satisfechos con el trabajo realizado, y con la conciencia de haber servido a Dios en todo momento, dado que esos reinos estaban ocupados por infieles que o no servían a Dios o a mi imperial parecer no lo servían como debieran, nos dirigimos de nuevo a nuestra capital Palombia a disfrutar de las mieles del triunfo. Allí me recibió mi santa madre, en palacio, en una ceremonia austera que me hizo sospechar algo. Mi madre, mi santa madre, me saludó, hizo una reverencia ante una sala llena de nobles, embajadores, representantes de los países vencidos, naciones lejanas que enviaron... me saludó y me dijo 'algo te pasa, que haces las cosas por hacerlas, como por encargo, algo te pasa'. Y a una madre no se la puede engañar.'

miércoles, 6 de mayo de 2015

El profesor de Ciencia Política y Comunicación Política por la Universidad de Grünefreund, Nadio Teins, analiza el segundo debate televisivo entre Cabezas de Lista a las elecciones municipales del 24 de mayo de este mismo año

Se aficiona uno a cada cosa... bueno, que como estoy que no paro y si eso otro día os cuento que de verdad que llevo una vida que ya la quisiera para sí... bueno, que no sé. No me puedo concentrar ni para escribir un par de líneas. Que he vuelto a coger la crónica del debate televisivo que el profesor de Ciencia Política y Comunicación Política por la Universidad de Grünefreund, Nadio Teins ha realizado para 'El Mercurio de Safaretjos'. Este me lo he leído entero y la verdad es que los diarios locales tienen un valor tremendo a la hora de ir a buscar a gente para escribir. En fin.
'Quisiera comenzar, bueno, de hecho voy a comenzar, recordando unas palabras de mi buen amigo, el profesor de la Universidad de Moiño, Xosé Pedrito Barrantes, en torno al carácter de los gallegos, que puede que no vengan muy a cuento, pero que ayer me saltaron al rostro como si fueran agua fresca del avellano. Dice así mi buen amigo Barrantes 'los gallegos somos personas que somos difíciles de encuadrar dentro de un ámbito concreto'. Yo estoy muy de acuerdo con esto y diría más, pero no es este el sentido del texto, ya que hoy tengo un encargo y este encargo no lo voy a cumplir. Digo lo siguiente. El director del Mercurio solicitó de mí una opinión favorable a la candidata de la formación filocomunista Gente de la Izquierda. Yo, incorruptible y totalmente ajeno, como saben, al universo femenino que me impide de todas todas manifestarme en torno a lo que mujer o fémina diga o piense, me negué en redondo a someterme a las peticiones del director. No y mil veces no, dije. Lo tengo grabado. Y con este firme propósito vi ayer el debate. Sí que he de decir que, por seguir creciendo como profesional y como persona, he consultado revistas y publicaciones, incluso varios libros en los que se analiza la psicología femenina, con tal de poder, al menos, dar otra visión del asunto que nos concierne. Insisto, nada más lejos que someterme a presiones ni a componendas. Lo hago y lo haré siempre que el saber y el anhelo de más conocimiento me alcance. Y nada más. El debate de ayer giraba en torno a dos temas bien complejos pero de fácil resumen: urbanismo y educación. Cambios. El moderador ya no era el mismo, que lo sustituyó una joven profesional de la comunicación que mostraba ademanes pausados, calmosa actitud y una manifiesta predisposición al laissez faire, que la honraba. En ocasiones, su presencia parecía que no fuera necesaria, lo que es lo mejor que se puede decir de un árbitro. No entraré, como ya se imaginarán en consideracines programáticas. Y no puedo, porque me veo en la necesidad de abrir mi corazón. Enamorado estoy. Perdidamente. Mi buen amigo, el doctor en ciencias de la Salud por la Universidad de Nebrija Facundo Cundemann siempre tiene a bien recordar unas palabras del poeta Desidio que decía 'el amor sabes cuando llega y a veces llega y tú no quieres y es así'. Sevilla. El acento sevillano, el deje andaluz, me turba desde que yo hiciera en tiempos remotos unos retiros espirituales en la Alpujarra granadina, y la candidata que no sé ahora si es filocomunista o de izquierdas o patrona de la virgen de... me da lo mismo, me enamoró con su arte y salero andaluz, con sus palabras graciosas y su donaire herencia de lo moruno y gitano. Es por eso que hoy vengo a verte, sevillista seré hasta la muerte. La giralda se pone orgullosa de ver a su Sevilla en el Sánchez Pizjuan. Palabras que me salen del corazón, palabras que son sinceras. Palabras que no tienen que ver más que con el sentimiento que me produce escuchar a una persona entonar con ese gracejo andaluz lo que quiera que dijera. ¿Qué dijo? No lo sé. Se me enturbió el espíritu y se me nubló el entendimiento. Todo al garete. Del resto de intervenciones, datos, malas caras, gesto contrahecho, personas que se van encogiendo a medida que va avanzando el debate, personas que tienen un discurso muy bien escrito pero muy mal interpretado. Tan sólo quisiera hacer una consideración sobre la no presencia de los cabezas de lista, hecho que no interfiere de ninguna manera en mi crónica, pero que me da que pensar sobre la pertinencia de los procesos de elección de cabezas de lista. Es decir. ¿Sirve para algo un proceso de elección de un representante si luego ese representante no va a aparecer cuando se le demanda porque tiene otro compomiso? Considero que no. Ya que los valerosos representantes de las formaciones que no enviaron a sus cabezas de cartel, hicieron un gran papel, papel. Papel. Escrito en el papel quedan los recuerdos de una noche en la que Andalucía entera se encarnó en las palabras de una candidata joven y de ecosocialistas modos. Andalucía en su verbo, Andalucía en su donaire. Andalucía. Ejemplo de sevillanía. Ole ole, betis ole. Insisto. Poca cosa más. Galicia, gente diversa. O muy moderna y muy capaz o bien 'familias no nacionales', concepto peliagudo ya que yo no soy de aquí directamente y me siento aludido, aunque como me lavo regularmente, debo estar a salvo de... quién sabe. Por lo demás, datos, proyectos, zonas de aparcamiento, una radio que nadie supo a qué venía, la palabra mierda que aparece por primera vez en un debate, trilinguismo, datos, rogativas a la Unión Europea, solicitudes de ayudas en base a proyectos que 'no hace falta que nos pongamos tan así que esto es sólo para pedir pasta joder, que os ponéis como motos y no tenéis ni puta idea, ostia ya', miradas al tendido para comprobar si la faena ha tenido éxito, papel, el papel, bueno, ehm, bueno, ehm, los sustitutos de los sustitutos, caras largas, caras tristes, encogimiento. Y Sevilla. Qué arte. Qué buen jamón el de Huelva y qué gracia hablando los de Cádiz. El mar, la rumba, ole betis ole. No sé. Se me confunde todo en la memoria y no sé cómo he de concluir este relato que he iniciado recordando que Galicia tiene de todo también. Del resto, no sabría qué decir. Datos y la sensación de que el tercer debate sí que sí que no me lo pienso perder porque yo quiero escuchar más ese acento andaluz de la candidata de la izquierda sevillana y comprobar hasta qué punto desconozco más datos lanzados como si fueran latigazos que fuertemente se clavan en mi espalda. Qué recuerdos. Espero señor director que este texto responda de alguna manera a sus reclamos, muy agradecido quedo de usted y le rogaría que un polo de la talla S quizás me vendría también muy bien.'

lunes, 4 de mayo de 2015

Felices 140 - Gracia Querejeta

Hacer una película no debe ser fácil. Yo no he hecho nunca ninguna película y creo que no haré ninguna jamás y por eso respeto mucho a la gente que hace películas. Ahora bien, una cosa no quita la otra. La otra es que cuando una película está mal, pues se dice y punto. Hacía mucho, pero mucho, que no iba al cine y finalmente me decidí por Felices 140 porque vi el trailer en las noticias, que tenía buen reparto, que la historia podía estar bien. La directora era Gracia Querejeta, pero no le dí importancia. Por lo que entendí en el trailer, en la noticia de la Sexta, en las entrevistas con los actores, parecía una película divertida. Si. Eso pensé yo. Una vez que empiezo a decidirme por esta película, me miro dónde la dan y evito... pero no lo puedo evitar. Un comentario en una de las webs donde ves la cartelera me dice que 'Gracia Querejeta no da con el tono de la película'.
Gracia Querejeta es una directora especializada en películas de tono bajo, no diré triste, pero son películas a las que, a ver, no vas a echarte unas risas. Bueno. Cuando leo el comentario citado, pienso, ojo, así que es una comedia y Querejeta no ha dado en el clavo. Mmm.
Maribel Verdú es una veterinaria a la que le ha pasado algo por su cumpleaños e invita a sus amigos y familiares a una estancia en un casoplón en las Canarias. Allí los tiene. El exnovio con su nueva pareja, su hermana y el cuñado abogado listón, una pareja de amiguetes que tienen un restaurante, el sobrino de ella hijo de la hermana y el cuñado abogado listón, y un amigo ricacho que ahí está. Ya está. Llegan y uno dice, bueno, a ver cuando empieza la comedia. El tema está en que a ella le han tocado 140 millones de ebros y deja a todo el mundo picueto. Ahí va la ostia, vaya pastizal. Bueno. Pues no va a ser una comedia, esto va a ser otra cosa. ¿Qué cosa? Es en ese momento, cuando mi acompañante empieza a decir 'esta peli es rara'. O bien 'esta peli está mal'. Porque el tono falla. Es verdad. La música, las interpretaciones, pero sobre todo la música, el clima que se crea en la película es el de una película dulce, suave, de relaciones personales cotidianas y de gente común que tiene problemas pero que tira hacia delante. Algo así. Una música blanda. Orquestal y blanda. Y en la película en teoría, empiezan a pasar cosas que no son blandas, ni sosas, ni íntimas, ni nada. Es un Thriller. Como un castillo. Con su asesinato, si dinero de por medio, etc. Y la música es de Farmacia de Guardia. Es como si se hubieran equivocado en el montaje. Nadie grita además, pasan cosas y la gente no se pone excesivamente nerviosa, no hay histerias, no parece que... no sé. 'Esta peli está mal'. No hay tensión. La historia va transcurriendo, los sucesos graves no dejan de aparecer, pero todo lo que se les ocurre a los personajes es 'me voy a dar una ducha a ver si me...'. Y ya está.
Y acaba la película y tú pensabas que ibas a ver algo así como una comedia, te enfrentas a un thriller que parece una película de Garci y lo único que quieres saber al final es si los parajes naturales son de Tenerife o de otra isla. Y ya está. Sale Antonio de la Torre, y no pasa nada. Sale Eduard Fernàndez, y tampoco. Sale... vamos, que no pasa nada. El guión es de Antonio Mercero, eso ya da algo más de certidumbre las cosas y por eso lo de Farmacia de Guardia. No sé. Esa sensación de que la música no era de esta pelí y la han colocado por... no sé. Mal.
Pues vaya regreso triunfal al cine. Así no hay quien pique otra vez.