domingo, 13 de marzo de 2016

Oye ¿Qué vas a hacer con eso si no lo usas?

No tengo muchas ganas de escribir. No tengo mucha cosa que contar. Tengo muchas cosas que contar, pero ya saben, por aquí no se cuenta todo. No quiero ni siquiera contar nada, simplemente quiero teclear. Es domingo por la noche, son casi las diez y es un buen momento para estar haciendo cualquier cosa. Tumbado en el sofá viendo Salvados, haciéndote la cena, preparando la cena con alguien, ver alguna película, estar bien. Es el momento ideal para no hacer nada y pensar que quedan nosecuantas horas, pocas horas, para que llegue el lunes y dios dirá. Y ves el Salvados y tienes ganas de comentar con alguien que en Suecia se vive muy bien y que nosotros aquí...
El otro día alguien me decía que la gente no estaba informada. Que los que pensaban que Ciudadanos es una buena herramienta para cambiar el país, simplemente lo decían porque no están informados. Yo, que soy de natural polemista, le dije que no, que no es así. Que la gente está muy bien informada, que es un tema de voluntad, de que quien no quiere pensar de una manera como la que pensamos nosotros, no es porqué no sepa, es porque no quiere. Y si no quiere será por algo.
¿Qué vas a hacer con eso si no lo usas? Me paso los días repitiendo la cancioncita del anuncio. Pero le cambio la letra. Hay veces que la letra es más graciosa, otras menos graciosa. Todavía no he cenado. Me gustaría cenar algo así como un buen entrecot de ternera con unas patatas fritas y un vaso de vino tinto. O dos. O tres. Una cena abundosa. Una buena cena. Y hablar del partido del Athletic de hoy, que hemos ganado otra vez y estamos bastante bien. Aunque si miras la clasificación vamos sextos y muy lejos de optar a jugar la Champions el año que viene. Pero estamos bastante bien. El partido del jueves fue genial y el de hoy ha estado bastante bien. O comentar el libro que medio me estoy leyendo o lo que me cuesta el libro que he medio dejado, porque no hay manera de empatizar con una temática que te invita a polemizar.
¿Qué vas a hacer con eso si no lo usas? Ayer fregué. Tengo que escribir sobre lo que sea. Creo que nunca me había pasado tener el piso tan sucio. Con manchas en el suelo. Jamás. Ya está limpio. Incluso puse una lavadora. Para el viento que hace, no se me está volando nada. Aunque esta mañana he visto unos cuantos tiestos de esos que ya no usas, de plasticucho, por el suelo.
Tengo que escribir de lo que sea. Comentar lo de Salvados y quedar bien. Comentar algo sobre lo de los refugiados. Realmente... no sé porqué utilizo la palabra realmente, no me gusta. No me gusta hablar así, pero hablo así. Realmente no sé qué podríamos hacer. No quiero hablar del tema, porque me pongo a negarlo todo, cualquier posibilidad, cualquier manera de hacer algo. La niego. No me gusta. No sé qué podemos hacer. Todo parece poco, Todo es nada. No sé.
Oye ¿Qué vas a hacer con eso si no lo usas? No tengo nada para tirar, o mejor aún, debería tirarlo todo. Tengo muchas cosas que... en realidad no tengo nada. Tengo muy pocas cosas.
Hoy no debería escribir. Oye, ¿qué vas a hacer con tu vida si no la usas? Escribiendo un domingo por la noche, esperando a que venga el lunes por la mañana para volver a leer.
Me voy a hacer la cena, nada especial. Supongo que algo en plan bocadillo de frankfurt o así.
Qué pena de texto para un título tan bueno. Con lo gracioso que soy cuando lo digo. Podríais venir a casa a escucharme.
Oye ¿Qué vas a hacer con eso si no lo usas?

viernes, 11 de marzo de 2016

Miscelánea - George Martin

Populismo. Ayer escribí sobre mi calle. Como estoy obsesionado con las visitas, las miro muy a menudo. Quiero saber si la gente lee lo que escribo. Superó todas las entradas de todos los tiempos. La única vez que se ha visto algo parecido fue una vez que escribí sobre el Pujadas. Escribí sobre la calle San Joaquí, que es mi calle, describiendo un poco por encima lo que te vas encontrando de una punta a otra. Desde Jacinto Verdaguer hasta la calle que va a dar a la plaza Baró. Me dejé muchas cosas, la mercería Clari, la peluquería Tracia, la ferretería, las dos rostisserias, la pollería que hay al lado de la Tracia... en fin. Otra vez será. Como digo, muchas visitas y muchos comentarios. Como nunca. Nos gusta leer sobre lo que conocemos, nos gusta saber que alguien es como nosotros, que ha vivido a nuestro lado, que fue a comprar al mismo sitio, que fue contigo a clase. Somos seres humanos y nos gusta relacionarnos con otros seres humanos y sentirnos arropados. Enganchar con eso es un arte. Enganchar con ese 'soy como vosotros', no tiene precio. Está muy buscado. Se acabó. Se ha muerto George Martin, volvamos a hablar de cosas que sólo me interesan a mí y pongamos muchas canciones de los Beatles para cambiar el tercio. Está bien eso de contar la vida de uno, esta es mi casa, esta es mi gente, he estado leyendo el periódico...
https://www.youtube.com/watch?v=usNsCeOV4GM

El productor. El hombre que dice, esto sonaría mejor así. Es importantísimo tener a alguien a tu lado que te diga cómo vas mejor. Cómo deberías sobar, digo, sonar. Sonar en un sentido más amplio. Alguien con porte y elegancia como George Martin. Yo siempre pensé que George Martin era mayor, viejo digamos, cuando estaba con  los Beatles. El productor es siempre alguien más mayor. Son tópicos. Prejuicios. Y no. Miren qué pincel. Como digo, es importante tener a alguien al lado que te diga que estás haciéndolo bien. Es mucho mejor tener a alguien al lado que te diga que lo estás haciendo mal. Que estás sonando como el mismo ojete. Que no lo haces bien, que estás escribiendo como el culo, que estás tardando mucho en hacer aquello que dijiste que ibas a hacer, que... en fin. Hoy hay mucha gente que paga por tener a gente así a su lado. Asesores, expertos, consultores, amigos... Un buen productor. Alguien que te escuche y que diga, yo metería violines. Muchos violines. Una auténtica cascada de violines. Cantas muy bajito, yo gritaría algo más. Yo haría por sonar un poco más fuerte. O yo me callaría. Esto también. Quienes no tienen a nadie que les diga lo que tienen que hacer y únicamente escuchan su voz interior, pienso que... en fin. La voz interior es una mierda.
https://www.youtube.com/watch?v=DUDje4cTev0

Como digo, resulta mucho más cercano escuchar o leer sobre algo que conoces y con lo que te sientes identificado que perseguir la pajarada de un majarón. ¿Cuál de las dos cosas tiene más mérito? Bueno, si lo que quieres es morir y dejar un legado de grandes obras que serán entendidas cuando no puedas recibir las palmaditas en la espalda, lo importante es la majarada. Pero ojo, que de vez en cuando, y creo que si previamente has sido entendible, si, como digo, en un momento dado decides soltar una majarada porque sí, y la continúas, puede que puedas... puede que puedas. ¿Se están dando cuenta? Creo que estoy llegando a un punto de perfección tal en la narración que me permito el lujo de tirarme por el suelo y meterme debajo de larta mesa de la biblioteca central y dejar que esto se escriba sólo. La voz interior. Gran afluencia de público en las bibliotecas. La gente viene a trabajar a la biblioteca, como yo mismo, a pirulear el internet y a estar como en una oficina, pero sin que sea una oficina. Sin interactuar con la gente que nos rodea. Nadie habla con nadie. El paraíso de los cortos. No hay que quedar después para volver juntos en el metro, no hay que salir a desayunar, no hay que comentar cosas del curro. Estás aquí, miras lo que tienes que mirar, trabajas, lo envías... nada en lo que pensar, nada es real. La vida es fácil así.
https://www.youtube.com/watch?v=ZcCMGkYpSMs

¿Quiénes somos? Una pregunta que nos lleva a una reflexión que nos va a llevar un párrafo. Somos lo que somos porque decimos que somos lo que somos. Nos reunimos unos cuantos y decidimos que somos esto. Ignorando si fuera, otros que son como nosotros han decidido que son, además de lo que somos, otra cosa. Como no sabemos si fuera hay otra gente, o directamente, no nos fiamos de lo que pase fuera, decidimos que nosotros somos nosotros y como nosotros somos, no como son otros como nosotros que están en otro sitio. Así, convenimos en que somos de esta manera. Pero si preguntas fuera, puede que te contesten que, realmente, nosotros no somos como nos creemos que somos nosotros y si se te ocurre manifestar que has averiguado que realmente no somos lo que creemos que somos, creas una interesante controversia. Nosotros queremos ser así, como somos, y no nos hace falta que venga otro a decirnos que no somos como creemos ser. Necesitamos, además, un papel para que se certifique de alguna manera que nosotros no somos lo que nos dicen que somos, porque nosotros mismos hemos convenido en otro papel que somos de esta manera. Y no nos fiamos de que ese papel o documento que se nos presente sea auténtico o que presente realmente algo que haya sido... yo soy la morsa.
https://www.youtube.com/watch?v=IKk485Gwnbk

Hoy es 11 de marzo. Hace doce años que tuvo lugar el atentado de los trenes de Atocha. Recuerdo que aquel día yo estaba currando y que me llamó un comercial que era más o menos de mi edad para preguntar si me había enterado de la noticia. Yo escuchaba la radio y algo estaba oyendo pero el comercial me preguntó que qué pensaba yo, si había sido ETA o si había sido un atentado de otro signo. Yo le dije que ETA bla bla bla... en fin. Yo al día siguente me iba a Madrid a ver por primera vez a mi amigo Edu en su nueva vida madrileña. Han pasado doce años desde entonces. Fueron unos días muy chungos. Yo me fui a Madrid al día siguiente. Fueron días raretes. Recuerdo salir a tomar algo por la ciudad, ir en coche escuchando el carrusel deportivo y los comentaristas interrumpir la narración de los partidos para comentar que se tenían noticias de que no había sido ETA, que había sido un atentado de Al Qaeda. Y de todo el follón que se organizó. Y fuimos esa misma noche a la sede del PP a la calle Génova y recordaremos siempre que nosotros estuvimos allí. Aunque fuera de casualidad. Pero ahí estábamos. Y me acuerdo de ir a votar al día siguiente con el Edu y de volverme en el tren para casa escuchando los resultados electorales. Y toda la mierda que esa gente es capaz de soltar por no soltar el poder.
https://www.youtube.com/watch?v=S-rB0pHI9fU

Como lo demuestra el hecho de que... como se puede observar en el punto anterior... bueno. A ver. Entonces hemos quedado en un sitio. Y nos vamos a ver. Y estás esperando a ver si llega. Y cuando llega no la ves. Porque no estás viendo el mensaje que te ha enviado. Y no sabes por dónde va a venir, pero sabes que tiene que estar por ahí. Y miras y no ves nada. Ves que la hora ha llegado y que normalmente no suele retrasarse. Así que tiene que estar ahí. Y de repente ves una figura apoyada contra la pared. No está apoyada, está en la pared, pero no sabes si es o no es. Y vas avanzando y no sabes si te vas a equivocar de persona, así que lo que haces es ir avanzando poco a poco para no equivocarte. Estás seguro de que es, pero no puedes decirle nada, porque ha ido a ponerse en un sitio oscuro, un punto en el que no hay nada de luz y no sabes... Y tampoco te dice nada, simplemente mira y tú avanzas y avanzas y no hace tampoco ningún gesto para ir hacia ti, que no tiene que ir hacia uno para nada, pero uno avanza despacito y con precaución y hasta que no está realmente a un metro no te das cuenta de que realmente es quien es. Y te dice ¿qué te pasa? Y tú le dices que es que no reconocías... es igual. Y ahí empiezas a hacerlo mejor...
https://www.youtube.com/watch?v=A_MjCqQoLLA

Y por el momento es todo. Ha sido una semana muy larga, llena de muchas cosas, y está bien tomarse el fin de semana de descanso. Populismo. El fin de semana que descanse su padre. De usted. Buen finde para todos.

jueves, 10 de marzo de 2016

Viaje sin concretar por la calle San Joaquín

El dedo que amenaza con salir en la foto no ilustra nada de lo que pienso narrar. El tránsito por la calle San Joaquín presenta el interés de caminar por una calle con un principio y un final. Una calle con un sentido, que tomaremos contradirección. Aventura. Ir de punta a punta de la calle San Joaquín nos conduce a un estado en el que, acabes en el extremo que acabes de la calle, la sensación es de que quieres seguir caminando. Son frases que hasta ahora no parecen tener mucho sentido, pero poco a poco lo iremos hilvanando todo hasta llegar a donde queremos llegar: queremos volver.
Digamos que partimos de la esquina del Olimaja, que yo infiero que se debe seguir llamando Olimaja y lo que sí que estoy seguro de no acordarme es del número del Olimaja en cuestión. Avanzo y procuro no echar la vista atrás para no entretenerme con los partidos de fútbol sala improvisados y me encamino por la acera opuesta a la de la panadería antigua de la Juanita hacia el extremo que termina en el otro barrio. La panadería de la Juanita ya no existe, el otro día hablábamos con no sé quién del pan de la Juanita, que ahora ya solo despacha en la avenida y no es la Juanita. Ahí ya no hay nada, no voy a hablar de recuerdos, voy a intentar remtirme a lo que hay, si lo recuerdo. Avanzando hay algunos establecimientos que están de siempre, otros que lo parecen y algunos que no sabes si están o no, porque a duras penas me fijo en las cosas. Me voy a cambiar de acera. El peluquero creo que sigue abierto. Antes era joven, ahora no sé se habrá hecho mayor. Si yo soy más mayor, él también. A su lado está el bar Estrella, voy a evitar contar que ese bar hace tiempo lo llevaba alguien que era amigo de mi tito Basilio, por no entretenerles demasiado. Si sigo avanzando hay un bar que antes era el bar... se me ha ido el nombre. Qué pena. Después de ser ese bar cuyo nombre he olvidado, se convirtió en un local donde hacían bocatas tangerinos, los mossos lo cerraron y pasó a ser un bar con nombre relativo a Guayaquil y creo que sigue así, si es que no está cerrado. Un poco más allá, han abierto una curiosa tienda de tecnología. Curioso, porque en la esquina opuesta al Olimaja, en tiempos, hubo una tienda de informática y ahora vuelve a haber un local que nos relaciona con Silicon Valley. Ayer pasé por la puerta y tenían unos auriculares Philips a cuatro euros. Incluso volví para comprobar que eran Philips. No he entrado dentro de la tienda. Si sigo avanzando paso por delante de la asociación de pajareros y de su eterna clientela ocupando la acera comentando asuntos varios para pasar por la puerta de la frutería que se llama...
Este texto debería tener un sentido memorialístico, una especie de fotografía de un espacio concreto, y se va a quedar en un borroso divagar por esto y aquello. Sigamos.
Las casitas bajas y en frente, un poco antes, enfrente de mi casa, el gimnasio. No hay más preguntas. Casitas bajas y en la otra acera el bar del Abuelo, también con gente fuera y banderas del Real Madrid que lo decoran. Al de los pajareros aún he entrado a tomarme un cortado alguna vez. Al del Abuelo, todo y que es un histórico del lugar, no. Casi me ocurre lo mismo con el bar Onubense, que ya no tiene al histórico (dos históricos ya) dueño de las gafas y conserva el retrato de Camarón colgado (porque Camarón ya saben que fue convecino circunstancial). Si está el Serra le saludo, si no está el Serra ni me fijo. Creo que dos veces he estado en ese bar.
Más veces he estado en el que ahora se llama El Torrenillo, justo al lado de la casa del Merchán, porque tuvo futbolín, igual que otro bar ya en ese mismo tramo de la calle, pero más al final que ya no existe y que está al lado de la carpintería, o tapicería, o como sea. Cuántas veces habré pasado por esta calle y no me queda claro nunca qué y cómo. El colegio Fray Luis, con padres y madres en la puerta y ya prácticamente pisos y pisos hasta llegar al chaflán del Orozco, uno de los puntos más fríos de la Península, y más nada. Sí, pisos, sí, una carpintería metálica, sí un establecimiento de servicio perenne, sí, la puerta de las aguas y pocos sitios para resguardarte de la lluvia cuando llueve hasta llegar al otro chaflán. Del Alameda al Tetris, antes conocido como el Pitote, ni un bar. El portón de las aguas, el taller del Manolo... si estás más de cinco minutos parado en esa zona de influencia, raro es que no te encuentres con Homobono. Antes... no hemos venido a recordar, pero antes ahí yo me pinchaba y lloraba como una rata.
Mira, ya era una rata antes.
El Pitote, ahora Tetris, con pantalla fuera, y el Desitjos, tienda de cosas varias. No me he fijado si siguen teniendo la lámpara y lámparas de lava que hace años nos distraían tanto cuando volvíamos a casa de alguna incursión por la Pompeu. Volvamos. La Joymar y antes el Goya. En casi ningún bar de estos he entrado. Más en el Tetris, que a veces nos ha puesto un partido del Athletic. Nada. En este siguiente tramo hay muchos balcones y se agradecen cuando llueve. Antes había muchos establecimientos, ahora no tantos. Frutería, el taller del otro chico al que he llevado el coche cuando yo tenía coche, otro establecimiento de horario estable y el shawarma al que juro no volver y que de vez en cuando me sigue... no sé cómo acabar la frase.
Semáforo.
Puede que las chicas del estanco del chaflán estén fumando fuera.
El Rey en la otra esquina, saludo. Si saludo en esa dirección es que vuelvo. Paso de largo. No entro. Voy conociendo cada vez menos a la clientela. Sigo. La clínica dental, el otro bar. Ahora no recuerdo tampoco cómo se llama. El bar, los de enfrente del bar. Gente fuera del bar. Estar fuera del bar te hace vivir más intensamente la experiencia del bar. Debe ser eso. Sal a fumar. Yo no fumo. Sal igual.
Una bodega, una experiencia novedosa en el barrio o no tanto, porque bodegas creo que ya hubo antes. Una bodega con un señor que ya es mayor y que podría ser del barrio de toda la vida, pero no lo es. Da igual, porque ya lo ha adoptado un colectivo muy concreto. Y otro nuevo tramo de la calle.
Estamos a punto de tocar la pared.
Aquí hay otro establecimiento de horario estable y frente a él, casi, el bar del Peque. ¿Sigue abierto el bar del Peque? El Birras y Burguers, antiguo Victor's, es más de la calle del cole, ahora conocida como la calle del Teatre. No hay mucho más que rascar. Antes estaba la papelería... no recuerdo el nombre. Y ya llegamos al final. Una empresa de reformas, que antes estaba en el tramo de los portones y una persiana bajada de un bar al que sí que nunca entré.
Calle pequeñita con persiana del Condis y si tiras a un lado vas al Tuppersex y si tiras al otro a la plaza Baró, que ahora se llama José Berruezo, y me equivoco seguro.
Tocas la persiana y vuelves a empezar.
En el chaflán hay una casa baja que no debe ser muy profunda pero que...
No les quiero aburrir más.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La apasionante vida de Dieter Kammershauser

Creíamos que no encontraríamos ya nada más que textos que repetirían una y otra vez el mismo tema, cuando nos vino un muchacho con un libro a decirnos que si podríamos echarle un ojo. Y resultó que el libro era una colección relatos que él mismo, Ulfo Talvez, había escrito. Era muy joven. El libro, que estaba editado de una manera cuidada y con tanto gusto que no podíamos creer que lo hubiera hecho él mismo, encierra dentro una colección de estampas que demuestran que es posible cambiar de tema, que hay otros mundos y que nuevas voces vienen a decirnos que no todo es perder. Este relato, que hemos escogido por ser de los más breves, se llama 'La apasionante vida de Dieter Kammershauser'.
'Todos los días, a la hora en la que las mujeres comienzan a llenar el mercado con sus voces y conversaciones animadas, Dieter Kammershauser coloca su silla en la puerta del recinto y se sienta. Podría haberlo dicho de otra manera. Dieter Kammershauser coge su silla todos los días y se encamina hacia el mercado justo cuando las mujeres empiezan a llenarlo con sus voces y conversaciones animadas. Una vez allí, se sienta. O también de esta manera. Cuando las mujeres empiezan a llenar el mercado con sus voces y conversaciones animadas, y esto sucede todos los días, aparece Dieter Kammershauser con una silla para sentarse en la puerta. Se puede decir de muchas maneras. Pero pasa todos los días. Dieter Kammershauser ya es viejo. O podemos decir que Dieter Kammershauser es viejo. O que Dieter Kammershauser es un viejo. Sea como sea, podemos ir avanzando en el relato y en la explicación del porqué de esa vida apasionante de Kammershauser si todo lo que hace es sentarse en una silla cuando las mujeres van al mercado y lo llenan con sus voces y sus conversaciones animadas. Y es que Dieter Kammershauser sabe que sentándose en un rincón concreto de la puerta del mercado, si escucha, y esto es muy importante que se entienda a la primera, si escucha digo cómo las mujeres hablan y al hablar y comentar y reir y preguntar y responderse, si escucha en el transcurso de ese tiempo, digo, que se encadenan las palabras 'Tercero, Absoluto y Ensalada', se produce un fenómeno que nadie más que él percibe y es que de repente con la silla y todo sale volando y viaja en el tiempo y en el espacio. Y él no elige el sitio ni la época, él simplemente cae en un lugar y hoy ha peleado contra los japoneses en Okinawa y mañana lo hará contra los norteamericanos en Okinawa también. Y no hace mucho estuvo presente en la firma de un tratado de Comercio entre Chile y la República Federal Alemana y se puso muy contento porque reconoció a casi todos los miembros de la delegación alemana pero no les pudo saludar, no por nada, si no porque Dieter Kammershauser es muy tímido. Kammershauser hace una semana recibió un dardo envenenado de una amante despechada de un reyezuelo del Camerún y al principio se asustó porque pensaba que podría morir, pero algo le dijo que no iba a morir, porque debería volver a su tiempo y a su espacio, como siempre hacía. El viaje siempre dura unas cinco o seis horas, según lo que se tarde en producir la conjunción de las tres palabras y esto no siempre se da a la vez. Kammershauser ha marcado un gol de córner directo en el campo del Chacarita, pero no recuerda con qué equipo jugaba. Kammershauser ha inventado un artilugio que sirvió en la Corte del rey Khmer para medir los pasos que había entre una puerta y otra puerta. Esto era algo que ya venía pensando de otros viajes por una cosa que le pasó en las islas Feroe con un viking que se puso tonto con unas medidas que decía que no eran correctas y de ahí le quedó el runrún que acabó en el artilugio aquel que no sabe Kammershauser si se conserva o no. Hay muchas veces en las que Kammershauser no sabe dónde o en qué época está.
Pero a él le da igual. Él se lo pasa bien. Y cuando vuelve a su casa y se lo cuenta a su hermano, Arno, se lo pasa mejor. Como no se casó vive con su hermano y la mujer de éste, Julieta, que es italiana. Pero no me voy a enrollar ahora con esto, porque lo importante es lo otro. Y creo que lo he hecho mal, porque ya he creado una espectativa de algo, que no.'

martes, 8 de marzo de 2016

Karpov

Ya tenía yo ganas de manguita corta. Pero me estoy poniendo como un tocinete. Yo creía que había llegado un punto en el que no me iba a engordar más, por temas de edad o yo que sé. Es una teoría un poco idiota, por la que creo que llegada una edad, ya ni engordas ni adelgazas. Es así. Peregrina idea, si, pero el tiempo y la falta de alicientes me hace derivar mi conocimiento hacia teorías y... en fin. A ver. Me duele la espalda. Esto me pasa cada vez más. Me duele la espalda. Si fuera malo conmigo mismo me diría que me duele la espalda porque me pesa la barrig, pero no. Me duele las espalda porque si estoy mucho rato de pie, se me carga y me tengo que apoyar en cualquier parte. No estoy para simultáneas. Estoy para centrarme en una partida solo y ya está. Tengo miedo de perder con alguno de estos. Tengo miedo de que alguno de estos tenga suerte y me pille en un renuncio y la cague. Tengo miedo de que algo salga mal. Tengo miedo de que la espalda me duela tanto que no pueda seguir. Tengo miedo de ponerme como una bola. Tengo que cortarme el pelo también. Tengo que esperar el momento propicio para cortarme el pelo. No sé quién me dijo que era mejor mirar la luna para cortarse el pelo. Pero entre que no controlo y que un día por otro no estoy por la labor, al final, mira que mata de pelo detrás. Me sale mucho pelo de atrás. La melena esa que se me queda montando la camisa. De arriba tengo pelo, pero yo sé que cada vez tengo menos pelo. De atrás en cambio, un matojo. Mira cómo miran el tablero. Qué ganas tienen de pillarme en un error, de cogerme en un fallo y darme. Y luego ir a su club y decir que le ganaron al gran mestro. Algunos seguro que no saben ni quién soy. Seré el otro, seguramente. El otro. Siempre que se habla de mí acaba saliendo el otro. Les hubiera gustado que hubiera venido el otro, pero se han tenido que conformar con el otro. Yo soy quien jugaba las partidas con el otro. Siempre está presente. Si me ganan, si alguno de estos consigue ganarme, no tendrá tampoco demasiado mérito. A fin de cuentas, yo no soy el otro. Al otro si que sería difícil ganarle. En cambio yo, total, para qué me voy a esforzar. Y de todas maneras, tengo que ganar. Aunque sea por el otro. Espero no desconcentrarme demasiado. Me alegro de haberme puesto la camisa. Tengo que comprarme más camisas de manga corta. Estoy cómodo, aunque marque un poco de barrigueta. Qué puedo hacer para no coger tantos Kilos, si no hago nada especial. Mira, quizás las simultáneas ayuden. Porque sentado no me muevo, en cambio aquí de pie, pues parece como que haces más,.. no sé. Me da la impresión de que estoy jugando por obligación. Ni siquiera me preocupo por el juego. Estoy más pendiente de otra cosa.

domingo, 6 de marzo de 2016

La venganza de Don Mendo en el Sagarra. Ha nacido una estrella.

Pocos momentos en la vida de una persona pueden definirse como trascendentales. Vamos a tirar por elevación. Vamos a decir cosas así como muy grandilocuentes, para inflar la cosa todo lo posible. Ya bajaremos. Ya nos pincharán el globo. Vamos a hacer el indio y vamos a contar las cosas de una manera pomposa, hinchada. En muy pocas ocasiones, uno tiene la sensación de estar viviendo un momento único. El nacimiento de una estrella.
El pasado sábado, en el Teatre Sagarra y con motivo de los actos del centenario de La Colmena, se representó en dos pases la legendaria obra de Muñoz Seca 'La venganza de Don Mendo'. Quienes tengan algo de memoria, recordarán que esta obra, algo ripiosa y de factura un pelín rancia, ha sido representada por actores de la talla de Fernando Fernán Gómez o Manolo Gómez Bur, nada menos. Y digo ripiosa y rancia y al mismo tiempo digo que yo con esta obra me río desde que sale el primero de los bufones hasta que acaba. No lo puedo remediar, me encanta.
Como digo, la compañía de Teatro de La Colmena representaba la obra en dos pases. El de las nueve fue el que ví yo. Supuse que a esa hora los nervios de la primera representación habrian pasado y que los actores irían más sueltos. Tenía ganas de ver a Marcos Moreno, el actor protagonista y miembro de la Peña en esta faceta de actor. Aunque ya sabía que había hecho cosas, creo que era la primera vez que lo veía. Sabiendo la obra que era y que él era el actor protagónico, estaba ansioso por ir.
Más, bastante más de media entrada en este segundo pase. Comienza la obra, no, primero intervención del responsable de la Colmena y luego de Andreu Banús, director de la compañía junto a Joan Fernàndez. Y empieza, pero no, porque antes, un actor de la compañía, se encarga de hacer una presentación, que a mí me gusta. Resulta que para la representación y con motivo del centenario, la compañía ha recuperado a actores de que han sido parte de la historia de la Colmena, y el amplio elenco de actores de la obra, permite que se diera cabida a muchos de ellos aunque fuera en papeles cortos.
La obra consiste en cuatro actos, las cuatro jornadas en las que Don Mendo ve su vida transcurrir como en un tobogán de subidas y bajadas para finalizar todo como el mismísimo rosario de la aurora. Como no se trata de contar de qué fue la obra, sino de ensalzar sin dudarlo ni un instante la figura del actor protagonista, daré algún apunte del argumento para pasar a la coba indisimulada, que es de lo que se trata a la hora de contar cualquier evento.
Magdalena está liada con Don Mendo, pero el padre la casa con el Duque de Toro que es muy rico, Don Mendo va a ver a su amada y mientras está con ella lo enganchan in fraganti. Para proteger a su amada, se autoinculpa de un robo. La amada, que ve peligrar su matrimonio con el potentado, no hace nada por salvarle. Le condenan y va a morir en la cárcel emparedado, pero unos amigos le rescatan y le salvan. Se jura vengarse por lo que le han hecho y cambia su nombre, se convierte en juglar, se llamará Renato. Pero ay, vuelve a caer en las redes de la amada... pero es que además enamora a la mora Azofaifa y a la mismísima reina de Castilla y León. Y a la que se ponga por delante. Se organiza un sinfín de enredos amorosos que terminan, pues eso, con muertes sin más.
Bien. Pues Don Mendo en este caso lo interpreta Marcos Moreno, joven actor que sorprende a conocidos y a no conocidos con una intrepretación que se sale. Ojo, el resto de compañeros no tienen ni una pega, pero el compañero Marcos, desde que aparece en escena, ya no hay más. La obra tiene apuntes de actualidad, interludios musicales... adecuados a la situación. Y Marcos lo borda. En serio. Y en broma. Porque te ríes mucho, porque la obra tiene gracia. ¿Sabían que a Muñoz Seca lo fusilaron en el 36? Bueno, pues ya lo saben. En todo caso, la obra, sea como sea, se presta a que te rías por la cantidad de tontunas, disfrazadas de ripios, que se sueltan. Y Marcos lo lleva todo con mucha gracia. Y hace que el público se ría con él y que le siga en las gracias y que esté pendiente de él durante toda la obra.
A cada jornada le sucede un nuevo interludio de tres minutos. Muy gracioso todo. No sé, me pilló con la guardia baja, o que ya iba uno predispuesto a pasárselo bien y a escribir luego una crítica para ensalzar a Marcos. Que es de lo que iba todo esto.
Yo creo que he visto nacer a una estrella, o por lo menos, he visto en el escenario a un actor con una vis cómica importante. Y me alegro mucho.
Espero que la suerte, el talento, lo que quiera que sea, no se lo lleve lejos otra vez y podamos seguir disfrutando de su arte. Y si no, seguro que será por algo mejor.

PD. La memoria de la gente mayor... también podré decir que ví el estreno en los escenarios del hijo de Joan Fernàndez. Eso también.

Foto: AS.

viernes, 4 de marzo de 2016

Miscelánea


Hay una canción de las nuevas que estamos haciendo que desde un principio parece que nos suena a una canción conocida y no sabemos cuál es. Ponemos todos los sensores a funcionar. Ahora que lo pienso, hablando de sensores, podríamos haber puesto la app esa que te reconoce las canciones con sólo escuchar un trozo... pero nada. Ya sé que es una canción de The Cure. Que es una canción que se parece a la de Friday i'm in love, pero que no es esa. Sé cuál es, os la puedo cantar, pero no os la puedo escribir. Tiene un punteíllo de guitarra muy parecido a la de Friday i'm in love. Pero no me sale cuál es. Nuestra canción tiene más o menos el mismo punteo, el mismo fraseo de guitarra, pero no es un calco. Para empezar lo que hace elchristian con la batería no es lo mismo, parece una canción más cercana a Los Planetas, por ejemplo, que a The Cure. Yo no hago nada, como casi siempre, lo único que hago es romper la canción en un momento para decir una frase y se acabó. Son las cosas de la música. De los procesos de creación en grupo. Uno hace, propone, puede que fusile algo, y otro con las mismas lo rompe y hace una cosa distinta. Y hay una especie de acuerdo en torno a que eso va a ser la canción y se acabó. Es divertido y nos ayuda a pasar los días. Haciendo cosas. No sé qué canción es, así que habrá que poner otra de los Cure y fuera.
https://www.youtube.com/watch?v=n3nPiBai66M

Diego Rivera pinta murales sobre la Revolución. Pinta murales y quiere hacer que la gente coja conciencia de las cosas a través de los murales. Un artista que quiere que su arte no solo guste sino que también haga pensar. Que haga pensar y que muestre que la sociedad capitalista es injusta. Pero para que eso llegue a un número mayor número de personas, tiene que pintar sus murales en lugares o para gente que en realidad no tiene ningún interés en la Revolución. Entonces, sus camaradas le dicen que está pintando para los burgueses, porque pinta no para convencer a nadie, sino para decorar y limpiar la conciencia de los poderosos. Pero él piensa que está pintando la mismas cosas y que al final, le hace es llevar el mensaje justo a las casas de los que más tienen. Y un día le invitan a pintar el hall del edificio Rockefeller de Nueva York y allí pinta las caras de Marx, Engels y Lenin. Y le dicen que la cara de Lenin la tiene que quitar, que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Que los Rockefeller tenían dinero, pero sobre todo tenían muy claro dónde estaban y quiénes eran ellos, y que esas cosas no las iban a tolerar. Y le dicen que quite a Lenin. Y Rivera dice que no quita a Lenin. Pues te quito el mural. Pues me quitas el mura. Es una cosa sabida. Los principios, la difusión del mensaje, quién te escucha, hasta donde puedes conceder, es benefecioso escribir, por ejemplo, en medios con los que no compartes ideología ni fines ni nada, pero son un altavoz... etc. La música.
https://www.youtube.com/watch?v=kIr8hsVTCzg

Hace mil años que no escuchaba la de Ingrata. Me encanta esa canción. Me encantó en su tiempo y me encanta ahora. No me gustaba nada más de ese grupo hasta que escuché otro disco y... me gustó también. En fin. El PRI. La Revolución y la oposición. Construir no solo las estructuras de gobierno sino también construir a la oposición. Construir no sólo un Estado, también construir a la sociedad civil. Presentar a la sociedad civil, a las entidades que se constituyen para que colectivo determinado tenga una voz y una representación que sirva para expresar sus demandas, hacer sus cosas, plantear sus movidas, en el edificio del gobierno. La sociedad civil, al lado del gobierno. El gobierno como inspirador de la creación de la sociedad civil. Eso, uno que es estatalista y que oye la palabra Estado y piensa en algo bueno y necesario, cuando no omnipotente... eso, a uno cuando está fuera y ve según que cosas, le preocupan. Preocupa que todo quede dentro de una misma línea. Que la representación de las demandas de un colectivo o un grupo o todo un segmento de la población tenga que alinearse para subsistir con las tesis de quien está en el gobierno. Si de lo que se trata es de que no se mueva un bolígrafo en un ámbito geográfico que puede coincidir con Santa Coloma, por ejemplo, sin que los representantes del gobierno no aparezcan en la foto, vamos por buen camino. Socialismo es libertad.
https://www.youtube.com/watch?v=-TPA_AwQlh0

La letra de Ingrata, analizándola un poco, deja bastante que desear. Claro, todo eso de que los mejicanos son fogosos, que se agarran a trompadas y que tienen la sangre caliente, pues mira, el tópico nefrítico. Pero lo de pegarle dos tiros a la parienta, no. ¿Hay otro camino para expresar una idea que no sea lo que se estipula que sea 'la idea'? Es una pregunta que no tiene qué ni porqué. Solo la hago porque estoy pensando en otra cosa. Frida Kahlo pinta cuadros. Ella no se cree que los cuadros que pinta sean realmente interesantes, que no dicen nada, que los buenos son los de Rivera. Y sin embargo, no deja de pintar. Pinta y pinta. Un día, sus cuadros serán tan famosos como los de Rivera. Frida Kahlo como un personaje que va más allá que el del que pensamos que es el importante de verdad. Primero nos fijamos en que tiene una sola ceja. Luego que tuvo una vida marcada por un accidente terrible, que tuvo relaciones tormentosas, mucho tópico. Tópico nefrítico. Y sin embargo, tenía un arte que va más allá de lo tópico. Miren sus cuadros, una persona que sabe que no está bien y que se empeña en mostrarlo. Pero no mostrarlo para darnos pena, sino para hacernos pensar en otra cosa, en que de una manera cruda... qué estoy diciendo. Como si yo supiera de arte o hablar de arte. La música, las cejas.
https://www.youtube.com/watch?v=pj2ntDiXJCk

El PSOE. Hace unos días, como fue el Día de Andalucía, pensé en canciones de Triana. Como siempre. Luego en canciones de... hasta que volví a Smash. Julio Matito, bajista de Smash, a mediados de los setenta y una vez que Smash se desvaneció, tuvo relación con los que luego serían líderes del PSOE. Felipe González, Alfonso Guerra, Carmen Romero... No sé cómo les metió ese gol, o si es que el PSOE en aquella época era otra cosa (ya lo digo ahora, era otra cosa, pero no porque fuera más auténtico, es que estuvo en una posición más radical que la de los comunistas hasta que... en fin). El caso es que hace un disco 'para el PSOE', pero con letras de un poeta anarcosindicalista. Un potipoti bueno. No he escuchado ninguna más que la de Las pistolas. Es una cafrada de mucho cuidado. Suena un sitar, que debe ser el del zumbado de Gualberto. En fin. Escuchando esto, me acuerdo de mi abuelo, que era del PSOE y pienso en la vergüenza de lo que se vio el otro día en la investidura y de lo que se sabe del pacto con Ciudadanos. De la vergüenza que da escuchar que bueno, que el pacto lo que hace es llevarnos al centro y que bueno, que todo el mundo debería ceder. Que no nos coge de sorpresa, que es el mismo PSOE que de entrada no, pero que mira, se acuerda uno y duele. Diluir. Es que lo acabo de escuchar. No se trata de diluir si no de iniciar un proceso... uf. Julio Matito se aburrió y se alejó de sus compañeros para volver a Smash y se murió en un accidente de coche.
https://www.youtube.com/watch?v=scFOkCP-nvk

Yo no sé realmente qué me queda por decir. Esta semana se han visto cosas así como raras. El beso, el intento de manipulación a Carmena, las manifestaciones de contrariedad contra un pacto con Ciutadans que luego no son tan graves porque mira, hay que hacer cesiones y tal... siempre hablo de lo mismo. Y hay cosas más importantes. El otro día fui a ver a un compañero periodista que está bastante chungo. Y de qué me habla... del pacto. Al parecer el hombre fue trosko en su juventud, o lo sigue siendo, y está algo contrariado ya no con el mundo sino con... bah. Es igual. Este hombre, cuando estaba bueno, hablaba y era pejigueras al máximo. Y lo sigue siendo. Y eso es bueno. Creo yo. No ceder. Si uno ha sido de una manera, que no se te reblandezca nada y que tú ahí, a lo tuyo, pensando lo mismo y haciendo lo mismo. No sé. No sé qué más podría decir al respecto. A todos los respectos. Que he visto la entrevista y vi la de la Manuela de Madre también. Referentes raros. Ir a escuchar a gente que no te dice nada, pero de todo se saca algo. De un pavo que te dice que la idea que tenemos confronta con otra idea y te quedas diciendo... en fin. No sé. Este último párrafo se lo pueden saltar, pero la canción no.
https://www.youtube.com/watch?v=o23577xlVJE

Bueno. Mañana el compañero Marcos hace de Don Mendo. Habrá que verle. Y poca cosa más. Que tengan un buen fin de semana y si eso nos vemos por ahí, pero no sé yo. Venga.