jueves, 9 de noviembre de 2017
Federico
Durante el reinado de Federico el Grande, en un pequeña aldea de Brandenburgo, el joven Kasper Maria Von Suellenbeck se alista en el cuerpo de granaderos de su majestad con la intención de guerrear en las guerras. Guerrear en las guerras te servía en aquellos tiempos para escapar de las miserias varias de la vida en Brandenburgo y en el resto del universo. Hoy en día, guerrear en las guerras es una forma de construir la paz, pero entonces no existían esos criterios. Kasper Maria se alista en el cuerpo o lo alistan. Creo que lo alistan. Los documentos están manchados de vino, de grasa, de huellas de dedos de escribientes, de señores, de muchos señores que manosean los documentos, los tratados, los pactos, los legajos. Soy un fiel seguidor de los documentos manoseados y adulterados por tachones, correcciones, falsificaciones e interpretaciones sobre la marcha. No entiendo la letra de esa gente. Están escritos en un alemán que no entiendo. Ni ese ni otro. Federico I el Grande emprende toda una serie de guerras para hacer de su Prusia un reino importante en el concierto de las naciones. A Federico le sucederá un Federico Guillermo. Federicos, Federico Guillermo y Guillermo. Los emperadores prusianos se llaman siempre así. Como en la novela esa de los Buendía. Federico el Grande, Federico Guillermo. Uno de ellos es conocido como el Rey Sargento. Kasper Maria se enrola en uno de esos batallones y participa en una de las campañas contra Suecia. Se llena de barro y de frío y de mierda y de hambre hasta arriba y llega de nuevo a su casa después de todo ese festín de batallas y de gloria con todos los dientes desaparecidos, cuatro dedos menos en las manos y un pie destrozado. Al llegar de nuevo a su casa, recibe una pequeña pensión por parte del recién creado estado prusiano y con ese dinero se compra unos cerdos y consigue casarse con la viuda Amalia Freuenbarther. Amalia Freuenbarther estaba casada con un maromo llamado Guillermo, Wilhem, Willy, que no era prusiano, que no era más que un puerco austriaco que había huido de su país porque no quería alistarse en las tropas de su muy graciosa majestad imperial. Y allí cayó, en aquel barrizal, lleno de cenutrios prusianos, y se casó con aquella mujer para que le dejaran quedarse y un día descubrió que le dolía mucho la garganta y se murió. Y Amalia se quedó viuda con 19 años y no sabía ni cómo era el nombre completo de Willy, nosotros tampoco. Kasper Maria se dedica el resto de su vida a vivir de los cerdos y de su mujer, que trabajará como una mula mientras que Kasper fuma y recuerda las campañas con el emperador Federico. Y a Federico le sucede otro Federico y a éste otro Federico Guillermo y así hasta que hay un Guillermo que pierde una guerra por la mínima y tiene que irse a vivir a otro sitio y ya no habrá más emperadores. Y Kasper Maria todo esto no lo sabe, ni lo saben sus hijos, porque solo tendrá hijas y mueren todas porque su padre se niega a alimentarlas y las deja morir. Y Kasper Maria siempre soñará con nuevas guerras y nuevas campañas y nuevas conquistas, que ya no podrá hacer. Y Federico aprenderá a tocar el piano en compañía de un maestro tan reconocido como Manuel de Falla y con el paso del tiempo, tras intentar esconderse en casa de la familia Rosales, porque cree que allí estará a salvo, es detenido y es conducido al barranco de Víznar. El tal Federico, que no es emperador ni nada, muere fusilado y quizás no sea el aniversario ni la efeméride ni el santo ni estemos convocados a ningún minuto de silencio pero tampoco está mal recordar el dato y preguntarse dónde está enterrado Federico el Grande y dónde está Federico García Lorca si de uno solo podemos contar vaguedades y de Federico quien más quien menos se sabe alguna coplilla.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
Concentración por la manifestación
Sentado en casa todo el día viendo la tele. Por llamarlo de una manera. Viendo los cortes de carreteras, la gente que ha cortado las carreteras y disfrutando de dos noticias que no tienen la misma importancia que lo que ocurre ahí fuera, tratadas al mismo tiempo de manera distinta. Distinta y diferente. Viendo cómo el PSC hace un pacto con... lo que era la antigua Unió Democràtica de Catalunya y mete a Espadaler, el conseller de Interior que sustituyó a Felip Puig, como número tres de las listas. Se puede optar por la moderación. Se puede no dar un giro a la izquierda. Se pueden hacer muchas cosas. Ir con Unió... no sé. No sé si se puede.
La otra noticia, escondida entre cosas de más importancia, es que no va a haber lista única para las autonómicas del 21-D. Que no habrá otro Junts pel Sí y no tendremos a compañeros de ERC pegando carteles de gente de CDC y viceversa. Falta por saber qué harán las compañeras de la CUP y ya lo tendremos todo.
Esta foto es de la concentración/manifestación de hoy. Plaça de la Vila. Santa Coloma. Una concentración. Una manifestación. Quién convocaba, a quién le importa ya. Lo que ahora convoca puede que no exista mañana, ni que haya existido nunca, o que no sea lo que realmente es. Da lo mismo. El caso es que hoy de nuevo se ha repetido el fenómeno concentración/manifestación. Pero de una manera distinta que la del día 3. Esta vez, no han ganado en la línea de meta, esta vez el pelotón indepe ha tirado en la misma línea de salida y el demarraje ha sido tan fuerte que nos ha dejado a todos con cara de sorpresa y sin capacidad de perseguirles por las calles de Santa Coloma. El tirón ha sido tan brutal, un golpe de riñones tan efectivo, que les hemos perdido de vista mientras los compañeros de UGT y CCOO se quedaban con el micro en la mano intentando decir algo ante los parroquianos que no han salido a la caza de los fugados. Así, los portavoces de Gramenet per la Democràcia y la contra la Repressió y una participante que ha intervenido para honrar la República catalana de nuestros sueños han intervenido en la concentración y han salido espiritados, dejando con la palabra en la boca a los demás. Fantástico demarraje y demás.
Cuando han vuelto de la manifestación ya no estábamos para recibirlos, porque hacía un frío que pelaba y es aquello de que en el rugby pueden hacerle el pasillo al vencedor y al perdedor pero en este caso no se estila. Así que ya lo sabemos para otra vez. Escucho al mío y me largo. O me convocas para cuando vayas a terminar tú, por ejemplo.
Así las cosas, a casa a ver la tele, a ver cómo los jóvenes y no tan jóvenes catalanes cortan las carreteras y las vías de tren y cómo los españoles se quejan en sus coches de que 'oiga, es que es mi libertad'. Tv3 en huelga pierde calidad. Así, por ejemplo, hoy ha venido Inés Arrimadas a Santa Coloma, pero en Tv3 han considerado que si estás en huelga debe ser trabajar de trabajar poner el nombre completo y lo han dejado en Barcelona. Inés Arrimadas se ha paseado por el eje comercial y... te mueres de la risa. El eje comercial era el Mercat Sagarra. En fin.
A medida que pasa la tarde, van pasando más cosas, se cortan las vías del AVE en Sants. Al final la huelga son más bien movilizaciones, pero no puedes decir que es una huelga. Es una huelga, claro que lo es. Y general. Pero no podemos pedirle a todo el mundo que haga huelga, pequeño comercio, etc., que lo hagan... incidencia de la huelga. Una tienda en Sants. Una tienda en Gràcia. El concesionario Apple. Ya que han venido al eje comercial de Santa Coloma podrían haber preguntado si los negros hacemos huelga.
Santa Coloma no es Sabadell o Mataró, eso está claro, es una ciudad difícil pero no tan difícil como para saber lo que es una huelga general, una movilización y lo que es un Estado de mierda que mete en la cárcel a políticos, interviene cuentas o, si aplicas una política que no sea necesariamente indepe, te puede también dar candela, como pasa en Madrid. Carmena no es indepe, pero como si lo fuera. Le podrían proponer ir en las listas de ERC también, porque si le hacen eso es porque será.. ¿no? o bien podemos aprovechar para señalar otra vez a los comuns que no nos hemos quejado del 155 y ahora venimos llorando.
Es aquello de que ya no pasan cosas y ahora pasa lo que nos da la gana.
A las seis de la tarde había concentración en la plaça de la Vila, la Taula per la Democràcia. Esa cosa de sindicatos, pequeña patronal, ANC... pero que ya no mola. Habrá que ir a Barcelona, pero no todo el rato. Nos hemos quedado aquí y no ha ido mal. Había gente. Nos hemos creído tanto que somos pocos que decimos eso de que 'es que no todo el mundo puede ir a bcn'.
Y nada. Que a ver la tele dentro de un rato, a ver qué pasa. Si estuviera en casa con mi padre nos pasaríamos el rato discutiendo, así que discutimos cuando nos vemos. En cualquier parte. En una concentración, en una manifestación, pasando frío, pasando calor.
Va a hacer frío en esta campaña electoral. Vamos otra vez con Podemos, juntos como hermanos, miembros de una iglesia.
En la Primera cadena se ve que no dicen nada de lo del Rajoy, porque mañana a lo mejor aprovechan para meter en el talego a más gente. A los de la Mesa del Parlament. Que habrá a quien le parezca bien, porque claro no son tan 'presos' políticos como los del franquismo. Pero que, por muy vindicativo de otros tiempos que sea, duele oírlo, leerlo.
En la primera cadena no dicen nada. En tv3 están diciendo otras cosas. Cosas que no son Santa Coloma.
Aunque pasen aquí. A veces las cosas que van tan deprisa tardan menos en estrellarse. O las cosas que más corren son las que primero se estrellan. Algo así.
Esto ya es alargar por alargar. Refresca.
martes, 7 de noviembre de 2017
Crónica del #plegramenet de noviembre. Palabras más, palabras menos.
Mi abuelo se fue a Cuba, a bordo del Catalán. El mejor barco de guerra de la flota de ultramar. Hace frío, se ha girado el tiempo y lo que pensábamos que iba a ser un verano eterno, como el que cantaban los Beach Boys, se ha transformado en un crudo invierno. De la manga corta al abrigo. Del gintonic al chocolate calentito. Mocos, estornudos, kleenex, servilletas, pañuelos, lo que haya a mano. Remedios naturales, peleas entre los partidarios de la quinácea y el propóleo, los que somos de paracetamol o los que son de ibuprofeno. Picores de ojos, gargantas afectadas, te resistes a sacar el nórdico, pusiste el nórdico demasiado pronto y ahora no sabes qué echarle más a la cama porque te cagas de frío. Esas cosas. Calcetines gordos, o calcetines finos. David Zambrana, el hombre, todavía mantiene los calcetines finitos, dispares, cada uno de un color, uno más claro y otro más oscuro, pero finos. Un héroe. Dani Salgado lleva manga corta, porque en la vida como en el deporte, se demuestra quién es y quién no está preparado para la vida moderna. Yo estoy bien, pero tengo frío y a la mínima en las costillas me da pelete. Ya no hay camiseta con mensaje y entran en juego las sudaderas con mensaje.
Hace frío pero antes del pleno se convoca una concentración por parte de Gramenet per la democràcia i contra la repressió, plataforma (rechace imitaciones) formada por diversos partidos, entidades y personas a nivel indivual (definición estándar de cualquier plataforma) que demanda básicamente que se derogue el 155, que se libere a los presos políticos (cada día más), que las fuerzas de ocupación (la policía y guardia civil que vino para quedarse) se marche y que no crezca la ultraderecha en la ciudad. Hace frío, mucho frío, la gente acude y se lee el manifiesto. Nos tenemos que juntar para que el frío no afecte tanto. Hace mucho frío. Si repito mucho que hace frío, hace más frío. Ya lo dejo. Hace frío. No lo puedo evitar. Tener frío es de pobres.
Como la concentración es a las siete de la tarde, cuando llego al pleno ya son las siete y algo, siete y nosecuántos, y me he perdido unos cuantos minutos del inicio del pleno. Momentos trascendentales, siempre. Cuando llegan los regidores, se sientan, saludan, llegan las personas del público también conocido como 'el público', y se sientan aquí y allá, no sé quién hay ni quién deja de haber. Hay menos gente que otras veces y eso que parece que el pleno va a ser 'caliente'. Caliente y frío.
Caliente porque entre las mociones hay una sobre el tema. El 155, la prisión de los Jordis y de los Consellers, el tema. El tema por todas partes. Siempre. A todas horas. Un mensaje y una idea propia. Desde Santa Coloma hacia el mundo y por la humanidad. Caliente y frío.
Como llego tarde me como los primeros temas y los primeros puntos. Ya voy perdido. Descarrilo. No me entero. Tengo un lápiz en la mano para apuntar cosas pero no sé qué cosas tengo que apuntar. Cuando llego ya están votando puntos. El dos nosecuantos, el dos tal. SOM ha iniciado su ronda de votaciones y votan unos puntos unos y otros puntos otros. Soy de esos periodistas de raza a los que no se les escapa nada, nada que sea fútil y vano, nada que sea nimio y tonto. Lo importante no lo capto, pero las cosas sin importancia, todas. El caso es que se ha alterado el orden en el que los regidores de SOM se sientan. Cosa sin importancia, el regidor Jordi Garcia deja su lugar en el extremo y se sienta al lado de la portavoz Anna Pèrez, situada más cerca del sol. Y esto es todo lo que puedo decir. Un dato relevante. Una noticia bomba.
Se votan puntos y entre ellos el punto que da forma al desarrollo del proceso participativo complementario para la reurbanización del paseo Alameda. Salzereda. Parece que hace un siglo de todo aquello, verdad. Estaban hablando del tema, y sería por el frío o porque uno tiene el cuerpo en modo 'que hablen del tema, que es lo que realmente me toca la patata'. Y no debe ser así, porque el tema igual a la gente le parece menos importante que lo del paseo. Y será así. Y es así. Y porqué no tiene que ser así. Ha sido así.
Hoy los nuestros presentan novedades. Hoy Jonatan Fornés coge las riendas de la banda. Empieza formal y acaba sembrado. Se suceden los temas, intervenciones resumidas de Diego Arroyo, regidor de Educación y también intervenciones extendidas de Diego Arroyo, regidor de Educación. Cuesta encontrar la diferencia entre una y otra. Una vez que se entra en la zona Diego Arroyo, el tiempo parece alterado. Son puntos posteriores al tema presupuestos, que sí, que ayer se habló de presupuestos. Uno es un punto complejo sobre una cláusula de... algo de Torribera. El otro es sobre la compleja maquinaria que ha derivado en que se ponga en marcha al cabo de mil años el proceso para darla algún sentido y utilidad al Sant Just. La alcaldesa, rápida, habla de que pòco a poco se van poniendo en funcionamiento espacios muertos de la ciudad como el Miguel Hernández, el Sant Just y pronto, muy pronto la Ciba. ¿Se acuerdan de cuántos proyectos... la Ciba? Próximamente en sus hogares.
Presupuestos. No, antes el reglamento interno del Consell de Solidaritat i Cooperació de Santa Coloma, aprobación inicial. Votaciones. PP, Ciutadans, nosotros, los de Gent d'esquerres ICV-EUiA, nos abstenemos. SOM vota a favor.
Presupuestos, ahora sí. Más o menos lo de siempre. El PSC, con Esteve Serrano a la cabeza, nos dice que se suben partidas y partidas y partidas. El PP nos dice que nosequé. La verdad es que no conseguí desentrañar el mensaje. Creo que no estaban a favor, por algo de que no se sabe de dónde... no sé. Y nosotros decimos que nos lo tenemos que mirar más, que en principio vemos que los presupuestos vienen a ir más o menos por donde siempre y que, cosas de la vida, sugerencias que hicimos el año pasado, este año se recogen. Aquello de que mola hacer propuestas, que te las rechacen, y luego te las copien. El PSC. ¿Es aquí donde dijo Dimas Gragera de Ciudadanos lo de que 'nuestra exigencia les hace mejores'? Hacer mejor al gobierno, que se esfuercen en hacerlo bien... luego puedes maquillarlo con lo de que ja no t'alimenten motlles, que ja vols el pa sencer, pero luego te encuentras con que al año siguiente nadie se acuerda de si hiciste o dejaste de hacer. El PSC. Yo ahora soy muy indepe o soy de Ciudadanos, o siempre voto a Izquierda Unida, pero Núria lo está haciendo muy bien. Porque somos uno y trino y todos. Porque todos nos esforzamos en que lo hagan bien.
Modificaciones de crédito. Cosas que antes estaban en esta partida que han de pasar a otra.
Propuesta de aprobación inicial del Reglament de Funcionament de los equipamientos cívicos en Santa Coloma. Habla Carmen Arana, que es la regidora del ramo y que no suele hablar mucho. Presenta el punto, la accesibilidad de la ciudadanía, etc. Ojo aquí, porque nos abstenemos todos porque es una aprobación inicial, menos SOM, que considera que aquí la cosa es autoritaria e instaura una especie de sistema centralista y que empodera poco. Y que es mal. Será cuestión de saber quién ha redactado este reglamento porque madre mía, cuánta maldad.
Se votan cosas, expropiaciones, espacios.
Declaración institucional para la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres. Piden la palabra Artemis y Zona 8. Isabel Creuhet y Sara Borreguero. Asesinan a mujeres cada semana, hacemos concentraciones, hablamos de gastar más dinero, más partidas en... y bueno. Asesinan a mujeres, asesinamos a mujeres cada semana, casi cada día. Terrorismo de alta intensidad. En tu casa.
Al tema. Como ya saben, Catalunya se ha convertido en las últimas semanas en una puta mierda. Parece que en la calle no pasa nada, pero pasa. Gente en la cárcel. De la burguesía, sí, de los otros, de los que te de la gana. Esto no mola ni un pelo. Moción por el diálogo, contra la aplicación del artículo 155 en Catalunya y por la liberad de los políticos soberanistas encarcelados. Toma la palabra Salva Clavera, de ERC, que interpela sobre todo al PSC y a la alcaldesa para que tome partido. Cita el consabido poema de 'primero vinieron a por los comunistas...'. Como decimos, ya vinieron y vienen. Salto en el tiempo, que se me va la olla. Antes, mucho antes, en otro punto que ahora no recuerdo, César de SOM recuerda a Isa, la madrileña a la que le quieren meter dos años de cárcel por intentar parar un desahucio. Presa por hacer política. Sigamos. El portavoz de SOM presenta la moción, Jordi Garcia. Habla de que es una moción contenida, es decir, que podrían haber apretado más pero que lo han dejado así para poder sumar. Yo creo, y es una opinión personal, que cuando se dicen estas cosas no se formulan bien los conceptos. No me explico, y me explico. Que no se puede presentar las cosas como 'haciendo el favor'. Las cosas se hacen porque uno se las cree o no, no porque así te contento y eso, pero que en realidad es para ver si tú... porque como la presento yo... no sé. Y nosotros intervenimos y lo hace Alexandra Sevilla, que está en avanzado estado de gestación y nos mostramos efectivamente a favor de todo lo que dice la moción, tan todo que incluso la apelación al diálogo que hace la moción, es tan nuestra, tan de nosotros, que no podemos, no puede sino recordar que quienes hemos apelado al diálogo, hemos sido catalogados de cobardes, de traidores, de 'la bandera blanca es la de la rendición', de hablar con quién, de parlemne juas juas juas, de fedérate con mi tanque, y cosas más así que ahora no vamos a comentar pero que ahí quedan. Y ni dui ni 155. Y bienvenidos a nuestro mundo. Y hablamos del manifiesto de los que acaban de pedir un referendum pactado. Y hablamos de la moción de la CUP. Y no es de la CUP, que te has equivocado, que es de SOM. Es verdad, es de SOM. No es la CUP. Y el que quiera que nos escuche. Y muy bien Alexandra y muy bien Jonatan que ha llevado el peso de la noche. Y de vez en cuando, escuchar lo que no te gusta, en lugar de señalar lo que no te gusta como si nos hubiera tocado una varita mágica, no viene mal. Incomoda, pero te acostumbras.
Y nuestra intervención es tan así que dan ganas de aplaudir. Y aplaudimos. Y es así. Los equidistantes. Y PP y Ciutadans votan en contra, naturalmente, no faltaba más, habida cuenta y sin menoscabo. Y el PSC... pues prácticamente calcan nuestra intervención, pero midiendo mucho las palabras y votan a favor de la moción. Libertad de los presos, no al 155 y diálogo. Y política.
Moción sobre la educación como herramienta de cohesión, ante las denuncias de políticos del PP y Ciutadans sobre adoctrinamiento. ¿Se adoctrina en el colegio? ¿Los profesores son personas? ¿Hablamos de política en los colegios? ¿De qué política? El PP da un cuaderno con fotos de ejemplos de... Ciutadans, Salva Tovar hace una enumeración de grandes momentos del adoctrinamento... en fin. Santa Coloma, ejemplo de cómo hacer de la educación un elemento de integración, modelo de. Pero hay que currar todos los días contra la involución.
Hay una moción sobre viva la Constitución, pero como el PSC ha presentado una enmienda a la totalidad y el PP, que presentaba la moción, se lo toma a mal y se retira. Adiós.
Y la última moción no se presenta como moción, y es un ruego, porque hace una semana entraron en el despacho del PP en el Grupo Municipal y demandan más seguridad. Y siendo grave el tema, no parece como para poner más policías, y César de SOM lo explica muy bien.
Y da miedo pensar en el frío que hace en la calle. Tanto frío.
Y lo que antes era fiesta y cachondeo, buen rollo del que tanto molesta a Miguel Ordóñez, ahora se ha convertido en frialdad y en ausencia de corrillos al final del pleno. Y nos vamos cada uno por su sitio, como decía la canción de los Mártires del Compás, pero sin gritos. Es por el frío, el invierno de nuestro descontento.
Muchas palabras, muchas intervenciones, poco público al final. A quién le interesa todo esto. A quién le interesan unas 40 personas mirándose con distancia.
lunes, 6 de noviembre de 2017
Silencio roto - Montxo Armendáriz
Esta película cuenta la ya conocida historia por la cual, al final de la Guerra Civil española, un grupo de resistentes mantiene la lucha contra Franco en el Norte, en los Pirineos navarros. Esta lucha resistente tiene sus frutos cuando en una acción coordinada, se produce una invasión que consigue tomar una serie de pueblos, se estabiliza una zona bajo el mando de los insurgentes que provocan un levantamiento popular en el resto del Estado, lo que hace que la comunidad internacional se decidiera a intervenir y al cabo de pocos meses el régimen franquista cayera al verse aislado y se reimplantara el régimen republicano en España, que es el que disfrutamos en nuestros días.
La película se centra en la relación entre una chica que llega al pueblo, cuyo padre ha sido víctima de la represión en los primeros días de la Guerra Civil, y un guapo mozo del pueblo que acaba incorporándose también a la resistencia de la que también forma parte su padre. El guapo mozo es Juan Diego Botto, que se come la pantalla con unas intervenciones achicharrantes, unos diálogos que demuestran el sentimiento y la implicación de una juventud capaz de darlo todo por la resistencia, capaz de hacerte conmover con una mirada, con una sonrisa, con una interpretación en la que se conjuga la implicación personal con el conocimiento del sufrimiento humano. En estos tiempos, esta película es un ejemplo de cómo los luchadores consiguieron llevar a buen puerto una proeza como la de conseguir levantar todo un país que parecía hundido y vencido, un país que es indomable y que se alza siempre contra la represión. Juan Diego Botto encarna, en esta película, el ideal del revolucionario, de la gente del pueblo que se implica y se inmola para conseguir que la comunidad, el pueblo, alcance la libertad.
Lucía Jiménez es la compañera que se lanza a colaborar con la resistencia a sabiendas de que puede ser interceptada en cualquier momento, que trabaja en la sombra, que sabe y calla. Que quiere al guapo mozo en cuanto lo ve. Que sabe que allí, en esa sonrisa, se encuentra el futuro de todo un país.
El país que tenemos hoy en día no podría ser de otra manera que el fruto de esa sonrisa y esa abnegación. El país que hoy disfrutamos no es otra cosa que esa niña que sale en una foto y que es limpia y pura como la mañana.
No me gustan las películas sobre la guerra civil. No me gustan las películas sobre la postguerra. No me gustan las películas en las que uno ya sabe lo que va a pasar de antemano. No me gustan las películas en las que infaliblemente sé que los malos van a ganar y los buenos van a perder. No me gusta que pongan en el papel de buenos a gente sin sustancia que no aporta nada a la película y que parece que solo por tener una bonita sonrisa me tengan que poner a su lado. No me gusta Juan Diego Botto. No me ha gustado nada esta película donde los únicos momentos interesantes son los diálogos entre la mujer del Guardia Civil y la propia Lucía Jiménez, como chispazos en una historia plana que ni conmueve ni aporta nada nuevo.
Solo me gusta María Botto, que resulta ser el personaje más turbio en un mundo de personas muy buenas y muy malas, que lo son, pero que uno parece que exija algo más a la hora de contar una historia, nuestra historia.
No me gustan las pelis de la Guerra Civil, ya casi no se hacen pelis de esa época, ahora todas las pelis son de reírse mucho o de cosas así de clase media o de recordarnos que hay gente que lo pasa mal muy mal, pero que luchando y eso sales adelante.
'No puedes decir eso sobre Juan Diego Botto, tienes que ver Silencio Roto', me dijeron. Pues ya he visto Silencio Roto. Veo las vuestras y subo dos más.
La película se centra en la relación entre una chica que llega al pueblo, cuyo padre ha sido víctima de la represión en los primeros días de la Guerra Civil, y un guapo mozo del pueblo que acaba incorporándose también a la resistencia de la que también forma parte su padre. El guapo mozo es Juan Diego Botto, que se come la pantalla con unas intervenciones achicharrantes, unos diálogos que demuestran el sentimiento y la implicación de una juventud capaz de darlo todo por la resistencia, capaz de hacerte conmover con una mirada, con una sonrisa, con una interpretación en la que se conjuga la implicación personal con el conocimiento del sufrimiento humano. En estos tiempos, esta película es un ejemplo de cómo los luchadores consiguieron llevar a buen puerto una proeza como la de conseguir levantar todo un país que parecía hundido y vencido, un país que es indomable y que se alza siempre contra la represión. Juan Diego Botto encarna, en esta película, el ideal del revolucionario, de la gente del pueblo que se implica y se inmola para conseguir que la comunidad, el pueblo, alcance la libertad.
Lucía Jiménez es la compañera que se lanza a colaborar con la resistencia a sabiendas de que puede ser interceptada en cualquier momento, que trabaja en la sombra, que sabe y calla. Que quiere al guapo mozo en cuanto lo ve. Que sabe que allí, en esa sonrisa, se encuentra el futuro de todo un país.
El país que tenemos hoy en día no podría ser de otra manera que el fruto de esa sonrisa y esa abnegación. El país que hoy disfrutamos no es otra cosa que esa niña que sale en una foto y que es limpia y pura como la mañana.
No me gustan las películas sobre la guerra civil. No me gustan las películas sobre la postguerra. No me gustan las películas en las que uno ya sabe lo que va a pasar de antemano. No me gustan las películas en las que infaliblemente sé que los malos van a ganar y los buenos van a perder. No me gusta que pongan en el papel de buenos a gente sin sustancia que no aporta nada a la película y que parece que solo por tener una bonita sonrisa me tengan que poner a su lado. No me gusta Juan Diego Botto. No me ha gustado nada esta película donde los únicos momentos interesantes son los diálogos entre la mujer del Guardia Civil y la propia Lucía Jiménez, como chispazos en una historia plana que ni conmueve ni aporta nada nuevo.
Solo me gusta María Botto, que resulta ser el personaje más turbio en un mundo de personas muy buenas y muy malas, que lo son, pero que uno parece que exija algo más a la hora de contar una historia, nuestra historia.
No me gustan las pelis de la Guerra Civil, ya casi no se hacen pelis de esa época, ahora todas las pelis son de reírse mucho o de cosas así de clase media o de recordarnos que hay gente que lo pasa mal muy mal, pero que luchando y eso sales adelante.
'No puedes decir eso sobre Juan Diego Botto, tienes que ver Silencio Roto', me dijeron. Pues ya he visto Silencio Roto. Veo las vuestras y subo dos más.
viernes, 3 de noviembre de 2017
American Valhalla - Josh Homme
Vayan por delante dos cosas. Uno, Queens of the Stone Age, el grupo de Josh Homme, me gusta mucho. Quizás los últimos discos no me hagan demasiada gracia, pero solo por haber hecho el Songs For the Deaf y los dos anteriores a este, ya hay que tenerles un respeto. Dos, Iggy Pop es un mito.
Dicho esto, el estreno ayer de American Valhalla, solo puede juzgarse como un truño de dimensiones épicas. Un anuncio de esos de colonia de Hugo Boss, en el que alguien muy machote y muy sentido va diciendo frases del palo 'el tiempo pasa para todos', 'el desierto siempre está cambiando, ante tus ojos', '¿piensa para ti qué es el atardecer?'... cosas así. Cosas como muy profundas, cosas muy de hombre que siente que es importante y que hay una cámara que le está filmando y tiene que parecer duro, muy intenso, un rockero con un par, que tiene amigos que viven en un rancho, con barbas blancas y gafas de pasta. Amigos duros, que son duros, que han visto cosas, que huelen bien.
El documental trata sobre el disco que Iggy Pop ha hecho con Josh Homme y otros músicos tanto de Queens of The Stone Age como de otras bandas. Un disco con el que, nos cuenta el propio Iggy, quería que le tomaran en serio y apostó por Josh Homme para que le echara una mano.
Desde la primera escena, cuando se ve a Josh Homme llegando en una moto antigua a un rancho, se baja de la moto y se pasa un buen rato peinándose (se pasa la peli peinándose, tocándose la cabeza en plan... 'son tantas cosas en mi mente... '), uno tiene la sensación de que se le va a hacer largo.
El disco ya lo tienes escuchado, más o menos, no está mal, tampoco te lo vas a poner todo el rato. Iggy Pop es un mito, pero es un mito con muy pocos discos buenos. Con The Stooges tiene cosas achicharrantes y en vivo te mueres con él. En solitario, The Idiot es el disco. Lust For Life es la canción. Pero de eso hace mil años. Y da igual. Se le perdona.
Josh Homme en cambio, por decirlo de alguna manera, se ha vuelto un gilipollas. O ya lo era. Yo, que soy de Parménides, creo que no te vuelves nunca nada, sino que ya lo eras de antes. A veces florece, otras tarda en aparecer... pero siempre acaba uno siendo lo que es. Después de bajarse de la moto, Homme cuenta que la primera vez que hizo un concierto ante 4000 personas, cuando se duchó y salió otra vez y vio que no había nadie, entendió que el momento es efímero y que tienes que disfrutarlo. O algo así.
Recuerdo la primera vez que vimos a los Queens of the Stone Age. VEnían con el bajista loco, que se volvió loco y que empezó a tirar botellas de agua al público y ese fue su fin en la banda. Fue en el Razz 3, con unas 200 personas como mucho, creo. Fue un conciertazo. Pero debe ser de una época que a Josh Homme no le suena. Molaban tanto que creías haber encontrado un grupo de metal molón al fin para quedártelo. Pero el bajista loco se fue y fue creciendo el gilipollismo de Homme hasta sacar discos aburridos, con canciones flojísimas y esas ganas de ser tomado en serio que dan risa.
El docu, digo, narra cómo los dos músicos se conocen, empiezan a trabajar, de qué va cada canción, etc. No es aburrido, porque los momentos de Iggy molan, y también Iggy puede ser cargante con tanta frase demoledora de 'he vivido...', pero ahí está.
Josh Homme va leyendo un diario con lo que ha ido pasando. A veces no puede contener la emoción y parece que va a llorar. No llora, claro. Hay un momento en el que Iggy cuenta que le manda un paquete con cosas suyas para tocarle la patata y el otro ceda a producirle el disco. Lo que le envía es tan así que Josh y su mujer tienen que abrir el paquete juntos. Es tanta la emoción que ella tiene que llorar por él. Y Josh la ama por eso.
Mátame.
No sale una mujer hablando en todo el documental. Testosterona como para envasarla en tarros.
Se van a un rancho a grabar. Un tío que parece más de mentira que... uff, se me viene tanta gente a la cabeza. Un tío de mentira con sus barbas blancas y todos los complementos de 'tío de mentira' con su ropa comprada en la tienda de las ropas de mentira, cuenta que él hizo la comida de la banda y que el desierto cambia todos los días a cada rato y que la comida es fundamental y siente que es importante. Le dije a mi amigo que nos cocinara. Él cocinó. Estábamos en un rancho con gente con barbas blancas, cazadoras de cuero, moteros... El atardecer. Estás haciendo algo y está atardeciendo y sientes que dejar de hacerlo porque tienes que ver el atardecer. Y te tienes que preguntar ¿qué es para ti el atardecer? Me cago en mi vida.
Estuvimos en el desierto, cuando caminas por el desierto y sientes la tierra bajo tus pies... es... es qué.
El documental se estrenó ayer en el In-Edit, festival de documentales musicales. Grandioso cartel. Los músicos. Unas horas antes habíamos visto un docu sobre P.I.L. y Johnny Lydon. El ex sex pistol no acaba de caer mal del todo, pero no bien. Pero ahí está. No engaña o engaña lo justo o lo que tú quieras, pero le ves venir. Antes vi un docu sobre Conny Plank, productor alemán, que me encantó. Antes otro sobre la relación del punk y la música jamaicana que bueno. Los músicos y la música. No va a dejarme de gustar un grupo porque sean unos gilipollas o muy majos.
Pero lo de ayer no tiene nombre. Josh Homme, al final de la película, acaba un concierto, se quita la camiseta... un puto anuncio de colonia. El tiempo llega y se pasa y nosotros con el tiempo...
Al final del documental, la gente aplaude y todo está bien. Todo vale. Iggy canta sus canciones, Josh Homme se emociona porque está con Iggy, los músicos oyen la voz de Iggy y se ponen a llorar, Iggy ya ha colocado otro disco y a ver por dónde sale el sol mañana.
Cuando acaba la película, no tienes ganas de escuchar el disco de Iggy con esta gente, ni de escuchar a los Queens of the Stone Age, ni de nada. Y creo que si eso ocurre es que no ha ido bien la cosa. De lo que tienes ganas es, en cambio, de tener una voz profunda, medir un palmo más y dejarte tupé. Y esa mirada penetrante y profunda. Intensa.
Y de no morir atropellado por una bicicleta de reparto de Glovo, que van como locos.
Dicho esto, el estreno ayer de American Valhalla, solo puede juzgarse como un truño de dimensiones épicas. Un anuncio de esos de colonia de Hugo Boss, en el que alguien muy machote y muy sentido va diciendo frases del palo 'el tiempo pasa para todos', 'el desierto siempre está cambiando, ante tus ojos', '¿piensa para ti qué es el atardecer?'... cosas así. Cosas como muy profundas, cosas muy de hombre que siente que es importante y que hay una cámara que le está filmando y tiene que parecer duro, muy intenso, un rockero con un par, que tiene amigos que viven en un rancho, con barbas blancas y gafas de pasta. Amigos duros, que son duros, que han visto cosas, que huelen bien.
El documental trata sobre el disco que Iggy Pop ha hecho con Josh Homme y otros músicos tanto de Queens of The Stone Age como de otras bandas. Un disco con el que, nos cuenta el propio Iggy, quería que le tomaran en serio y apostó por Josh Homme para que le echara una mano.
Desde la primera escena, cuando se ve a Josh Homme llegando en una moto antigua a un rancho, se baja de la moto y se pasa un buen rato peinándose (se pasa la peli peinándose, tocándose la cabeza en plan... 'son tantas cosas en mi mente... '), uno tiene la sensación de que se le va a hacer largo.
El disco ya lo tienes escuchado, más o menos, no está mal, tampoco te lo vas a poner todo el rato. Iggy Pop es un mito, pero es un mito con muy pocos discos buenos. Con The Stooges tiene cosas achicharrantes y en vivo te mueres con él. En solitario, The Idiot es el disco. Lust For Life es la canción. Pero de eso hace mil años. Y da igual. Se le perdona.
Josh Homme en cambio, por decirlo de alguna manera, se ha vuelto un gilipollas. O ya lo era. Yo, que soy de Parménides, creo que no te vuelves nunca nada, sino que ya lo eras de antes. A veces florece, otras tarda en aparecer... pero siempre acaba uno siendo lo que es. Después de bajarse de la moto, Homme cuenta que la primera vez que hizo un concierto ante 4000 personas, cuando se duchó y salió otra vez y vio que no había nadie, entendió que el momento es efímero y que tienes que disfrutarlo. O algo así.
Recuerdo la primera vez que vimos a los Queens of the Stone Age. VEnían con el bajista loco, que se volvió loco y que empezó a tirar botellas de agua al público y ese fue su fin en la banda. Fue en el Razz 3, con unas 200 personas como mucho, creo. Fue un conciertazo. Pero debe ser de una época que a Josh Homme no le suena. Molaban tanto que creías haber encontrado un grupo de metal molón al fin para quedártelo. Pero el bajista loco se fue y fue creciendo el gilipollismo de Homme hasta sacar discos aburridos, con canciones flojísimas y esas ganas de ser tomado en serio que dan risa.
El docu, digo, narra cómo los dos músicos se conocen, empiezan a trabajar, de qué va cada canción, etc. No es aburrido, porque los momentos de Iggy molan, y también Iggy puede ser cargante con tanta frase demoledora de 'he vivido...', pero ahí está.
Josh Homme va leyendo un diario con lo que ha ido pasando. A veces no puede contener la emoción y parece que va a llorar. No llora, claro. Hay un momento en el que Iggy cuenta que le manda un paquete con cosas suyas para tocarle la patata y el otro ceda a producirle el disco. Lo que le envía es tan así que Josh y su mujer tienen que abrir el paquete juntos. Es tanta la emoción que ella tiene que llorar por él. Y Josh la ama por eso.
Mátame.
No sale una mujer hablando en todo el documental. Testosterona como para envasarla en tarros.
Se van a un rancho a grabar. Un tío que parece más de mentira que... uff, se me viene tanta gente a la cabeza. Un tío de mentira con sus barbas blancas y todos los complementos de 'tío de mentira' con su ropa comprada en la tienda de las ropas de mentira, cuenta que él hizo la comida de la banda y que el desierto cambia todos los días a cada rato y que la comida es fundamental y siente que es importante. Le dije a mi amigo que nos cocinara. Él cocinó. Estábamos en un rancho con gente con barbas blancas, cazadoras de cuero, moteros... El atardecer. Estás haciendo algo y está atardeciendo y sientes que dejar de hacerlo porque tienes que ver el atardecer. Y te tienes que preguntar ¿qué es para ti el atardecer? Me cago en mi vida.
Estuvimos en el desierto, cuando caminas por el desierto y sientes la tierra bajo tus pies... es... es qué.
El documental se estrenó ayer en el In-Edit, festival de documentales musicales. Grandioso cartel. Los músicos. Unas horas antes habíamos visto un docu sobre P.I.L. y Johnny Lydon. El ex sex pistol no acaba de caer mal del todo, pero no bien. Pero ahí está. No engaña o engaña lo justo o lo que tú quieras, pero le ves venir. Antes vi un docu sobre Conny Plank, productor alemán, que me encantó. Antes otro sobre la relación del punk y la música jamaicana que bueno. Los músicos y la música. No va a dejarme de gustar un grupo porque sean unos gilipollas o muy majos.
Pero lo de ayer no tiene nombre. Josh Homme, al final de la película, acaba un concierto, se quita la camiseta... un puto anuncio de colonia. El tiempo llega y se pasa y nosotros con el tiempo...
Al final del documental, la gente aplaude y todo está bien. Todo vale. Iggy canta sus canciones, Josh Homme se emociona porque está con Iggy, los músicos oyen la voz de Iggy y se ponen a llorar, Iggy ya ha colocado otro disco y a ver por dónde sale el sol mañana.
Cuando acaba la película, no tienes ganas de escuchar el disco de Iggy con esta gente, ni de escuchar a los Queens of the Stone Age, ni de nada. Y creo que si eso ocurre es que no ha ido bien la cosa. De lo que tienes ganas es, en cambio, de tener una voz profunda, medir un palmo más y dejarte tupé. Y esa mirada penetrante y profunda. Intensa.
Y de no morir atropellado por una bicicleta de reparto de Glovo, que van como locos.
jueves, 2 de noviembre de 2017
Libertad presos políticos
Mi hermano, otra vez, tuvo de profe en la Uni al Junqueras. Acaban de meterlo en el talego junto a otros siete consellers de la Generalitat. Una reflexión rápida para quitarnos las dudas.
Menuda mierda de país que mete a la gente en la cárcel por llevar adelante su proyecto político. Yo podré, y lo estoy y lo combato y lo intento con una propuesta que es la mía y no es ni de unos ni de otros, yo podré, digo, pensar que todo esto del procés es una estafa, una trola, una bufa, que no es ruptura, que no es revuelta. Yo podré decir que muchos de los que van al talego tienen una ideología política que yo lucho por que no triunfe jamás. Yo podré decir que combato y que hago política todos los días contra los que van al talego hoy.
Yo podré decir que esa gente ha votado las mismas leyes que hoy les van a meter en el talego, que no las han discutido, que las ha apoyado. Yo podré discutir una y mil veces con los independentistas, porque yo no lo soy y no voy a comulgar con una idea o un proyecto solo porque en el otro lado haya una panda de manguis y neofascistas.
Yo podré pensar que ya hace tiempo que se encarcela a gente por motivos políticos, a huelguistas, sindicalistas, activistas, anarquistas a los que de vez en cuando se les entrulla para decir que se hace algo y que muchos de los que hoy van a la cárcel jamás han movido un dedo ni lo moverán por ellos.
Yo podré decir que todo esto está siendo una involución y que la gente que lo puso en marcha no escuchó a quienes decíamos que no podía ser que se tomasen a la ligera el poder del Estado, que no podrían contar con apoyo externo, que buscasen y pusiésen en valor a la gente que no es indepe pero que no quiere que esto siga igual tanto aquí como fuera.
Yo podré decir que la situación actual nos haga sacar lo peor que tenemos, lo más guardado, los reproches más oscuros, las ganas de hacer daño.
Yo podré decir y hacer mucha broma o hablar muy en serio. Yo podré decir todos los días del año que este rollo de las banderas me parece una reverenda mierda. Yo podré considerar que hay mucha tropa que siente unas ganas inmensas de hacer daño a la gente que piensa como yo.
Exactamente como yo. Y algo diferente a la gente que piensa como yo.
Yo podré entender muchas cosas.
Pero no puedo entender qué pasa por la cabeza de quien mete en la cárcel a nueve consellers de la Generalitat y no se le ocurra a nadie que este asunto no va a acabar, que la lucha de mucha gente, por muy equivocada que yo cree que esté, no va a acabarse precisamente así, que no nos podemos poner de perfil.
Que menuda mierda de país nos queda si nos damos satisfechos con esto.
Que no puede haber presos políticos. Que no me lo disfracen con que la ley es la ley.
Que no puede haber presos políticos en este país. Y si a alguien le parece justificable, no le quiero a mi lado.
Porque nosotros ya sabemos lo que es que nos den más palos que a una estera. Y sabemos que ese no es nunca el camino.
Menuda mierda de país nos están dejando. Pero el futuro es nuestro. y como ha dicho un compañero con el que discuto mucho y con el que muy difícilmente me pondré de acuerdo, el miedo es la base sobre la que se fundamenta cualquier estado.
El futuro es nuestro. Y lo saben.
Menuda mierda de país que mete a la gente en la cárcel por llevar adelante su proyecto político. Yo podré, y lo estoy y lo combato y lo intento con una propuesta que es la mía y no es ni de unos ni de otros, yo podré, digo, pensar que todo esto del procés es una estafa, una trola, una bufa, que no es ruptura, que no es revuelta. Yo podré decir que muchos de los que van al talego tienen una ideología política que yo lucho por que no triunfe jamás. Yo podré decir que combato y que hago política todos los días contra los que van al talego hoy.
Yo podré decir que esa gente ha votado las mismas leyes que hoy les van a meter en el talego, que no las han discutido, que las ha apoyado. Yo podré discutir una y mil veces con los independentistas, porque yo no lo soy y no voy a comulgar con una idea o un proyecto solo porque en el otro lado haya una panda de manguis y neofascistas.
Yo podré pensar que ya hace tiempo que se encarcela a gente por motivos políticos, a huelguistas, sindicalistas, activistas, anarquistas a los que de vez en cuando se les entrulla para decir que se hace algo y que muchos de los que hoy van a la cárcel jamás han movido un dedo ni lo moverán por ellos.
Yo podré decir que todo esto está siendo una involución y que la gente que lo puso en marcha no escuchó a quienes decíamos que no podía ser que se tomasen a la ligera el poder del Estado, que no podrían contar con apoyo externo, que buscasen y pusiésen en valor a la gente que no es indepe pero que no quiere que esto siga igual tanto aquí como fuera.
Yo podré decir que la situación actual nos haga sacar lo peor que tenemos, lo más guardado, los reproches más oscuros, las ganas de hacer daño.
Yo podré decir y hacer mucha broma o hablar muy en serio. Yo podré decir todos los días del año que este rollo de las banderas me parece una reverenda mierda. Yo podré considerar que hay mucha tropa que siente unas ganas inmensas de hacer daño a la gente que piensa como yo.
Exactamente como yo. Y algo diferente a la gente que piensa como yo.
Yo podré entender muchas cosas.
Pero no puedo entender qué pasa por la cabeza de quien mete en la cárcel a nueve consellers de la Generalitat y no se le ocurra a nadie que este asunto no va a acabar, que la lucha de mucha gente, por muy equivocada que yo cree que esté, no va a acabarse precisamente así, que no nos podemos poner de perfil.
Que menuda mierda de país nos queda si nos damos satisfechos con esto.
Que no puede haber presos políticos. Que no me lo disfracen con que la ley es la ley.
Que no puede haber presos políticos en este país. Y si a alguien le parece justificable, no le quiero a mi lado.
Porque nosotros ya sabemos lo que es que nos den más palos que a una estera. Y sabemos que ese no es nunca el camino.
Menuda mierda de país nos están dejando. Pero el futuro es nuestro. y como ha dicho un compañero con el que discuto mucho y con el que muy difícilmente me pondré de acuerdo, el miedo es la base sobre la que se fundamenta cualquier estado.
El futuro es nuestro. Y lo saben.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Una historia de fútbol
El fútbol como metáfora de la vida, como metáfora de la actitud ante la vida. Los grandes momentos, los días de grandeza, los grandes momentos. Hoy, paseando por las instalaciones del muy glorioso club Arrabal Calaf de Fútbol de Santa Coloma de Gramenet, me ha venido a la cabeza una de las más grandes historias sobre el fútbol protagonizada por una de las personas a las que más admiro, mi hermano.
No sé el año en el que ocurrió, no lo recuerdo, tan solo decir que el Arrabal, entonces sin fusionar con el Calaf todavía, jugaba en el campo de Can Peixauet. Mi hermano, proveniente del fútbol sala del Santa Coloma, recala en el Arrabal junto a su amigo del colegio, Nieto. Ambos juegan de defensas, mi hermano alterna el lateral derecho con el puesto de central o de libre. Su paso por el Arrabal está ligado a la figura del Cánovas, su entrenador. Un tío de Barón de Viver, de aquellos que dejan huella en la formación de una persona. O no. Puede que deje huella y puede que se le admire, pero que la cabra tire al monte.
Como digo, mi hermano jugaba de lateral y central, era rápido, no tenía miedo y no la tocaba mal. Pero, y él me perdonará, su pasión por el fútbol no era mayúscula. Normalmente los padres suelen tener más ilusión por el fútbol que los niños, en mi casa mi padre era muy futbolero, yo soy muy futbolero, mi hermano es muy futbolero… pero lo de la regularidad lo llevamos de aquella manera.
La rivalidad. En aquellos años, como siempre, la rivalidad con la Grama era total. Ellos jugaban en el Camp Municipal d’Esports en la acera de delante y el Arrabal en el campo de tierra. El Chato era el presidente. De vez en cuando se organizaba algún partido contra la Grama, que supongo que siempre generaba la controversia: si vamos, ven a uno bueno nuestro, nos lo quitan. Por otra parte, quitarle la ilusión a un chaval de jugar en ese campo grande… en fin.
El caso es que un día se concertó no sé a santo de qué un partido entre la Grama y el Arrabal en categoría que no recuerdo si eran cadetes o qué eran, pero por decirlo de alguna manera suave, era el partido del siglo para aquellos chavales.
Creo que estábamos en fiestas de Santa Coloma, yo la historia la recuerdo así. Mi hermano, que era un chaval, se venía conmigo a los conciertos. Venían los Enemigos y Mercromina al Sintonizza. Fuimos a ver los conciertos. Llovió y encima del escenario con los Enemigos había un perro. Nos fuimos para casa y a la mañana siguiente el partido. Ojo, puede que confunda esa noche con otra noche en la que mi hermano participaba en una carrera al día siguiente. Pero yo la historia la recuerdo así.
Partido en el campo de la Grama, todos los padres, ya saben… y los nervios, los padres nerviosos, los responsables del Arrabal nerviosos, hacer un buen papel, etc. Mi hermano sale de titular, jugando de cierre, último hombre, libre. Primera jugada del partido, la pelota la tiene el Arrabal y la ceden atrás, la pelota le viene a mi hermano, que está solo, sin nadie alrededor. Pone el pie para controlar la pelota y la pelota le pasa por debajo del pie.
Automáticamente pide el cambio, minuto dos o tres de partido. El entrenador monta en cólera, arde, está que pita. Pero mi hermano no cede. Se quiere ir. Y se va. Tan tranquilo. El público en armas, nadie entiende nada. Tanta trascendencia, tanta presión, tanto orgullo por jugar ese partido… tanto nada. Mi padre no entendía nada.
Es que no estaba cómodo.
Pues así es todo. Esa es la actitud.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






