¿Y si nos dijeran que el papel de váter es malo? ¿Que horribles consecuencias para nuestros culetes y demás se esconden detrás del papel higiénico y todo el papel higiénico que nos hemos comprado no solo no nos sirve para nada sino que 'es malo'? ¿Y si un día nos dijeran que tenemos que atacar esa colina y tenemos que formar todos juntos en posición de nosequé y conquistar esa cota porque la patria lo precisa? ¿Y si nos dicen que cualquier cosa es cualquier cosa y nosotros pensamos que cualquier cosa es lo que hay que hacer? ¿Y si no nos lo tomamos en serio? ¿Y si no nos tomamos nunca en serio nada y todo parece que le pasa a otros y acabamos dándonos cuenta de que, de repente, todo ha cambiado y lo que nos tomábamos a chiste ahora es la realidad? ¿Y si nos dijeran que fuésemos mañana a tal punto a tal lugar y no volviéramos más? ¿Y si un señor aparece por la tele y nos dice buenas noches todos los años el mismo día y nadie supiera porqué lo hace y todos los años nos deseara cosas muy preciosas sobre las que él no tiene mayor incidencia y todo el mundo pensara que eso tiene que ser así o que es así porque mira tú? ¿Y si saliésemos mañana todos y todas en pelotas a la calle y nadie nos hubiera dicho nada ni lo hubiéramos visto por las redes ni nada? ¿Y si mañana nos dijesen que nos preparásemos porque no habrá más mañanas? ¿Y si te dijeran que todo lo que amas y estimas lo van a tener que eliminar porque han encontrado que hay algo en tu sangre, en tu análisis de orina, que no va bien y que mejor que te vayas despidiendo y cantando los nombres de con quién te relacionas porque esos van para delante también? ¿Y si todo viniese explicado en un libro y te lo dijeran y nadie hiciera caso? ¿Y si te dijeran que esto en realidad es como otras muchas cosas que han pasado y te diera igual? ¿Y si te dijeran que Italia no existe más? ¿Y si todo fuera una broma? ¿Y si todo fuera una conspiración por parte de alguien que está ensayando para hacer este tipo de movilizaciones de población y que no es más que algo más gordo que se está preparando? ¿Y si fuera el fin del fútbol? ¿Y si mañana dijeran que ya no se puede jugar más al fútbol si no es en tu barrio entre colegas? ¿Y si las redes sociales fueran la verdad? ¿Y si todo lo que has visto en tu vida te dijeran que no existe porque no lo has subido a las redes sociales? ¿Y si desaparecieran de tu vista las cosas a tiempo real a medida que la gente va decidiendo de manera virtual mediante votaciones a las que no tienes acceso que tal o cual persona o tal o cual cosa o tal o cual ciudad debe dejar de existir? ¿Y si las cosas que pasan te pasaran a ti? ¿Y si alguien decidiera que tu cara debe llevar los mismos filtros que utiliza para parecer más joven? ¿Y si te obligaran a estar contento todo el día? ¿Y si nos dijeran que todo esto del coronavirus es en realidad un proyecto de alguien en China que se le ha ido de las manos? ¿Y si te dijeran que China no existe?
¿Has estado en China? ¿Tú has visto China? ¿Cómo sabes que existe China?
martes, 10 de marzo de 2020
lunes, 9 de marzo de 2020
¡Hablemos de feminismo!
Todo mal. Una manifestación a la que llegas tarde porque no estás respetando los códigos morales ni éticos mínimamente permisibles. Y además, lo va a saber todo el mundo. Pantallazo al contubernio. Una manifestación a la que llegas tarde y mal. Tarde por tarde y mal porque los cuerpos no están bien. Mi madre ha venido a la concentración de la mañana. Desunión o desorganización o organización desorganizada o yo que sé. Da igual. Al final, si lo miras desde fuera y sin preguntar demasiado, todo parece uno y si no te lo explican no entiendes la diferencia entre una cosa y otra y quién es la que grita y quién es la que anima. Quién es. No lo sabemos. La prensa local nos lo explicará todo convenientemente y de la manera más sabia. Una performance, un manifiesto, una manifestación. Las mujeres se organizan, se autoorganizan y los demás vamos a remolque. Tan a remolque que no recuerdo cuándo fue la última cosa que se organizó así con algo de ilusión y que no lo movieran mayoritariamente las mujeres. Tanto de mi organización como de cualquier movida. Da igual. Manifestaciones, charlas, reuniones, siempre a remolque porque tiran más. Porque tienen más ideas. O las ideas. Los demás torcemos el morro, ponemos pegas, no lo vemos claro, no lo vemos bien, no lo vemos serio. Serio. Y si lo organizamos o nos ponemos delante, no paramos de organizarlo y ponernos delante. Incluso para organizar una comida que rompe con el espíritu de la jornada, ellas lo tiran para delante. A la manifestación de Barcelona se llega tarde y mal. Pero se llega. Y aunque las perspectivas querían que por fin las manifestaciones bajaran 'porque ya estáis en el gobierno', la manifestación sigue siendo masiva. Incluso más. Porque nada cambia y todo continúa. Y los demás tenemos que aprender. Aprender a organizarnos o a que no nos organicen tanto. Aprender a hacerlo todo. En la manifestación una de las cosas más importantes que uno puede apreciar es que hay esperanza.
Esperanza porque hay gente joven.
Siempre digo esto en las movidas. Gente joven. Gente joven que no piense como los viejos. Eso es importante también. La juventud no asegura nada y puedes tener veintipocos años y pensar, moverte y trabajar como lo más antiguo. O antigua. Es igual.
No estamos hablando de eso. Estamos hablando del feminismo y estoy hablando yo del feminismo y ya hace rato que tendría que estar callado, o opinando de otra cosa, o yo que sé. Una cosa es una cosa y esa cosa será lo que la cosa quiera ser o le apetezca. Y así más o menos vamos avanzando. Nos encontramos por el camino con compañeras y con compañeras que hace mil años que no veíamos y que se aburrieron de ser compañeras y que, naturalmente, no tienen ninguna necesidad de volver a ser compañeras si ser compañeras significa volver a pasar por lo mismo. Y eso es también feminismo. Pasar del tema. Evitar espacios de mierda.
Unas chicas llevan delante nuestro pancartas hechas por ellas mismas, que son las mayoritarias y que se han impuesto respecto a lo que se ve en otras manifestaciones. Mensaje propio y sin uniformizar. En una cara lleva un mensaje en inglés. Es un mensaje que me llama la atención. Le voy a hacer una foto y cuando la pancarta se gira, '¡Cállate pavo!'. Toma castaña.
Le pido a la compañera si me deja hacer una foto. De la cara b.
Cállate pavo. Ahora me tocaría hacer algún tipo de refutación de esta afirmación, los hombres deberíamos, los hombres somos, los hombres tal y cual. Hacerme el guay.
No me voy a hacer el guay.
Visca la lluita feminista. Viva la lucha feminista.
Poca cosa más. Que cada día mejor, tú.
Menos cuando ves que otro zumbado le ha pegado un tiro a su pareja en Castellón y ves la cara del pavo y es todo como que yo que sé. Como que no sabes qué decir.
Esperanza porque hay gente joven.
Siempre digo esto en las movidas. Gente joven. Gente joven que no piense como los viejos. Eso es importante también. La juventud no asegura nada y puedes tener veintipocos años y pensar, moverte y trabajar como lo más antiguo. O antigua. Es igual.
No estamos hablando de eso. Estamos hablando del feminismo y estoy hablando yo del feminismo y ya hace rato que tendría que estar callado, o opinando de otra cosa, o yo que sé. Una cosa es una cosa y esa cosa será lo que la cosa quiera ser o le apetezca. Y así más o menos vamos avanzando. Nos encontramos por el camino con compañeras y con compañeras que hace mil años que no veíamos y que se aburrieron de ser compañeras y que, naturalmente, no tienen ninguna necesidad de volver a ser compañeras si ser compañeras significa volver a pasar por lo mismo. Y eso es también feminismo. Pasar del tema. Evitar espacios de mierda.
Unas chicas llevan delante nuestro pancartas hechas por ellas mismas, que son las mayoritarias y que se han impuesto respecto a lo que se ve en otras manifestaciones. Mensaje propio y sin uniformizar. En una cara lleva un mensaje en inglés. Es un mensaje que me llama la atención. Le voy a hacer una foto y cuando la pancarta se gira, '¡Cállate pavo!'. Toma castaña.
Le pido a la compañera si me deja hacer una foto. De la cara b.
Cállate pavo. Ahora me tocaría hacer algún tipo de refutación de esta afirmación, los hombres deberíamos, los hombres somos, los hombres tal y cual. Hacerme el guay.
No me voy a hacer el guay.
Visca la lluita feminista. Viva la lucha feminista.
Poca cosa más. Que cada día mejor, tú.
Menos cuando ves que otro zumbado le ha pegado un tiro a su pareja en Castellón y ves la cara del pavo y es todo como que yo que sé. Como que no sabes qué decir.
sábado, 7 de marzo de 2020
El infierno está en Grecia
Y, mientras tanto, el civilizado continente europeo va dando pasos hacia la barbarie. Mientras nos estamos debatiendo entre el reformismo y la revolución, mientras hacemos delirantes artículos saludando lo federalista o poco federalista que es tu nueva organización o tu antiguo elemento hectoplasmático, en Grecia, en nuestro propio marco mental y cultural, el infierno se ha desatado. Mientras nos ponemos estupendos pensando en cómo alcanzar nuevas cotas de sofisticación para enumerar nuestros conocimientos y despreciar lo que otros aportan o saben o desconocen o vete tú a saber qué, en Grecia, aquí mismo, se ha declarado la guerra, con la boca abierta y sin ambages, a los derechos humanos.
En tu cara.
En tu misma cara. Con total normalidad, las noticias que nos va contando Hibai nos llegan relatando cómo elementos de extrema derecha han comenzado la guerra por su cuenta. En tu misma cara, el gobierno Griego de derechas, que como el mundo entero sabe es exactamente igual que el de Syriza que eran unos mierdas que no hicieron nada, el gobierno de derechas comete tropelías sin cuento y lo más sangrante es que nadie está diciendo nada. Grande-Marlaska en la línea de lo que sea ya nos parece bien ha dicho que lo que eso, ya eso. Ministros socialistas. Nuestros ministros espero que digan algo o que lo hayan dicho y que alguien me pinte la cara para que se me vaya la vergüenza.
Mientras nos hemos estado regodeando con el hecho de que Syriza perdiera y que se demostrara que una opción de izquierdas era inviable si no era con muchas hoces y martillos y con muchas demostraciones y desfiles, ahora nos encontramos con que refugios, ongs, arden, se queman, todo a la mierda. Que nazis alemanes van a Grecia a repartir ostias a los inmigrantes y a la gente que está allí intentando ayudar. Que todo eso parece normal.
Que cada día aparezcan noticias de muertos, de ataques, los refugiados como moneda de cambio, los turcos presionando, los europeos pasando de todo, el gobierno griego practicando el matonismo, todo correcto. Todo es bien.
Y mientras mueren niños, mientras fascistas atacan y la policía pasa de todo o forma parte, nosotros aquí.
Pensando. Discutiendo, debatiendo, hablando, encerrados en nuestra burbujita porque aquí no nos pasa nada y vamos a ser siempre así de no sé cómo explicarlo porque somos tan así que ni siquiera tengo palabras para un sábado por la noche.
Si entornas los ojos un poco, los ves venir.
Pero no te molestes. Tenemos vidas infinitas.
En tu cara.
En tu misma cara. Con total normalidad, las noticias que nos va contando Hibai nos llegan relatando cómo elementos de extrema derecha han comenzado la guerra por su cuenta. En tu misma cara, el gobierno Griego de derechas, que como el mundo entero sabe es exactamente igual que el de Syriza que eran unos mierdas que no hicieron nada, el gobierno de derechas comete tropelías sin cuento y lo más sangrante es que nadie está diciendo nada. Grande-Marlaska en la línea de lo que sea ya nos parece bien ha dicho que lo que eso, ya eso. Ministros socialistas. Nuestros ministros espero que digan algo o que lo hayan dicho y que alguien me pinte la cara para que se me vaya la vergüenza.
Mientras nos hemos estado regodeando con el hecho de que Syriza perdiera y que se demostrara que una opción de izquierdas era inviable si no era con muchas hoces y martillos y con muchas demostraciones y desfiles, ahora nos encontramos con que refugios, ongs, arden, se queman, todo a la mierda. Que nazis alemanes van a Grecia a repartir ostias a los inmigrantes y a la gente que está allí intentando ayudar. Que todo eso parece normal.
Que cada día aparezcan noticias de muertos, de ataques, los refugiados como moneda de cambio, los turcos presionando, los europeos pasando de todo, el gobierno griego practicando el matonismo, todo correcto. Todo es bien.
Y mientras mueren niños, mientras fascistas atacan y la policía pasa de todo o forma parte, nosotros aquí.
Pensando. Discutiendo, debatiendo, hablando, encerrados en nuestra burbujita porque aquí no nos pasa nada y vamos a ser siempre así de no sé cómo explicarlo porque somos tan así que ni siquiera tengo palabras para un sábado por la noche.
Si entornas los ojos un poco, los ves venir.
Pero no te molestes. Tenemos vidas infinitas.
miércoles, 4 de marzo de 2020
Moi
- Yo he estado mucho tiempo allí donde tú dices y yo eso que tú dices no lo he visto. Llevo tiempo escuchándote y repitiendo siempre una historia parecida. Nadie te dice nada porque nadie ha salido del pueblo, pero estoy convencido de que lo que cuentas no es verdad. Lo que pasa es que toda esta gente, te tiene miedo. Te tiene respeto. Creen que sabes más que los demás y como hablas de sitios lejanos y de países que solo hemos escuchado en tus narraciones, sienten que eres una autoridad. Pero eso no es así. No sabes tanto y me parece que ni siquiera has estado en la mitad de sitios que dices haber pisado. Estás acostumbrado a que todo el mundo te escuche y te de la razón, pero eso se ha acabado. Yo he estado, sí, yo he estado, allí donde dices tú que has estado antes y donde todo el mundo te conoce y os voy a decir una cosa a todos los que me miráis, no le conocen. No saben quién es. No es nadie. Y si alguien lo conoce, sonríe cuando escucha tu nombre. Porque a veces es mejor que no te conozcan a que te conozcan como te conocen a ti. Y te conocen, vaya si te conocen. No donde tú dices que te conocen. Te conocen en otro sitio. Sí, yo te voy a decir dónde te conocen. Te conocen en sitios donde no te quieren volver a ver. Sí. Allí mismo. En sitios que un día frecuentaste y que hoy dices que no conoces. En esos sitios. Y yo he estado allí también. Sí, he estado allí. Y te puedo decir que todo lo que cuentas no es verdad. Mientes más que hablas. Yo he estad allí y he hablad con gente y tengo amigos. Sí, tengo amigos, amigos que me cuentan que no te conocen y si te conocieron no quieren volverte a ver. O es que te crees que todo el mundo es tan simple como es la gente de este pueblo. En este pueblo te cree todo el mundo alguien superior, simplemente porque dices haber estado en lugares que no nos suenan y que conoces a gente que los demás ignoramos. Una gran autoridad. Y no eres capaz de salir de este pueblo sin que te vuelvan a mandar para aquí. Y aquí te tenemos, todos los días contándonos la misma historia, el mismo cuento, con personajes distintos, pero yo sé que no nos dices la verdad. Yo he estado, sí, yo he estado en esos lugares que dices frecuentar, con esa gente que dices que son tan amigos tuyos, con todos esos que dicen que siempre que vas tienen un vaso de vino preparado para beberse contigo, que te piden consejo, que te tienen en consideración. Esas tierras de las que hablas, esos mares, esas penínsulas, esos puertos, ese desierto, esa montaña. Ya me he cansado de escucharte y no decir nada.
- Nadie te está escuchando...
- Nadie te está escuchando...
martes, 3 de marzo de 2020
Dos días antes
Dos días antes de que se juegue la semifinal, el partido de vuelta entre mi Athletic Club y el Granada, me gustaría hacer una reflexión. En primer lugar, no veo nada claro que vayamos a pasar. Creo que hemos demostrado en los últimos partidos que nuestro planteamiento, ideas y jugadores están algo estancados, nos faltan efectivos, nos sobra entusiasmo, pero nos falta fútbol, picardía, idea, pericia a la hora de rematar y de sacar rendimiento de todo el esfuerzo que hacemos. Pienso en un partido duro, con todo un estadio presionando, jugadores del equipo rival yendo como lobos, como se tiene que ir, y nosotros jugando a aguantar y ver pasar el tiempo. Y nunca nos sale bien.
Tenemos una oportunidad histórica. Hace muchos años que en Copa los equipos que no son el Barça o el Madrid no llegan tan arriba y con posibilidades de ganar. Sea cual sea la final, será inédita. El hecho de que Barça y Madrid cayeran eliminados abre la puerta a poder ganar el trofeo. Si antes nos eliminaban, te cabreas, pero sabes que si los magnates del fútbol están en el ajo, poco puedes hacer. Así que de lo que pase el jueves por la noche, sobre todo si no pasamos, infiero que pueden extraerse conclusiones que pueden ser fatales para nosotros.
Los que somos del Athletic nos hemos tenido siempre por una afición especial. Una afición que en muy raras, muy contadas ocasiones es capaz de increpar a sus jugadores. Puede silbar un mal partido, que tiene que ser espantoso, pero nunca increpar a jugadores. Ahora que leo twitter y esas cosas, leo cosas inverosímiles, ataques a jugadores, casi conatos de agresión, negación del pan y la sal a entrenadores que nos están llevando lejos y que con lo que hay, mucho exprimen el limón.
Me muero de felicidad si el jueves pasamos. Y no lo veo claro. No me quiero ni imaginar volviéndome loco y comprando el mismo viernes un billete a Sevilla a hacer lo que sea, menos ver el partido. Pero es eso. No me lo quiero imaginar.
Me imagino más la destrucción de un sueño como es el de ser aficionado a un club de Fútbol especial, que compite con lo que puede irle guindando a precio de oro a la Real. Me imagino más acabar siendo como la Real. Y entonces yo ya no tendría motivos para ser del Athletic Club. Me imagino que la gente querría ganar, que la directiva querría ganar, que los intermediarios por fin podrían hincar el diente al Athletic y ganar también. Y me da terror.
Porque como desaprovechemos esta oportunidad histórica y, Iraola no lo permita, la Real llega a la final y la gana, mucho me temo que acabemos solicitando darnos la puntilla nosotros solitos.
Quiero que gane el Athletic Club como quiero que gane siempre, pero esta vez más. Porque viendo por donde van los tiros, viendo cómo se mueve una afición que parece que se parece cada vez más a los demás, estamos a punto de que nos vendan el caramelo envenenado de que para ganar se necesita un plus. Y ese plus es dejar de ser el Athletic Club. Me da pavor pensar en toda esa gente que piensa que perder contra un Granada que nos saca nueve puntos sería una desgracia tan mayúscula como para quemarlo todo.
Espero que el jueves ganemos, pasemos y que lleguemos a la final. Y si no pasamos no diré que no pasa nada. Pasa y mucho.
Pero me da terror que pase demasiado.
Tenemos una oportunidad histórica. Hace muchos años que en Copa los equipos que no son el Barça o el Madrid no llegan tan arriba y con posibilidades de ganar. Sea cual sea la final, será inédita. El hecho de que Barça y Madrid cayeran eliminados abre la puerta a poder ganar el trofeo. Si antes nos eliminaban, te cabreas, pero sabes que si los magnates del fútbol están en el ajo, poco puedes hacer. Así que de lo que pase el jueves por la noche, sobre todo si no pasamos, infiero que pueden extraerse conclusiones que pueden ser fatales para nosotros.
Los que somos del Athletic nos hemos tenido siempre por una afición especial. Una afición que en muy raras, muy contadas ocasiones es capaz de increpar a sus jugadores. Puede silbar un mal partido, que tiene que ser espantoso, pero nunca increpar a jugadores. Ahora que leo twitter y esas cosas, leo cosas inverosímiles, ataques a jugadores, casi conatos de agresión, negación del pan y la sal a entrenadores que nos están llevando lejos y que con lo que hay, mucho exprimen el limón.
Me muero de felicidad si el jueves pasamos. Y no lo veo claro. No me quiero ni imaginar volviéndome loco y comprando el mismo viernes un billete a Sevilla a hacer lo que sea, menos ver el partido. Pero es eso. No me lo quiero imaginar.
Me imagino más la destrucción de un sueño como es el de ser aficionado a un club de Fútbol especial, que compite con lo que puede irle guindando a precio de oro a la Real. Me imagino más acabar siendo como la Real. Y entonces yo ya no tendría motivos para ser del Athletic Club. Me imagino que la gente querría ganar, que la directiva querría ganar, que los intermediarios por fin podrían hincar el diente al Athletic y ganar también. Y me da terror.
Porque como desaprovechemos esta oportunidad histórica y, Iraola no lo permita, la Real llega a la final y la gana, mucho me temo que acabemos solicitando darnos la puntilla nosotros solitos.
Quiero que gane el Athletic Club como quiero que gane siempre, pero esta vez más. Porque viendo por donde van los tiros, viendo cómo se mueve una afición que parece que se parece cada vez más a los demás, estamos a punto de que nos vendan el caramelo envenenado de que para ganar se necesita un plus. Y ese plus es dejar de ser el Athletic Club. Me da pavor pensar en toda esa gente que piensa que perder contra un Granada que nos saca nueve puntos sería una desgracia tan mayúscula como para quemarlo todo.
Espero que el jueves ganemos, pasemos y que lleguemos a la final. Y si no pasamos no diré que no pasa nada. Pasa y mucho.
Pero me da terror que pase demasiado.
lunes, 2 de marzo de 2020
Crónica del #Plegramenet de Febrero. Pantallazo a destiempo.
Con la madurez que da el tiempo, iniciamos una nueva variante periodística. El pantallazo a una semana vista. Hoy en día, con los adelantos, los móviles y el Internet, ya no vale hacer una fotografía de la realidad. Ahora lo que hacemos es un pantallazo. Y como me gusta ir contracorriente, en lugar de aprovechar la inmediatez que nos proporcionan los adelantos, los móviles e Internet, me dispongo a hacer una crónica de algo sucedido hace una semana y que todo el mundo conoce. O no. Porque a casi nadie le interesan ya los plenos municipales. Y hacen bien. Porque si se hubieran enterado de lo que pasó el lunes por la tarde noche, plegarían.
Qué pasó el lunes por la tarde noche. Pasó que el movimiento feminista en Santa Coloma se declaró la guerra a sí mismo. Pasó que una de las experiencias más alucinantes de movilización que uno recuerda haber vivido, como son las huelgas del 8M, las manifestaciones y movilizaciones, ya no es vista como algo positivo, sino como algo para ser delimitado, compartimentado, redefinido, roto. Y lo hizo nuestra alcaldesa y la portavoz de The Sufragettes. No solo eso, también se permitieron el lujo de apoyar a las integrantes del Partido Feminista, recientemente expulsadas de Izquierda Unida por sus posiciones transfobas como poco. Lo cual ya no tiene ni sentido ni razón. Si una portavoz de una entidad dice esto, pero esta entidad está compuesta en su mayoría por personal político y técnico del Ajuntament, qué imagen se está dando de lo que el movimiento feminista tiene que ser en la ciudad. Da miedo. Como diría y dice el Azagra, Glubs. Ese Glups, esa aspereza, esa tensión, ese fantasma del futuro en el que la alcaldesa se permitió aventurar que quienes hoy sois feministas mañana dejaréis de serlo porque ya no se os podrá considerar como tal, fue tan grave, una situación de tanta agresividad hacia quien en ese mismo momento aún parecen compañeras de lucha, que a mí, que como machirulo comumacho o lo que sea, estaba allí contemplando con mis piernas abiertas la escena y mi cerebro pensando en fútbol y películas de Chuck Norris, a mí, que ni me va ni me viene, me vino.
Y me vino un perfume a rancio que tiraba para atrás. Y no concibo que gente de esta ciudad a la que tengo como progresista, como moderna, como de otra manera, esté ahí dando apoyo, haciendo bulto, no sé cómo. Y no salgo de mi asombro. Porque no me puedo creer que ante las barbaridades que suelta la inefable Lidia Falcón haya feministas de nuestro pueblo Santa Coloma que digan, es verdad, tienen razón. Y ya casi que da lo mismo lo que pasó el lunes en el pleno y que no suene esto a que no pasó nada más. Porque lo que pasó además o junto a esto, es como poco, menos trascendente. O a lo mejor sí. O yo que sé.
Porque las situaciones trascendentales en la vida han de ser valoradas como lo que son. Y cuando se dan estas situaciones, es mejor tomarse un tiempo, con cautela, y emitir un juicio. Yo que sé lo que digo. Cosas que son menos importantes. Como que por ejemplo la situación de Serveis Socials que ahora se llama Drets Socials está digamos que medio regular. Pero eso son temas que ya sabemos que para ti o para mí. Es decir, que son temas que si los tratas, finalmente la culpa será de otro. En Santa Coloma siempre tiene la culpa alguien que no eres tú. Y eso nos hace vivir tranquilos, con patente de corso. No hace falta nada más que considerar que seguro que hay alguien ahí fuera que tiene algo que ver con lo que te pasa y que exime de responsabilidad a lo más cercano. Tu Ajuntament no puede hacer más. Acostúmbrate.
Resultados de las pasadas elecciones. 17 regidores socialistas. Pero algo debe pasar ahí dentro para que se comporten como si tuvieran 10. Todo es casus belli, todo es susceptible de ser chamuscado. Todo es susceptible de ser adormecido o criticado furibundamente. Pongamos un ejemplo.
Durante el pleno se presenta una moción de ERC sobre la defensa del espacio público y sobre la cosa de la ciudad vivible que nosotros votamos pero como de aquella manera porque a ver, todo el rollo punitivo no nos va, el caso es que en esta moción se nos ocurrió decir que la ciudad está un poco de aquella manera de sucia y que podríamos mirar métodos nuevos, o bien antiguos, pero otros, para lo de la limpieza porque parece ser que con lo que se hace no es suficiente. Pues mire usted, cómo se pusieron los 17 regidores que parecen 10. Que de dónde han sacado a esta gente. Y lo de que se deje de culpabilizar a la gente y se limpie desde l'Ajuntament. Qué desfachatez. Pues acto seguido, la regidora del ramo, Ana Belén Moreno, vino a decir exactamente que hay gente incívica que no hace caso. Y eso no es culpabilizar ni nada.
No pasa nada.
Cada vez, dicen, hay menos gente mirando los plenos en el Youtube del Ajuntament. Supongo que la gente tiene interiorizado que esto de la política municipal está de capa caída.
Lo de los 40.000 colomenses de más. Está claro que si dices que esta ciudad de 120.000 colomenses, para ser vivible y disfrutable, debería quedarse en 80.000 colomenses es porque hay 40.000 colomenses. Y ya está. No pasa nada. Cada vez que he escuchado hablar de esponjamiento y de que en las ciudades sobra gente pienso 'me están diciendo que me pire'. Aunque no me lo digan. O aunque se lo digan a otro. Vale, y quién sobra. No sobra nadie, me dirás. Saco la cosas de contexto, me dices. Sí. Vivimos de sacar cosas de contexto.
Pero ese no es el tema.
El tema son las marcas blancas y los malos augurios para una sociedad, la colomense, que vive pendiente del Ajuntament y lo que pase en el Ajuntament y lo que se decida desde el Ajuntament y sus marcas blancas. El pleno. Estamos hablando del pleno.
El pleno bien. Se aprueban las mociones del Sahara y se aprueban las mociones que se presentan por las escuelas y sus equipamientos y nada como siempre tiene que ver con nada y hasta Ciudadanos parece de la izquierda estatalista si se pone. Porque lo de los barracones no tiene nombre pero mira qué cosa tan así que el foco siempre se pone en otro sitio y en otra gente. Siempre.
Y ahí estuvimos.
Dándole vueltas a la cabeza sobre el fin del feminismo, el fin de la revolución, el golpe de estado de Brumario, el bonapartismo feminista, el así es porque así me parece a mí. Una lástima aunque se levante el puño para afirmar nosequé. Una lástima defender postulados transfobos, homófobos y luego reafirmarse en todo ello y hacerlo por un mero afán de hacer daño. Únicamente.
Un pleno más en Santa Coloma de Gramenet. Vamos a hacer un pantallazo de la realidad. Y se lo vamos a enviar a todo el mundo.
Qué pasó el lunes por la tarde noche. Pasó que el movimiento feminista en Santa Coloma se declaró la guerra a sí mismo. Pasó que una de las experiencias más alucinantes de movilización que uno recuerda haber vivido, como son las huelgas del 8M, las manifestaciones y movilizaciones, ya no es vista como algo positivo, sino como algo para ser delimitado, compartimentado, redefinido, roto. Y lo hizo nuestra alcaldesa y la portavoz de The Sufragettes. No solo eso, también se permitieron el lujo de apoyar a las integrantes del Partido Feminista, recientemente expulsadas de Izquierda Unida por sus posiciones transfobas como poco. Lo cual ya no tiene ni sentido ni razón. Si una portavoz de una entidad dice esto, pero esta entidad está compuesta en su mayoría por personal político y técnico del Ajuntament, qué imagen se está dando de lo que el movimiento feminista tiene que ser en la ciudad. Da miedo. Como diría y dice el Azagra, Glubs. Ese Glups, esa aspereza, esa tensión, ese fantasma del futuro en el que la alcaldesa se permitió aventurar que quienes hoy sois feministas mañana dejaréis de serlo porque ya no se os podrá considerar como tal, fue tan grave, una situación de tanta agresividad hacia quien en ese mismo momento aún parecen compañeras de lucha, que a mí, que como machirulo comumacho o lo que sea, estaba allí contemplando con mis piernas abiertas la escena y mi cerebro pensando en fútbol y películas de Chuck Norris, a mí, que ni me va ni me viene, me vino.
Y me vino un perfume a rancio que tiraba para atrás. Y no concibo que gente de esta ciudad a la que tengo como progresista, como moderna, como de otra manera, esté ahí dando apoyo, haciendo bulto, no sé cómo. Y no salgo de mi asombro. Porque no me puedo creer que ante las barbaridades que suelta la inefable Lidia Falcón haya feministas de nuestro pueblo Santa Coloma que digan, es verdad, tienen razón. Y ya casi que da lo mismo lo que pasó el lunes en el pleno y que no suene esto a que no pasó nada más. Porque lo que pasó además o junto a esto, es como poco, menos trascendente. O a lo mejor sí. O yo que sé.
Porque las situaciones trascendentales en la vida han de ser valoradas como lo que son. Y cuando se dan estas situaciones, es mejor tomarse un tiempo, con cautela, y emitir un juicio. Yo que sé lo que digo. Cosas que son menos importantes. Como que por ejemplo la situación de Serveis Socials que ahora se llama Drets Socials está digamos que medio regular. Pero eso son temas que ya sabemos que para ti o para mí. Es decir, que son temas que si los tratas, finalmente la culpa será de otro. En Santa Coloma siempre tiene la culpa alguien que no eres tú. Y eso nos hace vivir tranquilos, con patente de corso. No hace falta nada más que considerar que seguro que hay alguien ahí fuera que tiene algo que ver con lo que te pasa y que exime de responsabilidad a lo más cercano. Tu Ajuntament no puede hacer más. Acostúmbrate.
Resultados de las pasadas elecciones. 17 regidores socialistas. Pero algo debe pasar ahí dentro para que se comporten como si tuvieran 10. Todo es casus belli, todo es susceptible de ser chamuscado. Todo es susceptible de ser adormecido o criticado furibundamente. Pongamos un ejemplo.
Durante el pleno se presenta una moción de ERC sobre la defensa del espacio público y sobre la cosa de la ciudad vivible que nosotros votamos pero como de aquella manera porque a ver, todo el rollo punitivo no nos va, el caso es que en esta moción se nos ocurrió decir que la ciudad está un poco de aquella manera de sucia y que podríamos mirar métodos nuevos, o bien antiguos, pero otros, para lo de la limpieza porque parece ser que con lo que se hace no es suficiente. Pues mire usted, cómo se pusieron los 17 regidores que parecen 10. Que de dónde han sacado a esta gente. Y lo de que se deje de culpabilizar a la gente y se limpie desde l'Ajuntament. Qué desfachatez. Pues acto seguido, la regidora del ramo, Ana Belén Moreno, vino a decir exactamente que hay gente incívica que no hace caso. Y eso no es culpabilizar ni nada.
No pasa nada.
Cada vez, dicen, hay menos gente mirando los plenos en el Youtube del Ajuntament. Supongo que la gente tiene interiorizado que esto de la política municipal está de capa caída.
Lo de los 40.000 colomenses de más. Está claro que si dices que esta ciudad de 120.000 colomenses, para ser vivible y disfrutable, debería quedarse en 80.000 colomenses es porque hay 40.000 colomenses. Y ya está. No pasa nada. Cada vez que he escuchado hablar de esponjamiento y de que en las ciudades sobra gente pienso 'me están diciendo que me pire'. Aunque no me lo digan. O aunque se lo digan a otro. Vale, y quién sobra. No sobra nadie, me dirás. Saco la cosas de contexto, me dices. Sí. Vivimos de sacar cosas de contexto.
Pero ese no es el tema.
El tema son las marcas blancas y los malos augurios para una sociedad, la colomense, que vive pendiente del Ajuntament y lo que pase en el Ajuntament y lo que se decida desde el Ajuntament y sus marcas blancas. El pleno. Estamos hablando del pleno.
El pleno bien. Se aprueban las mociones del Sahara y se aprueban las mociones que se presentan por las escuelas y sus equipamientos y nada como siempre tiene que ver con nada y hasta Ciudadanos parece de la izquierda estatalista si se pone. Porque lo de los barracones no tiene nombre pero mira qué cosa tan así que el foco siempre se pone en otro sitio y en otra gente. Siempre.
Y ahí estuvimos.
Dándole vueltas a la cabeza sobre el fin del feminismo, el fin de la revolución, el golpe de estado de Brumario, el bonapartismo feminista, el así es porque así me parece a mí. Una lástima aunque se levante el puño para afirmar nosequé. Una lástima defender postulados transfobos, homófobos y luego reafirmarse en todo ello y hacerlo por un mero afán de hacer daño. Únicamente.
Un pleno más en Santa Coloma de Gramenet. Vamos a hacer un pantallazo de la realidad. Y se lo vamos a enviar a todo el mundo.
domingo, 1 de marzo de 2020
Adelante o atrás
Ayer nos estrenamos. Ayer se fundó Esquerra Unida de Catalunya. ¿Qué pasó con Esquerra Unida i Alternativa? Que se nos fue. Se nos fue y no sabemos si volverá. En el caso de que volviera algunos y algunas estamos esperándola. Pero entre que vuelve y no vuelve, ahí estamos.
En qué estamos. Qué sentido tiene ahora que todo parece confluir y unir y agruparse y reagruparse volver a construir lo que teníamos, más pequeño, o de otra manera. Qué sentido debe tener. Eso lo tenemos que ir viendo con el tiempo. Qué tenemos y qué queremos hacer. Tener algo que avance o que signifique un retroceso. Me he dejado todos los interrogantes en casa.
Esto se trata de avanzar o de retroceder. De encontrar otra vez un espacio en el que estar protegido contra las cosas nuevas, modernas y postmodernas o de encontrar un espacio desde el que salir a tumba abierta. Después de unos años de turbulencias, fragores y porqué no decirlo, alegrías insospechadas, nos llega un tiempo de zozobra. Nos llegó. Nuestra organización o su dirigencia decide que para sobrevivir, porque la vida se pone cuesta arriba, hay que pasarse y dejarse comprar por Esquerra Republicana y a partir de ahí si quieres te buscas la vida. Ellos desaparecen y te dejan huérfano. Y hay quien piensa que esta es una buena ocasión para refundar y volver.
Volver. Adelante o atrás. Volver, reconstruir, reorganizarse, reagruparse, reafirmarse. En tiempos de cambios, de pérdida de sentido de lo que parecía inamovible, qué mejor que volver a recuperar los clásicos, los temas que nos definen.
Las cosas como las hemos dicho siempre y las organizaciones clásicas. Que son lo que nos ha funcionado de maravilla.
Fundar, refundar, organizarse, reorganizarse. Reagruparse.
Ayer fundamos un espacio nuevo que quiere reagrupar a quienes veníamos de otro sitio para poder hacer política desde un hogar seguro. Eso al menos lo entendemos desde el principio y si el documento tenía cuatro páginas o tres, me sobraban dos. Demasiadas explicaciones y demasiados puntos sobre los que tenemos que poner acento. Demasiado explicado, demasiado pormenorizado. No nos olvidemos de nadie, no nos olvidamos de nadie.
Nostalgia. Canal nostalgia, intervenciones de compañeros y compañeras que ansían recuperar el orgullo de pertenecer a un lugar que hable claro y en nuestro propio idioma. Aquel que nos dijeron que ya no valía. Y que no estoy convencido de que no tuvieran razón los que buscan combatir lo de hoy con el lenguaje de hoy, con la vida de hoy, con el trabajo de hoy. Porque lo de siempre es ahora, no lo de antes. Avanzar o retroceder. Adelante o atrás.
Cuando se forma una cosa nueva debería pensarse si se funda por necesidad o por orgullo. Por ganas de aplicar una idea mediante una herramienta. La verdad es que esta frase, estas dos frases son una tontería mayúscula.
Cuando hace cuatro o cinco años se va formando la idea de la confluencia, de los comunes, unos pocos, no sé si demasiados o demasiado pocos, nos ilusionamos porque era un salto adelante. Clarísimo. Evidente. Otros no lo vieron tanto. Esa herramienta común significaba avanzar, y también significó ganar. No sé si desde hace unos pocos años, todo va muy deprisa, hemos dejado de avanzar y ahora estamos en un periodo de asentamiento. El asentamiento si tiene sentido, es evidente. Si no, es estancamiento y repetición de errores del pasado. En ese momento llegamos nosotros, otra vez, que durante la formación de Comuns fuimos una fuerza de vanguardia, siempre apostando por ir por delante, y qué mensaje queremos mandar.
Un mensaje de repliegue, de aquí estamos los de siempre con nuestras cosas de siempre y nuestros idiomas de siempre, algo que viene a decir, no nos durmamos y sigamos adelante, o somos los que vamos a decir 'hemos ido demasiado rápido, mejor concentrarnos en lo que ya sabíamos'. No pienso poner ningún interrogante.
Hace ocho años, un 29 de febrero, me afilié a Esquerra Unida i Alternativa. Una experiencia trascendental en mi vida. Mediante esta experiencia he conocido a gente increíble. Increíble en lo bueno y también en lo malo. Ayer, justo un 29 de febrero se funda otra organización, heredera o recuperadora de lo que nos gusta llamar el hilo rojo de la historia.
Y no sé si seremos herederos del PSUC o nos convertiremos en la Izquierda Unida local. Nunca lo sabremos como nunca sabíamos realmente porqué estábamos cada uno militando aquí.
Solo sé que, al final, cuando al final del acto pusieron la Internacional y los compañeros y compañeros comenzaron a cantar, uno sabe que sí, que ese es tu sitio, que esa es tu gente. Pero no me cantes lo de los obreros la clase preferente que hueles a caldofrán.
Y no deberíamos oler a caldofrán.
En qué estamos. Qué sentido tiene ahora que todo parece confluir y unir y agruparse y reagruparse volver a construir lo que teníamos, más pequeño, o de otra manera. Qué sentido debe tener. Eso lo tenemos que ir viendo con el tiempo. Qué tenemos y qué queremos hacer. Tener algo que avance o que signifique un retroceso. Me he dejado todos los interrogantes en casa.
Esto se trata de avanzar o de retroceder. De encontrar otra vez un espacio en el que estar protegido contra las cosas nuevas, modernas y postmodernas o de encontrar un espacio desde el que salir a tumba abierta. Después de unos años de turbulencias, fragores y porqué no decirlo, alegrías insospechadas, nos llega un tiempo de zozobra. Nos llegó. Nuestra organización o su dirigencia decide que para sobrevivir, porque la vida se pone cuesta arriba, hay que pasarse y dejarse comprar por Esquerra Republicana y a partir de ahí si quieres te buscas la vida. Ellos desaparecen y te dejan huérfano. Y hay quien piensa que esta es una buena ocasión para refundar y volver.
Volver. Adelante o atrás. Volver, reconstruir, reorganizarse, reagruparse, reafirmarse. En tiempos de cambios, de pérdida de sentido de lo que parecía inamovible, qué mejor que volver a recuperar los clásicos, los temas que nos definen.
Las cosas como las hemos dicho siempre y las organizaciones clásicas. Que son lo que nos ha funcionado de maravilla.
Fundar, refundar, organizarse, reorganizarse. Reagruparse.
Ayer fundamos un espacio nuevo que quiere reagrupar a quienes veníamos de otro sitio para poder hacer política desde un hogar seguro. Eso al menos lo entendemos desde el principio y si el documento tenía cuatro páginas o tres, me sobraban dos. Demasiadas explicaciones y demasiados puntos sobre los que tenemos que poner acento. Demasiado explicado, demasiado pormenorizado. No nos olvidemos de nadie, no nos olvidamos de nadie.
Nostalgia. Canal nostalgia, intervenciones de compañeros y compañeras que ansían recuperar el orgullo de pertenecer a un lugar que hable claro y en nuestro propio idioma. Aquel que nos dijeron que ya no valía. Y que no estoy convencido de que no tuvieran razón los que buscan combatir lo de hoy con el lenguaje de hoy, con la vida de hoy, con el trabajo de hoy. Porque lo de siempre es ahora, no lo de antes. Avanzar o retroceder. Adelante o atrás.
Cuando se forma una cosa nueva debería pensarse si se funda por necesidad o por orgullo. Por ganas de aplicar una idea mediante una herramienta. La verdad es que esta frase, estas dos frases son una tontería mayúscula.
Cuando hace cuatro o cinco años se va formando la idea de la confluencia, de los comunes, unos pocos, no sé si demasiados o demasiado pocos, nos ilusionamos porque era un salto adelante. Clarísimo. Evidente. Otros no lo vieron tanto. Esa herramienta común significaba avanzar, y también significó ganar. No sé si desde hace unos pocos años, todo va muy deprisa, hemos dejado de avanzar y ahora estamos en un periodo de asentamiento. El asentamiento si tiene sentido, es evidente. Si no, es estancamiento y repetición de errores del pasado. En ese momento llegamos nosotros, otra vez, que durante la formación de Comuns fuimos una fuerza de vanguardia, siempre apostando por ir por delante, y qué mensaje queremos mandar.
Un mensaje de repliegue, de aquí estamos los de siempre con nuestras cosas de siempre y nuestros idiomas de siempre, algo que viene a decir, no nos durmamos y sigamos adelante, o somos los que vamos a decir 'hemos ido demasiado rápido, mejor concentrarnos en lo que ya sabíamos'. No pienso poner ningún interrogante.
Hace ocho años, un 29 de febrero, me afilié a Esquerra Unida i Alternativa. Una experiencia trascendental en mi vida. Mediante esta experiencia he conocido a gente increíble. Increíble en lo bueno y también en lo malo. Ayer, justo un 29 de febrero se funda otra organización, heredera o recuperadora de lo que nos gusta llamar el hilo rojo de la historia.
Y no sé si seremos herederos del PSUC o nos convertiremos en la Izquierda Unida local. Nunca lo sabremos como nunca sabíamos realmente porqué estábamos cada uno militando aquí.
Solo sé que, al final, cuando al final del acto pusieron la Internacional y los compañeros y compañeros comenzaron a cantar, uno sabe que sí, que ese es tu sitio, que esa es tu gente. Pero no me cantes lo de los obreros la clase preferente que hueles a caldofrán.
Y no deberíamos oler a caldofrán.
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