jueves, 11 de mayo de 2023

Liderazgos fuertes


Me imagino esas reuniones con los directores de campaña, los asesores de comunicación, los spin doctors, los politólogos, los del gabinete, trazando las líneas maestras. Santa Coloma es una ciudad acostumbrada a ser gobernada por un partido con mayoría absoluta, un cortijo, por lo que se debe trasladar una imagen de líder, de jefe, de cacique, de persona con poder, del que manda, que es a lo que los y las colomenses están acostumbrados, quién manda, yo mando, yo tengo poder, qué es lo que necesitas, qué quieres, yo te lo arreglo, que se note que mandas, que se note que eres fuerte, que se transmita que estás por encima, que la gente, esa gente colomense, lo sienta, tú mandas, tú atraviesas el paso de cebra sin preocuparte si pasa un coche porque el coche se va a abollar si se choca contigo, tú tratas con displicencia al resto de actores políticos de la ciudad, con suficiencia, no nos importa, no nos interesa lo que piensen los demás porque esto es entre nosotros dos, tú que acabas de entrar en el consistorio hace cuatro años ya puedes decir a boca llena que los demás a ti pues como que no sé, es que es perder el tiempo, porque esto va de. Y que se note que mandas, que vas a mandar, que aquí solo ha habido una banda de cobardes, paniaguados, políticos y políticas sin conocimientos técnicos y sin formación, que aquí lo que se necesita es gente que sepa, no lo que ha habido durante todos estos años en Santa Coloma, lo que tiene que transmitirse es que todo el mundo ha sido gilipollas durante tantos años y ahora con la lámpara de la razón, nos van a venir a iluminar y sacarnos del pozo. Hemos sido idiotas durante tantos años. Un líder, un jefe, un cacique, un cortijero nuevo que nos traiga las cosas que no nos ha traído nadie, ni ellos mismos, durante décadas. Eso es lo que necesita Santa Coloma, tú dilo, tú hazlo, tú camina, tú dirígete a la cámara así. Tú mandas. Los demás, lo demás, qué importa, lo demás no va a existir, lo demás ya ha pasado. Me imagino esas reuniones y luego mirándose en el espejo sacando músculo y pensando, lo vamos a petar, porque esa gente en Santa Coloma está esperando un jefe de verdad. Un verdadero líder. Un amito nuevo. Que les traiga esas cosas que no hemos hecho porque no se lo merecían, pero ahora se lo merecen, pero se lo merecerán si se portan bien. Me imagino esas reuniones y el señor que hace estas apreciaciones pasando la factura del palo, oye, que esto no es gratis. Me imagino esos relatos sobre una Santa Coloma atrasada, una Santa Coloma que ha vivido en la oscuridad, una Santa Coloma con los movimientos sociales en manos de seres inútiles o radicalizados, sin poder, una Santa Coloma anclada en los tópicos y que solo se puede combatir con los mismos tópicos y las mismas armas. 

Qué necesitas, qué quieres, quién es usted. Comienza la campaña electoral. 

miércoles, 10 de mayo de 2023

Rita Lee. Mutante siempre.


Seis meses después de que nos dejase Gal Costa, ahora es la reina de los Mutantes, la simpar Rita Lee la que abandona la sala. Un cáncer, que ya la tuvo ahí ahí hace unas semanas, finalmente ha terminado con la vida física de la grandiosa Rita Lee. Porqué es grandiosa. Es grandiosa porque hizo lo que le dio la gana y estuvo como le dio la gana hasta el final. Y porque buena parte de lo que hacía, lo tendré guardado aquí en un rinconcito de donde sea, para siempre. Rita Lee fue parte integrante e importante de una banda que posiblemente habría quedado en el olvido de no ser porque, como siempre, un anglo la puso en órbita. Recuerdo haberme comprado el cd 'Everything is possible' cuando trabajaba en el 1004. Un día leyendo El País de las Tentaciones, leí un artículo sobre la banda en el que decían que David Byrne había preparado una recopilación de éxitos desde su sello. Describían el sonido de la banda brasileña de los hermanos Baptista y Rita Lee como 'psicodelia ratonera'. Yo ya no necesitaba más. De ahí a introducirme como fuera en el sonido de Muntantes y de paso entrar en la Tropicalia y descubrir a Caetano Veloso, Gil, Gal Costa, etc., todo fue uno. Pero todo empezó con Os Mutantes y con los primeros discos de Rita Lee en solitario y con los primeros discos de Rita Lee con Tutti Frutti, una banda de rock donde ella se erigió como la Bowie... la Rita Lee. Rita Lee en un vídeo demoledor cantando Splish Splash en su época Cilibrinas do Eden. Este vídeo ya no está en circulación pero mientras lo estuvo fue toda una revelación, porque Rita Lee ya no parecía la chica inquieta y pizpireta de Mutantes, sino que era absolutamente una bestia en el escenario. De hecho en el vídeo canta poco porque la canción tiene poco que cantar y buena parte de la interpretación es ella moviéndose por el escenario. Bestial. Mucha gente conoció a Rita Lee por persona interpuesta, como con la canción Lança Perfume. Otra gente la conoció cuando ya en la madurez hizo sus discos de homenaje a los Beatles con Bossa. Y mucha gente no sabrá de quién narices le estamos hablando. Rita Lee. No sé la de tiempo que fue mi fondo de pantalla. Cualquiera que haya pasado algún tiempo en mi vida sabe la veneración que le tengo a Rita Lee, mi fascinación por este ciclón que hasta el final estuvo comprometida con una forma de hacer y de ser que la alejaban de los convencionalismos, de la vida recta, de lo que se espera de uno. A veces para bien, también para mal. Pero todo lo llevó para delante. Y sobre todo, con música. Escuchen sus discos con Mutantes, sus maravillosos discos en solitario, sus discos con Tutti Frutti, el disco perdido de las Cilibrinas do Eden, déjense llevar por este ciclón y conviértanse también en Mutantes para siempre. 

Para finalizar, su epitafio que es el de todos y todas. 'No fue un buen ejemplo, pero fue buena gente'. Amén.

martes, 9 de mayo de 2023

Karpov


Vale, vale, vale, pero no os peguéis tanto que al final me movéis o movéis las piezas y entonces sí que os tenéis que ir. A ver, con cuidado. Cuidado que estáis muy juntos y aquí además hace mucho calor. Vale, sigo. Muevo yo. Ya. Y mientras mueve el compañero, os voy a decir lo que me parece lo del último campeón, Ding Liren, que me preguntais y no os contesto, pero no os contesto porque no he visto mucho y no conozco y me hago mayor y ya veis que me empieza a molestar un poco todo. A ver si no os movéis mucho que os cuento. Yo iba con Liren. Ya sé que el otro es ruso y que yo soy ruso y que los rusos vamos con los rusos, pero hay algo en la manera de hacer y de ponerse y de estar y de reaccionar de Liren que yo que sé. Que ya sé que va en contra de todo lo que yo soy y he sido pero es que me pierden también estas cosas, estas reacciones, este ahora todo va a ir mal, ahora ya nada, espera que catapum, y ahora se me va la pinza otra vez, ahora vuelvo con todo. Cuidado que estáis moviendo la mesa. Cuidado porque me desconcentráis a mí y desconcentráis también al compañero. Y no habléis todos a la vez porque esto es un follón. Voy a tener que avisar al final al encargado y os va a tener que echar a todos. Venga, quedarse quietos ahí que os cuento más cosas. Este Mundial me ha parecido muy interesante, muy entretenido y me parece que ha servido para devolver un poco de humanidad al ajedrez. Que últimamente parecía que se había quedado sin alma, con tanta victoria del Carlsen. Ahora igual vuelve el Carlsen, dicen. Que vuelva. Me alegra de que haya continuidad. Y os digo otra cosa, que esa continuidad la protagonicen seres humanos, joder, personas que la cagan, que dicen que están jodidos, que al día siguiente dan el petardazo, que ponen caras, que se echan las manos a la cabeza. Joder, que no somos de hielo. ¿No?

lunes, 8 de mayo de 2023

Sálvame ha muerto. Viva Sálvame


La televisión aliena a las masas. Los contenidos que nos ofrece la televisión, como la gran mayoría de medios de comunicación, menos los que yo veo, nos meten en la cabeza una idea del mundo que siempre favorece el inmovilismo, el conformismo, atizan el odio contra el otro, crean ídolos ficticios, están pensados para vender y hacernos consumir, nos lavan el cerebro y son una amenaza. Los periodistas, como yo, no somos más que herramientas de un sistema que controla todos y cada uno de los resortes del pensamiento humano. La televisión ya no es que no sea cultura, es que tendríamos que eliminar la televisión o dejar únicamente contenidos culturales o de divulgación de una serie de valores que enriquecieran nuestro espíritu. 

Telecinco ha decidido cancelar el Sálvame para dar paso a una reestructuración de la programación que todo el mundo lee como una manera de sellar la difusión de contenidos progresistas en su cadena para apretar las tuercas a la población de cara a las elecciones generales, donde esta cadena de origen italiano tifa por la derecha y la ultraderecha. Cambiar a Jorge Javier Vázquez por Ana Rosa Quintana para las tardes. 

No hagan caso del primer párrafo del texto. Hagan caso de este tercer párrafo del texto. Sálvame es televisión comercial. Comercial con el objeto de alcanzar una audiencia masiva proponiendo todo tipo de contenido que se sabe que engancha con la población. Desde el cotilleo, a la trifulca, a la vida de famosos, la creación de los propios famosos por parte del propio programa y algo que me enseñaron en la facultad y que tiene todo el sentido del mundo. 

El público ya no es algo ajeno a la creación del programa. Aunque sea mentira. El emisor ya no es alguien docto, culto, que sabe y que ofrece contenidos de calidad a una masa que espera que la eduquen. El tema es que eso cambia y da la impresión de que es el emisor quien hace los contenidos. y así nos encontramos con tertulianos que hablan como nosotros, que chillan, insultan, se levantan y se van, lloran, se abrazan, se reconcilian, se vuelven a pelear, gritan, como usted y como yo, oiga. Y eso es la tele. El tema es. ¿Y con eso lo estamos haciendo mal? 

Jorge Javier Vázquez, nacido en Badalona y de familia de izquierdas, siempre recuerda los murales del PSUC en su barrio ha conseguido introducir en un programa de altísima audiencia conceptos como los derechos para el colectivo LGTBI, feminismo, que parece que están normalizados como... pero no, para nada. Y ahí lo hemos tenido, durante años, sin esconderse, sin camuflar nada, con sus altos y sus bajos, y con máximas audiencias. El conflicto entre el sensacionalismo, lo popular, lo masivo y lo que aliena a las masas. 

Habrá quien diga que bueno, que se cambia mocos por babas. Pero en realidad, perdemos. No era lo mismo el Sálvame que otros programas. Un formato que se ha querido exportar a otros ámbitos, como el futbolístico, con los Chiringuitos y demás. Usted mismo podría ser tertuliano. No se engañe, todo es mentira. Pero es una mentira que nos gusta. 

Ahora a ver con qué nos entretenemos.  

domingo, 7 de mayo de 2023

Pasada


Yo ya había dicho que no iba a volver a escribir, por los motivos que todos conocéis. Y cumplo con lo prometido, pero no puedo dejar de compartir este texto de Lubos Bugoslawski, incluído en su recopilación de textos 'Españól Latinoamericano' y que recoge con el nombre de Pasada.

'Me habían dicho que iba a venir. La verdad es que no hacía falta que me lo dijera nadie, era evidente que iba a venir. No lo estábamos esperando y no tenía mayor interés que llegara o no. Nosotros ya sabíamos lo que teníamos que hacer. Pero el hecho de que alguien dijera que iba a venir, ya ponía un punto a la cosa que la hacía diferente. Estábamos todos allí, esperando a que aquello comenzara sin saber si había comenzado ya y me estaba concentrando en los pormenores del asunto. Alguien había comenzado a bailar y estaba agitando los brazos de manera más o menos armónica. Otra había comenzado a reptar por el suelo también de manera acompasada al ritmo de una música interior. Noté que venía porque alguien, de nuevo, me lo dijo. No esperaba que me dijera nada, porque nunca me decía nada cuando llegaba. Sin embargo, no pude evitar la tentación de mirarle. Siempre me pareció más bajito de lo que él se creía que era. Pero parecía alto. Pasó a mi lado sin decirme nada, como siempre. A su lado iban dos más a los que no conocía. A él tampoco le conocía nadie. Pero a mí me gustaba creer que lo conocíamos y que todo orbitaba a su alrededor. Si no, qué aburrido todo. Luego comenté que no me había dicho nada. Y todos me decían que ya se había ido'.

martes, 2 de mayo de 2023

Días de Feria. Andalucía en Catalunya


Este texto surge no como respuesta, pero sí espoleado por el que ha escrito Pedro Luna en ElSaltoDiario a propósito de los andaluces en Catalunya o del andalucismo en Catalunya. Al calor de las visitas a la Feria de Abril en Barcelona y lo que allí he visto, no este año, pero también, de lo que se dice en el artículo y de la relación con esa Andalucía como hijo de andaluces no siempre conformes con esa visión de la tierra materna, ni tampoco conforme con esa preservación del espíritu andaluz. Aquí, en este texto, como en otros textos que habré escrito relacionados con el tema, siempre me tengo que remitir a mi principal referente en el asunto, que era mi padre. Mi padre era andaluz, pero no era andaluz como usted se piensa, que mi padre era de Jaén y eso era para él muy diferente. Tan diferente que él se sentía más identificado con Carlos Cano que con las sevillanas. Siempre contaba la anécdota en la que un sevillano se hizo amigo suyo en el trabajo. Como eran andaluces, el sevillano empezó a comentarle sus ideas andalucistas. Paisano, tendríamos que poner la frontera en Despeñaperros, le decía. Hasta que mi padre le cortó el rollo y le dijo que la frontera se la pusiese él en los destos. Mi padre iba a la Feria de Abril a disgusto, pero iba. Iba con mi madre principalmente que sí que le gustaba bailar sevillanas, aunque fueran del mismo pueblo. Ambos eran conscientes que eso de las sevillanas no era algo autóctono de su tierra y, según mi padre, las sevillanas y su boom eran una cosa de Felipe González. Anatema. Hay muchas maneras de ser andaluz. Y muchas maneras de ser andaluz en Catalunya. Y de querer dejar de serlo. O de no haber tenido necesidad de ser andaluz en Catalunya. Muchos tipos de inmigración y de relación con la tierra de origen. Hay quien no la quiso tener, hay quien no la pudo tener, hay quien la conservó. Mis padres eran de estos últimos. Mi padre nunca perdió el acento. Mi madre tampoco. Mi padre se involucró en la vida cultural de Santa Coloma y nunca lo hizo como andaluz, lo hizo como persona a la que le gustaba la pintura y que quería rodearse de gente a la que le gustara lo mismo. Y le reventaba que le considerasen menos pintor por ser un trabajador de la Telefónica, no estar formado en academia, o su origen. Y no se callaba. Ni mi padre, ni mi madre, eran andalucistas. No entendían qué Andalucía era la que había que reivindicar. Pero eran andaluces en Catalunya. Y Carlos Cano todos los días. De la época coplera a la época granaína estricta. Yo siempre he ido por ese camino. O lo he intentado. Yo no soy andaluz en Catalunya. Yo soy un catalán con la suerte de que sus padres eran de fuera y eso me sirve para tener un bagaje, un poso, algo, que me enriquece. Y ser de Santa Coloma, nada menos, me hace haber crecido entre castellanos, gallegos, maños, catalanes, que me convertían y nos convertían a todos en algo diferente. Ese algo diferente me niego a considerarlo como algo único o aparte. Somos catalanes, nosotros somos los catalanes. Leo en el artículo algo conocido, la articulación de un andalucismo político en los comienzos de una transición que, con el tiempo dio paso a una folklorización de la inmigración andaluza al servicio de los partidos gobernantes. La FECAC, el PSC, Justo Molinero, Convergència. Hacernos los andaluces, conservar ritos y tradiciones, nuestro espacio incontaminado de relaciones personales entre personas de la misma procedencia. Y el clientelismo. Estos días he ido a la Feria. Me gusta ir a la Feria cuando nunca me había gustado, hasta que fui y algo me hizo pensar que eso, eso que tantas veces me habían dicho que era una garrulada, en realidad era mío. Y esa gente que bailaba, que se dejaba ir, que se emocionaba escuchando canciones que hasta entonces a mí me habían dicho poco, era mi gente. Y procuré ir todos los años. Y procuré llevar a amistades, parejas, conocidos, a la Feria, para que descubrieran algo que les iba a impactar. Porque impacta, si te abstraes de quien monta o quien está o quién deja de estar o si esas pintas son o no son, te impacta ver a toda esa gente bailando, bailando y sintiendo algo que les conecta con cosas. Y esas cosas las puedes sentir o no. Pero están ahí. El sentimiento es muy importante y es una cosa que no se puede aguantar. No lo combatas, siéntelo. Y puede que gente que no ha conectado en su vida, de repente se da cuenta de que hay algo, un hilo, un familiar, esa abuela, ese abuelo, ese tío o esa tía, que bailaba y que vino de nosedónde y que nunca volvió y zas. El hilo está creado. 

De un tiempo a esta parte, además, el andalucismo ha rejuvenecido y se ha alternativizado. Ya no es la cosa a combatir por rancia y por señoritil. De repente, el andalucismo de izquierdas renueva su discurso y reivindica esas cosas que antes no. Feria, Rocío, Semana Santa, procesiones, vírgenes, de repente ya no son eso que tú crees y son otra cosa. Otra cosa que se ha resignificado y que tiene que ver con cosas más antiguas y más digeribles por la izquierda que necesita nuevos discursos para no perderse del todo. Y se rejuvenece y se crean músicas y ritmos y la imaginería cambia y ya se puede llevar una camiseta de la Virgen porque mola, y ya Lola Flores es icónica, y la más grande la tengo yo en otra camiseta con la que lo voy a petar este verano. Y eso nos llega aquí, a Catalunya, y los afrodescendientes tenemos nuevos motivos para reivindicar nuestro origen, y algunas izquierdas coquetean con ello porque conecta luchas de pueblos y toda esa movida y uno lo mira con desconfianza porque sabe que detrás de eso se mantiene el clasismo y el me gusta y comparto tu lucha pero al final, muy al final, la naricita arriba que eso huele a. Y se originan debates como el del Gag de la Virgen y critican el gag andalucistas de izquierda y el gag no es otra cosa que el ciscarse en el otro porque el otro no somos nosotros y catalán es una manera de ser, integrada, abandonadora de las raíces y mi abuelo también era de Almería y qué pasa. Y no salimos del bucle y volvemos a encontrar la manera de volvernos a meter. 

Andaluces en Catalunya. La Feria de Abril, tres días he ido. Dos de civil y una de militar. De las dos veces, la segunda y última fuimos a las atracciones. Y ahí la Feria de Abril ya sí que es la fantasía. Y una fantasía gloriosa donde todo esto del andalucismo en Catalunya se desdibuja para convertirse en una Catalunya donde, ahí, debajo de todo, al final de la Feria, en los cacharritos, convive absolutamente todo. Y todos. Y nuestro espíritu charnego se reconoce en toda esa chavalada de dos mil sitios y de aquí al lado, tan catalanes como nosotros y que buscan sobre todo la manera de pasárselo bien y de compartir lo poco que tienen con sus iguales. 

Los trajes elaborados conviven con el chándal y quizás la discusión no es si los andaluces en Catalunya estamos reconocidos o no. Y me incluyo por ponerlo fácil, que yo no soy andaluz en Catalunya, que eso es ponérselo fácil a los que te preguntan todo el rato 'pero tú eres de aquí' porque hay algo cuando hablas, el acento, las referencias, los cariños, que te señalan. La cuestión y la discusión es saber si realmente somos todos catalanes para la catalanidad, si nos creemos catalanes de verdad o si necesitamos que esa diferencia sea real. La herencia andaluza es importante, sea esa Andalucía la que sea, la norteña o la sureña, la gaditana o la cordobesa, la jiennense manchegorra o la jiennense de la sierra. Es lo mismo. Lo importante aquí es saber si nosotros somos todos uno o si se lo estamos volviendo a poner fácil para que alguien venga a decirnos que nosotros somos diferentes. Y que por eso tenemos que votar diferente. Que al final es a lo que vamos. Integrados, compartiendo el relato nacional, o en nuestro gueto con nuestra gente y asumiendo que con nosotros no va. 

Me doy cuenta de que voy escribiendo sin hilo y que en algún momento tendré que acabar el texto. Me encanta hablar de esto, escribir de esto, sin llegar a ninguna conclusión. Volver a ser lo que fuimos. No repetiré la chirigota de los Yesterdays, pero qué fuimos. Y sobre todo, qué somos. Queremos ser simpáticos a las izquierdas soberanas del resto del Estado reivindicando nuestra soberanidad o queremos que lo nuestro (con toda la idea) sea la Catalunya que es. Y que debería protagonizar, más, la realidad mediática de un país que culturalmente nos folcloriza, caricaturiza o vete a saber qué estrategias utiliza para no legitimarnos como... ¿pero tú eres de aquí, nacido aquí?

El Club del Odio - Beth de Araújo


Una de esas películas malrolleras que te dejan mal cuerpo, que te hacen pensar y que te presentan un panorama que no quieres ver y que está ahí delante. Una de esas películas que más allá de los recursos técnicos o de las interpretaciones, apela a algo que está pasando y que no queremos ver. Hay fascistas entre nosotros, hay fascistas que se organizan, que tienen su ideílla de cómo hacer las cosas, que van diseminando el odio que llevan dentro por las esquinas, por las reuniones, por las escuelas, por los bares, por las tiendas. Hay fascistas que no quieren armar jaleo, que quieren que su mensaje llegue con una sonrisa, pero con una sonrisa para ti, no para los demás. Y están ahí y no quieren esconderse. Esta película va de cómo se pasa de la teórica a la práctica y de lo que conlleva. Y del miedo que da que la impunidad. Saber que, a malas, tienes a la policía de tu parte. Saber que, si la cosa se pone fea, es tu palabra de blanca contra la palabra de la asiática, negra, latina o mora. Es el odio, quien guía tus pasos. La película tiene además la gracia de que está hecha en un plano secuencia que se antoja angustiante por lo milimétrico y preciso que ha de ser todo en esos momentos de locurón colectivo en los que se sume la película de vez en cuando. Tanto es el nivel, que hay un recurso muy bueno que es el de quitar el volumen cuando todo está estallando. Pasar de la teoría a la práctica. Lo que tienes teorizado se puede ir al garete cuando hay que pasar a la acción y lo que parece sencillo se convierte en brutal. Y ahí, quien es el líder teórico tiene que dejar las cosas en manos de quien tiene la violencia por la mano. Y es entonces cuando esa belleza teórica fascista no deja de ser violencia mamporrera y brutal. Una película recomendable pero para la que tienes que ir preparado.