sábado, 30 de noviembre de 2013

Color azul, color azul


Color azul con letras blancas. Qué claras y definidas. Qué color azul tan atrayente. Es azul. Un color azul que da ganas de estar mirando color azul, color azul, color azul. Con letras blancas. Qué letras blancas tan claras y definidas. Son letras que se leen muy bien. Letras blancas con fondo azul. Pero el fondo azul no es sólo un fondo azul. El fondo azul es algo más. El azul es más. Es un azul que va más allá del mero fondo. El azul me está diciendo cosas. Es un color azul que tiene el tono exacto, preciso, certero, para perderse dentro del color azul. Vivir dentro de ese color azul, ser también azul. Azul, color azul. un color azul que no es tibio, ni celestial, ni demasiado oscuro, ni demasiado claro, es el color azul más azul que puede una mente imaginar. Es el color azul. Y las letras blancas. Esas letras blancas, tan bien hechas, tan bien escritas, tan bien definidas. Unas letras blancas en las que cabe dentro el color azul. Y si dentro está el color azul... el color azul es tan bonito. Podría estar horas mirando el color azul, pulsando las cosas que se encuentran dentro, o alrededor, o cerca, o en el contorno, del color azul. Quiero que cada vez que aparezca algo en mi vida, algo que tenga que ver, algo que tenga que leer, que comer, que pensar, que respirar, sea con un fondo azul, con las letras blancas. Dicen que hay diferentes cuerpos de letra, no, miento, tipos de letra. Este tipo de letra no sé cuál es. Será helvética. Será... no puede ser otra letra que helvética. La helvética es la mejor letra. No puede haber nada mejor. El azul y el blanco. El azul más bonito que existe. Es ese color azul que ha debido ser estudiado por alguien para ser así de azul. Un color azul. Ese color azul. Color azul con letras blancas. El color azul me da tranquilidad. Me da ganas de seguir mirando ese color azul. Y de no dejar de mirarlo. De que aparezca ese color azul con esas letras grandes blancas. Letras tan bien definidas. No me importa qué dicen esas letras blancas. Es un color azul tan estimulante. Da tranquilidad, da paz, da ganas de que todo sea de color azul con letras blancas. Qué letras blancas. Con el logotipo de la empresa en blanco. Que no molesta nada, que es parte del todo. Letras blancas con el logo blanco, con el fondo que es más que un fondo en color azul. El color azul del fondo. Que es más que un fondo, el color azul es todo. Todo debería ser color azul. Y ese color azul con esas letras blancas. Debería ser todo azul, todo azul con letras blancas. Todo con algo alrededor que se pueda pulsar. Que cuando pulses ese color azul con esas letras blancas, aparezcan cosas que también tengan en algún sitio letras blancas, azul al fondo. Color azul, color azul, color azul, color azul, color azul, letras blancas y logo. Letras blancas y logo. Me rindo. Color azul, para siembre. Verdadero color azul. Azul, azul y blanco. Azul con letras diáfanas blancas. Letras blancas y limpias. Limpias letras blancas. Color azul. Todo de color azul. Color azul. Azul. Y no, no es ese azul. Ese azul, no.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Con sus propios ojos

El testimonio del profesor Zippermann nos ha dejado de piedra:
'Como todos ustedes saben, nunca he considerado de ninguna manera como ciertas o simplemente creíbles las teorías del Doctor Almayr respecto al concepto de su invención llamado 'mirada ovoide'. Como saben, durante mis años de enseñanza e investigación en la Universidad de Botita, he sido un fiero adversario de quien yo consideraba un trilero de la ciencia, un mentecato vestido de blanco y un embaucador de incautos. Pues bien, tengo que decir que estoy atravesando una grave crisis de conciencia, a raíz de la experiencia que les relato a continuación. Acabadas mis clases, me disponía a regresar a mi casa, a disfrutar de la compañía de mi esposa y una reunión de amigos que habíamos concertado para celebrar el aniversario de algo que no recuerdo cuando, con las prisas, me dí un señor golpetazo contra el marco de una puerta. Un tortazo de aúpa que me dejó atontado durante unos minutos. Sin embargo, pese a ser un hombre de ciencia, no quise darle mayor importancia a mi golpe y a sus consecuencias. Comencé a ver algo borroso, pero consideré que no sería más que algo pasajero, que ya se me iría. Bien. Monté en mi coche y no había avanzado más que unos kilómetros cuando, al empezar a coger velocidad el coche por la carretera que lleva a mi casa, la vista se me nubló de repente, perdí el control del automóvil y me estampé contra un murete que anunciaba un concierto de una banda de rock. El coche quedó hecho trizas y yo salvé la vida milagrosamente, aunque perdí un ojo. Como algunos de ustedes sabrán, estuve convaleciente durante unos meses y los doctores del Hospital Ben Furión pensaron en implantarme una técnica revolucionaria, en base a unos globos oculares encontrados en un fondo marino, pertenecientes a una especie de calamar (eso me dijeron), que a medida que va creciendo, va autoexpulsando sus ojos y los deposita en unos recipientes que los conservan de una manera absolutamente milagrosa, casi intactos. Como un kilómetro cero de los ojos. Con el consentimiento de mi familia, que parece mentira, pensaron en implantarme a modo de prueba uno de esos ojos. El primer intento no resultó, pero el segundo parece que se adaptó buenamente a mi cavidad ocular. En fin.
El caso es que desde que tengo este nuevo ojo, por el que veo de una manera más que aceptable, o al menos, de una manera igual a la que lo hacía con mi ojo auténtico o propio, he sentido que, progresivamente, algo ocurría en torno a mi vista. Sentía que podía... que podía dirigir, siempre que tuviera el ojo 'mío' tapado, la vista hacia un objeto y... moverlo. Ojo, nunca mejor dicho. Este objeto no es necesario que estuviera en mi presencia. Basta que yo sepa dónde se encuentra, en otra sala por ejemplo, para poder moverlo. No les diré más que este texto que están leyendo ha sido escrito estando yo en la taza del váter y el bolígrafo y el papel en la sala contigua, sin tenerlo yo en la mano. No hace falta que digan nada, que yo también estoy alucinando.'

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El paro, las flores, la música, Filadelfia

El día comienza con un plan. Todos los días tienen un plan, a veces el plan consiste en pasar el día. Pero hoy tengo una tarea. Tengo que encontrar la Oficina de Treball de Berlín. ¿Cómo perdimos Berlín? He pasado la noche congelado y con sensación de que alguien ha introducido en mi oído un chorretón de poliespán o algo. Pero tengo un plan. El plan consiste en encontrar la Oficina de Treball de Berlín, porque me han dicho que yendo allí, directamente, podré acceder a ofertas de trabajo directamente relacionadas con lo mío. Allí hay muchas oficinas, despachos, empresas de marketing, y quizás sea más fácil. Pero tengo que ir allí e insistir en que me enseñen las ofertas ellos. Directamente. Ya son muchas cosas esas cosas. Bueno. Voy, miro la dirección ya en el andén. Calle Berlín. Leo en el metro. Leer en el metro, como cuando iba a trabajar, me reconcilia con la humanidad. Me reconcilia con 'migomismo'. Tengo unos puntos... hago reír a la gente. En la línea azul coincido en el mismo vagón con un muchacho que, a la trompeta, interpreta conocidos y movidos temas de hoy y de siempre, intentando animar a un personal que no quiere ni oír, ni entender.
Llego y allí, en el sitio, en el lugar que incluso aparece en el mapita salvador del TMB, no hay nada. Nada de nada. Empezamos bien la mañana. Buscando algo que no existe. Qué metáfora. Qué falta de previsión. Consulto otra vez y descubro que la Oficina está en la calle Mallorca. Bien. La calle Mallorca está ahí al lado, no debe ser difícil encontrarla. ¿No? Media hora, con una ridícula vuelta a una manzana que no tiene nada que ver con la dirección incluida. Estoy por irme cuando me decido a dar otro vistazo. Ya la he encontrado. Entro y es una oficina distinta a la de Santa Coloma. Tienen una maquinita o dos al entrar. Hago unas gestiones que ya tenía pensadas y me dispongo a hacer la consulta. Y veo entonces al cantante de Tarántula, que es inconfundible, allí, esperando también. Qué mundo este. La música, el arte, no nos salva. Los artistas, los talentosos, los graciosos, los de la nariz de payaso, no tenemos escapatoria. Me toca.
La mujer que me atiende lleva la chaqueta por encima de los hombros. Da sensación de frío, de poca predisposición, de estar tan aburrida como yo. La chaqueta por encima de los hombros. Como si estuviéramos en los años del frío. Años sesenta, años setenta. No sé. Me dice que de dónde he sacado esa teoría. Que no es cierta. Que mire donde todo el mundo. Que no hay nada específico. Que todo está en Internet. Le digo que... y nada. Que mire la pantalla. Que está en la pantalla, que si no... Pues miro las ofertas de los cartapacios y lo de siempre. Nada. O algo, pero no para mí. Yo tengo otras miras mucho más altas. Claro.
Ya encuentro yo sólo la salida. A mi lado, el cantante de Tarántula está haciendo sus gestiones. He visto al cantante de Tarántula, digo. Y ya no digo muchas cosas más.
Vuelvo a casa, hago algunas gestiones más relacionadas con el ordenador portátil y a intentar pasar las horas planeando algo para las horas siguientes. Hoy los de la Acampada Santaco, los indignados, entre los cuales hay bastantes compañeros, organizan un debate sobre el paro. A qui interessa que hagi Atur? A quién le interesa que haya paro? Es a las siete. El compañero Salva López Arnal, profe de instituto, dará la charla. El Téllez está en la mesa, con el Jordi S. Martínez. Hay gente. Bastante, pero no la suficiente. Estamos los que tenemos que estar, pero falta algo más.
Salva López Arnal, en menos de una hora, expone por qué hay tanto paro, qué significa, habla del ejército de reserva de Marx y todos nos sabemos la cita y la expresión y nos miramos con cara de 'te lo dije'. Y las cosas que dice son ciertas, y las cosas que propone son como todas las cosas que propone todo el mundo. Yo ya te lo he dicho, ahora hazlo. Ahora. Hazlo. Todo. Sal del mercado, entra en el mercado, organízate, emprende, hazlo. Tú. Hazlo. Tú. Hazlo. La conferencia me ha gustado, como siempre se me hace (me se hace) un nudo en el estómago con según que cosas y justo cuando va a empezar el debate, que tuvo que ser muy enriquecedor, me tengo que ir.
Inauguración de la tienda. Mi madre ha completado el traslado y abren la tienda nueva. Están todos los amigos de mis padres, familiares de la jefa, compañeras del trabajo. Costureras. Llega también mi hermano. Mi madre se afana en presentarnos a todas sus compañeras. Como si fuéramos la repanocha. Qué hijos tiene. Qué lástima. Si pudiera de verdad presentar a alguien con cara y ojos. Este se parece a su padre y aquel a su madre. Una mujer me habla de Filadelfia, del Banco Mundial, de un proyecto muy interesante, del Facebook, de que sí. Pues sí, vale. Si, si, claro. Claro que sí. Lo importante es participar.
Las flores que le regalé a mi madre siguen en el florero. Han durado una semana. Y pueden durar algo más si le corta el tallo a las flores. Me lo dicen por línea interna. El día está a punto de acabar. Ya sólo queda ver si el Ajax se cepilla al Barça y elucubrar si eso nos va bien de cara al domingo o no. Y decir que no he tenido un día muy bueno. Y que mañana ya me animo.

martes, 26 de noviembre de 2013

Una prueba

Del escritor austriaco Stefan Grensl, reproducimos uno de sus últimos (y no muy afortunados) textos, titulado 'Una prueba', aparecido en la revista 'Danubianos'.
'"Adelante", dijo la mujer. Ferdinand Krassmayer entró en la sala y, tras servirse una copa de licor del aparador, se acomodó en uno de los butacones. Recorriendo con la mirada la decoración de aquella sala tan suntuosa, se fijó en que uno de los retratos colgados de la pared, guardaba un asombroso parecido con él mismo. Distraído intentando reconocer a la persona retratada, no vio cómo la figura de la Duquesa de Pirmorino, salía de entre unas cortinas que separaban esa sala de otra más pequeñita, desde la que podía espiar la actitud de los solicitantes al entrar. La Duquesa se situó junto a la chimenea y llamó la atención de Krassmayer, quién inmediatamente comenzó su exposición. Krassmayer hizo una enumeración de las virtudes de la dialéctica, de lo importante y beneficioso que era saber decir, discutir, contar, argumentar y exponer. Krassmayer intentó levantarse para dar un poco más de énfasis a su exposición, intentando situarse en el mismo plano que la Duquesa, que seguía de pie junto a la chimenea, pero ésta le dijo que no se levantase, que siguiese en su sitio y que dijera lo que tuviera que decir desde ahí. Krassmayer consideró aquella advertencia como la constatación de que había cometido un error y siguió hablando pero con la sensación de que ya había perdido, por lo que, sin más ni más y dándole lo mismo ocho que ochenta, realizó el resto de su exposición cantando. Se remontó atrás en el tiempo, desde los antiguos maestros atenienses, pasando por los roedores, perdón, oradores romanos, la sabiduría encerrada en los monasterios y la elocuencia de los profesores universitarios parisinos... todo ello enmarcado en una canción que había escuchado de un familiar que se había embarcado a las Antillas a bordo de un carguero holandés y había pasado tiempo en la isla de Cuba. El verbo florido de Krassmayer, la profusión de datos y anécdotas, pero sobre todo, el ritmo sabroso y caliente con el que éste adornaba su exposición, causaron una profunda y grata impresión en la Duquesa que le recordó... Cuando en el reloj sonaron las campanas que señalaban la llegada de las seis de la tarde, la Duquesa cortó en seco la exposición y canto de Krassmayer y le invitó a abandonar la sala, agradeciéndole su tiempo y le informó de que en breve recibiría una respuesta. Krassmayer se levantó del butacón y tuvo tiempo para mirar ni que fuera unos segundos el retrato. Sorprendentemente el retratado era él, no cabía duda, pero desconocía cómo y cuándo podrían haberle hecho a él un retrato semejante, con tanta fidelidad a su expresión sin haber sido él consciente...
Unos días después, el pobre Ferdinand Krassmayer yacía muerto en una calle vienesa, de una puñalada. Y tan sólo unas semanas después la Duquesa de Pirmorino se casaba con un desconocido empresario que había hecho fortuna en las Antillas y que guardaba un asombroso parecido con el propio Krasssmayer. Tres cuerpos más fueron encontrados sin vida en el Danubio y los tres presentaban las mismas trazas físicas. No superaron la prueba.'

lunes, 25 de noviembre de 2013

El disgusto de su vida

Todo va mal y no puede ser. Dirán lo que quieran, pero todo va mal. Y lo estamos notando y mucho. Incluso en los relatos que nos van llegando. Aquí tenemos, por ejemplo, un pequeño cuento que nos ha enviado una joven escritora llamada Fiorina Algemesí, y que nos ha llegado al corazón. El relato, que no vamos a poder publicar en ningún sitio, lo dejamos aquí por si a alguien le interesa. Ah, se llama 'El disgusto de su vida'.
'Hola, me llamo Ana María Torrezuela y estoy muy triste. Ayer viví una experiencia terrible. Participé en un evento multitudinario que prefiero no citar, y en un momento dado, me dí cuenta de que estaba sola. Muy sola. Participé en el evento convocado por una entidad. Se presumía que iba a ser masivo, una de las mayores concentraciones humanas de la historia de la ciudad. No puedo decirles el qué, pero sabrán que era un evento convocado para dar fe de nuestra fe en la fe. Algo así. Ya me entenderán. Sabiendo, y creyendo, que era parte de esa masa que protestaba y que estaba ahí haciendo piña para... de repente me di cuenta de que estaba sola. Ayer fue terrible, pero no fue la primera vez. Sola en la plaza. Sola ante el mundo. Qué triste tener que matar el tiempo asistiendo a eventos a los que nadie, personalmente me convoca. Qué pena me dio, darme cuenta de que esa gente que asiste regularmente a esos eventos, se saludaba entre sí, se daban besos, se saludaban como si hiciera mucho tiempo que no se veían... algunos de ellos daban sensación cierta de que asistían a un reencuentro de viejos amigos. Y yo... estaba allí. Y hacía bulto. Físicamente. Pero no estaba para nadie. La gente que repartía pegatinas, octavillas, el diario Militante, todo el mundo... pasaba de mí. Parecía transparente. Yo, que pensaba que era parte de un colectivo, me di cuenta de que estaba sola, muy sola. Intentaba darle conversación a la gente, insistir en la injusticia de las cosas, y me daba cuenta de que nadie me escuchaba. Unos pasos más allá, escuchaba mi misma conversación y la gente la sentía con interés. En cambio yo, hablaba y nadie me comprendía. No soy necesaria. Me dí cuenta ayer y no había caído nunca antes en la cuenta. Nadie me llama, nadie me espera a llegar a la puerta del metro. 'Esperad, que no ha llegado Ana Mari', no. Nadie. Nadie me pide el móvil o el correo para enviarme información. Nadie me da una banderita. Nadie me pregunta si me vuelvo con ellos. No me saludan. No saben quién soy. Qué sensación. Treinta años acudiendo a estas reuniones y nadie... Qué disgusto. Debe ser por algo que no controlo. Un complot. Se deben hacer los tontos. Yo sé cómo se llaman todos ellos. Y ellos en cambio... Qué sola. Qué sola. Sola, sola, sola. Y visto como ellos, y llevo sus pañuelos, y me hago chapitas caseras... y nadie me hace ni caso. Qué y por qué. Me gustaría saberlo. Por qué no me hablan. Por qué soy invisible. Intento hacer memoria. Sólo una vez, hace mil años, una manifestación por la amnistía de nosequién. Quedé con una amiga del trabajo, llegamos juntas, íbamos a cruzar la calle y mi amiga me dijo 'cuidado al cruzar que vienen flechados', la perdí en la marabunta. Desde ese día. Nadie me ha vuelto a hablar. Qué sola estoy. Qué disgusto'.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Miscelánea

¿Pero qué dicen? ¿Panorama negro? Pero por el amor de dios... Si va todo estupendamente. Si uno mira a su alrededor o ve las noticias y no deja de recibir imputs positivos. Inputs. Imputs. La crisis. Va todo estupendamente, copón. Ya vale de mentir. Ya está bien. Va todo dabuten. Va todo rodando. Va todo cojonudamente. Está todo remontando. Está todo muy bien. Va todo fantástico. Va la mar de suave. Está todo limpio. Lo hacen cada vez mejor. Está todo dabuten. Está esto cada vez más lleno. Lo mejor de todo, está aquí. Hay un asombro mundial. Estamos mejor que nunca. Es una etapa maravillosa para quienes quieran aprovechar las oportunidades. Está todo mejor que antes, si lo sabes ver, naturalmente. Glutamato YeYe. Qué grupo. Dedíquenle una tarde de su vida a repasar alguno de sus éxitos. El Dabuten es mundial, pero no se olviden del Comamos Cereales, o el Todos los negritos, o el Hare Krashni o el Canta con nosotros. Himnos. Cancionones.
http://www.youtube.com/watch?v=nfAe1ewSuAA

A la cabeza Catalunya, con más turistas que nadie. Barcelona es la capital mundial del... De lo que quieran. Somos los mejores. Somos los mejores, oé, oé, oé. Bueno. El disco Studio One Rockers, es, sin duda, de lo mejorcito de la música jamaicana de aquí a Pamplona. Todas son buenas. Un disco recopilatorio en el que todas, todas las canciones, son buenas. De las buenas de verdad. Algunas son tan buenas que incluso son recuperadas en otros discos por otros artistas para hacer otras canciones. La canción Real Rock, de Sound Dimension, por ejemplo, es recuperada por los perlas Michigan & Smiley para su clásico Nice up the Dance, que más de una vez hemos escuchado ya. Tremenda esta de Real Rock. Es instrumental, así que pueden cantar lo que quieran. Papapapa. Tatatata. Nananana. Lo que les cunda más.
http://www.youtube.com/watch?v=OPVJRXkQfhc

Cada vez me cuesta más descubrir grupos nuevos. Escuchar grupos así de ahora, que medio me interesen. Hace un par de semanas, me dio por sumergirme en el AllMusic y mirar a ver grupos que se parecieran a... A un grupo que dijo Elchristian que le molaba. Puso un disco un día, dijo que eran los Melody's echo chamber y, la verdad, aunque se parecían a veces demasiado a los Tame Impala, estaban muy bien. Y tan bien estaban que me bajé el disco. No he querido ver ningún vídeo suyo para que no me decepcione la imagen, para que no me caigan mal, para que no les coja manía. Y bueno, dicen que la chica es muy guapa y tal. Esta es la última canción del disco, una en la que sale un niño medio cantando. Son franceses. Me gustan bastante, así muy... de estar con los ojillos cerrados y eso.
http://www.youtube.com/watch?v=zzYjU1izZws

Y como consecuencia de unos, vienen los otros. Estos son los Unknown Mortal Orchestra, y su disco II me gusta tanto o más que los anteriores. En concreto dos o tres canciones que me gustan de verdad, como hacía tiempo que no me gustaban las canciones. Esta se llama The Opposite of Afternoon y la tocan en directo. Aquí no he podido sustraerme y he acabado mirando a ver cómo eran. En realidad me lo enseñó mi hermano. Pues nada, que me gusta mucho esta canción y el disco entero. Tienen también un tono general tristón y ceniciento que, en este punto, me agrada bastante. Si pueden escuchar el disco entero, háganlo, que merece la pena.
http://www.youtube.com/watch?v=p8qp94T_o18

Caramba! Es que es Santa Cecilia! Lo acaba de recordar mi hermano y no he caído en el tema. Santa Cecilia, patrona de la música. De los ciegos y los poetas. Nosotros somos los poetas. Pues aprovechando la coyuntura, vamos a poner a la mítica Cecilia con otra canción de aquellas bonitas y de una alegría desbordante. Me quedaré Soltera, de Cecilia. Claro. Una canción que ella misma se encarga de presentar ante un público que la mira un poco... de aquella manera. Yo no quiero vestir sedas de soltera. Santos de madera, eso no es para mí. Hubo un tiempo en el que con Matilda Parker, nos la cantábamos mucho. Haciendo broma. Pues la broma no duró mucho. A ninguno. Me quedaré soltera, aunque yo no quiera. Con quién casaré...
http://www.youtube.com/watch?v=2HwVIgmWlkg

Oigan! Hoy tienen dos eventos. Se presenta el libro de relatos Mujeres en la Historia, en el que la Dame Masquée colabora con un relato, en Madrid en el Café Cósmico a las 20h. Y por otro lado, el que aquí suscribe participa en un sarao llamado Narradores colomenses en Movimiento. A las nueve, en el Teatro Sagarra de Santako. Son cinco pavetes la entrada. Que no lo avisé ayer. Cinco pavetes. En fin. Vengan y se echan unas risas, y si eso, al final, nos tomamos unos algo. Si eso. Hay que aprovechar el tiempo. Que un día, y ese día igual no llega nunca, nos viene a ver la desta y entonces qué. Aprovechar el tiempo, disfrutarlo, los años pasan y uno no se da cuenta. Vamos. Specials, Enjoy yourself!!
http://www.youtube.com/watch?v=Dj8Sb0rMGe8

Pues nada, a pasar buen fin de semana y que eso. Que a ver si eso!!

jueves, 21 de noviembre de 2013

Narradores colomenses en movimiento

Ahí lo tienen. Narradores Colomenses en Movimiento. Este viernes 22 de noviembre, a las 21h, mañana mismo si lo leen hoy jueves, tendrá lugar en el Teatre Sagarra de Santa Coloma de Gramenet, un evento organizado por Paralelo Sur, con la colaboración de ACOLITE, y otra serie de entidades que salen en el tarjetón que más abajo les enseño.
Se presentará el nuevo número de la revista Paralelo Sur, en el que hay un espacio para estos Narradores Colomenses entre los cuales se me ha incluido, creo que de manera exageradamente generosa. Relatos, dramatizaciones, música, puesta en escena... no faltará detalle! Y ahí estaremos. Plural mayestático, que no decaiga.
Vengan, vengan, que será digno de ver!!
Esto para los del Área Metropolitana de Barcelona... para los madrileños, mañana a las 20h se presenta en el Café Cósmico de Madrid el libro Mujeres en la historia, de M.A.R. Ediciones... compendio de relatos escritos por mujeres que se engrandece al contar entre sus páginas con un relato de nuestra queridísima Madame Diana de Méridor, la gran Dame Masquée. Casi nada.
No se lo pueden perder.
Pedazo de viernes cultural.