lunes, 30 de diciembre de 2013

Los libros de 2013


El anual repaso, algo presuntuoso, de los libros que he leído en el 2013. Se trata de una tradición iniciada hace pocos años consistente en intentar llegar a leer 50 libros, pero que no se cumple. Este año, sin metro diario, y menos ánimo lector, he llegado a una cifra aceptable. A menos trabajo no significa más tiempo libre ni ganas de quedarse leyendo en casa. Vamos, que pese a todo, no ha ido mal. Veamos:
1-      Edgardo Cozarynski – El rufián moldavo. El primer libro del año fue un error. Lo vi, me gustó todo de él y cuando iba por la segunda página dije... 'si este libro ya me lo he leído...'. Y sí, me lo leí de nuevo. Apasionante historia de judíos, judías, prostitutas, cantantes, tangos, Buenos Aires... genial.
2-      Mijaíl Bulgakov – El maestro y Margarita. Regalo de mi hermano. El libro clave de Bulgakov. Un locurón en el Moscú de los primeros soviéticos vistos con bastante mala ostia. 
3-      Francisco González Ledesma – Expediente Barcelona. Un descubrimiento. González Ledesma es de la liga de los Montalbán, Marsé y Mendoza... pero parece que con menos nombre. Más sobre la historia de la Ciudad Condal y los extraños vínculos entre empresarios y trabajadores.
4-      Antony Beevor – El misterio de Olga Chejova. Un libro curioso. Biografía de la sobrina de Chejov, que se casó con otro sobrino de Chejov y que fue una famosa actriz en la Alemania nazi. Entretenido es poco. 
5-      Francisco González Ledesma – Méndez. Como me picó la curiosidad, me leí otro de González Ledesma. En esta ocasión el protagonista es Méndez, un poli de Barcelona. Relatos cortos, con mucha mala ostia también. 
6-      Marcos Ordóñez – Turismo interior. Un libro extraño. Varias historias, también barcelonesas, con viajes en el tiempo y mucha música, mucho beber y malos ratos. Me gustó y me dejó mal cuerpo a la vez.
7-      Patricia Highsmith – El amigo americano. El juego de Ripley. Se supone que este es el tercer libro de la serie de Ripley. No me dí cuenta hasta que ya llevaba rato leyendo. Bueno. Es que Ripley a mí no me cae muy bien. 
8-      Adam Bodor – El distrito de Sinistra. Libro rarete. Bodor es un rumano-húngaro. El libro habla de la frontera entre Rumanía, Hungría, Polonia... y la gente que se movía por allí los años finales del bloque socialista. Deja un cuerpecito majo también. 
9-      Georges Simenon – Crimen en Holanda. Bueno, para desengrasar el primero de Simenon. Maigret se traslada a Holanda para solucionar un crimen. Todo como siempre, todo bien. Valor seguro.
10-  Umberto Eco – Construir al enemigo. Libro de artículos y ensayos de Eco. Muy interesantes todos y cada uno de ellos. Sobre cómo nos imaginamos que debe ser lo que tenemos que odiar y cómo lo explicamos. 
11-  Georges Simenon – Pietr el Letó. Otro libro de Simenon. Lo dicho. Más ambiente fresquito, tabernas, calvados, mujeres que le hacen a uno hacer locuras, centroeuropa, personajes turbios... lo dicho. No falla.
12-  Varios Autores – Pan, trabajo y libertad. Historia del Partido del Trabajo de España. Librazo sobre el PTE, origen, constitución y final. Sobre cómo se monta un partido y cómo se puede autodestruir. O destruir, simplemente. Cuando las barbas del vecino veas...
13-  Boris Akunin – El Ángel Caído. Akunin es autor de novelas de misterio, de detectives y eso, ambientados en la Rusia del siglo XIX. Tiene mucho éxito al parecer. Este libro estaba muy bien. Pero es el primero de una serie y... que no he leído más. 
14-  Bret Easton Ellis – Menos que cero. Libro chungo. Regalo de la I. Libro chungo. Jovencitos con mucha pasta en Los Ángeles en los años 80. No hace ni puta gracia. 
15-  Avel·lí Artís Gener – Paraules d’Opòton el Vell. El libro del año. El libro que más me ha gustado, casi sin dudarlo. Aztecas, guerreros tenochca, conquistando el Viejo Aztlán. Guerrero tenochca ya para siempre. 
16-  Jules Renard – Històries Naturals. Libro pequeñísimo, minúsculo, casi nada, sobre la vida en el campo, la naturaleza, los animales... muy bonito. 
17-  Stefan Zweig – Fouché. Retrat d’un home politic. ¿Un año sin un libro de Zweig? Biografía de Fouché, que no fue malo, si no es que la vida de uno suele ir antes que la vida de los demás. La revolución francesa y el ciclo napoleónico a través del hombre en las sombras. 
18-  Italo Calvino – Les ciutats invisibles. Libro cautivador. Ciudades imaginadas, inventadas, reales que parecen inventadas. Marco Polo le explica a Qublai Khan sobre sus viajes. Bueno es poco. 
19-  Raymond Chandler – Adiós, muñeca. Otro valor seguro. Una mujer que no es, pero que es. Un asesinato de alguien que posiblemente debía estar muerto de antes, y más ganas de un dedico de whisky o bourbon y un hielito.  
20-  Diego Manrique – Jinetes en la tormenta. Un regalo. Compilación de artículos del sabio Manrique sobre músicos, nacionales e internacionales, que se lee en un momentito. 
21-  Stefan Zweig – María Estuardo. Libro tremendo. La vida de María Estuardo es todo un movidón desde que empieza hasta que termina. Una reina que no gana hasta que muere. Y la reina Isabel... qué bicho.
22-  Juanan Hinojo – Sueños Robados. El baloncesto yugoslavo. Libro friki donde los haya. El baloncesto yugoslavo desde que se forma hasta finales de los noventa, aunque el grueso del libro trate sobre los setenta y ochenta. Tremendo, exhaustivo, completo... una frikada. 
23-  Iván Turgueniev – Primer amor. Humo. Otro libro pequeñito, con dos historias. El amor, los sinsabores, los quiero y no puedo... y todo lleno de rusos, de Tanias, de Nataschas... no se puede pedir más. 
24-  Vladimir Nabokov – La defensa. Más rusos, esta vez jugando al ajedrez. Dos pasiones. Pues para ser el primer libro de Nabokov, no ha ido nada mal. Habrá que atreverse con más. El ajedrez te vuelve loco. 
25-  Joseph Roth – La filial del infierno en la Tierra. Ojo con el librito, pero ojo con el personaje. Joseph Roth. Vaya tío. Libro de artículos y cartas de un judío austriaco que quiere ser austrohúngaro y se convierte al catolicismo. Antinazi, antiprusiano, autodestructivo, pero con un par. 
26-  George Simenon – El enamorado de la señora Maigret. Libro con tres casos cortos. Todos ellos con su qué. Espías, mujeres fatal, el dinero que lo mueve todo y por el que hacemos lo que sea. 
27-  Gary Herman – Historia Trágica del Rock. No nos extenderemos demasiado sobre esto. El peor libro sobre rock. Al menos, el libro peor traducido sobre rock y sobre cualquier otra cosa. 
28-  Joseph Roth – La marxa Radetzky. Aquí hago trampas, me quedan unas pocas páginas. Más Imperio Austro-Húngaro, oficiales, Viena, diversidad de pueblos y gentes... encantador. 

Pues se acabó. Un año de lecturas extrañas, valores seguros y movimientos algo arriesgados a veces. Pero bueno, lo importante es seguir alimentando el tarro. 

Y ya está. Si no nos vemos por ahí, buen año!

lunes, 23 de diciembre de 2013

Un año de Athletic

Acabamos el año cuartos. Ser cuarto no es ser el primero, ni siquiera el segundo o el tercero. Ser cuarto es ser cuarto y muchos pensarán que tampoco es para fliparse. Pero lo es. Recopilemos. Qué año más raro. Comenzaba el 2013 con la desagradable noticia de que el guapo Llorente se iba a convertir en il bello Llorente. Que se nos iba a la Juve. Luego, Amorebieta, ese central tan simpático que llevaba media temporada haciéndose el muerto, decía que también se iba. Depresión. Se nos van todos, nos quedamos en cuadro. El equipo era una banda sin alma. Iban jugando, a veces parecía que sí, la mayoría de las veces era que no. Llorente jugaba ratitos, y aún jugando sin ganas ninguna, marcaba goles. Goles decisivos. Porque aunque en ningún momento pareció que nos íbamos al pozo, sí que la sensación de que todo iba mal, de que el mal rollo era palpable y de que el Loco Bielsa estaba acabando su ciclo y nadie sabía qué iba a pasar, nos consumía. Al final, la temporada acabó sin un fu ni un fa. Todo el mundo pensaba qué iba a pasar realmente, si se quedaría Bielsa, si habría refuerzos, qué.
Y hubo cosas. Vino Valverde. Los bielsistas pensaban que bueno, los caparrosistas pensaban que Valverde ya había sido un petardo en su tiempo, los que estamos ahí ahí, pensamos que estaba bien, que Valverde daba confianza. Y se hicieron fichajes. Ya estábamos listos de papeles. Llorente y Amorebieta fuera. Qué descanso. A triunfar por el mundo. Y nos traemos a Kike Sola, Etxeita, Beñat, Balenciaga y Rico. Creo que no me dejo a nadie. De todos estos, sólo juegan dos, Balenciaga y Rico. Los demás, poco o nada. Kike Sola vive eternamente lesionado, Etxeita pegó un cante en un amistoso de pretemporada contra el Zaragoza y jamás se supo de él, Beñat empezó jugando pero ya no aparece ni como recambio. Balenciaga empezó, se lesionó, volvió y no hay quien lo saque. Rico. Mikel Rico. Cuando lo ficharon pensé que... uf, otro centrocampista... ¿para qué? Pues es bien sencillo. Para hacer cosas de centrocampista. Sin aspavientos, sin alardes, cosas normales, cumplidoras, a veces se equivoca, otras acierta, pero siempre está ahí sin hacer demasiado el tonto. Algo muy apreciable en un equipo con muchas lumbreras.
Ander Herrera. Empezó la temporada con el cartel de 'es el siguiente en largarse', porque se decía que el Manchester United venía a por él. Al final, todo quedó en nada. Pero empezó fatal. Muy mal. Si el año que viene estuvo flojo, este peor. Ahora bien, en los últimos partidos se ha ido entonando algo, poco, y se nota.
Muniain. Otro que tal, otro que parece que siempre está a punto de irse. O eso dicen por ahí. Que si Llorente, que si la Juve, que si con la selección Española sí que marca pero con nosotros nada... Pero parece que también se ha ido entonando algo, y se nota.
Toquero. De no jugar a nada, a ser titular. Lucha, pelea, corre, pero se nota que no. Y aunque sí, pues no.
Iturraspe. Si el año pasado estaba perdidísimo, tener a Mikel Rico al lado le ha hecho mejor persona. Y mejor jugador. Mucho mejor en todo. Y se nota.
El resto del equipo, pues más o menos en su línea. Bien, cumplidores, con sus cagadas de siempre y sus aciertos regulares.
Se nota, y mucho, que esta liga es una mierda. Vamos, que el nivel ha bajado muchísimo y que estamos ante una oportunidad de oro de hacer algo molón. Casi todos los equipos que uno se echa a la cara juegan como una mierda. El que quiere jugar bonito luego la caga, los que se dedican a dar palos, la cagan igual. Poca calidad, mucho trotón, pocos delanteros centros importantes. Podemos quedar cuartos, vamos. Nada más. Y nada menos. No ganamos un partido de forma cómoda ni que nos maten, pero ganamos los partidos. No perdemos desde que el Atlético nos hizo pasar una tarde de mierda en el Calderón. Después de eso, a trancas y barrancas, pero vamos ganando.
Ah, si, el campo nuevo... pues muy bien.
En definitiva, vamos a disfrutar de lo que tenemos y a ver lo que dura.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Miscelánea


Ay, si. Que se acabe ya el año este y que empiece el siguiente. ¿Para qué? ¿Va a ser mejor? ¿Merece la pena que el tiempo vaya transcurriendo y mantener la esperanza de que lo que venga mejorará lo existente? Hombre, poco ha de esforzarse uno para mejorar lo que hay, porque bueno... en fin. En fin, dentro del tono un poco cenizo que llevamos últimamente, qué mejor que los Pegasvs. El disco de esta gente, que aparece y desaparece del reproductor como por ensalmo, tiene la virtud de engancharme sin remisión. Cada vez hay una canción distinta que me absorbe. En este caso, se llama No volverá y tiene eso que se llama... el ritmo. El ritmo y la cadencia. Y el estribillo, claro, No volverá. Eso es, no volverá. ¿Cómo coño va a volver? Y además ¿qué tendría que volver que echamos tanto de menos? Ah, si... la infancia y eso. Parvulitos como mucho. Ya paro. Que por cierto, los Pegasvs ya no se llaman así, que ahora se llaman Svper.
https://www.youtube.com/watch?v=JvWw5BoiYV4

Esta canción de Leonard Cohen. Al final, van a haber muchas canciones de Leonard Cohen y si alguien me pregunta que si me gusta Leonard Cohen, diré que no. Así es. El miércoles por la noche pensé en no tener tele. Se me había roto la regleta, como ya sabrán algunos, y no tenía enchufes para la tele, el tdt, el dvd... y pensé... y si no tengo tele qué pasa. Viviré leyendo, escuchando música, este disco de Leonard Cohen versioneado que aparece por ahí... Sería interesante vivir así. Sin televisión, sólo con la estufa puesta, música, la radio... No sé de qué va la letra de esta canción, escucho cosas, algo de un suicide, pero no profundizo demasiado. Sería una buena canción para cantar. Para interpretar. Ni que decir tiene que el jueves por la tarde me compré la regleta otra vez y pude ver la tele. No vi nada ayer, la verdad. Stories of the street. Nos gustas más cuando cuentas cosas de la calle. Ya.
https://www.youtube.com/watch?v=a391UAtfU2Y

Nos gustan más las historias cotidianas, en las que habla la voz popular. Pues bueno, es bueno saberlo. Esta canción de Pj Harvey viene en el disco Stories from the Citie, stories from the sea. Historias de la ciudad, historias del mar. La canción en cuestión parece como muy sencilla, como una cosa que no tiene importancia, porque parece obvia. El riff machacón, etc. Canción que puede escucharse en cualquier parte y que le puede gustar a todo el mundo. This is love. Es una canción buen guapa, pero quizás estamos algo cansados de escucharla, ¿verdad? Y qué más da. Le importa al que pone las canciones en los sitios si cansamos o dejamos de cansar. Él la pone y todo lo demás da lo mismo. Y lo guapa que sale la Pj Harvey aquí, ojo. Que nos olvidamos de las cosas, nos vamos por las ramas y ale.
https://www.youtube.com/watch?v=i9Zk2VbvavA

Pues sí, mira, me gusta el programa este del Pop Ràpid. Me hace reír. Y eso ya es suficiente. Ese mundo de gente con unas preocupaciones de morirse, tan a la moda, tan actuales y con reflexiones tan de bombero que tiene uno que reírse, de verdad. Y uno se ve tan reflejado en esa gente... no. No. Miento, no es que se vea reflejado. Le da rabia esa gente, claro, dice... ah, què tontets. Pero luego piensa uno... jo, de verdad, a mí lo que me gustaría es ser uno de ellos. Bueno. Eso. Salen grupos en cada programa, así de la escena de por aquí de pop indie o así. Hay algunos grupos y eso que bueno, hacen cosas, que son... como blandas. No blandas porque no sean metaleras y punkoides, sino... no sé. Blandas. Soft pop y esas cosas. Bueno, seamos tolerantes. Estos, por ejemplo, están bien. Canta el Oscar... el otro, el que no es el de las gafotas. Bueno, son La Banda Municipal del Polo Norte y cantan Petit Enfant Terrible.
https://www.youtube.com/watch?v=xQRccI19F0U

Hagamos un breve recuento. Lo de la luz, las pensiones, la reforma local, la nueva reforma laboral que se ve en el horizonte, la Contrarreforma del Aborto que van a aprobar ya mismo, ahora mismo y que nos manda a 1979 más o menos... tenemos para cada día una cosa. Mientras tanto, nada. Todo va dabuten, ya lo sabemos. A los que no les ha tocado la ola, piensan que ya no les va a tocar. Los demás, a seguir pasando fatigas, pero ea, qué se le va a hacer. Si, podemos pelearnos por el color de la bandera, por que no le metan mano a nuestros equipos de fútbol, por eso sí, pero lo otro es todo inevitable. Pues nada. A seguir jugando. Una canción de Mocedades, de esas anestesiantes, para seguir con la pantomima. Eres tú. Como una mañana de verano. Nada de subversión, coros, todos a una.
https://www.youtube.com/watch?v=JUQnlXsISvg

El otro día, en el Cachitos de Hierro y Cromo, pusieron una actuación de My Bloody Valentine en Plastic. Qué programa!! el Plastic!! cuántos años... qué viejos somos, pero viejos de verdad. Ver al Tinet Rubira ahí... y el otro, que hacía de punkarra, ahora haciendo telenovelas. Bueno, es lo que hay. Otros hacemos otras cosas. El caso es que en esta actuación, los My Bloody Valentine tocaban You made me realise. Cancionaza de las que cuesta escuchar. La tocan en los directos que hacen, la última de todas, y se pasan el tiempo que ellos consideran necesario haciendo un ruido infernal. Pero hipnótico. A mí, al menos me subyuga. Las dos veces que los he visto, este momento es... lo mejor. La música muerta ya del todo. Enterrada. Asustada. Que no salga más. Aquí tenemos una versión de 17 minutos... que bueno, no se escucha del todo mal.
https://www.youtube.com/watch?v=r0P7PS0KgL8

Y nada, que otro finde más que viene. Que lo pasen ustedes lo mejor posible y no olviden que llegan ya los fastos navideños. Cuídense!!

jueves, 19 de diciembre de 2013

Biografía de oídas, sin mirar wikipedia ni nada (bueno, un poco hace tiempo y un libro del Veiga sobre los Turcos hace un par de años), de Ismail Enver Bajá

Bueno, vamos ahí. Ismail Enver Bajá es uno de los personajes más interesantes y curiosos de los surgido en el Imperio Otomano, estado que de por sí, ya es interesante y curioso y que da más allá que para un par de reportajes roñosos en un canal de Historia. Pero no nos desviemos, aunque nos vamos a desviar y mucho, del camino, si lo hubiere, que quizás no lo haya. Enver Bajá, no recuerdo bien si venía de una familia puramente turca o bien, como buena parte de los principales visires, generales y estadistas del Imperio, era medio albanés, o medio de cualquier otra parte. Porque los turcos otomanos eran así. Muy turcos, pero luego uno podía ser de cualquier otra parte. Porque no es lo mismo ser turco que otomano. Lo entienden, claro. ¿Si? Bueno. Enver Bajá perteneció a los llamados Jóvenes Turcos, y luego, al germen del partido CHP que luego dominaría la vida de Turquía en tiempos de Mustafá Kemal Atatürk. Y si la vida de uno ya es de ole, la del otro es de arsa. Quizás estoy dando más datos de los debidos. ¿A qué se debe el interés por la biografía de Enver Bajá? Al final. Eso al final.
Estos oficiales y militares turcos, otomanos, quieren salvar el Imperio, modernizándolo, haciéndolo eficiente, poniendo orden. Antes hubo Jóvenes Otomanos, que eran más... bueno, también querían modernizarlo y todo eso, pero desde una perspectiva global, y como que no tuvieron el éxito que pretendían, luego vinieron los Jóvenes Turcos que pretendían eso más o menos pero ya como Turcos, no como Otomanos, aunque el imperio existía aún. Complicado. Bueno, imaginen lo que es explicarlo medio de memoria. Eso es así.
¿No les gusta explicar algo de memoria? Es bonito. Y muy nuestro. Hablar con cuatro datos que una vez leíste o escuchaste. Dejarte despedazar por una opinión basada en algo que recuerdas vagamente. Eso es así. Hablar en base a cuatro tópicos, machacarlos, pero no dejar de decir algo. Cada día. Eso es así, insisto. Bien. Guerras balcánicas, el imperio se va haciendo pequeñito, pequeñito y llega la Guerra Mundial. Enver Bajá se convierte en el verdadero hombre fuerte del Imperio, más, mucho más que el Sultan, que debía ser en aquel tiempo... Mehmet algo o Abdulmehcid nosecuantos. En fin, sigamos. No se preocupen, lo pueden mirar donde quieran. Enver Bajá se alía con alemanes y austrohúngaros en la Primera Guerra Mundial. El Imperio Otomano no vale dos duros, pero oye, cómo aguanta, con la presencia de técnicos alemanes en el Ejército. Hay un general o militar alemán con un nombre muy gracioso, que ahora no me sale cómo se llama. Ay, otro día. Bueno. Sigamos. Enver Bajá parece ser el responsable de la masacre de Armenios de 1915 y también de un desastre militar tremendo porque se le metió en la cabeza que su Ejército podía atacar a los rusos atravesando unos montes por donde no les esperaban, y aquello terminó fatal. Como terminó tan mal, creo, ahora estoy divagando todavía más en torno a una masacre, ojo, echó la culpa a los armenios y eso. Una masacre. La guerra, pese a que en otros frentes no va mal, poco a poco se les va poniendo de culo, sobre todo porque Enver Bajá no tiene mucho seso. Mustafá Kemal sí, pero Enver Bajá... no. Que si Lawrence de Arabia, que si Gallipolis (aquí los turcos ganan), batalla aquí y allí, pero cuando la guerra acaba, el Imperio queda muy mal parado y los aliados pretenden repartirse el imperio sin más.
Enver Bajá quiere estar todavía la frente de la historia, aunque el Sultán ya haya abdicado, pero Mustafá Kemal y otros generales le dicen que mira, que mejor que te pires. ¿Y qué hace Enver Bajá? Pues, pues, pues, pues se va con los soviéticos. Ala. Así, con dos de aquellas. Se alía con los Soviéticos y se ofrece para ayudarles a conquistar Asia Central, que hay muchos pueblos turcos por allí. Los soviéticos dicen que vale, que tire para allá y... cuando llega allí... se pasa a los pueblos turcos y se le ocurre que puede hacer un gran estado panturco allí en Asia Central. Pero en una batalla o escaramuza, mientras se están retirando de algún sitio de Asia Central, pierde la vida.
Dense cuenta del trayecto, militar renovador, cabeza del imperio, aliado soviético en la Unión soviética y luego iluminado panturco. Esas son las cabezas buenas.
Disculpen las molestias y si les ha interesado el personaje, lean Los Turcos de Francisco Veiga (regálenselo para los Reyes) o visiten su biblioteca municipal y fisgoneen. En Internet ya les digo que se lee más o menos lo mismo que aquí pero con una datación más exhaustiva... para llegar al mismo sitio.
Ale, pues eso, que a ver si deja de llover y me voy al chino a comprar una regleta que se me cascó ayer y estoy sin poder ver la tele. Cosas de la miseria. Qué les voy a contar.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Baal


En una fría noche de invierno, encontré a Baal, mientras paseaba por un parque y mis pies se entretenían en ir dibujando formas en la arena que nos dice que lo que pisamos ya no es la calle, que es un parque, que es distinto, que es mejor. Baal, apoyado bajo la estatua de un general que una vez ganó una guerra, se encontraba haciendo también figuras, pero esta vez en el aire. Estaba dibujando algo con el dedo, pero no se veía bien. De hecho, no se veía nada. Baal dibujaba en el aire algo que no veía nadie.
Y me acerqué a Baal y le pregunté qué es lo que estaba dibujando. Imaginé que estaba proyectando un nuevo mundo. Que estaba dibujando el Universo. Que en su cabeza, que no es tal cabeza, que es una cabeza de mentira, porque él no es cabeza, Él es Todo. Pensé, Baal está dibujando un nuevo mundo, un mundo en el que todo será mejor. Baal se ha dado cuenta de que todo se le ha ido de las manos y que es necesario un cambio, un rediseño de la situación. Pensé, Baal va a hacerlo todo de una manera distinta, lo está dibujando, no será complicado, lo hará fácil, sin tantas pamplinas como nos encontramos todos los días. Con un dedo, dibujándolo en el aire, la nueva realidad me acogerá y... Fui hacia él para felicitarle por su inspirada creación cuando Baal me miró pero no me vio. Me acerqué más y Baal seguía sin verme. Estaba a dos pasos de él y Baal seguía sin reparar en mi presencia. En el parque no había nadie más, era imposible que no reparase en mí... y lo entendí todo.

- Oh Baal, Oh Gran Baal, lo das por perdido todo y haces algo nuevo sin nosotros. Oh Baal, te has cansado de esto y lo dejas por algo nuevo. Oh Baal, todopoderoso, que todo lo sabes, sin arreglo nos dejas...

Y dijo Baal:
'Mortal, entrometido, si no hubieras dibujado nada en el suelo, me hubiera atrevido a intentar arreglar este mundo que yo creé, pero... tu insolencia pretendiendo crear algo me convenció de que nada había que intentar arreglar, que había que partir de cero'.

- Oh Baal, maravilloso Señor, que todo lo sabes, que todo lo puedes, tus excusas me valen... no te merecemos!!!

Hoy, a las 20 h. en el Isalba de Santa Coloma, la III Santako Slam Poetry. La luz de Baal estará presente. 

martes, 17 de diciembre de 2013

Historia Trágica del Rock - Gary Herman

Sin lugar a dudas, es el peor libro que he leído en mucho tiempo. Lo he tenido que ir leyendo poco a poco, a ratos, por algo que podríamos llamar pundonor o yo que sé. La verdad. Me voy a poner yo el primero. Yo soy el primero que puedo llegar a resultar obtuso a la hora de explicar las cosas, de no hacerlas inteligibles, pero este libro... Mi hermano. Se lo regalaron a mi hermano y mientras se lo iba leyendo e iba advirtiendo, 'nen, vaya libro, está escrito fatal, tiene faltas de ortografía, mal traducido... cuando me lo termine te lo paso', y así lo hizo. Para empezar, la traducción es un auténtico desastre. Supongo que Gary Herman no ha traducido este libro, pero sospecho que no lo ha traducido nadie. Que el libro se ha traducido solo, y sale como sale. Tiempos verbales que no corresponden, 'los gente', frases que no se entienden ni leyéndolas dos o tres veces. Ni cuatro, ni cinco. Un desastre absoluto. Los punks son punquetos, el cemento es concreto... ¿Google traductor? Ni siquiera eso. ¿Traducido para el mercado latino? No, no, a otro perro con ese hueso. Está mal traducido, eso para empezar y su lectura se hace insufrible en muchos capítulos. Si el rollo morboso puede salvar el ir pasando páginas en algunos tramos, en otros, cuando habla por ejemplo de los problemas legales y contractuales de Dj's, managers, discográficas, artistas, se hace insoportable. Por no hablar de la confusión de datos y demás, pero ese es otro rollo. Algo que podría ser entretenido, como la muerte de Tupac Shakur, por ejemplo, se convierte una tortura y acaba uno sin saber si Shakur murió por esto o por aquello o por qué. Todo mal, todo confuso, todo sin sentido.
Y errores. Por ejemplo, Bill Wyman no es Hill Wyman. Un error tipográfico, vale, pero más veces... ya es otra cosa. Marc Bolan no murió en un accidente con uno de los Allman Brothers, fechas que no concuerdan, tergiversaciones, cosas que no son verdad. Es cierto que podría dar muchos más datos, pero no he tenido el gusto de ir anotándolos en el libro. Ahí está mi fallo.
En definitiva, el libro consiste en descubrirle al lector que el rock no es lo que parece. Que sus ídolos en realidad tienen un lado oscuro, a veces cutre, que los fans no conocen o se empeñan en no querer conocer. Y ahí está el escritor o periodista para desenmascarar a estos falsos ídolos. Pues muy bien. Desde los pioneros del rock hasta nuestros días, todos han tenido sus problemas con la justicia, con las drogas, con la sexualidad, se han dejado engañar por sectas, han cometido tropelías financieras, han engañado a sus esposas, han jugado con las armas, han sido acusados de satanismo, de violaciones, de muertes... los músicos no son tan sanos como pudiera parecer.
¿Y? Bien contado, el libro podría contar que, efectivamente, los artistas se convierten a veces en lo que detestaron y que, si son hábiles, pueden utilizar esta frustración para su beneficio creativo. Muchas veces pasa, pero no. Aquí nada de eso aparece. No hay valoración positiva de la creación en ningún aspecto, todo pasa por enchufe, por márketing, por cualquier cosa antes que por un talento más o menos válido. Bien, vale, somos tontos, nos hemos dejado engañar otra vez. Gracias, Gary Herman. Todo está mal, todo va mal, todos son malos, tontos, falsos, yonkis, puteros, pervertidos, avariciosos. Estupendo, pero no por ello vamos a dejar de escucharles. Porque a veces, en la tragedia está su virtud.
Resumiendo, si van a unos grandes almacenes, conocen a un amigo al que le guste el rock y quieran hacerle un regalo pensando que van a descubrirse las causas, objetivas, de las muertes de los Santos Hendrix, Joplin, Morrison, Jones, Lennon... olvídense. Tópicos, inexactitudes y un montón de frases y oraciones mal construidas que harían llorar al pobre Laín Entralgo.
Eso sí, las fotos que lleva, que lleva muchas, molan.