Tengo que contar esta historia antes de que se me vaya de la cabeza. Y lo tengo que hacer ya. Me la contó mientras la música sonaba alta, la gente bailaba de forma desenfrenada y uno bien pudiera haber hecho como que no prestaba interés porque la noche estaba animada. Y sin embargo, nada de lo que ocurrió después tuvo más importancia. La historia de la llave que me contó era muy buena. Pensé, no se te puede olvidar. Estoy a punto de hacerlo y por eso tengo que escribirla.
Me lo contó muy al oído, porque la orquesta tocaba alto. 'Me ha pasado una cosa muy rara. He encontrado una llave y mi padre me ha hecho tirarla, que la aleje de mí. Estaba yendo a no sé dónde cuando en el poyete que está delante de la casa de ya sabes tú, en ese sitio que debería ser una tienda pero que no es nada porque lleva el local vacío ni se sabe cuánto, he visto algo y he ido a cogerlo. Era una llave. Una llave muy antigua y con una forma rara. En la parte de arriba, donde se engancha al llavero -estoy seguro de que ella me dijo cómo se llamaba esa parte de la llave, pero no consigo recordarla, por eso tengo que darme prisa en contar la historia antes de que se me vaya todo- tenía forma de cruz. Todas las llaves, al menos las llaves que vemos y que tenemos, tienen forma redonda, ovalada, en forma de corazón... pero no tienen forma de cruz, o tienen tres óvalos. Sólo las llaves de ataúd tienen esa forma en el asa. ¿Una llave de ataúd en mitad de la calle? ¿Una llave tan antigua en mitad de la calle, en pleno mes de agosto... quién la ha podido poner ahí? ¿Y porqué la tengo que ver yo precisamente, con lo que me atraen esas cosas? Decidí cogerla y llevármela a casa. No era una llave normal. Tú fíjate, si no lo sabías, en las llaves que tienes en casa. Ninguna tiene esa forma. Las llaves de los armarios, de los arcones, de las puertas, de las maletas... no tienen forma de cruz, o al menos las tres redonditas arriba. Sólo tienen esa forma las llaves de ataúd, de sarcófago.
He ido a mi casa y se la he enseñado a mi padre. Se ha puesto como una moto, se ha enfadado muchísimo y me ha dicho que porqué la había cogido. Que la tenía que tirar. Yo he pensado que era una señal, que la llave me quería decir algo, algo que abría algo, pero mi padre ha insistido en que es una llave que seguro que trae mala suerte y me ha insistido mucho en que me deshaga de ella. Y yo que no, y él que sí. Y así hemos estado toda la tarde. Hasta que finalmente mi padre me ha hecho dársela mientras estábamos tomando algo aquí arriba. Se la he dado por no discutir más y en cuanto la ha cogido la ha tirado lejos. Ni siquiera se ha molestado en mirar dónde caía, la ha tirado lejos, por las olivas, para que nadie pudiera verla y le llamara la atención. Y yo no sé, pero creo que la llave era una señal y que no tenía por qué ser mala, pero ahora ya es tarde, porque mi padre la ha tirado. Y supongo que él sabrá más de esas cosas porque para eso es mi padre, pero no sé. Fíjate qué cosa se ha montado por una llave'.
Y ya está. Que puede que no tenga mayor importancia la historia de la llave, pero a mí me dio que pensar. En nada en concreto. En que no tengo ni idea de llaves, por ejemplo.
lunes, 1 de septiembre de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
Miscelánea
Gente con barba. Tres barbas. Quilapayún y una de sus canciones instrumentales para empezar el curso. El curso político. El curso escolar. El curso al que nunca te apuntas porque es perder el tiempo. El curso del río. Había un par de discos de Quilapayún en casa, el Adelante y el del Pueblo Unido Jamás será Vencido. En el Adelante había algunas canciones instrumentales de las que te van rondando por la cabeza por muchos años que hayan pasado. Hoy ha sido comprando leche en el Dia. Otro día es haciendo otra cosa. Canciones de Víctor Jara, de Quilapayún. Canciones muy manidas de Víctor Jara con las que nos permitimos hacer broma. Hay otras canciones con las que no se puede llegar tan lejos. Esta canción instrumental se llama Sonatina. Pero hay otras como Contraste, por ejemplo, que son igual de buenas. O La Partida de Víctor Jara. Canciones instrumentales que le dejan a uno... no sé. Tres barbas.
http://www.youtube.com/watch?v=J9D1vVIi9x0
Feel alright now. De todos los cientos de miles de millones de canciones que tiene Bob Marley, hoy podríamos elegir esta. I'm gonna put it on. Una canción que tiene mil quinientos millones de versiones por parte del mismo Bob Marley con sus Wailers. Lord i thank you. Feel alright now. Intento buscar la versión que más me gusta, una que sale en un cd de esos de 'todo marley' que costaban cinco euros en la calle Pelayo, pero no la encuentro. Aquí les vemos a toda la banda, en directo, en el aire. Sin ninguna prisa, los muchachos. Feel alright now. Qué menos. Ahora que ya hemos llegado, no vamos a tener ninguna prisa por terminar. No more crying. Lord I thank you. I'm gonna put it on. Tranquilos, que no tenemos prisa nosotros tampoco. Estamos todos bien. Músicas que no te abandonan, el reggae basto y cabezón. Qué divertido de escuchar y qué difícil interpretar. Un poco como todo.
https://www.youtube.com/watch?v=M-EZkV6Vlxk
Qué es lo que te está pasando. Creo que me estoy viniendo abajo. Un amigo que está bebiéndose una cerveza solo en un bar a las dos y pico de la tarde. Un bar en el que no conoce a nadie. Sólo. Pues igual no está tan solo, igual no se siente mal, igual está ahí porque ahí está a gusto. Y yo no me lo creo, porque nadie puede estar a gusto con nadie. Sin nadie. Una mujer con una trompa de campeonato se despide de la gente del bar. Nadie le hace caso. Ella quiere llamar la atención, bromea con los que juegan al dominó, se despide también de mi amigo, de la chica que sirve y despacha... y todo el mundo parece desear que se vaya. Para estar más solos todavía. Esta canción de la Velvet Underground va a hacer mucho daño próximamente, ya lo aviso. What goes On. Una canción del disco del 69. Ya aviso que el disco del 69 va a hacer mucho mucho daño. Qué final tiene esta canción. Qué trance.
https://www.youtube.com/watch?v=n7ZppCa2JgU
Se ha muerto el bajista de Leño, Tony Urbano. Leño es ese grupo que todo el mundo debería conocer, al menos para saber de dónde viene buena parte de la música rockera que se hace en este país, sea buena o sea más bien mala. Escuchando a Leño, los primeros discos de Rosendo quizás, tiene ya uno pegado en el riñón material suficiente para ir descartando broza. Si señor, si señor es una canción de las buenas muy buenas. Está claro que Maneras de Vivir es la canción de Leño por excelencia. Pero para mí, la tercera es Corre, Corre. Que te van a echar el guante. Corre, como un antílope, podríamos decir. Tony Urbano también tocó con Miguel Ríos y con Luz. En fin. Rockeros españoles a los que nadie hace caso porque en este país no nos hace falta, ni puta falta, nada que no sea la misma mierda siempre. Corre, corre. Mola que en esta canción Rosendo se marque un punteo así como muy de Rosendo y se corte para volver al estribillo y termine la canción como termina. Otro trance.
https://www.youtube.com/watch?v=CDAkoTStuhI
Se ha muerto Peret. Se puede quedar uno con el Peret que cada uno elija. El de las películas de los setenta, el del culto, el nuevo icono de la rumba catalana catalana catalana catalana... El Peret que elijas, bueno será. El Peret que es mejor que el Pescaílla, el Peret al que todo el mundo reivindica y que siempre parecía querer reivindicarse. Atletas, abandonen el escenario. Atletas, abandonen el escenario. Culpable o inocente. Mal rollo en la Barceloneta. Turistas, abandonen el escenario. Gitana hechicera. Las gracias nos las hacemos nosotros. Juegos Olímpicos, ella tiene el poder, Barcelona es poderosa. De aquellos polvos, vienen esas gentes sin camiseta. Jesucristo es poderoso. Atletas, abandonen el escenario. Por favor. Ella tiene poder. Más guapa que el sol. Escucho esto último y me dan ganas de nosequé me dan ganas. Y no vuelvo a poner la de Chaví porque ya me repito mucho.
https://www.youtube.com/watch?v=HziqQSQpURI
Que le den. Que la voy a poner otra vez. Pero en esa versión que tiene grabada en directo en la calle de la Cera, en la que sale con su bigotazo de 'me estoy dejando un bigote que cuando lo veas vas a cagarte vivo'. En la que sale diciendo 'yo cantaré lo que ustedes quieran pero antes cantaré lo que quiero yo'. Chaví villén amán, amán villén chaví. Con un comienzo que deja a James Brown turulato. De todas las calis que hay por aquí tú eres la que me gusta a mí. Y la gente que mira no entiende qué está diciendo ni porqué está tocando como si fuera esto un concierto de Deep Purple, que ellos quieren rumba y no a Peret en plan soul brother nº1. Una canción que dan ganas de salir a la calle, al terrao, a la terraza, al balcón, y gritar como un puto poseso 'chaví villén amán, amán villén chaví'. Y el que quiera que busque lo que es. De todis las calis que pingarelu man... enorme.
https://www.youtube.com/watch?v=ygTRDuF5wpQ
Pues nada. A pasar buen fin de semana y eso, que si nos vemos por ahí, no dejen de saludar.
http://www.youtube.com/watch?v=J9D1vVIi9x0
Feel alright now. De todos los cientos de miles de millones de canciones que tiene Bob Marley, hoy podríamos elegir esta. I'm gonna put it on. Una canción que tiene mil quinientos millones de versiones por parte del mismo Bob Marley con sus Wailers. Lord i thank you. Feel alright now. Intento buscar la versión que más me gusta, una que sale en un cd de esos de 'todo marley' que costaban cinco euros en la calle Pelayo, pero no la encuentro. Aquí les vemos a toda la banda, en directo, en el aire. Sin ninguna prisa, los muchachos. Feel alright now. Qué menos. Ahora que ya hemos llegado, no vamos a tener ninguna prisa por terminar. No more crying. Lord I thank you. I'm gonna put it on. Tranquilos, que no tenemos prisa nosotros tampoco. Estamos todos bien. Músicas que no te abandonan, el reggae basto y cabezón. Qué divertido de escuchar y qué difícil interpretar. Un poco como todo.
https://www.youtube.com/watch?v=M-EZkV6Vlxk
Qué es lo que te está pasando. Creo que me estoy viniendo abajo. Un amigo que está bebiéndose una cerveza solo en un bar a las dos y pico de la tarde. Un bar en el que no conoce a nadie. Sólo. Pues igual no está tan solo, igual no se siente mal, igual está ahí porque ahí está a gusto. Y yo no me lo creo, porque nadie puede estar a gusto con nadie. Sin nadie. Una mujer con una trompa de campeonato se despide de la gente del bar. Nadie le hace caso. Ella quiere llamar la atención, bromea con los que juegan al dominó, se despide también de mi amigo, de la chica que sirve y despacha... y todo el mundo parece desear que se vaya. Para estar más solos todavía. Esta canción de la Velvet Underground va a hacer mucho daño próximamente, ya lo aviso. What goes On. Una canción del disco del 69. Ya aviso que el disco del 69 va a hacer mucho mucho daño. Qué final tiene esta canción. Qué trance.
https://www.youtube.com/watch?v=n7ZppCa2JgU
Se ha muerto el bajista de Leño, Tony Urbano. Leño es ese grupo que todo el mundo debería conocer, al menos para saber de dónde viene buena parte de la música rockera que se hace en este país, sea buena o sea más bien mala. Escuchando a Leño, los primeros discos de Rosendo quizás, tiene ya uno pegado en el riñón material suficiente para ir descartando broza. Si señor, si señor es una canción de las buenas muy buenas. Está claro que Maneras de Vivir es la canción de Leño por excelencia. Pero para mí, la tercera es Corre, Corre. Que te van a echar el guante. Corre, como un antílope, podríamos decir. Tony Urbano también tocó con Miguel Ríos y con Luz. En fin. Rockeros españoles a los que nadie hace caso porque en este país no nos hace falta, ni puta falta, nada que no sea la misma mierda siempre. Corre, corre. Mola que en esta canción Rosendo se marque un punteo así como muy de Rosendo y se corte para volver al estribillo y termine la canción como termina. Otro trance.
https://www.youtube.com/watch?v=CDAkoTStuhI
Se ha muerto Peret. Se puede quedar uno con el Peret que cada uno elija. El de las películas de los setenta, el del culto, el nuevo icono de la rumba catalana catalana catalana catalana... El Peret que elijas, bueno será. El Peret que es mejor que el Pescaílla, el Peret al que todo el mundo reivindica y que siempre parecía querer reivindicarse. Atletas, abandonen el escenario. Atletas, abandonen el escenario. Culpable o inocente. Mal rollo en la Barceloneta. Turistas, abandonen el escenario. Gitana hechicera. Las gracias nos las hacemos nosotros. Juegos Olímpicos, ella tiene el poder, Barcelona es poderosa. De aquellos polvos, vienen esas gentes sin camiseta. Jesucristo es poderoso. Atletas, abandonen el escenario. Por favor. Ella tiene poder. Más guapa que el sol. Escucho esto último y me dan ganas de nosequé me dan ganas. Y no vuelvo a poner la de Chaví porque ya me repito mucho.
https://www.youtube.com/watch?v=HziqQSQpURI
Que le den. Que la voy a poner otra vez. Pero en esa versión que tiene grabada en directo en la calle de la Cera, en la que sale con su bigotazo de 'me estoy dejando un bigote que cuando lo veas vas a cagarte vivo'. En la que sale diciendo 'yo cantaré lo que ustedes quieran pero antes cantaré lo que quiero yo'. Chaví villén amán, amán villén chaví. Con un comienzo que deja a James Brown turulato. De todas las calis que hay por aquí tú eres la que me gusta a mí. Y la gente que mira no entiende qué está diciendo ni porqué está tocando como si fuera esto un concierto de Deep Purple, que ellos quieren rumba y no a Peret en plan soul brother nº1. Una canción que dan ganas de salir a la calle, al terrao, a la terraza, al balcón, y gritar como un puto poseso 'chaví villén amán, amán villén chaví'. Y el que quiera que busque lo que es. De todis las calis que pingarelu man... enorme.
https://www.youtube.com/watch?v=ygTRDuF5wpQ
Pues nada. A pasar buen fin de semana y eso, que si nos vemos por ahí, no dejen de saludar.
jueves, 28 de agosto de 2014
Enferma
Ha sido muchísima faena, la de estos locos, locos días de agosto y no hemos podido atender todas las entradas de textos y sugerencias que nos han llegado, pero poco a poco estamos intentando ponernos al día. El señor Lalo Venta, nos hace llegar un perturbador volumen de relatos de un desconocido escritor nórdico llamado Harald Galvansson, presentado bajo el título 'Personas enfermas de nuestro entorno', del que entresacamos este texto titulado 'Enferma'.
'Mi madre me decía que me estaba pasando. Los últimos años de su vida se los pasó recriminándome continuamente que me hubiera creído el papel de enferma y que iba a terminar con ella. Ella, tan vital y tan alegre, tan pasional y tan sana, no entendía cómo yo podía haber renunciado a la vida a los 12 años de edad. Fue durante una primavera en la que el campo estaba especialmente hermoso. Los niños salíamos del colegio con la sonrisa puesta en el rostro, con ganas de disfrutar del campo, de jugar en el prado que había entre la escuela y el río, bajo la atenta mirada del profesor Kristenssen, despojándonos ya de la gruesa ropa que nos había acompañado durante todo el invierno. En aquel momento, yo no era consciente de nada. Reía, saltaba, corría con el resto de mis compañeros y participaba en los juegos que el severo profesor Kristenssen nos proponía. Debéis fortalecer vuestro cuerpo con el ejercicio, el contacto con la naturaleza hará de vosotros hombres y mujeres dignos de vuestra raza, la vida que fluye por estos campos, estos ríos, estos bosques, es la que debéis recoger en vuestro interior, vosotros sois también parte de la naturaleza, vosotros sois la expresión más grande de la vida, nos decía el profesor Kristenssen mientras nos contemplaba, tan digno, tan recto. Aquel día, algo pasó. Mi padre había muerto hacía unos años. En el pueblo nadie hablaba de ello, nadie hablaba de nada, pero al parecer bebía mucho y algunos niños de mi colegio comentaban que se había suicidado porque era débil. No sé lo que ocurrió aquel día, pero mientras veía a todos mis amigos saltar, correr, tirarse al suelo, forcejear... me acordé de mi padre y me entristecí. Me dirigí al profesor Kristenssen y le dije que me encontraba cansada y que quería ir a casa. El profesor ni siquiera me miró, sólo comentó 'este día tenía que llegar'. Llegué a mi casa y mi madre estaba trabajando en el corral, le dije que quería subir a mi cuarto, que me tumbaría un poco porque estaba algo cansada.
No me he vuelto a levantar. Han pasado los años y sigo aquí, en la cama. De vez en cuando el tío Ulf me levanta y me lleva a la sillita donde veo a los niños jugar. Ni me gusta, ni me disgusta. Mi madre murió sin entender qué me pasaba. Los médicos no encontraban ninguna explicación a mi postración. Decidí ser la enferma. En un mundo perfecto siempre debe haber alguien que sirva de contraste. Esa soy yo. La enferma del pueblo. Yo no seré como mi padre. Yo no soy débil. Estoy enferma. Yo os enterraré a todos.'
Foto robada del blog de Yprh. Christian Krogh - La niña enferma
'Mi madre me decía que me estaba pasando. Los últimos años de su vida se los pasó recriminándome continuamente que me hubiera creído el papel de enferma y que iba a terminar con ella. Ella, tan vital y tan alegre, tan pasional y tan sana, no entendía cómo yo podía haber renunciado a la vida a los 12 años de edad. Fue durante una primavera en la que el campo estaba especialmente hermoso. Los niños salíamos del colegio con la sonrisa puesta en el rostro, con ganas de disfrutar del campo, de jugar en el prado que había entre la escuela y el río, bajo la atenta mirada del profesor Kristenssen, despojándonos ya de la gruesa ropa que nos había acompañado durante todo el invierno. En aquel momento, yo no era consciente de nada. Reía, saltaba, corría con el resto de mis compañeros y participaba en los juegos que el severo profesor Kristenssen nos proponía. Debéis fortalecer vuestro cuerpo con el ejercicio, el contacto con la naturaleza hará de vosotros hombres y mujeres dignos de vuestra raza, la vida que fluye por estos campos, estos ríos, estos bosques, es la que debéis recoger en vuestro interior, vosotros sois también parte de la naturaleza, vosotros sois la expresión más grande de la vida, nos decía el profesor Kristenssen mientras nos contemplaba, tan digno, tan recto. Aquel día, algo pasó. Mi padre había muerto hacía unos años. En el pueblo nadie hablaba de ello, nadie hablaba de nada, pero al parecer bebía mucho y algunos niños de mi colegio comentaban que se había suicidado porque era débil. No sé lo que ocurrió aquel día, pero mientras veía a todos mis amigos saltar, correr, tirarse al suelo, forcejear... me acordé de mi padre y me entristecí. Me dirigí al profesor Kristenssen y le dije que me encontraba cansada y que quería ir a casa. El profesor ni siquiera me miró, sólo comentó 'este día tenía que llegar'. Llegué a mi casa y mi madre estaba trabajando en el corral, le dije que quería subir a mi cuarto, que me tumbaría un poco porque estaba algo cansada.
No me he vuelto a levantar. Han pasado los años y sigo aquí, en la cama. De vez en cuando el tío Ulf me levanta y me lleva a la sillita donde veo a los niños jugar. Ni me gusta, ni me disgusta. Mi madre murió sin entender qué me pasaba. Los médicos no encontraban ninguna explicación a mi postración. Decidí ser la enferma. En un mundo perfecto siempre debe haber alguien que sirva de contraste. Esa soy yo. La enferma del pueblo. Yo no seré como mi padre. Yo no soy débil. Estoy enferma. Yo os enterraré a todos.'
Foto robada del blog de Yprh. Christian Krogh - La niña enferma
miércoles, 27 de agosto de 2014
Grandes Casos Mal Resueltos de la Historia - IX
'Se me coge un dolor así en la espalda cuando llevo un rato agachado, que yo que sé qué voy a hacer'. Esta y otras quejas, salían por la boca del inspector Pelagio Duvalier a cada momento mientras intentaban él y su ayudante el también inspector Ordoño Pépez, recabar pruebas que pudieran ayudarles a encontrar al asesino de la señorita Gwendolyn Ochotorena. Asesino que en teoría había sido muy descuidado y basto a la hora de cometer el crimen, ya que había entrado por la puerta de la casa de la señorita Gwendolyn rompiéndola de una patada, avanzado hasta la habitación de la señorita Gwendolyn rompiendo todo lo que hallaba a su paso, bebiendo del agua que la señorita Gwendolyn tenía en la mesita de noche, secándose el morrete en una servilleta que no se había molestado en tirar, escupiendo en un cuadro que representaba una Rendición de Breda en la que los papeles estaban cambiados y los españoles perdían la ciudad de la mantequilla, manoseado un pedazo de arcilla que la señorita Gwendolyn (muy aficionada a las artes manuales) tenía colocado en un torno para trabajar con él, ensuciando luego todos los vestidos de la señorita Gwendolyn con sus manazas manchadas de barro, pintarrajeado las paredes de la casa con la sangre de la fallecida dibujando unas caritas muy peculiares de una muchacha que no era Gwendolyn y que llevaba el pelo recogido en un moñete, con una berruga en la mejilla izquierda y una sola oreja, vestido la ropa interior de la señorita Gwendolyn sin que hubiera un motivo realmente para ello, toda vez que a la señorita Gwendolyn le abrió la cabeza con un mazo a los pocos segundos de personarse en aquel domicilio y sin mediar palabra alguna con ella ya que la señorita Gwendolyn se encontraba postrada en la cama en la misma postura en que la dejó su madre, la señora Winnipeg, cuando fue a visitarla la tarde anterior.
Y sin embargo, pese a todo ese cúmulo de circunstancias, el inspector Pelagio Duvalier estaba convencido d que allí había algo que no cuadraba, que no podía ser que todas aquellas pruebas tan evidentes fueran realmente pruebas.
Pelagio Duvalier pertenecía a la escuela 'casualidadística' (no confundir con casualística, por favor se lo pido, amigo lector), inaugurada por el maestro de detectives, policías y demás gente que resuelve asuntos, el profesor Demontre, por la cual, las cosas ocurren por casualidad absolutamente siempre. Siempre. Todo. De chiripa, suertudamente, de golpe, por pura chamba. Duvalier, siguiendo estos preceptos, había conseguido resolver algunos casos importantes, o al menos eso se creía, como el del hurto de las joyas del Marqués de Follogne, el hurto de las joyas de la Condesa de Cognac, o el hurto de las joyas de la Virreyna Saray de la India. En todos esos casos, la casualidad le llevó a descubrir papeles, rayas, marcas, señales, que bien pudieran no tener relación con lo sucedido, pero ay, Duvalier tenía un pico de oro y cuando se ponía a hilar asuntos...
Sin embargo, en aquel apartamento Pelagio Duvalier, junto a su ayudante que ahora he olvidado cómo se llamaba, se encontraba perdido. El asesino había sido muy cuidadoso. Duvalier se dirigió a un cajón, abrió el mismo, volcó el contenido y no encontró nada que apareciese entre las bragas o cartas de la difunta. Duvalier caminó por el pasillo y al dar la vuelta a un recodo, no encontró nada a la vuelta de la esquina. Tiró un jarrón de los pocos que habían quedado en pie, y dentro de él no halló nada. Movió a la muerta y debajo de su cuerpo no había nada. Miró la casa desde fuera, tampoco. Preguntó a un transeúnte que no tenía relación con la fallecida, ni de cerca. Dejó pasar un mes, volvió al domicilio de la señorita Gwendolyn junto a su ayudante Ordoño Pépez (ya me ha venido el nombre), y abriendo la puerta de golpe, no descubrió a nadie dentro de la casa. Agotó todas las posibilidades y dejó el caso cerrado sin encontrar al asesino. O asesina, que aquí con el genérico nos escapamos sin decir ni pío.
Y sin embargo, pese a todo ese cúmulo de circunstancias, el inspector Pelagio Duvalier estaba convencido d que allí había algo que no cuadraba, que no podía ser que todas aquellas pruebas tan evidentes fueran realmente pruebas.
Pelagio Duvalier pertenecía a la escuela 'casualidadística' (no confundir con casualística, por favor se lo pido, amigo lector), inaugurada por el maestro de detectives, policías y demás gente que resuelve asuntos, el profesor Demontre, por la cual, las cosas ocurren por casualidad absolutamente siempre. Siempre. Todo. De chiripa, suertudamente, de golpe, por pura chamba. Duvalier, siguiendo estos preceptos, había conseguido resolver algunos casos importantes, o al menos eso se creía, como el del hurto de las joyas del Marqués de Follogne, el hurto de las joyas de la Condesa de Cognac, o el hurto de las joyas de la Virreyna Saray de la India. En todos esos casos, la casualidad le llevó a descubrir papeles, rayas, marcas, señales, que bien pudieran no tener relación con lo sucedido, pero ay, Duvalier tenía un pico de oro y cuando se ponía a hilar asuntos...
Sin embargo, en aquel apartamento Pelagio Duvalier, junto a su ayudante que ahora he olvidado cómo se llamaba, se encontraba perdido. El asesino había sido muy cuidadoso. Duvalier se dirigió a un cajón, abrió el mismo, volcó el contenido y no encontró nada que apareciese entre las bragas o cartas de la difunta. Duvalier caminó por el pasillo y al dar la vuelta a un recodo, no encontró nada a la vuelta de la esquina. Tiró un jarrón de los pocos que habían quedado en pie, y dentro de él no halló nada. Movió a la muerta y debajo de su cuerpo no había nada. Miró la casa desde fuera, tampoco. Preguntó a un transeúnte que no tenía relación con la fallecida, ni de cerca. Dejó pasar un mes, volvió al domicilio de la señorita Gwendolyn junto a su ayudante Ordoño Pépez (ya me ha venido el nombre), y abriendo la puerta de golpe, no descubrió a nadie dentro de la casa. Agotó todas las posibilidades y dejó el caso cerrado sin encontrar al asesino. O asesina, que aquí con el genérico nos escapamos sin decir ni pío.
martes, 26 de agosto de 2014
Yo y Julio Cortázar
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero no puedo comentar nada, o casi nada sobre Julio Cortázar. Yo el primero. Por que si voy a tener que hablar de alguien, nuevamente es de mí. Cuando hablemos de Julio Cortázar, será porque estamos comentando cosas sobre escritores latinoamericanos, escritores que nos gustan mucho, que tienen un lenguaje especial, literatura que nos fascina, escribir es algo apasionante. Y entonces tú me hablarás de algunos escritores, yo te hablaré de otros y todo desembocará en la anécdota de Julio Cortázar. 'Yo no he leído nada de Julio Cortázar, porque no lo he entendido nunca. Mira, en mi casa ha estado toda la vida un libro que se llama 'Queremos tanto a Glenda'. Durante años y años he intentado leerme este libro, llevándomelo a currar, a unas vacaciones, como fuera, y jamás he conseguido pasar de la segunda o tercera página. No me llega el riego o no entro en su mundo de jazz, gatos, reflexiones sobre gatos y jazz, París, el cine, Glenda Jackson... no entro. Y nunca he podido ir más allá. Tan sólo con un libro que se llama 'Historias de cronopios y famas' he conseguido llegar hasta el final. Era uno de esos libros que daban con El País y, aunque me daba más miedo que un carril, me gustó mucho porque era muy divertido, muy gracioso, raro y complicado muchas veces, pero me reí.' Hasta aquí la anécdota de Julio Cortázar y el libro que me he leído y el libro que nunca me he leído.
Julio Cortázar y Rayuela, que es ese libro que te puedes leer por la página y el capítulo tal, pero que también, si gustas, puedes comenzar desde el principio. Julio Cortázar defendiendo la Revolución Cubana. Julio Cortázar viviendo en París, hablando en la televisión con un acento raro, que no sabes si es argentino, francés, o simplemente hablaba mal. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Julio Cortázar leyendo versos de Pablo Neruda. Esto me lo acabo de inventar.
Hablamos de escritores, citamos frases célebres, nos esforzamos en comentar sus libros en relación a una afinidad que siempre ha de ser total con nuestros postulados ideológicos... Julio Cortázar, maestro, Julio Cortázar, ejemplo, Julio Cortázar, referente. Centenario de Julio Cortázar y es la hora de las fotos con Cortázar, de los versos de Cortázar, de averiguar quién era realmente la Maga... sin haber leído Rayuela y sin saber nada de la Maga.
He perdido el libro de las 'Historias de Cronopios y Famas'. Creo recordar que lo tiene mi hermano en una vitrina en la que guarda libros que tiene que guardar. No sé por qué guarda unos y otros no. Igual los guarda todos y el resto directamente es que no son suyos y los devuelve cuando los ha leído. Me gustaría que ese libro lo tuviera mi hermano. Todo el mundo tendría un libro de esa colección de El País, prácticamente. Marina tiene uno de Monterroso que ha pasado por muchas manos antes. Mi hermano tendría este de Cortázar. Yo creo que tengo uno también, pero no recuerdo cual. Puede que yo los devuelva, porque a mí no me gusta que los libros estén fuera de la casa de su dueño. Ya sé que arriba he dicho otra cosa, pero son cosas así como que pienso sin pensar. Cuando vuelvo en mí, prefiero el orden. Es así.
Una persona ordenada que no entiende a Cortázar. Julio Cortázar podría escribir también los versos más tristes esta noche y muy posiblemente no los entendería y no sabría explicar porqué. Más o menos como ahora.
Yo y Julio Cortázar, yo y los libros que no he leído. Autores para el recuerdo. Antología de la literatura universal que no entiendo. Páginas que uno está deseando entender para poder decir, claro, claro, era esto, y pedir otra cervecita y colocar una teoría, una historia, una coda a la anécdota de 'Queremos tanto a Glenda'. Denme quizás hasta fin de año, déjenme intentarlo, prometo que esa historia tendrá final y quizás, sólo quizás, permita a Julio Cortázar encabezar un titular.
Julio Cortázar y Rayuela, que es ese libro que te puedes leer por la página y el capítulo tal, pero que también, si gustas, puedes comenzar desde el principio. Julio Cortázar defendiendo la Revolución Cubana. Julio Cortázar viviendo en París, hablando en la televisión con un acento raro, que no sabes si es argentino, francés, o simplemente hablaba mal. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Julio Cortázar leyendo versos de Pablo Neruda. Esto me lo acabo de inventar.
Hablamos de escritores, citamos frases célebres, nos esforzamos en comentar sus libros en relación a una afinidad que siempre ha de ser total con nuestros postulados ideológicos... Julio Cortázar, maestro, Julio Cortázar, ejemplo, Julio Cortázar, referente. Centenario de Julio Cortázar y es la hora de las fotos con Cortázar, de los versos de Cortázar, de averiguar quién era realmente la Maga... sin haber leído Rayuela y sin saber nada de la Maga.
He perdido el libro de las 'Historias de Cronopios y Famas'. Creo recordar que lo tiene mi hermano en una vitrina en la que guarda libros que tiene que guardar. No sé por qué guarda unos y otros no. Igual los guarda todos y el resto directamente es que no son suyos y los devuelve cuando los ha leído. Me gustaría que ese libro lo tuviera mi hermano. Todo el mundo tendría un libro de esa colección de El País, prácticamente. Marina tiene uno de Monterroso que ha pasado por muchas manos antes. Mi hermano tendría este de Cortázar. Yo creo que tengo uno también, pero no recuerdo cual. Puede que yo los devuelva, porque a mí no me gusta que los libros estén fuera de la casa de su dueño. Ya sé que arriba he dicho otra cosa, pero son cosas así como que pienso sin pensar. Cuando vuelvo en mí, prefiero el orden. Es así.
Una persona ordenada que no entiende a Cortázar. Julio Cortázar podría escribir también los versos más tristes esta noche y muy posiblemente no los entendería y no sabría explicar porqué. Más o menos como ahora.
Yo y Julio Cortázar, yo y los libros que no he leído. Autores para el recuerdo. Antología de la literatura universal que no entiendo. Páginas que uno está deseando entender para poder decir, claro, claro, era esto, y pedir otra cervecita y colocar una teoría, una historia, una coda a la anécdota de 'Queremos tanto a Glenda'. Denme quizás hasta fin de año, déjenme intentarlo, prometo que esa historia tendrá final y quizás, sólo quizás, permita a Julio Cortázar encabezar un titular.
lunes, 25 de agosto de 2014
Las vacaciones que se cuentan
Bajando por el Camino Real, siempre hay un momento para sacar una foto. Una foto que ilustrará el relato de las vacaciones. Las vacaciones que se pueden contar. Contar las vacaciones de este año no tiene sentido, porque yo no he estado de vacaciones. Ni siquiera siendo condescendiente y aceptando que sí, que me he ido de un sitio para irme a otro, puedo pensar que he estado en ese sitio. No he estado durante todos estos días en ninguna parte. Yo, el muchacho de las barbas y las gafotas, era visto por la gente en un lugar que bien pudiera ser la plaza, el Camino Real, mi casa, la estación de Renfe, la piscina en fiestas... pero yo no estaba allí. Yo me encontraba muy lejos. Quizás ni siquiera había salido de Santa Coloma. Puede ser que estuviera de viaje. Puede que yo no estuviera de viaje. No estuve allí. No he estado en ningún momento en el sitio en el que se me esperaba. Si aparecía en una parte del Estado español, en realidad no era yo el que estaba. Ni coincidía mi cuerpo, ni mi espíritu. Cuando esto ha sido posible, en realidad no era yo, era otro quien estaba disfrutando lo que yo comía, bebía, charlaba, hablaba, comentaba, discutía. Ese otro también era yo, pero no estaba allí.
En Vilches, el pueblo de mis padres, el Camino Real es el camino. Hay muchas calles que salen del Camino Real que no llevan a ningún sitio, teniendo en cuenta que 'ningún sitio', puede ser el campo, una era, la nada. ¿Es la nada 'ningún sitio'? Quizás hubiera sido un buen tema de conversación. Uno más. Y este año me he quedado sin hablar con Berna, por ejemplo. Tampoco he hablado casi nada con Marijose, aunque haya conocido a su niña y su compañero. Y me he quedado con las ganas de hablar más con gente que me parece interesante y a la que, por tonto, no he abordado para ver qué y cómo. Habrá más años, habrá más tiempo para hacer cosas, es lo que se dice siempre. Será por días. Mis primos han aparecido por el pueblo y el primer día que les vi, me dijeron eso, será por días para vernos. Les he visto, nos hicimos unas cervezas, y el tiempo no parecía haber avanzado desde los siete años. Vamos al río, dijeron, vamos al pantano, dijeron, y yo asustado vivo les dije que no. Como toda la vida. Siempre les digo que no. Casi siempre es no a todo el mundo.
He estado con mis primas en mi casa, cosa que nunca había sido posible, y descubrí cosas que me gustaron mucho. Fue uno de los momentos en los que realmente estuve allí. Lo noté porque casi me muero con la barbacoa y el calor. Yo lo noté. Gente que se parece a gente, primos, sobrinos, fotos antiguas, historias de antepasados, personas que se mueren.
Contar unas vacaciones, un viaje que ha sido y que no es lo que ha sido realmente. El relato de una estancia en el pueblo durante la cual he viajado sin dejar de estar tumbado en la alfombra del salón. Un viaje en solitario en el que estuve acompañado. Un viaje acompañado en el que yo no era yo. Postales que se envían, cartas que han de llegar.
Bares que estaban cerrados y que estaban abiertos. Casas grandes ocupadas por gente de Santa Coloma que nunca había visto. Colomenses que viajan por el mundo. Colomenses que vuelven al pueblo. Cosas que son parte de unas vacaciones que no pueden ser vacaciones. Una calle con muchas casas con gente que no sale en los relatos y se sientan a la puerta ocupando la calle y obligándote a dar la vuelta porque ellos no salen en los relatos, pero tienen la calle para ellos. Gente que te cuenta cosas que podrían aparecer en un cuento. Orquestas que no tocan en directo, cantantes de concurso de copla que interpretan rancheras a pie de pista, rodeados de lugareños. Cantantes de copla a las que jamás escuché, en mi vida. Nunca.
Unas vacaciones en ningún sitio. En todas partes. Fotos velles als Encants. El senyor Jutge està sol. Ese de la foto, no era yo. No puede ser que sea yo. Fotos con las patillas gordas y las barbas largas. Ojos de viejo. Cara de mel. Yo no soy el de la foto. No soy yo.
Vacaciones en la mismísima gloria. Vacaciones de sentirlo muchísimo y de volverse muy loco. Loco de medicarse. Loco de preocupar. Loco de no estar allí. Loco de cantar en el coche. Loco de tener frío a mediodía. Loco de no estar allí. Loco de Villastanza de Llorera.
Vacaciones que se cuentan y qué alegría tan grande todo, coño. Qué alegría.
En Vilches, el pueblo de mis padres, el Camino Real es el camino. Hay muchas calles que salen del Camino Real que no llevan a ningún sitio, teniendo en cuenta que 'ningún sitio', puede ser el campo, una era, la nada. ¿Es la nada 'ningún sitio'? Quizás hubiera sido un buen tema de conversación. Uno más. Y este año me he quedado sin hablar con Berna, por ejemplo. Tampoco he hablado casi nada con Marijose, aunque haya conocido a su niña y su compañero. Y me he quedado con las ganas de hablar más con gente que me parece interesante y a la que, por tonto, no he abordado para ver qué y cómo. Habrá más años, habrá más tiempo para hacer cosas, es lo que se dice siempre. Será por días. Mis primos han aparecido por el pueblo y el primer día que les vi, me dijeron eso, será por días para vernos. Les he visto, nos hicimos unas cervezas, y el tiempo no parecía haber avanzado desde los siete años. Vamos al río, dijeron, vamos al pantano, dijeron, y yo asustado vivo les dije que no. Como toda la vida. Siempre les digo que no. Casi siempre es no a todo el mundo.
He estado con mis primas en mi casa, cosa que nunca había sido posible, y descubrí cosas que me gustaron mucho. Fue uno de los momentos en los que realmente estuve allí. Lo noté porque casi me muero con la barbacoa y el calor. Yo lo noté. Gente que se parece a gente, primos, sobrinos, fotos antiguas, historias de antepasados, personas que se mueren.
Contar unas vacaciones, un viaje que ha sido y que no es lo que ha sido realmente. El relato de una estancia en el pueblo durante la cual he viajado sin dejar de estar tumbado en la alfombra del salón. Un viaje en solitario en el que estuve acompañado. Un viaje acompañado en el que yo no era yo. Postales que se envían, cartas que han de llegar.
Bares que estaban cerrados y que estaban abiertos. Casas grandes ocupadas por gente de Santa Coloma que nunca había visto. Colomenses que viajan por el mundo. Colomenses que vuelven al pueblo. Cosas que son parte de unas vacaciones que no pueden ser vacaciones. Una calle con muchas casas con gente que no sale en los relatos y se sientan a la puerta ocupando la calle y obligándote a dar la vuelta porque ellos no salen en los relatos, pero tienen la calle para ellos. Gente que te cuenta cosas que podrían aparecer en un cuento. Orquestas que no tocan en directo, cantantes de concurso de copla que interpretan rancheras a pie de pista, rodeados de lugareños. Cantantes de copla a las que jamás escuché, en mi vida. Nunca.
Unas vacaciones en ningún sitio. En todas partes. Fotos velles als Encants. El senyor Jutge està sol. Ese de la foto, no era yo. No puede ser que sea yo. Fotos con las patillas gordas y las barbas largas. Ojos de viejo. Cara de mel. Yo no soy el de la foto. No soy yo.
Vacaciones en la mismísima gloria. Vacaciones de sentirlo muchísimo y de volverse muy loco. Loco de medicarse. Loco de preocupar. Loco de no estar allí. Loco de cantar en el coche. Loco de tener frío a mediodía. Loco de no estar allí. Loco de Villastanza de Llorera.
Vacaciones que se cuentan y qué alegría tan grande todo, coño. Qué alegría.
martes, 5 de agosto de 2014
Mudanzas
Planificar una cita con M., es tan alucinante como estar con M. Simplemente el hecho de alumbrar la idea de quedar, intentar centrar una fecha que pueda convenir, y, cuando ya está todo hilado, concertar el lugar de la misma, puede llevar meses. Durante esos meses, el mero hecho de planificar, de concretar, se convierte ya en un motivo de diversión y puesta en común del plan vital por excelencia. Efectivamente, 'el plan es que no hay plan'. 'Oye, ¿nos vemos esta tarde o qué?', así no se hacen las cosas. Eso no tiene mérito. La gracia está en que pasen los meses y que la cita, sea a dos, a tres e incluso con más gente, se vea siempre al borde del fracaso. Quizás va de eso. Es que va de eso. Estar al borde del fracaso constantemente. No concretar. No hacer. No llevarlo nunca a la práctica. Y poner todo lo que sea posible de nuestra parte para que la cosa no cuaje. Ese puede ser el tema. Pero ojo, sin abusar.
Barceloneta. Miles de personas de muchos países distintos vienen de la playa, van a cenar algo, quieren que su ropa deje de oler a aftersun para recibir el cálido beso de la fritanga. Nosotros al fin nos vemos. M. tiene un móvil smartphone. Pararlo todo. Lo enseña, lo muestra, 'mira, mira, mira qué mierda de móvil'. No ha cambiado nada el planteamiento. El móvil, tener un móvil, que funcione, que te conecte, que vaya, que venga, que tal... eso importa bastante poco. Entonces qué importa. ¿Dónde vamos? Dejemos que sea él quien nos guíe. A los dos segundos ya no sabemos qué hacer. Donde queremos ir está lleno, iremos donde podamos. Al Bitácora. Calor inhumano, pero algo haremos. Bravas, pinchos de pollo muy buenos, boquerones muy muy fritos, unas bombas... cervezas. El plan está claro, vamos a bebernos el river. Ya veremos. Porque empiezan las teorías al momento de sentarnos. Estamos viviendo la edad de oro, aprovechemos, nos queda muy poco tiempo, dentro de nada empezarán a meternos sondas por el culo, pruebas para la próstata, dolores en sitios que dan miedo... estamos en el momento cumbre, pero la cuesta abajo ya se ve venir.
Hay que preguntarle por lo del Pujol. Apunta una teoría. Que se están cubriendo de mierda entre ellos, por algo que se le escapa. Habla del Garzón y de que todo empieza ahí. Empezar a hablar del franquismo y empezar a liarse el tema. El tema Palau, todos tienen algo que esconder. Todo es un poco como una mierda. No pasará nada, todo esto no es nada. Se están haciendo pupita entre ellos porque tienen muchas cosas que esconder. Del procés sobiranista y todo eso... no dice ni pío. Ya lo tiene, es un tema que no le interesa.
M. El M. Lo que a ti te interese, lo que tú juzgues importante, él encontrará la manera de que no lo sea. El otro punto de vista. Gente que habla de cosas que ha oído, de lo que le han contado, de las mismas cosas, de todo igual, con los mismos intereses... y de repente llegas tú y les dices que no. Que no te interesa. Que no es así. Que más bien lo que están haciendo es perder el tiempo. Que lo dejen. Que así no. Que él se baja. Pero oye, ya que está todo perdido, mejor hacerlo tomándonos algo bueno. Que arda. Ese es el plan. ¿Qué?
¿Cómo?
¿Que hay un partido político que ha puesto la foto de su líder en la papeleta de la campaña? No me jodas. Así, como te lo cuento. Joder. Sí, sí, he oído hablar de lo de Podemos, dice, lo he estado siguiendo pero la verdad tampoco me importa demasiado. No sabía lo de la papeleta. Este es el nivel. Lo que al común de los mortales parece que nos tiene en un sin vivir, a él se la bufa.
Vamos al Mudanzas después de dar muchas vueltas por el Born en busca de un bar que jamás existió. Una caña y a averiguar de qué licor es cada letra del logotipo. Tipos de Whisky, tipos de botella. 'No me leo un diario desde Noviembre'. Seguimos para bingo. La teoría dice que la noticia tiene estructura piramidal, pero para M. en La Vanguardia las noticias las estructuran hacia el final. Hay un párrafo al final en el que te cuentan lo que es. Unas cervecitas más, por favor. Si le dices que Enric Juliana no mola, él te dice que Enric Juliana es el único que mola. Y la culpa es tuya, porque sabías perfectamente que el planteamiento era ese.
Fútbol, no. De fútbol nos negamos a hablar. Pero yo tengo que preguntarle por Messi y se lía. Porque el fútbol ya no importa. El fútbol es esa puta mierda llena de bancos, de dinero, de gentuza. Pero vamos a repasar qué equipo tenía Argentina en el Mundial. Y lo de James. Y dónde va el dinero. Y vaya polvo habéis echado con el Herrera. Y la cosa del fútbol se alarga de tal manera que vamos de bar en bar con el tema pendiente. El pelazo. Fíjate, me dice, fíjate, con el pelazo. Ese tiene pelazo, normal. Con ese pelazo se va a todas partes. Y yo no tengo barba, ni me he podido dejar nunca bigote. Pero M., si tienes un pelo que parece de alambre, cabrón... Ya, ya, pero no puedo dejarme ese pelazo... como ese, por ejemplo, mira que mata de pelo... M., es que ese no es de aquí, ese tiene ese pelo porque es genético... Ya, ya, pero mira, qué pelazo. Y en el... este que está en Princesa... Cal brut, hace tanto calor que nos bebemos la birra a disgustísimo. Ponen canciones bastante buenas, pero muy bajito. Hay mucha gente por las calles, a mucha de esa gente es mejor ni mirarla. Venga, que no hay prisa, que mañana no nos espera nadie. Venga.
Al Manchester porque sí. Le preguntamos a una chica de fuera si va a hacer calor dentro. Dice que sí, pero que entremos. Entramos, porque seremos como seamos, pero tenemos confianza finalmente en el ser humano. Dentro se está bien, aunque la birra sea San Miguel. Las teorías no se agotan. Estamos en la cresta de la ola. No hemos tenido nunca las cartas en la mano... no, mejor, no sabíamos que teníamos cartas y que podíamos jugar. Estamos en nuestro mejor momento. Mejor que esos tres niños guiris que entran chufísimos y no sabemos si son ingleses o americanos. Yo apuesto por que son ingleses y M., por que no. Claro. Tenemos que liarla por los 40. Nos vamos a juntar toda la tropa, el A., el E., el M., y nos vamos a ir y nos vamos a poner pero bien a gusto. Destrucción. No hay que sobrevivir. Está sobrevalorado sobrevivir. La gente hace las cosas por hacerlas. ¿Cuánto lleva en el curro M.? No sé, más de diez años, 'no tengo ningún éxito que mostrar'.
Ese es el nivel. No tengo ningún éxito que enseñar. No computo. Estoy por aquí. No me interesa.
¿Y qué nos interesa entonces? Que nos de sueño y nos tengamos que ir a casa. Es lo único que nos mueve. No nos une el aceite, ni el agua, ni la tierra, sino saber que todos están equivocados y que nosotros no nos planteamos proponer ninguna solución hasta que no venga el camarero otra vez y nos traiga el desto.
No sé cuándo volveré a ver al M., hemos dicho que en septiembre, que será noviembre, que ya encararemos para cuando venga el E. de Madrid. Y así es todo. La amistad.
Ahora, a hacer la maleta y a verlas venir.
Barceloneta. Miles de personas de muchos países distintos vienen de la playa, van a cenar algo, quieren que su ropa deje de oler a aftersun para recibir el cálido beso de la fritanga. Nosotros al fin nos vemos. M. tiene un móvil smartphone. Pararlo todo. Lo enseña, lo muestra, 'mira, mira, mira qué mierda de móvil'. No ha cambiado nada el planteamiento. El móvil, tener un móvil, que funcione, que te conecte, que vaya, que venga, que tal... eso importa bastante poco. Entonces qué importa. ¿Dónde vamos? Dejemos que sea él quien nos guíe. A los dos segundos ya no sabemos qué hacer. Donde queremos ir está lleno, iremos donde podamos. Al Bitácora. Calor inhumano, pero algo haremos. Bravas, pinchos de pollo muy buenos, boquerones muy muy fritos, unas bombas... cervezas. El plan está claro, vamos a bebernos el river. Ya veremos. Porque empiezan las teorías al momento de sentarnos. Estamos viviendo la edad de oro, aprovechemos, nos queda muy poco tiempo, dentro de nada empezarán a meternos sondas por el culo, pruebas para la próstata, dolores en sitios que dan miedo... estamos en el momento cumbre, pero la cuesta abajo ya se ve venir.
Hay que preguntarle por lo del Pujol. Apunta una teoría. Que se están cubriendo de mierda entre ellos, por algo que se le escapa. Habla del Garzón y de que todo empieza ahí. Empezar a hablar del franquismo y empezar a liarse el tema. El tema Palau, todos tienen algo que esconder. Todo es un poco como una mierda. No pasará nada, todo esto no es nada. Se están haciendo pupita entre ellos porque tienen muchas cosas que esconder. Del procés sobiranista y todo eso... no dice ni pío. Ya lo tiene, es un tema que no le interesa.
M. El M. Lo que a ti te interese, lo que tú juzgues importante, él encontrará la manera de que no lo sea. El otro punto de vista. Gente que habla de cosas que ha oído, de lo que le han contado, de las mismas cosas, de todo igual, con los mismos intereses... y de repente llegas tú y les dices que no. Que no te interesa. Que no es así. Que más bien lo que están haciendo es perder el tiempo. Que lo dejen. Que así no. Que él se baja. Pero oye, ya que está todo perdido, mejor hacerlo tomándonos algo bueno. Que arda. Ese es el plan. ¿Qué?
¿Cómo?
¿Que hay un partido político que ha puesto la foto de su líder en la papeleta de la campaña? No me jodas. Así, como te lo cuento. Joder. Sí, sí, he oído hablar de lo de Podemos, dice, lo he estado siguiendo pero la verdad tampoco me importa demasiado. No sabía lo de la papeleta. Este es el nivel. Lo que al común de los mortales parece que nos tiene en un sin vivir, a él se la bufa.
Vamos al Mudanzas después de dar muchas vueltas por el Born en busca de un bar que jamás existió. Una caña y a averiguar de qué licor es cada letra del logotipo. Tipos de Whisky, tipos de botella. 'No me leo un diario desde Noviembre'. Seguimos para bingo. La teoría dice que la noticia tiene estructura piramidal, pero para M. en La Vanguardia las noticias las estructuran hacia el final. Hay un párrafo al final en el que te cuentan lo que es. Unas cervecitas más, por favor. Si le dices que Enric Juliana no mola, él te dice que Enric Juliana es el único que mola. Y la culpa es tuya, porque sabías perfectamente que el planteamiento era ese.
Fútbol, no. De fútbol nos negamos a hablar. Pero yo tengo que preguntarle por Messi y se lía. Porque el fútbol ya no importa. El fútbol es esa puta mierda llena de bancos, de dinero, de gentuza. Pero vamos a repasar qué equipo tenía Argentina en el Mundial. Y lo de James. Y dónde va el dinero. Y vaya polvo habéis echado con el Herrera. Y la cosa del fútbol se alarga de tal manera que vamos de bar en bar con el tema pendiente. El pelazo. Fíjate, me dice, fíjate, con el pelazo. Ese tiene pelazo, normal. Con ese pelazo se va a todas partes. Y yo no tengo barba, ni me he podido dejar nunca bigote. Pero M., si tienes un pelo que parece de alambre, cabrón... Ya, ya, pero no puedo dejarme ese pelazo... como ese, por ejemplo, mira que mata de pelo... M., es que ese no es de aquí, ese tiene ese pelo porque es genético... Ya, ya, pero mira, qué pelazo. Y en el... este que está en Princesa... Cal brut, hace tanto calor que nos bebemos la birra a disgustísimo. Ponen canciones bastante buenas, pero muy bajito. Hay mucha gente por las calles, a mucha de esa gente es mejor ni mirarla. Venga, que no hay prisa, que mañana no nos espera nadie. Venga.
Al Manchester porque sí. Le preguntamos a una chica de fuera si va a hacer calor dentro. Dice que sí, pero que entremos. Entramos, porque seremos como seamos, pero tenemos confianza finalmente en el ser humano. Dentro se está bien, aunque la birra sea San Miguel. Las teorías no se agotan. Estamos en la cresta de la ola. No hemos tenido nunca las cartas en la mano... no, mejor, no sabíamos que teníamos cartas y que podíamos jugar. Estamos en nuestro mejor momento. Mejor que esos tres niños guiris que entran chufísimos y no sabemos si son ingleses o americanos. Yo apuesto por que son ingleses y M., por que no. Claro. Tenemos que liarla por los 40. Nos vamos a juntar toda la tropa, el A., el E., el M., y nos vamos a ir y nos vamos a poner pero bien a gusto. Destrucción. No hay que sobrevivir. Está sobrevalorado sobrevivir. La gente hace las cosas por hacerlas. ¿Cuánto lleva en el curro M.? No sé, más de diez años, 'no tengo ningún éxito que mostrar'.
Ese es el nivel. No tengo ningún éxito que enseñar. No computo. Estoy por aquí. No me interesa.
¿Y qué nos interesa entonces? Que nos de sueño y nos tengamos que ir a casa. Es lo único que nos mueve. No nos une el aceite, ni el agua, ni la tierra, sino saber que todos están equivocados y que nosotros no nos planteamos proponer ninguna solución hasta que no venga el camarero otra vez y nos traiga el desto.
No sé cuándo volveré a ver al M., hemos dicho que en septiembre, que será noviembre, que ya encararemos para cuando venga el E. de Madrid. Y así es todo. La amistad.
Ahora, a hacer la maleta y a verlas venir.
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