sábado, 9 de septiembre de 2017

El viejo y las alternativas

Tú que me dijiste que escribí sobre la lluvia y ver llover y que estaba lloviendo, justo cuando estaba lloviendo y nos refugiábamos debajo del chiringuito, hoy que también ha llovido, me acuerdo de ti. La verdad es que las dos primeras líneas de este texto son una licencia poética en la que todo es mentira. Solo sirven para introducir una reflexión sobre la edad y el movimiento. Y quizás no es todo tan poético, que es más real de lo que parece, aunque me parezca fantástico (no como estupendo, si no como irreal), que alguien se plante delante de mí y me hable de la lluvia y de un artículo y me de un bocadillo que sobra y me reparta tarta que he de coger con los dedos. Y yo no sé si haría nada de lo que he descrito.
He ido dos días a las Fiestas Alternativas, las FMA, allí al final de Víctor Hugo. Y me reafirmo en lo que dije cuando lo dije, que recuerdo haberlo dicho, soy mayor para esto y la juventud pasa, y a todos nos pasará. Y la juventud, ahora, viene cantando por la calle abajo, con voz de muchos, algo relacionado con un equipo de fútbol o quizás con otro tipo de movimiento de masas, que será menor que el fútbol porque nada es como el fútbol. O como fue el fútbol antes. Antes.
Yo antes era como vosotros pero no gritaba consignas, porque soy vergonzoso y gritar con mucha más gente me incomoda. Mejor grito yo solo. Voz de muchos. Jóvenes preguntando dónde está la fiesta, dónde se va a hacer la próxima rave, a qué hora cierra todo. La juventud no quiere morir, pero la juventud se muere, porque su destino es ese, morir.
Morir y olvidar el dancehall, morir y olvidar los pantalones ajustados, o muy anchos, y la superposición de ropa en infinitas capas que no sabrías nunca cómo hacerlo para... y olvidar bailar a saltos, olvidar pasar entre la gente como si Atila fuera de la Cruz Roja, y olvidar que tuviste pelo para hacerte cosas en el pelo y que no tuviste pelo y te afeitaste la cabeza y pusiste un complemento. Y bailar, y bailar, y bailar.
Y estar muerto es estar quieto ante un árbol, con una cerveza en la mano, con una ropa que delata tu edad, que tú crees que no es la misma que reza en tu dni y que es la que es, porque esa gente es joven y tú no. Y sabes que allí hay gente que es de tu edad también pero ellos se lo pasan bien. Y tú no. Y se te nota. Y cuánto más se nota más pasa la gente a tu lado haciendo notar que ellos están vivos y tú estás muerto, pareces algo peor. Pareces un secreta, pareces un mosso (aunque un mosso ahora sea bien), allí parado con una cerveza en la mano, mirando a la gente, mirando a la juventud pasárselo bien, mirando al que pincha los discos con una camiseta o una toalla, haciendo movimientos calcados a, y los hace bien, y otro a su lado los filma y es una música que no te disgusta pero que no sabes ya bailar.
Hace tiempo que eres viejo, que eres mayor. Que ni siquiera dejándote el pelo corto de arriba y chollicas atrás puedes salvar los muebles. Que ya no estás en ese mundo. Que otros son capaces de estar y de permanecer en esa historia. Una historia para la gente joven que sabe que morir es no vivir luchando. Ponen la canción un día y se te graba a fuego. En la vida has escuchado muchas canciones de combate, de lucha, de acción. Con algunas has jurado ir hasta el fin del mundo.
Escuchas en el coche de un compañero un disco entero de Txarango y no entiendes nada. Ni la lírica, ni la métrica, ni a qué viene nada de todo eso, no sabes qué pasa, qué es. Que dicen. Porqué. Porqué después de un trozo de reggae viene un trozo de ska e inmediatamente uno de rock. Porqué. Sigue todo igual. Porqué no cambia. Porque te aburres tanto.
Porqué luego ves el vídeo de la furgoneta y no entiendes de qué va todo eso. Ese uniformismo en el que los jóvenes parecen ya gastados y los viejos parecen eternamente jóvenes con chanclas. Y cada vez eres más viejo y estás más muerto.
Y no quieres nada más que ir a pedir otra cerveza. Y empieza a llover. Y te das cuenta de ese cable pelado y quieres sacar una foto y la sacas. Pero la sacas mal porque está de Dios que nadie rompa el maleficio. Y te dan un trozo de pastel y lo tienes que coger con los dedos y estás haciendo el ridículo, más, delante de todo el mundo.
Este año viene a aburrirse en las Fiestas Alternativas... yo. Efectivamente. Pero no por que sean aburridas, sino porque me queda lejos. Me queda lejos la juventud y la idea de combatir dando saltos. Y no quiero que nadie se enfade. Y escribo para que nadie se enfade.
Y cuando pasa eso es que estás muerto.

jueves, 7 de septiembre de 2017

300 - Zack Snyder

Si he hablado ya de esta película, por favor me lo dicen pero yo no lo he sabido encontrar. El otro día vi por segunda vez 300, la película dirigida por Zack Snyder en la que se lleva a la pantalla el cómic de Frank Miller sobre la batalla de las Termópilas en la que un pequeño ejército espartano conducido por el rey Leónidas consiguió frenar al poderoso ejército persa de Jerjes. Si la primera vez me quedé asombrado por la fascistada que estaba viendo, en este segundo visionado, he reafirmado esa impresión.
Cuando en aquellos gloriosos tiempos de la selección española campeona del mundo Arbeloa celebraba los éxitos con el Aú de los soldados espartanos, yo todavía no era consciente de qué iba todo eso. Fue cuando empezaron a ponerse de moda las barbas tupidas y tal. Una fascistada de tomo y lomo esta de 300.
Los espartanos, hombretones, recios, solo los recios. En la película la voz en off va contando cosas mientras transcurre la película. Cosas que ponen los pelos de punta. No enumeraré todas y cada una de ellas. Pero ese alarde de machunismo, de fuertotismo, de hombretonismo, de locurón sanguinolento, de desprecio por los oscuros, los morenos, los negros, los tiznados, los que no son hombretones fuertotes espartanos... qué fascistada.
Qué mierda de película. Momentos. Cuando los éforos engañan a Leonidas y le dicen que no vaya a pelear porque es la fiesta de nosequé y aparecen los dos malosos, uno espartano maloso pero que parece de fuera con esa perilla raruna y sureña y moruna, y el otro negro... que de repente mira a la cámara y pone esa cara de malo perverso y fatal y todo se vuelve oscuro. Oscuro, malo, negro, engaña, pervierte, mal. Los malos, de fuera, orientales, afeminados, perfumados, en sus harenes donde hay mujeres que te pervierten y te engañan, lesbianas que se besan y no recias mujeres como la reina de Esparta que es capaz de todo por su marido, de todo. Los malos, los de fuera que vienen a imponernos una cultura que no es la nuestra, como dice el discurso final del que se queda tuerto (¿lo dice, no?).
Otro momento. Vienen los acadios a unirse a los espartanos. No son fuertotes como los espartanos, parecen más normales. Contra la milicia popular. El ejército regular. Los acadios son gente con una profesión, una milicia popular. Los espartanos son aú. Cuando recuerdo a esa plaza entera llena de gente gritando aú. A todos los que prefieren el aú a cualquier otra cosa. El ejército y la fuerza. El ejército. Los fuertes. Los recios. La fuerza. Solo los recios, solo los fuertes, insiste la voz en Off.
Marchamos. Otros piensan, discuten, hablan... nosotros marchamos. No discutimos. El ejército, los soldados, las órdenes. Su puta madre. Qué asco.
Finalmente los acadios abandonan porque son unos cacas y si no se van les van a matar, pero los espartanos no y no hay simpatía con los acadios porque son unos cacas, pero los espartanos no porque se van a dejar matar. Qué cosa, se dejan matar.
No basta con ser un traidor, hay que ser deforme. No basta con enfrentarse con orientales, moros, persas, oscuros, tienen que ser deformes, leprosos, subhumanos. No basta con que el rey Jerjes sea malo, es que debe ir vestido y decorado como si fuera un mamarracho, pintado y con cadenitas. No basta con presentar una batalla, hay que venderla.
Una victoria cuando es una derrota. De qué me suena eso. Contar derrotas como si fueran victorias. Hombres fuertotes. Mujeres abnegadas.
Dirán, es un cómic, es exagerado, los cómics son muy así, de hacer grotesco e irreal lo... ya. Claro. No viene a decir nada que no sepamos, los estereotipos, los miedos ancestrales. Pero es una fascistada. Aú.
Y aún así, ves la película. Y ves cómo se cargan a gente y gente y gente. Y esperas a que acabe. Y termina. Y piensas 'qué mierda me he comido'. Y si la ponen otra vez, raro ha de ser que no la veas otra vez. En fin.  

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Catalunya como España


Son estos momentos en los que el valiente opinador de todo ha de lanzar su teoría. Son estos momentos en los que el que participa de alguna manera en la vida política de su entorno, ha de decir algo. Son estos momentos en los que uno preferiría tenerlo todo tan claro como los que se abrazan a una verdad y solo a esa verdad y nada más que la verdad. Son estos momentos en los que uno no sabe. Pero no sabe de verdad. No sabe a qué juegan y a qué jugamos.
Hoy, mientras la vida en Santa Coloma transcurría con normalidad y con realidad virtual y mojada, en el Parlament se hacían cosas. Cosas de un jaleo impresionante. Cosas que te comentan mientras van pasando. Se está liando. Se ha liado. Parece que se han petado nosecuantas cosas y tiran para delante. Porque sí, porque es la voluntad del pueblo, el espíritu de la gente, el alma del demos. Y mientras estás hablando te están diciendo que los tuyos nosequé. Y preferirías no saber nada. Preferirías no saber. Por la tarde, mientras estás discutiendo qué postura tomar respecto a lo que está pasando y disfrutas de un debate interesante, no quieres saber. Pones el móvil lejos.
Pero hay que saber. Hay que saber que uno, cuando ha decidido dedicarle horas de su tiempo, bastantes a veces aunque no sea desde hace mucho, no es por esto. Era por otra cosa. Cuando tanta gente ha depositado su confianza en un espacio que parece una esperanza de alternativa al sistema, no quieren vernos haciendo esto. No quieren vernos así. No quieren que seamos parte del sistema, no quieren que seamos seguidistas de las ideas de otro, no quieren que estemos haciendo nada, no quieren que discutamos sobre terminología, quieren, supongo que quieren, que ofrezcamos esperanza contra el sistema. Lo estamos haciendo bien y se cagan, y se ríen cuando pasan estas cosas. Hoy no sé lo que ha cambiado, pero algo cambia. Escucho els Segadors y me pasa ya como con la bandera nacional.
Supongo que es mejor no opinar y esperar a ver qué dice la comisión, la coordinadora, la voz autorizada, el que sabe. Pero yo creo que hoy el Parlament ha aprobado algo que nos lleva el 1 de octubre a algo que no sabemos cómo se hará pero se hará. Y de aquí al 1 de octubre, si ya a muchos y muchas nos equiparan con los falangistas, no sé qué pueden decirnos. Y los verdaderos falangistas no dicen nada, no opinan, no saben, cuatro tópicos, las cuatro simplezas de siempre. Mi bandera, mi constitución, la ley, la maquinaria del Estado, la voluntad del pueblo, morir és no viure llutant. Hoy el Parlament ha decretado una democracia twitter, en breve, rápida. No apta para corazones sensibles, no apta para divas, no apta para gallos. Rápida, de asumir quién manda, de no discutir. No estamos preparados para eso.
Estamos tan asqueados con el PP, con el nadismo de Ciudadanos, con la oferta de poco del PSC, que nos abrazamos a cualquiera. Veo a algunos de los míos (sigo pensando que todos esos son de los míos, qué gilipollas), cantando Els Segadors y a otros no. Veo a Nuet abandonando el hemiciclo y a otros no. Y no sé quién se ríe más.
El 1 de octubre qué haremos. Votar, decidir, hablar, movilizarnos, qué será. Mientras escribo están firmando el decreto de convocatoria. Un veterano del Psuc y de CCOO hoy ha dicho en público que él hará lo contrario que Puigdemont, que si le dicen que vote que no, él no hará nada. Y contra el PP mil veces peor. Y es así. Y estás con él y estás ahí. Y te llamarán falangista. Y se mearán en la memoria de los republicanos. Y piensas que compañeros de muchas movidas piensas que en realidad tu abuelo no era de izquierdas, y que ser republicano ya no vale. Yo no quiero vivir en un Estado así. Yo no quiero vivir en ningún Estado que se parezca a España.
Quizás con esta frase podría acabar y titular. Catalunya se parece tanto a España que yo qué sé.

martes, 5 de septiembre de 2017

La #FestaColoma2017 toca suelo

Es este suelo. El suelo que se toca y que se pisa. La peña apuntándose a gimnasios, organizando grupos de Watsapp para quedar para ir a correr o a andar, la peña dejándose el dinero en cosas para cansarse. Cansarse de todo. El Ajuntament de Santa Coloma, siempre atento, pensando en todo, proponiendo quizás el peor suelo de la historia de los suelos para que sirviera de pavimento para la Fira d'Entitats. Me imagino a los de la caseta del PSC y de la JSC, la gran novedad sin ninguna duda y libra por libra de esta fiesta, yendo a inspeccionar el primer día, pisando ese suelo y enviando el reporte a ese grupo de Watsapp, porque todos tenemos un grupo de Watsapp por donde nos pasamos las cosas, ese grupo de Watsapp del PSC y de la JSC en el que dice uno, como digo, digo, en el que dice, no vengáis por la caseta ni locos, que este suelo es una venganza.
Un suelo para que la gente no pasee por la Fira d'Entitats, un suelo que sobraba de otros suelos de otras fiestas de otros sitios peores. Un suelo con piedras estratégicamente situadas por algún departamento responsable de colocar piedras incómodas e ingobernables. Un suelo de otro mundo. No vengáis. Un suelo por el que caminar era un suplicio, una tortura, una prueba de esfuerzo, una iron man en ese espacio de césped artificial que para el pueblo de Santa Coloma se convierte en un granulado insoportable. No vengáis. No vayáis a la Fira D'Entitats, no merece la pena, el suelo es impracticable. Ir de una barra de los Tickets a la barra donde te sirven los bocadillos, un paseo al infierno. Un par de metros de camino equivalen a la Larga Marcha de Mao Tse Tung hacia el Oeste de China y luego hacia el Norte y luego hacia... eso para pedir un bocata o una birra. Ya no digo hacer el trayecto a otra caseta a alternar y ver a colegas de otros mundos. El averno.
No vengáis. La Fira d'Entitats y sus casetas de partidos políticos empeñados en poner casetas cuando a nadie le interesan los partidos políticos y... hermandades y equipos de fútbol y entidades culturales que buscan una fuente de financiación y de publicidad y no por este orden, pero a las que se les coloca ese suelo, ese despropósito que no es un camino de Santiago que es un camino de Lucifer.
Ese grupo de Watsapp en el que circula el mensaje: lo hemos pisado, no vengáis. Y no vinieron.
Un año más y ya van... hemos montado caseta como En Comú Podem en la Fira d'Entitats. Una novedad que no es tal a tenor de la trascendencia mediática y mira que nos esforzamos en dar el cante poniendo dos casetas, pero no. No ha habido manera. Las novedades son la caseta de la JSC (no vengáis) y la de ERC a la que vendrá el Rufián y ya la cerrarán hasta que vuelva el Rufián el año que viene, que es lo que importa.
Estas han sido mis fiestas. Montar caseta, estar en la caseta, trabajar con los compañeros y compañeras en lo que yo creo que es una novedad y a lo mejor no lo es. Una novedad que ha sido un éxito, porque como somos gente diversa y plural, no tenemos un grupo de Watsapp unitario. De hecho, no estoy en el grupo de Watsapp semiunitario. Es igual. Será por eso que la gente ha venido y ha respondido de una manera heroica al suelo, al techo, al cielo, al pavimento, al calor, a la lluvia, a las contraprogramaciones, a Chenoa, a los churros a cinco pavos, a la vida, a sus misterios.
Un éxito, un éxito que nos ha alegrado a todos y a todas y nos ha ilusionado ídem. Agradecer a toda la peña que ha venido a caminar por el erial para tomarse una birra y comerse un bocata y escuchar a los grupos y bailar con la noche lgtbi y... no sé. Hoy es el día después y no puedo estar más que muy tonto. Así que eso. Sardinas, migas, paella, gente con la que no había compartido espacio nunca y gente a la que he echado de menos, aunque ellos crean que no: la Epi y el Téllez, la Tere Prada, los míticos turnos a saco del Lexan... no sé. Pero ha sido una experiencia nueva y bonita. O al menos bonita, ya que no nueva. Y siempre llena. Siempre con gente sentada y estando allí, pese a la travesía para llegar a la tierra prometida. ¿He dado las gracias ya a mis amigos y al resto de enchufados que contratamos?
Cosas que he visto. Todo el mundo hablando del Sintonizza. El Sintonizza. Irás a ver a la Trapera. Irás a ver a la Trapera. Yo quería ver a las Ruinas y nadie me ha hablado ni muy bien ni muy mal ni muy nada. La Trapera y los vascos de Chico Tornado... y no los vi. Solo vi cuatro canciones de la Trapera. Cinco. Llegué después ver un poco de ambiente.
Festa Major de Santa Coloma. Gente en la calle. Qué es lo importante en estas fiestas, que se ve a ambiente, gente en la calle. Si de por sí Santa Coloma es callejera, si encima hay sarao, somos inagotables, inasequibles al desaliento. A la calle. A dar vueltas. A encontrarnos. A perdernos. A bebernos una birra. A bebernos dos. Un agua. No puedo más. Corretapa. El sábado de rigor, calor y sombra. Sol y cerveza fresquita que ya no sabe uno que cerveza se bebe. Y tapas muy gloriosas y otras que no tienen en cuenta al gremio de los especialitos. El bollo con rabo de toro, el bocata de pinchos, el nosequé de morcilla.
Y las putas pistolas de agua. Abundaré sobre conceptos que me molestan, situaciones que me incomodan y cómo me convierto en un abuelo cascarrabias sin ser abuelo pero sí... me lío, digo que quizás en otro artículo, en otro texto, me extenderé sobre cosas que me hacen sentir fuera de sitio. Pero lo de las pistolas de agua... en manos de niños y niñas de tierna edad y ganas de jugar, entiendo y comprendo su significado, pero en manos de zánganos y personas ya de edad con el consabido 'jjojo, perdona' de fondo cuanto te han disparado a bocajarro... es agua y no es ácido, ya lo sé. Y no es toda Santa Coloma a la que quiero más que a mi a mi propia vida, pero... me cago en las pistolas de agua.
Dicho esto, colas, cerveza y no alarguemos mucho la broma que hay que hacer una entrevista. Sí, así es. Como miembro de la única banda de punk local con todas las garantías, censo, urnas y la ostia, y supongo que para rellenar entre la entrevista a Alexandra Sevilla y a Batman, nos metieron ahí a Eltoni, Elpako y Elchristian y, aunque no la he podido ver, haberla vivido me permite decir que pusimos el listón alto. La música no nos interesa, Sant Adrià menos, Santa Coloma es agobiante. Gracias al Canal150tv por el detalle, que no olvidaremos. Daniel Johnston hizo de su aparición en la MTV un mojón en su vida, que casi se lo lleva por delante, si no es que se lo llevó por delante del todo. Desearnos suerte.
Tengo los pies que se me van a... el suelo y esos chinorros gordos del suelo, mierda. Qué necesidad...
Sigo. Cosas que he visto. Poco más. Eso de la entrevista, el Corretapas un rato un día, las cuatro canciones de la Trapera.
El Sintonizza. La Trapera y gente sola, pero mucha gente sola, cantando las canciones de la Trapera. Me pareció que sonaban de puta madre, muy duros, muy como un avión, muy como una hormigonera y me molaba. Tocaban bien y a veces demasiado bien, pero estaban ahí, y eso es mucho. Els Amics de les Arts son catalanes y la Trapera es de Cornellá y por eso quizás yo me siento más cerca de Cornellá. Cuando tocaron Curriqui de barrio, joder, moló mucho. Ciutat Podrida, como ya es una cosa más aceptada por la modernez y la tienes más oída... qué ostias, moló igual. Y luego los Fanta que a mí se me hizo corto de narices y tuve que alargar la cosa hablando con los pastores. Mola el Sintonizza, y es de las cosas que más pena me da de no poder ir. Porque no me molan todos los grupos, y con algunos me he aburrido a veces, pero siempre se aprende algo y, lo más importante, es el sitio donde te encuentras a la peñuqui. O a una peñuqui. Mi peñuqui. ¿Da Rabia? Peñuqui. No me hagáis hablar. Luego, pim, pam, Festes Alternatives, ya mañana. Este año, y lo voy a contar, ni siquiera he intentado lo de meterme en la zona Vip del Primavera, digo, del Sintonizza. No tenía pulsera y soy super colega de todo el mundo de los que están ahí, pero ahora lo que se potencia es el off zona pulserita. Yo y otros cuatro, lo estamos montando, el lugar, el ambiente, la movida, la gente.
El domingo día glorioso por ver a mi padre derecho como una vela ante su obra, no se atrevió a poner el último cuadro porque es un perfeccionista, pero ahí estuvo. Expo dels Coloristes, que son catalanes, en la plaza Manent, que también era catalán. El periodismo es ya un residuo de algo que pálidamente, alguna vez, disfrutemos. Y de ahí a la paella y de ahí al concierto en Les Tannines que saldamos sin heridos pero con la conciencia de que no podemos continuar por esta línea y tenemos que regular. Regular mal. Y llegar a la hora. Y pedir disculpas y agradecer eternamente a las mujeres más dispuestas del universo la paciencia.
No he visto las jotas, que me han dicho (periodismo del bueno) que fueron un alarde de modernidad y vanguardia y rozaron la transgresión cuando pidieron dinero para el manto de la Virgen del Pilar. Joseph Beuys es un caspa al lado de lo de las jotas. NO he ido a lo de las habaneras tampoco, no he ido a lo de la Expo de las fotos de ACAF y no he ido a casi nada. No he ido a las migas esas del parque Europa, que pasas delante y nunca te paras. No he ido al pregón, nunca voy. Dijeron que bien. Ya si eso. No he ido al desto. No he ido a lo de la plaza del Reloj, ni a lo del tributo ni a lo otro. Ni vi a Chenoa caerse, pero sí vi a la María de Ciudadanos llorando, ves, eso sí lo vi, y gracia no me hizo. Ni a Rafa Bueno que tampoco es que a mí... pero sí me hubiera molado ver a Xavi Navarro meter guitarra eléctrica ahí en... eso del flamenqueo. Pero sí que me he ido a tomar una birra a la legendaria caseta del PCPC, acompañado por el joven Dani de Podemos, que no conoce lo que es este mundo de partidos, repartidos, divididos, escisiones y otras miserias... y al final vas y te tomas una birra y dices, el fantasma del futuro. No nos tiene que volver a pasar más. Y no vengáis, todos los días.
Ayer vi los fuegos desde el pedregal infame de la Fira d'Entitats. Yo y mucha gente que, supongo, tiene en el esfuerzo y el sufrimiento y la recompensa... ¿Eso es moral judeocristiana o eso es moral protestante? Respuestas en los comentarios, por favor. ¿Estuvieron bien los fuegos? Creo que es el año que menos he visto. ¿Estuvieron bien? De eso depende la valoración final de si fue o no fue. Si el dedo va para arriba o para abajo. De eso.
Y al final no me pasé a ver a Loquillo ni nada porque no pude y porque Loquillo me entusiasma tanto como lo que te dije. Que hubiera ido de estar libre, pues sí. Que no me he perdido nada... no sé. Lo vi una vez en la feria de Linares y me pareció aburrido. Su rollo este de hablar como si viniera de la guerra y supiera lo que ES LA VIDA... yo que sé. Kansas y Arkansas. Quise ir a tomarme la birra final en la Plaça de la Vila y ver si sigue el infierno de vasos después de... pero no me da la vida.
No vengáis por la mañana a recoger la caseta. No vengáis.
En fin. Que por un lado lo hemos petado y por el otro me quedo sin ver mucho de las fiestas por la causa, pero supongo que los medios locales ya me informarán sobre cómo ha ido y las fotos del fb me ilustrarán que para pasárselo bien no hace falta ni suelo ni consuelo. No sabía cómo rimar sin que... no sé rimar.
Eso. Que el año que viene ya no seremos novedad ni nada, pero las fiestas continúan y espero que me queden pies para vivirlas.
El año que viene ponen un suelo que se va a cagar la perra y si no, aquí nos vemos. O no ponen casetas. Ojo ahí.
Y ya digo, este año, poca cosa que contar. Quizás menos que ningún año.

jueves, 31 de agosto de 2017

Si lloviera


¿Lloverá mañana? El hecho incuestionable es que ya ha llovido. De nuevo llega el final de agosto y como si el responsable, el hacedor, el que domina las claves del juego, decide advertirnos que todo se ha acabado, echando agua sobre nuestros calores. Todos los años, como un reloj, martilleante, sin piedad, aparece la lluvia los días previos a la Festa Major para recordarnos que todo es efímero, que todo tiene su fin y que de manera cierta todo se acaba cuando parece que comienza.
El mes de septiembre es el mes de los comienzos, de cuando íbamos al cole y volvíamos a ser personas de provecho. Ahora, con las nuevas leyes y los nuevos hábitos que nos hacen más libres y menos encorsetadas nuestras costumbres, los trabajadores ya no vemos septiembre como ese mes fatal, aunque el recuerdo fatal siempre queda y septiembre nunca será un mes alegre. Nunca.
Está negro ahora ahí fuera. Suenan los truenos. Cae una manta de agua. Los que no hemos sacado el paraguas porque no tenemos paraguas o porque siempre nos ha dado palo ir con paraguas y nos acordamos del paraguas cuando ya es demasiado tarde y buscamos una excusa para justificar que no llevamos paraguas, nos mojamos. Y nos metemos debajo de los balcones. Y somos especialistas en buscar cobijo bajo los árboles y conocemos los trayectos en los que los balcones son continuos. Y apenas nos mojamos. Y reconocemos que nos hemos mojado solo delante de personas de confianza, porque no llevamos paraguas, vete a saber porqué.
Y nos preguntamos si lloverá por la tarde, porque ahora no pasa nada, pero por la tarde sí. Y nos preguntamos si lloverá mañana, porque ahora no pasa nada, pero mañana sí. Nunca pasa nada en este preciso momento, siempre pasa algo luego. Siempre estamos esperando que no llueva dentro de un rato para hacer una cosa. Una cosa que no hacemos ahora y pero que luego sí. Y vemos a la gente correr hacia los balcones. O metiéndose dentro de sitios para no mojarse.
Séneca, qué haría. Dejaría que el agua le cayera sin más, saldría corriendo, qué haría… el estoicismo, mantenerse firme ante las desgracias, ante las adversidades, pero tampoco mostrar excesiva euforia por las cosas buenas. Estar en tu sitio, que se llama. Aguantar con estoicidad. El corrector me lo marca como incorrecto. La estoicidad es incorrecta.
Una reflexión sobre la lluvia. La clásica reflexión sobre si me gusta o no. No me gusta. No sé si hay gente a la que le viene bien la lluvia. Dicen que hay a quien se encuentra mejor incluso físicamente. Llueve en Santa Coloma de Gramenet y todo parece más sucio y más feo. No tiene la culpa nadie nada más que el hacedor, el culpable de que esto gire o un día decide que bota y rebota. Hablan de fenómenos, de enfriamientos, de corrientes, de calor. Qué cosas.
Llueve, no me importa, decía la canción de los Beatles. Está lloviendo otra vez, esta era de Supertramp. Seca la lluvia, decía la de The Beta Band. Es un día lluvioso, chica del amanecer, esta era de Faust. Está lloviendo en mi corazón, esta era de Buddy Holly. Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú, esta era de Armando Manzanero. ¿Quién para la lluvia? Esta de la Credence. Una lluvia dura va a caer, traducción patillera de una de Dylan. Canciones de lluvia.
No sé. ¿A quién le puede gustar la lluvia? ¿A quién le puede gustar septiembre? Luego en Septiembre pasan siempre muchas cosas que hacen que el mes se te pase en un plis, pero así, a finales de agosto, no hay manera de remontar.
Igual con un chiste. Mi abuelo siempre contaba ‘ay si yo viera, decía un ciego’.
En fin.

miércoles, 30 de agosto de 2017

The Big Bang Theory. La serie, el mando.

Con la puerta abierta siempre. Menos la casa de Penny que la tiene cerrada. O no. La tiene abierta también porque cuando va Leonard a hablar con ella, está abierta y entra sin llamar. Entonces todos tienen la puerta abierta. Es Sheldon el que tiene que llamar a la puerta tres veces aunque esté abierta. En fin. Entra alguien en el piso y ellos están comiendo algo. Cocina que encargan fuera. Cocina tailandesa, o india o china o japonesa o pizza. De todas las cosas que me dan envidia de todas las series y de todas las vidas de los demás, lo de encargar comida fuera, traer comida de fuera de casa, por norma, me enloquece. Parece que todo lo que comen está bueno, mola, con sus palillos, abriendo las cajitas de comida donde hay arroz con nosequé y mientras van discutiendo alguna cosa, alguien habla de algo que los de letras no entendemos y ellos sí, se lanzan indirectas sobre cosas que se nos escapan, van comiendo. Y no beben agua, beben siempre algo de color, puede ser agua solo si es embotellada, pero casi siempre beben algún tipo de jugo o zumo o bebida que parece así como azul o rosa o de algún color. Lo de la bebida no me da envidia.
Penny y Amy. Leonard y Sheldon. Wolowitz y Raj. Bernadette. Personajes que no te pueden caer mal. Nadie te puede caer mal nunca. El feo y torpe Leonard que liga con la guapérrima Penny. Sheldon, maniático e insoportable, que no se sabe porqué pero liga con su majestad Amy, la ídola Mayim Byalik, y el extraño Wolowitz también tiene pareja, la marisabidilla Bernie. Es Raj el indio el que tarda más en ligar, pero también encuentra su pareja. Todos se casan o más o menos conviven en pareja amigablemente y de manera feliz aunque pareciera que en los primeros episodios la gracia estribase en que eran tan frikis que nadie les haría caso. Raj incluso no podía hablar con las mujeres.
Como dan los episodios al tuntún podemos ver en una misma noche o a media tarde los distintos cortes de pelo de Penny. Empezamos con un pelo largo liso, a veces la vemos con el melenón rizado y en algunos episodios del final le vemos el pelo corto. Como no sé qué episodio va antes o después no sé qué va antes o después. Sé que a veces Leonard y Penny son novios, otras no, a veces se están conociendo otras veces ya viven juntos. Así es un poco con todos.
Me gusta esta serie. Veo capítulos y capítulos sin importarme si están repetidos, si ya los he visto, si están desordenados. Me angustia cuando llegan al final y suena la música que significa que no van a enlazar con un nuevo episodio. Nuevo episodio que es antiguo. Nada es nuevo. Me gusta como me gustaba en su momento Friends. Ese grupo de amigos que comen juntos cosas buenas, tienen unos trabajos de puta madre, son físicos, profesores universitarios, la camarera que consigue ser una fiera de las ventas, que encargan comida fuera. Que están siempre juntos y juegan a cosas así muy frikis porque son unos frikis y lo comparten. Y eso les pasa a ellos y a ellas les pasan otras cosas y también tienen sus aventuras y todo es divertido y ligero.
Y Sheldon a veces puede parecer mala gente de tan raro como es, pero no es así y si sale Amy en pantalla me hace gracia verla. Y no hay que perder de vista que Penny es súper atractiva y aunque la he visto en alguna otra película no tiene la misma gracia. A los otros actores no les he visto en otros sitios.
Me gusta esa serie, me hace sentir parte de su pandilla de gente que aunque es rara se junta y se reconoce y les pasan cosas. Y van a la Comicon y discuten si van o no van y les pasan cosas en el viaje. Y así es todo.
Y no quiero que la quiten nunca, pero tampoco quiero que avance la trama porque los nuevos episodios ya son, no sé, ya parece todo demasiado normal.
Y no sé lo que le pasa al mando de la tele que ahora no va, no envía la señal a la tele, al dvd sí, pero a la tele no. Y una vez que me siento en el sofá ya no me levanto. Bueno. Da un poco igual todo. Si fuera físico o químico o lo que sean, sabría arreglar el problema, pero yo que sé. Cuando dejan de dar la serie me levanto y quito la tele a ciegas.
No me gusta Modern Family y los Simpson, sacrilegio, no me hacen ya gracia. Y casi no dan American Dad ni Family guy.
Me gusta Big Bang Theory y me gusta Mayim Bialik.

lunes, 28 de agosto de 2017

Gran Biblioteca Universal del Pensamiento

Muy agobiado por una sequía creativa que le había llevado a plantearse seriamente abandonar la literatura y continuar su vida como periodista, Abdón Schulze se dio una última oportunidad bajando un poco a la tierra, inspirarse en su entorno y alejarse de una aventura por la ciencia ficción que le había exprimido los sesos y le estaba conduciendo a la locura. Volvió a frecuentar el barrio, sus antiguos amigos, bajaba todos los días a desayunar al bar de la esquina y daba largas caminatas por el parque Don Draper en busca de inspiración. Poco a poco fue rellenando páginas y páginas con un relato que no se salía de un costumbrismo bienintencionado con el que, si bien no estaba satisfecho, le servía para recorrer el camino de vuelta hacia la luz. Cada vez se encontraba más cómodo en su papel de observador de lo cotidiano y así fue engordando una historia que cada vez le entusiasmaba más. Sus paseos y salidas comenzaron a reducirse, en tanto que en su cabeza una trama superior tomaba forma haciendo ya innecesaria la inspiración de primera mano. Volvió a encerrarse en su casa y se aisló por completo del mundo, como solía hacer antes de que todo se le fuera de las manos. Se le volvió a ir pero esta vez para bien. No contaba con que, cuando concluyó su novela protagonizada por la gente común, cuatro naves de dimensiones gigantescas llegadas desde una galaxia Seyfert habían asaltado nuestros cielos e instaurado un régimen de sumisión a todo el planeta, en el que todavía nos encontramos. Su novela, llamada 'Origen', fue ignorada y sus nuevos intentos por volver al género fueron considerados oportunistas. Nunca se sabe.

De Margarita Pubdomenec se ha publicado recientemente un volumen con sus mejores relatos titulado 'Ofrenda Floral' en el que se recogen textos aparecidos en sus cinco primeros libros y que la han convertido en la mayor exponente de la literatura de su generación. 'Ofrenda Floral', que también es el título de uno de sus cuentos más conocidos por el gran público, tiene como objeto servir como buque insignia para su desembarco en el mercado anglosajón, ya que la edición en inglés tiene previsto presentarse en la próxima feria de Frankfurt. Ante esta circunstancia Margarita Pubdomenec ha declarado que 'me parece que puede ser una oportunidad perfecta para salir del país de una puta vez'. Pubdomenec ha abundado en que 'pese a que aquí creo que ya he tomado el pelo a bastante gente, no quiero pecar de cagueta y voy a ver si soy capaz de colocar la misma mierda también a un público que quizás si que pille que todo lo que estoy escribiendo es un refrito de autores de fuera, aunque como siempre me dice mi agente y yo estoy completamente de acuerdo, sobreestimar la capacidad del público lector es quizás el primer camino hacia el fracaso, así que voy a colar exactamente lo mismo que han hecho otros y adelante con los faroles'. Pubdonemec considera que 'tengo 30 años y aún puedo engañar a alguien con lo de la juventud, así que mejor no esperar'. Le deseamos toda la suerte del mundo.

Sin duda, Blas Bultado es uno de los personajes del año al haber publicado un número especial de la saga de Spiderman en la que ha colaborado como guionista. Se ha paseado por todas las emisoras y programas de televisión de pago, donde ha sido entrevistado y ha explicado sus experiencias en la gran Manzana, cómo le influyó el cómic en su desarrollo como persona y ha cantado las alabanzas de la cultura norteamericana como una luz de esperanza en el erial que significan las múltiples ataduras que la tradición europea nos ha legado. Blas Bultado, natural de Sant Cugat del Vallés, se ha mostrado remiso a hablar sobre la situación política del país ya que dice que estos meses ha estado muy ocupado en su trabajo y no le ha dedicado tiempo a lo que ocurre a su alrededor. Inquirido a profundizar sobre el tema, Blas Bultado ha manifestado que él, como ocurre con otra mucha gente, considera que vivimos en un mundo complicado que se mueve por leyes que no comprendemos y que los que tienen el poder ya están suficientemente preparados para gestionar los asuntos públicos. Que él cree que hay demasiada gente con opinión y que su ideal de justicia es el de un mundo de algunos hombres buenos que defienden la civilización en silencio, sin esperar nada a cambio. Un poco como lo que ocurre en los comics. El gilipollas.

Parece que va a llover, así que he parado un momento y me he puesto a leer el diario. Y en las páginas de opinión he leído un artículo de Pedro Abraira que me ha llamado la atención. El artículo habla un poco sobre la situación de la política cultural en nuestro país, pero de una manera bastante críptica que me ha entusiasmado. No he entendido nada de lo que decía. Pero me ha quedado claro que se ofrece para lo que haga falta. Y eso es importante, gente capaz y dispuesta a elaborar un discurso confuso y sin un ápice de capacidad de conectar con nadie pero que enrede a quien reparte los cargos y le haga auparse en el escalafón técnico de cualquier departamento. Pedro Abraira es únicamente claro cuando expone su currículum y se pone a los pies de quien quiera utilizarle para cualquier propósito que sea previsto. Pedro Abrira, curiosamente, en su currículum ofrece como un valor a tener en cuenta una dilatada experiencia en la crítica desmesurada hacia lo que hubiera que criticarse. Como persona que ha estado en el otro lado, dice, no necesita exponer de ninguna manera clara lo que quiere o lo que pretende, algo que parece claro en su oscuro texto, eso no importa, lo importante es otra cosa. Lo importante es lo otro.

Ida Amarilla se presenta en el Círculo Literario Ana Belén con su poemario bajo el brazo, dispuesta a reivindicar una obra vanguardista y profunda que la ha consagrado, según la revista HomoRomo, como una de las personas más influyentes del planeta pese a contar solo con 21 años. Ida Amarilla ha llegado al Círculo Literario Ana Belén de su ciudad natal ataviada con un vestido veraniego de tirantes, sencillo y fresco, que dibuja sus formas de una manera que delata una belleza voluptuosa y salvaje. Una belleza sugerente que de alguna manera extraña casa con su duro rostro, el rostro de alguien hermoso pero que no hace concesiones. Su cuerpo y su cara se contonean por la sala hasta llegar al lugar en el que va a comenzar la presentación. Su vestido de tirantes, una vez que se ha sentado, de una manera que no parece real, parece encajar de una manera perfecta con su cuerpo y con ese corte de pelo que lleva que parece que la sitúa en otro plano de la realidad. Está tanto o más guapa que cuando me hacía el simpático con ella en los bares de la ciudad y no me hacía ni puto caso. Eso ocurrió antes, mucho antes de que empezara a escribir toda esa mierda de poemas que entenderá su puta madre y que, como ya he escrito en otros artículos, engañará a otros, pero no a mí.

En sus ratos libres como iluminadora de escenarios, Guadalupe Arristi, ha desarrollado una intensa carrera como escritora de novela de género. Sus novelas, ambientadas en la imaginaria ciudad de Santa Baldufa, han conseguido reunir a un buen número de fans que siguen con devoción las aventuras de la protagonista de estas novelas, la profesora Tere Pere, y sus investigaciones que la llevan a enfrentarse con malos de opereta que intentan implantar un sistema tiránico desde esa imaginaria ciudad de Santa Baldufa que todos identifican como la propia ciudad natal de la escritora donde habita desde que vino al mundo y por es su ciudad natal y que le ha ocasionado más de un problema con sus propios conciudadanos porque alguno de ellos se ha visto reflejado en algún que otro personaje y es que a nadie le gusta que parezca que están hablando de uno sin que le citen por su nombre cuando todo el mundo sabe que están hablando de uno. El último libro de Arristi, llamado 'Depósito', tiene como antagonista de la profesora Tere Pere a una analista de sistemas llamada Farala Domoriez que se dedica a implantar en secreto un sistema de control de las mentes a través de Facebook que para qué. Y como todo el mundo sabe de quién habla, se ha formado un pollo que para qué. Lo que no entendemos es cómo esto tiene éxito fuera.