viernes, 8 de junio de 2018
Marwan Ibn Yyaqub. Desierto.
Siento decepcionar a quienes esperen un relato clarificador sobre la vida y obra de Marwan Ibn Yyaqub pero hoy quien esto escribe se encuentra de baja por decoloración y soy yo quien se encargará de suplir al titular para escribir un remedo de texto que se parezca a. Los textos se parecen entre sí y ustedes no saben quién los escribe. No saben ni siquiera si soy yo otra vez y todo eso de la baja es una manera de comenzar como otra cualquiera. Marwan Ibn Yyaqub se perdió en un desierto y no quiso pisar un desierto nunca más. Se perdió en uno de los mil desiertos que recorrió y no lo olvidó nunca. Desierto, mal. Desierto, cuidado. Se perdió en el desierto del Takla Makan, allí donde cristo perdió el gorro y si cristo mismo perdió el gorro cómo no se iba perder el bueno de Marwan Ibn Yyaqub. Y no será porque Marwan Ibn Yyaqub no estaba orientado todo al exterior, no es una persona con las habilidades típicas de quien se ha criado toda la vida en ambiente cálido y sin embargo, pasa mucho, la gente que ha crecido donde hace mucho calor, no quiere calor. Y menos aún quienes han crecido cerca del desierto, no quieren desierto. En la exposición Universal, Marwan Ibn Yyaqub visitó el stand de Mauritania, porque le llamó la atención el nombre, le resultó familiar, y lo que vio allí le recordó al desierto. Y rememoró con quien quiso escucharle su experiencia en el desierto de Takla Makan. Y la gente se arremolinó en torno a él, escuchando las penurias, los contrasentidos, las alucinaciones, el sol, el sol, el sol, la arena como un espejo, y muchos entendieron entonces lo que era un espejismo, y el sol, y la arena, blanca, blanca, la arena, ardiendo, el sol, la sal, la boca llena de tierra, los labios completamente llagados, no tenía agua, los labios ardiendo y sangrando y la sangre se seca en los labios y crea una costra que cuando te la arrancas es buena cosa porque sale sangre de nuevo y el líquido de la sangre es tu único líquido, y los ojos no lloran porque no tienen lágrimas para llorar y alguien del público dice que eso le recuerda un poema o una figura literaria, la de las lágrimas de los ojos, y Marwan Ibn Yyaqub vuelve a mirar el cartel del stand de Mauritania en la exposición Universal y se extraña de haber encontrado un público tan culto y tan sabio y sigue explicando que el sol, el sol, el sol, las llagas, la sangre seca en la boca, la lengua llena de ganas de agua, y alguien del público vuelve a decir que es una imagen poética preciosa y que le gustaría por un instante revivir en persona esos momentos, momentos en los que una persona se pierde en el desierto y se encuentra sola y desvalida y al borde mismo de sus fuerzas, perdiendo el entendimiento y las ganas de ser y de estar, pero con esa voluntad sobrehumana para sobrevivir. Y Marwan Ibn Yyaqub coge de la mano a esa persona del público y salen de la exposición Universal y se van a un descampado que está justo al lado de todas las exposiciones universales y hace que juntos se sienten a esperar la puesta del sol y el amanecer y la persona del público se asusta y se va. Y Marwan Ibn Yyaqub se queda allí, porque ese descampado, por un momento le ha recordado a su tierra, a su madre, a una lata que tenía en la que guardaba algo que le echaba a las comidas y que ahora recuerda como tan sabroso. Y qué tendría aquella lata dentro. Y Marwan Ibn Yyaqub se pasa la lengua por los labios y quiere recordar el sabor. Y el Takla Makan le vuelve a visitar. Y se levanta del descampado. Y está confundido. Del desierto no se escapa uno jamás. Siempre volverás al desierto. Esas cosas que dice la gente.
jueves, 7 de junio de 2018
Marwan Ibn Yyaqub. En Brno.
Son cosas que no se comentan, que se mantienen en secreto, no como los viajes de la gente común que son radiados, televisados y filmados hasta la saciedad. Marwan Ibn Yyaqub estuvo en Brno. Y paseó por las calles de Brno hasta que se cansó de Brno y se fue a otro lugar. Un lugar que no sale en los mapas. Ese lugar que solo tienes en tu mente. ¿Hasta cuándo puede uno estar inventando los viajes de los demás? Me gusta que me cuenten los viajes, los lugares que visitan, las comidas que prueban, los edificios que descubren. Pero no me gusta ir. Me gusta que me lo cuenten y ya he ido. Marwan Ibn Yyaqub saluda a los viandantes en Brno y les cuenta que viene de la orilla del río, que ha comenzado un viaje y que ha seguido la luna o el sol, según fuera de noche o de día, y ha llegado hasta Brno. Brno en los años 30, una ciudad checoslovaca, centroeuropea, llena de vanguardia y de terror al porvenir. Brno en los años 30 bajo la mirada de Marwan Ibn Yyaqub que ha visitado el tiempo y el espacio de otras ciudades de los años 30 y ha fijado su mirada en Brno, porque en esta ciudad checoslovaca encontrará lo que busca. O no. Y no lo encuentra y sigue caminando. Fuera de Brno, fuera de todo. Y ve a personas que pasean y él las interpela. Cuando ve gente caminando se imagina que son como él. ¿Cómo se puede caminar sin ser un caminante? ¿Cómo puede moverse uno con la intención de parar? Son las típicas preguntas que hace quien está desnortado, quien no tiene un punto fijo, quién ha perdido el hilo. Y Marwan Ibn Yyaqub se pregunta todas estas cosas y algunas más mientras camina por unas calles de Brno en las que el tranvía pasa cargado de gente que va a trabajar o viene de tomar un café o de leer el diario en el que dicen que su equipo de fútbol nacional va a jugar una final del Campeonato del Mundo contra Italia y perderán como siempre pierden en Brno y en toda Checoslovaquia. Marwan Ibn Yyaqub ha descubierto el fútbol y se encandila viendo las fotografías de los jugadores en los diarios. Deben ser personas de un valor incalculable. Marwan Ibn Yyaqub recuerda haberle dado alguna patada a algo allá, cuando vivía en la orilla del río y todo parecía encaminarse a una vida monótona de discusión, asamblea y toma de decisión sobre cruzar o no. Avanzar. Y Marwan Ibn Yyaqub se hizo fotografías con los transeúntes que nunca habían visto a nadie como Marwan Ibn Yyaqub, porque las personas no suelen ver a todas las personas que están en el mundo y es normal que se extrañen de la presencia de otros seres humanos. Es normal. Todo es normal. Si nos ponemos a pensar, si nos paramos a reflexionar, si seguimos rellenando textos y textos con divagaciones sin importancia, es normal todo lo que ocurre. Todo absolutamente. Marwan Ibn Yyaqub ya había estado en Brno. Giro argumental. Una vez, hacía poco tiempo que había iniciado el viaje sin final, se había colado en un tren que llevaba mercancías desde un puerto francés a otro puerto polaco. Y ese tren hizo parada en Brno. Y en ese tren viajaba un norteamericano que tocaba canciones de Blues. Y a Marwan Ibn Yyaqub le pareció que conocía de algo al norteamericano, que le sonaba su cara. Lo había visto en algún sueño, en un sueño que tuvo en el que conocía a gente que hacía daño cuando hablaba. Y el norteamericano y Marwan Ibn Yyaqub se encontraron en uno de los vagones. Y el norteamericano quiso cantar y Marwan Ibn Yyaqub cantó canciones de su tierra y al norteamericano no le gustaron. Y llegaron a Brno. Y era invierno en Brno.
Era invierno en Brno. Siempre es invierno en Brno. Pero Marwan Ibn Yyaqub ya no está en Brno.
Era invierno en Brno. Siempre es invierno en Brno. Pero Marwan Ibn Yyaqub ya no está en Brno.
miércoles, 6 de junio de 2018
Marwan Ibn Yyaqub. Un camino sin fin.
Hoy, cuando ya todo eso que decimos que nos gusta tanto parece haber desaparecido completamente de las vidas de la gente común y nadie habla de eso cuando antes no parábamos, Marwan Ibn Yyaqub continúa con su viaje en busca de algo que supo cuando partió de su hogar y que olvidó con el paso del tiempo. Olvidar sobre qué, olvidar el qué, olvidar a lo que habías venido al mundo, suele ser un recurso muy manido para justificar el paso del tiempo. No lo recuerdo, déjame seguir. Marwan Ibn Yyaqub no recuerda lo que fue a buscar, no sabe dónde está. Y sin embargo, nosotros podemos hablar por él, porque en él reside todavía el espíritu de todos los que miramos los mapas y repetimos mentalmente los nombres de Samarkanda, Tamanrasset, Ulan Bator, la cordillera del Karakorum, los bailes en la tundra, el desierto del Gobi, los Urales, el Ural, el Land Rover parado bajo una tienda, los caballos fatigados tras huir de la carga de una tribu túrquica enfurecida. En Marwan Ibn Yyaqub todavía sentimos, cuando lo encontramos preguntándonos la hora en el metro de Barcelona o en un café de Sarajevo, aquello de lo que tanto hemos hablado. El viaje por el viaje. El viaje perdido adrede e inmortal. El viaje del holandés errante, el viaje del judío errante, el viaje del que se pone a caminar y se pierde. El que da una vuelta un día por el barrio para que le de el fresco de la tarde y ya no sabe volver. El viaje en la frontera entre dos ciudades sin frontera. El viaje de aquella tribu que se quedó pensando si cruzaba el río o no, en África, y que todavía está debatiendo si han de cruzar o no, y pasan las generaciones y construyeron una ciudad y la ciudad fue destruida y construyeron otra y en esa ciudad dicen que nació Marwan Ibn Yyaqub, y solo lo dicen como recurso literario ya que esa ciudad está perdida y esa tribu está perdida, y aunque Marwan Ibn Yyaqub no sabe dónde está, lo podemos averiguar porque hoy nada está perdido y todo tiene arreglo.
Marwan Ibn Yyaqub nació en esa ciudad, si lo queremos aceptar como cierto, y creció en esa ciudad, si lo queremos creer y darlo por válido y quizás por haber discutido hasta el infinito sobre cruzar el río o no, cuando se decidió a cruzar el río ya no tuvo vuelta atrás. Y sabía entonces lo que estaba buscando y era algo intangible, inmaterial, pero con una forma humana. Y tú te puedes imaginar lo que es, y saberlo a ciencia cierta y aburrirte de tanta explicación. Y lo que te gusta es reconfortarte en el bien ajeno, en la risa de la gente que vive conforme a sus propias normas y en la risa de la gente sometida a las normas de los demás y que se ríe igualmente.
Y partió Marwan Ibn Yyaqub una noche en la que de nuevo se sometía a la decisión de la asamblea cruzar o no el río y dar así por fin cuenta del destino glorioso de la tribu y como quiera que a Marwan Ibn Yyaqub no le interesaba tanto la teoría como el beneficio de dar un paseo de esos que te refrescan la cara y el alma a la vez, partió hacia un lugar que le obligó a cruzar el río, sin darle la mayor importancia y fue siguiendo los pasos grabados en el barro de una leona que se perdían hacia el lugar al que iban los leones y las leonas cuando se perdían y ahí es donde comienza la historia de Marwan Ibn Yyaqub que comenzó a marchar una noche de asamblea y que fue siguiendo un camino sin fin hacia un destino que le lleva por tiempos y lugares distintos porque nadie podrá creer que Marwan Ibn Yyaqub pudiera tener el mismo nombre que otro Marwan Ibn Yyaqub que naciera en un lugar que profesase la lengua y la religión supuestamente relacionada con si nació en esa orilla del río a la que no llegó ni la lengua ni la religión.
A no ser que nos lo estemos inventando todo y que el viaje tenga más trampas que una película de chinos. Que los tiene.
Y qué es la vida sin hacer trampas. Sobre todo si viajas.
Marwan Ibn Yyaqub nació en esa ciudad, si lo queremos aceptar como cierto, y creció en esa ciudad, si lo queremos creer y darlo por válido y quizás por haber discutido hasta el infinito sobre cruzar el río o no, cuando se decidió a cruzar el río ya no tuvo vuelta atrás. Y sabía entonces lo que estaba buscando y era algo intangible, inmaterial, pero con una forma humana. Y tú te puedes imaginar lo que es, y saberlo a ciencia cierta y aburrirte de tanta explicación. Y lo que te gusta es reconfortarte en el bien ajeno, en la risa de la gente que vive conforme a sus propias normas y en la risa de la gente sometida a las normas de los demás y que se ríe igualmente.
Y partió Marwan Ibn Yyaqub una noche en la que de nuevo se sometía a la decisión de la asamblea cruzar o no el río y dar así por fin cuenta del destino glorioso de la tribu y como quiera que a Marwan Ibn Yyaqub no le interesaba tanto la teoría como el beneficio de dar un paseo de esos que te refrescan la cara y el alma a la vez, partió hacia un lugar que le obligó a cruzar el río, sin darle la mayor importancia y fue siguiendo los pasos grabados en el barro de una leona que se perdían hacia el lugar al que iban los leones y las leonas cuando se perdían y ahí es donde comienza la historia de Marwan Ibn Yyaqub que comenzó a marchar una noche de asamblea y que fue siguiendo un camino sin fin hacia un destino que le lleva por tiempos y lugares distintos porque nadie podrá creer que Marwan Ibn Yyaqub pudiera tener el mismo nombre que otro Marwan Ibn Yyaqub que naciera en un lugar que profesase la lengua y la religión supuestamente relacionada con si nació en esa orilla del río a la que no llegó ni la lengua ni la religión.
A no ser que nos lo estemos inventando todo y que el viaje tenga más trampas que una película de chinos. Que los tiene.
Y qué es la vida sin hacer trampas. Sobre todo si viajas.
martes, 5 de junio de 2018
Federico García Lorca. Tienes nombre de tren.
El mismo tren que cuando cruza Despeñaperros se refleja en los pequeños charcos que se forman tras la lluvia. Ese tren. El García Lorca que te lleva desde la Catalunya de la playa a la que llegas después de bajar por un senderito para alcanzar la cala con rocas en la que no estás ni cómodo ni solo pero a la que hay que ir. Federico García Lorca. Lorca como la ciudad de Murcia, Lorca. Lorca que así sólo no dice más que Murcia y no es lo mismo ser lorquiano que ser de Lorca. Y no sabemos nada de Lorca y sabemos poco porque nos cuesta centrarnos en algo que no sea en lo que tenemos que hacer, a dónde tenemos que ir, lo que tenemos que contar, lo que debemos comprar inmediatamente porque se pasa la fecha, el papel que tenemos que entregar, la nueva obligación que tenemos que contraer. Lorca, García Lorca, interpretado en una serie por un actor inglés que lo hacía muy bien pero que era inglés y que cuando movía la boca se notaba que no estaba hablando. No hay actores para hacer de García Lorca. Y yo he estado, una vez, hace mucho tiempo, en Viznar y he pasado por la carretera y por esa zona y no sé a dónde íbamos pero estábamos y fue antes muy poco antes de aquella conversión al sufismo que te cambió la vida y qué menos podía pasar. Por Viznar, por el barranco, por donde te llevaron para fusilarte porque lo tenías todo para llevarte el premio gordo. Un premio gordo consensuado y ecuménico, un fusilamiento como Dios manda. Muerto, enterrado a lo pobre, sin identificar y que no se le ocurra a nadie poner un céntimo en remover nada, que no vaya a ser que se levante Federico García Lorca y se vaya corriendo a su piano y diga aquello de que 'deja de imaginar cosas cursis que bastante tenemos con lo que tenemos'. Y Granada, con sus calles tan bonitas, con sus bares tan auténticos, con su gente tan graciosa, con sus cármenes, que son casas que tienen algo más que la casa y que son jardines y no son jardines y son cármenes que son una cosa independiente, y el barrio del Albaicín y el disco del Sacromonte de Morente y el Omega de Morente y Lagartija y las canciones de Paco Ibáñez, ay caballito negro dónde llevas tu jinete muerto, flor de cuchillo, Granada con esas tapas numeradas y esa cerveza fresquita y esas cuevas donde te clavan un ojo por escuchar a los Gipsy Kings, y Granada y esa calle Elvira con un hostal que se llamaba la Hormiga con un colchoncillo mugroso que buen servicio hacía y el barrio del Realejo y la plaza del Triunfo y aquella discoteca cerca de Pedro Antonio donde se vivió aquella escena lorquiana completa de despecho y rompimiento del hechizo y el encanto y el corazón en mil pedazos. Y Granada a la que no llega ya ningún tren, ni siquiera el García Lorca. Y Nueva York que ni se enteró de que había llegado Federico García Lorca pero que hoy habrá alguien que estando allí se dedique a leer versos de Federico y los lance al río Ganges de Nueva York. Y romanceros gitanos, y romanceros de todo tipo, y Doña Rosita la Soltera y Poeta en Nueva York y la Barraca dando vueltas por España llevando la cultura donde no había llegado y Margarita Xirgu y Manuel De Falla que también era de Granada y que también. Y un toque de guitarra flamenca y los versos de García Lorca. Y el tren García Lorca parando en mi pueblo, en la estación, antes de que los trenes se llamaran con nombres de poetas y fueran solo trenes. Y hoy se cumple un aniversario y todos tenemos que hablar de algo y yo hablo de lo que puedo que no es otra cosa que un poeta, como miles de poetas, a los que fusilan todos los días contra una tapa y los entierran como las patatas a lo pobre, y nunca más sabremos de ellos. Y menos mal que hemos olvidado del todo a Lorca y lo tenemos solo como nombre de tren, de bonito tren que te lleva al norte y te baja al sur. Y cuando pasas por Calancha según como ves el tren reflejado en el charco y te imaginas al bandolero y piensas que eres igual de gilipollas que todo el mundo que ve un charco y piensa en el caballo blanco y en la luna torda y en la faca brillante. Y Federico tocando el piano está hasta los cojones de que nos pongamos con color de verde luna para recordarle y seguro que estaría más a gusto con una mesa de mezclas o con un Korg y haciendo arena y probándolo y demostrando que eso, que de todas las frases y todos los memes que hagamos hoy, la frase es esa, que lo peor, el más terrible de todos los sentimientos es el de tener la esperanza muerta. Y ya sé que no serán días buenos, pero eso es lo que nos queda. Un nombre de tren, una frase bonita y fusilamientos todos los días.
lunes, 4 de junio de 2018
Vidas pequeñas - Enrique Gabriel
Algo ocurre cuando algo pasa. Cuando los actores de una película, casi ocho años después de haber rodado la película, vuelven a verla y participan en un debate en torno a la misma y resulta que han visto una película que tú no has visto, algo pasa. Vidas pequeñas, una película española desconocida que pasaron ayer por la 2. Una película que tiene como protagonista a Ana Fernández, en el papel de una mujer que ahora es diseñadora, ahora es cocinera o algo y a la que no le va bien y por un casual, en un momento de locurón, conoce a un chico que hace de mimo en unos grandes almacenes. No hace falta ser Shackespeare para saber cómo va a ir todo. El tema está en que el chico vive en un poblado de roulottes a las afueras de Madrid.
Y allí viven una serie de personajes. Una esteticien que interpreta Alicia Borrachero, muy bien, una pareja de escritores a los que la vida no trata bien, un cantante ruso, una pareja compuesta por una sufrida dependienta en una charcutería de unos grandes almacenes y un jeta que va embrollando a propios y extraños, los honrados propietarios de un tiovivo...
Y de eso va la película. De las vidas de esta gente, de cómo algunos disimulan que viven allí, otros lo llevan con orgullo, cómo intentan sobrevivir, la solidaridad entre ellos, todo eso. Bien, la película no es ni buena ni mala. Si tienes la patata sensible pues mal, si estás hasta los mengues de ver cine social te puede parecer floja. Hay quien lo hace bien o muy bien y quien bueno, pues no tan bien.
El caso es que a medida que avanza la película la cosa no tiene visos de que tenga un final feliz, es más, van pasando cosas un poco duras que no dejan mucha luz. La diseñadora finalmente abandona el campamento para volver a una vida más convencional aunque podemos vislumbrar que va a seguir con la misma cabeza loca, por mucha escena de cara de buena que le hagan poner.
El momento de choque viene cuando los protagonistas, al cabo de ocho años, analizan la película y dicen: creo que la película al final deja un poso de esperanza y que ella ha aprendido a...
Así es. Todo lo que podía ir mal en ese poblado, va mal. Quien tenía que morir, muere, quien tenía que caer en el pozo, cae, quien tenía que perder el curro, lo hace. Pero como la prota se sube en el coche y vuelve a su vida de prestado, pues ya está. Y tan anchos.
Este es el nivel.
Ana Fernández sale en el debate con una cara que una vez fue de Ana Fernández, Francisco Boira dice unas tonterías gigantescas sobre Madrid y 'todo' lo que hay en Madrid y el protagonista masculino se mete en un jardín hablando sobre las supuestas motivaciones del personaje para no querer lío, que al final quiere lío. En fin.
Hablan de cómo la peli sufrió un parón en la producción.
Yo pensaba, a medida que iba viendo la película, que el libro estaría basado en algún relato de Belén Gopegui, por ejemplo. Pero luego es que se me han quitado las ganas de buscar. Ya saben, vidas de gente humilde. El escritor que no quiere escribir sobre su entorno porque son 'vidas pequeñas'. Y todo eso.
Que Asunción Balaguer, Angela Molina, Gutierrez Caba y Alicia Borrachero muy bien y el resto, oye, pues que vaya trufa. Además sin enterarse en qué película estaban. Terrible.
Y allí viven una serie de personajes. Una esteticien que interpreta Alicia Borrachero, muy bien, una pareja de escritores a los que la vida no trata bien, un cantante ruso, una pareja compuesta por una sufrida dependienta en una charcutería de unos grandes almacenes y un jeta que va embrollando a propios y extraños, los honrados propietarios de un tiovivo...
Y de eso va la película. De las vidas de esta gente, de cómo algunos disimulan que viven allí, otros lo llevan con orgullo, cómo intentan sobrevivir, la solidaridad entre ellos, todo eso. Bien, la película no es ni buena ni mala. Si tienes la patata sensible pues mal, si estás hasta los mengues de ver cine social te puede parecer floja. Hay quien lo hace bien o muy bien y quien bueno, pues no tan bien.
El caso es que a medida que avanza la película la cosa no tiene visos de que tenga un final feliz, es más, van pasando cosas un poco duras que no dejan mucha luz. La diseñadora finalmente abandona el campamento para volver a una vida más convencional aunque podemos vislumbrar que va a seguir con la misma cabeza loca, por mucha escena de cara de buena que le hagan poner.
El momento de choque viene cuando los protagonistas, al cabo de ocho años, analizan la película y dicen: creo que la película al final deja un poso de esperanza y que ella ha aprendido a...
Así es. Todo lo que podía ir mal en ese poblado, va mal. Quien tenía que morir, muere, quien tenía que caer en el pozo, cae, quien tenía que perder el curro, lo hace. Pero como la prota se sube en el coche y vuelve a su vida de prestado, pues ya está. Y tan anchos.
Este es el nivel.
Ana Fernández sale en el debate con una cara que una vez fue de Ana Fernández, Francisco Boira dice unas tonterías gigantescas sobre Madrid y 'todo' lo que hay en Madrid y el protagonista masculino se mete en un jardín hablando sobre las supuestas motivaciones del personaje para no querer lío, que al final quiere lío. En fin.
Hablan de cómo la peli sufrió un parón en la producción.
Yo pensaba, a medida que iba viendo la película, que el libro estaría basado en algún relato de Belén Gopegui, por ejemplo. Pero luego es que se me han quitado las ganas de buscar. Ya saben, vidas de gente humilde. El escritor que no quiere escribir sobre su entorno porque son 'vidas pequeñas'. Y todo eso.
Que Asunción Balaguer, Angela Molina, Gutierrez Caba y Alicia Borrachero muy bien y el resto, oye, pues que vaya trufa. Además sin enterarse en qué película estaban. Terrible.
domingo, 3 de junio de 2018
Badalona España
Lo realmente importante de lo sucedido ayer en Badalona no es que el PSC esto o lo otro. No estamos hablando de la cúpula de un partido que arteramente hace que la política de su organización varíe. Lo importante es que han sido los propios militantes del PSC de Badalona los que han votado a favor de aceptar el apoyo del PP para quitarle la alcaldía a Dolors Sabater, de Guanyem Badalona en Comú. El 90% de los que han participado en la consulta se han mostrado a favor. El 90%, no ha sido ni medio competida. Y son militantes. No son simpatizantes, no es gente que ahora esto y ahora lo otro, son militantes. Gente curtida, de pegar carteles, de asistir a asambleas, de montar campañas, de ir a los actos, de dejarse horas. Prefieren apoyar al PP que a la alcaldesa que sí, que será indepe, pero que se apoya en diversas organizaciones de izquierda no indepe que… ha dado igual. Y lo han hecho además solo un día después de que Pedro Sánchez fuese nombrado Presidente del Gobierno de España, desbancando al PP de Mariano Rajoy, con los votos precisamente de todos esos partidos que en Badalona han considerado los militantes socialistas como apestados.
Pensarán que esto es increíble. Militantes socialistas prefieren pactar con el PP antes que seguir apoyando a una alcaldesa indepe que, de vez en cuando, tiene gestos o hace gala de su ideario como no podía ser de otra manera. Como buen colomense, no tengo ni idea de nada de lo que ocurre en Badalona. Supongo que estará haciendo también alguna política de izquierdas. Pensarán, insisto, que esto es increíble. Socialistas prefieren a la derecha de PP y Ciudadanos antes que a una indepe aunque sea de izquierdas. Ahora piensen en esto. Por la noche, Pilar Rahola, badalonesa de derechas, alaba a Dolors Sabater, la defiende aunque no la votara.
No nos tiene que extrañar nada. Cuando se rompe el eje derecha izquierda, cuando el eje es españolistas o independentistas, cuando el eje es lacito amarillo pulserita rojigualda, pasa lo que pasa. Es esto. Gente de derechas apoyando a alcaldesas de izquierdas, porque comparten la misma patria. En defensa de la nación. Esto también es lo verdaderamente importante. Y a esto hemos llegado. A que se recomponga todo.
Y esto pasa solo unas horas después de que Pedro Sánchez sea nuevo Presidente, con el apoyo de la izquierda y de los partidos nacionalistas e independentistas. Y yo ahora me hago una pregunta. Extrapolando el caso de Badalona, ¿realmente los militantes, los votantes socialistas, quieren que Pedro Sánchez sea presidente en estas condiciones? ¿Lo que no quieren para su pueblo, lo quieren en el Estado? Creo que hay una diferencia. El presidente son ellos. Es decir, aquí el Presidente será del PSOE y eso ya es suficiente premio, pero por lo que parece, no es que vaya a haber un espíritu de colaboración y entendimiento que aventure un tiempo nuevo de cambio y… más bien no. De lo que se trataría sería por un lado de resituar al PSOE como elemento importante de la política nacional. Es decir, volver al voto útil, a joder todo lo que quede a su izquierda, a presentarse como alternativa única al PP, pero sin tocar nada de lo importante que les meta en ningún problema. Aceptamos vuestro apoyo, claro, pero mando yo. Y ya me iré acordando de vosotros cuando os necesite porque ‘frenamos a la derecha’, pero mando yo. Creo que es una enzarzada guapa esta de la que nos acordaremos tiempo. Pero había que hacerlo.
Aunque algunos ahora se pongan estupendos y digan que apoyar a Sánchez sea la misma mierda quiero recordar que incluso EH Bildu votó a favor. Mejor dicho, como muchos otros, votaron en contra de Rajoy. Pero eso al final va a ser apoyar a Sánchez.
¿Un partido puede estar en dos sitios a la vez? ¿Un partido puede ser dos cosas a la vez? ¿Pueden sus militantes querer una cosa y la contraria? Naturalmente. Eso sería la perfección, una perfección que suele alcanzar única y exclusivamente el PSOE o PSC. Pero eso ya lo iremos viendo, otra vez, con el tiempo. Y nos lo volveremos a encontrar recabando apoyos otra vez. Y tendremos que decidir si estamos o no. Y la única manera de que eso no ocurra es, siempre, quedar por encima. Y que decidan ellos con quién quieren estar.
Nosotros. Los equidistantes. Los que en este nuevo eje de simbología preferimos el viejo cuento de la izquierda. Y nos creemos lo del sí se puede. Y esas cosas.
Y, como buenos colomenses, aquí no nos afecta nada. Porque todo el mundo sabe que Santa Coloma es diferente. Los socialistas colomenses son diferentes. Los socialistas de Ciudadanos también. Nosotros más. Los indepes no se sabe. El otro día hubo un enésimo acto con gente de CUP, Albano, Omnium. Todos juntos. Los socialistas de Badalona son súper raros. Lo otro es normal. Qué fatiga.
Pensarán que esto es increíble. Militantes socialistas prefieren pactar con el PP antes que seguir apoyando a una alcaldesa indepe que, de vez en cuando, tiene gestos o hace gala de su ideario como no podía ser de otra manera. Como buen colomense, no tengo ni idea de nada de lo que ocurre en Badalona. Supongo que estará haciendo también alguna política de izquierdas. Pensarán, insisto, que esto es increíble. Socialistas prefieren a la derecha de PP y Ciudadanos antes que a una indepe aunque sea de izquierdas. Ahora piensen en esto. Por la noche, Pilar Rahola, badalonesa de derechas, alaba a Dolors Sabater, la defiende aunque no la votara.
No nos tiene que extrañar nada. Cuando se rompe el eje derecha izquierda, cuando el eje es españolistas o independentistas, cuando el eje es lacito amarillo pulserita rojigualda, pasa lo que pasa. Es esto. Gente de derechas apoyando a alcaldesas de izquierdas, porque comparten la misma patria. En defensa de la nación. Esto también es lo verdaderamente importante. Y a esto hemos llegado. A que se recomponga todo.
Y esto pasa solo unas horas después de que Pedro Sánchez sea nuevo Presidente, con el apoyo de la izquierda y de los partidos nacionalistas e independentistas. Y yo ahora me hago una pregunta. Extrapolando el caso de Badalona, ¿realmente los militantes, los votantes socialistas, quieren que Pedro Sánchez sea presidente en estas condiciones? ¿Lo que no quieren para su pueblo, lo quieren en el Estado? Creo que hay una diferencia. El presidente son ellos. Es decir, aquí el Presidente será del PSOE y eso ya es suficiente premio, pero por lo que parece, no es que vaya a haber un espíritu de colaboración y entendimiento que aventure un tiempo nuevo de cambio y… más bien no. De lo que se trataría sería por un lado de resituar al PSOE como elemento importante de la política nacional. Es decir, volver al voto útil, a joder todo lo que quede a su izquierda, a presentarse como alternativa única al PP, pero sin tocar nada de lo importante que les meta en ningún problema. Aceptamos vuestro apoyo, claro, pero mando yo. Y ya me iré acordando de vosotros cuando os necesite porque ‘frenamos a la derecha’, pero mando yo. Creo que es una enzarzada guapa esta de la que nos acordaremos tiempo. Pero había que hacerlo.
Aunque algunos ahora se pongan estupendos y digan que apoyar a Sánchez sea la misma mierda quiero recordar que incluso EH Bildu votó a favor. Mejor dicho, como muchos otros, votaron en contra de Rajoy. Pero eso al final va a ser apoyar a Sánchez.
¿Un partido puede estar en dos sitios a la vez? ¿Un partido puede ser dos cosas a la vez? ¿Pueden sus militantes querer una cosa y la contraria? Naturalmente. Eso sería la perfección, una perfección que suele alcanzar única y exclusivamente el PSOE o PSC. Pero eso ya lo iremos viendo, otra vez, con el tiempo. Y nos lo volveremos a encontrar recabando apoyos otra vez. Y tendremos que decidir si estamos o no. Y la única manera de que eso no ocurra es, siempre, quedar por encima. Y que decidan ellos con quién quieren estar.
Nosotros. Los equidistantes. Los que en este nuevo eje de simbología preferimos el viejo cuento de la izquierda. Y nos creemos lo del sí se puede. Y esas cosas.
Y, como buenos colomenses, aquí no nos afecta nada. Porque todo el mundo sabe que Santa Coloma es diferente. Los socialistas colomenses son diferentes. Los socialistas de Ciudadanos también. Nosotros más. Los indepes no se sabe. El otro día hubo un enésimo acto con gente de CUP, Albano, Omnium. Todos juntos. Los socialistas de Badalona son súper raros. Lo otro es normal. Qué fatiga.
viernes, 1 de junio de 2018
10 discos
La gracia de la cosa estaba en colgar 10 portadas de diez discos favoritos de siempre, sin explicar nada. Y todos sabemos que hablar de música es perder el tiempo. Y sin embargo… En fin. La selección de estas 10 portadas tiene que ver más con la disponibilidad que con un verdadero ranking. 10 portadas originales. Me dejo discos de Talking Heads, Yo la Tengo, Who, Kortatu, Kinks, Rolling Stones, Víctor Jara o Quilapayún y otros que ahora no recuerdo. Comencemos.
Pink Floyd – Atom Heart Mother. Disco de 1970 de Pink Floyd, época de transición de una banda que busca su sonido. Mejores son sin duda Dark Side of the Moon o el mismo Wish you were here. Incluso el More, que tengo en vinilo, es más… pero la portada de la vaca es tremenda. Incluso me llegué a hacer una camiseta con esta portada cuando iba a la universidad. O al insti… no recuerdo. Un disco de estructura clásica. Tema que ocupa una cara, canciones magistrales en la segunda y un medley para acabar. Un disco grandioso, complicado, bonito y que no puede ser más pinkfloydiano.
Ramones – It’s Alive. Tener este disco en original, cuando puede que hiciera veinte años que no lo escuchabas, es un acierto. El único disco de los Ramones que tengo original. Pero quizás uno de los primeros discos de música que escuchas y que recuerdas como tu música. Ya no es la música de tus padres, es la tuya. El directo de los Ramones, frenético. Rápido, sin punteos, casi del tirón. Repitiendo el Surfin’ Bird como un loco. Fue muchos años después de haber escuchado este disco todos los días, todas las veces, cuando descubrí qué coño decían al principio y al final. Estaban felicitando la Nochevieja. El año nuevo. Un discazo. Luego escuché el Locolive y no tenía ya nada que ver.
Paco Ibáñez – Canta a Brassens. Un disco en el que Paco Ibáñez versiona canciones del francés George Brassens. La portada que compartí no es la original, del lp que tiene mi padre. Este disco ha estado en casa toda la vida. Levantarnos con el celo sonando y la voz grave de Paco Ibáñez cantando ‘es adusto, es taciturno…’,no era la canción más molona del disco. Tiene canciones brutales, como La mala reputación, como la de Juan Lanas, como la de Pobre Martín, como la de Por una muñeca me hice chiquitín. Un disco que es la infancia y que, en cierto modo, marca un poco una vida. Un poco bastante.
Fabulosos Cadillcacs – Fabulosos Calavera. Este disco es un disco extraño para los Fabulosos. Ya el Rey Azúcar (que también tengo) tenía canciones que se alejaban del pachangueo fabuloso. Pero este ya es otra cosa. Este es un disco oscuro. Y lo escuchas en una época oscura, de esas en las que crees que todo es mal y todo irá peor. De esas en las que estás leyendo a Borges y acabas en el Abaddón el Exterminador de Sábato y El Túnel y… resulta que los Fabulosos Cadillacs le dedican una canción a Sábato. Un disco con canciones brutales, La Masacre de San Andrés de Giles, la propia de Sábato, la de Calaveras y Diablitos, la de Surfer Calavera, la de Astor, la de Niño Diamante… uf. Qué disco tan bueno. Niño Diamante que corta el Diamante, niño más grande que el sol.
Los Planetas – Segundo Premio. Me llevé este single de Santa Coloma Radio hace… pues debe hacer 20 años. No tengo el disco de una Semana en un Motor de un Autobús. También tengo el single de La Playa y creo que alguno más. Qué decir de esta canción. Si el disco de los Fabulosos era oscuro y tal, la cancioncita de marras del Segundo Premio, en fin. No dice casi nada. Se ve que es una de esas canciones que Los Planetas han medio fusilado de otra. O no, no lo he mirado. Esta canción en un directo de Radio 3, el primer directo que hacen después del cambio en la banda, cuando entra Eric a la batería. Y flipar tantísimo. Y escuchar esto en bucle. Una y otra vez. El single tiene otra canción de la cual no se acuerda nadie. Ni yo ahora mismo.
Pata Negra – Rock Gitano. Tengo un disco en vinilo, el Guitarras Callejeras, cuya portada es igual o más de descampado todavía. El Guitarras Callejeras es más acústico y primario y este es más rocanrolero. Es un disco de rock, pero de rock con sus cosas. La primera canción es inabarcable. La segunda, creo que ya cantada por Rafael Amador, es una calorrada terrible, pero que no puedes parar de escuchar. Obí, obá, que cada día yo te quiero más. La molinera, ya no bebe más vino de mi tinaja. Tiene joyas como la del Tardón o la del Partido. E Instrumentales de esos que todavía te descubres silbando. La primera canción otra vez. Es como esas orquestas de las fiestas de pueblo que de repente se sueltan y tocan lo que les gusta. Y les ves tocar felices. Y es eso. Qué disco más divertido.
Os Mutantes – Everything is Possible! Un disco recopilatorio que se encargó de editar David Byrne. Lo vi en un País de las Tentaciones y me lo compré. Y creo que trabajaba yo en Telepolis. Y te cambia y te abre la puerta a una música especial: la tropicalista. Y aprendes a querer a Caetano, a Gil, a Gal. Pero ellos por encima. Os Mutantes y este disco que abren con el Ando Meio Desligado. Una canción que es todo. Por favor, no te lo tomes a mal, yo solo quiero que me quieras. No te lo tomes a mal. Ando medio gilipollas. La canción satánica de después, las flipadas sin fin, y el Minha menina. Y ahí descubres a Jorge Ben. Y no dejas de descubrir cosas. Y yo tuve durante años y años la imagen de Rita Lee como fondo de pantalla. Y me hice una camiseta con la portada del segundo disco, el Mutantes. Y salían disfrazados a tocar, y podían ser todo. Y bien.
Siniestro Total – El Regreso. Este disco lo tengo en vinilo. Un disco de 1983. Siniestro acaba de sufrir la pérdida de Germán Coppini, la voz, que se va a hacer cosas más serias. Sirias. Este disco es dios. Lo tuve que comentar porque puede llamar a engaño. Un disco de Siniestro Total. Este disco es todo. Es la biblia. Este disco lo explica todo. En este disco se encuentra la respuesta a todo. Este disco es la ostia. La gente leyendo el Árbol de la Ciencia o dejándose llevar por la cucamona perpetua y el ‘me la bufa todo tanto que no te lo puedes ni imaginar’. Este disco es para estos últimos. Cuando no te interesa nada de lo que es normal, convencional, establecido, rígido, serio. Un disco con el que sabes que destinas tu vida a la nada. Un disco con el que empiezas la vida adulta siendo para siempre un nin. Todas absolutamente molan. Algunas son muy chuscas, como Opera tu fimosis, o la caca de colores, pero otras son brutales. El comienzo de la cara b, casi toda la cara b. Hasta la versión de O tren. El disco. Y sí, también me hice una camiseta con la portada. Porque la portada ya lo dice todo. Absolutamente todo. El regreso.
Pau Riba – Dioptria. Un disco que es doble porque son dos. El uno y el dos. El primer disco lo hace Pau Riba con Om, un grupo de rock progresivo en el que está Toti Soler. Un disco casi perfecto. Casi porque hay algunas letras de algunas canciones que igual hoy rechinan un pelín, pero así en conjunto, es brutal. Desde el principio con Kithou, a la mort de la besàvia, a la de Ars Erotica, a la del dia de la Rosa, a la de Noia de Porcelana. Y ya luego el segundo. Acústico, con la gente de Música Dispersa. Este disco para mí es mejor que el segundo. Porque tiene las joyas, desde el comienzo hasta el final. Solo la de la nit de nadal, que o la escuchas en navidad o te suena a chino, parece fuera de sitio. Pero el resto es fundamental. Las sinfonías, l’home estàtic, y la biblia de la filosofía: Pugeu a la barca, que naufragarem. Una canción río de unos siete minutos que es la única con batería y otra vez con Toti Soler, en la que narra un viaje marino y submarino. Si avui fem verema, demà follarem. Y las dos últimas, una la de un temps uns botons, que es de mandarlo todo a cagar y la última de todas, Taxista, salvaje.
The Beatles – Abbey Road Companion. En realidad el disco tendría que ser Abbey Road, pero ahora está cumpliendo otra misión. Tengo este también, un disco que compré en una feria del disco y que son maquetas y demos del Abbey Road. En una portada los Beatles cruzan para un lado y en la original lo hacen para el otro. El Abbey Road es un discazo, un disco en el que la cara b es para meter todo lo que les queda por grabar y les sale bien. Un disco en el que Harrison mete dos golazos. Un disco en el que Ringo mete su golazo. Un disco que tiene la canción: i love you (she’s so heavy). Una canción de traca. Recuerdo la cinta que me grabé de Mario con este disco. Y darle rewind a la cinta cada vez que salía esta canción. Una y otra vez. Y no saber nunca lo que dura. Si seis minutos o nueve. Y Come together. Y bueno. Eso. The Beatles. Incluso pensé en poner el Past Masters Volume 2, porque salen cancionacas y la última, la de You Know my name.
Pink Floyd – Atom Heart Mother. Disco de 1970 de Pink Floyd, época de transición de una banda que busca su sonido. Mejores son sin duda Dark Side of the Moon o el mismo Wish you were here. Incluso el More, que tengo en vinilo, es más… pero la portada de la vaca es tremenda. Incluso me llegué a hacer una camiseta con esta portada cuando iba a la universidad. O al insti… no recuerdo. Un disco de estructura clásica. Tema que ocupa una cara, canciones magistrales en la segunda y un medley para acabar. Un disco grandioso, complicado, bonito y que no puede ser más pinkfloydiano.
Ramones – It’s Alive. Tener este disco en original, cuando puede que hiciera veinte años que no lo escuchabas, es un acierto. El único disco de los Ramones que tengo original. Pero quizás uno de los primeros discos de música que escuchas y que recuerdas como tu música. Ya no es la música de tus padres, es la tuya. El directo de los Ramones, frenético. Rápido, sin punteos, casi del tirón. Repitiendo el Surfin’ Bird como un loco. Fue muchos años después de haber escuchado este disco todos los días, todas las veces, cuando descubrí qué coño decían al principio y al final. Estaban felicitando la Nochevieja. El año nuevo. Un discazo. Luego escuché el Locolive y no tenía ya nada que ver.
Paco Ibáñez – Canta a Brassens. Un disco en el que Paco Ibáñez versiona canciones del francés George Brassens. La portada que compartí no es la original, del lp que tiene mi padre. Este disco ha estado en casa toda la vida. Levantarnos con el celo sonando y la voz grave de Paco Ibáñez cantando ‘es adusto, es taciturno…’,no era la canción más molona del disco. Tiene canciones brutales, como La mala reputación, como la de Juan Lanas, como la de Pobre Martín, como la de Por una muñeca me hice chiquitín. Un disco que es la infancia y que, en cierto modo, marca un poco una vida. Un poco bastante.
Fabulosos Cadillcacs – Fabulosos Calavera. Este disco es un disco extraño para los Fabulosos. Ya el Rey Azúcar (que también tengo) tenía canciones que se alejaban del pachangueo fabuloso. Pero este ya es otra cosa. Este es un disco oscuro. Y lo escuchas en una época oscura, de esas en las que crees que todo es mal y todo irá peor. De esas en las que estás leyendo a Borges y acabas en el Abaddón el Exterminador de Sábato y El Túnel y… resulta que los Fabulosos Cadillacs le dedican una canción a Sábato. Un disco con canciones brutales, La Masacre de San Andrés de Giles, la propia de Sábato, la de Calaveras y Diablitos, la de Surfer Calavera, la de Astor, la de Niño Diamante… uf. Qué disco tan bueno. Niño Diamante que corta el Diamante, niño más grande que el sol.
Los Planetas – Segundo Premio. Me llevé este single de Santa Coloma Radio hace… pues debe hacer 20 años. No tengo el disco de una Semana en un Motor de un Autobús. También tengo el single de La Playa y creo que alguno más. Qué decir de esta canción. Si el disco de los Fabulosos era oscuro y tal, la cancioncita de marras del Segundo Premio, en fin. No dice casi nada. Se ve que es una de esas canciones que Los Planetas han medio fusilado de otra. O no, no lo he mirado. Esta canción en un directo de Radio 3, el primer directo que hacen después del cambio en la banda, cuando entra Eric a la batería. Y flipar tantísimo. Y escuchar esto en bucle. Una y otra vez. El single tiene otra canción de la cual no se acuerda nadie. Ni yo ahora mismo.
Pata Negra – Rock Gitano. Tengo un disco en vinilo, el Guitarras Callejeras, cuya portada es igual o más de descampado todavía. El Guitarras Callejeras es más acústico y primario y este es más rocanrolero. Es un disco de rock, pero de rock con sus cosas. La primera canción es inabarcable. La segunda, creo que ya cantada por Rafael Amador, es una calorrada terrible, pero que no puedes parar de escuchar. Obí, obá, que cada día yo te quiero más. La molinera, ya no bebe más vino de mi tinaja. Tiene joyas como la del Tardón o la del Partido. E Instrumentales de esos que todavía te descubres silbando. La primera canción otra vez. Es como esas orquestas de las fiestas de pueblo que de repente se sueltan y tocan lo que les gusta. Y les ves tocar felices. Y es eso. Qué disco más divertido.
Os Mutantes – Everything is Possible! Un disco recopilatorio que se encargó de editar David Byrne. Lo vi en un País de las Tentaciones y me lo compré. Y creo que trabajaba yo en Telepolis. Y te cambia y te abre la puerta a una música especial: la tropicalista. Y aprendes a querer a Caetano, a Gil, a Gal. Pero ellos por encima. Os Mutantes y este disco que abren con el Ando Meio Desligado. Una canción que es todo. Por favor, no te lo tomes a mal, yo solo quiero que me quieras. No te lo tomes a mal. Ando medio gilipollas. La canción satánica de después, las flipadas sin fin, y el Minha menina. Y ahí descubres a Jorge Ben. Y no dejas de descubrir cosas. Y yo tuve durante años y años la imagen de Rita Lee como fondo de pantalla. Y me hice una camiseta con la portada del segundo disco, el Mutantes. Y salían disfrazados a tocar, y podían ser todo. Y bien.
Siniestro Total – El Regreso. Este disco lo tengo en vinilo. Un disco de 1983. Siniestro acaba de sufrir la pérdida de Germán Coppini, la voz, que se va a hacer cosas más serias. Sirias. Este disco es dios. Lo tuve que comentar porque puede llamar a engaño. Un disco de Siniestro Total. Este disco es todo. Es la biblia. Este disco lo explica todo. En este disco se encuentra la respuesta a todo. Este disco es la ostia. La gente leyendo el Árbol de la Ciencia o dejándose llevar por la cucamona perpetua y el ‘me la bufa todo tanto que no te lo puedes ni imaginar’. Este disco es para estos últimos. Cuando no te interesa nada de lo que es normal, convencional, establecido, rígido, serio. Un disco con el que sabes que destinas tu vida a la nada. Un disco con el que empiezas la vida adulta siendo para siempre un nin. Todas absolutamente molan. Algunas son muy chuscas, como Opera tu fimosis, o la caca de colores, pero otras son brutales. El comienzo de la cara b, casi toda la cara b. Hasta la versión de O tren. El disco. Y sí, también me hice una camiseta con la portada. Porque la portada ya lo dice todo. Absolutamente todo. El regreso.
Pau Riba – Dioptria. Un disco que es doble porque son dos. El uno y el dos. El primer disco lo hace Pau Riba con Om, un grupo de rock progresivo en el que está Toti Soler. Un disco casi perfecto. Casi porque hay algunas letras de algunas canciones que igual hoy rechinan un pelín, pero así en conjunto, es brutal. Desde el principio con Kithou, a la mort de la besàvia, a la de Ars Erotica, a la del dia de la Rosa, a la de Noia de Porcelana. Y ya luego el segundo. Acústico, con la gente de Música Dispersa. Este disco para mí es mejor que el segundo. Porque tiene las joyas, desde el comienzo hasta el final. Solo la de la nit de nadal, que o la escuchas en navidad o te suena a chino, parece fuera de sitio. Pero el resto es fundamental. Las sinfonías, l’home estàtic, y la biblia de la filosofía: Pugeu a la barca, que naufragarem. Una canción río de unos siete minutos que es la única con batería y otra vez con Toti Soler, en la que narra un viaje marino y submarino. Si avui fem verema, demà follarem. Y las dos últimas, una la de un temps uns botons, que es de mandarlo todo a cagar y la última de todas, Taxista, salvaje.
The Beatles – Abbey Road Companion. En realidad el disco tendría que ser Abbey Road, pero ahora está cumpliendo otra misión. Tengo este también, un disco que compré en una feria del disco y que son maquetas y demos del Abbey Road. En una portada los Beatles cruzan para un lado y en la original lo hacen para el otro. El Abbey Road es un discazo, un disco en el que la cara b es para meter todo lo que les queda por grabar y les sale bien. Un disco en el que Harrison mete dos golazos. Un disco en el que Ringo mete su golazo. Un disco que tiene la canción: i love you (she’s so heavy). Una canción de traca. Recuerdo la cinta que me grabé de Mario con este disco. Y darle rewind a la cinta cada vez que salía esta canción. Una y otra vez. Y no saber nunca lo que dura. Si seis minutos o nueve. Y Come together. Y bueno. Eso. The Beatles. Incluso pensé en poner el Past Masters Volume 2, porque salen cancionacas y la última, la de You Know my name.
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