El miedo. El terror. Un día. Llegas a casa después de deambular por la calle. Has salido a dar un paseo. No haces nada en casa. Tienes que salir de casa y te vas a dar una vuelta. Callejeas. Paseas por calles por las que no sueles ir nunca. Quieres entrar en una tienda. No puedes entrar en una tienda. Miras las cosas por fuera. Los escaparates. Das alguna vuelta sobre tus pasos para ver mejor algo. No lo ves. Sigues caminando. Llueve. Te pones bajo cubierto. Tu pase se centra en buscar balcones, árboles, bajo los que cobijarte. Has salido mentalizado de hacer alguna cosa. Con un propósito. Cuando llegas de nuevo a las inmediaciones de tu casa, te das cuenta de que no lo has hecho. Pero ya te da igual. Llegas a casa. Abres la puerta. No hay nadie. Estás solo.
El terror. Estás esperando el autobús. Tienes que llegar. Tienes que ir a ese sitio. Tienes que hacerlo. El autobús no llega. Palpas tu bolsillo. Palpas el monedero. Tienes las monedas, pero no has mirado. Sabes que te quedan pocos viajes en la targeta. Sabes que te quedan pocos viajes. El autobús viene tarde. Porqué has tenido que elegir el autobús. Viene tarde. Crees que tienes dinero. El autobús llega. No te metes los dedos en el monedero. No has mirado la tarjeta. Sacas la tarjeta. Haces cola. La tarjeta no sale. La tarjeta. No la tienes. La encuentras. Metes la tarjeta. No hay viajes. Sacas las monedas.
El miedo. Vamos a ir. Vamos a ir. Estamos yendo. No vamos a ir. No vamos a ir. No vamos a ir. Vamos a ir. Ya estamos yendo. Ya estamos yendo. Qué habrá. Quién será esa gente. Quiénes son. Qué me van a dar de comer. Qué son. Quiénes son. Estamos yendo. No íbamos a ir y estamos yendo. Vamos a ir. Quiénes son. Porqué vamos. Porqué estamos yendo. No quiero ir. No quiero ir. Vamos a ir. Estamos yendo. Estamos yendo. Vamos. Hola.
El terror. Tienes que llamar. Tienes que llamar. Le ha pasado algo y tienes que llamar. Y hace tiempo que le pasó y no has llamado. Y tienes que llamar. Y no has llamado. Y no has llamado y ha pasado ya tiempo. Y porqué no has llamado. No has llamado y ha pasado mucho tiempo. Y no has llamado y tendrías que haber llamado. Porque te habría llamado. Seguro que te habría llamado. Y habría venido a verte. Y tú no has llamado. No has ido. No has llamado. No lo has hecho.
El miedo. Pregunta. Llama. Pregunta. Llama. Pregunta a ver. Pregunta y mira a ver qué se necesita. Mira a ver qué hay que llevar. Qué tienes que hacer. Mira y pregunta. Qué se necesita. Lo necesitas. Es tu trabajo. Lo necesitas. Tienes que llamar para quedar. Llama, tienes que ir, tienes que ir, llama. Habla. Pregunta. Lo va a notar. Lo va a notar. Seguro que lo nota. Tienes que preguntar y llamar. Tienes que llamar y preguntar. Lo va a notar. Tienes que llamar. No lo has llamado.
El terror. No va a venir.
El miedo. Esa carta.
El terror. Un sueño. En ese sueño pasa algo. Está pasando. Estás solo en casa.
El miedo. Meter la tarjeta de crédito en el cajero.
El terror. Hay alguien dormido en el suelo del cajero.
El miedo. La ronda de dalt.
El terror.
miércoles, 31 de octubre de 2018
martes, 30 de octubre de 2018
Crónica del #plegramenet de octubre. Querido interventor.
Querido interventor. Quiero aprovechar estas líneas para darle la bienvenida a nuestra ciudad y también para desearle que en lo venidero los plenos municipales de Santa Coloma de Gramenet le sean tan provechosos y dichosos como lo son para mí y para los míos. Y para todos y para todas. Abolicionistas o no. Con representación en partidos de ámbito nacional o comarcal o no. Con camisa morada o no. Con ese tronío y poderío que me dan una envidia que me muero de llevar chaqueta azul con coderas blancas que qué arte madre y ese pantalón clarito y todo eso que hace que el árbitro de la moda pueda ser a la vez político, pero no político local. Porque el político local es otro. Y al político local hay que dedicarle un día entero.
Querido Interventor. Aprovecho estas líneas para avisarle de que no todos los plenos municipales son como el de ayer. Aprovecho estas líneas para comentarle algunas cosas que forman parte de mis costumbres personales. Me gusta pasear por Santa Coloma. Me gustaría darme una vuelta por Santa Coloma alguna vez con usted. Y enseñarle los sitios que usted no frecuentaría si no fuera porque yo se lo enseñara. Me gusta esa frase de un libro de Pedro Cano. El que escribía, no el que se metió en política. Me gustaría llevarle al bar Piscis. Me gustaría decirle yo también que el camarero del Bar Piscis es del Sevilla. Me gustaría tomarme un quinto con usted. Me gustaría luego dar una vuelta por la calle en la que no hay bares. Me gustaría no pasear con usted. Me gustaría no tener que pasear con usted, ni ir a ningún sitio con usted. Me gustaría no tener que ir a los plenos municipales para hacer una crónica de un pleno municipal para que la lea la gente y seguir cultivando el mito del cronista. El mito del cronista que no lee nadie. Leo tus crónicas. Uno que me diga eso. La perdición. Leo tus textos. Y el ego, el superego, la praxis, la diagnosis, el nexo. Y tengo que escribir. No puedo ir, tengo pleno municipal. Es imprescindible que vaya al pleno municipal de Santa Coloma de Gramenet porque si no quizás las crónicas las escriba otro u otra y eso no se puede consentir. Crónicas del pleno municipal cuando el pleno municipal hace tiempo que ya no tiene trascendencia. La política local solo le interesa al político local.
Querido interventor. Es usted abolicionista o es regulacionista. Conteste rápido. Querido interventor. En torno a la postura que sigue usted en el espinoso tema de la prostitución. Me he dejado los interrogantes. ¿Es usted abolicionista o es regulacionista? Porque de eso iba ayer todo esto. Todo el tema. Todo el asunto. El resto de temas, presupuestos, querido interventor, son muy importantes, muy de discusiones sesudas. Muy de prepararse mucho los plenos. Tanto prepararse para acabar diciendo Iniciativa. Tanto estudiar para acabar diciendo Iniciativa. De qué sirve ir a los plenos, la política local. Cuando no eres político local. Me dejo los interrogantes. ¿De qué sirve ir a los plenos? Acabar diciendo Iniciativa. Al no tener asesores externos, que te lo escriban todo y te lo masquen todo, es lo que tiene. Iniciativa. Tres años perdidos. Profunda desgana. Querido interventor, salto de línea.
Querido interventor. Espero que usted entienda. Dos regidores del PP. Zambrana y Laura Rodera. Dos regidores heroicos de Gent d'Esquerres ICV-EUiA, el Jonatan y la Alexandra. La Ale sigue acumulando fuerzas en una sierra perdida de la China interior. Tres de Ciudadanos. El Tovar, la María Duarte y el Dimas. Y seis de Som Gramenet. Es una candidatura municipalista sin representación a nivel nacional. Viven aislados del mundo y de sus tentaciones. Esta tanda de seis son la Tere Franco, el César, la Manuela, la Paqui, el Jordi García y la Anna. Y los catorce del PSC. Se los presento a todos. El Fuentes, la Mireia que ayer se tuvo que ir porque está a punto de caramelo, el Cano, la Petra Jiménez, el Diego Arroyo, el Rodilla, el Dani, la Andrades que ayer habló por primera vez y para contestar que por problemas técnicos se suspendía la conexión se puso nerviosa y yo juraría que no era la primera vez que hablaba, pero eso son temas que no le interesan a nadie, tal se puso nervioso, tal se puso nerviosa, qué sentido tiene, qué sentido tiene ir recitando los nombres, el Jordi Mas, la Lídia, el Esteve Serrano, la Núria, la Carme, la Ana Belén. En total 27. 27 personas. Ayer faltó la alcaldesa por una asunto familiar. Querido interventor, desde aquí sentimos la pérdida.
Querido interventor. Los plenos. Dice la voz popular que los plenos de Santa Coloma han perdido mojo. Han perdido sustancia. Que se han vaciado un poco de contenido, bastante. Que los grupos, algunos grupos municipales han decidido meter chicha en las preguntas y ruegos, para que haya debate, al menos al final. Tampoco. El grupo socialista, mayoritario, ha encontrado la respuesta: problemas técnicos me impiden contestar la pregunta ahora. Así que los plenos son cortos. A las diez y poco ya se han acabado. Antes no era normal acabar a las doce y pico, la una. Incluso alguna vez... ya no me acuerdo.
Querido interventor. Ayer vino la Pahv Gramenet otra vez al pleno. Querido interventor, ayer no pidió la palabra la Pahv Gramenet, su intervención en el pleno fue para denunciar otro desalojo. Entraron tres personas, blandieron sus reivindicaciones durante unos minutos. Les sacaron fotos quien tenía que sacarle fotos para luego hacer tweets y publicaciones en el Insta y adiós muy buenas. Esta vez no hubo vídeo. Ni tampoco se rió nadie, ufano, victorioso. Hubo concentración en la calle. No duró mucho rato. No puedo estar en todo. No comentaremos los hechos acaecidos la semana pasada. No soy un político local. Solo estoy aquí para dar fe. Y pasar el rato.
Querido interventor. En el pleno municipal de ayer el periodista local preguntaba por el tema de las elecciones. El periodista local se interesa por el tema. Pregunta por los candidatos, los cabezas de lista, por las primarias. Se interesa. No obtiene respuestas sustanciosas.
Querido interventor. Sabe usted que hay elecciones el año que viene. Como tenemos tiempo le voy a hacer una confesión. No sé. Elecciones municipales en una ciudad insólita. Una ciudad que se ha mantenido al margen de los tiempos, de las ciudades del cambio, de las candidaturas alternativas, del hundimiento de los partidos tradicionales. Una ciudad como un mundo perdido. Un mundo en el que no pasan las cosas que pasan fuera. O en la que los que deberíamos hacer cosas como las que pasan fuera no sabemos. Somos un poco así. Igual es que no sabemos. O nos da igual. O ya nos está bien. Un mundo perdido. Con socialistas que no se hunden, con partidos que en otros lugares del mundo están borrados de la historia, todavía vivos, con partidos con presencia relevante en otros mundos sin organizar, con la incertidumbre de saber si quien parecía que iba a crecer tanto como la luna para ponerle cuernos a Catalunya va a subir tanto o no, con un partido que dice que no es ese partido y que juega a ser muchos partidos y que de la misma manera que no quiere estar ahí estará ahí porque es un partido que no es ese partido por mucho que lo disfracen de un color, dos colores, un tiempo verbal o la coral sant jordi, con un partido popular que tiene pinta de no volver a estar jamás, con tantas cosas que solo pasan aquí... ¿Y la Crida? ¿Quién se presentará por la Crida? Ay quins sustus.
Querido interventor. Ahora llevo rato escribiendo tu nombre con minúsculas. Si tuviera que escoger un lema electoral, un slogan de campaña, sería 'Santa Coloma va sola'. Piloto automático. Inversiones, arreglos de calles, programas sociales, esto funciona sin tocarlo. Mira, sin manos.
Querido interventor. Comienza el pleno con la ausencia de la alcaldesa por el tema antes mencionado y con un punto en el que se renueva la adhesión a la Xarxa de Ciutats lliures de tráfico y explotación sexual y el tráfico de mujeres, nenes i nens. Cuánto hace de esto, uno o dos años, si no recuerdo. Eché de menos la presencia de gente ahí ayer, con lo que nos gusta ir a hacer palmas a otros y en este caso ayer... vendría mal. Decir que como no podía ser de otra manera nosotros somos plurales, y en este tema de la prostitución, en el debate abolicionistas/regulacionistas, tenemos de todo. Por eso nos abstuvimos, sin más. Luego vinieron las argumentaciones de otros grupos. Salto en el tiempo.
Querido interventor. Querer hacer pasar por única y legítima la postura de uno, copiando y calcando los argumentos de la posición que se quiera rebatir y añadiendo un punto que únicamente apoyas tú y luego votando en contra de la moción que has calcado. Ole. Es es lo que hizo el PSC ayer. Moción contra las violencias machistas de cara al 25N. Nosotros presentamos una moción. El PSC no puede consentir que no se hable de su tema, la prostitución, en la moción. Si se habla de esto, nosotros no estamos a favor, porque ya hemos dicho que... Pero no. Y lo presentan. Y votan en contra de nuestra moción porque... porque no es la suya. Y punto. Sin más argumentos. La prostitución y su regulación. Es esto. Abolición y poner el grito en el cielo. Luchar contra el proxenetismo, la trata y la explotación. En eso estamos de acuerdo todos. Y todas. Pero no. Y el Psc se empeña en hacer que todo el debate feminista, que todos los actos, toda la línea, se centre en eso. Para qué. Para dividir, claro, para señalar, claro, para hacer política. La política local. Utilizar un tema sin más interés que el de hacer política. Es algo muy de aquí. De la ciudad insólita.
Querido interventor. Ayer se aprobó tu nombramiento. Querido interventor. De espaldas al público. Con el secretario al lado. Querido interventor. Si hay quien la tiene cogida con la prostitución, el equipo naranja la tiene con la policía. Falta policía interventor. Falta policía. La ciudad es un desastre, desprotegida ante los avatares de un mundo enloquecido y turbulento. Necesitamos más policía local, porque se jubilan policías y no hay policías. Policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía, policía policía, policía policía policía, policía, policía, policía policía policía policía policía policía, policía. Policía. Falta policía local. Tenemos que señalar que falta policía local. Que si no te lo he dicho al principio, te lo vuelvo a repetir al final. Falta policía local. Y la ciudad está sucia. Y te tendrías que venir conmigo a dar una vuelta.
Esto ahora no sé cuando lo dijeron, querido interventor. Tú que estabas allí lo podrías decir con más certeza. Querido interventor. Presupuestos.
Querido interventor. Aprobación inicial de los presupuestos, querido interventor. Usted me ve ahora aquí venido a menos, pero en mis tiempos yo fui a lomos de un caballo blanco. Y ahora no tengo caballo blanco ni tengo lomo. Y vivo con la incertidumbre de unos tiempos oscuros que nunca se aclararán. Vivo con una fecha límite. La del día del pleno municipal en el que se deciden las cosas. Y no se decide nada. O ya está decidido. O no se decide aquí. Y los presupuestos este año nos dice el señor Serrano que son mejores que el anterior, con más despesa social. Despesa no te lo marca el corrector como incorrecto. Gasto. Gasto. Esto va solo o no va solo. Esta ciudad va sola o no. Año antes de las elecciones. Nuestro voto es la abstención, porque tenemos que hacer el consabido proceso participativo de alegaciones diversas y de propuestas varias. Propuestas que pasarán al cajón de los olvidos y al cabo de dos años aparecerán como propuestas socialistas. Más viejo que la polka.
Querido interventor. Los hay que hacen alegaciones y colaboran con la redacción de unas cláusulas sociales en la contratación y luego se extrañan de que ese trabajo no esté poniéndose en marcha. Respuesta: esto lleva su camino. Tranki.
Querido interventor. No te lo vas a creer pero hubo modificaciones en el crédito del presupuesto. Otra vez. Nos abstuvimos.
Querido interventor. Los presupuestos son aburridos. Son divertidos cuando son participativos. El año que viene hay elecciones. División de opiniones. Hay quien piensa que como vienen elecciones el ayuntamiento gasta que te gasta y hay quien piensa que como vienen elecciones y no lo tienen claro no quieren gastar no vaya a ser que no sirva de nada el gasto y lo disfrute y gestione otro. Las expectativas de cambio, la alternativa, la alternancia, las coaliciones. Pactismo. El tripartito. Dilo. El tripartito. Dilo otra vez. El tripartito. Cómo me gusta oírlo. Dilo otra vez. El tripartito. Me encanta. Dilo. El tripartito. Dilo otra vez. Dilo. El tripartito. Me encanta.
Querido interventor. Tengo anotada en los márgenes del orden del día muchas anotaciones con números, letras, no nos interesan la cosas modernas que pasan todos los días. Cada día está mas caro todo, y es más difícil vivir.Adónde me voy a amagar yo. Ay, que no puedo estar más aquí. Falta gasto en policía local, claro. Le tengo que llevar a dar una vuelta por sitios que si no fuera por mí, usted nunca visitaría. El bar Piscis, por ejemplo. El otro día fui con un colega. No había ido nunca, y mira que es de Santa Coloma como yo. Dos quintos nos bebimos. Falta concretar a ver cuándo acaban las obras esas que hay previstas.
Querido interventor.
Querido interventor. Cierta sensación de no sé. Cierta sensación de que la política local está en un momento en el que no sé. No se me ocurre la definición. De espera. De espera a que pase algo. Estamos todos ya haciendo campaña, a nuestra manera. El político local no reconocerá que estamos haciendo campaña, pero que me aspen si no es cierto. Esperando a algo. A alguien. Que ocurra alguna cosa.
Querido interventor. Mociones. Santa Coloma y un debate sincero sobre un nuevo marco regulativo integral del espacio del mediodía en los centros educativos de titularidad pública. Sale a hablar un representante de la Assemblea Groga. La propuesta sale adelante. La moción. Ehm. La propuesta. La moción. Se cree usted, querido interventor, que el periodista sabe de todo. No me llega a todo. Llego a lo que llego. Ayer el Madrid puso de entrenador a Solari. Pregúnteme de eso. Arnau Rodellar iba a hablar pero habló otro. Luego iba a hablar otra vez Arnau Rodellar y volvió a no hablar. Enigmático Arnau Rodellar.
Querido interventor, como Mireia se encontraba de aquella manera pusieron las mociones del 25N, contra las violencias machistas. Quiero aquí significar la magnífica intervención de Laura Rodera, del Partido Popular, que hizo un alegato en favor de la regulación y el respeto hacia quien libremente ejerce la prostitución para luego votar todo lo contrario. Es decir, mientras la escuchabas pensabas que iba a votar la nuestra y luego resulta que se abstiene y vota a favor de la del PSC, que decía todo lo contrario. Bueno, todo no, que ya hemos dicho que copiaron, etc. Magnífico. Todos contentos.
Querido interventor. Santa Coloma insta al Gobierno español para que cese la venta de armas a Arabia Saudí. Por aquello que te dije. Aquí la moción sale adelante, porque ya dijimos que el PSC no es el PSOE. Y viva la blanca paloma. Mención especial de nuevo para el PP que dijo algo sobre Venezuela y votó en contra y por lo mismo Ciudadanos votó abstención. Intervino Jordi Armadans de Fundipau. Y era Jordi Armadans.
Querido interventor. El tiempo pasa volando y la vida es un suspiro. No tengo ni talento ni fuerzas para hacer cosas líricas. El otro día fui al Slam Poetry. No tengo yo sensibilidad para esas cosas. Pero sí la tengo para decir que todos los que salían me parecían malos. No todos. Casi todos. Algunos muy malos. Querido interventor. Una moción contra las identificaciones y agresiones de perfil étnico, al hilo de eso que pasa de que si tu color de piel no es la 'española de verdad', te piden los papeles del camión. La moción sale adelante porque el PSC después de una intervención rocambolesca y revuelta, ahora no recuerdo de quién, se abstiene. Toma tomate. Para los anales, querido interventor, que seguro que tú lo escuchaste porque para tu puesto, para ejercer bien con tu labor, necesitas estar a todo, queda el Cuerpas y Fuerzos de seguridad del regidor Zambrana, que con tanto entusiasmo y fervor quiso decir que qué era eso de pedir explicaciones a los policías que gracias a dios... que se lió.
O me lío yo.
Querido interventor. Estamos acabando ya. Una crónica más. Las oscuras golondrinas. Poesía. El bar Piscis, en el chaflán. Bajando por la pizzería, a mano derecha, yendo para el parque Europa. Fiesta Gallega. Comidas que se extienden en el tiempo. Conversaciones amenas. Ganas de caer bien. Pinchar en hueso como siempre. Piscis. Mi amiga Marina creo que era Piscis. Nuestras vidas son los ríos que van a parar al mar. Y en el mar hay peces. Y en los ríos también. Todo muy bien ligado.
Querido interventor. Una moción para la adhesión a la declaración Kids Save Lives y el impulso de la formación en reanimación cardiopulmonar. Querido interventor. La moción salió adelante. La presentaron Ciutadans y PP.
Querido interventor. Preguntas y ruegos. Qué pasa con mis cláusulas sociales que me pegué una matada aquí haciendo un trabajo y ahora veo que no... Som Gramenet. Qué pasa con la policía local. Ciudadanos.
Querido interventor. Francesc Aragón. Bienvenido a esta mi ciudad a la que quiero más que mi alma. Una ciudad con 120.000 habitantes más o menos. Con barrios. Con calles. Con plazas duras. Con el Puig Castellar. Con bares que cierran cuando empieza el fútbol. Con bares. Calles sin bares. Niños jugando a la pelota. Terrazas de invierno.
Querido Interventor. Ahora con mayúsculas otra vez que nos vamos. Le deseo unas felices fiestas y un próximo año nuevo.
Querido Interventor. Tengo un amor en la Habana y otro en Andalucía.
Querido Interventor. Santa Coloma va sola.
lunes, 29 de octubre de 2018
Brasil, Brasil...
En la cabeza ayer tenía la canción de Brasil, en la versión que salía en el White Bicycles, de Geoff Muldaur. El tópico. Brasil. Caetano Veloso, Gilberto Gil, Rita Lee, Os Mutantes, Tom Zé, Sepultura, Gal Costa. Elis Regina y Tom Jobim cantando en torno a un micro. Gente. Cantantes. Literatos. Artistas. Gente. Jair Bolsonaro. 55% de los votos, será el presidente de Brasil. Lo primero que dijo que haría es cerrar el Parlamento. Ha dicho tantas cosas tan descabelladas que no merece la pena repetirlas.
Me quedo con la que dijo en el parlamento brasileño el día que se votaba la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. Ahí, cuando dio su voto a viva voz, recordó la memoria del torturador de Dilma Roussef. En el parlamento, no en una entrevista, no en un mitin, no, en el mismo parlamento recuerda y ensalza la memoria del militar que torturó a Dilma Rousseff cuando en la dictadura fue detenida por...
Pero qué estoy contando. A usted, a nosotros esto no nos importa. Ahora nos alarmamos con el tema, dedicamos unos cuantos tweets a ponernos estupendos, nos acordamos de las canciones que nos gustan de Brasil. Tengo unas munich verdeamarillas. Dicen que los fans de Bolsonaro llevan la camiseta de la selección. Qué cosas. Ahora me da como cosa ponérmelas. Lo que digo, a nosotros esto nos importa ahora, en estos momentos. Luego, esperaremos a ver qué cosas ridículas hace Bolsonaro y nos reiremos. Y nos lo tomaremos a broma mientras posiblemente vaya hundiendo a su país en la pocilga de las políticas represivas, en el ultraliberalismo económico, en la mierda. Y nosotros aquí seguiremos esperando a que no nos pase. Riéndonos de la última idiotez de Pablo Casado. Haciendo análisis sobre cómo puede ser, pero pensando que aquí estamos seguros y confiados en que el miedo a la derecha haga que la derecha no gane. Y recordaremos que el PT de Lula no era chavismo. Pero da igual. Porque la Rahola esta mañana ya ha identificado todo con todo. Y ha dicho que los gobiernos de izquierdas son corruptos, ineptos, no sirven. Kirchner, Lula, Roussef, Maduro. La izquierda es corrupta y no vale. Mira qué desastre es Brasil. No compartimos que Bolsonaro sea así, claro, pero es que... con esa izquierda.
La izquierda.
La izquierda está bien si camina con los buenos. Si su discurso izquierdista solo vale para apuntalar que manden los mismos bajo el disfraz de 'revolucionarios'. La izquierda solo sale en la tele y en las radios si critican, si dividen, si parten. La izquierda que solo vale para ocupar puestos en Consells de la nosequé. Esa sí. Esa sale siempre. Siempre es útil. Gracias por acompañarnos en el viaje.
Brasil. No conozco nada de Brasil. Dice un reportaje de La Vanguardia que la campaña se ha hecho en los móviles, que Brasil es el país con más horas de móvil. O uno de los que más. Sospecho que nosotros somos otros. Los siguientes.
Pero a nosotros esto no nos va a pasar nunca. Nosotros no vamos a caer en el error de pensar que necesitamos a alguien que ponga orden ante tanto despiporre y tanta anarquía. No nos va a pasar nunca. Nunca nos va a pasar. Nunca nos ha pasado.
No conozco nada de Brasil. Escuchar discos de Caetano Veloso no significa nada. No me gusta la selección de Brasil, de nunca. Jugadores endiosados, inflados, un fútbol basado en la mercadotecnia, en los personajes simpáticos, risueños, felices, a los que tienes que querer porque son... y vemos como muchos de ellos hoy apoyando a Bolsonaro. No tiene nada que ver. Juninho Pernambucano, por ejemplo, criticando a los futbolistas que apoyan a la derecha.
Gruff Rhyss le hizo una canción a Ronaldinho. Con Cariño. Era muy bonita. Ronaldinho. Feliz. Ronaldinho, que venía de familia de pasta porque su padre ya fue futbolista. Ronaldinho. Neymar. Neymar cuidándose de hacer ver que es de Bolsonaro porque sabe que aquí en Europa no...
En Europa.
Elecciones de Hesse, en Alemania. Merkel se retira porque se ve superada por los acontecimientos. En Alemania avanza también algo oscuro.
La culpa de que crezca la ultraderecha no es de nadie. El fascismo se despierta cuando la única cosa a la que apelamos para solucionar nuestros problemas es la bandera. Todos juntos con la religión, la bandera, la sexualidad única, el poder, las hostias bien dadas.
Aquí lo que están faltando son hostias.
Y mientras tanto. En algún lugar lejano de la galaxia. Alguien está jugando a la política. Y lo oscuro sigue avanzando.
Me quedo con la que dijo en el parlamento brasileño el día que se votaba la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. Ahí, cuando dio su voto a viva voz, recordó la memoria del torturador de Dilma Roussef. En el parlamento, no en una entrevista, no en un mitin, no, en el mismo parlamento recuerda y ensalza la memoria del militar que torturó a Dilma Rousseff cuando en la dictadura fue detenida por...
Pero qué estoy contando. A usted, a nosotros esto no nos importa. Ahora nos alarmamos con el tema, dedicamos unos cuantos tweets a ponernos estupendos, nos acordamos de las canciones que nos gustan de Brasil. Tengo unas munich verdeamarillas. Dicen que los fans de Bolsonaro llevan la camiseta de la selección. Qué cosas. Ahora me da como cosa ponérmelas. Lo que digo, a nosotros esto nos importa ahora, en estos momentos. Luego, esperaremos a ver qué cosas ridículas hace Bolsonaro y nos reiremos. Y nos lo tomaremos a broma mientras posiblemente vaya hundiendo a su país en la pocilga de las políticas represivas, en el ultraliberalismo económico, en la mierda. Y nosotros aquí seguiremos esperando a que no nos pase. Riéndonos de la última idiotez de Pablo Casado. Haciendo análisis sobre cómo puede ser, pero pensando que aquí estamos seguros y confiados en que el miedo a la derecha haga que la derecha no gane. Y recordaremos que el PT de Lula no era chavismo. Pero da igual. Porque la Rahola esta mañana ya ha identificado todo con todo. Y ha dicho que los gobiernos de izquierdas son corruptos, ineptos, no sirven. Kirchner, Lula, Roussef, Maduro. La izquierda es corrupta y no vale. Mira qué desastre es Brasil. No compartimos que Bolsonaro sea así, claro, pero es que... con esa izquierda.
La izquierda.
La izquierda está bien si camina con los buenos. Si su discurso izquierdista solo vale para apuntalar que manden los mismos bajo el disfraz de 'revolucionarios'. La izquierda solo sale en la tele y en las radios si critican, si dividen, si parten. La izquierda que solo vale para ocupar puestos en Consells de la nosequé. Esa sí. Esa sale siempre. Siempre es útil. Gracias por acompañarnos en el viaje.
Brasil. No conozco nada de Brasil. Dice un reportaje de La Vanguardia que la campaña se ha hecho en los móviles, que Brasil es el país con más horas de móvil. O uno de los que más. Sospecho que nosotros somos otros. Los siguientes.
Pero a nosotros esto no nos va a pasar nunca. Nosotros no vamos a caer en el error de pensar que necesitamos a alguien que ponga orden ante tanto despiporre y tanta anarquía. No nos va a pasar nunca. Nunca nos va a pasar. Nunca nos ha pasado.
No conozco nada de Brasil. Escuchar discos de Caetano Veloso no significa nada. No me gusta la selección de Brasil, de nunca. Jugadores endiosados, inflados, un fútbol basado en la mercadotecnia, en los personajes simpáticos, risueños, felices, a los que tienes que querer porque son... y vemos como muchos de ellos hoy apoyando a Bolsonaro. No tiene nada que ver. Juninho Pernambucano, por ejemplo, criticando a los futbolistas que apoyan a la derecha.
Gruff Rhyss le hizo una canción a Ronaldinho. Con Cariño. Era muy bonita. Ronaldinho. Feliz. Ronaldinho, que venía de familia de pasta porque su padre ya fue futbolista. Ronaldinho. Neymar. Neymar cuidándose de hacer ver que es de Bolsonaro porque sabe que aquí en Europa no...
En Europa.
Elecciones de Hesse, en Alemania. Merkel se retira porque se ve superada por los acontecimientos. En Alemania avanza también algo oscuro.
La culpa de que crezca la ultraderecha no es de nadie. El fascismo se despierta cuando la única cosa a la que apelamos para solucionar nuestros problemas es la bandera. Todos juntos con la religión, la bandera, la sexualidad única, el poder, las hostias bien dadas.
Aquí lo que están faltando son hostias.
Y mientras tanto. En algún lugar lejano de la galaxia. Alguien está jugando a la política. Y lo oscuro sigue avanzando.
viernes, 26 de octubre de 2018
Una historia confusa
Si lo que te conté el otro día te pareció raro, lo que viene ahora te va a dejar con el culo torcido. Ocurrió muy deprisa. Ya está. Ocurrió tan deprisa que no te sé explicar lo que pasó. Fue un momento. No te diré que no nos lo esperábamos, pero cuando pasó, pasó y no te sé decir qué fue. Esperábamos algo, porque estamos acostumbrados a esperar y a que siempre tiene que suceder alguna cosa. Pero cuando ocurrió, ocurrió y pasó y nosotros no sabemos explicártelo. Hemos venido todos y nos hemos puesto así en fila delante tuyo para que no se diga que no te explicamos las cosas. Estábamos allí, pasó, ocurrió, algo. Confuso. Deprisa. No sabemos qué fue. Fue. Pasó. Hay uno o dos de estos que dicen que lo pueden explicar, pero cuando les preguntamos a ver qué, se ponen nerviosos y no les sale la voz del cuerpo. Bueno. Y mejor. Porque ahora te voy a decir otra cosa, estos dos no saben explicar nada. Y cuando se ponen a explicar las cosas, casi mejor que no abran la boca. Te voy a decir otra cosa, no sé realmente que pasó. Pero me lo puedo imaginar. Creo que es la misma historia de siempre. Es esa historia que tú sabes que siempre pasa cuando nos juntamos. No, no me mires así. Es eso que nos pasa cuando estamos todos juntos. Hay un momento en el que pasa y todos nos sentimos confundidos. Tú estás también confundido. Ha pasado algo. Algo que no sabemos explicar. Algo que ya nos ha pasado alguna vez y que nos volverá a pasar después. Las cosas son así, las cosas pasan, suceden y en tu culo se entretienen.
Es lo de siempre. No me lo tomo en serio. Te tengo delante y te tengo que impresionar con alguna historia y se me va de las manos. Trece, agárrala que me crece. Y bromas así. Bromas para confundir. Piénsalo. Estábamos allí y de repente pasó algo. Algo que es lo mismo que suele ocurrir cuando nos juntamos todos. Algo que nos pasa siempre. Algo. Hoy ya no nos acordamos. No nos queremos acordar. Los dos que saben lo que ocurre, no hablan. No quieren decir nada. No saben decir nada. Se te va la vista hacia la televisión mientras te hablo. Estoy perdiendo interés.
Te estás confundiendo. Te estás equivocando. hay muchas cosas que das por sentadas y que son discutibles. No quiero que me tomes manía. Estoy copiando las frases que están diciendo otros. Te estás confundiendo. No lo hagas. No te equivoques. Conmigo no te hagas líos. Yo estoy de tu parte. Pero cada vez que tengo que explicarte algo prefiero que no entiendas nada. Porque si lo entendieras todo perdería la magia.
Yo.
Es lo de siempre. No me lo tomo en serio. Te tengo delante y te tengo que impresionar con alguna historia y se me va de las manos. Trece, agárrala que me crece. Y bromas así. Bromas para confundir. Piénsalo. Estábamos allí y de repente pasó algo. Algo que es lo mismo que suele ocurrir cuando nos juntamos todos. Algo que nos pasa siempre. Algo. Hoy ya no nos acordamos. No nos queremos acordar. Los dos que saben lo que ocurre, no hablan. No quieren decir nada. No saben decir nada. Se te va la vista hacia la televisión mientras te hablo. Estoy perdiendo interés.
Te estás confundiendo. Te estás equivocando. hay muchas cosas que das por sentadas y que son discutibles. No quiero que me tomes manía. Estoy copiando las frases que están diciendo otros. Te estás confundiendo. No lo hagas. No te equivoques. Conmigo no te hagas líos. Yo estoy de tu parte. Pero cada vez que tengo que explicarte algo prefiero que no entiendas nada. Porque si lo entendieras todo perdería la magia.
Yo.
jueves, 25 de octubre de 2018
La Monja - Corin Hardy
La clásica película de no vayas, no entres en ese pasillo, cómo se te ocurre entrar en ese pasadizo oscuro con esa puerta al final que sabes que no tiene nada bueno detrás, corre y huye, no le hagas caso cuando te diga ve y busca a la madre superiora, no te gires cuando escuches la voz. La clásica película. La película se llama La Monja y es parte de una serie de películas, la precuela creo entender, de la serie llamada The Conjuring, o Expediente o Informe Warren. No he visto ninguna de esas películas y ver La Monja tiene que ver más con que los domingos por la tarde los carga el diablo que con otra cosa. Mira, los carga el diablo. Buena frase para un subtítulo.
Bueno. Es la típica película de miedo que dicen que es la película de miedo que más miedo da de todas las películas de miedo. La Maquinista, poca gente en el cine, palomitas, los trailers del comienzo. La Monja empieza recordándote películas anteriores para ponerte un poco en situación y entramos en el meollo del tema. En un convento en Rumanía...
Alto.
En Rumanía.
Claro.
En Rumanía. Drácula. La salita con la cruz. Claro. Rumanía. Drácula.
En un convento en Rumanía una monjita se suicida después de que la madre superiora entre en una sala donde ya sabes que no tienes que entrar. La figura de una monja viene detrás de ella. El Vaticano envía a un sacerdote y a una chica que no ha hecho los votos pero que va a ser monja. A investigar. Al parecer un chavalote de la zona encontró el cuerpo de la monja. El chavalote es francés. No. Es francocanadiense. En Rumanía. Que vino a buscar oro.
Claro.
En Rumanía.
Y entonces es todo es eso que te estoy diciendo. No salgas de la habitación y sales. No salgas a fuera y sales. No vayas a donde las tumbas y vas. No te metas en ese agujero y te metes. No esto y tal. Y así toda la película en un marasmo de cosas que no tienes que hacer y de planos con el esquema siguiente. Estás caminando por un pasillo. Miras hacia un lado, una habitación. Cuando la cámara vuelve a mirar detrás tuyo, zas. La Monja.
En Rumanía.
Con el crucifico en la salita como en la película la otra. Con la cruz que se parte.
Con la puerta del diablo.
Con un pub irlandés que se llama The Black Bear en la Rumanía de los años 50.
Pero ojo. Todo esto es efectivo. Es decir. No entres ahí. No bajes esa escalera. No entres por ese pasadizo porque...
Efectivamente.
Es eso.
Bueno. Es la típica película de miedo que dicen que es la película de miedo que más miedo da de todas las películas de miedo. La Maquinista, poca gente en el cine, palomitas, los trailers del comienzo. La Monja empieza recordándote películas anteriores para ponerte un poco en situación y entramos en el meollo del tema. En un convento en Rumanía...
Alto.
En Rumanía.
Claro.
En Rumanía. Drácula. La salita con la cruz. Claro. Rumanía. Drácula.
En un convento en Rumanía una monjita se suicida después de que la madre superiora entre en una sala donde ya sabes que no tienes que entrar. La figura de una monja viene detrás de ella. El Vaticano envía a un sacerdote y a una chica que no ha hecho los votos pero que va a ser monja. A investigar. Al parecer un chavalote de la zona encontró el cuerpo de la monja. El chavalote es francés. No. Es francocanadiense. En Rumanía. Que vino a buscar oro.
Claro.
En Rumanía.
Y entonces es todo es eso que te estoy diciendo. No salgas de la habitación y sales. No salgas a fuera y sales. No vayas a donde las tumbas y vas. No te metas en ese agujero y te metes. No esto y tal. Y así toda la película en un marasmo de cosas que no tienes que hacer y de planos con el esquema siguiente. Estás caminando por un pasillo. Miras hacia un lado, una habitación. Cuando la cámara vuelve a mirar detrás tuyo, zas. La Monja.
En Rumanía.
Con el crucifico en la salita como en la película la otra. Con la cruz que se parte.
Con la puerta del diablo.
Con un pub irlandés que se llama The Black Bear en la Rumanía de los años 50.
Pero ojo. Todo esto es efectivo. Es decir. No entres ahí. No bajes esa escalera. No entres por ese pasadizo porque...
Efectivamente.
Es eso.
Las tres patas del estado de derecho
Están clavadas dos cruces en el Monte del Olvido. Canciones que nos sabemos todos. Letras que compositores mágicos nos metieron en nuestras pequeñas cabezas de chorlito para que no las olvidásemos nunca. La fiesta de la democracia. La magia de la radio. No hay magia en Nueva York. Buenas noches, bienvenidos, hijos del rock and roll. Estamos aquí para irnos. Nos hemos dotado de los órganos pertinentes para salir de esta situación. Todos los caminos llevan a Roma. Más vale pájaro en mano que ciento volando. No me caigo bien, me caigo mal. Somos asiduos, pertinaces, usuarios de las frases que todo el mundo conoce. Al menos no somos como los ingleses o los americanos que no saben decir nada sin el 'es como'. Es como qué. Como comiendo. Eso es como todo. Quizás eso lo resume todo. Quizás merece la pena hacer un texto, de nuevo, repetido, sobre la importancia de resumirlo absolutamente todo en el 'eso es como todo'. Las tres patas para un banco. Vaya tres patas para un banco. Tres patas. Tres cruces. Una vindicación de lo conocido. Una puesta al día de lo que ya sabemos. Volver a lo tradicional. Los discos de la Credence. Toca alguna que nos sepamos todos. Vamos a cantar canciones que nos sabemos todos y así todos podemos participar. Lo siento, me tengo que ir, ando muy liado. Es una lástima. Te esperamos si quieres. Voy en coche. No te preocupes. Ahora te puedes marchar. El estado de derecho se rige por principios fuertes, asentados en la tradición de la ley y el respeto por las minorías, por las mayorías elegidas democráticamente, democráticamente. La democracia. La república. Una república de hombres y mujeres justos y dignos. La república se construye a partir de consensos. Los hombres y mujeres. Deberías darte cuenta de cómo son las cosas. Nunca te das cuenta de nada. Canciones que tu madre puede conocer. Vamos a cantar. Quita esa canción triste y siéntete mejor. Aprende inglés con The Beatles. Quise, hace años, aprender alemán, asistir a clases de alemán, porque me gustaba mucho Neu! y Kraftwerk. Neu! ni siquiera cantaban en alemán o en inglés. No cantaban. Decisiones acertadas. Decisiones sopesadas en el seno de una familia del norte de Wisconsin. Arkansas. Kansas. Kansas y Arkansas. Todas las frases épicas. Braveheart haciendo arengas épicas durante toda la película. Los trailers de las películas bélicas. Las previas, los montajes radiofónicos de la cadena ser antes de cada partido. La guerra. La guerra eterna. La revolución permanente. Estar todo el día pensando en acometer actos revolucionarios. Iba a poner verdaderamente revolucionarios, pero quién soy yo para calificar o no un acto como revolucionario. Tocar el banjo en un porche con una brizna de hierba en la boca. Imágenes que todos reconocemos. Que nos son familiares. Hay algo de mí que se perdió en aquella noche, mientras el río Zambeze seguía su curso. Somos todos iguales ante la ley. Siempre ha habido ricos y pobres. Me toca las pelotas sobremanera. Llego allí, me siento, cuando me toca irme me voy y así todos los días. Voy a perder la cabeza por tu amor. Solo tú. Ojalá estuvieras aquí. Aprenda inglés con Pink Floyd. Deberíamos aprender a querernos más a nosotros mismos. A escuchar nuestra voz interior. A saber controlar nuestro cuerpo. A amar. A amar. Todas las as juntas. A amar. Abú Bakr. Gadafi arrastrado por el suelo. La caída del Imperio Romano. El paso del Serengueti. Y ahora, puedes hablar tú si quieres.
martes, 23 de octubre de 2018
Carrer de Santa Rosa. Calle de pocas palabras.
Hay calles y hay rincones y hay de todo. En el mundo hay de todo. En Santa Coloma todavía quedan calles como la de Santa Rosa. La calle de Santa Rosa no está en el barrio de Santa Rosa. Como la calle Safaretjos no está en el barrio de Safaretjos. Las cosas no están donde tienen que estar. No hay orden. No hay progreso. Si algo como esto sucede es porque cualquier cosa es posible y Santa Coloma es esa ciudad en la que las cosas inverosímiles suceden y se convierten en normales. No quieran ahora que enumere. La calle Santa Rosa es una calle que se encuentra en el Barrio del Riu Nord, una calle escondida, de esas calles que quedan todavía con el bordillo alto, con el asfalto irregular, una calle que todavía no ha disfrutado de lo que tanto estábamos esperando en otros puntos de la ciudad pero que buen seguro le llegará el turno: la mano de asfalto. Esa mano de asfalto que ha ido cubriendo diversos focos de bacheado de nuestra ciudad, tal y como ocurrió la semana pasada. Una mano de asfalto a la que, como si yo fuera un experto, le auguro un futuro breve haciendo honor al adagio que reza 'eso está levantado otra vez en dos días'. Pero dejemos a los ingenieros y urbanistas hacer sus cosas y nosotros dediquémonos al pintoresquismo, al apunte, al fresco monumental, a escribir de todo y de nada. A no decir nada. A hablar de la Calle Santa Rosa.
Una calle que, contrariamente a lo que indica el sentido del tráfico, de desahogo de la Avinguda Francesc Macià para redirigir coches hacia la Sant Joaquim, un tráfico que va en dirección al río, el habitual pasajero (yo mismo, por ejemplo) siempre recorre en sentido ascendente. Una calle que quizás comienza más abajo. En los juzgados. Una calle que muere en los juzgados que nacen en el parque, en la plaza. Una calle que, a qué negarlo, no tiene personalidad propia. Una calle que es la que está al lado del parque. Una calle estrecha. Una calle sin comercios. Una calle con cosas inéditas en nuestra ciudad, como una fábrica, una empresa. Una calle con una tienda de artículos eróticos. Una calle con casas bajas y un banco. Una calle con una librería y una peluquería. Una calle sin nada.
La calle Santa Rosa nace, y perdón por ir empezando el texto cada dos por tres, pero tengo en la cabeza el ruido de las chanclas al caminar por la calle. Ese sonido de las chanclas arrastrándose. Y es un sonido turbador. El sonido de las chanclas de dos chicas caminando arrastrando los pies, con chanclas y chandal. Y es un sonido que me llega antes de caminar por esta calle. Pasos cansados. Pasos que se arrastran. Caminar que no quiere llegar y que no quiere volver.
La calle Santa Rosa nace cuando uno da la espalda a los juzgados. Juzgados que servidor solo ha visitado para temas relacionados con 'dar apoyo a'. Bien agredidos por los fascistas de Plataforma per Catalunya, bien por temas de desahucios, bien por temas de movilizaciones feministas o compañeros o compañeras que han tenido que acudir por sus cosas de ellos y ellas. Sigamos hacia delante. Estamos en la intersección con la calle Baró. Calle que corta una calle, que corta un parque que sigue hacia delante hacia qué lugar... no es nuestro problema ahora mismo.
Seguimos encarados hacia arriba, la calle es corta y enseguida vemos el final. A nuestra derecha, la plaza Baró. Una plaza Baró que quizás también va necesitando un arreglillo, un algo, un cambiar al menos las baldosas aquellas estriadas de hace tantos y tantos años. Plaza Baró, Plaza José Berruezo. Plaza con dos nombres. El popular y el oficioso. Ir a hacer el chorra a la plaza Baró. A hacer como que éramos ya entonces algo que no éramos. Algo que consistía en ir allí, sentarnos en un banco, nada. La Plaza Baró. Gente jugando a la pelota. Habaneras en las fiestas del Río Norte. La Plaza Baró. No sé porqué pero siempre pienso que lo que le pasó al O. fue en la acera de la calle, la otra, la calle Major. Nunca en esta acera. Porque en esta acera... quién. No sé dónde le pasó. Pero le pasó. Yo he ido a coger hojas de morera en la Plaza Baró. Plaza José Berruezo. Yo paso por la plaza Baró para ir al Mercadona. Yo paso por la Plaza Baró nunca. Bocadillo de bacon queso en las fiestas. Alguna cerveza. Nada. Sigamos adelante.
Ya no está.
La Fabriketa. Yo he ido a la Fabriketa, no sé, unas cuantas veces. Igual solo fui una vez. Una fiesta, o un concierto. No recuerdo. El suelo estaba mojado. Muy mojado. Había una pelota como de espuma. La pelota estaba chorreando, nos la íbamos pasando unos a otros. Nos pusimos pingando. Pero no era ese el plan. No sé cuál fue el plan. Una fiesta o un concierto. No recuerdo. Se hacían cosas en la Fabriketa pero a mí ya me parecía que se me había pasado el tiempo de la Fabriketa. Frente a la Fabriketa estaba el Ateneu Popular Júlia Romera. Aún está puesto el cartel, aunque ya no están allí. De la Fabriketa ya no queda nada. Un solar. Casitas bajas a su alrededor. Pisos.
Al Ateneu fui también muy pocas veces. Puede que fuera solo una. Una charla que dio el PCPC, no recuerdo el motivo. Fui. Creo que llevaba alguna chapita. No me acuerdo de qué iba. Ni la chapita ni la charla. Me fui. No sé si me tomé algo esperando a que empezara. Una cerveza. Persianas bajadas. El Condis, persiana bajada. Cerrado. No sé si se entró alguna vez por allí.
Un desto de reformas de fachadas. Antes estaba en un chaflán, el de la Calle SAnt Joaquim. El señor aquel viendo la tele. Siempre. Ahora no sé si está en el otro chaflán, donde trasladaron la sede del desto. Casitas bajas. No sé cuántas están habitadas.
El otro día, caminando por la calle, una señora se cayó del bordillo, en esa esquina. Se metió un buen tortón. Se hizo sangre en la nariz. Coches parados. Gente atendiéndola. No le pasaba nada, decía. Llamaron a un ambulancia.
Una fábrica. Caminas por la calle mil veces y no sabes nada. Vas caminando y ves una nave, un edificio, grande, no sabes si está ocupado, desértico, tiene actividad, funciona. Qué hay. No conoces nada de tu ciudad. Cuatro cosas, cuatro tópicos que vas alargando en el tiempo. Cuatro calles. Son las calles más cercanas, las más próximas a tu casa, y ni siquiera eso conoces. Una fábrica, una empresa, qué hay. Qué es. Se llama Laboratorios Interpharma. Jamás pensaste. Pasaste por allí mil veces y nunca miraste.
En la acera de enfrente, Tuppersex. Nunca he entrado en esa tienda. La gente la mira al pasar. Es curioso, una tienda de artículos eróticos, en una calle tan poco concurrida. Santa Rosa. Nada concurrida. Tuppersex. La responsable creo que escribía artículos. Lencería en el escaparate. Seguimos avanzando.
Y casi llegamos al final, porque es una calle que es corta. Y tiene ya a la vista la Papiros, la parte de la Papiros que da a esta calle, aunque la entrada principal la tenía en la Francesc Macià. Y hace L. O hacía L. No sé si sigue haciendo L. Pone Papiros ahí también. A su lado, la peluquería Jordi. Y a su lado la farmacia que ya pertenece a la Francesc Macià. Y los conos o pivotes puestos para que no haya coches para que los coches puedan tomar la curva sin hacer maniobras. Y cuando hay un coche aparcado no se puede. Pero hay pivotes. Y ya hemos llegado. Y se ha hecho corto. Porque es una calle que es corta. Y tiene los bordillos altos y las baldosas antiguas. Y las casas bajas y no tiene tiendas. Y no tiene un bar. Un bar. Del que contar anécdotas. Un bar. Con su cerveza y gente mirando la tele a las once de la noche. Un bar al que nunca has entrado.
Y en la acera de enfrente la Caixa, que pertenece a la Francesc Macià.
Y tú perteneces a la Francesc Macià.
No. Es broma.
Una calle que, contrariamente a lo que indica el sentido del tráfico, de desahogo de la Avinguda Francesc Macià para redirigir coches hacia la Sant Joaquim, un tráfico que va en dirección al río, el habitual pasajero (yo mismo, por ejemplo) siempre recorre en sentido ascendente. Una calle que quizás comienza más abajo. En los juzgados. Una calle que muere en los juzgados que nacen en el parque, en la plaza. Una calle que, a qué negarlo, no tiene personalidad propia. Una calle que es la que está al lado del parque. Una calle estrecha. Una calle sin comercios. Una calle con cosas inéditas en nuestra ciudad, como una fábrica, una empresa. Una calle con una tienda de artículos eróticos. Una calle con casas bajas y un banco. Una calle con una librería y una peluquería. Una calle sin nada.
La calle Santa Rosa nace, y perdón por ir empezando el texto cada dos por tres, pero tengo en la cabeza el ruido de las chanclas al caminar por la calle. Ese sonido de las chanclas arrastrándose. Y es un sonido turbador. El sonido de las chanclas de dos chicas caminando arrastrando los pies, con chanclas y chandal. Y es un sonido que me llega antes de caminar por esta calle. Pasos cansados. Pasos que se arrastran. Caminar que no quiere llegar y que no quiere volver.
La calle Santa Rosa nace cuando uno da la espalda a los juzgados. Juzgados que servidor solo ha visitado para temas relacionados con 'dar apoyo a'. Bien agredidos por los fascistas de Plataforma per Catalunya, bien por temas de desahucios, bien por temas de movilizaciones feministas o compañeros o compañeras que han tenido que acudir por sus cosas de ellos y ellas. Sigamos hacia delante. Estamos en la intersección con la calle Baró. Calle que corta una calle, que corta un parque que sigue hacia delante hacia qué lugar... no es nuestro problema ahora mismo.
Seguimos encarados hacia arriba, la calle es corta y enseguida vemos el final. A nuestra derecha, la plaza Baró. Una plaza Baró que quizás también va necesitando un arreglillo, un algo, un cambiar al menos las baldosas aquellas estriadas de hace tantos y tantos años. Plaza Baró, Plaza José Berruezo. Plaza con dos nombres. El popular y el oficioso. Ir a hacer el chorra a la plaza Baró. A hacer como que éramos ya entonces algo que no éramos. Algo que consistía en ir allí, sentarnos en un banco, nada. La Plaza Baró. Gente jugando a la pelota. Habaneras en las fiestas del Río Norte. La Plaza Baró. No sé porqué pero siempre pienso que lo que le pasó al O. fue en la acera de la calle, la otra, la calle Major. Nunca en esta acera. Porque en esta acera... quién. No sé dónde le pasó. Pero le pasó. Yo he ido a coger hojas de morera en la Plaza Baró. Plaza José Berruezo. Yo paso por la plaza Baró para ir al Mercadona. Yo paso por la Plaza Baró nunca. Bocadillo de bacon queso en las fiestas. Alguna cerveza. Nada. Sigamos adelante.
Ya no está.
La Fabriketa. Yo he ido a la Fabriketa, no sé, unas cuantas veces. Igual solo fui una vez. Una fiesta, o un concierto. No recuerdo. El suelo estaba mojado. Muy mojado. Había una pelota como de espuma. La pelota estaba chorreando, nos la íbamos pasando unos a otros. Nos pusimos pingando. Pero no era ese el plan. No sé cuál fue el plan. Una fiesta o un concierto. No recuerdo. Se hacían cosas en la Fabriketa pero a mí ya me parecía que se me había pasado el tiempo de la Fabriketa. Frente a la Fabriketa estaba el Ateneu Popular Júlia Romera. Aún está puesto el cartel, aunque ya no están allí. De la Fabriketa ya no queda nada. Un solar. Casitas bajas a su alrededor. Pisos.
Al Ateneu fui también muy pocas veces. Puede que fuera solo una. Una charla que dio el PCPC, no recuerdo el motivo. Fui. Creo que llevaba alguna chapita. No me acuerdo de qué iba. Ni la chapita ni la charla. Me fui. No sé si me tomé algo esperando a que empezara. Una cerveza. Persianas bajadas. El Condis, persiana bajada. Cerrado. No sé si se entró alguna vez por allí.
Un desto de reformas de fachadas. Antes estaba en un chaflán, el de la Calle SAnt Joaquim. El señor aquel viendo la tele. Siempre. Ahora no sé si está en el otro chaflán, donde trasladaron la sede del desto. Casitas bajas. No sé cuántas están habitadas.
El otro día, caminando por la calle, una señora se cayó del bordillo, en esa esquina. Se metió un buen tortón. Se hizo sangre en la nariz. Coches parados. Gente atendiéndola. No le pasaba nada, decía. Llamaron a un ambulancia.
Una fábrica. Caminas por la calle mil veces y no sabes nada. Vas caminando y ves una nave, un edificio, grande, no sabes si está ocupado, desértico, tiene actividad, funciona. Qué hay. No conoces nada de tu ciudad. Cuatro cosas, cuatro tópicos que vas alargando en el tiempo. Cuatro calles. Son las calles más cercanas, las más próximas a tu casa, y ni siquiera eso conoces. Una fábrica, una empresa, qué hay. Qué es. Se llama Laboratorios Interpharma. Jamás pensaste. Pasaste por allí mil veces y nunca miraste.
En la acera de enfrente, Tuppersex. Nunca he entrado en esa tienda. La gente la mira al pasar. Es curioso, una tienda de artículos eróticos, en una calle tan poco concurrida. Santa Rosa. Nada concurrida. Tuppersex. La responsable creo que escribía artículos. Lencería en el escaparate. Seguimos avanzando.
Y casi llegamos al final, porque es una calle que es corta. Y tiene ya a la vista la Papiros, la parte de la Papiros que da a esta calle, aunque la entrada principal la tenía en la Francesc Macià. Y hace L. O hacía L. No sé si sigue haciendo L. Pone Papiros ahí también. A su lado, la peluquería Jordi. Y a su lado la farmacia que ya pertenece a la Francesc Macià. Y los conos o pivotes puestos para que no haya coches para que los coches puedan tomar la curva sin hacer maniobras. Y cuando hay un coche aparcado no se puede. Pero hay pivotes. Y ya hemos llegado. Y se ha hecho corto. Porque es una calle que es corta. Y tiene los bordillos altos y las baldosas antiguas. Y las casas bajas y no tiene tiendas. Y no tiene un bar. Un bar. Del que contar anécdotas. Un bar. Con su cerveza y gente mirando la tele a las once de la noche. Un bar al que nunca has entrado.
Y en la acera de enfrente la Caixa, que pertenece a la Francesc Macià.
Y tú perteneces a la Francesc Macià.
No. Es broma.
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