viernes, 30 de septiembre de 2022

Crónica del #PleGramenet de septiembre. Santa Coloma para principiantes.


Seguramente muchos en esta sala escuchen por primera vez el nombre de... Es posible que, hasta tiempo muy reciente, muchos colomenses ni siquiera supieran que vivían en Santa Coloma. Posiblemente, muchos o quizás todos los colomenses necesiten repasar su propia historia de la mano de algún regidor que, de manera completamente desinteresada, le facilitará un compendio de hechos y personajes históricos de nuestra ciudad que usted, lamentablemente, no ha llegado a conocer, también posiblemente porque una oscura conjunción de inutilidades ha propiciado que usted no conozca a tal o cual persona. Es posible que muchos hayan empezado a conocer la historia de su propia localidad y eso es magnífico. Porque muy posiblemente, el conjunto de personas que estaban en el Pleno Municipal de Santa Coloma hayan venido a Santa Coloma por primera vez, que sean colomenses con una venda en los ojos. Es posible que, por primera vez escuchasen nombres, lugares, es posible que tengamos que repasar nuestra memoria, es posible que alguien necesite reescribir la memoria para que su propia memoria salga a flote, resplandezca y tenga esplendor. Es posible que estemos reescribiendo la memoria de nuestra ciudad. No escribe la historia quien tiene el poder, sino quien sabe escribir. Esto nos lo dijo hace poco una de esas personas de la ciudad que posiblemente ustedes no conozcan y si no lo conocen será porque esa voz providencial no se lo ha presentado a usted, pero no duden que lo intentará. Porque es una misión, que los colomenses sepamos que estamos en Santa Coloma, en una Santa Coloma que nosotros, que no somos de aquí o que hemos vivido despistados, no hemos tenido la oportunidad. Y todo eso hay que agradecérselo a quien hay que agradecérselo. Nuestra historia empieza en 2019 y nos la contarán desde esa perspectiva. Lo de antes, conjunto vacío. Una nueva historia. Un nuevo comienzo. 

Pleno municipal de septiembre, el regreso. Regreso y comienzo de la cuenta atrás hasta las elecciones municipales. Campaña electoral. Soterrada o a cielo abierto. Propuestas, fichajes, listas, candidatos o candidatas que asoman, gente que aparece en el pleno a la que hace tiempo que no veíamos, quizás también para aprender algo más sobre la historia de Santa Coloma, sobre su propia historia, oculta y ahora luminosa. Santa Coloma para principiantes. Se nota la ilusión desbordante en el Equipo de Gobierno por un nuevo ciclo que se presenta apasionante. Se nota una brillantez, una luminosidad, una suerte de impulso irrefrenable por contagiar a la ciudad un vigor y una alergia. Perdón, alegría. Y así un poco con todo. Las cosas más o menos van como tienen que ir y con esa certeza de que no van a cambiar porque si cambian, ay, si cambian. Si cambian. Un pleno municipal en el que se aprobaron mociones, se dijeron cosas. Cosas sobre Santa Coloma y sobre lo buenas que son las instituciones para con Santa Coloma, instituciones que han hecho de Santa Coloma lo que ya tu sabes, yo que sé. 

Y yo que sé así en general. Digo que hubo mociones pero solo presentamos mociones nosotros y ERC. Nosotros somos Comuns, por si no te habías dado cuenta todavía. Grupo Municipal En Comú Podem Santa Coloma. Cuatro mil y pico votos en las anteriores. Rechaza imitaciones. O quédatelas para ti. 

jueves, 29 de septiembre de 2022

The Brian Jonestown Massacre en la Sala Apolo. Lisérgico y discontinuo.


 Con esa foto podría ser cualquier cosa. Pero son The Brian Jonestown Massacre. Y ayer dieron un concierto en Barcelona digno de su nombre. Digno de una manera de entender la música basado en crear un clima, un ritmo, una cadencia, y no perderla. Decir que conocí dos canciones de The Brian Jonestow Massacre en todo el concierto. Una, Anemone, que es como un totem de la banda. Una canción que aparece en el primer disco de la banda, el raro shoegaze Methodrone y que aparece en el siguiente disco de la banda, Their satanic majesties' second request. Que parecen la misma canción pero no lo son, porque en la primera canta una chica y en la segunda canta el Anton Newcombe. Anton Newcombe es un músico especial. No hace falta ver el documental DiG para saberlo, o mejor sí, vean el documental para saberlo. es un músico con la autoestima alta y con un sentido de la perfección muy particular. La música se hace como la hace él. Y la banda, fluctuante, está para acompañarle en su cruzada musical. La otra canción que tocó es Nevertheless, que no es de las que más me gustan porque hay canciones de esta banda que me gustan muchísimo más. Conocía dos canciones, porque los discos que me gustan se paran en el 2003, con el And This is our Music. Creo que el We are the Radio ya es posterior, el ep. Ahí fue cuando los conocí, cuando en Radio 3 pusieron Never been Attached to a woman, beast or a child y dije pero esta barbaridad qué es. 

El concierto de ayer fue lisérgico porque todas las canciones orbitaban en torno a un ritmo, una cadencia, lisérgica, parecida a la de Anemone. El rasgueo de la guitarra, que marcaba el ritmo y las demás guitarras revoloteaban alrededor y la batería caminaba tranquilamente por allí, marcando el paso. Todo sonaba genial. Al final del concierto hubo alguna canción en la que el teclado se marcaba unas ruedas también atmosféricas y lisérgicas que te invitaban a evadirte un poco de todo. Una hora y algo de evasión en una sala Apolo llena de gente, con personas que parecían recién escapadas de la portada del Village Green de los Kinks. Gente con camisetas de los Brian Joneestown bastantes y como siempre, un provocador, o no, con la camiseta de los The Dandy Warhols. 

El pobre Anton no puede hacer un concierto seguido. Canción pausa y canción. No. Canción, pausa larga mientras cambio la guitarra, afino, encuentro el ritmo, el tono, os lo marco a todos, os controlo, y para delante. Eso es un tiempo a veces precioso que pone en peligro todo el clima que se consigue con la música. Pero así es él. Capaz de lo más así y de lo más etéreo. Mola mucho. Y con el Joel Gion como siempre con su pandereta delante sin rechistar aguantando el tipo. Artista. 

Y ya está. A seguir acordándote de vez en cuando de The Brian Jonestown Massacre y a caer en sus redes. Take it from the Man! 

martes, 27 de septiembre de 2022

Good Bye Tanis


Avería es lo que compartíamos los y las que éramos asiduos a las Tannines. Las Tanis. Peña taninera. Resulta un poco absurdo hacer un tercer texto, creo, sobre las Tanis, pero ahora que es real, que ya es cierto, que no podremos pasarnos por las Tanis a ver qué, que ya no estará abierto, que no estará abierto no porque ese día no se abra sino porque no se abrirá jamás nunca, pues qué menos que valorar, al menos nosotros, y nosotras, la parroquia de la avería, que nos quedamos sin un lugar especial. No será especial por muchas cosas, al fin y al cabo es un bar, un bar donde solo ponen vinos catalanes y cerveza. Pero algo tiene que tener. Siendo así. Una de las cosas que más nos ha llamado la atención a la Estefi y a mí, bueno, no lo he hablado con la Estefi así que diré que solo a mí, es que un buen número de gente que entrevistamos para un futuro documental sobre las Tanis nos hablaban de este local como un refugio. Un lugar en el que sentirse cómodo, seguro. Especialmente cómoda, segura. Un espacio en el que todos y todas tenemos la misma avería. Una avería ilocalizable por los radares y por las maquinitas esas que le pasan a los coches para ver qué falla. Es una avería que quizás tenga que ver con una manera de ver la cosa, las cosas, por la que lo importante es participar, estar, la simple y complicada a la vez sensación de que necesitamos compartir. Compartir con los colegas, o también compartir la propia soledad. Compartir la alegría o el día en el que no quieres ver a nadie y te vas a las Tanis y allí, en tu barra, en tu rincón, pasas el rato. Igual hasta se te pasa. Tampoco es necesario. 

Son cosas que ya están dichas en otros textos. En otros textos sobre los aniversarios de las Tanis, en cumpleaños de las Tanis, el día que nos enteramos que ya era inevitable lo de las Tanis, los días que llevamos pensando qué vamos a hacer sin las Tanis. Somos ya todos personas de edad, de edades en las que lo más normal sería estar en casa, ocupándonos de nuestra vida, de nuestras familias, de la responsabilidad, de lo que toca. Y sin embargo, hay una avería que nos impulsa, como la canción aquella de La Fuerza de los Kokoshca, algo que nos impulsa a salir, a quedar, a estar un rato con gente con la que compartes mucho o poco o a veces o ninguna de las tres. Gente a la que saludas y gente a la que no hace falta saludar. Qué vamos a hacer a partir de ahora. Qué necesidad tenemos de encontrar un espacio donde prolongar el día, donde prolongar algo que nos haga sentir que la vida es algo más que ir a trabajar, trabajar, estar trabajando, Yo que sé. Se nos ha acabado y ahora tocará replantear muchas cosas. 

Y ahora tocaría agradecer a la gente que ha gestionado o que ha estado detrás de la barra de las Tanis el haber creado el ambiente, el microclima necesario para que allí conviviera gente tan distinta, tan diferente, tan llegada de diferentes puntos de las vidas de cada uno y allí haya encontrado un espacio para tomarse algo, comentar el día, planear la nada, asaltar los hielos, establecer contacto con la realidad, con la anormalidad que supone que todavía necesitemos un lugar donde encontrarnos y no quedarnos en nuestra casa que es lo que deberíamos hacer. Esta idea se me repite mucho. Ya nos toca quedarnos en nuestra casa. Este puede ser el fin de una época. Esa época que hemos prolongado durante quizás ya demasiado tiempo y que nos empeñamos en obviar. Es hora de asumir. Asumir la derrota y que nada de esto volverá. Asumir que esto ha sido un paréntesis, o una coda mejor dicho, de algo que ya está visto para sentencia. Adiós, vida de risas, de gente, como dice la canción de Loki de Arnaldo Baptista, todos juntos reunidos y una persona sola. Gracias por eso a la Cristi por haber creado de manera absolutamente natural un espacio de confort para tanta gente, sobre todo para mucha gente, muchas chicas, muchas mujeres, que han tenido en las Tanis un refugio, su espacio. Gracias a la Rosi por estar ahí recluida en el cuartito de las comidas, proporcionando algo que uno no sabe que es, pero que solo la Rosi lo tiene. Y la Lidia lo tiene. Y todas las camareras y camareros que han pasado lo tienen. 

Lo que no sabemos es qué vamos a tener nosotros. Las Tanis ya no están y ya no podremos controlar desde la Sant Carles qué es lo que pasa en el mundo. Ya no tendremos el mirador, no podremos asomarnos a la vida desde esa esquinita, desde el quicio de la puerta. Santa Coloma pierde un espacio fundamental para mucha gente, más de lo que dicen las cifras oficiales. Santa Coloma no se podía permitir el lujo de perder un rincón así y lo ha hecho. Como tantas cosas. Qué será de nosotros. Y de nosotras. Y de vosotras. 

Ya no podremos reclamar la tapa de fuet que falta. 
Esa tapa de fuet. 

Adiós. 

PD: mientras escribo esto, últimas líneas, el youtube me propone a Paloma San Basilio cantando La fiesta terminó. Los logaritmos lo saben. 


lunes, 26 de septiembre de 2022

Un análisis italiano


El otro día, un compañero me dijo que en el artículo anterior había planteado muchas preguntas pero que deberíamos preguntarnos también qué nos habíamos dejado nosotros por el camino. ¿Cómo hemos llegado a esto? Al parecer si se hubieran puesto de acuerdo los del Partido Democrático y los del Movimiento 5 Estrellas, hoy estaríamos hablando de otra cosa. Igual no nos habíamos dejado mucho por el camino. Igual hubiera dado lo mismo y lo que estamos haciendo es engordar para el matadero. Los medios de comunicación, la propiedad de los medios de comunicación, estamos manipulados por los medios, los medios convencen a la gente, los medios de comunicación blanquean el fascismo, la televisión nos mete el fascismo sin que nos demos cuenta, todo está diseñado para que al final ganen los malos. Siempre. Esa sensación de inevitabilidad. El otro día escuchaba a Noam Chomsky contarme un cuento que ya me sé, un cuento que ya nos sabemos todos y que acaba mal, un cuento que empieza con Reagan y la Thatcher y que sigue por los ochenta y por el abandono de la socialdemocracia y toda esa serie de circunstancias que nos llevan a que ahora mismo ya no haya alternativa. Ese cuento ya nos lo sabemos, Chomsky, esa historia de la maldad ya la tenemos descontada. Lo que quiero que alguien me explique es qué tendría que hacer una propuesta de izquierda para combatir el desánimo, la frustración, el rollo reaccionario, sin que nos salieran los risitas de turno a decir que si somos muy intelectuales, que si solo hay profesores, que si falta gente que huela a oveja, que si se ha perdido la conciencia de clase, que si se ha perdido... si ya vamos diciendo que estamos perdiendo algo... no veo a nadie del otro bando decir que pierde nada. Se adaptan, mutan, cambian el lenguaje, cambian los modos, pero el fondo sigue siendo el mismo. Mientras que el fondo siga siendo el mismo, lo demás debería ser intrascendente. Ya no estamos en la época de la filigrana, del matiz, del quinto volumen en el que discuto las tesis de nosequién. A la mierda. A partir de ahora toca decir que estamos en un bando o estamos en el otro. Y el nuestro debería quedar claro qué cosas defiende. Y no vale escudarse en los medios, los miedos, la estructura, la inevitabilidad, el complot, las cloacas, todo el mundo es gilipollas menos yo, todo el mundo se deja engañar menos yo, etc. No sé. Qué vale. Ahí lo tenemos ya. El planteamiento no ha cambiado desde el jueves. El enemigo está dentro. Ahora gobernando con mayoría del partido más chungo posible la tercera economía europea. Ahora qué. Ahora cómo se combate eso. Ahora ya no vale ir a las plazas a armar jaleo. Ya no. O sí. Porque hay millones de personas que prefieren eso a otra cosa y no vamos a darles de hostias. O sí. Quizás podríamos empezar por hacer políticas progresistas, no gobernar con quien comparte el tufillo a extrema derecha, no intentar hacer componendas con quien ya está claro que prefiere un sistema con la libertad a su manera que con derechos sociales, no pensar que los derechos sociales son algo imposible, no buscar la cara amable que gane votos al centro, no buscar la cara blanca que no moleste, porque ellos molestan y se hacen molestos y míralos. La culpa es de la izquierda, joder, la culpa es nuestra, claro que sí, qué mejor manera de plantear el tema que echándonos la culpa de todo. Tenemos la culpa de no haber sido, y de ser. Tenemos la culpa de estar y de no estar. Tenemos la culpa. La izquierda, siempre huyendo de la izquierda, siempre hacia delante, buscando lo nuevo, buscando lo antiguo, siempre huyendo de la realidad. Siempre cambiando, siempre queriendo ser como siempre. En lucha, siempre. Interior.

Un abrazo para los amigos y amigas italianas que comenzarán a sufrir las consecuencias de un resultado electoral que significará un recorte de derechos y muchas cosas más. Habrá que estar juntos en esto. 

jueves, 22 de septiembre de 2022

Enemigo dentro de las puertas


¿No tenéis la sensación de que se ha acelerado el proceso? ¿De que todo va muy deprisa y que todo nos parece todavía muy irreal y ya lo tenemos dentro? Todo parece que todavía no ha pasado, que todavía podemos hacer esto o lo otro para parar lo que viene, pero ya no hace falta que nos comamos la olla con si hay que ser demasiado así o cargar las tintas con tal cosa. Esto ya está. Dentro de tres días Italia tendrá, si no ocurre algo absolutamente inesperado, una primera ministra que no deja lugar a dudas sobre su adscripción ideológica, sobre qué piensa del pasado y qué piensa de lo que hay que hacer en el futuro. Si técnicamente no se la puede llamar fascista, no la llamaremos técnicamente fascista, pero es algo que da mucho miedo. Que da mucho miedo y que al mismo tiempo hay que confrontar y confrontar con algo. Dentro de tres días, los poderes económicos blanquearán a Meloni y la harán pasar por una política conservadora con alguna estridencia, pero que garantizará que 'económicamente' todo seguirá igual. O como tiene que ir. Que no es igual. Que será peor. Dentro de tres días eso pasará en Italia. Pero ayer ocurrió algo que me hizo pensar que todo es muy frágil, que todo puede pasar de ser algo aburrido, adocenado, que parece inútil, bah, un gasto más, hasta que de repente, alguien se caga en ello y dices... ojo, que vamos cuesta abajo. Me refiero al incidente ayer en las Cortes de Castilla y León. Mientras intervenía el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Fernández, el vicepresidente de la Comunidad, por decisión del PP, el vicepresidente de la Comunidad, de Vox, le mandaba callar y que se pirara. Y le insultaba. Y el presidente de la Cámara, de Vox, le decía que nada, que siguiera. Y circula. Unas horas antes, era el portavoz de Ciudadanos, nada menos, el que recibía el insulto de Imbécil. Así mismo. Bronca, insulto, amedrentar, mearse encima de la norma parlamentaria, aquí están mis cojones, vete a la mierda rojo, y a otra cosa. Cuál es la próxima polémica. Los niños de la Montero. Cera. Nos reímos porque la Olona va a montar otro partido, una frikada más, hasta que deja de hacer gracia. Nos reímos con los vídeos de Meloni, hasta que haya que recibirla en el Palacio de la Zarzuela. Pensábamos que esto consistía en que el enemigo se presentaba cada cierto tiempo a las elecciones francesas y que parando a Le Pen ya estaba. Bola extra. Pero parece que no. Y a unos cuantos kilómetros se libra una guerra, ya guerra con todas las letras, donde no tenemos claro si ir con unos o con otros porque la OTAN y porque esos nombres rusos nos recuerdan a la URSS y en nuestras cabecitas Moscú siempre será... pero no lo es. Y es una dictadura y no lo ves. Y el mundo camina hacia eso y no lo sabemos. Y nos consuela que América latina resiste y articula cosas nuevas que  ilusionan. Nuevas. Y el mundo está cambiando a una velocidad pasmosa y mientras nos consumimos pensando cómo la velocidad se va aumentando, la sensación de que todo está aquí, de que hay un asalto generalizado a cualquier síntoma de progresismo, de Estado del bienestar, de moralidad, de solidaridad, de fraternidad, está de capa caída. Ve uno las campañas de propaganda sobre la bajada de impuestos. Ve uno a Nico Williams diciendo que hay que bajar impuestos. VE uno como el alma se te cae a los pies. Date cuenta. Dentro de tres días, menos, tendremos a la Meloni como primera ministra y estará bendecida por Draghi y por tal y pascual. Y la izquierda italiana qué es. Dónde está. Quién la representa. Dónde se ha metido. No nos demos palos a nosotros mismos. He leído el artículo de Bustinduy. Se acabó el antifascismo. Habrá que pensar en algo. Habrá que hacer algo. Y ya no tenemos mucho tiempo. 

miércoles, 21 de septiembre de 2022

La Liga de los hombres ExtraOrdinarios


Fútbol y poder en la España del Pelotazo. Este es el subtítulo de esta miniserie documental de cinco episodios dedicados a repasar una etapa del fútbol español, en los años finales de los 80 y los 90, cuando aparecieron en escena una serie de presidentes, personajes más bien, que protagonizaron momentos de bochorno, de esplendor geométrico, de barbarie, de machismo, de racismo, de especulación, de estafa, de gestión patética, de populismo en el peor sentido del término, de blanqueo de su imagen a través del fútbol, de utilización del fútbol para sus fines económicos y políticos, en definitiva, nada que no estemos viendo ahora mismo de la misma manera, pero de forma más fina y sin tanto personaje estrambótico, sino de manera fina, oculta, digital, limpia, europea, internacional. Un documental de cinco episodios divididos en temáticas diferentes, donde se habla y hablan los protagonistas, de cómo eran y cómo éramos. Se hace todo con un tono de crítica, sí, señalando los fallos graves de una sociedad machista, racista, corrupta, pero donde, al final, los propios protagonistas de esos actos, de esas manifestaciones, parece que se traten con cierto cariño, con nostalgia. Ese fútbol ya no volverá. Odio eterno al fútbol moderno. Escuchar aún hoy a Del Nido diciendo barbaridades con esa cara de 'soy una persona solvente que sabe de lo que habla y dicta sentencia cuando dice', resulta francamente ofensivo. Tener que escuchar las anécdotas de Ruiz de Lopera, un personaje tan nefasto, Joan Gaspart, etc. Tener que ver a Jesús Gil desenvolverse por el mundo sin que se le califique como lo que realmente era, un personaje nefasto, horrible, pero que ay, se cae en lo mismo que se denuncia. Se dice, por parte de profesionales de la comunicación que también aparecen en el documental, que en el mundo del fútbol se disculpan actitudes o demás que en otros ámbitos... pero el propio documental parece añorar aquellos tiempos, el mensaje final que se envía es ese. Ese fútbol es irrepetible y ya no volverá. Un fútbol, dicen, mucho más cercano a los aficionados... pero las mismas imágenes de archivo nos muestran qué era y cómo era el fútbol y el mundo del fútbol entonces y qué de auténtico tenía y qué de salvaje tenía y qué de aberrante tenía. Y lo hace con los propios protagonistas al habla. No aparecen hablando los presidentes del Madrid, claro, ajenos al lodazal, siempre por encima, como si Lorenzo Sanz no hubiera existido. Solo aparecen los esperpentos. Un documental aderezado con las opiniones de periodistas, sale De la Morena, sale Angels Barceló, sale Vicente Vallés (¿?), sale Manuel Jabois que da una rabia infinita con esa pose de estar por encima de todo y que no te puedes quitar de la cabeza cómo se parece al cantante ese, Quique González... justificando todo, era así, dándole una pátina de verdad a todo que da una grima que lo filpas. De la Morena como si no hubiera pasado nada, como si su programa de radio y el del otro no hubieran dado vergüenza ajena. 

Todo como si no hubiéramos dado vergüenza ajena. Aquí lo dejo. 

martes, 20 de septiembre de 2022

Barris fronterers de Santa Coloma


Santa Coloma de Gramenet és una ciutat del tot fascinant. El passat dissabte, el Grup Diàlegs a la Riba del Besòs, va organitzar una passejada pels barris froterers de la nostra ciutat. Fronterers amb Sant Adrià de Besòs i Badalona, principalment. Acompanyats per técnics i per membres de les entitats veïnals, vam recòrrer, sortint del nou centre de formació Marie Curie, a l'Esperit Sant, el barri del Raval, vam pujar fins a la Circumval·lació i vam baixar fins al Fondo on va concloure la passejada. El sentit de la passejada era assenyalar la situació en la que viuen aquests barris, les similituds amb d'altres barris de les ciutats veïnes, quina població hi ha, els instruments per canviar les dinàmiques de precarització que han acompanyat aquests barris colomencs, Fondo, Santa Rosa, Raval, des de sempre, i si no traçar línies per canviar això, sí fer una mica de reconeixement del medi en el que vivim. Quina ciutat tenim. I sobre aquest tema a mi em venen unes quantes idees, algunes d'elles les vaig poder expressar en la xerrada postrera i d'altres són sensacions que potser son errònies, potser són exagerades, potser no l'interessen a ningú. Segur. La primera cosa que penso és si som totes colomenques. Si alguna vegada hem estat totes colomenques i si hi haurà un dia en que totes siguem colomenques. Durant la Festa Major d'Estiu hem comprovat com les propostes culturals que ens ofereix l'Ajuntament es basen en una manera molt concreta de mirar la ciutat. Les expressions culturals d'un 30% de la població, no han existit. La manera d'expressar-se d'un 30% no es te en compte. Que no a totes les cultures els hi agradi el Corretapa, no es contempla. Les festes com a expressió d'una Santa Coloma concreta, espectacular, intensa, però una mica d'esquenes al que pensa, viu i potser demanda una part de la ciutadania (quina expressió ara més antiga), sembla que no. No passa res. I després de la visita i d'escoltar les diferents explicacions i punts de vista, crec que ens falta encara pensar de quina manera fem per evitar temes com la integració com a model, no m'explico bé, la sensació de que la gent d'aquests barris, la gent migrant, (qui no és migrant a Santa Coloma?) principalment, pot tenir una manera d'expressar la seva manera d'organitzar-se o de destinar els recursos que li són necessaris d'una altra manera. 27 regidores al consistori i ni un és d'origen no europeu. I això potser es nota en la manera que tenim de mirar aquests barris. Els mirem des de fora. Encara preguntem a la gent d'on és. Encara preguntem si són d'aquí. Encara preguntem si ens entenen. I encara ens preguntem què fer. Fa un temps, durant unes jornades sobre el PAM, es considerava que un dels reptes culturals de la ciutat era atreure a la població al Teatre Sagarra, per exemple. És a dir, no es tracta de fomentar i d'escoltar què diu o com ho diu qui viu a Santa Coloma i té maneres d'expressar diferent, sinò de fer de les nostres maneres de fer, o les maneres que ens semblen formals, les maneres que s'han de promocionar. I naturalment, a què es dedica la política municipal. De cap manera vull dir que la política de l'Equip sigui discriminatòria, però, i no sols passa amb la mirada del PSC, pot passar amb la mirada que tenim sobre el que passa en aquests barris i el que passa en la resta de la ciutat d'una manera generalitzada. Som totes Santa Coloma? S'ha de actuar sobre aquests barris, els de renda més baixa de la ciutat, únicament des de la vessant social, les entitats, associacions? No és necessària també l'acció política? Són suficients? Ja es fa tot el que cal? Potser és preferible assumir que les polítiques es fan igual es vingui d'on es vingui i que les propostes culturals han de ser úniques per a tothom per tal que no hi hagi guetització de la ciutat? Santa Coloma és una ciutat fascinant i en la que, crec, es poden fer polítiques molt valentes, sobretot per aprofitar la riquesa que significa una composició demogràfica tan diversa. Però això és una frase molt bonica que queda molt bé. Recursos. El Centre de Formació Marie Curie, una passada. Però quin risc hi ha que això no sigui un bolet, sense relació amb la vida del barri? Són moltes preguntes i potser sense massa criteri. Han caminat alguna vegada pel carrer del Rellotge? Han vist quina vida frenètica es respira? Qiunes accions polítiques són necessàries per acabar amb unes infrevivendes, habitatges que són de fa 70 anys, carrers saturats, dignificar la vida de la gent que hi viu.... o bé substituir-la per un altre perfil poblacional com es suggeria fa temps (no fa tant temps). Aquesta Santa Coloma és una Santa Coloma que potser no vota. Potser no té participació en la vida política de la ciutat, no hi ha més interessos que els del foment del clientelisme, una Santa Coloma que és, sí, un exemple de conviència. I tot es pot fer millor. Ho podem fer? L'hem de fer nosaltres? Qui som nosaltres?