martes, 7 de julio de 2026

Todos mis amigos están en el Rock Fest



 

El dia de la última Revetlla de Sant Joan en Can Zam, la Elvira repartía incansable estas pegatinas, chulísimas, entre la gente. La Revetlla de Sant Joan en Can Zam, organizada antes por la Plataforma en Defensa de la Serralada de Marina i Can Zam y ahora gracias al impulso de Òmnium y diversas entidades vecinales y socioculturales de la ciudad junto con partidos políticos que nos volvemos a apuntar al bombardeo, es un evento maravilloso que reúne sin pestañear a más de 400 personas que reivindican un Parc de Can Zam verde y frondoso en toda su extensión. Para muchos de nosotros, tener un espacio como el de la conocida como clariana polivalente yermo, infrautilizado, vacío durante buena parte del año, supone una pérdida y un malbaratamiento de espacios que podrían ser verdes, de sombra, de descanso y reunión para muchos vecinos y vecinas de la ciudad como lo son esos mismos espacios en el mismo parque donde hay árboles que protegen del sol. Durante mucho tiempo, los debates en la Plataforma se centraron en RockFest sí o RockFest no. A nadie se le escapa que la presencia del festival (la ciudad no ha conseguido atraer a otros eventos similares y todo se concentra en unos días de Julio con el RockFest) condiciona el diseño del parque. Somos muchos los que pensamos que debería haber alguna posibilidad de compatibilizar la presencia de un evento como este con el espacio verde que nuestra ciudad necesita. Un espacio verde urbano, accesible para los colomenses, sobre todo para aquellos que no pueden permitirse otros espacios. Pero tampoco podemos vivir de espaldas al pueblo. El RockFest es también un evento esperadísimo por muchos, muchos colomenses, que tienen la oportunidad de asistir a un espectáculo en el que se citan bandas, muchas de ellas legendarias, que jamás pensaste que visitarían Santa Coloma de Gramenet. Por citar un caso reciente, poder ver a The Sex Pistols (aunque sin Johnny Rotten son mucho menos Sex Pistols), en Can Zam, parece un sueño. Bad Religion, Offspring, los hermanos Cavalera, en años anteriores los inevitables Kiss, Judas Priest, en esta nuestra ciudad acostumbrada a recibir tan poco y con generaciones enteras criadas en torno al rock urbano, al punk, al heavy metal, disparar contra el Rock Fest parece un disparate. Yo mismo, que no voy al festival por mantener una cierta posición de coherencia política, he ido a 'escuchar' a Anthrax cuando vino hace años. Y pasear por ver el ambiente en los alrededores, siempre me ha gustado aunque el metal no sea mi rollo. Así que durante los días de festival, repasando las redes sociales, me encuentro con innumerables fotos y stories de contactos, colegas, conocidos, saludados, compañeros en la lucha y colomenses varios que sé que tienen su sensibilidad ecologista firmemente asentada, disfrutando como conejos en un festival que, en la puerta de casa, les concede ver a Evaristo ofreciendo su espectáculo singular. Todos mis amigos están en el RockFest, o dentro, o fuera cerveceando y viendo la pantalla gigante. Y si durante los días o semanas previos al festival, cuando aprieta la calor, los partidos hacemos vídeos y nos quejamos de la falta de espacios verdes y de lo necesarios que son ante este calor espantoso provocado por el cambio climático provocado por que nos estamos cargando los espacios verdes y estamos emitiendo y consumiendo y devastando el planeta, esos días mantenemos un discreto silencio. A lo que me vengo a referir. ¿Cómo compatibilizar pues la reivindicación, que creo justa, de un parque verde y frondoso, con la celebración de un festival que hace felices a muchísimas colomenses, muchos de ellos amigos míos? ¿Qué hacer para que el debate sobre Can Zam no esté perdido para siempre y quienes estamos por un parque completo no seamos percibidos por la colomensidad como unos amargados que no quieren que sus vecinos disfruten? ¿Cómo convencer de que hay vecinos que disfrutan con un espacio para reunirse cada tarde o cada fin de semana en un lugar donde no sufrir por el calor asesino y que eso podría ser compatible con un festival? ¿Cómo entender y querer a tus vecinos, a tu gente y no parecer que estás en contra de la gente por querer algo que crees que beneficia a la gente? Lo que está claro es que decir que el RockFest es una mierda, que todo es un negocio, que el dinero, que la gente está engañada, no es la solución. Subir la apuesta y colocar un pabellón polideportivo, tampoco. Piensa y trabaja, Molina. 

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