jueves, 3 de septiembre de 2026

Tened miedo


No, no le vamos a regalar en este espacio microscópico al regidor Navarro una fotografía y mucho menos le vamos a hacer pasar la inmensa vergüenza al regidor Jurador de ver su cara al lado de la del regidor Navarro vociferar consignas, reclamar devoluciones, erigirse en capitán de una tropa que había ido a una cosa pero que iba a otra. Ayer hubo concentración en Santa Coloma se supone que para 'ayudar a Ceuta' y se terminó gritando Mireia Dimisión, porque yo sé lo que me digo. Al regidor Jurado pues, se le acaba de terminar la última brizna de aquella pretendida moderación que un día vino a vendernos desde Badalona, ya es un ultra más. En el fascismo. Qué sería vivir en el fascismo. No tendremos que viajar en el tiempo ni para desplazarnos al pasado, ni tenemos que esperar a esa esperada victoria de las derechas varias para saberlo. El tratamiento con el que en las manifestaciones y concentraciones de la derecha se trata y se vocifera contra los referentes de la izquierda y contra aquellos que consideran sus portavoces o medios, no dejan lugar a dudas. Vamos a sufrir. No vamos a vivir en una temporada de vacas gordas movilizadoras, sino una buena temporada de hostias sin recriminación, sin castigo, con impunidad. ¿Dónde estaba la policía nacional, tan diligente otras veces para hostiar al manifestante subversivo, cuando agredían a periodistas? Les vemos aparecer al final, separando suavemente bésame, venga, venga, va. ¿Dónde estaban para disolver a hostias a esos nazis cantando el Cara al Sol ante las cámaras? ¿Dónde estaba el efecto aleccionador de una carga policial ante unos nazis para, efectivamente, que el miedo lo tengan ellos? En el fascismo todo es idéntico. En el fascismo todo se va a parecer a lo que ya se apunta, pero será real, peor, agrio. Y esperaremos la solidaridad, la unión, el abrazo compartido y fraternal, y nos encontraremos con que el miedo, el terror, se instalará a fuerza de esas hostias que no vemos aparecer, pero ya resuenan. Escucho la brutal intervención de Aina Vidal en el Congreso de los Diputados, una intervención desde las tripas señalando con cabeza lo que hay que señalar, la inhumanidad de la derecha, el plan orquestado desde la derecha para derribar no un Gobierno, para derribar todo un esquema de leyes, libertades, derechos humanos. Se trata de eso. Y se trata de aleccionar a la población: tened miedo. Escucho luego la intervención de Rufián y tras algunas piruetas nos habla de que el que la hace la paga y da igual si se llama Antonio, que Dimitri, que Hassan. Y que la izquierda tiene dos problemas a los que enfrentarse, la vivienda y la inmigración. Es un sí, pero. Es un es una barbaridad, pero debemos hacer algo. Algo de derechas, se entiende. Repugnante que en un día como hoy se salga por ese camino cuando lo que estamos viviendo es un ataque a algo que va más allá de Pedro Sánchez hijodeputa, todos somos esos hijosdeputa. Leo en Crític que un activista habla de que no basta con la defensa de la democracia, que total esta democracia puaj, sino que hay que construir una alternativa basada en un mundo nuevo, para entendernos. Aprovechar esta coyuntura para poco menos que hacer la Revolución y establecer ese sistema con el que soñamos. Ventana de oportunidad pareciera. Como si lo que viniere fuera a permitir que todo eso se articule, se organice, se financie. Con esa ceguera del que cree que el folleto de la subvención va a estar ahí siempre para organizar el ateneu desde el que. Y mientras tanto, los días pasan, las victorias electorales, las que verdaderamente influyen en esa solicitud, van escaseando, no existen. En tres días puede haber victoria nazi en un Land alemán. Se da por hecho que la victoria en las presidenciales de Le Pen en Francia es inevitable. Lo que aguante Pedro Sánchez tendrá que ver en cómo de destrozados nos vea a nosotros. Nosotros seguimos esperando. Tened miedo. 

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