Civilización o Barbarie
sábado, 21 de marzo de 2026
Flores para Antonio - Isaki Lacuesta y Elena Molina
Este documental lo esperaba con cierta... lo esperaba. Dejémoslo ahí. Me llamaba la atención que se contara la historia de Antonio, el hijo de Lola Flores y el Pescaílla, el hijo que salió rockero y que consiguió la fama, bueno, consiguió ser reconocido como artista especialmente cuando su hermana Rosario sacó un disco con canciones compuestas por él. El documental, por lo que uno conocía, era fruto sobre todo del empeño de su hija, Alba. Alba Flores es una actriz que ha ganado renombre por su participación en La casa de Papel, serie que yo no he visto. Pero el personaje de Alba Flores, no el de la serie, sino el que ella es, se ha ganado un nombre también como persona comprometida y eso le daba al documental un nosequé. El influjo de la serie documental sobre su abuela, la omnipresente Lola Flores, era gigante. Una serie docuemental que finalmente no dejaba de ser un maquillaje y actualización de la figura de la Lola de España para un público nuevo que nos presentaba a una Lola moderna, avanzada, toda una referencia artística y casi personal. Pues con este documental encima, encaramos el de su hijo Antonio. Y bueno. Uno quiere entender la intensidad y la emoción, pero desde el primer clic, el de la escena de la madre de Alba y ex mujer de Antonio y su hija, nos dicen que ahí hay cámaras, por lo que, todo lo que vemos, en realidad, no es tan, tan, tan natural como nos imaginamos. Así, hay momentos en los que esa emoción, esa intensidad de los momentos, de los diálogos, parece un poco... vamos, que la cosa se tambalea por momentos. Preguntas, silencios, respuestas, momentos hasta de sonrojo como los de Alba intentando cantar, o los de Silvia Pérez Cruz intentando hacerle entrar en un tema. Ay. Que igual uno no está con la sensibilidad más en la sintonía que requiere la cosa, pues también. Una hija en busca de respuestas sobre su padre. Sobre la muerte de su padre. Veamos. Antonio González Flores, es el único hijo de Lola Flores. Desde pequeño es famoso. Desde pequeño, bien. Con su hermana descubren el rock y se hacen rockeros. Él más. Desarrolla una personalidad que plasma en sus letras primeras. Y segundas y casi terceras. Como un inadaptado en un mundo que no le gusta. Se le supone sensible a las injusticias o inadaptado a un mundo que no le entiende. Se van presentando sus canciones emblemáticas y algunos temas o letras inéditos. Hay veces que uno tiene la sensación de que todo es muy flojo. De que a veces esa sensación que tiene Antonio se plasma en letras y rimas un poco de redacción de 'Un mundo mejor' cuando tienes 14 años. Y las drogas. Nos dicen que en la mili. Que lo deja. Que tiene una hija, y vuelve. Y ya todo es un querer y no poder dejarlo. Hasta el final. Y hay música, claro, una búsqueda. Quizás los mejores momentos son las grabaciones de cómo se gestan las canciones del disco de Rosario. Y sí, se toca el tema, sí se habla abiertamente, pero siguen sin aparecer muchas cosas que podrían explicar su adicción. Las hermanas, los padres, ese padre absolutamente ausente siempre en todos los documentales, ese señor sin ningún papel en nada, una madre muy protectora que quizás no calcula los efectos de yo que sé. El documental acaba con un concierto homenaje y la hija canta que no podía cantar y unos títulos de crédito y una especie de juerga flamenca bien en la que se canta y se baila uno de los temas de Antonio. Y queda raro y queda como que bueno. En fin.
miércoles, 18 de marzo de 2026
Karpov
Ten en cuenta que tengo una edad. Que las cosas ya no se ven de la misma manera. Más que nada por la presbicia. De hecho, te das cuenta de que te pongas las gafas que te pongas, sigues con el ceñito fruncido de manera constante. La edad y la agilidad mental. Ese tema. Se dice que cuando te haces mayor te vuelves más sabio, pero no sé si la sabiduría la relacionan con el tema de la agilidad mental. Si tiene alguna relación. Ya se sabe que los Grandes Maestros perdemos facultades con la edad. Yo creo que, naturalmente, no juego igual que jugaba antes. No es posible. Lo que no sé es si juego peor. O si he aprendido algo. Aprender algo no es fácil y no sé si necesitas agilidad mental para aprender. Tampoco le veo la relación. No veo mucho la relación entre tener un aspecto aseado, limpio, despierto, con parecer más sabio o más inteligente. Aquí se me ve como muy mudadito. Ya habéis visto mis fotos de joven, con ese pelo lamido y esos trajes. Y era más listo entonces que ahora. O lo soy ahora. Soy más sabio. También si yo me lo digo, es verdad. Me interesa conocer vuestra opinión. Me interesa que me digáis qué es lo que os parece. Por favor, no dejar de comentar lo que pensáis. Me hago viejo, soy mayor y he perdido agilidad mental. No soy tan rápido como era antes. Pero tampoco te sé decir porqué soy ahora más lento o en qué se traduce eso. Que no doy una respuesta rápida. Que no digo las cosas ingeniosas que decía antes. Que no combino. Eso es lo que tú te crees.
lunes, 16 de marzo de 2026
El problema de la izquierda
El problema de la izquierda es. Lamentablemente, me veo obligado a hacer un análisis más, patillero otra vez, sobre las elecciones en Castilla y León para que no se diga que le tengo manía a Castilla y León, como se dice que le tengo manía a Castilla y León. No le tengo. La izquierda a la izquierda del PSOE ha quedado fuera del reparto de escaños porque no le ha votado la gente. Ni mucho, ni poco. Izquierda Unida y Sumar se presentaron por un lado y Podemos por otro. Esto podría ser un análisis, causa y consecuencia, no lo sé. Podemos no le importa a nadie. Pero ojo con el otro lado, porque algo que ya parecía apuntarse hace unos quince años, parece que vuelve a asomar. Sin que nos estemos dando por aludidos. Tenemos la organización, pero para qué. Podemos no le importa a nadie, pero sus portavoces, sus voceros, sus personajes mediáticos, mantienen una presencia constante en los medios a los que les interesa que aparezcan en la tele lanzando sus mensajes kamikazes que ya están amortizados pero que generan una sensación de ruido, de follón, de jaleo, de inutilidad, de hastío que muy inteligentemente otros aprovechan. Esto por parte de ellos, pero los que se encuentran a mi lado, no parece que vayamos más allá de intentar convencer a la gente con una propuesta que parece como muy de otro tiempo. No por mala, no por equivocada, no por que no tengamos razón en señalar lo que hay que señalar, pero hay algo que parece fuera de las cosas, de la gente, de algo que no sé identificar. No doy para más. Hace unos meses ya que pienso que no doy para mucho más. Escribo estas cosas para engordar el casillero, para aumentar los números, para levantar la manita, pero aportar, ya sé que aporto poco. El tuit de Rufián de rigor que nos señala el camino que es un camino que no concreta pero que tiene una concreción pienso que evidente: dejarlo ya, venir con nosotros, vaciemos de contenido a la izquierda estatal a la que estamos dejando sin contenido y reuniros todos con nosotros en los proyectos 'con fuerte arraigo territorial'. Porque al final es eso. No perdáis más el tiempo. El problema de la izquierda es. Y el PSOE subiendo dos escaños más. Y No a la Guerra. Otan no, bases fuera. No sé, no se me ocurren cosas inteligentes que poner salvo que es evidente que no hay nada en lo que estamos poniendo encima de la mesa que parezca atractivo. El problema de la izquierda es.
miércoles, 11 de marzo de 2026
Persona firadabrilitzada
Sóc una persona Firadabrilitzada. Si escric en català, malament. Li tinc molt de respecte a l'Emma Zafón, repiulo moltes coses de les que pensa, crec que connecto. Però de tant en tant, amb el del xarneguisme i la identitat, no. I quan avui s'ha referit a les persones firadabrilitzades per contestar unes declaracions de l'escriptor David Uclés, novament sobre el xarneguisme, ja no aguanto més. Avui, al Telenotícies han parlat de la Nit de les Lletres Catalanes. Cadascún dels autors i autores que optaven als premis o al premi principal deien alguna frase o feien alguna reflexió. Bueno, com ja estic sensible, he anat fent el recompte i cap d'ells no tenia un cognom nostrat. Hi havia un Garcia que ràpidament completava amb el Tur. Hi havia un Español. Crec que eren vuit. Em diran que sóc una mica gilipollas fixant-me en això. Els comentaris i tweets queixant-se de que en horari de màxima audiència es va fer una entrevista a David Uclés i que si la bota de l'opressor, la mentalitat de l'oprimit, els cipayos, etc., eren multitud. Les xarxes. Ens diuen que no té sentit, què és directament d'idiotes considerar-te xarnego. Inclús ens diuen que pretenem monetitzar el xarneguisme. Veiem els cognoms que repetidament surten monetitzant el seu art, el seu talent, la seva visibilitat en els mitjans públics i me lo cuentas. Brigitte Vasallo. El procés va generar, penso, una frustració en una generació de gent jove i no tant jove que veia a tocar tot allò pel que s'havia estat preparant mentalment i activament: separar-se no tan sols d'Espanya, sinó també dels espanyols d'aquí i d'allà. De treure's de sobre tot un munt de coses, de producció cultural i política, de memòria i de lluites, que no encaixaven amb el relat de trenta anys de pujolisme i nacionalisme que si no negava, relegava la memòria dels migrants a un fet vehiculant: van venir i es van integrar i els no integrats no compten. Punt. De tant en tant, davant el fracàs primerenc del procès però no de la seva desaparició com a Messies que un dia vindrà, que tornarà, aquesta munió de gent, intelectuals, activistes, lletraferits, polítics, comunicadors, còmics, troben un punt de comunió de nou. Troben un moment en que tornen a reviure aquella unió, aquella sintonia universal, dirigint el seu odi cap a un element concret. Com la Brigitte Vasallo, per exemple. Espectacular blanco de las iras del nacionalisme més o menys militant, la Vasallo amb les seves reflexions de vegades conscientment provocadores i moltes vegades simplement perquè estàs fart o farta ja de fer com si no passès res, com si tot fos així i així està bé. Com si no estiguèssim escoltant. Els seus últims comentaris sobre l'enèssim cas de metge, cambrer, repartidor, infermera, que no parla català, van ser agafats com a element de comunió. Tots contra la Vasallo. Totes contra la Vasallo. Que marxi, que calli, que deixi de rebre beques. Quina gràcia lo de les beques. Els 'Anys intelectual oblidat que cal recordar perquè hem de treure intelectuasls oblidats per refermar-nos en que tenim intelectuals i tú no' i les seves beques. David Uclés, qui és creu que és. Com pot algú que és de fora, de Jaén a més, com el mític i odiat abuelo de Jaén, dir quelcom sobre la immigració, sobre Catalunya. Sobre la nostra Catalunya. Tots contra Uclés. Comunió de nou. Qui s'han cregut que som nosaltres! Hi s'instala un clima. Un clima pel qual tot es defineix pel mateix filtre. Comissions Obreres. Comissions Obreres i UGT signen un acord amb el Govern socialista, (és que tot malament) relatiu a la situació de l'educació pública. Els comentaris no únicament són de protesta per un acord signat per ser insuficient, per ser signat sense tenir les suposades majories. Hi ha una altra cosa que traspúa. Hi ha un rencor. CCOO. UGT. Govern socialista. Menjagambes. De sobte, els vanguardistes revolucionaris es vesteixen de Jiménez Losantos per dir 'comegambas' als sindicalistes. Rates. Si mireu els comentaris i els insults, ràpidament surt: botifler. Fins i tot he llegit un 'castellà'. Aquests dies toca odiar a CCOO. La Vasallo. El Évole. El Serrat. Una declaració. Un gest. Un comentari. Comunió. Em repetiexo? Heu nat a la Fira d'Abril? Jo no havia anat molt de jovenet, no m'agradava perquè era una Andalusia la que es representava que no era la dels meus pares. Bueno, fins que no és Andalusia, sinó que és una Catalunya oculta el que descobreixes allà. De sobte, la classe treballadora, esa classe treballadora que no sabem on és. Allà. Milers i milers i milers de persones, no únicament andaluses o descendent d'andaluses, sinò migrants de molts països, es congreguen allà per gaudir. No ballant sevillanes únicament. Gaudint al parc d'atraccions, menjant porqueries, etc. Quan algú diu persones firadabrilitzades, de què coi creu que està parlant? De feixistes nostàlgics amants de Los del Río? De què merdes creu que parlen? Tots som idiotes? Clar que ho som. Persones firadabrilitzades. Seguiré anant a la Fira d'Abril. Cada any porto més gent. Que flipen. Pues res. Aquella Catalunya que ens odia i que troba en aquest odi la seva raó de ser. Per ser catalans. Doncs bé.
Foto: Fira d'Abril 2025
viernes, 6 de marzo de 2026
El mundo en guerra
El otro día lo discutía con una compañera. ¿Están los Estados Unidos realmente en decadencia? ¿Estamos viendo los estertores de una potencia que ha perdido la hegemonía? ¿Me estoy perdiendo algo? El sábado Israel y los Estados Unidos iniciaron el ataque que pretenden final contra Irán, después de días de negociaciones sobre no sabemos qué del programa nuclear o temas que se nos escapan. Bombardearon sin medida, se cargaron a 165 niñas en una escuela y eliminaron a los líderes del país. Se dice pronto. A su vez, Irán respondió esta vez atacando no solo Israel, sino también objetivos americanos y no tanto en países del Golfo. Cualquier noción de derecho internacional ya no se contempla. Cualquier sujeción a normas o leyes, queda descartada. Son mis pelotas morenas y punto. Y casi sin encomendarse ni a dios ni al diablo, estos dos países se lanzan a una guerra que no sabemos si van a ganar o van a perder. Diría más, nos tendremos que conformar con saber que nos digan que la están ganando o perdiendo, sin llegar a entender qué pasa realmente. En Gaza hemos visto que los palestinos son los únicos perdedores, arrasados, masacrados, ignorados por toda la comunidad internacional. Irán parece otra cosa y sus ataques dicen que ponen en jaque la economía con el estrecho de Ormuz bloqueado o con la pretensión de cortarle el gas a Israel atacando nosequé instalaciones. Mientras todo esto pasa, China celebra un plenario de la asamblea nacional y no mueve un dedo que yo sepa entender. Mientras tanto Rusia, aliado de Irán, parece que tampoco está en condiciones de hacer nada. Y así americanos e Israelíes se aplican en la destrucción mientras el mundo se debate entre agachar la cabeza y saludar con entusiasmo el ataque o bien mantenerse en un segundo plano e incluso, como nuestro Gobierno, decidir que aquí no se colaborará con este ataque. No es que nos declaremos de repente pacifistas, sino que en este caso, se considera que no. Se enarbola el No a la guerra y se hace, acertadamente, banderín de enganche para una izquierda que necesita cosas sencillas que la movilicen y está bien. Al menos, Trump nos une. Y nos moviliza. Cosa que no todo el mundo capta, como el astro de la foto. Los países europeos, vacilantes en un principio, parece que ahora se ponen de perfil con los americanos. No sé si es que no ven claro el éxito de la movida o qué. Los países del Golfo dicen que ellos tampoco están por servir de plataforma para nada. El dinero. La pela. La final de la Copa del Rey. Por lo pronto, la masacre continúa y los ataques de respuesta no cesan aunque su alcance es mucho más limitado que lo que organizan americanos e israelíes. ¿Están los americanos en decadencia? ¿Ya han perdido? La compañera, que sabe mucho, me hablaba de que los chinos están controlando la economía mundial, la tecnología, y que los americanos solo pueden recurrir a la fuerza para quedarse con recursos que los chinos controlan de otra manera. Sí, pero los controlan. Es decir, será por la fuerza, pero en Venezuela tienen lo que querían, en Irán la película tiene pinta de ir por el mismo camino. ¿Estamos preparados para ver imágenes de Cuba en la que la población arranque las imágenes del Che en el ministerio aquel? Guillem Martínez, en un artículo reciente, decía que Trump estaba ganando. Que no encuentra contestación interna y que va haciendo parece que a lo loco pero va haciendo en el exterior. Y que va cambiando el mundo, y van cambiando los gobiernos. Y así, al final, te encuentras que lo que tenemos en este país es una excepción. Sí, que no arregla nada en el tema de la vivienda. Sí, que las medidas sociales no llegan a la gente. Sí, todo. Pero resulta que este Gobierno, se convierte en una especie de isla que irradia algo diferente. Y con eso parece que debería bastar para frenar el paso a la extrema derecha en su parece que imparable ascenso hacia nuestro... El mundo mientras tanto, está en guerra. Las potencias se gastan lo que no tienen en tirar bombas y bombas y misiles y drones y más misiles y más drones para frenar a esos misiles y drones. Una colección de capullos se quejan de que sus hoteles se han quedado sin piscinas, o sin pistas de paddle. Una colección de fachas se quejan de que Dear Mr.Trump no declare la independencia de Catalunya para joder a Sánchez. No sé si estamos en el lado correcto de la historia durante estos quince minutos, pero al menos uno tiene la sensación de que podemos frenar, durante esos quince minutos, que la nube negra no avance tan deprisa. Hay gente que no se entera de esto. Hay gente que no se entera de nada.
lunes, 2 de marzo de 2026
Los Domingos - Alauda Ruiz de Azúa
Uy, Los Domingos. Cuando apareció esta película en los cines, los comentarios de rigor tendían a vender esta película como parte de una suerte de nuevo renacimiento neoconservador por el cual, que una chica joven se metiera a monja pues tampoco tenía nada de especial y que bueno, que Lux de la Rosalía y que lo religioso y lo católico en particular vuelven porque ya está bien de tanta mamarrachez. Esto ha seguido más o menos así, de manera que incluso desde el otro lado, la reacción fue furibunda ya que se pretendía vender a la película precisamente como un blanqueamiento del rollo monjil y religioso y el anticlericalismo sempiterno encontraba un asidero al que volver a subirse. Pero no. Resulta que después de su brillantísima intervención en la gala de los Premios Feroz, me he aficionado de malísima manera al podcast Las Hijas de Felipe y por un azar de los algoritmos me salió la crítica que han hecho de esta película y cómo desmienten que sea eso que nos han dicho que era, tanto unos como otros. Porque la película es otra cosa. Y es una cosa bastante más normal y bastante más en la línea. La historia de una chica, huérfana de madre, con un padre rehaciendo su vida y dos hermanas pequeñas, así como la de su tía, emparejada y con hijos pero con un nosequé interior que chilla destrucción de lo que existe. La chica estudia en un colegio religioso, el padre es un mentecato que debería aparecer en las enciclopedias como mentecato y como parece que la vida así en general no es lo que se dice apasionante, y lo poco apasionante que hay parece que está mal, pues encuentra en el reducto de paz y fraternidad y sosiego del convento un refugio. Y como lo hace y no se desdice, pues entonces mal. Mal para la tía que pretende convencerla de que no. Pero no mal para un padre que es el verdadero protagonista indirecto de una película donde el orden religioso, donde los religiosos y las religiosas, no son más que personas que aprovechan las debilidades de cada uno para entrar en ellas y sacar un provecho que en este caso es el de ganar una adepta. Sin coste. Escalofriante ese momento. Sin coste alguno. La película, ya hablando de la película, es un peliculón. Interpretaciones ajustadas y una protagonista, la chica en cuestión, a la que no hay absolutamente nada que reprocharle. Merecidísima campeona de España de los Goyas y no se amedrenten por esos comentarios que nos quieren hacer ver que ya todo es volver al cine de los cincuenta. Nada de eso. Sin coste.
jueves, 26 de febrero de 2026
Nos acordaremos de Yolanda Díaz
Tengo otras fotos con Yolanda Díaz, no todas mejores. Una que es un posado estupendo, yo con una camisa blanca y ella también. Y otra que nos hicieron en un acto de los primeros que hizo cuando empezó su escalada hacia la candidatura, en el Auditori, pero que salió oscura, tan oscura que no sé si la colgué. Lo que está claro es que la he perdido. Así que esta puede valer. Bien. Hablemos de Yolanda Díaz y hablemos de cómo la izquierda es un arcano incomprensible para la mayoría de la población que, cuando ya parece que ha dejado claro qué es lo que quiere, nos empeñamos en retorcer su voluntad. La gente, así a bote pronto, buena parte de la gente, quería a Yolanda Díaz. O nos hicieron quererla, quién sabe. El caso es que nos hicieron quererla y la quisimos. Muchos la seguimos queriendo y creemos que presentaba el perfil necesario para poder plantarle cara a la derecha. No a la derecha, perdón, al monstruo al que nos enfrentamos que va más allá de la derecha. Ese tiempo en el que articuló el espacio que luego se presentó como Sumar, fue tremendamente positivo. Tanto, que durante la campaña electoral, la gente que no era nuestra nos paraba para decirnos que ella era muy buena. Nos dijeron que era buena, comprobamos que era buena y luego nos dijeron que ya no valía. No valía porque no fue capaz de articular el espacio. No valía porque desde Podemos se comenzó una guerra absoluta sin más objeto que dañar su imagen. No valía porque su pretensión de hacer de Sumar un partido fue demasiado rápida y violenta. Violenta porque un día antes de que se hiciera el acto, la primera asamblea de Sumar, en Madrid, a la que fuimos muchos ilusionadísimos, justo el día de antes, se decidió que en Madrid, Sumar era Más Madrid y no IU. IU se enfadó y fue el principio del fin. Yolanda Díaz en su obituario está recibiendo infinitos halagos como Ministra de Trabajo. Como ya saben, los datos y yo nos llevamos mal, así que resumiremos la cosa con un pensamiento que también he leído y vosotros más, y es que con proclamas y con frases y con ideas brillantes no se cambia la vida de la gente, pero con acciones, por pequeñas que sean y las que consiguió llevar a cabo Yolanda Díaz no eran pequeñas precisamente, sí. Y Yolanda Díaz, en un mundo en el que nos dicen que la izquierda es inútil, demostró que podía ser útil. No solo para que no gobiernen los fachas y ya, sino para hacer cosas. Cosas tangibles. Pero eso no podía ser y desde el mismo principio, la proyección de su figura fue atacada por tierra mar y aire desde su propio flanco. Incluso desde el flanco de quienes ahora nos hablan de juntarnos todos o irnos a la cuneta y que en su momento votaron contra la Reforma Laboral porque Yolanda Díaz volaba demasiado bien. Finalmente, cuando aquel proyecto de convertir a Sumar en un partido heterogéneo y poco explicado fracasó, porque se fue muy deprisa y lo que se ha conseguido en Catalunya y se va consiguiendo no sin resistencias era difícil de emular así de buenas a primeras fuera, Yolanda dio un primer paso y desistió del tema de la articulación. Como no quiso liderar más, ya no podía liderar más. Y así, que no iba a ser, porque los distintos actores ya habíamos decidido que no valía, igual que un día nos dijeron que sí valía, no valió. Y ayer, después de todo, anunció lo que todos ya sabían, que ella no iba a ser. Ahora supongo que esperaremos encontrar a alguien que genere lo que generó y que, sobre todo, cuente con los apoyos con los que ella montó, interesados sin duda, pero qué bien vinieron, para que esa propuesta se articule. La cosa no parece estar dirigida a que se pueda articular, pero lo pelearemos y nos pondremos a disposición de quien nos digan y volveremos a decirle a la gente que sí, que se puede, que lo podemos hacer tan bien como lo hizo ella al frente del ministerio de Trabajo, el mejor de la historia. Porque no tenemos otra. Nos acordaremos mucho de ella.
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