sábado, 3 de octubre de 2026

Backrooms - Kane Parsons


El mundo moderno, la sociedad occidental al menos, se ha convertido en un lugar complicado de entender. Múltiples factores, la tecnología, la incomprensión, lo difícil que es todo, el absurdo de las redes sociales, la comunicación constante, la fantasía de que nuestra opinión vale, lo desconocido que tenemos en la acera de delante, el contacto con el otro, la violencia oculta y la violencia visible, el individualismo, las ganas de saberlo todo y la pretensión de desconectarnos. No sé, podría estar toda la tarde diciendo cosas. Podría estar toda la vida poniendo ejemplos del porqué este tiempo y este lugar son un misterio, un horror, una mierda como un pan de pagés de grande. ¿Alguien se acuerda de Charlie Kaufman? Charlie Kaufman fue un guionista y director de cine que se caracterizó por coger nuestro cerebrito de personas intelectuales que nos creemos que sabemos de las cosas, coger nuestro cerebrito digo, cogerlo así, saltar encima de él de manera repetida, concienzuda, y licuarlo hasta dejarlo en la nada. ¿Alguien se acuerda de películas como Sinecdoque o la más reciente Estoy pensando en dejarlo? Esa manera de contar cosas, una historia, en la que lo lineal deja de tener importancia y lo que cuenta es otra cosa que ahora, ya a mis 51 años, se me ha olvidado absolutamente lo que era y lo que yo creía que contaba o significaba. Eso para lo que el cerebro de un intelectual de izquierdas cree estar preparado cuando tiene veintitantos o treinta y tantos y que te esfuerzas en interpretar y dar sentido. Lo he entendido, me siento satisfecho. Eso ya pasó. Backrooms dicen que se basa en una serie web del propio director Kane Parsons. Intentaré explicarlo. Un tipo trabaja en una tienda de muebles a la que no va nadie. Va a la psicóloga. Su mujer le echó de casa. Todo esto puede parecer trascendental o importante. El caso es que descubre en el sótano de su tienda de muebles una puerta a otra dimensión que le conduce a una suerte de recinto vacío lleno de pasillos y salas y pasillos y salas y objetos diversos. Y yo creo que ya he contado suficiente porque esto es más o menos lo que hay que contar de esta película y de esta historia y yo ahora estoy un poco más tranquilo, casi dos horas o tres después de acabar de ver la película, pero cuando ha terminado, en caliente, he pensado que los americanos tienen merecido todo lo que les pase. Y ahora pienso en Charlie Kaufman viendo esta película y pensando 'como coja el ordenador y lo encienda, verás'. 

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