Ayer nos estrenamos. Ayer se fundó Esquerra Unida de Catalunya. ¿Qué pasó con Esquerra Unida i Alternativa? Que se nos fue. Se nos fue y no sabemos si volverá. En el caso de que volviera algunos y algunas estamos esperándola. Pero entre que vuelve y no vuelve, ahí estamos.
En qué estamos. Qué sentido tiene ahora que todo parece confluir y unir y agruparse y reagruparse volver a construir lo que teníamos, más pequeño, o de otra manera. Qué sentido debe tener. Eso lo tenemos que ir viendo con el tiempo. Qué tenemos y qué queremos hacer. Tener algo que avance o que signifique un retroceso. Me he dejado todos los interrogantes en casa.
Esto se trata de avanzar o de retroceder. De encontrar otra vez un espacio en el que estar protegido contra las cosas nuevas, modernas y postmodernas o de encontrar un espacio desde el que salir a tumba abierta. Después de unos años de turbulencias, fragores y porqué no decirlo, alegrías insospechadas, nos llega un tiempo de zozobra. Nos llegó. Nuestra organización o su dirigencia decide que para sobrevivir, porque la vida se pone cuesta arriba, hay que pasarse y dejarse comprar por Esquerra Republicana y a partir de ahí si quieres te buscas la vida. Ellos desaparecen y te dejan huérfano. Y hay quien piensa que esta es una buena ocasión para refundar y volver.
Volver. Adelante o atrás. Volver, reconstruir, reorganizarse, reagruparse, reafirmarse. En tiempos de cambios, de pérdida de sentido de lo que parecía inamovible, qué mejor que volver a recuperar los clásicos, los temas que nos definen.
Las cosas como las hemos dicho siempre y las organizaciones clásicas. Que son lo que nos ha funcionado de maravilla.
Fundar, refundar, organizarse, reorganizarse. Reagruparse.
Ayer fundamos un espacio nuevo que quiere reagrupar a quienes veníamos de otro sitio para poder hacer política desde un hogar seguro. Eso al menos lo entendemos desde el principio y si el documento tenía cuatro páginas o tres, me sobraban dos. Demasiadas explicaciones y demasiados puntos sobre los que tenemos que poner acento. Demasiado explicado, demasiado pormenorizado. No nos olvidemos de nadie, no nos olvidamos de nadie.
Nostalgia. Canal nostalgia, intervenciones de compañeros y compañeras que ansían recuperar el orgullo de pertenecer a un lugar que hable claro y en nuestro propio idioma. Aquel que nos dijeron que ya no valía. Y que no estoy convencido de que no tuvieran razón los que buscan combatir lo de hoy con el lenguaje de hoy, con la vida de hoy, con el trabajo de hoy. Porque lo de siempre es ahora, no lo de antes. Avanzar o retroceder. Adelante o atrás.
Cuando se forma una cosa nueva debería pensarse si se funda por necesidad o por orgullo. Por ganas de aplicar una idea mediante una herramienta. La verdad es que esta frase, estas dos frases son una tontería mayúscula.
Cuando hace cuatro o cinco años se va formando la idea de la confluencia, de los comunes, unos pocos, no sé si demasiados o demasiado pocos, nos ilusionamos porque era un salto adelante. Clarísimo. Evidente. Otros no lo vieron tanto. Esa herramienta común significaba avanzar, y también significó ganar. No sé si desde hace unos pocos años, todo va muy deprisa, hemos dejado de avanzar y ahora estamos en un periodo de asentamiento. El asentamiento si tiene sentido, es evidente. Si no, es estancamiento y repetición de errores del pasado. En ese momento llegamos nosotros, otra vez, que durante la formación de Comuns fuimos una fuerza de vanguardia, siempre apostando por ir por delante, y qué mensaje queremos mandar.
Un mensaje de repliegue, de aquí estamos los de siempre con nuestras cosas de siempre y nuestros idiomas de siempre, algo que viene a decir, no nos durmamos y sigamos adelante, o somos los que vamos a decir 'hemos ido demasiado rápido, mejor concentrarnos en lo que ya sabíamos'. No pienso poner ningún interrogante.
Hace ocho años, un 29 de febrero, me afilié a Esquerra Unida i Alternativa. Una experiencia trascendental en mi vida. Mediante esta experiencia he conocido a gente increíble. Increíble en lo bueno y también en lo malo. Ayer, justo un 29 de febrero se funda otra organización, heredera o recuperadora de lo que nos gusta llamar el hilo rojo de la historia.
Y no sé si seremos herederos del PSUC o nos convertiremos en la Izquierda Unida local. Nunca lo sabremos como nunca sabíamos realmente porqué estábamos cada uno militando aquí.
Solo sé que, al final, cuando al final del acto pusieron la Internacional y los compañeros y compañeros comenzaron a cantar, uno sabe que sí, que ese es tu sitio, que esa es tu gente. Pero no me cantes lo de los obreros la clase preferente que hueles a caldofrán.
Y no deberíamos oler a caldofrán.
domingo, 1 de marzo de 2020
viernes, 28 de febrero de 2020
Miscelánea - Andalucía
Qué pollas haces con el día de Andalucía, ni qué Día de Andalucía ni mierda. Qué Andalucía ni qué Andalucía. Andalucía es tu padre diciendo que ya hay que ser tonto para ser andalucista, nacionalista andaluz, cuatro tontos. Andalucía es tu padre diciendo Vilchis Vilchis Vilchis cuando subes por la cuestecilla que supera las vías de la Renfe. Andalucía es una carretera que en un momento parece que se ha convertido en un campo de minas antes de llegar a Pueblo Nuevo. Andalucía es una feria en San Gregorio que parece un baile de disfraces. Andalucía es que aparezca Granada al final de una curva bajando por la autovía. Andalucía es tu prima Juani llamando por teléfono y alargar la llamada para escucharla un rato más. Andalucía es tu primo Jesús en manga corta en febrero. Andalucía es la virgen, nene. Andalucía es tu madre haciendo migas. Andalucía es la feria de abril de Can Zam o la feria de Abril en el Fòrum. Andalucía es una página de Facebook de Montornés.
https://www.youtube.com/watch?v=gtJeaQVOExg
Parece que nos estemos volviendo locos con los temas. Andalucía oliendo a Hazard. El pueblo oliendo a flores. El pueblo oliendo a purines, toda la vida y lo que te queda. El pueblo quedándose pequeño. El pueblo haciéndose grande. El pueblo. Yo ya hace mucho tiempo que no soy andaluz. Antes fui andaluz, pero muy poco, porque tan blanquito y sin el pelo rizado y la barba poblada y la pintilla. Ay la pintilla de andaluz, qué difícil. Yo no he sido nunca capaz. Tengo la pinta de charnegojovsk. La verdad es que no tengo a nadie así en la familia que tenga la pinta de andaluz. Mi prima Juani. Es posible que mi prima Juani salga en el texto varias veces. Casi todas las veces. Mi padre no tenía pinta de andaluz. Porque era de Jaén y los de Jaén son de una pinta especial. No sabría distinguir a un polaco de un esloveno, pero a uno de Jaén lo detectas a la mínima. Mira siempre quién está llevando la contraria. O quién está mirando a la cámara con esa cara de ya está el tonto con el móvil. Deja ya el móvil, tonto.
https://www.youtube.com/watch?v=1dbmlnETobc
Un momento, mi hermano lleva el pelo rizado. Y patillas largas. Andalucismo. Las casas regionales, las peñas flamencas. La casa de nuestra Señora del Rocío de la Calle San Joaquín, que mi padre era aficionado a ir aunque a él la Virgen del Rocío le pareciera una cosa de la Nasa, pero ahí encontraba a gente y sobre todo encontraba cervecita con tapa. Y fresquita. Andalucía y peñas flamencas. El olor a peña flamenca, a los barriles, a nosequé. Ir a las peñas flamencas de pequeño y aburrirme tanto, pasarlo tan mal, no se podía. Qué aburrimiento. Mi padre no sé si lo pasaría mejor. Mi madre, ay mi madre, mi madre igual sí que se lo pasaba bien. Bah, en realidad a los dos les iba un jaleo más que un tonto un lápiz. Andalucía. Cuando coño se dice ole. Andalucía y vasos de cerveza fresquita en vasos de plástico caliente. Andalucía y la música a toda ostia en la feria de San Gregorio de La Carolina, qu seguro que no es San Gregorio y es otra cosa. Andalucía en la televisión con sus playas y sus gentes. Andalucía graciosa y chirigotera. Andalucía y las botas llenas de barro y la gorrilla esa que ahora no sé cómo se llama.
https://www.youtube.com/watch?v=sYE-HxR5sdg
Nuestro glorioso pasado en cada una de las piedras del camino. Viva Andalucía Libre. Andalucía Liebre. Tienes menos papeles que una liebre. No sabes a qué ley perteneces. No tienes conocimiento ninguno. Eres un ser de trapo. Refranillos y charanguillas. Mirando a cámara con cara de a ver si dejas de hacer el tonto ya con la cámara. Andalucía, andaluces levantaos, perdona que no me levante pero estoy mejor sentao. Andalucía moderna en la alameda de Sevilla, discutiendo sobre el futuro de la nación andaluza y la apropiación cultural. El temita tú sabes. Mis amigas de Sevilla no tienen acento sevillano. Tienen acento de Vilches. El tito Manolo parece Cipollini en sus buenos tiempos. Andalucía es mi padre y el Robin contando cosas de cuando llegaron a Barcelona. De cuando llegaron a Santa Coloma y Sant Joan Despí. Nuestro glorioso pasado, volver a ser lo que fuimos. Intelectuales poniendo Andalucía en el centro del debate. Los andaluces poniéndose en el centro. Piensa en esa imagen. En el centro.
https://www.youtube.com/watch?v=i3sj8xx0aDk
Andalucía es aburrimiento en las siestas. Andalucía es La Mancha. Andalucía buscando su espacio vital. El triunfo de la voluntad de ser andaluces. Granada en agosto o en primavera o en invierno. Granada es más bonita que todo. Granada. Mi padre estuvo en Granada y siempre hablaba mucho de Granada y nunca volvió a Granada porque él qué pollas iba a hacer en Granada. Aquí qué polla pasa. A Baza si que le gustaba ir. A ver a su primo Basilio. O que su primo Basilio fuera a verle a él. Andalucía es Ciudad Badía jugando a lima con mis primos y repitiendo como un mantra que en el piso de mi tito Basilio vivía un famoso, el cantante de Bordón 4. Andalucía es mi madre presionando por todo el campo para ir a la sala Mi Carreta a bailar sevillanas. Andalucía en los ojos de quien no ha ido a la feria de abril del Fòrum y ve a toda esa gente con esa gracia levantando los brazos para arriba y taconeando como se merece. Andalucía es escuchar de fondo el reggetón sonando. Cerveza fresquita, un posturón bueno y el cocido esperando en casa.
https://www.youtube.com/watch?v=i3sj8xx0aDk
Ya han venido los bomberos y hasta la guardia civil, ya está todo controlado, ya nos podemos dormir. Andalucía son los discos de Carlos Cano. El disco de Carlos Cano. Es no controlar las lágrimas cuando suena la Casida del Rey Chico. Y acordarte. Y no saber cómo coño has estado dos meses y algo sin llorar y de repente, tracatrán. Por eso es mejor hacernos los modernos y poner canciones modernas e imaginar una Andalucía diferente a esa de tu padre mirándote y pensando, ya está el tonto este con el movil haciendo fotos que a ver qué coño hace con el móvil. Andalucía es acordarte de ese hombre levantándose los sábados y domingos por las mañanas e ir corriendo al tocadiscos a poner a Carlos Cano cantando el canto del Muecín y tú intentando no escribir sobre tu padre o sobre tu madre o sobre tu pueblo o sobre una Andalucía que no sea la que tú recuerdas o la que tú conoces. Andalucía en el barrio de la estación, en la Estación de Vilches, sentado en las siestas. Y tu padre diciéndote que la gente le pregunta si ese que está allí leyendo en las siestas es tu hijo. So tonto.
https://www.youtube.com/watch?v=qtkzSwzw7no
Feliz día de Andalucía a todos los que creen que hoy es un día de esos como para recordar. Si nos vemos por ahí, nos tomamos una por nuestros hermanos y hermanas y primos y primas y titos y titas. Pero una.
https://www.youtube.com/watch?v=gtJeaQVOExg
Parece que nos estemos volviendo locos con los temas. Andalucía oliendo a Hazard. El pueblo oliendo a flores. El pueblo oliendo a purines, toda la vida y lo que te queda. El pueblo quedándose pequeño. El pueblo haciéndose grande. El pueblo. Yo ya hace mucho tiempo que no soy andaluz. Antes fui andaluz, pero muy poco, porque tan blanquito y sin el pelo rizado y la barba poblada y la pintilla. Ay la pintilla de andaluz, qué difícil. Yo no he sido nunca capaz. Tengo la pinta de charnegojovsk. La verdad es que no tengo a nadie así en la familia que tenga la pinta de andaluz. Mi prima Juani. Es posible que mi prima Juani salga en el texto varias veces. Casi todas las veces. Mi padre no tenía pinta de andaluz. Porque era de Jaén y los de Jaén son de una pinta especial. No sabría distinguir a un polaco de un esloveno, pero a uno de Jaén lo detectas a la mínima. Mira siempre quién está llevando la contraria. O quién está mirando a la cámara con esa cara de ya está el tonto con el móvil. Deja ya el móvil, tonto.
https://www.youtube.com/watch?v=1dbmlnETobc
Un momento, mi hermano lleva el pelo rizado. Y patillas largas. Andalucismo. Las casas regionales, las peñas flamencas. La casa de nuestra Señora del Rocío de la Calle San Joaquín, que mi padre era aficionado a ir aunque a él la Virgen del Rocío le pareciera una cosa de la Nasa, pero ahí encontraba a gente y sobre todo encontraba cervecita con tapa. Y fresquita. Andalucía y peñas flamencas. El olor a peña flamenca, a los barriles, a nosequé. Ir a las peñas flamencas de pequeño y aburrirme tanto, pasarlo tan mal, no se podía. Qué aburrimiento. Mi padre no sé si lo pasaría mejor. Mi madre, ay mi madre, mi madre igual sí que se lo pasaba bien. Bah, en realidad a los dos les iba un jaleo más que un tonto un lápiz. Andalucía. Cuando coño se dice ole. Andalucía y vasos de cerveza fresquita en vasos de plástico caliente. Andalucía y la música a toda ostia en la feria de San Gregorio de La Carolina, qu seguro que no es San Gregorio y es otra cosa. Andalucía en la televisión con sus playas y sus gentes. Andalucía graciosa y chirigotera. Andalucía y las botas llenas de barro y la gorrilla esa que ahora no sé cómo se llama.
https://www.youtube.com/watch?v=sYE-HxR5sdg
Nuestro glorioso pasado en cada una de las piedras del camino. Viva Andalucía Libre. Andalucía Liebre. Tienes menos papeles que una liebre. No sabes a qué ley perteneces. No tienes conocimiento ninguno. Eres un ser de trapo. Refranillos y charanguillas. Mirando a cámara con cara de a ver si dejas de hacer el tonto ya con la cámara. Andalucía, andaluces levantaos, perdona que no me levante pero estoy mejor sentao. Andalucía moderna en la alameda de Sevilla, discutiendo sobre el futuro de la nación andaluza y la apropiación cultural. El temita tú sabes. Mis amigas de Sevilla no tienen acento sevillano. Tienen acento de Vilches. El tito Manolo parece Cipollini en sus buenos tiempos. Andalucía es mi padre y el Robin contando cosas de cuando llegaron a Barcelona. De cuando llegaron a Santa Coloma y Sant Joan Despí. Nuestro glorioso pasado, volver a ser lo que fuimos. Intelectuales poniendo Andalucía en el centro del debate. Los andaluces poniéndose en el centro. Piensa en esa imagen. En el centro.
https://www.youtube.com/watch?v=i3sj8xx0aDk
Andalucía es aburrimiento en las siestas. Andalucía es La Mancha. Andalucía buscando su espacio vital. El triunfo de la voluntad de ser andaluces. Granada en agosto o en primavera o en invierno. Granada es más bonita que todo. Granada. Mi padre estuvo en Granada y siempre hablaba mucho de Granada y nunca volvió a Granada porque él qué pollas iba a hacer en Granada. Aquí qué polla pasa. A Baza si que le gustaba ir. A ver a su primo Basilio. O que su primo Basilio fuera a verle a él. Andalucía es Ciudad Badía jugando a lima con mis primos y repitiendo como un mantra que en el piso de mi tito Basilio vivía un famoso, el cantante de Bordón 4. Andalucía es mi madre presionando por todo el campo para ir a la sala Mi Carreta a bailar sevillanas. Andalucía en los ojos de quien no ha ido a la feria de abril del Fòrum y ve a toda esa gente con esa gracia levantando los brazos para arriba y taconeando como se merece. Andalucía es escuchar de fondo el reggetón sonando. Cerveza fresquita, un posturón bueno y el cocido esperando en casa.
https://www.youtube.com/watch?v=i3sj8xx0aDk
Ya han venido los bomberos y hasta la guardia civil, ya está todo controlado, ya nos podemos dormir. Andalucía son los discos de Carlos Cano. El disco de Carlos Cano. Es no controlar las lágrimas cuando suena la Casida del Rey Chico. Y acordarte. Y no saber cómo coño has estado dos meses y algo sin llorar y de repente, tracatrán. Por eso es mejor hacernos los modernos y poner canciones modernas e imaginar una Andalucía diferente a esa de tu padre mirándote y pensando, ya está el tonto este con el movil haciendo fotos que a ver qué coño hace con el móvil. Andalucía es acordarte de ese hombre levantándose los sábados y domingos por las mañanas e ir corriendo al tocadiscos a poner a Carlos Cano cantando el canto del Muecín y tú intentando no escribir sobre tu padre o sobre tu madre o sobre tu pueblo o sobre una Andalucía que no sea la que tú recuerdas o la que tú conoces. Andalucía en el barrio de la estación, en la Estación de Vilches, sentado en las siestas. Y tu padre diciéndote que la gente le pregunta si ese que está allí leyendo en las siestas es tu hijo. So tonto.
https://www.youtube.com/watch?v=qtkzSwzw7no
Feliz día de Andalucía a todos los que creen que hoy es un día de esos como para recordar. Si nos vemos por ahí, nos tomamos una por nuestros hermanos y hermanas y primos y primas y titos y titas. Pero una.
lunes, 24 de febrero de 2020
El más grande
Cuentan que en tiempos del gran Califa Harún al Rashid, se presentó en su palacio un viajero que decía venir de Oriente. Quería ver al gran Califa y contarle las noticias que habían sucedido en aquel confín del mundo y proponerle de paso una empresa que debía ser muy beneficiosa tanto para el propio Califa como para todas las almas creyentes.
El viajero no hablaba con acento extranjero y por la pinta, parecía más bien uno de los buscavidas que habitaban en los poblados de casuchas que se amontonaban fuera de la muralla. Sin embargo, consultado el propio Califa por el asunto, le dejaron entrar y exponer lo que había anticipado en la puerta.
- Soy Guzmán Álvarez de Tolosa y vengo, Gran Califa, a contarte lo que en el extremo del mundo oriental he hallado. Vengo de Catai y te propongo que en este preciso instante, pongas bajo mi mando una fuerza de diez mil hombres, diez mil soldados valientes que serán suficientes para conquistar ese imperio de sedas y especias. Si me concedes este privilegio, te juro que te daré esas tierras y su riqueza y sus gentes, que no son pocas, te tendrán como nuevo gobernante y Alá todopoderoso se complacerá al tener cada vez más fieles.
Aquel día pilló de buenas a Harún al Rashid y este le concedió su deseoo de ir a conquistar Catai con 5000 hombres. Diez mil le parecieron al Califa mucho desperdicio.
Al cabo de tres meses, el viajero regresó ataviado con ropas excéntricas y solo. Ni uno de los 5000 soldados habían regresado con él. Pidió audiencia con el gran Califa.
- Vengo, Gran Califa, para comunicarte que Catai ha sido conquistado y que de los cinco mil valientes, ninguno ha vuelto porque la guerra fue dura y los supervivientes allí se han quedado y ahora son los que en tu nombre gobiernan esa feliz tierra ahora bajo el manto de Alá.
- Enséñame pues, cuál es la riqueza que me traes.
Guzmán Álvarez de Tolosa se quedó en blanco. No supo que responder. Balbuceó algo de los cinco mil soldados. Habló vaguedades sobre su ropa. Dijo algunas palabras en lo que consideró que era el idioma de Catai...
Y como a Harún al Rashid tampoco es que le importaran mucho 5.000 soldados más o menos, dejó marchar al pretendido viajero.
Cuando este regresó a su casa, en la barriada, le preguntaron sus amigos que qué. Y él contestó:
- Lo más extraño es que ni aquí ni en Catai nadie se extraña de mi nombre.
- ¿Y porqué se habían de extrañar?
- Pues también.
El viajero no hablaba con acento extranjero y por la pinta, parecía más bien uno de los buscavidas que habitaban en los poblados de casuchas que se amontonaban fuera de la muralla. Sin embargo, consultado el propio Califa por el asunto, le dejaron entrar y exponer lo que había anticipado en la puerta.
- Soy Guzmán Álvarez de Tolosa y vengo, Gran Califa, a contarte lo que en el extremo del mundo oriental he hallado. Vengo de Catai y te propongo que en este preciso instante, pongas bajo mi mando una fuerza de diez mil hombres, diez mil soldados valientes que serán suficientes para conquistar ese imperio de sedas y especias. Si me concedes este privilegio, te juro que te daré esas tierras y su riqueza y sus gentes, que no son pocas, te tendrán como nuevo gobernante y Alá todopoderoso se complacerá al tener cada vez más fieles.
Aquel día pilló de buenas a Harún al Rashid y este le concedió su deseoo de ir a conquistar Catai con 5000 hombres. Diez mil le parecieron al Califa mucho desperdicio.
Al cabo de tres meses, el viajero regresó ataviado con ropas excéntricas y solo. Ni uno de los 5000 soldados habían regresado con él. Pidió audiencia con el gran Califa.
- Vengo, Gran Califa, para comunicarte que Catai ha sido conquistado y que de los cinco mil valientes, ninguno ha vuelto porque la guerra fue dura y los supervivientes allí se han quedado y ahora son los que en tu nombre gobiernan esa feliz tierra ahora bajo el manto de Alá.
- Enséñame pues, cuál es la riqueza que me traes.
Guzmán Álvarez de Tolosa se quedó en blanco. No supo que responder. Balbuceó algo de los cinco mil soldados. Habló vaguedades sobre su ropa. Dijo algunas palabras en lo que consideró que era el idioma de Catai...
Y como a Harún al Rashid tampoco es que le importaran mucho 5.000 soldados más o menos, dejó marchar al pretendido viajero.
Cuando este regresó a su casa, en la barriada, le preguntaron sus amigos que qué. Y él contestó:
- Lo más extraño es que ni aquí ni en Catai nadie se extraña de mi nombre.
- ¿Y porqué se habían de extrañar?
- Pues también.
viernes, 21 de febrero de 2020
Eres más
Ernesto Guevara, Ché, más. Más que el Ché. No sé ni porqué he puesto la imagen del Ché cuando tendríamos que haber puesto la tuya. El Ché, no, más. Más que el Ché, más que Lenin. Más que todos ellos. Mucho más. Con una wifi buena eres capaz de todo. Más que el Ché. Más que Durruti. Mucho más. Más, mucho más. Más. De la punta alante. Con una wifi buena y con los enlaces a todos los diarios que cuentan realmente La Verdad. Esos diarios. La verdad. Estamos al servicio de la clase trabajadora y de los jóvenes y de las mujeres y te vamos a contar la verdad. Absolutamente la verdad y nada más. Ni el Ché te alcanza. Si no fuera porque ahora citar a La Polla está fuera de onda, sería como citar a La Polla cada dos por tres. Pero ya no. Ya no se puede. Pero estás más allá del Ché, que murió en Bolivia y era argentino y cubano, soldadito de bolivia soldadito boliviano. Eres mucho más que eso. A ti, a ti, que has sido todo y más, que gracias a ti y a tu esfuerzo denodado hemos conseguido absolutamente nada, a ti, a ti y a los que como tú se esfuerzan en nada y hacen absolutamente cero, a ti, gracias a ti, vamos a conseguir la nada peor, la nada de verdad, el cero negativo, la barbarie.
Sí, a ti, que ni tienes nombre ni tienes apellido y que tienes el rostro de la verdad y de la lucha, que has comprobado lo que es tener razón de manera inmisericorde y que con nadie estás de acuerdo siempre que no sean nadies como tú. A ti, nada de nada, nada en absoluto, nada de toda la vida. De los nada de siempre, de los nadie que siempre han estado ahí para recordarnos que de nadas ha habido en todas partes pero que a nosotros nos suelen tocar los más nadas del mercado. A ti. Y a ti también, que tienes la tentación de pensar que siendo nada se es mejor, que siendo absolutamente al margen y que sin tragar sapos se vive de fábula y nos haces vivir de fábula a todos y a todas, a ti, a ti también se te queda corto el traje de Ché. El Ché Guevara, Ernesto, que murió por ti y por todos tus compañeros y que mira cómo te bajas aplicaciones para ver vídeos más rápido.
Ay, quién fuera argentino y cubano o bien como tú y tuviera el don de estar siempre en el sitio donde estás solo.
Hay un jugador argentino del Atalanta, y con esto acabo, que contaba ayer en un diario, que desarrolló la habilidad de estar solo y desmarcado poniéndose siempre al lado del árbitro. Siempre el árbitro está solo en un campo de fútbol y él encontró una manera nueva del desmarque.
Esa es tu manera.
Al final siempre estás solo y siempre estás al lado del árbitro. Buscando los cuatro likes de cuatro solos como tú. Buscando el cero. Buscando sumar a ninguno. Auténtico. Nada. Sigue escarbando. El pozo, este pozo, no tiene chapa al final.
Sí, a ti, que ni tienes nombre ni tienes apellido y que tienes el rostro de la verdad y de la lucha, que has comprobado lo que es tener razón de manera inmisericorde y que con nadie estás de acuerdo siempre que no sean nadies como tú. A ti, nada de nada, nada en absoluto, nada de toda la vida. De los nada de siempre, de los nadie que siempre han estado ahí para recordarnos que de nadas ha habido en todas partes pero que a nosotros nos suelen tocar los más nadas del mercado. A ti. Y a ti también, que tienes la tentación de pensar que siendo nada se es mejor, que siendo absolutamente al margen y que sin tragar sapos se vive de fábula y nos haces vivir de fábula a todos y a todas, a ti, a ti también se te queda corto el traje de Ché. El Ché Guevara, Ernesto, que murió por ti y por todos tus compañeros y que mira cómo te bajas aplicaciones para ver vídeos más rápido.
Ay, quién fuera argentino y cubano o bien como tú y tuviera el don de estar siempre en el sitio donde estás solo.
Hay un jugador argentino del Atalanta, y con esto acabo, que contaba ayer en un diario, que desarrolló la habilidad de estar solo y desmarcado poniéndose siempre al lado del árbitro. Siempre el árbitro está solo en un campo de fútbol y él encontró una manera nueva del desmarque.
Esa es tu manera.
Al final siempre estás solo y siempre estás al lado del árbitro. Buscando los cuatro likes de cuatro solos como tú. Buscando el cero. Buscando sumar a ninguno. Auténtico. Nada. Sigue escarbando. El pozo, este pozo, no tiene chapa al final.
jueves, 20 de febrero de 2020
¡Me cago en Godard! - Pedro Vallín
Tengo un montón de revistas del Col·legi de Periodistes sin abrir. Dentro de la bolsita que les sirve de funda. Ahora mismo no recuerdo ni cual es el nombre de la revista. No las abro porque me siento mal, me siento fuera del periodismo y los temas interesantes que proponen me duelen. Porque yo no soy ni seré periodista.
Pedro Vallín es un descubrimiento de esos que te gustan y que te duelen. Te gusta cómo escribe, lo que escribe y todo eso pero te duele porque te demuestra que se puede y tú no. Te gusta lo que dice. Y de tanto gustarte dedicas veinte euros a comprarte su libro '¡Me cago en Godard!'.
El detonante de la compra fue el debate grabado frente a las periodistas de La Script, entre ellas la diosa María Guerra. En aquel debate, Vallín defendía con uñas, dientes y mucha ironía que Joker en realidad no era ese revolucionario que nos querían vender, sino un reaccionario, un elemento pernicioso, que no venía a cambiar ni denunciar nada. Venía a hacer daño y ya está. Aparece este debate justo cuando se estaba presentando su libro '¡Me cago en Godard!'.
Jean Luc Godard. La única vez que recuerdo haberme puesto malo, pero malo de verdad, físicamente, en un cine fue con una película de Godard, en la Filmoteca. Entré bien, creo, y me fui encontrando mal. Terminé con fiebre. Nos tuvimos que ir sin acabar. Creo que también llegué a ver aquello que hizo mientras los Rolling Stones grababan Simpathy for the devil.
La premisa del libro de Pedro Vallín es la siguiente. Todo ese rollo de que el cine americano, el cine de Hollywood, Hollywood en sí, es Satán si eres una persona de izquierdas, es una trola. Nos dejamos llevar por el dogmatismo y nos creemos que un director de cine norteamericano, un guionista, un productor, no deja de ser un agente de la CIA que nos la quiere colar. Y sin embargo, compramos como bueno todo aquello que viene del cine europeo sin preguntarnos si lo que estamos viendo es cine progresista o el simplemente retratos de burgueses que hablan de cosas interesantes tan interesantes que te da lo mismo.
Era yo pequeño y ya era así. Sobre todo con el cine de Hollywood. Criado en una casa donde lo más bonito hacia lo yanqui era... ni vi en su momento Rambo, ni Acorralado, ni siquiera E.T... porque todo era fruto del imperio del mal. El niño soviético no quería y no quería.
Como tengo las revistas del Col·legi de Periodistes sin abrir, no me siento capaz de hacer un resumen del libro y de sus diversas aportaciones. Así que intentaré aproximarme con la brocha gorda.
Lo que nos cuenta Pedro Vallín primero es la separación entre arte y artesanía, entre artesano y arte, entre lo que consideramos arte y lo que no, lo que nos han dicho que es arte y lo que no. Sobre repeticiones, sobre el valor del arte, sobre la diferencia entre novela y narración, arquetipos, géneros, actores utilizados como modelos, actrices utilizadas como modelo y luego ridiculizadas en otras películas, películas que pensamos progresistas y no lo son, directores que creemos en nuestro bando y no lo están, filmografías contemporáneas de países que nos dan gato por liebre y sobre todo una reivindicación de lo que es pasárselo bien.
Las películas para pasárselo bien, el mero hecho de pasárselo bien sin que haya alguien que te venga a decir que cómo se pueden hacer películas lúdicas con todo lo que está pasando en el mundo.
Y la diferencia entre la mirada positiva sobre el mundo y la mirada del todo mal, del así no, de no querer darse cuenta de que el mundo es de una manera y que para un mundo nuevo hacen falta soluciones nuevas.
Y es un libro bueno porque te amplía el punto de vista, si tienes un montón de revistas que no quieres abrir. Y ya no volverás a ver las películas igual.
Pedro Vallín es un descubrimiento de esos que te gustan y que te duelen. Te gusta cómo escribe, lo que escribe y todo eso pero te duele porque te demuestra que se puede y tú no. Te gusta lo que dice. Y de tanto gustarte dedicas veinte euros a comprarte su libro '¡Me cago en Godard!'.
El detonante de la compra fue el debate grabado frente a las periodistas de La Script, entre ellas la diosa María Guerra. En aquel debate, Vallín defendía con uñas, dientes y mucha ironía que Joker en realidad no era ese revolucionario que nos querían vender, sino un reaccionario, un elemento pernicioso, que no venía a cambiar ni denunciar nada. Venía a hacer daño y ya está. Aparece este debate justo cuando se estaba presentando su libro '¡Me cago en Godard!'.
Jean Luc Godard. La única vez que recuerdo haberme puesto malo, pero malo de verdad, físicamente, en un cine fue con una película de Godard, en la Filmoteca. Entré bien, creo, y me fui encontrando mal. Terminé con fiebre. Nos tuvimos que ir sin acabar. Creo que también llegué a ver aquello que hizo mientras los Rolling Stones grababan Simpathy for the devil.
La premisa del libro de Pedro Vallín es la siguiente. Todo ese rollo de que el cine americano, el cine de Hollywood, Hollywood en sí, es Satán si eres una persona de izquierdas, es una trola. Nos dejamos llevar por el dogmatismo y nos creemos que un director de cine norteamericano, un guionista, un productor, no deja de ser un agente de la CIA que nos la quiere colar. Y sin embargo, compramos como bueno todo aquello que viene del cine europeo sin preguntarnos si lo que estamos viendo es cine progresista o el simplemente retratos de burgueses que hablan de cosas interesantes tan interesantes que te da lo mismo.
Era yo pequeño y ya era así. Sobre todo con el cine de Hollywood. Criado en una casa donde lo más bonito hacia lo yanqui era... ni vi en su momento Rambo, ni Acorralado, ni siquiera E.T... porque todo era fruto del imperio del mal. El niño soviético no quería y no quería.
Como tengo las revistas del Col·legi de Periodistes sin abrir, no me siento capaz de hacer un resumen del libro y de sus diversas aportaciones. Así que intentaré aproximarme con la brocha gorda.
Lo que nos cuenta Pedro Vallín primero es la separación entre arte y artesanía, entre artesano y arte, entre lo que consideramos arte y lo que no, lo que nos han dicho que es arte y lo que no. Sobre repeticiones, sobre el valor del arte, sobre la diferencia entre novela y narración, arquetipos, géneros, actores utilizados como modelos, actrices utilizadas como modelo y luego ridiculizadas en otras películas, películas que pensamos progresistas y no lo son, directores que creemos en nuestro bando y no lo están, filmografías contemporáneas de países que nos dan gato por liebre y sobre todo una reivindicación de lo que es pasárselo bien.
Las películas para pasárselo bien, el mero hecho de pasárselo bien sin que haya alguien que te venga a decir que cómo se pueden hacer películas lúdicas con todo lo que está pasando en el mundo.
Y la diferencia entre la mirada positiva sobre el mundo y la mirada del todo mal, del así no, de no querer darse cuenta de que el mundo es de una manera y que para un mundo nuevo hacen falta soluciones nuevas.
Y es un libro bueno porque te amplía el punto de vista, si tienes un montón de revistas que no quieres abrir. Y ya no volverás a ver las películas igual.
martes, 18 de febrero de 2020
Vamos a hablar de blues
Estamos hablando de blues. Estamos hablando de una canción que es igual a otra canción que has escuchado pero no sabes de quién y que tiene los mismos acordes y el mismo toque de batería y cambia la letra y cambia el intérprete y cambia el autor, pero es la misma canción. Una y otra vez. No hay mensaje oculto, no hay nada detrás. Estamos hablando del blues. El blues de los tres acordes. De los cuatro acordes. ¿Cuántos acordes tiene el blues? Estamos hablando del blues. Otra vez. Me he levantado esta mañana y he sentido que todo iba bien. Que tenía dinero, que mi familia estaba conmigo, que mi coche estaba limpio, que tenía la tensión en orden. Estaba feliz. Y se ha muerto el blues. Y el blues se me ha aparecido en sueños y me ha dicho que debo ser un perro callejero. Y no le he entendido. No entiendo el blues. Están clavadas dos cruces en el monte del olvido. Uno por lo que nosequé y otro por el blues. Los amantes del blues menean el pie al ritmo de un batería que siempre toca la misma melodía, el mismo ritmo, que no se permite innovar. El bajista siempre está serio y en un segundo plano. El guitarra hace todo el espectáculo pensando en el blues, o en el rythm and blues, o en el blues rock, o en el hillbillie, o en el rockabillie, o en el rock, pero siempre disimulando. En realidad no estoy tocando nada de eso que estáis pensando, ya sabéis que todo es blues. El blues en esta ciudad se vive en las barras de los bares donde antiguos militantes se lamentan de su poca fortuna y miran con rencor al joven advenedizo que ha conseguido nada en absoluto. El blues lo está cantando el jovencito. Tú no cantas nada, porque no sabes cantar blues. El otro día en el cruce de caminos me puse a cantar un viejo blues y me salió como una chirigota. No me tomaron en serio. El viejo blues reaccionó enseguida y me dijo que lo hiciera instrumental. Vino el demonio, el diablo, Lucifer, Satán, y me dijo que qué estaba buscando. Le dije que quería venderle mi alma para cantar el blues y el ángel caído me dijo que en su vida había visto cantar tan bien un blues. Por eso esta mañana me he levantado y estaba todo bien.
En un oscuro local de nuestra ciudad, una chica canta un blues mientras agarra a su chico que no entiende el blues, y escucharía un blues, un tango, una polka o un Lied de Schubert. La Schubertiada entera. El Blues de Santa Coloma. Santa Coloma Blues. El blues del que nunca distinguió una canción de Cole Porter de una de Bob Marley. El blues de quien fuera una gran estrella del blues y ahora se conforma con grabar las actuaciones de otro. Un día volverás a cantar y a ser la reina del escenario. El blues del que mira desde fuera a la gente y hace retratos completamente errados. El blues del que mira desde dentro del escenario y hace los retratos. El blues de quien quiere hablar de blues.
Vamos a hablar de blues. No me gusta el blues pero ya no me queda ninguna bala más en mi revolver y ahora tengo que apostarlo todo a una carta y mis botas de montar me aprietan en la punta porque no están hechas para bailar. Están hechas del material del que está hecho el blues. El viejo blues. El blues del que no tiene nada. El blues que no sabemos lo que es. Me gusta escuchar el viejo blues como si fuera nuevo blues.
En un luminoso lugar de nuestra ciudad, alguien piensa en cómo terminar con el Blues. Vamos a hablar del blues.
En un oscuro local de nuestra ciudad, una chica canta un blues mientras agarra a su chico que no entiende el blues, y escucharía un blues, un tango, una polka o un Lied de Schubert. La Schubertiada entera. El Blues de Santa Coloma. Santa Coloma Blues. El blues del que nunca distinguió una canción de Cole Porter de una de Bob Marley. El blues de quien fuera una gran estrella del blues y ahora se conforma con grabar las actuaciones de otro. Un día volverás a cantar y a ser la reina del escenario. El blues del que mira desde fuera a la gente y hace retratos completamente errados. El blues del que mira desde dentro del escenario y hace los retratos. El blues de quien quiere hablar de blues.
Vamos a hablar de blues. No me gusta el blues pero ya no me queda ninguna bala más en mi revolver y ahora tengo que apostarlo todo a una carta y mis botas de montar me aprietan en la punta porque no están hechas para bailar. Están hechas del material del que está hecho el blues. El viejo blues. El blues del que no tiene nada. El blues que no sabemos lo que es. Me gusta escuchar el viejo blues como si fuera nuevo blues.
En un luminoso lugar de nuestra ciudad, alguien piensa en cómo terminar con el Blues. Vamos a hablar del blues.
lunes, 17 de febrero de 2020
Aldebarán
Con aquella gracia que tenía el Igor para decirnos las cosas, un día apareció diciendo que había estado en Aldebarán. Ya está el flipado con sus cosas de flipado, pensamos. El Igor siempre estaba con historias raras. Siempre le pasaba a él todo. Lo más bizarro, lo más extraño. Encontraba los locales más infectos. Se liaba con las tías más extrañas. Aparecía con amigos que resultaban como poco exóticos. Le gustaba la música más absurda. Era del Levante. No había nunca por donde cogerlo. Se apareció aquella vez bastante temprano para lo que era habitual en él. Nos saludó y algo parecía tener diferente. Parecía mayor, parecía cansado, pero se le veía feliz.
Nos dijo, chavales, Aldebarán. Así. Sin más. Aldebarán. En un primer momento la reacción fue la de pensar en un bar nuevo, en alguna discoteca de por ahí. Una discoteca, quién iba ya a discotecas. Solo el Igor. No pensamos de ninguna manera en la posibilidad de que Aldebarán fuera realmente Aldebarán. Y comenzamos a hacerle preguntas.
Y no es que ninguno de nosotros sea astrónomo, ni ingeniero aeroespacial, ni haya hecho más viajes de lo común. Pero con el google a mano y con un poco de sorpresa por nuestra parte, el Igor nos contó una historia que poco a poco iba encajando. Había estado en Aldebarán. Resulta que yendo en metro hacia el Raval donde dice que había quedado con una amiga, se metió en un túnel en el trasbordo del Clot y ahí se encontró con un par de chavales que iban en chándal, unos chándales muy raros, como de hace tiempo, de los noventa, de aquellos de táctel. Pegó hebra con ellos porque le pidieron fuego y pensó, mira los chavales como se la suda lo del tabaco. Se creyó joven otra vez y estos le dijeron que si quería una caladita. Dijo que no y que le estaban esperando. Cuando pilló el metro que estaba llegando se subió y se quedó dormido. Cuando despertó estaba de viaje. Por el espacio. Todo iba muy deprisa. Llegó a Aldebarán. Le estaban esperando. Iba en un avión o en un cohete privado. No estaba tripulado. No sabe porqué le eligieron a él. Al bajar había gente esperándole como digo. Unas caras familiares. Preguntó que dónde estaba. En Aldebarán. Les dijo que si era un disco de Pink Floyd. Se rieron de él. Dijeron que no. Esas caras familiares. Preguntó si se habían visto alguna vez antes. Aquella gente dijo que sí. Que ya les había visitado otra vez cuando era pequeño. Con sus padres. El Igor dice que flipaba. Nos describió una estrella que por fuera era brillantísima, pero que por dentro estaba bien. Era como nuestro sol, dijo el Igor, pero diferente, como si él ya hubiera estado en el Sol. Le preguntamos si había estado en el Sol. Nos dijo que no se acordaba, pero que igual sí. Se le notaba algo más moreno de lo habitual, pero es que el Igor siempre había estado blanquísimo. Nos estuvo contando más cosas. Que había una tía que se parecía mucho a su padre y que resultó ser como una prima suya o algo. Que se ve que los de su familia, le contaron, tenían contacto con Aldebarán desde siempre. Pero que él no se había enterado.
Es que el Igor con su familia no está bien.
Nos dijo, chavales, Aldebarán. Así. Sin más. Aldebarán. En un primer momento la reacción fue la de pensar en un bar nuevo, en alguna discoteca de por ahí. Una discoteca, quién iba ya a discotecas. Solo el Igor. No pensamos de ninguna manera en la posibilidad de que Aldebarán fuera realmente Aldebarán. Y comenzamos a hacerle preguntas.
Y no es que ninguno de nosotros sea astrónomo, ni ingeniero aeroespacial, ni haya hecho más viajes de lo común. Pero con el google a mano y con un poco de sorpresa por nuestra parte, el Igor nos contó una historia que poco a poco iba encajando. Había estado en Aldebarán. Resulta que yendo en metro hacia el Raval donde dice que había quedado con una amiga, se metió en un túnel en el trasbordo del Clot y ahí se encontró con un par de chavales que iban en chándal, unos chándales muy raros, como de hace tiempo, de los noventa, de aquellos de táctel. Pegó hebra con ellos porque le pidieron fuego y pensó, mira los chavales como se la suda lo del tabaco. Se creyó joven otra vez y estos le dijeron que si quería una caladita. Dijo que no y que le estaban esperando. Cuando pilló el metro que estaba llegando se subió y se quedó dormido. Cuando despertó estaba de viaje. Por el espacio. Todo iba muy deprisa. Llegó a Aldebarán. Le estaban esperando. Iba en un avión o en un cohete privado. No estaba tripulado. No sabe porqué le eligieron a él. Al bajar había gente esperándole como digo. Unas caras familiares. Preguntó que dónde estaba. En Aldebarán. Les dijo que si era un disco de Pink Floyd. Se rieron de él. Dijeron que no. Esas caras familiares. Preguntó si se habían visto alguna vez antes. Aquella gente dijo que sí. Que ya les había visitado otra vez cuando era pequeño. Con sus padres. El Igor dice que flipaba. Nos describió una estrella que por fuera era brillantísima, pero que por dentro estaba bien. Era como nuestro sol, dijo el Igor, pero diferente, como si él ya hubiera estado en el Sol. Le preguntamos si había estado en el Sol. Nos dijo que no se acordaba, pero que igual sí. Se le notaba algo más moreno de lo habitual, pero es que el Igor siempre había estado blanquísimo. Nos estuvo contando más cosas. Que había una tía que se parecía mucho a su padre y que resultó ser como una prima suya o algo. Que se ve que los de su familia, le contaron, tenían contacto con Aldebarán desde siempre. Pero que él no se había enterado.
Es que el Igor con su familia no está bien.
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