miércoles, 7 de abril de 2021

Derrota tras derrota


Cuando yo era chavalín, la Real, como Osasuna o el Alavés que siempre estaba en Segunda, eran equipos hermanos. No fue hasta ya bastante mayor cuando descubrí que esa especie de segundos equipos que para mí eran, no lo eran tanto, al menos para una parte de la afición de estos equipos. Es decir. Cuando hubo años malos para nosotros, escuchabas esos cánticos de 'a segunda', dirigidos hacia nosotros y me dejaban con el culo torcido. Cómo podía ser. Supongo que idealizo también a nuestra afición, la athleticzale y habría cafres que cuando bajara la Real se lo pasaran en grande. En fin. 

El sábado perdimos la final de copa contra la Real. Hicimos un partido nefasto y aunque la Real tampoco nos dio ningún baño, sí que fue mejor que nosotros y demostró que, efectivamente, lo que se había visto durante toda la temporada, se dio también en la final. Nos ganaron y no hay nada que apelar. Ponerse a buscar ahora excusas en el árbitro o minimizar la victoria rival porque patatas es no tener los ojos abiertos a una realidad que es inapelable. El Athletic, mi Athletic, jugó fatal. Pero no jugó de manera muy diferente a como lo hacía en los partidos previos a la llegada de Marcelino como entrenador. Juego escaso, pretendida solidez defensiva, una cagada apocalíptica, un penalty en contra tonto tontísimo, y derrota por la mínima que no sabes si justificar si esto o si lo otro. 

Esta derrota duele. Duele porque la final contra la Real era el partido. El partido. Un partido donde, podría ser, se estuviera dirimiendo algo más que una final de copa o un derbi vasco. Puede haberse dirimido un cambio de ciclo, o al menos la constatación de que la Real hace las cosas mejor y que estarán por delante nuestro durante un tiempo. Hacer las cosas mejor no es fichar jugadores de fuera. Hacer las cosas mejor para mí es que jugadores vascos prefieran jugar allí antes que en el Athletic y sobre todo, que juegan con chavales de la cantera. Que entre alineación y cambios había jugadores de la Real que no tienen el bombo que le damos a los nuestros y que juegan de maravilla. Viendo la alineación completa vemos jugadores que tendrían que haber jugado en el Athletic y otros que... 

En fin. Un artículo que recomendó el Gorka, sobre la necesidad de hundir la Gabarra, también me hizo pensar. Sigo la cuenta de la Peña El Txistu, que se dedica a poner fotos antiguas. Los últimos días antes de la final fueron eso, históricos. Goles que nos dieron copas, jugadores, etc. La presión de la historia y todo eso. Todo es histórico, nunca serás tan bueno como eran los de antes. Incluso los que no ganaron nada como Julen o Etxebe. Y nuestros jugadores jóvenes nunca serán tan buenos como Julen que con 17 años ya... y vosotros... no.

Vamos acabando. Ganar esta final era trascendental. Y no la ganamos. Ahora tendremos que jugar otra final contra el Barça, al que ya le hicimos el lío en la Supercopa, pero que veo chungo volver a repetir. No es imposible pero qué quieres que te diga. Mal. Hasta la victoria siempre, claro. Pero que eso. Mal. 

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