viernes, 1 de diciembre de 2017

Nosotros, entonces.

Iba a hacer un texto sobre el Iceta y el icetismo. Sobre cómo están inflando al candidato del PSC para a acabar de cubrir todos los flancos. La derecha desorbitada ya tiene dónde acogerse, a Ciudadanos y a PP, sin duda. Pero se necesita cubrir el lado de los que quieren orden y regresar a un espacio idílico, el espacio de hace unos cuantos años, antes de las manifestaciones del Procés, antes de que el monotema fuera lo que lo copara todo. Se necesita resucitar al PSC como partido de orden, que vende además una alternativa a lo que en realidad apoya. Una alternativa a lo que ya es parte del PSC.
Y así vemos a Iceta en la tele, cubierto por los medios de derechas y de progresismo de toda la vida, vistiéndolo como el candidato preferido de los que quieren que no pase nada. Que no se mueva nada. El regreso al pasado. A volver  los consensos, a las pérdidas, a las derrotas de siempre.
A volver a la vida anterior, cuando nosotros no existíamos o existíamos poco o ya estábamos resignados a darle palmaditas en la espalda al sistema para que fuera bueno y se apiadara de nosotros. Nosotros.
Nosotros, entonces qué. Hacer un texto criticando a los demás. Ayer vi en Twitter un texto de Sarrionaindia, el de la canción del Sarri, Sarri, en el que criticaba a los equidistantes. Los que decían ni capitalismo, ni socialismo. Se supone que eran pequeño burgueses que no queriendo elegir, elegían. Supongo que ese texto nos quiere decir algo. Pero no a mí. Porque en esa pelea, yo tengo bando. No sé en cambio qué bando tienen otros, precisamente los que cuelgan ese texto.
No sé.
Nosotros.
Nosotros saliendo en la tele y abusando del relato. Nosotros hablando como si todo el mundo estuviera en nuestro acto y no como el Iceta que parece que esté en el acto de todos. Nosotros yendo hoy a la fábrica de la SEAT para poner en el centro del tablero el mundo del trabajo y de repente uno ve la foto y piensa que la gente no sé si quiere poner eso en el centro del tablero. Y debería. Y hablamos de sindicatos y a nadie se le ocurre que los sindicatos son importantes, no para cortar carreteras, sí para defender derechos.
Hoy salen cifras que dicen que los beneficios de las empresas suben y los sueldos bajan. Y parece una noticia menor. Es una noticia menor, cuando la patria se rompe, cuando el agua de las fuentes es amarilla. Cuando eso ya lo hemos dado por perdido, cuando aspiramos a que no sé porqué ni cómo ni cuándo, cuando seamos esta república de unicornios, no habrá contratos temporales. Los mismos que aprietan la legislación laboral nos van a llevar al socialismo. Y cuando eliges atacar al capitalista, te llaman equidistante porque no eliges patria. O proyecto de patria. O proyecto de nación.
Va a dar igual. Hay varios bloques. Usted elige.
Nosotros. Nosotros somos los que queremos transformar desde la izquierda. Los que más o menos sabemos que el color de la bandera significa poco si no se altera el sistema. Hoy, no mañana. Hoy, no cuando lleguemos a cambiar el color de la bandera. Pero aquí, en Santa Coloma, eso significa poco, los del cambio banderil son pocos.
Aquí la pelea es convencer de que el futuro no es volver al pasado. Que el futuro no es perderlo todo e ir a peor. Que avanzar no es regresar a la nada, a un pasado de fantasía cuando antes todos éramos hermanos y nos hablábamos de todo porque... de qué hablábamos antes. Antes, cuando la Generalitat era de convergència y el Ajuntament Socialista y se vivía de puta madre y no pasaba nada mientras lo ibas perdiendo todo.
Gente de izquierdas apostando por volver a la nada. Al vacío. Al orden. Antes era mejor. Esto ha sido un desastre. Y en ese desastre seguro que también nos incluyen a nosotros, los que hemos puesto en riesgo los sueldos de 600 euros. Los que ponemos en riesgo lo de 'al menos trabajas'. Los que ponemos en riesgo los de 'ara no toca parlar d'això'.
Gente de izquierdas que creen que nosotros somos lo que dicen de nosotros.
Nosotros.
No hablemos más de relato. Nosotros somos lo nuevo. Seguimos siendo lo nuevo, porque lo nuevo es lo que tiene que llegar y lo que nunca llega. Lo que se aspira a conseguir, la justicia social, la vida digna. Nosotros entonces, no somos los que aseguran que todo va a ser como fue una vez, hace tiempo. El ABC no nos va a apoyar. Vilaweb tampoco.
El Periódico haciendo textos elogiando que en la ciudad con la renta per cápita más baja de Catalunya se come bien. Nosotros.
Nosotros tenemos que seguir siendo la esperanza de la gente joven, de los que saben que este presente es una mierda y que el futuro no es volver a pasado ni un futuro de la mano de quien no quiere saber nada de nosotros. De quien jamás ha ido a tomarse un café con leche a un bareto a escuchar cómo te dicen que... y rebatirlo. Sin torcer el morro.
Son muchas cosas a la vez y al mismo tiempo. Van a ser días muy así.
Pero los vamos a llevar con humor. Café con leche y a correr. Leer elPeriódico y ponerte de mal humor. No perder el humor. Ir a todas partes y hablar con todo el mundo. Y que la gente sepa que uno es de esos, de los comuns, de los de esquerra unida, de los de encomú podem, de los otros. De esos que dicen. 

jueves, 30 de noviembre de 2017

Vuelven los esclavos


Esclavos. Fotos en las que se ve a personas colgadas de palos, las fotos típicas que veíamos cuando se quería ilustrar el esclavismo del siglo XIX, por ejemplo. Pero hoy. Ahora. A una hora en avión, o quizás menos.
Al otro lado del estrecho ha comenzado la venta de esclavos, como en los viejos tiempos. Mientras aquí estamos empezando a considerar normales cosas que nos llevan a recordar los tiempos del fascismo más asqueroso, pero maquillados con fondos azules, letras de diseño suave y discurso en el que las cosas se dicen y una vez dichas ahí quedan, al otro lado del estrecho las cosas se han puesto chungas de verdad. Miento, chungas de verdad están siempre, desde que naces hasta que mueres. Vidas chungas de gente que se juega la vida para irse, largarse. Gente que es capaz de perderlo todo por la ilusión de ganar algo. No sé qué decir porque no sé ponerme en la piel de esa gente. Y otros que, como siempre, se aprovechan de la miseria para hacer negocio. Otros que se aprovechan de la... no sé.
Uno sabe o cree que sabe escribir de muchas cosas y que tiene una posición sobre muchos temas. Que puede decir cualquier cosa, a veces no diciendo nada, sobre cualquier tema. Sin faltas. O sin muchas faltas de ortografía.
¿Pero qué puedes decir interesante, original, sobre un fenómeno que nos dice que estamos tocando fondo? Que hemos tocado fondo. Que tenemos que partir de cero.
Los que nos las damos de revolucionarios, de izquierdosos, de progresistas, de lo que usted quiera, por lo menos, debemos alarmarnos y contener las lágrimas o la desesperanza más absoluta, cuando vemos esas imágenes. Gente mostrando a gente para venderla. Personas que enseñan ante una cámara a otras personas para que otras las compren para hacer trabajos. Como quien enseña un tractor o una máquina segadora. Como quien no enseña nada.
Creo que lo hemos perdido todo. Seguimos acusándonos unos a otros de matices que nos convierten o en enemigos o en adversarios, en potenciales aliados o en no descarto. En discutir pérdidas de libertad, en la coloración de las cosas, en triquiñuelas para molestar y demostrar que eres...
Y tenemos tanta suerte, al menos todavía. Al menos aún. Una suerte perra. Una suerte de mierda. No es mucha suerte. Yo al menos tengo un portátil y puedo hacer cosas para ir tirando. Hay mucha gente que no tiene demasiado nada. Que sigue mirando en los containers. Que sigue esperando a que cierre el super para ver...
Empieza el frío y empieza el drama. Gente que no podrá pagar la factura de la luz. Gente haciendo malabares para poder pagar la luz. Hospitales que son un drama. Ponte malo en invierno. Vete al hospital. Anuncios de aseguradoras. Anuncios de mutuas. Anuncios de negocios. Anuncios para conseguir algo más de dinero. Como en los viejos tiempos. Hay que gastar, llegan las fiestas. Hay quien decidirá que este año otra vez las navidades no existen.
Hay quien comprará un esclavo para que le recoja la aceituna. ¿Puede que eso esté pasando ya? ¿Aquí? Es temporada de aceituna, los temporeros van por los pueblos. Esclavos para recoger la fruta, esclavos que no salen en la tele. No creo ¿verdad? Aquí no lo haríamos nunca. Tener a gente trabajando sin cobrar. Gente que por ejemplo contrate a gente sin dar nada a cambio. Eso no pasa aquí.
Un esclavo. Esclavos. Gente que obliga a gente a trabajar para otra gente a cambio de comida y poco más. Ya no estamos hablando de una figura simbólica. De algo que 'parece que sean esclavos'. Ahora ya hablamos de esclavos de verdad.
Y está tan cerca que podría ser aquí. ¿Se puede ser otra cosa que alguien que haga algo, lo que pueda contra el sistema? ¿Se puede ir poniendo etiquetas a la gente para ver si ñiñiñi?
¿Qué pasa si un día acabamos como esclavos? ¿Qué pasa si un día la cosa se tuerce tanto que podemos ser legalmente esclavos? No en un sentido figurado como ya somos ahora. No. Legalmente. Esclavo. Pero no negros, no gente que nos extrañe que no fueran esclavos ya. ¿Te imaginas que tu hijo o tu nieto tuviera que irse a otro país y ser esclavo? Ya puede pasar.
No sé. Estoy muy espeso. No me sale escribir nada muy ocurrente.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Crónica del #plegramenet de noviembre. El naranja es el nuevo azul.


Antes de que se nos pase y vayamos a los datos técnicos, pongamos negro sobre naranja una cosa. Ciudadanos cada vez más a peor. Y ya está. Y uno habla con todo el mundo y todo eso, pero de un tiempo a esta parte y esta parte está cada vez más así, lo de Ciudadanos no tiene por dónde cogerse. Y uno pasea por Santa Coloma, la ciudad que quiere uno más que a todos los perritos y los gatitos de los vídeos, y parece como de consenso que ‘Ciudadanos lo va a petar’ y uno no es que no se lo explique o es que no lo entienda, es que si eso pasa, es que entonces nos pasa algo. Y a lo mejor no lo entiendo o a lo mejor es que nos hemos vuelto de derechas. Y todo ese milongazo de la Ciudad roja nos lo creemos los cuatro que vamos a los actos de los que nos lo seguimos creyendo un poco y poca cosa más. Si de verdad Ciudadanos va a crecer tanto y en Santa Coloma van a ganar por fin unas elecciones, estamos apañados. O somos apañados. Empezaré así por el final. Una moción que presenta Ciudadanos para reducir el Ibi en Santa Coloma un 5%, una medida de esas liberales, en el sentido de ‘de derechas en lo económico’, que tanto gustan por ahí fuera y que aquí no se oían mucho, porque el PP era de derechas pero eso del liberalismo lo lleva mal. El liberalismo progresista que ellos llaman en Ciudadanos reducido en un ‘el dinero debe estar en el bolsillo de los ciudadanos’. Eso, con mucha bandera, por mucho que la saques para decir que los indepes son malísimos, eso es ser de derechas. La gente de Santa Coloma que no sea de derechas, que diga ‘es que yo lo de la independencia, mal’, que no caiga en la trampa. Porque es una trampa. Una moción que ni siquiera el PP ha apoyado, porque no han visto más que el oportunismo y que ha servido para que el PSC saque pecho de ‘estado del bienestar’, como si fueran el mismo partido socialdemócrata sueco. Es decir, la cosa está tan mal, que el ‘comparado con’ deja a gente como bien, cuando la cosa está fatal. Ciudadanos ha apretado el acelerador, va a por todo, quieren ganar y obligar al resto de partidos no indepes a retratarse. Pero hacen política desde una gasolinera. Hay mucha peña muy caliente que puede que esto les sea agradable, el mensaje de Ciudadanos, digo, pero, en serio… es que es un partido de derechas… aunque claro… igual el problema es que los tiempos empujan a la gente a buscar orden y esas cosas… en fin. Al lío.
El pleno. Si hubiera habido una pelea a muerte entre el consistorio y el público asistente, hoy hubiera ganado el consistorio. 27 concejales y los dos secretarios contra 23 personas más o menos contando a prensa y público. Mal asunto. Parece que hoy, que no había tema banderil de por medio, no había ganas de brega. Pleno corto, con pocos puntos, pero donde había alguna hebra a la que agarrarse si querías pelea. War is over, if you want it, cantaba John Lennon, la guerra se acaba si quieres, pero si quieres bulla, te da igual el punto y el clima. Por cierto, clima, aire acondicionado en una fría tarde de noviembre. Dice alguna gente con las hormonas aquí arriba o más allá que tenía calor, pero a mí me daba el aire en toda la cresta y veremos a ver si no volvemos a las andadas. Tere Franco y yo, jugándonos el pellejo.
En definitiva, que no ha venido casi nadie al pleno. Se ha empezado a la hora, hoy no había concentración por la libertad de los presos políticos justo cuando se cumple un mes de la proclamación (o no) de la República catalana. Pero hoy no había cuerpo. Se ha comenzado con una serie de puntos en los que se han ventilado de manera rápida. Temas que ya se habían tratado previamente y que allí se ventilan ‘dando cuenta de’, es decir, como el que se da por saludado. Algunos puntos se han votado, como el de la aprobación de la reprogramación del proyecto de intervención integral de los barrios centrales cofinanciados para la ley de barrios. En un punto, el 2.4, Som, el gran César se ha ofrecido para enriquecer el proceso participativo del Pla d’infància i adolescencia i el consell d’infants. También han intervenido para decir que el proceso participativo sobre presupuesto y ordenanzas fiscales ha sido escaso. Hay grupos que intervienen en todo y por todo. Lo que es bueno a veces, porque demuestra interés y un poco incordio cuando se convierte en un asomar la cabeza de manera recalcitrante. Hoy nosotros los de Gent d’Esquerres, los que usted conocerá ahora ya como ‘los comunes’, nos lo hemos tomado de aquella manera, en plan abstención. Quizás tocados por que Rosa Martos ya no estará y habrá que resituarse. Un saludo a Rosa, que seguro que se está leyendo esto. Porque ella se lo lee.
Se ha dado cuenta de la ejecución presupuestaria del tercer trimestre de 2017 y adelante. Primer punto de discusión, propuesta de aprobación definitiva del plan de Movilidad urbana y sostenible de Santa Coloma. La movilidad, al hilo de las noticias que hablan de superislas en Barcelona, la limitación del tráfico en las Rondas, los coches que contaminan, las boinas de mierda encima de la ciudad… después de un año dando vueltas este plan, al fin se aprueba. Lo de siempre, promover el uso del transporte público, mejor ir andando, no coger tanto coche, la ciudad al servicio de los coches. Bien. Nosotros hemos dicho que esto es un poco colar lo de la Pinta Verda, aquel plan que… se acuerdan, ¿no? Y nos hemos abstenido. Ya digo, no queríamos hoy entrar en conflictos. Estamos a punto de entrar en campaña, estamos a punto de llegar a la navidad y no sabemos si poner criada o nosequé. No lo entiendo ni yo. A veces entender las cosas, está sobrevalorado. Es mejor a veces guardar un punto de ingenuidad. Y no meterse en follones. Hemos dicho que esto del plan de movilidad, en fin, que todo muy bien pero que eso, colar gato por liebre. Y entonces entra Ciudadanos y se pone estupendo con cosas, con criticar las superislas, con querer vender una moto que ni siquiera el PSC, en su infinita capacidad de calibrar, es capaz de calibrar. Y que si las pendientes, que si los autobuses en las pendientes, que si lo de las áreas de… un debate de quien quiere debatir. De quien ha presentado alegaciones y no las han aceptado y quiere que conste que las han presentado y así ponemos el tweet. Y así vamos. SOM hace una autocrítica por no haber presentado las alegaciones porque tuvieron curro y pasan a abstenerse. Porque su rollo viene ahora.
Propuesta de modificación provisional de la modificación puntual del PGM en la Plaça Alfons Comín (Valentí escales-Liszt). Alfons Comín es el padre de Toni Comín. Sí. En fin, que se trata de hacer pisos de protección oficial. Peeeeeero. Como sabemos, todos tenemos un tema. Hay quien tiene un tema y habla de él a la mínima que puede. Por ejemplo, Zambrana del PP es de números. Tovar de CS, es de leyes. Jordi García es Cooperativista. Como quiera que una cooperativa va a ser la que va a firmar el convenio con el ajuntament para la construcción de las viviendas, ha empezado una disertación sobre cooperativas, falsas cooperativas y estaban esperándote. Ha metido la cuña de que la alcaldesa va a firmar con una cooperativa ful y… zas. Ha pasado. Lo que parecía un pleno sin pena ni gloria, tracatrán. La alcaldesa Núria Parlon ha saltado, ha soltado el consabido ‘ha soltado acusaciones muy graves’ que normalmente utiliza contra Alexandra Sevilla y después ha avasallado al regidor de SOM, que ha pedido réplica y que no ha conseguido levantar cabeza en todo el resto de pleno y ha dejado a su grupo aturdido. Hacía algunos plenos que… no, con Som hacía tiempo que esto no pasaba. Bueno. Era, por decirlo de alguna manera, como un regreso a los tiempos en los que Som era Gent y todo era turbio y raro y el PSC en cuanto escuchaba lo de la corrupción o la ilegalidad o lo fraudulento sacaba el hacha y Gent repartía para todos, el tripartito y tal y bueno. Chistes viejos con caras nuevas. El caso es que la lección de cooperativismo ha quedado en nada y, bueno, hay gente que paga cursos por aprender tanto. Si seguimos así, al final tanto ir a los plenos, servirá de algo. Qué necesidad había de ponerse así.
Se ha aprobado después la aprobación de la ordenanza reguladora de servicios funerarios y bueno, pues que a ver si hacemos de la visita al tanatorio algo más… en fin.
Declaración institucional con motivo del día internacional de las personas con discapacidad, que ha sido despedida o saludada, lo ha leído antes de la declaración, con un ‘pon un discapacitado en tu vida’ por la regidora Carmen Arana. La declaración se ha presentado también en pictograma, para los autistas. Zambrana del PP ha pedido que se haga también en braille. Resumiendo, que si al menos las políticas municipales consiguieran que las personas, todas las personas, fueran tratadas y recibieran la misma dignidad por parte de todos, ya sería algo.
Mociones. Moción contra la homofobia, la lesbofobia, la bifobia y la transfobia. Presentada por todos los grupos menos el PP. El PP ha votado a favor, no sin antes recordar que los países musulmanes son lo peor y que Israel es un vergel de libertades sin cuento, comparado con, salvo si resides en los territorios ocupados, o visitas los barrios de Jerusalén donde los ultraortodoxos… por no hablar de cómo se portan los colonos… pero bueno. Han votado a favor. Tiene narices. Jonatan Fornés, nuestro concejal de Gent d’Esquerres, ha explicado por si hacía falta que esta moción tiene que ser presentada cuando seguimos viendo a gente que es atacada y golpeada y denigrada por querer a alguien. O por querer ser como quiera. Lo de Israel, Laura Rodera, ha sido una sobrada. El PSC se ha desmarcado con un ‘nosotros esto ya lo hacemos’ y fuera.
Moción en relación a la transparencia económica de los grupos políticos municipales, presentada por Som a la que se ha sumado el psc y nosotros. Pues eso, en tiempos de crisis y cuando los ciudadanos están de uñas el control de los gastos… una moción también de cuando gent hacía política con estas cosas. PP y Ciudadanos han votado a favor y ha faltado que todos tocasen el harpa. Arpa.
Luego ha venido la moción de Ciudadanos sobre el IBI que ha servido para que Zambrana se despache a gusto con Ciudadanos, para que nosotros digamos que pffff y que el PSC se embarcase en una prolija explicación de esto y de lo otro y tal, mientras a Salva Tovar se le escapaba la risa. Todos contentos. O no.
Al final, ruegos y preguntas, hoy se ha leído una de Som sobre el Tomorrowland, que ha presentado una memoria de un folio y medio sobre lo acontecido en julio y que, hombre, así visto, llama la atención por lo escaso. Nosotros hemos dicho que nos sumamos a la pregunta y hemos preguntado que porqué no se quitan las vallas de Can Zam y rápidamente Som ha dicho que ellos también lo preguntan o lo ruegan. O yo que sé. Hemos preguntado sobre la Escola Riera Alta.
Y ya está. Un pleno más, cortito. A las nueve ya estaba todo listo. Frío en la calle y ya… pues nada. Esperando la campaña electoral. Hace ilusión. Las carpas, el reparto de propaganda, pegar carteles, la preparación de actos, los nervios, la ilusión. He repetido ilusión.
Vuelvo a empezar.
Ciudadanos cada vez más a peor.
Para R.

El Ciudadano Ilustre - Mariano Cohn / Gaston Duprat

A veces ve uno una película pensando que va a ver otra película. Cogí esta película argentina en la Biblioteca y sin mirar demasiado de qué iba me hice una composición: esto debe ser algo parecido a esas películas como 'Bienvenidos al Norte' o aquella que hicieron en Italia que era igual. Es decir, una película en la cual un personaje que es oriundo de un sitio, pero que vive desde hace tiempo en otro 'que es mejor', viaja al sitio 'que es peor' y una vez allí se da cuenta de que no es para tanto y suele acabar todo fantásticamente después de unos cuantos gags en los que el contraste entre unos y otros provoca situaciones hilarantes. De reír.
Daniel Mantovani es premio Nobel. Argentino. Un escritor que después del premio sufre una crisis y lleva cinco años sin escribir. Nada le apetece, nada le atrae. Un día recibe una invitación para volver a su ciudad natal, Salas, lugar que además nos enteramos que es el marco en el que transcurren sus obras, para que de unas conferencias y le nombre ciudadano ilustre. Se niega al principio pero luego le pica la curiosidad y decide volver.
Y vuelve y ya desde el viaje de regreso en taxi hasta su pueblo, le pasan cosas. La rueda que se pincha, dormir al raso, llegar al pueblo, el tipismo local. La gente ya no es como él, gente más rústica, gente que se quedó en el pueblo y no ha prosperado tanto como él. Bueno. Al principio van apareciendo situaciones un poco tópicas sobre su llegada al pueblo, la gente que le va persiguiendo, las conferencias. Las reflexiones del escritor son un poco tópicas, su visión de la escritura, etc. Automáticamente que llega al pueblo, ya se le tira una chica encima. ¿Tuvo un antiguo amor? El antiguo amor está allí casada y tal pero... ay.
En fin, todo parece ir por este cauce tan así hasta que llega una escena que cambia la película e introduce un mal rollo que ya no se irá. Un concurso de pintura. Las obras que se presentan son espantosas y un jurado compuesto por el escritor, el profesor y la directora del colegio, van decidiendo qué obras son rechazadas y cuáles no. La directora no está de acuerdo con la decisión de premiar la obra de un muchacho que vive en una estancia y ha aprovechado un cartón para pintar lo que ve delante su ventana. La directora va a avisar a uno de los pintores rechazados, que resulta ser un facha. Un facha que va calentando el ambiente y va recordándonos porqué se tuvo que ir de allí el escritor.
Y la cosa va subiendo de tono, y seguirán habiendo momentos más o menos cómicos, pero ya se ha introducido un algo. Un miedo. Es Argentina, la historia pesa. Cosas que nos recuerdan que a veces por más que pasen los años, las cosas, en cuanto se rasca un poco...
Y se calienta tanto la cosa que...
Y al final la película no es lo que parecía, para nada. Y los contrastes y esas situaciones cómicas ya no te parecen tan graciosas. Y los tipos tan rústicos y brutotes ya no son así, son ya otra cosa. Y, quién tiene el poder, y por mucha foto de Perón y Evita, quién manda de verdad.
Y porqué te fuiste. El escritor dice que sus personajes luchan por salir del pueblo y él lucha por no volver.
Y lo entiendes. Y da un poquito de miedo.
Una película muy interesante, sí señor.

domingo, 26 de noviembre de 2017

El misterio de las luces de la ciudad


Los arquitectos y urbanistas. O los urbanistas solos, no sé por qué hay que meter a los arquitectos en esto, proyectan ciudades y se esfuerzan por darle un sentido a la mera construcción de casas y calles. Integrar las ciudades en la naturaleza, demostrar que el hombre domina cualquier cosa que se proponga, cambiar la vida de la gente, grandes propósitos. Pero ¿qué son esas luces? Las luces de la ciudad demuestran que el ser humano lanza señales, el hombre es capaz de desarrollar conceptos más allá de lo común. El ser humano se distingue por crear figuras como la del arquitecto, o la del urbanista, o la del semiólogo por ejemplo. En Santa Coloma, hace muchos años, el urbanismo no estaba muy valorado y era muy difícil encontrarle sentido al trabajo de los mismos. Y lo tenía. No eran semiólogos, pero había gente que entendía por qué todo se hacía como se hacía. El sentido era evidente.
Un semiólogo es capaz de encontrarle un sentido a cualquier cosa. Un semiólogo va más allá de lo que vemos los mortales y sabe comprender qué se esconde detrás de cada cosa. Por qué ese sillón está puesto ahí, por qué el negro estiliza, por qué una misma persona se pinta un día los labios y otro día no, por qué nos gusta llevar un día la camiseta por fuera y otro por dentro, porqué utilizamos frases cortas, por qué enumeramos, por qué en los diarios las noticias se distribuyen de cierta manera, por qué el telediario cuenta las cosas en ese formato.
Por qué brillan las luces en la ciudad. Esas luces. Específicamente esas luces al fondo. Esas luces que iluminan los barrios de Can Franquesa, la Guinardera, Singuerlín, Las Oliveras. Por qué esas luces, cada noche que salgo al balcón, brillan para mí. No soy semiólogo. Ni habiendo hecho la asignatura de semiótica durante tres años hasta que la conseguí aprobar pude comprender qué era lo que realmente quería decir todo aquello de la intertextualidad, del símbolo y el signo, del significado y el significante… y sin embargo, como dice la canción de Arnaldo Baptista, soy viejo pero me gusta viajar.
Me gusta pensar que todo tiene un sentido, que el misterio que se esconde detrás de esas luces encendidas en los barrios de la montaña, detrás de los Cubics, tiene algún significado, y lo tiene. Tiene un significado el iluminado y tiene significado que yo vea, desde mi balcón, aunque haga mucho frío y me cueste la salud, tiene sentido, digo, a los autobuses subir y bajar, desde la lejanía. Los autobuses que suben y que bajan, encendidos, iluminados, hasta la letra A, que por las noches no se ve desde mi balcón. Las luces encendidas dicen algo, un algo que veo yo y que vemos los que compartimos esa misma perspectiva. Este texto solo lo entenderán quienes en Santa Coloma vivan en la misma digamos secuencia espacial que yo. O cerca de donde vivo yo. Y vean las luces como las veo yo. O desde un punto de vista parecido.
El otro día paseé por Can Zam. Paseé hasta llegar a la plaza y luego volví a subir hacia arriba y enganché con la carretera de la Roca. Al seguir caminando casi me paso el busto que hace casualmente un año se inauguró para homenajear a Lluís Hernàndez, el primer alcalde democrático de Santa Coloma. El cura. El Lluís. Casi me lo paso, digo, el busto de Lluís mirando hacia el barrio de las Oliveras.
Como casi me paso el busto, que está muy bien pero que si no pones atención te lo puedes saltar sin más, supongo que el misterio de esas luces encendidas en las Oliveras, Can Franquesa, La Guinardera y Singuerlin es que nos acordemos de Lluís Hernàndez de una manera más evidente. Que no se nos pase, vamos. Misterio resuelto.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Miscelánea

Hay canciones que llegan en un momento y que parece que las has estado esperando toda la vida. Una catarata de frases con mucho azúcar. Sea como sea, hay una canción de los Modern Lovers, que en realidad es una canción de Jonathan Richman el solito porque sale a capela prácticamente y de hecho no sale en el disco de los Modern Lovers sino que sale en algún descarte o en algún bonus track o algo así. Una canción que así escuchada tiene su qué pero que no es lo que es hasta que no escuchas la versión de los Galaxie 500. Y ya no puedes dejar de escuchar esa canción, y la tienes en la cabeza y va saliendo de vez en cuando a lo largo del día y sobre todo, no sé porqué, por las mañanas. Una canción que se llama 'No dejes malgastar nuestra juventud', pero que en toda la canción no se dice ni una vez, en la canción se dice 'no dejes que se malgaste'. Es una canción de una letra terrible pero que cuando la canta Jonathan Richman, como la canta él, no se sabe si da pena o no da pena. Ahora, cuando la canta Dean Wareham, ya sabes qué es lo que te tiene que dar. Y tiene unos guitarrazos muy gordos. Y mola mucho. Y no la voy a poner, voy a poner la original.

Ha sacado nuevo disco Charlotte Gainsbourg. La leche. No lo sabía y me enteré el otro día escuchando la radio y lo pusieron así como de refilón y dije... es Charlotte. Me encantó el disco que hizo con Air y me medio moló el disco que hizo con Beck. Es la hija de Jane Birkin y de Serge Gainsbourg. Como quien no dice nada. Podría no hacer nada, pero Charlotte Gainsbourg a mí me mola, me gusta cuando sale en las pelis, me gusta cuando canta. No me he preocupado en saber con quién ha hecho el disco esta vez. Solo sé que lo poco que escuché el otro día en la radio me gustó. Es un poco eso, como que me da igual. Me da igual, si lo hace este, pues me gusta, y así. Y no me complico mucho más. Me parece que todo tendría que ser así. De hecho ya es así para todo el mundo en casi todas las cosas. Quién lo ha dicho. Es verdad. Tanto rollo para acabar siendo convencidos siempre por los mismos por lo mismo. Porque lo ha dicho este. Y de este me fío. Un creador de opiñón. Si lo canta la Gainsbourg me da igual si suena finolis o es música para pijos, a mí me gusta y ya puede salir el sol por donde quiera. Y a vosotros os pasa igual lo que pasa es que no os atrevéis a decirlo, porque el vuestro no canta. Y canta peor.

A veces me doy angustia. ¿No os ha pasado? A veces creo que tengo una sensibilidad tan así, tan superficial, tan de amor, que me dan ganas de vomitar. Me tengo angustia. Me tengo a veces un poco de dentera, de asquete. Me veo o me oigo y me digo, ay, qué asquito que me tengo, por favor, tan así. Tan carameloso, tan bueno, tan sensible, tan llorón, tan de hacer así y abrazarme y decir, ostia tío, es que eres una persona que pareces tan completa, tan versátil, que eres capaz de conjuntar en una sola persona tantas cualidades, te preocupas por los demás, estás implicado, participas, organizas, distribuyes, sacas los córners, tienes una zurdita que ni Maradona, eres sensible, cantas, bailas, recitas, estás en todas partes. Eres una persona que, joder, tío. A veces, cuando llego a casa por la noche, cuando me enfrento a la soledad en mi habitación abrazado a unas almohadas de Ikea de esas blandurrias que no son ni almohadas ni mierda, pienso, y de qué vale todo eso. De qué vale ser una persona tan grande, de qué vale tener todo este corazón si no es uno más que una gota de agua en un océano, si no eres nadie comparado con las masas gigantes de gente, de pueblo, de los humildes, de los que todos los días... y me doy ganas de vomitar otra vez.

Todos los días, más o menos a esta hora, no hago lo mismo. Varío. No sabéis a qué hora escribo esto así que no tenéis ni idea de nada. Hasta ahora no he dicho nada de vosotros. No, hasta ahora me he ido conteniendo y no he dicho nada de lo que pienso sobre vosotros. Y ahora, en este momento, que vosotros no sabéis qué momento es, me parece que ha llegado la hora. Me parece que ya está bien. Ahora es la hora, ahora viene el gol. Lo que opino de vosotros es que voy a salir a fumarme un piti y ya luego cuando entre otra vez. Y así todos los días. Todos los días posponiendo el veredicto. Todos los días emitiendo una sentencia dilatoria. El año pasado, por estas fechas, era veinticuatro de noviembre y no me acuerdo de nada que no haya salido en Facebook. Da igual. Podríamos mirar cualquier otra fecha. Me gustaría decir lo que tengo que decir sobre vosotros, pero no me atrevo. Porque me da angustia. Una angustia que no es equiparable a la angustia que le puede dar a un ser humano normal que cree que tiene algún talento o alguna cosa, un algo. Lo que sea. No sé. Esta mañana, me he levantado con un miedo atroz a coger frío y se había caído el tenderete de la ropa tendida y tenía que salir a recogerlo. Llevaré calzoncillos sucios toda la semana. He salido por obligación. Pero todavía no he dicho nada sobre vosotros.

Le llamaban camarada fichero porque se limitaba a ir haciendo, la tarea ingrata de ir apuntando los nombres, memorizando quién estaba allí y quién venía de allá. A quién se tenía que enviar allí para hacer nosequé. El que llevaba el tema aquel. A este lo pondremos a hacer esto. Al otro lo otro. Encárgate tú de decírselo. Yo estoy muy ocupado leyendo este libro sobre... yo estoy muy ocupado escribiendo un blog. Un blog en el que doy mi opinión, una opinión que luego expongo muy brillantemente en una ruñón. Y mientras tanto el camarada fichero va apuntando, y organizando, y recogiendo nombres y formando un grupo de gente que va viendo que el brillante orador no sirve realmente para nada más que no sea que para lucir en un discurso precioso, pero que si no es por el camarada fichero, ahí no hay nadie que tenga dos dedos de frente. Se necesita organización, una ruñón, una nueva ruñón, y no tanto discurso brillante y no tanto tanto. Enseñanzas extraídas del gran libro que me he leído. Lees libros que te enseñan cosas. He leído el libro pero no estoy organizando nada, así que ya estamos en las mismas. Hay que mandar un mail, ya lo mando yo.

Estoy entusiasmado con la idea. Estoy asustado con la idea. No tengo ni idea. Me gusta que vayamos a participar todos en esta fiesta de la democracia y que todos nos esforcemos en trasladar la idea de que somos garantía del orden. Orden y democracia. Nosotros somos los que garantizaremos que haya orden. Implementar. Chupito. Implementar. Implementar. El pueblo, la gente hecha pueblo, corriendo a buscar en los diccionarios Iter la palabra implementar. Vamos a utilizar el resultado de estas votaciones para implementar. Implementar. Chupito. El relato. Ahora se trata de implementar. Relato. Está hecho, es simple. Vamos a ver. Vamos a ver cómo lo hacemos. Juntemos los cachetes de las caras así. Implementar. Orden. Dejémonos de experimentos y regresemos al vientre de la madre tierra. Regresemos al convenio colectivo que hemos conseguido rebajar en un nosecuanto pero que no ha sido tan malo porque... regresemos al pacto y al consenso y al vamos perdiendo pero acuérdate de lo que ganamos y la memoria de los mártires. Y los miércoles. ¿Porqué vamos en este carro sin frenos? Técnico municipal en gestión de ojos de papel caídos en el suelo. Es que a veces, de verdad, me se pone una cosa aquí...

Muy bien. Recuerden que hay cantidad de cosas que se pueden hacer este fin de semana, sin dinero. 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Opiñón


Para el último número de la revista ‘Kult of the mind’, el eminente profesor August Delanit ha trabajado en una interesante teoría sobre la necesidad de decir en un artículo titulado ‘Opiñón’, que nos permitimos reproducir aquí.
‘Somos muchos los que tenemos una irrefrenable necesidad de ser a través de la locución de nuestras ideas a un público que puede ser unipersonal o universal o meramente un grupo de tamaño diverso. También con la llegada de los medios de comunicación que no requieren la presencia física de un interlocutor, estamos predispuestos a verter ideas que se nos ocurren sobre los temas más peregrinos o bien los más importantes o bien los más importantes para nosotros y peregrinos para los demás. Lo que sea. Es lo que llamamos la opiñón.
La opiñón es aquello que deberíamos distinguir de la mera e inconexa sucesión de ideas que lanzamos al aire sin ton ni son. No es lo mismo parlanchinear sin más que reflexionar y emitir un juicio de valor sobre algo. No es lo mismo soltarla a voleo que no escuchar atentamente y, siguiendo un patrón que enlace con nuestro sistema de pensamiento enriquecer a la humanidad con nuestra opiñón.
Gracias a que el ser humano es capaz de emitir opiñones sobre esto y aquello, avanzamos. Y sé bien que no estamos descubriendo nada, que con este artículo no abro un canal nuevo de progreso científico, nada por el estilo. Simplemente quiero hacer llegar que a través de este artículo deberíamos hacer una reflexión sobre lo que significa parar, masticar un poco una idea, y hacerla común. Vivimos en una sociedad en la que nos acostumbramos a no pensar lo que decimos, a ir deprisa y no calmar, reposar nuestra reflexión. Entrar en un establecimiento hostelero, ver en la televisión encendida cómo algún elemento prominente de nuestra sociedad emite alguna opiñón, escuchar a algún parroquiano decir algo al respecto y acto seguido contestar sin haber trabajado realmente nuestra opiñón y soltar simplemente una frase que no dice nada ni aporta realmente nada. Son pocas las ocasiones en las que un ser humano puede realmente elevarse sobre la masa y conectar con las grandes líneas del pensamiento que nos han llevado a progreso técnico y científico tal que si nos vieran nuestros propios padres se quedarían asombrados de cómo y qué.
La opiñón valorada y valorable. La opiñón que se tiene en cuenta. La opiñón del que se llama creador de opiñón. El creador de opiñón es alguien que no solo lanza esa opiñón en el establecimiento hostelero, sino alguien que es esperado. Alguien a quien se le requiere que lance su juicio de valor, que emita su idea. Que dé su opiñón. Y la da. Y los demás asienten y consideran esa opiñón como susceptible de ser acogida como propia y completar un propio sistema de opiñones que unos y otros comparten como opiñones válidas. Todo esto lo voy diciendo aunque sé que el común de los mortales ya lo sabe, pero nunca sabe uno si su opiñón va a ser nueva para alguien. Incluso si su opiñón expresada por uno mismo y no por otro es mejor que la de ese otro. Son cosas que parece que se dan por sentadas pero que nunca viene más volver a sacar a la luz. Porque quizás seas para alguien el primero que las saque a la luz. Y quiera saber más de tu opiñón sobre más cosas. Y así se construye un mito’.

El artículo no se lo hemos publicado por lo de opiñón. Y él que sí. Y nosotros que no. Y que no tenemos ni puta idea. Y ya nos hemos enfadado. Pero nos ha hecho gracia al final. No es mal tío.