miércoles, 29 de enero de 2020

Crónica del #plegramenet de Enero. Sonrisas y útiles.

Honoso Dudor, tercer rey de Carnia, navegando por los gélidos mares de Grossorform, viendo como su flota ha sido hundida, derrotada y vuelve a su castillo a enfrentarse a una nueva batalla. La batalla interior. Un nuevo pleno en Santa Coloma de Gramenet. Una oportunidad para comprobar el signo de los tiempos.
¿Se acuerdan ustedes de aquellas crónicas? No tenía amigos, todo era aspereza y tono bronco, mala leche y colmillo afilado. Todo estaba mal, solo nosotros contra el mundo, nuestro primer disco era mejor que el primero, Santa Coloma vivía en un estado de estancamiento absoluto y solo nosotros podíamos llevar a un nuevo estado de grandeza y movida guapa a esta gran ciudad. Éramos la esperanza, éramos la aspereza, éramos la aspirina, éramos un nuevo renacer de la izquierda. Éramos tantas cosas que todas nos quedaban bien, nos quedaban bien los trajes grises, nos quedaban bien las bambicas guapas, nos iba todo perfecto, porque ante nosotros se abrían amplias avenidas, senderos de gloria, lo más grande tete. Loco. Hermano.
¿Se acuerdan ustedes de cuando a la gente le interesaban los plenos? ¿Los Plenos municipales? ¿En vivo? Y no se cabía en los plenos y te sentabas apretujado entre personas que conocías de vista o no conocías de nada o conocías porque eran tus compañeros o compañeras. Y la gente en los plenos, y el calor en los plenos y el aire criminal en los plenos y las anécdotas de los plenos. Tal dijo esto, tal dijo lo otro, aquel siempre se equivoca cuando lee, esta nunca habla pero con la mirada ya mata, tantas cosas, tanta gente, tantas caras, tanta gente sin decir nada, tantos aplausos, tantos comienzos de aplausos ahogados por la timidez, tanta incomodidad en los bancos. Todo eso pasó. Los tiempos son nuevos y las cosas, efectivamente, estaban cambiando. Nosotros hemos cambiado. Yo no soy igual.
Yo he cambiado y con mi cambio hago que cambie todo. Con el cambio de las cosas llega la nueva perspectiva y con la nueva perspectiva llega una sensación como de que no sé, no.
No sé ¿no?
¿No?
Después de tanto tiempo deseando ser inútil, acostumbrado a la inutilidad, a no aportar, a no querer aportar, a no querer jugar, a no saber jugar, a no tener las habilidades para hacerlo y ni siquiera tener que aprender y además alardear de que no queremos aprender, ahora, resulta, ahora tenemos que hacer alarde de útiles. Somos útiles. Estamos a favor. Estamos por que la cosa fluya y vaya y pim pam. Y la política se convierte en el centro de la gente, o la gente se pone la política por el centro, o hay un centro lleno de política con gente. Somos útiles, somos nuevos pero con sentido de las perspectivas, el cambio de paradigma, el sonido de la música. Somos necesarios, somos contingentes, somos absolutos, somos las ganas de cambiar y de caminar camino de algún sitio todos juntos como si no supiéramos que hay cámaras que nos miran. Somos la voluntad de hacer de puente, somos la voluntad del triunfo, somos un equipo que juega bien, jugón, pero romo de cara a puerta. Y si nos atacan, mejor que no nos ataquen, porque no nos sabemos encerrar. Hemos nacido para jugar abiertos, aunque tengamos una defensa como la del Espanyol.
Cambio de paradigma. Reconozco que todo el mundo ha hecho un esfuerzo por que las cosas fluyan de otra manera y se nota que ha llegado un tiempo nuevo. Sobreviviremos a nuestros nosequé, decía la canción de Corcobado. Sobreviviremos.
Tiempos nuevos. Vivíamos mejor contra la alcaldesa. Vívíamos mejor sacándole los colores a ERC. Vivíamos mejor ignorando a CS. Ciudadanos.
Querido Salva Tovar que cualquier día se te van a ir los ojos mirando el móvil y atacando de manera desaforada y desenfrenada al nuevo Gobierno progresista que yo no te he visto tan así desencajado con el ataque a tope ni con el Puigdemont ni con el Torra, que parece que te da más coraje un comunista en el Gobierno que un indepe. Porque el indepe te da trabajo y el comunista te lo quita. No puedo trabajarme mucho los argumentos en el twitter pero en el resto de plataformas no es que de mucho más. Tengo la fama pero en realidad me muevo con más tópicos que un cuadro del partido. Un cuadro que recita y repite las consignas. Eso soy yo. Y contra un representante del centro liberal que solo tiene para nosotros palabras de recuerdo hacia nuestro papel de comparsas en todas las fiestas, la verdad es que no tengo demasiado que oponerle. Salvo quizás desearle a él y al resto de sus compañeros que aprovechen estos cuatro años, ya casi tres y pico que con la broma se nos ha pasado el año y no sé todavía cómo funciona esto del Outlook ni nada. Y os digo, en verdad, que estos tres años los disfrutéis mucho y los aprovechéis para llevaros un bonito recuerdo porque el final es este, es estar ya sabiendo que no, que no hay más allá, que la historia se ha acabado y tú sigues haciendo el tonto pasando por las mismas calles pensando que un día todo volverá a ser como antes y no es así, nunca más volverá, porque el cuento se ha acabado y otros peores vendrán y nos acordaremos entonces de Ciudadanos y diremos, oye, qué bien argumentaba el Salva. El Tovar, argumentaba y tenía sus golpes, pero qué tirria nos tenía. Nos tiene tanta tirria como todos los excomunistas que han sido tan comunistas que dan la vuelta al globo y aparecen por el otro lado. Hay quien todavía no a parece por ese lado y se conforma con decir que menos mal del PSC que si que a las obreras nos defiende. Amija. El PSC. Me voy. Y en Ciudadanos casi no dejaron hablar a la María o al Padilla y lo poco que dijo el Dimas quién lo recuerda salvo su mención al tercer rey de Carnia y ya está, porque aquí el peso lo lleva ya el Salva que está on fire porque los comunistas, los progres, están sacando las monedas del bolsillo de las ancianas y se las están comiendo con sus dientes de oro. Cada vez que recuerdo que eso del pin parental está siendo aplicado ya gracias al apoyo de gente como Salva Tovar, se me abren las carnes. O de la María. No lo puedo llegar a entender.
No recuerdo mucho más del pleno.
Dos o tres intervenciones de aquellas de mente en blanco, de plateado fulgor, de plateado mate, de plateado plata, de nada con datos relevantes, de funcionarial planicie que te dejan pensando, a qué vine yo aquí. Cómo puedo ser útil a los demás.
¿En qué te puedo ayudar?
Esquerrra Republicana se esfuerza en hacer cosas con sentido. No es que se esfuerza, es que le sale. Le sale porque lo saben hacer. Este concepto ya nos quedó claro desde el principio. Lo saben hacer. Por eso están donde están, porque saben, tienen la técnica, los conocimientos, los resortes, las herramientas, lo han hecho. Tienen el expertising, tete. Y hacen las cosas sabiendo que es necesario un cambio, un giro, pero entre dientes, sin quererlo, no pueden remediar siempre tener ese puntito que hace que sí, que amigos, que amigas, que compañeros y compañeras, pero hay un punto, un algo, una brizna, una traza de algo que se te queda en la mente. ¿Me la han vuelto a clavar? ¿Eso quería decir lo que querían decir? Es eso. Ese es el tema. El tono. No es sencillo de adivinar que en realidad todos nos queremos mucho porque nos necesitamos, somos útiles los unos para los hotros.
Vaya dolor en Valladolid. Estoy escuchando música y se me ocurren cosas divertidas.
El PSC ha decidido eliminar la política de los plenos. La alcaldesa ha decidido no jugar más. El teniente de alcaldesa Esteve Serrano lleva todo el peso, más aún. Intervenciones puntuales de Tenientes de Alcaldesa. Todos podemos llegar a ser Teniente de Alcaldesa algún día. Una noche soñé que era un simple cargo de confianza y me daba una pena terrible y bebía hasta desfallecer y siempre que iba a pedir una cerveza más en el Xòcala había un camarero nuevo. No entendía nada.
Decíamos ayer. El tema está en que parece que vamos a ser todos hermanos en sangre y que tal, o no. No sé, con estas cosas nunca se sabe.
Mociones, pasemos al tema. Moción de nosotros y de todo el mundo menos los de Ciudadanos sobre el 27g, el antifascismo y la memoria histórica. Cada uno vende su moto y nosotros vendemos la nuestra, un mensaje de paz y amor y de combate contra el fascismo entendido el fascismo como, como, como, comiendo. El fascismo, ese ente. El fascismo antifascista. El fascismo que se llena la boca de derechos. El fascismo que ataca en cualquier esquina, en cualquier programa de televisión, en cualquier murciano, en cualquier ciudad pura o impura. El fascismo que te mira a los ojos y que pasa de ti porque hace tiempo que todo el mundo pasa que ti.
El mundo pasa de nosotros. El PSC no, porque nos invitan a todos los partidos a que acudamos a la comisión de la memoria o nosequé que la hicieron hace un tiempo y que si tú sabes pues yo tampoco y así se nos va yendo la vida en estas cosas. Menos mal que hay vida ahí afuera.
Juro que con la moción de ERC sobre el rescate y la vivienda y tal me puse ahí a hilar fino para ver si encontraba algún resquicio para decir, puaj, nen, quin merdot de moció, pero no salió por ningún sitio, una moción sin fisuras, muy bien trabajada, escogiendo muy bien el momento y dirigiendo bien el tiro hacia donde se requiere. Mensaje social, estamos con vosotros clases populares, todo muy 2015. Tan bien hecho todo que no sé, rick. Pero estupendo, claro que sí, todos juntos en pos de que los bancos esto y lo otro y gracias por vuestra colaboración compañeros del PSC y tal, y qué quieres pues enrolla no? Como enrolla también la Declaración institucional a favor de que no quiten los juzgados reconociendo el trabajo de alcaldes y alcaldesas y de toda la tropa feminista después no? pero la alcaldesa primero y los alcaldes también no? y todo así no? y la moción de Ciudadanos ahí a tope con la lucha contra el poderoso en la línea de que la pasta de la Gene que nos la pongan otra vez donde la tienen que poner y que se dejen de líos no? pero sacan luego su movida esa de la banderita y de los separatistas y al final siempre acaban metiendo la pata y si no hubieran puesto eso es que les hubiera pedido matrimonio que no? No?
Me voy a comprar una gorra de esas guapas de la calle Sant Carles y me voy a poner a mirar pasar a la peña así en la terracica del Termes o de los pinos, sin hablar con nadie ni nada, simplemente mirar pasar a la gente y tal. Guapamente. Los pinos. Ya no se llaman los pinos, abuelo. Es cansis.
Los chavales y su jerga y los chavales y su música. Los chavales y su vida.
Una moción sobre la movilidad y la accesibilidad. El otro día fuimos a la Letra A. Fuimos a la letra A y le hicimos la foto a la letra A. Delito. Hay cuestas chungas ahí arriba, esa gente subiendo y bajando durante años. Moción de Ciudadanos. Moción 'bola a media pista' para que el psc te enumere todos los éxitos del doble cd en directo. Y a otra cosa. Gracias por preocuparos pero es que mira. Y ahí encuentro yo un tema. Un tema de reflexión. Que es el tema de reflexión que podríamos resumir en: si te preocupas porque te preocupas, si no te preocupas porque no haces nada. Siempre acabas en el mismo callejón sin salida.
Me estoy dejando alguna moción y ahora no recuerdo cual.
La de la libertad para el Junqueras. Esta moción en otro tiempo habría congregado a toda la munió de entidades independentistas, soberanistas o que simpatizan o comparten espacio en el tiempo y en el lugar, pero el otro día, como era una moción de Esquerra, pues hasta aquí la repercusión y el seguimiento. Eso sí, la cita a los Tweets de la ANC que no falte. No en el pleno, en otro sitio. En otra cosa. Votamos a favor, en la de ciudadanos nos abstuvimos, en la otra de ciudadanos votamos en contra, en la de la vivienda votamos a favor. Todo esto creo que no lo he dicho.
Y ahí seguimos.
Cambio de perspectiva. Hace frío en la sala de plenos porque no viene nadie. Viene un diputado nada menos, Raúl Moreno, de traje. En realidad hay dos diputados porque Dimas también está. Dimas y su honoso dudor de haber quedado como un hooligan en el Parlament, casa sagrada de la voluntad popular. Es que ahora somos así, comedidos en el gesto, reglamentarios con los términos.
Me voy a dar una vuelta por ahí. A ver si se me pasa. Tengo la impresión de que me dejo algo por decir y no sé el qué.

lunes, 27 de enero de 2020

Patriotas Indignados. Sobre la nueva ultraderecha en la Posguerra fría - Varios Autores

Hoy, 27 de enero, se celebra el día internacional de las Víctimas del Holocausto. Hoy, 27 de enero, también se recuerda el aniversario de la entrada de las tropas franquistas en Santa Coloma.
Un libro para explicar el auge de la extrema derecha, un libro para entender porqué parece que una ola de algo extraño que definimos con la brocha gorda como extrema derecha, como neofascismo, pero que son todo eso y muchas cosas diferentes, está suponiendo que, por ejemplo, por primera vez en la historia democrática haya un Gobierno de coalición de izquierdas en nuestro país. Un libro que nos cuenta la génesis y el porqué de una forma de entender la política que nos viene del Este y que cada vez más nos está llegando hasta el cuello.
El libro nos explica en primer lugar cómo la descomposición de los regímenes socialistas, de los partidos comunistas que los gobernaban, se intenta paliar con dosis de nacionalismo que, una vez ya se han disuelto, queda como elemento vertebrador de la política de esos países. Nacionalismo a ultranza, capitalismo salvaje, anticomunismo que siempre es bien visto por los países occidentales que aplauden que todo lo socialista se vaya al carajo. Desde la Yugoslavia previa a las guerras, a Hungría, a Polonia y cómo el régimen socialista también se sustenta en el nacionalismo, a la propia Unión Soviética y su proceso de descomposición y aparición de grupúsculos abiertamente ultranacionalistas, todo ello, se hereda en el futuro. El paso del liberalismo cafre de Yeltisn a esa otra cosa extraña de Putin que todavía encandila a las izquierdas extrañas porque mantiene su enfrentamiento con los norteamericanos en la continua guerra eterna, supone que se instale una forma de gobernar que parece democrática, porque tiene elecciones y esas cosas, pero que, en realidad no lo es.
Que esos países ex soviéticos, se vayan situando en el marco de la Unión Europea y que en sus gobiernos aparezcan y se establezcan fuerzas poco o nada respetuosas con la propia democracia, pero eso sí, siempre con el aplauso de los medios occidentales que siguen pensando que todo lo anticomunista es bueno, va provocando un efecto contagio que, al paso por parlamentos y comisiones europeas, les va legitimando.
Así, si tú puedes ser un neofascista, un ultranacionalista, en Polonia, Hungría, Croacia, Eslovenia, Rumanía, sin mayores complejos, porqué no lo vas a ser en Italia, Alemania, Francia, Reino Unido, España, Catalunya.
Y si no me he equivocado demasiado, creo que de esto va todo. De cómo los complejos, las vergüenzas, por promover, por ejecutar políticas discriminatorias que se pasen por el forro los derechos humanos, los derechos civiles, a cambio de una supuesta seguridad y defensa de los intereses de los nacionales, van perdiéndose y cada vez son más los partidos que aparecen como 'la verdadera voz del pueblo', que 'hablan sin complejos'.
Un dato que llama la atención de libro es la ausencia de la izquierda. Es decir, la desaparición de la izquierda, de las alternativas de izquierda en esos países. El caso de Italia, país occidental donde más se detiene el libro, es palmario. De repente, de tener un Partido Comunista enorme, se pasa a la nada. A no tener respuesta. Y si uno mira en el resto de países occidentales, no parece haber respuesta. Por eso resulta paradójico que en este país, la necesidad, supongo, de un líder político ha hecho que se monte por una vez un frente que intente parar lo que parece inevitable.
Nos contentamos a día de hoy con ganar unas elecciones regionales, pero no sabemos para qué.
Especialmente interesante es el tratamiento que se da al Procés, encuadrado según el libro, en los movimientos populistas que ya se han dado en otros lugares de Europa y que aquí todavía nos cuesta ver como propuestas de ruptura reaccionaria tal y como se han dado en esos países. Y también, como forma de vigorizar propuestas de izquierda mediante el nacionalismo o como formas de anularlas o de reconducirlas.
Un libro que tiene entre sus autores al Veiga, del que servidor es fan y que dibuja un presente no demasiado esperanzador si no es desde la voluntad de las organizaciones de izquierda (y de las personas que son de izquierda) de presentar a la gente una alternativa real, creíble, efectiva, con políticas en las que se aprecie que la izquierda no hace lo mismo que la derecha. Si no, estamos a expensas de que todo fracase y que cuando venga una nueva hostia, si es que va a venir, que tiene que venir, la única respuesta posible sea la de esos países que prometen orden y progreso. Pero sobre todo, orden.
Soberanistas, eurasianistas, iliberales, ultras, y el pernicioso fenómeno de los nazbols que todavía hay papanatas que consideran asimilable, el riesgo de que 'enfrentarse a la UE' sea visto como loable por parte de una izquierda que no sabe dónde meterse ni a quién seguir como referente, desgranados en un manual para manejarse y saber quién te la quiere colar y por dónde nos va a venir el gol.

viernes, 24 de enero de 2020

Día internacional del periodista

Y ya empezamos mal porque ni siquiera sé si es realmente el día internacional o solo es el día del periodista. Me da igual. Porque aunque sea local o visitante, el periodismo, amigo, ay, el periodismo. El periodismo eres tú y ya no es una frase para quedar bien. El periodismo es todos y todas nosotros ahora mismo haciendo y opinando y poniendo en el facebook un vídeo pequeñito de unos quince segundos de un señor que se ha colgado en el vial del río Besós y lo miramos y extraemos las conclusiones. El fin de los medios de comunicación. Emisor, receptor, mensaje.
Emisor, mensaje, receptor. El miedo es el mensaje. El medio es un masaje. Todo el rato haciendo bromas sobre el tema, porque realmente hay poco que contar respecto al periodismo. El periodismo es un oficio, sí señor y sí señora. Un oficio, un oficio que se aprende con el tiempo y el tiempo es infinito, así que el periodismo nunca se acaba de aprender del todo. Puede que esté diciendo frases de libros o de personas con la chaquetilla esa, el chalequillo ese lleno de bolsillos para meter cosas, o periodistas con sombrero y fumando delante de la máquina de escribir. Amo esta profesión y la odio al mismo tiempo y me bebo un sorbito de bourbon para ir pasando la vida. Vendido.
Vendido al capital contando cosas que son sabidas por unos pocos y que el resto del mundo van a conocer porque tú se las estás contando tal que así, ahora mismo, mira, esto es lo que está ocurriendo. El periodismo, historias personales, cuéntenos lo que usted está haciendo, cómo es la vida, qué rica, qué variada y qué diversa, la vida de la gente común, puse una tienda aquí hace 40 años y ahora hago lo mismo pero mejor y yo me fui a estudiar a Alemania y ahora me han dado una beca para hacer nosequé y yo me vine del pueblo porque allí no había nada y ahora estoy muy contento aquí porque aquí me casé y encontré algo que allí no tenía y no he vuelto nunca más. Historias personales. El ritmo de la calle, la vida, el latido de la ciudad, estar en contacto con la realidad.
Es usted un narrador nato.
Tiene usted una magia especial para contar lo que sucede.
Está usted siempre al tanto de lo que ocurre.
Interpreta usted las señales como pocos.
Me parece estupendo que el periodismo continúe siendo una profesión y que personas jóvenes alberguen la esperanza de cambiar el mundo gracias a su trabajo en un medio de comunicación de masas.
Medios de comunicación de masas. Teoría de la comunicación.
Que te quede claro, amigo lector, que el esquema es siempre el mismo:
Emisor, mensaje, receptor.
Y tú, usted, yo, nosotros, somos siempre receptores. Y que yo no estoy emitiendo nada, porque no hay mensaje.
Ruido.

jueves, 23 de enero de 2020

Salvador Dalí

Mi padre tenía en casa un libro de Salvador Dalí. Confesiones inconfesables. Cuando era pequeño, como estaba en el armario de los libros 'infantiles' y no sé porqué, se me ocurría cogerlo. Lo cogí poco. No entendía nada. De pequeño, Dalí escupía en la mano de su hermana, creo que recuerdo eso. Dalí escupiendo en la mano de su hermana y le decía, creo, que se tragara el lapo.
Este es el tema.
Salvador Dalí jugando partidos de homenaje a todos los pintores de la historia, homenajeándoles, haciéndoles tributos, colocando aquí y allí símbolos, referencias, pinceladas, fusilando todo lo que puede más, copiándose a sí, mismo, referenciándose, haciendo de la pintura una banalidad, haciendo del arte un negocio. El Avida Dolars. Salvador Dalí jugando a ser provocador, provocando, escupiéndonos en la mano y obligándonos a tragarnos su mierda. Salvador Dalí engañando a todo el mundo, viviendo engañado por sí mismo, tomándonos el pelo, viejo y víctima de un personaje que fue joven una vez, que enamoró una vez, que siempre parecía tener cara de miedo, de susto, de asustar.
Salvador Dalí como pintor y como persona. Te admiro como pintor y como persona. Es un gran pintor y una gran persona. Un gran pintor. Pero qué persona. Salvador Dalí pintando cristos mirando hacia abajo. Millones de cabeceros de cama, de dormitorios, con el Cristo mirando hacia abajo. Cristo visto desde arriba y en tu habitación encima de la cama, el Cristo. Me extraña tanto no tener yo este cuadro, que no se me haya ocurrido como regalo de cumpleaños nunca, el cristo mirando hacia abajo.
Gala mirando por la ventana. Gala eligiendo el caballo ganador, el ser humano que daba más dinero. Qué mala era Gala. Qué mujer tan mala y qué Salvador Dalí tan inocente que se dejó engatusar. Salvador Galí dando miedo.
Hay una foto de Salvador Dalí abrazando a Anatoly Karpov. Creo que esto lo define todo mucho mejor. Anatoly Karpov se está riendo pero con una risa que quiere decir 'quitarme de encima a este señor que me está poniendo muy nervioso'. Y es eso. Este señor me está poniendo nervioso. Este señor me puede escupir en la mano en cualquier momento y encima pedirme que me lo trague y encima me lo tendré que tragar. Es Salvador Dalí.
Carxofes Boníiiiques.
Salvador Dalí parodiándose todo el tiempo, vendiéndole cuadros a millonarios texanos, pintando exactamente lo que quieres que pinte y tú te comeras la cabeza pensando, madre mía, qué cabeza tiene Salvador Dalí que pinta esas cosas tan así. Salvador Dalí pintando a Vermeer de Delft, jugando un partido de homenaje a favor de todos los pintores del mundo, pero no le sale jugar en serio y acaba riéndose de todos.
Salvador Dalí en una canción de Mecano que no he escuchado nunca.
Salvador Dalí franquista, monárquico, embustero, mentiroso, Cadaqués, Figueres, pelota, cartón tomate. El Museo Dalí de Figueres y los huevos encima de los torreones y el sillón que son unos labios.
Un sillón que son unos labios, amigo.

martes, 21 de enero de 2020

La Mirada Ovoide

Unos cuadernos encontrados en los archivos de la Fundación Almayr acaban de ser publicados por la propia Fundación y no sabemos si le hacen ningún bien a los estudios del profesor Almayr sobre la Mirada Ovoide, pero los han publicado y nosotros nos encargamos desde aquí de publicar un pequeño extracto de estos textos que reproducimos inmediatamente:
'Todas las mañanas me levanto con una extraña sensación. Desde que volví de aquel viaje al Congreso de Gotemburgo, si no recuerdo mal. Creo que sí. Tengo la sensación de que, cada vez que me despierto por las mañanas, los ojos me dicen cosas. No creo escuchar ninguna voz o sonido que provenga de mis ojos, pero tengo la sensación de que los ojos se comunican conmigo. Ya no es que los ojos, en cuanto órgano, me comuniquen cosas porque me hacen de ventana al mundo, es que además, los propios ojos se convierten en elementos que se comunican conmigo. Creo que mis ojos han comenzado a almacenar algo de la información que van recogiendo y que me la escatiman, se la quedan y me la van dosificando. Se la guardan. A veces, creo estar negociando con mis propios ojos para que me digan cosas que deberían trasladarme al cerebro y que soy consciente de que no me llegan. Mis ojos no quieren decírmelo todo, mis ojos se están guardando parte de la información. Cuando me dirijo a ellos para que dejen de ocultarme las cosas, mis ojos se inventan excusas, se van por las ramas, me proyectan en el cerebro imágenes que no entiendo, de un tiempo que parece ser futuro, de personas que no conozco, de momentos de la historia que no necesito recordar, de libros que están escritos en idiomas que desconozco, con cubos llenos de restos de comida, con personas que inician conversaciones banales sobre asuntos que parecen extraídos de un diálogo de taberna.
Mis ojos se cuentan historias entre ellos. Mis ojos, entre sí, se hablan y se comunican y se hacen entre ellos lo que me hacen a mí. Mi ojo derecho hay días que se niega a funcionar. Según que cosas me las cuenta y se confiesa conmigo. Mi ojo derecho dice que tiene celos el ojo izquierdo. Mi ojo izquierdo es más listo y me adula, no se corta, me hace la pelota, mientras que el derecho se vuelve loco de celos porque aunque el derecho es más cariñoso el izquierdo es más divertido y quieras que no, el ojo izquierdo me llama más la atención.
Mis ojos han comenzado a robarse información. Esta mañana me he encontrado con el ojo izquierdo fuera de lugar y el ojo derecho ocupando su posición. El ojo derecho, pese a estar fuera de sitio, se ha comportado como un ojo normal. Durante unas horas he creído recuperar una visión normal, aunque por un solo ojo. Creo que mi ojo izquierdo ha desaparecido.
Mi ojo izquierdo ha vuelto. Han hablado los dos ojos. Se han puesto de acuerdo. Cuando me duermo, creo que ambos ojos se meten dentro de mi cuerpo y hacen excursiones. Han decidido que mi interior es mejor que lo que se ve fuera. El resto del tiempo todo es normal.
Ya no me rasco los ojos. Tengo miedo de enfadarlos y que todo vuelva a enloquecer.'

lunes, 20 de enero de 2020

Felliniano

O felliniana. Realmente es muy difícil escribir algo en el centenario de Federico Fellini. Algo que no sea un tópico basado en escenas de La Dolce Vita, haber entendido algo de Ocho y Medio, más escenas de Amarcord y todo el compendio de referencias a payasos, circo, infancia, los sueños, los curas caminando, la educación, la música, los grandes galanes, las mujeres, la fuerza de las mujeres, el miedo a las mujeres, la ciudad de Roma, lo que pasa en las ciudades, el caos de las ciudades, el no saber lo que quieres, el contar cosas para expresar que realmente no sabes lo que quieres y no importa porque haces del no saber realmente qué quieres una forma de vida, escuchar a la gente, no escuchar a nadie, importarte mucho todo lo que ocurre a tu alrededor pero pensar que todo lo que ocurre a tu alrededor no va contigo porque hay cosas mucho más importantes que te están ocurriendo a ti y no sabes tampoco muy bien porqué qué son, las vidas de los fracasados que se hacen notar como triunfadores pero que son fracasados y mediocres y personas de mierda que luego son envidiadas por personas aún más fracasadas y mediocres y de mierda que las anteriores, y las monjas paseando sus hábitos cada vez más estrafalarios, cada vez más estrambóticos y cada vez más ridículos y los curas y los cardenales paseando por lugares inverosímiles, cada vez más estrafalarios y cada vez más ridículos hasta llegar al paroxismo final, y las motocicletas y los atascos y las muchedumbres que acuden a lugares a escuchar o a ver a algo o a alguien que no sabemos qué es, y el Cristo aquel volando por la ciudad de Roma, o los payasos, los actores, el cine dentro del cine, personas que creen que con el cine se pueden hacer muchas cosas, y payasos que creen que son más importantes que un payaso y que no saben quizás hasta muy tarde que no se puede ser más importante que un payaso, y la infancia otra vez, y la escuela y la familia y los padres y recordar y no perder la memoria de lo que pasaste y lo que sentiste y lo ridículo que fuiste, lo inocente que fuiste alguna vez, lo grotesco que puede llegar a ser todo si te paras a pensar, una ventolera, un aire fuerte, una lluvia, una playa, tú mismo paseando por la ciudad haciéndote el interesante y que tienes problemas muy interesantes cuando lo que se inmortaliza después es otra cosa, quizás una ciudad entera y de ti ya nadie quiere saber nada porque lo importante era otra cosa, o la cara de descubrimiento del mundo, de querer hacer siempre las cosas bien, de pensar que el mundo entero te toma el pelo y que tú quieres hacerlo bien y convencer a los demás de que las cosas, si se hicieran bien, serían mejores, pero la gente no sabes porqué pero nunca quiere confiar y te acaban haciendo daño, y del papel de la Giulietta Masina y el pasear por la vida de la gente con una pincelada, personajes que no pueden aparecer ya nunca jamás en otras películas y que siempre acabarán conduciéndote a una película suya en la que no entiendes qué está diciendo o de qué va todo ese torrente de imágenes, de personajes, de referencias a cosas, hechos, figuras, colores, formas, que solo las entiende él y que tú ya compartirás toda la vida porque has visto sus películas y le entiendes.
Te acuerdas de las películas de Fellini. Federico Fellini. Pues es eso, un poco lo que hoy celebramos. Acordarnos de las películas de Fellini y contar cosas. Y da igual el orden o que se entienda. Lo importante es contarlas.

viernes, 17 de enero de 2020

Parque no parque

Este tema vuelve a no interesarle a usted. Desde arriba, desde allá arriba de la montaña, vemos y contemplamos la magnificencia de nuestra querida ciudad de Santa Coloma de Gramenet, provincia de Barcelona. Nuestra ciudad que limita con Sant Adrià y con Badalona aunque desde aquí, no, sí, sí que la podemos ver y con nuestros amados vecinos y vecinas de Barcelona. Nuestra ciudad, a nuestros pies, nos descifra o nos anuncia o no sé cómo decirlo, misterios insondables, venas abiertas de Santa Coloma, Santa Coloma descrita por nuestros propios ojos como una ciudad en una ciudad, como el paradigma de la ciudad que lucha y resiste contra el invasor, que encara el futuro con entusiasmo y con un parque y no parque. Parque y no parque. Es el parque de Can Zam, a nuestros pies, que se vislumbra y sorprende, que parece y no lo es. Es el parque de Can Zam que ya está porque ya es lo que tiene que ser, lo necesario ya es suficiente y lo que falta es una molestia porque a nadie le interesa que los gustos, usos y costumbres se modifiquen y que las medidas y lo necesario concluya para que todos y todas podamos tener, ahí mismo, unos pocos de árboles o algo o parque, o algo, o verde o algo o lo que pueda ser si no pedimos tampoco mucho más que nada más que un poco de parque. Un parque que sea parque y que no sea muy no parque, muy un poco de parque bastante hecho. Un parque que no está al punto, que está poco hecho, que algunos ya consideran que está para servir. Punto y aparte.
Y quién habla de parque o no parque. Una vez nos dijo alguien, no nos gustan sobre todo esos que quieren quitar los festivales. El parque que hace peligrar la diversión, una obra peligrosa que nos quita los ingresos, la publicidad, nuestro santo nombre de ciudad de la tal y la nosequé. Este texto a usted no le está interesando nada de nada porque no es, ahora mismo, un tema que, realmente, mueva a nadie a hacer absolutamente nada por un parque no parque, por lo verde, por la emergencia climática que ya la harán otros cambiando las bolsas de basura de contenedor que no sabes ni donde tienes la cara que no reciclas y lo tiras todo al suelo. Por favor un parque aunque no le interese a nadie. Punto y aparte y ya acabamos.
No es cuestión de aburrir nuevamente a las personas de Santa Coloma con un parque no parque, con un tema que ya está zanjado y con unos terrenos que se llenarán de zanjas y a otra cosa porque las necesidades son otras. Y hablando de necesidades, no me hagan palmas.