jueves, 30 de junio de 2022

Crónica del Festival Ítaca. Bombo a negras.


La música. La música que te gusta, la música que me gusta, los gustos musicales, las circunstancias, las edades, los tiempos, el contexto, los prejuicios y toda esa mierda. Ítaca Festival en L'Estartit. Tenemos entrada para un día, precisamente el de la verbena de Sant Joan, vamos a ver a tres bandas. Ana Tijoux, Zoo y Asian Dub Foundation. Se supone que el reclamo para que vaya convencido es que tocan los Asian Dub Foundation, que son de 'mi época'. El asunto es que yo de los Asian Dub Foundation no tengo constancia de haber escuchado nunca nada pero acepto que pueda ser que me gusten. De Ana Tijoux tengo algo más de conocimiento. Recuerdo su intervención en el tema 'ERes para mí' de la Julieta Venegas o la canción 1970, que me parece bastante bien. El resto de cosas que le escucho no me acaban de conectar. De los Zoo tengo una idea sesgada, prejuiciosa y basada en el estereotipo de música de pachanga que se hace por estas tierras con mensaje reivindicativo y rollo positivo a tope que se ha convertido en una especie de banda sonora de una manera de ver el mundo con el que yo ya no estoy o mejor dicho, no sé si tiene que ver con algo con lo que yo haya estado alguna vez. Empiezan los conciertos. Entramos. No llego a entender el sistema de la pulsera, solo sé que tengo que poner pasta y que esa pasta me la irán quitando a medida que pida pasando un movil por mi pulsera. Los precios son medio medio, no son caros, no son baratos. Son. Comienza el festival. Va llegando gente, pero no toda la gente. Antes de nada han tocado unos que se llaman The Tyets, que no tengo el gusto. Deben haber tocado ante nadie. Porque cuando comienza Ana Tijoux hay poca gente. Ana Tijoux va acompañada por una banda que consiste en un bajo de nosecuantas cuerdas, una batería y un teclado. No lleva más. O no recuerdo haber visto nada más. Ella canta y lo hace con actitud o con desgana, según le va. Tiene un repertorio también de carácter reivindicativo y subidos a la ola de euforia que da la victoria en Chile y Colombia, todo tiene un aire como de fiesta de fin de campaña. Perfecto. Canta sus canciones más conocidas, pero lo  hace de manera orgánica. Es decir, con banda, lo que provoca que quien esperase las canciones calcadas de sus discos o del spoty, pues mal. Pero no me parece que la propuesta sea ningún desastre. Es simplemente otra manera de hacer. Orgánica. Le doy la razón a quien dice que si nos invaden los extraterrestres y caen en Chile, se vuelven a ir porque no habría manera de entenderles. Cuando habla entre canción y canción entiendes algo, colombia, chile, guacho, bacán, bien. Acaba el concierto y se va llenando la pista. Hay bastante gente de Santa Coloma. Gente que conozco, gente que no conozco. Un poco como todo. Comienzan los Zoo, que se supone que son la gran atrracción del día. De la noche. Son valencianos. El cantante tiene un tono monocorde en todas las canciones, el recitado es similar, pero importa poco. Las letras tienen contenido, mensaje y hay un bombo a negras que se lo come todo. El guitarra y el bajista están allí de manera testimonial. Todo se basa en esperar el momento del subidón, saltar y corear. No pidas más. Uno se imagina a Manolo el del Bombo pensando que ha nacido 50 años tarde. Sentimiento de comunidad, pertenencia, buen rollo, bienestar colectivo, incluso llega a hacerse un pogo y todo. Mi avanzada edad me impide participar, no doy un salto, no muevo casi ningún músculo. Entiendo de qué va la cosa, pero no consigo conectar. Intento teorizar el día después sobre la frase 'no tot en la vida és faena, que morir és no viure lluitant', sobre el derecho a no morir lluitant, a no vivir lluitant. Respetar a quien no hace del activismo, simbólico o real, una forma de vida. En fin. El concierto termina con la sensación de lo que venga ahora no va a colmar las expectativas de nadie, pero los Asian Dub Foundation se lo curran para que con su propuesta, que tampoco es ninguna cosa que invente nada, mantengan el nivel. Su propuesta es la de dos personas con portátiles y un cantante de avanzada edad. Pero alternan el dub, el reggae pastosísimo, con una electrónica con -a veces- toques hindis. El final es mucho más movido, directamente drum'n'bass, si es que yo sé lo que es el drum'n'bass. Y cantan su canción estrella que yo descubro esa misma noche. Flyover. Apoteosis, final y nos vamos. En este concierto consigo bailar, bastante. Que no se diga que estoy muerto o que tal. Fin del primer día. 

El segundo día hay dos conciertos que al parecer nos interesan, pero no tenemos entrada. Pero no pasa nada, porque desde fuera se ve más o menos bien. Es así que hay más gente fuera que dentro. Los conciertos son de Oques Grasses y Señora Tomasa. Oques Grasses tienen una propuesta más edulcorada que la de Zoo, mucho más, más orgánica pero tampoco tanto, y con un mensaje positivo a tope que a veces parece más digno de un grupo de acompañamiento para el esplai que para otra cosa. Ya lo he dicho. Tanto rollo de que todo acaba bien, ganaremos, juntos, y tal, es un poco embafante y a la segunda canción ya has visto que aquello congrega a gente tan heterogénea que el posible mensaje se diluye entre tanta buena intención y buen propósito. Más bombo a negras, más momentos de subidón con todo el mundo participando de esa porción de paraíso que nos garantiza saltar con las manos para arriba. Y pasamos a la Señora Tomasa, que es otra banda que en este caso quiere hacer bailar a la gente a base de música latina. Tienen problemas con el bajo. Su propuesta es esa, la de música latina, dos voces, buen rollo, bases también grabadas... no lo he dicho, lo de las bases pregrabadas es un must hoy día. Llevar a alguien ahí arriba que con un portátil y tal, llena el tema. Van cayendo las canciones pero somos muy mayores y nos vamos yendo. De tal manera que no conseguimos llegar a la última canción y su hit más conocido que es el único que conozco, Sigue amando, que escuchamos mientras vamos abandonando el terreno playero para volver a casa. Así somos. 

Tercer día. No vemos ningún concierto y vamos un pequeño grupo de personas a ver a la Rigoberta Bandini, nuevamente desde la playa. Hay mucha gente. Cuando llegamos ya ha empezado el concierto y pillamos una interpretación un poco o bastante diferente de la de Mamá, mamá, mamá. Buah, si ya la han tocado ahora qué. Me parece que no la han tocado, que han hecho un tastet y que luego la tocarán otra vez. Son cuatro en escena. Dos con los teclados y las dos cantantes. Y tres bailarinas. Van cayendo canciones, todas con una estructura más o menos similar o parecida. Nos perdemos la de In Spain we call it Soledad. Pero no las otras. Más momentos de subidón, aquí con la picardía de alargar las canciones para que esos momentos de subidón se repitan. La de la Perra, por ejemplo. Se eterniza. Meten cosas de relleno como un refrito del La la la, de la Massiel. Y terminan con la de Mamá y la de las drogas. La gente se lo pasa bien, el concierto es agradable, pero son muchas dudas sobre el sonido y la veracidad de todo lo que suena las que me asaltan. Pero oye, si está todo pregrabado, qué quieres. 

En fin. La música y lo que hacen los demás con la música y con sus gustos. Música para estar bien, para estar en comunión con algo, con la gente, con el que te tira la cerveza encima, el que pasa por tu lado avasallando como si no existieras, para cambiar el mundo desde la pista de baile. Yo también lo hago. Así que eso es lo que hay. Ya está visto. 

miércoles, 29 de junio de 2022

Crónica del #plegramenet de junio. Tambor, tambor.


Los pajarillos ya habían cesado su trino y el río corría sereno cuando comenzó el pleno municipal del pasado lunes veintisiete de junio de dos mil veintidós. Las criaturas vivas y las criaturas muertas convivían en un mismo espacio y los espíritus que rigen los destinos del universo se habían encontrado en una misma circunstancia, sin pompa alguna, simplemente presentándose ante nosotros que estábamos allí de manera sencilla, sin ninguna pretenciosidad. Es la maravilla de la creación, de la ciencia y del azar. Combinado todo en un mismo espacio. Un animalillo generoso se posó ante uno de los bancos de la sala de plenos y me miró con ojos amorosos y con gesto suave me invitó a participar de la ceremonia que iba a tener lugar. Una ceremonia en la que la armonía, la concordia entre los diversos elementos, dejaba entrever que la tarde iba a ser, otra vez, maravillosa. Y en esa maravilla espacial y temporal, donde un cervatillo saltaba, un abejaruco trinaba, varios caballos reposaban sus huesos cansados, un grupo de ninfas correteaban haciendo sonar sus cítaras y provocando una sensación de éxtasis en mis pobres sentidos, cansados después de un año de duro batallar, de pelea incesante, de lucha sin cuartel, que finalmente tenía su premio. La paz y el descanso, la naturaleza esplendorosa abriéndose paso una vez más, provocando con su funcionamiento perfecto que la belleza finalmente se impusiera sobre la oscuridad. Así, el pleno municipal, como un suave tañir de flauta, si es que las flautas tañen o los trombones ululan o las guitarras chasquean, me da igual, porque un pequeño topillo subió por entre las sillas y las mesas y pudo también contemplar el funcionamiento, la precisión, la maquinaria que parece azarosa y huele a perfumes naturales de los que no dañan la piel ni el resto del cuerpo y la mente. Ese aroma de éxtasis armonioso, ese aroma a luz suave, ese aroma a estadio superior de la conciencia. Esa amalgama de pequeños detalles que todos juntos nos componen un cuadro maravilloso, pacífico, genial, absoluto. Qué tranquilidad y qué sensación de que, al fin, se ha alcanzado el absoluto. Un absoluto bonito. Lo bonito. Me gustaría extenderme algo más en ese concepto de bonito, de gente bonita, estar bonito, ser bonito, que te vaya bonito. Me fascina el concepto y me aturde su utilización aquí y allá, pero tengo que reconocer que me identifico plenamente con quien aspira en esta vida nada más que a estar bonito y con gente bonita a su alrededor, porque, quién quiere estar con personas enfermas que te puedan arruinar la vida. Eso no lo quiere nadie, pequeño cervatillo que te mueves en torno a mí y me miras con esa carita que al final voy a tener que ir a buscar hierba o algo o lo que quiera que sea que comas. El pleno municipal transcurrió pues en este ambiente de plenitud, de asombrosa calma, de satisfacción porque ya queda poco para el mes de julio y los deberes están hechos y el riachuelo continúa corriendo y la Generalitat es genial y la AMB es más genial todavía y hay unos pollitos maravillosos de una especie de ave que no consigo clarificar bien es porque me cuesta sujetarle la mirada a la ave maestra, no consigo cruzar los ojos con todos los preciosos animalillos del bosque por miedo a quedar petrificado ante tan absoluta belleza, ante tan prodigioso alarde de virtudes, me quedo como desnortado y no sé qué decir ni qué hacer. Pequeños pollitos y cachorrillos dulcísimos que me contemplan y que buscan esa caricia que yo ya no les puedo dar aunque quisiera. El amor ya lo he dado y lo he repartido y ahora mismo ya no sabría qué puedo yo aportar. Despedimos al señor Secretario y le deseamos un feliz paso a una vida más placentera que la que haya debido llevar en nuestros contornos. Nos acordamos de quienes han muerto por culpa de las mafias malignas que empujan a la gente a invadirnos y a nosotros a asesinarles por su bien. Nos acordamos de las personas a las que por querer así como te estoy queriendo le pueden partir la cara. O le pueden arruinar la vida. Que lo he visto yo. Y concluyo el pleno con un intercambio de palabras con el hada dulcísima que me recuerda que todavía me queda mucho camino por recorrer y me estimula a seguir avanzando por una senda que, me recuerdan también los elfos y otras hadas, me toca recorrer. Sus palabras, cariñosas y tranquilas, todavía resuenan en mi cabeza y son las que me empujan a continuar por este camino de virtud y con la meta de alcanzar un bienestar universal. Gracias. 

lunes, 27 de junio de 2022

Un asunto bien resuelto


Antes de comenzar a relatar hechos o sensaciones, un dato. Al parecer, según un estudio a bulto que ha hecho Daniel Bernabé en Twitter, esta noticia de los muertos de Melilla no ha sido de las diez más vistas en los diarios digitales. Sigamos adelante. 

37 muertos que no le importan demasiado a la gente, pero que nos importan a quienes queremos ver a un presidente del Gobierno de un gobierno de coalición que hemos dado en llamar al menos más progresista que lo que se ha visto por este país decir algo que no sea la cosa sin sentido habitual y mucho menos la cosa hiriente que dice a las claras que lo que se ha hecho ha sido ejemplar y que ha sido un asunto bien resuelto. 37 muertos que se resuelven bien y que ya están muertos y que no pasarán y que no podrán ser utilizados por las mafias para... para qué. Para entrar en nuestro país y hacer qué. Para buscarse la vida, supongo, hecho horrible, terrorífico, ampliar un horizonte vital más allá de morirse de hambre o de un tiro en la cabeza en alguna de esas guerras de mierda que tampoco ocupan ningún ranking de popularidad en las guerras. 37 muertos que no le van a quitar el sueño a nadie, mas que a unos cuantos que considerarán que para esta mierda, para estar junto a esto, para dar la cara por esto, para seguir justificando que es necesario estar aquí, no sé si vale la pena. Y tener que dar la cara una y otra vez explicando que nosotros no somos eso, que nosotros no estamos ahí, que nosotros no podemos dar validez a unas palabras que suenan a una realidad tan alejada de la vida, una vida tan alejada de la muerte, que no sé si podemos tener algo en común. 

Qué necesidad hay. Qué es lo que pensamos de la vida y de la vida de según quien. En Tv3 hoy han comentado que los refugiados ucranianos tienen problemas con el idioma y que no encuentran trabajo. Los refugiados de las guerras de otros países. No les llamamos refugiados, les llamamos asaltantes a la valla. Y encima decimos que bueno, que es que las mafias son las responsables. Y es mejor callarnos y no decir nada. Pero todo esto va a tener un precio.

Lo de Andalucía ha sido un aviso. Gente del PSOE votando al PP y gente nuestra quedándose en casa. Y la solución no es copiar una y otra vez lo que pensamos que diría el PP, que ni siquiera el PP diría. 

Es igual. Es indignante. Es repugnante. Y es lo que hay. Así de sencillo. Y de perverso a la vez. 

Avanzando hacia la valla. 

miércoles, 22 de junio de 2022

En este banco


En este banco hemos soñado un mundo nuevo. En este banco nos hemos sentado y mientras uno de nosotros, de pie, nos va relatando las noticias del mundo, hemos imaginado que todo volvía a ser como una vez fue. Un mundo nuevo igual al que ya había sido antes en nuestra cabeza que recuerda aquel mundo pasado que jamás existió pero que recordamos como si hubiera sido verdad. La verdad nos la contamos cada día, escuchamos la radio bien temprano en casa, mientras nos apañamos para hacer la tarea que se nos encomendara o encomendase en su momento y que hacemos porque nos da pie a poder venir un rato al banco y encontrarnos y relatarnos eso que ha pasado. Eso que pasa que nos consume, que nos atasca y que nos impulsa. Encontrarnos y hablarnos y tocarnos el brazo y decirnos en voz alta pero no alta, en esa voz alta que quiere y no quiere ser alta porque sabe que lo que está diciendo no es lo que debería decirse, no le gusta a la gente de aquí, de este entorno. Aquí hay otros bancos, otra gente, otros que están de pie y están sentados en otros bancos y que hablan, estos sí, a voz en grito, sin tapujos, sin miedo, porque lo que dicen parece que es lo que la gente quiere oír. Nosotros sabemos que lo que decimos es lo que la gente piensa de verdad, lo que pasa es que no se atreven, la gente tiene miedo, pero nosotros no, nosotros cada día nos decimos lo que pensamos y lo hacemos con esa voz que no quiere ser oída pero quiere que se note. En este banco hemos pensado en la vida que perdimos, en el futuro de nuestros hijos, nos hemos enorgullecido de lo buenos que son nuestros hijos, de lo bien que le va a nuestras hijas, hemos alardeado de nuestros nietos y nietas, nos hemos acordado de los que ya no están. En este banco hemos recordado un mundo nuevo. En este banco trabajamos por un mañana como el de ayer. En este banco tenemos muy claro lo que nadie más ve. En este claro tenemos muy claro lo que ve todo el mundo y nadie se atreve a decir. En este banco lo tenemos muy visto todo y muy hablado todo y nos saludamos por las calles cuando nos cruzamos y no podemos hablar y nos miramos y sabemos que al día siguiente nos volveremos a encontrar en ese banco. Ese banco no es. Es otro banco. 

martes, 21 de junio de 2022

La mirada ovoide


De todas formas iba a publicarse así que hemos preferido adelantarnos y aquí tenéis uno de los casos recogidos por la profesora Margueritta Uiachello, profesora emérita en la Universidad de Bolonia, sobre el efecto de la mirada ovoide recogido en uno de los múltiples trabajos de investigación que se han ido llevando a cabo a lo largo del tiempo en diversas partes del mundo, coordinados por ella misma y por el profesor Dario Vedetto, ambos especialistas en la teoría de la Mirada Ovoide desarrollada por el profesor Almayr y que siempre estamos gustosos de divulgar en nuestro espacio.

'En una pequeña población de la provincia de Ciudad Real, en España, nos encontramos con el caso de una mujer llamada Virtudes Del Amor que habiendo nacido con un visión muy reducida jamás pudo visitar a ningún óptico ni oftalmólogo ni especialista en la materia y de esta manera quedó ciega con cinco años viviendo encerrada en una habitación durante buena parte de su vida sin más contacto con el género humano que salir a misa acompañada de su madre y cuando ella murió de su hermana Valentina. No se casó ni se le conocen relaciones con otras personas que no fueran familiares cercanos. Desde muy tierna edad tuvo que convivir con unas gafas oscuras. 

A la edad de 68 años, ya viviendo únicamente con su hermana Valentina, encontramos el caso de Virtudes después de haber parado a comer en un restaurante al pie de la autovía que nos iba a llevar a Sevilla a conocer otro caso que referiremos después. Alguien escuchó nuestra conversación y nos llevó a encontrarnos con Virtudes a su casa. Era la hora de lo que allí se llama la siesta y aquel pueblo parecía abandonado por la vida. Llamamos a la puerta y nos salió a recibir Valentina. Le explicamos quiénes éramos y nos permitió entrar. Avanzamos por una sala casi a oscuras para llegar a una habitación amplia en la que una televisión emitía una película del Oeste. Allí estaba Virtudes situada frente a la televisión, con sus gafas oscuras, vestida con una bata sin mangas y dándose aire con un abanico. 

El motivo por el que habíamos ido a su casa había sido referido por un lugareño: la señora Virtudes hace cosas con los ojos. Así que le pedimos a Valentina que nos contara qué es lo que pasaba con su hermana y si era cierto que junto a la ceguera presentaba alguna otra anomalía. Nos contestó la propia Virtudes. 'Estoy hueca'. Mi compañero Vedetto avanzó pidiendo permiso hacia donde estaba Virtudes y nuevamente pidió permiso para ponerle la mano en la cabeza un instante. Efectivamente, ahí dentro no había nada. La mirada ovoide del profesor Almayr en este caso se había proyectado hacia dentro de la propia Virtudes, resituando sus órganos de tal manera que tuviera espacio para poder funcionar y convivir con la fuerza de... 'Estoy hueca. Pero estoy'.

lunes, 20 de junio de 2022

Perdón que no me levante


Ha un momento glorioso en el documental de Martin Scorsese sobre Bob Dylan, en el No direction home, en el que Joan Baez habla sobre el compromiso político de Dylan al haber sido considerado estandarte de una generación, bardo del cambio, voz de la juventud rebelde. Y cuenta cómo la gente todavía a día de hoy espera que Dylan se una a concentraciones, manifestaciones, marchas, lea manifiestos, etc. Y ella, con sorna, dice que siempre reacciona diciendo 'pero sois tontos o qué, no va a venir, nunca ha venido, no lo va a hacer'. Y eso es un poco lo que pasa. 

Elecciones en Andalucía. No conozco mucho Andalucía más allá de que toda mi familia es de allí y de que bueno, alguna vez que otra bajo y paso unos días y tengo amigos y amigas y eso. Por lo demás lo que diré aquí se basa en refritos de opiniones de otros, impresiones, patilla y cosas que uno tiene guardadas. Diré cosas sobre el resultado de las elecciones de ayer. Diré cosas sobre una victoria del PP que hace seis años nada más hubiera resultado una flipada de campeonato y que hoy casi se ve con alivio. Alivio una victoria del PP en Andalucía por que el miedo negro estaba en Vox, tanto miedo que pensábamos que podría, joder, ganar. Y pese a que Vox no se ha estampado, no ha bajado, incluso ha subido dos escaños, le ha votado más gente, pensamos que lo mejor es que Vox no haya cumplido la amenaza autocumplida que muchos nos habían hecho creer o nos habíamos creído. Tan negro hemos visto el tema que damos la mayoría absoluta del PP como lo mejor de la noche. Flipa. Qué lejos queda esa Andalucía donde no se movía un boli si no era porque el PSOE lo controlaba. Pues a esto hemos llegado. 

¿Y cómo se habrá llegado a eso? Pues para empezar con un PSOE que representa lo más conservador, menos progresista y menos izquierdoso de todo lo que uno puede pensar que ya de por sí es el PSOE. En Andalucía, después de 37 años de gobierno socialista, qué queda. Creo que esto ya lo he comentado alguna vez, no hay más que ver la tele ahora y ver la tele hace diez años, Canal Sur, por supuesto. ¿Alguna diferencia? No mucha. Y eso es lo que hay. Miremos por ejemplo la diferencia entre la gestión municipal de un pueblo como... Vilches por ejemplo en Jaén, durante ocho años de Izquierda Unida y el PSOE a partir de 2019. Y no solo la gestión sino la relación con el clientelismo, con la tradición, con la religiosidad, con cosas y asuntos que vistos desde fuera a uno le confunden y piensa, pero el PSOE en Andalucía es como... como si fuera... por lo menos conservador. Ya está. Solo con eso. Uno entiende así que llegados a un punto, no hay nada progresista que aportar salvo algunas políticas que por sentido común tienen que aplicarse y eso es así, más eso que he leído que ha sido el papel de Ciudadanos de llevarse a esa juventud wannabe a la que ya le olía a rancio el PSOE y que apostó por algo modernis y nuevo y que al final se ha ido al PP porque, a ver, tampoco van fusilando gente, que siempre estamos con los miedos. Y nos encontramos con que esa Andalucía socialista de toda la vida, se levanta hoy con mayoría del PP, absolutísima, y todo el mundo lo entiende. Sabe que eso es así. ¿Se ha vuelto todo el mundo un fascista, un facha, un señorito, un cacique? No. Simplemente... ¿he dicho simplemente? No hay nada simple. Ni sencillo. Pero hay algo en lo que quiere la gente, a lo que aspira, que no alcanzamos a entender. Y siempre nos pillan por ahí.

Los resultados de la izquierda son muy malos. Pero como decía con Joan Baez y Bob Dylan, qué izquierda. ¿El PSOE? No, no lo esperemos ahí, no vendrá. No está y no va a estar. Ya está no nos comamos más la olla. La unidad. Pues igual. No la invoquemos más. Ya está. No pasará. No lo haremos. No lo haremos al menos si pensamos que vamos a un frente común de partidos y organizaciones donde todos estemos... ¿todos? ¿por qué? ¿Hemos demostrado tener un programa común, una idea común, un sentido común, ni siquiera una empatía hacia los miembros de otras organizaciones? No. Tenemos un interés momentáneo, interés sobrevenido, pero muy pocas veces conseguimos un verdadero proceso de unidad si no es 'uniéndonos' de verdad. Es decir. Si yo era de X y tú de Y, ni X ni Y, ahora seremos Z, porque se supone que en Z vamos todos a lo mismo. Y proponemos lo mismo. Así que si la Teresa Rodríguez y Adelante Andalucía decidieron en su momento ir a buscar una propuesta como la de BGN, Bildu, Cup/ERC, etc, en Andalucía (y todavía supongo que tienen tiempo de que eso cuaje, aunque yo lo veo complicado porque eso implica un trabajo por tooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooda Andalucía con la prédica del andalucismo que me parece una flipada absoluta y que no va a ser posible a no ser que se curre mucho y se tenga una implantación que... muy difícil paisano porque además pareciera que andaluces son unos y no otros y eso en Andalucía, compadre, paisano, miarma, pisha, niño, cabezagorda, eso de pensar que hay andaluces y andaluces, como que no lo va a entender mucha gente, pero oye, que si ha colado en otros sitios...) y como digo en el paréntesis, pues eso es lo suyo y lo veo complicado pero ya está. Ya pasó. Ya fue. No nos busquemos más, que no vamos en sintonía. 

Busquemos sin embargo en nosotros. Una coalición Por Andalucía, pergeñada en los últimos minutos, como un fichaje de Rivaldo o el del portero aquel del Atlético que no llegó el fax o nosequé. Así ya empezamos medio regular. Con partidos en franco retroceso (si se quiere ver se ve y si no pues a seguir escuchando podcasts con la esperanza de que algún día ese podcast alumbre la revuelta) y otros que ya venían o veníamos retrocedidos desde hacía tiempo pero que, con una abnegación y una implicación militante y que desde siempre ha estado ahí al pie del cañón y siempre y desde hace tiempo y aquí estamos y nos nos vamos a ir y resistiremos y no nos quieren y los medios de comunicación y... sumamos unos cuantos grupos políticos que tienen un nombre y un logo y personas y palante. Con eso. Eso ha conseguido un repliegue. Yo he visto, como Arsenio Iglesias, esos mítines en la tele, esas banderas y pensaba, esto ya está amortizado desde hace tiempo y con esto ya has llegado y ya llegaste hace décadas a ninguna parte. Un esfuerzo y una implicación. Pero parece que eso, en un mundo en el que se trata de ganar elecciones, es decir, de llegar a mucha gente que ya no está en eso, o que podría estar en algo parecido pero no en eso, pues que solo con eso y poniendo en valor eso, no se llega. Y con un discurso y una propuesta pretendidamente clásica, de siempre, pues ya está. Ya fue también. ¿Tendremos que esperar a que se concrete de una vez lo de la Yolanda Díaz para saber? Tendremos. ¿Esperaremos? Esperamos. Pero yo no intentaría más lo de 'la unidad', porque no nos lo creemos. Yo iría a un espacio todos y fuera. No pondré el ejemplo de Comuns, pero lo pondré. Lo pongo. No es fácil. Pero es lo que hay. No irá muy bien, no irá muy mal. Pero tienes claro el qué. Es decir, tener claro desde ya un referente mediático, claramente, uno o varios, pero uno sobre todo muy claro, y tener claro que ese uno es ese y todos estamos con él o ella. Lo demás es silencio. Y si no, no pasa nada, cada uno por su lado, con su referente, con su persona y ya iremos cayendo, que esto es eterno y tenemos tiempo. 

Cuatro años más del PP en Andalucía. Pero ahora con mayoría absoluta. Esa familia mía, esos amigos y esas amigas, esas compañeras que deben estar con tan poquitas ganas de nada, de leerse este tocho infecto de texto donde viene el catalán a decir que mira tú, muy mal. Cuatro años de mayoría absoluta del PP en Andalucía. 

Aunque diga Blas Infante, andaluces levantaos. Perdón que no me levante, es que estoy mejor sentao. Grandes Los Yesterday. Grande Juan Carlos Aragón. Pues eso, nos creíamos que Andalucía era un concierto de Califato y no. No lo era. En fin. Al menos nosotros no sabemos lo que es. 

jueves, 16 de junio de 2022

David Bowie - The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars


Pues casi sin darnos cuenta han pasado 50 años desde que se publicara un disco de los considerados fundamentales para entender, disfrutar, lo que queramos, de la música de los años 70. Un disco clave para entender la vocación de un creador como David Bowie de estar por fin donde él creía que merecía estar después de unos años de ciertas pruebas, pruebas magníficas por cierto, ya que The man who sold the world o el increíble Hunky Dory, son dos discarrales que ya quisieras tú. Un disco en el que Bowie da con la tecla con la que ya había dado en Hunky Dory, pero aquí la dota de un cierto contenido conjunto, no son ya canciones sueltas sino que sabe que quiere contar una historia o crear un clima y que a partir de ahí lo vamos viendo. El personaje de Ziggy Stardust le acompañará durante un disco más y lo matará después de un concierto histórico que ahora mismo se puede ver en Filmin y que, sin duda, es toda una inyección de vitamina cuando uno se siente que ya ha perdido la confianza en la música. Este disco, que como ya habremos entendido es del año 1972, se enmarca dentro de esa ola de rock que no era ni rock duro, ni rock de estadios, ni blues rock, ni rock progresivo, ni rock sinfónico, ni siquiera space rock, ni pop chicloso, ni revival, ni nada de eso y que se ha dado en llamar como Glam y que no es ni nada de lo anterior ni nada de lo contrario, porque lo tiene absolutamente todo. Ese glam rock de Bowie, de T Rex y con todas las reservas, de Roxy Music, es un material fascinante que puede servirte de inspiración si quieres montar una banda de punk, de rock, de lo que quieras, pero sin caer en el machunismo habitual, sin caer en el desgarramiento callejero, sin caer en eso que hace del rock actual una especie de competición de bigotes y barbas oliendo a cerveza y poesía de baratillo. Este disco como digo, lo tiene todo y desde su comienzo con ese Five Years hasta que acaba con la inconmensurable y épica y al mismo tiempo irónica Rock and Roll Suicide, te transporta a un tipo de rock que ya no podrás dejar de considerar como algo aparte. Riffs guitarreros, canciones veloces, crescendos, baterías contundentes, pero también melodías que podría cantar un crooner, En este disco se incluyen algunos de los mayores pelotazos que hará Bowie durante toda su carrera, como son la propia Ziggy Stardust o la tremenda Starman, más la conocida Moonage Daydream o la ya mencionada Rock and roll Suicide, así como el trallazo ramonero mucho antes de los Ramones Sufragette City o la aún más ramonera todavía Hang on to Yourself. Se cumplen hoy mismo 50 años de la publicación de un disco que es de rock y es de muchas cosas más, porque Bowie no hace solo música, o no hace solo rock o no ha innovado únicamente en un género o en otro género. 50 años que significan la afirmación de una manera de presentarse al mundo, de hacer arte, de venderlo, de explicarlo. Este que estáis viendo es Ziggy, y ahora te toca descubrir qué parte de Ziggy es Bowie y qué parte de Bowie siempre tendrá algo de Ziggy. Un disco para disfrutar, para redescubrir siempre y una suerte de Biblia sobre la que fundamentar el Evangelio de la música que es algo más.