domingo, 19 de noviembre de 2017

El pasado no me interesa

En esta foto de Carlos Herrera no se le ve con su aspecto actual, más moderno, con barba y bigote y gafas. Con esta facha, la actual, presenta un programa hasta hoy en la Primera de Tve, que se llama ¿Cómo lo ves? Al  parecer en el programa, hace una serie de preguntas y la gente opina sobre ellas. Para dar un poco de chicha, tiene unos colaboradores que reflexionan sobre el qué.
Carlos Herrera es producto de otro tiempo. Como cuando José María García, y no los pongo la mismo nivel, quiso seguir haciendo radio o tele cuando ya su tiempo había pasado. Carlos Herrera hace un programa matinal en la Cope, donde pontifica sobre la actualidad y con ese tono de señorito cosmopolita pero llano pero señorito pero hombretón pero señorito pero que ha vivido en Barcelona pero señorito, va colando su tufillo reaccionario en cada comentario. Si una empresa privada quiere dejarse la pasta en esto, no seré yo quien lo discuta. Si esa empresa privada también se financia con mi pasta, lo discuto más.
A lo que voy, entre esos contertulios se encuentra Salvador Sostres, periodista muy catalán que representa la quintaesencia de la derecha catalana. Fascista, clasista y guarro. Puede ser la derecha de cualquier parte, al menos la extrema derecha. En un principio, cuando comenzaba, Sostres era muy convergente, muy de derechas y muy indepe a la vez. No sé si era indepe, así como es la gente ahora que sonríe tanto. Era un clasista. Era de los que se reían de los charnegos, de los andaluces, de los que eran pobres, de los que no eran como él y sus amigos. Ahora hay un personaje en la radio, el Nacho de Sanahuja que creo que lo imita. Creo que lo parodia. Salvador Sostres es infame, comentarios pedófilos, comentarios homófobos, comentarios que no hacen gracia porque no tratan de hacer humor, tratan de hacer daño a quien no piensa como esa clase de gente que no nos quiere conocer, que quiere que trabajemos para ellos pero que no nos acerquemos a sus casas. Y follarnos vivos a cada rato. Como el nota ese de Jordi Galves que ha escrito un artículo sobre Cornellà que da más asco que la ostia. Y qué grande el artículo de la Vasallo reivindicando ser de aquí y señalando a esa gente que se ríe tanto de nosotros por no ser como ellos.
Sostres, al final, escogió entre ser muy de derechas y ser... y eligió ser muy de derechas, una vez que esto del nacionalismo se ha contaminado con los hippies de la Cup, que le deben dar un asco atroz. Así, como otros en su momento, se alinea ahora con la derecha que quiere orden, por encima de todo.
Salvador Sostres fue reclutado hace poco, como digo, para el programa de Carlos Herrera. Hace poco significa que todo el mundo sabe quién es Salvador Sostres y dio igual. La Primera cadena tuvo el desagradable honor de tener a un apologeta del maltrato y la pedofilia en pantalla haciendo daño.
Las bajas audiencias, al parecer, han provocado que el propio Carlos Herrera, tan señorito, nos permita seguir viviendo y abandona el programa para seguir dando la brasa en la radio. Es decir, se acabó esa mierda. Hoy iban a hablar, como el que no habla de nada, si lo de la vacunación infantil es fetén.
La extraña manía de pensar que las cosas rancias y con tufo a rancio nos van a volver a gustar. La extraña percepción de que las cosas que huelen a nazi nos van a molar, porque no las entendemos o porque somos eso, jabón para uso humano. Se creen que somos jabón y que vamos a sonreír mientras el pijo de mierda de turno se bufa en nuestra cara. Nos escuchan, nos pasan la mano por el lomo, nos joden, es por nuestro bien.
Hoy, espero, que ya no emitan esa trufa de programa. Lo que no espero es que no sigan pensando que nos interesan las ferias y fiestas, que nos interesan los toros y las romerías, que nos interesan los bailes y cánticos regionales, que nos interesan los recios valores, que nos interesan las mujeres mujeres y los hombres hombres, que nos interesan los pueblos y sus gentes, que nos interesan los profesionales liberales, que nos interesa una puta mierda nada de lo que nos ofrecen en esas televisiones públicas que solo sirven para hablar del pasado. De sociedades arcádicas, donde todo el mundo (su puto mundo) es bueno y santo y habla bien y si habla mal nos reímos de ellos y les pasamos la mano por el lomo y les escupimos a la cara para que se limpien con el pañuelo que les damos.
No me interesa nada del pasado. Al menos de su pasado. No quiero que mi presente sea su pasado. No sé cómo decirlo más claro.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Miscelánea

Basándonos en lo viso y oído en los últimos días, hemos de convenir que el periodismo no tiene ya motivo de ser. No nos podemos fiar de lo que dice la prensa. Al fin, tras años, décadas, casi siglos de prensa escrita, radiofónica, televisiva, etc., nos hemos dado cuenta de que la prensa nos engaña, que no nos podemos fiar. Las noticias, vienen de agencias, y las agencias tienen intereses. Es una verdad sobrecogedora que nos tendría que hacer pensar que... no entiendo cómo es que la gente no sale a la calle. Esto de que las noticias las hacen las agencias y que estas agencias o los medios económicos controlan lo que se publica y lo que no, la he leído en un sitio. No puedo decir dónde, pero son fuentes contrastadas. Fuentes contrastadas. Cada vez más, la vida no es la vida. El mundo no es el que vemos, el mundo es el que nos cuentan por las mañanas que tiene que ser. El que es. No es verdad, por ejemplo, que el soberanismo se presente por separado en estas elecciones. Van todos juntos pero con listas separadas. Escuchado, sin intermediarios. Y sin embargo, yo mismo sé que no me tengo que creer nada de lo que escucho y ni siquiera me creo nada de lo que digo. He llegado a pensar que las cosas que escribo en mi propio blog, ni siquiera son verdad. No recuerdo haberlas leído o escrito de una vez a otra. Y eso me hace sospechar. Igual Maruja Torres entra en mi ordena y...
https://www.youtube.com/watch?v=j1aLedycjVQ

Una de las sensaciones de la temporada es no ver la tele. Creo que después del desengaño de no ver el fútbol es el de no querer saber qué dan en la tele. Ver la televisión, estar atento al desenlace de una serie. Veo el programa Zapeando y descubro al cabo de los meses que de lo que trata realmente es de ver exactamente las noticias del día anterior comentadas. Era el único programa que me hacía gracia. El fútbol. El otro día vi bajar a los jugadores de la selección española del avión. Me di cuenta de que no los reconocía a todos. No sabía quiénes eran todos los jugadores. De hecho, vi bajar a Kepa, portero del Athletic y me costó reconocerlo. Mal síntoma si ya no reconoces a los tuyos. El tiempo pasa y las cosas que te gustaban pasan. Las cosas que creías reconocer pasan de largo. Y entonces te gustan otras. Eso es lo que se espera que digas. Que todo pasa y que bueno, te vas adaptando, no. Pues no. Si antes te gustaban unas cosas y pierdes el interés qué mierdas pasa. Qué cojones está pasando para que no sepa yo los jugadores de fútbol que bajan del avión. Qué ocurre. Antes no había ni la mitad de información y ahora hay mucha información y puedo tener todos los discos de Sonic Youth en un clic y no me sé los jugadores. Qué ocurre. No tiene nada que ver con el tiempo. Tiene que ver con la puta mierda que es todo.
https://www.youtube.com/watch?v=czBJYXq4YVE

Las mejores sensaciones. Un picor de ojos insoportable desde que te levantas por la mañana y que va manteniéndose hasta que te tienes que ir a la cama porque no puedes estar más tiempo con los ojos abiertos. Con los ojos cerrados. Con los ojos guiñados. Tocándote los ojos, rascándote los ojos. Llorando constantemente. Un lloriqueo incesante, una especie de barraquera que te hace ir por las calles de tu amada ciudad de extrarradio con los ojos arrasados en lágrimas. Con dos ojos como dos rajas de nosequé. Hablan de los ojos rajados. Esos son mis ojos. No se aprecia el verde amarronado ni el marrón verdoso de ellos. Y voy caminando y a los ojos rojos se suma la nariz colorada y el continuo moqueo. El moqueo constante, los mocos, estornudar, una, dos, tres veces. Aguantar el estornudo. Tener mucho frío. Bajar a tomarte el cortado en el bar y estar con la chaqueta puesta. Ir por la calle y ver a un chaval con la camiseta de manga corta. Y pensar que no somos del mismo planeta. Y hoy hace calor y me sobra mucha ropa, pero no me la puedo quitar porque me da miedo. y me he tomado una pastilla de paracetamol y he bebido la equinacea y hasta un antistamínico. Y hoy medio medio, pero quién sabe si mañana va a volver.
https://www.youtube.com/watch?v=KwucJNtc3hQ

Era una puta lo hiciste bien. No era tu culpa, era una puta, lo hiciste bien. Este cántico se escuchaba en las gradas del campo del Betis cuando su jugador, el delantero centro canario... se me ha olvidado el nombre, fue acusado de malos tratos, de agredir a su novia. Que si pum, que si pam, en las gradas, los chavales cantaban esto. Rubén Castro. Y bueno, pues ahí está. No sé cómo quedó la cosa, pero el tal Rubén siguió jugando y ahora está en China pero parece que va a volver pronto. Y luego fue otro jugador, un central del Atlético de Madrid. En ambos casos no eran malos tratos o una agresión, si no una pelea entre los dos. Claro, si es pelea entre los dos, y la otra está loca, qué puedes hacer si no defenderte. Y así vamos. Ahora vamos a ver cómo somos capaces de darle la vuelta a la cosa para que los chuloputas esos de los Sanfermines no acaben siendo víctimas de una campaña de acoso de la izquierda que aprovecha para cargar contra la guardia civil y el ejército y la ostia. Y, peor, leer a gente hablar de procedimientos, de la presunción de inocencia... formalismos jurídicos que aprovecho para meter con calzador y así hablando de una cosa, acabo hablando de lo mismo. La ley. De repente aparecen escrupulosos cumplidores de la ley. Era una puta, lo hiciste bien. Sociedad de mierda.
https://www.youtube.com/watch?v=mAc_vdbF1pU

Aquí donde me ven, que soy prácticamente perfecto en todo, también hago mis pinitos en el mágico mundo del machismo. Las mujeres y la magia. El machismo de hablar queriendo parecer que sabes pero en realidad no tienes ni puta idea. No sabes ni donde tienes la cara. Qué haces opinando de algo que no sabes. Qué sabes tú de las mujeres. De una mujer, de dos, de tres mujeres. Qué sabes tú si las mujeres quieren sentirse como mujeres. Si todas las mujeres. Si todas. Pero uno reincide. Y hace un comentario para hacer gracia y reconoce al instante que puede meterse la lengua en el culo porque no ha tenido gracia, pero el caso es que ese comentario con otra gente tiene gracia y va todo como muy al revés. O no lo haces bien. No lo haces bien y punto. Hoy, antes del concierto de mi hermano, hay una concentración para protestar contra el patriarcado judicial. Según el mundo unicornial, cuando seamos o estemos en República, el machismo será cosa del pasado. Y así será. Será mágico. Las mujeres son mágicas. ¿Por qué? ¿Por qué son mágicas las mujeres? ¿Por qué tienen otra sensibilidad? ¿Todas las mujeres? ¿Tengo... ? estoy hablando en primera persona y no debo. No lo hago bien, no sé porque saco el tema si no lo tengo claro.
https://www.youtube.com/watch?v=GIOdjR2O3xg

Hoy es el cumpleaños de mi amiga Pepa. La Pepa Killamama. La Pepa de mi pueblo. Que no dónde estará. ¿Digo mucho que me acuerdo mucho de la Pepa? Recuerdo, por hacer algo con este párrafo para recordar a la Pepa, recuerdo una noche en Woodstock, yo creo que ya hacía frío y todo, aunque era pleno mes de julio, o no hacía frío. Es igual. No sé si nos quedaba Ron Cacique del que llevé, o solo era todo ya a base de cervezas. No sé qué llevé yo de música, pero llevé un cd con música de Pau Riba y estuvimos bailando esto y lo otro y lo de más allá, con la música de Pau Riba en mitad de la calle, en la puerta del flat. Cosas que solo hacías con Pepa. No sé los años que debe cumplir. Me acuerdo mucho de Pepa. Juan Román Riquelme. La juventud sónica. No sé por dónde andará Pepa ahora, supongo que estará por las Alpujarras. El Facebook no me ha dicho que hoy sea su cumpleaños, lo he visto por otro lado. Los cumpleaños de la gente, los recuerdos con la gente. En realidad nada de eso existe. Hablar y discutir con Pepa de lo que existe y de lo que no existe. Se creen que los de Jaén somos gente callada y que no tenemos conversación. Chínchennos un poco y verán en qué agujero se meten.
https://www.youtube.com/watch?v=It5_kjR55eY

Poca cosa más ya por añadir. Que tengan un feliz fin de semana y nos vamos viendo por donde se diga.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Un rollo medio nazi


Una bandada de murcianos volando llegan a un sitio y aprenden a hacer algo. Una frivolización sobre lo nazi. Ya lo hizo Bolaño, o él lo hizo algo más en serio, o mucho más jugando. Lo nazi. Una orden. El pelo cortito de atrás y de delante no tanto. No estés más ahí, vete allí. Recoge tus cosas, venga usted conmigo, va, vuelva de nuevo a su sitio. Solo estoy en un momento medio nazi. Hoy es el día mundial de la filosofía. La vaca de Martin Heidegger. Un filósofo alemán de mucho prestigio que cuando llega la hora de definirse, elige el nazismo. Y colabora, y da clases, y se pone muy estupendo y luego, cuando llega la hora de definirse dice que nosequé. Unos chicos muy de barbas recortadas y en plan medio nazi van a Pamplona a correrse. Y pillan a una pava que no me interesa. Y se la zumban. Y piden respeto y que ella justifique que no es una algo. Una cabaña en el bosque, nos juntamos unos amigos, estamos hablando, se me hinchan las pelotas de tanta copita de vino y de tanta discusión sobre si las cadenas de producción han matado la creatividad de lo artesanal y manufacturado y me cago en su puta madre. Y les digo que no se dan cuenta de no es la puta cadena de montaje, que es el hecho de haber perdido la esencia. Y les digo que son unos cagones y unos mierdas todos porque han perdido la perspectiva y que si estamos en una cabaña en el bosque es porque queremos sentir de nuevo que la naturaleza es nuestra madre. Y que mañana mismo vamos a salir todos menos uno a dar un paseo por el bosque, desnudos. Y que todos menos uno significa que uno de nosotros va a morir. Y propongo que no votemos, que lo decidamos a ostias. Y muere un colega del colegio. Y le matamos a hachazos entre todos. Y lo consideramos un tributo de purificación. Y quemamos el cadáver y lo lanzamos ardiendo ladera abajo y nos bebemos un mejunje que ha preparado una amiga que es noruega y no puede recitar poemas. Los tengo que recitar yo todos. He venido de Murcia, en una nave espacial, he aterrizado aterido de frío en este paraje inhóspito de la estepa siberiana. No sé hacer nada. Pero con la voluntad que da saberse inferior y tener que buscarme la vida de cualquier manera, llegaré lejos. El portero de la selección italiana llevaba el 88 porque era un nazi. Nos gusta hacer ciclos de cine nazi. Vemos películas como Grease y las analizamos desde un punto de vista completamente goebblesiano. Luego volvemos a casa y con nuestras familia decimos que vamos a participar en las elecciones para recuperar nuestro orgullo. Y mi madre me hace la comida que más me gusta. Y le digo que ponga más bacon. Que quiero comer cerdo todo el rato. Y en el día mundial de la filosofía me pongo a leer a Wittgenstein y no entiendo nada, pero entiendo que si tiene un nombre germánico debe ser medio nazi. Y me dejo bigote porque parezco un policía nacional de serie chusquera y me hace parecer más hombre. Hombre, hola. Qué tal. Has venido a por aquello, claro, pero no lo tengo, tendrás que esperar a mañana. No puedo esperar, le dije, tengo que tenerlo ahora porque mi tiempo es ya, no podemos esperar. El mañana me pertenece, el mañana, la sensación al despertar de que el mundo está ahí esperando para que lo devore, me lo coma, lo apriete entre mis brazos y lo consuma. El mundo, la mañana, la brisa, el frío, los ojos que me lloran porque me emociona pensar en las cosas grandes que podemos hacer si todos unidos nos ponemos de acuerdo y nos ponemos a escuchar música de películas normales pensando que son nazis. Todas las películas tienen un tufillo nazi. Buenos días, Vietnam. Con su rollo completamente nacionalsocialista. Su música que se ríe de los débiles. Los débiles que están por todas partes. Gente en la barra de un bar tarareando canciones sentimentales, flojas, románticas, tristes, que no enardecen el espíritu patrio. Que se dejan llevar por lo que dicen los medios, que hacen caso de la voz oscura que nos quita la luz. He salido a la calle y le he pegado fuego a un quisco. Con el quiosquero dentro. Pero he dejado fuera casi toda la prensa deportiva. Solo estoy medio nazi. No os hace gracia leer lo de medio nazi. Lo entiendo. Pero no os estáis quejando lo suficiente. Deberías gritar más. Estoy seguro de que gritas de una manera diferente a la mía. Grita más fuerte, mierda.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Ciudad Badía


Una noticia que una compañera ha compartido en el facebook. Una noticia que me he entretenido en seguir durante unos minutos, buscando el enlace aquí y allá sobre lo que había pasado. Una madre y un hijo aparecen muertos en un piso de Badia del Vallés. La madre tenía más de 90 años y el hijo unos sesenta y tantos. Al parecer la madre tiene Alzheimer y el hijo se hacía cargo de ella. Como quiera que el hijo sufre un accidente y muere y la madre no sabe y no puede pedir ayuda, la madre muere de hambre. Una asistenta acudía cada cierto tiempo a vigilar, pero el día que le tocaba, tocó a la puerta, no le abrió nadie, dio parte y se fue. A quién dio parte, quién cogió el recado, cómo es que nadie... el caso es que los vecinos empezaron a sentir un olor muy fuerte y finalmente los mossos fueron allí, vieron el panorama... dos muertos.
Yo iba mucho a Ciudad Badía de pequeño. Tenía familia y amigos de mis padres allí. Yo he jugado a la lima en Ciudad Badía y también he jugado a los Clics de Famóbil. Subíamos andando al piso de mis titos y jugábamos en el rellano. Me acuerdo de haber hecho el trayecto entre el mural de la Meridiana y Ciudad Badía a lomos de un 127 verde en un tiempo récord, con mi padre con la pierna escayolada para ayudar a pintar un mural. Ida y vuelta. Volvamos a lo de la lima. Jugar a la lima en el barro, clavar la lima. También intenté jugar en el Paseo Alameda, en tiempos remotos. Pero allí fue donde me destapé. No sé si lo hice bien o mal. Si ahora ya tengo las manos de un... no quiero pensar qué clase de manitas débiles y pequeñas y blanquitas tendría con... ni me acuerdo de la edad que tenía. Pero jugué a la lima, con mis primos Edu y Juan y otros colegas suyos.
Decían de Ciudad Badía que la habían hecho pensando en el mapa de España, adrede. Con la estructura del mapa de España, que si la miras desde arriba es igual. También había escuchado que la habían hecho como el yugo y las flechas. Si miran en google y le echan imaginación, se ve lo del mapa de España. Ahora Ciudad Badía se llama Badía del Vallés, no sé quién gobierna. Sé que es la ciudad más pobre de Catalunya.
Vamos a volver sobre esta frase. La ciudad más pobre de Catalunya. La de renta per cápita media menor. El otro día Évole le sacaba figuradamente los colores a Nicolás Maduro en su entrevista del Salvados porque Venezuela era... y tenía... y un broncodilatador... y el 40% de.... Y en Badía del Vallés se te presenta este cuadro técnico y bueno, será un hecho aislado, pero creo y solo creo que igual me equivoco, que las cifras esas de VEnezuela en nuestra Catalunya de nuestra alma y manis con teléfonos móviles apuntando al cielo, las cifras son de un 20%.
Quizás la solución sea un solución con Duran i Lleida apoyando muy fuerte. O quizás la solución sea el mensaje claro y sencillo de Ciudadanos. Una bandera no da de comer, pero una bandera muy grande igual sí.
Vamos a volver sobre las frases. Hoy, viendo a Rufián en la tele y luego viendo un anuncio de nosequé, he vuelto a entrar en barrena con el tema de la frases. Frases chulas. Frases que las vas diciendo y parece que estés haciéndolas para la cámara. Porque es que estás haciéndolas para la cámara. Para poder hacer un vídeo molón en el Face o en el Twitter. Un vídeo no muy largo, que no canse a la peña.
Artículo que no he podido escribir porque creo que ya lo he escrito y hace mucho que no hago populismo. Eso de hablar de pobres y tal y no hablar por un día de los lazos amarillos que sacan en la tele todos los que hablan sobre algo y los catalanes de bien. Populismo de bien.
Supongo que la solución ya no la tenemos nosotros tampoco, la solución está en el aire. En volver a hacer cosas que hace mucho ya no funcionaron y que nos han traído justo hasta aquí. Bueno, yo creo que nosotros, algo de solución podemos tener. Pero no venía yo aquí a hablar de cosas así.
Yo venía a hablar de Ciudad Badía. De la gente que vive en Ciudad Badía, en Badía del Vallés, donde también vivían creo que los de Bordón 4 y el lugar del que es también Busquets y su tío, el otro Busquets. El Busquets portero que jugaba con pantalones largos y del que se bufaban porque hablaba poco o mal en catalán.
Ya no nos acordamos, pero te morías de risa con aquello.
Ciudad Badía y Santa Coloma. En Santa Coloma no estamos muy allá tampoco. Hace tiempo que no hablamos de nada, pero si no ando errado nosotros éramos la segunda ciudad más pobre de Catalunya. No estamos muy allá, pero estamos ahí.
Hoy tocaba hablar de las frases épicas, de esas frases que se dicen para el pueblo que se hace gente y la gente que se funde en el pueblo y para reclamar que el país haga nosequé y apelemos a llenar de papeletas el mundo y a hablar de mensajes claros y a un mundo en el que la gente que hable claro tenga la sartén por el mango.
Mis titos y los amigos de mis padres se fueron de Badía del Vallés. Antes ya habían puesto un Baricentro muy cerca. Baricentro merece otro artículo. Qué tiempos. Baricentro estaba en Barberà del Vallés sin embargo. Ahora ya me he perdido del todo.

martes, 14 de noviembre de 2017

Gente así

Es muy común que no te atraiga la gente común. No estamos hablando de lo mismo. Es de lo más normal que lo que te traiga por la calle de la amargura es la gente extraña. Si, claro, a las cinco allí, naturalmente, voy a ir y lo vamos a hacer. Es un viaje de Pamplona a Zaragoza que hemos hecho en una hora y media aproximadamente. Tengo que hacer unos trámites. Me he comprado unos pololos de color rojos. Los llevo por fuera. Me gusta hacerme trasquilones en las venas. Mis zapatos brillan en la oscuridad. Me he apuntado otra vez a la Escuela Oficial de Idiomas, para hacer otra vez inglés, ya hice inglés una vez y me he vuelto a apuntar. Me gusta la gente así. Gente que vuelve de viaje y te la encuentras en el aeropuerto y te dice que va a irse de viaje. Y gente así. Gente que de vueltas, que se queda callada en el momento exacto, gente que tenía que venir y que no ha venido porque no se sabe qué le ha pasado. Mucha gente dice que nosequé, no me interesa. La mayoría del tiempo la pasas con gente que hace cosas y va y viene y a una hora estipulada piensa que tal. Y seguramente tiene que ser así, pero es que no. No. Siempre es que no. Hola, otra vez soy yo, qué tal, no me esperabas. Estoy desnudo. Ese es mi rollo. Dilo. Rollo. Dilo. Rollo. Rrrrrr. Rollo. Me llamo Reinaldo y me gusta mucho este nombre porque no se parece ni a Juan, ni a Pedro ni a Antonio. Reinaldo. Y no hay ningún jugador de fútbol que se llame así. Me gusta el fútbol porque a ti no te interesa el fútbol y así no tenemos nada de qué hablar. Eres un artista. Eres una artista de narices. Me encanta lo que haces. No voy a venir más a verte. Eso es lo que pienso del momento político.
En realidad este texto se tenía que llamar 'Vienes y muebles'. Era un texto sobre alguien que venía y que decía que tenía un mueble y no sé a dónde venía. Como he pasado mucho rato pensando en la localización y si tenía que ser yo o bien meter a otra persona por medio, se me ha ido el ángel y no he podido escribir nada. Pero el título me parece buenísimo. Vienes y muebles. Porque es como bienes inmuebles. Y no pasa nada. No pasa nada porque de tanto escribir pierde uno el hilo de lo que escribe y puede acabar escribiendo de cualquier cosa.
Me gusta la gente así. Inestablemente. Me gusta la gente inestablemente. No me gusta todo el rato, ni me gusta siempre. Por eso me gusta siempre la cosa permanente. La revolución permanente. La revolución con el pelo rizado. Me gusta inestablemente. Me gusta porque lo que me pasa es que soy una persona conservadora, una persona timorata. Qué significa timorato. Timorato. Timorato Primero y quinto de Alemania. Alemania del Este. Me gusta Alemania del Este, porque da sensación de seriedad. No de gente que se tiña el pelo de colores, por ejemplo. Me gusta que estés pirada, absolutamente fuera de sitio. Me gusta que de tan normal te salgas de la normativa vigente y parezca que lo haces adrede. No me gusta escuchar una historia de miedo, con un drama previo, con una alegría repentina, con momentos de altos y de bajos. Me gusta escuchar una historia en la que de repente se me permita cantar. Me gusta que no te tiñas el pelo, que te dejes ese mechón, blanco, y que te tiñas el pelo.
No me entiendes. No me gusta que me entiendas. Porque si me entendieras sería yo. Y yo no me considero gente así. Yo soy una persona muy normal. Me gusta juntarme con gente así porque es que si no, pues no sé.
Yo soy muy de eso. Y quizás debería haberlo dicho antes, pero no me gusta hablar demasiado. Soy más de mirar. De ver. De hacerme el observador. De hacerme. Me hago. Todos los días me estoy haciendo. Porque esto es permanente. Tengo un bronstein dentro de mí. Y ni siquiera sé lo que es eso. No me apetece leer tanto del tema. Me gusta más la gente así. De vienes y muebles.

lunes, 13 de noviembre de 2017

En campaña

Ya estamos en campaña. Pero nosotros nada más. El resto del mundo vive en una dimensión en el que las decisiones son aciertos y no hay nunca nada que sea posible o imposible o sea real o irreal. El resto de la humanidad no tiene intereses ni se mueve por objetivos. La gente no es como nosotros, que nos reunimos en locales oscuros, en callejones infectos y en espacios de dudosa reputación para hablar y hablar y no decir nada, o al menos, nada que te guste a ti, que siempre dices cosas acertadas y buenas. Y claras. Y que se entienden. Y que a todo el mundo gustan. No controles mi forma de hacer campaña porque es total y a todos les encanta. No controles mis vestidos, no controles mis sentidos. Nosotros estamos en campaña electoral para unas elecciones autonómicas que son bastante mierders, cosa que ya sabíamos desde el primer momento, porque sabemos reconocer cuando una situación o una historia es un truño en cuanto nos la presentan. No tenemos que esperar a que pasen las cosas para reconocer cuándo nos han tomado el pelo, sabemos que nos metemos en las cosas para irnos. Hemos nacido para irnos, decía la canción. Hay gente que ha nacido para quedarse con la peña. Gente que, como ayer, te dice en tu cara en la tele que lo del 1 de octubre fue una movilización y te dan ganas de entrar dentro de la tele y decirle al exconseller que por favor, demano, quicir. Comorl. Jorgerl. No se han hecho suficientes homenajes a Chiquito. Como la Cup presentándose a las elecciones, no puedor, no puedor, no puedor, pero puedor. Fistro. Jorgerl. Lago negro, lago blanco. En qué momento uno puede hacer campaña sin hacer campaña. Nosotros no sabemos, nosotros cruzamos una calle e inmediatamente es un acto de campaña, porque calculamos en salones oscuros en los que no entra la luz del día y la luz de la noche es la misma mirada de Satán Belcebú. Y mientras otros pueden desde Madrid con el pinganillo en la oreja hablar y pontificar de lo que es el Estado y lo que hace el Estado y apelar a una parte de los comunes a los que no nos hace ninguna gracia que un cuñao de Ciudadanos travestido en diputado indepe nos de palmaditas en la mejilla pillando un cacho de oreja, nosotros no podemos poner en duda que a lo mejor, quizás, puede ser, me parece a mí, lo del Govern antes de que ese Estado se hinchara a solisombras y pacharanes en ayunas y entrullara a diestro y a un poco de pálido siniestro, a lo mejor, decimos, a lo mejor ha sido otra llufa de dimensiones épicas. Punto y aparte.
Pero es porque lo decimos nosotros. Si nosotros decimos que un referendum pactado es una cosa chanante, es una cosa que hace llorar a la escolanía de montserrat e impide que se levanten castells en Terrassa, pero si lo dices tú, tú mismo o tú misma, es otra cosa. Si decimos que vamos a unas elecciones de mierda para intentar recuperar algo de lo que nos han chingado, somos una vergüenza para la clase trabajadora y para la tradición revolucionaria y no te pongas una foto de lenin de perfil que estás haciendo el ridículo. Si montas un CDR y te presentas a las elecciones a la vez, es una decisión táctica de una inteligencia que nosotros, que no sabemos escribir hegemonía ni empoderamiento, no comprendemos. Si los fachas están cabreados (o se bufan) es que es buena idea.
Ya hablamos en otro momento de lo de que todo está bien y todas las decisiones son dabuten, pero nunca pensé, jamás imaginé que todo, realmente todo, estaba bien.
En el otro bando, no sé. La gente se cree realmente que Ciudadanos puede ganar las elecciones. Que eso puede ocurrir. El PP haciendo un plagio del logo de Ciudadanos. Te los tomabas a broma y ahora resulta que les imitas. Y el PSC... prefiero no opinar.
- Claro, no opinas porque en realidad lo que te pasa es que estás cabreado por lo de Barcelona.
Y con esta frase pueden estar de acuerdo unos y otros. Y esa es la magia. Nadie está en campaña electoral porque todo el mundo está trabajando por un objetivo mejor, mayor, mágico, precioso, bonito como tú eres porque todos los días te levantas y haces que la brisa se convierta en vendaval y es al revés pero mejor escribir como a uno le apetezca.
Tema libre. En Santa Coloma qué. Pasa algo. sin interrogaciones y sin mayúsculas. respetando las tildes. En Santa Coloma qué os pasa. Qué tenemos. Habrá ahora que saber quién es quién. Quien somos nosotros que más o menos ya lo tenemos claro y saber quién hace campaña por aquí por el partido que gobierna y ver quién es quién en el bando en el que todo el mundo empapelaba junto y saber si toda esa gente que tiene tan claro que nosotros no decimos una cosa clara ni que nos maten tiene claro qué es lo que dicen realmente los demás.
A nosotros no nos mires. Nosotros no somos de esos. Así a nivel general.
Nosotros ya tenemos tema libre. Tenemos carta blanca. Ir viniendo. Vamos todos por la senda constitucional y yo el primero. Tú no, que tú no estás en campaña. Tú estás haciendo otra cosa, superior. Extra. Torrefacto.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Karpov

Cuánto sabe, cuánto sabe, sabe de todo, de esto no tendría que saber, pero sabe también y habla y habla y me lo cuenta y habla y cuando yo hablo siempre parece que no sé de nada, porque me hago el tonto y me hago pasar por tonto y no hay nadie que me tome en serio pero aquí el compañero me ha empezado a calentar la cabeza desde que hemos puesto las piezas y habla y habla y como es ingeniero o astronauta o nosequé debe ser, habla y habla, y tiene opiniones sobre todas las cosas, y sabe decirlo todo en todos los idiomas y si no sabe él sabe de alguien que sabe y me lo está contando y debe ser porque yo tengo esa especie de habilidad para que todo el mundo venga a contarme algo, a explicármelo, con la pretensión de que yo les escuche, interiorice su mensaje y haga algo con él y yo no sé hacer nada, de verdad, no sé hacer nada con lo que me cuente nadie, yo solo quiero mover las piezas y acabar la partida pronto y dedicarme a otra cosa, yo solo quiero que mueva lo antes posible y quitármelo de encima, no escucharle más, no quiero que me cuente nada más, y no sé a santo de qué tengo yo que jugar una partida con todo el mundo, a todo el mundo le tiene que gustar jugar conmigo aunque sea en broma y todo el mundo se lo toma a broma, no debo inspirar respeto, me deben ver así gris, en blanco y negro, con letras por encima y ni siquiera tengo una foto para mí solo, sin letras por encima y yo quisiera ser de otra manera, pero siempre estoy con lo mismo así que si estoy con lo mismo es porque tendré que ser así y ahora con esto me he perdido y no sé si ha movido o no ha movido, pero ya veo que no ha movido y es que la gente se cree que con esto de no tener reloj en la mesa puede desvariar y desbarrar y desgarrar y desvalijar y dime una letra y te diré verbos con esa letra y no quiero escucharle, porque lo que me está contando no me interesa y todo lo que me cuenta todo el mundo no me interesa porque en todas partes hay un tema que no me interesa y me gusta el nombre de teresa porque es un nombre que pertenece a mi familia y si algún nombre pertenece a mi familia me gusta, y me gusta teresa y me gusta petra y me gusta aurora, y a ver si deja de hablar este hombre y le digo lo mucho que me gusta el nombre de aurora y todo lo que representa aurora como revolucionario aunque con esta pinta en blanco y negro y en gris y con esa tofa atrás de pelo que me veo en la sombra que se me dibuja debo parecer lo menos revolucionario del mundo y no lo soy porque soy una persona conservadora y todo el mundo sabe que juego de manear conservadora y ahí estriba la contradicción porque no me tengo yo por eso y al mismo tiempo me tengo por eso y no me tengo por eso y doy vueltas y vueltas y este pelo tan largo y creo que de pensar yo solo me está entrando un buen rollo, una especie de gustera, la palabra gustera la he incorporado hace poco y no la conocía y corresponde muy bien a esa sensación como de ir flotando o de estar mirando libros en una biblioteca o de estar cortándome el pelo o mirando la partida de ajedrez de otro o escuchando un disco de Spectrum y tengo tres temas de conversación y tres temas de conversación tengo y debe ser que me he metido en los bucles de siempre una y otra vez y este hombre no para de hablar y me lo han presentado y el nombre me ha parecido gracioso y se me ha dibujado una sonrisa en el rostro y ya a partir de ahí creo que he perdido mi oportunidad de hacer algo, algo importante, algo que se parezca a las cosas que hace la gente fuera de aquí, la gente que no esté escuchando a este buen hombre. Me toca mover. Me toca mover. Me toca mover. Voy a ponerle nervioso un rato.