viernes, 26 de agosto de 2016

Miscelánea

Balance de daños. Deben haber sido dos semanas duras por aquí, no ha debido caer ni una miserable gota de agua. De hecho, son tres semanas las que hace que no llueve. Disculpen el desorden, la suciedad, etc. Se me han secado dos o tres plantas emblemáticas. La dama de noche se ha ido al garete. Completamente seca. Supongo que volverá a crecer dentro de poco, ya la he cortado y, bueno, crecerá, seguro. Pero me da pena, porque antes de irme estaba radiante. jamás había estado tan grande, tan alta, con tantos brotes. Y se ha ido. Seca completamente. De los dos jazmines, el pequeño se ha secado también. He tenido que cortarlo casi entero. Y sin el casi. Se ha quedado seco, aunque los tallos están verdes y supongo que volverá a brotar. El más grande parece haber resistido mejor, también he tenido que cortar bastantes ramas que estaban secas, pero parece más verdecico. Por lo demás, las cintas han medio aguantado, las lilas esas están igual que estaban porque yo no he visto planta más dura que esa, y por lo demás todo como lo dejé. Son plantas de yaya, me dijeron cuando entré a vivir en el piso, plantas que necesitan poco cuidado. Pero el jazmín y la dama de noche, sí que lo necesitaban y al menos una de ellas se ha ido al garete. No es la primera vez que pasa. Podría haber venido alguien a regar las plantas. Podrían pasar tantas cosas... La bicicleta es de atrezzo, no se preocupen.
https://www.youtube.com/watch?v=3dHaMV_eXko

Hacía tanto tiempo que ponía la radio y no escuchaba una canción que me gustase... bueno, miento. Hacía mucho tiempo que no escuchaba la radio y no me nutría de música nueva o, al menos, que no hubiera escuchado antes. El otro día escuché una canción que me gustó en un programa de esos de la mañana, donde ponen música moderna que te entra por un oído y te sale por el otro. Pero esa canción me gustó, esperé a ver quién era la afectada y dijeron un nombre, Angel Olsen. Busqué la canción y el vídeo. Shut up kiss me. No sabía quién era ella ni aproximamente, no me sonaba de nada. Dice elchristian que lo petó en el Primavera de hace dos años. O del año pasado. He visto el vídeo de esta canción un montón de veces. Me encanta. Pero tiene otra canción que también hace pupita. Forgiven/Forgotten. Si miran lo que dice la letra, amigo, amigo, amigo. Dice elchristian que en directo es un espectáculo, o que la lía, pero las cosas que he visto en directo de ella, bueno, la veo paradica, y no sé si el resto del repertorio será igual o se vendrá un poco abajo. Esta de Forgiven/forgotten es muy buena, y no parece difícil de hacer. Este es el criterio. Y escuchar la letra. Estás tan cerca, pero no conmigo. Madre mía. Me da que todas las canciones son así. Me da miedo investigar.
https://www.youtube.com/watch?v=PinTAGbIsV4

Como digo, he escuchado canciones nuevas. Para el viaje al pueblo, me descargué programas de la radio y en uno de ellos, dedicado a Brian Jones, aparecieron dos canciones. Una de Marianne Faithfull, que no era suya, que era de Carole King, la mítica Carole King, con producción de Phil Spector para la Ronettes, pero bueno, la que escuché yo era de Marianne Faithfull. Is this what i get for loving you baby. Al parecer Brian Jones había colaborado tocando algo, algún instrumento, en esa canción con la Faithfull. Me gusta más su versión que la de las Ronettes así que no pondré la de las Ronettes. Porque también escuché una de los Stones, de los Rolling Stones en Hyde Park en el homenaje a Brian Jones, que no era suya, que era de Johnny Winter, que se llama I'm Yours and I'm Hers, que es un cancionazo. Me gusta más esta versión de los Rolling que la de Winter, no sé. Esta es que se parece tanto al mítico Don't Worry Kyoko de la Plastic Ono Band que no sé qué pensar. A ver, esta canción es del 69, los Rolling la versionean ese mismo año y me parece que el concierto de Toronto de la Plastic Ono Band es del 69 también. En fin. Las letras. En la letra de la primera canción comentada se habla del trabajo de amor perdido. Se dice que después de todo, pues vaya. Y se pide, de manera descarnada, no me dejes. En la segunda, el clásico 'tengo para ti y para más'. Me encanta la intepretación de los Rollings aquí, porque se nota que han ensayado lo que te dije, no saben cuando va una cosa, cuando la otra, y se van pisando. Pero qué arte. Y qué ritmo.
https://www.youtube.com/watch?v=BApLADZ8FnM

¿Qué hago? Escribo sobre la música que he escuchado. A ver, una cosa curiosa. Hicieron un especial sobre 67 canciones psicodélicas en El Sótano. Una serie de programas para guardarlos. Una de las canciones era de un irlandes que se llamaba David McWilliams, Days of Pearly Spencer. Estaba escuchándola y pensé... esta canción... la ha versioneado Massiel. Me sonaba que Massiel había hecho algo igual. Y tan igual. Sólo que no es Massiel la que hizo la versión, es Ana Belén. Vuelo blanco de gaviota. Curiosamente aquí la gaviota no es de derechas, porque esta versión es me parece que de finales de los setenta o principios de los ochenta y Ana Belén hace un alegato a favor de la memoria y todo eso. Supongo que en el 79 todavía era del PCE, o al menos afín. En lugar de poner la canción original, me parece más interesante poner la versión de Ana Belén, por romper un poco el ritmo. Como digo, pensaba que era de Massiel y en mi imaginación veía a Massiel con los brazos así desplegados, con los ojos medio cerrados, pensando en volar en libertad y todo eso. Vaya chasco. Sobre el programa aquel, la canción número uno de la psicodelia era una de los Byrds, la de 8 miles high y la segunda una de Bob Dylan, la de Visions of Johanna. La segunda mejor que la primera, dónde va a parar.
https://www.youtube.com/watch?v=mS-Q38z_Egs

Esta mañana me he levantado pensando que no me quería duchar con agua fría. Por las mañanas hace fresquito y la costumbre de la ducha con agua fría en verano va llegando a su fin. He salido a encender el calentador y me parece que se ha quedado sin pilas. Me he tenido que duchar con agua fría igualmente. Hacía frío, carajo. Mientras camino hacia el calentador veo cosas, objetos, muebles. Antes de levantarme de la cama he estado soñando. He ido a ducharme y he visto la alfombrilla de la ducha. He mirado el champú que huele tan bien. No hay ni un solo objeto, ni un solo paso de los que doy a lo largo del día que no me lleve a lo mismo. Ayer no hablé con nadie. Ayer no fui a ningún sitio, del ordenador a casa, de casa al ordenador. No artículé ni una palabra. Se supone que una de mis gracias principales es hablar. Pues bien, ayer el fantasma de las navidades del futuro me vino a visitar. No hablé con nadie. Pude haberlo hecho, pude quedar y eso, pude incluso presentarme de improviso a tomar unas cervezas en la Sisqueta, pero es que no. Cada paso, cada situación, cada cosa que veo, me lleva a un mismo sitio. Solo la biografía de Mao me lleva a otro lugar. Y ya se está acabando. Dentro de nada viene la Festa Major. Pienso en las casetas, pienso en las fiestas anteriores. Me acuerdo de un día en el que tocamos en la caseta y después estuvimos bailando toda la tarde. Se acordaba la Marineta el otro día. Yo también me acuerdo. Todo el rato.
https://www.youtube.com/watch?v=zp1m0xbkap4

Hubo un día, volviendo de Miraelrío, (porque he estado en Miraelrio por primera vez en mi vida) que eran las seis y pico de la tarde, casi las siete, y hacía un calor de mil demonios. Volviendo, como digo, sonó en el coche el Gana el Hawa de Rachid Taha y era una sensación de estar en otro lugar completamente diferente. Yo no he estado en Marruecos, no tengo tampoco un especial interés por viajar a... bah, no engaño a nadie. Disfrazo las cosas de una manera pero en realidad son de otra. Se me han secado las plantas. La canción de Gana el Hawa es larga y te va metiendo en un rollo del que, cuando sales, parece que no tengas nada más que escuchar. Sin tener ni pajolera idea de lo que quiere decir. Y yo recuerdo otro viaje, no hace tanto, volviendo por Sevilla, en la autovía que lleva a mi pueblo, en el que escuchábamos un programa de flamenco y sonaban, si no me equivoco, Son de la Frontera. Y quise tener cosas de Son de la Frontera, porque me gustó mucho, pero no lo hice. O me los bajé los discos y al final no los escuché. En fin. Ayer me acordé otra vez de ese viaje, de ese calor infernal. Ni siquiera en el coche estoy a salvo. Siempre. Todo el rato.
https://www.youtube.com/watch?v=-RHgvrG69iU

Pues eso. Que hasta aquí más o menos ha llegado la ola. Si nos vemos este fin de semana, pues eso. Que si no, pues será más difícil luego. En todo caso, eso.

jueves, 25 de agosto de 2016

Catalunya sin color

Por comentar algo. Las últimas semanas he leído algunos artículos que me han dejado un cuerpecillo raro respecto al tema. El tema es el de qué hacemos aquí, qué somos, qué nos espera. En Catalunya, digo. La metafísica la dejo para otro momento.
El primer texto que me hizo pupa fue un artículo aparecido en Vilaweb en el que Eugeni Casanova hablaba de que en un hipotético referendum unilateral por la independencia, sería la Generalitat la que haría el censo y no el Estado Español. Decía, de manera clara, que hasta ahora en Catalunya votan los españoles que viven en Catalunya, pero no votaban 'solo' los catalanes. Y después de esto se lanzaba a proponer algunos criterios para decidir quién podría votar, quién era catalán con derecho a voto, no sin antes decir que su postura no era xenófoba ni racista ni nada de eso. No basta con vivir en Catalunya (català és tot aquell que viu i treballa a Catalunya), porque los funcionarios españoles viven aquí y no sienten esto como... Què volen, a mi això em fa una por que... És un text del mes de gener, però que no sé perquè el vaig veure ja al poble. Eugeni Casanova no ha tornat a escriure al Vilaweb. Com dic, l'he llegit al poble. Bueno. Jo sóc català. No sóc andalús, no sóc menys català perquè els meus pares hagin nascut a Jaén. No vull. Tampoc ploro quan veig una estanquera i habitualment vull que els equips espanyols perdin sistemàticament en totes les competicions. El Barça també. Es la misma autojustificación de siempre. Cuando la gente habla de 'los catalanes', debe ser consciente de que habla de todos nosotros. Los de padres de fuera y los de la ceba. Yo mismo intento convencer a mis padres de que ellos ya no son andaluces, que son catalanes, porque viven, se relacionan, están aquí. Aunque no hayan perdido el acento y no se hayan aproximado al catalán ni de lejos. Luego vendremos al tema del idioma. Recordo parlar amb la Rocio al poble. Ella em deia que jo era d'allà. Que jo era de Vilches, perquè hi vaig molt, perquè els meus pares son d'aquí, perquè les meves arrels... no, no vull. Jo sóc català, casi ná. I no vull que ningú em digui que ni jo, ni els meus pares, no som prou kosher per decidir el nostre futur aquí. Estic molt cagat. Abans de marxar vaig veure el programa de Tv3 on Lluis Cabrera, del Taller de Músics, parlava dels seus origens també a Jaén i de com s'ha fet independentista. En principi veia el programa amb racança, Un altre que 'és de fora però repeteix tots els tòpics sobre Espanya caca i Catalunya ole'. Pero a medida que iba hablando me daba cuenta de que, salvo por ser independentista (una opción que puedo entender) en muchas cosas estaba de acuerdo. Le sigo en Twitter y veo que se enzarza en unas polémicas sobre el idioma de aúpa. Él quiere ser portavoz de quienes sin importar el origen sienten TODO lo que hay aquí como suyo. Pero siempre le dan caña. O todo o nada. Por mucho que se esfuerce, parece que nunca acaba de ser de aquí del todo, por no seguir los principios básicos: un país, una lengua. Una forma de ser, de sentir, de creer, de leer. Si no me gusta eso con la caspa patria, no me puede gustar tampoco con la caspa local.
Y le dan caña, digo. La caña. Desde que ERC identificó a En Comú Podem como el enemigo, hemos tenido un veranete importante. Los manteros, el metro, los hoteles, lo del Born... ay lo del Born, las víctimas de la guerra civil... ha sido muy fuerte. Finalmente Ada Colau irá a la mani de la ANC por la Diada. Ya han conseguido 'dividir' al enemigo. Ya tenemos a ICV por un lado, a Colau por otro, a los nuestros pensándoselo (dicen que iremos, no lo sé), justo cuando vamos a construir la alternativa capaz de darle un giro a esto más allá de la banderita. Le han dado caña a Colau, a la Marta Ribas, a Rabell, al Coscu, al Pisarello, y a nuestro Joan Mena. Lo de Joan Mena ha sido tan burdo que daría risa si no fuera un síntoma. Van con todo. Da miedo vivir en un lugar así. O eres o no eres. O sí o no. Si no fuera una estrategia electoral, sería preocupante. A Twitter se viene llorado de casa, dicen. Pero el texto que me ha dejado patas para arriba es de Bernat Dedeu en su blog. Insultar als Comuns. Aquest comentarista polític diu el següent. Els Comuns han insultat primer, dient que els partits com CiU i els seus votants eren màfia, casta, Així que si ara els independentistes els insulten, que es fotin. Bla bla bla, i al final de manera molt literària acaba dient que si es molesten que se pongan de rodillas y se la chupen. Este es el nivel. De veritat? És aixó?
Diuen que el Procés s'acaba. No sé ón ho hauré llegit, però suposo que al Ctxt. Sóc molt de llegir. I que aquests atacs són fruït de la ràbia per no veure que la cosa arriba a bon port. A un port que es va postposant en ares d'un camí on la culpa de que no sigui més ample és nostra. Els Comuns. Que no som prou valents, que en el fons som unionistes, que som artificials i que dintre hi ha gent que si i gent que no i volen això, dividir. Que hem de deixar de banda 'lo fraternal' i veure que a Espanya no hi ha ningú que ens entengui ni que valgui la pena. En fi. Escolto Rac1 i sembla, pel contrari que s'està fent un esforç gigantesc i està a tocar.
El tercer text és una noticia en El País sobre bilingüisme que diu que a un curs de la UCE es van dir unes coses que fins i tot van esgarrifar a Rufian, que va sortir de la sala. Avui, Quico Sallés ha dit que ell no està segur que això passés de veritat. Bueno. Se dice que los ponentes abogaban por eso, un Estado, un idioma. I que fins i tot posaven com a exemple el franquisme de model d'estat per imposar un idioma. El professor Murgades va parlar de Pasqualo i Pepe que van venir a parlar la llengua dels borbons... Fa por, veritat? No diré ahora eso de que yo hablo catalán mal, pero lo hablo, y que mi idioma materno es el castellano y esas cosas. Si todo eso da igual. Lo que importa es la idea general. Unos son, nosotros no somos.
Pero les jode que seamos. Que hayamos hecho más por las libertades en este país que muchos de ellos todos juntitos. Lo del aniversario del PSUC no lo pudieron soportar. Que ganemos las generales desmontándoles el chiringuito, no lo pueden soportar. Y vienen con todo.
No sé si iré a la Diada o no. El año pasado no fui. Hace dos sí. La foto es de entonces.
Los símbolos, la patria. La nación, la lengua. Es tan así la cosa, que en facebook tengo puesta una foto de un olivo de la familia en Vilches. Y me da cosa, la tendría que quitar, porque claro... no parezco de aquí. Demasiada vinculación con la tierra de mis padres.
Este es el nivel. A esto llega la cosa. Es lo que tiene haber dejado esto de la mano de gente de derechas y haber asumido su discurso desde hace tantos años. Que luego no tienes uno propio, y cuando se te presenta, vas a derribarlo. Ay. Y Ciutadans parlant de trilingüisme... uf. Lo que digo, no podemos dejar esto en manos de la gente de derechas.
Moción de confianza a Puigdemont en breve. Seguimos para bingo. Patria o clase.
Clase.


miércoles, 24 de agosto de 2016

Cosas del futuro


Volvíamos a casa de dar una vuelta con las crías, cuando al entrar en casa tuve un pequeño déjà vu. Entraba en casa y mientras las crías, Alba y Lluna, iban hacia la sala de la televisión para ver una serie, mi pareja me dijo que con el lío de la vuelta a casa no habíamos pensado qué íbamos a comer. Le dije que no pasaba nada, que cualquier cosa estaría bien, así que miramo en la nevera y le preguntamos a las chicas si querían un bocadillo o preferían una ensalada. Preferían ensalada. Entonces fue cuando, de camino al lavabo para lavarme las manos, tuve esa sensación de estar viviendo algo que ya había pasado. Eso mismo, quizás con otros colores, quizás con una ambientación algo distinta, pero el grueso de la situación, era así. Fue cuando me sequé las manos y fui a poner el mantelito que ponemos para proteger la mesa del Ikea cuando sucedió. Eso ya me había pasado antes. Yo ya había hecho eso antes. Y me sentía bien.
Me sentí bien, porque era un recuerdo agradable. Volví del cuarto de baño, seguí preparando la cena con mi pareja y cuando ya estaba lista, llamé a las chicas para que vinieran a cenar. No nos gusta que cenen mirando la tele. En realidad, es una norma absurda, porque muchas veces cenamos todos juntos mirando la tele. La verdad es que no nos gusta que cenen por separado. Nosotros en un lado, ellas en otro. Nos gusta estar siempre juntos. Al menos, a nosotros, que somos sus padres, nos gusta ser un poco pesados. Reconozco que les damos muy poca libertad, pero ellas ahora que todavía no tienen diez años parece que lo llevan con bastante normalidad. En fin, para gustos colores. Tenemos amigos que llevan a los niños por otros caminos, que no son ni mejores ni peores, pero nosotros somos así. Cuando terminamos de cenar, nos fuimos todos a ver la tele. Mi pareja cogió un libro y quiso empezar a leer pero no pudo, porque siempre acabamos discutiendo sobre lo que ponen en televisión o sobre el contenido de la serie. Esta serie que estaban viendo las niñas se ambienta en la época de los exploradores, en el siglo XIX, y narra la vida de una exploradora de origen francés que vaga por Asia central y a la que le van sucediendo una serie de aventuras, algunas con cierto corte fantástico y con aire de thriller también, que la verdad es que nos tiene a todos enganchados. Estábamos discutiendo sobre el poder civilizador de la cultura de los pueblos nómadas cuando mi pareja me dijo que fuera a fregar los platos que luego se nos hacía tarde. La serie acabó y las chicas se fueron a la cama. Nosotros nos quedamos un rato más y ella pudo por fin leer algo. Yo me puse los auriculares y repasé vídeos de Brian Eno, al que había vuelto a escuchar después de bastante tiempo sin hacerlo. Nos fumos a la cama y seguimos discutiendo esta vez sobre no se qué asunto de la política nacional que no acababa de ir según lo previsto. El nuevo Gobierno se estaba enfrentando con serias dificultades para llevar a cabo su programa, pero era algo que ya sabíamos que iba a ocurrir y que todos estábamos advertidos de ello. Pero no por eso dejaba de ser materia para la discusión. En fin, nos fuimos a dormir porque al día siguiente teníamos que madrugar los dos.
Cuando me desperté a la mañana siguiente, fui al lavabo y salí disparado porque llegaba tarde. No me duché.
Llegué a casa para hacerme algo de comer y al parecer me había olvidado de tirar de la cadena. Qué pestazo.

martes, 23 de agosto de 2016

De Possidente a Chicone

Olmo Cincci ha hecho públicos una serie de relatos inéditos que ha querido titular 'Doble o triple'. Una serie de textos sin demasiada conexión ni entre sí ni en sí mismos, del que recogemos este viaje 'De Possidente a Chicone'.
'Salir con calor o con frío y no seguir la carretera que lleva a Chicone porque no hay carretera que lleve a Chicone. En Chicone me espera mi amiga Carla, una antigua compañera de andanzas, de cuando ambos militábamos en la milicia que protegía los templos allá en la lejana Etiopía. Recuerdo Etiopía, recuerdo haber hablado amárico perfectamente, pero Carla nunca se acostumbró a aquel idioma y le resultaba complicado entenderse con los lugareños. Incluso conmigo. Yo me hice tanto al idioma que casi olvidé el italiano y ella, Carla, insistía en reprenderme porque olvidaba mi cultura original. Y discutíamos, y hablábamos sobre la conveniencia o no de volvernos locos y dinamitar las iglesias y los templos que estábamos encargados de defender. Hasta que un día, decidimos preguntar al alto mando si era necesario estar allí día y noche, presenciando larguísimas misas que no comprendíamos y cuando quisimos darnos cuenta no había en realidad ningún alto mando. Y Carla me confesó que lo había inventado todo, que después de haber desembarcado en Mombassa me había enredado para creer que estábamos llamados a cumplir una misión divina, que Dios mismo nos llamaba cada noche para que dejásemos de vagar y llevásemos a cabo la más bonita de las historias. Y ella misma fue la que dijo aquello de la milicia, y viajamos hasta Etiopía, con nuestras camisetas de Bob Marley, me entregó una escopeta que luego descubrí que era de juguete y nos quedamos en una aldea, cerca de la iglesia de Lalibela y allí vivimos durante un tiempo defendiendo aquel sagrado lugar. Me dijo que ya estaba bien, que era todo mentira, que volviéramos a Italia, que estaba empezando a olvidarla y que era el momento. Y ahora estoy perdido en un paraje a pocos metros del cartel que indica que he salido de Possidente y Carla me llama insistentemente al teléfono para decirme que me espera, que ha descubierto una cosa muy interesante que quiere contarme, que tiene una propuesta que hacerme. En Chicone, dice, justo al lado de la casa de su familia, ha visto algo que seguro que me gustará. Y yo voy a ir a verla. Hace años que no la veo, porque después de separarnos en Etiopía, yo encontré trabajo y me desligué un poco de todo aquello que me había interesado en mi juventud. Un amigo me ofreció un puesto de trabajo y una amiga me lo quitó. Voy mucho a la iglesia, a veces me quedo en la puerta esperando a que pase algo o alguien para llamarle la atención. La amiga que me quitó el trabajo, Loredana, quiso casarse conmigo y se casó con otro. El día que se casó yo estaba en la puerta de la iglesia y no les dejé pasar. Ella me dijo que lo comprendía, que le había quitado el trabajo y que no pasaba nada, que una cosa por la otra. Loredana estaba un poco loca. Me he perdido y no sé si sabré llegar hasta Chicone. Chicone. El mapa que he mirado no dice nada de una carretera que lleve directamente de Possidente a Chicone. Es que no estoy en Possidente. Estoy en Castel di Lagopesole, por eso me ha parecido fácil ir caminando. ¿Por qué me he confundido? ¿Qué hay en Possidente que me ha llamado la atención? Voy a salirme de la espesura un momento y a ver si encuentro cobertura para decirle a Carla que vayamos a tomar algo a Possidente a ver si me inspiro.'

lunes, 22 de agosto de 2016

¿Qué tienes pensado para el año que viene? Unas vacaciones en Vilches. Vilches, Jaén.

En la foto. Qué sale en la foto. He tenido que cortar la foto porque se veía una bolsa de basura y me ha sabido mal que se viera en primer plano. La censura. Cortar lo que no gusta. Por ejemplo, por comenzar por alguna parte, este año he querido que no hubiera luna. Este verano no he mirado a la luna llena. Mientras subía cada día a Vilches desde la Estación, la luna iba creciendo hasta llegar a alcanzar una dimensión demencial que yo he pretendido ignorar. No me gusta la luna. La luna me recuerda. Ver cómo crece la luna, cómo alcanza el estado de plenitud. Este año, pudiendo ver una luna gigantesca, no he querido ver la luna. De espaldas a la luna. Y la luna estaba allí.
¿Por qué vienes todos los años? Esto me lo preguntaron el primer día que llegué. Evasión o victoria desde el primer día. El primer día de algo más de dos semanas pensando que no estás haciendo nada y os váis a hartar de leer naderías. Una amiga, me dijeron, me ha dicho que ese muchacho viene todos los años, que por qué... No sé qué contesté, intenté ser ocurrente con algo, pero no supe qué decir. El primer día me encontré con el Puerco Rock. Heredero indirecto del Novato Rock, es un esforzado intento por demostrar que el rock radical, el punk, el rock urbano, sigue teniendo predicamento por estas tierras. Como yo buscaba Puerko Rock por las redes no pude saber del cartel hasta el mismo momento de llegar. Puerko/Puerco. Pues nada. Muy poquita gente. Es una lástima, por que la gente que lo montó dedicó un esfuerzo ímprobo por demostrar que la vida sigue igual, pero es inútil. Adaptación al medio. El punk no ha muerto, pero le interesa (de manera real, no impostada, no de pulserita con la bandera española o mofándose de los vivas a la república) a poca gente.
Un verano, algo más de quince días, queriendo hacer cosas, no queriendo hacer nada, cayendo en la trampa de nuestro tiempo. Ir al pueblo parece menos. No salir fuera, no ir a la playa, no hacer una ruta, no escaparse unos días a... parece menos. El complejo. Pensaban que éramos pobres y nos queríamos morir. El segundo día, fui a una especie de festival dedicado a la música electrónica. Aquí sí que había algo más de gente. Hasta muy muy tarde, las seis o así de la mañana. Gente bastante joven disfrutando de lo que le gusta. La chica que pinchaba al final, Anoushka, muy bien.
Evasión o victoria. Toboganes emocionales. Ahora ríe, ahora llora, ahora baila, ahora se queda encantado pensando en la luna llena que amenaza, ahora dice que no quiere beber, ahora dice que no le suben los cubatas. Cubatas a tres euros y medio. Pide lo que quieras y te pondremos lo que tengamos en la mano. Señora, si no sabe lo que quiere, no haga la gestión. Momentazo con Manoli en la barra. Ha habido muchos momentazos. Muchos momentos de reír mucho. Qué menos. Por qué habrá que reir. Evasión o victoria. Una decena de botellines al día, por lo menos. Salir y beber, Y hablar. Hablando se entiende la gente. Explicando las cosas, escuchando, sí, pero también hablando y diciendo lo que nos pasa. Lo que pasa es que hablar a veces no sirve de nada. Me escuece. Me escuecen.
Hubiera estado bien ir a Granada, subir al Mirador de San Nicolás, dar una vuelta por el Albaicín, por detrás de la catedral, intentar buscar la calle esa de las tapas buenas, que ayer me enteré que era la calle Nueva, ver si estaba abierto el bar del Eric, pero no. Jamás pasó.
Es curioso. Durante los días de estancia en Vilches pensaba en escribir esto. No he escrito casi nada en Vilches. Me levantaba cada vez más tarde, me acostaba todos los días lo suficientemente tarde como para asegurarme que no iba a poder levantarme temprano para ponerme a escribir esos diez relatos bien escritos que sé que no voy a saber escribir. Ahí estriba la clave de mi éxito. Pensamiento vilcheño. Ponte en lo peor, no lo hagas. Me llamó la atención que entre los propios vilcheños exista esa conciencia. Ponte en lo peor, no lo hagas.
Este año no ha habido siestas en el suelo. Solo mi tita Antoñita se tiró un día en la manta y se quedó dormida. Mi madre ha reacondicionado el comedor y ha acercado el sofá que estaba en Pamplona a la tele, por lo que ha sido mi lugar de aporijarme. Aporijarme. De leer a la Montse, a Mao, de dormir... Este año no he dormido en el suelo. Siempre volvemos a lo mismo.
Han sido días de hablar, de contar muchas cosas, de escuchar otras. De visitar, de nuevo, prácticamente todos los bares del pueblo. Me he dejado alguno y quisiera enviar mis más sinceras disculpas, pero no llego a todo. Cazadores, Klama, Baesucci... lo siento. Quizás a ellos les de igual. Prefiero dejar de hacer bromas sobre los bares. Han sido días de hacer cosas que quizás no has hecho antes. Antropología. Evasión o victoria. He ido a la piscina dos días. Sin que pase nada. He ido a la piscina a escuchar, a reírme con Ana y Marina y a jugar con Airú. El hijo del Rayo. El ser humano que gobernará la tierra en un futuro no muy lejano ya. Jugar con un niño es muy cansado. Yo ya no llego ahí. Una prueba más de que mi mundo ya es otro. ¿Qué tienes pensado para el año que viene?
La familia. He visto prácticamente a todos mis primos. Con ausencias como Elena, de nuevo de viaje, y sus hermanos. Por lo demás, mi prima Juani, la Juli, mi prima Ana, mi primo Jesús, unos, otros... miento, me ha faltado la Conchi y Paco Luis, por culpa mía, que todo lo que no salga del trayecto que va de la Estación a la Plaza, queda fuera. Es una lástima. La familia, investigar sobre la familia, preguntar sobre el padre de tu padre, el padre del padre de tu padre, o la madre del padre de tu padre, y así ir subiendo y no llegar a nada en claro. O sí. Saber que, realmente, tenemos mucha más familia de lo que nos creemos. Pero es difícil saber quién es quién. De hecho, este año he sabido que en realidad no somos Chispicos, que si somos algo, somos Chispicas. Lenguaje inclusivo.
Tenía yo interés en saber cómo acogía la gente la portada del libro de las fiestas encargada a mi padre. Una portada sin la Virgen, sin la Iglesia, sin el Castillo, pero con la fiesta. Bueno, división de opiniones. Algunas opiniones a favor, muy valiosas. Otras, en contra, argumentadas con gracia. Otras, con bastante poca. Pero es que Vilches es Andalucía de milagro y si no es por la tele, Canal Sur, seguiríamos siendo más manchegos que otra cosa. Canal Sur. Qué poquito he visto Canal Sur. Pero lo suficiente: un día en lo de Ginés, reportaje sobre la procesión de la Virgen de..., uff, otro día, corrida de toros desde Baeza con el tal Padilla al volante, otro día un torero explicando que no ha podido matar bien al toro porque tenía demasiado pelo en el cuello y no entraba bien el descabello a las seis de la tarde, otro día un señor muy mayor se presenta directamente como socialista, del Psoe, y la gente del público de juan y medio sin juan y medio, aplaude. He visto Juegos Olímpicos, evitando ver Doma, Golf y Vela. Bueno. Deporte. No he visto casi nada de atletismo, poco balonmano... en fin.
Fiestas. Yo creo que han estado bien. Creo que ha habido menos gente a nivel general. Pero es eso, gente que viene, que no viene, que no tiene porqué venir, gente del pueblo que se va, gente que es que tiene todo el derecho a irse, otros que hacen alarde, muchos que no pueden salir y seguir el ritmo porque la cosa, se diga o no se diga, está como está.
No todos los días han estado bien. No todos los días ha sido un disparate de reír. Algún día ha habido de no querer mover ni un músculo, de no querer estar, de no mirar a la luna. Han sido fiestas de hablar y hablar. Con el Dani, con Marijose, con la Rocío, con la Montse. Días de parecer del séquito consistorial, señor alcalde, claro que sí, cómo no, tengo una propuesta que hacerle. Días de hablar y reencontrarnos con el Tito Manolo, Jesucristo, el auténtico e inimitable Tito Manolo que sale de fiesta con su perrilla para no verla en un mes porque se iba a... de reencontrarme con mi primo Edu, también con mi primo Juan, al hilo de la pérdida de Paco el gordo. En fin. Suenan los cohetes de los toros, vamos.
La música. Este año ha muerto la música definitivamente. No punk, no rock, no nada. Todo es reggaeton y los éxitos del verano. Si Enrique Iglesias se tira un cuesco, el año que viene lo escucharás. Un pedo. Volvemos a lo mismo. El pikipiki y después el taxi (recuerdo que el día de los toros, el pichi cortó la calle y puso esta del taxi en bucle... era el paraíso), la de la bicicleta, la de cómo te atreves a volver, la de si estos idiotas supieran que soy el hombre más rico del mundo que yo pensaba que podría ser de Vetusta Morla y era de Juanes, la de no quiero enamorarme de ti, y tu de mí y yo de ti y tú de mí... en fin. Más... no sé, todas la de oye chica oye chico baila conmigo, la de la gente de zona... volvemos a lo mismo. Todo el rato. A todas horas, daba igual la orquesta. Sólo una, la Sureña, se lanzó un día a última hora con AC/DC y Medina Azahara y ya estamos con los barraquerones... yo que sé. Los coches locos, verdaderos reyes de la fiesta, del ritmo, de todo....
Unos días con mis padres, una ruta camino de Sabiote que si la hace otra gente no tiene ningún misterio, pero nosotros tenemos que darle el punto. Una mañana decimos de ir a hacer una ruta por el Condado. Nada, ir con el coche por Arquillos, Navas, Santisteban... Pero se decide ir a Sabiote, que es muy bonito. En las Navas preguntamos. Hay un mapa, hay móviles, pero es mejor preguntar a una lugareña que no tiene ni idea, que nos manda a Santisteban y que nos lleva a hacer una ruta entre olivares, en agosto, a las dos de la tarde, por un carreterín terrible. Llegamos a Sabiote, dejamos el coche, en la calle paralela a la carretera encontramos un pedazo de bar. Nos bebemos la cerveza como si acabásemos de descubrir la cerveza. Al coche, a casa. Se acabó la ruta. ¿Qué he visto de Sabiote?
Y bueno. Se acabaron las fiestas y esos dos días de coda que no sabes qué hacer y que piensas que vas a hacer algo y bajando hacia casa escuchas el Child in Time y te metes en el Aljarafe y te bebes dos cervezas y oye, parece que tienes un historión que contar. No conoces a nadie, pero hablas de Deep Purple, de Led Zeppelin, pones una canción de los Kinks y les cortas el rollo... y para casa.
Me está quedando largo, como siempre, pero es que tengo que aprovechar para contarlo todo, por si alguien lo lee y tiene interés en saber. Contar poco, decir que bueno, que ahí hemos estado... pues tampoco es. Tobogán emocional. Consejos vendo y para mí no tengo. Pero hablar es gratis, opinar, decir. También escuchar.
Ah, el tema indepe... cero. Creo que sacaba yo más el tema que la gente de allí. Nada. Cero points.
¿Qué tienes pensado para el año que viene? Esto se lo dice Pedu a Marina cada día. De cara al Novato. Pero es una pregunta que vale para todo. ¿Qué tienes pensado para el año que viene? Yolanda y Antonio me despidieron con un 'cuándo vuelves a bajar otra vez'. El futuro. La luna llena. De espaldas a la luna llena.
Me gusta ir a Vilches y ver a la gente a la que quiero. También a la que no. También descubrir que cada año se suma alguien nuevo a la banda. Alguien que siempre ha estado ahí y que uno no... pero ahí están. Y saber que tú no sabes quiénes son, pero ellos saben quién eres. Que siempre vuelves. Que los dos barbas siempre estamos. Que no faltamos nunca. Que nos gusta saber que estás bien, que has hablado, que ese niño es tuyo, que bueno que no pasa nada, que ea, que siguen habiendo palabras vilcheñas que no conocemos, que aquel es tu primo y no lo sabes, que ahí esta todo. Que, como dijo el pregonero Alberto Conejero, genial, todo lo que hago tiene siempre algo, mucho, o todo de Vilches. Siempre lo dicen mejor los otros.
Pero yo no soy de Vilches. Yo no estoy en Vilches.
Desde la churrería están enviando señales de humo. ¿Qué tienes pensado para el año que viene?  

jueves, 11 de agosto de 2016

Montserrat Suáñez - La leyenda del enmascarado

El deber y el gusto. No están bien elegidos los términos, no tanto por lo del deber como por lo del gusto. El deber y el querer. Tampoco está muy allá. En fin. El segundo libro, la segunda novela de la asturiana Montserrat Suáñez es un estudio sobre lo que se debe hacer y lo que el cuerpo nos pide. Una historia de amor, dos historias de amor, tres historias de amor, amores que se cruzan, que se entrelazan, que se solapan, que se ocultan, que cuestan la vida misma.
Situémonos. A caballo entre el siglo XII y el XIII una joven noble castellana llamada Constanza llega al Languedoc para casarse con su prometido Raymond de Meridor. Pero, ay, en el mismo momento en el que llega su séquito y va atravesando los bosques y campos que la llevan a encontrarse con su prometido, Robert de Montfort aparece en su camino, sus miradas de cruzan y ya tenemos el pollo formado. ¿A quién quieres?, como decía la canción de Bo Diddley. Constanza ha de casarse con Raymond, pero en el mismo banquete de presentación, Robert, muy flamenco, le dice que va a estar con él. Y ella no lo dice, pero ay. Y Raymond no es mal tío, es más, es mejor persona que Robert, que es un cafre y un tipo sin demasiados escrúpulos. Pero ¿a quién quieres?
A todo esto, no hemos dicho que los Meridor y los Montfort se llevan a matar, que tienen disputas de tierras, que el odio es… pues eso, de nobles del siglo XII y del siglo XIII. Esas cosas que pasan entre nobles. Seguidor como soy impenitente (ejem) de los blogs de Montserrat Suáñez, donde nos narra con su estilo personal e intransferible hechos históricos de cualquier época, siempre incido en el hecho de que los asuntos personales de los nobles, reyes, gente con poder, acaban costando mayormente vidas de gente que no tiene culpa. Aquí pasa igual. Robert quiere a Constanza. Constanza ya se ha casado con Raymond. Pero… yo voy a lo que voy, si pasa por ahí la cruzada contra los cátaros, pues aprovecho y me lo llevo por delante. Además, Robert tiene una hermana, Alienor, que está secretamente enamorada de Raymond. Todo podría ser muy fácil, pero no lo es.
Esta segunda novela de Montserrat Suáñez llega a un lugar más concreto que su primer trabajo. Si en La Corte del Diablo, las intrigas en la corte de Catalina de Medicis y la futura reina Margot se situaban en un plano superior por encima creo de la trama sentimental, aquí lo pasional y amoroso está por encima de todo. Y lo hace todo más sencillo, más atractivo, mucho más adictivo para el lector que quiera saber de Historia, pero no quiera hacer una cátedra. Porque ante nuestros ojos pasan hechos como la herejía cátara, las disputas territoriales entre Inglaterra y Francia a cuenta de Normandía, la campaña de Castilla contra los almohades que desembocarán en la batalla de las Navas de Tolosa… pero en ningún momento eso está por encima de lo que importa. ¿A quién quieres?
Constanza quiere a Robert. Raymond quiere a Constanza. Alienor quiere a Raymond. Robert odia a Raymond. Raymond odia a Robert. ¿Qué somos capaces de hacer por amor? ¿Dónde podemos llegar? ¿A qué somos capaces de renunciar? Quieres a quien hace daño a quien quieres. Quieres a quien es capaz de haberte negado. No quieres dejar de querer a quien sabes que es imposible que te quiera. En fin, la vida. En La leyenda del enmascarado nos topamos con difíciles decisiones, con momentos en los que el lector considera que ‘hay que tener estómago o estar muy ciego para…’. Y sin embargo, es así. ¿A quién quieres? ¿El deber o el corazón? Creo que con el corazón, el concepto queda más claro.
Un segundo libro, un segundo todo, siempre parece más difícil. Parece que el factor sorpresa se pierde, que corremos el riesgo de repetirnos. Pero, para mí gusto, este segundo libro destila mejor un tipo de novela histórica en la que la Historia sirve de marco y no de motivo principal, para contarnos algo superior. ¿A quién quieres?
Es eso. Simplemente.

jueves, 4 de agosto de 2016

Miscelánea

¿Y tú? ¿Dónde vas de vacaciones? Yo, nada, al pueblo. Qué forma de contestar. Qué poco misterio le doy a las cosas. Claro, me contáis unos planes vacacionales que se asemejan a la preparación del desembarco de Normandía y uno, humilde, piensa que ir 'al pueblo', parece que sabe a poco. Ciertamente, poca gente de los de mi generación van ya 'al pueblo', únicamente. Es un dato que no he contrastado de manera cientifica, no he preguntado, no he hecho un muestreo, pero lo que me llega a los oídos es que la gente sí, va al pueblo, pero antes debe ir a otro sitio. Y no todo mundo tiene 'un pueblo' al que ir. Yo, antes, quise plantearme también eso de ir a otro sitio, distinto, fuera, que me permitiera ver otras formas de vida, incluso participar en el misterio que supone eso de ir a la playa. Pero no. Ya no. Ya desde el año pasado asumo que mi deber como integrante de una porción de la población que ve de lejos el progreso y las nuevas formas de vida consiste en 'ir al pueblo' y poca cosa más. Ojo, ir al pueblo no hace de menos. De hecho, ni los de mi pueblo se quedan en el pueblo todo el verano esperando a que lleguemos los foráneos, faltaría más. Yo en mi pueblo me lo paso muy bien. Y pese a que llevo yendo desde que tengo uso de razón, todavía me faltan muchas cosas por hacer. Este año pienso ir a la piscina y todo. Ya lo digo ahora, este año, sí.
https://www.youtube.com/watch?v=CZ-Q2Md2pgM

La playa. Ese misterio. Este año he ido un día a playa. Unas pocas horas. He ido un día a la piscina. Unas pocas horas también. No me ha dado tiempo de coger el quemazón de julio ni nada. Bien. Voy a forzar la máquina y voy a ir a la piscina de mi pueblo. Este año sí. El año pasado lo intenté, pero el primer día que aparecí por allí, rompí el karma y la conjunción astral y lo que fuera y mi madre, como por hechizo, se rompió un brazo saliendo de la piscina inflable de casa. Baal, supongo, consideró que no había llegado mi momento. Pero este año, creo que está la cosa de otra manera. Voy a ir a la piscina, a que la gente vea este palmito blanco y flojo pasearse por la orillita de la balsa, para que vean como el agua de la ducha recorre la barriga pecosa, para que vean el poco o nulo arte natatorio que poseo. Un año vinieron unos amigos de santaco al pueblo, dijeron de ir a la piscina, me negué (como el desierto). Les dije que no, que no era posible, que la piscina... que yo no iba a la piscina. Siempre me ha dado vergüenza, no sé nadar bien, tengo los bracitos cortos, no muevo mucha agua, no tengo las manos grandes, un desastre. Para eso, si no puedo tomar el sol, si además sin las gafas no veo... en definitiva, que no. Pero este año, me lo voy a montar bien. Este año, sí. Este año, rockaway piscina municipal!
https://www.youtube.com/watch?v=3RF5NnifB_0

Hablemos un poco de lo que nos espera cuando lleguemos, las fiestas de santaco, elecciones. ¿Será la alcaldesa la nueva sheriff de los socialistas catalanes? El runrún ya está corriendo, las noticias aparecen, cenas de tanteo, movidas. ¿Tendremos el honor de contar con una colomense dirigiendo el cotarro socialista? Bueno. Seré breve. Es como que eso, hace años, era muy molón, pero que ya... No sé. Bien, estupendo, pero le hubiera quedado mejor hace unos años. Ahora es como ser presidente de una asociación de amantes de los videoclubs. Algo así. Como seguidores de Verano azul. Ahora los tiros van por otro lado. Ahora los tiros van por un lado muy diferente. Ahora lo que se lleva es cagarse en Ada Colau, en los Comunes, en nosotros. Lo que se lleva ahora, desde la gente que cuenta, esto es la derecha con Junts pel Sí y la izquierda real de la CUP es irnos dando. Sistemáticamente. Diáriamente. Un día, no se puede vivir en Barcelona de tanto mantero. Al otro día, el Ajuntament encarcela manteros y hay manifestaciones. Un día es por una exposición enseñando lo cutre y lo terrible que es el franquismo y su impunidad y te hacen pasar por franquista a ti mismo. Otro día es por otra cosa. Han identificado al enemigo y vienen con todo.
https://www.youtube.com/watch?v=6s_O0MRT0zA

Hablemos de otra cosa. Hablemos del verano. Hablemos de beber cerveza sin ton ni son. Hablemos de beber y beber cerveza. Pero la cerveza cuesta dinero. El dinero. ¿Tenemos dinero para tanta cerveza que nos vamos a beber? Mírate los bolsillos. Mírate a ver, porque a lo mejor no te llega. ¿Nos vamos todos de vacaciones? Digo más. Y esta es una reflexión que hemos compartido muchas veces, ¿mola poner fotos de lo bien que nos lo estamos pasando en tal sitio cuando a lo mejor hay mucha gente que no puede ir a ningún sitio? Esto es. ¿Merece la pena que la gente vea que nos ponemos como el ojete si hay quien no puede y...? Es lo que hay. No es una crítica, porque supongo que yo me beberé tres cervezas en la plaza y pondré un tweet o pondré una foto en el facebook con algún primo y estaré super contento y alguien dirá 'mira el comunista qué bien se lo pasa'. Este es el plan. ¿Merece la pena fijarse en los comentarios de la gente que piensa que no podemos pasárnoslo bien? ¿Ofendemos a alguien cuando hacemos estas cosas? No lo sé. Es una reflexión un tanto así. De cortar el rollo. Últimos momentos antes de que llegue la hora. Vamos que nos vamos.
https://www.youtube.com/watch?v=9wusSVFNoFo

Mi madre dice que me deja preparado un cazolón de estofado de carne. El tren llega a las cinco y media de la tarde. Pero por si hay un desmayo o algo tengo preparado un cazolón de estofado de carne y una tortilla de patatas. No tendré a la banda de música esperando. Vilches, Jaén, cinco y media de la tarde. Bajas del tren y el suelo de la estación arde. La estación. Noches jugando a la lata en la estación, Horas y horas jugando a miles de cosas. Durante muchos años pensé que no merecía ir al pueblo porque ya no podía jugar. Me había hecho mayor y esas cosas de salir con las pandillas de amigos a... a hacer el teenager, no me hacían gracia. Yo quería volver atrás, seguir jugando a la lata, a fútbol, a los montones en la renfe. La socialización. Ese problema. Luego lo he ido salvando todo como he podido, de manera bastante precaria a ojos de cualquiera que tenga... ojos. Me gustaba ir al pueblo, no me gustaba ir al pueblo. Ahora me gusta ir, aunque tenga una edad en la que debería ir con hijos, con pareja, etc., y hacer cosas que hace la gente con edad. Pero no. El plan sigue siendo el mismo que hace 10 o 20 años. Salir, hablar, unas risas, la orquesta, cerveza, cerveza, cerveza, hablar, hablar, hablar. Habla, habla, habla. Habla, habla, habla. Ya empezamos otra vez.
https://www.youtube.com/watch?v=n_mN_Zi7xiA

Y no me gustaría despedirme de todos ustedes sin recordarles que el amor es un sentimiento que tengo dentro del corazón. Este año, en el pueblo, me quemaré, habrá días que serán mejores, otros días que serán peores, unos días en los que me acordaré de ustedes, otros días en los que me acordaré. Los días en el pueblo cuando a uno no le gustaría estar en el lugar en el que está. Pero no puede ser. Cada uno tiene que estar donde tiene que estar. En el pueblo me acuerdo de todo. Porque en el pueblo no funciona eso del poema de Borges del Amenazado, no funciona. Eso no es. Y habrá hamburguesillas en el ginés, habrá jarritas fresquitas en el Rafi, habrá cerveza fresquita en la plaza, y fiesta de la espuma y estar hablando hasta las dos mil quinientas y todo será como siempre. Pero no es como siempre. Y habrá que llevarlo con humor. Y no te has afeitado. Y vaya barbas. Y estás más delgado. Y entonces qué. Entonces qué. Todavía no le he dicho nada a Pepa de que voy mañana, Igual a Pepa ya le importa un pepe que vaya o no. Le voy a decir algo.
https://www.youtube.com/watch?v=RqpKDkVzlqU

Y eso. Que felices vacaciones. Si nos vemos por el pueblo, saludar. Me voy a acordar cada santo día de vosotros.