lunes, 31 de octubre de 2022

Recuerda a Dilma Rousseff


Lula ha ganado las elecciones presidenciales en Brasil. Lo ha hecho por poco, lo ha hecho de una manera más ajustada de lo que auguraban las encuestas y de lo que muchos y muchas pensábamos. Cómo no iba a ganar ampliamente si frente a él se encontraba un personaje tan deplorable como Bolsonaro. Pero nada es tan sencillo como parece y sobre todo, nada es fácil en un Brasil gobernado por una extrema derecha capaz de todo para evitar que la izquierda llegue de nuevo al gobierno. Recordemos aquí a Dilma Rousseff, presidenta electa de Brasil, también del Partido de los Trabajadores y que fue desposeída de su cargo mediante un golpe de estado 'blando', un caso más del procedimiento conocido como 'lawfare' por el cual se utilizan instrumentos supuestamente legales para apartar del cargo a quien la extrema derecha se le pone en sus santísimos. En este caso, fue con la traición de un tal Temer que se consumó la destitución, acusándola falsamente de casos de corrupción que quedaron en nada. Falsamente porque las investigaciones terminaron en nada. 

Especialmente bochornoso fue el voto del entonces desconocido para el gran público Jaïr Bolsonaro, que votó por la destitución de Rousseff apelando a la memoria del torturador de la propia Rousseff durante los años de la dictadura. Este es el nivel. 

Pues contra esto es contra lo que se ha enfrentado Lula y creo que hoy, que ha ganado contra viento y marea, a pesar de la violencia judicial, violencia 'legal' y violencia en las calles que se ha ejercido durante años y especialmente durante la campaña, también tenemos que acordarnos de Dilma Rosseff, la primera mujer en detentar un cargo político en Brasil. Y recordar que el enemigo no descansa, y que Lula no lo tendrá fácil. Pero lo tendrá. 

Hoy es día para estar contento, feliz y orgulloso de toda la gente que ha puesto algo de su parte de la manera más comprometida que se recuerda, en un ambiente terrible creado por el fanatismo ultraderechista, para sacar adelante unas elecciones que devuelven a Brasil a un camino de justicia social, derechos y especialmente, conciencia medioambiental. Y si tengo que repetir lo de justicia social, lo repito otra vez. 

Y un recuerdo especial para todos esos futbolistas de risueño semblante y ausencia total de escrúpulos que han apoyado a Bolsonaro. La gente les ha puesto en su sitio. 

Chile, Argentina, Bolivia, Colombia, México... victorias democráticas de opciones de progreso que vencen al miedo y a la violencia. No es fácil, no será fácil. Son ejemplo. 

PD: Recuerda también a Marielle Franco.  

viernes, 28 de octubre de 2022

Karpov


No os fijéis demasiado en la Copa que es de atrezzo. La ponen aquí al lado para que pensemos que la gente se haga la ilusión de que el que gana se lleva el copón este, pero qué va, en realidad nos llevamos una pasta gansa. Lo que pasa es que a la gente parece que lo de la pasta no lo acaba de ver como goloso y prefiere algo que brille, que sea resultón y que parezca que me lo llevo a casa y que pesa mucho y que dónde lo voy a poner y todo eso. He acertado con lo de la manga corta. De manera absolutamente incomprensible, bueno, comprensible porque esto es un desastre que veremos como escapamos si escapamos, hace un calor digo que no es medio normal. Es que por las noches hasta te sobra la ropa. Y claro, con el tema de que en esta época del año ya te quitan el aire acondicionado en los sitios, pues hace un calor que te derrites. Es cierto que si por las mañanas te haces un poco el valiente puede ser que pases algo de fresqui, pero en cuanto pasan de las once de la mañana ya hace un caloraco de alucinar. Y eso. Por lo demás parece que es una partida más o menos controlada, que así desde ahí parece que tiene más piezas y mejor posición el otro, pero es porque me tapan un poco sus piezas, el ángulo de la foto es un poco de aquella manera. ¿Tú me ves preocupado? Tampoco es que me ponga a tirar cohetes ni nada, pero vamos, esto claramente está ya más o menos. No sé. Déjame que lo mire otra vez, pero oye, ojalá siempre estuviera así. La camisa es chula, sí. No suelo ponerme camisas así, pero hoy me he dicho venga, va, prueba a ver con el rojo este a ver. Y bueno, aquí estoy. Ya, la Copa. 

jueves, 27 de octubre de 2022

El crítico - Juan Zavala, Javier Morales Pérez


¿He querido ser yo alguna vez periodista? ¿He conseguido ser yo periodista alguna vez? ¿Qué es ser periodista? ¿He tenido yo una historia como la de Carlos Boyero? ¿He conocido a toda esa gente? ¿He construido alguna vez un personaje superior al texto que escribo? ¿He creído alguna vez que soy un personaje? ¿He pasado noches o sobremesas de whisky, tabaco y conversaciones sobre cine y las cosas del cine o la música o el jazz o los dilemas de la vida cultural o las incomodidades o comodidades de los hoteles que he visitado, las mujeres que...? Realmente, ¿qué es lo que nos cuenta el documental El crítico sobre la figura de Carlos Boyero?

Un documental sobre la figura de uno de los críticos más conocidos del país, asociado a una época de nuestra historia cultural que ahora mismo parece tan lejana. Viendo las imágenes de este documental y lo que representa, se da cuenta uno de que ya tiene una edad, de que la edad que tiene debería tenerle en otro sitio, todavía creo que soy joven y no lo soy, porque yo... Yo. El crítico que hace sus críticas contándose a él mismo, su movida, sus historias, sus manías, sus tics, su construcción de un personaje que vive en su propia película. Un modelo, fotografías, poses, despreocupación, bohemia, he pasado por mucho, he vivido tanto, no soy de este mundo, no tengo móvil, no nos interesan las cosas modernas que pasan todos los días, la Cadena Ser, Canal Plus, El País, una cenita con Oti Rodríguez Marchante lamentándose de que, ay, no han podido con una botella de vino.

Periodistas hablándose de sí mismos. Periodistas de una época, esa época gloriosa de los años ochenta, cuando estábamos viviendo ese país nuevo, moderno, europeo, festivales de cine, noches de bohemia, construyendo un mundo como el que veíamos en las pantallas del cine que les gustaba tanto, ese país, el mejor de los mundos posibles. Periodistas que miran ese mundo y le quitan el velo al mito, en realidad ese tiempo ya ha pasado, aunque se quiera vivir en la ficción de que todo consiste en eso, en construir ese mundo de las películas, donde siempre eres Humphrey Bogart y la chica más guapa se viene contigo porque nena nosequé. El crítico y Carlos Boyero y aquel tiempo en el que esperabas el diario en papel para leer a los críticos o periodistas que te gustaban, si es que te gustaban, porque igual no te gustaban, pero reconocías que ese escribir así como si no hubiera normas, como si todo lo que te enseñaban en la facultad en realidad no sirviera para nada, porque Carlos Boyero hacía un poco lo que le daba la gana. Qué tiempos aquellos. Qué daño.

Periodistas comentándose la jugada, nuestro cine, la industria, ese mundo de periodistas en la redacción como un mundo aparte, personas elegidas que saben de qué va el mundo, directores, redactores jefe, jefes de sección, el mundo en sus manos, la vida cultural y política, te pongo o te quito, quiero tenerte y me voy contigo, ole. 

En el documental, tienes razón, hay colegueo, pero también hay una voluntad no sé si involuntaria, de señalar que ese mundo fue artificial, que eso no era el mundo, y que ese mundo ya no existe. Existe otro, que posiblemente sea igual de irreal que aquel. Pero yo ya no me entero. 

martes, 25 de octubre de 2022

Dios está sobre nosotros ahora


Los últimos años hemos sido agraciados con el cielo. Un cielo que se nos prometió de una manera críptica, pero una gran masa de ciudadanos comprendió el mensaje. El cielo se abalanzó sobre nosotros de una manera apabullante, sin discusión, no podemos objetar nada y no podemos oponer nada ante algo tan abrumador. En el cielo hemos estado viviendo hasta hace muy poco, momento en el que del cielo hemos pasado a otra situación que voy a tratar de explicar. Si el cielo está arriba, de manera consensuada, nosotros antes estábamos abajo y se supone que Dios, la figura que vive en el cielo, estaba arriba también. De manera que nosotros vivíamos con Dios, hemos vivido junto a Él durante estos últimos tres años largos y a eso nos hemos acostumbrado. Pero ese estado de descomunal satisfacción e incomparable bienestar se nos dice que se ha sido trastocado ya que Dios vuelve a estar encima de nosotros y que nos ha venido a visitar. Es natural que haya gente desconcertada y que no sepa realmente dónde se encuentra. Dios está nuevo encima de nosotros y nos tiende la mano para que le acompañemos en una aventura incomparable en la que viviremos las excelencias de estar en un cielo que a nosotros nos ha sido vedado. Ya no estamos en el cielo, ahora nos vuelven a prometer otro cielo. En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo. Amarillo pues debe ser todo ese nuevo cielo que nos prometen. O fucsia o del color que más convenga, que por eso Dios puede decidir y es Dios. Ahora, Dios nos pregunta qué debe hacer él para poder ser como nosotros y su pregunta nos desconcierta ya que pensábamos que ya estábamos en el cielo y que Dios ya nos había aupado a ese cielo con la naturalidad de quien sube al Puig Castellar en una carrea. Y ahora, confundidos, nos vemos con que Dios, que debe ser otro Dios, nos dice que podemos ser como ya son otros que ya subieron al cielo y viven en él en otras partes de nuestra ingrata tierra y podemos alcanzar esas cotas de felicidad que no son las mismas a las que ya nos habíamos acostumbrado. Dios está sobre nosotros ahora y tenemos que aclararnos porque bien pudiera ser que hubiera dos dioses y que ninguno de ellos sea el verdadero. Ni quién nos cieló ya una vez o quien baja desde las alturas para mezclarse con la masa y probar nuestras bravas pareciendo uno de los nuestros. Puede que Dios haya muerto, pero hay mucho candidato a sustituirle. 

viernes, 21 de octubre de 2022

La mirada ovoide


No sé si el profesor Almayr estaría demasiado de acuerdo en incluir este caso dentro de sus investigaciones sobre la Mirada Ovoide pero sí que lo ha hecho la Fundación Almayr y aquí nos toca recoger este suceso que nos ha impresionado bastante. 

'La población de Bar Upon Therry se encuentra en una zona del norte de Inglaterra compuesta por personas trabajadoras y criadas en torno a la radio primero y a la televisión después, se trata de uno de esos lugares pintorescos sin quioscos, sin una papelería donde se vendan diarios, sin rerencias del mundo exterior más allá de los canales audiovisuales conocidos. En este pueblo se asentó hace años una familia emigrante, húngara, los Balassy, que llegaron aquí con la intención de montar un taller de reparación de aparatos eléctricos e hicieron cierta fortuna. La reparación de televisores, principalmente, les hizo adquirir fama en la comarca y alcanzaron una prosperidad que todos pensaron que en su Hungría natal hubiera sido imposible. El hijo, único hijo, de los Balassy, Fred, heredó el negocio y mantuvo esta fama de técnico reparador de televisiones así como vendedor también y con el tiempo lo ha sido también de pantallas de todo tipo, de ordenadores, portátiles e incluso teléfonos móviles. Todo comenzó con algunas visitas al médico por parte de personas de avanzada edad que se visitaban por tener los ojos completamente enrojecidos, irritados. Colirios, es que ya no tiene usted edad para, acuéstese más temprano, gradúese las gafas... Sin embargo, al poco tiempo empezaron a llegar a las consultas decenas de personas, niños, jóvenes, adultos, con los ojos enrojecidos, irritadísimos. La doctora Coleman, que no residía en Bar, investigó en el agua, algún alimento en mal estado, contaminación en el aire. Pero sorprendentemente no encontró nada, pese a que siempre se encuentra algo. La doctora Coleman se alarmó definitivamente cuando su compañero el doctor Farahk llegó al centro de salud con los mismos síntomas. El doctor Farahk no vivía en Bar, pero al parecer había pasado la noche en casa de una amiga. Habían estado viendo una peli en la cama con el portátil. Los ojos rojos y un cierto estado de ansiedad. La doctora Coleman quiso visitar la casa de la amiga del doctor Farahk para comprobar algo. Efectivamente, el portátil había sido vendido en Balassy Store. Buena parte del pueblo tenía aparatos comprados en Balassy Store. Fue a visitar Balassy Store acompañada de un agente de policía local. Los recibió el propietario, Fred Balassy, que iba con unas gafas de sol. La doctora Coleman le pidió que se quitara las gafas. Efectivamente tenía los ojos en carne viva. Se comprobaron las condiciones de los artículos que se vendían y todos ellos provocaban el efecto del ojo irritado. Se retiraron del pueblo todos los artículos. Se comentó con las poblaciones vecinas. Se recogieron testimonios. Se buscaron remedios. Se pensó que ya estaba todo hecho. Un día la doctora Coleman notó algo, un picor en el cuello. Ya era tarde.' 

jueves, 20 de octubre de 2022

Casi sin darnos cuenta


Hoy es una cosa y mañana es otra. Hoy es una noticia que te hace ponerte de mal humor. Hoy es un comentario del político de turno que dice una barbaridad y con la que te ríes porque joder qué barbaridad y las barbaridades seguro que no tienen más recorrido porque a ver quién se va a creer eso. Y ayer fue una noticia con la que pretendes señalar que tal opción política ha perdido el sentido si es que lo tuvo alguna vez y la otra pues tiene una derivita a veces que yo que sé, y lo comentas y lo dices y lo compartes y al final te acaban diciendo que ya verás como ese repetirá como alcalde. Y poco a poco son cosas que ya tenemos no en la puerta sino dentro. Y no soy yo pero en este tema la verdad es que tienen razón. Y lo tenemos dentro tomando café. Y lo tenemos dentro ya condicionando el debate público. Y lo tenemos tan dentro que vamos poniendo vías de agua in extremis para salvar los muebles. Y seguimos mirando al lado y atrás para ver quién nos puede seguir, no quien nos está siguiendo, sino quién nos puede seguir, a quién le dejamos combatir con nosotros, porque no todo el mundo vale. Y hoy es una noticia y mañana es un hecho y pasado es una cosa y luego será otra y vamos achicando agua y las opciones políticas no parece que vayan a pasar por su mejor momento pero es algo diferente, porque ya no son las opciones políticas que van a dar el asalto, serán otras, otras que todavía no sabemos cuáles serán pero vendrán y tendremos que estar ahí, aunque sea mirándonos de reojo, desconfiando de los topos, desconfiando de la divina pureza, caminando con todas las incertidumbres, sin estructura, sin organización, sin reuniones, sin grupos de wasap, sin sonrisas cómplices, sin nada que aportar, pero estando ahí al menos teniendo claro que ya no es tiempo de sorpresa. La sorpresa pudo ser antes, cuando pensábamos que el frikismo no tendría cabida ya entre nosotros, los raros, marginales, todavía nos sorprenden en esos actos carnavalescos que dan entre repugnancia y rubor, pero eso ya no es, el peligro es no saber, el peligro es el desconocimiento, el no saber, no conocer, dar igual, no hacerlo con mala intención, se me ha escapado, no he pensado, me habían dicho, no lo sabía. El peligro es pensar que puede ser, que tampoco es para tanto, que casi sin darnos cuenta acabemos haciendo yo que sé porque la gente, la preocupación de la gente, y ese alcalde justificando y esas cosas que están pasando y que se van colando. Poco a poco, casi sin darnos cuenta. 

miércoles, 19 de octubre de 2022

Perdido


La ofensiva se había iniciado o, al menos, les habían dicho que tenían que avanzar hasta un punto del desierto que venía señalado en el mapa. Así que Aswad y sus compañeros, siguieron al sargento y marcharon con él hacia un punto que, efectivamente, estaba señalado en el mapa. El calor era abrasador, el sol estaba ya en todo lo alto pese a que salieron temprano y al cabo de unos minutos, varios minutos, muchos minutos en los que Aswad corrió con la cara mirando al suelo, Aswad se dio cuenta de que estababa corriendo solo, había perdido a sus compañeros y tan solo a lo lejos era capaz de ver una figura que le pareció irreal que parecía correr en otra dirección. Le vio alejarse y también la perdió. Aswad tuvo entonces miedo. Le habían dicho que su papel en aquella guerra era avanzar junto a sus compañeros hacia aquel punto señalado claramente en el mapa. Ahora estaba perdido, solo, no sabía hacia dónde tenía que ir. Pensó en no desconcentrarse y continuar corriendo. Encontraría las huellas de sus compañeros y las seguiría. Pero no las encontró. Se sintió mal, el sol, los nervios el miedo. De repente oyó a lo lejos un explosión. Luego otra, después otra más. Durante varios minutos sonaron múltiples detonaciones. Aswad no sabía de dónde venían pero la escuchaba claramente, como una traca. Creyó que algo le pasaba por encima de la cabeza, debían ser aviones. Pasaban a una gran velocidad. Continuaron las detonaciones. Aswad corrió de nuevo, esta vez ya a la desesperada, gritando el nombre de su sargento. Se asustó de verdad cuando creyó ver muy cerca la imagen de un tanque que inmediatamente pensó que no era de los suyos. El tanque venía acompañado por otro tres tanques. Y venían directamente hacia él. Aswad se paró entonces. Se sentó en el suelo, abrió su cantimplora de agua, bebió un trago, dos tragos, casi se apura la cantimplora, Cuando el tanque se acercó, comprobó que era israelí y levantó los brazos. Le entraron ganas de llorar pero se las aguantó. Pensó en su madre. El tanque estaba a pocos pasos, parecía que no quería frenar, iba directamente a aplastarlo. El tanque, a toda velocidad, se estrelló contra Aswad y quedó inutilizado. El golpe había sido tremendo. Era el tanque el que se había perdido.

martes, 18 de octubre de 2022

Zapatero, el feminismo y todas las cosas


Hoy ha visitado nuestra incomparable ciudad nada menos que el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en el marco de la conferencia inaugural de la 6a Cumbre Iberoamericana de Agendas locales de Género. No es la primera vez que el Ex presidente Zapatero visita nuestra ciudad. Su presencia como ponente acompañando a la alcaldesa está justificada, supongo, por su papel en la extensión de los derechos civiles durante su mandato, tarea por la que merece el reconocimiento que merece. Pero (remember, remember), no podemos olvidar si somos un poquito de izquierdas que Zapatero fue quien aquella noche de Agosto puso la soberanía nacional bajo la alfombra y primó el pago de deuda a los intereses nacionales. El famoso artículo 135 de la constitución que nos condicionó la política total del país a garantizar una estabilidad financiera que supuso recortes y un cambio de paradigma que empobreció, más, a la gente trabajadora. Reforma constitucional y sin referéndum. Pero claro, quién se acuerda de eso si estamos hablando de feminismo. 

El caso es que Zapatero ha hecho hoy una serie de afirmaciones sobre él mismo y sobre diversos asuntos que, bajo mi humildísima opinión, que no soy ni experto en feminismo, ni en marxismo, ni en nadismo, me hacen pensar que quizás, solo quizás, Zapatero no ha venido aquí sino a escucharse y a desvirtuar el sentido de una cumbre sobre políticas de género. No repasaré todo el contenido, pero me quedaré con alguna perla. Por ejemplo, venir a decir que él fue el primer político que se declaró abiertamente feminista me parece una barbaridad absoluta. No niego que puede que fuera el primer presidente del gobierno de España que lo hiciera, pero decir que fue el primer político feminista ni que sea de España, me parece que estás como Johnny Weissmuller creyéndote Tarzán en la clínica donde te internaron. Esta primera barbaridad no puede ocultar la segunda.

Venir a decir, en una cumbre iberoamericana, que tanto el liberalismo como el marxismo olvidaron a la mujer, es ya para levantarse del foro, cumbre, reunión, summit o lo que quieras decir y largarte. El marxismo, ideología y método crítico de pensamiento para alcanzar la liberación y la igualdad del género humano, la supresión de clases, etc., olvidando al feminismo es una falsedad de un calibre tal que no nos queda sino pensar que este político socialista ha venido a este foro a provocar. Quizás el público se haya quedado atónito ante sus palabras, yo directamente me he sentido agredido, insultada la inteligencia de cualquier persona que haya sentido alguna vez al marxismo como algo válido, que siga pensando que sin el marxismo no habría un pensamiento crítico y una inspiración para la emancipación, una barbaridad como un piano. 

Despreciar el marxismo frente al feminismo y acto seguido hacer una auto vindicación de un mandato, una trayectoria y hasta una experiencia personal feminista, me ha parecido una boutade. Consumir un tiempo de intervención desmesurada un narcisismo exasperante. Repetirse y utilizar términos como que el feminismo es civilizatorio, en una cumbre iberoamericana donde lo 'civilizatorio' se ha utilizado tantas veces como sinónimo de opresión de las culturas nativas, es cuando menos inoportuno. Civilizatorio o bárbaro. 

No entraré en las intervenciones que ha hecho la alcaldesa, que a su lado, pese al enfoque siempre escorado de su feminismo, ha parecido gloria. Simplemente decir que Zapatero hoy aquí ha hecho un poco el ridículo y que para pasear viejas glorias para que, ante un auditorio repleto de mujeres formadas, decir semejantes boutades, es mejor que invirtamos el tiempo en traer a personas que hoy, en 2022, hacen políticas realmente transformadoras, feministas, revolucionarias, y no ese mensaje encantado de haberse conocido que nos ha colocado hoy. 

Encima venir a vender la moto hoy de que la extensión de derechos, la lucha infatigable, los derechos y los derechos, cuando has votado como PSOE alargar el plazo para enmiendas con PP y VOX para retrasar la aprobación de la Ley Trans y derechos LGTBI, que ha provocado que una histórica como Carla Antonelli se haya dado de baja, es de una hipocresía mayúscula. 

Que también, sabiéndolo, para qué vamos. 

lunes, 17 de octubre de 2022

Sí. Ya.


Claro, si me lo estás diciendo será porque tú crees que es así, pero me gustaría decirte algo. No sé lo que te pasa pero la próxima vez igual te mando a tomar por culo. Que entiendo que los tiempos son complicados y que esta carrera hacia delante sin saber si el precipicio está ahí ya mañana o estará dentro de un mes o estará dentro de no se cuándo, nos tiene a todos un poco descolocados. O igual es otra cosa que no sé. Pero te voy a decir que aquí tenemos todos un poquito. Un algo. Lo que sea, pequeño o grande, y que no estamos demasiado en condiciones de tener paciencia con la gente. Conmigo el primero, que ya entiendo que estoy muy pesado y muy cansino siempre con el mismo tema que parece que no haya otro tema en el mundo que este. Pero te voy a decir. Yo tengo mis temas. Tú tienes tus temas. Y cuando uno tiene sus temas se le escucha y se le atiende y se le pone un poquito de buena cara, nada más. Aunque solo sea porque se reconoce en el tema que tiene el otro parte de lo que tiene uno también. Así que no me jodas. No me jodas con el bufido y con el tirito y con la pose, que aquí estamos todos un poco con el cable pelado ya y solo necesitamos que nos pongamos a darnos entre todos la espalda. Las tinieblas, la oscuridad, la negrura, el miedo, el terror, el pánico, la incertidumbre, el no saber, no encontrar un camino, no reconocer el camino, no tener claro qué ni para qué o tenerlo claro y creer que nadie más lo tiene tan claro como lo tienes tú, todo eso, todo eso y más cosas, eso ya lo sé, lo sabemos, está ahí y supongo que pocas veces ha estado tan poco claro todo como ahora, no lo sé, yo no lo sé, supongo que lo sabrás mejor que yo, pero te quiero decir que me imagino que todo esto está siendo pues como está siendo. Que quieres pensar que lo que yo te digo es tal, pues lo piensas, claro, no pasa nada, pero que te quiero decir, a ver, que eso. Que yo que sé. Que no sé ni porqué te estoy diciendo esto si ni siquiera te conozco. Pero mira, que ya que te tengo delante, pues te lo suelto a ti y listos. Venga, no pasa nada. 

sábado, 15 de octubre de 2022

Ruta del colesterol


Todos los días, pero no todos los días, uno hace el esfuerzo porque es un esfuerzo, de levantarse más temprano de lo habitual y se calza esas bambas de andar que son especiales para caminar deprisa y tener el pie blandito y que no son muy caras porque cuando te las compraste pensaste tampoco te gastes la pasta en las bambas estas porque a ver cuánto te va a durar el propósito de enmienda este de tener que caminar o algo porque te han dicho que te tienes que mover y te colocas una de esas camisetas que ya no te pones para ir de bonito y venga, a correr, seleccionas algún programa de radio, algún podcast o alguna conferencia y a caminar, caminar deprisa, porque si no caminas de prisa no tiene gracia, dicen por eso que caminar deprisa o caminar despacio no es importante, que lo importante es caminar, pero uno siente que igual caminando deprisa hace más esfuerzo y por lo menos te levantas para hacer el alarde y no solo para ponerte a caminar por caminar cosa que, luego, cuando caminas de normal, se nota, porque quienes van contigo siempre están como por detrás y te tienen que decir que vale ya de ir como si estuvieras apagando fuego y tienen razón, pero bueno, es la costumbre y es una costumbre que adquieres siempre que caminas así en plan deportivo y que no sé si cumplirás durante mucho tiempo, todo sea por cumplir el reto ese de los diez mil pasos al día, pasos que vas más o menos completando y en su mayor parte gracias a la Ruta del Colesterol, que si por si no lo saben es la que lleva por el lateral del río hacia Montcada y que yo cubro únicamente hasta el primer puente de Montcada y es un camino que al ser llano te permite un ritmo competente pero ay, no siempre puedes alcanzar ese ritmo porque hay impedimentos en el camino, claro, las raíces de los árboles, esas raíces de los árboles que están en la orilla del camino y que son raíces y tienen su propia manera de hacer las cosas, sin atender a asfaltos ni a mierdas, así que ellas se imponen en el terreno y trazan sus propias vías de escape, vías que entorpecen mi camino y yo que soy de observar y de reclamar las cosas que creo que no tendrían que ser llamo la atención sobre el tema y esas raíces están ahí causando un trastorno y cualquiera, ya no yo, cualquiera, puede tropezar, caerse, para qué queremos más, y así me doy cuenta de que llega un día de esta semana y noto que hay un tocón y otro tocón y otro tocón y ha habido una tala de árboles por toda la ruta del Colesterol y no han sido pocos que han sido unos cuantos bastantes y no sé, cuando uno completa su rutita y se siente así como un poco mejor porque ya ha acabado el paseo tiene en la cabeza una cierta sensación de culpa no vaya a ser que la queja por las raíces no haya terminado con los árboles. En fin. 

jueves, 13 de octubre de 2022

Podría haber sido usted


Y podría haber sido cualquier otro. En estas cosas no sabe uno nunca. Fíjese usted. Si yo ahora mismo le dijera la cantidad de veces que me han dicho una cosa parecida, no se lo creería. Y aquí estoy, aguantando el tipo como se puede. No le puedo asegurar que yo no reaccionara como lo ha hecho aquel, ojo. Que cada uno sabe lo que lleva dentro y las cosas no son siempre como dos y dos con cuatro. A veces son cinco. O a veces son tres. Eso es que es impredecible. Yo no puedo decir, por ejemplo, que estas cosas me cojan por sorpresa. Estoy acostumbrado a ver muchos tipos de personas y uno se acaba dando cuenta de que en la vida hay que contar hasta cien la mayor parte de las veces. Aunque no nos demos cuenta, manejar bien el tiempo y no dejar llevarnos por la primera reacción, la que nos pide el cuerpo, es la más sabia. Esto mismo, ahora que ya voy siendo más viejo, cuando yo era un mozo lo hubiera resuelto poniéndole a más de uno la cara colorada y ahora, pues bueno, ahora tragas, respiras un poco y piensas que en menos de lo que nos pensamos, todas estas cosas no tienen más que un camino, el olvido. Y solo con eso podemos ir tirando hacia delante. Ya sé que ahora usted, que se ve en ese trance, lo lleva de una manera solo medio regular. Pero podría haber sido usted y podría haber sido yo mismo. Y no hay que llevárselo a lo personal, son maneras de expresarse. Gente que tiene esas formas las encontrará usted en los sitios menos pensados. Y están, vaya que si están. Si lo ha visto usted mismo, con sus propios otros. Y qué se cree, que es a usted solo a quien estas cosas... qué va, esto es universal. Esa clase de cosas que pasan y que nos pasan no son más que el producto de un conjunto de circunstancias que se nos escapan. Dese tiempo. Dese un poco de calma. Respire y piense. Que aquí estamos todos en el mismo barco. 

martes, 11 de octubre de 2022

La Santa Coloma imperfecta de Joan Guerrero


El ideal de una ciudad o de cualquier cosa, cuando nos lo imaginamos, es que sea perfecto. Cualquiera aspira a que su ciudad, su calle, su barrio, su país, el Estado, su equipo de fútbol, sea perfecto. Perfecto y triunfante, perfecto y claro, perfecto y nítido, perfecto y final, perfecto y acabado, perfecto y perfumado, perfecto y terminado. Nuestra ciudad, Santa Coloma, no es perfecta. Líbreme el cielo de justificar la gestión de quien mantiene la ciudad como si ya estuviera bien, como si esto fuera la perfección y no se pudiera hacer más, líbreme dios de considerar que esto ya es la ciudad que necesitamos. Líbreme dios también de quien quiera perfeccionar este mismo sistema, de hacerlo mejor, de profundizar en lo que ya es. Santa Coloma, al menos una imagen de Santa Coloma que tenemos en la cabeza quienes tenemos una pedrada significativa, no es perfecta. Una ciudad imperfecta por muchos motivos, urbanísticos los primeros y primordiales, que la hicieron como es y que, pese a todo, se ha corregido. Gracias a los imperfectos principalmente y a pesar de los perfectos, casi siempre. Imperfectos somos a ojos de quien pretende que seamos lo que no somos y nos van a redimir a base de palabras huecas, grandiosas, libertadoras, novísimas, como si aquí no hubiéramos sido nunca nada. Y lo hemos sido y somos, imperfectos y grandes. 

El gran fotógrafo colomense Joan Guerrero presentó el pasado lunes por la mañana en la sala Miquelet ante unos pocos invitados, en primicia mundial su Oda a Santa Coloma. Un trabajo que según el autor, venía fraguando casi desde siempre y que ahora, en estos tiempos, por fin había encontrado el momento para 'regalárselo' a la ciudad. Este, dice, será su legado. Con la imprescindible ayuda de Dani Espínola, que ha puesto orden en la abundante cantidad de imágenes y momentos de nuestra ciudad que Joan Guerrero ha ido recopilando, la Oda a Santa Coloma es imperfecta como la ciudad, como el propio Joan Guerrero, como todos nosotros y nosotras, y en eso estriba su belleza. Una belleza que se encuentra no en el formato, no en el guion, no en la historia que nos va a contar, no en revolcarse en los tópicos, no en nada en concreto, sino en el trabajo de amor que significa quedarse clavado ante una imagen colomense y regalarla como el que entrega algo que considera único, una joya, algo especial, perfecto para contar que no somos, ni siquiera, como nos quiere contar el propio documental. Es una ciudad capaz de ser contada de tantas maneras que se ha corrido el riesgo, recientemente, de querer contar una historia arrimada al ascua de una sardina concreta. Y Joan Guerrero ha querido que la hoguera sea enorme. O no. No es un buen símil. Quizás ha querido huir de cualquier atisbo de sentido histórico para hacer historia a partir de unos pocos momentos. Desde un funeral puño en alto a una interpretación parroquial de Simon & Garfunkel, el propio Joan Guerrero danzando, el reponedor de la Calle (quiero aventurar del Reloj) que sube y baja el carro o ese impagable final con la aguerrida y curtida activista Emiliana Salinas bailando una jota, no un trozo de la jota, no un gag con una jota, sino toda la jota. ¿he hecho spoiler? Hay van otros avances más. Una Oda a Santa Coloma sin rumbeteo, sin canallismo, sin esa búsqueda de la identidad a través de la guitarra, la juerga y la simpatía callejera. Pues no, las músicas que ambientan el documental se alejan de esto y consiguen....

¿Qué consiguen? Consiguen que veas el documental con interés, que te guste lo que ves aunque no te guste lo que escuches. El documental es imperfecto porque no necesita ser perfecto como otros para contar una Santa Coloma que se acerca más a lo real, a lo natural, que otras maneras de contar una historia que es plural, que es coral, que no es única, que tiene múltiples aristas, que puede contener una cosa y su opuesta, que puede saltar de lo profundo y emocional a lo más trivial y a lo más desenfadado y a lo más colomense que existe que es la calle. 

Y en algunos momentos, me acordé de un libro que no he leído, de ese Ulises de James Joyce donde cabe todo y donde podemos estar viendo una cosa y ser asaltados por otra y no entender que todo es parte de algo que va más allá de lo que estamos viendo. Porque todo puede pasar y todo puede ser en una ciudad que no está controlada. Como esta. 

Cuando el documental se presente, que falta poco, no se lo pierdan. Puede que no encuentren la Santa Coloma que buscan, la que les gustaría, esa Santa Coloma perfecta que nos prometen como un ansia de ser otra cosa o la que ya nos venden como inamovible. Como si viendo el documental de Joan Guerrero no supiéramos que Santa Coloma es imperfecta ya así como está. 

lunes, 10 de octubre de 2022

La salud mental es hoy


Invertir en Salud Mental debería ser hoy en día una prioridad. Asumir y visibilizar que los problemas de salud mental son comunes, son cotidianos, son reales y deben ser verbalizados con normalidad debería estar extendido, asumido. Hablar de estos temas sin la sensación de transitar por una línea finísima que, si te sales, puedes meter la pata hasta el corvejón, también es natural. Hablar sin saber, pero hablar al fin y al cabo. Efectivamente, todos tenemos problemas. Hay quien no necesita o dice no necesitar y estamos los que, al cabo de mucho tiempo, asumimos que sí, que es necesario. La sociedad es la culpable pero no estés tranqui, colega. Cuando necesitamos ayuda no es para que nos apañen para seguir funcionando, al menos no debería ser ese el sentido. Cuando necesitamos ayuda es porque algo no va bien y si no va bien necesitamos que de una manera u otra haya un cambio. Y ese cambio que necesitamos seguro que nos hace avanzar en algo mejor. Invertir en recursos para Salud mental no es tirar el dinero en algo intangible. Por eso, quizás, siempre parece que esa inversión tan necesaria parezca tan poco necesaria. Tan poco útil. total para qué. Qué se arregla. Puede que la pregunta sea qué se amenaza. Si nos cuestionamos, lo cuestionamos todo. Y cuestionarlo todo no mola, porque te hace la montaña aún mayor. Nada va a cambiar porque todo es tan alto, tan fuerte, tan poderoso, que no se puede hacer nada. Se puede. Verbalizar, visibilizar, mostrar esa supuesta debilidad consistente en que necesitamos de los demás, de ayuda, o necesitamos saber estar solos. Necesitamos, en definitiva. Algo o nada. Pero lo necesitamos y debería ser mucho más accesible entender qué nos pasa, qué necesitamos, si es material, si no lo es, si es un resorte, un punto de apoyo, una palanca, lo que sea. A quien sea. Los ritmos de vida, la asunción de que esta vida no es nuestra vida, que no la queremos, que tenemos miedo, que nos creemos demasiado fuertes, que lo sabemos todo, que no sabemos encajar el vaso en el cuadrado de la vida, que no tenemos tampoco porqué hacerlo, yo que sé. Habla uno sin saber y por eso debería ser mucho más fácil poder acceder a quien te puede ayudar. Y más barato. Barato, que no regalado. Que es un trabajo. Que debería ser un recurso público accesible. Porque esta vida cada vez da más grima y da más miedo y da más terror y da más angustia. Pero seguro que hay una salida. Y nos merecemos tenerlo fácil para buscarla. Para empezar, luchar por una vida más digna. Si podemos. 

Pd: si he dicho muchas cuñadeces, pues dichas quedan. 

viernes, 7 de octubre de 2022

Moonage Daydream - Brett Morgen


Llevar a cabo una obra tan compleja como mostrarnos 'todo' lo que David Bowie ofreció durante su carrera artística, no debe ser sencillo. Hacerlo en base a las declaraciones del propio Bowie implica que no va a haber un contrapunto. Aunque Bowie era lo suficientemente listo y franco como para hablar de su propia obra con cierto realismo. Hacer este resumen de su vida con el beneplácito de la familia del difunto, pues te expone a que no sepas, si no estás en un grado medio de conocimiento de Bowie, porqué hay etapas de su vida así o de aquella manera. Un resumen de dos horas y media tampoco podemos decir que sea un resumen, es, al contrario, una forma extensa de reflejar lo que fue este músico (en principio) británico y qué supuso para la música, el arte y la vida en general. Hay ausencias remarcables. Amistades que no aparecen (lou reed, iggy pop), su propia primera esposa, devaneos y crisis, pero se supone que todos ya sabemos eso. Y si no lo sabemos, pues entonces qué. Cómo explicamos el giro optimista de Bowie en los ochenta si no sabemos que estuvo a punto de palmar en los setenta. El documental es un experimento. Un experimento que consigue lo que pretende. Que vuelvas a engancharte con la figura de Bowie, de todos los Bowies posibles, o de casi todos los Bowies. Personalmente, me hubiera quedado más que satisfecho si el documental acabara cuando una de esas bolas o planetas que salen hubiera terminado con un fundido en negro justo cuando sale Ashes to Ashes. A partir de ahí, lo demás es ya conocido. El Bowie comercial de los ochenta (aunque ya quisieras ser tú comercial así), y un paseo al trote por los noventa. Una parte final donde se pretende vender a Bowie como un artista, más allá de lo que fue como músico, quizás para justificar que su obra de esa época no es la que primero te viene a la cabeza. El documental es Bowie y supongo que es también lo que Bowie hubiera querido mostrar de sí mismo, pero me niego a pensar que no hiciera referencia de alguna manera a alguna de esas ausencias. Un documental con joyas sonoras y con momentos ya vistos mil veces, con imágenes de archivo que nunca vi, con un Bowie setentero apabullante, en todos sus órdenes y encarnaciones, sin tener que recurrir a una cronología exhaustiva, sin hablar de cada disco, de cada canción, sino mostrándonos una evolución a partir de canciones, de momentos, de inflexiones. Y de la propia palabra de Bowie. Que tenemos que interpretar. Un viaje alucinante dentro de la cabeza de alguien que quiso y pudo ir dos pasos por delante y que cuando la historia le alcanzó, vivió. 

miércoles, 5 de octubre de 2022

Dahmer - Ryan Murphy


¿Qué decir de los Estados Unidos a estas alturas, verdad? La música, el cine, la literatura, el estilo de vida americano, la libertad, rascacielos, New York, el dólar, la NBA, yo que sé. Un montón de cosas. Los Estados Unidos molan. Pero molan bastante menos si eres negro, chino, latino, oscurito de piel, pobre. Entonces los Estados Unidos pueden ser como una puta mierda. Son una puta mierda. Se te puede comer vivo el primer pirado que aparezca y qué. Oiga, negro, no moleste. Negra, deje de llamar al teléfono. Chino, coge un barco y pírate a tu puto país. No te entiendo. La serie Dahmer en principio va sobre el Carnicero de Milwaukee, Jeffrey Dahmer. Y es cierto, la serie va de eso pero va también de sus víctimas y de como sus víctimas condicionan que semejante bestia pueda seguir matando y comiéndose sus restos no diré que alegremente pero sí con cierta sensación de impunidad. Esta serie es una barbaridad. Desde la interpretación del protagonista, Evan Peters, hasta el propio ritmo, minucioso, denso, recreándose en la maldad y en el tormento, hasta la manera como poco a poco nos van haciendo ver que detrás de la historia primera, hay otra historia y esa historia es la de una sociedad hecha polvo de la cabeza, una sociedad donde la víctima es basura y el asesino más pirado es un héroe, un referente, alguien a quien se puede admirar. Y la víctima. Qué es la víctima. La víctima bastante tiene con haber sido víctima. Los esfuerzos por entender qué llevó a Dahmer a ser Dahmer se quedan así en intentos frustrados por intentar justificar lo que no tiene justificación y lo que queda al descubierto es una forma de vida en la que, precisamente, las vidas valen bastante poco. Y, una vez más, la sensación de que los americanos cuentan más cosas de sí mismos de las que somos capaces de procesar. 

martes, 4 de octubre de 2022

Rainbow - Paco León


Hacer películas no tiene que ser fácil. Nos hemos acostumbrado a que las películas, mal que bien, tengan su qué. Las que son meramente narrativas, las que son alegóricas, las experimentales, las clásicas, las musicales, las mudas, todas tienen su aquel. Nos acostumbramos a que las películas no sean una sucesión de cosas que pasan, de sorpresas visuales, de canciones, de personajes estrafalarios, de diálogos por que sí, de actores y actrices metidos con calzador. Muchas cosas. Hacer una película tiene que tener una idea previa, un guion, una historia que contar o incluso una historia que no contar, simplemente recrearte con la belleza, con los silencios, con la nada. Debe haber un propósito, incluso el propósito de no tener nada. No hace falta. Pero a veces, algunas veces, hace falta. Y a Raimbow, la nueva película de Paco León, parece que no tiene. O le sobra. O han querido meterse muchas cosas, muchos personajes, muchas situaciones, gratuitas, forzadas, tramas y subtramas, algo, que hace que todo el conjunto carezca de sentido. Si el sentido era el de hacer una especie de remedo, homenaje, que no versión, del Mago de Oz. Si era eso lo que, en algún momento se quería, y se entiende que se quiere, algo no va bien. Y de hecho no va bien casi nada. De tal manera que uno acaba la película con toda la buena fe del mundo queriendo haber visto algo que en realidad no estaba por ninguna parte. Porque el trabajo previo de Paco León como director merecía un voto de confianza. Pero aquí, por decirlo de alguna manera, se ha liado. Y poca cosa más. 

lunes, 3 de octubre de 2022

Política catalana para expertos


¿Qué fue del independentismo? ¿A qué quiere una parte del independentismo reducir a la otra parte del independentismo? ¿Es una parte del independentismo, la que más apela a las glorias pasadas, a las movilizaciones, los hechos heroicos, el casi lo teníamos y el puta Espanya cada vez más un grupo de gente marginal que ya no ambiciona en convertirse en un espacio de mayorías? ¿Lo ha visto clarinete ERC y se dedica a cultivar esa pulsión cada vez más freak y fuera de la realidad hasta que ellos mismos se conviertan en algo que directamente cause pavor a quien únicamente quiere que Catalunya sea una República y no quiere más líos? Lo que estamos viviendo estos días en torno a la crisis de gobierno de la Generalitat entre Junts y ERC y claramente en el seno de Junts, junto con las entidades parapolíticas ANC y Omnium cada una situada en un bando, es, me parece, la culminación, la batalla final por la sustitución del espacio convergente tras la salida de Pujol del poder y el remonte de ERC con todas sus vicisitudes hacia la posición hegemónica. Esta lucha por el poder y por el control del relato de lo que será la Catalunya que viene tiene un damnificado: el resto de Catalunya que además, es la mayoría de Catalunya. 

Catalunya es un país que se gobierna por quien se gobierna porque tiene más representación la Catalunya menos poblada, que es la Catalunya que vota opciones nacionalistas y más conservadoras. El resto de Catalunya, que vota opciones no nacionalistas, ha gobernado solo cuando una parte de ese sector, ERC, se ha desgajado de la Catalunya 'comme il faut'. Lo que estamos viendo estos años, procés incluído, es una lucha por el poder y por la construcción de esa nueva Catalunya que importa y el paso a la residualidad gesticulante de quienes hace unos años, muy pocos, controlaban todos los altavoces posibles para expresar su cosmovisión particular. 

Mientras esto se dilucida y ERC culmina el proceso de trituración del espacio nacionalista convervador/esencialista, la Generalitat es un simple espacio de reparto de poder sin incidencia real en la vida de la gente. Un gobierno autonómico que no se sabe si va o si viene. Si está o si se le necesita. Detentadora de competencias exclusivas que no parece detentar jamás y que se exculpa de toda responsabilidad porque España. La entrevista al ex vicepresident Puigneró hoy ha sido un canto al abismo, una constatación de que un gobierno no puede estar formado por personas que no se aguantan, que tienen proyectos consistentes en eliminar al socio. Y todo eso lo pagamos nosotros, nunca mejor dicho. Pasan los días, han pasado los meses, pasan los años. Catalunya siempre gobernada por los mismos que creen que lo principal es eso, que gobiernen ellos. Pero ese tiempo parece que ya no volverá. 

Lo de ayer en el acto del 1 de Octubre, con una masa enfurecida de 11mil personas a mucho estirar chillándole a la Carme Forcadell y las palabras de la presidenta de la ANC que ya dijimos el día de la Diada que era la antítesis de lo que una entidad de masas hubiera querido poner al frente para resultar atractiva, a no ser que quieras convertir a esa entidad de masas en un freak show... o en el germen de otra cosa que podríamos llamar como 'experiencia lega nord/germans de catalunya', nos sitúan en ese escenario. Si ese independentismo de FAx, jairs, peyus, raholisme, hippies vells de dretes, marchas de antorchas, es capaz de justificar que se le puede chillar y silbar a la Forcadell que se comió talego, es que la tarea ha sido completada. 

Ahora lo que nos tendría que preocupar es eso. La Generalitat, quién la gobierna. Y de ese independentismo tronado, qué puede salir.