lunes, 31 de marzo de 2014

Pau Riba - Dioptria

Bueno, la crítica de este disco (siempre y cuando consideremos que lo que hago aquí con los discos sean críticas musicales), estaba siendo postergada para una ocasión más así ya que el Dioptria de Pau Riba es uno de mis discos favoritos de todos los tiempos. Más aún, entraría dentro de una serie de escogidos discos que no sólo son buenos por ellos mismos, si no que influyen y mucho en mi forma de ver el mundo. Así de simple y así de complicado, por lo que la tarea de describir de qué va o qué me inspira el Dioptria me parecía demasiado grande como para llevarla a cabo siguiendo la línea de este espacio desde su creación: en un momento, pim pam.
Pero surge la pregunta. ¿Cómo convencer a alguien que no le tiene mucha afición al rock o la música en catalán de que este disco le va a encantar? Esa pregunta ha surgido hace poco y me veo en la obligación de. Le dejas una serie de cds a alguien y a la pregunta más más de todos los tiempos '¿qué te han parecido?', que se hace tanto a la semana de habérselos dejado como cuando te los devuelve te responde 'ah, muy guapos, pero el del Pau Riba no lo he tocado'. ¡Cómo!
Comencemos, pues. Pau Riba es un cantautor sui géneris catalán. Descendiente de una familia burguesota, nieto de diputados y poetas, se da al arte. Pretende entrar en el grupo de cantautores llamado 'Els setze Jutges' a mediados de los sesenta pero no es admitido por divergencias 'estético-musicales'. Forma con un grupo de amigos el llamado 'Grup de Folk', con el que versiona canciones de las llamadas en Catalunya 'de Esplai', o adapta canciones de Dylan, creando un repertorio de lo más divertido -si te lo tomas con humor, ojo, si vas en serio cantando awuimawé awuimawé... mal-. También hace cosas en solitario o con Jordi Pujol -otro- que tiempo después se reúnen en el imprescindible Joguines d'època i capses de mistos. Ya nos hemos puesto un poco en situación.
Dioptria, aunque se edita en la actualidad como un doble cd, en realidad son dos discos separados. El primer disco se edita en 1970 y cuenta con un personal diferente al segundo disco que aparece un año después. Hoy veremos el primero.
Dioptria es un disco de Pau Riba, acompañado por OM, grupo de rock progresivo catalán en el que encontramos a luminarias de la música como Toti Soler a la guitarra. Guitarra Eléctrica. Es un disco de rock, de pop, de rock progresivo... Este primer disco de Dioptria se abre con Khitou. Una batería y un bajo abren la traca con una canción con muchos cambios para ser una canción tan breve. Una canción pop. En catalán. Habla de una chica de aquellas de aquellos años, supongo. De aquellos años dentro del círculo donde se movía Riba, gente bien, hippies, etc. Estava contenta i era feliç. Chica libre, la chica heroïca i bonica de la que todos alguna vez nos hemos enamorado. ¿Se enamoran ellas de nosotros?. Según el propio Riba, este primer disco está dedicado a la mujer. Contra la mujer. El segundo es contra el hombre. Todo entero, es contra la familia. Khitou es una forma enorme de abrir el disco, una canción movida, alegre, popera, con una guitarra hiriente, con un final en el que Riba, que está como unas devanaderas y eso es conveniente aclararlo desde el principio, empieza con sus ruiditos y sus chillidos y sus afinaciones para él y para el que le siga. Para quitarnos el miedo de 'ostia, un cantautor catalán...'.
La segunda canción es 'Rosa d'abril (l'amor s'hi posa)'. Un medio tiempo rockero sobre el día de la Rosa, en el que en Catalunya regalamos rosas a las amadas y ellas nos regalan libros. O al revés, según te de. En el día de la rosa, él está solo. Sol solet. Elisabet se llama en este caso la chica de la canción. Una canción de amor cantada por alguien sin voz para el amor, porque con Pau Riba todo suena a coña marinera. Por mucho que haya hecho canciones de amor memorables, alguna en este disco, todo suena a 'al final te la voy a preparar fina'. No et mereixes dur la rosa, princeseta del meu cor. No te mereces llevar la rosa, princesa de mi corazón.
Noia de Porcellana, chica de porcelana, es lo más parecido a 'la canción famosa de Pau Riba'. Canción que según cómo te la canten puede parecer preciosista o ñoña. Si la canta el mismo afectado... es una canción desde el rencor. Una canción bonita, sencilla, de flautita, piano, punteo de guitarra que acompaña. Una canción versioneada y reversioneada por estos lares. Hay una versión de él mismo vestido de pubilla a mediados de los setenta, con un grupo de melenas dando caña, bestial. Noia de Porcellana, buscaba un alma dentro de ti, y eso era como buscar mariposas blancas sobre el mar. Como digo, esta canción es de las digeribles por el sistema. Hasta el mismísimo Serrat hizo una versión, no digo más.
Ojo ahora, que entramos en temas profundos. Este disco me cambió la vida. Hace muchos, muchos años, trabajando en un curro muy mierda, me puse enfermo. No dejé de ir a trabajar, pero me encontraba mal. Había cogido alguna vez este disco de la Biblioteca y no le había prestado atención. Una tarde noche, de mucho frío, mucha fiebre y mucho mal rollo, me dediqué al Dioptria. No sé las veces que lo puse. Desde entonces, es el disco. Porque la cuarta canción hablaba de un tipo de mujer, un tipo de mujer concreta, pero podía hablar de uno mismo. De nuestras aspiraciones, de lo que queremos, de lo convencionales que somos dentro de nuestra originalidad. Ars Erotica (non est mihi). Conxita Casas. Tienes treinta años. Ets un mamallot de grasa, però tu dius que ja està be, perque vols un ventre enorme, per parir uns fills ben hermosos, que si no, surten malfets. Mujer de treinta años que tiene que ser madre como sea. Todo ello con el Riba abriendo la canción con su guitarra acústica y después los OM entrando con una canción de baile popera y sesentera a tope. Una canción larga, amplia, sin pausa... bueno, no, con pausa. Su parte central en la que cae y empiezan los grititos, los chilliditos, conxitacasas, no digas que no. Si, no, si, no, si, si si si si. no nonononono. sisisisisisisi. nononononono. Si! No! siiiiiii!!! Una canción que vale el disco. No es verdad. Un cancionón donde Pau Riba se bufa de... ¿Quieren bufa y mal rollo?
Ja s'ha mort la besavia. Canción mal rollista en grado sumo. Pau Riba nos cuenta con ritmo lento las sensaciones que le provoca la muerte de su bisabuela. Con una mala leche que espanta. Que no sabe si está triste o si no. Lentamente. Con campanadas. Y esos OM detrás que van metiéndose poco a poco. Lentamente. Estamos de funeral. Una canción siniestra en 1970. Ayer se murió la bisabuela, la abuela se tiene que morir, la muerte de madre se prepara y tu mueres por tus hijos. Glups. Ni Black Sabbath ni nada. Y al llegar al final, el grito! Una canción tremebunda y genial. Con una letra en la que no sabes si si o si no. Blanca de alma cobarde. Siempre ignorando los colores. Las últimas frases de la canción le encogen a uno el estómago. ¿Qué somos y qué pintamos aquí?
Helena, desenganya't! Una preciosa canción de flautita y bajo en la que Pau Riba habla poco y canta mucho. Helena ya se ha hecho mayor. Y a vivir. Una canción con letra escasa y coro infinito. De intro pop sesentera de nuevo y final monumental. Una canción que utilizaron en un programa de esos de TVE de aniversario como sintonía. Una canción que dura cinco minutos prácticamente y que debería durar miles de años. Unos coros que podrían ser infinitos. Que podrían estar ahí para siempre. Que la música se limitase a esto. la la la la la, laralalala. Ese bajo golpeando y creciendo todo. la, la ra la ra la, laralalalaaaaa.
Y es que después de esta canción lo que venga lo tiene muy difícil. Por eso, Mareta Bufona, siempre queda tapada. Pero Mareta Bufona es una canción bonita. Bonita dentro de lo bonito que puede ser algo cantado por Riba, insisto, que siempre le da un punto a todo irritante. Pero es de las canciones que gusta escuchar. Una canción que aún hoy no sé si se la canta a la madre o a la niña.
Vosté, (tú, tú mateixa). La canción final de este primer disco donde Riba se pasa quince pueblos con las madres. Así de simple. Ojo, con las madres que corresponden con la posición de las madres que él conoce. Esta canción siempre queda al final... y después del maremoto de las canciones anteriores, esta siempre queda como una coda colgando. Además, la letra se hace difícil de escuchar por lo cruda que es. Pero el daño ya está hecho.
Este es el Dioptria 1. El disco rockero, el disco popero, el disco con OM el disco con guitarra eléctrica, bajo, batería y órgano. Luego viene el disco 2. El disco con Sisa, con los bongos, con las guitarras, el disco en el que aparecen los himnos que hacen daño. Ya mañana si eso.

viernes, 28 de marzo de 2014

Miscelánea Funesta


Bueno. Volvamos a lo de siempre. Ukelele. Culpables, no sé si voluntarios. El culpable en este caso es Israel Kamakawiwo'ole, que tuvo la feliz idea de hacer una versión del Somewhere over the rainbow, con su ukelele. Hawaiano él. Y fue tal el impacto de esta canción, que de repente, todo pichichi se lanzó a hacer cosas con ukelele. Y la oleada ha sido tan grande que no ceja. Fíjense en que no hay anuncio en el que se quiera dar imagen de placidez, de calma, de serenidad, de gente feliz, pero de una forma moderada y de taza de café, no aparezca una versión de un clásico imperecedero en el que no suene un ukelele. Canciones con ukelele. Basta ya. De verdad. Ha quedado claro. El ukelele es precioso, pero no hace falta. A ver, por ejemplo esta. Don't worry be happy. Casi nada al aparato.

A ver si recordamos el concepto. Spandau Ballet no ha molado nunca. Ni puede molar jamás de los jamases. Niños y niñas de corazón limpio que vais a ensayar con vuestros instrumentos por esos mundos de dios. Jamás, jamás consideréis un halago que os digan que 'sonáis muy a new romantics de los 80'. No mola. No mola nada. Pero en absoluto. Spandau Ballet no molan ni han molado ni pueden molar. Ya no hablamos de la infame Gold, estamos hablando de pestiñazos sin cuento como esta True. Pues bien, después de escuchar en la radio a muchos grupos que de tan ochentas que quieren sonar se pasan de frenada, bueno es que enseñemos el verdadero rostro del horror. True, de Spandau Ballet, interpretado por ellos mismos. El horror. 

Ojo, que cada uno puede hacer lo que quiera con su tiempo libre. Líbreme dios de criticar que la gente haga lo que quiera. Ojo. Que no. Me refiero a que somos tan así. Happy. La canción de Pharrell Williams que todo el mundo oye y a todo el mundo le gusta. Happy. Gusta tanto que, claro, qué idea tan genial. ¿Por qué no hacemos un vídeo como el de Happy? Y así, por todo el mundo, cantidad de gente haciendo el indio por las calles. Y diciendo que es feliz. Y pareciendo feliz de verdad. Iba a poner un vídeo de unos universitarios de SEvilla, pero... en fin, que no. Mejor este vídeo de gente de Abu Dhabi. Mucho mejor. Pero que mucho mucho mejor. Pero qué cansinez de azúcar, por dios y por la virgen. Si ven los vídeos de Madrid, de Barcelona... en todas partes hay gente que bueno. Cuando el ser humano se pone a hacer el tonto, es imparable.

Lo de Miguel Bosé no lo he entendido ni lo entenderé nunca. ¿Cuánto tiempo lleva ese hombre viviendo de cuatro o cinco canciones que hizo hace...? Ya, ya, que a mí me gustan músicos que llevan viviendo de la rifa mucho más tiempo aún, pero escuchen... es que lo de Miguel Bosé... Perdón la interrupción, acabo de ver la promo de Yobingo con Jorge Javier Vázquez y... el copón. En definitiva, que si hay alguien que me hace devanarme los sesos sobre el cómo y el porqué es Miguel Bosé. Entiendo que a la gente le guste por que sea bien parecido, vale, muy bien, pero... uf. Esa canción del café. Nadie como tú me sabe hacer café. No recuerdo una frase más sosa. Sosa. Total. Un soso. 

No. Pues no. Sale el president del Barça y dice que tienen una deuda con un banco. Pero que hablarán con el banco y le dirán que pasan de pagar la deuda que tienen con el banco y el banco les dirá que vale y que con ese dinero, nada, 60 millones, más otros sesenta millones, pues podrán fichar a lo que se les ponga por delante. Abrazos, aplausos, visca el Barça. I visca Catalunya. Y aquí tenemos la banda sonora. Obrint Pas. Llámenme viejo, o aburrido, o socialdemócrata, incluso contrarrevolucionario. Llámenmelo. O que no soy culé. O que los mitos patrióticos me la traen floja. Un patriota, un idiota. Pero estas cosas, estas canciones, cada vez me gustan menos. Banderita, tu eres roja. Banderita, tu eres gualda. El día que yo me muera que me entierren lejos de una gralla.

Y nos despedimos con un clásico. Alguien le dijo que tenía futuro en la música y se resiste a entregar las armas. Como ya es más mayor ya no puede ir gritando que no le dejan entrar con zapatillas en las discotecas y esas cosas y ahora va de maduro, con un coche vintage, y acompañado por un grupo de chicas. Todo muy estudiado. Canción con pianito. Muchachas guapérrimas a su lado acompañándole, menos una, que no representa el canon  de belleza que pasaría por una pasarela y que es, casualmente, la que más coros le hace. Todo tan así. De cero. Dani Martín se mantiene en la lucha y ni condena ni nada. Y un saludo para la casa Marshall por haber prestado sus amplis. Gracias. 

Y nada. Que podría ser peor. Mucho peor. Buen fin de semana para el que pueda y quiera.

jueves, 27 de marzo de 2014

El momento del Maestro

Recogeremos ahora un pequeñísimo, minúsculo, así de chico, cuento recogido en el volumen de relatos 'Mundo calmoso' compilados por el viajero austriaco Wolfgang Von Remmendaufsen durante su periplo asiático.
'Atravesando la provincia de Xiangjin me invitaron a casa de un rico comerciante que tenía ínfulas de filósofo. Sus negocios marchaban viento en popa y tenía tiempo para dedicarse a pensar. Hablando sobre el porvenir del hombre mientras sorbíamos calmadamente un delicioso té, me contó la siguiente historia:
...en tiempos del señor Tu Wugan, vagaba por sus dominios un vagabundo al que muchos llamaban maestro, que tenía por nombre Ju. Ju Zi, había sido escribiente en la corte del Emperador pero había renunciado a su puesto por que había tenido un conflicto personal. Ju Zi vivía sin querer mezclarse con la gente y, aunque tenía el porvenir asegurado como escribiente y podía dar clases donde quisiera, se mantenía al margen de todo. Ju Zi fue llamado por Tu Wugan a su corte para contratarle y envió a un grupo de soldados para que le localizasen y le llevasen ante su presencia. Ju Zi fue sin oponer resistencia y cuando se encontraba ante Tu Wugan escuchando la oferta de trabajo que éste le hacía, explicándole ventajas, derechos, su alojamiento, la paga, hablando ya de sus hijos y subordinados como obedientes alumnos, en un momento Ju Zi pidió un tintero y un rollo de papel para escribir. Tu Wugan pensó que el Maestro había recuperado las ganas de escribir y enseñar y por eso reclamaba instrumentos para comenzar en ese instante su labor. Ju Zi desplegó el rollo, mojó su pincel en el tintero y dibujó un símbolo que representaba a un viajero. Ju Zi, preguntó a Tu Wugan si sabía lo que significaba aquello. 'Claro, es un viajero'. El maestro Ju Zi volvió a dibujar una figura, otra vez un viajero y volvió a preguntar a un escamado Tu Wugan si sabía qué era aquello. 'Si, de nuevo un viajero'. 'No', contestó el maestro Ju, 'es un viajero aburrido de ser siempre un viajero necesitado de que le digan que es un viajero y ser utilizado de ejemplo como viajero cuando alguien quiere hablar de un viajero. Demasiado poco viajero para tanta gente hablando de viajeros. Tú no me has entendido, porque es posible que no me haya sabido explicar, y así es todo. Todos piden que me explique, que dibuje, que escriba y aunque lo haga, no me sé explicar y si me explico me canso y no me entiendo y me doy por vencido. Dame otro papel, déjame otro tintero. Sólo sé escribir 'viajero'. Porque soy un viajero y tengo que explicarme como viajero, pero claro, el viajero... qué tiene que explicar. Me has entendido, Señor Tu. No me has entendido. Con tu permiso me voy a retirar.
Tu Wugan se quedó un rato con la duda de qué hacer con aquel cantamañanas y decidió ejecutarlo sin más. Le preguntaron que por qué había tomado tal camino para actuar contra aquel hombre inofensivo y Tu Wugan contestó: si él piensa que está loco, yo más.'

miércoles, 26 de marzo de 2014

Círculo Projorelov XIII

Una fría y ventosa tarde del mes de marzo, acudí al Círculo Projorelov con la intención de recoger unos papeles y acompañar a un par de socios que habían decidido acometer una serie de reformas en el Salón de los Durmientes de la entidad. Era éste un salón al que acudían algunos de nuestros socios a leer y quedarse traspuestos al cabo de cinco minutos. Socios de edad que acudían al Círculo sin más pretensión que soñar con aquellos lugares mágicos que habían visitado en persona o bien guiados por la lectura. Allí estábamos haciendo mediciones y cálculos cuando nos dimos cuenta de que había un personaje que no estaba dormido. Sebastián Delaseta, uno de los socios que menos se prodigaban por el Círculo Projorelov, estaba sentado en uno de los butacones, con el semblante serio y circunspecto. No tenía ningún libro entre las manos y miraba con severidad a los que estaban allí medio endormiscados pero también a nosotros nos dirigía una mirada de reconvención. Me dirigí a él y le saludé. 'Sebastián Delaseta, nada menos, hacía tiempo que no sabíamos nada de usted. Creo que su último viaje le llevó a...'. No me dejó acabar. Se levantó del butacón y me dijo 'rápido, no perdamos el tiempo. El tiempo no debe perderse cuando puede aprovecharse para cosas realmente importantes. El tiempo, el tiempo debe ser aprovechado para actuar, para hacer. Rápido, no me deje hablar, déjeme contar, déjeme que le cuente mi viaje, no me deje que empiece.'.
Sin dudarlo, acondicionamos nuestra sala para los invitados y Sebastián Delaseta pudo comenzar su relato:
'Salí de mi ciudad hace ya mucho tiempo. Mi intención era la de viajar, pero no por el mero hecho de conocer el mundo y sus maravillas. Yo quería ayudar. Soy, era, una persona de espíritu jovial, y los que me conocen saben que soy, era, un entusiasta partidario de la alegría, de la vida, de la chanza, de la jocosidad y de hacer la vida algo más agradable a los demás. Quería ayudar y contagiar mi sentido de la vida a los demás. Partí sin rumbo fijo y sin saber cómo me encontré alojado en un barco que surcaba un mar que desconocía para atracar en una ciudad portuaria de un país que quisiera olvidar. Puse pie a tierra en aquel lugar y al encontrar a un grupo de lugareños me dirigí a ellos con una sonrisa en la boca para preguntarles dónde me encontraba, qué podía hacer y... no me dieron tiempo a responder cuando me dijeron que mi entusiasmo jocoso y frescachón, que la ironía con la que les miraba, que mi afán divertido denotaba que no conocía en absoluto las condiciones del mundo o las condiciones de su diminuto país, que a todas luces ignoraba el signo de los tiempos y que, sin duda, no tenía en cuenta que perder el tiempo con el absurdo de una visión de la vida lúdica era atentar contra el beneficio de los seres humanos que de verdad estaban porfiando tanto en aquel lugar como en muchos otros por todos los bobos que todavía vamos haciendo gracias por la vida. Me sorprendió la circunspección, pero me ganó la decisión y el aplomo con el que me dijeron aquellas palabras. Había que actuar. Y actuamos. Me uní a aquel grupo y estuvimos haciendo cosas y programando soluciones para los muchos problemas que en el mundo existían durante muchos años. Sin duda, a nuestros ojos, el mundo parecía mejorar. El beneficio para el país en el que me encontraba era evidente. Sin alegría, sin perder el tiempo en ocios vanos, simplemente preocupándonos mucho por todo y mostrando unas enormes ganas de ser productivos, estábamos consiguiendo grandes avances. Prohibimos sonreírnos entre nosotros hasta que no alcanzáramos un beneficio determinado para el conjunto de una parte o de un segmento del sujeto que conocíamos como... Estoy empezando a olvidar. Todo era perfecto y serio. Y severo. Y efectivo. Hacíamos cosas que servían, sin detenernos a considerar y mucho menos perder el tiempo en otras cosas. Reduciendo el tiempo empleado en las sandeces varias, es claro que todo resulta. Una vez que conseguimos aquellos beneficios programados, se decidió seguir sin conceder ni una ventaja a quienes pretenden que giremos nuestra cabeza hacia las músicas, los cantos de sirena, los ríos de tinta, el flautista de Hamelín, un tren sale de la ciudad de Cracovia a una velocidad constante de 80km/h y cuando llega a Lodz se ha convertido en un enorme pastel de carne como el que hacía mi madre... y me empecé a reír yo solo con una cosa que había pensado y muy amablemente me dijeron que casi mejor que si no estaba centrado que podía marcharme, libremente. Me presentaron una cuenta de beneficios que se podían perder si dedicábamos tiempo a reírnos de las gracias interiores, junto a otro gráfico en el que se señalaba lo espantoso que era reírnos de nosotros mismos y no tuve por más que abandonarles. No era bueno para nadie. Y ahora estoy aquí y estoy triste porque por mi culpa el gran beneficio para aquel país diminuto estuvo a punto de truncarse y te veo con ese metro en la mano y ese lápiz en la otra y me dan ganas de decirte que se empieza midiendo un portón por hacer algo y se acaba empeñando los fines de semana en una obra sin fin y... no quisiera reírme, pero es que hay cosas que... y está mal... pero... bajadme del estrado que quiero refrescarme la cara.'
Sebastián Delaseta estaba agotado. Le llevamos a un cuarto de baño, se refrescó la nuca y luego le acompañamos al Salón de los Durmientes. Pobre hombre.

Diálogo

-   - Hombre, pero cuánto tiempo…
-   - Pues sí, ya hacía tiempo que no…
-   - Y a qué se debe el honor…
-   -  Pues no sé. Igual no es un honor. Igual es que no tengo otra cosa que decir.
-   - Pues tampoco es para ponerse así. Uno decide hacer las cosas o no, según le pete, ¿no?
-   - Uf, no sé qué decirte. No. No lo veo ya tan así. Uno no hace las cosas según le pete como dices, sino más bien según pueda.
-   - ¿Qué pasa? ¿Qué no haces lo que quieres o qué?
-   - Hombre, hacer hacer… hago muchas cosas, pero lo que quiero, realmente, no. O sí. Vaya, ya nos hemos metido en un berenjenal. El libre albedrío y esas cosas. No sé, no me quiero meter demasiado ahí, en ese tema, porque no lo tengo muy claro. No tengo tiempo siquiera para pensar en…
-    - Vaya, así que ahora vas de estresao. Eres de esos que están muy liados, que van de aquí allí… no, mejor aún, eres de esos que van diciendo que hacen muchas cosas para convencerse de que la vida no es tan asquerosa como parece.
-   - ¿Qué vida? ¿La mía?
-   -  Claro, que la vida… que su vida es…
-   - Si, más o menos va por ahí la cosa, la verdad. Uy, qué ocupado que estoy y cuántas cosas tengo que hacer… y me falta día y todo eso. Pero son parches. La vida, así, son parches.
-   - Bueno, hay gente que hace de esa vida ‘la vida’ ¿no? Hay gente que confunde los parches con la vida. Confundir un parche con un proyecto más amplio.
-   - Y tanto. Somos muchos los confundidos. Pues nada. Oye, eso, que ayer te vi en la tele, que no había visto nunca la serie ésta en la que sales. Antes salías en más series, pero si te digo la verdad no me suena el nombre de ninguna serie en la que pudieras salir. Lo tengo en la punta de la lengua, pero es que no me sale. Tampoco, y perdona, me sonaba cómo te llamabas. ¿Te llamabas?
-   - Teresa Hurtado de Ory.
-   - Caramba. Vaya con el nombre. Hurtado de Ory, casi nada. Nombre de noble.
-   - Bueno, no sé.
-   - Claro, no lo sabes porque yo no lo sé. Si yo no lo sé tú no lo sabes tampoco. Pero bueno, ahí está el qué de todo esto.
-    - Si. Y bueno, qué más te cuentas. Si has vuelto por aquí es que querrás contar algo.
-    - Hombre, pues contar, es que tengo como muchas cosas que contar, pero yo que sé. Las cosas van de aquella manera nada más. Pero no van mal. Están regular. No sé.
-   - No vas a decir nada interesante ¿verdad? Esta va a ser otra actualización de aquellas en las que van pasando las líneas y finalmente buenas tardes y hasta siempre.
-   - Ay, pues no sé. No. Yo que sé. Oye una cosa, pregunta un poco estúpida. ¿Has tenido que engordar para el personaje? Porque tú antes eras maja y eso, pero cara de bollo… supongo que es para que el personaje.
-   - Gilipollas.
-   - Ves. Oye, que estás muy guapa. Digo más, estás muy muy guapa.
-   - Gilipollas.
-   - Bueno. Eso.
-    - ¿Oye? ¿Fuiste a Madrid? No fuiste… ay, mira, la chica aquella que te gustaba tanto en el anuncio del Tricentenari.
-   - Si, la actriz aquella, cómo se llamaba… no me acuerdo. ¿Gemma Bel?¿ Silvia Bel? No me acuerdo. El anuncio del Tricentenari. Para ser un anuncio de la Generalitat parece un anuncio de la ANC. O del Barça.
   - Muy imparcial todo. Como si estuviésemos en 1715, al día siguiente del final de la guerra. No oblidem, som i serem.
-   - Pues bueno, eso es lo que piensas tú, pero no puedes ir contra los tiempos. Y si una mayoría de la gente está por esto, pues, a ver...
-   - No, claro. No puedo ir contra nada. Estoy mayor.,
-   - Ahora vas a dar pena.
-   - Na.

-   - En fin. Y la revolución ¿cómo la llevas? 
- Pues la llevo... osti, mira, un salto de línea.
- Estás perdiendo facultades, antes al menos controlabas las tabulaciones. 
- Es lo que te digo, que no estoy en el mundo. Una cosa ¿eres sevillana no?
- Si. ¿Por qué?
- No, por nada. Tiene que hacer bueno ya por ahí.
- Bueno, pues como en todas partes. 
- Será eso.




lunes, 24 de marzo de 2014

¡Cumpleaños Feliz!

De las memorias del Barón Yanáyev.
'Tengo muy claro que en muchas ocasiones, por no decir cientos de ocasiones, por no decir siempre y siempre, he sido víctima de una cierta propensión a confundir términos, lugares, situaciones, temas, objetos, personas, animales, plantas, ciencias, alimentos, licores, vehículos, términos y todo aquello que pudiera ser susceptible de ser equivocable, si es que equivocable se puede decir en algún sitio. Soy propenso a fallar y no encuentro el motivo, porque ni me encuentro mal, ni tengo afición a los espirituosos más allá de la convención social, pero en fin.
Volvió a pasar. A fuer de parecer reiterativo y que ustedes, queridos lectores, se cansen de leer siempre lo mismo, les diré que en esta ocasión no hubo error. En esta ocasión, aunque volvió a suceder, no me equivoqué. Volvió a pasar.
Nuevamente, la Dame Masquée celebraba su aniversario. Quizás ya cansada de mis errores, en esta ocasión no se tomó ninguna molestia en invitarme a la fiesta que daba para celebrar su cumpleaños. Lógicamente iba a estar todo el mundo, y sin duda ya cansada de tanta inconveniencia, no envió ninguna invitación.
Pues no. En esta ocasión no me iba a pasar. Ahí estaba yo, con mi calendario marcado y bien señalado. Ahí estaba yo. Pendiente desde que el mes de marzo entraba de que no se me pasara. Sabía perfectamente la fecha, conocía la ubicación. Todo perfecto. Me puse mis mejores galas y me encargué de comprar el mejor regalo que se me ocurrió que, como uno tiene todavía modales, me negaré a pregonarlo en estas líneas.
Le dije a mi cochero la dirección, pero me había encargado antes de ello de que otro de mis sirvientes le indicara al mismo cochero la dirección sin que tuviera yo que mediar para nada en el tema, así, sin estar yo presente en la toma de decisiones, pensé que todo iba a ir mucho mejor. En otro carruje iba el regalo, ojo, que no quiero yo decir que fuera grande o pequeño, pero que iba en otro carruaje, y no digo más.
Y ahí estaba yo, en la puerta del Château donde Madame acostumbraba a dar sus fiestas de cumpleaños. Vi poca luz. Ay. Que ya me estaba yo temiendo lo peor. Confirmé con el cochero otra vez.
- Monsieur, nos encontramos ante el Château de Madame Diana, no cabe duda.
Bueno, pues nada. Vamos para adentro. Entré y seguía sin parecer que allí hubiera ninguna fiesta. En la puerta interior, dos sirvientes de Madame custodiaban la entrada.
- Buenas noches, caballeros, soy el Barón Yanáyev y, sin duda, me encuentro ante el palacio de Madame Diana... ¿cierto?
- Claro que sí, caballero. Barón... ¿cuál es el motivo de su visita para anunciarle ante Madame?
- ¿Cómo? Sin duda debe ser alguna broma de Madame, es su aniversario y venía a participar en la fiesta...
- ¿Qué fiesta? Monsieur, sin duda debe haber un error. Hoy es el aniversario de Madame, pero...
No puede ser.
Y nuevamente apareció Madame en dirección a la puerta preguntando qué estaba pasando.
Me presenté y felicité a Madame por su aniversario, sin preguntar por mi parte por qué no había fiesta. Sin más, hice entrega de mi regalo, que necesitó ser introducido en el palacio por los dos servidores de Madame, así como por mi cochero y por mí mismo de lo grande y hermoso que era.
No me había equivocado de día, no me había equivocado de lugar. Pero no había fiesta...
¿O sí?
Porque al día siguiente, durante una recepción al embajador austrohúngaro noté risas, miradas, algo. No sé. Yo quiero pensar que algo pasó y Madame no hizo fiesta, pero... tengo la mosca detrás de la oreja. Nunca le pregunté a Madame qué pasó aquel año, pero yo voy a quedarme con que no hubo fiesta y ya está.'

¡Feliz Cumpleaños a Madame Diana!
Bisous!!!!

viernes, 21 de marzo de 2014

Miscelánea

Como ya sabrán, murió durante la semana Scott Asheton, que fuera batería de The Stooges y también de un grupo mucho menos conocido, pero que se deja escuchar muy bien como eran los Sonic Rendezvous Band (este era el grupo del marido de Patti Smith, Fred Sonic Smith). Bueno, como la de No Fun va a ser demasiado obvia, pondremos otra canción que no es menos obvia que esta y que es la de Search and Destroy. Vale, que ya hicieron una versión los Red hot Chilli Peppers y que es muy conocida, pero oye, es un cancionón que merece la pena recuperar. A los Stooges los he visto dos veces, una con el joven Soldat en el Primavera Sound y otra con mi joven hermano en el Cruïlla. Ambos conciertos fueron dos conciertazos y en ambos estaba el Scott Asheton. Ruidazo y el Iggy como si no hubiera un mañana.
http://www.youtube.com/watch?v=EDNzQ3CXspU&feature=kp

No tengo mucha idea de cómo vienen las canciones. Hay una canción de Mercromina que me viene muy de vez en cuando, pero no por la canción en sí, porque creo que la escuché en su momento hace dos millones e años y nunca más. Lapislázuli. Es por el título. Lapislázuli. Mercromina era un grupo que surgió de los Surfin Bichos. El cantante tiró por un lado con un grupo que se llamaba... Chucho, eso, y otros formaron estos Mercromina. Que tenían canciones buenas, la verdad, y en directo se portaban. Si no me equivoco vinieron a Santa Coloma el año en que vinieron también los Enemigos. Una vez también les vi en un BAM, creo. Con violines y eso, venían. No sé. Lapislázuli. Recordaba la canción aún más... no sé, más etérea.
http://www.youtube.com/watch?v=SE9FJsXuCfU

Sacrilegio a vuestras almas. Extremoduro viene a mi Santa Coloma madre mía de mi alma. Qué dios me perdone por lo que voy a decir... pero me da igual. Hace mucho tiempo que Extremoduro y yo partimos peras, si es que alguna vez tuvimos algo en común. No me gustaban demasiado. Reconozco, pecador, que el Pedrá me gusta... hasta que habla el señor ese que canta. Es curioso, pero es que con Extremoduro me pasa como a Flanders con las pelis de Woody Allen, me gustan hasta que sale el tipejín de las gafas. Pues eso pienso yo de Extremoduro. El Pedrá es un disco muy majete, musicalmente, insisto, pero el lirismo del Robe me carga sobremanera. Dicen que los últimos discos ya no son como antes, que ha cambiado, pero aún así, como que no. ¿Habrá polémica porque actúan en Can Zam? Pues claro que sí. No perdamos la oportunidad de hacer el cerro arena con cualquier asunto que se nos presente. Can Zam per el poble. La música en el Auditori o en la calle Victor Hugo. Me voy a meter la lengua en el desto. Ah, y el concierto no es gratis, que esa es otra.
http://www.youtube.com/watch?v=WGkASmU2PIY
http://www.youtube.com/watch?v=f3mIH7hUOPg

Yo tengo un cd en el que aparecen tres canciones. Sólo son tres canciones. En realidad no son tres canciones, son pruebas, ruedas, una especie de lo que se llama 'work in progress' de los Beach Boys haciendo canciones del Smile. Hay una pieza que dura unos veinte minutos o así con la rueda de piano que es la base de Wonderful. Wonderful es una de las canciones que luego se aprovechó en el Smiley Smile, que es un disco que no está tan mal como puede parecer. Aquí escucharemos la versión del disco 'recuperado' y 'apañado' que salió hace un par de años, como Smile, como la edición definitiva. Si yo pudiera encontrar la rueda esa de los veinte minutos y colgarla aquí... qué momentazo.
http://www.youtube.com/watch?v=RSTJJKffsPI

En el mismo cd en el que está este disco de los Beach Boys, se encuentra el disco de Pentangle 'Basket of light', que, como comprenderán, pues eso. Un disco que a medida que lo escuchas, le vas descubriendo cosas nuevas. Y buenas. Porque tiene ese rollito de folk con voz femenina que parece venido directamente del siglo XVII... pero también tiene sus puntos 'modernos' y rockeros, dentro de lo que se puede permitir Pentangle el rock... Sally go round the roses. Es una muy bonita canción que no desmerece a las otras, sobre todo la de Once i had a Sweetheart, que es la más bonita de todas las canciones que hay en la vida de siempre. Pero esta, es, sobre todo, movida. Y la más pegadiza. Si la escuchan, la irán tarareando sin parar.
http://www.youtube.com/watch?v=swXX7h8LKFk

Las televisiones están que arden. Suárez se está muriendo. El espíritu de la Transición. Ya no quedan políticos como los de antes. El mejor presidente de la democracia. Fiesta de los tópicos. Y era muy guapo. Eso nos ha dicho una señora. Era kennediano. Y muchas cosas más. Mañana llegan las Marchas de la Dignidad a Madrid, con una manifestación para dar cuenta de que la cosa está muy mal y algo hay que hacer. Por lo pronto, marchar. Los que van a Madrid son gente que lo está pasando mal, en muchos casos muy mal. Pero es necesario que haya mucha policía para que la gente sepa que... policía, mucha policía para todo. Todo va así. Las televisiones están que arden. Una de Nacho Vegas, para que no falte de nada. El espíritu de la transición. Dice Sergio Ramos que en la tele hay que salir guapete.
http://www.youtube.com/watch?v=Ez4TmuMvDCI

Pues nada. Una semana más que se larga pitando. Oigan, que tengan buen fin de semana todos y que a ver si nos vemos por ahí o algo.

Ricardo Piglia - La Invasión

Está siendo el año de las experiencias nuevas. De perdidos al río. Ricardo Piglia es un escritor argentino que yo pensaba más actual y resulta que no, que tiene ya unos años. Recientemente ha sido objeto de una polémica. Una polémica de esas de escritores. De que si viene a la Feria, que si no viene porque se cree muy listo, que si tal que si cual. Bueno. Como digo, yo de Piglia, creo recordar que no he leído nunca nada jamás. No recuerdo cuál era la excusa en este caso. No sé si leí algo de Bolaño a favor o era en contra. No me acuerdo, de verdad. Pero visto lo visto y queriendo dejar a un lado la fiebre austriaca que me entró a finales del año pasado, bueno era cambiar.
Así que cogí este libro, que en la contraportada catalogan como 'el primero' de sus libros de relatos (o eso entendí) y me lo llevé a casa. Y sin lugar a dudas, puedo decir que no va a ser el último de los libros de Piglia que me lea.
Porque este 'La Invasión', es un libro de relatos en el que hay historias de las que me gustan. De las que tienen una importancia que va a ser muy trascendental y se quedan en nada. De las que simplemente apuntan en una dirección sin tener que explicar demasiado el qué ni el cómo, que ya somos mayorcitos y todos entendemos de que va la cosa. No sé, historias que van desde lo muy dramático, a asuntos aún más dramáticos vestidos de algo cómico, a momentos de la vida de la gente que intenta que la vida no se le eche encima demasiado.
Mención especial para el cuento Las actas del juicio, que habla de la confesión del asesino del General Urquiza. Un cuento, para qué me voy a andar por las ramas, que me ha recordado mucho a esos cuentos de Borges de temática gauchesca... no. No lo estoy explicando bien. Borges tiene cuentos sobre batallas, sobre anécdotas que ocurren entre las tropas de tal o cual general en las múltiples contiendas cíviles que se viven en Argentina, Uruguay en el siglo XIX, y que personalmente me fascinan. Pues este cuento tiene todo eso que tenían esos relatos borgianos. Un soldado confiesa porqué mató al General Urquiza. Por que se había aflojado, y eso no tiene perdón.
Es el cuento que más me ha gustado, pero no significa que los otros sean peores. El de los dos vejetes que viven juntos en un cuarto y oyen a una mujer cardar... el del 'cabecita negra' que llega a Buenos Aires y comparte habitación con un zumbado que quiere ser boxeador... el del que tiene una novia y se enamora de una que está casada y ella está así como un poco zumbado... el del que va a recuperar a su esposa y estalla la revolución contra Perón...
En fin. Un libro que es muy entretenido y que habrá que darle continuidad a Piglia de alguna manera. Más libros.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Gran Biblioteca Universal del Pensamiento III

Les comunico que estoy a punto de finalizar mi último trabajo narrativo, que llevará por título 'Instrucciones para vivir desde que te levantas hasta que te acuestas'. Mi aspiración es la de presentarlo durante los fastos de la conmemoración de la Fiesta de la Emocionante Cuestión que tendrá lugar a lo largo del mes de Septiembre, pero si no llegase a tiempo para esa fecha, seguro que para la Navidad podrán contar en sus estanterías con un nuevo volumen de mi humilde trabajo. A todos los que me siguen, muchas gracias.

David Albaladáñez celebra sus 30 años en la Editorial Papajote con la publicación de un nuevo poemario al que ha titulado muy significativamente 'O sea'. En esta nueva compilación de versos, Albaladáñez insiste en sus temas preferidos, como son el cuestionamiento de lo existente, su explicación y la falta de concreción para casi todos los asuntos que se emprenden a nivel general.

Pelotazo tremendo de Yuri Paspartú en la Feria del Libro de Nueva York. Durante una conferencia sobre su obra, el escritor ha declarado de forma rotunda que 'la novela, tal y como la conocemos, lleva muchos años muerta'. Múltiples reacciones se han sucedido a estas declaraciones, entre ellas las de Fancisco Ernandez, agregado cultural de la Embajada española, que ha manifestado que todo puede deberse a un error.

'La novela, tal y como la conocemos, lleva muchos años muerta'. Estas y no otras han sido las palabras de Jurinka Ferreira, autora brasileña de la aclamada novela experimental 'Diseño de Instalaciones para CRP y Sistemas TIC', al hilo de las ya comentadas declaraciones de Yuri Paspartú en la Feria del Libro de Nueva York. Los periodistas, entre ellos un servidor de ustedes, han inquirido a Ferreira sobre el porqué de estas afirmaciones y la escritora se ha limitado a señalar que 'el que tenga ojos, que vea'.

Neftalí Reyes Burruchaga ha desmentido nuevamente que sea, de ninguna manera, el autor del poemario titulado 'Canto Nerudial'. Burruchaga, conocido ensayista dedicado a la divulgación de las políticas agrarias en la Argentina del XIX, ha manifestado de manera vehemente que se 'caga todos y cada uno de los días del año en la idea que tuvieron sus padres de llamarle Neftalí'. Siguen pues, las especulaciones sobre la autoría de este anónimo volumen que ha sorprendido a todos los estudiosos de la obra de Neruda, como Geoff Brissé, que ha declarado al respecto de la misma que 'hay que tener un morro mayúscula para titular como se titula esta obra que en nada tiene que ver con la obra de Neruda, pero que nos tiene a todos venga y venga a leer y releer a ver si... maldito sea por siempre'. Más valiente aún ha sido Thomas Calveston, profesor de la Universidad de Dildoshire, al pedir al autor 'que salga y de la cara, que bastante daño está haciendo', antes de romper en sollozos en los estudios de la Radio de la Universidad. Algunos investigadores de esta obra asombrosamente anónima señalan insistentemente, sobre todo desde la Universidad de Jerusalén, a la figura de Jorge Luis Carbonell como autor de la obra. 'Después de lo que hizo con 'En busca del tiempo pedido', no sé qué estamos esperando para acusarle ya, sin más dilación', ha clamado Haim Chobanovski, no sin razón.

De la colección de aforismos recopilada por la mediática Kristyna Van der Gerst, que la ha tenido paseándose por los platós de las televisiones de medio mundo, nos ha llamado la atención la que dice 'El tintineo de tus pasos es la canción de la alegría de tu existencia'. Reunido el consejo de redacción de esta revista, queremos declarar que no hemos entendido nada.

Hans Kargaard presenta su nuevo trabajo 'La batalla de Teotoburgo', en el que señala la importancia histórica de esta histórica derrota del ejército romano a manos de los germanos como fundamental para una primera formación de un sentimiento nacional y todo eso. Lo que nos ha llamado la atención, y sin duda debe haber sido fruto de un error de edición, es la inclusión en el capítulo 6 de unas páginas en las cuales se detalla una discusión entre el autor y su señora esposa que ni viene a cuento ni tiene relación con nada. Pero, curiosamente, es lo mejor del libro.

'Te tengo que decir una cosa, Bruno'. Este es el inflamado opúsculo con el que Staffan Ciaigg contesta al que fuera su amigo Pip Grünn de las acusaciones de flojo, acomodado, burgués y tío mierda que le lanza éste último en su obra 'Pinceladas sobre los que no van ni vienen'. Lo que no entendemos es porqué le llama Bruno.

martes, 18 de marzo de 2014

Catalunya es muy bonita

Ahora voy a hablar yo de Catalunya. Y voy a hablar de Catalunya porque yo vivo en Catalunya. Y me gusta. En líneas generales, diré que Catalunya es muy bonita. Pero yo no conozco toda Catalunya. Hay muchas partes de Catalunya a las que no he podido ir nunca. No sé, por ejemplo, Manresa. O Igualada. Nunca he estado ahí. He estado por ejemplo en Terrassa o Sabadell, pero muy poco y tampoco puedo sacar una conclusión muy allá de lo que hay. Si que he estado algo más en Balaguer, al menos un par de trasnoches, y la zona así como de los alrededores. Como he estado por esa zona, siempre digo que conozco un poco lo que es la Catalunya interior. Catalunya es muy diversa. No todo en Catalunya es igual. Es decir, por ejemplo, si hablamos de Olot, no es lo mismo que hablar de Santa Coloma. Y, aunque ya digo que Catalunya es bonita, también te digo que hay partes de Catalunya que son feas. Es bonita, pero también es fea. Según. Montserrat, la montaña de Montserrat digo, porque al Monasterio de Montserrat yo no he ido, es muy bonita. Es muy rara. Tiene así como unas formas y es muy bonita. O la Sagrada Familia, que es también muy bonita. Vienen muchos turistas a ver la Sagrada Familia y será por algo. Pero por otra parte, la cementera de Molins de Rei no es bonita. Ojo, que no digo que lo que es la construcción así como en plan bestia, pues no tenga su encanto para alguien, pero que vamos, no es algo así muy bonito. O Bellvitge, por ejemplo. No es bonito. O San Roque en Badalona. Badalona entera, menos lo de la calle del Mar. Yo creo que he ido a la Calle del Mar una vez o dos. El polígono de Sant Mori, pues no es bonito, no es algo que vaya nadie a verlo. Está muy cerca del mar. Las playas aquí, uy, las hay de muchas maneras. Por ejemplo, las de por ahí arriba de la parte de la Costa Brava son muy bonitas. Hay pueblos muy bonitos, aunque están muy llenos de guiris, pero si vienen es porque es bonito todo. Esas playas escondidas que ahora se han puesto de moda, de esas que hay que ir caminando y eso. Todo muy bonito. Con piedras. Eso es un poco menos así, pero vamos… bien. Barcelona, por ejemplo, también tiene partes bonitas y otras que no tienen nada. Y luego ya, pues playas como las de Montgat, o la de Sant Adrià o la de Castelldfels. Así playas normales con arena y tal. Bueno, pues no son tan bonitas, pero a la gente que le gusta la playa, yo creo que le gusta la playa igual. No he ido a Salou, por ejemplo. Creo que las playas son más o menos como las de Castelldefels o ese estilo. En ese estilo. Y bueno, es más o menos lo que tengo que decir de Catalunya. Que lo que yo he visto, pues casi todo es bonito. En su medida. No sé si en todas partes, pero supongo que en todas partes pensarán lo mismo de sus tierras. Esto igual no está muy bien dicho, pero es lo que se me ocurre. Catalunya está muy bien. Y la gente es muy, perdón, somos muy serios y trabajadores. Y nos gusta mucho Catalunya, a los catalanes. Que habrá gente de todo, como todo, pero a la gente de aquí le gusta mucho Catalunya. Y los calçots y la butifarra y las mongetes y todo eso. Hay platos muy buenos aquí. Se come bien y a la gente le gusta comer en la calle, y hacer fiestas y bailar y todo eso. Yo no me sé todas las fiestas, pero sé que hay un montón. Aquí donde vivo hay fiestas pero son más tipo Festa Major y esas cosas. Pero en otras partes hay fiestas también y no tienen que ver con la Festa Major. Donde yo vivo es en Septiembre. La fiesta mayor, digo. Ah, y bueno, el catalán. Está muy bien tener dos idiomas. Yo hablo poco el catalán, porque hablo mejor en castellano. Bueno, hablo mal en los dos idiomas, pero en castellano voy un poco más suelto. En catalán lo que pasa es que, como no lo hablo todo el rato, me cuesta empezar. Pero escucho la radio y la tele sin problemas. Está todo en catalán aquí. Bueno, está bien. Igual a la gente que viene de fuera le molesta un poco, pero supongo que luego se acostumbran. Hay gente que se enfada mucho con esto del catalán, pero tampoco me parece que sea para tanto. Pues eso, que como me ha tocado hablar a mí pues he dicho, voy a hablar de Catalunya. Y eso. Que muy bonito todo. Pero no todo, claro. Como puede ser Madrid o Murcia, por ejemplo. 

lunes, 17 de marzo de 2014

La mirada ovoide

Interesante y muy al hilo de lo presentado artículo que hemos encontrado en la revista 'Ciencias y cosas de interés', editada en la ciudad de Santiago de Chile, consistente en una carta que remite Doña Fidedigna Weissfuller de Talcahuano y que se refiere al concepto de Mirada Ovoide, reflejando un punto de vista ciertamente novedoso.
'Muy buenos días o tardes, incluso noches, porque no sé realmente en qué momento leerán ustedes la carta que les remito. Sea como fuere, les saludo muy cordialmente desde la ciudad chilena de Talcahuano, en la que resido y donde regento una óptica desde hace más de treinta años, establecimiento heredado por parte de padre, que también fue óptico como yo.
Vengo a referirles un suceso que ocurrió hace un mes aproximadamente. Me encontraba yo, pues ya saben, con los asuntos propios de un comercio óptico, probando gafas a niños que borroseaban las letras, actualizando la graduación de los que ya manejaban anteojos y vendiendo nuevos modelos más acordes a la moda a alguna señora coqueta, y, claro, también a algún coqueto. Todos somos coquetos, para qué vamos a engañarnos ya. Hoy en día las cosas son más naturales de lo que queremos imaginar que son. Todo es más sencillo. Y sin embargo, lo que ocurrió y sigue ocurriendo desde aquel día en mi comercio, que por cierto no les he dicho su denominación comercial y esta es 'Óptica Fidedigna', porque mi madre también se llamaba Fidedigna y mi padre tuvo ese detalle para con ella, es harto complicado de entender incluso para alguien dedicado a la óptica desde chica como yo.
Un muchacho entró en mi establecimiento y les diré el día en que ocurrió exactamente, el 24 de enero, que fue viernes. Me pidió si por favor podría revisarle la vista, porque llevaba tiempo en que notaba que algo raro le pasaba porque no veía bien. Le pregunté, como siempre, si veía borroso, si no veía de cerca, si acaso se cansaba leyendo... y me dijo que no, que algo le ocurría pero no veía bien. Insistí y le pregunté si acaso era que le molestaba la luz, si tenía irritación... el muchacho, que se llamaba Doriano, me dijo que no, que era algo extraño. Que si me decía lo que le ocurría me iba a reír de él. Era y es, porque vive aún, claro, un chico de unos 20 años y parecía bastante poco dado a las relaciones sociales. Parecía asustado. Le dije que no se preocupara, claro, que para ayudar estábamos y me contestó: es que mezclo imágenes.
Pensé en alguna derivación del estrabismo y le dije que pasara a la sala para hacer las pruebas pertinentes. Doriano me acompañó y me dijo que, aunque se haría las pruebas, no se trataba de nada así. Su problema era que mezclaba imágenes. Que veía lo que veía, y además veía cosas que ya había visto. A la vez. Su mirada parecía contener imágenes del pasado. Su mirada, me dijo, parecía haberse desajustado. Veía lo de hoy y veía lo de hacía dos semanas, o tres años, o quince. En el mismo ambiente, en el mismo lugar, pero con años de diferencia. Imágenes superpuestas. A la vez. Que no sabía que le estaba ocurriendo.
Suscrita como estoy a su revista, conozco las publicaciones dedicadas a La mirada ovoide, la teoría del discutido Profesor Almayr, y relacioné enseguida este caso con dichas teorías que siempre he considerado fantasiosas y poco sujetas a una consideración seria.
Pregunté a Doriano 'y no será que recuerdas cosas y en tu mente se forman imágenes de lo que ocurrió...'. 'El caso es que no, porque yo recuerdo en mi mente otras cosas y pienso en mis cosas, pero lo que veo no corresponde', contestó Doriano. Sin duda, me encontré en un trance un tanto peculiar. Debía resolver un caso de Mirada Ovoide desde una consulta óptica de Talcahuano... y la verdad, no se me ocurrió otra cosa que probar algo descabellado y por supuesto inicial antes de seguir con algo más científico. Se me ocurrió algo como coger una montura de unas gafas de muestra y pedirle a Doriano que se las pusiera. Unas gafas sin montura, si más. Me acusarán de loca, pero cualquiera que revise la teoría de la Mirada Ovoide o cualquiera de los textos del profesor Almayr, considerará que todo es posible.
Y, oigan o lean mejor, Doriano salió a la calle, dio una vuelta a la cuadra y regresó a la óptica diciendo que sin duda algo ocurría, porque su problema se había solucionado. Ya veía bien. Sólo con la montura, sin más cristales ni... no salía de mi asombro.
Sólo una cosa más, he decidido investigar por mi cuenta con Doriano. Quedamos en cafeterías, salas de baile, restaurantes, incluso en el cine y hacemos pruebas con y sin la montura. Los resultados son fascinantes. Estoy pensando en hacer una prueba en mi propio domicilio. Si mezcla también imágenes, me voy a empezar a preocupar. Porque Doriano no ha estado nunca en mi casa. Espero reportarles informes muy pronto. Muy agradecida por su atención.'

viernes, 14 de marzo de 2014

Miscelánea - Electric guitar

Miscelánea de homenaje a la guitarra que me ha acompañado durante los últimos años. No era mi guitarra, era la guitarra de otro, del Amador, y hoy viene a por ella. Lo que tenía que pasar, finalmente va a pasar. No me ha dado tiempo de ponerle nombre a la guitarra. Era tan bonita, es tan bonita. Suena como un avión. Todo ello tocando nada más que la primera cuerda. Sólo dios sabe lo que debe ser tocarlo todo a la vez. La guitarra se va, pero la música se queda y todos esos tópicos. Ahora habrá que plantearse qué hacer y cómo hacerlo. Pero no nos pongamos nerviosos. ¿Qué marca era la guitarra? Una Epiphone. No me pregunten más características. Era una electric guitar. Es el sentido de la vida. Canciones sobre guitarras eléctricas debe haber muchas. Electric guitar es la canción de los Talking Heads. Nunca escuches una guitarra eléctrica.
http://www.youtube.com/watch?v=YnZR9EwyfvA

Con la Epiphone de marras y con la primera cuerda de dicha guitarra, se pueden hacer virguerías si uno quiere. Se puede tocar de todo. Se puede tocar por ejemplo, para calentar, para hacer tiempo, el Interstellar overdrive de los Pink Floyd de la época de Syd Barrett. Una vez que uno se da cuenta de que puede tocar esto con la primera cuerdecita, la de arriba, ya todo viene cuesta abajo. La guitarra eléctrica. The Axe, que algunos le dicen. Qué cancionón Interstellar Overdrive. Qué cosa tan de irse y de volver. De despegar, atravesar lo que viene siendo la atmósfera y bip bip bip... ir haciendo el chorra por el espacio. Con tu guitarra eléctrica. bip bip bip. Y cuando toca, volver a la tierra, éxtasis. Sin decir ni pío.
http://www.youtube.com/watch?v=4o2sA0vpA-4

Para continuar con los grandes clásicos a los que la mítica Epiphone de Amador ha dado cuerpo, seguiremos con el mítico Losing Touch with My mind, de los Spacemen 3. Una canción que ensayábamos mucho y que, supongo que por mi culpa, no hemos llegado nunca a completar. Quizás ahora nos atrevamos, ahora que ya no está la electric guitar. Pobreta. O no, pobreta, por que igual ahora su dueño le da un uso realmente 'legal', es decir, le saca todo el partido que yo no he sabido sacarle. En fin. Esta canción de los Spacemen 3 se te mete en el cerebelo y ya no la sueltas durante meses. Porque es lo que tienen los Spacemen 3, ya lo dicen los discos, sonido de la confusión, canciones para escuchar tomando... pero no, nosotros no.
http://www.youtube.com/watch?v=TK-9KMntkpo

Vamos a romper un poco el ritmo, porque si no, se nos va a olvidar y entonces me sabrá peor. El viernes pasado, víspera del día de la Mujer Trabajadora, en la Radio Clásica emitieron el no menos clásico programa sobre mujeres compositoras. De entre las múltiples piezas alucinantes que sonaron, me quedé absolutamente loco con esta pieza de Barbara Strozzi que se llama Che si puo fare. En la versión que sonó en la radio el otro día, me pareció todo más enigmático, más oscuro, que en esta de youtube, pero igualmente es preciosa. Barbara Strozzi fue una compositora (aunque en el programa hablaron de ella como cortesana) del siglo XVII y que, por lo que dice la Wikipedia, supera en producción a los compositores de su época. Casi nada. Escuchen y juzguen.
http://www.youtube.com/watch?v=aDBPfhG-gVk

Y de una mujer compositora a otra, Kim Deal. Vaya cambio, claro. Del disco Last Splash, que fue el disco en el que metieron la canción aquella de Cannonball que tanta fama les dio, vamos a escuchar una canción que se parece mucho a las del primer disco, el Pod. Un discazo aquel y un disco a redescubrir el Last Splash. Esta se llama Do you Love Me now? Una canción con su rollito habitual, que es canciones así como lentas, pesadotas, en las que contrasta la vocecita de las hermanas Deal. No sé, ese tipo de canciones me gustan mucho. Y a todo el mundo, claro.
http://www.youtube.com/watch?v=UVqbZkjG9Ow

Y nos vamos con un último homenaje a la Epiphone. Oh, electric guitar. No me siento satisfecho. Ahora a ver qué tocamos y con qué. Tanto tiempo disfrutando de este amor, querida electric guitar. Querida Epiphone que sonabas como un avión cuando tocaba uno chapuceramente las notas de Satisfaction. No me siento satisfecho. Cuando voy en mi coche y escucho al tipo de la radio que me dice nosequé. No me siento satisfecho! En fin. Aquí vemos a los ínclitos Rolling Stones interpretando su clásico Satisfaction en 1965 en riguroso directo. Casi nada. Eso es lo que estoy diciendo.
http://www.youtube.com/watch?v=NEjkftp7J7I

Pues nada, otra semana que se va volando. Cómo pasan los días, maldita sea. Que tengan un buen fin de semana todos y cada uno de ustedes. Todos, digo.

jueves, 13 de marzo de 2014

Lenin juega

Le he hecho todos los trucos posibles... que si hace tiempo que no juego, que vaya salida más mala... y el pipas este de Gorki mirando todo el rato y haciéndome la pelota. Que qué bien juego, que vaya concentración, que si soy muy bueno... Ya, ya, lo que quieras, pero a ver qué hago yo con la partida. Si la gano, me van a decir que la he ganado porque el otro se ha dejado ganar, porque tiene miedo de que me enfade o algo. Seguro. Y si la pierdo, me van a decir que vaya un líder de la Revolución más penoso que pierde con el primer fulano que le pide partida. No sé cómo se ha complicado la cosa que hemos terminado jugando al ajedrez aquí al sol y me está entrando una ñoña que para qué. Se me abre la boca cada dos segundos. Pero no puedo perder la concentración, que este está por la labor de ganarme. Y a mí no me da la gana. No me gusta perder. A veces me enciendo un poco cuando veo que la cosa se tuerce y empiezo a cagarme en la puta que los parió a todos en medio de la partida, pero son las menos. Normalmente pongo cara así de demoniete y los rivales se me quedan intimidados. un poco como todo. Si no tuviera esta fisonomía ¿habría llegado a dónde estoy? Fíjate, Gorki, nada menos que Gorki, mirándome como si estuviera delante de nosequién, que sí, que ahora estoy yo aquí liderando la Revolución, pero mañana puede estar otro y seguro que le mirarán igual. Y eso no está bien. O sí, no lo sé. Tengo dudas. Que te miren con tanto arrobo cuando lo que estamos pregonando es la igualdad y que no haya distingos ni diferencias... y resulta que muchos me miran como si fuera un santo. Este se está irguiendo y eso es que ha visto algo raro. ¿Se atreverá a hacerlo? Seguro que se atreve. Este Bogdanov es un tío que no se va a asustar ahora por jugar conmigo. Seguro que se atreve. Si es capaz de pincharse la sangre esa que se pincha para los experimentos que hace. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es ganarle una partida de ajedrez aquí al querido líder. No se atreverá. Oye, y digo yo una cosa, no estaríamos mejor en la sombra, que de verdad que pega el sol aquí pero fuerte. Gorki, ¿qué te parece?

miércoles, 12 de marzo de 2014

Javier Tomeo - El cantante de boleros

La foto es la que es, pido perdón. No he encontrado otra mejor. Javier Tomeo. Jamás nunca me leí nada de Javier Tomeo. No sé decir bien porqué, pero no me llamó la atención. Javier Tomeo me suena de hace años en la Cadena Ser, que quizás salía en algún programa así como de fin de semana, que hablaba desde París o algún otro lugar de Francia. Y que escribía teatro y que era muy reconocido por allí. Algo así. Igual me lo estoy inventando, pero el caso es que nunca me picó la curiosidad acerca de su obra. Murió hace relativamente poco.
Sin embargo, como ya sabrán, soy una persona muy, pero que muy influenciable. De tal manera que la señorita Matilda Parker me recomendó leer algo de Javier Tomeo, ya que ella, durante una reciente convalecencia lo había hecho. Es una persona de criterio, mala como el mismo demonio, pero hay que reconocerle el criterio literario, eso es así, así que le hice caso. En la biblioteca no se encontraba el libro que ella me recomendó especialmente 'El castillo de la carta cifrada', pero había otros y entre ellos escogí este de 'El cantante de boleros'.
No sé por qué escogí este libro y no otro, cuando ya el título me tiraba para atrás. Cantante de boleros, tema latino, mal rollo. No por nada lo del tema latino, pero no sé. No se lo tomen a mal. Es que pensaba que estaría ambientado en... bueno, que no. Pero que sí.
El caso es que el libro me gustó bastante. Aunque el desenlace del libro deje un poco de... no sé, como de... vacío. Pero supongo que es lo que tiene. Ya saben, ese tipo de gente que escribe una historia, que te mete en ella, que parece que te tiene que contar algo al final y... luego no hay nada. O lo que hay es... otra cosa que no tiene que ver directamente con lo que está contando.
Un chaval vive en la casa donde vivía con su madre. Está solo. Vive de una pensión y de lo que gana como chico de los recados en un Súper. Le gusta cantar boleros en el balcón. No lo dice durante todo el libro, pero parece que le falta un hervor. Que no está del todo. Que los del barrio, en cierta manera, le toman un poco el pelo a cada paso. Está solo. Rutina de barrio, bajar al bar a tomar algo, mezclarse de vez en cuando con algún chungo que parece que tiene algo que decirte muy importante y que te torea vílmente, que juega contigo... el chaval tiene un 'juntamiento' con una clienta y resulta que el marido se entera, pero es que el marido se entera por fuerza porque la esposa es bastante poco discreta. Parece que va a haber tomate, pero no, incluso el marido cornudo abandona su hogar y se va a vivir a casa del chaval. No sé. Todo es un poco raro. Una mezcla de cotidianidad y extrañeza. Todo parece muy normal, muy de la calle, pero no es normal. Pasan cosas, la gente hace cosas, que por muy normales que parezcan no lo son. Finalmente, la historia tiene un final extraño, de poco sentido, como de sociedad secreta, de tomadura de pelo.
Y no quería, nunca quiero, pero he leído lo que dijeron del libro en los medios y hablan de que 'nos dejan que cantemos boleros y que nos sintamos importantes... pero no lo somos'. No sé. No se me había ocurrido, pero uno ha perdido muchas facultades. Antes no me pasaba.

lunes, 10 de marzo de 2014

Bono tiene un corazón que no le cabe en el pecho

Un hombre vino, llegó y nos enseñó la luz. Un hombre vino, y le crucificamos. En el nombre del amor, qué más en el nombre del amor. Mira, mira como mira la Merkel. Qué tío. Antes, en un Antes cuando la cosa era mejor, como siempre, cuando hablaba Bono, nadie le hacía ni puto caso. Hablemos claro. A nadie le ha interesado una puta mierda que a Bono se le ocurriera decir que en el mundo se pasa hambre, que hay que hacer algo con África, que tengo un corazón que no me cabe en el pecho. Eso daba lo mismo. Mira otro disco de U2, Lemoooon... escuchadme, vengo de hablar con Bill Clinton y le he dicho que oye, que tienes que hacer algo por la India, que están fatal. Y me he permitido, desde la autoridad de haber llevado un chaleco sin nada debajo...
Desde la autoridad que me ha dado haber hecho un disco de inspiración norteamericana. Desde la autoridad que me ha dado llevar un sombrero tejano. Desde la autoridad que me da haber hecho un salto de sonido que se te va la olla con aquello del Zooropa y toda la historia que era como una vuelta de tuerca sabes cantidad de arriesgada con... Mira, mira como mira la Merkel. Qué te crees. Que no se sabe la Merkel las canciones de U2, pues claro.
Ahí os quería ver yo, esperando con un banjo en el porche de mi casa, con una ramita de paja en la boca, ahí os quería ver yo. San Bono. U2 es que es un grupo que va más allá de que si te quiere o no te quiere. U2 es que dice cosas profundas. Vino un hombre y le crucificamos. Sunday Bloody Sunday. Qué bonita canción con ese redoble de batería.
Igual se tomó dos copas de fino en algún stand del PP español y dijo, espera que tengo el morro caliente y voy a liarla, que tengo una idea. Ojo, que Bono tiene una idea. Vamos a ayudar a España, joder, que lo están haciendo de puta madre. Hablemos del mineralismo ya. Coño. Y vamos a hacer que vengan más turistas a España, que es una idea brillantísima que no se le ha ocurrido a nadie. Porque el turismo es la clave de la construcción de las grandes potencias económicas. Turismo. Ese es el tema. Vamos a hacer que se construyan más resorts... no, no tiréis los hotelazos ilegales a dos metros de la playa, no los derrumbéis, que ha dicho Bono que tenemos que ayudar a España.
¿Y cómo es que no hace Bono un giro hacia el flamenco? ¿Por qué no se lo pide la gente?
¿Lo de uno, dos, tres... catorce! no era ya un disco de flamenco en sí?
Yo que sé. Me voy a poner una toallita en la nuca, mojadita, así que me calme. Que es que está uno ya que no sabe ni donde pone los pies. No me mires así, que yo también me he asustado.

domingo, 9 de marzo de 2014

Los anuncios de Banc Sabadell me dan ganas de fumar crack

Y todo es maravilloso y todo está bien. Los anuncios de Banc Sabadell me dan ganas de fumar crack, tal y como diría Beck. Y entonces sale un CEO de una empresa de Marketing con pinta de ser así como tú y como yo y habla de que al final lo que cuenta es que te den confianza y eso. Y creer, y todos se ríen y hablan con mucha convicción de que, si, de que es posible, que lo que cuenta es la voluntad de uno de hacer las cosas y que haya un entorno en el que estén dispuestos a ayudarte. Y jiji, y jajá. Y ella habla sentada en el brazo del sofá, y dice que la familia es muy importante para darte el empujón que te hace falta. Eso no hace falta que venga a decírmelo nadie que sea lo que quiera que sea la gente que dirige y gestiona una empresa. Anuncios de Banc de Sabadell en los que un médico o 'de los productores que leyeron a Paulo Coelho', nos dice que viviremos cien años y que lo que debemos hacer es, ya lo sabes, pues eso, mirar a ver cómo asegurar lo que tienes. Porque lo tienes. Claro. Si ya va todo como tiene que ir, lo que tiene que preocuparte es lo que tienes, y asegurarlo. Que no te lo quiten. Y la gente del público mira con una media sonrisa o con esa cara de 'mmm, es ciertamente interesante y muy útil para mi desarrollo personal o bien el de mi negocio como emprendedor que soy, lo que me está contando este experto en la materia'. Y así va el tema. Y jiji, y jajá.
Y ella, Gemma Nierga, que se apunta a cualquier clase de azucarado bombardeo, mira y ríe como si estuviese escuchando a Faemino y Cansado. Como si estuviese escuchando a Bill Murray y Harold Ramis. Como si estuviese escuchando a Los Morancos de Triana. Como si lo que estuviese escuchando fuera muy divertido, muy bueno, muy lo mejor. Y se ríe y se muestra entusiasmada. Porque para los negocios lo importante es creer. Creer y que crean en ti. Y fíjense que uno de ellos va con unas Converse. Así como muy informal. De los que te despiden pero cuentan contigo para tomarse una caña o una copa en el Afterwork. Y qué bien. De qué pasta estáis hechos, vosotros, hombres venidos del más allá, para emprender, para llevar adelante un negocio. Sueños, ilusiones, una necesidad. Necesitaba crear una empresa, tengo un sueño. Y todos se miran unos a otros con esa media sonrisa. Casi de secta. Es todo divino y maravilloso, que cantaría Gal Costa. Todo es divino y maravilloso. Salimos. Creemos que podemos salir. Salimos. Ya estamos. No salgan a la calle, no miren a los ojos de la gente, tengan fe ciega en que ya está, en que hay que creer. Profesores, diseñadores, emprendedores, CEOs... que nos enseñan que estamos equivocados, que tenemos que creer, que sí, que hay luz al final del túnel. Es más, que no hay túnel.
Todo es divino y maravilloso. Publicidad con buenas intenciones. En blanco y negro. Todos se ríen y son muy naturales. Ella sentada en el brazo de un sofá. Gemma ríe sin parar. Este es mi truco. Todo es mentira.

viernes, 7 de marzo de 2014

Miscelánea

Bueno, mira, mira cómo corre la semana... mírala cómo corre. Mira. Mírala. Corriendo como un antílope. Efectivamente, vamos a escuchar otra vez la mítica, la legendaria, la absolutamente imprescindible canción de los Phish titulada 'Run like an Anthelope'. Corre como un antílope. Los días, pese a lo que pudiera parecer, van pasando muy, pero que muy deprisa. Pero no tan deprisa como lo que corre un antílope. Un antílope va muy deprisa. Fuera de control. Y aquí, los días están pero que muy pautados. Mucho. Los días están estructurados de tal manera que no tengas tiempo para nada de lo que realmente te gustaría hacer. Todo va con prisa, con el reloj en la mano, corre, corre, mira cómo se va la semana. Ya se ha ido, como aquel que dice. Corre como un antílope.
http://www.youtube.com/watch?v=fDt2CKFTsQc&feature=kp

Tiempos difíciles estos. Miren la imagen. Es de un cartel reciente, de ahora mismo, una foto actual. No es de los tiempos de maría santísima, nunca mejor dicho, no. Es de ahora mismo. De ya. No sé si seguirá el cartel puesto ahora mismo, la verdad. La foto no es de hoy, es del sábado. Viaje a Lourdes. A qué, ellos sabrán. Supongo que en Lourdes se encuentra alguna de las soluciones posibles. Ir a Lourdes. Batallas. A nosotros en el cole nos llevaban a Lourdes. Pero era un Lourdes de aquí, que estaba yo no sé dónde. Era nuestra excursión de final de curso. Qué mejor canción para ilustrar este tema que Reverence de los Jesus and Mary Chain. Quiero morir como Jesucristo. Y tan anchos. Toda la vida pensando que esta canción se llamaba I wanna die just like jesuschrist... y no. No sabe uno de nada. La versión en directo es bestial, ojo.
http://www.youtube.com/watch?v=szy5fuKkJJQ

Estos días están siendo muy entretenidos. Hoy, por ejemplo, y ayer, por ejemplo, y si no lo remedia la misma virgen de Lourdes, la PAH está teniendo una dura prueba de lucha y movilización. Ya no se trata de una acción puntual un día concreto, ahora se trata de noches enteras y un fin de semana al servicio de la causa. Una familia con tres hijos a la que van a echar de su casa. Como el que no dice nada. Pues hay que acompañar y hacer lo que se pueda. Una canción, por ejemplo. Una chica que allí estaba decía que cantaban canciones de fiesta y que lo que daban ganas era de llorar. Pues no es mala idea, pero también habrá que reírse y animar al que está jodido. Our House, de los Madness. La clásica. La de toda la vida, vamos.
http://www.youtube.com/watch?v=KwIe_sjKeAY

Fue yprh quien me descubrió a Bertrand Burgalat y fue todo un hallazgo. Pertenece a esa nómina de franceses que hacen una música así como... suavona, pero con su mala idea. Suavona, efectivamente. Pero que se deja oir. Y después de un disco, tienes ganas de otro. Lo que pasa es que le he perdido mucho la pista y no le sigo. De vez en cuando aparece alguna canción suelta en algún sitio insospechado y se queda uno tontuso con la música. Esta canción, por ejemplo KIM, es la mar de bonita y de las que a uno le gustaría poder hacer si pudiera. Pudiendo poder. Claro. En fin. Un bonito interludio instrumental.
http://www.youtube.com/watch?v=HQw0mZ_cqE0

La revolución, amigos. Qué interesante tema de discusión. La planificación, los medios, el porqué, las referencias, las personas. Ay, las personas. Qué interesantes son, todas las personas. La coma quizás está mal puesta. Quizás no. Las personas que componen la revolución. Cómo nos queremos todos. Qué difícil es querernos todos y qué necesario es. Porque no nos queremos como debiéramos. Nos caemos bien, nos caemos mal, somos muy muy o poco poco, nos apuntamos en la lista y miramos quién está, nos sabemos la lista de los reyes godos y nos damos golpes en el pecho... yo, yo, yo. Yo lo haré, yo me sacrificaré, yo, yo. La revolución no será televisada, pero será una lástima que no lo sea, porque yo doy muy, pero que muy bien en cámara. O no.
http://www.youtube.com/watch?v=qGaoXAwl9kw

Y aquí se va a quedar el lío, que me tengo que ir. Lo que decimos, las prisas. Buen fin de semana para todos y a ver si nos vemos por ahí... pero no sé, que vaya finde.

jueves, 6 de marzo de 2014

Bombas sobre Barcelona, conferencia en Santa Coloma

Qué bonita imagen, ¿verdad? Barcelona es una ciudad muy bonita. Miren. Vean cómo el Eixample dibuja una ciudad cuadriculada, lineal, armoniosa. Fíjense luego en lo que hay delimitado entre la Ronda San Antoni y la Ronda Sant Pere, es el Casco Antiguo, el Gótico, lo que ahora conocemos como Raval, el Born, Sant Pere. También podemos ver la Barceloneta, que está ahí en el espigón, y podemos incluso distinguir el Parque de la Ciudadela. Es todo precioso. La imagen es de la Guerra Civil. Lo que ven, no son chimeneas, son los efectos de unas bombas lanzadas por la aviación italiana. Las bombas del Casco Antiguo, en esa parte que digo yo que debe corresponder con el antiguo Chino. Y la gran humareda provocada por una bomba que cayó sobre un camión con trilita. Espectacular.
Ayer fui a la conferencia que en la Torre Balldovina de Santaco, impartieron los Davids, historiadores que se han especializado en la aviación, en la guerra aérea, en la colaboración con la ADAR (Associació d'Aviadors de la República). Contaban, de una forma muy sencilla y entendible, cómo se desarrolló la guerra Civil española sobre todo desde el punto de vista de la aviación. Cómo unos contaban con un material y otros contaban con otro muy distinto. La situación de disparidad, de desventaja de unos contra otros, de cómo alemanes e italianos ayudaban sin tapujos a los nacionales y los 'demócratas' occidentales pasaron de la República que tuvo que, casi a regañadientes, aceptar la ayuda soviética. Bueno. Y los bombardeos, claro, que para eso querían los aviones. Causar el terror entre la población, de vez en cuando atacar objetivos militares, pero sobre todo... hacer daño. Imágenes de bombardeos, de los aviadores republicanos que en su mayoría eren chavalitos de veinte años que tenían que echarse sobre las espaldas la defensa de todo un Estado en Guerra. Explicaron errores por parte de la República a la hora de plantear la defensa, pero también las limitaciones que la República como 'entidad civil', tenía a la hora de establecer prioridades, unas prioridades que no se marcaba Franco. Es decir, el respeto por los civiles.
La conferencia la organizaba el Casal de la Gent Gran. Pensaba yo que llenar el salón de actos del Museu Torre Balldovina iba a ser tarea imposible, pero qué va. Mucha gente. Gente de edad. Gente que vivió aquello y que guardaba silencio reverencial ante las explicaciones. Gente que lo vivió tan de cerca que incluso completó informaciones que daban los historiadores. La batería antiaérea en Santa Coloma, entonces Gramenet del Besós, se encontraba por donde está ahora el Hospital del Esperit Sant. Eso lo dijo un señor mayor al final de la conferencia.
También hablaron de Memoria Histórica. Amigo. Aquí nos dicen que en tema de memoria histórica, resulta que Catalunya está muy, pero que muy por detrás de muchas otras comunidades. Y que aquí no se levanta una fosa común ni por una casualidad. Pero como no hubo tiempo para formular preguntas, me quedé con las ganas de que me explicaran cómo, tal y como dijeron los conferenciantes, la comunidad que alardea de vanguardismo y tal, es la que menos mira por las víctimas de la guerra Civil.
Y bueno. La gente se fue contenta.
En el mismo museo, cosa que yo no sabía porque soy un garrulo de mucho cuidado, hay una exposición llamada Artiguerra, que trata sobre la conservación del patrimonio artístico durante la guerra. Muy interesante. Y me quedé con esta imagen.
Genial.
Pues nada. Un altre dia en la Vila del Pingüí.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Karpov

Dame la mano, hermano americano. Venga, vamos a ver cómo arreglamos esto. Con la de cosas que tengo yo que hacer y ahora me acuerdo que tengo que jugar contra este. Y este es flojo. Pero flojo por donde yo te diga. Venga, va, que si, suéltame la mano que vamos a ponernos al lío. Que no digo yo que vaya a jugar menos concentrado que otras veces, pero tengo muchas cosas en la cabeza. Estoy empezando a hacer cosas raras. Estoy empezando a decir cosas que no entiendo. A ver si me suelta este buen hombre la mano y nos ponemos y ya me concentro y me meto en lo que me tengo que meter. Va. Que me suelte la mano, por favor. Nos están mirando estos dos señores y no dicen nada. No me va a soltar la mano. Hoy no jugamos. Ya me habían dicho que se había ido un poco de la pinza, pero tanto tanto... No me va a soltar la mano. Pues no pasa nada, yo me quedo aquí e intento pensar también en mis movidas que tengo unas cuantas en las que pensar. Todo va maravillosamente bien, venga, va. Va. Que lío tengo en la cabeza. Un momento que me parece que es que me está dando la mano pero... no sé explicarlo. Cómo lo explico esto yo ahora. Como que el tiempo se ha parado y yo estoy pensando en muchas cosas a la vez. Yo estoy peor que él. No sé si me va a soltar la mano o no me la va a soltar. No me la va a soltar ni de coña. Porque no me la tiene que soltar. Porque el tiempo está yendo a su ritmo, a su nivel, y yo soy el que no está en el tiempo. Es algo que me está pasando desde hace un tiempo y que tiene mala solución. Pero muy mala. Porque no me ubico. Me meto en muchas cosas y a veces no veo lo que tengo que hacer. Estoy perdiendo el pie un poquito. Un poco solamente. Un poco sólo. Con tilde y sin tilde. Solo. El jugador de ajedrez frío que lo tiene todo bajo control está bastante perdido. Un poco o bastante perdido. Claro. Ahora lo entiendo. Ya lo sé explicar. Es que yo ya no estoy en el tiempo. Creo que ya he jugado la partida, la he perdido y me he ido a casa y este muchacho está aquí todavía sujetándome la mano. Pues que la sujete, mira, ya aprovecho y le doy la enhorabuena. Me ha ganado.

martes, 4 de marzo de 2014

Villastanza de Llorera XXVIII (y fin)

Y llegamos al final de 'Espantosas escenas en la vida de Quirino Barrantes', escrita por Benito Repojo Ostiz. Este relato fue galardonado en el IIIVIII Premio de Narrativa que otorga la Fundación Caja de Ahorros de los Montes Floros, y del que hemos tenido conocimiento por que un cuñado nuestro trabaja por allí. Veamos el final cómo queda y el porqué, si no lo hemos tenido claro ya antes, del éxito de dicho relato.
'En la ciudad, una mujer baja del autobús. Le gusta coger el autobús para ir a trabajar. Aunque da mucha más vuelta por toda la ciudad, sabe que si lo coge con tiempo llega exactamente a la hora. Freda le había cogido cariño al viaje en autobús. También para volver. No tenía prisa entonces, porque nadie la esperaba. Quirino se había ido hacía mucho tiempo ya. ¿Cuánto hacía que se había ido? No tenía realmente constancia de las semanas. No sabía. El tiempo se le había traspapelado totalmente. El golpe había sido muy duro. Quirino se había ido. Su problema, las voces, aquellas voces, aquella otra vida que llevaba en la que él parecía ser otra persona... les había fastidiado la relación.
En el autobús, durante los primeros días, se limitaba a leer un libro en el viaje de ida, pero en el de vuelta se quedaba medio adormilada apoyando la cabeza junto a la ventana, cuando podía sentarse que era casi siempre. El autobús, su traqueteo, la mantenían medio dormida, medio despierta. La vida era cada vez más rutinaria. El trabajo la atraía cada vez menos. De vez en cuando, el recuerdo de Quirino hacía que sus nervios se crispasen. Un día, al coger el autobús camino de casa, se sentó como siempre al lado de la ventana y a su lado vino a sentarse una chica. Parecía muy poco más joven que ella. La chica parecía contenta. Llevaba unos pantalones holgados, iba poco y mal pintada, una especie de mochila al hombro, y el pelo teñido de rojo. Freda se disponía a entornar ya los ojos cuando la chica le dijo 'Ese sueñecito de después de trabajar, qué cosa más rica. La cabeza se nos va a mil sitios y nos sentimos tan bien...'. 'Si, si, así es', le contestó Freda. La chica, siempre con una sonrisa en la cara, no parecía dispuesta a callarse tan fácilmente. 'Ese estado en el que cerramos los ojos y de repente, en nuestra cabeza, empiezan a formarse imágenes. A veces, esas imágenes corresponden a algo con lo que estamos obsesionados, algo que nos preocupa. Otras veces, puede ser que en tu cabeza, mientras duermes, se forme un mundo nuevo. Yo, por ejemplo...- a Freda, la conversación de la chica le había despejado bastante. Ya estábamos de nuevo, otra vez alguien empezaba a hablarle de otros mundos, de otras voces. Otra vez. 'Yo, por ejemplo, me llamo Aurora, y cuando duermo, sueño que tengo muchas cosas que no tengo. Sueño que tengo un hijo, que mi madre todavía vive, que ambos viven juntos en mi pueblo, que todo es muy complicado, que mi hijo crece y mengua, que mi madre es medio bruja,... y últimamente, hay algo extraño, pero en estos sueños aparece un familiar. Un familiar que creo que debo confundir con alguna foto que me impresionara a mí cuando vivía en casa de mi madre. El caso es que sueño con ellos, con que hacen cosas muy fantásticas, que viajan en el tiempo, que hacen hechizos... yo que sé, cosas que a veces me asustan tanto que me despierto entre sueños como si fuera algo real, que realmente tuviera que resolver...'.
Y porqué me está explicando esto a mí, otra vez una loca con las voces...
'Y, ahora no sé por qué se lo estoy explicando -eso, eso,- pero algo en usted me dice que me entiende. Que tú me entiendes, no sé. Estoy contenta. Estoy contenta hoy porque, y ahora se va a sorprender, hoy no he soñado con ellos. Nada. No han aparecido. El caso es que el sueño era muy raro, pero no me ha dado miedo. En mi sueño estaba asomada a una ventana y veía cómo se formaba algo raro en el cielo, algo con muchas luces. Fíjese, que como yo me llamo Aurora...'.
'Aurora Boreal, dijo Freda. Y ella misma se asustó por lo que acababa de decir'.

Gracias por haber seguido la historia hasta aquí.

lunes, 3 de marzo de 2014

Villastanza de Llorera XXVII

Adelante ya con los estertores de esta historia. 'Espantosas escenas en la vida de Quirino Barrantes', de Benito Repojo Ostiz.
'La muerte es algo que nos llega a todos. Lo que ocurre es que a algunos la muerte les llega más de una vez. Eso es lo que Quirino Barrantes estaba pensando cuando su prima Poli le cogió de la mano y le sacó de la casa. La prima Poli, a medida que avanzaba por la calle, se iba transformando. Su vestuario iba cambiando. Ya no llevaba un chándal y una sudadera y su pelo aunque teñido de rojo ya no estaba cortado de forma 'punkoide', si no que se había mutado en una larga melena roja y su ropa era un vestido negro ancho. La gente que iban encontrándose por el pueblo, parecía que no les veían. No les veían. De la misma manera, Quirino Barrantes también había variado su vestuario y ahora estaba ataviado con una especie de mono de color negro. Los dos avanzaban por las calles del pueblo de Villastanza de Llorera. Un pueblo que parecía también haberse transformado, parecía más antiguo, más oscuro. Quirino Barrantes, de la mano de su prima, iba caminando y recordando cómo había arrancado la cabeza de Jonás y cómo había matado de aquella forma tan salvaje a Facundo Kohlthenberg. Lo recordaba todo. Se había colado en la casa de aquel ricacho decrépito y guiado por un impulso que no sabía de dónde le llegaba, lo masacró vilmente. Y creía que aquello que había hecho con Facundo ya lo había hecho más veces con otros Kohlthenberg. La prima Poli llevaba a su primo con pulso fuerte hasta las afueras del pueblo, donde tomaron un camino que les llevó al Cerrete Mocho. Allí, subieron, la prima Poli con caminar firme y Quirino como ido, pensando en la cantidad de veces que había matado a Jonás. Todo se le presentaba muy claro. Una vez que llegaron a la cima del Cerrete Mocho, la prima Poli se sentó en el suelo e indicó a Quirino que hiciera lo mismo. Levantó las palmas al cielo y comenzó a formarse una Aurora Boreal allí mismo. De repente, de entre los arbustos, apareció un niño. Aquel niño era el pequeño niño Jonás. Ataviado además con el mismo vestuario que aparecía en aquel retrato del Sagrado Niño Oculto de Getsemaní. El niño se acercó a Poli y se quedó acurrucado junto a ella. 'Abuelita, abuelita, cuándo va a venir mi mamá', dijo. Poli, acarició el rostro del niño y le dijo, 'cuando se vaya el tío Quirino, le mandaremos un mensaje a tu mamá Vera para que venga a por ti, que no puede ser que lleve tanto tiempo sin venir a verte'.