viernes, 29 de junio de 2012

Miscelánea - España, españí

Súper noticias nos llegan desde Bruselas. Al parecer la presión italo-española (pero la dejaremos en española a secas) ha conseguido derribar el muro alemán y finalmente... ha ganado España. Siendo así y en puertas de un fin de semana en el que de nuevo los colores de nuestra enseña se paseen triunfantes por Europa demostrando -como dice el anuncio de la cocacola- que juntos podemos hacer grandes cosas, vamos a quitarnos las caretas y a enseñarles lo que es bueno a quienes no nos conocen del todo.

Empezaríamos con Pepe Pinto, porque lo primero es empezar dejando las cosas claras: toíto te lo consiento menos faltarle a mi mare. Porque a una mare no se le encuentra y a ti te encontré en la calle. Ole con ole. Porque como una madre no hay nada, y eso es algo que llevamos muy a gala todos en nuestro país. Las madres, también. Las madres son lo mejor. Escuchen, escuchen a Pepe Pinto advertirle a la parienta que haga el pingo todo lo que quiera, pero que cuidado, cuidado con hacerle llorar a la madre, porque entonces si que la liamos parda. Cantar, canta un poco, lo suyo es el recitado. Ay, el recitado. Quién pudiera hablar en verso, quién pudiera entrar en el metro y apostarse en la baranda con esa pose. Esa, la de la foto. Porque mi madre te quiere y tú haces sufrir a mi madre. Que no te pase nada.
http://www.youtube.com/watch?v=RquAuLTciu4

Vamos, vamos. Más donaire y apostura. De Pepe Pinto a Pepe Blanco. Pepe Blanco era riojano, para que no nos equivoquemos. Porque el cante bueno no tiene nación ni procedencia, sino sentimiento y eso que tenemos los españoles. Cuando te llevo a los toros. Sombrero, ay mi sombrero. Una canción que vale eso, un sombrero. Cantada e interpretada en directo. Como se hacen las cosas. En vivo. Sombrero. Tienes planta de maceta. Esta frase es para enmarcar. Planta de maceta. Sombrero, ay mi sombrero. No ponemos Cocidito madrileño porque sería muy obvia. No, sombrero, y la interpretación, en la que se ve lo que es la galanura, la figura y la planta, el cómo y el qué. Ahí lo tienes, toma ya. Echaíco así palante. La orquesta le sigue y el se enreda con ella. Toma. Ya la tiene. Chimpón.
http://www.youtube.com/watch?v=d_ivxQIOemI

De Pepe Blanco, conocido en su juventud como Marchenita, a Pepe Marchena naturalmente. Cuidado. Silencio. Que a mi abuelo le gustaba Pepe Marchena. Ojo. Mi abuelo tenía cintas de Pepe Marchena que escuchaba en su loraco que se compró en los gitanos. Ojo. Atención. Pepe Marchena interpretando nada más y nada menos que Los Cuatro Muleros de García Lorca. Porque Españolear no tiene tampoco lugar en el corazón. Se españolea y listos. Pepe Marchena, con su sombrerico cordobés de lado. Los cuatro muleros es una canción que es bonita la canta Pepe Marchena, la tuna de derecho de Salamanca o el cuadro de coros y danzas de radiotelevisiónespañola. ¿Y si el himno de España fueran los cuatro muleros? ¿Y si en vez del lorolo de la marcha real tuviéramos los cuatro muleros y viéramos a los futbolistas cantando los cuatro muleros? No sé.
http://www.youtube.com/watch?v=scmE9qbyNG8&feature=fvwrel

Sitio y ubicación. Colocación y templanza. Ahí tienen a Rafael Farina -dejamos a un lado a los Pepes- y su clásico que será inmortal por más que pase el tiempo: Salamanca. Salamanca tierra mía. Una letra como la de Salamanca requiere una memorización que ríanse ustedes de aprenderse Hamlet. El copón y el recopón. Qué sabrán esos ingleses, esos alemanes, qué sabrán. Denme el dinero y corran, que tengo que poner rápidamente Salamanca en mi Bmw. Vamos. Salamanca tierra mía. Desde el Corral de la Pacheca. Sitio y ubicación. El sitio. En los medios. Templando. Con arte. El tricornio, la gitana, el torero. En la grada. Animando. Camisetas de tirantes y hombros llenos de pelos. Si tienen agallas, márquense algún alarde vocal como Rafael Farina hace en esta canción. Salten, en mitad del cineforum de la filmoteca, mientras Isabel Coixet presenta una película, en una concentración contra el desto, y éntrenle con el 'porquetequiero saaaaaaaaalaaaaaamaaaaaaaaancaaaaaaa'. Chimpón.
http://www.youtube.com/watch?v=N77OS1hfn8I

Camarón en París en 1987. Tocando la guitarra. Cuidadito. Camarón de la Isla. Santa Coloma. Verano. Camisetas de tirantes. Melenicas mojaditas. Quintitos en la puerta de los bares. Calor de asustarse uno del calor. Tatuajes con la cara de Camarón. El bar de los pajaritos. Los chavalitos con las jaulas que entran en los bares. Como el agua. En la esquina, en el chaflán, el bar con la foto grande de Camarón. Cruzándome mil veces con Camarón y pensando que ese calorro podría ser Camarón. Y era Camarón. Y como el agua. Con Tomatito al lado. Los dos sin barba. Camisetas de tirantes y pancaloncicos cortos. Chancletas. Un calor del demonio endemoniado. Sábado a medio día. Viernes por la tarde. Salimos de trabajar. Duchaícos. Camiseta de tirantes. Al bar de abajo a tomar unos quinticos y ver a la peña. Como el agua. Camiseta del Ché Guevara. Camiseta del Camarón. Camarón Guevara. No se te calienta el quinto, no.
http://www.youtube.com/watch?v=-I1Yf8RHsZc&feature=related

Y nos vamos despidiendo de ustedes, deseándoles un feliz 1938. Año de la composición de Suspiros de España. Otro de esos falsos himnos. El otro himno. Banderas españolas en los balcones. Camisetas de la selección española. Cuando gana. España es perder. De todas las historias de la historia, la más triste sin duda la de España, decía Gil de Biedma. España es perder. Mala cara, mal café, mala sombra, mala follá. España no es ganar. España es perder. Una canción como Suspiros de España, cantada por Estrellita Castro a bordo de un barco mientras se va a nosedonde. Suspiros de España. Les hemos sacado la pasta a los alemanes. Que se jodan. Hemos ganado, nos van a dar dinero. Todo gratis. Más banderas.
http://www.youtube.com/watch?v=SyUr1XdwACE


 Pues nada. Feliz fin de semana para todos y que nos quiten lo bailado. Salud.

jueves, 28 de junio de 2012

Weezer. Pinkerton.

¿Qué mejor momento para hablar de un disco trascendental que aquel en el que no puedes escucharlo porque hay un señor que más allá de la puerta lleva 72 horas ininterrumpidas dándole al taladro? Efectivamente. El disco Pinkerton de Weezer es el mejor disco de Weezer aquí y en Sebastopol. El primer disco de este grupito norteamericano, el disco llamado 'Azul' (blue), tenía canciones buenísimas, espectaculares, Buddy Holly, Say ain't so, y otras, y los discos que han venido después del Pinkerton pues tampoco es que se recuerden demasiado. Pero el Pinkerton, ay. Qué discazo. Después del éxito del disco Azul, el líder de la banda, Rivers Cuomo, tiene una crisis. Se siente mal. Algo le pasa. Y le sale este disco, que según los que entienden inglés, habla de cosas que le están pasando a él y que le persiguen. Chicas, básicamente. Relaciones con chicas.
Dicen que el sonido de este disco es más oscuro, más áspero... y por eso mola más. Primera canción, Tired of sex, empieza con una distorsión y con el organillo de rigor y con una batería machacona. Cansado del sexo, dice. El gafas. Que si me lo hago con esta, que si me lo hago con la otra... y zasca! Guitarrazos y a chillar. La primera canción ya te engancha y malo ha de ser que el resto no desmerezca. El lunes me lo hago con Dennis, el martes con esta, el viernes con la otra, pero ¿dónde está el amor verdadero? ¿Decía eso? Tres minutitos. Y al final... una coda que mola más que el mismo infierno. El organillo suena mucho a The Rentals. 'Qué bien traído, Tolya, ya que Matt Sharp luego pasó a The Rentals'. Así soy yo.
La segunda es Getchoo. Uf. A todo el mundo le gusta el Pinkerton, pero se ve que en su tiempo fue un fracaso. No lo entiendo. Pregunten, la gente siempre dice que su disco es el Pinkerton. Getchoo con más guitarras zumbonas, dándole, y la batería que parece que la toca un machotón de esos de Pearl Jam. Parece que Rivers Cuomo, el gafas sigue pasándolo mal. Ojo. No Other One. Esta canción me dolía a mí. Uf. No Other One. Qué temaco por dios. Empieza con sus distorsiones, sus ruidos y luego canta Rivers que su chica es una trolera pero que es todo lo que tiene y no quiere estar solo. Y que no habrá otra como ella. Uf. Qué tiempos. Qué pesares. Qué joven era. Somos lo único que tenemos y no queremos estar solos. Qué tres minutos más chungos.
Seguimos para bingo. Why Brother? es la más cortita del disco. Esta podría ir perfectamente en el disco Azul. ¿De qué habla? No sé, creo que le cuenta a un amigo que lo que le ha pasado no le va a volver a pasar más. En dos minutitos.Qué batería, cómo chana la batería. Qué cuatro canciones se marcan para empezar. Qué forma de dar entrada a un disco. Si no fuera por estas cuatro canciones, el disco no valdría ni la mitad.
Across the Sea, es algo más lenta. Como este disco tiene más años que la tarara y ya ha leído uno muchas cosas sobre él, sabe que esta canción va de una fan que tienen los Weezer en Japón. O algo así. ¿O eran los Flaming Lips? Es un poco más así, esta canción. Más así. Más ñoña. Si. Ya está dicho. En el Pinkerton, hay sitio para las canciones ñoñas. Todo el disco si quieren es un poco ñoño. Si. Qué pasa. Aunque cuando cantan lo de 'porqué estás tan lejos de mí', y uno no sabe todo el rollo del Japón, piensa en quien piensa, cada uno en su casa y dios en la de todos. The Good Life está bien. Empieza un poco así, el comienzo no me gusta, pero el estribillo me encanta. Un poco lorolo, si quieren, pero es lo que hay. ¿Qué dicen? No lo sé. Algo de 'no quiero ser nosequé nunca más'. Bueno, ¿quién no ha querido ser nosequé nunca más?
El Scorcho. Esta fue de las pocas canciones que ponían en la radio cuando sacaron el disco. Era tremenda. Casi se me olvida. El comienzo ese con el pimpompim. También es un poco lorolo a veces. Es igual. Nos juntábamos con el E. y la cantábamos. Y la escuchábamos y nos parecía que era el Pinkerton el mejor disco de los que se hacen y se deshacen. El Pinkerton y El Scorcho. Ojo que se acelera. Cuando se acelera el Scorcho, amigo. En el vídeo de la canción, el Matt Sharp llevaba una camiseta del Barça, cuando Messi todavía no sabía ni caminar. Ojo.
Y vamos llegando al final. Pink Triangle es una canción que después del Scorcho, pues eso. A mí se me hace un poco larga. Y la canción escondida. Falling for you. Como que no está ahí, es la penúltima y no le das coba. Pero va creciendo, te va cogiendo, porque el estribillo va aumentando. Claro, como dice 'estoy preocupado porque estoy cayendo por ti'. Traducciones literales. A saber qué quiere decir. Pero insisto, Rivers Cuomo puede cantar lo que quiera que yo entenderé lo que me de la gana. Año 1996. 21 añitos tenía la criatura. Normal. Normal que te mole este disco. Los últimos 20 o 30 segundos de esta canción son mundiales.
Y se termina el disco con Butterfly. Acústica. En fin. Al parecer lo de Pinkerton viene por Madame Butterfly. Yo de esto me acabo de enterar, fíjense, tanto leer y tanto leer y siempre se descubre algo nuevo.
Vamos, un disco tremendo. Cortito. De narices.




miércoles, 27 de junio de 2012

No a la MAT

No hace mucho tiempo, un año, quizás dos, hubo una polémica importante -y la sigue habiendo- porque Red Eléctrica Española quería instalar una línea de Muy Alta Tensión (que a partir de ahora conoceremos como MAT) por las comarcas de Girona. Uy. Qué revuelo. Qué polémicas. Claro, había quien decía que si queríamos tener energía para todo y que no nos quedásemos sin luz y que funcionasen los aires acondicionados y todo eso, pues que ea, que hay que apechugar. El progreso es el progreso. Esta MAT iba a pasar por bosques, montañas, cerca de algunas poblaciones. Si ven que no aporto datos muy concretos, no se azoren, soy así, pero el tema está en que se trata de traer energía que viene de Francia a España. Estupendo. Te cargas lo que haya que cargarse y listos. Esa línea debe llegar a Barcelona.
Pues bien. Si hubo polémica y enfrentamiento entre los que decían que si, y los que decían que no, porque la MAT puede provocar daños ecológicos importantes... no parece que haya mucho sentimiento de enmienda por parte de quien va a hacerla.
Así, se han iniciado los trámites para que esta MAT pase por... Santa Coloma de Gramenet. Ahí, en los pisos de colores. Nada, al ladito. Ni 500 metros de distancia con zonas urbanas, ni nada. A lo vivo y sin anestesia. ¿Quién dijo miedo?
Además de que el tema ecológico puede ser importante, en cabeza humana no cabe que tener semejante bicharraco delante justo de unos pisos HABITADOS no puede ser muy sano. Por lo que lo de la MAT, hace daño a las cosas.
Resulta paradójico que hace unos años se lograse sacar las torres de la luz del río Besós y ahora nos vuelvan a colocar semejantes trastos.
¡Oh, Santa Coloma de Gramenet! ¡Bella ciudad a la orillita del río Besós!
Así que para impedir que esta MAT se construya, lograr que al menos se soterre y que las cosas vayan por su sitio y razón... pues eso. Que No a la MAT.

La imagen, el cartel, sale del blog de Azagra.

Información institucional sobre el asunto:
http://www.grame.net/es/principal/repositorio-de-noticias/actualidad-y-noticias/article/5787.html?cHash=cfdfafbd7c027f47ad13573ffbf332db

martes, 26 de junio de 2012

¡Ayuso!

La anécdota no sé si la contaba mi padre, o la contaba su amigo R. y mi padre la contaba a su vez imitándole. Ni siquiera sé si es una historia real ni quién la protagonizaba, ni siquiera tengo la certeza de que lo que cuento sea lo que me contaban a mí. Tampoco creo que me lo contasen a mí y yo simplemente escuchaba. Ellos lo contaban de tal manera que te morías de risa. Sea como sea, nos sirve.
Contaban que había un vejete que había vivido siempre en el pueblo. Andalucía, Jaén, cerca de la Mancha, a un paso de Valdepeñas. Vinos de Valdepeñas y bodegas Ayuso. Ayuso. Hoy todos los vinos de todas partes son la ostia. Buenísimos. Qué vinos. Pero antes no. Antes había vinos, y vinos. El asunto estriba en que el hombre se había acostumbrado de tal manera a beber ese vino Ayuso que cuando le llevaban de boda, a alguna celebración, a un bautizo... y les ponían esos vinos pretendidamente buenos; o bien cuando llegaba alguien con una botella que pretendía ser 'buena, buena', este protagonista nuestro al probarla y demostrarse a si mismo que aquello era más o menos igual que lo de siempre y que alguien se estaba pasando de listo y se la intentaba colar, gritaba: ¡Ayuso!
Así que viendo la tele, escuchando la radio, leyendo las noticias... lo que me pide el cuerpo es gritar: ¡Ayuso!

lunes, 25 de junio de 2012

Pandero

Debido a un desafortunado accidente tuve que estar unos cuantos días postrado en cama. Para calmar mi ansiedad, una amiga me hizo llegar el 'Cuentomatronicón' de Abu Bakr ben Gazimel. Y de entre todos los relatos, extraigo uno de ellos aprovechando que eso.
'Todos lo entienden, pero ninguno lo sabe. Y como esa te puedo decir miles. He pasado muchas noches reflexionando sobre muchos asuntos, sobre lo que ocurre, cómo explicarlo y cómo hacérselo ver a los demás. Estirado en mi butacón, tumbado en el diwan, durmiendo entre almohadones de la más delicada seda, he podido reflexionar sobre muchos asuntos y lo he podido ver todo más o menos de la siguiente manera. Te lo voy a contar, no sé si lo sabrás, quizás lo entiendas. No pretendo que salgas de aquí con una respuesta concreta, tampoco que te vayas con dudas. A ver. Vienes y me preguntas si puedo hacer algo sobre el grave conflicto que te tiene sin dormir. No sabes si ir o no. Eso es todo. Tienes que ir y no te apetece. O quieres ir y no te han invitado. Me he perdido. Vale, que quieres ir pero no sabes cómo ir. No me entero bien. Habla más alto. Si no me explicas bien lo que ocurre no te puedo ayudar. Dime. Quieres ir, pero no sabes cómo ir. Sabes que tienes que ir, pero no entiendes porqué te han invitado. Te han dicho que vayas, pero no te apetece. Tienes que ir y quisieras que no se notase demasiado que te mueres de ganas de ir. No quieres ir y no sabes qué decir. Es algo así. ¿Verdad? Es así. No te creas que a mi no me pasa. Aquí donde me ves, que estoy todo el día pensando y fabricando teorías, y que no puedo ir a ningún sitio, yo también tengo dilemas semejantes. Te lo voy a explicar. Yo estoy aquí por decisión propia. Es mi profesión. Viene la gente y yo le indico cosas. Soy un consejero, soy un amigo, un profesor, un siervo, un sabio. Lo que quiera el que venga. Yo le digo lo que sé, lo que todo el mundo entiende pero pocos o ninguno saben. El que quiere lo entiende, el que no quiere no lo sabrá nunca. Yo sólo pongo voz a lo que se supone que debe ser. Lo que es, luego, es otra cosa. Hola, qué tal, me pasa esto, yo te lo puedo hacer ver de una manera o de otra. Pero no te creas tampoco que voy a arreglar el mundo con mis opiniones. Quieres ir a donde te han dicho que tienes que ir y no sabes cómo decir que no quieres ir. Es eso. Ahora lo entiendo. Es que a veces se me va un poco la cabeza a otras cosas. Se me acumulan las referencias, recuerdo casos. Como cuando vino aquella dama tan misteriosa y me pidió consejo sobre unos ungüentos que le habían recomendado para embellecer a una de sus hijas que debía casar con un príncipe y yo le dije que no era problema de ungüentos ni de afeites si no de carácter de la hija. Y no sé cómo acerté, porque aquella misteriosa dama, por su tono de voz me parecía demasiado impetuosa, áspera en el trato y pensé que la hija sería igual y me la quité de encima así. Y parece que fue bueno el consejo. Pues ahora te digo lo que debes hacer. Vaya, oigo el pandero sonar. Bueno, pues rápido. Te digo, ve y trágate el sapo, que ya verás cómo sacas algo.'

viernes, 22 de junio de 2012

Miscelánea Funesta

Mira por dónde. Raquel Sastre en una entrevista en Jotdown dice que el Quijote es aburrido, que hoy no vendería mucho y que sería mejor hacerlo en cómic. El Lazarillo de Tormes, también es aburrido. Eso si, toda la serie de cómicos norteamericanos o británicos que le citan, se los conoce, los ha conocido o los conocerá. 'En los tiempos que corren, es aburrido'. Qué bien. Para ilustrar este pensamiento, vamos a poner un infecto vídeo de Julio Iglesias interpretando casualmente Quijote. 'Soy de aquellos que sueñan con la libertad...'. La canción, claro, no es suya, es una composición de Ramón Arcusa. Pero hay que verle en el yate, con su banderón... españoleando por donde va. Golfo. El pequeño empresario, el gran magnate, el que lucha todos los días. Esta es su canción. 'Soy de aquellos que sueñan con la libertad...'. Arturo Fernández, el de la Ceoe, seguro que la lleva en el móvil.
http://www.youtube.com/watch?v=dxsfb7r2siM&feature=related

Controversia. ¿Qué dice la canción? ¿Sube la banda y grita gol? ¿Baja al bar y grita gol? ¿Sube la mano y grita gol? Quizás sea esto último lo que dice, pero entronca con la tradición de canciones de David Bisbal en las que no se entiende la letra. Asumiendo que esto es lo menos importante en todo el repertorio de David Bisbal, que el mensaje quede confuso siempre desluce. Supongo que para que haya algo más de chicha junto a los voceríos de Bisbal, han puesto a dos 'raperos' para que 'rapeen'. El Cali y el Dandi. O Cali El dandee. Al parecer es una versión de una canción de estos dos. Que viéndolos no son raperos, son 'normales'. Es igual. No hay dos sin tres. Al menos la Shakira tiró por la calle de en medio y se inventó su propio idioma sobre la marcha. Cuando pone así esa cara Bisbal de, así, ñiii con fuerza, ñiii y baila, uf.
http://www.youtube.com/watch?v=7_DDP7vvQgE

Fobias personales. Second. No les aguanto. Les meto en el mismo furgón que a Supersubmarina, por ejemplo. No me cuelan. No les veo. Son afectados, -uy, tú si que eres machote Tolya- y tienen unas letras que de lirismo tan lírico que tienen me saturan. Y que no. Que no. Como Love of Lesbian, como Vetusta Morla. Ya en otro lugar dije lo que pensaba de todo aquello. Hace años. Pero es que no. No y no. Esta es Demasiado Soñadores. No entiendo las letras, peor, lo que entiendo de las letras no me gusta. No me gusta lo que dejan entrever. Un yo voy a lo mío y lo demás que arda, porque solo hay decepciones ahí delante. Pfff. No sé. No me hacen gracia. Y con esa cara siempre de 'estamos tristes, porque, pfff'. Y no.
http://www.youtube.com/watch?v=DhgXWgJH7hQ

Este si que se lo pasa bien. David Guetta. Me parece, me da la impresión que David Guetta ya está fuera de onda. No sé. Empiezo a ver en los vídeos de 105tv que los vídeos de David Guetta son ya viejunos. En fin. David Guetta si que se lo pasa bien. Todos los vídeos son una fiesta. Featuring la tuna compostelana. Featuring. Nosequién featuring nosecual con djperete. Aquí tenemos a Flo Rida, que lo ves y te cae como una patada en los mismísimos, junto a Nicki Minaj que debe ser una chica estupenda. Y se lo pasan de muerte. De fiesta, las chicas, la playa, Flo Rida las mira desde la orilla, como el que está haciendo la selección de ganado y el otro tontaina va poniendo discos y la gente le felicita y le dice, David tío, cómo molas. Qué angustia, por dios.
http://www.youtube.com/watch?v=p4kVWCSzfK4

El magnífico vídeo anual de la Estrella Damm. El repulsivo vídeo en el que el fulano llega a un pueblo donde todo el mundo está de farra, mirando puestas de sol, se reúnen bajo la parra, todo el mundo lleva gorra de bohemio, pinta de molar muchísimo, y hay siempre una soltera que está más buena que el mismo demonio dispuesta a que le comas la oreja y aunque no se la comas, se enrolla contigo. Viva la Guardia Civil. Y la música de unos guiris que se lo pasan también fantásticamente y hacen coros. Y se van todos a conocer la isla, y es todo tan bonito, y comen sardinas, y la rubia te gasta bromas. No quiero saber ni quiénes son los que cantan. Mediterráneamente me salen pústulas.
http://www.youtube.com/watch?v=azpxHbUyuOw

Nos hacemos mayores. Parece que fue ayer cuando la veíamos cantándole a su abuelo en un ejercicio de interpretación que daba un grimazo que llegaba a Kuala Lumpur y volvía. Parece que fue ayer cuando la veíamos en un programa de Canal Sur cantándole a su madre una canción en la que en cierto modo se presagiaba una desgracia mayúscula y la madre lloraba como una malva. María Carrasco ya ha crecido. Y en el vídeo lo primero que vemos es que eso, que ha crecido. Ya se puede peinar como una vieja con todas las de la ley. La canción es La calle del Sol. Aportar, no aporta nada al género. La nieta de Andalucía. Hace unos pocos guiños, más que un cataor de vinagre. ¿Es gaditana? Supongo, porque el ritmillo de la canción lo asoma. Bueno. Para salir corriendo. Qué quirio, por dios.
http://www.youtube.com/watch?v=zuzFhD2QzQU

Pues nada. Que podía ser peor. Que ustedes lo pasen bien si van de verbena y si no, pues miren, ese poquito de salud que guardan. Buen finde.

jueves, 21 de junio de 2012

Syd Barrett. El brillo de la ausencia.

Hay libros que llegan como un regalo y libros que son un regalo. Hay frases que no tienen demasiado sentido, como la anterior. Hay libros que quieren explicar lo que parece inexplicable. Hay personas que no se entienden. Hay quien pretende explicar con libros lo que dicen las canciones más inexplicables. Hay libros que quieren explicar quién era Syd Barrett y porqué pasó lo que pasó. Si pasó algo.
El autor del libro es Rob Chapman, periodista británico y hace tiempo integrante de un grupo también británico de rock o poprock, que desconocía y desconozco, se presenta él mismo como un fan de Syd Barrett desde primera hora. Nos cuenta que incluso fue a ver un concierto de Syd Barret ya en solitario, uno de esos conciertos míticos de los que se cuentan tantas cosas extrañas. De eso va el libro. De lo que se cuenta y de lo que es.
Syd Barrett fue uno de los fundadores de Pink Floyd. No se entienden los discos de Pink Floyd, como el Dark Side of the Moon, el Wish you were Here o The Wall, sobre todo, sin conocer quién era Syd Barrett. El libro cuenta la infancia de Barret, de Roger Barrett. De Cambridge. Un sitio excelente para vivir. Gente bien. Profesores, médicos, arquitectos, investigadores, ambiente culturalmente digno, sitios la mar de bonitos para ir con los colegas a no hacer nada, a mirar el cielo, a que trinen los pájaros, a que la vida vaya pasando.El joven Roger, al que llamarán Syd por nosequé cosa de los boy scouts, no es ni más alocado, ni más imaginativo, ni más rebelde, ni más nada que el resto de chavales. Tiene su encanto, claro, pero vamos, no destaca por encima de la media. O sí. O no. No es ningún zote, pero tampoco es el crack del grupo. Tiene amigos, les gusta el rock, el blues, van creciendo y montan un grupo. Porque les mola. Pero no son muy buenos. Hay que recordar que hay grupos que hacen r&b y son muy buenos. Pero ellos no. Normalitos.
El ácido. El LSD. La literatura. El libro nos lo explica todo. De dónde viene el ácido, qué libros leía Syd, de donde vienen todas y cada una de las imágenes que utilizaba, quiénes eran esos escritores, los paralelismos. El viento entre los sauces, Alicia en el país de las maravillas, A través del espejo... Es a partir de 1965 o 1966 cuando los fans de Syd Barrett y Pink Floyd empezamos a disfrutar como conejos con el libro. Hasta entonces, nos cuentan cosas, referencias literarias, amigos, profesores, los padres... a los fans 'estándar' nos interesa la música y 'todo eso que volvió loco a Syd Barrett'. Y saber porqué. El grupo que montan pierde a un miembro, el guitarrista Bob Klose porque tocaba demasiado bien, o porque éste tenía otros intereses. Syd Barrett pone el nombre del Grupo. Syd Barrett es quien pone el título del primer disco. Syd Barrett es el autor de los singles que lanzan. Es la estrella en los conciertos. Espectáculos de luz y largas improvisaciones. Astronomy Domine, Interstellar Overdrive. La sala UFO. Syd Barrett empieza a no estar cómodo con la vaina.
'Oye, qué bien lo haces, porqué no sigues haciéndolo...'. Pues ahora no lo hago. 'Lo mejor que te puede pasar es dedicarte profesionalmente a eso que te gusta tanto'. O  no, puede ser lo peor. Hacer de tu hobby, de tu pasión, una profesión puede ser que te acabe provocando repulsión por lo que haces. Syd Barrett, una vez que el grupo graba el primer disco, da síntomas de no estar por la labor de convertirse en un profesional de la música. Eso no es estar loco. Otros estaban igual de pillados por el ácido que él, y no por eso pasan de todo. Syd decide no ajustarse al juego. Profesionalizarse. Estructurar. Trabajar. Pelear por. ¿El ácido? ¿Locura?
El libro analiza todas las canciones, de dónde salen, qué explican, qué se cree la gente que explican. Eso. Sabemos que Syd Barrett después del primer disco (y tras grabar unas canciones estupendas que no vieron la luz, y colaborar en algunas canciones del segundo disco de Pink Floyd cantando la tremenda Jugband Blues) es 'marginado' por la banda. Pasan de él. Lo sustituyen. Graba un par de discos en solitario ayudado por... sus antiguos compañeros. ¿No pasaron de él? ¿Porqué le ayudan, pues? Sabemos que después del segundo disco en solitario, el Barrett, abandona. Del todo. 'Es que estaba loco y se escondió'.
Leyendas sobre Syd Barrett. El autor confiesa que incluso él mismo ha propagado dos leyendas sobre Syd Barrett. Falsas. Falsedades.
¿Se volvió tan loco como parece? ¿Se le apagó la llama? ¿Merece la pena mantener la llama artificialmente, cantando para siempre cosas que hiciste hace cuarenta años? ¿Tenemos derecho a convertir a alguien que no quiere ser un mito en un mito?
Un libro magnífico. La verdad. No sé si queda muy claro (a mi no me acaba de quedar claro) si se volvió loco, si el ácido y el Mandrax le empujaron, si era un rebelde contra la industria sin saberlo, si sólo quería pasárselo bien y la cosa se torció, si ya venía marcado de casa, si esto o lo otro. Pero da igual. Un libro que es capaz de dedicar cuatro páginas a explicar una canción como 'Scream Thy Last Scream', tiene que molar.
Hace unos quince años me compré una camiseta de Syd Barrett, casi sin conocer quién era. 'El loco de Pink Floyd'. Yo también hablé sin saber. Y lo que me queda.

miércoles, 20 de junio de 2012

Mala sombra en el Chaco

Nos vamos a alejar un poco del tema, pero me gustaría traer a este cónclave un texto en principio poco coordinado de Don Tarzán Zatrústegui, extraído de su 'Historia mal contada de 100.000 años de viaje', publicada por la Editorial Simientes y prologada por el desdichado profesor Salmón Periorrázar. Dice lo siguiente:
'Se cuenta que durante el mandato Supremo del Doctor Francia, se envió una expedición a un remoto confín del Paraguay para conocer la existencia de tribus perdidas y de paso apuntalar las defensas de la patria en aquel rincón ante las apetencias de potencias enemigas. Al mando de la expedición se colocó al sargento Orión Falsán, veterano de las luchas contra los rosistas y contra los brasileños, y que tenía fama de cierto mal carácter. El sargento al parecer se tomó la expedición más como un castigo que como un premio. Tenía treinta y pocos años y pensaba que estaba en la flor de su carrera, como para desperdiciar su valía en una expedición hacia la nada, que nada le podría reportar. Pero su obediencia y su fanático amor al Supremo hicieron que no opusiera ninguna objeción a la misión. Partió con veinte soldados a su mando y la compañía del licenciado José de la Nuez Moscardó, que debía documentar la presencia de las tribus, recopilar fauna y flora y hacer un informe para el Supremo. Partieron de Asunción un caluroso día de enero y siguieron su camino hacia el norte.
Mientras avanzaban y se alejaban de los puestos adelantados paraguayos, todo parecía ir medianamente bien. Hasta que un día, ya rondando su objetivo, el profesor de la Nuez Moscardó dijo haber divisado figuras humanas en lo alto de un montículo. Nadie lo había visto menos él. El sargento Falsán escuchó al licenciado y dirigió su mirada hacia donde el civil le indicaba y vio, efectivamente, que había alguien encima de un terraplén de tierra estriada. Con bastante desgana, el sargento ordenó a sus hombres que se dirigieran hacia allí. Y allí fueron. Y cuando ya estaban allí, no vieron a nadie. El sargento Falsán sacó un catalejo y oteó el horizonte. No había nadie. Al bajar el terraplén, el profesor volvió a levantar la voz. 'Discúlpenme, pero veo de nuevo a esa gente encima del terraplén'. El sargento Falsán volvió a mirar y los vio. Esta vez ordenó a diez de sus hombres que fueran ellos los que subieran por el terraplén, acompañados por el licenciado. Cuando éstos llegaron arriba, no vieron nada ni a nadie. Bajaron otra vez. El sargento miró duramente a de la Nuez Moscardó y dijo con apreciable desagrado 'parece que estamos jugando'. Reagrupó los hombres y cuando se disponían a seguir con su marcha, el licenciado se giró y volvió a ver a aquellas figuras. Ahora fueron cinco soldados los que acompañaron al Licenciado, mientras que el resto de la tropa se desplegaba alrededor del pequeño montículo para que nadie pudiera subir o bajar sin que fuera visto. Nada de nada. Bajaron otra vez. El licenciado, efectivamente, no podía evitar girarse de nuevo una vez que iniciaban la marcha y los vio otra vez allí. 'Pues ahora va a subir su excelencia, licenciado'. El licenciado subió el montículo por cuarta vez, y una vez allí no vio a nadie ni encontró nada.
Y cuando se disponía a comunicar que  'Qué mala sombra mi sargento', una bala, que a todas luces salió del pistolón del sargento Falsán, se coló por su frente y ya no quiso salir.'

martes, 19 de junio de 2012

Cinco días sin Nora

Después de un cerro de días sin ir al cine, finalmente el sábado se acordó acudir a ver qué. No había mala oferta, una del Wes Anderson que por rarito no pasó la criba, y alguna otra que ahí ahí, pero al final la decisión cayó en Cinco días sin Nora. Película mexicana que vi anunciada en el Telediario del día anterior y que me llamó la atención.
La película como decimos, es mexicana, aunque pudiera ser perfectamente argentina. De hecho, en fin. No lo contaré. La película transcurre con una calma que hace sea mejor ver la peli en la sesión de las ocho y algo, o la de las diez, que en la de las cuatro y cuarto. Ese fue nuestro caso, y quizás nuestro error. Y digo que podría ser argentina porque me recordó a una película de un director argentino que se llama.. ahora se me ha ido. Bueno. Es igual. Gente bien, que vive en barrios bien, que lleva una vida bien. Que son médicos, arquitectos, etc.
Una señora está arreglando la casa. Prepara una cena. Espía con unos prismáticos el piso de enfrente donde vive un señor mayor. Una camioneta llega con carne congelada, la dejan en el piso del señor mayor, el señor mayor tiene que llevarla a casa de la señora. La señora se ha suicidado. El señor es su exmarido.
Al parecer la señora lleva toda la vida suicidándose. Ella dice que no lo puede evitar, pero lo hace. Hasta que le sale. Tranquilamente. La señora parece haberlo dejado todo dispuesto. La comida que tienen que servir para la cena... de pesaj. Son judíos. El tema de la religión es trascendental. El exmarido es ateo, pero su hijo no. Los procedimientos, las trabas, los preceptos, que haya alguien rezando por ella, que no se la toque, que no se la entierre en sábado... todo eso saca de quicio al exmarido, que intenta sabotear los intentos del rabino y del hijo por hacer las cosas como dios manda, pero...
Es que ella se ha suicidado. Amigo. Pero no adelantemos acontecimientos. La señora ha guardado bajo llave sus diarios, fotos, recuerdos. Pero una foto se ha descuidado. El exmarido la descubre. Sale ella de joven, pero no sale él. Llevan 30 años divorciados, o 20 años divorciados, pero viven uno enfrente del otro. Celos. ¿Quién es? ¿De dónde sale la foto? El exmarido pasa buena parte de la película buscando el resto de las fotos.
Y esto es la película. Descubrir qué pasó, quién era, si la pueden enterrar en un sitio o en otro. Si se ha suicidado no la pueden enterrar con el resto de los mortales, si no con los criminales y suicidas. El exmarido se niega. El hijo también. La religión judía, sus cosas, la intransigencia, las convenciones. Y la cocina. Otra película mexicana en la que salen comiendo, preparando platos... Y esas relaciones en las que pasa el tiempo, pero sigue habiendo algo que une a las personas. Qué bonito.
La película es calmada, tranquila, no hay excesos de localismo, la película tiene un poco de aire de 'cualquierpartismo', que podría pasar aquí, allí... no sé, podría ser de Woody Allen, por ejemplo, aunque se habla bastante menos. Claro, no puede haber excesos porque es un entierro, pero un entierro de gente bien. Que no levanta la voz, que muestra sus diferencias con ironía, con buenas maneras.
Todo bien, todo correcto. No se levanta la voz, se va despacito, si no estás por la labor puede ser que te quedes rockefeller.

lunes, 18 de junio de 2012

Alcohol

'No suelo beber mucho, algún fin de semana, alguna vez... poca cosa'. Respuesta estándar ante los requerimientos de los médicos. 'Nada, dos o tres cervezas los fines de semana y ya está, lo normal'. No. No es verdad. Bebo. Y el Cigala. Los dos. Cervezas, gintonics, whiskazos a palo seco... el alcohol. A beber pastores. Y pasa lo inesperado.
El otro día salimos unos cuantos a dar una vuelta. Íbamos a un sitio, luego teníamos que ver nosequé, y finalmente acabamos en un bar muy bonito porque toca ir a bares bonitos. Cuando no es por una cosa es por la otra. El otro día salimos y no íbamos a hacer nada especial. Como siempre. El caso es que cuando me quise dar cuenta me estaba quedando dormido en el andén del metro. Dormido y solo. No recuerdo cómo pero al parecer me fui yo solo, casi sin avisar a mis amigos, quizás diciéndoles que salía un momento y apreté el paso para marcharme. No lo recuerdo. No me acuerdo de eso. Solo sé que me desperté en el metro, en el andén de la parada primera, es decir, que no me había subido al metro todavía, y que estaba solo. Lo primero que hice fue palparme el bolsillo de atrás. Llevaba la cartera. No había vomitado. Estaba completamente trompa. No recuerdo cómo había sido capaz de sacar la tarjeta, de caminar por el pasillo, de bajar la escalera mecánica, nada. Pero allí estaba. No se me había pasado la trompa y daba cabezadas. No me mareaba, pero me costaba tener los ojos abiertos. Qué mal. Qué mal me encontraba. Empezaba a marearme. Dormido estaba mejor. ¿Qué me había bebido? Había cenado y todo, habíamos comido algo por ahí, ¿porqué? ¿porqué me encontraba tan mal? Ah, si, lo de beber. Bebo. Y el Cigala.
Llegó el metro y aunque en un principio hice propósito de no cogerlo y esperar a que se me pasase un poco la moña en el andén, me subí. Era el comienzo de la línea y podía escoger el asiento. Me senté en un sitio apartadito y me dispuse a no quedarme dormido. Dicen y es cierto porque yo lo he visto, que manos diligentes te limpian lo que tengas cuando te quedas frito en el vagón. No quería que me pasase, pero estaba más aquí que allí. Antes de que el metro arrancase se sentó delante una chica. La chica estaba en las mismas condiciones que yo. Se sentó, apoyó su cabeza entre las manos y se dispuso a vomitar. Estaba bastante peor que yo, por que no sé porqué reacción si ves a uno que está más chufa que tú, tú te espabilas. Es así. A mí me pasa. Así que aunque no pudiera ponerme de pie, la contemplación del desastre ajeno, me reconfortó. Así soy yo. La chica empezó a vomitar algo rojo. No era sangre, era como si se hubiera comido una sandía. 'Si yo no he comido nada rojo', dijo entonces ella. Levantó la cabeza y me miró. No era guapa, no era fea. Tenía mala cara. No sé qué cara tendría yo. 'Te lo habrás bebido, entonces', le dije. Quería hacerme el simpático, ayuda en carretera, hermanos en acción. Los borrachos somos gente honrada. Los borrachos somos gente inquebrantable.
Ella volvió a lo suyo. Apoyó de nuevo la cabeza entre las manos y siguió intentando sacar el alma por la boca. Yo la miraba y pensaba que mientras estuviera fijándome en ella, yo no tendría que preocuparme. Pero dos paradas más allá, la chica se bajó. No sé qué historia me monté en la cabeza que pensé que ella no podría bajarse, pero de un salto se largó. Me quedé sentado y me sentí empecé a marear. Finalmente arrojé. Era algo rojo. Me asusté. No será sangre. No era sangre. 'Si yo no he comido nada rojo', dije. Y delante de mí, una voz de chica me contestó 'Te lo habrás bebido, entonces'. Era ella. Juro que ella se había bajado en la parada de antes. Me sorprendí pero no podía centrar la mirada. Estoy seguro que era ella. Volví a centrarme en lo mío y vi que llegaba mi parada. Me bajé de un salto.
Hice el trasbordo o transbordo o como se diga y el metro estaba a punto de llegar. Me encontraba fatal. Me senté en cuanto vino, no había mucha gente en el vagón. Delante de mi...
Cuando me levanté ayer a mediodía, me dolía la cabeza muchísimo. Fui al lavabo pero me la encontré a ella. En la taza. Vomitaba. Algo rojo. Me extrañó mucho pero pensé que a lo mejor.... ella se levantó y cuando me di cuenta se había ido. Cuando me senté en el lavabo a mi vez, puse las manos en la cabeza, y me dieron arcadas. Algo rojo otra vez. Levanté la cabeza y no estaba en mi lavabo. Era otro cuarto de baño, y delante de mí una chica, la misma chica, que me miraba entre extrañada y no.
No vuelvo a beber. Creo que la estoy viendo otra vez.

domingo, 17 de junio de 2012

El mito de la paliza en la caverna

...y claro, allí estaban todos. Encadenados, atados, sin poder moverse, sin ver nada más que las sombras que proyectaban las imágenes que pasaban al otro lado del muro. Muy bien. Echándole imaginación, podían llegar algunos de ellos a pensar que detrás de esas imágenes podía haber algo más, pero la mayoría pensaba que aquello que veían era la única realidad posible. Allí estaban, intentando averiguar unos, otros dejándose morir lentamente sin preocuparse de nada más que de estar allí. Todos los días pasaba gente al otro lado del muro. Todos los días. Sin importarle nada a nadie de lo que ocurría al otro lado del muro. Unos a un lado y otros al otro lado. Unos cuantos de los prisioneros, alguno en particular, uno en concreto, había albergado la idea de poder desatar las cadenas y escapar de aquella caverna y saber qué es lo que ocurría, qué había más allá y poder contárselo a sus compañeros.
Hasta que un día, esos que pasaban al otro lado del muro, les dieron una paliza de muerte a los que estaban encadenados y se les quitaron las ganas de seguir pensando, imaginando, elucubrando y soñando con la idea del Bien.

viernes, 15 de junio de 2012

Miscelánea

Bueno, bueno, bueno. Pues ya estamos a viernes, viernes 15 de junio, y como bien dice el fenomenal cartel de ahí arriba, hoy tenemos un evento memorable. Pero no pensemos demasiado en ello, no hagamos que nos tiemblen las manos, que nos castañeteen los dientes, que nos flaqueen las piernas de tanto pensar. Vamos a intentar evadirnos durante unos minutos con agradables canciones. Comenzaremos, por ejemplo, con una del denostado y más pasado que el arroz Joaquín Sabina, en una época en la que todavía daba gusto verlo, cantando nada menos que en directo y creo que en el mágico programa del Tola, la canción Pasándolo Bien. Qué jóvenes éramos, niños en aquella época, y qué futuro tan esplendoroso nos aguardaba. Con su banderita española y todo en plan fiestas del pueblo.
http://www.youtube.com/watch?v=6Y28CCAX5t8&feature=related

Si pones una de uno, tienes que poner una del otro. Recientemente Javier Krahe ha sido absuelto de un delito contra la sensibilidad religiosa, o contra lo que Dios quiera, por un vídeo que tal. Bueno. El mero hecho de que todavía andemos juzgando esas cosas en un país civilizado, que la propia defensa del mismo acusado tenga que pedir disculpas si ha ofendido, dice mucho de cómo somos y qué cerquita estamos de ser precisamente como menos nos gusta. La canción es Los Caminos del Señor. Como podía ser cualquier otra. Una canción que describe la maravilla y el asombro del protagonista ante la magnificencia y esplendor de la iglesia, hasta que le vuelve el riego y recuerda qué había ido a hacer allí. Fantástica.Añadimos la canción Nembutal, que tampoco está nada mal. Chimpón.
http://www.youtube.com/watch?v=rxZkxVuTbgc

¿Cómo irá la cosa? Con que salga la mitad de bien que les salía a los Modern Lovers tocando una versión extensa y tal de Roadrunner, todo irá estupendamente. Cualquiera que haya estado alguna vez rodeado de instrumentos ha caído en la trampa de interpretar mal o bien Roadrunner de los Modern Lovers. Luego salen las cosas como salen. Hay algunas que siempre entran en esos alardes primitivos. Louie, louie; Satisfaction, Smoke on the water, You really got me... según lo virtuoso que seas te lanzas a una cosa o a otra. Roadrunner sale como sale. Hay una versión de los Sex Pistols en la que Johnny Rotten viene a decir que si no hay otra jodida canción que tocar que esa... pues no. Esa.
http://www.youtube.com/watch?v=Te5ycfKK2Y0

Sigamos con los homenajes. En esta van a tocar los Ramones, nada menos que en 1975, y van a taladrarnos con el Loudmouth. Bocazas, debe ser ¿no? Otro de los grandes objetivos de los que quieren tocar alguna vez un instrumento, es parecerse a los Ramones, siempre que te gusten, naturalmente. Y parece fácil. Pero acabar sonando como ratas aplastadas, que es lo más fácil, te hace desistir pronto y ver que una cosa es que parezca sencillo y otra que se tenga la gracia para hacerlo. Y cuando es que no, pues es que no. Están todos. El tommy, el deedee, el johnny y el joey. Los buenos. Tocan Loudmouth y Beat on the brat. Nada menos. El sonido es un poco nefasto, pero ya es de lo que se trata.
http://www.youtube.com/watch?v=IQKYlGb8PsU&feature=related

Y ya que estamos sumergiéndonos en el fondo de los fondos, vayamos a otro clásico imperecedero. Los Sex Pistols, con Sid Vicious interpretando el bajo como un auténtico Johann Sebastian, nos regalan los oídos con la bella tonada EMI. Debe ser de la gira en la que plegaron. En la que recogieron y se fueron. Es en Dallas. Donde le abren la cabeza a Sid Vicious, porque al parecer llamó nosequé a los vaqueros de las primeras filas. Eso es pasárselo bien. Ese era el espíritu, lo que pasa es que nos hacemos mayores y claro, no te puedes exponer a que te salten un ojo así como así. Como dijo aquel chaval que jugaba a fútbol contra nosotros 'mañana hay que trabajar', y estábamos todos en el paro y nos echábamos a reír. Se enfadó más... en fin. No pasa nada.
http://www.youtube.com/watch?v=qTI0Omhsj1Q

No podemos despedir la conexión sin recordar al bueno de Dyango y su homenaje a la radio. Si no hubiera sido por la radio, otro gallo nos hubiera cantado. La radio. Poner la radio, pillar grupos en la radio, música de la buena, también de la mala. De todas. Hasta Dyango. Ahí lo tenemos, como siempre, a punto de echarse a llorar, a punto de derrumbarse, a punto de que le de un algo ahí. Qué teatrero y qué falso. La rrrradioooooo. Es una interpretación en directo en la que no aparecen los coros que le dan a la canción un aire tan de 'tumadrecosiendoytúenredandoconloscacharritos', que asusta. Ponemos las dos.
http://www.youtube.com/watch?v=QVWQ6_8VIlA
http://www.youtube.com/watch?v=CieMRhNL-s0

Pues nada. No he conseguido poner otros vídeos que no sean de youtube... A ver si nos vemos. Buen fin de semana para todos los niños de buena voluntad.

jueves, 14 de junio de 2012

Gran Evento Musical


Poniendo un broche de oro a una triunfal Gira de Primavera, 'elToni, elPaco & elChristian', tienen el inmenso placer de invitarles a asistir al concierto de despedida en el que acompañarán a los magníficos 'Raworld' en lo que se presume una velada de música que esperemos sea de su gusto.
Con el señuelo de la entrada gratuita, esperamos que nos acompañen durante las tres horas que ocupará la exposición sonora, gozando de un repertorio compuesto de canciones de amor, versiones de cantautores con gorra de estibador, más canciones de amor, interpretaciones virtuosas, pasajes conceptuales, cánticos devocionales, bilingüismo, coros, juegos de luces sin luces, sustos varios, así como numerosos momentos de zozobra y esfuerzo sobrehumano por que no se nos escape la risa.
En el cartel pone que es a las nueve, pero empezamos a las diez. Si vienen antes, tenemos tiempo de departir y compartir perspectivas varias sobre asuntos que surgieren.
Todo eso y más.
Vengan y no se queden con las ganas.

miércoles, 13 de junio de 2012

Un indio

Ahora podríamos imaginarnos a un indio. Si podemos interrumpir durante un instante lo que estamos haciendo, imaginémonos a un indio. Un indio en Teotihuacan. Un indio que ha estado discutiendo con los compañeros de trabajo en la plantación sobre la decadencia. La decadencia en general. Contraviniendo lo que dicen los sacerdotes, el indio no cree que todo esté escrito. Imaginemos a un indio que piensa que los sacerdotes, quizás, pueden estar equivocados. Imaginemos que el indio considera que no está todo dicho. Que no todo lo que aparece en los grabados, que no todo lo que dicen los dioses, tenga que ser cierto porque sí. Lo discute con sus compañeros en la plantación mientras van volviendo a sus chozas. Les están diciendo continuamente que Teotihuacan está fatal. Que si no dejan de hacer sacrificios para sus dioses, van a tener que coger los bártulos y largarse. Que todo está espantosamente. Imaginemos a un indio que se levanta por la mañana temprano y ve que el sol, independientemente del vaticinio de los sacerdotes, ha vuelto a salir y más o menos todo parece transcurrir como todos los días. Imaginemos a un indio, por un momento. Un indio que se ha levantado por la noche para comprobar dónde estaba la luna, mientras su mujer le mira pensando que el indio va a buscarse problemas de tanto preguntarse las cosas. Imaginemos a una india. Si hemos podido imaginarnos a un indio, hagamos lo propio con una india. Imaginemos a la india que no quiere tener hijos pero no lo puede decir. Imaginemos que la india y el indio han tenido dos niños, pero no les quieren. Imaginemos que el indio cree que los sacerdotes están equivocados, que no puede ser que todo vaya a ir tan mal en Teotihuacan. Imaginemos que el indio no se quiere ir. Imaginemos que el indio ha notado que hay un par de indios que le miran mal. Aunque sea quizás un esfuerzo demasiado grande para esta época del año, hagamos por imaginar que el indio se debate entre una duda y una certeza. Imaginemos a la india que ve crecer a sus hijos y no les quiere porque no les necesita, porque no le gustan. Imaginemos que un día le propone al indio que podrían sacrificar a sus hijos a los dioses, como hace tanta gente. Hagamos el esfuerzo. Imaginemos a un indio que se levanta por la mañana para ir a trabajar a la plantación, muy temprano, es de noche aún, y el sol no se ha encontrado con la luna. Imaginemos que el indio nota algo. Imaginemos que el indio tiene la intención de rendirse y abandonarlo todo. Imaginemos a un indio que quiere quedarse en Teotihuacan y que no puede. Imaginemos a un indio.

martes, 12 de junio de 2012

Raymond Chandler. El sueño eterno.

Me he leído, con este, tres libros de Raymond Chandler. El primero de ellos fue 'La dama del llac' y me gustó mucho. Pero mucho mucho. De tal manera que me leí un segundo, 'La hermana pequeña'. Y aquí, aunque disfruté de igual manera, ya vi un poco por dónde nos movemos. Él va contando, parece que no hay nada claro. Pasan cosas, sale gente, ellas (o algunas de ellas) se pirran por el detective Marlowe, él lo sabe todo, no se deja engañar. Pareciera que va acumulando cosas sin darle importancia, va a sitios, habla con gente, diálogos que a uno le dejan más o menos igual, pero que a él parecen servirle de mucho, y finalmente, zas, hay un chispazo, resuelve el caso y aquí paz y después gloria.
Pongamos caras. Aunque en el libro la descripción de Marlowe, Philip Marlowe, no coincida demasiado con él hay que decir que sin lugar a dudas, Philip Marlowe es Humphrey Bogart. Porque sí. Porque no hay más remedio. No he visto ninguna película en la que Marlowe haga de Bogart, perdón, al contrario. Pero es empezar a leer y no poder ponerle otra cara. Seré algo más preciso. La voz. Casi siempre la voz principal la lleva Marlowe, por lo que la voz en off es la suya. La voz que dobla a Bogart. Sin la voz que doblaba a Bogart, el libro no vale ni la mitad.
Este libro, El Sueño Eterno, se llevó a la gran pantalla y en él también salía Lauren Bacall. Normal. La química y eso.
En fin. Un señor mayor, al que llaman general, y que está más aquí que allí... no, al contrario, más allí que aquí, llama a Marlowe porque un personaje turbio y relamido le está haciendo chantaje a una de sus hijas. Tiene dos hijas. Perdonen que ahora no recuerde los nombres. Una es Carmen, que es la pequeña. Y la otra es... uf. La que hace de Lauren Bacall... no recuerdo el nombre. El caso es que la tal Carmen está como un cencerrete. Marlowe va a la casa y habla con el general, luego o antes habla con la tal Carmen, que poco menos que se le echa encima, y por último con la otra hermana, que lo recibe en la cama. Vamos. Que la cosa va de poner calentito al pobre Philip, pero éste es frío como el hielo y no cae en la trampa. Mucha mili a cuestas. Marlowe empieza a investigar, localiza al tipo que está haciendo chantaje, descubre que la tal Carmen está de verdad como un llum y tiene ciertos problemas para mantenerse vestida y sobria y que hay muertes de por medio. A todo esto, la hermana mayor, que ahora me ha venido el chispazo vía Wikipedia, y se llamaba Vivian, estuvo casada con un contrabandista irlandés llamado Rusty Regan. Ella no le quería, pero eso da lo mismo. Es lo normal. En los libros de Chandler, normalmente la gente no quiera a la otra gente, y cuando quieren a alguien la cosa termina  mal. Rusty Regan ha desaparecido y el general le tenía algo de cariño. ¿Dónde está Regan? La cosa se complica. El tipo relamido que chantajeaba estaba en contacto con un señor que tiene casas de juego, que a su vez está casado con una muchacha muy guapa que fue el primer amor de Regan. ¿Cómo lo ven? Y además el tal Regan seguía tirándole la caña a la mujer del amo del juego. Mal asunto. O bueno.
Como decimos, muere gente. Marlowe parece haber resuelto el asunto por el que le llamaron, lo del chantaje por unas fotos subiditas de tono de la desequilibrada de la Carmen. La Carmen que se le mete en la cama y que Marlowe tiene que ahuyentar. La hermana, por otro lado, a la que llamaremos Lauren Bacall, tiene problemas con el juego. El general no lo dice, pero quiere saber dónde está Regan. Todo el mundo le busca y cree que Marlowe también. Ahora hablo contigo, ahora con aquel, no estoy buscando a nadie, sólo pregunto. Marlowe se va metiendo en un jardín en el que se mezclan matones de mucho miedo y que curten el lomo un poquito a Marlowe. Un Marlowe que, mira tú por dónde, una vez que conoce a la mujer del amo del juego, cae rendidito y incluso le da un muerdo. Porque la mujer del amo del juego también está 'desaparecida', pero no. Porque es una trampa. Todo muy lioso.
Hay un punto en los libros de Chandler en el que todo se embarulla, se lía, supongo que habrá alguien a quien se le aparecerá todo claro y diáfano, pero a mi se me van mezclando cosas, no veo el qué hasta que al final... plas! Marlowe resuelve el tema en un momento. ¿Donde está Rusty Regan? No diré nada, pero si que apuntaré que bueno, que las drogas son malas. Aquí y en Los Ángeles.

lunes, 11 de junio de 2012

Caught in a podemosh!

Tenemos mucha suerte, si. Pero no es algo de ahora, tenemos suerte desde hace ya mucho tiempo. Una suerte que se nos va transmitiendo de padres a hijos, que con orgullo llevamos la carga de la suerte a cuestas. Una suerte loca. Una suerte que va más allá de fallar ocasiones a puerta vacía, de tener altas posesiones de balón, de que el mundo se asombre de nuestras habilidades en cualesquiera deporte que se nos presente. Una suerte que está más allá. Una suerte loca. Loca y ciega y sorda. Una suerte que nos va traspasando la piel y que llegados a un punto de la vida X podemos decir que nos convierte en seres auténticamente diferentes, una élite dentro ya no dentro del planeta, sino la envidia de los propios de los países más reputados. Como aquí en ningún sitio.
Porque tenemos suerte de ser así. Espléndidos. Con ganas de jarana. De tener suerte de que en cualquier parte de puedes tomar una caña y una tapa. De poder salir de juerga con tus amigos como si no hubiera un día siguiente. Tenemos una suerte que no sabemos apreciar. Por eso vienen de otros países a quedarse con nosotros. Pero no esos que vienen a quitarnos puestos de trabajo, no. Los que verdaderamente nos aprecian son esos que vienen a decirnos 'España es de lo mejor'. Qué cultura, qué vida tan relajada, qué bien os lo pasáis aquí. Quién pudiera ser como vosotros. Sobre todo durante los meses de verano. Poder gozar de esas fiestas patronales que, caiga quien caiga, se celebran con todo el paquete. Sin escatimar ni un sólo euro. Porque de lo que se trata es de que nos lo pasemos bien. Por ahí fuera ya lo saben. En el Financial Times, o en el Frankfurter Allgemeiner, o en el Washington Post, o en el Herald Tribune. Lo saben perfectamente. Aquí seguimos siendo los reyes. Los mejores.
Los reyes que pueden ir al fútbol pagando lo que haga falta, porque nadie me va a decir a mí en qué me voy a gastar el dinero. Ni el dinero ni nada, caballero. Nosotros no somos nadie para decir nada. Tenemos una confianza en nosotros mismos a prueba de bomba. Sabemos que podemos. Tenemos anuncios de cerveza que lo demuestran. Somos los mejores. Podemos ir con sombrero de paja a cualquier parte, mirando desde la terraza de un bar el futuro con toda la confianza de sabernos poseedores de una sabiduría ancestral, que viene desde los íberos y los celtas y los celtíberos. Los íberos vinieron desde el sur, y los celtas desde el norte y ambos pueblos se juntaron en el centro. Así lo explicaba la Directora. Había otros pueblos, Indíbil y Mandonio, Viriato, la Virgen del Pilar, el Cascorro de la plaza de Cascorro, Menéndez Pelayo, Menéndez Pidal, Hernán Cortés.
Hernán Cortés en una bandera de Extremadura. Tenemos suerte de tener un pasado del que orgullosos mostrarnos, ser. Wapa. Xssss. Cari, churri, amore. Cari, churri, amore. O lo que surga. Hernán Cortés escrito a rotulador en una bandera de Extremadura. Asturias es España y lo demás son conquistas. Tenemos suerte de ser españoles. Podríamos haber ido mucho peor y haber nacido al otro lado de la frontera, en Francia, por ejemplo. O ser portugueses, no lo quiera dios nunca jamás. Tenemos suerte de ser españoles y contar con jugadores en los mejores equipos de la Premier. Tenemos suerte de ser españoles y poder gozar de nosecuantas horas de sol al día.
Tenemos suerte de que nos haya tocado la lotería del Euromillón y tener nada más que el 30% de los bancos quebrados y cantidad de indicadores que nos muestran que estamos en la rampa de salida hacia el futuro esplendoroso. Tenemos suerte de tener más playas con bandera azul que nadie. Tenemos suerte de poder contar con espacios como Valdevaqueros y poder tener la posibilidad incluso, si quisiéramos, de votar por cargárnoslo y así lo haríamos sin dudar. Quien da dinero, no lo da gratis. Vamos a por todas.
Italiano el que no bote.

viernes, 8 de junio de 2012

Miscelánea

Pantalones cortos. Pantalones cortos. Pantalones cortos. Patas peludas en pantalones cortos. Piernas blancas como la camiseta de Polonia en pantalones cortos. Que Dios os bendiga. Que Dios os bendiga a todos. Pantalones cortos. Viva Polonia. Pantalones cortos en piernas estilizadas. No se me van de la cabeza. Pantalones cortos con medias de rejilla, rotas, destrozadas. Pantalones cortos. Nosotros llevamos pantalones cortos. ¿Quién lleva pantalones cortos? Necesito unos pantalones cortos. Pantalones cortos en piernas gordas. Pantalones cortos en piernas de gallinita. Pantalones cortos arrapados. Pantalones excesivamente cortos. Pantalones rojos con el escudo de Polonia. Pantalones cortos embutiendo lo que no se ve pero se intuye. Pantalones cortos. Canciones en pantalones cortos. Tomaszewski en pantalones cortos. Boniek en pantalones cortos. Lato en pantalones cortos. Que Dios os bendiga a los inventores de los pantalones cortos.
http://www.youtube.com/watch?v=qYKlYA77ZI4&feature=fvwrel

Hay que estar a favor. Hay que remar en una única dirección. Todos juntos. Todos unidos. De esto tenemos que salir todos unidos. No me haga esa pregunta ahora. No me diga ahora que mire hacia el pasado porque lo que tenemos que conseguir es construir un futuro. Es el momento de escuchar una sola voz. Es la hora en la que debemos aparcar nuestras diferencias y seguir por la recta senda marcada hacia nuestro destino. Tengo una espada láser y una máscara de Darth Vader. Hay que ponerse a trabajar. Hay que perder los complejos y saber ver nuestras cosas positivas. Hay que mirar las cosas en perspectiva, subirse a una torre en New York, leer el New Yorker y desde allí, enrollando el New Yorker en torno a nuestro ojo, mirar hacia aquí y ver que somos los mejores. Tenemos una posesión del 80 por ciento. No podemos perder. Nos vamos a reír como enanos.
http://www.youtube.com/watch?v=ZEsm4RK9AYc&feature=related

Veo ahora la vida pasar. Veo cómo los días se van repitiendo unos a otros hasta que llegas tú. Veo cómo estás pendiente de que llegue la hora para marcharte. Veo cómo miras el reloj de la esquinita de la pantalla. Veo cómo te tocas la barriga. Veo también cómo escupes en un pañuelo. Veo que podríamos vernos y comentar un par de temas o tres. O cuatro. O cinco. O seis. O siete. Los que quieras. Veo cómo va pasando todo y nada se me queda. Veo que no es lo mismo vivir en el extranjero que vivir con un estanquero. Veo que no es lo mismo y lo comprendo perfectamente. Veo cómo te has subido a esa torre y no bajas porque te de miedo. Veo que a mi me da miedo subir a la torre para buscarte. Y así estamos.
http://www.youtube.com/watch?v=HMgUknhAP6o

Tengo a veces la sensación de que no me estás entendiendo. Te voy a explicar otra vez de qué va el chiste. Mira, va un caracol y derrapa. Y va el de detrás y tropieza. Vuelves a poner otra vez la misma cara. El caracol de delante, derrapa. Y el de detrás, tropieza. Es bien sencillo. El de delante, derrapa. Y el de detrás, tropieza. Es una carrera de caracoles, con lo que el tema de que derrapen o que tropiecen, es bastante inverosímil. Pues ya te lo he explicado. El caracol de delante derrapa, y el otro tropieza. Son caracoles, es bastante poco probable que eso ocurra. No. Es viernes, si. Ayer fue jueves. Si. Ayer otra vez. Si. Pues tú no estás mucho mejor. No estás entendiendo nada.
http://www.youtube.com/watch?v=OfUITuTPuSA

Con tu talento y mi cuerpo, podremos formar un gran equipo. Si eres capaz de seguirme el rollo, nos vamos a hacer de oro, nena. Si te vienes conmigo, te enseño una cosa. Me parece que hoy he soñado con un perro. No lo tengo muy claro, porque he dormido muy poco. Creo que he soñado con un perro. Cuando he venido para aquí, esperando a que un semáforo cambiase a verde, se me ha puesto un perro al lado. Un perro enorme y negro. Y he tenido un flash. He creído recordar que he soñado con un perro. No un perro pequeñito como el de ayer. O sí. Como no lo recuerdo, no puedo asegurar nada. Seguro que hay alguien que sabe lo que significa pensar que se ha soñado con perros. Y seguro que no es bueno.
http://www.youtube.com/watch?v=_mZqGxkYOFY&feature=related

Aciertas una canción. Aciertas la siguiente canción también. Te sabes cuál es la siguiente canción. Te acuerdas de haber escuchado una canción similar en otro sitio y también la aciertas. Cuando suena el próximo acorde, todo el mundo te mira y efectivamente, también te la sabes. Antes de que la teclista diga 'oh' ya sabes qué canción va a sonar. Cuando están a punto de terminar, vaticinas la canción con la que van a amagar con retirarse. Otra vez has acertado. Te sabes también una historia sobre una canción larga, porque hay que tener recursos para todo. Conoces y reconoces no sólo esa versión sino también una un tanto diferente que aparece en un bonus tracks. Cuánto sabes.
http://www.youtube.com/watch?v=8cIArbhOWRc&feature=relmfu

Qué semana tan larga. Que tengan un buen fin de semana y si me ven por ahí salúdenme, que a veces me hago como el despistado y no hago por decir hola, pero es por que eso. Buen finde.

jueves, 7 de junio de 2012

El Chato Lafita

Lo paradójico de todo esto es que el Chato Lafita cayó en la cuenta de que había perdido el dominio del Universo mucho después de que efectivamente esto ocurriera. El Chato Lafita tuvo bajo su control todo lo conocido y lo que está por conocerse durante un espacio de tiempo bastante extenso, no se crean que fue flor de un día. Sin embargo, quizás por la costumbre o porque no todo el día puede estar uno pendiente de todo, él mismo no fue consciente de que ya no era el que mandaba hasta unas semanas después de que fuera más o menos oficial. El Chato Lafita comenzó a ejercer su inabarcable poder durante un examen de matemáticas en quinto de E.G.B. Todos sus compañeros habían ya abandonado la clase y sólo quedaba él por entregar el ejercicio, cuando sintió que podía y debía hacer algo que nunca antes había hecho. Cogió el examen y se lo entregó al profesor cuando todavía le faltaban dos problemas por resolver y le dijo: 'A partir de este momento, usted no tiene que enseñarme nada más. Ha sido paciente conmigo y yo se lo agradeceré cuando mi dominio sobre el Universo sea pleno'. Se quitó la parte de arriba de la ropa y salió de clase.
Durante el resto de su edad escolar y pese a que asistía a las clases simplemente por asistir, sin afán de aprender nada, el Chato Lafita se dedicó, primero a dominar su centro educativo, y luego a extender su poder sobre su ciudad. Ensayado el procedimiento de dominio, conquista y aprovechamiento del conocimiento adquirido para revertir en su beneficio las debilidades de otros, se propuso seguir extendiendo su poder. Siempre con la parte de arriba de la ropa fuera, a pecho descubierto. Sus seguidores, que antes de acabar el Instituto ya se contaban por cientos, muchos de ellos sin saber que estaban siguiéndole, en un efecto que el Chato Lafita había perfeccionado de manera perfecta...
- Oiga, ¿puedo interrumpir?
- Si, pero por favor sea breve que si no no acabamos nunca.
- No, es sólo comentarle que perfeccionar de manera perfecta... no suena muy bien.
- Tiene usted razón, es verdad. ¿Quiere retomar usted la narración?
- Ah, pues si no hay inconveniente. ¿No se molesta usted?
- No, por favor. Al contrario. Siempre es bueno contar con una nueva y fresca visión de la historia del Chato Lafita.
El Chato Lafita no era chato, ni tenía ningún familiar que fuese chato, ni se apodase así. El origen del mote es anterior a cualquier cosa que conozcamos. El reinado universal del Chato Lafita se caracterizó por las camisetas inexistentes, la eliminación por orden inmediata del fenómeno de la sudoración, de la oportunidad, de la excelencia, de la calidad, de los buenos augurios, de una reglamentación precisa, de conceptos básicos. Un dominio que tuvo como objeto el comportamiento moderado, respetuoso a ratos, bien pero sin tonterías, musicalmente hablando regresivo si se puede decir así, atolondrado en cuanto a las relaciones personales, exquisito con los ancianos, poco definido en lo económico pero recto en cuanto a la moralidad. Lo que más destacan sus biógrafos es su ubicuidad. El Chato Lafita es el que dirige la banda, pero al mismo tiempo el que saca el córner y lo remata, el niño en el bautizo, el muerto en el entierro, el trompeta y el que toca el clavicordio que tendrá un nombre pero no estamos por la labor, el muchacho que te convence para que vayas con él a un sitio y el encargado de la empresa que te dice que te puedes ir, que ya se queda él. El Chato Lafita aparece como autor de unas reglas religiosas que no llegaron a aplicarse nunca porque se habla de un Chato Lafita que en un pueblo de los Alpes austriacos alcanza tal grado de comunión con la naturaleza que desmonta las anteriores creencias y monta una nueva, pero otro Chato Lafita en el Neuquén se encierra en un laboratorio y con dos bolis, una goma de pollo y tres hierros oxidados, demuestra que Dios no existe y la naturaleza se rige por unas normas muy concretas que se pueden variar al gusto y no pasa nada.
Y todo iba bien o al menos lo parecía. Y Chato Lafita se casó y estoy buscando entre los papeles para ver cómo se llamaba la mujer con la que se casó. No lo encuentro.
- Nadiezhda Golpujina.
Gracias. Continúo, pues. El Chato Lafita camina por la calle camino de la panadería para ir a buscar unos crusanitos pequeñitos que le chiflan para mojarlos con el café con leche fresquito y me te la pata en una línea que señala el fin de su dominio temporal y que coincide con la ubicación del domicilio de aquel su maestro de matemáticas que jamás vio recompensada su atención. Hasta que no le llega una carta del Ayuntamiento solicitándole que por favor haga algo con esa barandilla que tiene podrida, el Chato Lafita no comprende que sus días de gloria terminaron.

miércoles, 6 de junio de 2012

La información es poder

En el estudio del profesor Furstenberg sobre el reinado del gran Shamash, incluido en el tercer tomo de su 'Historia de la parte por el todo', nos encontramos con un episodio ciertamente aleccionador.
- Ante el Gran Rey Shamash arribaron los tres emisarios que había enviado para negociar con el gobernador de la lejana provincia del lago de Van un asunto de vital importancia para la seguridad del gran Reino de Babilonia, que ya por entonces parecía más allí que aquí. Los tres emisarios llegaron con cara de cierta preocupación ante el Gran Rey, que les hizo pasar después de haberse acicalado de manera que pudiera impresionar como siempre lo hacía a sus súbditos con sus maquillajes, barbas y melenas tan bien cuidadas, así como con ropajes oropeles y gorros que quitaban el sentido. El Gran Rey Shamash ya estaba sentado en su trono cuando pasaron los tres. Hakum, Massardul y Sarbunidapal, eran los tres mejores embajadores que tenía el reino. Se postran ante el Gran Rey Shamash y éste les dice que comiencen su evaluación de la visita.
Y entonces Massardul se adelanta unos pasos y sin levantar la cabeza del suelo le dice al Gran Rey Shamash, que no pueden decir nada. 'Es que este no nos deja'. Silencio. El Gran Rey Shamash frunce su imperial ceño y hace ver que no ha escuchado bien. 'Massardul del demonio, habla y explica cómo ha sido la visita'. Y Massardul, con la cabeza gacha, insiste. 'No, que no puedo. Que este no quiere'.
- ¿Pero quién es este? ¿Quién se atreve a contravenir una orden mía? ¿Quién está por encima de mí, el Gran Rey Shamash de Babilonia? -tronó Shamash.
- Este. Sarbunidapal. -dijo Hakum, que para proferir estas palabras avanzó unos pasos por delante de Massardul, y ambos permanecieron con la cabeza postrada.
Mientras tanto, Sarbunidapal tenía las manos cruzadas detrás de la espalda y estaba absolutamente acogotado. Asustado, blanco, atemorizado.
Entonces el Gran Rey Shamash, levantándose del trono dijo: 'Sarbunidapal, hijo de Bunidapal, te conozco desde niño, ¿qué está ocurriendo aquí?
- Es que no quiere hablar -fue Massardul el que contestó- dice que como contemos algo que nos vamos a enterar. Nosotros queremos contárselo a nuestro Gran Rey, oh, Gran Rey Shamash, pero claro, si él no quiere contarlo, nos pone entre la espada y la pared. Así que si no se lo quiere contar él, nosotros no vamos a decirle nada. Lo sentimos, pero no.
- ¿Os negáis a obedecer una orden de vuestro Gran Rey, del hijo del sol, del amo de vuestras vidas, del que rige el día y la noche, de quien podría ahora mismo haceros arrancar la piel y tenderla al sol? ¿Qué ocurre aquí? ¿Acaso el sinvergüenza de Faraón ha comprado vuestras lenguas? ¿O ha sido mi hermano desde Asiria quién...?
Y Hakum insistió. 'No, nada de eso, pero es que Sarbunidapal dice que no quiere contar nada. Que le da vergüenza.'
La situación era tensa como nunca antes se había visto en el Gran Palacio de Babilonia. Los tres emisarios permanecían con la cabeza baja, sin decir nada. Finalmente, Sarbunidapal tomó de nuevo la palabra.
- Yo preferiría irme ya. Ya hablaremos en otro momento.
Y ya entraron los sentimientos, y que el Gran Rey Shamash mucho de boquilla pero luego nada, y se empieza perdonando y se acaba pagando. El Gran Rey Shamash terminó mal. Y los tres emisarios peor.

martes, 5 de junio de 2012

Botín en Montornés

La noticia la daban con retintín, pasándonos la mano por la cara. Enteraos, el Rey va de viaje a Brasil y a Chile, pero esta vez no habrá coñas, porque va a trabajar. ¿Qué os pensáis? Si no es por el Rey y sus viajes estaríamos mucho peor, porque gracias a sus buenos oficios se consiguen contratos muy importantes. Y se nos enseña otra vez la imagen del AVE saliendo de Madrid, para decirnos lo del contrato en los Emiratos. Si no es por el Rey... pero no sólo eso. Es que el Rey no va a ir sólo. Va con un grupo de empresarios de élite. Ojo y atención porque esta vez vamos a ir de verdad. Se acabó la coñita de los elefantes, se acabó especular, se acabó. Vamos a dar un golpe encima de la mesa y vamos a ir con toda la artillería para hacer negocios de verdad. A Brasil, el nuevo país emergente. Un país verdaderamente serio, no como Argentina. Ahí si. Seguridad jurídica. Esto vendrá más adelante.
Entonces tenemos que el Rey y empresarios de lo mejor de España, van a ir a poner los puntos sobre las íes y a tapar bocas en un momento en el que todo el mundo está con el culín prieto pensando en una posible intervención o rescate que nos mandaría cerquita de donde está Grecia. Aunque luego sale el de las Pymes catalanas y dice que bueno, que lo del rescate tampoco sería tan malo. Y otros dicen que total, en Portugal y en Irlanda también les han rescatado y se lo han tomado con humor. Y Rajoy ha salido en la tele y ha dicho que 'al loro, que tampoco estamos tan mal'.
Pues bien. Empiezan los informativos. Noticias. Esto, lo otro. El Rey con su muleta, haciendo un servicio por la patria que no sabemos cómo se lo vamos a poder pagar. Y de repente...
¿Han ido ustedes alguna vez a un merendero? ¿Habéis ido alguna vez? Botín hizo un Montornés inverso/inverso. En todos los grupos de amigos que iban al merendero cuando yo era un crío, siempre había uno que daba el cante. Así como todos íbamos ataviados con todo lo peor que teníamos por casa, porque íbamos a estar en las brasas, en la lumbre, en el barro, haciendo el mico, bebiendo del porrón y comiendo por los dedos, siempre aparecía uno, normalmente 'un cuñao', que por motivos varios (normalmente solía ser uno que era encargado de algo, contable en una empresa, trabajaba en una caja, tenía una empresilla de cosejas, o que era así de saque) venía vestido como para ir a Wimbledon, con pantalón de tenis, bambicas blancas, y un jerseycito por encima por si refrescaba. Cadenas y pulseras de oro. Gafas de sol en la cabecita. Qué manía les tengo a las gafas de sol en la cabeza. La mujer solía ser otra pillada con líria y venía igual, con idéntico suetercito por encima, cruzadito, y los niños no jugaban con nosotros porque a) no jugaban al fútbol, o b) jugaban pero eran demasiado buenos y no se podían mezclar porque la bola nuestra no estaba hinchada o era de plástico malucho. Dando el cante, vamos.
Pues Botín hizo el inverso. Se bajan del avión, supongo, llegan al sitio, para dar imagen de que 'hemos venido a comérnoslo todo, a que se vea que somos un país serio, hemos venido los mejores, el de Repsol, el de Gas Natural... y Botín'.
- Ostia, chavales, qué pasa. Dónde hay algún zumejo o algo que vengo asadito.
Y todos se ríen porque es muy gracioso. Aparece Botín ataviado como en un merendero. Con unas bermuditas y un polo rojo. Fantástico. Y la noticia se les cae. Un viaje con un fuerte acento económico, para proteger y relanzar la marca españa. Perdón, España. Y la imagen es la de Botín en plan... Montornés. Nos tienen que tener un miedo por ahí fuera...
Eso sí, con sus bermuditas y todo, con ese aspecto de Montornés inverso/inverso, le llega para decir que con 40.000 millones de euris más todo fetén y que todo va muy bien, y que vamos para delante.

lunes, 4 de junio de 2012

Aburrido texto de ambiente irlandés

La de en medio. De las siete, pues justo la que está en el centro. No, no cuentes a la Señora Phillister, que no. La de la falda blanca, esa. Esa que se ríe tanto. Esa es la que me gusta. No. No sé cómo se llama. ¿Tú si? No me jodas. ¿Y porqué no me dices nada? Dímelo. ¿Es la hermana de Foghart? ¡Venga ya! ¿Si? Pues no me veas, si que hace tiempo entonces que no vengo por aquí. ¿Que dónde he estado tanto tiempo? En la ciudad. Haciendo nada. Me fui porque pensaba yo que era demasiado listo para este pueblo, pero en realidad era demasiado tonto para cualquier parte. Así que me he pasado unos cuantos años haciendo nada. Sí, he trabajado aquí y allí, pero nunca he durado más de dos meses en ninguna parte. Quise, cuando me fui, entrar a trabajar en una imprenta, me parecía un mundo fascinante. Pero el encargado, un tal Kilgmenheim, me cayó gordo casi desde que entré por la puerta y aunque el dueño de la imprenta era un tipo bastante legal, un día me cabreé tanto que me fui. Luego, barrendero, descargando sacos en el muelle, y ahora otra vez aquí. Viendo la vida pasar y comprobando cómo han ido creciendo las muchachas. Así que la de en medio es la hermana de Foghart. Pues mal. Porque yo con Foghart tengo un pequeño contencioso. ¿No te lo han contado? Foghart era amigo mío en el colegio. Yo era un poco mayor que él. Un día me pasé de gracioso con él, para hacer reír a otros chicos más graciosos todavía y Foghart se cabreó. Normal. El caso es que una mañana, antes de llegar a la escuela, me esperó en la esquina de la iglesia y me dio un bofetón. Yo se lo devolví. Nos peleamos con bastante saña. Nunca me había peleado así de fuerte con nadie. Él estaba como loco. Yo pensaba que sería un calentón, pero la furia con la que estaba atizándome y lo poco que le importaban los golpes que le daba yo, me escamó. No era algo que tuviera que ver sólo con la broma de aquel día. Cuando por fin nos vino a separar el padre Killroy, Foghart me miró con los ojos inyectados en sangre y me dijo 'no te voy a querer nunca más'. ¿Curioso, no? No sé qué quiso decir con aquello, porque creo que todavía éramos muy pequeños para pensar mal, pero no sé. Ahora sé que Foghart está casado con Moroney y tienen seis hijos muy hermosos. Entonces no había nacido todavía la de en medio. ¿No sabes cómo se llama?
¿No? No sé. Me gusta. Parece simpática. No sé. Igual si me acuerdo y el sábado no termino demasiado mal en el pub con los muchachos, soy capaz de animarme, hacer que mi madre me prepare el traje de los domingos y la espero a la puerta de la iglesia. Me gusta. Quizás sea un buen momento para buscar esposa. Ya no tiene uno edad para hacer el tonto y a mi madre le haría ilusión. ¿Qué es lo que traen en esos sacos? ¿Patatas podridas?

domingo, 3 de junio de 2012

Primavera Sound. Sábado.

Cuando por fin nos decidimos a entrar, quitándole el velo de misterio que nos rodeaba en el bar de siempre, y diciéndole al dueño que no, que no somos de Navarra, que somos de Santaco, vamos hacia el escenario Mini a ver a los Solynieve. Vamos caminando por una gran explanada todavía bastante vacía pese a que los Solynieve han empezado. Y corriendo solitaria por la explanada va una pelota de pingpong que sepa Dios qué hacía allí. Y esa pelotita de pingpong va y se para ante mis pies. Con mucho menos, te hace Spielberg una película.
Se ha terminado el Primavera. Bueno. Estoy más cansado que el año anterior y me ha cundido mucho menos. Esperando a mi hermano que como siempre llega tarde, me enchufo tres cañas y un tequila. Ya podemos darnos prisa. Llegamos tarde seguro. Cuando atravesamos la puerta, hay tocando unos chavales. Uno de ellos era de Veracruz, son los Villarroel. Aguantamos una canción y seguimos. Llegamos a los Solynieve y ya han tocado la de la raja de sandía, así que mejor. No tocan ni una mala. Me gustan más que la vez que vinieron al Apolo hace un par de meses, dónde va a parar. Tocan la versión de Kevin Ayers, la de Vainica Doble (con perdón) y esta vez pasan de la de Talavera de la Reina de Inglaterra, con lo que a mi me gusta. Pero oye, muy bien. Se acuerdan de uno de La Buena vida y tocan una canción de ellos. Hace mil años, en el primer Primavera al que asistimos, yo me emperré en ver a La Buena Vida y me dijeron de todo. Casi con razón.
Pues termina el concierto y ya lo tenemos todo hecho hasta que no empiece Yo la Tengo. Así que vamos de paseo. En el escenario grande creo entender que está tocando Beach House. Están viéndolo el Ch. y el Amatore. Pues vamos. Hay mucha gente, un chico con unas gafas muy raras y otro muy modosito en el escenario. Cantan canciones muy delicaditas. Qué bien, qué felicidad. No son Beach House, que son Kings of Convenience. Ah, pues mira que bien. Acaba el concierto en cero coma dos y nos vamos hacia los escenarios del fondo. En el del Vice tocan unos chavales bastante buenos. No sé cómo se llaman ahora. Ostia, se me ha ido el nombre. Fallo. El cantante lleva una camiseta de los Ramones. Me gustan bastante más que los The Men que tocaron en el mismo escenario la noche de antes. Se acuerdan de ellos. Son guiris también, aunque el cantante parece de la Fabriqueta. En fin, seguimos moviéndonos porque en el escenario donde tocan creo que los grupos coñacetes van a empezar otros que... tampoco me he quedado con el nombre. La cantante es una chica que dicen que se parece al hermano del D. Ni de lejos se parece. 'Bailando, si'. Pues mira... no. En fin. Una canción y decidimos ir tirando. Nos encontramos por sorpresa a los chavales de Raworld y echamos unas risas. Este año no vamos a Shellac, pasando mil pueblos de Shellac. Ahora no recuerdo, pero creo que vemos dos canciones o tres de Beach House, ahora si. Yo pensaba que no les conocía pero si. Canta una chica, primera sorpresa. Ni idea, oiga. A la tercera o cuarta canción nos vamos también despavoridos. No me gustan. Vamos dando vueltas. Ah, vale, vale. Ya caigo en el orden. Solynieve, Kings, beach House, escenarios del fondo, y luego lento regreso hacia el escenario donde va a tocar Yo la Tengo, que es el mismo que el de la pelotita.
Pues oye, conciertazo para mi gusto de Yo la tengo. Porque decían que venían a presentar un disco nuevo, que es un poco tranquilón, pero nada. Tocan antiguas. Y cabezonas. Antiguas y cabezonas. Si señor. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien en un concierto, claro que si. La chica, la Georgia, no sale de la batería salvo en la primera canción en la que toca la guitarra. Todas molan. Hasta la de Mrs Jones esa que me da un poco de cosa, también me gusta. Y se despiden con una melonada de mil minutos repitiendo en circulos el pompimpompimpompim. Cuántos recuerdos de Badalona y el Pop Festival. Se echa de menos al Abelito, que no ha venido. Cómo han molado, hasta salen a hacer un bis y todo. Se termina y nos vamos. Camino de ningún sitio.
Se ve que tocan unos tal Justice. Vamos a ver qué. Maquineo chungo. Vístelo de colores si quieres, pero es pumpum. Estamos tan reventados que nos quedamos en las gradas viendo como ensayan otros muchachos que van a tocar en el escenario del anfiteatro ese. Ensayan y va llegando gente. Cuando ya está lleno y tocan la primera o la segunda canción, nos vamos, porque ver pasar muchachas en pantalón corto tiene un límite. Y uno no es de piedra.
Pues ya está, un año más. Veredicto. Pues a ver, si habitualmente decimos 'pagando no hubiera venido, me reafirmo'. Cada vez estoy más lejos de lo que se escucha y ni siquiera los grupos 'legendarios' que traen, me suenan. Estoy muy fuera. Pese a todo, escuchar a cuatro o cinco grupos bien molones, al aire libre y ver el ambientillo, merece la pena. Y comerte unas butis por la patilla, también.
Fin de fiesta, intento hacerme el 'servicial' con el conductor del N6 cuando se le sube la peña preguntando si va a plaza catalunya, pero no le hace falta. Le estoy cortando el rollo con una muchacha con la que ha pegado hebra. Perdón, ya me siento.
Y hasta el año que viene. Y si Baal quiere ser algo más claro, por favor, que me explique lo de la pelotita, que me tiene en ascuas.

sábado, 2 de junio de 2012

Primavera Sound. Viernes

Antes de comenzar, quisiera disculparme con el grupo de hardcore sueco Refused. En la crónica de ayer olvidé mencionarles. Así están las cabezas. Se me fueron. Recordé y recordé y me olvidé de ellos. Así es. Ya está. Disculpas. Refused, perdón. Estuvísteis muy bien, de verdad. Me gustaron. En serio. Que si.
Pantalones cortos y barbas largas. Pieles blancas y bocas rojas. Alemanes que parecen suecos. Españoles que no aparecen por ningún sitio. Jordi Bianciotto vuelve a tener acreditación. Bueno. Vamos al lío. Me planto, después de una mañana espantosa, pero espantosa como pocas veces, de nuevo en el festival, en solitario, porque se me ha metido en la cabeza que podría ver a la Marianne Faithfull que canta en el Auditori y digo yo que habrá una cola del diablo. Así que voy para allá. Pim, pam, y llego al Auditori. Pregunto y todavía no ha empezado el concierto de antes, así que me voy a ver a The Chameleons. Paso por las camisetas y están los Hidrogenesse, como todos los años, en su puestecico. Referencias sobre The Chameleons... una, tienen una canción en el Latenighttales de los Flaming Lips que está bastante bien. Pues bien, a doscientos grados centígrados veo la actuación de un grupo cuyo cantante lleva chaqueta. Están bastante bien. Me llama la atención un pavo del público, barba pelirroja, bajito, gorrilla, brazo tatuado... un auténtico pesado que se abraza, saluda, habla, y muy de vez en cuando hace como que baila y se lo pasa bien. Cuando me parece que ya está bien, vuelvo al Auditori. 'No, usted no tiene que hacer cola, vaya por la zona vip'. Toma ya. De algo debe servir la pulserita de prensa, gracias. Qué sensación tan bonita sentirse vip. Pues nada, en el Auditori parece que hay poca gente pero ya se irá llenando, que llenar esto es dificilísimo, chavales. Me siento y un señor canoso, camiseta de rolling y mi misma pulsera saluda a unas chicas. Son periodistas todos. Hablan de Christina. Van a ver a esta y luego a nosequién. Qué bien. El tipo se sienta a mi lado, sale Marianne Faithfull y el tipo gesticula y se mueve frenéticamente. Qué pasión por la Faithfull. En cuando lleva veinte segundos tocando, saca el iphone y wasapea durante mucho rato. Eso es vivir la música a tope ¿no?
Marianne Faithfull se descubre como una crack. Echa a los fotógrafos, se para a tomarse el té, se cansa en los punteos y se sienta, echa gargajos a un pañuelo, me cae bien. Canta Baby, let me follow you down de Dyla, As tears Goes By de los Rolling y Tower of song de Cohen. Estupendo. Oye, pues muy bien, que pensaba yo irme a mitad de concierto y no. No se tiene todos los días la oportunidad de ver a un mito viviente de la música y bla bla bla. Fantástico. A correr y a enfrentarse con The Cure.
Yo y the Cure, no somos amigos del alma, pero tampoco cerrados enemigos. Me gustan bastantes canciones, incluso algunos discos enteros. Pero las canciones que no me gustan, no me gustan nada de nada. Y eso de ver a mucha gente cantando It's friday i'm in love... me carga. Pues empieza el concierto, nos hemos juntado ya buena parte de la banda y aunque estamos lejos, se ve bien. Salen y sale Robert Smith. No le mando un beso porque la primera canción es de las antiguas antiguas, del Seventeen Seconds, que me gusta bastante. Luego tocan muchas canciones que no conozco. Otras que si. Caen A forest, Lullaby... le da tiempo a tocarlas casi todas menos Three imaginary boys, porque sólo están tres horas tocando. Tres horas que se dice pronto. Buen concierto. Aunque ya digo que no conozco la mitad de las canciones o más, pero algunas de estas desconocidas para mí, molan también. Público ya mayorcete, la verdad. De mi edad y para arriba, más o menos. Yo esperaba ver más fricazos, más oscuretes y oscuretas, pero no. Cuando faltan tres canciones para terminar, no soportamos más estar sin beber y nos vamos. Nos perdemos Why can't i be you. Ala, tanto rato esperando para nada. La oímos en el puesto de los frankfurts.
Termina el concierto y llega la indefinición. M83. ¿vamos? No me apetece, pero por pipear... Venga. Vamos. Va. Vamos y vamos. Hay un tramo en el que huele a pienso de tal manera que se me revuelve el todo. Estamos llegando al concierto y nos volvemos para atrás. Otro bocata o qué. Venga. En las butis orgánicas está el Sergis, que nos invita a las butis porque trabaja allí. De puta madre, nen. Con la panza llena a reventar y los pies ya... pues eso, vamos camino de los escenarios de abajillo, que no los hemos visto. Srbtkakrksrktsktksr. O algo así. No molan, pasa palabra. The Men. No están mal, pero tampoco me matan. A mi hermano no le disgustan. Yo me tengo que ir ya porque me tengo que ir ya porque me tengo que ir ya.
¿De verdad que han tocado tres horas The Cure?  

viernes, 1 de junio de 2012

Primavera Sound. Jueves.

Que Dios nos asista. De nuevo aquí, mi buen José. Cuando ya parecía que nos habíamos borrado, que con nosotros no iba, que se acabó, que la juventud se nos escurría entre los dedos, sucumbimos a la tentación, solicitamos la acreditación y tracatrán. Aquí nos tienes, Primavera Sound. Lo primero, pedir la pulserita. En un alarde de previsión que da cuenta de mi madurez y tal, digo de ir a por la desto a mediodía, 'que habrá menos gente' y me ahorro la infausta cola del año pasado. Pues tararí que te vi. Más cola que el año pasado, a pleno sol. Me armo de paciencia y espero. Dos horas a casco bomba. Primera evaluación de daños: los periodistas son otra cosa. Cada vez que tengo que hacer la cola, esta cola, me siento más fuera que dentro. Los periodistas son ellos. Con sus claquetas, sus peticiones de entrevistas, sus declas, sus porfas. No, yo no. Me he quedado fuera de juego, pero muchos metros, sin repetición posible. Es igual, ya da lo mismo. Dos horas detrás de una rubia guapísima que aguanta estoicamente el calor, mientras otra rubia no menos guapa, enseña hasta el cromo porque no soporta el kalahari en el que estamos. Pulserita al canto. Buenas tardes.
Este año, pese a lo que se vea en la foto (viendo esta foto, las dos chicas parecen testigos de jehová, con lo que se ve por allí), se llevan los pantalones cortos. Pantalones cortos para todas. Piernas gordas, blancas, finas, morenas, de gallineja, esculturales, da igual. Pantalones cortos. Lo asombroso es que también ellos llevan pantalones cortos. Sobre todo los guiris, claro.
Modernas o modernos. Pues mira, te voy a decir una cosa, pepe. Este año, no he visto yo ese ambiente de modernez de otros años tan así. No sé si es que no me habré dado cuenta o ya no identifico a los modernos, pero este año no. No les veo tan así.
En fin. Vayamos al grano. Empieza todo como siempre en el bar de siempre. Unas cañas y unos tequilas. Unas cañas y unos tequilas. Y un bocadillo de bacon para quitarle glamour a la historia. Todo para dentro. Venga. Saludos, abrazos, hasta mañana. No tenemos la más remota idea de qué tenemos que ver. El jueves, mirando la programación, no tiene nada realmente interesante. Lo conocido es muy tarde y no me quedaré, así que me da igual ocho que ochenta y donde me lleven, bueno será. Sin embargo, al entrar decidimos que vamos a ver a Lee Renaldo. Lee Renaldo es, de los dos guitarristas de Sonic Youth, el otro. Vamos avanzando hacia el escenario y llegamos prácticamente hasta la cocina. ¿Qué tocará este hombre? Debemos haber llegado a mitad de concierto, porque después de una cancioncita que estaba muy bien, decide hacer una alocución en inglés, que no entiendo, y mi hermano si. Voy con mi hermano, el Ch. y el Amatore. A tope. Al parecer dice que no tienen muchas canciones pero que van tocando. El batería que lleva es Steve Shelley, de los Sonic Youth. En pie, amigos. Respeta a tu familia, porque tu familia te respeta a ti. ¡Tocan una de los Talking Heads! ¡Toma ya! Thank you for send me an Angel. ¡Qué detalle! Ya has ganado, Lee Renaldo. Me fijo y veo que a veces toca con un pulgar. Hace los acordes en el mástil con un pulgar. Qué tío. No hay más que añadir. Acaba el concierto y vemos pasar a nuestro lado a Christina Rosenvinge. Qué guapa que es la condenada, pero me ha parecido más poquita cosa que otras veces. No sé.
Mazzy Star. Yo no conocía este grupo. Así soy yo. Se ve que llevaban mucho tiempo separados. El nombre de la cantante, Hope Sandoval, me sonaba. El Ch. lo puso el día de antes y estaban bien. Pues el concierto me gusta un huevo. Tranquilo, pero sin ser plomo. Me gusta, tienen un rollo que me gusta. ¿Qué rollo es? Pues, ese rollo. Así como... no sé. Guitarras sin alardes, tranquilitas, su batería, su muchacha en los teclados, la Sandoval que no se mueve mucho y tiene una pandereta. Estupendos todos. Me recuerdan a las canciones con chica de los Brian Jonestown Massacre. Casi a punto de acabar, alguien decide que hay que ir a ver a Beirut. Beirut, cero puntos. Vamos, vamos, y a la segunda canción o antes nos volvemos. No le veo el qué a Beirut. Nos vamos, venga, que nos vamos. Nos comemos un bocata más. Más hambre que el perro de un ciego. Vámonos a ver qué hay por ahí.
En el escenario ATP vemos a unos muchachos haciendo ruido. Nos vamos quedando y nos quedamos hasta que acaban. No sé quiénes son. Thee oh Shees. Pues muy bien. Tiran por la calle de enmedio, un poco en plan Black Lips, no sé. Me molan también. Oye, qué bien, tres de tres, pleno total. Nos quedamos a ver el concierto entero. Molan. Me los apunto. Nos pasamos los conciertos hablando de los grupos y de nosotros. Qué tontería. Que si tocamos, que si hacemos, que si podríamos, etc. Muy bien.
Está la G. con la Y. por aquí. He llamado a la S., pero ya no la veré. Su novio y ella seguro que están en la otra punta. Hacemos por ver a las dos colomenses. No las vemos en los XX, que los vimos hace dos años, creo y no estaban mal. Pero este año ni nos acercamos. No las vemos. Pues nos vamos. Esperamos cerca de los Franz Ferdinand. Ya está. Qué tal. Venga. Aguanto media canción justo debajo del escenario y me voy para casa, que son las dos y algo y hay que currar. Ya hace rato que no bebo nada, pero el daño ya está hecho.
Autobús nocturno. Chistes nuevos con caras viejas. Italianos criticando el diseño de los Seat, que se equivocan de autobús. No va para Plaza Catalunya, va para Santaco. Caras de disgusto. En el bus entablo conversa con el conductor y un chaval jevi. Hablamos del festival, de cómics, de Santaco. Bien.
Solo Dios sabe cómo agradezco pillar la cama. Hoy más. Avanti con la guaracha.