viernes, 31 de mayo de 2013

Miscelánea

Tenemos que pasar más tiempo juntos. Tenemos que vernos más. No puede ser que no sepas que a mí no me gusta nada Beavis and Butthead. No es que no me gusten, es que no los conozco. No los conocí en su tiempo, no me ha dado por revisarlos ahora, no tengo ni idea de lo que iban ni nada. Tenemos que vernos más. Deberíamos pasar seis horas seguidas viéndonos. Haciéndonos preguntas. Comentando cosas. Un test. Lo que sea. Beavis and Butthead. Seis horas como las seis horas que dura esta maravilla de Flaming Lips. Una canción de seis horas. No es una broma. Se llama I found a Star on the Ground y dura seis horas. La canción de las seis horas. Con este tiempo y esta bonita canción de fondo, podríamos conocernos mucho más. Seis horas para ver si me gustan o no los Beavis and Butthead. Que me acabarán gustando, supongo.
http://www.youtube.com/watch?v=gtiVedrPIOE

Nuevo disco de los Queens of the Stone Age, uno de esos grupos que te tiene que gustar sí o sí. Pero ya hace dos discos que no estaba yo muy por la labor de seguirlos. Es que el Songs for the Deaf me gusta mucho y todo lo demás me ha venido costando bastante. Pues el último disco me gusta. Like Clockwork se llama. Y está muy bien. Quizás en la primera escucha el disco es un poco blando, pero como dicen los que saben 'a medida que lo escuchas, gana enteros'. Como mola hablar como los que saben. Es oscurete, a pesar de que tiene una canción con Elton John y todo. Pero como no he mirado qué canción es, tampoco se nota demasiado. Vuelve a tocar en alguna canción Dave Grohl, y casi más importante, parece que se ha rejuntado con Nick Oliveri, el antiguo bajista que se mosqueó en Barcelona y ya no volvió. Estupendo. Esta se llama My God is the Sun.
http://www.youtube.com/watch?v=7haho9RB4V0

También tienen nuevo disco los My Bloody Valentine. El último que sacaron es de hace dos mil cien años. Tanto tiempo para hacer un nuevo disco... pues si, al final lo han sacado y no está mal. No descubren la pólvora, pero está bastante bien y tienen canciones de esas que tienen ellos que te meten en una especie de nube y ya no tocas el suelo hasta que ha pasado bastante rato. Esta canción se llama In Another Way y es de esas, que te meten y una vez que te meten ya no sabes salir. El disco se llama m b v, como digo. La voz de la chica, que ya es una mujer, Bilinda Butcher, es bestial. En fin. No tenía yo muchas ganas de escuchar este disco, la verdad, por no llevarme una decepción, pero está bastante bien.
http://www.youtube.com/watch?v=z_JjBVse-fI

Tenemos una idea. Queremos hacer una canción que se parezca a las primeras de Stereolab. Así, sin más. Dos acordes, o uno solo, e ir tirando hacia delante hasta que nos dure la broma. Como una Jenny Ondioline. Pero la letra... claro, la letra. La tenemos ya. Es el estribillo de una canción que hemos escuchado en casa toda la vida. Tienes que aprender, de Gente del Pueblo. Un grupo andaluz de sevillanas, pero qué sevillanas. Sevillanas de lucha, compañeros. El estribillo es sencillo: tienes que aprender a saber sumar, a saber leer. Saber escribir, saber responder... Pues eso. Canciones que parecen muy lejanas en el tiempo y muy exageradas. Más de 200.000 personas acuden a Cáritas en la ciudad de Barcelona. Muy exagerado todo, claro.
http://www.youtube.com/watch?v=iUwT862yTFI

De lo que recuerdo mejor del Primavera, habrá que quedarse con los Pony Bravo, que como son sevillanos también tienen su puntito. Tú sabes. Es la canción Mi Dni. Qué gracioso cuando dicen eso de que no quiero cambiar el mundo, que eso es una gilipollez, que lo que quieren es hacer algo divertido. Los grupos llamados independientes y su relación con lo que está pasando. Yo lo que quiero hacer es algo divertido, montar una buena fiesta. Y la gente se volvía loca con esto. Una buena fiesta. Ese es el lado de la raya. El que más nos conviene. Pasárnoslo bien. Sin nada más. Ayer fui a una reunión de la Pah de Santaco. Eso de cambiar el mundo es una gilipollez y yo no me quiero comer la cabeza.
http://www.youtube.com/watch?v=cIEzBOycPWc

Cuando uno cree que lo suyo es lo peor, que no puede estar tan mal nadie en el mundo. No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo. No, sí que lo hay. Hay gente que lo pasa muy mal. No voy a dedicarle la canción a nadie en especial, pero supongo que cada uno sabrá lo que hay. Días en los que no ves nada y en los que piensas que es otro día y que lo mejor que puede pasar es que lleguen de nuevo las doce de la noche e irte a dormir y ya está. Pero siempre hay alguien que supera lo tuyo. No puede ser. Alguien habrá por ahí que me quiera. Esto es lo que decía David Bowie en una canción absoluta. Somebody Up There Likes Me. Una canción sencilla, pero larga y como que se te va metiendo hasta que te convence. Tiene que haber algo por ahí, coño.
http://www.youtube.com/watch?v=t03S7XP4tSg

Y nada más. Nos vemos por ahí si nos vemos y ya comentamos si eso. Todo sigue igual, así que buen fin de semana para todos y arriba con los faroles.

jueves, 30 de mayo de 2013

Círculo Projorelov II

No lo conocí entonces y lo conozco ahora. Veladio Urceta. Cuentan que fue uno de los fundadores del Círculo Projorelov y que se desvinculó de él hace tiempo por serias desavenencias con alguno de los miembros del mismo que posiblemente tuvieran origen en una desmedida afición a contar viajes que otros habían hecho atribuyéndoselos a él mismo. Él juraba y perjuraba que no, que esos viajes eran suyos, que él había estado y que él había vivido exactamente aquello que contaba pese a que los oyentes eran, realmente, los protagonistas de una historia que ya habían vivido en sus carnes. Los mismos caminos, los mismos puertos, los mismos labios carnosos de mujer morena, todo igual. Siendo yo ya miembro activo del Círculo Projorelov, se nos presentó un día un señor mayor, muy mayor, que de ninguna manera parecía un posible candidato a pertenecer al Círculo Projorelov. Era Veladio Urceta, que venía a preguntar ‘para volver a apuntarse’. Como quiera que hacía ya muchos años de su turbulento abandono, decidimos hacer borrón y cuenta nueva e inscribirlo nuevamente como miembro. Incluso le pedimos que dedicase un día, qué narices, una semana a contar qué aventuras había vivido durante todos esos años que había estado apartado. El señor Veladio Urceta estuvo de acuerdo y quedamos en que a la semana siguiente vendría a darnos una serie de conferencias sobre sus viajes.
El día convenido, Veladio Urceta, apareció muy atildado y con una vieja agenda o bloc de notas bajo el brazo y tras pedir que durante todo su relato estuviera siempre a mano una botella de vino blanco bien fresquita, se dispuso a contar sus historias. 
Abrió aquel bloc de notas y:
- El primer día nos contó que había intentado atravesar andando el desierto del Taklamakan, sin más ayuda que un par de camellos que llevaba para transportar vituallas varias y sin compañía humana, pero se dio cuenta de que, en llegando al punto de partida, aquel era un desierto frío y que los camellos iban a servir de poco. Vendió los camellos a un grupo de gitanos y se dispuso a la travesía, en la que empleó dos años, se casó con una nativa, estuvo con ella seis meses, vivió con los lugareños y sin saber cómo un día se encontró andando de nuevo hasta que llegó al punto de llegada. Exactamente el mismo relato de viaje nos había hecho Dorada Feriantez, esposa del señor Feriantez, pero ella sin boda con lugareña sino tórrido romance con un uigur de dientes de oro. Todo lo demás era igual. Nos escamó.
- El segundo día narró con todo lujo de detalles una estancia de meses en Djibouti, con sus excursiones a Etiopia, a Somalia, su búsqueda del Arca de la Alianza, una pelea a muerte con un descendiente de la reina de Saba, su iniciación en los ritos de los judíos etíopes y toda suerte de viajes en barquito velero por el océano Índico gracias a haber trabado amistad con un pirata arábigo de nombre difícil de recordar. Su relato era, punto por punto, igualito al que nos contó en su tiempo y está registrado como todos en nuestra biblioteca, la señora Frederica Frederiquez, viuda del magno y emérito miembro del Círculo Projorelov, don Frederico Gómez. Dos escamaciones seguidas.
- El tercer día, churrepeteando desaforadamente la copa de vino, nos contó con los ojos encendidos, un viaje terrible por la baja Andalucía, a lomos de una mula torda, durmiendo entre olivos, platicando con los serranos, trabajando en cortijos, toreando desnudo a la luz de la luna lunera, tocando la guitarra junto a unos gitanos y enamorándose de una morenilla de nombre Conchuela y escapando por los caminos con ella mientras la Guardia Civil los perseguía sin descanso. Ni que decir tiene que excepto por lo de la Conchela, que en el caso del relato de la señora Pomponia Feréstega se llamaba Inmaculado, el cuento era el mismo que el de dicha señora nos contó en su día. 
. El cuarto día, y definitivo, don Veladio Urceta nos estaba contando que había congeniado con una tribu de tuaregs que le iban a enseñar las ruinas de una antigua ciudad romana construída casi en el Senegal cuando entre el público doña Serralada Felgueras se levantó hecha una furia y le gritó 'ladrón!', y tuvimos que suspender la conferencia. 
Don Veladio Urceta, cuando doña Serralada Felguera le espetó lo que le espetó, entornó sus viejos y cansados ojos y susurró... 'qué hermosa está doña Serralada'. 
Cogió su bloc de notas y se largó y nunca más lo vimos en el Círculo Projorelov. 

miércoles, 29 de mayo de 2013

Círculo Projorelov

Atanasio Tortón nos sorprendió con su presencia inesperada en aquella reunión a la que no le habíamos invitado por creerle en uno de aquellos viajes que solía realizar y del que no daba cuentas a nadie. Así que, cuando convocamos a los integrantes del Círculo Projorelov, nadie se esforzó en contactar con quién había sido uno de los miembros fundadores de aquella banda de enfermos de la aventura y lo desconocido.
Atanasio Tortón apareció en la sala de reuniones y se sentó en su sitio vacío, que siempre respetábamos, y esperó a que se diera cuenta del orden del día para empezar a narrarnos su último viaje:
- Quisiera saludaros a todos, daros dos besos, abrazaros, sentir vuestro calor y vuestra infinita amistad, de la misma manera en la que yo os doy a vosotros lo mismo, besos, abrazos, calor y amistad infinita. Quisiera tocaros uno a uno, sentiros, recuperar la confianza que un día nos tuvimos y que estoy seguro que perdura con el paso del tiempo, aunque haya algunos a los que no he visto desde hace años y otros, nuevos miembros, quizás sólo me conozcan de oídas.-Y ya empezaba Tortón con sus preciosas introducciones, siempre atento a conservar la amistad, a hacernos sentir parte de una esfera superior de las relaciones. Nosotros, los del Circulo Projorelov, nos sentíamos embriagados con sus palabras. Nos sentábamos en aquellas sillas acolchadas, sillones mullidos, butacas comodísimas, fumábamos, bebíamos licores refinados o bastos según el gusto, leíamos libros de viajes, muchos viajes, contemplábamos un mapa mundi de dimensiones gigantescas que adornaba la sala, discutíamos rutas inverosímiles, y esperábamos siempre a que alguno de nuestros miembros volviera de alguno de sus periplos para escucharles atentamente mientras una buena copa de lo que fuera, nos ayudaba a seguir con la ensoñación. Prosiguió pues, Atanasio Tortón:
- Arrellanaos en vuestros asientos y dejar que os cuente que este viaje me ha llevado a caminar por calles estrechas, por avenidas anchas, a viajar por entre las mismas entrañas de una ciudad que no las poseía, a subir y bajar rampas, a entrar en tabernas que no se llamaban así y a discutir sin freno con lugareños que no conocían el término medio y que estudiaban al visitante para ver de qué manera podían llevarle la contraria en lo que fuera. He viajado, no a donde vosotros pensáis, si no al extrarradio de esa ciudad que se abre al mar y que un día quiso ser capital de un imperio ultramarino sin más voluntad que la de querer ser capital de un imperio ultramarino para que quedase constancia en los libros que si, que hubo una vez que esa ciudad fue capital de un imperio ultramarino y nada más. He estado en Barcelona, viajando en barco desde donde nos encontramos, a bordo de un grandioso buque que, transportando a miles de viajeros poco interesados en la ciudad que un día quiso ser capital de un imperio ultramarino por el placer de serlo, fondeaba en estas y otras ciudades que, muy posiblemente, también quisieran haber sido, y fueron, capitales de imperios ultramarinos sin cuento. Viajar, que tanto nos llena de placer y enriquece nuestra alma, me llevó a querer confundirme de línea de metro, a no seguir el itinerario, a perderme por lugares que no habían sido transitados, así que desvié mi mirada hacia donde se arracimaban bloques de pisos y quise llegar, y llegué, y salí y me senté en el banco de una plaza en obras y allí el sol me dio en la frente pero un aire frío me hizo buscar al poco un refugio en el que tomar algo caliente y preguntando en un español de rudimentos básicos por algún lugar confortable, nadie me supo decir nada, y llegué a una Granja que era una Taberna pero se llamaba Granja y allí me sirvieron un remedo de Croissant y un batido de chocolate que las dos encargadas de aquel establecimiento me recomendaron y me preguntaron miles de cosas, y yo les conté alguno de mis viajes, de mis epopeyas en el África perdida, en el África encontrada, en las selvas del Orinoco, en los desiertos de Samarcanda, entre las tribus perdidas de Israel, en todos esos sitios por los que el Círculo Projorelov existe y ellas me escuchaban y se reían y lugareños que allí entraban contaban a su vez que familiares suyos también habían estado allí donde yo y que ellos aquello que yo contaba no lo habían visto y que eso no podía ser. Y así estuvimos discutiendo horas y horas, y comí bocadillos de tortilla, y bebí quintos de cerveza no muy fríos al principio y luego demasiado por un problema de termostato que no supo nadie clarificar. Y ya era de noche cuando estaba explicándoles una estancia maravillosa en las islas de Comoro cuando un coche de la Policía local nos conminó a retirarnos y yo me dí cuenta de que había perdido el tiempo y que no había visto nada y tuve que bajar caminando por cuestas terribles edificadas sin ojo ninguno y de ahí a avenidas hasta que se notaba el olor a mar, olor extraño pero mar al fin y al cabo y ya volví a subirme al grandioso buque provisto con personal nativo de nuestro mismo país y al llegar a mi camarote noté que algo se me venía encima y eran un par de croquetas de queso que me dieron la tabarra, que es palabra que aprendí allí, durante toda la santa noche.
Está feo que lo diga yo de un miembro del Círculo Projorelov, pero Atanasio Tortón no es tampoco un exponente muy allá del Círculo Projorelov. En próximas apariciones iremos presentando a más integrantes.
 

lunes, 27 de mayo de 2013

Athletic 0 - Levante 1. Un año para olvidar

El partido de ayer era muy especial. Muy emocionante. El Athletic no se jugaba nada, no tenía nada que ver con la clasificación, con los puntos, con el resultado en sí... y sin embargo era casi tan importante como una final. Los detalles cuentan, la actitud, el brío, las ganas de hacer las cosas bien, la mala fe para conseguir algo y sobre todo agradar a los que te siguen, eso. Eso es lo que nos jugábamos, quedar bien con nosotros mismos.
Ayer se jugaba el último partido de liga en San Mamés, estadio legendario del Athletic, 'La Catedral', un lugar casi sagrado para los aficionados a los colores rojblancos y era el día en el que, después de un año entero lleno de decepciones y de momentos bastante oscuros, los jugadores debían darle una alegría a la afición, para al menos ser conscientes de que el último partido en el estadio en el que los Iribar, Zarra, Sarabia, Panizo, Gaínza, Pichichi, Rojo, Goikoetxea, etc, habían sido grandes ellos podían dar un último do de pecho para el recuerdo.
Pues no. Partido penúltimo de la temporada, jugado contra el Levante, equipo valenciano que lleva de vacaciones dos meses al ver cumplidos sus objetivos y con una plantilla diezmada por follones internos. No jugó Ballesteros, por ejemplo, apartado del equipo, con lo que a Ballesteros le ha gustado siempre repartir candela en San Mamés. Un equipo ideal para participar en el homenaje, ganar el partido tranquilamente y dedicarnos a recordar y emocionarnos. Pues no.
Partido calcado a los de las últimas jornadas. El equipo juega medianamente bien, combina, llega, se acerca y cuando tiene que dar el último pase, concretar la jugada, terminarla, se desentiende. No le importa lo pase.  Centros al vacío, pases a nadie, jugadas espectaculares que terminan sin terminar, y una, y otra, y otra vez. Remates que nunca llegan, el portero contrario que lo ve venir todo, los defensas que se crecen porque ven que no llegamos a ningún sitio. Y pasan los minutos y hasta los cojos corren, hasta los ciegos ven, y te dan un balón en el palo. Y luego otro. Y nosotros a lo nuestro, a tontear, a desperdiciar, a no hacer lo que se supone que es el fin último del fútbol, marcar goles.
El fútbol es muy bonito, o puede no serlo, o puede ser un tostón, pero se trata de marcar goles. Pues esa tontería no la tenemos clara.
Acabó el partido con un gol del Levante. Cero uno. Nos dio tiempo a todo lo demás. Aplausos a Toquero. Qué bien. Pitidos a Llorente. Lo de siempre. Autoexpulsión de Muniain. Muniain. Otro que no sé que está buscando.
Llorente, Amorebieta. Ambos se van a final de temporada después de haber protagonizado un año lamentable. El día anterior, la tercera pata del banco, Javi Martínez, levantaba la copa de Europa con el Bayern de Munich. Muniain, el discípulo, daba muestras del despiste, o frustración, o no se qué que viene arrastrándole todo el año, y se quitaba de en medio en el día más sagrado para todos los aficionados del Athletic. Tiran San Mamés, cada segundo aquí dentro es sagrado. Pues Muniain se quita de en medio.
Final del Partido. En la tele, Manu Sarabia se emociona y solloza. No puede aguantar las lágrimas. En el campo, todos los jugadores, las del femenino, los chavales, el público en pie, todos aplaudiendo.
Un año ha pasado desde la final de Copa, un año desde la final de la Uefa, ha sido un año para olvidar, para sacar conclusiones y para empezar de cero. No sé si seguirá Bielsa, creo que no, pero lo que es seguro es que tenemos que quitarnos de encima a la gente, que a veces creo que incluso en su inconsciencia, nos ha hecho daño, y empezar de nuevo.
Campo nuevo, vida nueva.

domingo, 26 de mayo de 2013

Primavera Sound - Sábado

Las piernas, las piernas, las piernas, mi rodilla, cómo me dolía la rodilla ayer todo el día doliéndome. La rodilla y las piernas, qué mal. Todo el día, todo el día doliéndome la rodilla. Y cuál fue la medicina... pues más paseos y más frío, y más tralla. Por que sí. Por que uno tiene una obligación y un compromiso con la música, la guaracha y el mambo. Y más aún si uno va esponsorizado y su presencia ya no viene dada por las ganas si no por el sistema que excluye al necesitado y le hace estar atado a patatín y patatán.
Nos vamos a las seis y algo, casi las siete y llegamos a las siete y media al bareto. Estamos en el bareto una hora haciendo acopio de birrulis para luego no tener que gastar más de lo necesario allí dentro. Una idea que comparten varios de los que allí estamos porque ya nos conocemos las caras de algunos. Alemanes como templos esperando a ver el fútbol. Y más ropa. Por que el asunto estriba en que ya no hay pantalones cortitos, ya no hay shorts. Las muchachas de verde, modelos de pasarela que enseñaban unas piernas larguísimas, han recatado su vestir y llevan ya pantalones largos. Y todo el mundo se ha acordado de las chaquetas y yo me he puesto un suéter. La primera vez en la vida que me pongo un suéter para venir.
Hacemos tiempo y vamos a ver a Hidrogenesse. En el escenario más frío del mundo, donde pega el aire más horroroso de todo el festival condenado. Festival condenado. Hidrogenesse salen bien pertrechados. Genís no se ha puesto el vestidito, va tapadito y tiene todo el derecho a taparse porque válgame la virgen qué frío. Un concierto divertido. Tocan canciones del último, del Tuning, algunas del Animalitos y dicen que tocarán la de Disfraz de Tigre al final. Y la tocan al final. Tocan la de la A-68 y la de No hay nada más triste que lo tuyo. Qué divertidos son. Acaban y nos vamos dando una vuelta a... al mismo sitio. Porque en el mismo sitio tocan Tarántula.
Tarántula son un grupo de aquí, cuyos integrantes son habituales de sitios de la ciudad, y para el concierto cuentan con la colaboración nuevamente de todos los Za!. Bueno, un concierto que no está mal, la verdad. Pero es que hace un frío que dan ganas de morirse allí mismo. Ya hemos visto a Tarántula. Toca también el Crepúsculo con ellos, como antes. Con el teclado y tal. Pues qué bien. Un concierto majo. Dos conciertos majos llevamos ya, los dos nacionales. Mi amiga S., me lo recrimina. Sólo veo cosas en apañó. Pues casi que sí. Y se nota que hay cosas en apañó, porque el público es preferentemente nacional hoy y hay menos gente. El frío, debe ser. Lo dicho, dos veranos así y nos quedamos sin turismo y entonces qué.
Los Planetas a continuación, vienen a tocar el disco Una semana en el motor de un autobús. Discusiones previas sobre discos: Unidad de desplazamiento, Contra la ley de la Gravedad, Encuentros con entidades, una semana en el motor de un autobús. Confundo canciones de todos estos discos. Me suenan unas, otras las habré escuchado mil veces y no sé cómo se llaman. Un desastre. Tocan la de 2º premio, la de La Playa, la de Cumpleaños total... y las que no conozco. El concierto está bien, muy bien. Tres de tres.
Y habrá que ir a ver a los My Bloody Valentine, que tocan allí en la quinta castaña. Pues vamos, va, el último servicio a la patria. Vamos. Venga. Un horror de caminata. Me duele hasta el alma. Vamos. Vamos. Y llegamos y ya han empezado. Estamos muy lejos. Hace unos años vinieron a tocar y fue una de las experiencias más tremendas de mi vida. Qué ruido, amigos. Ayer... menos ruido porque estábamos más lejos, así que me lanzo hacia delante y cuando la barrera de rubios ya no me permite avanzar me quedo quieto. Quieto todo el rato. Qué ruido y qué bien. Me gusta. Al final hacen el número del ultraruido y tal, pero más cortito que la vez aquella.
Y nos vamos. Y nos fuimos. Y perdimos gente por el camino. Mi espónsor, por ejemplo. Nunca le agradeceré lo suficiente el regalo de cumpleaños. Hasta el año que viene.
Por que sí, hoy es mi cumpleaños.
Se toman alguna a mi salud!

sábado, 25 de mayo de 2013

Primavera Sound - Viernes

La virgen de Rute, qué frío mama. Qué frío del copón y qué frío madre. Pensamiento de viernes por la mañana: 'hoy me pongo un polete y con la chaqueta ya paso, que ayer...'. Pues salir a la calle y tener sensación de fresquete, todo uno, y ya a partir de ahí una rasca que va en aumento toda la tarde para llegar a una noche gélida de morirse uno del frío. Ya a las dos o las tres de la mañana, parece que las cosas se arreglan un poco y se puede medio estar. De verdad, qué frío. Otoño Sound. Invierno Sound. Los guiris en su salsa, pero los nacionales con las capuchitas puestas y las bufandas y lo que hubiera por delante. Qué penica la gente que fuera repartía estos bonitos flayers de las cangrejeras, -quizás una de las prendas más odiadas por mi persona- y qué caricas de frío que tenían los pobres. Cangrejeras con este frío horroroso.
Empieza la tarde ya tarde. Queremos ir a ver a los Pony Bravo y elegimos el medio de transporte menos transitado, el b-20 y luego pateada hasta el lugar de los hechos. Cuando llegamos, Pony Bravo ya llevan más de medio concierto y han cantado la de la Ninja de Fuego, que es la que más me gusta a mí. Tocan cuatro o cinco canciones, larguitas, con un rap al final muy molón en el que destaca una frase: 'yo eso de cambiar el mundo lo veo una gilipollez, yo quiero simplemente hacer algo divertido'. Y la gente aplaudía y se reía. No sé. O no lo entendieron o no entendí yo las risas. Les acompañaban en esto los Za, que se apuntan a todas. Los Pony Bravo son raros, muy raros, pero me gustan. Estas últimas de contenido satírico, reivindicativo y chufla, me gustan también. Había mucha gente y ya, a las seis de la tarde, empezaba a hacer rasca en la sombra.
La siguiente fase la pasamos el joven hermano y yo en el bar de siempre. Vemos pasar a la gente y eso. Nos salimos y volvemos a entrar. Hay muchos guiris, es verdad, pero me fijo en una cosa, hay muchos nacionales. Lo que pasa es que nos esforzamos tanto en parecernos a los guiris...
Seguimos con la noche, adelante con ella. Vamos a entrar, entramos, mucho frío ya, copón qué frío, y empezamos a buscarnos y a encontrarnos con todo el resto de la tropa. Que si aquí, que si allí... la verdad es que se nos va pasando la noche y no vemos nada. No hay nada interesante hasta que empiezan las Breeders. Las Breeders, el grupo de las hermanas Deal, tan guapas de lejos y cuando les ponen primeros planos se les ven las arrugas, que ya tenemos una edad. Siguen siendo guapas, a mí me han parecido guapas siempre, con esa cara de perenne sonrisa como de idas. Bien. Van a tocar el disco The Last Splash, entero. El disco tiene más años que la tana, de cuando yo iba a la uni. Me acuerdo de que una chica de mi clase llevaba una camiseta de las Breeders siempre. Siempre, siempre. Este disco no lo tengo yo muy bien calificado, pero me gusta escucharlo así en directo. Me gusta, y, aunque hay fallos en el sonido, con cortecitos que pueden parecer imperceptibles pero no lo son, la cosa termina estupendamente. Hacen también la versión de los Beatles del 'Happiness is a warm gun'. Pues muy bien, de verdad. Menos mal que se nos ponen unos osazos pardos franceses al lado que hacen de pantalla con el airazo gélido que casca. Qué frío pavoroso, por dios.
Disyuntiva, qué ver. Jesus and mary chain o Tinariwen. Gana Tinariwen. Elabel y mi joven hermano nos vamos a los tuaregs de guitarras eléctricas. Un conciertazo. Ha venido hasta el jefe de los Tinariwen y canta unas pocas canciones, no todas, que se cansa o algo. Muy bien. A mi lado, hay algunas chicas de por allí que bailan como descosidas. Qué concierto más bueno. Pero uno tiene la sensación de que me estoy perdiendo a los Jesus and Mary Chain. Me gustan mucho a mí y no los voy a ver. Es que ya los ví, y en directo me decepcionaron un poco. Así que me quedo con el valor seguro. Estamos arrebujaditos unos contra otros del frío que hace. Termina el concierto y nos encontramos con la tropa delabel. Y nos llevan a ver a un tal James Blake, que desconocemos totalmente. Escenario principal.
En fin. En fin, en fin. Era, como decirlo, como Antony an the Johnsons, pero sin Anthony ni los Johnsons. Un muchacho rubito sentado en el piano, muy mono, muy bonico, y con la misma voz del otro, y una música coñazo de dimensiones rascacielísticas. Qué rollo patatero. Pero aguantamos todo el concierto a nuestras cosas, porque había gente que estaba allí por eso. En fin. Un fulazo.
Ahora que recuerdo, no hemos visto ni a Mulatu Astakte o Askatke y tampoco a Daniel Johnston, que tocaban en el Auditori. Todo no puede ser.
Ale, pues terminado el suplicio del James Blake y su rollo, nos vamos a ver en peregrinación a Blur. Concierto de los más esperados por la peña, al parecer. Yo y Blur tenemos una relación de amistad a partir de algunas canciones que nos gustan mucho. Yo y Blur. Blur y yo. Tocan las canciones más conocidas y las que no son tan conocidas son un poco tostón. Un plomete. Hace tanto frio, carámbanos. Pero bueno, tocan las buenas y tan contentos. Muchísima, pero muchísima gente. Y para sorpresa mía, estamos rodeados de gente de aquí. Claro, que estamos tan lejos, que es como verlos en Badalona. Bien. El cantante está vejete y tiene un diente de plata. Y el guitarra está como agobiado, aunque a veces hace piruetas y se tira al suelo. Tocan una hora y algo y andando. The Cure, por recordar a una banda mítica y separar el grano de la paja, se marcó tres horazas y algo de concierto. Sin anestesia.
Y a partir de ahí, con las piernas destrozadas y más cansados que la leche, a buscar excusas para largarnos. Vamos a ver a The Knife. No entiendo el rollo que llevan, aunque mi hermano me dice que eso de que lleven un coro de bailarines y bailarinas, ya es un punto a su favor. Bien, pero la música... yo que sé. Nos vamos. Autobús y para casa, con las piernas hechas cisco, y un frío total y terrible.
Dos primaveras como esta y los guiris van a quedarse en Cork o en Brighton de vacaciones.

viernes, 24 de mayo de 2013

Primavera Sound - Jueves

Bienvenidos a una nueva edición de las crónicas del Primavera Sound. Este año la cosa ha estado a punto, pero a punto de verdad de no producirse, porque como todo el mundo sabe, por culpa de la herencia recibida, los tejes y manejes de los mercados, y que lo siento mucho pero es que yo ya no sé qué hacer para levantar la empresa y llevar a mi niña al cole a la vez, pues todo parecía anunciar que me iba a quedar en mi casa tan ancho y que se hiciera el moderno quien se lo pudiera pagar. Pues no. Tenía que ir y tenía que ir. El paria moderno. El esponsorizado. El que es de azúcar. Pues desde aquí mi agradecimiento infinito a quién lo ha hecho posible. Gracias, joven hermano.
Bien. Al lío. Proporción a ojo: ocho foráneos por dos nacionales. ¿Es esto bueno o es malo? Pues malo. ¿Por qué? Por que los precios son para los foráneos. Un vasito de cerveza minúsculo tres ebros y medio. Un vaso de litro de cerveza 11,5. Más cara que si fuera de oro. 'Es que es Heineken'. Paparruchas.
Tradiciones cumplidas. Este año, más temprano que nunca y una vez ya descubiertos como 'los de Santa Coloma' y no como 'los de Pamplona', por parte del camarero, nos colocamos unas cervecitas y unos tequilitas para ir calentando la moral o ir subiendo el ambiente, según se quiera. Vamos tempranito este año, son las cuatro y cuarto de la tarde. A las cinco entramos y vemos que hace un calor del demonio, que me sobra ropa y que hay muchas chicas, muchas chicas, con pantalones cortitos. Madurez, responsabilidad, criterio, madurez de nuevo. José Luis López Vázquez entra en el Primavera Sound. No pasa nada. Lo llevo bien. Primer concierto que vamos a ver, el del Inquilino Comunista. Antes, entablamos una amistosa conversación con Carlos Ballesteros, de Hidrogenesse, en su stand. Le pregunta mi hermano por Lidia Damunt y yo por cuándo tocan. Por preguntar. Más contentos que unas pascuas. El Inquilino Comunista es un grupo de la primera época de grupos indies. De los primeros Planetas, de Hermanos Dalton, de Automatics, de... El Niño Gusano. Yo escuchaba estos grupos en Radio 3 hace mil años... y no me decían nada. Pero sí me gustaban los grupos parecidos americanos, porque soy así de gilipollas. Tampoco todos, ojo. Bueno, al concierto. Me gustaron bastante. Estuvieron muy bien, y en la medida de sus posibilidades, metieron ruido. Eran unos Sonic Youth nacionales, cantando en inglés, eso sí. Y se despidieron con una versión muy maja del No Fun de los Stooges, que eso. Esa parte la vi solo, porque elpako y elchristian se fueron a ver nosequé de un lavabo y amazing, elamazing, también se fue con ellos. Éramos cuatro.
Acabado el concierto, a ver a The Savages. O Savages. Un grupo de chicas, dos de pelo corto, dos de pelo largo con moñete. Antes, vamos al fin del mundo a ver si... nada. Hay un grupo en el escenario del final que suena a 'aburrimientísimo', y nos vamos a ver a Savages. Savages está bien. No voy a decir que no. La chica que canta hace movimientos como los del Curtis de Joy Division. Pero su voz suena bajita. A la tercera canción ya eso. Que si, pero que, o nos damos algo más de prisa o vamos a ver a Tame Impala en Sant Adrià. Savages tienen un rollo muy eso, de Joy Division, como digo y yo no soy de Joy Division. Así que... a correr.
Elabel ya ha llegado. Vamos a ver a Tame Impala desde Pamplona, prácticamente. Pero benditas pantallas gigantes. Tame Impala me gustan mucho, sí. Recuerdan a muchas cosas que sí que me gustan. Ahora bien, he visto vídeos en directo y eso y creo que son un poco sosos. Antes de que empiecen me encuentro a la S. y a su chico. Le doy un abrazaco a la S. porque gracias a ella me dieron la buenísima noticia de la tarde. En fin. Tame Impala tocan muy bien, pero el repertorio es como muy comercial, muy de quedar bien, y tienen canciones más raruzas que no tocan. Hay veces que el sonido es demasiado... latoso. De lata. Me gustan, pero yo que sé. Acaban y tampoco es que me haya dado un vuelco el corazón con ellos.
Va. Qué toca ahora. Indefinición. Vamos a ver a Dinosaur Jr. Cuando llegamos ya han empezado. Dinosaur Jr., otro grupo mítico del que no tengo ningún disco ni nada, pero que son como de la familia. No se hablaban entre ellos y no se hablan todavía, pero suenan muy bien. Me gustan. El concierto está muy bien. Cuando llegamos supongo que ya han tocado The Wagon, pero tocan dos canciones de un disco que me gustaba y que no sé ni cómo se llaman. Las que canta el bajista, molan bastante. Al final del concierto se sube al escenario un señor con bermudas y barbota, que grita mucho y que se nota que tiene una pena muy dentro del alma suya y que tiene que contárnosla. Grita y tal. Hardcore le llamaban a eso cuando yo era chaval. Yo entiendo al hombre de la barba. Su pena, sus cosas. Mi hermano se ha ido ya, se hubiera reído del momento. Un valor seguro Dinosaur Jr.
Y a partir de ahí, indefinición. Se han ido todos y nos han dejado a elabel y a mí allí... mirando muchachas pasar. ¡Oh chica del brazo tatuado! ¡Oh muchacha colomense que trabajabas en las barras! ¡El capitalismo! Traen gente de fuera que te pregunta en la barra si quieres 'beer'. No, no quiero beer, quiero una birra, nen. Santa Coloma, como siempre, se ve desde el Forum, pero ya no estás en Kansas. Va, venga, vamos a ver alguna cosa.
Rapidito. The Postal Service, no molan pero nada. Hay mucha gente, bailan y eso. A la segunda canción nos piramos. Deerhunter. Pues estos sí. Hay muchísima gente. No les conozco apenas, pero sé que a elchristian le molan. Pues no están mal. El chico que canta va con un vestidito y la boquita pintada. Acaban estupendamente. Los últimos, Grizzly Bear. En cuanto menea la cabecita el cantante y se pone a hablar, elabel me suelta un 'esto ya está visto'. Aguantamos dos canciones mientras a una irlandesa le decimos que parece americana y nos chilla algo y nos toca el culo y me toca la barriga. Golpea más que toca. Irlandesa, por favor.
Y con estas terminamos. Para ser jueves no está tan mal la cosa. Enganchamos al N6 y volvemos para casa con buen cuerpo, espíritu fortalecido y ya si eso.

jueves, 23 de mayo de 2013

Miscelánea - Gente que se muere

Ray Manzarek era el teclista de The Doors. El grupo de Jim Morrison, como todo el mundo sabe, es algo más que el grupo del chico guapo que posaba sin camiseta y sus pantalones de cuero y al que todos los que tuvieron el pelo largo y rizado quisieron parecerse en el instituto cuando la película de Oliver Stone. Todos querían ser Jim Morrison. Por eso, a mí los Doors me gustaron pero menos. Sólo cuando en el casti se grabaron una cinta con el L.A. Woman, descubrí que me podrían gustar los Doors más allá del melenas guapete. Ray Manzarek era el teclista. Hay grupos en los que el teclista es importante. Por ejemplo, Pink Floyd es un grupo con teclista, pero la verdad, no tenía para mí la importancia de Manzarek en los Doors. En fin, el hombre se ha muerto y ya sólo quedan vivos el guitarra y el batería, que pasaba de reverdecer viejos laureles. Aquí los tenemos en el 68 tocando el Moonlight Drive.
http://www.youtube.com/watch?v=zjGeKaxo3qc

Porque aguantar al Jim Morrison debe ser una tarea titánica. Aquí le tenemos en un vídeo que supongo que será canónico, parrafeando y desbarrando, supongo que haciendo poesía o lo que se diga, mientras los demás le van siguiendo como pueden. Finalmente empieza la canción estrella, la que todo el mundo quiere oír cuando se habla de los Doors. Light My Fire. Cuando yo era chaval, me gustaba más la versión corta, la que no tenía todo el desarrollo precisamente de Ray Manzarek. Cuando yo era chaval los Doors daban rabia, me daban rabia porque era el grupo con el que los chicos 'rebeldes' descubrían su rebeldidad. De ser gente de orden se dejaban el pelo largo y las chicas tiritaban. Y la vieja guardia seguíamos comiéndonos los mocazos uno detrás de otro. En fin. Sin rencores.
http://www.youtube.com/watch?v=_NwAxqFHO6s

El muchacho que mira a la cámara es Trevor Bolder. Era Trevor Bolder y fue bajista de The Spiders of Mars, el grupo que acompañó a David Bowie durante los comienzos de los setenta. Trevor Bolder ha fallecido también esta semana, ayer concretamente. Después de su aventura con Bowie, fue bajista y miembro muy principal de los Uriah Heep, un grupo de rock entre progresivo y duro que no he tenido el gusto y con el que casi me doy por besado. No quiero más follones. Aquí tenemos a Trevor Bolder, en la semioscuridad en el concierto mítico de despedida de Ziggy Stardust protagonizando el temacazo The Width  of a Circle. Ojito a la batalla en el minuto dos entre Mick Ronson, el guitarra y el bajista. David Bowie se pira y los deja allí con sus cosas. Estupendo tema y estupenda interpretación de un pedazo de bajista. Los últimos cuatro minutos me ponen los pelos de punta y me dan ganas de llorar, copón.
http://www.youtube.com/watch?v=uRT7PbzBrCM

Los bajistas. En realidad yo debo ser bajista. No lo soy porque prefiero no tocar ni siquiera la guitarra bien, pero lo que a mí me gustaría es ser bajista. O algo. Lo que no seré es cienciólogo. Dicen que Trevor Bolder y el batería del grupo Woody Woodmansey (o así), eran cienciólogos y que la historia de Ziggy estaba un poco inspirada en el tema cienciólogo, pero que Bowie, más listo que las ratas blancas, no cayó en el tema. En un programa escuché que la gente evitaba sentarse al lado de estos dos porque enseguida le comían el tarro a uno con el tema cienciólogo. En fin. Aquí otra canción con el Bowie, Queen Bitch, en el mítico Old Grey Whistle Test en el 72.
http://www.youtube.com/watch?v=oWvxUnoHovA

Y otro que ha muerto hoy. Georges Moustaki. Recuerdo hace poco que hicieron un programa con Marina Rosell, la cantante catalana intérprete del clásico 'Gavina voladora', y ésta, muy amiga de Moustaki, iba a hacerle una visita a su casa y aparecía el cantante muy viejecito, muy mayor, muy hecho polvo, pero ella le miraba todavía como al tiazo que tuvo que haber sido en su juventud y madurez y le trataba con veneración. Georges Moustaki al parecer fue muy amigo de la Piaff, por no decir algo más, y le dio una canción 'Milord'. Otros le recordamos por un dúo que hizo con Ángela Molina, una canción que se llamaba Muertos de Amor y que si eras pequeñito y no sabías de qué iba la cosa te hacía preguntarse 'qué les pasa a estos dos'. Su canción más famosa era 'Le Meteque', que, como él era griego aunque todo lo hacía en francés, pues tiene ese aire de siestecita al sol. Barbas y camisa abierta.
http://www.youtube.com/watch?v=MV8fGf-N06A

Pero hay otra canción de Moustaki que yo conozco y que fue la que me hizo tenerle simpatía al personaje. Porque los míticos, los legendarios, los siempre recurrentes Os Mutantes, mejor dicho, Rita Lee en su disco en solitario que en realidad era otro disco de Os Mutantes, metían una versión de Moustaki. La canción era 'De nuevo aquí mi viejo José'. O algo así, perdón. En portugués era 'De novo aquí meu bom josé'. Ponemos las dos versiones, la original.
http://www.youtube.com/watch?v=Nx3127maunE
Y la de Rita Lee.
http://www.youtube.com/watch?v=TWOvrVcmH_A

Pues muy bien. Que tengan todos feliz tránsito hacia allá donde desto. Bien. Miscelánea los miércoles. Es que el viernes lo dedicaremos a otra cosa. A disfrutar de la juventud!!

miércoles, 22 de mayo de 2013

Karpov

Estoy pensando y no sé lo que estoy pensando. Blancas. Jugar con blancas. La iniciativa y todo eso. Yo tengo la iniciativa. Volvamos al principio de todo, volvamos a los conceptos básicos. Las blancas, yo muevo, yo decido hacia dónde va la partida, yo soy el que tiene que marcar el campo. Esto va a ir así. Voy a salir a arrollar. Voy a salir a contemporizar. Voy a salir regalando la iniciativa. Tengo el poder de regalar la iniciativa. Tengo todo el poder. Lo tengo yo. Bueno. Llevo las blancas. Va. Llevo las blancas y tengo que ser yo el que decida lo que se hace y lo que no. Yo soy el que tiene que va a llevar la partida hacia el lugar que he definido anteriormente. A ver. Esto es el principio. Llevo las blancas. Tengo las blancas. ¿Qué me hace falta para ganar el torneo? ¿Cómo voy? ¿Quién es mi rival? ¿Dónde está? ¿Este torneo es puntuable para el Campeonato de aspirantes? ¿Quién patrocina este torneo? ¿Dónde va aquel? ¿Ese no es el que tenía que jugar contra mí hoy? No, no es ese. ¿Dónde tengo que mirar ahora para la foto? ¿Cuántos puntos he dicho que necesito para llevarme el torneo? ¿Voy el primero? ¿Estoy jugando bien? No sé si estoy jugando bien. Nadie me lo dice. Todo el mundo me dice que bueno, que bien, que claro, que las cosas, que el torneo, que claro, que los rivales, que claro, que está la cosa en el torneo que tira para atrás... que si así no hay quién juegue, que el sistema de puntuación, que las nuevas normas... ¿Qué nuevas normas? ¿Han cambiado las normas y no me he enterado? Pues claro que han cambiado las normas, cómo no van a cambiar, cambian cada día. Son imperceptibles, las puntuaciones, el tiempo, las condiciones con las que venimos a los torneos, todo va cambiando. Yo no he cambiado. Ese es el asunto. Sigo jugando igual y nadie me dice que cambie. No me ha ido mal. No sé. O me ha ido mal. ¿Cómo quedé en la última partida? ¿Perdí? No me acuerdo y jugué antes de ayer. ¿A qué huele? El de al lado huele a colonia, pero no es una colonia... es como agua de colonia, como Nenuco. No es Nenuco, porque el Nenuco tiene un aroma muy suyo. Pero huele como a eso. Me distraigo. Con todo. Todo me distrae. Esto me distrae. Incluso esto, el propio juego me distrae del juego. Porque no juego. El juego de antes del juego. ¿Cómo se le llama a eso? ¿El juego antes del juego? Los comentarios, los análisis de otras partidas, otros torneos, la vida de otros jugadores, las mascotas de los jugadores antiguos, todo me distrae. Todo. Cualquier cosa es buena para que no dé por buenas todas las condiciones y empiece la partida. Llevo las blancas y soy yo el que decide qué se hace con la partida, pero no sé. No sé qué hacer con las blancas. Es como más elegante jugar con las negras. Me gusta más. El otro mueve, el otro decide. Y yo voy viendo lo que hace y actúo si eso. Sólo si eso. Pero mover yo. Yo no sé. Y digo yo que alguien me tendrá que decir que mueva o algo. O igual me dan la partida por perdida. O igual ya me han dado la partida por perdida y yo estoy aquí mirando a Pamplona y ya se me ha pasado el tiempo. Y ¿por qué no me ha dicho nadie que mueva? No sé. Todo está puesto y me parece que los otros ya han movido. Pensando, pensando, pensando, distrayéndome. Pensando, el otro no está, las negras no van a mover tampoco aunque yo mueva. Si no está el otro, si al otro tampoco le interesa si muevo o no muevo... es que es eso. Si al otro no le interesa si muevo o no, para qué voy a empezar la partida. Pues no sé. A esperar. ¿No?

martes, 21 de mayo de 2013

Vacaciones de Ferragosto - Gianni di Gregorio

Soy una persona de costumbres frugales. Todo eso, sin saber lo que significa 'frugal'. Soy, pues, una persona sencilla, sin grandes aspiraciones. En realidad, sin ninguna aspiración, sin interés en tenerlas, sin ganas de aspirar a nada. Una tarde leyendo, escuchando música, viendo la tele, quizás charlando con algún colega, una copita de vino blanco, una cañita fesquita, nada más. Y de vez en cuando, en la tele, en el cine, uno encuentra una película en la que alguien te capta. Algo.
Anuncian una película italiana por la tele y uno echa a correr. Una peli italiana contemporánea, a correr. Huye. Será alguna pantuflada como esas de Manuale d'Amore, o naderías de esas que tanto le convienen al 'berlusconismo', que es quién las produce en su mayoría. Cosas de mucho miedo. Vacaciones de Ferragosto, la anuncian en la 2 y uno dice... ufff, mejor será mirar otra cosa. Pero antes de la peli están poniendo un documental que tampoco descubre nada, pero entretiene, sobre la Ilustración y cuando te das cuenta ha empezado la película y ya no te despegas. Y sería mejor verla con quien tenías que verla al lado, echándote unas risas, pero no pasa nada, porque ella también la está viendo y la tecnología no sustituye pero ayuda. Mirando por ahí, descubre uno que la película tiene un buen manojo de premios. El director es el actor principal, que también se llama Gianni y es su primera película.
Gianni vive con su madre. Él debe ser un cincuentón largo y ella una nonagenaria con unos pelazos rubios teñidos que para qué. Él es un huevazos. Los primeros diez minutos uno los ve doblados y ya cambia y la película cambia. El huevazos vive con su madre, viendo la vida como pasa. En Roma, con un amigo que tiene en una bodeguita con el que comenta que si esto que si lo otro. Pero un día le viene el casero a ver y le dice que ya vale de la broma, que debe meses, que se tienen que pirar de la casa, que no pagas nunca Gianni, y el Gianni que si ostia, que si qué dices, que cómo puede ser, que vaya vaya... y el casero le dice que fíjate que estando en Ferragosto, -Ferragosto, mes de Agosto, como el día de la Virgen de Agosto, pero en Italia- y que no se puede ir con su mujer porque su madre no quiere irse y que... oye, que por qué no te la quedas tú un par de días y te perdono algo de lo que me debes. Copón. No.
Pero el dinero, claro, el dinero todo lo puede y por pasta, pues bueno. Se lo dice a su madre, la madre que si bueno, que si tal, pero la madre es lista y sabe que no tienen un pavete y que bueno, algo habrá que hacer. Que venga. Se presenta el casero con su madre... y con su tía. Ya son dos. Pero bueno...
Y al poco viene el médico de Gianni y le dice... que lo mismo, que tiene que irse y que su madre no quiere y que si se queda con su madre. Ya son tres.
Ahí tienen a Gianni, con su cachaza, con su ratito para echarse un piti y llenarse una copita de vino blanco, y que si hago la comida, que si bajo a comprar, que si ahora le tengo que quitar la tele señora Maria, porque mi madre, usted sabe, ay, venga. Que usted no puede comer lácteos señora, que usted tiene que comer esto hervidito, que usted querrá un vasito de vino, verdad... y así pasa la peli. Gianni con las señoras, y las señoras, pues lo que pasa.
Un peliculón. Ahora caigo. El protagonista se parece a mi padrino. De lo que me he acordado ahora. En fin. Una película bonita, cortita, con la que te ríes un rato, que no dice más que cuando uno está a gusto, no hace falta más. Las señoras entre ellas, contándose las vidas, escuchándose, hablando de la pasta al horno, del hojaldre, de que si eres, que si yo, que si qué guapa, que si tal. Y el otro, pues eso.
Con la silla, en la terraza, fumándose un cigarrete, con una botella de vino blanco a mano. Qué quieres más.
Tampoco hace falta más. Ni menos.
No sé, sensible que está uno.

domingo, 19 de mayo de 2013

La poesía que me brota del corazón a mí, madre mía de mi alma.

'Car que vos i el vostre cor
m'heu malmés l'esperit
fent fals l'omnívol pensament
que en mi brodava sens fi,
no sou pas conscients
en tot i per sempre,
en la melsa tèrbola
d'uns llavis perduts
en uns versos, que a vos,
i a mi, ara mateix,
dins d'un ferèstec munt de gent
ens costa entendre.
Cor que tens dins teu
i un dit que m'amenaça
amb no compendre pas
la nit dels savis.
Jo no ho he entés. pas
que tú pensis sense pena'.
Si uno se para a pensar. El poema expuesto arriba fue presentado en el tercer 'Recull poètic de Sant Ventretort de Gemega', en 1979, en tiempos en los que todavía se consideraba a la poesía como un arma cargada de futuro y esas cosas, pero en las que el mismo autor, el recordado y añorado Antemi i Joanot, ya había conducido sus pasos a un puesto de técnico en el Ayuntamiento de Femella de l'Alta Fesomia. Antemi i Joanot se labró fama de poeta vanguardista en los círculos más avanzados de la 'intelligentsia' local, allá por los años cincuenta y fue en los sesenta, cuando editó el poemario 'Tristos de sempre', cuando alcanza la popularidad, al menos entre la cultura si no oficial, sí respetada de una ciudad que pugnaba por recuperar sus constantes vitales, al menos en lo que a Alta cultura se refiere.
Antemi i Joanot no trabajaba entonces en nada y vivía de lo que su padre, representante de una casa comercial de lavadoras de capital americano, le iba pasando para que el muchacho encontrase su camino. Poeta y bohemio, entre palmas y alegría, en una premonitoria carta de 1965 prefiguraba cuál iba a ser su camino en la poesía.
'Querida Ramoneta, voy forzando la máquina y sé lo que quiero decir. Pero llegará un día en el que no sepa realmente qué más se puede hacer. Mis trucos, mis versos, todo, se irán acabando. Se me verá la trampa. No entenderé que me entiendan tanto.'
Aupado al calor de la reivindicaciones populares y consensuadas como voz del pueblo, o al menos, de una importante y mediática parte de él, Antemi i Joanot, edita toda una serie de poemarios desde finales de los sesenta hasta casi mediados de los setenta, entre los que destacan 'Vocables consonants', 'Jesucrist explicat', 'Orriols, Orriols...', y el tantas veces imitado 'Guitarreta petita guitarreta'. En la cumbre de su éxito, cuando debería haberse convertido en el poeta oficial de las nuevas inaugiradas, perdón, inauguradas instituciones y el cantor de la democracia y la libertad, Antemi i Joanot, aprueba unas oposiciones y entra a trabajar en el citado Ayuntamiento.
Abandona la poesía y cualquier relación con la cultura establecida.
Sin embargo, hace pocos días hemos encontrado en la revista digital 'Momennts de doble N', unos versos con el título 'Inequívoc' con su firma que, si uno se para a pensar...
'Rafel Nadal és una màquina,
el millor, incontestable,
el tennis, l'esport, és el millor,
màquina de ferro, voluntat de gegant,
espèrit de bola pel.luda.
Un set de més,
grinyolo tot'.

¿Están los tiempos para poesía de combate de nuevo? Dejo ahí la reflexión.

viernes, 17 de mayo de 2013

Miscelánea

La niña obrera. Cuadro que estaba guardado y que ahora el Museu D'Història de Catalunya vuelve a exponer. Cuadro de Planella. La explotación infantil, una niña en un telar. La revolución industrial. La época dorada de la Barcelona de burgueses y menestrales. La niña obrera. ¿Hablaría en castellano, como los milicianos de la FAI de pega que ayer en el docu sobre el Ateneu Barcelonés entraban a saco en el 36 buscando capellanes? ¿Viviría esta niña más allá de los 35 años? ¿Nos enseñan de nuevo este cuadro por algo en concreto? ¿Qué nos quieren decir? Una bonita canción a recuperar, del disco Ralf & Florian de Kraftwerk, la Elektrisches Roulette. La ruleta eléctrica. De cuando todavía llevaban melena y tocaban la flauta. Canción rara para tiempos estremecedores. Trabajar por 250 euros al mes. Volver al siglo XIX. Palco del Bernabeu. El banquero va a la cárcel pero se salva en el último momento. La marca España puede seguir respirando. La ruleta sigue girando.
http://www.youtube.com/watch?v=MiSm7jZ0Ovg

Mastodon. Yo no he escuchado jamás a Mastodon, con ese nombre... cualquiera se mete. No. Mastodon. Qué miedo. No. No. Pero esto tiene una historia. Estos días en el pueblo he recuperado discos que no escuchaba como el Soft Bulletin de los Flaming Lips y buscando la canción de A Spoonful Weights a Ton, he encontrado esta versión de Mastodon. Claro, es que la parte de nironiro, pom pom pom pom, es brutal y se presta a ser versioneada por lo más musculitos del panorama. Dando más de lo que tienen... Y pensaron que todos estaban tristes... es un disco de letras tristuncias pero vestidas en un ropaje todo bonito y de violines y pajaritos, pero el fondo es como... pfff, todo está mal y hace falta mucho curro para mejorarlo pero venga, va, como los médicos. Ya, es el mensaje tontuno de siempre, pero oye, es lo que hay. Qué canción tan guapa y qué ganas de romperlo todo en el estribillo.
http://www.youtube.com/watch?v=RV7pXmM-gN4

En el apartado de descubrimientos, un grupo que he encontrado por búsqueda de afinidades. Los Skygreen Leopards y su disco que es cortito y casi ni te enteras de que está sonando, que se llama Live & Love in Sparrow's Meadow. Un disco de casi nada, con sus guitarritas y su nada sonando, con gente que parece que está tocando sentada y con una torta encima bastante importante. Pero me gusta. Una jipiosidad de aquí a Pamplona y qué. Ya está bien de hacernos los chungos con tanto fredperry y tanta patilla y pelo corto. Si, yo también tengo mi pequeño corazoncito. Mis momentos de arroparme, de arrebujarme bajo la sábana y no querer salir. Si. Yo también. La canción, la primera, se llama Mother, the sun makes me cry. Como hace tanto sol... vaya tiempo.
http://www.youtube.com/watch?v=zWMMKnqZiXQ

Uno es un ignorante común. Un ignorante normal, del montón. No quiero decir que sea muy ignorante, si no más bien dentro de la media. Conozco lo normal. Por ejemplo, yo había oído dos mil quinientas veces el Rondo alla Turca de Mozart sin saber que se llamaba Rondo alla Turca y que era de Mozart. Recuerdo que de pequeñito la escuché en la radio y se me quedó para siempre. Pero sin saber el nombre, sin saber de quién era, cómo se llamaba... nada. Me pareció la cosa más bonita que uno imaginarse pueda, pero pensé... bah, será un divertimento de algún compositor poco conocido, así como para hacerse el comercial y nada más. Y no. Era Mozart. Ahora sí. Qué descubrimiento Qué redescubrimiento.
http://www.youtube.com/watch?v=e62oOSRY4Ok

Uy, lo que acabo de ver. Uy. El magnífico Arnaldo Baptista, el que fuera miembro de Os Mutantes, justo después de salir del grupo, graba un disco que se llama Loki? Bien, un discazo. Raro y muy, pero que muy tristón, para ser brasileño y para ser de Os Mutantes nada menos. Más aún si casi todo el personal que participa en el disco es Mutante también. Hasta la divina Rita Lee le hace coros, y mira que acabaron mal. No sé. Acabo de ver un vídeo de Arnaldo Baptista interpretando el primer tema disco. Será que eu vou virar bolor? Y sale él!! tocando el piano en un camión!! enorme. Vamos, que viene a decir en el disco que él pasa ya de psicodelias y cosas raras y que quiere rocanrol. El disco es así, pero tiene unos puntos a veces de rarunez que hace que lo pongas de año en año. También tiene una pieza medio clásica de piano y todo. Rock Clásico. Mola cuando dice... no me gusta alice cooper!!
http://www.youtube.com/watch?v=SH3gLXPshdQ

Y para acabar otra canción rarita donde las haya. El disco Aluminum Tunes de Stereolab está lleno de canciones tremendas, otras que son para ellos y nada más, y unas versiones increíbles. O una, por lo menos que yo conozca. Pero no vamos a poner la versión, si no una que tiene un nombre que aunque lo parezca, no pertenece a ningún libro de Albert Espinosa. La canción se llama How to play your internal organs overnight y debe decir algo así como 'cómo tocar tus órganos internos durante la noche'. O así. Qué dice la canción, la letra... pues nada. Porque como Stereolab eran muy de dabadabas y parapapas, pues esta canción solo dice dabadaba. Y tan requetebién. Qué paz de canción.
http://www.youtube.com/watch?v=ZG2KO5nFVxA

Y hasta aquí. Al final Blesa no va a la cárcel. Bueno. Pues nada. Seguiremos con la guaracha el tiempo que haga falta. Por lo menos que deje de hacer frío, que ya está bien.

jueves, 16 de mayo de 2013

El tren


Esta es la estación del pueblo de mis padres. Vivimos en el barrio de la Estación, por lo que toda la infancia la pasé jugando entre las vías muertas, escondiéndonos entre vagones, oliendo a creosota, jugando partidos de fútbol en el muelle, yendo al lavabo de la estación, jugando al Petropoli en la sala de espera, dejando pasar las horas en la sala de espera, molestar a los empleados de la ventanilla, al padre de Chema y Pedro Jacinto, a Catulio, subiéndonos en la Fengwick y bajándonos porque molestábamos, importunando a los taxistas, jugando al montón en la puerta del almacén de repuestos..., en fin. Toda la vida en la estación. Trenes. El borreguero, el platanito, la unidad, los mercancías, el catalán, el talgo... muchos trenes pasaban y paraban. Imaginen ser un niño con todo eso delante.
Con el paso de los años, el tráfico fue descendiendo. Ya no paraban tantos trenes hasta llegar a lo que hoy tenemos. Para el catalán, para la unidad, y ya está. Pero lo peor no es eso. Lo peor es que ya no hay nadie en la estación. No hay venta de billetes, no hay personal, la estación está cerrada. Te subes y te bajas y punto. Con billete o sin billete. Estación cerrada. Pero ahí donde la ven, la estación fue reformada hace relativamente pocos años, acondicionando andenes, reformando la propia estación, dejándola de dulce. Pero sin gente.
Se han hecho manifestaciones, se movilizó el pueblo, dejaban colgados a los pueblos de alrededor si esto se llevaba adelante... y... nada, nada. La estación se cierra, pero siguen parando esos dos trenes. Veremos hasta cuando por que...
Hoy ha salido la noticia del plan del Gobierno de suprimir 48 líneas de media distancia. Como digo, por mi pueblo pasa el tren que cubre el recorrido Madrid-Jaén. Por lo que veo, este tren específicamente no parece que sea de los que se cepillan. Si lo quitasen sería mundial, porque entonces... ah, si. Claro. El coche. Los camiones.
Al parecer quitan todas estas líneas porque son deficitarias. No son rentables. Un servicio público rentable. Al final siempre estamos hablando de lo mismo. Todo tiene que ser rentable. Se hacen números y se eliminan servicios públicos porque se utilizan poco. O no suficientemente. Pues que lo quiten, claro. Cómo narices nos podemos permitir tener un tren para casi todos los puntos de España.
Por cierto, sí que nos podemos permitir un submarino que se va de madre y de peso, pero sobre el que no se puede preguntar en el Congreso. O sí que nos podemos permitir aviones que se estrellen en el primer ensayo. ¿Cuánto vale cada uno de esos aviones? ¿Es preferible tener aviones a red de ferrocarriles? Al parecer la respuesta es clara y sencilla. Sí. Si, lo importante es la rentabilidad y la defensa. Lo demás, usted, jódase y esfuércese.
Es el liberalismo, amigos. Es el siglo XIX. Es el 'esfuérzate y trabaja para comprarte un coche, no dependas del tren que al fin y al cabo, no vale de nada si tienes ya coche'. Lo que hay que tener es coche y no montarte en tren. Ese es el plan. Sin transporte de mercancías por ferrocarril, mejor por carretera. Y así es todo.
¿Cuánto se ahorran con esta supresión de líneas? Ya me figuro que el ahorro será testimonial, pero servirá para trasladar el mismo mensaje que estamos escuchando durante estos últimos años. Hemos vivido por encima de nuestro nivel de vida. Tenemos que acostumbrarnos a volver a los años 50. O menos.
En fin. Otro clavo más en el ataúd.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Stroszek

Me conoceréis de otros episodios como 'Komazec', o de tiempos lejanos como el 'Wojcech'. Pues bien. Aquí tenemos a Stroszek. ¿De verdad que a vosotros -o a ustedes si tenéis ínfulas- no os pasa? ¿De verdad que no os ocurre que estáis en una conversación con un grupo de gente y que de repente la cabeza se os va a algún otro sitio, y os dan ganas de decir... 'Stroszek'? ¿No? Stroszek, Komazec, Wojcech... no sé. Me conforta. Sí, esa es la sensación. Confort. Digo Stroszek y me quedo nirvanático. No tanto, claro, pero más tranquilo que un gatico en un cojín, sí.
Alemania es un país del que admiramos muchas cosas. Los coches, por ejemplo. BMW, Mercedes, Volkswagen, Audi... Opel en menor medida... Noticias de Deportes. Desde hace un tiempo las noticias de deportes se convierten en publirreportajes de marcas de coches. Coches alemanes. Audis. Audis entrando a un sitio, Audis saliendo del otro. Los jugadores del Real Madrid han acudido al restaurante nosecuantos para una comida de hermandad y nos dan un plano del parking lleno de Audis. Ah, y algún Porsche. Porsche creo que es alemán también. Gente corriendo para que el ídolo de turno les firme una foto. Críos y crías gritando para que les firmen una foto. No me puedo poner a criticar, yo también hago mis cosas por el fútbol, maldita sea. Correr detrás de un Porsche, eso sí que no.
Stroszek es una película alemana de 1976 dirigida por Werner Herzog. ¿Bien o no? Lo acabo de ver mientras escribo esto en la imagen que ilustra el texto. No he visto la película. Creo recordar que en un documental sobre la carrera de Werner Herzog hablaban de esta peli. Creo -no lo pienso mirar- que la película iba de un trabajador alemán que se va a los Estados Unidos a trabajar y allí pues como que no le va demasiado bien. Durante un tiempo he confundido esta película con 'El amigo americano', porque si no me equivoco y puede que así lo haga, pero no pienso contrastar (que no, que no y que no), salía Bruno Ganz en las dos. Igual no sale en Stroszek. Werner Herzog, qué películas. El amigo americano está basado en un libro de Patricia Highsmith que me he leído hace poquísimo y que no me ha gustado demasiado.
Coches alemanes. BMW, Mercedes, Volkswagen, Audi, Opel, Porsche, coches buenos. Coches caros. BMW. ¿Cuánto cuesta un BMW? ¿Cómo puede llevar un chavalito un BMW? ¿Cómo lo ha pagado? ¿Lo ha pagado? ¿De dónde sale la pasta? La pasta. El 15-M. Hoy es 15 de mayo. Hace dos años salió gente a la calle clamando porque les habían estafado. El Psoe había traicionado unas esencias que hacía decenios que había traicionado. En fin. Nos quedamos con el malo maloso gobernando y mandándonos paso a paso al siglo XIX.... ya casi XVIII. Bueno. No vamos tan mal. La policía y la guardia civil son las instituciones más valoradas. Siguen siendo más los que están a favor de que esto siga que de que cambie. Pero se van viendo cosas.
Stroszek. Hay fotos en google images de Stroszek tocando el acordeón. Instrumento complicado el acordeón. Al parecer no lo es tanto, pero yo no sabría tocar el acordeón ni... claro que lo sabría tocar. Todo es cuestión de ponerse. Yo es que soy muy así, de decir 'esto no lo haría yo nunca'. O bien 'yo es que eso no lo sé hacer ni lo sabré hacer jamás'. Y quedarme tan ancho. Stroszek, cine alemán. Aguirre, la cólera de dios. Las amargas lágrimas de Petra Von Kant -no la he visto. Fitzcarraldo -la he visto o no, no lo sé. Goodbye, Lenin -esta sí. Y así podríamos citar bastantes películas alemanas. Las de Haneke son austriacas, claro. Pero las podemos computar como alemanas, va. Ahora Haneke no mola porque le dan muchos premios y hace ballets y óperas en el Teatro Real. Si sale Ana Botella a tu lado, es que has perdido.
Stroszek. Los ricos tienen que estar contentos porque son los que tienen que repartir el trabajo, si mandan los pobres, qué tienen que repartir. Esta mañana, en la parada del autobús. Un matrimonio mayor. No recuerdo si les he dicho que qué asco o qué vergüenza o qué asco y qué vergüenza. O no. No lo sé. No lo recuerdo. Tengo muy mala memoria. No recuerdo la mitad de las caras de los compañeros de Universidad que me recordaron ayer. El tal, agua. El otro, nada. Aquella, cero. Muy mal. Los pobres tenemos también mala memoria. No nos basta con ser pobres.
Stroszek, Stroszek, Stroszek. Pronóstico para la final de la Uefa a.k.a. Europa League. Pues no sé. Ganará el Chelsea, supongo. El Benfica es que no. Patatas fritas y cachondeo. Stroszek. Hay un jugador serbio en el Benfica que mide casi dos metros. Matic. No es un nombre demasiado sugerente. Stroszek.
Coches alemanes grandes, potentes, que te presionan en el carril de la izquierda y te hacen cambiarte rápido. Rápido. Stroszek, Stroszek. Stroszek.

martes, 14 de mayo de 2013

Pensamiento racional avanzado

No fue nada sencillo reunir al Grupo de Pensamiento Avanzado 'Banda de Éfeso', para que organizasen unas Jornadas dedicadas a un tema concreto. El profesor Defrentis, que había sido hacía ya treinta años el instigador de aquella Banda de Éfeso primera, se encontraba flojo de ánimo debido a que su hija había decidido montar una tienda de ropa de diseño, abandonado investigaciones varias y se había ido a vivir además con un pinchadiscos suizo de esbelta figura. En este estado de 'es que no tengo ganas', poco entusiasmo podía demostrar en reunir al resto de profesores, doctores y pensadores que habían sido la vanguardia intelectual del país en unos tiempos en los que su tarea parecía destinada a no ser atendida ni entendida por nadie más que por aquellos que, precisamente, quisieran ahogarla.
Sin embargo, fue el profesor Juan del Tálamo el que cogió el testigo y se aplicó en la tarea de organizar esas jornadas, contactar con la Banda de Éfeso, y poner en marcha en colaboración con distintas entidades y el patrocinio de una Caja de Ahorros, las llamadas 'Primeras Jornadas de Pensamiento Racional Avanzado', a las que hoy nos estamos refiriendo en este espacio.
Acudieron los quince miembros todavía vivos de la primera Banda de Éfeso, los veinte miembros fundadores de su sucesora la 'Camada de Salónica' así como sus discípulos y alumnos. Fue, sin duda, un gran evento, que abrió el alcalde de la capital con un enardecido discurso en favor de la racionalidad, de la fuerza del pensamiento y de que a él le había gustado pensar siempre. Desde pequeño, abundó el alcalde. Y entonces, tomó la palabra el profesor Juan del Tálamo, al que algunos vieron algo abandonado en su aspecto exterior por estar mal afeitado y tener cerquillo oscuro en la camisa, para dar una primera alocución introductoria que inauguró y cerró las Jornadas:
- 'Entro ahora mismo, aquí subido en esta tarima, en una nebulosa de recuerdos. Recuerdos que me hacen viajar a aquellos años en los que yo, joven pensador, joven rebelde, joven al fin y al cabo, descubrí en el pensamiento del profesor Defrentis, un sentido para mi vida. Yo acostumbraba a pensar que pensaba. Que había pensado toda la vida, y con una intensidad que maravillaría incluso a nuestro amigo el señor alcalde. Pensaba y pensaba que mi pensamiento era de calidad. Que yo pensaba más i, perdón, y mejor que el resto de mis compañeros de especie. Que el proceso que seguía mi intelecto cuando analizaba un asunto, sin duda, estaba mejor estructurado, más organizado, y producía unos réditos más importantes en todos los aspectos que el de usted, por ejemplo, que me mira mientras se mesa el bigote nerviosamente. Yo pensaba que mi pensar era realmente, pensamiento. Pensamiento racional avanzado. Un pensamiento fuera de norma. Que yo pensaba y que al pensar, al pararme a pensar, sublimaba el acto mismo de pensar. Que convertía el trabajo mental en una maravilla que no podía ser entendida por el resto de seres, salvo por unos pocos como yo, que estaban localizados y a los que debía dirigirme. Sin embargo...
Sin embargo...
El profesor Defrentis, un día, sentado al sol, mientras miraba hacia la calle en la terraza del bar de la Facultad, me puso frente a una situación que me hizo plantearme realmente qué era qué. Llegué junto a él y le dije 'Hola, profesor Defrentis, buenos días. ¿En qué piensa?'. Y me contestó que 'no, en nada'.
El profesor Defrentis no estaba pensando en nada. Maravilla. Y terremoto interior. No estaba pensando en nada. Dosificaba su pensamiento. No lo malgastaba. Pensaba. Pero no siempre. A veces no pensaba. Interesante. Desde entonces, pienso, pero no insisto demasiado. Así, sin pensar, he venido esta mañana a estas Jornadas y ya aquí he notado un picor en la cabeza demasiado insistente. No me he aseado. He venido sin lavarme. Consecuencia. Causa. En fin. Tengo que pensarlo. No todo el rato. Creo que debo encontrar el momento.'
Se bajó del pequeño escenario y salió por la puerta. Discusión, propuestas, esquema. Etc.

lunes, 13 de mayo de 2013

Abre la muralla

Ambos, es decir, los dos, hacía días que no se decían nada. Uno estaba allí en la quinta castaña y el otro en la otra castaña de más lejos. Un mundo. Pero aquel día coincidió que haciendo la ronda de reconocimiento, por si había algún desperfecto, por si se había desprendido alguna pieza importante en la Gran Muralla, por si acaso se habían agazapado en algún punto muerto grupos de invasores... pero nada. Ambos llegaron a verse y como ya hacía tanto tiempo, tenían ganas de hablarse.
- ¿Cómo estás? ¿Qué tal llevas lo tuyo?
- Pues mira, más o menos como la última vez. Estoy mejor, pero bueno, no me fío demasiado. Ahora vendrá el calor y bien, pero como siga el frío no sé qué va a pasar.
- Bueno...
Y ambos se quedaron mirando hacia el más allá hasta que uno de ellos preguntó lo que siempre terminaban preguntándose.
- ¿Y tú cómo crees que serán los que vendrán? Ya sabes, los que van a venir a por nosotros. Los que un día aparecerán por las llanuras a millares, montados en seres fabulosos, armados con artilugios poderosos, esos por los que hemos tenido que construir la muralla.
- No lo sé. Estos días he imaginado que quizás los que vendrán un día no serán tan magníficos como tú y yo hemos querido pensar. Es decir, que no serán unos monstruos ni siquiera humanos, que quizás podrían ser de otra manera.
- ¿Qué me dices?
- Si. No sé. Piénsalo. ¿Cuánto tiempo llevamos los dos haciendo la ronda por aquí? ¿Tú has visto alguna vez venir a alguien? ¿Y si no fueran humanos a lomos de caballos? ¿Ni siquiera humanos que comanden seres que no conocemos? ¿Y si tampoco fueran monstruos de otros lugares? No sé -los dos miraban hacia la estepa, hacia la gran llanura que se perdía detrás de las lomas que defendía Gran Muralla.
- Es posible. No sé. Yo a veces también creo que posiblemente los que vengan... no sé. A veces pienso que si tiene que venir alguien ya sabrá cómo pasar de la Gran Muralla. Que quizás la Gran Muralla no haya servido de nada.
- ¿Verdad? Es que yo digo... ¿tú te acuerdas de cuándo viniste aquí? ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?
- Si... si. Si. Es posible que... no creo pero... no puede ser.
- Yo digo... ¿y si ya hubieran venido? ¿Y si ya atacaron y nos mataron y ahora somos fantasmas que vagan por la muralla? ¿Te acuerdas de la leyenda del fantasma de la muralla que nos contaban cuando llegamos?
- Claro que me acuerdo. Pero... no sé. De verdad... No podemos estar muertos. Yo, ahora, por ejemplo, tengo hambre. Un fantasma no tiene hambre.
- Ya... ya... claro... eso no puede ser. Y si estuviera muerto yo y tú no... No sé. A ver, pínchame con la lanza a ver si siento algo...
- Uy no, no. No te pincho. Me paso y te mato de verdad y se me cae el pelo.
- Y además igual manchamos esos vestidos de ahí...
- ¿Qué vestidos...?

Relato dedicado a la señorita Yprh. ¡Feliz cumpleaños con retraso! ¡Por muchos años Y.!

martes, 7 de mayo de 2013

Komazec

A veces y sin venir a cuento me vienen a la cabeza nombres raros. No ocurre muchas veces por que deberían llevarme al circo a mostrarme junto a los tigres blancos y los elefantes. Me vienen a la cabeza nombres extraños, pero no inventados. Nombres que me suenan. Komazec, por ejemplo. Komazec fue un jugador de baloncesto. Croata, parecía ser el nuevo Petrovic, pero se quedó en nada. Daba un poco de rabia porque a veces daba la impresión de imitar los gestos del gran Drazen Petrovic, pero nada más. Komazec. Komazec. Dos metros, alero. Komazec. Pues mira qué bien. ¿De qué ha servido acordarnos ahora de Komazec? De nada.
De nada sirve levantarse y poner la radio para escuchar a un Secretario General en su discurso matinal. Le esperamos como agua de mayo, Secretario General, díganos qué va a hacer usted para intentar algo. Algo que tampoco me va a convencer de nada, que lo sepa, pero bueno, inténtelo, no voy a cambiar el dial. Hágalo. Diga a ver. Nada. Pasan los minutos. Pacto, consenso, emergencia nacional, tenemos un dinero que no nos vamos a gastar y que podríamos. Ya, claro, sí, cambiar la política fiscal, claro, pero es que eso que no te digo yo que no, pero es que eso, eso tarda mucho y ahora necesitamos ese dinero. Ya luego. Ya nada, Secretario General, que te han visto. La periodista, incisiva por una vez, pregunta ¿Y porqué no hicieron o pensaron esto antes? Pues porque las cosas cambian. Ah. Buena respuesta. No nos flipemos entonces, porque lo que hoy estoy diciendo así, mañana puede cambiar también. Estupendo, señor Secretario General, si todo puede cambiar... Komazec.
Komazec tenía, que yo recuerde, los hombros subidos. Era alto, claro, como todo baloncestista, claro, qué obviedad. Cada vez que cogía la pelota parecía que iba a hacer con ella el jugadón del copón y... y... se quedaba en ningún sitio. Si le salía, la ostia, si no, parecía que estaba jugando como cuando nosotros de pequeños elegíamos jugador para el partido. 'Yo soy Cruyff'. 'Yo soy Butragueño'. 'Yo soy Kareem Abdul Jabbar'. Y nos limitábamos a jugar imitando los gestos de los astros. Yo decía, por ejemplo, soy Drazen Petrovic, y sacaba la lengua mientras tiraba a canasta. Y fallaba. Pues un poco eso es lo que hacía Komazec.
Baja el paro, sube el paro. Baja el paro un poquito, pero no significa nada porque hay gente que pasa de apuntarse al paro, que ya no recibe nada del paro, que está en el paro, que no sabemos si trabaja, tiene un proyecto, va haciendo cosas, está en casa sin hacer nada, escribe en un blog, busca trabajo en infojobs, te cuenta que se va a ir a Alemania a hacer nosequé, o tiene la impresión de que nunca, y digo nunca, va a trabajar de 'lo suyo', en su vida. En su santa vida jamás. Olvídate, mortal, que tus propósitos en este mundo no se van a cumplir. El anuncio de CCC. 'Tenía el sueño de ser auxiliar de enfermería y ya...'. Pues eso, pero en que no.
Jugadores de baloncesto croatas que parecían que iban a dar mucho y que se quedaron en nada hay bastantes. Frase tópica número 234.
Usted es que no lo ve, pero es que las cosas están remontando. No lo ven porque no lo saben interpretar, pero las cosas ya están remontando. Nos vamos a recuperar cuando nos tengamos que recuperar, cuando los mercados decidan que nos tenemos que recuperar. Usted no se complique la vida saliendo a la calle a manifestarse o a protestar porque la sanidad sea un nuevo nicho de mercado que hay que desguazar, no. Usted siéntese y especule sobre el sucesor de Mourinho, póngale velas a la Virgen para que Messi no se lesione, o piense si va a ser el Cuco Ziganda el sucesor de Bielsa. Cuando remontemos y ya estamos remontando, todo irá mucho mejor. Porque esa así. ¿No ve usted la curva?
Komazec. Una carrera que muchos considerarán un fracaso. Komazec. Tirando a canasta con todo el estilazo del mundo. Escuela balcánica. Al aro. Se la juega Komazec, no entra. Ojo con Komazec que bota y se acerca a canasta, se le escapa el balón y pide falta que no le conceden. Cuidado con Komazec que se está saliendo durante toda la temporada regular pero hoy no le sale nada. Está fuera del partido. Komazec.
Komazec.
Mañana me voy al pueblo. Fiestas de San Gregorio. En mi puta vida he ido a estas fiestas. Nunca, que yo recuerdo, he ido a mi pueblo en mayo. Y, además de las cosas habituales y la gente a la que tiene uno ganas de ver, tengo especialmente ganas de ver a mi amiga P. Una inspiración absoluta para muchas cosas, no siempre para bien. Ya hace tiempo que no nos entendemos, pero en ese no entenderse está la fascinación. Espiritualidad, energías, fuerzas, chacras, ceremonias, maestros, enseñanzas, espiritualidad, religiosidad. Donde antes había rock and roll, ahora hay música ceremonial aymara. Las cosas cambias, o no. Yo creo que no. Veremos que me encuentro mañana. Dice mi padre que el pueblo está triste. Que hay colas de gente recibiendo comida. Será cuestión de verlo, de hablar de Kundalini, de olvidarse un poco de Infojobs. Un poco solo. Porque la pregunta ¿Y entonces no curras? Será la primera.
'Tan listo que eras... Komazec'.

lunes, 6 de mayo de 2013

Friends - Beach Boys

Oh, qué bonito disco sobre la amistad, sobre el estar todos juntos, todos reunidos, la familia, los amigos, como una piña, todos como hermanos, alrededor del fuego, con una guitarrita, seguimos siendo tan cercanos y tan majos después de tantos años. Venga, no pasa nada. Ánimo, que todo va bien.
Friends es un disco de 1968 de los Beach Boys. Después de pegarse la gran torta con el Smile y medio remediarlo con el Smiley Smile y el Flowers, aquí dicen, va, dejémonos de experimentos y de cosas raras y volvamos a ser todos amiguitos sin volvernos locos y haciendo cosas normales. Pero no. Las cabezas ya no estaban bien, y bajo ese jijiji, jajaja, hay un disco que tiene a veces puntitos inquietantes. Como digo, el Smile sale mal, no sale más bien, y Brian Wilson se medio chala. Los demás están cada uno con su película y el insoportable Mike Love se dedica a viajar con los Beatles a la India a hacer Meditación Trascendental.
El disco comienza con una pieza vocal y sencillita que se llama Meant for you, que es de las cosas más bonitas que uno puede escuchar estando vivo. Ya nos anuncia de que va a ir el disco: nada de rollos raros, vocecitas angelicales, tranquilidad y buen rollo. La segunda es Friends, que canta Carl Wilson, el hermano pimpollo, y es la canción del qué bien, estamos todos juntos, después de tantos años, me llamas y ahí estoy, esto es genial... parece que se nos va a subir el azúcar... pero no, la canción es bonita porque sí. Y después viene Wake The World y todo sigue por el mismo camino de felicidad, vamos, que bonito día, el mundo es nuestro yo estaré allí cuando tú me llames. Este disco es así todo el rato, y mola. Un inciso.
Hay un niño que está llorando en el piso de al lado, pero llorando y chillando. Yo aquí escribiendo sobre un disco de paz y armonía, de amistad y felicidad, y a un niño se le está yendo la vida en el llanto.
Seguimos con el mismo todo de 'qué cosa más bonita hay que tenerte aquí a mi lado', con Be here in the morning. Y luego viene When a men needs a woman que ya si, que ya si que si, raya la chorradez y la tontunez. Es una canción en la que parece que el padre le está hablando a su hijito o hijita pequeñita sobre 'de dónde vienen los niños', y el padre se lo explica. En fin, es una canción que hay que pasar y ya está.
Entramos en una fase con algunas canciones que sí que sí que ponen los pelos de punta. La primera es Passing By, que no sé si por eso mismo, por ser instrumental, me parece de las más bonitas. Sólo tiene unos coritos de los angelitos de los Wilson, Jardine y Love, y una guitarrita super beach Boys y esa batería tontuna y simplona que parece que no está. Buenísima canción. El niño sigue llorando. Un pequeño respiro para escuchar Anna Lee The Healer, que decían que estaba dedicada a una masajista del grupo, pero no, era a un sanador de la India o así, y nos vamos a Little Bird.
Dos canciones del hermano 'raro' de los Wilson, Dennis Wilson. Esta de Little Bird es una canción que ya suena diferente a todas las anteriores, porque su voz suena más tristona que las otras. Con unas cuerdas y una batería que se salen. Aunque aparezcan los inevitables gorgoritos. Little Bird look down and sing a song for me. Esta canción me chifla. Y luego otra muy parecida a la primera del disco, pero esta vez cantada por Dennis Wilson, Be Still. Otra cosa pequeñita y guapa.
Busy Doin't nothing es como una bossa, no está mal, pero tampoco es para tirarse los pelos. Y luego, ah, no nos íbamos a escapar después de tanto azúcar del momento 'concreto'. Diamond Head. No hay nada que entender.
Y al final, al final de todo... Trascendental Meditation. Durante unos años, muchos años, metía esta canción en recopilatorios y conversaciones. Trascendental Meditation, los Beach Boys cantando a la meditación, se acabó el surf, a meditar. Algunos de ustedes ya saben por mi atracción, aunque sea folklórica, por estos asuntos, así que esta canción es como hipnótica para mí. La cantan Brian Wilson y Al jardine, qué cosas. La Meditación Trascendental es buena, viene a decir.
El niño sigue llorando. No llora, chilla. ¿No hay nadie en esa casa? ¿Estarán jugando a la play? ¿Qué ocurre?
En fin, un disco muy bonito que tiene unos bonus tracks además muy majos. Escúchenlo si pueden en una mañana esplendorosa. Aunque sea de lunes.
Pobre crío, qué le pasará.

domingo, 5 de mayo de 2013

Esos ojitos dieciochescos

Revelaciones interesantes las que aparecen en el último número de la revista 'Dioptrías', a raíz del trabajo elaborado por el profesor Filippo Cremattisti en torno a los documentos encontrados en la Real Biblioteca de Saint Phenelon y que nos dicen lo siguiente sobre el siempre controvertido asunto de la Mirada Ovoide.
'...y son tus ojos, pequeña Vivette, los que me tienen subyugado. Sí, tus ojos, tus ojos extraños, tus ojos que me fascinan, tus ojos absurdos, los ojos que tienes, esos, esos ojos. Esos ojos que me cautivan, que me dominan. Que me dominan, ese es el asunto. Porque tú no me hablas, no me diriges la palabra, apenas me has susurrado alguna vez un 'hola, monsieur', o un 'gracias, monsieur'. Ni siquiera te has dignado a pronunciar mi nombre, pero no sé hacer otra cosa que lo que tus ojos ordenan. ¿Qué me ocurre? ¿Qué tiene tu mirar que me obliga a hacer lo que no quiero? ¿Qué es lo que ocurre que en tu presencia soy capaz de comportarme completamente sin voluntad sólo porque tú me estás mirando con esos ojos inauditos? ¿Qué ocurre, y aquí sí que siento que debe haber brujería o ser cosa de hechizos que me hacen temblar para que, de repente, sin venir a cuento, me vea empujado a hacer cosas que no quiero? ¿Por qué de repente algo, una energía, una fuerza, no sé qué, me hace ser quién no soy? ¿Qué tienen tus ojos, pequeña Vivette, que me tienen loco?'.
Para Filippo Cremattisti, nos encontramos con una confirmación, quizás involuntaria, de la teoría de la Mirada Ovoide divulgada y creada (o al revés) por el profesor Almayr. Juzguen ustedes.

viernes, 3 de mayo de 2013

Miscelánea

Válgame la virgen. Aquí tenemos una foto que une dos mundos. Sabrina Salerno es la esplendorosa muchacha que apoya su cabecita en el hombro de Gruff Rhys. Sabrina Salerno es 'la sabrina', la cantante italiana que en los ochenta nos dejó tontos a más de uno con el boys, boys, boys y con más cosas. Pues bien, en el último disco de Neon Neon, proyecto musical en el que participa el mítico Gruff Rhys de los Super Furry Animals, participan algunas voces invitadas y entre ellas, la de Sabrina Salerno, 'la sabrina'. Ay qué ver qué vueltas da el mundo. Icono del italopop (como poco), junto a icono del rock 'rarito'. El disco se llama Praxis makes perfect y bueno, a mi los Neon Neon no me hacen mucho. Aquí una canción. Ahora no sé si esta es la que cantan con Sabrina Salerno, 'la sabrina'. Está muy guapísima la Sabrina en la foto.
http://www.youtube.com/watch?v=N2DZym1y6gA

Pero si hablamos de cosas inverosímiles, ojeando ayer el Rockdelux me encuentro con que en la página final de todas aparece... Evaristo! Toma ya. Después de su aparición estelar en el Carne Cruda, Evaristo es entrevistado en la revista icónica de la modernez. Por llevar gafas de pasta, el pelo un poco largo y patillacas, así como algún suéter fredperry, puedes ser considerado 'el de la facción rockdelux' en cualquier parte donde te puedan etiquetar. El niño Primavera Sound. Pues bien, hasta los del Rockdelux tienen un corazoncito y han tenido infancia y han tenido sus cintas de La Polla Records. La entrevista... pues bueno. Podrían hablar de música. Evaristo es cantante de un grupo, ahora Gatillazo, podrían haberle preguntado algo sobre gustos y tal, como a todo el mundo. Pero no.
http://www.youtube.com/watch?v=6DDo5_yIJXQ

Ayer escuchando la radio hablaban de un tributo que han hecho grupos mallorquines actuales a la llamada 'movida mallorquina de los ochenta'. Bueno. Habrá de todo. Pero de entre las canciones que sonaron me llamó la atención la que versioneaban los Oliva Trencada. Una canción de Ossifar que se llamaba 'Telefóname'. ¿Oliva Trencada? Creo que he puesto alguna canción de ellos por aquí, pero no les sigo en absoluto. ¿Ossifar? Menos todavía. El caso es que la canción en la versión 'moderna' está muy bien, pero no la encuentro. Más que nada porque hablan en mallor-cata-casta. Si ya es incomprensible el mallorquín, mal traducido es de asustar. Pero la canción tiene su qué. Aquí la versión original. Pues eso. Una canción.
http://www.youtube.com/watch?v=OYT6QiusbxY

Que me gusta a mí el Krautrock. Y qué miedo me da el Krautrock al mismo tiempo. Va uno descubriendo discos, grupos... pero con mucho miedo. Porque hay cosas que asustan. Popol Vuh, por ejemplo, me aterra. Me da miedo pensar que un día me pueda gustar un disco de Popol Vuh. O de Tangerine Dream, por ejemplo. Que a mí Tangerine dream me suena a aquellos programas de rock progresivo que escuchaba de chavalín y decía... esto qué es... es new age o qué es. Y ahora sé que tienen discos que son homologables a lo que me mola, pero no me atrevo. Prefiero ir poco a poco. Y seguir disfrutando de cancionones como el Cha Cha 2000 de La Düsseldorf. Mucho mejor.
http://www.youtube.com/watch?v=jJeOOvovcp8

Manifestación del 1 de Mayo. Valoración. Mucha gente. Qué menos. Pero y... y entonces qué. Bueno. Pues a seguir jugando. Algunas cosas positivas de la manifestación... cierta sensación de que se van limando asperezas que parecían enquistadas para siempre. Pues una cosa hecha. Pero eso. Parece ser que el mantra oficial de los de arriba es que tenemos que esperar a que las cosas mejoren por sí solas y que lo importante ahora es seguir siendo un país serio. Y que el Gobierno está consiguiendo que seamos un país serio. Eso es. Y ya está. Y eso es todo. Un país serio. Y sanseacabó. Oye uno las tertulias de la mañana y sí, hay gente que dice que no, que esto no es así, pero el que realmente lo dice, el que lo comenta... ¿cómo se puede decir que si no hay ingresos hay que reducir gastos? ¿Sabe la gente lo que eso significa? ¿Dos plantas cerradas en Can Ruti? ¿Y más? Yo que sé.
http://www.youtube.com/watch?v=Krk3lgpuC7w

Y para terminar una canción de los Kaiser Chiefs. No soy de los Kaiser Chiefs y la única vez que los he visto me parecieron un grupo de lorolo para ingleses equiparable a lo que aquí podríamos tener con... no sé. un grupo de lorolo y de ingleses para ingleses. No sé explicarlo de otra manera. El caso es que tienen algunas canciones que se te pegan a la cabecita y ya no las olvidas y una de ellas es esta. Mientras escribo esto estoy intentando buscarla. Porque no sé cómo se llama. Sólo sé que el estribillo me gusta. Me gusta que la canción vaya de una cosa y que el estribillo sea diferente. Que cambie o no. No sé. Espera que me parece que ya la he encontrado. I predict a Riot. Pues mira, incluso el título está de actualidad. Profetizo una revuelta. Predictor.
http://www.youtube.com/watch?v=hamKl-su8PE

Y nada. Que desde aquí queremos saludar la desaparición de la Revista Mongolia, que a buen seguro tendrá lugar después de esta portada, que no me resisto a divulgar pese a que pueda doler a los ojos.
Nada. Que buen fin de semana y que lo disfruten ustedes con salud y humor.

jueves, 2 de mayo de 2013

Juan Francisco Arrestarazu. Tropiezo redentor

Terminada la guerra del Chaco, se dio el caso de que no todos los combatientes volvieron a sus casas. La experiencia de la guerra, contrariamente a lo que se pueda pensar, es gratificante para muchos que no tienen otra experiencia que vivir y no son pocos los 'veteranos' que fabrican una imagen mitificada de la guerra, heroica, viril, sana, alejada de las penurias, calamidades, hambre, barbarie y no nos olvidemos de la muerte que causan. Juan Francisco Arrestarazu, boliviano de Santa Cruz, fue alistado para combatir contra el Paraguay en aquella guerra de titiriteros y, pese a intentar tirar adelante con devoción su pequeña parcelita que no le daba para mucho, como tampoco se lo daba la vida familiar, ni tan siquiera perder el poco tiempo y la poca plata de la que disponía en el galpón, acogió con algo que él no sabía qué era pero podríamos llamar esperanza.
Su vida como soldado no fue muy distinta a la del resto de soldados de ambos bandos. Sol, calor, penurias, sed, hambre, masacres, asaltos, trincheras, calor, humedad, calor, sequedad, muerte, muertos, más soldados, más avances, más retiradas... un auténtico desastre para quien ha vivido las comodidades de una vida digna, y que tenga dos dedos de frente, pero la maravilla más alucinante que un ente vivo puede disfrutar si sus luces son escasas y prefiere cualquier cosa antes que ser buena persona. Juan Francisco Arrestarazu no se encontraba sólo. En las charlas junto al cazo en el que les daban la comida, otros personajes sombríos, alucinados, terribles, como él, se daban la razón en que el día había sido bueno, que los de arriba no debían rendirse, que los de arriba eran unos blandos y que si fueran como ellos, la guerra estaría ganada. En el bando paraguayo, seguramente, se daban las mismas conversaciones. Unos a otros se repetían hazañas, inventadas o imaginarias la mayoría, escuchadas a otros soldados, asaltos, violaciones, detonaciones, miembros despedazados, qué alegría.
Pero un día, la guerra termina y Bolivia no ha salido muy bien parada. Desmovilización y vuelta a casa. Pero Juan Francisco Arrestarazu y otros veinte compañeros, deciden que para ellos la guerra es lo único que importa. Estar en guerra. Siempre. A cualquier precio. No saben qué han de hacer para seguir peleando... por lo que deciden lo siguiente. Se dividen. Unos serán los Tigres y otros los Leones. Juan Francisco Arrestarazu comanda los leones. Ambos bandos se reparten una amplia zona que bordea la frontera del Paraguay porque esa es la región que mejor conocen y de la que no quieren separarse. Chaco.
Todavía armados, asaltan los leones un pequeño poblado pobrísimo, que en los mapas corresponde a los Tigres. Fusilan a los habitantes. Vuelven a la hoguera a contar sus hazañas. Los Tigres de Arrestarazu por su parte, se encuentran un día con un campamento del Ejército y deciden ir a ellos para convencerles de que la guerra continúa y de que esa guerra nunca tiene por qué acabar. Guerra eterna, porque no hay otra cosa que hacer que la guerra. Algunos soldados, aburridos de hacer guardia y con ganas de sangre, se alistan en esa nueva guerra. Los oficiales, aburridos, dejan hacer.
Juan Francisco Arrestarazu ha doblado sus fuerzas respecto a los Leones. El día de la Ascensión de la Virgen a los Cielos, proclama que es la hora de un asalto furioso contra los Leones y marcha con sus hombres hacia el campamento enemigo cuando en un pastizal, Arrestarazu tropieza y cae al suelo. No es la primera vez que da con sus morros en el pasto, pero algo ha pasado. Arrestarazu cree que ha sido la Virgen quien le ha hecho tropezar. El sol le da en la cara, mal asunto. Dice que ha visto a la Virgen y que no les queda otra que aplazar el ataque. Pero sus compañeros ya están en harina y deciden seguir. No le hacen caso y siguen adelante, proclamando como nuevo jefe a Fulgencio José Sanchidrián, que se lanza adelante con un machete y un pistolón en la mano gritando 'ni virgen ni dolor, muerte, muerte y muerte'.
Juan Francisco Arrestarazu, mientras camina solo por los caminos ese mismo día, deteniéndose en cada árbol que encuentra a rezar, es arrestado por una patrulla del Ejército que ha ido a ver qué pasa por la frontera y si siguen existiendo exaltados que quieren hacer la guerra por su cuenta. Juan Francisco Arrestarazu les cuenta que ha visto a la Virgen y que hoy no puede guerrear, pero que mañana está dispuesto a seguir con la lucha. Los soldados, que tienen orden de fusilar a quien intercepten de la banda de los leones y los tigres, hacen lo propio con Arrestarazu, que consigue, para pesar de los lectores de buena fe que lean esto, una muerte ansiada.