viernes, 30 de septiembre de 2022

Crónica del #PleGramenet de septiembre. Santa Coloma para principiantes.


Seguramente muchos en esta sala escuchen por primera vez el nombre de... Es posible que, hasta tiempo muy reciente, muchos colomenses ni siquiera supieran que vivían en Santa Coloma. Posiblemente, muchos o quizás todos los colomenses necesiten repasar su propia historia de la mano de algún regidor que, de manera completamente desinteresada, le facilitará un compendio de hechos y personajes históricos de nuestra ciudad que usted, lamentablemente, no ha llegado a conocer, también posiblemente porque una oscura conjunción de inutilidades ha propiciado que usted no conozca a tal o cual persona. Es posible que muchos hayan empezado a conocer la historia de su propia localidad y eso es magnífico. Porque muy posiblemente, el conjunto de personas que estaban en el Pleno Municipal de Santa Coloma hayan venido a Santa Coloma por primera vez, que sean colomenses con una venda en los ojos. Es posible que, por primera vez escuchasen nombres, lugares, es posible que tengamos que repasar nuestra memoria, es posible que alguien necesite reescribir la memoria para que su propia memoria salga a flote, resplandezca y tenga esplendor. Es posible que estemos reescribiendo la memoria de nuestra ciudad. No escribe la historia quien tiene el poder, sino quien sabe escribir. Esto nos lo dijo hace poco una de esas personas de la ciudad que posiblemente ustedes no conozcan y si no lo conocen será porque esa voz providencial no se lo ha presentado a usted, pero no duden que lo intentará. Porque es una misión, que los colomenses sepamos que estamos en Santa Coloma, en una Santa Coloma que nosotros, que no somos de aquí o que hemos vivido despistados, no hemos tenido la oportunidad. Y todo eso hay que agradecérselo a quien hay que agradecérselo. Nuestra historia empieza en 2019 y nos la contarán desde esa perspectiva. Lo de antes, conjunto vacío. Una nueva historia. Un nuevo comienzo. 

Pleno municipal de septiembre, el regreso. Regreso y comienzo de la cuenta atrás hasta las elecciones municipales. Campaña electoral. Soterrada o a cielo abierto. Propuestas, fichajes, listas, candidatos o candidatas que asoman, gente que aparece en el pleno a la que hace tiempo que no veíamos, quizás también para aprender algo más sobre la historia de Santa Coloma, sobre su propia historia, oculta y ahora luminosa. Santa Coloma para principiantes. Se nota la ilusión desbordante en el Equipo de Gobierno por un nuevo ciclo que se presenta apasionante. Se nota una brillantez, una luminosidad, una suerte de impulso irrefrenable por contagiar a la ciudad un vigor y una alergia. Perdón, alegría. Y así un poco con todo. Las cosas más o menos van como tienen que ir y con esa certeza de que no van a cambiar porque si cambian, ay, si cambian. Si cambian. Un pleno municipal en el que se aprobaron mociones, se dijeron cosas. Cosas sobre Santa Coloma y sobre lo buenas que son las instituciones para con Santa Coloma, instituciones que han hecho de Santa Coloma lo que ya tu sabes, yo que sé. 

Y yo que sé así en general. Digo que hubo mociones pero solo presentamos mociones nosotros y ERC. Nosotros somos Comuns, por si no te habías dado cuenta todavía. Grupo Municipal En Comú Podem Santa Coloma. Cuatro mil y pico votos en las anteriores. Rechaza imitaciones. O quédatelas para ti. 

jueves, 29 de septiembre de 2022

The Brian Jonestown Massacre en la Sala Apolo. Lisérgico y discontinuo.


 Con esa foto podría ser cualquier cosa. Pero son The Brian Jonestown Massacre. Y ayer dieron un concierto en Barcelona digno de su nombre. Digno de una manera de entender la música basado en crear un clima, un ritmo, una cadencia, y no perderla. Decir que conocí dos canciones de The Brian Jonestow Massacre en todo el concierto. Una, Anemone, que es como un totem de la banda. Una canción que aparece en el primer disco de la banda, el raro shoegaze Methodrone y que aparece en el siguiente disco de la banda, Their satanic majesties' second request. Que parecen la misma canción pero no lo son, porque en la primera canta una chica y en la segunda canta el Anton Newcombe. Anton Newcombe es un músico especial. No hace falta ver el documental DiG para saberlo, o mejor sí, vean el documental para saberlo. es un músico con la autoestima alta y con un sentido de la perfección muy particular. La música se hace como la hace él. Y la banda, fluctuante, está para acompañarle en su cruzada musical. La otra canción que tocó es Nevertheless, que no es de las que más me gustan porque hay canciones de esta banda que me gustan muchísimo más. Conocía dos canciones, porque los discos que me gustan se paran en el 2003, con el And This is our Music. Creo que el We are the Radio ya es posterior, el ep. Ahí fue cuando los conocí, cuando en Radio 3 pusieron Never been Attached to a woman, beast or a child y dije pero esta barbaridad qué es. 

El concierto de ayer fue lisérgico porque todas las canciones orbitaban en torno a un ritmo, una cadencia, lisérgica, parecida a la de Anemone. El rasgueo de la guitarra, que marcaba el ritmo y las demás guitarras revoloteaban alrededor y la batería caminaba tranquilamente por allí, marcando el paso. Todo sonaba genial. Al final del concierto hubo alguna canción en la que el teclado se marcaba unas ruedas también atmosféricas y lisérgicas que te invitaban a evadirte un poco de todo. Una hora y algo de evasión en una sala Apolo llena de gente, con personas que parecían recién escapadas de la portada del Village Green de los Kinks. Gente con camisetas de los Brian Joneestown bastantes y como siempre, un provocador, o no, con la camiseta de los The Dandy Warhols. 

El pobre Anton no puede hacer un concierto seguido. Canción pausa y canción. No. Canción, pausa larga mientras cambio la guitarra, afino, encuentro el ritmo, el tono, os lo marco a todos, os controlo, y para delante. Eso es un tiempo a veces precioso que pone en peligro todo el clima que se consigue con la música. Pero así es él. Capaz de lo más así y de lo más etéreo. Mola mucho. Y con el Joel Gion como siempre con su pandereta delante sin rechistar aguantando el tipo. Artista. 

Y ya está. A seguir acordándote de vez en cuando de The Brian Jonestown Massacre y a caer en sus redes. Take it from the Man! 

martes, 27 de septiembre de 2022

Good Bye Tanis


Avería es lo que compartíamos los y las que éramos asiduos a las Tannines. Las Tanis. Peña taninera. Resulta un poco absurdo hacer un tercer texto, creo, sobre las Tanis, pero ahora que es real, que ya es cierto, que no podremos pasarnos por las Tanis a ver qué, que ya no estará abierto, que no estará abierto no porque ese día no se abra sino porque no se abrirá jamás nunca, pues qué menos que valorar, al menos nosotros, y nosotras, la parroquia de la avería, que nos quedamos sin un lugar especial. No será especial por muchas cosas, al fin y al cabo es un bar, un bar donde solo ponen vinos catalanes y cerveza. Pero algo tiene que tener. Siendo así. Una de las cosas que más nos ha llamado la atención a la Estefi y a mí, bueno, no lo he hablado con la Estefi así que diré que solo a mí, es que un buen número de gente que entrevistamos para un futuro documental sobre las Tanis nos hablaban de este local como un refugio. Un lugar en el que sentirse cómodo, seguro. Especialmente cómoda, segura. Un espacio en el que todos y todas tenemos la misma avería. Una avería ilocalizable por los radares y por las maquinitas esas que le pasan a los coches para ver qué falla. Es una avería que quizás tenga que ver con una manera de ver la cosa, las cosas, por la que lo importante es participar, estar, la simple y complicada a la vez sensación de que necesitamos compartir. Compartir con los colegas, o también compartir la propia soledad. Compartir la alegría o el día en el que no quieres ver a nadie y te vas a las Tanis y allí, en tu barra, en tu rincón, pasas el rato. Igual hasta se te pasa. Tampoco es necesario. 

Son cosas que ya están dichas en otros textos. En otros textos sobre los aniversarios de las Tanis, en cumpleaños de las Tanis, el día que nos enteramos que ya era inevitable lo de las Tanis, los días que llevamos pensando qué vamos a hacer sin las Tanis. Somos ya todos personas de edad, de edades en las que lo más normal sería estar en casa, ocupándonos de nuestra vida, de nuestras familias, de la responsabilidad, de lo que toca. Y sin embargo, hay una avería que nos impulsa, como la canción aquella de La Fuerza de los Kokoshca, algo que nos impulsa a salir, a quedar, a estar un rato con gente con la que compartes mucho o poco o a veces o ninguna de las tres. Gente a la que saludas y gente a la que no hace falta saludar. Qué vamos a hacer a partir de ahora. Qué necesidad tenemos de encontrar un espacio donde prolongar el día, donde prolongar algo que nos haga sentir que la vida es algo más que ir a trabajar, trabajar, estar trabajando, Yo que sé. Se nos ha acabado y ahora tocará replantear muchas cosas. 

Y ahora tocaría agradecer a la gente que ha gestionado o que ha estado detrás de la barra de las Tanis el haber creado el ambiente, el microclima necesario para que allí conviviera gente tan distinta, tan diferente, tan llegada de diferentes puntos de las vidas de cada uno y allí haya encontrado un espacio para tomarse algo, comentar el día, planear la nada, asaltar los hielos, establecer contacto con la realidad, con la anormalidad que supone que todavía necesitemos un lugar donde encontrarnos y no quedarnos en nuestra casa que es lo que deberíamos hacer. Esta idea se me repite mucho. Ya nos toca quedarnos en nuestra casa. Este puede ser el fin de una época. Esa época que hemos prolongado durante quizás ya demasiado tiempo y que nos empeñamos en obviar. Es hora de asumir. Asumir la derrota y que nada de esto volverá. Asumir que esto ha sido un paréntesis, o una coda mejor dicho, de algo que ya está visto para sentencia. Adiós, vida de risas, de gente, como dice la canción de Loki de Arnaldo Baptista, todos juntos reunidos y una persona sola. Gracias por eso a la Cristi por haber creado de manera absolutamente natural un espacio de confort para tanta gente, sobre todo para mucha gente, muchas chicas, muchas mujeres, que han tenido en las Tanis un refugio, su espacio. Gracias a la Rosi por estar ahí recluida en el cuartito de las comidas, proporcionando algo que uno no sabe que es, pero que solo la Rosi lo tiene. Y la Lidia lo tiene. Y todas las camareras y camareros que han pasado lo tienen. 

Lo que no sabemos es qué vamos a tener nosotros. Las Tanis ya no están y ya no podremos controlar desde la Sant Carles qué es lo que pasa en el mundo. Ya no tendremos el mirador, no podremos asomarnos a la vida desde esa esquinita, desde el quicio de la puerta. Santa Coloma pierde un espacio fundamental para mucha gente, más de lo que dicen las cifras oficiales. Santa Coloma no se podía permitir el lujo de perder un rincón así y lo ha hecho. Como tantas cosas. Qué será de nosotros. Y de nosotras. Y de vosotras. 

Ya no podremos reclamar la tapa de fuet que falta. 
Esa tapa de fuet. 

Adiós. 

PD: mientras escribo esto, últimas líneas, el youtube me propone a Paloma San Basilio cantando La fiesta terminó. Los logaritmos lo saben. 


lunes, 26 de septiembre de 2022

Un análisis italiano


El otro día, un compañero me dijo que en el artículo anterior había planteado muchas preguntas pero que deberíamos preguntarnos también qué nos habíamos dejado nosotros por el camino. ¿Cómo hemos llegado a esto? Al parecer si se hubieran puesto de acuerdo los del Partido Democrático y los del Movimiento 5 Estrellas, hoy estaríamos hablando de otra cosa. Igual no nos habíamos dejado mucho por el camino. Igual hubiera dado lo mismo y lo que estamos haciendo es engordar para el matadero. Los medios de comunicación, la propiedad de los medios de comunicación, estamos manipulados por los medios, los medios convencen a la gente, los medios de comunicación blanquean el fascismo, la televisión nos mete el fascismo sin que nos demos cuenta, todo está diseñado para que al final ganen los malos. Siempre. Esa sensación de inevitabilidad. El otro día escuchaba a Noam Chomsky contarme un cuento que ya me sé, un cuento que ya nos sabemos todos y que acaba mal, un cuento que empieza con Reagan y la Thatcher y que sigue por los ochenta y por el abandono de la socialdemocracia y toda esa serie de circunstancias que nos llevan a que ahora mismo ya no haya alternativa. Ese cuento ya nos lo sabemos, Chomsky, esa historia de la maldad ya la tenemos descontada. Lo que quiero que alguien me explique es qué tendría que hacer una propuesta de izquierda para combatir el desánimo, la frustración, el rollo reaccionario, sin que nos salieran los risitas de turno a decir que si somos muy intelectuales, que si solo hay profesores, que si falta gente que huela a oveja, que si se ha perdido la conciencia de clase, que si se ha perdido... si ya vamos diciendo que estamos perdiendo algo... no veo a nadie del otro bando decir que pierde nada. Se adaptan, mutan, cambian el lenguaje, cambian los modos, pero el fondo sigue siendo el mismo. Mientras que el fondo siga siendo el mismo, lo demás debería ser intrascendente. Ya no estamos en la época de la filigrana, del matiz, del quinto volumen en el que discuto las tesis de nosequién. A la mierda. A partir de ahora toca decir que estamos en un bando o estamos en el otro. Y el nuestro debería quedar claro qué cosas defiende. Y no vale escudarse en los medios, los miedos, la estructura, la inevitabilidad, el complot, las cloacas, todo el mundo es gilipollas menos yo, todo el mundo se deja engañar menos yo, etc. No sé. Qué vale. Ahí lo tenemos ya. El planteamiento no ha cambiado desde el jueves. El enemigo está dentro. Ahora gobernando con mayoría del partido más chungo posible la tercera economía europea. Ahora qué. Ahora cómo se combate eso. Ahora ya no vale ir a las plazas a armar jaleo. Ya no. O sí. Porque hay millones de personas que prefieren eso a otra cosa y no vamos a darles de hostias. O sí. Quizás podríamos empezar por hacer políticas progresistas, no gobernar con quien comparte el tufillo a extrema derecha, no intentar hacer componendas con quien ya está claro que prefiere un sistema con la libertad a su manera que con derechos sociales, no pensar que los derechos sociales son algo imposible, no buscar la cara amable que gane votos al centro, no buscar la cara blanca que no moleste, porque ellos molestan y se hacen molestos y míralos. La culpa es de la izquierda, joder, la culpa es nuestra, claro que sí, qué mejor manera de plantear el tema que echándonos la culpa de todo. Tenemos la culpa de no haber sido, y de ser. Tenemos la culpa de estar y de no estar. Tenemos la culpa. La izquierda, siempre huyendo de la izquierda, siempre hacia delante, buscando lo nuevo, buscando lo antiguo, siempre huyendo de la realidad. Siempre cambiando, siempre queriendo ser como siempre. En lucha, siempre. Interior.

Un abrazo para los amigos y amigas italianas que comenzarán a sufrir las consecuencias de un resultado electoral que significará un recorte de derechos y muchas cosas más. Habrá que estar juntos en esto. 

jueves, 22 de septiembre de 2022

Enemigo dentro de las puertas


¿No tenéis la sensación de que se ha acelerado el proceso? ¿De que todo va muy deprisa y que todo nos parece todavía muy irreal y ya lo tenemos dentro? Todo parece que todavía no ha pasado, que todavía podemos hacer esto o lo otro para parar lo que viene, pero ya no hace falta que nos comamos la olla con si hay que ser demasiado así o cargar las tintas con tal cosa. Esto ya está. Dentro de tres días Italia tendrá, si no ocurre algo absolutamente inesperado, una primera ministra que no deja lugar a dudas sobre su adscripción ideológica, sobre qué piensa del pasado y qué piensa de lo que hay que hacer en el futuro. Si técnicamente no se la puede llamar fascista, no la llamaremos técnicamente fascista, pero es algo que da mucho miedo. Que da mucho miedo y que al mismo tiempo hay que confrontar y confrontar con algo. Dentro de tres días, los poderes económicos blanquearán a Meloni y la harán pasar por una política conservadora con alguna estridencia, pero que garantizará que 'económicamente' todo seguirá igual. O como tiene que ir. Que no es igual. Que será peor. Dentro de tres días eso pasará en Italia. Pero ayer ocurrió algo que me hizo pensar que todo es muy frágil, que todo puede pasar de ser algo aburrido, adocenado, que parece inútil, bah, un gasto más, hasta que de repente, alguien se caga en ello y dices... ojo, que vamos cuesta abajo. Me refiero al incidente ayer en las Cortes de Castilla y León. Mientras intervenía el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Fernández, el vicepresidente de la Comunidad, por decisión del PP, el vicepresidente de la Comunidad, de Vox, le mandaba callar y que se pirara. Y le insultaba. Y el presidente de la Cámara, de Vox, le decía que nada, que siguiera. Y circula. Unas horas antes, era el portavoz de Ciudadanos, nada menos, el que recibía el insulto de Imbécil. Así mismo. Bronca, insulto, amedrentar, mearse encima de la norma parlamentaria, aquí están mis cojones, vete a la mierda rojo, y a otra cosa. Cuál es la próxima polémica. Los niños de la Montero. Cera. Nos reímos porque la Olona va a montar otro partido, una frikada más, hasta que deja de hacer gracia. Nos reímos con los vídeos de Meloni, hasta que haya que recibirla en el Palacio de la Zarzuela. Pensábamos que esto consistía en que el enemigo se presentaba cada cierto tiempo a las elecciones francesas y que parando a Le Pen ya estaba. Bola extra. Pero parece que no. Y a unos cuantos kilómetros se libra una guerra, ya guerra con todas las letras, donde no tenemos claro si ir con unos o con otros porque la OTAN y porque esos nombres rusos nos recuerdan a la URSS y en nuestras cabecitas Moscú siempre será... pero no lo es. Y es una dictadura y no lo ves. Y el mundo camina hacia eso y no lo sabemos. Y nos consuela que América latina resiste y articula cosas nuevas que  ilusionan. Nuevas. Y el mundo está cambiando a una velocidad pasmosa y mientras nos consumimos pensando cómo la velocidad se va aumentando, la sensación de que todo está aquí, de que hay un asalto generalizado a cualquier síntoma de progresismo, de Estado del bienestar, de moralidad, de solidaridad, de fraternidad, está de capa caída. Ve uno las campañas de propaganda sobre la bajada de impuestos. Ve uno a Nico Williams diciendo que hay que bajar impuestos. VE uno como el alma se te cae a los pies. Date cuenta. Dentro de tres días, menos, tendremos a la Meloni como primera ministra y estará bendecida por Draghi y por tal y pascual. Y la izquierda italiana qué es. Dónde está. Quién la representa. Dónde se ha metido. No nos demos palos a nosotros mismos. He leído el artículo de Bustinduy. Se acabó el antifascismo. Habrá que pensar en algo. Habrá que hacer algo. Y ya no tenemos mucho tiempo. 

miércoles, 21 de septiembre de 2022

La Liga de los hombres ExtraOrdinarios


Fútbol y poder en la España del Pelotazo. Este es el subtítulo de esta miniserie documental de cinco episodios dedicados a repasar una etapa del fútbol español, en los años finales de los 80 y los 90, cuando aparecieron en escena una serie de presidentes, personajes más bien, que protagonizaron momentos de bochorno, de esplendor geométrico, de barbarie, de machismo, de racismo, de especulación, de estafa, de gestión patética, de populismo en el peor sentido del término, de blanqueo de su imagen a través del fútbol, de utilización del fútbol para sus fines económicos y políticos, en definitiva, nada que no estemos viendo ahora mismo de la misma manera, pero de forma más fina y sin tanto personaje estrambótico, sino de manera fina, oculta, digital, limpia, europea, internacional. Un documental de cinco episodios divididos en temáticas diferentes, donde se habla y hablan los protagonistas, de cómo eran y cómo éramos. Se hace todo con un tono de crítica, sí, señalando los fallos graves de una sociedad machista, racista, corrupta, pero donde, al final, los propios protagonistas de esos actos, de esas manifestaciones, parece que se traten con cierto cariño, con nostalgia. Ese fútbol ya no volverá. Odio eterno al fútbol moderno. Escuchar aún hoy a Del Nido diciendo barbaridades con esa cara de 'soy una persona solvente que sabe de lo que habla y dicta sentencia cuando dice', resulta francamente ofensivo. Tener que escuchar las anécdotas de Ruiz de Lopera, un personaje tan nefasto, Joan Gaspart, etc. Tener que ver a Jesús Gil desenvolverse por el mundo sin que se le califique como lo que realmente era, un personaje nefasto, horrible, pero que ay, se cae en lo mismo que se denuncia. Se dice, por parte de profesionales de la comunicación que también aparecen en el documental, que en el mundo del fútbol se disculpan actitudes o demás que en otros ámbitos... pero el propio documental parece añorar aquellos tiempos, el mensaje final que se envía es ese. Ese fútbol es irrepetible y ya no volverá. Un fútbol, dicen, mucho más cercano a los aficionados... pero las mismas imágenes de archivo nos muestran qué era y cómo era el fútbol y el mundo del fútbol entonces y qué de auténtico tenía y qué de salvaje tenía y qué de aberrante tenía. Y lo hace con los propios protagonistas al habla. No aparecen hablando los presidentes del Madrid, claro, ajenos al lodazal, siempre por encima, como si Lorenzo Sanz no hubiera existido. Solo aparecen los esperpentos. Un documental aderezado con las opiniones de periodistas, sale De la Morena, sale Angels Barceló, sale Vicente Vallés (¿?), sale Manuel Jabois que da una rabia infinita con esa pose de estar por encima de todo y que no te puedes quitar de la cabeza cómo se parece al cantante ese, Quique González... justificando todo, era así, dándole una pátina de verdad a todo que da una grima que lo filpas. De la Morena como si no hubiera pasado nada, como si su programa de radio y el del otro no hubieran dado vergüenza ajena. 

Todo como si no hubiéramos dado vergüenza ajena. Aquí lo dejo. 

martes, 20 de septiembre de 2022

Barris fronterers de Santa Coloma


Santa Coloma de Gramenet és una ciutat del tot fascinant. El passat dissabte, el Grup Diàlegs a la Riba del Besòs, va organitzar una passejada pels barris froterers de la nostra ciutat. Fronterers amb Sant Adrià de Besòs i Badalona, principalment. Acompanyats per técnics i per membres de les entitats veïnals, vam recòrrer, sortint del nou centre de formació Marie Curie, a l'Esperit Sant, el barri del Raval, vam pujar fins a la Circumval·lació i vam baixar fins al Fondo on va concloure la passejada. El sentit de la passejada era assenyalar la situació en la que viuen aquests barris, les similituds amb d'altres barris de les ciutats veïnes, quina població hi ha, els instruments per canviar les dinàmiques de precarització que han acompanyat aquests barris colomencs, Fondo, Santa Rosa, Raval, des de sempre, i si no traçar línies per canviar això, sí fer una mica de reconeixement del medi en el que vivim. Quina ciutat tenim. I sobre aquest tema a mi em venen unes quantes idees, algunes d'elles les vaig poder expressar en la xerrada postrera i d'altres són sensacions que potser son errònies, potser són exagerades, potser no l'interessen a ningú. Segur. La primera cosa que penso és si som totes colomenques. Si alguna vegada hem estat totes colomenques i si hi haurà un dia en que totes siguem colomenques. Durant la Festa Major d'Estiu hem comprovat com les propostes culturals que ens ofereix l'Ajuntament es basen en una manera molt concreta de mirar la ciutat. Les expressions culturals d'un 30% de la població, no han existit. La manera d'expressar-se d'un 30% no es te en compte. Que no a totes les cultures els hi agradi el Corretapa, no es contempla. Les festes com a expressió d'una Santa Coloma concreta, espectacular, intensa, però una mica d'esquenes al que pensa, viu i potser demanda una part de la ciutadania (quina expressió ara més antiga), sembla que no. No passa res. I després de la visita i d'escoltar les diferents explicacions i punts de vista, crec que ens falta encara pensar de quina manera fem per evitar temes com la integració com a model, no m'explico bé, la sensació de que la gent d'aquests barris, la gent migrant, (qui no és migrant a Santa Coloma?) principalment, pot tenir una manera d'expressar la seva manera d'organitzar-se o de destinar els recursos que li són necessaris d'una altra manera. 27 regidores al consistori i ni un és d'origen no europeu. I això potser es nota en la manera que tenim de mirar aquests barris. Els mirem des de fora. Encara preguntem a la gent d'on és. Encara preguntem si són d'aquí. Encara preguntem si ens entenen. I encara ens preguntem què fer. Fa un temps, durant unes jornades sobre el PAM, es considerava que un dels reptes culturals de la ciutat era atreure a la població al Teatre Sagarra, per exemple. És a dir, no es tracta de fomentar i d'escoltar què diu o com ho diu qui viu a Santa Coloma i té maneres d'expressar diferent, sinò de fer de les nostres maneres de fer, o les maneres que ens semblen formals, les maneres que s'han de promocionar. I naturalment, a què es dedica la política municipal. De cap manera vull dir que la política de l'Equip sigui discriminatòria, però, i no sols passa amb la mirada del PSC, pot passar amb la mirada que tenim sobre el que passa en aquests barris i el que passa en la resta de la ciutat d'una manera generalitzada. Som totes Santa Coloma? S'ha de actuar sobre aquests barris, els de renda més baixa de la ciutat, únicament des de la vessant social, les entitats, associacions? No és necessària també l'acció política? Són suficients? Ja es fa tot el que cal? Potser és preferible assumir que les polítiques es fan igual es vingui d'on es vingui i que les propostes culturals han de ser úniques per a tothom per tal que no hi hagi guetització de la ciutat? Santa Coloma és una ciutat fascinant i en la que, crec, es poden fer polítiques molt valentes, sobretot per aprofitar la riquesa que significa una composició demogràfica tan diversa. Però això és una frase molt bonica que queda molt bé. Recursos. El Centre de Formació Marie Curie, una passada. Però quin risc hi ha que això no sigui un bolet, sense relació amb la vida del barri? Són moltes preguntes i potser sense massa criteri. Han caminat alguna vegada pel carrer del Rellotge? Han vist quina vida frenètica es respira? Qiunes accions polítiques són necessàries per acabar amb unes infrevivendes, habitatges que són de fa 70 anys, carrers saturats, dignificar la vida de la gent que hi viu.... o bé substituir-la per un altre perfil poblacional com es suggeria fa temps (no fa tant temps). Aquesta Santa Coloma és una Santa Coloma que potser no vota. Potser no té participació en la vida política de la ciutat, no hi ha més interessos que els del foment del clientelisme, una Santa Coloma que és, sí, un exemple de conviència. I tot es pot fer millor. Ho podem fer? L'hem de fer nosaltres? Qui som nosaltres? 

lunes, 19 de septiembre de 2022

Una sensación


No sé si te pasa como a mí. A veces lo siento. Me pasa. Está. Es. Y no lo puedo soportar. Y es entonces cuando me lo pregunto. Y cuando encuentro la respuesta, que no siempre es lo que quiero escuchar. Es una sensación. La sensación de que podría perderse todo en un instante. Que todo podría hacer click y saltar por los aires. Soy una persona con un fuerte sentido de la responsabilidad. Sobre todo cuando es la responsabilidad de los demás. Hasta que en un momento concreto, por causas que yo solo conozco, que entiendo en ese preciso instante, lo puedo dejar todo y entrar en esa espiral por la que desciendes hasta consumirte en lo más bajo y no hay quien te detenga. Es una reacción, es una sensación. Es esa sensación de que todo depende de uno mismo, de un objetivo concreto, de una causa, de algo que en tu cabeza es primordial y pasa por delante de todo. Es esa sensación por la que todo puede irse al carajo, inmediatamente, ahora mismo, ya, que le den por culo. Así de sencillo. No me pasa muy a menudo o, podría expresarlo de otra manera, quizás me pasa siempre y solo se manifiesta cuando es necesario. Quizás no es una sensación. Quizás es un estado. Una constante. Siempre ha sido así. Posiblemente me esté pasando ahora. O se me está pasando ya. 

viernes, 16 de septiembre de 2022

El Mesías


No había mucha luz, había alguna gente fumando, algunos esperaban en la puerta, otros estábamos dentro procurando no tocar nada. Finalmente llegó. Nos fuimos sentando alrededor de la mesa. Algunos permanecían de pie fumando. Otros ya habían sacado las libretas para apuntar. Comenzó a hablar. Cuando hablaba había algunos que lo miraban tomándoselo a guasa, no podía ser que alguien que por la calle nos hubiera parecido de lo más normal, una vez dentro de aquella sala, se transformase de aquella manera. Podía provocar risa. Provocaba risa. Su manera de interpretar la realidad se basaba en una forma de complot dirigido por algunos y esos algunos estaban fuera, pero podían estar dentro. Podías ser tú. Seguro que era yo. Había quien intercambiaba contigo una mirada de complicidad. El Mesías parece que mueve más a risa que a otra cosa. Había veces que tropezaba al hablar, que embarrancaba, que confundía los nombres, que equivocaba los tiempos, todo parecía erróneo. Y sin embargo, siempre ocurría lo mismo. Llegaba, nos íbamos sentando, hablaba, le discutíamos, volvía a hablar y finalmente la mayoría estaban de acuerdo con él, fuese descabellada o no su forma de ver el mundo, era el Mesías y seguro que estaba en lo cierto. Una y otra vez. El tiempo pasaba y el Mesías se iba haciendo mayor. Los momentos en los que nos reíamos de él eran cada vez mayores. Sus fallos se acentuaban. Nunca venía nadie diferente. Siempre éramos los mismos. Un día, no sé si por casualidad, hizo un discurso sin cometer ningún fallo. El hecho de que no hubiera ningún momento en el que perder el hilo me hizo pensar en algo. Realmente, qué estaba diciendo. Qué nos proponía. Porqué era el Mesías. Quién le había elegido. Pensé que cómo era posible que nunca hubiera pensado en eso. ¿Cómo había llegado yo allí? Cuando quise volver a la siguiente reunión, se habían ido.  

jueves, 15 de septiembre de 2022

El amor


Como hoy es nuestro aniversario, vamos a ir a comer por ahí. Estas fueron las palabras con las que el viejo Malstrom se dirigió a su esposa al volver de su paseo matinal. La señora Malstrom miró extrañada al viejo y le dijo que aquel no era el día de su aniversario, que su boda fue en Julio y precisamente antes de marchar a su paseo el viejo Malstrom había comentado que hacía un frío espantoso para ser octubre y que eso no hacía sino augurar que ese invierno iba a ser monstruoso. La vieja Malstrom añadió que todavía recordaba la boda, el día de la boda, con aquellos pocos invitados que se dignaron a viajar hasta el pueblo para acudir, la negativa de la familia de él de aceptar aquella boda, aquel chaparrón todavía semi primaveral que les cayó justo al salir de la iglesia, la alegría porque pudieron contar con la orquestina del amigo Boleslaw. La vieja Malstrom siguió contando que precisamente aquel día, el día de la boda, fue el día en el que ella se dio cuenta de que el amor se había pasado, que el amor ya había sido una etapa pasada, que era algo que habían hablado muchas veces desde aquel día, pero que siempre le quedará aquella sensación de satisfacción. A partir del día de la boda, podría disfrutar de la vida sin preocuparse más del amor, el amor no era más que una pérdida de tiempo que la había hecho sufrir más de la cuenta. La vieja Malstrom le recordó al viejo Malstrom que él mismo había afirmado que su boda había sido como una confirmación, como un cambio de plano, como una nueva dimensión. Ya no serían más las personas que fueron, a partir de entonces serían esas dos personas que ya se dan por sentadas que no son individuos sino parte de un paquete. Sin amor, además, recordó la vieja Malstrom las palabras del viejo Malstrom, sin amor la vida es mucho más segura. La vieja Malstrom abundó más en la explicación. Recuerdo, dijo, que en seguida que salimos de la iglesia, te quitaste la chaqueta y te quedaste en mangas de camisa, le diste un buen trago a una botella de anisete y estuviste acalorado y sudoroso el resto de la jornada. Recuerdo, dijo, que cuando te vi en aquel estado, pensé si lo mejor no hubiera sido no haberme casado, pero fue fugaz. Yo también me puse a beber y recuerdo haberme subido la falda hasta arriba de las rodillas porque el bochorno de después de la lluvia se volvió insoportable. Sí, dijo la vieja Malstrom, era Junio. Entonces, dijo el viejo Malstrom, es que me he vuelto a enamorar. 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

El hombre que amaba a los perros - Leonardo Padura


Este libro. Con este libro no te vas a volver trotskista. Este libro no va a hacer que, de repente, sientas que te han estafado con la historia del movimiento por la liberación de la clase trabajadora. Este libro no va a hacer que nadie se haga comunista, eso tampoco. Siempre entendiendo que ser comunista es simplemente militar en un partido comunista y creer ciegamente que todo lo que se hace o hace gente en nombre del comunismo es bueno, legítimo, está justificado. Este libro hará que te preguntes una vez más, qué es ser comunista. Este libro hará que te preguntes a qué han entregado tantos hombres y mujeres tanto tiempo de su vida si eso que pensaban que era el comunismo en realidad era otra cosa. Este libro no te hará trotskista, te hará hacerte preguntas, te volverá a mostrar una cara oscura de nuestra historia que no hay que olvidar, que no hay que repetir y sobre la que hay que prevenirse. Prevenirse de quien, por mantenerse en el poder, por querer alcanzarlo, por estar enfermo de odio, es capaz de hacer cualquier cosa. Y cualquier cosa es cualquier cosa, incluso, ya no traicionar, sino dejar sin ningún valor, asesinarla, condenarla a no tener futuro a una ideología, un sistema, una forma de ver el mundo, destinada o proyectada a devolver la felicidad a millones de personas. 

Este libro del cubano Leonardo Padura nos cuenta tres historias. La primera, la de Trotsky desde que es expulsado de la Unión Soviética y recala en Turquía. Nos cuenta sus andanzas por una Europa que no le quiere, cómo se va quedando solo, cómo se va estrechando un cerco, cómo van cayendo ya no amigos o familiares, incluso rivales políticos que un día fueron sus propios camaradas bajo la acusación de ser sus cómplices. Nos cuenta la historia de uno de los líderes de la revolución rusa que fue eliminado de la carrera por el poder, Lev Trotsky y de su mujer Natalia Sedova, de cómo éste se va dando cuenta de que lo que él ha ayudado a crear, su máximo anhelo, el estado socialista, se convierte en un estado que obliga a vivir bajo el miedo a su gente. Y las contradicciones. Y cómo, él mismo, en su forma de actuar con sus propios allegados, sus propios seguidores, incluso su propia familia, es también parte de una manera de actuar, de vivir la política, las adhesiones, las confianzas, que a pequeña escala reproducen lo que a mayor escala y con mayores cotas de poder, están asesinando una idea. 
La segunda historia es la de Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, aunque diría más bien el brazo ejecutor del asesinato de Trotsky. Es la historia de un producto, de una persona cuya vida personal influirá en su manera de ver tanto la ideología a la que se entrega como la forma de canalizar el odio. Odio y amor hacia una madre enferma también de odio que solo con odio puede vivir una vida de mierda. Odio y amor. Ramón Mercader y el agente Kotov en sus múltiples formas y maneras. Ramón Mercader y la fascinación por África de las Heras, una fanática con otra historia como tantas historias donde se mezcla lo personal, lo político y la enfermedad. Es la historia de una guerra, la Guerra Civil y de una manear de explicarla que es mejor no tener demasiado en cuenta a no ser que uno quiera amargarse ya con todo y con todos para siempre jamás. Es la historia de una persona que ha de hacer lo que tiene que hacer y que lo hará no por convicción sino por miedo. El miedo y el odio. Así no se puede vivir, ni construir, ni pensar. 
Es también, la tercera, la historia del cubano que se encuentra con una persona en La Habana, en la playa. Es la historia de Iván y la historia de una Cuba que se aleja del mito que nos queremos creer, todavía, sobre una revolución y su evolución. Sobre un país que lo intenta pero que comete los errores básicos para que esa idea, cuando todo acabe, no vuelva a germinar jamás. La historia de un fracaso colectivo y personal. Quizás es una lectura muy negativa de todo y quizás el propio autor, Leonardo Padura, tenga otra concepción de qué es realmente su país, pero sin duda, el poso que deja una lectura como esta es amargo. Muy amargo. 

Este libro es la historia de un siglo desde la parte de quienes quisieron o quieren cambiar el mundo, transformar la realidad y acaban viviendo una pesadilla. Una historia de intrigas, de relaciones afectivas, familiares, personales, de miedos, de muchos miedos, de terror, de fidelidad, de amor, de ceguera, de poder, de lucha por el poder, de lucha por una idea, de defensa de una idea, de cuestionarse si esa idea es realmente aplicable a la realidad, si la realidad se puede transformar, si se puede ser puro, si hay que ser puro, si todo esto merece la pena, si merece la pena arruinar vidas, ideas, proyectos, por un puesto, por un lugar, por garantizar que nadie te va a discutir en el poder, por sobrevivir. Sobrevive la persona, pero muere la idea. 
Un libro, una novela, que es novela y es ficción, pero que deja también mucha reflexión. Sobre las ideas y quien las ejecuta. Y quien las mata. 

martes, 13 de septiembre de 2022

Una belleza rusa - Vladimir Nabokov


Este es mi primer Nabokov. ¿Os lo podéis creer? Seguro que esta afirmación os ha dejado con el culo torcido. Nunca me había leído un libro de Vladimir Nabokov. No leí Lolita. No leí Ada o el ardor. No leí Pálido Fuego. Supongo que dada mi fama de lector empedernido, de intelectual culto y refinado, de sibarita de la literatura, muchos y muchas os habíais pensado que Nabokov se daba por descontado. Pues no. Creo, como en sueños, haber intentado leer La Defensa, porque la relacionaba con una película protagonizada por John Turturro llamada La Defensa Luzhin, pero creo que no llegué ni a intentarlo. 

Una belleza rusa es un libro de cuentos. Un libro de cuentos escrito durante el periodo del exilio europeo de Vladimir Nabokov tras salir de Rusia con su familia, siendo él poco más que un jovenzuelo. Así, casi todos los cuentos tienen como protagonistas a exiliados rusos en Europa y fueron escritos inicialmente en ruso para ser publicados en revistas del exilio. Y por eso, bien parece que sea un libro ruso, de cuentos rusos, con todo lo que ello conlleva. 

El libro comienza con el cuento que da nombre a la compilación. Y el tono de este cuento y el del resto de cuentos, me lleva a la reflexión y controversia que hace pocos días tuve con una persona cercana. Escribir para entretener, escribir para que el lector disfrute. O escribir lo que uno quiere, contar historias a veces anodinas, que dicen más de lo que uno escribe. Una controversia sin fin. Cuentos rusos ambientados en una Europa a punto de estallar otra vez, personajes arruinados o bien enriquecidos, sueños, imaginación y una sensación. 

Así como hay libros que te invitan, de manera atropellada, a escribir, hay libros que te indican que esto no es fácil. Nabokov no lo hace fácil, aunque los cuentos sean sencillos, aunque todo parezca común, excepto algún cuento en concreto, parece que todo está medido y calculado. Y mola. 

Ahora falta tomar la decisión. Probar con algún nuevo libro, de la época del exilio o de la etapa norteamericana. Ya veremos. Este, Una Belleza rusa, muy recomendable. 

lunes, 12 de septiembre de 2022

Diada, gentada, hiperventilada


Jo estava allà. Jo estava assegut al sofà de casa meva veient per la tele el transcurs de la manifestació organitzada per una entitat que es diu ANC i que la tele pública retransmetia en directe sense cap esperit crític o informatiu sinó com a legitimació d'aquella mani com una cosa 'nacional'. Jo la vaig veure, una altra vegada. Jo vaig escoltar els discursos i vaig escoltar el discurs de la presidenta de l'ANC, Dolors Feliu, que s'estrenava en el càrrec i el discurs. Els dies previs havien estat intensos, la negativa del president de la Generalitat, d'ERC, a anar a la mani per l'actitud crítica de l'ANC es veia com una declaració de guerra i una prova de força per tal de demostrar que sense ERC no hi ha manifestació massiva. Però la manifestació va aplegar a gent, molta gent, perquè més enllà d'ERC hi ha molta gent que hi va i des de molts llocs del pais es posen els mitjans per que això funcioni. Més o menys. Però, qui hi va? Diuen que s'ha perdut la gent jove, que hi ha un trencament generacional. Ahir jo veia més o menys gent gran, gent d'ordre, que cada vegada més s'assembla més a una Catalunya que no existeix. Una Catalunya que pensa i parla i es mou com la presidenta de l'ANC, odiant. Dient la paraula 'espanyol' com qui menja carn de rata. Espanyol. Una Catalunya que es creu que ha de felicitar als mariners mallorquins que van defensar Barcelona al 1714 com si fos ahir. Una Catalunya que parla d'un país que sols existeix en alguns programes de TV3, en telesèries, en debats. Tot el pais. Un país on nosaltres, els xarnegos, espanyols, que no diem sóc català casi ná, cada dos segons, que no tenim la bandera d'Escòcia, ni la d'Irlanda, ni la d'Euskadi com a referents, no existim. Som material, com a molt, de conquesta. Si per la gent de la mani som invisibles, o no hi som directament, (només cal veure com s'ha anat normalitzant la presència de grups d'extrema dreta exclusivistes com si fossin una cosa normal, ben nostrada, no fan por), per la gent d'ERC som material a conquerir. Som Àrea Metropolitana on s'ha d'entrar a convèncer a la xarnegada perquè sumin vots i ànimes a un projecte que, ho veiem, no ens te en compte. Som números, xifres, vots, càrrecs a la Diputació, alteració de majories, però no som part d'un país. Jo vaig veure com es dirigien des dels púlpits ahir a un país que consisteix en ells mateixos, què mai ha tingut altre objectiu que construir una realitat paralela on poder fugir del que és Catalunya. Una Catalunya que fuig a la muntanya per organitzar activitats per no mesclar-se amb la gent, que fa nosa. Una Catalunya de natura i verdor i absència de massa xarnega que ens embruti la visió. Una Catalunya que és la de la presidenta de l'ANC, cada vegada més tancada i més al borde del populisme de dretes que triomfa a Europa. Una llista cívica, una llista 'unitària' d'independentistes, no sabem si de pedra picada o quin símil per fer la impressió de autenticitat utilitzaran. Una candidatura autèntica. Una candidatura sense botiflers, sense traïdors, sense polítics. Està bé que ens treiem les caretes i assumim que això ha existit i que ha estat un motor important de mobilització. Un populisme de dretes, que no distingeix entre la Lega i el Sàhara. Que no distingeix entre Flandes i els Kurds. Tot i quep. Jo vaig veure ahir el discurs de la presidenta de l'ANC. O el president de l'AMI, també vivint en la ilusió del seu poble com a panacea d'una Catalunya controlada. O el president d'Omnium, volent fer encaje de bolillos. La presidenta de l'ÄNC va ver el que havia de fer. Si la gent allà havia anat a sentir que foc nou, foc nou, si volien consignes, consignes tindrien, si volien que 'el poble' dirigeixi el cotarro, allà estava la proclama, o independència o eleccions. En fi. Cada vegada menys gent en aquestes manis, encara que aquest any hi ha anat més gent, contradiccions. Però capacitat mobilitzadora, mitjans per convocar, per portar i treure gent, hi tenen. I tindran. Ara caldrà veure si hi ha un independentisme o republicanisme què s'afianci a les institucions com a mode de eixamplar la seva base de poder sense forçar la màquina que faci perillar això o bé s'articula aquesta opció de dretes, populista, antipolítica que provoqui la divisió de Junts i l'atomització de l'hiperventilat. I l'esquerra indepe, doncs bé, gràcies. Fins que no se la necessiti una altra vegada, a parlar de socialisme i a tancar-se en un món encara més reduït però còmode. Es viu bé. Visca Catalunya lleure. 

viernes, 9 de septiembre de 2022

Crónica del #PleGramenet de Julio. Los caminos de la memoria


Si contemplan la pampa y sus rincones verán las sequedades del silencio. La memoria es como una pampa salitrera, abandonada, inhóspita, seca, vacía, terrible. La memoria nos engaña y nos coloca en una realidad que nunca fue. Recordar un pleno municipal sucedido hace un mes y algo, contar qué sucedió, como si importara, como si importara contarlo hoy o haberlo contado en su momento. Un pleno municipal contado sin un recuerdo real, tan solo con un dato cierto, la afonía de la compañera que tenía que hacer los posicionamientos. Si es el silencio la mejor arma contra las infamias, sin duda hemos sido héroes. Sin el silencio certero, oportuno, callarse cuando toca, ser prudente, no contestar a la babalá, sopesar mucho las palabras y elegir bien los argumentos. Si el silencio es lo que nos hace mejores, sin duda somos merecedores del premio, del galardón, de la medallita en la solapa. Callarnos como solución vital, no contestar aunque sea evidente que te estás contestando encima. Callarnos ante la mirada amenazante, ante la presencia ofensiva, callarnos, silenciarnos, botón de mute, no saludar, no fingir, no decir, no y no. Qué recuerdo de ese pleno municipal que ahora se me aparece como una nebulosa de momentos que no sé en qué desembocaron si es que lo hicieron en algo. Qué les cuento yo de un pleno municipal donde no dijimos nada porque nada se pudo decir. Qué podemos hacer respecto al manejo del recuerdo y las caras que ahora recuerdo que antes no estaban tan gastadas y el efecto que provoca el paso del tiempo en los rostros. Esos rostros que un día fueron jóvenes o que un día guardaron una belleza ya madura y que hoy han perdido esa lozanía, ese vigor para convertirse en rostros sudorosos, aceitosos, sonrientes con dientes, o bien caras acaloradas, coloradas, donde se percibe el desgaste de los nervios y de las noches tenebrosas del alma. Es un recuerdo de un pleno municipal o es el recuerdo de otras noches, de otras caras, de otros espacios. Mi cabeza se queda como suspendida en algo que debería haber contado y que me prometí continuar de manera comprometida y que olvidé o simplemente no consideré. Y en no considerar hay una decisión. Y esa es una decisión política, una decisión que implica una voluntad, la voluntad de olvidar. La voluntad de no dejar nada para la memoria de un tiempo que será recordado por la infamia y el cansancio y los rostros cada vez más gastados y cada vez más abotargados y cada vez más desquiciados por el tiempo que no avanza y las ganancias que no llegan. La voluntad de dejar de contar lo que una vez fue una herramienta para poner en evidencia que la política colomense era interesante, apasionante, podría ser vista de una manera crítica o mordaz o vete tú a saber qué pensaba yo que podría hacer escribiendo textos sobre un punto, un decreto o una moción. La emoción de una moción, el debate acalorado, nada queda en el recuerdo. Un detalle, una mirada, una sonrisa, una camiseta llamativa que denote que quien la lleva pertenece a cual o tal colectivo y que eso imprime un carácter absolutamente me da igual todo lo que llevas puesto porque a mí lo que me interesa es el interior de las personas. Aquí y ahora y siempre. Y es dentro, mirando en el pozo profundo de tus ojos, cuando siento ese terror que sienten las personas ante lo conocido, ante lo que ya has vivido antes, porque te acuerdas, porque lo sabes. Es la memoria. Los caminos de la memoria son enrevesados, son a veces simplemente fruto de la casualidad, la memoria es un bien preciado, una herramienta política, un elemento de desestabilización. La memoria de una figura frágil que se convirtió en percherón, de un rostro afilado que se hizo redondo, de una inteligencia al servicio del pueblo que jamás pasó. La memoria desdibujada de un pleno al que entras a hacer fotos para ilustrar algo que no podemos contar porque nos quedamos sin voz, porque el ser humano es insondable en la búsqueda de mecanismos de defensa y yo ya no sé absolutamente nada de lo que está asando, perdón, pasando. Es el último pleno antes de las vacaciones, unas vacaciones que ya nos hemos contado. Unas vacaciones y unos viajes y unas experiencias que han dado paso a una Festa Major y de ahí pasaremos al inicio de un curso político. Lo que hemos hecho hasta ahora no importa una mierda. Nadie se acordará de nosotras cuando hayamos muerto. 

jueves, 8 de septiembre de 2022

Talavera de la Reina de Inglaterra


La reina de Inglaterra es un concepto, es una idea. Pese a que la canción más conocida y la que va a poner todo si pasa lo que parece que va a pasar (escribo esto a las seis de la tarde del día ocho de septiembre del año de la Reina de Inglaterra 2022), digo, que si la canción más conocida sobre la reina de Inglaterra, es sin duda God Save The Queen, la canción que va a sobrevolar este texto es la del Grupo de Expertos Solynieve, la Reina de Inglaterra. ¿Dónde estará Talavera de la Reina de Inglaterra?. Es una canción con una letra interesante, con referencias precisamente a los punkis y a las camisetas de la Reina de Inglaterra, e incluso a las actrices que han hecho de Reina de Inglaterra. La verdad es que la canción es un poco chorra, pero cuando la escuchabas en vivo, casi siempre al final de los conciertos de los Solynieve, con el Jota puño en alto, pues molaba. 

La Reina de Inglaterra, según dicen a esta hora, está atravesando problemas de salud. Todo indica a que va a traspasar. Y del traspaso saldrá otro Rey. Porque ahora, como siempre, podemos hacer muchas conjeturas sobre qué pasará, pero lo que pasará será evidente. Finalmente, ese eterno aspirante, ese joven viejo maduro viejo príncipe, será rey. Rey de Inglaterra. Tanto tiempo esperando ese hombre a que llegue el momento. Todos hemos visto la serie The Crown. O todos hemos visto las decenas de películas que se han hecho sobre la vida de la reina o de la princesa Diana. Y casi nadie ha empatizado jamás con el príncipe Carlos. Cosa absolutamente normal. Porqué tenemos que empatizar con una persona así. 

La monarquía británica no corre peligro. Y esa es quizás la noticia más lúgubre del día. Dios salve a la Reina, Dios salve al Rey. La reina ha muerto, viva el rey. Y la vida sigue. Y lo que nos parecía imposible, es que es imposible. Imposible parece que en el Reino Unido haya una república. Aunque hayan hecho las mil y una tropelías, aunque la propia serie nos indique que son unas personas que viven al margen de la vida real, común, que son máquinas diseñadas para mantener un estatus y representar un papel que está fuera de normas, éticas, valores, lo que sea. Lo importante es estar. Ser reyes. Y siguen siendo reyes. 

Hoy, o mañana, o pasado mañana, confirmarán la noticia de que, finalmente, el Reino Unido sigue siendo el Reino Unido. Y lo seguirá siendo en la figura de esa persona de 73 años que ha vivido en un mundo irreal y que será el jefe de estado de una de las grandes potencias europeas. Y no pasa nada. 

¿Dónde estará Talavera de la Reina de Inglaterra? 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Crónica de la Festa Major de Santa Coloma 2022. Common People.


¿Tocaron Manel esta canción? ¿Tocó esta banda la versión de los Pulp? No lo sé. Tampoco he hablado con nadie que viera el concierto de Manel. Yo no ví el concierto de Manel como no he visto casi ningún concierto y a duras penas he podido pasear un par de ratos por las calles de Santa Coloma. Uno de ellos fue caminar hasta la exposición de Els Coloristes, visitarla de manera fugaz, mucho más fugaz que otras ocasiones y comprar una bolsa de tela del Grup d'Art, más chula que todo. El resto de las fiestas las he pasado en la caseta de En Comú Podem Santa Coloma, pero eso no es óbice para poder hacer una crónica de la Festa Major o de casi cualquier cosa. Porque lo importante es participar. 

Participar en la Fira d'Entitats este año ha sido una experiencia realmente ilustradora de lo que significa el trabajo en equipo y en armonía. Aunque el caos te amenace, aunque veas que no puede ser posible que alguien se aclare con el follón de bocadillos, aunque se agoten los recursos, aunque el follón de las casetas con sonido ultrasónico, aunque el pavimento fuera una condena, el 'montar caseta' en la Fira es algo que curte y que enseña. Muy recomendable, sobre todo para la gente joven que quiera conocer a los suyos, es decir, para que sepan quiénes son su gente y qué significa trabajar para los demás de manera desinteresada. 

Así que las fiestas comenzaron realmente el miércoles con esa reunión de entidades decidiendo, sobre un barrizal, qué y cómo. Ese barrizal se transformó en lodazal el jueves por la mañana y se pudo remediar a base de ese alquitrán o grava o lo que sea, que muy sano no parece ni debe ser, como ya apuntamos en la crónica de las fiestas de hace unos años. El remedio del alquitrán a mansalva y la ubicación de las casetas apretadas unas contra otras y algunas prácticamente lanzadas sobre las atracciones, debería hacernos reflexionar si no es necesario otro espacio para la Fira d'Entitats y, sobre todo, si no es necesario plantear qué es la Fira d'Entitats. No quisiera abrir el melón pero lo voy a abrir, ¿es la Fira d'Entitats una fuente de financiación de las entidades o partidos? ¿Es solo una manera de darse a conocer? ¿Deberían estas entidades comprometerse con algún tipo de 'valores' o 'oferta' determinada más allá que la de dar de beber o convertirse en Discotecas a cielo abierto? Lo mismo vale también para algunas actividades determinantes de la Festa Major. El CorreTapa es una manifestación multitudinaria del poderío colomense en la calle. Gente y gente y gente que maravilla al espectador foráneo y que enorgullece al local. Pero es un Corre Tapas, es decir, es una vez más la búsqueda de la diversión en base a la fiesta con alcohol. ¿Es esto sólo? No, claro, las batallas de agua y todo eso están estupendamente, la fiesta es así, pero gira en torno a. Y creo que desde el Equipo de Gobierno se podría exprimir alguna alternativa a todo eso. 

Así que el primer día de Fiesta Mayor tuvimos en la caseta al gran Electronikboy, que venía a regalarnos una de esas pinchadas frenéticas a las que nos tiene acostumbrados, pero debemos asumir que fue un fracaso por que nuestro equipo de sonido no podía competir con el mastodonte sónico al que se enfrentaba en la caseta de enfrente. Podríamos haberlo sospechado, pero no fuimos conscientes de lo que se nos venía encima. Cuando cumplí con mi turno me fui al Sintonizza, porque tocaba un grupo que me encanta, Los Estanques. Y llegué y vi que los años no pasan y que el ambiente del Sintonizza es único. Incluso me encontré a los mismos colegas sentados en los mismos sitios de siempre, como si nada hubiera pasado en estos años sin festival. El concierto de Los Estanques fue glorioso. No fui ágil al colocar el Shazam para saber qué tema era el que sonaba en la introducción. Salieron y tocaron dos temas muy contundentes, pasaron a las canciones conocidas y se atrevieron con solos de batería y de bajo. Una banda con un sonido particular y reconocible a la vez, me dan ganas de escuchar compulsivamente a Soft Machine o a Caravan, entre otros. Y lo mejor fue poder hablar con ellos al final del concierto precisamente sobre rock progresivo, kraut rock y demás. Éxtasis. Ese día, con el subidón, fuimos a las Alternatives a tomar la última. Ah, el beef con las Alternatives, los dimes y diretes con las Festes Alternatives, que si son o si no son. Una picabaralla antigua. Yo también daré un consejo, corre detrás del conejo. Si las Festes Alternatives han sido un espacio realmente alternativo, fue en otro tiempo o al menos eso es lo que me pareció a mí esa noche, o al menos lo es por la noche, donde la diferencia entre la música que sonaba y la que sonaba en las casetas de la Fira de vendidos al PSC, era la misma, así como el ambiente y el público. ¿Es eso reprochable? No, es simplemente una fase. El mensaje es idéntico y lo que va a buscar la gente es lo mismo. También para reflexionar. O no. Todo lo demás, pues eso, ganas de perder el tiempo con algo que está ahí consolidado porque cumple una función muy concreta en estas fiestas y es enseñarnos que el Ajuntament, si quiere, puede hacer las cosas bien. Y eso es bonito también de ver. 

El sábado tuve mi momento corretapa y no pude comer casi ninguna tapa ya que las colas eran enormes y el calor era brutal. Así que nos refugiamos en el campamento base de Les Tannines. Este mes va a ser duro, se cierran Les Tannines y con este bar se va un espacio de encuentro de mucha gente muy diversa que ha encontrado un refugio donde conectar. Conectar con algo que puede ser parecido a la amistad. Tendremos tiempo de llorar su pérdida y tendremos tiempo de preguntarnos porqué Santa Coloma se tiene que permitir el lujo de perder locales como este. Qué mas dará si hay más bares. Momento Rufián. Rufián llegando por la calle Sant Carles, Rufián en el seguici, Rufián en nosedonde, Rufián en tu casa sentado en el sofá comiendo almendritas viendo el fútbol, me levanto por la mañana y toco en la puerta del lavabo por si Rufián se está duchando, Rufián sacando el córner en el campo de la Grama, Rufián posando en tu caseta, Rufián besos y abrazos, Rufián fotos con desconocidos, he visto a Rufián, Rufián conociendo el medio, Rufián hablando con los lugareños, Rufián coronel tapioca, Rufián otra foto. Si eso, luego hablamos de Rufián. Fui a comer paella a las Alternatives pero lamentablemente no llegamos a tiempo para poder disfrutar de dos platos de paella, tal es el éxito multitudinario de dicha paella que si llegas media hora tarde ya nadie te echa cuentas. Nos refugiamos pues en otro establecimiento que todavía mantenía abiertas sus puertas y para casa, descanso y turno en la caseta. Nuevo turno y locura absoluta de gente viniendo a cenar pese a que no está Rufián en la caseta nuestra, cosa que nos desconcierta porque pensábamos que Rufián patrocinaba estas fiestas y no la omnipresente y omnipotente alcaldesa de nuestra ciudad, de la cual ya nadie se acuerda. Solo ese poster gigantesco en su caseta del PSC nos recuerda que Nuria Parlon sigue ahí y ese detalla, debería no soslayarse. Núria Parlon no se ha ido y el PSC no descansa. Nunca. Turno locura en la caseta, muchos bocadillos, encuentros con gente, con entidades como el disco de los Planetas. Trabajo frenético, cervezas tiradas a mil por hora, más bocadillos. En un momento de descanso, yo también hablo con Rufián. De tú a tú, como dos personas normales, como tú y como yo, cosas, temas, esto y lo otro. A las doce me voy a ver a los Enemigos. Conciertazo de los Enemigos, con un Josele en forma y concentrado y un Fino que se lo pasa bien con su grupo. Claro que sí. Al final, también saludo a Fino Oyonarte, toda una referencia, un tipo simpático y hablador. Pedazo de festival el Sintonizza. Me pierdo a la Perra Blanco pero lo que escucho de la Fundación Francisco Frankenstein es mejor de lo que me había dicho el Juanra. Repito, festivalaco el Sintonizza. Absolutamente destrozado, me retiro a mis aposentos y no me despido de las Alternatives. 

El domingo comienzo con la visita a Els Coloristes y su exposición anual. Recuerdos de mi padre y mi madre al pie del cañón, poniendo los cuadros del Molina, saludando a la gente, mi padre orgulloso de su obra, mi madre cuando puso su cuadro... en fin. Compro la bolsa de tela, que ya lo he dicho, pero insisto, y me voy a la Paella. Hemos organizado una paella para 100 personas que acaba convirtiéndose en una paella para 120 personas. Viene gente de fuera, estamos nerviosos porque queremos quedar bien, que se vea lo que somos, que somos la fuerza política de la izquierda colomense con mayor capacidad para convocar gente. Sin más. Y con eso no hay quien pueda. Una paella vegetariana esta vez. De hecho, esta vez tenemos hamburguesas y frankfurts veganas y queso vegano. Comemos y, sí, la noticia es que viene el Jesús. Después de unos meses turbulentos, turbios, tormentosos, tremendos, por fin el compañero se ve con fuerza y con ganas de compartir un evento multitudinario y todo el mundo le recibe con el cariño que se merece. Orgullosos del compañero y contentos a mil porque al día siguiente se confirma que está limpio del bicho. Las fiestas y lo que no han sido fiestas, han merecido la pena. Turno de tarde noche. Terminado el Sintonizza ya no hay excusas y toca quedarse hasta el cierre. Viene la Estefi a hacer un turno. Antes de la paella, se ha venido a tomar una birra el Jon. La Estefi, mi pareja de baile. Seguimos con la caseta a tope a la hora de los bocadillos y cuando la música toma el relevo, son los chavales los que se nos acercan. Hasta que ya es suficiente. ¿No hemos dicho nada sobre Rufián? No. No lo hemos dicho. 

El lunes la tónica es la misma, caseta llena durante la hora de los bocadillos, la gente viene a cenar, y algunas caras que se acercan me provocan una alegría inmensa. Una foto con el Azagra, por ejemplo. Es la hora de ir cerrando. Siempre estamos las mismas caras. Ron cremat que hacen los de ERC delante y nos dan a probar. Charlas con el Dimas de Ciudadanos. El buen rollo y la colaboración extrema de los camaradas del PCPC. La buena vecindad y la colaboración con los de la Hermandad de San Rafael que se pegan un tutazo a currar que lo flipas y con los del CF Singuerlin igual. Esto viene a ser la Fira d'Entitats. Y lo que debería ser globalmente la convivencia con las entidades de Santa Coloma. 

Termina una edición de la Festa Major especial. El año pasado, al 60%, ya se intuyó lo que podía ser este año y efectivamente, la gente tiene ganas de marcha. No he podido ir a ver al Villena pinchar en el Mas Fonollar en ese macroevento de baile donde sí que pudo lucir como merece. No he podido ir a muchas cosas. A algunas cosas no he podido ir sensillamente porque no se han programado. Unas fiestas perfectamente europeas que dejan de lado propuestas culturales de 'toda' la ciudadanía que vive en Santa Coloma y que no solo vive en Santa Coloma, es que es colomense. Esto lo ha visto todo el mundo y tampoco interesa remover por ahí. Unas fiestas que se viven en la calle porque Santa Coloma es de calle y es en la calle donde se encuentra su mayor potencial. Un potencial que debería ser realmente aprovechado y no utilizado. 

Termina la Festa Major y comienza un nuevo curso. Orgulloso de tener compañeros y compañeras con los que compartir estos días. Orgulloso especialmente de la Loli, del Perea, de la Antonia que hizo la paella, de la Joana aunque no quiera, de la Carmen que vuelve a demostrar que es indestructible, de la Jenni, de la Clari que da lo que tiene, de la Perea que pone cabeza, la Marga, la Pepi en las planchas, de la Anita y la Marifé, del Miguel y de la memoria del Benju, de quienes vinieron a hacer una birra, a comerse un frankfurt, a preguntar y a dar ánimos, a colaborar y a ofrecerse. 

Después de los minutos de publicidad, veremos si el año que viene cambia algo por aquí. 

PD 1. Me he dejado al Josema, al que no se le veía el pelo desde hace tiempo. Josema ha estado ahí todo el rato. Todo el rato es todo el rato.

PD2. He conseguido escuchar al fin la canción de Quevedo. Y la primera vez que la escuché fue en las Alternatives. Como os iba diciendo. 

lunes, 5 de septiembre de 2022

El encajador


La primera o segunda vez que me encontré con Jesús pensé 'pero y este pavo qué'. Supongo que él pensaría algo parecido sobre mí. O posiblemente no pensara nada sobre mí. '¿Y este pavo quién es?'. Y hoy, ocho años después, todo cambia. Que ha había cambiado hacía tiempo, pero que a todos nos ha cambiado todo en los últimos tiempos y hemos tenido que sacar lo mejor de cada uno y mira dónde estamos y buena parte de ello es gracias a Jesús. 
El encajador. Le llamábamos así porque era capaz de aguantar las críticas, las tortas que le intentábamos dar y lo que pudieran pensar de él quienes estábamos entonces en frente, o al lado, o en paralelo. El encajador. No sabíamos que este apelativo iba a ser realmente cierto. 
Con el tiempo, Jesús se ha convertido realmente en un encajador y la prueba a la que se ha visto arrastrado los últimos meses lo ha demostrado. No es fácil que no se te vaya un poquito el pincel cuando te dicen que ojo, que hay tema, y que tu vida te haga así como un calcetín. Y aquí el buen señor lo ha ido tirando para delante y adelante sigue. 
Mención especial para la señora que está detrás del elemento de las gafas en esta foto, la Alba. Pero que no está detrás de nadie, ojo. 
Este texto de hoy, que no es un texto, que es otra cosa, sirva únicamente para mostrar la alegría extrema que me produce saber que el Llisas está bueno y que va a seguir sirviendo a la causa, o no, hasta que él quiera. Y sobre todo, que está ahí. 
Y también hay que acordarse de la Leia, que podrá alegrar esa carusa. 
Nada más. Nuestro trosko favorito.