jueves, 29 de febrero de 2024

Crónica del #PleGramenet de Febrero. Una ciudad como las demás.


 ¿Dónde está Santa Coloma de Gramenet? Tenemos una ciudad y esa ciudad está acuciada por múltiples problemas. Hay quien puede pensar que ya está todo más o menos y que lo importante es lo que sucede cada fin de semana, pero hay otra ciudad y esa ciudad, que es nuestra ciudad, a veces, de vez en cuando, se cuela en nuestras vidas y nos interrumpe y lo que yo tenga que contar de un pleno municipal que fue el lunes y de las ocurrencias y de los aspavientos y de las tradicionales jugadas de colocación y volea se puede hablar poco. O casi nada. Porque de repente, la ciudad que tenemos, nos asalta y nos voltea. Y cuando veíamos que se caían edificios en Badalona en nuestra cabeza pensábamos, nosotros no estamos tan lejos. Y ayer se tuvo que desalojar un edificio en la calle Pirineos y se va a desalojar otro y de repente la vida de esas personas que vivían como tú en su pisico tranquilico, ha hecho crack. Y cuando la vida de alguien hace crack, una de las cosas principales que se aprende en este mundo tan cenagoso es que mandar a la gente a la guerra es super cómodo. Súper fácil. Yo no sé porque estoy desconectad@ pero claro que sí. Es muy fácil. Todo es muy fácil y todo es tan fácil que hay que entender también que el que está desesperado, quiere soluciones. Y requiere calma. Y así nos vamos al lunes. Y el lunes hubo pleno municipal y en primer lugar destacaremos que la ciudad de Santa Coloma parece tomar conciencia de que es una ciudad que regularmente presenta problemas de falta de limpieza, no porque no se limpie, es porque no se han puesto los recursos para que se limpie más. No es porque seamos sucios. Es porque todo cuesta dinero y poner los recursos para que la ciudad esté más cuidada, que al final es de lo que se trata. Más dinero para la limpieza. Una ciudad como las demás, como esas ciudades que parecen limpias. Y no es porque vivan extraterrestres. Viven nuestros mismos nosotros mismos. Y al final es todo cuestión de dinero. Y de sentido común. Y de que quien tenga los recursos que los ponga. Siempre. Que quien tenga recursos para que Santa Coloma de Gramenet sea una ciudad como las demás, que lo haga. Y que no se escatime, que no se saque pecho por cosas que no pasan, que se haga lo que se tiene que hacer, que se ponga la carne en el asador, que tanta foto mirando a cámara sirva para algo, que se escojan bien las prioridades, que no somos una ciudad tan distinta a las demás, que no mires más a la cámara que me pones nervioso, que dejes de mirar al público que da como cosa. Y no, ya han pasado muchos días y supongo que no está de actualidad pero qué es la actualidad en los últimos plenos. Quizás lo más interesante es la petición de no aplaudir de la propia alcaldesa ante una intervención para llamarle la atención a los fascistas, una intervención donde se les pone ante su espejo. La provocación por la provocación, la barbaridad por la barbaridad, el exabrupto por el exabrupto y todos y todas allí esperando con la boca abierta a ver qué dicen, a ver qué me dicen, a ver si me dicen algo a mí y así puedo. Y somos como bolas de hilo con las que juguetea el gato de la barbarie. Y da igual si es el chico joven o el señor mayor, los plenos ya solo parecen valer para que una gente a la que le importa una reverenda mierda la ciudad de Santa Coloma de Gramenet, haga su número y los demás esperemos a ver de qué manera sacamos o dejamos de sacar tajada. A mí me gusta escribir. Hay quien le ha tomado el gusto a lo de no dialogar. El tema de las mociones y las enmiendas a la totalidad. Significa que el PSC parece que solo encuentra espacio para dialogar o llegar a acuerdos en según que temas, que son los temas que se presentan en las mociones, con el pp y naturalmente con lo que un día conocimos como Ciudadanos. Una excepción, el tema de las bibliotecas, donde con excelsa brillantez se consiguió poner el acento en un tema que reunió en torno a sí a todas las fuerzas y cuerpos. Significa que no estamos para diálogos porque hay una sensación de que existe un acuerdo general y que se tolera o se asume que haya un espacio que pienso, detecto, que va a ir acotándose cada vez más para que los pasotes queden en nada. Y nada son, en realidad. Porque dicen representar a dosmil y pico colomenses, pero es imposible que dos mil y pico colomenses puedan ver esas intervenciones y piensen, me representan. Un dato, el señor del PP. El señor del PP, como vengo advirtiendo desde hace semanas y parece que hay consenso en ello, el señor del PP es extremadamente hábil. Así el otro día, el lunes del que estamos hablando fue capaz de citar a Indalecio Prieto en una moción sobre el tema hidrológico y quedarse más ancho que largo. Así de sencillo. Y con las mismas te vota todo a favor y cambia de voto si le parece que el equipo de gobierno ha dado la explicación y no da un ruido el hombre, pero está haciendo un trabajito. Y ese trabajito. Y la compañera Jeny intervino en el pleno para decir que ante esta amenaza de los del trabajito y los del trabajazo, los feminismos deberían unirse porque la barbarie está llamando a la puerta y yo creo que nos deberíamos quedar ya con esta idea. Porque no fui al pleno, porque no pude ir, pero lo escuché y parece que los micrófonos funcionan y parece que somos, al menos en eso, una ciudad como las demás. 

miércoles, 28 de febrero de 2024

Días de Andalucía


Como para dejar el coche en la puerta, con todo el soletarrón. Entonces. ¿El día bueno es hoy o es el 4 de diciembre? ¿Da lo mismo o hay que ponerle más intensidad a uno o al otro? ¿A este? El oficial es este pero el oficioso es el otro. Si el paisaje de tu infancia es el paisaje de tu nosequé entonces ese paisaje es este de la foto. La Pontanilla, la calle donde está la casa de mi abuela, donde está ahora nuestra casa, con esa pared blanca al fondo que cuando yo era chaval no era tan blanca de los balonazos que dábamos. Ahora no hay críos y no se juega a la pelota. Todo el día jugando a la pelota. Todo el día hábil jugando a la pelota. O a la lata. Imaginen todo ese terreno que se ve detrás, que es una Estación de Tren, para jugar a la lata. Imaginen esconderse a las nueve y que no te encuentren ni a las doce. Imaginen olvidar si estás jugando a la lata o qué está pasando. Qué está pasando ahí fuera. Tengo hambre. Me voy para casa a que me haga un bocadillo de chorizo mi abuela. Ahora te fijas y la calle parece que tiene la cuesta más pronunciada, pero cuando era pequeño no lo parecía tanto. Tiene desnivel para que el agua baje hasta la pontanilla. Tú y yo menos todavía, sabemos decir correctamente pontanilla. Creemos que sabemos decirlo pero no lo decimos igual. Pontanilla, abridorcilluelo, cucharilla chica, cernaderillo, camastrón, huevarros, tonto. Hemos dicho muchas veces que no se dice tonto como se dice en Vilches. Tonto en Vilches es más tonto. Es tonto. Toda esa gente que se cree que hablamos en andaluz y que nos pregunta si nacimos aquí. Por cuatro palabras o por cuatro expresiones o que de vez en cuando nos comemos las eses. El otro día salió un vídeo de unos que han hecho una casa con cosas en la fachada y eran una pareja de vilcheño y argentina y el vilcheño llevaba años viviendo en Madrid y claro que tenía acento. Hasta que sale Mesinos hablando y eso es. Esa es una manera, que no es la más, pero es una muy válida y muy identificable. Eso es. Nosotros no. Delante de casa vivía Rodrigo y al lado la Bernarda (Benarda) y la Jeroma. Hace mucho tiempo de eso. Donde ahora hay una valla negra vivía la Jeroma con una casilla chica que tenia dos pisos y es que la Jeroma era era muy chiquitusa también y tenía unas gafillas muy gordas. Y no vayas a dejar el coche ahí que se te va a cocer. Déjalo en la sombra. Debajo del árbol. Posiblemente la foto esté hecha al lado del coche que hemos dejado al lado del árbol. Si hoy es el día bueno de los Días de Andalucía, este es otro texto para decir que, poco, o mucho, o lo suficiente, hay algo de nosotros que es eso. Mucho, poco, suficiente. Bastante. A veces. No siempre, pero de manera constante. Ese tranco, la cuestecilla que sube el coche. Las casas de los de la Renfe. El hueco de esa farola que era una canasta a la que solo podías entrar desde la derecha. Día de Andalucía. Días de Andalucía. Cada día puedes acordarte de uno. Hoy han tocado estos y pueden ser otros. Son muchos, no sé si son suficientes. 

martes, 27 de febrero de 2024

Celacanto


Ni me gusta, ni me disgusta, pero conozco a gente a la que sí que le gusta. No me gusta el mar, en general, prácticamente nada relacionado con, salvo comer algo de pescado. El caso es que a unos amigos les gusta ahora lo de hacer inmersiones y nos convencieron para que les acompañáramos un fin de semana a un pueblo de la costa. Ellos harían sus cosas y yo me dedicaría a lo mío. Lo mío no suele tener que ver con la costa. Me llevé unos libros y quise leer, pero finalmente me dediqué a quedarme sentado en las terrazas de los bares costeros y allí esperar a que mis amigos terminaran de hacer sus cosas. Mi compañera quiso también introducirse en el mundillo y así las cosas, me quedaba solo buena parte de las mañanas, leyendo el diario, bebiendo aguas con gas y comiendo bikinis. Y mirando el móvil. Mirar el móvil me tiene consumido. Leo cosas. Miro cosas. Leo noticias pero lo utilizo también como la enciclopedia cuando era pequeño. Salto de un tema a otro, miro biografías, curiosidades, yo que sé. Una de esas mañanas, no sé cual, un señor se sentó a mi lado en la terraza. Me veía enfrascado mirando fotografías de algún grupo de los 70, cuando me dice 'esos vinieron a tocar aquí hace años'. Ah, muy bien. De hecho ese era un dato que ya conocía. 'Yo toqué con ellos'. Claro, le dije. 'Yo soy un celacanto'. Soy de esa clase de personas que no nos definimos por la curiosidad, precisamente. Ante mí se abría un abanico amplísimo de preguntas, de inquisiciones sobre la vida de alguien que parecía ser bastante interesante, podría parecer excéntrico, podría parecer raro, podría parecer extraño, pero seguro que tenía una vida detrás. Pero aguanté unos veinte segundos sin decir nada, me levanté y me fui. 

lunes, 26 de febrero de 2024

Gran Biblioteca Universal del Pensamiento


Ya cuando entré sentí una sensación rara. Esa sensación era olor a cirio. Era una sensación que no es habitual porque no suelo ir a iglesias, pero era un olor a cirio, olor a vela, que no se me fue de la cabeza y el contenido de la presentación de la última, pero no la última de verdad, de la última obra de Miguel Palisostomos, no ayudó en nada. El fino escritor de obras como Cuartos cerrados, Grandes pasillos de la historia universal, Pequeños escondites o la sublime Peldañitos entre salas, en esta ocasión se da un paseo por el mundo de los edificios habitados por personas religiosas pero no edificios religiosos, con una delicia llamada Divina. Sin embargo, pese a lo interesantísimo del volumen algo en la presentación del libro, decaída, lívida, sin vida, mortecina, tal y como uno se imagina la cara de un sacerdote mortificado por una fe enfermiza, contaminó el ambiente y todo fue fallido. Doña Apústula Sallent, que fue la encargada en esta ocasión de presentar el volumen, no consiguió dar con la tecla y fue tal el embrollo y la confusión de perfiles que se dio que sin saber cómo me vi de rodillas recibiendo la comunión de alguien que ahora no quiero recordar.

Aurora Baldemar nos cuenta en Pequeños cuentos sustanciosos una serie de pequeñas anécdotas personales que ya en el prólogo se nos advierte de que van a ser de mucho provecho para la vida nuestra. Ese afán ejemplificador lastra todo el contenido ya que si no hubiera remarcado esa intención, el pequeño volumen servía perfectamente para rellenar horas muertas pero con la insistencia de la autora acaba siendo todo un fastidio y que me cae mal y ya está.

Nacido en un pequeño pueblo de la provincia de Álava, Fermín de Olabe, se ha especializado en una serie de obras dedicadas a la aleccionadora misión de convertirnos a todos y a todas en perfectos luchadores por la libertad. Su último trabajo, dedicado a los caminantes, paseantes y personas dedicadas a mejorar sus marcas personales, quiere unir la pasión por el deporte y el cuidado físico con la redención de las masas. Así, por resumir, también corriendo o caminando por el monte, podemos estar haciendo la revolución. Y como cualquier materia es susceptible, solo les advertimos que Fermín de Olabe cuenta ya con 35 obras en su haber. Y lo que nos queda.

No todos los discos tienen todas las canciones buenas. Esta primera frase está mal estructurada pero no he querido que un exceso de celo pudiera empañar lo que siente uno cuando escucha el cuarto trabajo de Birrorbol, la banda de metal conceptual que en esta ocasión yerra prácticamente en todo lo que se refiere a concepción del disco, elección de los temas, producción y diseño de producción. Todo parece pensado para contentar a propios y extraños y dejar indiferentes al final a todos. El disco, al que han tenido el sentido del humor de llamar Excretion part I & 2, contiene un par de ideas originales, pero tan bien escondidas entre una cantidad de minutaje morralla que no hay por dónde agarrarlo. Esas ideas, en los temas Borombombom y Deus ex machina, pareciera que podrían tener continuidad pero es todo tan conceptualmente pensado que no.

Fedor Agrafovich tiene el honor de haber recibido el Premio Leonidas por su contribución a los estudios sobre la Grecia Antigua, concedido por el prestigioso Instituto Praxíteles de Atenas. Agrafovich, en la carta que ha enviado a los medios para agradecer el premio, se permite hacer una serie de comentarios a recientes descubrimientos llevados a cabo por colegas en los que es tan bueno y tan cariñoso y tan amable y generoso con ellos que uno acaba pensando que el tal Agrafovich esconde algo. Porque no puede ser. 

viernes, 23 de febrero de 2024

La foto


Todos lo hemos visto y parece que todos hemos convenido en disimular y hacer como que no hemos visto nada, aunque lo hemos visto. Yo lo he visto y ni siquiera soy capaz de poner el género o el articulado en condiciones sobre lo que he visto. No lo he visto, bueno, lo he visto, pero la he visto, porque lo que he visto ha sido la foto. Hemos visto la foto y parece que nos da igual y seguro que estamos todos con algo retorcido muy dentro o muy fuera. Yo he visto la foto y me acuerdo de muchísimas cosas, pero casi todo son cosas de cuando éramos muy pequeños. De lo que más me acuerdo que no tenga que ver con una infancia de subirse a sitios donde yo no me subía y de ese parecido con Luis Miguel que tanto daño hizo es de dos cosas. De una relación epistolar muy discontinua, muy breve, pero en la que nos intercambiábamos cómics y una camiseta con la estrella roja dentro de una bandera de andalucía y un lagarto dentro de la estrella roja y yo enviándote la historia del panfletismo ilustrado y algún cómic del Azagra y diciéndote que el sistema había que cambiarlo desde dentro y alguna gilipollez sobre un punteo infinito de David Gilmour. Alguna cosa así. Y me acuerdo siempre porque siempre lo cuento, aquella vez que en la casa del pueblo nos vimos y éramos los dos muy punkis, tú eras más punki, yo era siempre un punki clandestino o que no podía parecer punki o yo que sé, y de repente en tu cuarto me pusiste una cinta de Camela y me dijiste, primo, es que cuando estás enamorado... y yo no podía salir de mi asombro, cómo te podía gustar Camela si éramos tan punkis. Y a partir de ahí ya no sé qué te pasó. No sé qué os pasó. No entiendo nada. Claro, también me acuerdo de aquella vez que nos pillaron en el Foro con la mesa llena de quintos y yo solo podía decir que no eran nuestros pero era absolutamente improbable que nadie se creyera aquello y no se lo creyó nadie. Qué pasó. Claro que hemos visto la foto y es una imagen que no se nos va a olvidar nunca porque nos acordamos de muchas cosas, de cuando éramos pequeños y me decíais primo vamos a subirnos allí y yo me quedaba a medio camino, colgado de alguna rama o alguna raíz llorando y vosotros ya estábais arriba y primo, venga, pon el pie ahí. Y bajar a la calle a jugar a la lima cuando éramos tan pequeños. Esos son los recuerdos que tengo y los que quiero tener, de cuando éramos pequeños y no sabíamos lo que podía pasar. Os fuisteis y os fuisteis tan lejos que ya no sé qué os pasó. Y claro que he visto la foto, y estoy seguro de que mucha gente ha visto la foto y sigue sin entender nada, porque es imposible de creer. Y es una foto y puede ser cualquier otra cosa y no sé qué hacer. Supongo que nadie sabe qué hacer. Supongo que tú tampoco sabes qué hacer. No lo sé, no sé nada, no me sale nada porque viendo la foto no entiendo qué se puede hacer ya en ese momento, pero algo, lo que sea, no lo sé. No voy a decir nada más. En qué momento pudo joderse tanto todo. De qué manera se sale de ahí. Es tan difícil no acordarse tanto de todos nosotros, de todos los que éramos. Cómo ha podido joderse tanto todo. 

jueves, 22 de febrero de 2024

Un juego


Saco un cuatro y no es un cinco y salto por el tablero buscando lo que me ha de pasar. Lo que me pasa es que me he equivocado de estación y he salido en otra estación de metro que no es la que me toca. Tengo que volver atrás o bien tengo que proseguir el trayecto por otra línea para volver a coger el camino que me toca. Pero prefiero volver a tirar los dados. Me sale un uno. Es imposible que con dos dados te salga un uno, me preguntas. Pero me sale un uno. Entonces no sé qué hacer. Pero decido avanzar una casilla. Estamos esperando un autobús que nos tiene que llevar a un pueblo que nos han dicho que es el típico pueblo. El pueblo que reúne a todos los tópicos de la zona. Nos lo vamos a pasar genial. Pero me quedan dos tarjetas verdes y mis fichas son pocas para defender el terreno. Tengo que hacer como que no va conmigo. Pero noto que las tropas avanzan y han conquistado ya el territorio. Tengo que salir. Vuelve a salirme un uno, es increíble. Ni tirando el dado contra la cajita de las fichas, el talismán que nunca falla. Me sale un uno. Estamos ahora en la parada del metro y el que viene viene vacío. Del andén salen rebotadas por aire una serie de cartulinas y hay un cañón y hay un caballo y otra que me dice que tengo que ir a la cárcel. No, a la cárcel no voy a ir a la cárcel. No quiero ir. Tiras tú los dados y te sale un doce. Qué potra. Te vas lejos y te vas corriendo. Tienes que tirar otra vez y te sale un doce otra vez. Es imposible que te salgan tres seguidas. No te pueden salir tres seguidos porque te puedes morir. Tengo miedo de que te salga otro doce. Tengo una carta escondida. Tengo un comodín que lo pienso utilizar en caso de que te salga un doce. No entendemos las instrucciones, están en inglés. Interpretamos que si te sale otro doce no te mueres, pero pierdes. Dices que prefieres morirte. Hay una copia de las instrucciones que están en castellano. Pero son de otro juego. 

miércoles, 21 de febrero de 2024

Caminando con Jesús


Estaba caminando con Jesús y me estaba contando algo a lo que no le estaba prestando mucha atención cuando de repente vi a una chica que llevaba las mismas bambas que le regalé a mi hermano por su cumpleaños. No son unas bambas especialmente raras de encontrar, al menos el modelo, pero sí la combinación de colores, que no había visto a nadie y me llamó la atención. Interrumpí entonces a Jesús y le comenté el detalle, que además me dio paso a introducir un nuevo tema de conversación y es el de la gente que quiere parecerse a gente. Al hilo de esas bambas me surgió el tema de esas otras bambas y no lo voy a ocultar, todas las bambas son Adidas, en esta ocasión hablo de las Adidas Samba blancas que se han puesto de moda de tal manera que incluso salen en un anuncio de una tienda de zapatillas como el arquetipo de las bambas que tienes que llevar. Tienes que ser como todo el mundo tiene que ser. Y si no eres como todo el mundo, puedes ser como otra gente que no es como todo el mundo y que en sus peculiaridades, también se parecen. Se parecen los que se ponen gorra y se dejan barba. Los que se dejan la barba muy larga. Los que deciden ponerse la capucha por encima para parecer indigentes pero no lo son. Se parecen los skaters que parecen malvivir con pantalones anchos y bambas carísimas pero siempre ajadas. Se parecen quienes se dejan el pelo crecer hacia delante para maquillar, incluso en la preadolescencia, más que probables calvas. Nos parecemos los que escogemos gafas de montura transparente porque hemos visto que ya no se llevan las gafas cantosas sino las transparentes. Y acabas pareciéndote a todo el mundo. Y te conforta ver cómo no estás alejado de algún tipo de modelo que puede ser una referencia y estás bien. Tus bambas que son aceptables, tus pantalones, tu modelo de suéter que puede ser antiguo pero que se referencia en algo, algo que te parece cómodo, más cómodo a veces que el propio suéter. Una camisa, un abalorio, lo que sea. Algo que no te hace sentirte tan solo. Que te permite mirarte en los espejos y reconocerte como uno y al mismo tiempo, más. Jesús, escuchándome, asentía ante mi reflexión y me preguntó si acaso esos pensamientos míos sobre la estética de los demás, aunque fueran también sobre la mía propia, no estaban relacionados con un previsible agriamiento del carácter producto de la edad. Le contesté rápidamente que no, que yo había sido siempre así. 

martes, 20 de febrero de 2024

Cuando era


Lo recuerdo ahora. Pero yo fui el más rápido entonces. Tenía un coche indomable que conseguí manejar con mucho esfuerzo y con el paso de las carreras, aquel año conseguí mi único título. No necesitaba tener el título en cuestión y mi vida no cambió sustancialmente en cuanto a lo material cuando quedé campeón, pero algo sí que sucedió. Comencé a recordar. Antes, vivía la vida al segundo, al minuto, sin preocuparme por el mañana ni por el ayer. Pero cuando me pusieron aquella última corona y descorché aquella botella de champagne y nos fuimos de fiesta para celebrar el título, ya empecé a echar de menos algo. No sabía que era y creo que sigo sin querer saberlo. Pero una cierta nostalgia. Aquel subirme al coche y no saber. Aquella sensación de vértigo. Cuando comenzó la temporada siguiente, quise mantener aquella expectativa, pero no sé porqué algo había cambiado. Recordaba, pero no disfrutaba del momento. Pensaba en aquel circuito, en aquella curva, aquella maniobra que me quitó de encima a aquellos dos justo en este mismo punto. Y no alcanzaba nunca los primeros puestos. Solo en una carrera conseguí ganar. Fue un cúmulo de casualidades. Sin saber cómo me vi el primero y conseguí aguantar. En el podio recordaba que el año anterior había ganado también aquella carrera en unas condiciones muy parecidas. Ahora lo recuerdo y parece que no pasó nunca, pero lo tengo siempre en la cabeza. Seguí pilotando dos o tres temporadas más. Me retiré y volví cinco años después. Creí que comenzando de nuevo podría recuperar aquel espíritu. Pero ya era tarde. A media temporada ya todo el mundo y yo mismo sabíamos que no tendría continuidad. No veo ninguna carrera. No reconozco nada de aquello que yo viví en las carreras de ahora. Ni siquiera pienso en ello. Pero hay algo, un ruido, un olor, siempre, que me hace recordar. 

lunes, 19 de febrero de 2024

¿No te gusta lo que votamos, Francés?


No espera nadie un análisis de un resultado electoral en Galicia porque a nadie debería sorprender el resultado en Galicia. No por ninguno de los condicionantes que nos gustan expresar para calificar a los que no votan como nosotros con todos esos apelativos a los que tanto acostumbramos también los colomenses, como el caciquismo, el clientelismo, la ignorancia, el atraso y las monjas que en este caso más cercano no son monjas, pero como si lo fueran. No debería sorprendernos el resultado pero nos sorprende porque nos quisimos creer que, efectivamente, había algo que rascar y soplaban vientos de cambio y el voto urbano y Ana Pontón y los dos escaños de Sumar y toda una serie de fantasías que habían cuajado en nuestra cabeza un flan que demostró no ser. Así, cuando ayer le pregunté a la Raquel cómo lo veía, me dijo que nasti de plasti, que nada de nada, que no había nada detrás de tanto castillo en el aire, todo lo demás ya vino solo. Aún así, seguíamos esperanzados con los recuentos y pensando que el voto urbano, pero no hay donde agarrarse. No hubo voto urbano, ni voto nada. El Partido Popula revalida una mayoría absoluta después de una campaña electoral que bajo nuestros ojos exquisitos nos ha parecido una calamidad. El BNG sube todavía más con una candidata que por lo que dicen, dejó a un lado el rollo nacionalista para ofrecer 'otro perfil'. Un perfil que quizás, solo quizás, debería ser el nuestro. Sin perder, por eso, su base nacionalista. Así, como ya pasó en las anteriores elecciones, el BNG se come nuestro espacio y volvemos a quedarnos fuera, esta vez encarnados en Sumar. El PSdG, por otra parte, sigue perdiendo votos que se van al BNG y somos nosotros, esta vez encarnado en Sumar, quienes no recogemos nada de esa fuga. Solo el BNG. Porque el BNG es bueno, el BNG lo hace bien, el BNG es un ejemplo, el BNG, el BNG. Hace unos años, el ciclo electoral que comenzó en las gallegas puso la paletada de arena sobre el concepto Podemos. Galicia, Euskadi, confirmaron que los partidos de izquierda nacionalista se habían comido nuestro espacio. Ahora el bocado continúa. Quizás no habría que haber presentado candidatura en Galicia, pero cómo no te vas a presentar siendo Yolanda Díaz gallega y cómo vas a ver con miedo no llegar a un 5% de los votos en una comunidad siendo parte del gobierno del Estado. La parte que mola. Pues no ha sido posible. Los partidos con responsabilidad de gobierno se han hundido. Menos el PP, claro, que no tiene ninguna expectativa que defraudar, ni exigencia que cumplir, ni valor ético que respetar, ni principio moral que seguir. Los demás, como el anuncio de la pizza, ponemos una frustración, sobre una frustración, encima de otra frustración... y así hasta la frustración final que desencadena una catarsis que recompone el espacio y vuelta a empezar. Sumar en Galicia no ha sacado nada y es que en Galicia no teníamos nada, pero deberíamos haber tenid algo. Quizás se nos fue la mano diciendo lo buena e ingeniosa y perfecta que era la campaña del BNG y nos creímos al pablismo pidiendo el voto para el BNG y lo nuestro era tan modesto y nuestras pretensiones tan pequeñas que para qué. Pero somos partido de Gobierno y estamos cambiando la vida de la gente, también en Galicia. Y no parece querer saberlo nadie. O no lo han sabido. O no sé qué hemos dicho en campaña. Quizás, por meter algún concepto de los que la gente seria meterá en los análisis, es muy difícil hacer política sin implantación territorial, sin gente, con organizaciones minúsculas, divididas, segmentadas, atomizadas y que se necesitaría una organización con visión de territorio y a la larga, para poder revertir la situación. Como eso es complicado que pase así ya mañana, seguiremos esperando la cita electoral que sirva de bolet del que nutrirnos el optimismo y quien día pasa, año empuja. 

viernes, 16 de febrero de 2024

Franziskaner


Mucha gente me pregunta habitualmente por el trabajo y les diré que yo trabajé durante muchos años en una agencia de publicidad que así dicho puede parecer un trabajo muy guay pero solo los que hemos trabajado en 'esas' agencias de publicidad sabemos de lo que estamos hablando. Me dedicaba a redactar publirreportajes sobre temas cualesquiera. Desde institutos religiosos y absolutamente privados, empresas de iluminación, restaurantes de menú y restaurantes donde solo íbamos si el jefe invitaba o se cobraba un anuncio, dentistas, clínicas de estética, agencias de cruceros e incluso recuerdo haber escrito o transcrito algo de alguien que estaba haciendo campaña por Iván Duque antes de que Iván Duque fuera Iván Duque, tomates, jamones, vinos y quesos, en definitiva, lo que se llama la serie B de la publicidad. Todo esto lo escribía o transcribía o editaba porque era mi trabajo. Leo, escucho, a gente muy rebelde y muy digna y muy valiente que solo trabaja o ha trabajado o ha sabido trabajar en entornos laborales donde todos y todas son compañeros y compañeras, socios cooperativistas, servidores públicos con derechos varios, gente que ante la más mínima sensación de opresión ha cogido la puerta y se ha ido, personas que pueden exhibir un currículum que está al margen de la economía capitalista o bien personas que hacen trabajos donde nunca han tenido que sentirse ignominiosamente parte de algo que no les enriquece para nada. Digamos que el entorno laboral que compartí en aquellos más de diez años no era sencillo. Digamos que mis jefes tenían un concepto del amor al trabajo muy peculiar. Digamos que el trato humano pasaba del paternalismo a la más absoluta zafiedad, del machismo más denigrante y ofensivo a todo lo que a usted se le pueda pasar por la cabeza que le pueda parecer incómodo si es una persona que tenga un mínimo de conciencia progresista. Ya se imaginarán que no soy la persona más rebelde, ni más digna, ni más valiente. Aguanté allí más de diez años o al menos creo que estuve diez años y se me hicieron más largos que largos. No me fui, me echaron cuando les denunciamos después de estar cinco meses sin cobrar. 

Hoy, ayer, estos días pasados, leo a mucha gente hablar de lo que debe o no debe ser el trabajo de alguien. Y sobre lo que debería ser una salida digna para una persona que ha trabajado en política y que por principios no debería trabajar sino en algo que continuase siendo parte de su vida como personaje público. Te debes a tu público. Yo no diré que haya errores y que hay algunos trabajos que hacen doler los ojos. Yo ya sé que hay gente dignísima que tiene un amplio curriculum de lucha y de no tolerar absolutamente nada. 

Pero digo yo. Querer una vida austera, franciscana, Anguita, Iglesias, para todo el mundo está muy bien. Pero la vida franciscana en realidad, no la puede tener todo el mundo. Si solo se puede trabajar de lo que alguien estipule como honrado, digno, austero y tal, estamos señalando con el dedo a la amplísima mayoría de trabajadores y trabajadoras que, sí, trabajan de lo que hay. Vale ya. 

miércoles, 14 de febrero de 2024

Ángel Pestaña. El caballero de la triste figura - César Alcalá


Pues nada. Que uno lleva mucho tiempo detrás de leer algo, alguna biografía sobre todo de Ángel Pestaña. Uno va por la Central a buscar libros, siempre se acuerda de Ángel Pestaña y solo ve el libro este de cuando fue a Rusia. Y de repente, estas navidades, me encuentro con este libro. Sin encomendarme a Dios ni al diablo, ni leer la solapa, ni leer la bio del autor, ni leer nada, preso de la emoción, me lo llevo. Ya en casa, al día siguiente, ansioso por empezar a leerlo, me leo algo sobre el autor que aparece en la solapa y, horror, veo que el autor está especializado en libros sobre la Guerra Civil... pero del otro lado. A Google. Horror. El horror. Me he comprado un libro facha. Comienzo a leer el libro y sí, nos cuenta mucho sobre la honradez, la austeridad, el compromiso, la fidelidad, lo incomprendido... pero que se entrevistó o se pudo entrevistar con José Antonio Primo de Rivera y que fíjate tú si eso hubiera cuajado qué bien todo. Esto aparece ya como premisa inicial para presentar el libro y el porqué se ha dedicado al personaje. El estómago revuelto. Pero no me voy a rendir. Porque el libro es una fascistada, claro, pero para hablar de la vida de Pestaña, de la vida propiamente dicha de Pestaña, ha recurrido a la propia autobiografía de Pestaña y al libro escrito por Ángel María de Lera sobre Pestaña y éste era un compañero de Pestaña en el Partido Sindicalista. Todo el resto, todo el contexto histórico, toda la explicación de fenómenos como el pistolerismo, los testimonios que recoge sobre el tema, el delirante relato del comienzo de la guerra civil, la revolución de octubre del 34, está claramente situado en testimonios de la derecha de la época o si no, el autor lo lleva todo al terreno que le conviene. El caos de la izquierda, lo inevitable de la guerra, el plan anarquista para la revolución social que ya tenían preparado en el 36, todo y más en una narración torpe y asquerosa por donde revolotea la vida de Pestaña de una manera inexplicable. Porque no tiene nada que ver todo lo que cuenta de Pestaña con su perorata derechista pero el mero hecho de querer presentarle como alguien que, ay, podría haber sido algo que jamás fue, le sirve para ver si cuela. Y no cuela. Nos enteramos de la vida paupérrima de Pestaña contada por él mismo, de una infancia terrorífica, de su vagabundear, de cómo endereza el rumbo en el norte de África, de su llegada a Barcelona ya metido en el anarcosindicalismo, de su ascenso en la CNT, de sus posicionamientos, de su evolución que no es evolución sino reafirmar una idea que tiene que ver con lo expuesto con Seguí pero que en el caso de Pestaña le lleva a acabar planteando algo parecido al laborismo, es decir, un partido de los trabajadores que se nutre a partir de los sindicatos, rompiendo con el anarquismo de revolución constante e inmediata... Yo quiero entender al autor. Le interesa la tesis, no expuesta, pero aprovechada en otros países fascistas o populistas que absorbieron base obrera (como el peronismo, por ejemplo) que les daba una legitimidad que los señoritos que conformaban la élite del fascismo no tenían. Y por ahí la quiere colar, pero no cuela. A testimonios de derechistas, le siguen fragmentos de la vida de Pestaña, insisto, corta y pega de su libro y de la biografía de Lera. Y como no puede contar otra cosa en el final, tiene que hacer cortas y pegas de las prensa de  la época, la republicana, claro, que narra el entierro y los panegíricos que se hicieron sobre Pestaña y uno ya solo puede sentir entre pena y alivio porque se ha acabado un tiempo ignominioso en el que he tenido entre las manos un engendro que, al llegar al final, se despide diciendo que ha sido impreso el día de San Fernando rey de Castilla y de León. Váyase usted a la mierda. 


Por cierto, que hoy es el cumpleaños de Ángel Pestaña. Qué casualidad. 

martes, 13 de febrero de 2024

Es la radio


Es esta radio. Era esta radio la que en casa nos acompañaba las largas tardes de yo que sé cuántos cientos de días, mientras mi madre cosía y mi padre pintaba y yo estaba en mis cosas sentado en el sofá y mi hermano se colaba entre los pies de mi madre. Qué bonito es todo y qué a gusto estamos con la nostalgia. Pero es que era este el aparato, era el Sanyo donde mi madre ponía Radio Salud por las tardes, o donde nos ponía a mediodía sin que supiéramos bien porqué el Lo toma o lo deja con Jordi Hurtado, o lo que era todavía más raro, al Mikimoto con sus historias de San Nicolau Pistoler o las cartas a la estimada Chelsea Clinton o las tardes escuchando Antena 3, o Radio Nacional cuando estaba el Xavier Sardà con el Senyor Casamajor, pero no he venido aquí a hablar de eso, tampoco a hablar de cuando escuchábamos en esa radio, en ese aparato de radio los programas de Radio 3 donde descubríamos músicas y no sabíamos qué eran y escuchábamos Champú, peine y brillantina y no me acuerdo ni del nombre de quién lo presentaba y creo que era el mismo que Flor de Pasión pero no era el mismo, Juan de Pablos, que a mi padre le gustaba cuando hacía el 'uhmmm', al final de las canciones que a él le tocaban de alguna manera. No, no he venido tampoco a hablar de esos fines de semana escuchando el A vivir que son dos días, lo presentara quién lo presentara y esto ya no lo escuchábamos en ese aparato, o sí, donde también escuchábamos Escápate mi amor, con Juan Pablo... Silvestre, los sábados por la tarde, o cuando con ese mismo radio casette, que se rompió y no le funcionaba el casette para grabar, yo comencé a descubrir Radio Bronka, Radio Linea 4ª, Radio Nou Barris o Radio Inoksidable, y cómo grababa programas de radio o canciones que me molaban dejando el contestador automático delante de la radio, de esa radio, de ese modelo de radio y ahí grababa canciones y programas y me grababa yo incluso diciendo gilipolleces como si estuviera presentando canciones o algo. También, en esa radio, no me voy a ocultar, escuchaba los 40 principales, esperando a que sonara otra vez Hitchicker de AC/DC o alguna de Radio Futura, o alguna de los Talking Heads, o alguna de alguien que medio me gustara, pero era tan arduo el esfuerzo que acabé quitándome y hasta ahora. Pero yo no venía a hablar de esto en este Día Mundial de la Radio, yo venía a hablar de las noches escuchando con unos auriculares y el walkman que tenía radio dos programas de Radio 3 que eran oscuros y chungos, como eran Rosa de Sanatorio y Caminando sobre la Luna. Y la oscuridad oscura de la sintonía de Rosa de Sanatorio y de cómo aquel tormento de tormentos que era con tanta música de Corcobado y una canción que no sé de quién era que repetían constantemente se pasaba a la Cindy Lauper cantando Time After Time acompañada por Miles Davis que también se repetía una y otra vez en el programa de después y ya eran las tres de la mañana o las cuatro y había que dormir. Quería hablar de eso. Pero es que es ese aparato de radio, fíjate. 

lunes, 12 de febrero de 2024

Pobres criaturas - Yórgos Lánthimos


Es en esta escena, pero podría haber sido en otra. En esta escena, están en Lisboa y Bella siente la música y ve gente que está bailando y ella quiere bailar y baila. Baila como le da la gana y todo el esfuerzo del personaje que interpreta Mark Ruffalo es atraparla para bailar con ella de manera convencional, pero no lo consigue y ella se escapa continuamente para bailar lo que ella siente. El intento del tipo de agarrar a Bella ya se presupone estéril y así lo será ya siempre. Esta película de Yorgos Lanthimos venía, para mí, condicionada por un comentario que quizás no existió y si existió debería ir a buscarlo al canal de Telegram donde surgió, en el cual una persona me decía que al parecer esta película de Lanthimos era más floja, convencional. Y con este prejuicio ya en la cabeza era difícil que la cosa remontara, pero tiene que haber mucho desvío o reacondicionamiento o adaptación a un mercado que pide lo sencillo para que nuestro Lanthimos produzca algo que no sea diferente. Aquí, por primera vez adapta material que no es suyo y quizás eso hace que el mensaje que nos llega sea más explícito, más claro, un mensaje que también hay que decir que ha de ser bien claro para que entre de manera directa en las cabezas de la gente. Y ese mensaje es. No lo voy a decir, porque quizás ya lo he dicho. La película, dos horas y veinte que a un servidor le parecieron cortas, tiene su corazón en la interpretación de Emma Stone, a la que ya vimos dirigida por Lanthimos en La Favorita. Aquí Emma Stone se tiene que meter en la piel de un personaje que evoluciona desde lo más primitivo hasta lo más elaborado en un camino que transita por toda la película pero donde nunca pierde algo que ya tuvo. Eso que todos pensamos que hemos perdido y que en realidad no lo perdemos, sino que ocultamos porque, como bien dice la película y los personajes que intentan 'educar' a Bella, la 'buena educación no lo permite'. Una buena educación que no se refiere solo a los modales, sino al cuestionamiento de lo que está bien y lo que está mal, a saber qué y porqué, e incluso, hacer algo para remediarlo. Así, la película deja de ser floja o convencional, sino que nos traslada un mensaje que es necesario. Y que es incómodo. Porque yo ahora estoy diciendo esto y quedo muy bien escribiendo un texto por el que puede parecer que. Pero. 

jueves, 8 de febrero de 2024

Brian Eno - Here Come the Warm Jets


Hoy se cumplen 50 años de la publicación de este disco y no parece que nadie vaya a montar un castillo de fuegos artificiales por ello, pero deberían. En 1974 Brian Eno, una vez que sale de Roxy Music, lanza su primer disco en solitario. Este primer disco en solitario será como un bolet en la carrera de Brian Eno que poco a poco (no tan poco a poco, casi de golpe) irá abandonando la 'música rock' como elemento para meterse en otras músicas y de paso ser uno de los productores de muchos de esos discos que te molan tanto. Este disco de Brian Eno, el Here Come The Warm Jets, es un disco de rock y se puede escuchar como una suerte de apéndice de los dos primeros discos de Roxy Music, aunque el tono es otro. Y es otro porque aquí no hay un Brian Ferry al frente cuya voz condiciona la escucha de una banda que puede sonar etérea o dura según convenga. Aquí Brian Eno pone la voz y se hace acompañar por prácticamente todos sus ex compañeros en Roxy Music, menos Ferry, así como por otros músicos de bandas de alto copete en el rock progresivo. El disco comienza con Needle in the Camel's eye y solo por ese comienzo en el que parece que se han reunido y mezclado todas las guitarras eléctricas del mundo para cabalgar desbocadamente a lo largo de una canción deslumbrante, que avanza siempre hacia delante, que va corriendo hacia no se sabe dónde, y que sirvió, creo, como canción de apertura de la peli Velvet Goldmine. A partir de ahí, el disco toma muchas direcciones, toca muchos palos y deja entrever, por un agujerito, hacia dónde querrá ir Brian Eno, pero lo ves. Lo ves porque hay momentos, flashes, minutos, en los que las canciones dejan de tener su estructura de canción de rock para convertirse en otra cosa. Incluso hay otras cosas. Some Faraway Beach, o Here Come The Warm Jets, o cómo acaba The Paw Paw Negro o por dónde va a ir Baby's on Fire, canciones que te están diciendo una cosa pero ya asoma otra. Y esa otra es que a Brian Eno, ser protagonista de una banda de rock le irá interesando poco y le interesará más ser protagonista a secas. Protagonista de una manera de hacer música en la que la música irá perdiendo protagonista en búsqueda de otra cosa. Y esa otra cosa es sublime. Aquí le encontramos junto a camaradas que se asomarán a sus discos recurrentemente, Phil Manzanera, Robert Fripp... y será de las últimas veces que le veremos tener protagonismo como elemento iconoclasta por su imagen, algo que impactaba en los tiempos de Roxy Music y que deja atrás casi inmediatamente ya aquí. Un disco que es una aventura sonora de primer orden, un disco que si no te lo dicen no te enteras, un disco que abre la puerta a una discografía y a una manera de entender el sonido e incluso la manera de escuchar música que ha cambiado muchas cosas. En serio, pónganse este disco desde el principio y déjense llevar. Igual ya no vuelven nunca. 

miércoles, 7 de febrero de 2024

Perelemann

Cada mes, Larry Perelemann abandonaba su domicilio en Puerto Rico para volar hacia Nueva York y encontrarse, en un pequeño piso de Brooklyn con una persona con la que mantenía una relación desde hacía muchos años. Esta relación era una relación económica, Perelemann llegaba con una serie de objetos de cierto valor, fruto de sus contactos con personas de diversa procedencia pero de intereses comunes que habitaban en muchos lugares del mundo y que tenían en común cosas que no vienen al caso. El caso, es que cada mes, Perelemann se encontraba con alguien, que durante muchos años fue la misma persona hasta que un día, Perelemann, al abrir la puerta se encontró con otra persona. No era la misma persona. Si durante muchos años Perelemann se encontró con un señor bastante mayor, que decía llamarse Cohnson, aunque era evidente que era un nombre falso, aquel día Perelemann se encontró con alguien bastante más joven que él que le tendió la mano y le dijo llamarse Cohnson también. ¿Eres el hijo de Cohnson? No, soy Cohnson. Perelemann no preguntó nada más. Entregó lo que tuvo que entregar, recibió a cambio lo que era suyo y se fue. Un mes después, subiendo las escaleras que le conducían al piso donde se encontraba su interlocutor, Perelemann se preguntaba si volvería a ver al viejo Cohnson o bien sería el joven Cohnson quien estuviera allí. En este caso era un tipo con una calvicie soberbia, chaparrete, nervioso, que le estrechó la mano y dijo ser Cohnson. Perelemann entendió que Cohnson debía ser el apellido/salvoconducto que le permitía hacer aquellos intercambios con seguridad. No recordaba ya el año en el que comenzó a dedicarse a aquello, siempre calculaba la edad de su hija Estela como el tiempo en el que dejó aquella tienda de electrodomésticos para viajar a Puerto Rico y establecerse allí. Siempre había sido un Cohnson su interlocutor cuando le propusieron aquel negocio. Así, transcurrieron dos meses hasta que en una nueva visita, por primera vez una mujer se le presentó y le tendió la mano diciendo que era Cohnson. Perelemann no hizo preguntas. Un mes después, la misma mujer. Cohnson. Perelemann hizo su trato. Era Pascua cuando Perelemann viajó de nuevo a Nueva York, la nieve lo tenía todo colapsado, le costó avanzar hasta aquel piso, subió las escaleras, y de repente al abrir la puerta, volvió a aparecer el Cohnson, el original señor Cohnson. Perelemann no pudo por menos que preguntar dónde se había metido todo ese tiempo, pensó que estaba muerto. ¿Muerto? ¿Por qué? Respondió. Lo que pasa es que tenía trabajo. 

martes, 6 de febrero de 2024

Historia de las religiones


En la imagen nos encontramos con el asiriólogo Dr. Irving Finkel posando con una tablilla de escritura cuneiforme en la que el dios Enki le da instrucciones al rey sumerio Atram-Hasis para que construya un arca de unas dimensiones enormes, allá por el 3770 antes de Cristo, aproximadamente. Este relato seguramente influyó para construir el relato bíblico de Noé y su arca. Y así suele ser todo más o menos en la historia de las religiones, donde unas cogen cosas de las otras y las otras de las unas, cuando no es una la predominante, es otra la que tiene la hegemonía y así anula a las otras y pensamos que antes de aquella las personas no creían en nada o que lo que tenían en la cabeza eran poco menos que fantasías primitivas cuando lo que suele pasar es que nuestras propias religiones, del que las tenga, ojo, no son más que sucedáneos y adaptaciones y relatos que otros ya contaron antes y que nosotros seguimos repitiendo porque no se nos ha ocurrido otra manera, al menos en nuestro pequeño radio de acción, en  nuestro reducido ámbito de movimiento, de explicar el mundo. Un mundo, un planeta, unos fenómenos que nos sigue costando entender y al que constantemente le estamos buscando los porqués y cuando no podemos llegar donde la ciencia ha llegado por falta de entendimiento o de información, nos aferramos a cualquier cosa y tendemos a creer que lo que no comprendemos será que es sobrenatural o que algo o alguien lo provoca desde alguna parte que no conocemos y nuestra labor, la labor de las personas que intentamos buscar respuestas razonadas, científicas, a las cosas, solemos tener tendencia a pensar que caer en la superstición y la religión es algo que pone a la gente detrás de algo que les conduce por un camino que justifica, al final, el atraso, la dominación, etc., pero a veces a estas personas como yo, por ejemplo, nos cuesta entender también que hay cosas en lo que denominamos 'hecho religioso' que son perfectamente compatibles con una vida en consonancia con las ideas de progreso y que no todo es reacción y tal, vale, lo entiendo, pero también te digo ahora mismo una cosa, que programar una charla sobre Ufología en el Pompeu Fabra, pues tampoco. 

lunes, 5 de febrero de 2024

Sing when you're winning


Los últimos días llegan muchas fotos y vídeos de soldados israelíes regocijándose de su sanguinaria labor en Gaza. O en Cisjordania. Vídeos de soldados riendo y haciendo bromas en espacios recién bombardeados. Fotografías presentando de manera indigna a los prisioneros palestinos. Haciendo burlas en escuelas bombardeadas con que ya no hay niños allí. Montando pizzerías en casas ocupadas. Fotografiándose en las oficinas ardiendo de la oficina por los derechos humanos, como ocurre en la imagen que ilustra este texto. La sensación de que hagan lo que hagan está bien, es justo, es correcto y representa el triunfo de la manera civilizada de ver el mundo respecto al salvajismo y deshumanización que representan los palestinos, los árabes. El Ejército y el Gobierno israelí deben pensar que, estas imágenes, estos vídeos, estas escenas, representan su conexión con un mundo occidental aterrorizado ante la barbarie que representan musulmanes, pobres, radicales, etc. El Ejercito israelí estaría haciendo el trabajo sucio. Y como van ganando, se permiten recrearse en esta superioridad. Porque piensan que nos hace gracia. Que les entendemos. La banalidad del mal, según Hannah Arendt, venía a decir, así a trazo grueso, que los nazis, los nazis que estaban al mando de los campos de concentración, no tenían siquiera la sensación de estar haciendo mal. No se tenían por malos. Se tenían por eficaces. Estaban cumpliendo con un trabajo y ese trabajo lo tenían que hacer bien. Si ese trabajo era exterminar, pues exterminar. Y aquí vemos a tres personas que seguro que si les preguntas son... bueno, no sé. Si les preguntas. Aquí vemos a tres soldados riéndose con las oficinas de la agencia mediterránea de los derechos humanos ardiendo. Tres soldados israelíes, supongo que serán judíos, claro, riéndose de cómo arde una agencia sobre derechos humanos. El pueblo judío ha sido víctima durante siglos, casi durante milenios. Víctima de todos y por todo. Víctima en todas partes. Sistemáticamente víctima. El pueblo judío es admirado por haber alumbrado a miles de personas que han ayudado de manera fundamental al progreso del género humano. En todos los órdenes, el científico, el filosófico, el artístico, donde quieras. Y aún así, el pueblo judío, siendo así de fundamental, fue hasta hace cuatro días, unas cuantas décadas, quizás menos de cien años, atormentado por sistema. El terror a que eso pueda volver a suceder, quizás explica mucho de lo que pasa. Encontrar un lugar donde eso que siempre les ha pasado nunca más vuelva a pasar. Y a qué coste. Ese coste no se contempla. De lo que se trata es de hacer bien eso, de conseguir que esa seguridad sea completa. Que el trabajo se esté haciendo bien. Y por eso se están riendo. Porque lo están haciendo bien. 

viernes, 2 de febrero de 2024

Crónica del #PleGramenet de Enero. El fascismo, los micrófonos.


En un momento dado, justo cuando se estaba produciendo un posicionamiento que podría levantar cierta expectación, los micrófonos se fundieron. Y en ese momento, en ese instante, todo se volvió no loco, diría que se volvió triste. Los micrófonos siempre fallan, en cualquier circunstancia, en cualquier evento, en cualquier acto, en el lugar más rimbombante, en la plaza más oscura, siempre hay un micrófono que no va, un acople que no se quita, una pila que se ha gastado, una carga que jamás se produjo, un botón al que le he dado y ahora no sé qué canal. En el caso de la sala de plenos del Ajuntament de Santa Coloma, los micrófonos son susceptibles de hacer llufa en cualquier momento. Durante años se ha ido resolviendo el problema apelando a la suerte y la casualidad, pero no ha habido sesión en la que de alguna manera no haya habido percance, que si el botón, que si este no va, que si habla por aquí, que si micro de mano, que si no hace falta que yo tengo buena voz. La cantidad de gente que tiene buena voz. A mí se me oye. El pleno del pasado lunes fue la gota que, quizás, haya colmado el vaso y, quizás, se intente resolver el problema y, quizás, el próximo pleno veamos y disfrutemos de micrófonos que no produzcan escenas como las que vivimos el lunes que, bueno, ahora tampoco nos pongamos estupendos, tampoco fue para tanto. Todo lo más fue un parón de media hora que no fue ni media hora y que los regidores tuvieran que cambiarse de sitio para dejar a los portavoces cerca de micrófonos que funcionaran, provocando curiosas mezclas que, más allá de la chanza de ver sentado a nosequién al lado de nosecual como si jamás en la vida se hubieran sentado juntos porque, ay, uno dice ser indepe y el otro muy español, pues poca cosa más. Y yo con esto ya he llenado una buena parte del texto. Y esto es lo que hace VOX. Vox, cualesquiera que sea su portavoz, inunda cada pleno de basura verbal, de mierda oral, de diarrea discursiva, de heces locutadas con el único objetivo de que esa mierda impacte, se nos pegue a la ropa, se nos quede en el pelo, olamos a mierda y en la mierda chapoteemos. Es un objetivo de mierda y como es lo que es, un personaje tan listo como el portavoz del PP, puede aparecernos como un ecuánime defensor de la democracia social con tan solo un comentario. Y puede votar lo mismo una moción de Comisiones Obreras que hacer chanzas sobre las barbaridades de Vox. Y nos reímos. Y va haciendo. En este pleno municipal hemos tomado la palabra, sonaron las trompetas y se abrieron los cielos para que la luz divina alumbrara la sala de plenos y la Maika hizo una intervención para mostrar nuestro apoyo a esa moción de Comisiones Obreras que pide que el 6% del PIB vaya a educación. No es cuestión aquí de resumir qué dijimos, tan solo decir que Santa Coloma necesita como el agua, casualmente, esa inversión en educación para intentar paliar los muchos problemas que tiene la comunidad educativa en nuestra Santa Coloma de nuestra alma y nuestro corazón. Pantalón tobillero caminito de Belén. El momento de pausa y receso da para mucho, los calcetines, los micrófonos. Como me cuesta eso de mirar hacia el frente y buscar con la mirada a personas de las bancadas políticas para hacerme el saludador y formar parte de, suelo mirar al suelo. Y en el suelo, o a ras, ves cosas. Y el pantalón tobillero con calcetín no parece. Que igual uno está desfasadísimo, por ejemplo, no estoy viendo el Benidorm Fest y no conozco ni quiero conocer a nadie de los que cantan e igual me he perdido alguna tendencia como me he perdido por ejemplo lo de la chancla y el calcetín blanco que no entiendo. Pero yo entiendo que es un parche de urgencia el calcetín vistosamente blanco con el pantalón tobillero que nació para mostrar la desnudez del tobillo y no para otra cosa. Supongo. El fascismo ahora. Como cada año desde hace años se presenta una moción para reafirmar el compromiso antifascista de la ciudad de Santa Coloma. Esta moción la presenta la Comissió Antifeixista 27G por ser el 27G la fecha de 1939 en la que los franquistas entraron en Santa Coloma. Gramenet del Besòs, entonces. Y como cada año también tuvo lugar la manifestación antifascista. Una reflexión breve. Si lo que busca esa manifestación es una suerte de procesión en la que un grupo de iluminados exhorta a la masa bajo el grito 'Penitenciagite', la manifestación es un éxito. Sin duda. Si el antifascismo en Santa Coloma busca otra cosa o pretende identificarse con otra cosa, no lo es. Ahí tenemos a VOX o a los partidos muy de casa que están enviando mensajes realmente asquerosos con la vinculación de inmigración y delincuencia. Están ahí ya. La moción que presentamos no se aprobó y se aprobó la moción del PSC que pulía la que se presentaba quitándole las aristas sobre la represión y dejándola en un mensaje que podría haber asumido cualquiera sin muchos problemas. Pero no, hubo quien prefirió desmarcarse porque no se recogía una petición de modificación del reglamento para que los plenos no sean el estercolero de Vox. Que vale, pero no. Esa moción había que aprobarla y otro día con más tiempo hablamos de otra cosa. Porque no podemos permitirnos un resquicio de duda. Es contra Vox, es contra la extrema derecha, es contra los mensajes de mierda, es contra quienes quieren poner a colomenses contra colomenses. Y contra esa mierda no puede haber ninguna duda. Y de la misma manera que te digo una co, te digo la o. Inmediatamente después se aprueba una moción presentada por el PSC, PP y CS para evitar la multireincidencia, en lo que a mi juicio es un error ya que dejabas el campo libre para que Vox lanzase mucha más de su mierda y que encima te pusieran delante las palabras de Salvador Illa sobre inmigración. Y sí, quizás es el tema en el que el PSC quiere demostrar que anda fuerte, pero ahí se te pega lo viejo, que decía mi tita Petra. La alcaldesa hizo un discurso demoledor para demoler la intervención de ERC al respecto y. Un momento. Nada. Iba a decir una cosa, pero no. Digo, la alcaldesa hizo una intervención sin que le temblara la voz ni nada. Y no era problema de los micrófonos, que antes, durante una respuesta a la moción de CCOO y la intervención de la profesora de la Bastida que protestaba contra el cierre de la ESO y el Bachillerato en su instituto, se detectó un temblor de voz que hizo temer por la integridad del portavoz que no sabía cómo. El pleno también contó con una mención al tema, o a un tema que nos ocupa y nos preocupa, el de la sequía y cómo está afectando a los bosques locales. Un tema, Santa Coloma es una ciudad que consume poca agua. Porque somos como somos y aquí no tenemos ni industria ni tenemos (muchos) hoteles, ni urbanizaciones con piscinas, ni esas cosas que gastan tanta agua. Tú gastas agua, yo gasto agua, todos gastamos agua, pero en Santa Coloma, de Santa Coloma no es la culpa. Eso que lo tengamos claro. y bueno, pues estas cosas de un pleno municipal. Si les ha parecido poco imaginen lo que les pareció a los chavalitos y chavalitas del Rialles que vinieron al pleno a leer y se fueron de allí más contentos y contentas que todo. Pues eso, que lo que a ti te parece que ya no tiene gracia a otro le parecerá la leche. Y un poco de eso se trata esto de la lucha contra el fascismo. Que si esto nos parece poco, verás. Ahora voy a buscar eso que han hecho en Pasen al Fondo del resumen punk. Venga, adiós.