jueves, 31 de mayo de 2012

Bruguera 0 - Marvel 3

La gravísima situación de nuestra economía, los nervios, la incertidumbre y que estamos con la escopeta cargada nos lleva a encarar situaciones que para qué. Por motivos que no vienen al caso, el lunes pasado me encontré a las cuatro de la tarde con que mi compañero no había llegado todavía y tenía que esperar en la puerta del curro. Oficinas. Trabajo en unas oficinas, por llamarlo de alguna manera. Bien. En el local de al lado al parecer están haciendo unas obras de acondicionamiento o yo que sé. Oigo la máquina rugir y ya está. Algo estarán haciendo. El caso es que en la puerta encuentro a un señor ataviado para trabajar como un hombre y no como yo. No asocié a este buen señor con las obras de al lado, porque vi que hablaba con algún vecino que salía por la puerta. Pensé que... yo que sé qué pensé. Como dato que me sirvió para calarle, vi que llevaba las gafas de sol apoyaditas en el frontal superior de su amplia testa. Llegó otro compañero del manobra, con la ropa llena de polvo y una coletica recogiendo su melenita corta y cana. Bien. Al cabo de un rato, unos minutos, llegó mi compañero y el saludo que recibió fue 'vaya horas, si trabajaran en mi empresa ya les había puesto en la calle'. Al parecer le esperaban para abrir la persiana. El compañero dijo un 'pues mira si yo...', pero no continuó. ¿Solidaridad entre la clase trabajadora? Supongo que la bromita de 'te ponía en la calle mañana mismo', le hará gracia a él y nada más.
Pues bien, ayer el compañero me dio las llaves a mi para que abriese yo la puerta, porque él ya preveía que llegaría tarde. Si, amigos, yo abro la empresa. No hay más preguntas. Este es el nivel. Pues por hache o por b, no sé qué pasó que llegué cinco minutos tarde, diez quizás. El mismo fulano me recibe en la puerta y me dice 'vaya ritmo, macho, así vamos a levantar el país...'.
No soy persona de mucho diálogo. Callo, aguanto, no doy pie, pero de vez en cuando me gusta dejar algunas cosas claras. Así, si me buscan, no sólo me encuentran si no que me pongo el chaleco fosforito. 'Es que me he entretenido un rato con tu puta madre'.
Ya. Ahora dirán que me pasé un poco. Que no son formas, que quizás el hombre no tenía intención de ofender o faltar el respeto. Quizás. No lo sé. Pero me tocó la pera morena tanta bromita. Con las gafas de sol encimita del cabezón.
Lo que siguió después, bueno, pues mira. Resulta que el currante comienza a echar espuma por la boca, a agitarse compulsivamente, a crecer y aumentar su tamaño, a multiplicarlo por cuatro, mientras su compañero, el de la coletita meneaba la cabeza resignado y decía 'ya estamos'. El currante, cuyo color había mutado a verde, con sus cuatro metros, profiriendo gritos horripilantes, totalmente poseído por una furia fuera de medida, se lanzó hacia mí armado de unos brazos poderosísimos con los que había agarrado un par de coches aparcados en la acera como si nada y me los lanzaba con intención de darme. Una auténtica bestia, tan sólo vestida con los harapos que resistieron a su nuevo tamaño pero que conservaba sus gaficas de sol encimita de la cresta. Pero claro, con lo que no contó el monstruo es con que yo sabía volar, amén de otras cualidades, así que esquivé los proyectiles automovilísticos, entablamos una lucha más o menos salvaje y... bueno. Pues aquí estamos. Me duele un poco la barriga, pero es por otra cosa.  

miércoles, 30 de mayo de 2012

Contra Gregoire Fontdemeulón

No es muy habitual que nos remitamos a la obra de un autor como Gregoire Fontdemeulón, pero hay momentos en los que no queda más remedio que claudicar y hacer de tripas corazón. Del insoportable francesito extraemos un pequeño relatito, llamado 'Al volante, guapa' incluido en su volumen titulado 'En mis cavilaciones, la sombra'. Si a mitad de texto deciden dejarlo pasar, no serían los primeros. Nosotros no hemos tenido más remedio que incluirlo aquí, no por gusto, insistimos, si no por que no ha quedado otra salida. Hemos decidido que aparezca aquí por que, como siempre, nos sirve de ejemplo para un tema que nos parece que guarda cierta similitud con lo que comentamos en alguna ocasión. Bueno, ahí va. Les advierto que a nosotros, Gregoire Fontdemeulón no nos ha hecho nada personalmente. No guardamos contra él ningún tipo de animadversión o inquina personal. No, en absoluto. Nunca hemos tenido el gusto ni el disgusto de coincidir con él en ningún espacio, y tampoco nos hemos querido dirigir a él de ninguna manera, ni por escrito, ni por... ¿de qué otra manera podríamos dirigirnos a él? No sé. Podríamos haber quedado todos debajo de su balcón y haberle cantado una serenata demostrándole nuestra repulsa, la grima que nos dan sus textos, su trabajo, incluso su pose a la hora de presentarnos sus obras. Nada contra su persona, pero sí contra su personaje. Si, contra su personaje. Porque Gregoire Fontdemeulón es un personaje, no puede ser que una persona, un ser humano de carne y hueso, pueda ser como Fontdemeulón se nos presenta. No puede ser verdad. ¿Ustedes lo han visto en sus intervenciones en el programa de la televisión pública? Cuando la periodista le consulta sobre algún aspecto de la vida, de la actualidad, se hace el tonto, parece que no sabe, que no entiende, se va por las ramas, se columpia, empieza a divagar, a hablar de antiguas culturas, de personajes que a él le fascinan, de asuntos relacionados con obras que está preparando y no dice ni pío de lo que tenía que decir. Y encima la pareja presentadora lo miran arrobados, atontolinados, como si estuviera impartiendo una clase magistral y no está diciendo nada. De nada. No se moja. No sabemos todavía si es de los nuestros o de los otros. Les explico una. Nada, dentro de nada, les colocamos el relatito de marras, pero es que es una que se sale de la tabla. El otro día estábamos todos reunidos en casa viendo una película, un peliculón de Ramoncito Cabárcenero, el autor colombiano de 'Sulicalpa no está cerca' y de 'Bombines y bigotes'... pero ahora no recuerdo qué película era. También ya me vale, se me van las cosas de la cabeza. Me pongo a hablar y se me va de las manos el asunto. No sé. Ahora ya no sé si contárselo o no, porque igual les estoy haciendo perder el tiempo. Se lo cuento de todas maneras porque si no, reviento. De verdad. Estábamos viendo la película y en una escena uno de los protagonistas aparece en una librería de Bogotá ojeando un libro de Gregoire Fontdemeulón y ponía cara de interés manifiesto. Entonces llegaba una atractiva dependienta y le decía al protagonista que ese libro le había encantado y que se lo recomendaba, como hacen todos los libreros y libreras del mundo. Y entonces el protagonista ponía la misma cara de interesante que Gregoire Fontdemeulón y le decía 'los antiguos griegos, no los de ahora, ni los de la edad media, no, los antiguos griegos consideraban que el gusto era un beneficio de los dioses y que no era apropiado airearlo demasiado porque pudiera ser que...', y la chica inmediatamente le daba la espalda y se iba. ¿Si o no? Vaya pulla, amigos. Me imagino a Gregoire Fontdemeulón retorciéndose en su sillón. Mira, una rima involuntaria. Bueno, ya con la hora que es... aplazamos lo del texto y lo comentamos mañana ¿no?

martes, 29 de mayo de 2012

Baal

Y juntos íbamos al fútbol. Y juntos comprábamos en el Mercadona. Y juntos nos tomábamos un cortado en el bar de abajo. Y juntos nos compramos un apartamento en la Costa. Y juntos nos fuimos a hacer la ruta 66. Y juntos estudiamos la manera de combinar mejor la ginebra y la tónica. Y juntos salíamos a ver edificios modernistas. Y juntos íbamos a las librerías a mirar si habían traído aquel libro que nunca estaba. Y juntos nos sentábamos en los bancos del parque a dejar el tiempo pasar. Y un día, mientras un sol mortecino abandonaba su jornada y se escondía tras unos bloques de cemento dando paso al turno de noche, le confesé que tenía una pena muy dentro. Y entonces él me dijo que era Baal.
¡Oh Baal, tanto tiempo has estado a mi lado y jamás has sentido la necesidad de preguntarme cómo estaba! ¡Oh Baal, siempre conmigo y nunca te interesaste por mí! ¡Oh Baal, no he sido digno de tu misericordia! ¡Oh Baal, qué ha sido mi vida a tu lado si no una pérdida de tiempo!
Y Baal, que durante todo aquel pliego de lamentos no había osado dirigirme la palabra, me dijo.
- Escucha mortal porque yo te escucho a ti. Soy un Dios de contadas acciones. ¿Ves ese sol que se ha ocultado? Yo se lo permito. ¿Ves la luna que aparece? Sólo ante mi responde. Y sólo tuve que indicarles a ambos una vez lo que tenían que hacer. Nada más. Los creé, los regulé y dejé hacer. Lo mismo hice contigo y los de tu especie. Sólo una vez. Creación y cuatro nociones. Si habéis perdido el libro de instrucciones que os dejé, yo no puedo hacer más. Me gustabas más cuando no llorabas.

¡Oh Baal, oh Gran Baal! ¡En un suspiro hiciste el mundo, en un momento lo creaste todo! ¡Grande es tu potencia mas aún mayor es tu sabiduría! ¡Si con una simple indicación guiaste todo un Universo! ¡No soy digno de pedir más!
- Calla mortal. Tus gritos me defraudan. Mañana no me llames, que no voy a estar.

Y ya nunca supe de Él. Aunque en el brillo de un farol, en el fogonazo del gas de la cocina, en el chispazo de una bombilla, a veces creí reconocerle y pensé en volver a pedirle consejo. Siempre en vano.

lunes, 28 de mayo de 2012

Polda dice

Pues estaban a punto de traer una especie de pastel que la cuñada de la Feli decía que había aprendido a hacer cuando estuvo haciendo una beca en Zagreb para el Instituto Niederhoffer de Danza Contemporánea, y Polda nos contó lo que le ocurrió cuando fue a una cena con unos promotores o filántropos que al parecer estaban interesados en apoyar algún tipo de obra cultural y ahí estaba ella con su palmito para intentar convencerles. Era como una especie de subasta que montaban unos llamados Amigos de la Cultura y el Buen vivir. Dice Polda que llegó a una mansión que estaba en un barrio entre la ciudad y el campo y que les llevaron a todos en un pequeño autocar. Allí estaban algunos y algunas amigas de Polda, dice que prácticamente se conocían todos, hasta quienes no eran amigos realmente, pero de vista, pues eso. El caso es que todos tenían que pasar una especie de examen, una pequeña entrevista, y ellos decidían. Se habían enterado del tema porque un técnico del ayuntamiento se lo había soplado al Gelet y de ahí la voz se había corrido como la pólvora. El Gelet hizo una lista de nombres, se la pasó al técnico, el técnico al otro y el otro al filántropo que se encargaba de este tema, el señor Meyerhoffer.
Pues llegaron todos a la mansión, pasaron a una gran sala y de ahí a una salita en la que les hicieron esperar. Apareció un chico jovencito, vestido de una forma bastante poco formal y les dijo que les irían haciendo pasar uno a uno, por orden de lista. El primero fue Rinaldo, un italiano de Calabria que tenía un espectáculo de cuentacuentos, 'Rinaldo y Rinitis'. Rinaldo entró por una puerta y ya no volvió a salir. Luego le tocó a Tina y los Tintos, que llevaban treinta años declamando a García Lorca por esas plazas de España. Tampoco salieron. Y finalmente fue Polda la que fue reclamada.
Polda dice que entró muy nerviosa. Que se había vestido de una manera demasiado formal porque sus compañeros parecían ataviados para hacer una demostración 'artística' y ella parecía una ejecutiva. Cuando entró vio a un trío de personas de cierta edad alrededor de un piano. El señor mayor, que debía ser Meyerhoffer, estaba sentado al piano y el matrimonio Herenberger, sonriente y brillante, le miraban arrobados. El señor Meyerhoffer le dijo a Polda que tomase asiento durante unos segundos y que apreciase la pieza que iba a interpretar y que cuando terminase le contase cómo relacionaría la obra con su propio concepto de arte y creación. El señor Meyerhoffer no sabía tocar el piano. Buscaba las teclas con un dedo. Daba una nota, al cabo de un rato... acertaba y daba con otra. Y así hasta que pasados diez minutos dio por finalizado el recital. Los tres miraron a Polda y sonriendo felices de la vida, le pidieron una valoración.
- ¿Podría repetir la interpretación? -contestó Polda.
El señor Meyerhoffer no entendía. 'Si, que si puede repetir la interpretación. Creo que ha habido matices que creo que... si es capaz de repetirlo pues yo...'.
El señor Meyerhoffer interpretó la idea de Polda como una reivindicación del fordismo en el arte y la posibilidad de crear en serie y le pareció una idea estupenda porque así se juntaban arte y competitividad. Y le dieron el cheque.
Polda lo contaba y se moría de risa. Normal.

viernes, 25 de mayo de 2012

Miscelánea

No íbamos a hacer nada. No nos veíamos los tres desde hacía... no sé. Ellos dos ya estuvieron juntos el jueves pasado, viendo al Sprinstin. Ayer estuvieron contándome el qué y el cómo. Qué risor. No íbamos a hacer nada. Una croqueta en la Moritz, decía uno. Tengo un cuerpo malísimo, decía el otro. Pues al final, bingo y línea. En el bar donde estuvimos pusieron musicón, un poco a ratos, pero musicón. Eddie Cochcran tocando Something else, por ejemplo. Yo me quedo con la versión de Led Zeppelin en el Royal Albert Hall. Después de tocar su repertorio y cuando Robert Plant parece que ya da por terminado el asunto, los otros empiezan a tocar C'mon Everybody y enlazan con Something else. Ver a Jimmy Page con su jerseicillo de rombos es impagable.
http://www.youtube.com/watch?v=KMGSXIjU2Js

Pues ha sido poner las cancioncitas y empezar el compañero a tararear Bony Moronie. O Maronie. O como se diga. Aunque sospecho que él estaba tarareando Popotitos. Aquí la tenemos en una fiera versión de Tom Jones en un programa de televisión. Cuando acaba la canción le ponen el It's not unusual. Qué cruz el hombre con la cancioncita, pero claro, como para despreciarla, si prácticamente le habrá dado la vida la canción. Aunque con la de Pussycat, o con la de Dalila, o con la de Kiss, también se habrá hecho un capital. En fin, clásicos populares, Bony Moronie, o Bonnie Moronie. La canción habla de una chica delgadita, en Popotitos hablaba de que sus piernas son un par de palillitos. No sé porqué, pero esta canción me recuerda a alguien. Bonnie Moronie, qué clásico.
http://www.youtube.com/watch?v=y0r8GVPAvd4

Se nos va la vida viendo tontuneces. El otro día, después de la final del Chelsea hubo visionado de interpretaciones para el recuerdo. Eloise, pero no en la versión de Tino Casal, que era muy buena muy buena, ni en la de TheDamned que supone una pequeña decepción, no. La versión original, la de Barry Ryan. Que nos enteramos el otro día que era el que la cantaba originalmente. Mola, pero de molar mucho. Es un cancionazo que te pasas. Eloise. Aquí y en Vladivostok y la cante quien la cante. De esta canción me acuerdo yo cuando la cantó Tino Casal y al día siguiente estábamos todos en el colegio cantándola y flipando. Eloiiiiiiiiiiiiiiiiiis, eloiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis. Pechos de nitroglicerina o algo así decía. Qué tiempos. Ayer nos faltó el Edu para acabar de liarla. Qué canción.
http://www.youtube.com/watch?v=MHIAZUxlr8g

Venga va, sigamos para bingo. La canción que nos recibió al sitio al que fuimos, al Casete, era Ça plane pour moi, de Plastic Bertrand, pero en la versión de Sonic Youth, una versión rara. No porque la versión sea rara o poco reconocible, si no porque extraña ver a Sonic Youth haciendo estas cosas. Miento. Hay que ver a la Kim Gordon... qué pena, qué pena, qué deterioro, he tenido que mirar cómo se llamaba la cantante de los Sonic Youth. Yo antes no era así, yo antes era una ardilla, una aguililla, no se me escapaba un nombre, un dato, todavía a veces mantengo el tipo, pero detalles como este... acostumbrarte a mirar y tener la respuesta inmediatamente atontece. Entontece. Te preguntan y no tienes el discurso preparado. En fin, Ca o Ça plane pour moi.
http://www.youtube.com/watch?v=vZkKK_GZ8qU

El otro día fui a Correos. Una cola del diablo y eran las ocho y media de la mañana. La chica que me atendió miró mi nombre y apellidos y naturalmente hizo la broma. Qué bien. Preguntó al menos si estaba cansado de la broma. Le dije que no, que era una forma de llamar la atención y que yo haría exactamente lo mismo o algo peor. Mañana es mi cumpleaños. Ni mejor ni peor. Será mejor o será peor. Parménides seguirá triunfando contra Heráclito y sus malas artes. Será igual. En todo caso será peor. O puede que mejor. Si empezamos ya no teniéndolo claro, qué podemos decir. Pondremos la del Cumpleaños total de los Planetas y una cosa hecha.
http://www.youtube.com/watch?v=sj0l7olf46g

Y vamos a ir plegando. Plegar, catalanada, charnegada al canto. Cocinero cocinero, que el futuro es muy oscuro, trabajando en el carbón. El futuro es muy oscuro. Uno no puede evitar pensar cosas así. El futuro pinta bastante negro. Ayer M. hizo la reflexión. En el concierto del Brus estuvieron con la misma actitud que ante la vida. Viéndola pasar desde la barrera sin entender a la gente que está disfrutando de algo que no se entiende. Bueno. Vendrán tiempos mejores. Seguro. Los de ahora no son malos, no nos liemos, pero las perspectivas no. Que eso. Que no pasa nada. Cocinero, cocinero.
http://www.youtube.com/watch?v=fw_OIB-kbg0

Pues nada. Si no nos vemos, tómense una cervecita a mi salud. Pasen un buen fin de semana.

jueves, 24 de mayo de 2012

Era tan raro que daba igual (4)

Antes de que apuremos las copas de cava, o de sidra, o de lo que consideremos más patrio y menos dudoso de no querer ir de la mano con la unidad y la alegría de vivir que nos proporciona el hecho de que la capital haya pasado el corte y aspire nuevamente a ser sede Olímpica, lo que sería si no lo mejor del mundo, si casi lo mejor del mundo, me gustaría apuntar la posibilidad de que considerásemos como algo importante el hecho de que según Unicef haya un total de 2,2 millones de niños que están viviendo por debajo del umbral de la pobreza. Los niños se convierten en el colectivo más afectado por la crisis.
Por eso me gustaría ahora mismo desear una cosa. Me gustaría que cogiese las riendas del país un gobierno de tinte netamente conservador, liberal, liberal-conservador, de derechas vamos, y que pusiese orden en este país. De todos es sabido que en época de crisis, son los gobiernos de derechas los que (además de preocuparse por el color azul de su pista de padel) mejor saben inyectar nuevas dosis de vitalidad en la vida de un país. Así como la izquierda no sabe crear riqueza, la derecha sabe hacerlo de una manera natural, genética, porque ellos ya vienen siendo agraciados con el premio y sabrían hacernos ver cómo y de qué manera podríamos mejorar la situación. Niños pobres en nuestro país. Eso no se puede consentir.
Asimismo, animaría a seguir haciendo tómbolas, rifas, maratones solidarias, día de la banderita, lo que haga falta, para que esos niños dejen de ser pobres al menos durante unos días y puedan disfrutar de algo de lo que disfrutan los niños que han tenido mejor suerte. Niños que seguramente tendrán padres que se hayan esforzado en tener un trabajo seguro y no estar viviendo de la sopa boba, que eso también. Un gobierno recto, conservador y con ganas de estimular a la gente, eliminaría todo ese tipo de ayudas que no hacen sino crear parásitos y gente vaga, y ayudaría a que creciera el gen emprendedor en toda esa gente. Habría que ver ese número de niños pobres de qué entorno provienen, si son 'españoles' o son lo que podríamos llamar españoles de nacimiento pero no de... osea, ya me entienden. Porque claro, a ver si vamos a estar contando a los niños pobres como españoles, cuando a lo mejor son niños que ya venían siendo pobres en la barriga de sus madres, ¿no? Claro, eso también hay que verlo. Un gobierno como dios manda, debería saber distinguir entre una cosa y la otra. Y además, que los pobres de aquí no son lo mismo que los pobres de allí. Y un pobre aquí vive como un marajá. Eso lo sabe todo el mundo.
Es un dato que no es para nada desdeñable. 2,2 millones de niños. Todos puestos en fila. Pobres. Es intolerable que haya familias que no se preocupen del bienestar de sus hijos. Que no se esfuercen en luchar por ellos. Que sigan instalados en la cultura de la queja, de basar su día a día en buscar ese papel que les hace falta para conseguir tal o cual ayuda pública. Es realmente indignante que por culpa de ese tipo de personas tengamos que soportar que la marca España se vea asociada a pobreza, a umbrales de pobreza, a niños con la boca llena de moscas. 2,2 millones de niños pobres en España. Es que suena mal y todo. Como que no te lo crees. Como que es como de después de la guerra.
Voy a repetirlo otra vez porque parece que no ha quedado claro y estamos a otras cosas. Según en informe 'Infancia en España 2012-2013' de Unicef España, hay 2,2 millones de niños viviendo por debajo el umbral de la pobreza. No me voy a meter en la manera que tienen de calcular estas cosas, ni si hay parcialidad política en Unicef y sus datos. Intencionalidad política la hay seguro, porque esta gente que se mete en estas cosas siempre cojea del mismo sitio, pero bueno. Sea como sea, algo deben saber de estas cosas.
Yo creo que si con un gobierno de derechas, conservador, que sepa meter en cintura a la sociedad y dirigirla hacia un destino claro, como siempre hemos tenido, no tenemos suficiente, debemos coger ejemplo en aquellos sectores de la sociedad que pueden darnos testimonio de su valía con sus éxitos. La Eurocopa por ejemplo, nos dará un buen motivo para sentirnos orgullosos de nosotros mismos, y también para alegrar a esos 2,2 millones de niños viviendo por debajo el umbral de la pobreza. O el recuperado buen momento de Nadal. O la esperanza, que ya hemos comentado y que estamos celebrando, que tenemos en que Madrid sea sede Olímpica. O que Loewe haya vendido todos los bolsos.
Loewe es Love. Era tan raro que ya daba igual.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Era tan raro que daba igual (3)

De pequeño, si había algo que me diera coraje, que pudiera desencadenar la ira más irreflexiva, era que me llamaran feo. Feo. Me daba igual que me llamasen empollón, torpe, llorica, que se rieran de mi (bueno, que se rieran de mi no me gustaba nada), pero lo más doloroso era que me llamasen feo. Porque yo no era feo. Sin duda alguna, yo era el niño más guapo de todo el contorno. De todo el entorno. No era una opinión que me hubiera formado yo, si no que se basaba principalmente en lo que decía mi madre. Era ella una persona de un talante moderado, serio, disciplinado, poco dada a las alharacas y a las expresiones de júbilo desmesuradas. Una persona recta, sencilla, que no regalaba los oídos a cualquiera. Y mi madre, no dejaba nunca de decirme que era guapo. Yo era guapo porque mi madre, naturalmente, no podía estar equivocada. Si mi madre me tenía por un niño guapo, 'el más guapo de todos', a ver porqué el resto de niños y niñas, cuando se presentaba la más mínima ocasión, me llamaban feo. Feo. Feo. Feo. Feo. ¿Por qué?
Así iban pasando los meses y la más tierna infancia se fue convirtiendo en preadolescencia. Los inputs recibidos pasaban de ser recibidos con simples arranques de ira o berrinches sin cuento, a ser recibidos con una preocupación y un análisis mayor. De ahí pasamos a la adolescencia y entonces cada comentario ya no desencadena la furia de los dioses, sino un estado de apesadumbramiento (o como se diga) que para qué. Feo. Incomprensiblemente feo. Feo. ¿Por qué? Mi madre, que aunque con los años había tenido que recurrir a unas gafas para corregir su visión dañada por lustros dedicados a coser y coser, seguía pareciéndome una persona de lo más ecuánime y sin dudarlo seguía calificándome como el chico más guapo del mundo. Y mi madre no era de las que se lanzasen indiscriminadamente sus halagos. Así, por ejemplo, a mi hermano mayor lo crucificaba por sus pelos, por sus pintas, por su pasotismo en el vestir, por sus aretes, sus malos aspectos, las ojeras que le provocaban los trasnoches... a él le llamaba desastre, vergüenza, piojoso, lepra... 'eres un lepra', le decía. Qué mujer. A mi padre ni siquiera le decía nada. Nadie le decía nada.
Aún siendo el chico más guapo del mundo, yo notaba que algo pasaba en relación a mi persona. No parecía lo mismo lo que yo pensaba de mí mismo, o lo que pensaba alguien tan sanamente cuerdo como mi madre, con lo que el resto del mundo pensaba. No se me acercaban ni los perros. Feo. El comentario me hería y me parecía que no podía ser verdad. Que la gente debía decirlo por algo. Empecé a leer libros y a interesarme por diversos aspectos del crecimiento personal, de los cambios, etc. Pensé que era feo por dentro, que la gente quizás iría por ahí. Feo. Daba igual. Si me mostraba simpático, feo. Si hacía por ser un tipo duro y distante, feo. Si me las daba de tímido y tal, feo. Feo de todas formas. Menos para mi madre.
Mi hermano se casó con una chica estupenda. Pese a su aspecto, su pinta, su informalidad, su todo, consiguió robarle el corazón a una muchacha tan maja que parecía imposible, pero era cierto. Mi madre la bautizó como 'la pobre Rebequita'. Porque Rebeca se llamaba.
Yo no. Nada. Ni olerlas. Ni de lejos. Conseguí entrar en la universidad, salí de ella cuando me tocó... en la facultad me llamaban 'el feo'. Encontré trabajo en una oficina. No salía mucho a la calle. El jefe decía que es que los clientes requerían... que es que.. Feo. Feo Feo. Mi madre seguía considerándome guapísimo. Decía que las chicas debían de ser ciegas para no verlo. Feo. Feo. Feo. Mi hermano tuvo un hijo. Decían que se parecía a mí, pero que tenía algo distinto. No era tan feo.
No sé. Un día, viendo la televisión, estaba viendo las noticias antes de irme a la cama. Todavía vivía con mis padres. No sé porqué apareció Esperanza Aguirre en la televisión y a mí me pareció guapa. Era tan raro que daba igual.

martes, 22 de mayo de 2012

Era tan raro que daba igual (2)

Y les veías y decías 'pues es que tendrá que ser así'. Y no sé si será culpa suya o no, pero es que los ves que ellos están como si no estuvieran. Como si no hubiera un mañana. Y piensas será que se creen que no les está viendo nadie. Pero lo saben. Porque tienen cámaras allí. Tienen cámaras por todas partes. En todos los sitios. Cuando van a desalojar a un indigente, cuando van a pelearse con la novia de otro, cuando van a decirle a la chica que es su mejor amiga que quieren tener roce, cuando están en el coche paseando para ir al restaurante y declararse, cuando se levantan por la mañana y Alaska parece que es su madre, cuando están meando en un arbusto justo debajo del cartel de Hollywood, cuando están cortando un tronco y te dicen que lo dejan de esa manera porque claro, cómo van a seguir cortando... Siempre hay una cámara delante. Y tú te crees que eso no puede ser cierto, pero ellos son tan buenos, o tan tontos, o yo que sé, que interpretan su papel de una forma tan veraz que acabas pensando que ellos no saben que tienen cámaras por todas partes. Y le ves a él que va contando como en un aparte que estaba super nervioso, y pone cara de super nervioso, y ella que no sabía que iba a pasar y resulta que pasa, y a él demostrando una y otra vez que ser agente de prensa no debe ser tan difícil porque oye, hay que verle a este muchacho desarrollando un tema, captando una idea, o eligiendo una bonita cazadora para saber que detrás de la fachada se esconde la dama. La dama se esconde. Y ella parece que hace de madre protectora, de persona que sabe lo que hace y dónde está. Que es la que ha puesto ahí el interés en las cosas y que él se las va encontrando. Y qué más les dará a ellos. A ellos qué les vas a contar. O a mí.
Y les veías y no te lo creías. Y pensabas que bueno, que sería cosa de irse acostumbrando. Porque sale el hombre y dice que esto demuestra que la Justicia funciona, que se demuestra que el sistema marcha y que adelante comandante. Que si el hombre se iba a Marbella y eso, pues, oye, que como tampoco pueden mirar demasiado el qué y el cómo porque 'es su idioma', pues nada. A cascarla. Y entonces ves a la otra mujer diciendo con todo su morro que 'claro, alguien ha mandado esos datos por su cuenta y riesgo y alguien los ha dado por buenos, y a ver qué pueden hacer ellos contra eso'. Y no sabes si sabe que hay una cámara que la está filmando. Y no sabes si después de decir todo eso va a ir a los mejores restaurantes de Madrid a hacer una selección de los mejores cocidos y puntuarlos con sus amiguitos. Y sabes que seguro que habría una cámara, no una, mil cámaras dispuestas a seguirla y a verla limpiarse el morrete de la pringue.
Y lo ves ahí sentado, que ha entrado de estrangis, que no ha dado un ruido, que se ha sentado cuando nos hemos ido. Y sabes que es así, pero que siempre te sorprende. Que ha venido y no ha dicho nada. Que ha aprovechado para sentarse cuando nos hemos ido. Y pregunta en qué disco está la canción Massachussets. Y lo está buscando en el teléfono que todo el mundo puede tener. Que entras por la puerta y te lo dan. Porque su hija fue el otro día a la tienda y les dijo que se iba. Y la hija tiene solo 16 años, o 18, o los que tenga. Y ya apunta maneras. Porque entró y les dijo que o le daban un móvil nuevo o se iba. Y se lo dieron. ¿En qué disco estaba Massachussets? ¿Odessa? No sé, nadie le supo contestar. Estuvo buscándolo un rato y cuando ya se cansó de buscar se fue. Y aquí paz y después gloria. Y uno piensa que quizás no sabe que le estamos mirando. Que a lo mejor le da igual. Que posiblemente piense que nosotros no nos damos cuenta. Que ha venido, ha mirado en el iphone lo del disco y se ha ido. Que no son maneras. Que una cosa es ser así en tu casa, con los tuyos, en la intimidad de tu domicilio, pero otra cosa es ya exponerlo en público. No sé. Igual soy yo. No sé. Qué quieres que te diga. Todo era tan raro que daba igual.

lunes, 21 de mayo de 2012

Era tan raro que daba igual

¿Tú crees que es posible? Yo tampoco. Acostumbro a coger el autobús frecuentemente, porque esto y lo otro. Y porque me gusta. El traqueteo. El no saber nunca cuándo vas a llegar. El semáforo. El coche que se cruza. No me hace falta leer para distraerme. No me hace falta escuchar música para evadirme. Veo la calle, veo la gente que camina, que pasea, los que van dentro de los coches, hago apuestas para ver quién lleva el cinturón y quién no. Cosas. Pienso en cosas. Me distraigo. Con un cartel. Con lo que sea. Yo soy feliz así. Lo del otro día, pues yo no lo veo normal. Pero todo puede ser. Porque yo creo que en cierto modo, en estos tiempos que corren, nos hemos acostumbrado a ver y a escuchar lo más inverosímil y se nos ha endurecido el desto. Si, la imaginación, la capacidad de sorpresa. Se nos ha endurecido. No está bien expresado, ya lo sé. Yo últimamente no me sorprendo casi con nada, de verdad. Escucha uno tantas cosas. Asuntos que parece que deberían sublevar a la masas, pasan casi desapercibidos, la gente los asume, todo da lo mismo. Y eso creo que no es bueno. O sí. No sé. Ya no sé.
El otro día en el autobús iba mirando por la ventana, intentando no escuchar la conversación de un padre y su hijo sobre chistes de Jaimito, cuando el bus se paró en un semáforo. En paralelo a nosotros, por el otro carril, un coche estaba parado. Era un coche grande. Un Córdoba o así. Bueno, hay coches más grandes. El otro cuál es... un Toledo. Un Toledo era, que es más grande. Igual era de otra marca, pero eso no es importante. Nos pasamos la vida mirando las marcas para darle trascendencia a las cosas. Si era un Buick mejor que si era un Peugeot. No sé. Es igual. Es lo mismo. Dentro del coche un señor mayor conducía y su mujer estaba al lado. Quiero pensar que eran un matrimonio. Si no, tampoco pasa nada. El semáforo se puso en verde, el autobús avanzó superando al coche. El semáforo estaba en verde para los dos. Verde haba.
El coche, el Toledo, se quedó quieto. Cuando lo superamos, me di cuenta de que la mujer estaba con la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados. Dormida, supongo. No creo que... no. Estaba dormida. El hombre, un calvete con gafotas, estaba en cambio despierto. Con el codo fuera del coche. Como dios manda. El color del coche era verde. Verde haba.
Si. Si que estaba dormida. Porque cuando el autobús giraba la curva, la señora hacía el gesto de removerse en el asiento. El señor ni avanzaba ni hacía ademán de nada. Allí estaba. Me extrañó. Pero tampoco hice mucho alarde. El caso es que nadie pitaba al coche por haberse quedado parado. Bueno. Pues no pasa nada. Llegué adonde tenía que ir y listos. Todo bien. Una comida agradable. Una sobremesa distendida. Conversaciones, temas, la tele, pon este disco, escucha esto, viste tal o cual. A las nueve o así me volví para casa y el autobús hace prácticamente el mismo recorrido, pero no pasa por las mismas calles.
El caso es que en la calle paralela a la calle del coche de antes, que va en la otra dirección y por lo tanto el autobús va por esta y no por la otra, vi que llegábamos a una intersección casi a la misma altura de... lo de antes. Bueno. A esas horas y un domingo, la verdad es que no iba mucha gente en el autobús. Tan sólo una pareja que venía con la niña de alguna fiesta, porque la madre venía algo trompa y el padre dejaba a la niña hacer con su globo y con un cacaolat un experimento que yo no sé, y una oronda chica africana que iba embutida en un colorido chándal verde haba.
Ella estaba sentada a la altura del conductor. El semáforo se puso en verde. Verde haba. La chica estaba totalmente dormida, el conductor no arrancaba, en fin. Era tan raro que daba igual.

viernes, 18 de mayo de 2012

Miscelánea

Se ha muerto Donna Summer. Se murió Adam Yauch de los Beastie Boys y no dije nada. Las cosas de las cabezas. Se ha muerto Donna Summer, que es una cantante que nunca me gustó especialmente. Años ochenta, música americana, yo era incapaz de entenderla. Deben entenderme. De repente, un día, escuchando un cd de un colega, aparecen  los Red Hot Chilli Peppers haciendo una versión en directo de I feel love. Después, leyendo el libro Loops, la historia de la canción Love to love you, baby. Solo son esas dos canciones las que me gustan, pero me gustan mucho. I feel love y Love to love you. Incluso la de I feel love, tremenda canción, la hemos intentado versionear infructuosamente en el local. Trabajo arduo y ya sabemos que no estamos para esfuerzos. Aquí la tenemos, hecha un brazo de mar, interpretando una versión en directo de I feel love, que se te va la pinza, nen.
http://www.youtube.com/watch?v=f0h8Pjf4vNM

Y seguimos con interpretaciones en directo, en este caso de una joya de la música en español. Nada menos que Gelito, interpretada por Los del Páramo. Esta canción la escuché en un disco de Siniestro, el Cultura Popular. Nunca la había escuchado en su versión original y mucho menos la había visto interpretar por los incriminados. Y merece la pena, porque cumple con lo que promete. Gasta mala ostia. Un rocanrol como dios manda, con su guitarrista muchacha de tacones y falda. Gasta mala ostia el Gelito en cuestión. Gastar mala ostia, qué expresión tan que no la escuchas en otra parte. Gastar mala ostia. ¿Quién ha dicho Siniestro? Si, tocan hoy aquí en Barna, pero no. No me lo recordéis. ¿Los del Páramo? Ni idea, la verdad. Pero con que tengan dos canciones más así, acaban de hacer ustedes una amistad para toda la vida.
http://www.youtube.com/watch?v=4cKmzQA4Hjg

Seguimos con grandes joyas interpretadas en... directo. Falso directo. Lo que ocurre es que si el anterior era un incunable, lo de ahora es de un calado que tumba cualquier expectativa. Los grandiosos fenómenos de La Romántica Banda Local, por fin tienen cara y ojos. Aquí los tenemos en un programa de televisión de sepa dios cuándo, de La Cometa Blanca. No tenemos años ni nada. ¿Es Carlos Faraco el fenómeno que canta? No lo sé. Carlos Faraco, el artífice de joyas como la serie Cuando Juan y Tula fueron a Siritinga. Se me ponen los pelos de punta de acordarme. La canción es No me gusta el rock que, vaya, también estaba versioneada en el Cultura Popular de marras. Que me den música Country. Pues justo.
http://www.youtube.com/watch?v=p2UU3I-RFqw

Bueno, basta ya de poner canciones guapas, de cosas bonitas (¿Los del Páramo?) y vamos a cosas que requieran un esfuerzo. ¿Debe requerir la música un esfuerzo? A veces si. En ocasiones la música es algo tan fatigoso como descargar sacos en Mercabarna. Si. La música no tiene que ser siempre bailar, reír, disfrutar. No. Aquí no hemos venido a pasárnoslo bien. Aunque Robert Wyatt si que parece que se lo pasa bien. De hecho se lo pasa tan bien que se disfraza y todo. Se pone una máscara para que no le reconozcan. Clandestino. Aquí tenemos a los Matching Mole, el grupo que monta Robert Wyatt cuando sale de Soft Machine, dándole al Gloria Gloom, el rato que ellos consideran necesario. Esta canción adelgaza y todo.
http://www.youtube.com/watch?v=tyPNZiFJyS0

Bueno, calma. No nos alteremos. El taxista en el bar ha empezado hablando, hablando, y antes de que se tomase el orujo blanco que ha pedido, ha empezado a despotricar sobre los sudacas, los rumanos, los chinos, los negros, los pakistanis, (no, no son moros, son musulmanes, decía). La madre que lo ha parido. 'Son los que nos han hundido la seguridad social'. Pero cómo se puede tener tanta cara dura. Tan poca vergüenza. Así están las cosas. La culpa no es de los nuestros, la culpa no es nuestra. Estamos como estamos por culpa de los de fuera. Qué jeta. Taxista. Llévame al cielo. Qué mala ostia se me ha puesto, chavales. Qué mala ostia.
http://www.youtube.com/watch?v=PrwQnpA6kok

Y la última de todas. La última de todas se la vamos a dedicar a nuestra particular dama enmascarada, la persona que nos deleita en sus blogs con retratos y relatos históricos que nos abren el campo de visión hacia atrás para aprender de lo que tenemos delante. Una canción de Nico, de cuando ya no estaba con la Velvet, pero estaba medio medio. Chelsea Girls. Yo creo que está bien.
http://www.youtube.com/watch?v=ad4O-pFehRs

Pues listos. Que tengan todos un estupendo fin de semana. Aprovechen el tiempo, vayan a sitios, no descuiden a las amistades, ríanse. En definitiva, no se fijen en mi.

jueves, 17 de mayo de 2012

Santa Coloma de Gramenet en la tele

Cuando vi el primer anuncio del programa 'Terreny Personal', en el que salía gente de Cadaqués y montañas y bosques, y paisajes idílicos, me hice el esquema mental. Prejuicios al ataque. 'Ya estamos. Otro programa de bombo y autocomplacencia. Qué bonita es la Catalunya sin contaminar. Qué pueblos, qué gente tan sana, qué amantes de su tierra. Cómo se nota que ha vuelto Ciu.'. Pues no sé si al segundo o tercer programa, hacen la promo y sale... Santa Coloma. ¡¡Hombre!! En la promo sale Rodolfo del Hoyo, escritor local, también veo a un señor que he visto toda la vida por Santaco pero que no sé cómo se llama, un señor que escribió (creo, hablo de memoria) un libro sobre bares que nadie recomendaría pero que están bien, algo así. Pedro Cano, se llama. También sale en la promo el Jairo, Muchachito Bombo Infierno. En el Poto.
Avisé a todos mis conocidos, amigos, familiares. Hoy sale Santaco en la tele. Santaco, Santako. Los de Santa Coloma somos muy abertzales. No todos, ojo. Los hay que están deseando largarse de aquí. Demasiados pobres en el metro, demasiada chusma, demasiados chinos, siempre los mismos bares cutres, siempre la misma mierda. Mejor irse a Barcelona a vivir. Hay sitios más guays. Los hay que se largan a Mollet. Los pisos son más baratos. Los hay que se van más lejos. Pero sea como sea, no sé si los de Cornellá serán así, o los de Hospitalet, o los de Sant Joan Despí, o los de Badalona..., no sé, pero los de Santa Coloma somos muy de Santa Coloma.
El reportaje dura una hora. Rodolfo del Hoyo cuenta cómo llegó a Santaco, una señora que debe ser familia de los Manent de la plaza Manent, habla del Fondo, el populoso barrio del Fondo, de cómo cambió el barrio con la llegada de los inmigrantes andaluces (y murcianos, y extremeños... no hay extremeños en el fondo... o había), y cómo ha cambiado ahora con la otra inmigración. Sale una joven china que va al Puig a estudiar pero ella es del Fondo. Sale el Jairo un ratito solo, tocando en el Poto y asomado a la inmensidad desde el mirador de la Letra A.
¿Qué es Santa Coloma de Gramenet? Si los del programa decidieron tirar por el lado lírico, ahí estoy yo. Una ciudad dormitorio. El documental lo presentaba como una ciudad que se siente un pueblo. Y estoy ahí. Supongo que porque casi todo el mundo en Santa Coloma viene de un pueblo, y los que son autóctonos vivieron la Santa Coloma pueblo, seguimos pensando, incluso los hijos y descendientes de inmigrantes, que estamos en un pueblo. Que todos nos conocemos, aunque sea de vista. Vemos a uno a dos manzanas de distancia, paseando por Barcelona y decimos... ese es de Santako. Rodolfo del Hoyo sale diciendo que la imagen que se tiene de fuera es la de Santa Coloma choni, ligada a la feria de abril, y que Santa Coloma no tiene que ver con eso. Estoy de acuerdo y no. Porque Santa Coloma es, como decía Pedro Cano, la gente que se curra una ciudad que daba pena y la hace habitable (emotivo lo de la letra A de Can Franquesa, nos sirve para recordarles a los que vienen de Barcelona que aquí estamos, y si un día alguien la borra, alguien la pintará). De eso hace mucho tiempo, quizás. Pero debería ser la imagen principal. Junto a la otra. Porque lo que es es. Y aunque los tiros de cámara, las músicas blanderas del reportaje, y los paisajes idílicos estén ahí, Santa Coloma es mucha gente en la calle, a todas horas menos por la noche entre semana que mañana hay que currar, nen. La ciudad roja, en la que empiezan a dar miedo algunas cosas. Es quinticos en la puerta de los bares los sábados y domingos. Es coches con reguetón a todo dar. Es la Hermandad del Rocío. Es también todo eso que a veces nos da algo de vergüenza.
Salen niños. A la mayoría lo que más les gusta es el Poblado Ibérico. Yo fui el año pasado, jamás había ido. Qué vistas, oiga. Sale algún niño con la camiseta del Old School. Santa Coloma. No he visto otro sitio en el que la gente luzca tantas camisetas y merchandising de su pueblo. Somos muy abertzales de Santako.
Conclusión. Un reportaje que nos pinta muy bien. Todo bien. Es más bonito Santa Coloma de lo que os pensáis. Hasta la fuente de la Encina parece un bosque encantado. Qué cosas hace la tele. ¡Hasta sale el Pujadas! El único sitio de Santaco donde no hacen bravas, y amigo, qué bacanales!!!
Sólo una cosa. Me extraña que en los planos de la plaza Manent no salga mi padre... señores de TV3, basta de falsear y manipular. Porque seguro que mi padre estaba por allí. Y mira que no sacarle...
Pues nada. Que está muy bien que de vez en cuando nos pasen la mano por el lomo, claro que si.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Prezano

Nos hemos preguntado en diversos foros acerca de la causa por la cual el gran pensador Don Telesforo de Arrigazábal abandonó su trabajo investigador sobre el idioma castellano y se retiró a sus tierras iniciando un descabellado proyecto de cultivo de ñame en Álava, que paradójicamente, le salió bien. Pues dejándonos las pestañas, hemos conseguido encontrar en un trabajo biográfico de otro ilustrado, Don Severiano de la Tormentosa, la explicación. Atiendan un segundo.
'...y se adentró Don Telesforo en una de aquellas comarcas del sur con la intención de aprender sus vocablos más característicos, ya que, en aquellos tiempos, se entendía que los sureños recogían en su habla expresiones y fórmulas heredadas de muchas culturas y civilizaciones. Así que Don Telesforo se adentró a través de caminos y veredas hasta llegar a una pedanía en la que se ubicaban de forma arracimada debajo de un gran saliente que les daba sombra, un conjunto de casas de pequeño tamaño. Don Telesforo preguntó a uno de los lugareños que se encontraba bajo una sombra que protegía de la sombra que protegía de un sol achicharrante, si sabía dónde podría alojarse, si sabía si había alguna casa que acogiera huéspedes, algún mesón...
El lugareño miró a Don Telesforo y le dijo que él no sabía. Que esperase a que llegase el cura que él le daría razón. Don Telesforo le preguntó que cuándo pensaba llegar el cura, si no estaba ya allí y si podía encontrarle en algún sitio. El lugareño miró a Don Telesforo como si fuera de otro mundo. Frunció el ceño y le dijo hablando con mayor potencia y más despacio, que el cura no estaba y que llegaría por la mañana 'prezano'.
¿Prezano? Don Telesforo no entendió. ¿Prezano? No quiso pararse en preguntas porque si el cura iba a llegar por la mañana significaba que no encontraría lugar para dormir aquella noche. Volvió a insistirle al aborigen que, para aquella noche él quería dormir bajo cubierto y que si fuera tan amable de indicarle alguna parada de postas, alguna caserna militar, lo que fuera, incluso si le podían dejar quedarse a dormir en algún granero, donde fuera, le estaría muy agradecido e incluso le caería alguna moneda.
El nativo fue descrito por Don Telesforo como un hombre de piel muy clara, pero de cabellos negros y con una mirada desconfiada, que mascaba algo pero que no sabría definir qué mascaba, y que tapaba su cabeza con un trapo atado que más pareciera un mahometano que un cristiano. Fuera de la sombra Don Telesforo se cocía vivo. Dicho nativo, volvió a mirar a Don Telesforo como si le estuviera intentando engañar de alguna manera. Sin atender a nada de lo que había solicitado el extranjero que con tantas letras hablaba, y hablando de nuevo muy alto para que se le entendiera bien, contestó de nuevo que esperase al cura, que mañana 'prezano' iba a venir.
- Será temprano -corrigió Don Telesforo.
A lo que el lugareño contestó ya cansado del bien vestido personaje: 'lo mismo da prezano que prezano'.
Don Telesforo pasó la noche al raso y ante lo que presumía una tarea tan titánica que ya en el primer escollo no había logrado desentrañar la idiosincrasia idiomática, al día siguiente no esperó al cura, se volvió a su casa y abandonó las veleidades intelectuales.'

martes, 15 de mayo de 2012

Lenin posa

Si va a tardar mucho en hacer la foto, nos vamos a quedar pajaritos aquí todos. Pues si que somos gente. Y dice Lev que se ha quedado fuera un montón de gente esperando. Qué bien. ¿Estamos dentro o estamos fuera? Estamos dentro, pero en un patio interior. Estos aquí tumbados... pero estos llevan ya mucha mili, no creo que se vayan a poner malos ahora por estar en el suelo. Ya no sé ni dónde estoy. Estoy que no estoy. Estoy que no sé si voy o vengo. Estoy nervioso perdido. Tengo una tensión y tengo una cosa dentro que me tiene fuera de mi. Tanta gente aquí. ¿Son todos de los nuestros? ¿Todos estos que hay aquí, que nos estamos riendo tan amigos todos? ¿Todos nos llevamos bien? ¿Todos vamos a lo mismo? ¿Me van a hacer caso todos? Si yo digo, por ejemplo que hay que hacer... no sé, una barbaridad que se me ocurra, o que hay que echar un poco el freno y no ir tan deprisa, o que el propio Lev me está mirando mal... Si lo digo, ¿qué pasaría? Qué responsabilidad. Que claro, a ver, era a lo que estábamos jugando, si yo no digo que no. ¿Estábamos por hacer las cosas en serio o por amenazar y luego no dar? El de la máquina está más nervioso que yo. Debe estar acojonado, se debe pensar que si hace mal la foto o algo, se la va a ganar. Pero no entiendo porqué, por que yo soy bastante más tolerante que todo eso. Pero no entiendo porqué está tardando tanto. Tengo ganas de meterme dentro otra vez. Estamos dentro. No, estamos dentro, pero estamos fuera. Bueno, pues aquí estamos. Tanta foto, tanto discurso. Mira que si al final esto no va a ningún lado. Mira que si después de tanto discurso, de tanta reunión, de tanta asamblea enfervorecida, de tanto marchar hacia aquí y hacia allá, mira que si después de haber montado semejante pollo, esto no lleva a ningún sitio. Mira que si, que puede pasar, a mi me da por perder la confianza, por que el resto de la gente se asuste, porque los otros se vengan arriba y nos ganen. Mira que si perdemos. Anda que no. Vaya chasco. O peor, o mejor. ¿Y si nos quedamos en las reuniones, en los discursos, en el 'uy como nos pongamos...'. Pero eso no va a pasar. Porque entre Lev y el resto de la tropa, nos hemos juntado unos buenos elementos. Digo yo. Que no es que tampoco seamos los colegas más colegas del mundo, que no, pero oye, al menos parece que eso. Ya parece que este buen señor ha terminado. Pues nada. A ver si la gente ahora se dispersa un poco y puedo comentarle un poco a Lev un par de cosas. Y a ver si en esta foto no doy tanto miedo. Que en otras fotos, salgo a veces con una cara que parezco el mismo demonio. Que me podría cortar la perilla o eso, pues también. Y oye, que el que tenga miedo, será porque algo...

lunes, 14 de mayo de 2012

España Samba

Carrera de Montmeló. El comentarista dice que han asistido tres mil personas más que el año pasado. Estupendo. Se empieza a ver el sol, empieza el calor, tirantitos al aire, es estupendo todo. No he hecho fotos de la manifestación del sábado. El 12m. La mani del 15m que se hizo el 12m. Asistimos los luchadores de Santako casi en pleno. Algunas ausencias, pero estamos todos. No pensaba que hubiera manifestación, así que cuando la cosa empieza a echar a andar, digo... pues mejor. Así pasamos la tarde caminando. Batucada. Unos muchachos muy sonrientes y muy majetes tocan sus tambores y la gente baila a su paso y yo hago el comentario de que 'igual es que ya hemos ganado, porque estamos tan contentos que...'. Y pensamos en ir a reclamar sueldos y demás con un tambor. Patapatapum patatapum. Cuando desaparecen camino de la victoria los de la batucada, vemos a un grupo de chavales con camisetas de The Clash y así interpretando las canciones de la revuelta. Dan folletos con las letras de las canciones. Llevan guitarras eléctricas y una batería pequeñita, y unos amplis chiquitines. Pues mira, no lo hacen mal. Empieza la marcha.
Camino de Universitat decidimos hacer ya una primera parada. Una caña rápida. Hay unos guiris con el pescuezo colorado que se tambalean para salir a mirar qué pasa. Un fulano va a echar monedas a la máquina y hace un comentario sobre los indignados. Eres super gracioso, chaval. Vemos pasar a mucha gente y cuando nos incorporamos, todavía queda más de la mitad de la mani. Hay muchísima gente, qué bien. No tenemos ni idea del recorrido. De Universitat a Balmes. Tendríamos, ya que estamos, que seguir andando Balmes arriba y empezar a pegarle fuego a... ¿dónde hay un badulaque aquí? En Balmes no hay badulaques. Pues mira, ahí tienes uno. Los amables dependientes están sangrando al personal. 'Hay que aprovechar el día'. Por una litrona caliente...
¿Hay más gente o menos gente? Da lo mismo. Esta mañana dos periodistas en la radio hablan sobre el movimiento. Tras el 'puede que tengan razón en algunas cosas', descargan el palo. Para una, el PP ha hecho suyas algunas de las demandas del movimiento. Flipante. Para otra, deberían hacer un decálogo o algo para articular el discurso. Qué bien. Esta todo muy bien. Ambas están de acuerdo en que cunde el desaliento, que ha habido menos gente por las calles, que ya no es lo mismo. Incluso hay una que dice que hay gente descontenta por el rumbo que tomó la cosa. ¿?
Sambódromo. España samba. Tenéis que ir por aquí, por aquí, y por allí. Un tío que vende cupones en Sol dice en El País, que 'los indignados no le compraron ni un cupón'. Facha. Que estando de vacaciones en Matalascañas, se enteró de que desalojaban la Puerta del Sol y se alegró. Todos estos de la Once...
Remontamos el vuelo con la litrona y seguimos Balmes arriba. Arriba. Arriba. Hasta Diagonal. En Diagonal giramos hacia Passeig de Gràcia. Para abajo hasta Catalunya. Intentamos entrar en la plaza pero hay tanta gente que nos dedicamos a lo nuestro.
Banderas republicanas, de la unión soviética, de colorines, pancartas hechas a mano, los cronicoflautas, los sin bandera, unos que deben ser de Siria o de por ahí, una chica que va toda la calle Balmes gritando consignas, mucha gente. ¿Hay más gente o menos gente? ¿Sirve de algo?
Yo tengo mi teoría. Una teoría que habré leído en otro sitio y he hecho mía. Gente que han confiado en partidos de izquierda (y creo que sobre todo en el psoe... glups), en las convocatorias electorales. El chasco de los últimos años ha sido grande, qué defraudados estamos. A la calle. Los que han votado a otros partidos de izquierda también salen, porque nos apuntamos a todos los bombardeos. Esta vez no habrá voto útil. Nada más. No a la guerra, nunca mais, esta vez no. Esperaremos a ver. Esperamos pero sigue sin haber nada. Al contrario, la cosa va a peor. No es la crisis, no son los mercados, van a por nosotros.
Fernando Alonso ha estado a punto de ganar. Tampoco Nadal ha estado por la labor. El Madrid ya ganó la liga hace dos semanas y Guardiola está y no está. Baloncesto... tampoco. Esto se hunde. Artur Mas da la copa al ganador. No sé si sirve de algo que vengamos pero hay que venir. Si no vienes es peor. Y si no vienes, no digas que no sirve de nada. Ven y cuéntalo. No nos mires, déjalo ya, que no me he puesto el maquillaje.
Podría estar con esto todo el día. Si hablo de otra cosa, se me olvida esto.

domingo, 13 de mayo de 2012

Te pareces

Es como que tienes la parte de arriba de la cara como los de tu madre. No es más bien la nariz y la parte de abajo de la cara, lo que es la boca y la nariz y algo de la barbilla como tu madre, tu tío, tu abuelo. Pero tu primo no tiene la cara como dices que la tiene. No es totalmente como tú, porque él es más como los de la familia de tu tía. Y esos son de otra manera. Tu hermano no se parece a tí. Aunque hoy otros que dicen que si que se parece a tí. Otros dicen que la cara es más bien como la cara de tu padre, la forma y eso. Pero al mismo tiempo otros dicen que la cara de tu hermano es la de tu padre, y por el contrario tu cara es más bien como la de tu madre. La de tu padre y la de tu madre. La cara. Los ojos. Tiene cosas de la cara de su madre, y algo también de la abuela, pero es mucho más como la familia de su padre. En cambio, tus otras primas se parecen una a la familia de su madre, es clavada, clavadita, y por otro lado, está tu otra prima que es exactamente como tu abuela. Aunque yo, si tengo que decir la verdad, no recuerdo a mi abuela así. No sé. Pero todo el mundo lo dice y yo mismo lo digo. No sé. Yo no sé realmente si me parezco o no. Hablando y eso. Hablando sí que creo que me parezco a mi padre, pero también, de tanto tanto parecerme, puedo haber dado la vuelta completa y parecerme a mi madre. En realidad, casi todo es más parecido a mi padre que a mi madre. Bueno, no lo sé. Lo que está claro es que mi hermano si que se parece más a mi padre. Tú en cambio sin duda alguna si que te pareces mucho a tu madre, muchísimo, pero en cambio dices que tú crees que te pareces más a tu padre. Son cosas que pasan. Si me preguntas, por ejemplo, si te pareces a tu hermana, te diré que no te pareces. Porque tampoco la he visto demasiado. Pero sí que en la forma de moveros y tal, no sé. Tenéis algo. No sé. Ya veremos.

viernes, 11 de mayo de 2012

Miscelánea

Para que luego digan. Anton Reixa presidente de la Sgae. Uno de los ideólogos. Uno de los responsables de las barbaridades que fueron modulando el mensaje cuando estábamos en la peor edad posible. En vez de escuchar las lindas voces de mágicos poetas, en lugar de aprender (y no empecemos con lo de aprender que nos conocemos) del ejemplo de grandes artistas, unos pocos descerebrados nos empeñamos en seguir casi al pie de la letra las indicaciones de ideólogos como este. Y ahí lo tienen, presidente de la Sgae. No te puede caer mal. Aunque haya dirigido vídeos de Mikel Erentxun. Da igual. De entre sus mágicas canciones con Os Resentidos, dejaremos a un lado el mítico Vigo, capital Lisboa, para escuchar el entrañable En Kampuchea. En Kampuchea, Polpot. Indochina, tinta china. Y así. Y así van pasando los años y él es presidente y nosotros, pues eso.
http://www.youtube.com/watch?v=_AfF9yzJmn0&feature=related

En aquellos tiempos yo seguía la Palabra con total devoción. Me compré incluso un disco tan así como el Sitio Distinto, que en total tendría dos canciones que valieran la pena, pero ahí estaba yo, fiel. Dos canciones, si, pero al final, o en el medio, el disco Sitio Distinto tenía unas especie de... peroratas que Reixa lanzaba y que formaban parte de un programa de televisión que hizo que se llamaba así, Sitio Distinto. O no. No recuerdo bien. Una de estas peroratas era A vaca de Martín Heidegger. Esta vaca Lauren Bacall. Ustedes no saben el daño que me hizo escuchar esto. Valía todo. Era la prueba irrefutable, manifiesta de que valía todo, de que hacia la liberación por la chufla, por la tontuna. Esta vaca. Y si tienen valor, busquen O xaponés carmiña, y verán.
http://www.youtube.com/watch?v=4lIKcVjeTCU&feature=related

¿Os creíais que me había olvidado de los ZZ Top? ¿De verdad? Sois la ostia. Ese grupazo con sus barbacas. El otro día hubo debate en el curro. El disco Tres Hombres. Lo escuché con 15 años y no lo entendí. No le ví la gracia. Incluso pasé por alto una canción como La Grange. Un desastre. Pero ahora, con la perspectiva que nos da la madurez, con los conocimientos adquiridos, con bigote y patillas, con la posibilidad de escuchar las cosas en equipos mejores, todo eso, entonces si. Un disco muy apañadito, si señor. En su día yo esperaba escuchar algo más... duro, no sé, esperaba yo que fuesen jevis o algo y me decepcioné. Vaya, qué cosas. Yo aquí explicando cosas y cosas y resulta que me he tenido que acordar de una canción de Siniestro que... en fin. Disculpen las molestias.
http://www.youtube.com/watch?v=NwexxfKAetI

No, no, vamos en serio. Una de los ZZ Top. No encuentro el vídeo original. Creo que en el vídeo original salían ellos en la carretera y hacían nosequé con las manos, daban una vuelta en círculo y señalaban los tres hacia un sitio. Algo así. Gimme all Your Lovin. Un cancionazo de los buenos. Nada, que no encuentro el vídeo. No queda más remedio que poner esta versión en directo con Carmen Electra de otra canción. Felicitamos a Carmen Electra por su cumpleaños, 40 añetes. Nada. Ánimo Carmen. Eso no es nada. Dos canciones de ZZ Top, y pondremos un vídeo con el Gimme All Your Lovin aunque no salgan ellos.
http://www.youtube.com/watch?v=ZvBJLZPB7M8&feature=fvsr
Gimme all your lovin.
http://www.youtube.com/watch?v=SYyvTWTeY8c&feature=related

Bjork se cae del cartel del Primavera Sound. Leches. ¿Iba yo a ir a ver a Bjork? Pues a ver. Si no coincidía con nada más, pues se iba y punto. Porque soy  una persona tolerante y respetuosa, y a mi la Bjork como tal me cae simpática, de los tiempos de los Sugar Cubes. O Sugarcubes. Bjork simpática. Se lee uno y le dan ganas de... en fin. Una canción de la Bjork que me guste. Dos. Una es la de Violently Happy. La otra es la de Big Time nosequé. La de Violently Happy. Qué centradita y qué bien se la ve aquí. Y esto debe de tener unos veinte años ya. También me gustaba el disco aquel de villancicos en islandés. Ese estaba gracioso. Lo tengo y todo. Y nada más. Qué avería la Bjork, no me extraña que se ponga mala. Espera, que Björk se escribe con diéresis. Acabáramos.
http://www.youtube.com/watch?v=38UrRpYsPjw

El otro día escuché una en la radio. Una de Marc Bolan de cuando Marc Bolan era un muchachejo. En el programa del Juan de Pablos. La canción se llama Third Degree. No era ni T Rex ni nada. Era solo Marc Bolan, en 1966. Otro que también era un mod. Una canción muy chula. Porque es como de los Kinks o así... pero tiene un puntito, la voz del Bolan, que le da un nosequé. Una canción sencillita, de esas que dan ganas de complicarla, alargarla, hacerla pesada y enrollarla.
http://www.youtube.com/watch?v=1o6S2PIDUIE

Bueno, pues nos vamos. Mañana tocan los Perlita en La Futura de Poble Sec. Habrá que ir. Pero también son los conciertos de la Plaza Odissea. No sé. De alguna manera tendremos que celebrar el cumpleaños de la señorita Yprh... que después de la semanita de mierda que nos hemos agenciado, también habrá que darse una alergia, digo, alegría digo yo. No todo va a ser sufrir.
http://www.youtube.com/watch?v=T8qRBkGxZ14&feature=related

Pues eso. Buen finde y avanti con la guaracha. Que eso. Que ya arreglaremos el tema como sea, pero ya el lunes con más calma. Venga.

jueves, 10 de mayo de 2012

Atlético - Athletic. Tu novia no te quiere.

La conoces. Da igual cómo. Quedas con ella, consigues decirle que quieres quedar con ella, que os podríais ver y quedas con ella. Empezáis a quedar. Parece que hay feeling. Os váis viendo. Parece que surge algo. La cosa funciona. Va bien. Qué contento estás. Todo marcha. No hacéis muchos planes, los comenzáis a hacer. Un día esto, otro día lo otro. Ella te hace caso. Te responde. Te sientes bien. Estás tan a gusto. Te gusta tanto estar con ella. Todo el mundo te dice que se te ve tan bien, tan feliz, que no pareces tú. El día que al fin te decides a decirle que la quieres, que la amas, que no es que te guste simplemente si no que realmente sientes algo más... ella te dice que no. Tu novia no te quiere.

Mi abuelo era del Atlético de Madrid. Nunca lo reconoció. Nunca dijo que fuera del Atlético de Madrid, pero se le notaba. Si jugaba el Atlético miraba el partido con otros ojos. Se encendía más. Era del Atlético. Ayer la cámara tuvo la gracia de enfocar una bandera con pollo cada vez que aparecía la afición del Atlético. Un aguilucho, otro. Los comentarios que tenía que escuchar eran hirientes. 'Putos fachas. El Atlético da asco. Como manda el PP, tiene que ganar el Atlético. Lo que más me jode es perder con esta mierda de equipo'. Como ya estoy cansado de repetirlo, no dije otra vez que mi abuelo era del Atlético. A mí el Atlético no me cae mal del todo. A mí lo que me jode es perder. Y me alegré por mi abuelo. Pero un poco nada más.

El partido era una final. Final de la Uefa, para que no se note que pronuncio mal Europa League. Vino mucha gente. Gente nueva. Nos sentamos donde siempre. Atrás. Llegué una hora antes y ya había mucha gente. Qué bien, qué ambientazo. Estaba muy nervioso y maté los destos rellenando cosas, mirando la revista, dando paseos, etc. Como dijo Arsenio Iglesias y ya he dicho alguna vez yo también, yo veía a esa gente los lunes, los martes, y sabía que esto podía pasar. Ellos son favoritos, repetía. Ellos ya han ganado esto y nosotros no. Ellos saben jugar a esto, nosotros no sé. Nada más empezar el partido, el Atlético sale a presionar arriba, como bestias. 'No van a aguantar todo el partido'. No hacía falta. A los tres minutos Iraola pierde una pelota y nos crean una ocasión. Esto no entraba en los planes. Algo en la mirada de tu chica te dice que tiene algo importante que decirte. Tu novia va a decirte algo que no te va a gustar. Iraola ha perdido una pelota sencilla. Esto tiene mala pinta. A los seis minutos Falcao marca un golazo. Nos están pasando por encima. Es un golazo. Da igual las veces que lo repitan. Es un golazo. Amorebieta se resbala, dicen. Siempre hay alguien a quien echarle la culpa. A un portero no le pueden meter ese gol, dicen. Otra más. No damos pie con bola. Estamos listos. El Atlético está jugando de puta madre. Bajón general. Las caras van cambiando. No hacemos nada. Llorente empalma mal una volea. Casi, casi. Nada. No acabamos de llegar bien. Cómo defienden estos cabrones. Otra contra, cuidado con el resbalón, qué mal controlamos los balones. Estoy callado durante todo el partido porque lo estoy viendo listo de papeles. Tu novia acaba de decirte que no te quiere y tú no sabes que decir. ¿No tienes nada que decir? Pues te lo digo otra vez. No te quiero. Segundo gol. Amorebieta se lía, se encanta, se nubla y pierde un balón en el área. Rechace, pase, lo que sea y le cae otra vez a Falcao que dribla y marca. Otro golazo. Dos a cero.

El fútbol. Los comentaristas. Los amigos diciendo que 'esto está ganado'. Más cervezas. No he traído bocadillo. He hecho mal. Si no como, si no ceno, lo pagaré. Al menos hoy no iremos al Trece a celebrar nada, nos acostaremos pronto. Que mal rollo. El fútbol. Esa gente que es feliz, feliz, que no tiene que pasar estos malos ratos con el fútbol. El fútbol es perder. Perder. Tu novia no te va a querer nunca. No he querido ver imágenes de la gente en Bucarest. No he querido leer casi nada. No he escuchado nada. Es como si no quisieras ver películas románticas antes de decirle a tu novia que la quieres. Por si acaso.

La segunda parte. Bielsa hace cambios. Iturraspe al banquillo, porque no ha podido con el partido. Aurtenetxe al banquillo. Salen Ibai e Iñigo Pérez. Bueno. Empezamos con más entusiasmo. Van cayendo algunas ocasiones, muy a trompicones, poca claridad. Ellos cuando salen dan miedito. Cuando vamos por el minuto sesenta salgo fuera. Ya no puedo más. A la calle, a respirar, a poner mala cara fuera. No quiero discutir con nadie. No quiero hacer nada. Me quiero ir a mi casa. El señor Juan ha salido a fumar. Mala sombra, coño. Asomamos la cabeza de vez en cuando. Una contra y veo cómo Diego tira y marca. Tres a cero. Tu novia no sólo te dice que no te quiere ahora, si no que nunca te ha querido y nunca te querrá. Tres a cero. Faltan cinco minutos. Un desastre. Final del partido, lágrimas, mi padre se va disparado a casa y no me da tiempo ni a despedirle. Recojo botellas vacías para matar el tiempo, atiendo alguna llamada, despido a la gente, abrazos, lágrimas, 'no es santo el que no cae, sino el que se levanta'. Conocerás otras chicas, no te preocupes.

Ravi Shankar explica que una raga no es un nosequé. El compañero colombiano dice que se ha enterado que hay otra final contra el Barça, que  no sabía que... En el bar el Germán me dice que salieron muy nerviosos. Mi archienemigo que no se pone las gafas bien, tras pontificar con otro fulano sobre Guardiola, para despedirse me dice que salimos muy estresados. Esto debe ser de cuando era joven Ravi Shankar. Dicen que hay más chicas, que un clavo saca otro clavo, que ahora iremos con más ganas a la final de Copa, pero a mi me gustaba esa chica. Y no me quiere. A saber cuándo me querrá otra.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Karpov

Qué tío, qué tío, qué tío. Tiene una historia para todo. Llevamos aquí ya por lo menos tres horas con la partida, y cada vez que le toca mover se enrolla, empieza a explicarme que si una vez en Suiza, que si jugando contra Capablanca, que si iba en coche camino de Amsterdam, que si le paró la policía en un puesto de Budapest cuando la cosa estaba fea, que si no vuelve a Nueva York ni atado, que se comió el otro día un bocadillo de chorizo en un torneo español porque él no había probado nunca el chorizo y que pasó una noche malísima y al día siguiente tenía el gusto todavía en la boca y el rival le tuvo que llamar la atención porque le repetía y la virgen... un saco de historias el tío. Me dijeron que lo cogiese de entrenador y yo no sé si voy a aprender mucho de este hombre, ahora, entretenido voy a estar un rato. Venga, otra vez. Ahora me está diciendo que cuando la piezas están ya así que él pierde interés en la partida. Esto me lo ha dicho más de una vez. Dice que a él el ajedrez le interesa sólo en la apertura. Incluso ha llegado alguna vez a decirme que si pudiera, dejaría las piezas siempre colocadas para empezar la partida, sin empezarla. Que la excitación del primer movimiento, de estar a punto de empezar algo, le parece tan sublime que por eso se especializó en las aperturas, porque empezar es lo bonito. Luego, todo lo que viene después, pues si, debes tener más o menos arte, más gracia, más talento, o simplemente que tengas más triquiñuelas que él no me puede enseñar, porque eso no le interesa. Por eso, en cuanto avanzamos, cuando el desarrollo ya está completada y la partida está abierta, el hombre empieza a divagar. Y que él es de blancas. Que jugar al ajedrez con las negras no es jugar. Que tiene que ver con lo de las aperturas. Que si empiezas, empiezas. Pero eso de jugar a la contra no es jugar. Qué cabezas. Me he tenido que hacer unas tostaditas o algo porque si no me iba a dar un desmayo. Tenía un desconsuelo que para qué. Porque habíamos quedado en que estábamos hoy un par de horas y lo dejábamos para no estresarnos mucho de cara a lo que vendrá, pero no hay manera. Pero me gusta, porque me distrae. Lo que me cuenta, aunque él no lo sepa, me sirve. No sé de qué, porque no lo sé explicar, pero me sirve. El caso es que en las últimas partidas, cuando entro en la sala, cuando me siento, cuando ya veo las piezas colocadas y paso la mano así por encima como para ponerlas bien me encuentro como si estuviera en una nube. Bueno, no en una nube, tengo una sensación como de estar en suspenso. Luego, cuando ya comienza la partida, estoy como más liberado, no tengo tanta presión. Empieza la partida, los primeros movimientos y estoy en la cumbre y luego me parece que es el otro el que le está dando una importancia al entrejuego que no es tal. Osea, que si, que me está sirviendo de algo. El otro día casi palmo y todo en un partida porque pensaba en tipos de tierra para las macetas y en cambiar un tiesto de sitio, y eso que yo y las macetas estamos peleados desde siempre, pero mira, pensando, pensando, me tuvo que decir el otro que qué. Ya está. Ya empieza otra vez. Que si antes fumaba, pero que en un torneo de Copenhague se olvidó el tabaco ruso en una maleta que no se llevó y que antes que fumar tabaco de allí prefirió no fumar y que ahora ya no fuma. Espera, que se está confesando. Que a lo mejor no tiene nada que ver, dice, pero que es posible que desde que no fuma hable más. Madre de dios. No sé para qué me he hecho una rebanada con mermelada si a mi no me gusta y él tampoco está comiendo nada. Qué hombre, qué cháchara tiene.

martes, 8 de mayo de 2012

Juan Andino Wessens

En lo que era la sorprendente tercera edición de la autodenominada 'Asamblea por la Cultura Popular y el Entendimiento entre las Gentes', tras la locución e introducción del evento por parte del presidente, subió al estrado un hombre de pelo canoso recogido en una coleta, no muy alto ni muy bajo, morenísimo y de rostro aindiado, que se presentó como Juan Andino Wessens y que se dirigió a la concurrencia como sigue:
- Antes de que suba más gente y nos deleite con sus composiciones o bien nos ilustre con algún estudio, que seguro que será de gran interés, sobre la historia de la payada, déjenme que les comente un par de cosas. Seré breve. Me llamo Juan Andino Wessens y soy eso que se da en llamar un apátrida. Tengo un país en el que nací pero ahora mismo, y disculpen mi actitud, no me apetece decir cuál es. No soy de ningún sitio porque en ese país tampoco me esperan y si lo hacen no creo que me saquen la banda de música a la calle para recibirme. Pero no quiero que ahora nos enredemos en que yo cuente o que insinúe si soy o no soy. Me llamo Juan Andino Wessens, aunque todos los que tienen trato conmigo acaban llamándome simplemente Wessens. Ya les digo por adelantado que me he bebido dos cafés antes de subir al estrado y estoy bastante nervioso. No suelo tomar café pero no sabía que hacer antes de decidirme a subir, porque no les conozco a nadie de ustedes, no sabía con quién hablar y en algo tenía que matar el tiempo. Dentro de unos minutos es posible que me empiecen a dar tirones los brazos y no les ofreceré una estampa nada agradable. No es que no me guste el café, que si, pero no le veo nunca la necesidad.
Así que les informo que he subido a esta tarima, a este estrado, en este evento sobre la Cultura Popular y demás para avisarles de un hecho que considero fundamental para el devenir de los habitantes de este hemisferio tan y tan querido por muchos de ustedes, pero no por su totalidad. Porque eso sería pedir demasiado, ¿no es cierto? Que todos los presentes estuviéramos de acuerdo en lo mismo. Qué barbaridad. No es posible ¿verdad? Yo tampoco me lo creo, igual que ustedes. El caso es que viniendo hacia aquí me he dado cuenta de que yo no sé tocar la guitarra. Ni la guitara pequeña, ni la grande, ni ninguna guitarra. No he tenido nunca una guitarra en las manos con la intención de crear algo con ella. No sé rasgar, ni puntear, ni entiendo de acordes, nada por el estilo. No me ha interesado. Pero he perdido la guitarra.
¿Cómo lo ven? No lo entienden, ya veo sus caras. He perdido una guitarra y no era mía. Me habían dado una guitarra cuando llegué, para que con ella representara la imagen del antiguo payador y la he perdido. No la he perdido aquí, la he tenido que extraviar en el hotel. Un hotel muy bonito por cierto, y desde aquí quiero agradecer a la organización la molestia que se tomaron alojándome en un tan hermoso establecimiento. Y además de capital nacional. Lo que es toda una proeza, porque no recuerdo haber encontrado un hotel de propiedad nacional nunca en la vida en todas las ocasiones que he venido por aquí. Y miren, nunca es tarde.
Vamos, que he perdido la guitarra. Me la dio el señor presidente que aquí está mirándome con cara de no entender, pero no se preocupe señor presidente que estoy terminando. Me la han tenido que quitar ustedes que estaban en la misma estancia, así que el que la tenga me la devuelva por favor. Porque el presidente me encargó posar con la guitarra a cuestas para la prensa nacional e internacional, componiendo... y creo que uso mucho la palabra componer pero me disculparán, componiendo digo la figura del payador para las fotos, porque el señor presidente pensó que contratar a un payador de verdad resultaría muy caro y yo estoy en una situación en la que por cuatro perras hago lo que sea.
Devuélvanme la guitarra, disfruten de sus pláticas, y muy buenas tardes.

lunes, 7 de mayo de 2012

El Sherlock actual

Vaya por delante el primer apunte que resulta fundamental para entender todo lo que seguirá a continuación: a mí, el actor que hace de Sherlock me cae mal. No me gusta su cara. No me cae bien. No simpatizo. Todo lo que viene ahora, pues, está sujeto a esa primera percepción subjetiva. Perdón también por el vocabulario, pero últimamente estoy de un cursi que no me aguanto.
Le di las primeras oportunidades a la serie Sherlock cuando la empezaron a dar en Antena 3. Me perdía. No lo cogí con buen pie o no sé qué pasó, pero no me enganchó. El personaje no me gustaba, la trama (era un caso relacionado con la mafia china o así) no me hizo tilín, no le ví el qué. Mi hermano me dijo unas semanas después que él estaba bastante contento con la serie, que le gustaba. Como últimamente he moderado un poco sólo mi pinchaglobismo no quise dar mucha leña y simplemente dije que yo lo había intentado, pero es que el tío me caía mal y no me enganchó. Dejé la serie totalmente de lado hasta ayer.
Ayer no daban absolutamente nada en la tele que mereciera la pena y en un canal vi que empezaba un episodio de Sherlock. El primero. Dije, anda, el primero... Estudio en Rosa. No sé si será el primero o el segundo de los libros de Sherlock Holmes de Conan Doyle, pero el Estudio en Escarlata es un pedazo de libro y un historión que para qué. El original. Con la panza llena de migas pensé que el episodio tendría que ver con aquel libro, que cada episodio iría recuperando un libro de la historia original y que... nada. O un poco. O si y no. No.
En este primer episodio Sherlock conoce a Watson. Se van a vivir juntos y al día siguiente ya resuelven un caso. Todo en un día. Sherlock, si en el libro ya parecía un personaje fuera de medida, en la serie bordea lo sobrenatural. Vale, hay momentos en los que explica las deducciones que hace. La observación, estupendo. Pero oiga, que no. Que parece todo muy sacado de la manga, que no parece normal. Que si, que si hay que resaltar que es muy buen observador, muy listo, muy lo que quieras, pues que se resalte, que para eso es Sherlock Holmes, pero no sé si es que lo hacen muy exagerado o que como el muchacho me cae gordo, pues no me lo trago. Y me pierdo.
Esa es otra. Me pierdo. Empieza a hablar, a sacar conclusiones, a decir esto es así y así y de esta manera y ahora... y me quedo con cara de 'no me estoy quedando con la copla'. Va muy deprisa para una mente mediocre como la mía. Va muy deprisa. Y lo que es peor, el propio Sherlock considera imbéciles a todo el resto de la población. Algo que no me creo que el Sherlock original pudiera llegar a considerar. Supongo que ser moderno y tal le debe dar licencia para ciscarse en la gente, pero no sé. Me molesta.
Y la historia. Estudio en Escarlata iba sobre una venganza. Alguien que quiere vengarse de unos mormones que le jodieron la vida y la de la chica que quería. Fantástico. Una historia bonita de verdad, con su rollo del Oeste, mormones, etc. Pues bien, el caso de Estudio en Rosa, el episodio de ayer te pone la miel en la boca, porque más o menos empieza de la misma manera. Pero... no hay nada detrás. La historia coge elementos de la original. Las muertes, los suicidios inducidos, el propio 'asesino' que se descubre o se entrega en la misma casa de Sherlock. El cochero/taxista. No sé. Bien. Pero detrás no hay nada. Detrás mete de rondón la historia de Moriarty.
Porque aparece Moriarty, que no salía en el original. Pero aquí si, tiene que aparecer. Y es el malo que está detrás. Se resuelve el caso, ji ji, ja já. Pues no. No me hace gracia. Y todo eso de las maquinitas. Los móviles inteligentes. Los ordenadores con seguimientos. Muy tecnológico todo. Qué bien. El móvil y el móvil. Qué hartura de móvil, por dios. Bueno. Pues eso. No jueguen con los sentimientos de la gente, hombre. Ya está. Ya he visto el primer episodio, y ya me han visto a mí.

viernes, 4 de mayo de 2012

Miscelánea

Nada más llegar leo que los Dandy Warhols han sacado un disco nuevo. A mi me gustan los Dandy Warhols, pero es algo que llevo en secreto, no lo voy aireando por ahí porque los Dandy Warhols no molan. Es así. Son un grupo que no es Cool, no está de moda, suenan a antiguos, viejunos, ya no salen en ningún sitio. Pero a mí los dos primeros discos, qué narices, el tercero también me gusta. Luego, canciones sueltas de otros. Dicen que este disco está bien. Que recuperan el pulso. Osea que ya puedo escucharlos tranquilamente. Es lo que tienen las modas. Ahora si, ahora no. Ahora puedes, ahora ni se te ocurra. Gracias, muchas gracias, miembros de la crítica musical por considerar que ya puedo tararear sin que me miren mal. En realidad nadie me mira mal. En realidad, nadie sabe que tarareo. En realidad, nada. Bueno. Del disco nuevo, pondremos la que consideran la rara, la psicodélica, la que se parece a los Brian Jonestown. Pues nada. Y si, rara es.
http://www.youtube.com/watch?v=2UYfHxz7G7s

¿Cómo? ¿Que no habéis felicitado al Mario por su cumpleaños? No tenéis vergüenza. Tenéis pocos amigos y los estáis dejando perder por malquedas. Hay que cuidar a la gente, que pasan los años y nos damos cuenta de que lo que importa es tener tropa suficiente como para no estar apedreando perros por las calles. Qué tío. Yo no sé los años que tendrá, pero el muchacho está estupendamente. Ciertamente cada vez más calvo, claro, pero eso es algo que es inevitable. Y es algo que el tío lleva anunciando desde que tenía quince años. Calvo, calvo, calvo. El sinvergüenza. En fin. Sea como sea, recordaremos ahora aquel mítico Pop Festival al que fuimos en plan Kamikaze en el glorioso 1995 y del que salimos convencidos de que la tuna no iba con nosotros, y que de la misma manera, la tuna estaba ahí. Beck y su clásico Un pie en la tumba. Sin segundas.
http://www.youtube.com/watch?v=-oeXtGuQtBc

Qué jóvenes éramos entonces y repasando así mentalmente... qué pocas ilusiones teníamos ya. Si. Así como otras personas han tenido proyectos, ideas, objetivos, retos que cumplir, sueños y esas cosas, nosotros estábamos convencidos de que las cosas muy a mejor no nos iban a ir, que quizás esto y lo otro si, pero que así a nivel general, lo normal es que todo fuera en plan desastre. Todo es un desastre. Y más o menos, no voy a decir que al cien por cien, pero oiga, no es para tirar cohetes. No para él. Eso sí. Proyectos, ilusiones, tengo en mente unos asuntos, estoy muy liado porque tengo mil cosas a la vez, todo eso no, pero otras cosas, las que quieras. Aquí estamos. Una bonita canción de los Teenage Fanclub pero versioneada por J Mascis. Si, hombre, J Mascis, el de Dinosaur Jr. Everything Flows.
http://www.youtube.com/watch?v=3nFaGsixTEE

Se va a pasar la Feria de Abril del Forum y no vamos a ir tampoco este año. El sábado estuvimos a punto pero al final llovió y la ostia y nada. Pero digo yo que si no hoy, mañana, si que tendríamos que ir. ¿No? Riapitá. A continuación el mágico vídeo de las sevillanas corraleras de Lebrija. Iba la Liebre. El resto de la letra es incomprensible. Cogía coles... no sé. Pero qué arte. El vídeo corresponde a la película Sevillanas de Carlos Saura. Una película, junto con la de Flamenco, que le reconcilia a uno con el género y con muchos de los artistas que salen. En el vídeo, en esta canción, se me ponen los pelos de punta viendo a la gente mayor bailando, sin aspavientos, sin monerías, sin trampa. Iba la liebre. Ya verás como este año tampoco vamos.
http://www.youtube.com/watch?v=OS58XjbiQcc

Me parece que va a colar otro año. Si. Todo apunta a que si. Y mira que yo no las tenía todas, ni de ganas, ni de que fuera a ir bien, pero mira. Este año también. Veré a The Cure. En mi puta vida los he visto, pero ahora que puedo no me los dejaré pasar. Aquí si lo tengo claro, la primera canción que me gustó de ellos fue esta, Why Can't i be You. Que la ponían en los 40 cuando yo era chinorri. Y claro. Pues eso. No sé qué más tenía que decir al respecto, pero que eso. Que este año también. ¿Hoy es viernes no? Hoy nos dan otro susto. Esto va así. Qué país. Eres tan así, tan guay, todo lo que haces mola tantooooooooo. Qué calor debe pegar ese traje de oso.
 http://www.youtube.com/watch?v=MI0a9hTh5AU

Pues nada, que ha quedado un poco largo esto hoy. Que a ver si el fin de semana se nos da bien y volvemos sanos y salvos. A ver si eso.

jueves, 3 de mayo de 2012

La novia o el metal

Quizás era el viaje más importante de su vida. Ulises Perolaza, conocido por sus amigos, los de su banda, los del bar, los del parque, los de la partida de rol, los del equipo de fútbol sala, los del club de fans de Judas Priest y toda la peña del barrio en general como Ulf, se enfrentaba a la decisión más importante de su vida. Se había echado una novia. Una compañera del trabajo, Merche, se cayeron bien, empezaron a quedar, ir al cine, 'una película que te guste a ti y luego una que me guste a mí', dar una vuelta, tomar algo, 'quédate a dormir en mi casa, si quieres', 'por qué no te vienes este domingo a comer con mis padres, que vamos a un merendero toda la familia y...', 'mira, te he comprado una camisa, que si no te gusta no pasa nada, la devuelvo', '¿no has pensado en cortarte el pelo un poco? estarías más guapo con el pelo un poco más corto...'.
¿Lloran los heavys? Una pregunta que puede desatar un debate tan árido como una disputa entre partidarios de Parménides y Heráclito. ¿Lloran los heavys? Yo creo que no. Los heavys no lloran. Pueden sufrir por dentro. Pueden tener serios dilemas morales, pero se enfrentan a ellos como vikingos al borde del desembarco. Sin pararse en mientes, sin complicarse la existencia. Porque son heavys. Pero la vida del heavy es dura, se enfrenta a mil peligros, todo pende de un hilo y el camino recto no existe. Llega un momento en el que se ha de disimular. Ulises 'Ulf' Perolaza va en el metro camino de la cita decisiva con su novia. Lleva puestos sus pantalones de pitillo, sus bambas j'Hayber, la camiseta de Iron Maiden y la chupa de cuero con el parche detrás de Judas. Hoy lleva el pelo más sucio de lo normal. Desgreñado. Durante muchas citas con Merche ha procurado llevar el pelo limpio. Su larga melena, a veces recogida con una coleta, limpia, reluciente. Hoy no. Hoy quiere darse el gustazo de recordarse que es heavy. Que el metal no admite remilgos. Que el metal es lo primero. Que tiene unos principios. Que es el metal.
Ulf trabaja. Ulf no ha tenido los problemas de otros colegas. El Yul tuvo que cortarse el pelo y quitarse las muñequeras y los colgantes con la estrella de Satán para trabajar en la oficina. El Peri solo lleva su perilla como recuerdo de cuando era el máximo experto en el barrio sobre dobles bombos, metal noruego y campeón interestatal de Warhammer. La Yoli ya no marca nada con sus mallas azules y blancas desde que dejó de ser la walkiria preferida por todos los colegas del barrio, ahora trabaja en una agencia de viajes, lleva el pelo cortito. Sigue siendo la guerrera más guapa, pero ya es otra cosa. Dos críos y un novio que fue rapero. Una lástima. A veces se encuentra con los colegas en el parque cuando salen los domingos y ella lleva puesta su camiseta de Dio y los tejanos. Heroína del metal.
Ulf trabaja en el almacén de la distribuidora de racholas del barrio. Un trabajo chungo para el que no hace falta llevar buen aspecto. Ni malo. No es lo que cuenta. Ulf lleva camisetas viejas de Deep Purple de su hermano mayor. Su hermano mayor, el Alex, que cantaba en los 'Demonios de Fuego' y que ahora sin que nadie sepa porqué va a conciertos de Estopa con su parienta.
Ulf va en el metro a tirar el último cartucho. La Merche es muy buena tía. Es del barrio. Trabaja en las oficinas. Es la sobrina del dueño, el señor Martinet. Es una chica normal. No le gusta la música. Tiene discos de Mecano, El Último de la Fila, Alejandro Sanz y de chavalita era fan de los New Kids on the Block. No quiere que Ulf deje de ser quién es. Sólo quiere...
La novia o el metal. El viaje en el metro va llegando a su fin. Han quedado en verse en una cafetería del centro, con unas amigas de Merche. La Merche está muy guapa hoy. Las gafas le quedan estupendamente. Ulf entra en la cafetería y algunos se le quedan mirando. Un heavy. La Merche no le ha puesto buena cara.
Se saludan, dos besos, dos besos a las amigas. También hay un fulano que va detrás de una amiga de la Merche. La Merche le dice al Ulf que vaya pelos, por lo bajini.
- No. Es que mañana voy a la peluquería y por no lavármelo dos veces...
Los Heavys no lloran.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Rimble Pacherton y la industria del espectáculo

Enlazamos lo que estábamos comentando con un texto aparecido en el Boston Sprinter de hace unos cuantos años y que viene firmado por un tal Wethers Poonful. El relato dice lo siguiente:
'No nos engañemos. En aquellos años la situación no era nada sencilla. Los niños se morían de hambre por las calles, los hombres pasaban el tiempo quitándose el frío bebiéndose lo que les pasaba por las manos y las mujeres luchaban de las formas más ignominiosas para sacar adelante a su prole. Sin embargo, un oscuro personaje de aquellos años, llamado Rimble Pacherton, pese a no tener nada que le diferenciase ni en origen ni en expectativas al resto de sus conciudadanos consiguió algo que sumió en un estado de felicidad perenne a toda la ciudad y contagió con su ejemplo a toda la nación.
Rimble Pacherton, ahora que lo hemos presentado intentaremos conocerlo algo mejor, nació en los suburbios de la ciudad hijo de un obrero metalúrgico y una costurera. Creció por las calles, formó parte de la banda de los Niños Hambrientos y a los diez años entró a trabajar en la fábrica en la que su padre se había dejado la salud. Un accidente le costó un brazo, el izquierdo, y fue retirado de la empresa por inútil. Tuvo que dedicarse con sólo 20 años a ganarse la vida vendiendo baratijas, recogiendo desperdicios y haciendo otra clase de trabajos nada decorosos para un hombre que se precie, pero cuando la vida está tan mala, no hay honor que valga. Uno de esos trabajos le llevó un día a casa de un tendero de la zona adinerada de nuestra ciudad. El dicho tendero le había citado a una hora en que la tienda se encontraba cerrada. Nathaniel Sparks se llamaba. Encontró a Rimble en la calle mientras éste estaba en un portal oscuro bebiendo de una miserable botella de whisky baratísimo. Sparks se le acercó y le susurró algo en el oído. Rimble puso cara de asco, pero sabía que aquello podía significarle algún que otro dolar, así que asintió con la cabeza y a la hora convenida apareció por la tienda. Nathaniel Sparks vivía con su hermana Mindy, y ésta se acostaba siempre muy temprano, ya que padecía una enfermedad que la obligaba a estar en cama todo el tiempo posible: la vagancia. Así Nathaniel podía hacer y deshacer a su antojo en la tienda, que era próspera y vendía telas especiales para la ropa de los trabajadores. Nathaniel, tras oír la señal convenida, abrió la puerta a Rimble y le hizo pasar a una salita. Allí Nathaniel, tras depositar en el bolsillo de Rimble la cantidad convenida, se sentó en un butacón y tras hacerle la señal indicada a Rimble éste empezó a desnudarse. Tras quedar completamente desvestido Rimble empezó a bailar siguiendo los golpes rítmicos que Nathaniel hacía con un bastón en el suelo. La imagen que ofrecía Rimble, desgreñado, sucio, con un brazo únicamente, famélico, era lamentable. Pero Nathaniel parecía en éxtasis. Estaba en éxtasis.
La visión de aquel desgraciado humillándose le proporcionó un placer inmenso. Despidió a Rimble citándole para días venideros a cambio de más dinero. A la siguiente cita, Nathaniel sumó a un par de amigos que compartían su depravación, Ebenezer McCallister y Benjamin Clinton, boticario y ebanistas del barrio. Todos miembros respetables de la sociedad, casados, con hijos, pero que tenían el mismo vicio. Los tres estuvieron a punto de morir de gusto al ver a Rimble bailar o mal bailar, desnudo, manco, hambriento, desdentado...
La fama de Rimble aumentó de tal manera que formó un grupo de tullidos, vagabundos, alcoholizados, menesterosos, mujeres echadas a perder, niños ya maleados por la vida, que bailaban al son del palo de aquellos pequeños burgueses. Rimble Pacherton consiguió retirarse del baile, pero con aquel grupo montó una compañía estable especializada en aquellas representaciones humillantes.
Rimble Pacherton, que tonto no era, perfeccionó su espectáculo dantesco hasta que, ya en nuestros días, sus descendientes desde las sombras han seguido mediante técnicas oscuras y del todo cerradas para los no iniciados, haciéndonos bailar a todos al son de un palo, por unos pocos dólares, sin que lo sepamos. Y mientras ellos, los Nathaniels del mundo, se ríen y estallan de placer.'