jueves, 25 de febrero de 2021

Gran Biblioteca Universal del Pensamiento


'A mi barco te subiste y no te pedí billete. Ahora que te veo la cara, sin rubor te exijo: vete'. Adam Munigaitis, poeta. Quizás el mayor poeta lituano vivo ahora mismo. Su obra, no hace falta decirlo aquí, ha sido protagonista de varios ciclos y ha sido llamado a dar conferencias en innumerables ocasiones. Lo conocemos por su extensa obra, claro está, pero también por su vida como personaje público. De todos es sabido que Munigaitis comenzó una interesante carrera como actor de cine que le llevó a ser galardonado incluso con la Palma de Oro por su papel en la película 'Orejas'. Después del fallecimiento de su esposa, Anna Veliskaite, tras una penosa enfermedad, Adam renunció a la interpretación para refugiarse en la lírica. Sus poemas son breves, sombríos, a veces meros ripios, otras veces pensamientos inconexos, siempre con un poso de abandono, resignación, negrura. La vida para Munigaitis parece haber perdido cualquier sentido. Únicamente la escritura, volcar lo que siente sobre el papel, parece mantenerlo vivo. 'Barco azul como el mar. Me confundes'.

Valentín Mederos es ahora mismo el must brasileño que debes conocer. Mederos ha conseguido plasmar su experiencia como oficinista durante 30 años en una empresa de peritaje en una fascinante obra teatral que consigue llevarnos de cabeza al sinsentido de las relaciones laborales y por ende de las propias relaciones humanas. En sus obras, Mederos no contempla otra salida al mundo en el que vivimos que el de consumirnos dentro de nuestro propio espacio laboral. El mundo es la mesa, el computador, el registro de entradas, los saludos y las despedidas, las conversaciones banales, el trabajo, los datos. Hay quien ha querido describir su obra como una suerte de The Office a la inversa. Una oficina de la vida. La vida como un registro. La vida como una espera de la hora de salida. El brasileño Mederos ha conseguido incluso llamar la atención del prestigioso filósofo, André Walkmann, que le ha dedicado el siguiente elogio. 'Cada montaje suyo es como la vida, lo que es decir que es peor'. No menos interesantes son las palabras del actor fetiche del autor, Luiz Fernando Bonetti, que ha calificado la obra de Mederos como 'una capa de pintura gris sobre la cuarta pared'. Deseando que aterrice en Barcelona.

Federico Alberto de Schlingen ha presentado un nuevo disco. 'Boutique' en esta ocasión se adentra de lleno en la música comercial. Si 'Oil' nos lleva de la mano al ámbito de la música de gasolinera, con 'Boutique', estamos en un centro comercial. Nos coloca en una amplia superficie llena de ropas uniformes y discretas que necesitan de una música optimista para ser vendidas. Con 'Boutique', Federico Alberto se desentiende esta vez de los instrumentos orgánicos para pasar todo su saber a las máquinas. Federico Alberto de Schlingen alcanzó la fama mundial con 'Pyjama', una música con la que homenajeaba la música que se escuchaba en los transistores de las mercerías de su infancia. Un disco de una música acogedora, cálida, serena, ideal para comprarte una bata. Preguntado sobre su próximo trabajo solo ha querido adelantar una palabra de su posible título 'Turkmenistan'.

Miente. Con esta dureza se ha expresado Leopold Hybucke ante la biografía que ha publicado el terrible Hamar Urreaetxebarri sobre la madre de Hybucke, la insigne poeta y novelista, Admira Wacker. En la biografía de Urreaetxebarri se afirma que la Wacker en realidad jamás escribió una sola palabra de su magna obra. La varias veces candidata al premio Nobel, al parecer, jamás hizo otra cosa que irle contando a su ayudante, el periodista de origen chino, Billi Wong, cosas. Su quehacer diario como rica heredera, sus pensamientos, sus idas de pelota, eran registradas por el señor Wong, amigo próximo de la Wacker, que ora iría ordenando esos pensamientos en poemas, otras veces de anécdotas jugosas construía novelas con poderoso fuste. El hijo de la Waker, Leopolod Hybucke, ha calificado de sarta de mentiras esas afirmaciones y se ha puesto en contacto con el prestigioso abogado Lars Arsenberg para emprender acciones legales contra los autores...

Leopold Hybucke acaba de presentar 'Mi madre', una biografía con la que pretende lavar la imagen de su madre, la conocida poeta y novelista Admira Wacker y así contestar la biografía de Hamar Urreaetxebarri en la que se afirmaba que su madre no llegó a escribir jamás todo lo que se le atribuye. Hybucke ha dado una rueda de prensa en su palacio de Hybuckingham, en la que ha se ha manifestado de la siguiente manera: Aquel que quiera referirse a mi madre como una títere en manos del sucio señor Wonk, ha de saber que mi madre jamás, nunca, contó nada al señor Wonk ya que mi madre era una persona reservada y, pocas personas lo saben, con un serio problema en la dicción que la llevaba a no entablar conversaciones extensas con nadie. Ya saben de su fobia a las entrevistas... tras estas palabras, crecen las voces que hablan del excelso talento del señor Wonk. 

martes, 23 de febrero de 2021

Crónica del #plegramenet de febrero. Tren a ninguna parte.


Sin lugar a dudas, el batacazo electoral les ha sentado estupendamente a los regidores de Ciudadanos y les ha dotado de una clarividencia que, ahora que están en el camino hacia ningún sitio, les servirá al menos para quitarse pesos de encima. Así, por ejemplo, el regidor Padilla, se despachó en una intervención memorable en la que puso en evidencia lo que está pasando con los plenos municipales en los últimos tiempos. ¿Qué está pasando? Ese es el problema, nadie lo sabe. O muy poca gente. Como bien dijo el regidor Padilla, los asesores y asesoras de los grupos municipales y poco más, son los seguidores de los plenos municipales y porque les (nos) va el sueldo. ¿Es acaso un problema de nivel como apuntó el regidor Padilla? No lo creo. Esta legislatura, a diferencia de las anteriores, ha visto aumentado su nivel con una mayor presencia de políticos y no tanto de personas. Por lo que la cosa es ahora mucho más consistente y nos evitamos amateurismos y cosas. Antes, por ejemplo, uno se podía liar. Se podía enervar. Se podía pasar. Se podía cabrear. Podía mostrar un enojo supino respecto a cualquier cosa que sucediera en el pleno y expresarlo de una manera extemporánea, boba, salaz, tenaz, como fuera. Teníamos oradores y oradoras que con mayor o menor fortuna podían expresar dicha, contento, felicidad, ira, mala leche, rencor, las emociones humanas más primarias. Eso se ha perdido pero se ha ganado en argumentación, gracias al ímprobo trabajo de los asesores y asesoras que nos partimos la cabeza buscando y rebuscando, dando aplomo, poniendo poso y seso, haciendo, en definitiva que, por fin, la casa de la política municipal, sea eso, la casa de la política. Y lamentablemente eso no interesa. 

Los asesores y asesoras de los grupos municipales, somos una especie cada vez más apreciada. Una profesión que, en tiempos como este, tiene una trascendencia sublime. Los asesores y asesoras de los grupos estamos ahí, escondidos, entre las pantallas de ordenador, consultando, mirando, preguntando, argumentando, buscando razones y lógicas, enviando correos electrónicos y llamando a diestro y siniestro. Los asesores y asesoras vamos vestidos de manera elegante, pero sobria. Los asesores y asesoras no podemos llamar la atención, no somos los protagonistas, aunque no se puede negar de ninguna manera que hemos dado fondo a un consistorio que venía descarrilando por su falta de nivel, contrariamente a lo que aduce el regidor Padilla. Conozco los nombres y apellidos de los asesores y asesoras de los grupos municipales. No conozco a los asesores del Equipo de Gobierno porque deben ser un montón. Pero a todos ellos, me gustaría enviarles un abrazo fraternal de alguien que, en estos momentos, se siente partícipe de algo importante, de una tarea descomunal. La de alejar la política municipal de los primeros lugares de la preocupación de los colomenses. Que la política municipal se de por descontada, que deje de tener esa cierta sensación de emoción incontrolada. Ahora, al fin, la política ha entrado en el consistorio. La política con mayúsculas. La política con un desde atrás. Pero no todo es perfecto.

¿Qué pasó con la moción del 8 de marzo? ¿Qué ocurrió con la moción del Dia Internacional de la Dona? No me lo puedo imaginar. El asesor o asesora que se columpiara ayer no debe dormir tranquilo. Seguro que fue un error humano. En la ciudad del feminismo, en la ciudad de la Ciba, en la ciudad a la que vienen maravillados y maravilladas las más altas dignidades del feminismo, en el día de ayer se vivió un hecho insólito. No se aprobó una moción feminista, con un contenido feminista de un consenso tal que podría haberla firmado... no se me ocurre. Y sin embargo, no se aprobó por parte del Partit Socialista o Partit dels Socialistes, porque no tocaba. Básicamente. El tema es que se interpretó que debía haberse presentado una moción o declaración sobre el tema cuando toca, que es cuando el PSC considera que toca y que simplemente ese hecho, ya es motivo más que suficiente para que les resbale por completo el contenido de una moción para votarla en contra. Ahora no toca, os dijimos que ya si eso más adelante, que es mejor. Pero no hicisteis caso. Pues votamos en contra y así ya lo sabéis para otra vez. Y chimpúm. Y no hay asesor o asesora que valga. 

¿Y el feminismo? ¿Y la sororidad? En la Ciba. 

El pleno de ayer tuvo mucho más. Tuvo un aire a pleno antiguo en algunas cosas, como por ejemplo la vuelta de las mociones con contenido internacional, europeo. Europa. El mundo. Santa Coloma se nos empieza a quedar pequeña y gracias a los asesores y asesoras podemos ocuparnos, ahora sí, de cosas de otros mundos. Mercosur, armas nucleares. Temas que hacen llorar al niño Jesús, no hay problema. Adelante. 

Lo de las calles del centro de Esquerra. Tan lejos, tan cerca. Centro, barrio antiguo, ciutat vella. Romantizando el nosequé. 

Están dando Cachitos. 

Honor y gloria a los y a las asesoras.  

lunes, 22 de febrero de 2021

Little Miss Sunshine - Valerie Faris & Jonathan Dayton


Esta peli es del año 2006. Creo que fue una de las pelis de ese año. Esta peli la vio todo el mundo. Yo no la vi. La vi el sábado. Esta peli es del año 2006 y han pasado 15 años. Yo veo esta película ahora y no sé si digo bien o digo mal pero a mí esta peli, sin dejar de parecerme entretenida, no entiendo de dónde viene o de dónde vino la fama desaforada que arrastró. No soy de los que ven una peli para ver dónde encuentran el fallo o la mandanga, si una película me gusta, me gusta, no pasa nada. Si no me acaba de tal, pues como que no. 

Esta peli tiene algo que no me gusta. Es la película, la típica película, donde más o menos, todo acaba bien, los personajes principales se redimen de sus errores, sus comportamientos, las penas que les atoran. El que se quería suicidar, quiere vivir, el que no hablaba, habla, el obsesionado con el éxito pues deja de estarlo. La madre, como ya de saque es bien, sigue siendo bien. Y el abuelo, como es muy molón pero tiene el vicio que tiene, acaba palmando. 

Y sí, efectivamente, el personaje de la niña es encantador, la niña lo hace de narices y estás a su favor todo el rato. Y todos los actores lo hacen bien incluso el hermano que no habla que con esa cara que tiene es que no te puede caer ni medio bien. Y claro, sale Steve Carell, que da igual lo que haga. Y está bien. En realidad todos están bien y la película tiene sus puntos y todo eso.

Pero ¿es para tanto?. Pues no lo sé. Si lo que buscas es una historia que se deje de tontunas y de cosas profundas y de retratar la vida como un valle de lágrimas, pues naturalmente que es una película balsámica. Si buscas otra cosa que sea un pelín más complicada, pues ya digo yo que no.

Novedades del 2021, Little Miss Sunshine, meh. 

domingo, 21 de febrero de 2021

La violencia


La juventud sin futuro está quemando las calles. La juventud a la que durante un año se le han frustrado los medios de expresión, se ha levantado. ¿Cómo podemos medir lo que está pasando en las calles? ¿Qué pasa con nuestra juventud? Estas afirmaciones y estas preguntas me llevan asaltando en twitter y los medios por los que me voy informando de lo que pasa en el mundo desde hace unos cuantos días. Y con el mismo conocimiento de las cosas con el que opino sobre el resto de cosas voy a lanzarme a opinar, porque este blog no se llena solo. Leo opiniones ponderadas, otras ya ni las consulto, otras las doy por sabidas. La juventud sin futuro. La juventud cabreada. La libertad de expresión. Pablo o Pedro Hasél, como se diga. 

Las manis son manis. Las manifestaciones de toda la vida han terminado con un grupo de personas que no tienen suficiente con hacer el recorrido al uso y deciden emprender la revuelta por su cuenta. Contendores ardiendo, carreras por las calles, algún escaparate roto. Eso es así. No es bueno o es malo, es así. La policía pega. La policía enseña sus armas incluso en las manis a las que yo voy, las manis oficiales, las manis de los sindicatos que no son más que herramientas del sistema para perpetuarse. Incluso allí, para vigilarme a mí, que colaboro con el sistema para oprimiros, hay furgonas de la poli. Imaginaros para repartir leña a gente que realmente está por la labor del cambio ya y ahora. O ahora y ya. Leña. La policía da leña, la policía no da leña porque esté programada para dar leña, que suele ser le programación habitual, la policía da leña porque tiene instrucciones políticas para dar leña. La policía es así. No la ordeno yo. No se ordena sola. Servir y proteger. Condenar la violencia policial desde los gobiernos es un síntoma. 

Dicen que hay más violencia. Dicen que no hay gobierno. En Catalunya el mensaje oficial es el de suscribir de manera tácita o explícita el contenido de las manifestaciones de las personas que al final terminan expresándose de manera poco tranquila. En Catalunya, el mensaje oficial es que eso pasa por que no somos como deberíamos ser y que si fuéramos de otra manera, si Catalunya consumase su emancipación, estas cosas no pasarían. El cabreo de la juventud, de esa juventud que se manifiesta, está entoncees de parte del mensaje oficial. Deberíamos estar emancipados. Ser libres. Y estas cosas no pasarían. Pero recibir leña y saltar ojos, se saltan igual. Así, una chica puede ver cómo su ojo se vacía y al mismo tiempo los responsables de saltar ojos comprender y entender que esas manifestaciones tengan ese tono que tienen porque no somos libres. 

No hay libertad de expresión. Un cantante, por interpretar canciones con letras de contenido provocadoramente inamistoso hacia el sistema, entra en prisión, al sumarse la denuncia de estas letras a su propio comportamiento digamos que también inamistoso de palabra y de obra con otros miembros de la especie. Libertad para Pablo Hasél, mañana. Mañana mismo. Simpatía nula hacia Pablo Hasél. Y simpatía nula hacia quién le ríe las gracias a un mensaje. A una forma de hacer. El otro día en el APM?, órgano de expresión de lo que se lleva y lo que no se lleva en la Catalunya oficial y que cuenta para algo, Pablo Hasél era entrevistado horas o días antes de ser detenido. En ese trance, el entrevistador y Hasél aprovechaban para ponerlo a huevo para cagarse en 'Podemos'. Entre las risas del entrevistador, el mensaje llega. Yo, que quiero que Pablo Hasél esté en la calle, debo hacer como que no escucho, pero lo escucho. Todo vale, el entrevistador se ríe, todo el mundo se ríe, Puta Espanya. En otro corte, en un programa deportivo, un tertuliano se caga en Espanya nosécuantas veces. Que debe hacer  mucha gracia. La juventud cabreada. No hay libertad de expresión. En una televisión pública tienes derecho a cagarte en Espanya, en Podemos, las veces que quieras. Ojalá un programa en el que cagarme en Catalunya cada día. Nadie se acuerda de Eskorbuto cantando A la mierda el País Vasco. Ya les metieron en la cárcel y nadie se acordó de ellos. Porque iban por libre. 

La juventud cabreada. ¿Es esa juventud la cabreada? Hay una juventud movilizada, organizada, que responde a convocatorias y que tiene un proyecto. Lo que es perfectamente normal, siempre lo ha habido y siempre lo habrá. Pero hay una juventud cabreada, sin futuro, casi sin tanto futuro como el que tienen ante sus pantallas organizando la revuelta, que no se expresa así, que no tiene esos cauces de expresión. Digo más, que siente que no tiene a un Govern o a unos medios de comunicación, que les alienten y les comprendan. No se pueden criticar esas movilizaciones. Yo tampoco lo hago. No son la expresión de una juventud cabreada. Son una juventud cabreada y organizada, en este caso, para expresar un tipo de descontento. Puta España. Puto régimen del 78. Puto consenso. Puta Podemos. A grandes rasgos. Nos hace gracia, nos reímos, mola. Hay otra juventud cabreada, que no saldrá ahí, que ni siquiera saldrá robando en la Nike, que está fuera de Catalunya. Que está fuera de la Catalunya Catalana. Que está fuera y que ya ha encontrado su expresión, o pasando de todo absolutamente porque ni sabe, ni entiende, ni le interesa porque con sobrevivir ya les vale o porque ya vota a VOX. No son lo mismo. Saben que votan a VOX porque están fuera, porque no le importan una puta mierda a nadie, porque los medios se ríen de ellos, porque puta España, porque libertad Pablo hasél que no sé ni quién coño es. Esa juventud no tiene quién les escuche y todavía no tienen quién les organice. Hay otra juventud, esa que sí que está organizada que todavía interesa en la calle, que todavía interesa quemando cosas, que recibe palos, claro, que se juega los ojos, claro, pero las responsabilidades se cargan hacia otro sitio. Hace exactamente una semana, el Govern que detenta el poder de la poli autonómica ha revalidado prácticamente los mismos resultados. La izquierda alternativa que está llamada a hacer revalidar esa mayoría, llama a la gente a las calles y al mismo tiempo negocia para repetir el apoyo a esta gente que parece que está y no está.

La situación política en Catalunya es demencial. Pero tiene un sentido. Gobiernos que no gobiernan, que reprimen pero no reprimen, que alientan a la revuelta pero que se cuidan mucho de perder su parte del pastel. Partidos que concurren a las elecciones en representación de ideas que son las de la buena gente y otros que lo hacen para olvidar lo que pasa. 

Libertad de expresión. Ahora diré cosas que ya he leído. Atacar la sede de El Periódico, por ejemplo. Libertad de expresión o hablamos de otra cosa. Tendré que salir en defensa de un medio en el que he colaborado y eso parece feo. Pero es que. Es libertad de expresión o es cambiar de sistema. Y ese sistema que usted me propone, ¿se parece en algo a la libertad? ¿Puede ser mi referente en este tema Pablo Hasél? ¿Lo es alguno de los cantantes o artistas que he escuchado y con los que he disfrutado por decir barbaridades? Eran barbaridades compartidas antes y no ahora, porque me hago viejo y mis ideas políticas han variado o es que antes eran mejores y los de ahora son mierda... yo que sé. 

La violencia. No tendremos gobierno. Aunque lo tengamos, la tónica será la misma. Cualquier cosa que se haga o se diga será para lo mismo. Una parte de la sociedad, ha asumido como propia la protesta y no cualquier protesta. Aunque estén en su casa tranquilamente, solidaridad con los que se juegan que les salten un ojo. Otra parte de la sociedad, mira todo esto y sigue rumiando de qué manera a ellos les va a tocar expresar su protesta. Por ahora ya son 11 diputados de VOX, a los que seguiremos ridiculizando, ignorando, considerando ajenos a nuestra realidad, como a todos sus votantes. Al final no hablamos ni de disturbios, ni de antidisturbios, ni del modelo de policía. 

Al final hablamos de porqué Canadell puede parecer cercano a los que protestan hoy en las calles y los jóvenes cabreados que votaron a VOX el domingo son el enemigo. 

Al final hablamos de Ada Colau poniendo un tweet diciendo que libertad pablo hasél y Ada Colau es mierda y Ada Colau haciendo un tweet diciendo que la protesta bien, pero que destruir la ciudad, ojito y entonces Ada Colau mierda. Y al final hablamos de lo mismo.

Al final hablamos de populismo de derechas y de populismo nacionalista aprovechando las coyunturas y manteniendo su relato. 

El relato. La violencia. El fuego. La libertad de expresión. Al final, todos los picotazos van a la cresta. 

Foto robada al Coco del pasado 18 de febrero.

jueves, 18 de febrero de 2021

La crisis del antifascismo. Barcelona, mayo de 1937 - Ferran Gallego


Lo que pasó en Barcelona durante los primeros días de mayo de 1937, persigue a buena parte de la izquierda incluso durante nuestros días. Este libro de Ferran Gallego, historiador que ha escrito obras imprescindibles como 'De Munich a Auswitz' o 'Neofascistas', viene a contarnos que lo que pasó no es lo que nos cuentan que pasó ni siquiera los propios protagonistas de lo que pasó en esos días y que iban contando sobre la marcha lo que estaba pasando. Lo que pasó, según Ferran Gallego, fue la culminación de un proceso que comienza con la proclamación de la 2a República y que termina con la configuración de lo que es el antifascismo. Un debate que hoy en día debería ser de rabiosa actualidad. El antifascismo y cómo emprender el combate contra el fascismo, contra las ideas de la extrema derecha, que son la verdadera contrarrevolución. 
Y  comienzo diciendo que he utilizado la palabra imprescindible y me patea esa palabra. Sigo.
Lo que nos ha llegado como versión oficiosa sobre lo ocurrido durante esos días de mayo viene mediatizado por el relato de George Orwell en su Homenatge a Catalunya y lo que nos viene a decir, luego aumentado en películas como Tierra y Libertad, más centrado en lo que pasa en el frente de Aragón, es que POUM y CNT eran organizaciones revolucionarias que ponían al mismo nivel hacer la revolución y ganar la guerra y el PSUC era contrarrevolucionario en la medida en que prefería dejar atrás la revolución en marcha para centrarse en ganar la guerra. 
El libro de Ferran Gallego nos dice que no es así. Que lo que se dirimió en esos días de mayo era un conflicto sobre el poder, que ese supuesto frente unido entre POUM y CNT FAI no era tal frente, que hay que entender que no había coincidencia entre estas dos organizaciones, una partido y otra sindicato, que los papeles del PSUC como organización que disputa espacios de poder y presencia real en las calles de Barcelona discuten y ponen en cuestión un sistema en el que el anarquismo se había consolidado, y que en definitiva, esas luchas de poder llevan consigo un enfrentamiento que unos y otros tratarán de minimizar sobre el terreno (no tanto la gente del POUM en un principio, pero su escasa fuerza era la que era...), pero el daño ya está hecho. Y ese daño, ese enfrentamiento que en esos mismos días, los mismos órganos oficiales de los partidos y organizaciones se esforzaban o bien en magnificar o reducir según sus intereses, después servirán para, a lo largo de los años, volver a repetir tópicos sobre partidos revolucionarios, sindicatos revolucionarios y partidos contrarrevolucionarios, así como organizaciones que se pondrán de perfil históricamente en este tema cuando tuvieron también un papel decisivo, y hablo de ERC. Es decir, ver hoy día a un militante de ERC con un póster del POUM o una camiseta de la CNT es como ver a Alejandro Magno con un reloj de pulsera. Lo que no significa que para la CNT, ERC no fuera un interlocutor válido ya que ERC no le discutía su espacio. Cada uno estaba en un estado, tenían sus propias redes, se completaban. ERC representaba las clases medias y burguesía progresista, CNT la clase obrera y así lo reconocía la propia organización. El problema es cuando surge una organización como el PSUC que se mete en su terreno y el problema es el desorden, cosa que ERC no podía apoyar. El desorden qué es. El desorden es algo que en tiempos de guerra contra un enemigo que se sabe implacable, que se sabe terrible, que no va a tener piedad, no se puede consentir. Si cada organización mantiene un espacio, un coto privado, un elemento como la seguridad, las comunicaciones, los abastecimientos, y se pretende funcionar... no se puede funcionar. 

Este libro, como digo, comienza con la proclamación de la República, de la Segunda República y de cómo encaran los partidos políticos y los sindicatos, en este caso la CNT, este hecho. Hoy día, leyendo este libro, me hace gracia cómo nos tomamos el hecho republicano, la simpatía y unanimidad que genera aunque sea de boquilla y cómo se lo tomaron los actores políticos de la izquierda en aquel momento. Republicanos y socialistas lo acogen como que ha llegado el momento, pero los socialistas están divididos, los hay moderados y los hay como Largo Caballero que no es que sea Lenin, es que su base de apoyo era la sindical y su fuerza para conseguir el poder en el partido se materializaba forzando la máquina hacia un sentido distinto al de Prieto o Besteiro. 
¿Cómo se tomaron la proclamación la República el PCE o la CNT? El PCE la saludó ya no con frialdad sino con desdén. Su dirigencia en aquel momento era tan echá palante que esto de la República era una cosa que se quedaba lejos y que todo lo que no fuera copiar el esquema de la Revolución, pues que no. La CNT no era la CNT. Había varias sensibilidades, que diríamos hoy, dentro de la CNT, de hecho tendrán una escisión importante, los Treintistas  O la FAI como organización casi política en un sindicato anarquista. Esta parte me ha parecido siempre interesantísima y, sí, tengo simpatías por los treintistas, por figuras como las de Joan Peiró y la de Ángel Pestaña, del que ya aviso y me autoimpongo leer más. Esa escisión de la CNT, el Treintismo, atacará a sus antiguos camaradas por su estrategia insurreccional. Esto qué es. Pues que para la CNT la república no es nada, es un estado burgués que no tiene nada que ver con su proyecto y se dedica a promover 'gimnasia revolucionaria', a poner en evidencia que ese nuevo gobierno republicano socialista en realidad no es nada, porque las viejas caras de la monarquía siguen ahí. Esto nos suena, ¿verdad?

El POUM. ¿Qué era el POUM? Un partido fruto de la confluencia de dos partidos. El Bloc Obrer i camperol y Izquierda Comunista. No era un partido trostkista. De hecho, el propio Trostki abroncará repetidamente la estrategia del POUM y mantendrá agrias polémicas con Andreu Nin, uno de los dos líderes del partido. El BOC era un partido comunista y nacionalista, Izquierda Comunista quizás sí que tenía algo más de influencia de Trotsky, pero tampoco. De hecho Trotsky no recomendó la formación de un partido, sino que entraran en el PSOE para llevarlo a la izquierda. Qué era lo que preconizaba el POUM. La revolución. Si en Rusia había funcionado así y así, en España funcionaría igual. Si en Catalunya la base obrera estaba en manos de la CNT, había que convencer a la CNT de que debía tomar el poder, digamos, entregándoles la base y ellos, el POUM llevarían a esa clase obrera al poder e instaurarían la dictadura del proletariado. Ya. Ahora mismo. Y la CNT jamás hizo caso a esto. La CNT iba por su lado, sobre todo a partir de la rectificación de la estrategia después de la Revolución de Octubre del 34, aunque tampoco tenían muy claro qué hacer y quienes lo tenían claro hoy sorprenderían a quien tiene todo el día a la CNT en la boca. De hecho, buena parte de los cuadros del BOC ya provenían de la CNT y habían sido expulsados de allí. Porque una cosa es una cosa y otra cosa es otra. Y eso hoy día no lo tenemos muy claro. Y solo nos ha llegado que POUM y CNT juntos y PSUC por su cuenta y ERC mirando sin comprender. 

La CNT, la CNT como espacio de vida. Un sindicato que era una forma de vivir, un espacio para relacionarse, para crear cultura, para educarse, para prosperar, para trabajar. A qué nos suena esto. Un espacio que funciona al margen del Estado, que tiene sus propios códigos, que no quiere mezclas, que no quiere intromisiones, que se ha convertido en un hecho insólito en el movimiento obrero europeo. Todo esto es como si lo estuviéramos discutiendo hoy día con las izquierdas alternativas, nosotros, y qué hacer. 

No sé. La República. Cómo la derecha deja de confiar en la República y se va fascistizando y cómo los partidos de la izquierda se van dando cuenta de ello y van reaccionando. Y se forma el Frente Popular y el Partido Comunista cambia y se pragmatiza y preconiza este frente y hasta la CNT tendrá que asumir que mejor no ponerse de culo. Incluso el POUM entrará en el Frente Popular. Y Trotski no quería. Y se ganan unas elecciones y se da el golpe de Estado fascista y en Barcelona ese golpe lo para... quién lo para. Lo para la clase obrera en la calle. En realidad lo paran las fuerzas de seguridad. El mito, lo que se cuenta, lo que pasa. Y sobre ello se construye. Y la CNT entra en el gobierno y apela a un gobierno sindical, fuera partidos, solo sindicatos, pero los sindicatos están conectados a los partidos pero a la CNT ya le va bien, pero los partidos ya hemos dicho que van a discutir su espacio.

Y el PSUC, partido formado también por confluencia de 4 partidos. Desde los moderados socialistas hasta los comunistas ortodoxos. Y va cuajando y va penetrando tanto en la clase obrera como en las clases medias. Y va ganando prestigio. Y va adquiriendo presencia y poder. Y va a imponer una cierta idea del antifascismo. Y se va a contagiar de las historias del estalinismo y sus prejuicios y sus estrategias. Y era un partido revolucionario, pero no de la revolución que queda bien en las películas. Y el POUM competía con él por el mismo espacio. Y muchos de sus militantes compartían militancias previas con los del POUM. Y todos se conocían. 

Conocerse, tener vínculos, amistad, también enemistad. 

Y el POUM se queda solo. Y la CNT pasa de ellos y les echan del Govern de la Generalitat. Y la cosa se va calentando. Porque ERC y PSUC van avanzando sus cositas. Y la CNT le ve las orejas al lobo. Y al final un día... la Telefónica y los tiros y todos saben que están en la calle peleando contra hermanos, pero quién para y quién asume las responsabilidades. 

Pese a lo que estoy contando aquí y lo que puede parecer un relato tendencioso, en realidad no lo es, y el libro se esfuerza en entender, en mostrar, las posiciones de los partidos, de sus portavoces, de sus órganos de prensas, con minuciosidad, a veces queriendo dejar clara una idea se insiste tanto en ella que se entorpece un poco la fluidez del relato. Pero queda claro. 

Y al final, el desastre. El enfrentamiento armado, las muertes, el asesinato indigno de Andreu Nin. El fascismo avanzando. La contrarrevolución real, triunfando poco a poco, lentamente, sin descanso. Mientras en la retaguardia se discuten espacios de poder, con la voluntad de vencer al fascismo, pero sin materializar el antifascismo como una unidad real. Un desastre que todavía arrastramos, unos debates que todavía nos acechan. El otro día, en una reunión de la Comissió Antifeixista local, alguien propuso hacer una charla sobre los hechos de mayo del 37 y lo hacía como si fuera a hacer un ajuste de cuentas. Todavía. 

Y me dejo muchas cosas, pero las dejo para quien quiera leer el libro. 

miércoles, 17 de febrero de 2021

Linares


El texto que iba a escribir me lo ha chafado Miquel Missé este mediodía durante su intervención en el programa de Marc Giró. Comentaban los hechos de Linares y Miquel Missé prescindía de 'lo que pasaba en Linares', es decir, de la situación de la ciudad, del contexto, del clima que se vive en la ciudad, para reducir el hecho que desencadenó lo que ha venido pasando durante el fin de semana a algo relacionado con la afirmación de la masculinidad. Un tipo se choca con otro en la puerta del lavabo, uno le gasta una broma, el otro se la devuelve, uno de ellos se siente vacilado y el otro lo soluciona untándole a ostias. Es decir, un duelo de machitos que acaba ganando el que tiene tanto una profesión en la que está acostumbrado a dar hostias, como un compañero de la misma profesión, es decir, policía, que le acompaña (compañero, acompaña) y entre ambos le dan una buena somanta de palos al otro hombre. Prescindan de Linares como ciudad y céntrense en el hecho de que todo esto es fruto del machismo inherente en nuestro comportamiento, en Linares y en Vallecas, en Santa Coloma y en Santander. 

Dicho esto, el texto que iba yo a escribir no estaba centrado en esto, estaba centrado en Linares. Linares es la segunda ciudad de Jaén. Jaén es la última provincia de Andalucía. Jaén es Andalucía de milagro o es Andalucía de verdad o contiene trazas de cosas que no son Andalucía o como lo quieran ustedes advertir. O no es la Andalucía que te imaginas o es la Andalucía diferente. No lo sé. Sé lo que me cuentan mis padres. En Linares viven familia y amigos. A Linares vamos mucho, está a 18 kilómetros de Vilches. En Linares se tapea estupendamente. En Linares había unos bares estupendos. En Linares descubrimos hace ya no sé cuántos años un sitio donde ponían un musicón y cuando quisimos darnos cuenta, ya no existía, creo que era algo así como la salamandra o la salamanquesa o el lagarto... me extraña que fuera el lagarto porque el lagarto es de Jaén. Jaén capital. Mal. 

Linares, como buena parte de Jaén, es una tierra con un presente atroz. Hace unos cuantos días, no demasiados, otra noticia ponía a Linares en los titulares. Se quedaban sin Corte Inglés. Cuando Linares inauguró el Corte Inglés, lo primero que hicimos cuando fuimos a Vilches fue ir a visitarlo. Un Corte Inglés en Linares. Robin chico trabajaba y supongo que hasta que no cierren, sigue trabajando en el Corte Inglés e íbamos a verle trabajar en el Corte Inglés. El caso es que hace poco salió la noticia, el Corte Inglés en un plan de bla bla bla, cerraría Linares. Un clavo más en el ataud. Hace ya bastantes años, la Santana, la empresa capital de la zona, donde se hacían los Land Rover (mi hijo tiene el morro lo mismo que un Land Rover, inolvidable frase vilcheña), los Suzuki Santana... cerraba. Linares, otra cifra que apareció hace poco pero no hace tan poco, es la ciudad con más paro de España. 

Son cosas que pasan en Linares y que ya han sido contadas en otros artículos mucho mejor escritos y mucho mejor documentados. Yo solo cuento lo que veo cuando estoy allí. Una tierra donde lo mejor que te pudo pasar es irte. Estudiar, una carrera, poder largarte. Encontrar trabajo fuera, vivir en otra ciudad, en otro sitio. Linares. En Linares ni siquiera hablan como nosotros, hablan como nosotros pero de una manera atropellada, deprisa, pom pom pom, quizás nosotros seamos más bastos hablando, nosotros, incluso los de la diáspora que pretendemos hablar de vez en cuando como se habla allí, hasta que llegas a Linares y ves que no puedes empatar. 

Cosas que pasan en Linares. Paro, confinamiento severo porque la cosa se disparó en pandemia también, paro, cierre de comercios emblemáticos, dependencia de una industria que ya no volverá, lo de la cosa ferroviaria que es como una puta broma, porque lo que era un nudo ferroviario de primer orden, ahora con la coña del Ave... les cuento la de la Estación de Vilches, reformada, remodelada entera, para automáticamente cerrarla y dejarla sin personal. El tren, que vertebra, que se vertebre su puta madre. Dónde están los billetes, los billetes no están en Jaén. Billetes a Jaén. Desde Vilches no podías ir a Granada en Tren. Creo que se sigue sin poder ir. Es de chiste. Desde Linares creo que tampoco. Es de traca. 

La del tranvía de Jaén ya la conté también cuando lo de mi padre. 

Linares. El sitio donde murió Manolete. Linares, tres huevos, dos pares. Todas estas cosas las puedo decir aquí pero no las podría decir en Linares. La cosa no está para bromas.

Después de la paliza de ese par de policías con la masculinidad herida, hubo disturbios. No sé cómo se puede traducir eso políticamente. No sé en qué se puede traducir la situación de abandono. Hace ya casi cuatro años, fui a un acto que hizo Diego Cañamero en Vilches hablando de la situación de Jaén. El retrato era negro oscuro. Hace cuatro años.  

¿Qué solución hay en Linares? No hacer bromas, callar, aguantar, a la mínima pirarse. Qué pena que en tanto tiempo no se haya avanzado nada. Que la mejor solución sea salir huyendo. 

martes, 16 de febrero de 2021

Lo antiguo y lo nuevo. ¿Qué ha pasado este domingo?


A ti, joven o persona de mediana edad que no has ido a votar porque ya estabas cansado de todos y de todas, que ya no confías en nadie, que has decidido expresar tu cabreo no yendo a votar y que has cortado por lo sano con lo que quizás fuera tu única manera de actuar en política, lo que pasó el domingo debe parecerte bien o mal o regular y justificarás haberte quedado en casa y haber contribuido a contagiar la desesperanza entre otros miles de electores, quisiera contarte que el domingo por la mañana, este domingo por la mañana, a las nueve y poco de la mañana, mientras llovía, mientras hacía un frío atroz, un buen puñado de abueletes, de personas mayores, mujeres y hombres, en sillas de ruedas, con muletas, resbalando para subir las escaleras, confundidos por las indicaciones, entorpecidos por las mascarillas y los geles y todo lo que tenemos que cumplir para con los demás, fueron a votar. Mientras tú, joven o persona de mediana edad muestras una escrupulosa exigencia para con los políticos y consideras que no hacen lo que tendrían que hacer, ni unos ni otros, hay quien vota aunque le vaya la vida y la salud y la integridad física para depositar su voto en una urna y que lo que no pudo hacer durante media vida no se lo quiten ahora. Supongo que este primer párrafo de este texto te importará mierda y media porque estás cansado o cansada después de este año y consideras que votar, votar ahora en este momento, no es justo después de un año de incertidumbres, terrible, lamentable y en el que los gobernantes han demostrado, hemos demostrado, bien incompetencia, bien mala fe, bien falta de peso en los gobiernos para condicionar políticas, bien mil cosas, para ti ya es justo no ir a votar. Pues bien, si no te importa, ya te importará.

El domingo vivimos unas elecciones extrañas, en una situación difícil, con mil condicionantes que invitaban a hacer las cosas con precaución. Tanto es así que un 47% de los electores no fueron a votar. Estas elecciones las ha ganado el PSC en número de votos. El llamado efecto Illa no ha sido tan bestia como se anunciaba, pero sí que ha servido para volver a colocar al PSC en el primer lugar en el número de votos y para recuperar un espacio, sobre todo en el área metropolitana, que había perdido en las últimas elecciones autonómicas. ¿Lo ha ganado o simplemente lo ha conservado porque Ciudadanos se ha hundido? ¿Qué votábamos el domingo? El domingo votábamos muchas cosas, hace cuatro años solo votábamos una. Independencia sí o no. Y ahí ganó Ciudadanos, voto del No. Ya no votábamos eso, que también se votaba, porque eso se va a votar ya durante mucho tiempo. Ahora votábamos gestión, mantener la gestión, mantener el sueño del procés, asegurar los puestos de mando, cambiar el ciclo o bien enviarlo todo a la mierda. El PSC apostaba por trasladar esa imagen de gestión del Gobierno central a Catalunya, donde el Govern de Esquerra y Junts ha dado muestras de no ser un Govern sino un frente de combate entre ambos partidos, en el que la gestión no era la prioridad sino la batalla por la hegemonía en el independentismo y la utilización del Govern para nada más que mantener posiciones de poder. Un govern en el que hay partidos que no consideran catalanes a la mitad de los catalanes. Un govern en el que hay partidos que consideran que ampliar la base consiste en que esa otra mitad asuma el credo correcto. Bien, el PSC venía con la intención de cambiar eso. Pero solo con eso no ha bastado, no ha bastado ni siquiera para ganar ampliamente. Han ganado pero les va a servir de poco. En principio. Como le pasó a Ciudadanos en la legislatura anterior, no va a poder sumar apoyos suficientes para poder conseguir la presidencia. El PSC ha sacado en Santa Coloma, con la abstención que ha habido, sus 14 mil y pico votos de rigor. Tú puedes hacer lo que quieras, de los 14 mil votos no bajan. ¿Dónde se han ido los votos de Ciudadanos? Está claro que muchos han vuelto al PSC, pero otros han buscado nuevos campos de expresión por llamarlo de alguna manera. Y otros se han quedado en casa, que el peligro de rompimiento de la nación ha pasado. 

ERC ha ganado en el bloque indepe. La presencia del PdeCat ha conseguido robarle los votos suficientes a Junts como para impedirle ser la primera fuerza del independentismo. Yo era de los que penaba que ERC ganaría por goleada. Me parecía increíble que Junts aguantara, habiendo formado una lista a base de freaks y personajes infames como Canadell, y sin embargo, ERC y su opción de independentismo moderado, no ha conseguido imponerse claramente en un escenario en el que todo indicaba que, esta vez sí, iban a arrasar. ¿Por qué no ha ido a más? La estrategia de ERC de entrar en el Área metropolitana no ha dado al final los frutos que esperaban. O sí. O de qué vale, si al final los votos de los Untermensch valen menos que los de las zonas kosher. Esa estrategia de penetración, eso sí, creo que nos ha perjudicado principalmente a nosotros, el espacio de Comuns, somos los más dañados. Y a ello siguen dedicándose incluso una hora después de haberse conocido los resultados electorales. La estrategia que funcionó en Galicia y Euskadi, no ha conseguido quitarnos de en medio. La estrategia por la cual se pretendía entrar en el espacio del PSC, tampoco ha conseguido disminuir precisamente el espacio del PSC, el PSC ha crecido. ¿Ha sido mala estrategia la de ERC? Tampoco. Mucha gente sigue viendo en ERC, gente joven de izquierdas, una opción de alternativa pese a estar en el gobierno desde el 2015. Por el contrario, nosotros con solo un año en el gobierno ya somos una opción del régimen. Cosas del marketing político. Y de los medios públicos, claro. Y supongo que de más cosas. Ya luego. ERC no ha ganado las elecciones pero es el partido que más posibilidades tiene para gobernar. ¿Con quién lo hará? Creo que volverá a repetirse el pacto de ERC y Junts porque no puede ser de otra manera. Es la única manera que tiene ERC de asegurarse la paz. Y los puestos de Gobierno. Y Junts no lo va a dejar pasar. No va a perdonar. La idea peregrina de que formemos parte de un gobierno con Cup y ERC con el apoyo externo de Junts debe ser un sueño psicodélico de alguien porque ni Junts va a querer estar fuera de un gobierno ni nosotros vamos a compartir nada con Junts, ni gobierno ni apoyo exterior. Junts es un partido que ha mutado en derecha populista, ha mutado no, ha evolucionado del nacionalismo conservador a esa cosa. Y con esa cosa, un partido de izquierdas, no puede apelar a un gobierno transversal. Que nos llaman colonos, joder.

VOX ha conseguido 11 diputados. ¿Cómo ha podido pasar? Ciudadanos ha conseguido 6 diputados. Tenía 36. Ciudadanos nació con la idea de combatir el nacionalismo catalán. Con personas de ideología no especialmente de derechas. ¿Qué pasó? ¿Se puede combatir los mantras del nacionalismo catalán sin acabar siendo un partido de derechas? Ciudadanos acabó representando ese nacionalismo rancio, con el simbolismo rancio, apelando a lo más rancio de 'lo español', para enfrentarse al nacionalismo. Cuando apelas a eso, dejas la puerta abierta. Y se te cuela lo rancio. ¿VOX es solo eso? Vox es eso y es más. Vox es también gente que considera que todo es una mierda, que nadie les tiene en cuenta, que es lo más alternativo y antisistema. Si no eres indepe. Contra el Govern, contra la generalitat, contra TV3, contra la izquierda que habla de gays, de trans, de feminismo, de energía verde, de los coches fuera, de mil cosas que agreden a un sistema de valores de personas que no entienden que el mundo avanza y tienen miedo. Miedo al otro, miedo a lo otro, miedo a lo diferente, a lo nuevo, a la mezcla, a que el mundo de sus padres se pierda, miedo a muchas cosas. Y VOX azuza ese miedo. VOX representa naturalmente también a los barrios altos, la gente bien, de dinero. Es así. Pero ya es tercera fuerza en Santa Coloma, por ejemplo. ¿La estrategia para combatir a VOX cuál ha de ser? Está claro que ponernos delante de ellos y gritarles no parece lo más acertado, porque el problema es más profundo. Y es un problema político, pero también cultural, económico, educativo, que tiene una solución que va más allá de Comisiones antifascistas y de movidas combativas varias. Son 11 diputados, en las municipales de dentro de dos años qué puede pasar. 

La CUP ha conseguido un buen resultado. No hubiera dado un duro por ellos siguiendo la campaña electoral y la evolución de su candidata. Pero ha conseguido un buen resultado. De 4 a 9 diputados. Más del doble. Con menos votos que nosotros, podemos aducir. Pero tiene votos donde nosotros no tenemos. Que también nos lo tenemos que hacer mirar. Como todo esto va de análisis patillero, qué decir de la subida de la CUP. Supongo que un mensaje como el suyo en estas circunstancias es más fácil de entender que el nuestro. No voy a ser tan simple de equiparar el mensaje de la CUP con el de VOX. Pero un mensaje de impugnación al sistema, de ser los portadores de la contestación aunque no sea de masas, pero sí la contestación ante lo que está pasando, echándole la culpa a todo el mundo, apelando también a la solución nacional como 'la solución' además de la retórica de izquierdas al uso, y con una candidata que podía atraer votos que no eran de su núcleo duro, que podían venir... de Junts, por ejemplo. Creo que mucho voto de CUP en las elecciones pasadas se fue a Junts. Creo que entre el votante de CUP se considera que hay más conexión con Junts que con nosotros. Que Junts es ruptura y nosotros no. Que en las anteriores se votó a Puigdemont y a joder 'al 155' y ahora ese voto, una parte al menos, ha vuelto a CUP. Y se lo han currado y lo han recuperado. En Santa Coloma no han ganado votos, han perdido como todos, pero no han perdido tanto como otros. Es un voto fiel. 

Vale. Ya voy con lo nuestro. En Comú Podem ha perdido 123 mil votos. En Santa Coloma hemos perdido casi la mitad de votos. Unos 3 mil votos menos. Sin embargo, hemos mantenido 8 diputados. Es un buen resultado si pensamos que lo que se anunciaba en Galicia y en Euskadi nos hablaba de un retroceso importante de nuestro espacio. Es un buen resultado si tenemos en cuenta que mucho voto abstencionista es de nuestro espacio. Es un buen resultado si tenemos en cuenta que de hace 4 años a esta parte, hemos tenido fugas importantes no solo de votos, sino también de cuadros, de formaciones políticas enteras. Es un buen resultado porque hemos hecho una buena campaña, a veces las campañas electorales sirven, y a nosotros nos sirven sobre todo para despertar a la gente, para volver a movilizarla, para que se acuerden de nosotros otra vez, apelar a la memoria, apelar a la memoria. Por qué digo esto. La memoria, el voto de antes. En Comú Podem, yo he sido candidato de En Comú Podem en estas elecciones, el número 75, e intentado tomármelo como si fuera el 15. ¿A quién apelo? A gente de mi edad. Nos falta juventud. Nos falta juventud y nos falta algo. Quizás hemos perdido ese carácter impugnador del sistema y nos hemos convertido en algo que se parece demasiado a lo que fuimos hace 15 años. Que no estaba mal, que yo vengo de ahí, que yo siempre voté ahí, que comparto los análisis de Guillem Martínez y todo eso. Pero con eso no llegamos. No en un escenario en el que la gente quiere algo que le incite a pensar que todo será diferente si les votas. Si votas a ERC, a Junts, a CUP, a Vox, el escenario que plantean es que hay otros que son el enemigo y que con ellos el futuro no tendrá NADA que ver con lo que vivimos ahora. El PSC ofrece, por contra, la certeza de que no se moverá nada, peor aún, todo será como antes. ¿Qué ofrecemos nosotros? Nosotros fuimos lo nuevo. Fuimos la esperanza de mucha gente que veía en nosotros lo nuevo. Sí, teníamos la herencia del PSUC pero no éramos solo el PSUC. Sí, teníamos la herencia de Comisiones Obreras, pero no éramos solo Comisiones Obreras. Hoy somos eso. Nos queda un poco de otras cosas, pero los mensajes que enviamos son parecidos. Parecido no es lo mismo. ERC puede estar en el gobierno y ser alternativa. Puede tener a juventud prosoviética convencida de que ERC es la opción de izquierdas y nosotros somos, bueno, algo simpático pero que no es más que... efectivamente, la muleta del PSC. A cada uno le duele donde le duele, y en nuestra organización hay a quien le duele que se vaya gente al PSC pero no ve que la pérdida a ERC es grave. Y al contrario. Y nos quedamos con un espacio pequeño, con una representación que se ciñe a Barcelona y los barrios de Tarragona. Que una candidata como Rosa Lluch, bestial, no haya conseguido representación en Girona y que lo haya conseguido VOX, debe hacernos pensar. Cuatro años señalando las tropelías del Govern de la Gene en Girona, baldíos. En definitiva, creo que debemos resolver la disputa entre quienes consideran que debemos apelar aún más a un discurso de clase, un discurso de izquierda clásica, o bien apelar a un discurso diferente más rompedor, menos posibilista, menos formal. Formal no significa que no sea serio, un discurso menos formal no significa un discurso de cucamona. Un discurso que sea más disruptivo, como dice mi sobrino Mario, un discurso menos ligado a lo antiguo y más consciente del mundo que esperan los que son nuestros. 

¿Qué ha pasado este domingo? Este domingo hay un escenario nuevo que parece antiguo. Izquierdas liberales que compiten por el mismo segmento deben ponerse de acuerdo para gobernar. Nosotros apretando para que ese pacto funcione como mal menor. Nosotros resistiendo, nosotros no creciendo más. Nosotros esperando y preparando desde ya unas municipales en las que nos jugamos muchas cosas. Nosotros contra la extrema derecha. Nosotros contra el callejón sin salida del triunfalismo y el conformismo. 

De este domingo, en definitiva, tendría que salir algo diferente. No creo que salga. Y quizás ahí, tengamos la oportunidad de recuperar terreno perdido. Adelante. 

lunes, 15 de febrero de 2021

Crónica de la jornada electoral en #SantaColoma. No hay lugar para el amor.


Frío, lluvia, pandemia. Votos. Colas. Frío, lluvia, pandemia. Elecciones. San Valentín. Ayer fue el día de los enamorados y los catalanes salimos a votar por el amor de Dios. Hacer el relato de lo que fue la jornada electoral de ayer significa también intentar hacer un análisis de lo que ocurrió ayer, pero que no ocurrió ayer sino que lleva ocurriendo durante los últimos años en Catalunya y en Santa Coloma, que también somos de esta parte del mundo y cada vez lo iremos siendo más en tanto en cuanto. Ayer votamos en Catalunya y Santa Coloma después de vernos expuestos a un gobierno que desde hace un año consideró que ya no había nada que gobernar si es que durante los tres años anteriores habían hecho algo. Quizás este hecho insignificante y estar en mitad de una pandemia en la que el cabreo de la gente por cómo los poderes públicos se han ido manejando ha influido en los resultados. Sobre todo en la participación. Una abstención que a media mañana parecía devastadora y que se medio arregló con el voto por correo, pero no nos lo creamos. 

Jornada electoral en Santa Coloma. En Comú Podem ha hecho apoderados para estar, como siempre, todo el día o lo que se pueda en los colegios. No era necesario y vemos que muchos partidos así lo han entendido, no van a estar todo el día. Solo nosotros lo hacemos. Estamos fuera, yo estoy fuera, viendo las colas de gente a partir de las once. Este año no estoy dando vueltas por la mañana por los colegios y pasando la tarde en el Torre Balldovina. Este año me voy al Tanit. El Tanit es un colegio colomense que está al lado del Parc del Motocrós. Este año en el Tanit no está mi compañero Benju y me encargo de ocupar su lugar. Este año, como todos los partidos, tenemos menos apoderados porque no es cuestión de exponer a nadie a estar todo el día en la calle. Frío, lluvia, pandemia. En el Tanit está la chica del PdeCat que es del barrio del Raval que nunca me acuerdo cómo se llama. También Ana Belén, regidora del PSC, que se va pronto. La chica del PdeCat también se irá porque tiene a la niña con las cosas de tener una niña. Primeras horas de la mañana, las personas de riesgo. Van pasando personas mayores a las que hay que ir ayudando a subir escaleras. El personal de organización ha puesto tres filas separadas por conos para que la gente pueda votar en sus mesas correspondientes. Casi todo el mundo lleva el voto preparado de casa, por no decir todo el mundo. En las mesas, gente muy joven que tiene una actitud ante el hecho de estar en una mesa electoral muy diferente a la habitual. Desenfadados, se mueven, se ríen, gritan, etc. Otros tiempos y otras gentes que yo, que ya soy mayor, en un principio recibo con molestia pero es porque a mí me molesta todo.

Comienzan a llegar datos de participación. Es baja y no hace falta decirlo porque se ve. Si hay participación baja eso significa que la izquierda no indepe y el voto no indepe en general no se ha movilizado. También soy politólogo y le regalo análisis políticos de mierda a la gente que me escucha. Cada vez tengo más la convicción de que mis análisis políticos de mierda no tienen ningún interés y que se reciben con cierta molestia. Molestia no porque sean incómodos, sino porque ya cansan. La participación cae tanto que pienso que el PSC se va a pegar la torta. Y nosotros con él. Creo tan a firmemente que ERC se lo va a llevar de calle que me hago una composición de lugar que si no llega a ser por el frío, no sé qué hubiera pasado. Qué frío. En la puerta del Tanit. A las doce me bajo al Torre Balldovina para votar. 

El camino del Tanit al Torre pasa sin mayores contratiempos. Me encuentro a gente, cómo va, pues mira. Eso. Los compañeros y compañeras van enviando fotos. Llaman la atención las colas de gente. Luego sabremos que las colas no es que vaya mucha gente sino que el proceso de votación es lento y farragoso. O no. Y voy al Torre y veo en la cola al David Aranda, candidato de la CUP. Hay una larga cola que pasa del Mercadona. También está el Paco Bustos. La cola pasa rápido y voto. Le pido a la señora de detrás si me puede hacer la foto con el puñito en alto. Me la hace. Ya está. En el Torre está el joven compañero Víctor. Un joven compañero. Me voy a detener. Un joven compañero con trazas de persona joven y que seguro que vive el día con ilusión. Un joven compañero que esperemos que después de una jornada de frío como la de ayer no se asuste y se vuelva a su casa. No lo hará. Porque es joven y seguro que quiere hacer cosas con más gente joven. Y nosotros tenemos de eso. Yo mismo, mira, digo cosas como las personas jóvenes. Y me voy a abrir un Twix. También está en el Torre la interventora socialista que muchas veces confundes con informadora del ajuntament pero es porque trabajaba antes en lo de las ayudas del alquiler, que de eso la conozco, y siempre pegamos la hebra. También ayer. Un ratejo. Lo mismo, mis análisis políticos de andar por casa. En L'hospitalet la participación es bajísima. Ya sabes, el psc, etc. 

Este año no hemos hecho lo de los pollos a l'ast en el local. Ni hemos podido celebrar ningún cumpleaños en el local, que siempre nos coincide. De hecho ayer nos coincidía con el cumpleaños de la Marifé. Hubiera sido grande celebrar el cumpleaños de la Marifé. O igual hubiera sido mejor celebrar una asamblea. Que tanto cumpleaños nos convierte en un partido Esplai. En un cau sin debate ni diagnóstico ni práxis ni esas cosas que nos ayudan a avanzar. Así que esto de que no haya pollos igual ya lo tenemos para siempre y nos ahorramos esta falta de consistencia ideológica. Como en casa, lentejitas estofadas, muy ricas, pero que tanto mi compañera como yo sabemos que no van a ser suficientes para aguantar toda la tarde. A las cuatro al Tanit. 

De vuelta en el Tanit, está la chica del PdeCat pero también está Ana Belén del PSC. Quisiera desde aquí saludar a Ana Belén, regidora con la que nunca he tenido el gusto de cruzar muchas palabras y que ayer tuvo que compartir conmigo unas cuantas horas en el frío de la tarde. Poca gente viene a votar. Las cifras siguen siendo malas. La organización sigue siendo impecable. Cuando llegan las 19h, ya no entramos más en el colegio, es la hora de votación asignada para las personas que están 'en el tema'. Y va llegando gente a votar y la pregunta es... ¿lo tiene? Yo creo que nadie de los que vino a votar a las 19h pertenecía a ese segmento y que eran en su mayoría personas que no habían podido votar antes o que ni siquiera conocían el tema de las franjas. El personal y las mesas se visten con sus trajes de astronautas y todo resulta entre cómico y extraño. Extraño porque la situación, toda la situación, todo el día, es extraño. El Benju, los apoderados ausentes, la gente, las dobles mascarillas, las distancias, el miedo a coger nada, el miedo, el frío, coger frío y a ver si vas a coger otra cosa. Los votos. 

No había que quedarse a los recuentos, pero me quedé. Por la tarde vino un señor de Ciudadanos que nos contaba cosas de su trabajo y ya a última hora un interventor de ERC que venía a impugnar votos de VOX. 

11 diputados de VOX. VOX tercera fuerza en Santa Coloma. Esto lo vamos a dejar para otro artículo que escribiré más adelante. Seguro que será interesante mi análisis. 

El recuento empieza. Los votos de Vox se van acumulando. Los nuestros aparecen pero no aparecen demasiado. Parece que Ciudadanos quiere aguantar pero tampoco. ERC nos empata o supera en muchas mesas. El PSC se dispara. Otra vez mis análisis se van yendo al carajo. Esta vez no hay que coger actas y eso simplifica mucho el tema. El de ERC quiere cogerlas y nos va diciendo que si quiere nos las envía él. Que no, que las van a colgar. Cuando ya está todo más o menos me voy. 

En el camino de vuelta me encuentro con el Miki de la CUP.  Cuando llego a casa, mi compañera también está en casa. Un San Valentín como Dios manda. Comiendo lentejas y viendo los recuentos en la tele. Nos quedamos igual, como estábamos. ¿Todo es igual o cambia? Creo que cambia, pero eso no lo voy a explicar aquí. Ya a las once alguien dice de abrirse una cerveza. Me parece que es tardísimo después de un día tan largo. Tengo ganas de dormir muchísimo pero me engancho con el twitter y los grupos de ws y telegram. San Valentwitter. Y con este golpe lo dejo ya.  

miércoles, 10 de febrero de 2021

Estábamos hablando del Blues. #SantakoBlues


 Estábamos hablando del Blues. En el local donde ensayamos hay una fotocopia o un original, no lo sé, que habla de la historia de la música, de la historia del Jazz concretamente y hay una rama, muy al principio, que se nos va hacia el blues. El blues nace como una evolución de los cantos de trabajo, del nosequé y de todo lo que ya hemos aprendido durante todo este tiempo en documentales, en películas, gracias a lo que nos cuentan las propias canciones, los libros, etc. El blues es una de las madres de todo. Quizás una estación de llegada o un punto y aparte. O algo sin tanta importancia como le queremos dar. ¿Qué importancia tenía el blues para quienes lo inventaron? ¿Sabían que estaban inventando algo? ¿Fuimos nosotros los que le damos importancia al blues, los blancos que siempre estamos dispuestos a enternecernos con las culturas de los demás pueblos del mundo y hacerles pasar por el mismo esquema lineal de nuestra concepción de la historia? ¿No? ¿Sí?

Este año no hay Santako in Blues o Santako Blues o como se quiera llamar. Este año Santa Coloma no se convierte, durante un par de fines de semana y la semana que la completa, en una suerte de Besosssipi, en una Memphis a orillas del Besós. Una ciudad de Blues en pequeños bares y en el teatro local, donde escuchas música en directo y donde te haces preguntas. El blues. ¿Qué sabemos del Blues? Por qué todavía en 2021 estamos escuchando Blues. Por qué todavía en 2021 hay gente que pretende hacer Blues. Qué nos ocurre para considerar el Blues todavía como un género que hay que seguir construyendo o recordando. Qué importa, me dices, mientras miras el árbol de la música y cómo los géneros avanzan y del blues pasamos al rythm and blues y de ahí al rock y del rock al soul y del soul al funk y de ahí al hip hop y de ahí quién sabe. Quién sabe qué escuchan los chavales. Los chavales y chavalas haciendo música y qué música harán. 

Vamos a hablar del blues. Vamos a hablar de la repetición de un modelo o de la innovación que se sale del modelo y que ya no es blues, que tú dices que no es blues. Me gusta el blues, me gusta el blues que responde al canon más clásico, al blues que se parece a la cosa más guarra, más tosca, eléctrico, claro, o acústico, pero no perfecto, imperfecto. Me gusta el blues rock. No me gusta el blues perfecto, el blues bien tocado, no me gustan los virtuosos, no me gustan los grupos de tributo, me puedo pasar horas discutiendo sobre el tema. 

Estamos hablando del Blues. Me he levantado esta mañana. Todo va a ir bien esta mañana. Ver un concierto con una cervecita en la mano, pensando en tus cosas, pensando en tocar, pensando en formar tu propia banda de blues, pensando en el blues, pensando en los Jon Spencer Blues Explosion cantando vamos a hablar del blues, nosotros no hacemos blues, el blues es número 1. 

Número 1 en Santa Coloma. Y este año nada de nada. Una lástima. No me imagino lo que deben estar pasando el Nono y el Ángel Elvira y toda la gente del Santako in Blues. 

Todo un año pensando en el blues. 

martes, 9 de febrero de 2021

Debate


Los debates electorales tienen una trascendencia inmensa en la decisión del electorado final. Después de un debate, los electores comprueban que su candidato es el correcto o bien que aquel en el que depositaron su confianza realmente no vale ni para escuchar si llueve. Los debates se preparan con la tensión de quien sabe que lo que se transmita en ese momento va a ser recibido como un mensaje casi definitivo por los votantes. De nada han servido los quince días de campaña electoral, digo más, de nada sirven los cuatro años de legislatura o toda la carrera política del afectado. Una frase fuera de contexto, una reacción extemporánea, quedarte en blanco, mandar a la mierda al otro, tirarse a sus pies rogando por favor que pacten con uno, demostrar indolencia, pasotismo, exceso de confianza, no encontrar la cámara a la que le tienes que hablar, el vestuario, el peinado, unas gafas, la ausencia de ellas, decir una cosa y luego decir que no has querido decir lo que querías decir, liarte en el minuto final, dar la chapa, ser un o una chapas, cosas que te pueden pasar en un debate y que pueden resultar fatales. 

O no. Porque en los debates electorales muchas veces vemos cómo los candidatos muestran todos y cada uno de estos errores y no son luego ajusticiados por sus votantes por haber cometido tal o cual exceso o error. No muchas veces. Casi todas las veces. Vemos como los representantes de los partidos cometen errores fulminantes, utilizan una gestualidad lamentable, creen que han sido invitados al debate no a debatir sino para que el resto de los políticos les rindan pleitesía, consideran lo de ir al debate una molestia tan grande que ni siquiera van, otros simplemente  con el hecho de ir ya deslegitiman a la que no ha ido, otros y otras lanzan barbaridades que no van a poder cumplir en la vida jamás y da igual, otros creen que siguen estando en ese pedestal desde el que podían lanzar cifras de manera aséptica y no merecen discusión, otros pugnan tanto por hacer el número que efectivamente hacen el número y quedan como los que han hecho el número y todo el mundo lo ve y qué. 

Y qué. Los debates sirven para que conozcamos las propuestas o las reflexiones en campaña de nuestros candidatos contraponiéndoles en vivo y en directo a los demás candidatos y candidatas. Y qué. ¿Realmente alguien después de ver el primer debate de TVE el otro día puede decir que el efecto Illa no es más que un bluf que nos han querido vender cuando en realidad es un candidato más simple que Iceta de aquí a lima? No. No lo puede decir. Las encuestas nos dicen que pese a papeles lamentables, no varían las encuestas. Da igual si la candidata del PdeCat o PDeCat demuestra una solvencia tremenda como candidata verdadera de la derecha más rancia y veraz de esta linda tierra, las encuestas dicen que no se va a comer un rosco, porque esa derecha rancia votará a la candidata de JxCat que vende una moto que todo el mundo ve que es incomprable. Y la compran. 

Y no me voy a detener mucho más en este punto. Simplemente recordar que hoy hay debate en TV3, que nos reiremos con las intervenciones del simpático moderador, el director de la cadena Vicenç Sanchís, y que cuando termine apoyaremos cerradamente a nuestro candidato.

Porque mi candidata es la mejor, Jéssica Albiach. Que no lo he dicho. 

lunes, 8 de febrero de 2021

Tripartito


Un fantasma recorre Catalunya. El fantasma del Tripartit. El tripartito, queridos amigos y amigas, por si no lo recordáis, fue la fórmula de gobierno que llevó a Pasqual Maragall a la presidencia de la Generalitat a través de un acuerdo entre PSC, ERC y entonces la coalición ICV-EUiA. Aquel pacto de gobierno, aquella coalición gubernamental, terminó con veintitantos años de gobierno de la derecha que representaba Jordi Pujol y el conservadurismo catalanista de Convergència i Unió. ¿Terminó? No. Porque ese mundo convergente trabajó y trabajó por cepillarse ese gobierno, ese tipo de gobierno y se aseguró que, por los restos, esa idea de Tripartito, no volviera a ocurrir. ¿Fue Convergencia la única que trabajó para que eso no volviera a pasar? No. El propio PSOE dinamitó lo que pudo y más desde fuera la presidencia de un Pasqual Maragall que era demasiado heterodoxo y que quitaba votos (¿?) fuera de Catalunya. Toda la movida del Estatut que se comprometieron a apoyar y luego 'cepillar' desde Madrid sirvió para ir puliendo a un PSC que desde entonces no levanta cabeza aunque nos vendan efectos varios. ¿ERC qué hizo? ERC hizo primero un trabajo de separación de la esfera convergente que la había relegado al papel de comparsa durante algunas décadas para adquirir un perfil propio tras años de escisiones, fracasos, etc. ERC adquirió perfil propio, voló sola, pero le costó la consiguiente escisión de quienes consideraron que el lugar de ERC estaba con los nacionalistas catalanistas, fueran conservadores o no, y no con las fuerzas de más o menos de izquierdas, por españolas. ¿Y nuestro espacio? De aquel tiempo guardamos un grato recuerdo, pero no del todo. La jugada de dejarnos la Conselleria de Interior en manos de Joan Saura, nos situó en ese plano tan querido para la izquierda alternativa que es el de recordarnos por siempre 'lo de Bolonia' y las manifestaciones y la represión y los mossos d'esquadra que tiempo después serían sempre nostres. ¿Qué recuerdo se guarda en nuestro espacio, ya hablando en serio, sobre el tema? Positivo.  Políticas de vivienda, sobre todo, y romper con la carcundia pujolista. Tan positivo que somos los únicos que reivindicamos el tema como la única manera de romper el desgobierno, la falta de respeto a la tarea de gobernar, de hacer cosas, de promulgar medidas que sean efectivas, de dejar de vender humo. El Tripartito. Ese fantasma. Fantasma que nadie parece querer revivir. ¿Nadie? No.

Hoy aparece una encuesta, o fue ayer, en el diari Ara. En estas elecciones aparecen encuestas. Una de ellas pregunta por qué fórmula de gobierno es la preferida por los catalanes. Con casi un 22% de los votos... tachán. Tripartit. ERC, PSC y En Comú Podem.  Toma tomate. Por delante de la fórmula nostrada de ERC, JxC y CUP. Sorpresa, rechinar de dientes, miedo... ¿No?

Durante toda la campaña hemos apostado desde los Comunes por un gobierno de izquierdas. Con todas las imperfecciones y todas las diferencias. Con todo lo que significa el PSC a día de hoy y lo que es ERC a día de  hoy. Pero un gobierno de izquierdas transversal, transversal quiere decir dejar a un lado el tema nacional y apostar por lo que pueda unir en políticas progresistas en un momento de crisis, sería la solución... creo que ya lo he dicho antes. Sería una solución para romper el cisma que se vive entre quienes ven la sombra de una España pérfida y fascista en cada paso que das y quienes no pueden contaminarse con la convivencia con una Catalunya que ya no está ligada con la España del 78. Algo hay que hacer. Y qué mejor manera de desencallar que esto. 

Nosotros lo apostamos ahí. A un gobierno de izquierdas. Con todas las imperfecciones. Y los demás que se mojen. Si el PSC no quiere contaminarse con un gobierno con independentistas, ya sabe lo que le pasó a Ciudadanos. Si ERC no quiere nada con el PSC ya sabe lo que le viene, el infierno de JxC otra vez. 

¿Quién puede asegurar con un resultado fuerte, potente, que dejemos atrás el tiempo de vender humo o de vender los años 80 como la panacea? Nosotros. ¿Va a ser fácil? No. Pero que es la única solución posible para un Govern de la Generalitat, eso lo saben en Tavèrnoles, en Sant Adrià y en la Sènia. 

¿Y lo vamos a conseguir? Sí. 

domingo, 7 de febrero de 2021

¿No vas a votar?


Hay un runrún de cabreo entre la gente que llama a no votar por diversos motivos. Ahora no es el momento, con lo que está cayendo se tendrían que preocupar por otras cosas, todos lo han hecho mal, decepción o, como me apunta en un comentario en el Facebook, Jona el Operario del Humor, haber alcanzado un nivel superior de conocimiento y haber descubierto la inutilidad de la política ya que al final, nadie puede hacer nada, confiándolo todo al poder del individuo y su capacidad. 

Me detendré primero a contrarrestar este argumento que me lanzó en el día de ayer el amigo Jona. Es indudable que la política institucional no es sencilla. Que llegar a un Gobierno, en este caso un gobierno de coalición, no colma las esperanzas de cambio, que toda la retórica es difícil de compaginar después con la práctica diaria. Pero yo me pregunto. ¿Y entonces? ¿No votar? El compañero se dedica a la cultura, a los espectáculos humorísticos, y comprenderá, supongo, que no es lo mismo que en un Ajuntament haya un gobierno de un color o de otro. Que en la Generalitat haya una política cultural concreta o bien haya otra. Que las subvenciones, la mirada hacia la cultura, popular o elitista, que no es lo mismo. Si por ejemplo, en el Ajuntament de Santa Coloma gobernase otra gente de otro color distinto, estoy convencido que todo sería diferente. Para peor en algunos casos. Para mejor en otros. Como espero que sea nuestra propuesta. 

¿Qué ocurre cuando pensamos que todo es un teatrillo, como dice el compañero Jona? ¿Qué ocurre cuando pensamos que la democracia, que el juego electoral es una comedia? Si se hace desde el sofá anarcoromántico de rigor, twiteando desde la comodidad sobre los slogans del pasado, creo que es comprensible. Pero si se hace desde el descreimiento hacia el sistema, el sistema se ríe. Al sistema ya le viene bien que parezca que todo es un teatrillo, que no vale para nada y que es inútil tu voto. Por eso el sistema se gasta millones y millones de dineros en diferentes tipos de moneda para que ese sistema se mantenga. Desde la publicidad, a las candidaturas ful, a los métodos de represión y de desgaste. Todo para que parezca un teatrillo. 

Y no lo es. No es ningún teatrillo ofrecer propuestas. Propuestas diferentes. La nuestra, la de los Comunes, es diferente. No es la misma. Y cuando estamos en los gobiernos no es la misma. La de otros compañeros se puede parecer, y cuando llegan al Gobierno qué hacen. Cada uno que lo juzgue como quiera. 

Podemos estar decepcionados, cansados. Podemos no encontrar la propuesta idónea. Cuál lo es. Pero lo que está claro es que, hasta el momento, de nosotros depende la forma que tenemos de gestionar los asuntos públicos. Poco o mucho, eso depende de la fuerza que se tiene. Pero se tiene. No me creo, a veces digo cosas un poco así, pero es lo que pienso, no me creo que nadie tenga una propuesta política a la que adherirse. Y si no la encuentra es que la tiene. Es decir, que ya le va bien lo que hay y no se preocupa. 

¿A la gente que está cabreada por cómo ha ido la cosa en estos meses les da igual si el Govern de la Generalitat sigue siendo el mismo con el que están cabreados? ¿O será mejor tener otro? Y tenerlo ya. No seguir esperando a ver qué. Ya. Necesitamos otro gobierno ya. 

Y si las culpas van para el Gobierno del Estado, exactamente igual. Que se busque otra opción mejor o, como yo pienso, que se nos de más fuerza a los que tenemos la voluntad de que todo vaya mejor. 

Pero no votar no es nunca la opción. Entendiendo el cabreo, la decepción, la incertidumbre. Contra eso, lo mejor es expresarse. Y expresarse con el voto. 

Porque luego, cuando las políticas van a peor (y a peor es que gane la derecha que nunca, nunca, nunca, aunque sean los más apolíticos de todos, los que más hablan de todos son iguales, todos tal y cual, nunca dejan de ir a votar), cuesta mucho, muchísimo intentar ni siquiera introducir un mínimo cambio. 

Hay que ir a votar el #14f. Para que no haya fachas en el Parlament. Para que no haya fachas como Consellers. Solo con eso, ya tendría que valer.  

viernes, 5 de febrero de 2021

Nuestra verdadera contienda electoral


 De entre las cosas prefes que hacemos durante la campaña electoral y que no le importan absolutamente a nadie, se encuentra el despropósito de la pegada de carteles. Encartelar. Se trata de una acción consistente en localizar los pirulís y lugares indicados o medio indicados para ellos y llenarlos de carteles de nuestra candidatura. Pegar carteles en sí debe tener un efecto en el electorado que me cuesta calibrar. Ya colgamos plafones y pancartas. Ya se hacen actos y se retransmiten. Ya cada uno en sus redes sociales hace lo que puede. Pegar carteles parece cosa del pasado. Pero se sigue haciendo. ¿Y por qué se sigue haciendo, pienso yo? Sinceramente creo que se hace por la herencia del pensamiento confuciano entre nosotros. 

Confucio le daba mucha importancia a la capacidad de organizar. El ritual. Ser capaz de construir eventos, ritos, ceremonias, organizarlas, demostrar que se es una entidad o una persona con capacidad de 'hacer cosas' que demuestran poder y sabiduría, te hace querido a ojos de los pobres mortales. Organizar actos, movilizar a los propios y llevar a tu militancia de paseo por la ciudad para encartelar, demuestra poder, maquinaria, capacidad. Hay quien incluso utiliza el no utilizar esta herramienta, la del encartelamiento, como una muestra también de fortaleza. 'No nos hace falta'. Porque sus medios son tan considerables que esto de poner carteles no les rinde. A no ser que sea para lanzar a la chavalada a las calles a que se fogueen en el activismo al menos con una escoba en la mano antes de ocupar posiciones de más responsabilidad en el municipio. Sin embargo, otros con medios similares, utilizan esta herramienta como forma de demostrar lo que he dicho anteriormente, fortaleza organizativa. Organizaciones que no han pegado un cartel en 40 años de historia colomense, hoy empapelan la ciudad con alegría y profusión de cartelería para demostrar que su hora en la ciudad ha llegado. 

Los hay que, como nosotros, utilizamos lo de encartelar como una tradición sin la que no se entiende la campaña electoral. Preparar cubos de cola, organizar los equipos, repasar las escobas y salir a la calle recorriendo los barrios a la caza del pirulí. Si el pirulí está 'vacío' o con información caduca, a saco. Si el pirulí está ya tapado por otra organización, según qué organización sea, se respeta la mitad más o menos. Si ha mediado tapada previa, no hay perdón. ¿Infantilismo? Bueno, llámese como se quiera. Son pequeñas cosas que mantienen la vida política de la ciudad activa en algo tan importante como llenar pirulís de papel que, pese a su duración efímera, a veces  ni durante la misma noche se aguantan, nos llenan de paz y tranquilidad a los militantes. Les hemos tapado los carteles a esos. Les hemos visto pasar y hemos salido a taparles. Qué grandes somos. Foto. 

Qué ocurre. Que siempre hay alguien aún más abnegado que tú. En este caso nos encontramos inmersos en un proceso electoral que coincide con otro proceso electoral, el de Ecuador. Y las calles y pirulís se han llenado de carteles con caras de candidatos que nos resultan desconocidos. Tenemos que mirar si son de los buenos o de los malos. Pues bien. Los malos y los buenos no respetan ni a conocidos ni a desconocidos. Y esta mañana, nuestro esfuerzo organizativo, nuestro músculo como partido, el orgullo de la militancia, se ha visto aplastado por la llegada de cartelería nueva que nos lo ha dejado todo como si ayer no hubiéramos salido de casa. 

Nuestro gozo en un pozo. Pues nada. Cuesta poco llamar, que nos manden más carteles, y seguir organizando nuevas quedadas para encartelar y así provocar en el electorado que pasea feliz o preocupado por las calles una reacción que le obligue a sentir compasión por nosotros, por ejemplo, que pegamos carteles de una manera cariñosa, armoniosa, respetuosa con todo lo que haya que respetar, o bien cabrearse por la presencia apabullante de otros que encartelan de manera maquinal, uniforme, sin gracia. Y no hablo de Ciudadanos ya porque lo de los carteles de Ciudadanos no sabes si los han puesto o no los han puesto porque uno no sabe si eso es de un partido o de yo que sé. O los del PDeCat que todavía lo hacen con celo. 

Con celo. Vale que sean 'los de antes', pero a ver...

Y todavía no ha empezado la Cup a poner carteles. 

La semana que viene promete. No se lo pierdan. En sus calles. 

jueves, 4 de febrero de 2021

Martin Scorsese - Supongamos que Nueva York es una ciudad


 ¿Quién no ha querido ser alguna vez como Fran Lebowitz? ¿Quién no ha querido alguna vez estar toda la vida contando cosas, hablando de lo que te gusta y sobre todo de lo que no te gusta? ¿Quién no ha querido vivir de contar cosas? ¿Quién no ha querido ser alguna vez objeto de un documental donde tenga carta blanca para opinar sobre lo que uno considere? ¿Quién no ha querido tener a Martin Scorsese descojonándose de risa con cada cosa que digas?

Posiblemente, lo de Martin Scorsese, no. Pero todo lo demás sí. El documental Supongamos que Nueva York es una ciudad parece una chorrada. Qué sentido tiene escuchar a una escritora norteamericana a la que la verdad, no conocemos de nada. Hasta que empieza el documental y no nos ponemos en situación, no entendemos que lo que Fran Lebowitz tiene que contarnos va más allá de las impresiones sobre su ciudad, Nueva York, o sobre la gente que haya podido conocer que es muy importante. El documental y Lebowitz te acaba gustando porque la Lebowitz podría ser cualquiera de tus colegas despotricando sobre esta mierda de vida moderna a la que nos enfrentamos y con gracia. 

El mundo moderno es una mierda y corremos el riesgo de ser abuelos cebolleta añorando los tiempos pasados. La canción de los Modern Lovers con el gran Jonathan Richman añorando el mundo de sus padres. Pero el documental o el pensamiento de Lebowitz no es que añore el tiempo antiguo, en realidad no añora nada, en realidad es que no le gusta y no le gustaba ni lo que había ni lo que hay. Sabemos lo que no le gusta, intuímos qué es lo que le gustaría. 

Una periodista que habla de cosas que ha visto, una escritora que lleva mil años sin escribir porque está bloqueada, alguien que no tiene ojo para los negocios, para el dinero, para la vida común, alguien que es capaz de llevar la contraria al mismísimo Spike Lee hablando de Michael Jordan y, aunque uno sea un futbolero acérrimo, no puede más que decir que tiene absolutamente toda la razón sobre el deporte, sobre los deportistas, sobre el cuidado, sobre el bienestar. 

Una mujer que habla sobre los abusos, sobre el Me Too, y puede parecer que lo hace de manera jocosa, pero el mensaje que está dando es terrible. Lo que pasa, ha pasado y pasará, les pasa sobre todo a las mujeres pobres, las que lo llevan sufriendo y sufrirán porque el sistema, este sistema, este esquema de relaciones, lleva a eso. Y lo dice y de repente ya no te ríes tanto.

Y de repente no te ríes ya tan frecuentemente y lo que haces es pensar. Y entonces el documental no es que gane, es que vence. Porque no se trata de hacer reír sino de hacer pensar. 

miércoles, 3 de febrero de 2021

Mientras tanto


Y mientras aquí nos estamos debatiendo entre pensar si Laura Borràs es o no es, si tendría que ser o no, cuando yo creo que se van a dar una soberana torta electoral, en una galaxia lejana, en Madrid, alguien ha tirado de la manta. Luis Bárcenas ha dicho que hasta aquí. Y ha cantado. Un poco. Pero ojo. ¿Esto realmente le importa ahora a alguien? Me explico. Esto de Luis Bárcenas debe ser como para que alguien declare que el PP debe desaparecer, refundarse, entregar la pistola y la placa, y marcharse a su casa y el que quiera seguir que lo haga bajo otras siglas y comenzando desde cero. ¿Pasará? No lo creo. Debería pasar, debería ser, pero simplemente la manera como se están dando las noticias que afectan a este caso, parecen causar más fastidio, hartazgo, cansancio, aburrimiento, que enojo. Y así el PP va pasando pantallas y con una judicatura más pendiente de el arte y las letras, nos metemos en las próximas elecciones generales y el PP de cuerpo presente. 

Elecciones. Por aquí seguimos. Soy una persona sectaria que está decididamente decantada hacia uno de los actores en liza. Una de las actrices. Soy optimista. No de naturaleza. Pero sí en estas circunstancias. Creo que nos va a ir bien. Creo que nos va a ir mejor de lo que todos piensan. Creo que a muchos que piensan que les va a ir muy bien no les va a ir tan bien y que quizás se encuentren haciendo cosas que no esperaban. Creo que a algunos les va a ir bien y nos va a joder bastante. Creo que otros no saben si quieren que les vaya bien o quieren que les vaya mal. No sé tampoco si hay partidos que quieren que les vaya bien a ellos o a otros partidos. A veces hay partidos que dan la impresión de estar tifando para otros partidos. De haber interiorizado tanto que eso de ganar o participar es cosa de otros, que prefieren que lo ganen otros. Barça o Madrid. Elige. Me he perdido. Vuelvo.

Campaña electoral extraña. Ponemos la carpa en un sitio. Dejamos pasar el rato. Se nos acerca la gente, nos piden el voto. No tenemos papeletas. Las enviarán. No se preocupen. Es triste estar en la carpa y no poder darle la mano a la gente, hombre qué haces, hace tiempo que no te veía, esto, lo otro. La campaña electoral, encontrarte con la gente, con tu gente, incluso con la gente de otros partidos que te ve desde la distancia, te saludan y algunos incluso se atreven a venir a saludar. Qué hacéis. Cómo va. Pues aquí. 

Debates virtuales, debates por pantalla. Renuniones amigables en el salón de nuestras casas departiendo sobre educación, sanidad, trabajo. Y el mundo está ahí fuera y no sabemos qué piensa realmente. Van apareciendo encuestas. Dos mundos. El de quienes estamos metidos en este follón y el de quien está preocupado por sus cosas. Nosotros nos creemos que estamos preocupados por las cosas de todo el mundo, pero la verdad, parecemos dos mundos estancos. Que no se tocan. Y a unos y a otros nos va mucho en cada elección.

Lo de Italia, por ejemplo. El presidente de la República ha convocado a Mario Draghi para que haga un gobierno sin ideología. No es la primera vez que pasa. Tiene pinta de ser el sueño dorado de más de uno por aquí. A la mierda los partidos. Menos votar y más... es mejor que te pongan el gobierno desde fuera y así ya tienes una cosa menos en la que pensar. Salvo que la lucha que estás emprendiendo desde el sofá de tu casa no distinga de si el gobierno lo elige la gente o lo eligen otros. Desde el sofá, la guerra es indistinta. 

O desde la Plaza. Es una guerra atroz que no distingue. Una guerra sorda o en voz alta. Una guerra que se lleva a cabo de manera a veces continuada o a veces de manera intermitente. Una guerra que dura años, décadas. Una guerra que rompe amistades y retira saludos. Luis, sé fuerte. 

martes, 2 de febrero de 2021

Segundos días de la campaña electoral


El otro día me preguntaron si seguía escribiendo las crónicas y eso. Y contesté que sí, pero fue un sí que quería decir que sí, pero como si no lo hiciera. Escribo poco. Cada vez menos. Lo que iba a ser un 2021 torrencial en cuanto a la escritura, se está torciendo. La campaña electoral tiene la culpa. No soy yo. Por primera vez, quizás por culpa de una campaña electoral tan atípica como esta, se hace difícil encontrar un hueco para escribir sobre cualquier cosa. 

Hoy he ido a un desahucio en la Calle Irlanda. El desahucio finalmente se ha suspendido hasta el mes de marzo, en el que los Mossos pondrán los puntos sobre las íes de quién es el que realmente tiene la sartén por el mango. Cosas que pasan en Santa Coloma mientras la vida sigue y las canciones suenan en tu cabeza. Cosas que ocurren en nuestra ciudad, como el caso de esa familia que está literalmente en la mierda pero que es que no sé qué podemos hacer con ella porque es el tema del empadronamiento el que falla, que no son de aquí ni de Badalona y en ese pim pam, patapum parriba. Y al fin y al cabo, a quién le importa. ¿Votan estos? ¿Esta gente que está en la tv3 hablando de que se han quedado sin trabajo y tal, vota? No votan. No. Entonces a otra cosa. 

Ayer durante unas horas tuvimos en Santa Coloma el honor de recibir una visita no deseada. Lo malo no es que venga un ultra, un fascista, lo malo es que en nuestra ciudad cuaje el discurso que emana. Ese discurso que dice que todo mal, que antes todo iba mejor, más orden, más trabajo, antes, cuando el otro, estas cosas no pasaban, que ahora todo es un desmadre, que esto del catalán es una mierda, que ahora parece que todo el mundo puede hacer lo que quiera, que mira estos desfiles qué bonitos con esa marcialidad, y toda esa mierda. Eso, aquí en Santa Coloma, no tendría que valernos y esperemos que no nos valga. 

Hoy he ido a un desahucio en la Calle Irlanda y he hecho una foto, esa foto. Y la he hecho con el flash puesto. Porque ayer hice otra foto, mientras colgábamos carteles, una foto lamentable que no vale absolutamente para nada, oscura. No se ve nada. Qué narices, la voy a cambiar y voy a colgarla para que vean hasta donde llega el desastre. Si quieres saber quién lleva el agua, derrámala. Nosotros hemos pasado tres o cuatro días colgando carteles. Otros contratan empresas para que se los cuelguen. Colgar carteles es una paliza. Pero es una paliza que conforta. 

Cosas que van pasando en la campaña. La propuesta de ERC de hacer un debate cara a cara con PSC. Interesante que el partido que quedó tercero en las elecciones pasadas le pida al partido que quedó cuarto un debate cara a cara porque al parecer la cosa va de ellos dos. La autoestima qué importante es.  La candidata de la CUP ha hecho una entrevista esta mañana y al parecer no ha dicho lo que tenía que decir y automáticamente la propia CUP ha hecho un comunicado para matizar. Matizar es importante, que cualquiera puede entender lo que no es y para qué. 

Tema PDeCat. Soy yo o cada día que pasa veo que tienen más números de entrar en el Parlament y de hacerle un agujero al JxCat. Yo creo que ese mensaje claramente de derechas, claramente conservador, claramente de toda la vida, tiene su predicamento entre ese electorado que es indepe, por supuesto que lo es porque cómo van a ser ellos como esos sucios españoles, pero que no son tan así como la banda freak de JxCat, aquí somos gente de orden. ¿Soy yo el que solo ve eso? ¿Que en JxCat se les ha ido la mano con el frikismo ultra? 

¿Soy yo el único que ve que lo de ERC con el resto del independentismo es como una relación de aquellas de amigos a los que no quieres presentar a nadie y tú vas de majo y tal pero tienes unos colegas que no y vas a los sitios de guays pero todo el mundo sabe quién son tus colegas y nos invitas a ir con tus colegas y nosotros te decimos que no y eso? 

Sobre el PSC, que me lo preguntáis muchos, sobre el PSC no puedo decir demasiado ya que al PSC le importa un carajo todo y no van a decir nada porque no han dicho nada en cuatro o quince o veinte años y no van a empezar a decir cosas ahora. Van haciendo, van captando, etc. Gemma Lienas, por ejemplo. Qué papel está teniendo en campaña Gemma Lienas que fue diputada de Catalunya Sí que Es Pot y que se ha pasado al lado oscuro porque válgame la virgen con el feminismo queer. ¿Ha dicho algo? ¿Alguna declaración? ¿Alguna propuesta? Nada. Y ahí están. 

Y vamos avanzando, esperando otro debate y un día más. ¿Cómo creo que va a quedar todo esto? Como amigos.