jueves, 27 de julio de 2017

Informe 2º Aniversario Asamblea 10ª

Presento aquí el Informe ante el plenario de la Asamblea 10ª que recoge el curso de los acontecimientos y el grado de cumplimiento de pan y pimiento de los objetivos trazados hace dos años ya y que voy a ir desgranando de manera fiel y rigurosa.
En primer lugar constato que la Asamblea 10ª ha visto reducido su número de los tres o cuatro colegas y los adheridos varios a otro compañero y yo. El resto de la Asamblea 10ª orgullosamente ha abandonado la organización y se ha posicionado visceralmente en contra del mantenimiento de ésta organizándose a su vez en dos o tres asambleas más a las que saludamos fraternalmente al mismo tiempo que condenamos su existencia como parte de una estrategia que combina el faccionalismo con el revisionismo con el alpinismo con el constructivismo y que no conduce a otra salida que la eterna gloria de la Asamblea 10ª. Estamos aquí, pues, el tal compañero y yo, pero hace ya unos seis meses que no tenemos contacto el uno con el otro dado que el otro compañero ha iniciado una deriva que le lleva inexorablemente a no quererme ver y yo tampoco me voy a doblegar ante su ausencia de cariño hacia mí y hasta que él no me diga algo yo no le voy a decir nada a él. Seguimos aquí, sin embargo y como aquí seguimos y considero que si no dice nada sigue aquí él también, y doy así por finalizado el repaso de las altas y las bajas.
Quisiera comenzar apuntando además que, el abandono de muy buena parte de los integrantes de la Asamblea 10ª, ha supuesto una merma importante en el número de revistas, publicaciones y libros a los que antes teníamos acceso, por lo que el caudal teórico con el que contábamos se ha reducido de tal manera que nos impide articular ninguna respuesta con contenido político asumible sobre lo que sucede en nuestros días. Sucesos que, como es natural, nos importan un pimiento y medio porque el presente es traidor y el futuro una trampa que el sistema nos tiende para ilusionarnos con brillitos y colores vistosos y nosotros no vamos a caer en la trampa jamás. Contra el tiempo y su transcurso, siempre. Hemos perdido las obras completas de Kremer, pero de memoria seguimos afirmando que el tiempo es un enemigo de clase y seguimos enviándolo al pimiento.
Esta merma de referentes nos hecho, como digo, tirar de memoria y de cierta capacidad de emulación de experiencias previas, lo que nos ha hecho si no calcar sí medio medio asemejar lo que pensamos a lo que se pensaba. Y nos satisface considerar que seguimos pensando que no sabemos cómo puede ser que la gente sea tan boba y no vea tan claramente que todo va a mucho peor y que así no se puede seguir y que la única solución posible es considerar algo. Hemos convenido en considerar, sin embargo, que lo que conocíamos como sujeto de la acción revolucionaria se nos ha perdido en el tiempo y en el espacio. La gente ha dejado de ser la gente que conocíamos por voluntad de algo que no logramos definir pero que podemos catalogar como el régimen y es el momento de decir que a lo largo de este tiempo, para ahorrarnos tiempo y dinero hemos decidido cumplir la amenaza que llevamos a cabo en el Manifiesto Constituyente y hemos asumido como propias las tesis de ‘pues un día vamos a dejar de pensar en vosotros y os vais a joder de verdad’. Así, nos hemos dedicado a una reflexión y un trabajo para el interior y aunque nuestro cariño y anhelo de justicia para con el género humano es más grande que un pimiento, nuestra actividad ha sido hacia adentro, teniendo guardado así un caudal desbordante de simiente con el que el día que nos dé la gana a nosotros la vamos a liar ad calendas graecas. Como quiera que una compañera se llevó el diccionario de latín, vamos un poco perdidos con los significados y los significantes. Pero no renunciamos al latín como símbolo de una unidad de clase en la que todos hablaban uno y trinum.
El cumplimiento del tercer punto no merece discusión y de todo lo que vino aseverando y se ha venido pensando y teorizando sobre diversos temas, nosotros ya lo dijimos. Seguimos con un altísimo índice de aciertos en todo lo que iba a pasar y está pasando y seguimos reclamando, como es de recibo, que la sociedad y el resto de actores se postren a nuestros pies para rendirnos honores y regalarnos los oídos con un ‘teníais razón’ que debería ser la divisa que luciera en las tan cacareadas camisetas revolucionarias que algunos compañeros se empeñan en llevar y que, a decir verdad, nos han servido para suplir nuestra ausencia que sabe a beso. Así, hemos pasado de Kremer a Fruit of the loom y hasta la victoria siempre, antifa, no es bcn, la revolución es… y lo que vamos pillando de aquí y de allí, pero que eso, que prácticamente en todo estábamos ahí antes ya.
Respecto al cuarto punto debemos expresar que ya no estamos a favor de la unidad popular. Sí que estamos a favor de que la gente se una, pero no de una manera popular. El término popular, después de una reflexión pormenorizada, tiene connotaciones no demasiado claras y es por eso que preferimos la unidad a secas. Visto que el resto de actores está empecinado en unirse y en despojarse de atributos para conformar un espacio que no hemos conseguido entender, consideramos que la unidad ha de pasar primero por un proceso de autocrítica que ha de iniciarse desde las revueltas de los hermanos Graco hasta hoy. Y ese proceso ha de durar a lo largo de una semana por año desde aquel año. Lo vamos viendo, pero que se vayan autocriticando desde ya para no hacer tarde.
El quinto punto ha sido sobradamente cumplido ya que estamos considerando la inacción como parte de la nueva vanguardia. La gente no merece nuestro esfuerzo, y es mejor que sea así. Por lo que estudiaremos no estudiar este punto más.
La comisión, pues, queda formalmente sustituida y se constituye una nueva comisión que velará por que la comisión no se reúna ni adopte acuerdo alguno. Esta comisión puede reunirse los días en los que no pueda reunirse la comisión y así no habrá problema alguno y si lo hay nos importa un pimiento. Me viene mal casi todas las tardes, ya lo digo ahora.
Sobre la estúpida consideración de si somos o no somos, queremos decir que a lo largo de estos dos años hemos destilado de tal manera el debate y hemos conseguido tal grado de excelencia teórica en el mismo que hemos alcanzado una posición ciertamente deslumbrante. Recogiendo un buen número de aportaciones y con diversas cartas llegadas de delegaciones extranjeras. Una posición digna de ser recordada. Pero dejé la libreta en la mochila de un amigo y este amigo se fue con otra amiga y ya no le he vuelto a ver porque a mí la amiga me gustaba y ahora tenemos un desencuentro que en nada afecta a la Asamblea 10ª, pero al final todo afecta.
El nombre, en tanto que ha sido depurada y ha huido buena parte de la militancia pasa a ser Asamblea 10ª (r) siendo la r en cuestión la inicial de reducido por si alguien quiere hacerse el listo con lo de reconstituido o lo de renovador. Y no. Es de reducido porque es en lo pequeño donde está la esencia del combate. Lo pequeño es mejor y más operativo. Siendo menos somos más. Siendo menos estamos más de acuerdo.
El noveno punto carece de sentido en tanto en cuanto que. Si no me dices nada, no podemos quedar. Y así.
El décimo punto vuelve a hacer un llamamiento pero esta vez en sentido que, siguiendo a Kremer discute al propio Kremer. No nos acordamos de lo que decía Kremer exactamente. Te llevaste los dos libros.
Quisiéramos no pasar por alto el momento que se vive en el entorno en el que vivimos, en nuestra tierra catalana para fijar una posición sobre lo que ocurre. No teniendo ahora mismo los referentes en la mano y con los libros de Kremer que te los llevaste, decimos que un payaso fue a Madrid con un moco en la nariz. Verdad que sí.
En cuanto al aniversario de la Revolución que nos da vida y sentido, lo estamos mirando.
Seguís estando equivocados! Viva el pueblo!

Casa. 27-07-2017 (por desgracia)

pd. llámame o dime algo.

miércoles, 26 de julio de 2017

A sus pies

En un principio fueron los pies. Luego fuimos subiendo. Y llegamos hasta la cabeza. Pero en un principio, lo que yo miraba eran los pies. Estábamos en aquel lugar pasándonoslo bien todos, menos yo y me dediqué a mirar los pies. Los pies de la gente moviéndose al ritmo que marcaba una música que a veces me gustaba y otras veces no. Unos pies que a veces estaban enfundados en zapatos, otras veces estaban enfundados en zapatillas de deporte y dentro de este último segmento, de marcas diversas que iba seleccionando y cribando hasta llegar a quienes calzaban Adidas o Múnich. Cuando ya estaban elegidas y pensaba que no tenía nada que hacer, me fijaba en si bailaban a ritmo o no. No había ninguna relación causal. Los pies a veces llevaban chanclas, otras veces zapatillas como de estar pastoreando cabras en la tierra de Aram, a veces algún tacón. Todo tenía un orden y un desorden a la vez. Sonaban canciones divertidas, canciones profundas, canciones de pensar, pero no podía levantar la vista de los pies. Los pies me entretenían y alguien comentaba que volvían a ponerse de moda las suelas blancas, lo que le resultaba incomprensible y yo intentaba decir algo y no podía porque volvía a sonar una canción que provocaba que los pies se movieran. A ritmo. O no. Y cada pie acompañaba al pie que le correspondía y solo en algunas ocasiones los pies de distintas personas se mezclaban entre sí. Y todo iba más o menos como siempre, con la vida sucediendo y yo mirando al suelo los pies de los demás intentando ir gradualmente subiendo hacia arriba, mezclando lo del suelo con lo del cielo. Haciendo poesía dentro de mí. Haciendo los versos más tristes esta noche. Canto general. El pie mío, el pie derecho de punta sobre el suelo y el izquierdo sujetando todo el pecho. Todo el peso, perdón. El pie izquierdo pidiendo tregua y siendo el derecho el que gentilmente le toma el relevo. Y es entonces cuando quizás sin habérmelo propuesto me fijo quizás en alguna malla, algún tejano roto, alguna pierna blanca como una página de Word en blanco y la comparo con la mía si no está descubierta y me sonrío y quizás voy subiendo y me puedo interesar por alguna cintura, algún cinturón, alguna barriga que comparo con mi barriga y me pregunto si la gente con barriga no encierra en sí misma la suerte de haber conseguido acaparar el fruto de su trabajo. Y me espeluzna pensar en estas gilipolleces si casi no estoy bebiendo y me he pasado el rato mirando el suelo y los pies tan tranquilamente. Quiero volar y subir. Quiero disfrutar de la vida y de lo que me aguarda. Quiero alzar la mirada a Dios y demostrarle que su Creación ha aprendido la lección. Quiero mirar a la cara a la gente. Quiero descubrir las sonrisas, las miradas, las narices aguileñas, las narices de payaso, las narices de porra y hablar de tú a tú con mis iguales de narices de porra y preguntarle si no tienen familia en... y entonces es cuando se enciende la luz. Y es tarde. Y vuelvo a mirar al suelo. A sus pies.

martes, 25 de julio de 2017

Crónica del #plegramenet de Julio. Santa Coloma, ciudad tutelada.


Y lo demás es silencio. Cuando termina todo, es como si nada hubiera pasado. Antes. Fuera, en la plaça de la Vila, se oyen las cacerolas y los pitos de quienes se han congregado para pedir que el Ajuntament, omnipotente y tutelador de todo, ponga las urnas el 1-O. Una manifestación convocada por alguien, pero que en Vilaweb dicen que son SOM Gramenet y quiénes somos nosotros para discutir lo que dice un medio y quiénes son los de ERC Gramenet para poder decir otra cosa. Y más gente que había allí. Fuera. O fuese. Pitos, cacerolas y consignas para calentar el ambiente de cara a un pleno en el que el PP iba a presentar una moción contra el Referendum, donde el PSC iba a presentar una contramoción y donde al final todo quedó en nada. En el silencio y en la ausencia.
Un pleno para despedirnos, para hablar de cosas que están pasando fuera pero que no estamos discutiendo aquí. Un pleno para aprovechando qué, te digo tal. Un pleno corto, al pie, un pleno insignificante, un pleno que parece poca cosa y lo es si el puzle está incompleto, un pleno con aire de verano que no lo es. Julio, ese mes en el que simulamos estar y no estamos. Un mes en el que los trabajadores discontinuos, los que trabajamos poco y mal, los que trabajamos de aquella manera, no sabemos si considerar antesala de algo o previo a nada. Un mes en el que antes, cuando antes era antes de verdad, todo el mundo hablaba de las ganas de vacaciones. Hoy, en estos días, hablar de ‘las ganas que tengo de irme de vacaciones’, es peligroso. Puede que el interlocutor no entienda tu idioma, que no sepa lo que es tener ganas de descansar, de irte por ahí, de desconectar a dos mil kilómetros. Puede que no entienda nada. Julio, un mes para discutir de pocas cosas. Julio, un mes para empezar algo y para dejarlo colgado. Julio, padre de Agosto, hijo de tal.
¿Cómo es que hay tanta gente en el pleno de hoy? Han venido los del Bosc de Vilaró, de Montcada, a despedir a su responsable y a recibir las condolencias de este Ajuntament que tanto se preocupa por Montcada. Cuando han acabado, se van. También hay gente de las asociaciones de vecinos, de la Favgram, de entidades varias, los técnicos y CM’s de los distintos grupos tuiteando y haciendo campaña virtual, difundiendo por ahí lo que todos están deseando saber. No, no lleva calcetines. Zambrana, el árbitro de la elegancia, aquel que ha jugado con los sentimientos de tantos al posponer la moción de marras, viene con un conjunto de camisa de manga larga (ya dijimos que la manga larga es clase y lo demás es plebe) y pantalón blanco, zapatillas que rozan el naverismo y sin calcetines. Los tres de SOM que se van hoy no han elegido estilismo alguno. Curiosa manera de no hacer nada vistoso durante una despedida. Ni una camiseta alusiva, ni una careta con las caras de los otros concejales entrantes con las que hacer notar que ellos son los otros y todos somos uno y da igual la cara porque lo importante es el colectivo y el sentir popular.
Soy tan permeable a los mensajes, a las reconvenciones, me llegan tan hondo las teorías de otros. Soy tan dúctil que siempre creo que la idea del otro, es la buena. La que tiene razón. Nuevos regidores. María Dolores Andrades Tineo suple a Remei en la bancada socialista. Se mantiene de pie ante el llamado de la alcaldesa que insta a patatín y patatán y promete el cargo. Hasta septiembre si tenemos el gusto de oírla en un pleno. No me llames Francisca, llámame Paqui, de SOM, promete el cargo porque sí, ni por imperativo legal ni ostias. Cosa que sí hacen César y Teresa Franco. Teresa Franco, veterana de otras batallas, vuelve a la bancada de la oposición, antes como Gent y ahora como. Y lo hace ataviada de toda una serie de férulas y tiritas que debe hablar muy bien de la capacidad sanadora de estos cacharretes. Si tuvimos momentos de gloria con Oriol Corral, ya rumorea que Tere es la sucesora. Pero su rollo no es el verbo florido y retórico del Demóstenes de la Sisqueta, ella es más de otra manera. César, persona con la que hablar y hablar y hablar (igual solo hablo yo y por eso me cae bien) de repente, al sentarse en el banco, muda su color, empalidece su rostro y parece desnortado, perdido. No recuperará la vida corpórea hasta llegado el momento de intervenir en una moción. Ya nos hemos presentado. Pero no estamos todas. Y esa ausencia hace que tanta retórica solo sirva para rellenar un espacio. Y a eso vamos. De eso venimos.
El pleno, como decimos, hoy va a ser corto. Porque hay pocas mociones y los puntos se tratan muchos de ellos en bloque. Pero pese a que quiero A, diré B. Aprovechando un punto te hablaré de otro y de ahí partiré hacia mares plácidos en los que me meceré de nuevo contigo en una hamaca a la sombra de las palmeras y… me pierdo. Puntos relativos a modificaciones de contratos administrativos para la recogida selectiva de residuos y residuos voluminosos en el municipio. Modificaciones de personal y organigramas. El punto de los residuos da lugar a un debate interesante. ¿Queremos una sociedad tutelada?
Ayer, yendo de mi casa hacia un lugar en el que ser feliz, en la puerta del Teatre Sagarra, lugar en el que hemos visto los mayores actos benéficos y donde late el corazón solidario y bueno de la Santa Coloma que suma, un muchacho gafoso y su perro tan grande como Pau Gasol. El perro, aprovechando que solo yo le estoy viendo lanza su caliente chorro de meado, de pipí, de orín, de caldo amarillento ciertamente abundante contra el suelo y el pivote, bajo la atenta mirada del muchacho gafoso. Una meada de campeonato, una meada capaz de llenar una botella de un litro de fontvella, una meada que esparcida por el cuerpo del muchacho gafoso, quizás le hubiera sanado de alguna dolencia cutánea si es que el orín es bueno para algo así tal y como nos enseñó la película de Los Santos Inocentes. Película que el muchacho debe desconocer, así como otras normas de comportamiento. Mascullo entre dientes sobre el asco de perro y el asco de dueño y el asco de mundo. Sigo avanzando y al llegar al Can Sisteré, es un señor mayor quien, entre los arbustos, lanza el contenido de su vejiga porque esto es así y no pasa nada.
Ante la intervención de Patricia Lafuente* de SOM en la que indica que el Ajuntament debería implicarse más en las campañas de sensibilización de la población para la higiene de la ciudad, el Teniente de Alcaldesa Esteve Serrano indica que ellos no son partidarios de una sociedad tutelada. Que su papel no es decirle a la gente lo que tiene que hacer. Caramba. Miedo a un colectivo, miedo a un planeta de propietarios de perros que pueden movilizar a miles de personas y a los que mejor no decirles lo que tienen que hacer. Una sociedad tutelada. Tutelada no lleva l geminada en catalán. Tengo que preguntárselo al Xavi Chica. Qué lástima. Ergo, los socialistas por el libre albedrío. Ergo, ¿a qué viene tanto díptico? ¿Tanta campaña publicitaria? ¿Tanta noticia introducida en los medios con el introductor saliendo del establecimiento que tiene la moneda local haciendo de figurante para concienciar a la población de que este consistorio es genial si no queremos una sociedad tutelada? ¿Acaso no tutelamos a la sociedad con cada full informatiu? ¿Qué es la vida sino tutelar a los otros? ¿De qué sirve todo el instrumental administrativo si no es para gobernar, gobernar obedeciendo o bien mandar porque hemos ganado las elecciones y hacemos lo que tenemos que hacer? ¿Si no es una sociedad tutelada… esto es Can Picha?
La vida sigue adelante y es el turno de la propuesta de aprobación de los estatutos de la Associació de Municipis per l’Aigua Pública, entidad que reúne a siete municipios en torno a la gestión pública del líquido elemento. El PP dice que no es su rollo. Nosotros, con el magnífico Jonatan Fornés al frente, decimos que a favorcísimo, pero que huele un poco que ponga el PSC tanto entusiasmo en esto si no es para pegarse el moco de la foto con Ada Colau y luego no poner mucha voluntad en el empeño. Ciudadanos vota lo mismo que el PP pero con más retórica y finalmente SOM dice lo mismo que nosotros pero cambiando las palabras y añadiendo que hay una cargo de confianza del ajuntament que es de Agbar. Y así.
Fiestas locales. El 21 de mayo de 2018, segunda Pascua y el 24 de septiembre de 2018, días de la Mercé, serán fiesta en Santa Coloma. Nosotros y SOM votamos en contra porque no queremos fiestas religiosas ni fiestas de Barcelona. Somos Santa Coloma de Gramenet. Otro año será.
Nuevas modificaciones de presupuesto. Como en cada pleno, hay un apartado para los cambios en el presupuesto municipal. Los ponen todos en un solo punto y se hace difícil votar a favor de unos y en contra de otros. Así que nosotros nos abstenemos y otros votan en contra o se abstienen. Se engloban desde el mantenimiento de edificios públicos a partidas de cartelería y actos que se escaparon de presupuesto. En fin.
Entramos entonces en un conjunto de puntos relativos a urbanismo y planificación del espacio público. Después del ‘affaire Paseo Alameda’ y de cómo el Ajuntament ha tenido que dar marcha atrás en su idea inicial, flotaba en el ambiente un runrún. O que yo lo quise ver así. La modificación del PGM en la plaza Alfonso Comín dio lugar a un interesante debate sobre la gentrificación, el esponjamiento y qué ciudad es la que quieren unos y otros. Patricia Lafuente hace mención a palabras previas de Jordi Mas, el regidor del ramo, y hay una discusión de aquellas de altura y cuando pasamos a hablar de los siguientes puntos ya entra también nuestra alcaldesa que tiene algo que decir y lo va a decir. Como quiera que se nombran los procesos participativos de Can zam y de la Salzereda/Alameda, la alcaldesa considera que ellos ganaron las elecciones, que ellos proponen lo que tienen en su programa y que a partir de ahí se discuten las cosas. Y nosotros pensamos que todo tiene que ser participativo, asambleario, colectivo. Y no es así. Y nosotros decimos que tiene que ser así. Y ellos que no. Y el argumento es de peso: ganaron las elecciones y ellos representan si no a todo el pueblo, a mucho más pueblo que ese pueblo al que nosotros decimos representar pero que a la hora de la verdad no es tanto pueblo como su pueblo. Y como somos más, lo hacemos.
Y hay una serie de expropiaciones que se dan y una es de un piso que es de Bankia y hay debate con la compra a un banco y esas cosas. Se acaba pronto.
Se van los regidores, se van, se van. Se va el Aitor, líder no confeso de la bancada de SOM, o al menos el más aplicado y dispuesto por tener el cargo de portavoz. Se va la Patricia. Se va la Alba. Todos hacen discursos de agradecimiento, que se van pero no se van, que vuelven a la calle, a lo que les gusta, que han descubierto la cara oscura de… tres candidatos menos para las listas en las próximas elecciones. Yo habría dicho algo en plan 'pocas veces tiene uno la oportunidad de renunciar a un cargo como este y poder decir unas palabras sobre lo que significa... así que qué mejor que desperdiciar una oportunidad así.' Pero, como diría el Jonatan, no acaba aquí la cosa. Una vez que se van de sus asientos, Núria Parlon coge el micro y contesta a Patricia. Y vuelve a decirle eso de que ellos no tienen la voz del pueblo, que ellos se arrogan el papel de representantes de algo, que son absolutistas, que… sin derecho a réplica. Algo solemne queda al final con palabras como ‘tu discurso ha sido destroyer’. Y suena un poco a te la tenía guardada y aquí viene.
Dos mociones nos quedan y ya nos vamos. Una que rechaza la producción de venta de armas que alimentan los conflictos de los que huyen las personas refugiadas. Demasiada coletilla. El PP vota en contra. ¿Cómo se puede votar en contra algo así? ¿Cómo? No lo entiendo. Ciudadanos se abstiene. Como siempre, vota lo mismo pero con más palabras. César se estrena presentando la moción de SOM e incluso se atreve con un diálogo con Salva Tovar. El compañero Jonatan hace una defensa de la postura a favor, muy buena. Aplaudo. Se bufa la gente porque dicen que aplaudo con compás. Tengo tanto arte que me derramo sin querer.
Otra moción presentada por Ciudadanos aprovechando las huelgas de metro para abogar por la resolución del conflicto, recriminando a la compañera Mercedes Vidal. Ajá. Veamos qué vota la gente. El PP a favor. Bravo. Nosotros en contra con una exposición de lo que está haciendo TMB y el Ajuntament de Barcelona pormenorizada, desmontando toda la campaña mediática contra Barcelona en Comú y concretamente contra Mercedes Vidal. Vuelvo a quedarme solo aplaudiendo al compañero Jonatan. Esta vez sin compás. Ciudadanos ha presentado la moción, etc. Es el turno de SOM. SE abstienen y Paqui Luna es la encargada de hacer un primer papel de ole. Un papel fantástico que hará las delicias de los aguerridos sindicalistas de la CGT y de la COS que tanto porfían, pero lo suyo hubiera sido votar a favor. No puede sr que por que la presente CS no se vote a favor. Si CGT y COS son la vanguardia, la vanguardia no se abstiene. Compañeros, valentía y de cara.
Ruegos y preguntas y gente que ha estado en concentración de abajo levantan carteles pidiendo votar el 1-O. Fotos. 

Y nos vamos. Nos vamos a la calle. Es de día. Los pitos y las flautas han cesado. Da tiempo a tomar algo. La retórica sirve de poco más que de entretenimiento vacío cuando fuera del pleno, fuera de aquí, pasa algo más importante. Si toda esta cháchara no te ha distraído lo suficiente ya sabes que puedo estar escribiendo hasta que me salgan ampollas en los dedos. Lo que haga falta. 

* rearbitrar está mal, pero hemos empleado el VAR y la interviniente fue Alba Calvo. Disculpen las molestias. 

lunes, 24 de julio de 2017

Black Hawk Derribado - Ridley Scott

Después de todo el follón de película que es Black Hawk Derribado, hay una escena final en la que los soldados americanos están comiendo y preparándose para ir otra vez a la carga. No sé a santo de qué, el personaje que interpreta Eric Bana dice algo de que cuando le pregunten porqué vuelve a la guerra o porqué van él contestará que la respuesta está en el hombre que tiene al lado.
Y así toda la película.
Black Hawk Derribado fue la primera película del fin de semana de Ridley Scott que dieron por la tele. La segunda fue Gladiator. Black Hawk Derribado es una película basada en los hechos ocurridos durante la guerra contra los señores de la guerra de Somalia que emprendió Bill Clinton. Una especie de paseo militar que al parecer no lo fue tanto. Los americanos tuvieron que salir por patas. Una derrota, debe parecer... al final de la película se nos cuenta que en la operación que se narra, murieron 19 americanos y mil y pico somalíes. 19 contra mil. Y pierden los 19, claro.
No la vi comenzar. Así que cuando me tropiezo con la película ya están en mitad del fregado. Un mogollón de soldados americanos con todo el equipo super guapo de hacer la guerra fetén, metidos en Mogadiscio, capital de Somalia, una ciudad destrozada que se supone que ellos van a limpiar. Pero los somalíes, pese a tener unas pintas de canis espantosas y ser tontísimos y no cubrirse nunca y morir como chinchs, de vez en cuando aciertan y derriban algo. Un helicóptero. Un Black Hawk.
Un follón del quince. No sabes dónde están, a dónde tienen que ir, ahora unos Humvies que son unos camionacos guapos van para allí y otros van para allá, y hay un general que se pone las manos en la cabeza y dirige la operación sabiendo que la cosa no va bien.
Uno, que a duras penas aprobó gimnasia, se vuelve loco con estas películas de tanto salto y tanto grito. Super machotes matando peña a saco y gritando cosas muy de tal y poniendo miradas de 'quiero que vengas conmigo ahí dentro, amigo' y el otro mira y dice 'debo ir, pero tengo algo de cangui, pero si me miras así, amigo y apelas a mi tal, yo voy'. Y van. Y matan somalíes casi sin mirar hacia donde disparan. Para que un americano muera han de palmar antes veinte o treinta somalíes. Un piloto americano que no se puede mover del suelo, sin protección, casi a pelo, mata a chorrocientos somalíes. Cuando al final se queda sin munición, muere a golpes por la muchedumbre mientras intenta coger la foto de su mujer e hija. La película no es parcial.
Los somalíes solo son buenos cuando aplauden a los americanos al final. Los pakistaníes que salen no son soldados, son camareros que llevan vasos de agua a los americanos después de la refriega.
Un repartazo. El marido bobo de Modern Family, Ewan Mcgregor, y un montón de actores así con caras conocidas. Guapos, muy guapos, algún latino, cero negros (sale uno pero no habla), maduros, gente que pone caras de saber mandar.
Los somalíes son tontos. Se quedan en mitad de una calle sin cubrirse disparando y cambiando las cartucheras o como se llame eso. Me da igual. Me da grima.
Alguien tiene que defender la civilización, amigo. Si no vamos a por ellos, ellos vienen a por nosotros y prefiero ser yo el primero que dispare.
Durante toda la película a los somalíes les llaman los flacuchos. Mueren y mueren y mueren y cuando un americano está herido parece que... ¿Quién va con los americanos en estas pelis? Enciendes la tele y dices... ostia, Black Hawk, la voy a ver porque los americanos se pelan a... ¿Por qué la vi yo?
Ni idea.
Vivimos tiempos de grandes palabras. De grandes días. De perderle el miedo a todo. De no medir.
A mí, si hay una guerra, que no me busquen. Porque soy negro.

Gladiator - Ridley Scott

Repasando con una compañera las películas de Ridley Scott, se da cuenta uno de que tiene muchas películas buenas. Más que buenas, entretenidas. Gladiator es una de ellas. Una película de domingo por la tarde. Una película de romanos, de gladiadores, con algo de intriga política pero no demasiado para no agobiar. Una película para pasar la tarde.
La película se basa muy libremente en la trágica historia del emperador romano Cómodo, hijo de Marco Aurelio que, se chaló de tal manera que acabó creyéndose Júpiter y murió asesinado víctima de una conspiración. Si tienen algo de memoria cinéfila, hay otra película que va más o menos de lo mismo, bastante anterior, 'La Caída del Imperio Romano', con Christopher Plummer en el papel de Cómodo y Sofía Loren como su hermana Lucila.
El caso es que el Imperio se enfrenta a unos bárbaros en la batalla de Vindobonna, Viena en la actualidad, y sobresale la figura de un general hispano llamado Máximo que gana la batalla con una intervención audaz. Acaba la batalla y Marco Aurelio el emperador, que está a punto de palmar, pero que no parece que vaya a palmar inmediatamente, parece que no tiene claro que la sucesión en el cargo la vaya a dejar en manos de Cómodo.
Cómodo es Joaquin Phoenix. Si yo fuera responsable de algo y tuviera en algún momento que fiarme de alguien encarnado en el rostro de Joaquin Phoenix, albergaría serias dudas. Por lo pronto, en toda la película, Joaquín Phoenix no hace ni un solo discurso heroico improvisado. Máximo, Lucila, se marcan unos discursos de aquellos épicos que enardecen a tropas y plebe en dos segundos, sin necesidad de nada de preparación, ni de borradores, ni de modificaciones consensuadas, ni nada. Adelante. En cambio Joaquin Phoenix, Cómodo, no. Joaquin Phoenix, con esa mirada turbia (no hay otra manera de definir a este actor como turbio) hace honor a la fama de pirado de Cómodo, pero quizás el personaje de Christopher Plummer resultaba algo más terrible, porque Plummer parecía que te iba a caer bien en algún momento y no. En cambio sabes que Joaquin Phoenix la va a cagar, que al final va a hacer algo chalado, algo loco, algo raro. Porque lo ves. Porque tiene esa mirada.
Cómodo llega a la batalla ya con la cosa hecha. Se da cuenta de que su padre y Máximo tienen buen rollo. ¿A que este me quita el puesto? Celos, envidias, Máximo se había liado con su hermana de Cómodo hacía años, a Cómodo le mola su hermana... Marco Aurelio quiere decirle a Cómodo que le quiere mucho pero que... Cómodo se cabrea y se carga a su padre.
Y a correr. Hay que matar a Máximo, Máximo se escapa, a Máximo le matan a toda la familia (una mujer española con cara de estar viviendo en Marbella, operadísima, y un niño), Máximo es prendido como esclavo y lo venden para trabajar de gladiador en un escenario de provincias.
¿Cuánto dura la Liga Española? Seguro que más de 150 días. 150 días de juegos es lo que promete el nuevo emperador. Cómodo quiere ganarse al pueblo mediante la guaracha. Ergo, juegos, circo... gladiadores. Hay tal escasez que recurren a gladiadores de provincias.
Y entonces Máximo va a Roma. Y eso.
No hemos dicho quién es Máximo, que es el australiano Russel Crowe.
En fin. Una película que debería narrar, en principio, el fin de una época de esplendor y triunfo del Imperio, como hizo la película de Plummer, pero aquí nos dicen que no, que el futuro es siempre a mejor. Que después de la muerte del loco Cómodo, no comenzó una guerra terrible, sino que, como anuncia Lucila en un discurso de esos que tenía aquí apuntado en un papel por si acaso... el sueño de Roma. Y tan contentos.
Una película entretenida, con Djimon Honsou haciendo de Djimon Honsou. Con Connie Nielsen haciendo de Lucila, también bastante equívoca. Con Oliver Reed haciendo de Próximo (Próximo, Máximo...). Con batallas, combates y cortes publicitarios en los combates.
Y con Joaquin Phoenix con esa cara de 'como se me tuerza el carro, verás'.
Y menos mal que tenemos la enciclopedia Larousse a mano para conocer la verdad de las cosas.

domingo, 23 de julio de 2017

Laura Jareño y la otra revolución


Laura Jareño es la hermana de Javi Jareño. A nadie le gusta que su personalidad, su identidad, funcione en torno a la de otra persona, pero tengo los recursos que tengo y yo también soy el ‘hermano del Paco’ en casi todas partes. Laura Jareño no es Javi Jareño. Javi Jareño es un muchacho volcánico, cantautor colomense conocido por tanta y tanta gente, capaz de llenar teatros, capaz de inflamar a su público con palabras sentidas y que apelan a la acción. Un líder de masas capaz de enardecer a la gente a lomos de su guitarra acústica. Pero no es Laura Jareño.
Los estilos de música y lo que nos gusta de cada uno de ellos. Cada uno es como es y cada quién es cada cual. Un concierto en el Línea de Laura Jareño, sin Javi Jareño, pero con José Jareño que es el padre y fiel escudero a la guitarra. El tiempo fuera, después de unos días que si sí, que si no, finalmente ha roto a llover. Apetece quedarse en casa viendo llover, o salir a la terraza a que nos moje la lluvia. O escuchar música.
Esta es la reflexión. Si Javi Jareño llama a la revuelta y esas cosas mediante la pasión, Laura Jareño lo hace a través de algo más íntimo. Laura Jareño hace otra cosa. Yo no lo haría, no losé hacer y no sé si en otro ámbito aguantaría otra propuesta musical así. Pero cuando a la cuarta canción, después de haber presentado el concierto hablando de un repertorio de canciones propias y versiones y colaboraciones, aparece un violinista en escena acompañando a Laura y José Jareño y luego deja solo a este violinista para que interprete una versión de las Bangles y se te acerca a la barra para decir ‘si queréis cantar alguna canción vosotros’… pues eso es otra forma de llamar a la revolución.
Alguien capaz de ceder su `propio concierto, su momento de lucimiento, para que alguien toque al violín Eternal Flame, para que el Juan de Aupa’m toque otra canción a final, para que el que quiera tenga su momento de expresarse, pues oye, será como sea, pero ya te gana.
Durante el concierto suenan canciones propias y versiones. Versiones de Quico Pi de la Serra, de Lluís Llach, la consabida canción de Triana que uno dice ‘con la cantidad de gente a la que le gusta Triana y luego Triana está ahí en el imaginario colectivo como algo antiguo, casposo, trasnochado, que no suena en ninguna parte’, una versión del clásico de Lone Star ‘Mi calle’ que mola porque los Jareño son de mi calle y el abertzalismo colomense es muy así, y van cayendo canciones a ritmo de bossa y una versión Mais que nada. Y, con muy buen juicio, no atienden la petición del público de cantar ‘una rumbita’ y no se rompe el buen ambiente y antes de que nos demos cuenta el concierto ha terminado.
En un mundo en el que apetece destacar, sacar la cabeza, asomarse, mostrarse, aparecer, gestos como el de Laura Jareño ayer dando la oportunidad a quien quizás no se atrevería de otra manera a ponerse ante los focos, la engrandece. Del líder de masas a quien te invita a que seas tú el que des el paso. Es otra forma de hacer la revolución.
Para finalizar, una versión del Light My Fire de The Doors y se acaba el concierto. Y no hace falta tanto rollo para pasar un rato escuchando música. Y está bien.

viernes, 21 de julio de 2017

Miscelánea

Es la hora de comer y a nadie le gusta que le molesten cuando está comiendo. ¿Qué quieres ahora? ¿Por qué llamas? No, no quiero ir. No me gusta ir. Hace tiempo que dejó de gustarme ir. No iré. Me quedo aquí comiendo. Ya, ya sé que es por la noche. No voy a ir igualmente. Me da igual. No me gusta. Y punto. Prefiero quedarme aquí comiendo, la verdad. No insistas más, da igual lo que me digas que no voy a ir. Además no va a ir nadie. ¿No lo sabes? No va a ir nadie, no le interesa a nadie. No parece tan difícil de entender. Y además lo sabes. No me molestes más porque no voy a ir. Preocúpate de hacer otras cosas, antes que andar molestando con el mismo rollo de siempre. Antes no me gustaba, ahora me gusta menos. Y a nadie le gusta. No me gusta que me llames tampoco a la hora de comer. Ni a la hora de cenar. Ni a ninguna hora. No me molestes más. Soy como tú quieres que sea, vale, pero no voy a ir. Y no va a ir nadie tampoco. Por mucho que pongas caras o por mucho que me digas que antes... no voy a ir. No me gusta. Me parece que lo hacéis mal y no tiene ninguna gracia. Que una vez dijera que me parecía original no significa que ahora... ni en su momento significó nada. No me molestes, que estoy comiendo. Y prepárate porque no va a ir nadie. Vete haciendo a la idea.
https://www.youtube.com/watch?v=CXdWccaCHpg

Hoy es el día en el que se recuerda a los caídos en la guerra contra las drogas. A todos nos vienen a la cabeza los rockeros, los actores y actrices de cine, las grandes estrellas. Pero preferimos no mirar más allá. Nos contentamos con la evasión de una noche de jueves, cantando canciones que no escucharíamos en nuestro sano juicio... porque no estamos en nuestro sano juicio. Chillamos como poseídos canciones que no nos gustan para salir de donde estamos y al día siguiente retomamos nuestra actividad normal y nos quedamos con esa sensación de que por un momento... pero y si al día siguiente no retomamos nada... y si al día siguiente seguimos con ganas de salir de donde estamos entrando en un lugar del que tampoco sabemos como salir... qué agujero. Entrar en un agujero, entrar en otro mundo, le puede pasar a cualquiera. No saber jugar, no entender porqué tienes que jugar, no querer jugar. No saber porqué le llaman jugar. Estar en el mundo siguiendo las normas que no entendemos, que no compartimos, que no podemos seguir. O sí. O nos da igual. Y hacerlo a escondidas, mal, suciamente, oscuramente, aunque todo el mundo nos ve y no nos ve nadie. Los vemos discutir, ir, venir, o no les sabemos ver porque no se parecen a lo que pensamos. Están aquí.
https://www.youtube.com/watch?v=bGpE2oXf0aE

El grupo avanza animosamente hacia la línea de meta. Llegan a la meta y tras unos minutos de celebración, de abrazarse, de hacer el signo de la victoria, se dan cuenta de que tienen que seguir corriendo, porque les dicen que esa no era la meta real, que hay otra meta más adelante. Y el grupo avanza animosamente hacia la línea de meta. Llegan a la meta y tras unos minutos de celebración, de abrazarse, de hacer el signo de la victoria, se dan cuenta de que tienen que seguir corriendo, porque les dicen que esa no era la meta real, que hay otra meta más adelante. Y el grupo avanza animosamente hacia la línea de meta. Y hay gente que a los lados les anima para que sigan corriendo. Y el grupo sigue corriendo porque la gente a su lado les anima. Y está previsto que cuando lleguen a la sexta o séptima línea de meta, salga alguien a recibirles y les de un discurso sobre la importancia de correr y de seguir corriendo hacia metas futuras. Y alguien propone que se cambien los papeles y que los que corren, miren y que los que miran, corran. Y se termina el discurso. Y nadie ha hecho caso. Y entonces el que ha hecho la propuesta se va a cantar canciones que le gustan pero mal, porque se cantan peor las canciones que a uno le gustan que las que no le gustan.
https://www.youtube.com/watch?v=xErS7G3-tCQ

Se hace raro escribir en estas condiciones. Antes escribía uno ilusionado, pensando que sus textos acompañaban una empresa amplia y alegre. Hoy los textos vuelven a significar una cosa muy distinta a la que debería ser su función. No sé si he conjugado bien los tiempos. No sé qué pasa que cada día se suelta una tecla nueva. Debe ser porque escribo mucho. Cada vez escribo más. Pero cada vez escribo con menos sentido. Incluso las cosas que salen por aquí tienen un sentido cada vez menos difuso. Cosas que no sé ni porqué las estoy escribiendo. Cosas que tuvieron una función y que la han perdido . Se hace raro escribir en estas condiciones. Pero es así como escribe todo el mundo. Escribir sin tener claro porqué se está escribiendo. Yo antes lo tenía clarísimo, diáfano, resplandeciente y luminoso. Luminoso como una mañana de Julio. O de Agosto. Dicen que Cádiz está ya a reventar este año. Todo ha dejado de tener el sentido que tuvo pero ojo, vuelve a tener el sentido original. Ir escribiendo. Ir rellenando los días con textos. Textos sin calidad y sin pretensión de ser leídos por nadie. No hace falta ya esmerarse. Emisor. Sin receptor. Mensaje. Emisor suspendido en el aire.
https://www.youtube.com/watch?v=ZnfgRfhdpeQ

Qué bonita eres, caminando por la calle, yendo a mirar algo a algún sitio. Qué bonita eres, con tus plazas llenas de gente. Qué bonita eres, con las aceras llenas de charquitos amarillos. Qué bonita eres, con sierras y montes y valles y accidentes orográficos de toda laya. Qué bonita eres, azul. Qué bonita eres, granate. Qué bonita eres, verde. Qué bonita eres, echando la cara hacia delante. Qué bonita eres, con una parada de taxis justo delante de una salida de metro. Qué bonita eres, con baldosas levantadas por la acción de las raíces de los árboles que se sublevan aunque tú no quieras. Qué bonita eres, llena de puertos de montaña y de etapas llanas. Qué bonita eres, porque eres bonita. Qué bonita eres, llevando la comida en una furgoneta naranja. Qué bonita eres, con el cuerpo despanzurrado así de cara a los edificios altos. Qué bonita eres, esperando detrás del camión de la basura. Qué bonita eres, asombrada por las cosas que ocurren en el mundo. Qué bonita eres, haciendo el pino delante de unas cuarenta personas. Qué bonita eres, enemistándote para siempre con el género humano en su conjunto. Qué bonita eres, acompañando a mirar. Qué bonita eres, escupiendo para arriba. Qué bonita eres, qué bonita eras.
https://www.youtube.com/watch?v=6s7Z1WDGmFI&spfreload=10

Hoy tocamos otra vez. En el Línea, un concierto acústico que nos obliga a cambiar todas las canciones y no maquillar mi incompetencia bajo el muro de sonido de mi hermano. Un concierto al que invitamos a todos aquellos que, básicamente, no tengan ningún otro compromiso adquirido con anterioridad. Sobrevenido al instante. He quedado. Voy a la cena. Tengo un cumpleaños. Paso de ir. No me molestes más. Si con el tiempo que lleváis tocando todavía no sale la gente del bar de la cantidad de gente que podría asistir... dejarlo. Vamos a tocar un repertorio diferente, pero siempre es el mismo repertorio. Un repertorio igual y distinto. Acústico y folk, punk pero flojito. Hoy tocamos otra vez y esperamos veros allí a todos para... Tenemos un corazón de oro. Tocamos cuando nadie quiere tocar. Tocamos cuando ya está todo cogido. Tocamos para que haya una excusa para poder hacer otras cosas. Cantaremos canciones clásicas y nuevas aportaciones. Versiones y temas originales. Cantaremos y tocaremos nuestros instrumentos. Muy bien todo.
https://www.youtube.com/watch?v=6ZwjdGSqO0k

Que tengan todos un buen fin de semana y viva la república.

jueves, 20 de julio de 2017

Grandes casos mal resueltos de la Historia

¿Dónde está Elvis? ¿Dónde está Elvis? ¿Dónde está Elvis? Esta es la pregunta que más de medio mundo lleva haciéndose desde hace 40 años y que fue resuelta de la manera más común con un complaciente 'muerto de su muerte'. Sin embargo, para millones de personas en todo el planeta esta respuesta no es válida y presumen de conocer que realmente Elvis no está muerto, sino que algo oscuro pasó con Elvis que nos ocultan. Elvis, aseguran, está vivo en alguna isla desierta o viviendo de manera anónima bajo otro nombre en cualquier lugar del mundo. Nosotros no nos conformamos con las hipótesis barajadas hasta ahora y hemos recurrido al informe del investigador japonés Uchi Konomaru, para desmontar las ideas preestablecidas y dar con la verdad.
'Mi primer contacto fue con el estudioso del rock and roll y erudito sobre Elvis y su mundo, John Lennon (nada que ver con el John Lennon de Liverpool), que tras una serie de preguntas comprometedoras sobre la muerte de Elvis, me aseguró que 'Elvis vive en los corazones de todos los rockeros del mundo'. Respuesta final que me resultó del todo insuficiente. Así que después de entrevistarme con Lennon en Manchester, viajé hasta Memphis y hasta la propia localidad de Tupelo, para averiguar algo sobre la muerte de Elvis.
Mis conclusiones son las siguientes. Según los informes, Elvis murió al parecer como consecuencia de una larga serie de dolencias que importa poco enumerar pero que, tratadas en conjunto, bastan para terminar con la vida de un elefante. Sin embargo, el hecho cierto de que nadie viera morir a Elvis, causa dudas entre los que piensan que si tan grave era todo, debería haber sido más visible su paso al otro mundo. Esto hace dudar de que realmente Elvis haya muerto. Yo sostengo que Elvis, de esta manera, está vivo.
Como quiera que no hemos visto desaparecer físicamente a alguien, no podemos tener la certeza de algo. Podemos acumular pruebas, podemos valorar las autopsias, podemos confiar. Pero podemos desconfiar. Y en el caso de Elvis, como en el de otras estrellas del rock y del cinematógrafo, la duda es relevante. Elvis no ha muerto. Está vivo. O al menos no está donde dicen que está. He preguntado a sus asistentes, he preguntado a fans, he preguntado incluso -y es donde he obtenido las respuestas más valiosas- a personas que ni siquiera conocían de la existencia del propio Elvis. Elvis no murió en 1977. Elvis está vivo. O al menos no murió cuando nos dijeron.
Lo extraordinario del caso de Elvis es que no pasó a ninguna isla desierta, ni siquiera vivió en otra ciudad con seudónimo. Los últimos años creativos de Elvis demuestran tal falta de imaginación que indagué sobre esta línea. Elvis ni se molestó en cambiar de nombre porque ni siquiera sabía que había muerto. Así que finalmente esta es mi conclusión.
Elvis, siendo ya una rémora de un tiempo pasado, caduco, sin nada que aportar y más decrépito que sujeto de lástima, era un estorbo para todos. En lugar de finiquitar su vida, se decidió que Elvis, el Rey del Rock siguiera pensando que era lo que era, luchando por hacer algo que ya ni siquiera le gustaba, pero al menos entretenido. Encerrado en su casa, pensando que fuera el mundo le creía vivo, no supo de la parafernalia preparada sobre su propia muerte. Él se pensaba vivo, pero en realidad estaba muerto. Hace años que estaba muerto.
Y así, consideró que las visitas a su casa en Graceland eran cosa de un repunte de fanatismo y de devoción o bien porque algún tema de su extenso repertorio había vuelto a pegar en las listas. Así hasta que, o bien murió a principios de los años 2000 o bien sigue vivo en su mansión, con un pequeño servicio automatizado que le facilita la vida y mantiene viva la ilusión.
Él está vivo y nosotros tan tranquilos.'

miércoles, 19 de julio de 2017

Las cloacas del interior

¿Le has visto? No ha dejado de mirar el móvil todo el rato mientras has estado hablando conmigo. Seguro que lo ha estado grabando todo. Antes no venía nunca a este bar y ahora viene muy a menudo ¿Qué querrá? Seguro que me tienen el portátil intervenido. Ya no envío correos electrónicos, he vuelto a quedar con la gente para decirle las cosas. Utilizo el móvil de mi madre para hablar con los amigos, pero tampoco me acabo de fiar, son muy listos y saben que mi madre es mi madre. Con la llegada de las nuevas tecnologías, estamos más expuestos que nunca. ¿Viste el documental ayer? ¿No lo viste? ¿Y porqué no lo viste? ¿Eres uno de ellos? ¿Es que no te importa? Lo vamos a volver a emitir para que la gente se entere de lo que está pasando. La gente no se entera. No quieren que sepamos lo que pasa. Nos están controlando constantemente todo lo que hacemos y todo lo que decimos. Saben los sitios a los que vamos, somos tan tontos que nos sacamos fotos en esos sitios y los controlan, pueden ir luego a averiguar, a chantajear a la gente. No se detienen ante nada. Es el negocio lo que les peligra. No son solo cosas de ideas, es un negocio, todo es un negocio. Y no estamos haciendo nada. No estáis haciendo nada contra eso. No se mueve la gente, no la sacáis a la calle. No entiendo como la gente no sale a la calle y rompe con todo eso de una vez. ¿No has visto el documental? ¿Y el del Évole? Cada día sale una noticia nueva que me revuelve el estómago. Hoy ha salido eso del Blesa. A ese se lo han cargado. O porque sabía mucho o porque ya lo había contado todo o porque ya no era útil. Esta gente son una mafia. Y la gente no se entera. Hablas con la gente y parece que todo les importa una mierda. Está todo podrido. Ni los nuevos son ya trigo limpio, los nuevos, esos tuyos a los que os habéis pegado por interés, han puesto el culo en la silla y ya no hacen nada. Ya tienen la paguita y están tan comprados como los otros. Son peores que los otros. En realidad, sois peores que nada. En realidad, me gustaría saber porqué siempre que acabo de hablar contigo te pones a mirar el móvil. Supongo que le estarás diciendo a alguien que has estado conmigo. Supongo que eres uno de ellos también. Se te ve venir a la legua. Está todo tan mal. Estoy tan aburrido de todo que ayer viendo el documental no sé de qué me venían ganas, porque de verdad que estoy ya harto de todo. Esto solo se arregla con fuego. Fuego a tope. Fuego. Porque lo tienen todo montado para que siempre manden ellos y aquí no se mueva nada. Es asqueroso todo. Lo que están haciendo para jodernos. Y tú no haces nada. No te veo hacer nada. No sé cómo no hacéis nada. No sé como no sale la gente a la calle. Siempre hacéis igual, al final no hacéis nada. Ya me gustaría saber qué es lo que dices que haces cuando dices que haces lo que haces. Y de qué vives. Porque no te veo nunca hacer nada. Está todo tan podrido. Después de lo de ayer, yo creo que ya no sé a qué tenemos que esperar para romper con todo. Porque esto es ya el colmo. Es que te lo están enseñando, te lo están poniendo delante de los ojos y no somos capaces de reaccionar. Y cuando alguien lo hace encima le ponemos pegas o no le veis garantías. No sé. De verdad que estoy aburrido y asqueado. No me pienso ir hasta que no se vayan los de la mesa aquella. Me miran todo el rato. Yo no sé porqué no hacemos nada. En la próxima reunión lo voy a decir. Cuando volvamos de vacaciones.

martes, 18 de julio de 2017

Contra el fascismo

Me imagino la reunión. Uno lanza la idea. Ponemos un cartel con la foto de Franco y el llamamiento a no votar, en castellano para que lo entiendan y parezca más facha. El 1 de octubre No a la República. Y lo dejamos así. Y causamos revuelo. Y hacemos que las redes ardan. Y luego decimos que hemos sido nosotros y que es una forma de llamar a votar.
Ayer, cuando el Coco compartió la foto se me heló la sangre. Carteles con la cara de Franco colgados en Santa Coloma. No me lo podía creer. Qué banda de fascistas de mierda, colgando carteles de Franco precisamente la víspera del 18 de julio. Qué hay que hacer. Qué hacer. Salir y taparlos. No salí. Entre los comentarios, uno apuntó que podía ser una campaña falsa de gente cercana a la CUP y que... no me lo podía creer, no podía ser. Esta mañana, antes de salir de casa, hablaban de los carteles, que se habían visto en otras localidades de Catalunya. Como me tenía que ir, no me ha dado tiempo de escuchar a Antoni Baños reivindicar la acción desde Repúblicadesdebaix.
La intención es, al parecer, recordar que vivimos en un Estado que es heredero del franquismo y que no nos deja votar. Ergo, todos los que no vean claro lo de votar en el Referèndum, pues que se vayan haciendo a la idea.
Voy a hablar de la parte que me toca. De un tiempo a esta parte, a la gente que considera que lo del 1o no es un referèndum como el de Escocia y que en todo caso es una movilización por el derecho a decidir que preparará un referendum de verdad, nos llaman partidos de orden. Un artículo del profesor Juanjo Gallardo nos llama así. Partidos de orden. Se lee en otros lugares que mantenemos el status quo, que somos garantes del orden, que al final siempre estamos del lado de los que quieren que no pase nada. Que esta es una ventana de oportunidades para... la República.
Los calentones y los excesos verbales, de los que yo mismo puedo participar, me los ahorro. Me refiero a esa línea que sitúa a los de un lado y a los de otro en dos campos claros: demócratas contra franquistas. Partidos de orden contra partidos rupturistas. Altero el orden.
Vamos al grano. Me daría tanto asco tocar un cartel con la cara de Franco, como supongo que le daría a un alemán antinazi tocar un cartel con la cara de Hitler para hacer psicología inversa. Me provoca una aversión tan grande la gente que considera que, por ejemplo los firmantes del manifiesto de los 250 de los Comuns que llaman a no votar el 1o sean calificados directamente como franquistas, que yo no sé si esto le puede hacer realmente gracia a alguien. No sé qué gracia tiene construir una República en el que el mero hecho de votar No a la república catalana viendo como se está configurando, te sitúe como franquista.
Yo soy muy gracioso y me paso a veces. Pero, ¿realmente los compañeros que han colgado esos carteles piensan que los que vemos que un referendum es la única salida, pero que lo que se está preparando para el 1o no tiene buena pinta, somos franquistas?
Cuando Repúblicadesdebaix ha reivindicado la acción, he pensado que los suyos, los independentistas de todo signo, pensarían 'joder, se han pasado'. Pero no, de repente colgar carteles con la cara de Franco el 18 de Julio, no para llamarle asesino, para apelar a la memoria de los represaliados y condenar un golpe de estado que frenó el progreso de la República Federal Española, sino para señalar como franquistas a quienes no apoyen el referendum o bien piensen votar No... es una jugada maestra.
Alucino. Servidor, piensa que el único futuro posible para una convivencia fraternal entre todos es el de una República Federal. Con la República Catalana si esta decide libremente federarse.
Ahora bien, si la mierda de Estado independiente que estamos construyendo tiene al frente de la vanguardia intelectual a peña que considera ideal 'LLAMAR A VOTAR Y VOTAR SÍ IDENTIFICANDO A LA GENTE QUE VOTA NO O NO QUIERE VOTAR COMO FRANQUISTAS', me parece que mi participación en el referéndum, si es que no se les ocurre otra idea brillante, cada vez la veo más remota. Y si participo es un NO como una catedral.
Ya no es suficiente el temor de que el Estado quede en manos de gente como el nuevo director de los Mossos o gente que homenajea a fascistas como los hermanos Badia tal y como hace el Conseller, no, es que los que vienen detrás son unos flipados de mucho cuidado.
Si no fuera porque les conozco, estaría realmente acojonado.
Estoy tan cabreado que no sé ni lo que escribo.
¿De verdad que la gente de izquierdas que no ve la viabilidad real de una consulta que no apela a la gente que se siente española únicamente y votaría que no, por ejemplo, o que considera que es una movilización en la que se debe participar pero que no sustituye a un referendum es franquista?
De partidos de orden, a franquistas y de ahí a dónde.
Hoy es un día para estar contra el fascismo. Contra el franquismo.
Qué pena. Y qué miedo.

Foto: Juan Carlos Coco

lunes, 17 de julio de 2017

Omar Sharif

Tener la mirada de Omar. Esa mirada de Sharif que hace que tengas ganas de que te cuente una historia de cuando vivía en Alejandría y estaba rodeado de perfumes y siluetas que se recortaban entre los callejones y que corrían huyendo de algo que no sabes explicar pero que ves en el fondo de los ojos de Sharif. El bigote de Sharif que seguro que le huele a café, a algún tipo de tabaco turco, cigarrette turche ma..., o le huele a té o le huele a algo que seguro que no es a lo que me huele a mí. Ni tengo la mirada de Sharif, de haber vivido tanto y tan interesante, aunque solo sea un actor al que se le ha quedado cara de haber vivido cosas interesante. Omar Sharif como un punto lejano que va poco a poco viniendo hacia ti, montado en un caballo, galopando a toda hostia por el desierto. Sharif viajando en un coche antiguo por entre montañas del Atlas, para llegar a su pueblo y no volver a salir de él jamás. Lluis Homar. Omar Sharif, entornando los ojos, ya mayor, muy mayor, sabiendo que simplemente entornando los ojos caerá rendida a su lado. No hace falta que le cuente ninguna historia inventada, ninguna historia que ha leído en un guión, sabe que no le hace falta guión, que no es Lluis Homar, que es Omar Sharif. Sharif. Sentado en una mesa, con una pierna más adelantada que la otra, jugando con la cucharilla del té, mirándote a los ojos con la confianza de saber que tienes la cara de Omar Sharif. Prueba a hacerlo tú. Prueba a juguetear con la cucharilla del café, mirar a la interlocutora con cara de haber vivido muchas cosas, haber visto muchos sitios, haberlo leído casi todo, haberlo probado todo, pero con tu cara. No con la cara de Omar Sharif, con un bigote oliendo a pizza del Tarradellas. Prueba. No te sale. Lo sabes. No lo intentas. No lo volverás a intentar jamás. Omar Sharif es capaz de salir a bailar cuando le dicen que salga a bailar. Sharif no necesita salir a bailar. No sales a bailar. Omar Sharif haciendo de mexicano en alguna película. O de griego. O de ruso. Omar Sharif, ahora lo recuerdo, en mitad de la Revolución rusa, enamorado completamente de Julie Christie, olvidando absolutamente Alejandría y los perfumes de una ciudad que ya no existe. No busquéis en Google, es un error adrede. En las estepas rusas, muriéndose de frío, a Omar SSharif le debe oler el bigote a helado de nata. Nata sola, sin nada. Omar Sharif, que cree en la Revolución pero un poco solo. Omar Sharif, deseando que se acabe la película para poder volver a su hotel en la costa francesa y esperar a que le llamen de alguna pequeña productora que le de lustre a su nombre haciendo de anciano que vive en Francia. A ver si pica alguien. Sharif. Me imagino a Omar Sharif fumando un cigarrillo, paseando junto a una mujer, el viento mece su pelo. El de ella. Él la mira y sonríe. Fuma. Viene en el guión. Fuma. Viene en el guión. Sonríe. Cuando el director dice ‘corten’, Sharif escupe en el suelo y pide una cocacola para quitarse el sabor de la boca. Vuelve a escupir. Y sonríe. A mí no me sale.

domingo, 16 de julio de 2017

La infracción de tráfico más grande de todas

Quizás estemos hablando del momento en el que la ley se quiebra, lo que conocemos como la ley más sagrada, la ley fundamental, la ley que nos sirve para ser personas y no animales, la ley que nos sirve para ser personas y no plantas, la ley que nos sirve para ser personas y no superhéroes que hacen lo que les da la puta gana con la ley aunque dicen que sirven a la ley, estamos hablando de romper con la ley. De no respetar la ley. No es como convocar un referéndum respetando una ley pero quizás no cumpliendo con otra ley o a sabiendas que el resultado no tendrá valor de ley. Siempre que no sea en Venezuela y entonces abres las portadas de todos los noticiarios. No eso. No se trata de bajar por el Paso Lorenzo Serra para abajo y doblar a la izquierda para incorporarte a la Avenida Santa Coloma ante la extrañeza de propios y extraños y fuera de las horas delimitadas por el cartelito que hay debajo de la señal. Estamos hablando de algo mucho peor.
Sábado por la mañana. Una humilde vecina saca la bolsa de la basura. Un humilde y anónimo informante, uno de esos halcones callejeros que están siempre en la calle y como están siempre en la calle de todo se enteran. Uno de esos humildes colomenses que están ahí. Que lo saben, que te ven. Que te conocen. A los que le pasan las cosas por que se mueven y lo ven. La humilde vecina estaba tirando la bolsa de la basura cuando de repente El Diablo Satán, viniendo a toda hostia desde Barcelona (porque viniendo así solo podía venir de Barcelona, malvado y veloz), enfila el paseo Lorenzo Serra entrando hipotéticamente desde el puente y en lugar de seguir su alocado viaje a ninguna parte hacia arriba, hacia el fondo visitando las dos o tres rotondas que nos estorban antes de llegar a Badalona, o bien, girar a la derecha y navegar por la Avenida Santa Coloma que a esa hora tan temprana (ocho y media, lo hemos dicho o no) no tiene todavía ni un coche o furgona de reparto en doble fila, en lugar de todo eso, en lugar de cualquier otra posibilidad, el Diablo Satán a bordo de un Mercedes, gira a la izquierda.
Giró a la izquierda subiendo por el Paseo Lorenzo Serra. Demonio. Satán. La infracción de tráfico más grave de todos los tiempos. La infracción definitiva. La infracción más alucinante que hayan imaginado los ojos de un colomense. Ni pintarte un parking para ti solo. Ni siquiera eso. Giró a la izquierda en la óptica y a la velocidad que iba, Demonio Satán, Diablo Satán, no consigue controlar su eficaz máquina alemana y se lleva por delante el semáforo y lo derriba, lo deja en nada. Adiós. Adiós semáforo de donde antes estaba la lionesa. Adiós. Y el coche, visiblemente dañado, pero no su ocupante, parece que no, pero ahí sigue. Y a los pocos segundos, y cuando ya una pléyade, una turba de vecinos apostados en sus balcones ha salido a… sus balcones a mirar a ver qué narices pasa en la calle a las ocho de la mañana con esas velocidades y con esos golpes y con esos llevarse los semáforos por delante. Y el Diablo Satán al volante, enciende de nuevo el coche y se pira por donde ha venido. Y allí se quedan todos sin el semáforo.
Unas horas después, otro humilde colomense sale a la calle. Remonta hacia arriba por el Paseo Lorenzo Serra, se queda esperando a cruzar la Avenida Francesc Macià y mira hacia delante. El semáforo no se pone en rojo. En Verde. Mira a ver si el semáforo no estaba en la farola o dónde está el semáforo. Una cinta de la urbana, una señal. Qué está pasando aquí. Qué nos está pasando.
Es el mes de julio este que nos está volviendo locos a todos.

viernes, 14 de julio de 2017

El Paseo Alameda vive, la lucha sigue

Ya lo hemos constatado otras veces. Lo que molesta es el tono. No es el contenido en sí sino cómo se dicen las cosas. El tono. Se pueden explicar las cosas bien y luego se pueden explicar las mismas cosas como si hubiera un error en el emisor previo o en el receptor.
Ayer tuvo lugar un encuentro con los vecinos por parte de la alcaldesa, en el colegio Santa Coloma, en principio para explicar de una vez por todas, cómo va a ir esto del Paseo Alameda (cada vez que dicen que el paseo Alameda, en realidad no tiene álamos, yo no sé qué me da… hemos vivido en el engaño y el error toda la vida. Bien merecería el paseo entonces ser arrasado y que no quedara de él…).
Al parecer, durante los últimos meses, no se ha explicado bien el asunto y eso ha provocado que los vecinos se hayan puesto un tanto de culo con el proyecto inicial. Un proyecto que de manera virtual se anunció a bombo y platillo hace ya algún año que otro y que, una vez que se ha bajado la pelota al suelo, se ha encontrado con que ‘no se entendía’. Que si menos metros de acera, que si te comes las terrazas, que si los puestos de comida, que si os lleváis la vida al otro lado, que si los coches están más cerca, que si lo que pasa es que queréis cargaros esto que hizo el Luis Hernández a toda costa… la gente no entiende que el progreso es mejor, como siempre.
Vean la imagen. Un montón de gente. Algarabía en el barrio y ganas de saber y de decir. Viene la alcaldesa, pero no viene sola. Para darle peso y poso al tema, la acompañan todos los concejales y con ellos, una marabunta de técnicos. Todos sentados en fila, mirando al público, y tan solo la alcaldesa, el regidor de Urbanismo Jordi Más y la técnica de participación Isuka Palau, de pie. Mientras los mayores hablan, un montón de niños juegan y juegan como solo los niños son capaces de hacer. Los niños y las niñas chillan, corren, se caen, se pelean, llaman a sus madres, vuelven a chillar. Son niños.
Los adultos somos de otra manera. También han venido regidores de la oposición, desde Ciudadanos hasta SOM y hasta llegar los nuestros. Llámenos como quieran. Comunes, Iniciativa, Gent d’esquerres, ICV-EUiA. El fuerte rechazo vecinal ha venido acompañado de una oposición también a las formas de participación por parte de los grupos políticos. Y, muy orgulloso, el gran trabajo realizado para conocer el qué y el como por parte de nuestro grupo Municipal, ha tenido su fruto.
El Ajuntament se ha visto obligado a, primero, hacer un acto como el de ayer, un acto en el que la alcaldesa desautoriza todo el proceso previo y en un ‘si no vengo yo a explicarlo, esto no sale adelante’, se pone como Stalin al frente de las tropas simplemente porque es Stalin. Y punto. Y los demás, claca. Segundo, ante las fuertes reticencias del vecindario con el primer proyecto, se pone en el tablero un segundo proyecto, llamado con toda la mala idea ‘conservador’ por parte de la alcaldesa que parece más una remodelación del paseo actual que el hacer tabla rasa con todo del proyecto inicial.
No son cosas menores. La presión vecinal y de los grupos políticos, e insisto, muy especialmente el de ICV-EUiA, con Alexandra Sevilla y Jonatan Fornés, ha provocado que pasara lo de ayer y que lo de ayer fuera un triunfo para todos y para todas. Un triunfo al menos simbólico: han tenido que escuchar, han tenido que rectificar, pero ojo, no han cambiado las formas.
Puede que por falta de costumbre de batallar en asambleas y espacios abiertos, lo de ayer situó al equipo de gobierno, a la alcaldesa, al regidor Jordi Mas y a la técnica Isuka Palau contra las cuerdas en más de una ocasión. Evidenciando nervios y falta de mano izquierda por parte de Palau, enojando al personal más que tranquilizándolo, desconocimiento a veces y cierto aire de desgana que transmite a veces el regidor de urbanismo; y el personalismo de la alcaldesa que cuando la cosa se ponía fea, agarraba el micro saltándose turnos y procedimientos, pasaba de la gente y hacía corrillos con vecinos, y pretendía ‘vender’ el proyecto inicial cuando, desde el primer momento en el que los vecinos vieron el segundo, su suerte estaba echada.
Así, se anunció un proceso ‘electoral’ por el que se elegirá cuál de los dos ‘paseos’quiere la gente. Dos proyectos que, con todo y con eso, siguen siendo proyectos elaborados sin el consenso de los vecinos, como ya se demostró ayer. Un proceso en el que votarán todos los colomenses y que tendrá lugar en octubre si no estamos mal informados. Estamos mal informados, es el 16 de septiembre.
El paseo Alameda es un espacio muy querido y muy peleado por parte de los vecinos. Un espacio que se ha ido dejando consumir, sin arreglar ni reacondicionar, esperando los mágicos fondos Edusi que permitieran otra obra genial de construcción de esa Nueva Santa Coloma que tanto gusta al PSC.
Pero se han olvidado de que en el Paseo vive gente. Y la gente del Paseo, sabe lo que quiere. Aunque le llamen Avenida, aunque le llamen bulevar, aunque en Europa las cosas sean más bonitas.
El Paseo está vivo y ni una broma.

jueves, 13 de julio de 2017

Karpov

Pelotas nuevas. Es una broma que hago y que solo me gusta a mí. Pelotas nuevas, en mitad de la partida. Cuando la partida cambia y de repente todo se gira, vas y dices lo de pelotas nuevas y, bueno, pues creas un poco de equívoco. Nada. Me he levantado un poco para ver qué tal desde aquí. He dicho lo de las pelotas nuevas y me he levantado. Todo es diferente. La partida ha cambiado a la mitad. En mitad de todo, a la mitad, en el mismo centro, en la misma parte central de la partida. Y me he tenido que levantar. Supongo que me he tenido que levantar también por el calorazo tremendo que hace y así no se puede estar. No han encendido el aire pero nos obligan a llevar el traje. Me encanta este traje. No me veo sin otra cosa. Un traje así gris, pero no me queda mal. No me veo mal. Me veo incluso estilazo. Me imagino con los brazos cruzados y me noto estilazo. Me lo dijeron una vez, no me lo creí. No me lo creí porque me estaba viendo. Si no me veo, es mejor. Ahora, por ejemplo, no me estoy viendo. En cambio, mira qué cara tiene él, que parece que se le va a salir el cerebro por la parte de delante. Qué angustia de hombre. No me gusta criticar a los otros, pero la cabeza se te va a tomar por el ñaca cada dos por tres si no le pones un poco de cosa a estas mierdas. Criticar a los demás. Míralo que está ahí que parece que se va a meter para adentro. Esto tenía que pasar. La partida ha saltado por los aires. Pelotas nuevas. Lo he dicho y me he levantado. A este no le hace gracia nada de nada. No es la primera vez. Pelotas nuevas. Desde aquí arriba parece que no voy mal. Pero si lo ve, si se da cuenta, estoy perdido. Pelotas nuevas. Así en progresión descendente. Me van a clavar una que me voy a estar acordando toda la vida de esto. Pelotas nuevas. Salto de calidad. Me he levantado porque no podía aguantar sentado de la incertidumbre. Porque la he cagado pero bien. Tan pendiente de la cara de tractor que tiene este y resulta que me la he comido pero bien comida. Me he levantado de la mesa para mirarlo desde arriba. A ver si desde arriba veo algo, pero lo único que hago es un poco de pose para la foto. Esto está vendido. Y como se de cuenta, estoy vendido y perdido pero del todo. Lo que no sé es cómo no se da cuenta. Igual hay algo que no estoy viendo yo. Pero no lo veo. Solo estoy para la broma y para la chanza. Y para la palabrita y para la bromeja. Y para la risita y el estilazo. Pero para la cosa seria, la que hace que ganes la partida, para eso no estoy. Y me doy cuenta. De que la he cagado pero bien cagada. He intentado lo de decir Pelotas nuevas para ver si pasaba algo. Por si al menos se reía. Voy a perder, pero que al menos nos estemos riendo todos mientras me hundo. La he cagado bien cagadita y ahora a ver quién me sienta. Si me siento igual me aplasto el desto. Y se me nota más. Qué harto que estoy del ajedrez. Y qué bien me sienta el traje este. ¿Por qué no me pongo más veces traje? Nadie lleva traje. Ahora... Ya se ha dado cuenta.

miércoles, 12 de julio de 2017

Tocar el violín

De la prolífica escritora del Pallars, Evangelina Russoca, recuperamos un texto que nos había llamado la atención hace tiempo y que no hemos tenido el gusto de compartir hasta ahora. El texto se llama 'Humeya', pero se ha difundido popularmente como 'Tocar el violín', y aparece en la colección de cuentos 'Pensamiento y apostura' que publica la editorial 'Orión'.
'Rafel me quería. Rafel era mi amor. Rafel era la persona con la que yo iba a pasar el resto de mi vida y eso lo sabía yo desde que a los trece años nos conocimos en un baile y Rafel me miró con aquellos ojos negros que tenía y aquella cara morena que tenía y me pidió por favor si podría bailar con él un baile y yo le dije que bueno, que se lo tenía que pedir a mis padres y ellos me dijeron que sí y mi madre, que le gustaba leer, miró a Rafel y me dijo, 'aunque parece un omeya...' y yo se lo conté a Rafel y le dije que parecía un 'Humeya' que es como yo lo entendí. Y bailamos y bailamos y bailamos y luego nos seguimos encontrando y cuando al cabo de los años pudimos hacernos novios nos hicimos novios y cuando Rafel se tuvo que ir a trabajar a Mataró yo me fui con él y antes nos tuvimos que casar y la boda fue muy bonita y muy sencilla y mis padres nos dieron algo de dinero para poder empezar a vivir y los padres de él no pudieron darnos nada, porque el padre de Rafel se murió en la guerra y la madre se volvió loca y el Rafel se había criado con una tía que se llamaba Lolita y que tenía fama de ser una rácana de mucho cuidado. Nos fuimos a Mataró y tuvimos que buscar piso en el barrio de la Llàntia y allí teníamos una casita baja y él trabajaba en una empresa del Ayuntamiento, en lo de la limpieza, y yo hacía faenas en casa y al cabo de unos años tuvimos un hijo, el Rafelet y luego a la niña a la Marina y nos fuimos de Mataró porque a Rafel le prometieron un puesto igual que el que tenía en el Ayuntamiento de Barcelona y nos fuimos a vivir a un piso en la Travessera de les Corts y llevamos a los niños a un colegio de por allí. Y yo dejé de trabajar en casa para pasar a un taller de costura en un piso con una señora en el mismo barrio de les Corts y el Rafel dejó la calle para pasar a un puesto de despacho. Y Rafelet y la Marineta se fueron haciendo grandes y fueron pasando del colegio al Instituto y el Rafelet se puso a estudiar Derecho y la Marineta de profesora. Y ahora me pregunto yo porqué yo no me puse a estudiar y seguro que fue porque con el enamoramiento se me fue la cabeza y el 'Humeya' a mí me volvió loca y como que él no tenía... y que bueno, que esas cosas entonces no se llevaban y mis hijos conocieron a sus parejas, que son unas personas estupendas y muy humanas y vamos a comer con ellos todas las semanas, una semana uno y otra semana la otra. Y tenemos dos nietos del Rafelet, que se casó con una chica majísima de aquí de Barcelona, que se llama Lluisa y te digo que tengo dos nietos uno que se llama Rafel y ella se llama Ona y de mi Marineta no tengo nietos porque su marido, el Albert, que es de un pueblo de cerca de donde somos nosotros, se ve que no puede tener hijos y bueno, lo han intentado todo, pero mi Marina dice que ya se han cansado y que no van a tener y a mí me parece bien porque cada uno hace lo que quiere. Y yo a mi Rafel le quería mucho. Mi Rafel era mi amor. Y cuando se murió le hicieron un homenaje en el Ayuntamiento que vino el alcalde y todo. Y hasta vinieron compañeros de cuando trabajaba en Mataró. Y he sido muy feliz con mi Rafel. Y yo ahora no te sabría decir cómo se va a Santa Coloma'.

martes, 11 de julio de 2017

El misterio del edificio ese

La verdad es que importarme, importarme, a mí me importa ahora mismo un pimiento el edificio ese. De hecho me ha importado toda la vida pimiento y medio todo. De hecho, he sido infinitamente más feliz cuando no me importaba nada. Era otra época, otro tiempo, cuando yo no sabía, por ejemplo, que ese espacio se llamaba Portal de la Vila. ¿Vosotros lo sabíais? Portal de la Vila. El edificio ese. El del Portal de la Vila. Portal de la Vila ¿dónde es? Ah, sí, el edificio ese.
Ese edificio. Me pongo en modo recreación histórica. Un día el edificio ese entró en nuestras vidas. Un gran proyecto que iba desde la misma puerta de la Iglesia Mayor de Santa Coloma de Gramenet a la boca del párking de la Rambla Sant Sebastià. Un proyecto de reordenación del territorio, de abrir calles, de espaciar lo cerrado, que culminaría con uno de esos edificios emblemáticos que a toda ciudad le gusta tener. El edificio ese. La torre tal. Un lugar para que los oficinistas de toda el Área Metropolitana vinieran a agobiarse quedándose más horas de las necesarias, tomando algo en un bar de la Rambla luego comentando con los compañeros que hoy el jefe ha estado a punto de decirles que ok al proyecto ese. En el edificio ese. Cuántas historias, cuantas madres hablando de que su niña trabaja en el edificio ese ganando dos mil al mes. Cuántos padres con las camisetas que les dan a los hijos en las oficinas encendiendo el fuego en el merendero. Cuánto orgullo de ciudad albergando negocios y tecnología. En el edificio ese.
Y un día, todo se vino abajo. El edificio ese no, ese edificio sigue ahí. Inamovible. Y ya nos hemos acostumbrado a poner carteles en las vallas. Aitor Libertad. Conferencia sobre Corea del Norte. Batukada infinita.
Nos hemos acostumbrado a pasar por ahí y no mirar. De vez en cuando a alguien se le ocurre preguntar y las respuestas son difusas. Y no le importa a nadie. A mí ya no me importa. A mí como a mucha otra gente de esta ciudad, me está llegando la hora de pensar que si las cosas son así son porque están bien. Que habrá cosas que no están bien, pero será porque no podrá ser de otra manera. El edificio ese, por ejemplo. El portal de la vila. O no.
Esperamos a que el edificio ese se vuelva a hacer solo. Nos hacemos a la idea de que dentro de esas ruinas, en realidad todo funciona como si estuviera hecho. Como si ahí ya estuviesen esos oficinistas que tienen mucho lío y no voy a poder ir a aquello. Como si ya estuviesen ahí esas empresas de i+d+I, haciendo proyectos e inversiones. Como si ya... lo dejamos ahí y esperamos o nos hacemos a la idea de que ya la tenemos. Y no miramos hacia el edificio. Lo dejamos a un lado. No le hacemos muchas fotos. Si caminamos por la calle del Pedró, a veces, vemos saltar gatos, vemos una pintada, no sabemos qué pasará entre esos hierros, entre esos bloques de cemento.
Igual están ahí los espíritus de los que deberían haber ido allí a vivir o a trabajar. Igual no se hace nada con ese edificio, con el edificio ese, porque algo pasa allí dentro.
Algo sobrenatural y fantástico. Igual podríamos abrir un proceso de participación con los espíritus del interior para saber qué quieren hacer con su vida. Con su trayecto fantasmal por Santa Coloma. Como una novela de Ballard. Edificio en ruinas, citar a Ballard.
No estoy descubriendo nada nuevo.
Es el oscuro encanto de la espera. Esperar a que lo que se está cayendo no se caiga y se vuelva a rehacer. Que todo vaya como esperamos. No lo miramos, no nos importa un pimiento, solo esperamos a que por arte de magia, zas, al edificio ese le pase algo.
Ojalá alguien haga algo pronto. O no.

viernes, 7 de julio de 2017

Miscelánea

Es el día del cumpleaños de Ringo Starr. Yoko Ono y Ringo Starr juntos en una foto que creo que debe ser reciente. Yoko Ono lo ha compartido en su cuenta de Twitter. Ringo Starr y Yoko Ono compartieron, creo la grabación de dos discos de la propia Yoko, los dos primeros de la Plastic Ono Band. Si no han escuchado el primer disco de la Plastic Ono Band, no sabrán de lo que les haya podido estar hablando durante los últimos años. Ni hablado, ni leído, ni nada. Si no han escuchado el primer disco de la Plastic Ono Band, posiblemente hayan entendido algo, muy superficialmente, de lo que les estoy contando, pero no sabrán lo que les estoy queriendo decir. Y es que en ese primer disco de la Plastic Ono Band hay muchas cosas de las que te ponen los pelos de punta. Se trata de vender emociones, se trata de hacer sentir una experiencia, se trata de una tarta. Se trata que desde que empieza a sonar ya no puedes parar. Porque la música es una mierda. La música, escuchada mucho rato, no tiene demasiado sentido. Cuando ya llevas rato escuchando música, lo que estás haciendo en realidad es demostrarte que eres capaz de escuchar música. Pero no lo estás disfrutando. Es una opinión, valorable como todo. Y tú ahora me dices que no y tal. Y ya tenemos lío.
https://www.youtube.com/watch?v=4jBVtiJd8E0

Ringo Starr se llama así por los anillos que llevaba. Starr no es su apellido tampoco, se llamaba Starskey. Todos tenemos derecho a ser otra persona. Todos estamos en nuestro deber de querer ser o no ser. No tengo mucho más que aportar en este tema. Hoy me han vuelto a decir eso de que hablo poco. De que hablo muy poco. Han intentado salvarme diciendo que no, que escucho pero luego escribo bien. Cuando me han preguntado un poco más y para que no sea otro el que de explicaciones sobre mí, me he puesto a hablar. Era temprano y no he dado pie con bola hasta las diez y pico pasadas. Y ni así. He dado alguna explicación que creo que ya había dado anteriormente y poca cosa más. He puesto cara de póquer cuando la situación lo ha requerido y he dirigido alguna mirada que otra de reconvención. Pero nada. Todo muy bien. De vuelta tampoco he hablado mucho. No soy muy de hablar y cuando se me ocurre hablar es para soltar alguna gracia sin gracia. Gracias que tengo que explicar mucho. Y no soy mucho de hablar.
https://www.youtube.com/watch?v=EQv6LTXPDkw

Situación política internacional y nacional. Al parecer, esta semana nos volvemos a situar en el bando de 'las peores personas del mundo'. Después de haber accedido al Status de invitados especiales a todos los tipos de saraos y verbenas del mundo occidental, de repente, ni nuestra buena fe nos salva de recibir en cuanto muestras una opinión, al menos discrepante. Si quieres cargarte a la derecha catalana, tienes que seguir el hilo de la derecha catalana. Viene a ser un poco el esquema muy reducido. Pero mucho mucho. Quizás será mejor que me extienda de otra manera en otra parte, pero más o menos el concepto está claro. No parece que veamos muy claro el tema de que lo que se está preparando tenga un efecto verdaderamente real en... pero nos dicen que sí. Que será así si nosotros lo queremos. La guerra se acaba si tu quieres. Esto era una canción de John Lennon, que no sé si contó para esto con Ringo. La voluntad. Si queremos, seremos una República. Y te dicen que eres un cobarde si no sigues hacia delante. Es curioso, pero esa gente tan valiente, con tantas ganas de ser protagonista de una historia truculenta, no parece darse cuenta de que no ha pasado nada desde hace mil años.
https://www.youtube.com/watch?v=u0jKR8JmQB4

Estoy viendo el anuncio del concierto de AIR. Revive los noventa con... qué forma de vender un concierto de música electrónica. Revive la música de los noventa. ¿Con qué expectativas encara uno una noche así? Esta noche, por ejemplo, tocan los Fabulosos CAdillacs, después de un millón de años al menos desde la última vez que vinieron. ¿Con qué ganas pueden ir los que vayan hoy a verlo si todo el plan se reduce a revivir lo que hace...? No sé. No me hago a la idea. En plan, aquí venimos los viejos a escuchar música de viejos, mientras la vida parece que va por otro lado. Los Fabulosos Cadillacs me gustaban mucho. El disco del Fabulosos Calavera y el de La marcha del Golazo solitario (este un poco menos) eran una pasada. Y el Rey Azúcar, que se me olvida. El Fabulosos Calavera era una barbaridad. Tenía unas canciones que te atacaban a la mismísima medular. Este es otro disco para entenderlo un poco todo. La muerte, la muerte, la muerte... el surf, Ernesto Sábato...tengo otro problema con el teclado. La letra E. La letra E se me ha soltado también. La T, la i y la E. Una auténtica vergüenza. Estoy hoy con el día raro. No sé qué decir.
https://www.youtube.com/watch?v=N2ARdA27oQA

En un mundo en el que no hubiera necesidad de escribir, seguramente nos habríamos inventado otra cosa. Algo para comunicarnos de alguna manera. De verdad. Ayer mi hermano tocó con los Esteban Svenson. Un buen concierto de música para estar en otra parte, avanzando mecánicamente hacia la meta final o bien hacia el gran ostión. Da igual, lo importante es avanzar. El concierto me sirvió para saber por fin cuál es la canción que me viene a la cabeza últimamente, al menos la parte de la percusión. Al menos la parte en la que la base programada va guiando los pasos de la gente. La gente miraba a mi hermano y al Nacho, pero no les miraba con caras raras ni nada. Incluso una familia se sentó en las mesas de dentro, con todo el ruido de fondo para tomarse unas cervezas y comerse unos pinchos, como si no pasara nada. Fue muy guapo ver eso. Al final del concierto, a recoger todos los cables y todo eso. Un follón. A nosotros nos toca el domingo. Solo pensar en lo de montar y desmontar ya me pongo malo y odio la música más que a mi propia vida. De verdad del Señor que te lo digo. Por lo demás, rocanrol y todo eso.
https://www.youtube.com/watch?v=j6PsBm4VeJQ

Osea, que este año parece que el Rock Fest no ha ido muy allá para lo que es la ciudad. Pues vaya, lo siento mucho. Porque tanta gente que viene y que no quiera disfrutar de las excelencias de nuestro comercio local. De verdad, vaya lástima. Nosotros tocamos el domingo en el Cinc. Hemos ensayado un poco de aquella manera, pero es que los últimos ensayos han ido tan bien que hemos pensado que porqué no dar una vuelta de tuerca a todo y no ensayar. A lo vivo. A lo salvaje, a lo pelón. Claro que sí. Y no sabemos qué vamos a llevar puesto, ni hemos acordado coreografías, ni nada. Nada de nada. Sabemos el repertorio. Qué narices, tampoco sabemos el repertorio. Y no sabemos ni la hora a la que tenemos que ir. Y no sé ni quién van a ser esta vez eltoni, elpako & elchristian. No sé si vendremos los mismos, si vendrán otros, si tendremos público, si vendrá otra gente, si no vendrá nadie. No sé. Es la incertidumbre de los músicos y de sus cosas. Es un no saber constantemente qué puede pasar. Igual aprendo a tocar la guitarra y todo antes del domingo. Quién sabe.
https://www.youtube.com/watch?v=9WZwNjFeXzM

Feliz fin de semana para todos y cada uno de los agraciados.

jueves, 6 de julio de 2017

Ojos contra ojos

Según un informe realizado por el profesor Petarski para la Universidad de Oriolsk, pasamos a referir el siguiente relato, escalofriante.
'Advertidos por parte de unos lugareños de que uno de los hijos de alguien que había seguido los cursos que hacíamos en la facultad en torno al fenómeno de la Mirada Ovoide y las investigaciones del profesor Almayr, decidimos trasladarnos a la provincia de Eduardohovsk y contrastar sobre el terreno lo que nos contaban. Al parecer, en la aldea de Novi Frigotsinievsk, dos mujeres vivían una alejada de la otra exactamente separadas por todo el pueblo. Es decir, una de ellas vivía en un extremo de la aldea y la otra vivía en el otro extremo de la aldea. Por decisión administrativa y consenso popular, no podían coincidir bajo ningún concepto y de ninguna forma y manera en el mismo espacio. Ambas, decían los paisanos, poseían una fuerza en la mirada que, si se juntaban en un mismo lugar podrían causar desgracias sin igual.
Así las cosas, una vez que llegamos, nos enteramos de que Shaliya Shelibayeva y Shilanka Shuralipova solo se habían visto una vez en la vida, de niñas en la escuela, y que a raíz de ese encuentro, del que nadie se atrevía a hablar, se había decidido apartarlas a cada una en un extremo del pueblo y que no se encontrasen nunca más. Ambas poseían la capacidad de mover su mirada y provocar con el efecto de la misma que las cosas se alterasen. Como quiera que ambas podían ver esquivando y rodeando y saltando los objetos, edificios y distancias por el efecto de la Mirada Ovoide tantas veces descrita por el profesor Almayr, se decidió que ambas vivieran con los ojos tapados y como medida de seguridad, igual de alejadas que antes. La fuerza de su mirada era tal que, movidas por la curiosidad, ambas miradas, ambas energías se habían encontrado y nadie supo explicar qué fue aquello que sucedió cuando sucedió lo que sucedió.
Y así las cosas, decidimos provocar un encuentro, toda vez que aseguramos a las autoridades locales que no se corría ningún peligro y que, aquellos que lo prefiriesen, podrían abandonar la aldea. Juntamos a Shelibayeva y Shuralipova en un terreno llamado Campo de los Amapolos por los habitantes de Novi Frigotsinievsk y propusimos que algún miembro de la seguridad del Estado estuviera cerca para evaluar las posibles desgracias causadas.
Trajeron a ambas mujeres. Ambas rondaban ya la cuarentena. Las dos llevaban los ojos tapados por unos rudimentarios antifaces. Ambas, contra lo que pudiera parecer, no parecían tristes o amargadas, antes al contrario, las dos dibujaban en sus rostros unas sonrisas que nos sorprendieron sobremanera. Al sentarlas una frente a la otra, a una distancia de dos metros de distancia, nos dispusimos a quitarles los antifaces y acto seguido salir corriendo disparados hacia unos parapetos que habíamos colocado para protegernos de posibles...
Cuando ambas miradas, azules, claras, verdosas, limpias, se encontraron sentí que en mi interior estallaba todo lo conocido y todo lo que iba a venir. Cuando las dos mujeres se toparon una con la otra, cuando las dos fuerzas se estrellaron y mezclaron, sentí que me disolvía en un universo que no conocía, que todo lo que yo sabía, mi habla, mi idioma, mi lenguaje, lo que escuchaba, lo que yo había aprendido durante años, lo que eran mis amistades, mis conocimientos, mi primera papilla, los primeros verbos irregulares, la madre que me parió, el club deportivo, la vida, toda la vida, toda la puta vida, toda la santa vida, se me disolvía y aparecía ante mí una nueva realidad. Una realidad que se imponía a lo que yo había estado vislumbrando como un patán durante tantos y tantos años. Sentía que sobre mis huesos, sobre mi cuerpo, sobre mi cerebro, sobre mis propios ojos, crecían otros miembros, un nuevo cuerpo que venía a sustituir lo anterior. Y en un estado de excitación y de pérdida de sentido de la presencia en el mundo que se me antojó definitivo, miré a mi alrededor y para mi sorpresa, no a todo el mundo le ocurría lo que a mí y había quien se mostraba indiferente y quien por el contrario, parecía haber desaparecido del mundo. Vi volar a Platonov.
Nunca jamás hubiera imaginado nada parecido. Y de repente, ambas parecieron decidir que era suficiente. Y por su propio pie ser apartaron una de la otra y volvieron a sus casas.
Algo en mí me decía que esas mujeres se habían visto más veces.'