martes, 19 de septiembre de 2017

Reconoce el dolor


Pon el brazo aquí. Quieto. Extendido. Ahora abre la mano. No la muevas. Ahora. ¿Te ha dolido? Sí que te ha dolido porque has hecho un gesto. Un gesto de dolor. Es importante que reconozcas la sensación y te acuerdes de ella para lo que te va a venir. Ahora siéntate. Encoge un poco la pierna derecha y deja la izquierda estirada. Ahora. ¿Has sentido cómo se partía la rodilla? Sí ¿verdad? lo has sentido. Porque te estás retorciendo y pones cara de haber experimentado una sensación de rotura muy vívida. No te ha gustado. Eso es el dolor. Mira, ahora levántate un momento. Ponte de cara a la pared. Pon las manos en la pared y saca un poco el culo. Ahora. Y otra vez. Y ahora otra vez. ¿Sientes algo? Esto es más clásico porque la zapatilla igual la recuerdas de cuando eras pequeño si acaso en tu casa... Eso es. Igual por ahí. En el recuerdo. Ponte ahora de frente a mí. Déjate las gafas puestas, no parpadees. Ahora. Se te han metido algunos cristales dentro del ojo. Duele un poco, claro. Te molesta cuando parpadeas. Eso es dolor. Está bien que lo vayas reconociendo. Abre ahora la mano un poco. Ahora. Te ha sorprendido que no fuera en la mano y que te pinchara en el muslo. Ahí hemos conjugado el dolor con la sorpresa. Antes solo esperabas dolor y reconocerlo, ahora no te esperabas que el dolor apareciera en otro sitio. Ahora. Ahora ni siquiera esperabas que fuera a pasar algo y te has tragado dos dientes de la patada en la boca que te he dado. Estás empezando a comprender lo que es el dolor. Deja el brazo otra vez extendido. Ahora. Estabas sufriendo porque no sabías si te iba a hacer algo en el brazo o en otra parte. Y te he pellizcado en el brazo. No es demasiado grave pero ya estás asustado. Y te da un poco igual dónde recibas el impacto. Es otra clase de dolor, quizás, pero está bien que lo reconozcas. Vivir asustado. Vivir con miedo a que te venga de alguna parte. Ahora. Y vives con miedo porque eres una mierda, eres una persona que no vale nada, que no vale para nada, que para lo único que sirves es para ser parte del paisaje, para hacer lo que te diga yo que tienes que hacer, y que todo lo que tienes es porque yo lo permito y ahora voy a decidir, porque soy yo y no tú quien tiene el control aquí, que lo que tienes, tu novia, tu hija pequeña, tu madre, el imbécil de tu padre, toda tu familia, van a irse de sus casas y van a vivir en la calle y quien tenga suerte mendigará y quien yo decida venderá su cuerpo al mejor postor, o al peor postor, eso da igual. No pintas nada, ya no hace falta que vengas más, te hemos utilizado bastante, no nos sirves, era todo mentira. Y a partir de este momento mis amigos y yo nos vamos a mear en la cara de tu familia, de tus amigos, de todos los seres que conozcas y les vamos a obligar a rebajarse y humillarse delante de ti, para que lo veas, mira, aquí está tu hermana, la ves, ahora la vamos a desnudar y... exacto. Eso es el dolor. Lloras. Bueno, es normal que llores. Reconoce el dolor. Es bueno.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Lo de Can Zam es un paseo

El pasado sábado 1275 ciudadanos de Santa Coloma decidieron sobre qué proyecto de reforma emprender en el Passeig Salzereda. De ellos 1122 escogieron la opción 2, una opción de reforma basada en las demandas de los vecinos que pensaban que antes que una reforma integral del espacio se necesitaba remozar y actualizar lo que ya existe. Solo 148 vecinos votaron la opción 1, la que el Equipo de Gobierno había presentado durante largos meses y que había despertado una contestación tan activa que incluso la propia alcaldesa patatín patatán.
Al día siguiente, ayer para más señas, en Can Zam se celebraba el Aperizam. En un alarde de modernidad y espíritu 'sigloveintiuno', el consistorio consideró que para fomentar la participación en un 'proceso participativo' sobre el futuro de Can Zam era necesario un reclamo: una suerte de picnic en Can Zam, en el espacio que ya es parque, amenizado por una banda que interpretaba versiones lounge de Sting y Police (no hay nada más lounge que Sting, imaginen a Sting lounge), presencia casual de la alcaldesa, el regidor de Medio Ambiente y el regidor de urbanismo, suponemos que preguntándose qué pudo pasar e importándole un comino . Al llegar a Can Zam en la soleada mañana de domingo, una larga cola anunciaba que allí no se votaba, allí se iba a recoger algo. Nevera, aperitivo y nosequé más. Los votos se darían después.
Los votos. ¿Han votado en el proceso participativo de Can Zam? Hay unas papeletas con el ineludible discurso y presentación de la alcaldesa que nos invitan a escoger diez propuestas diez de las veinte que recoge la papeleta. ¿Cómo se vota? No lo sé. Quiero creer que hay almas generosas que se ocupan de que ustedes voten lo correcto o que al menos voten correctamente, por el bien de todos, el de la ciudad y el de esos jóvenes que no tienen nada con lo que divertirse.
Soy un humilde licenciado en periodismo que a duras penas sabe encender el portátil yo solo. De hecho, se enciende solo. Así que, antes que cagarla y hacer algo mal, decidí votar por Internet. Ayer me volvieron a explicar por enésima vez cómo iba aquello. Compañeros y alguna compañera me explicaron cómo hacerlo ayer mismo, in situ, y ni siquiera ellos se ponían de acuerdo. No me atreví a votar dos veces a pesar de que el cuerpo pedía mambo. Desobediencia y Pérez Prado. Transparencia y Sting. Tan solo piden nombre y dirección de email.
El proceso es consultivo. Los colomenses y las colomenses escogen propuestas, el consistorio y un equipo de técnicos evalúan lo que hay y su viabilidad, es decir, la pasta que cuesta y cómo hacerlo y deciden que lo mejor es... no se rían.
Clariana. Espacio para esto, lo otro y conciertos. La Plataforma en Defensa de la Serra de Marina y Can Zam desembarca en Can Zam con su carpa y sus folletos verdes. Repartimos octavillas en las que animamos a los colomenses y a las colomenses a apostar por un parque verde y que, sobre todo, no elijan la 'clariana', que escojan opciones en la papeleta que... las papeletas las ponen luego. Y la gente nos pregunta, y nosotros respondemos.
Tú preguntas, yo respondo. Escribo y ya me imagino a gente leyendo esto y a los dos segundos preguntando... ¿y lo del 1-O qué? ¿Votar aquí sí y en el 1-O no? ¿Nos quejamos de este proceso participativo pero votamos y en cambio el 1-O...?
Ayer yo tenía un constipado de asustar. Era presa fácil para quienes, en la vorágine de Can Zam me quisieran preguntar sobre otros temas y ponerme en contradicción. No me conocen. La contradicción es mi segundo apellido. Haciendo campaña por las municipales cuando el pueblo vive bajo la represión.
Buscando el sol con el suéter puesto. Hablando con poca gente porque no puedo hablar. Intento convencer a un señor que me pregunta, pero con poco éxito. En cambio en el tenderete está la gente contenta, la peña se acerca a preguntar y quieren cosas verdes para el parque. Y se lanzan a votar cuando se considera que ya es la hora.
En la sombra se está fresco, en el sol no se puede estar. Can Zam lleno de gente. Un matrimonio discute porque daban nevera y no la has cogido. No sufran, en la nevera no cabe más que una lata. Y puesta de pie, inclinada ya no entra.
En fin. Procesos participativos en los que con un mail como referencia ya votas. Pero qué haces. Votas, no votas, participas, no participas. Vas a las reuniones de la comisión de seniors, no vas, aportas ideas novedosas, recuerdas que ya hay un proyecto aprobado de hace más de diez años y que fue fruto de otro proceso participativo. Y que no estamos contra los conciertos, que llenar esa plaza dura ya cuesta, que estamos por el parque. Pongan ustedes los signos de interrogación.
¿Y si quiero ver a Pink Floyd? Que no va de ver a Pink Floyd, que va de tener un parque para la ciudad, o de tener un espacio hipotecado. Un grupo de señoras no quieren ver a Pink Floyd, quieren una residencia en Can Zam. Y creemos que nadie piensa en los jóvenes y tampoco nadie piensa en los viejos.
Hemos repartido muchos folletos y hemos recogido bastantes firmas. La mañana ha sido provechosa. Se ha acercado mucha gente. Hace rato que la alcaldesa se fue. Y que los músicos dejaron de 'loungear' con Sting.
El runrún. Esperemos que la semilla del runrún, de que Can Zam es mejor que sea parque llegue y que podamos entre todos y todas la capacidad de hacer llegar el mensaje. Que la gente quiere un parque entero. Que los vecinos quieren un parque entero. Que sería de tontos no querer lo que quieren los vecinos. Así, si fuera así, el proceso participativo o consultivo o neveril de Can Zam, sería un paseo.
Y no he dicho 'frondoso' durante todo el texto. Para que nadie se asuste.

viernes, 15 de septiembre de 2017

La Polla Records - No somos nada

Buscando una canción de Zer Bizio? en el Spotify de repente caí en el No somos nada de La Polla Records. De todas las cintas de La Polla que tenía, esta era la que peor se escuchaba. Ni siquiera estaban todas las canciones porque no cabían en la cara de la cinta de 60. En la otra cara estaba el Donde se habla, que estando en la misma cinta se escuchaba mejor. También le faltaban canciones.
Pues resulta que ya me he enterado de porqué el disco este se escuchaba peor. Porque se ve que en el estudio de grabación se pelearon con los técnicos y el productor porque había una canción, 'Las marras' en la que participaban también el cantante de RIP y el de Cicatriz, que no le gustaba al productor, que era abertzale y acabó la broma como el rosario de la aurora.
De toda mi época de impenitente seguidor del rock radical vasco, solo compré unas cuantas obras originales. El disco del Bat, bi hiru, un disco de Potato, un disco de Korroskada, y un disco de Kortatu. En vinilo. Y no sé a santo de qué, me sobraría el dinero o algo, me compré dos cds de La Polla Records mucho tiempo después. El de la Revolución y el de No somos nada. Y descubrí tres canciones, esta de las Marras, la de Los perros y la de Súbete los pantalones.
En fin. ¿Podría suscribir hoy todo lo que seguía a pies juntillas en aquellos días? ¿Podría escuchar el No somos nada sin que se me arqueara una ceja o hacer un mohín de disgusto? En este disco de La Polla están muchas de las más guapas. De hecho, del Donde se habla en adelante, no sabría quedarme con muchas canciones. La de ellos dicen mierda nosotros amén, por ejemplo, no me gusta. Ese tono lorolo.
En cambio este disco... mi primer concierto de La Polla. Con Reincidentes. Reincidentes no me molan nada. Coñazo de concierto. Iba con el Edu. Sale la Polla y empiezan con la justicia, la justicia, el orden y la ley. Y a partir de ahí...
Queridos amiguitos, en este mundo todo está bajo control. No somos nada. De tanto escucharla, de tantísimo escucharla, ya casi no me dice nada. Pero si la vuelvo a escuchar, se te ponen los pelos de punta. Quieres identificarnos, tienes un problema.
Tiene pelotas esa frase nada más empezar. Si te la crees, si realmente te la crees, puedes ser la persona más feliz del mundo. O la más kamikaze. Kamikaze y feliz. Quieres identificarnos, tienes un problema. Poblema. Esta para empezar. Esto para ir calentando el ambiente. Y así seguimos, con serias dificultades para indentificarnos con algo, y molestos cuando nos identifican con algo. Siempre en el lado confuso y equivocado. Instalados en el fracaso. No somos nada.
Socios a la fuerza. No voy a ir canción a canción porque nos podemos morir aquí. Socios a la fuerza. Pues soy el interesado, preguntarme mi opinión. Estar encuadrado en sitios, en instituciones, en formas de hacer por el mero hecho de estar. Socios a la fuerza. Otro militar ocupa tu lugar, un golpe de estado... que empiece Todo por la patria.
Cuando has escuchado esto dos millones de veces, se te hace difícil la diversión con banderas. Te lo puedes tomar a chufla, puedes considerar que... pero tú con los que ordenan. Protegiendo al ciudadano a veces se os va la mano. Fotos con los mossos en manifestaciones por la ruptura. Permíteme que yo aún me acuerde. Me salto alguna canción. La de Jamaica es hiriente, porque servidor es muy del palo y el viaje a Jamaica, Jamaica pa tu padre.
En este disco, una canción que dure dos minutos se hace larga. Tu más enérgica repulsa y después Señores del Jurado que parece rock progresivo. Real como la vida misma. Un rey no es rey por voluntad divina, sino porque sus antepasados se lo montaron divinamente.
Si, puede resultar todo un poco tópico. Pero la de La Justicia no es tópico. No es lo de siempre. No es policía mala y... no. Es una reflexión. Con guitarrazos y mala leche. ¿Porqué vuestro orden necesita de la fuerza? Justicia me diréis. Fuego a tope, quiero ver su cara gasolina tirada por el suelo, y sus bonitas casas ardiendo con su fuego.
Fuego a tope.
Esta paz huele mal, pero la de pitufaré si no la hemos cantado dos vidas o tres no la hemos cantado nunca ¿verdad? Y si somos veinte, y vosotros uno, soy el más valiente.
Ahora sí, la confundía con otra, eructaquen y a correr. Odio a los partidos. Aquí es donde uno patina, porque... en el nombre de una idea yo no me quiero morir. Pensadores y escritores no me van a dirigir. Y tus bonitas banderas...  Y de ahí a Las Marras. Se me pone cara de mala ostia escuchándola.
Es esa barbaridad, poder es fascismo, fascismo es poder. Esto es el mundo y yo una persona, todo lo demás llegó. A la mierda todo. Lo que el mundo dice, el poder lo niega. Es esa canción, es esa forma de cantar que hace que se te ponga cara de mala ostia. Escuchando Txarango, Bongo botrako o la Pegatina no se te pone esa cara. Escuchando peña imitando a no se te pone esta cara de mala ostia. Los perros, la carne. Otra que tal. En una época me gustó mucho esta canción, pero mira, prefiero Las Marras.
Súbete los pantalones ya casi se parece al rollo lorolo que te dije. Pero todavía se salva.
La Polla Records. Siempre digo, porque queda mejor, que ideológicamente (glups) me influyó más El Regreso de Siniestro Total que... pero nosotros tenemos mala hostia.
Este disco no sé si tiene mejores canciones o peores que otros. Pero en estos días, escucharlo le sitúa a uno donde creía que ya no estaba. Que el paso del tiempo, que hacerme viejo creo que me ha moderado y ya no soy tan así como pensaba. Moderador moderado.
Hasta que escuchas otra vez cantar con esa mala ostia y vas por la calle con esa cara de viejo con malas pulgas. Un disco del año 87. Tenía yo 12 años. Mira, otra efeméride. 30 años del No somos nada. No se me había ocurrido y podría haber empezado así.
Estos días. Estas semanas. El tiempo que viene. 30 años de éxitos. No somos punks, ni mods, ni heavys. No somos nada. Y puede que seamos de todo y tan malo que no merece la pena.
A la mierda ideólogos. Estamos avanzando a pasos agigantados. No vamos ganando. Súbete los pantalones, no te dejes dar.
Nosotros tenemos mala hostia.

jueves, 14 de septiembre de 2017

No me gusta esto

No me está gustando. No me gusta vivir en este país. No me gusta vivir en un país donde nos empezamos a prohibir actos en la calle. No me gusta un país donde se prohíbe en Madrid un acto porque el juez es un facha y se lo hace encima. No me gusta un país en el que alguien vaya a un acto a decir que es militante de un partido cuando no lo es solo para poder rajar y echar caca. No me gusta un país donde se prohíba ese acto en una plaza. No me gusta que se llame charnega de mierda a nadie. No me gusta que me señalen. No me gusta que a nadie le pongan una pintada en la calle diciéndole que se merece un tiro en la nuca. No me gusta un país en el que a un periodista le digan que 'se busca'. No me gustan las manifestaciones de obediencia a ningún gobierno. No me gusta un país en el que se registren medios de comunicación. No me gusta un país en el que un president diga que no se dirige a los medios de comunicación cuando el que le pregunta es un hooligan que trata a 'los otros' con un lenguaje cuando menos despreciativo. No me gusta un país en el que los jueces llaman a desobedecer una ley porque no es su ley, cuando hay millones de leyes injustas que deberíamos desobedecer y no hacemos porque esos mismos jueces pierden el culo para reprimirte. No me gusta un país en el que existiendo una Fundación Francisco Franco más ancha que larga nos pasen la mano por la cara hablando de la constitución. No me gusta un país en el que me obliguen a defender la constitución como si fuera el copón bendito. No me gusta un país en el que un hipócrita diga que el PNV es régimen del 78 cuando hasta hace dos días iban juntos a las elecciones quienes gobiernan con él y ese mismo PNV. No me gusta un país que hace manifestaciones que parecen de ruptura y son manifestaciones de derechas. No me gusta un país que hace manifestaciones de derechas porque otro país hace manifestaciones de derechas porque otro país hace manifestaciones de derechas. No me gusta un país que crea que rompe con un régimen para instaurar otro régimen que se parece a otro régimen. No me gusta un país en el que el president de derechas me diga que tengo que escapar de ese otro país que está condenado a ser de derechas. No me gusta un país que prohíbe la libertad de expresión. No me gusta un país en el que no haya libertad de reunión. No me gusta un país en el que se considere que los reglamentos, las leyes, los procedimientos son una cosa clásica, pasada, que no es ya de este mundo. No me gusta un país que considere que la otra mitad del país debería marcharse. No me gusta un país en el que todo se aprovecha para sacar tajada política para un futuro inmediato y un par o tres más de escaños. No me gusta un país que empieza una escalada de represión a lo tonto, a lo tonto, que no sabemos cuándo parará ni contra quién irá después, si es que hay un después. No me gusta un país en el que los procedimientos se aplazan sine die. No me gusta un país que todavía habla en latín. No me gusta un país en el que una mitad se ríe de la otra mitad. No me gusta un país que piensa que no es tiempo de leyes sino de voluntad de la gente. No me gusta hablar como si las leyes fueran la puta bomba y tuviéramos que respetar las leyes y pasar por un conservador. No me gusta que me obliguen a hacer una cosa para luego hacer la contraria. No me gusta un país en el que tengo que apoyar algo porque lo otro es peor sin que se considere que tengo una opción propia y no me da la gana de que me digan que a o b. No me gusta hacerle palmas a alguien que no ha movido un puñetero dedo en la vida por nada. No me gusta la gente que en tiempo de zozobra se pone al cobijo de los que mandan para no quedar al descubierto. No me gusta un país de gente que te obligue a tenerle rencor a alguien porque no lleva la camiseta correcta. No me gusta un país en el que se den cosas por sentadas 'porque la gente lo quiere' porque no son verdad, ni ciertas, ni nada. No me gusta un país en el que se utilicen las siglas de las organizaciones que me han representado para llenarlas de mierda. No me gusta que gente que no me ha querido a su lado en su vida, me obligue a acompañarle a hacer el idiota. No me gusta hacer el idiota. No me gusta un país en el que obligatoriamente me tomen por idiota. No me gusta la bandera española ni un pelo. No me gusta llevar ninguna bandera y las llevo y pienso que si me viera alguien que me conociera de verdad con una bandera se moriría de risa. O de pena. No me gusta vivir en España y menos que me va a gustar. No me gusta el país que se dibujaba ayer en la entrevista al president Puigdemont. Como decía la canción de los Enemigos, con quién tengo que ir a hablar, a mi esto no me gusta.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El Paseo Alameda. Un giro inesperado.

Dicen, dicen, que esto ya se sabía desde hacía algún tiempo. Pero hoy, en plena sobremesa, ha saltado la noticia. Nuestra alcaldesa, como San Pablo, se ha caído del caballo y ha visto la luz. En un vídeo extraído de una entrevista con el compañero Manuel Arenas, Núria Parlon confiesa que ella se decanta en el proceso participativo del paseo Alameda por la opción 2.
Dice que, tal y como le dicen los vecinos, la opción 2 es la que más se parece a lo que estos vecinos piensan y ella también cree que es lo correcto. Que las dos opciones son buenas y que es falso y una manipulación por parte de la oposición que l’Ajuntament haya apostado por la opción 1. En fin.
Volvamos al principio. Desde hace dos años más o menos, l’Ajuntament lleva trabajando en una reforma del Paseo Alameda. Una reforma que cristaliza en el proyecto presentado a la Unión Europea (seguro que lo estoy explicando mal pero no del todo mal) para optar a los fondos Edusi. Estos fondos se otorgan y l’Ajuntament, con este proyecto de reforma integral que es el que conocemos como opción 1.
L’Ajuntament, con el regidor de Urbanisme y técnicos y técnicas por delante, se lanza a ‘presentarlo’ a los vecinos en lo que consideran que es un paseo triunfal. Pero, ay, se van encontrando con dificultades. Contestación, alguna bronca, la sensación de que algo no va bien. Pero siguen adelante. Hasta que ya no se puede más.
En un pleno del Ajuntament de Julio, la oposición se une para pedir a l’Ajuntament que reconsidere su posición, que replantee el proceso participativo que parece que no cumple con todo s los requisitos, que escuche a los vecinos. Unos vecinos que se han organizado en una Plataforma de Vecinos del Paseo Alameda, contraria a esta opción de reforma integral. El consistorio dice que ya está escuchando, que falta una reunión, pasa de la oposición.
Pero el tren descarrila. Solo unos días después, l’Ajuntament, sin encomendarse a dios ni al diablo, ni a la Favgram ni a asociaciones de vecinos del barrio, organiza un acto, una reunión con vecinos donde se presenta… una opción 2. Si la opción 1 representa una apuesta por el frente fluvial en detrimento del paseo, recortando su espacio y aumentando lo que toca al río y acercando la carretera a los edificios; la opción 2, calificada en su día como ‘conservadora’, consistiría de manera bastante concisa en remodelar, arreglar el paseo según su diseño actual.
De una primera opción, la opción que era la ‘buena’ para el PSC, que era la estudiada, la proyectada, la planificada, la presupuestada, se pasa a proponer una segunda opción casi a la correprisa. Y se dice que se votará el 16 de septiembre. Se abre un proceso participativo con esas dos propuestas, carpa en el Paseo Alameda durante todo el verano, hace una semana lo de las gafas virtuales.
Y hoy, a falta de tres días para que se vote, la alcaldesa se posiciona al lado de lo que los vecinos y los grupos de la oposición apoyan, la opción 2. Una desautorización en toda regla de todo el trabajo previo de su equipo. Habla de confusión, de… ¿de qué habla? ¿En serio pretende que nos creamos que un proyecto tan importante no cuenta con su supervisión, su aprobación? ¿Que no sabía de qué iba? ¿De verdad? En fin.
El caso es que el trabajo de los vecinos ha dado su fruto, el caso es que, aunque nos hayan calificado de mezquinos, de ‘políticos’, de estar en contra de todo por sistema, se ha conseguido cambiar el curso de los acontecimientos.. Estupendo. Mañana jueves hay marcha por el Paseo para informar a los vecinos sobre la conveniencia de votar la opción 2. Y a ver ahora para qué queda la regidoría de Urbanisme, los técnicos y… sí, ‘y’.
Grandes los vecinos del Paseo Alameda.

martes, 12 de septiembre de 2017

Julieta - Pedro Almodóvar

Ni está bien, ni está mal. Pero parece de otro. Es como cuando estás intentando escribir como otro, cantar como otro, hacer política como otro, porque crees que lo tuyo ya no vale y tienes que parecerte a alguien que lo hace mejor o que tiene algo más de respetabilidad.
Me gusta Almodóvar. Me gustan las pelis de Almodóvar y cuanto más bestias son mejor. Me gustaban las pelis del principio, me gustó Mujeres al borde de un ataque de nervios, me gustó incluso la Flor de mi Secreto, podría decir que me gustó Volver. Siempre que incluya algo que me remita a esas primeras películas, encontraré algo a lo que agarrarme.
Julieta parece un intento por hacer una peli de otro. Directamente, igual la cago y mucho, me recordó a pelis de Medem. Me recordó, si no por el argumento, sí por el clima, el tono, o yo que sé, a la de Los Amantes del Círculo Polar. Ya digo que no sé por qué ni por qué no, pero algo, algo tiene la película, la forma de contar la historia que parece que Almodóvar quiera huir de sí mismo.
Julieta, una mujer madura y su pareja están haciendo preparativos para largarse de Madrid. Dando un paseo, la mujer se encuentra con una amiga de su hija, que al parecer está en Suiza y hace tiempo que no se ven.
A la mujer se le gira todo y ya no se quiere ir a Portugal y deja a su pareja y se pone a contar la historia de su vida a su hija por carta, con la voluntad de que esta la lea.
Julieta es Emma Suárez. Si Emma Suárez decidiera quemar el Amazonas, enchironarme, meter la mano en la hucha de las pensiones, ser de derechas, justificar los recortes, azotar a un caballo muerto... lo entendería. Julieta es Adriana Ugarte. Me encanta Adriana Ugarte, y si la película la hiciera solo ella, sería genial. Pero Julieta es Emma Suárez. Y contra eso no se puede luchar.
Julieta explica su historia. Su enamoramiento en un tren, la historia del ciervo en el tren, el que se mata en el tren (no se puede ser más Medem) y su vida posterior. No haré mucho spoiler por si la tenéis pendiente.
Sólo diré que la película está bien, distrae, la historia debe conducir a algún sitio y al final conduce a un sitio que es tan poca cosa que se queda uno con la sensación de que él, Almodóvar, ya ha hecho el esfuerzo de contar una historia a la manera de y que lo del final y eso como que le importa poco.
Y aunque sale Rosy de Palma haciendo un papel casi metido con calzador para ella, y aunque sale un pueblo de la Mancha y manchego es el padre de Julieta y su madre también y pareciera una suerte de remedo de la Julieta Serrano de Mujeres... aunque todo eso sale y aparece, parece metido ya a desgana y sin mucho propósito. Lo que parece importarle a Almodóvar es parecerse a otra cosa, yo digo a Medem porque conozco poco más del mundo del cine y quizás el objeto de su deseo es otro.
No lo sé.
Pero qué podemos decir, a veces querer parecerse al otro implica ganas de mejorar y esas cosas. Lo malo es cuando pierdes la esencia. Lo malo es cuando te disfrazas de otro y ya no sabes volver. Qué miedo.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Diada en Comú en #SantaColoma. Sin complejos.


Qué foto es la buena, la que recoge a la gente con un espacio emblemático de Santa Coloma de fondo… mira, como el Fondo, qué bien tirado. O bien una foto con los compañeros y compañeras y principalmente una con Pablo Iglesias que es… o con Ada Colau que es… da igual. Haga lo que haga soy ya, somos ya, unos unionistas independentistas. Da igual lo que diga a lo largo y ancho de este texto que pretende recoger, a grandes rasgos, el clima que se ha vivido hoy en Can Zam con el acto de Catalunya en Comú. En Santa Coloma. Esa foto. No sé si al derecho o al revés. Ada Colau en Santa Coloma. Pablo Iglesias en Santa Coloma. Reflexión sobre el tema. Las dos personalidades más rompedoras del escenario político actual, si no tenemos en cuenta a alteradores del sistema como Rufián, toda la Cup y la gente que parece que es de la Cup y no lo es pero lo es pero no entiendes nada y eso, gente que no quiere al PP y que por eso es indepe y eso ya es rompedor y antisistema aunque no se sepa realmente porqué son rompedores y qué entienden por sistema o antisistema o qué. Quitando a toda esa gente, añadiendo a Pedro Sánchez, a nuestra alcaldesa, a la gente que en el bar ha hecho la revolución, a la gente que en todas partes hace la revolución y a la que le envío un saludo fraternal y sinceramente admirativo, a la gente que hace la revolución en redes sociales señalando a los no revolucionarios, quitando a toda esa gente, quitando a absolutamente esa gente y entonces ya nos quedamos solos, quitando a quienes una vez fueron a una mani, a quienes no hemos ido nunca a una mani y somos vagamente de izquierdas porque mi padre me ponía Quilapayún cada finde y cuando llega el 11 de septiembre de lo primero que te acuerdas es de Chile y no de los autocares llenos de gente que va a pasarte por la mano que es ruptura y revolución.
Me he ido. Me he ido porque últimamente me voy mucho y me cuesta seguir un hilo. Diez de la mañana, hoy acto de Catalunya en Comú y he estado poniendo periódicos en la sillas. Luego, una bandera catalana, la conocida como Senyera y que vosotros, jóvenes, ya no conoceréis, y en un sitio sentadico hasta que empiece todo. Batería en el móvil a tope y a ver qué. Parece que ha venido gente de Podemos. Ha venido gente de Podemos. Somos todos de Podemos hasta que te rodea toda la gente de Podemos y sabes que tú no eres de Podemos. Aunque lo parezca. Con esa bandera parece que estés muerto. Pero ya venías muerto de otras peleas.
Y no he ido ni a lo de Chile de por la mañana con lo que me gustó ese acto que se hace allí arriba de… y no he vuelto a ir. Nunca. Y no sé si volveré. Y tampoco he ido a la ofrenda floral de la plaza de la Vila y no he visto a mi padre poner el ramo y supongo que no le habrán silbado, pero sé que a los compañeros les han dicho nosequé y dices, pues poco me parece, porque somos unionistas independentistas y nos merecemos eso y más. Y estamos todo el año esperando que llegue este momento en el que nos digáis cosas. Y el PP y Ciudadanos ni habrán aparecido, claro. Por el secuestro del nosequé pero que vamos, que Rafa Nadal ha vuelto y Contador ayer en el Angliru qué. Eh, qué.
Miedo a que no se llene, a que no venga gente, a que seamos lo que somos, a que no seamos lo que somos ahora. A que… va viniendo gente. Y hay demasiada distancia entre el final de las sillas y el inicio del terraplén y con menos distancia igual se vería más gente. Es igual. Son las doce y algo, va a empezar. La compañera Sevilla da la bienvenida y a los colomenses nos pone de pie con el recuerdo al Xavier Valls, a Lluís Hernández, a Can Zam y a todo lo que nos hace albergar la esperanza de que a partir de todo eso podemos construir algo nuevo. Nada más. Y nada menos. Pero da igual. Porque o bien somos unos cerdos independentistas, o unos cagados que han decepcionado a los auténticos revolucionarios, o bien somos… compañeros de la derecha. Tremendo. Ya sabemos que a la gente no le da igual y que el común de los mortales debe tener razón cuando nos atizan desde todas partes, pero… insisto, no sé si iba por aquí o por dónde voy.
Sigo. Sé que tengo una idea que quiero soltar y que no me atrevo. Porque igual es del Coscu o igual no lo es. Y si lo es, malo. Si no lo es… empieza el acto después de seis o siete canciones de hoy y de siempre, a pleno sol. Ada Colau. El tema es que nosotros (los comunes) no estamos con vosotros. Ni con los fachas, ni con los unionistas, ni con los que no quieren que se mueva nada. Ni con los rupturistas que votan presupuestos de derechas, ni con los que… en fin. Ya sabes. Si ya lo sabes. Si es que me preguntas y ya lo sabes. Si va a dar igual. Ya ha pasado el 11 de septiembre. Ya es 12 y ya vale todo. Antes valía, antes el doble. Ada Colau dice que el PP es una bufa, que lo del registrar periódicos es una bufa, que el PP es un desastre, que Rajoy es lo puto peor de verdad. Pero también dice que en el otro lado no se hacen la cosas como se tendrían que hacer. Y estamos ahí. Si habla Elisenda Alamany dice más o menos lo mismo. Y si ha hablado Xavier Domènech ha dicho algo parecido. Digo más. Ha recordado a la gente de Santa Coloma que luchó por el ambulatorio, como la Colau ha recordado al Lluís, y todos hemos recordado al Lluís y nos hubiéramos imaginado su cara y la de tanta gente con un escenario como ese en Can Zam y tanta gente recordando lo que es Santa Coloma. Recordando lo que es Santa Coloma, qué manera de escribir amigo.
¿He contado ya cómo ha ido el acto? Ha venido mucha gente. Gente que venía a muchas cosas, a ver a Pablo Iglesias, por ejemplo. Pablo Iglesias ha venido con mucha gente, y ha hecho un discurso bastante majo. Quién nos lo iba a decir, Pablo en Santa Coloma, con Ada Colau, los socialistas contraprogramando al día siguiente rápidamente en el Teatre Sagarra, y porqué tienes que hablar de los socialistas ahora con lo bien que estamos. Pablo recordando al PGB, a Azagra, como antes recordó a Julia Romera y a Lluís Hernàndez. Digo, Pablo ha dicho que el PGB es el germen de Podemos, o que sin el PGB no hubiera habido Podemos.
Y yo creo que hasta aquí. Porque ya con eso, a muchos nos ha dado igual todo lo demás. El PGB, el Partido de la Gente del Bar, yo tuve una camiseta del PGB con todas las banderas que eran las del PGB y creo que casi todas… las tengo que recordar, pero casi todas siguen vigentes. El PGB. Y todo eso. Y que Pablo es español pero quiere una Catalunya libre y soberana y que decida su futuro y que si es dentro de un estado nuevo mejor y si no, pues nada. Y parece que no es suficiente. Parece que ni diciendo eso. Que no pueden esperar.
Hoy es día 11 de septiembre. Decir esto ya me define, porque no digo que es la Diada. Y no he visto nada de la manifestación del millón de personas. Pero es que me han dicho que no tengo que tener complejos. Complejos para decir que el PP y los que le siguen el rollo están sobrando al frente de todo esto. Y hay que echarlos. Y complejos para decir que si la República nueva tiene como portadores de la linterna a gente que ignora a la mitad del país, estamos listos. Y no. Diada nacional.
¿He dicho si había gente? Ha venido mucha gente. Y no he podido hablar con casi nadie. Así de pasada. Las bromas sobre las fotos con Pablo. Y muy poco más. Tenía una misión con la bandera y cuando ha acabado, pitando a otra fiesta. Y colorado. Al sol.
Y contento. Porque al menos lo que he escuchado me representa. Y representa a mucha gente. Gente que ya pasa del rollo de que o eres a o eres b. Y que aguanta que le digan que es a o es b. Pero sabemos qué responder. Que esto tiene una solución en un referéndum pero que valga. Y para que valga hay que echar al PP. Y lo demás es ganas de o no hacer nada o bien buscar rollo para las próximas autonómicas o yo que sé. Y luego a discutir si esto es ruptura o esto es yo que sé.
Qué foto es la buena. La del principio en la que se ve todo bien. Una de la Alex hablando. Una de la Ada Colau. Una de todos. Una de Pablo Iglesias, el de Podemos, que ha estado en Santa Coloma. Una de la gente. Gente de Santa Coloma que hoy ha visto cómo Catalunya en Comú ha celebrado en su ciudad una Diada porque en Santa Coloma sabemos lo que es luchar por las soberanías, por la dignidad, por cambiar el presente. Y lo sabe todo el mundo. Empiezan a sonar los violines.
Estamos ahí. Hoy ha sido un día para recordar. Y que dice muchas cosas. Pero hay tanto ruido por ahí… en el mismo ahí.

sábado, 9 de septiembre de 2017

El viejo y las alternativas

Tú que me dijiste que escribí sobre la lluvia y ver llover y que estaba lloviendo, justo cuando estaba lloviendo y nos refugiábamos debajo del chiringuito, hoy que también ha llovido, me acuerdo de ti. La verdad es que las dos primeras líneas de este texto son una licencia poética en la que todo es mentira. Solo sirven para introducir una reflexión sobre la edad y el movimiento. Y quizás no es todo tan poético, que es más real de lo que parece, aunque me parezca fantástico (no como estupendo, si no como irreal), que alguien se plante delante de mí y me hable de la lluvia y de un artículo y me de un bocadillo que sobra y me reparta tarta que he de coger con los dedos. Y yo no sé si haría nada de lo que he descrito.
He ido dos días a las Fiestas Alternativas, las FMA, allí al final de Víctor Hugo. Y me reafirmo en lo que dije cuando lo dije, que recuerdo haberlo dicho, soy mayor para esto y la juventud pasa, y a todos nos pasará. Y la juventud, ahora, viene cantando por la calle abajo, con voz de muchos, algo relacionado con un equipo de fútbol o quizás con otro tipo de movimiento de masas, que será menor que el fútbol porque nada es como el fútbol. O como fue el fútbol antes. Antes.
Yo antes era como vosotros pero no gritaba consignas, porque soy vergonzoso y gritar con mucha más gente me incomoda. Mejor grito yo solo. Voz de muchos. Jóvenes preguntando dónde está la fiesta, dónde se va a hacer la próxima rave, a qué hora cierra todo. La juventud no quiere morir, pero la juventud se muere, porque su destino es ese, morir.
Morir y olvidar el dancehall, morir y olvidar los pantalones ajustados, o muy anchos, y la superposición de ropa en infinitas capas que no sabrías nunca cómo hacerlo para... y olvidar bailar a saltos, olvidar pasar entre la gente como si Atila fuera de la Cruz Roja, y olvidar que tuviste pelo para hacerte cosas en el pelo y que no tuviste pelo y te afeitaste la cabeza y pusiste un complemento. Y bailar, y bailar, y bailar.
Y estar muerto es estar quieto ante un árbol, con una cerveza en la mano, con una ropa que delata tu edad, que tú crees que no es la misma que reza en tu dni y que es la que es, porque esa gente es joven y tú no. Y sabes que allí hay gente que es de tu edad también pero ellos se lo pasan bien. Y tú no. Y se te nota. Y cuánto más se nota más pasa la gente a tu lado haciendo notar que ellos están vivos y tú estás muerto, pareces algo peor. Pareces un secreta, pareces un mosso (aunque un mosso ahora sea bien), allí parado con una cerveza en la mano, mirando a la gente, mirando a la juventud pasárselo bien, mirando al que pincha los discos con una camiseta o una toalla, haciendo movimientos calcados a, y los hace bien, y otro a su lado los filma y es una música que no te disgusta pero que no sabes ya bailar.
Hace tiempo que eres viejo, que eres mayor. Que ni siquiera dejándote el pelo corto de arriba y chollicas atrás puedes salvar los muebles. Que ya no estás en ese mundo. Que otros son capaces de estar y de permanecer en esa historia. Una historia para la gente joven que sabe que morir es no vivir luchando. Ponen la canción un día y se te graba a fuego. En la vida has escuchado muchas canciones de combate, de lucha, de acción. Con algunas has jurado ir hasta el fin del mundo.
Escuchas en el coche de un compañero un disco entero de Txarango y no entiendes nada. Ni la lírica, ni la métrica, ni a qué viene nada de todo eso, no sabes qué pasa, qué es. Que dicen. Porqué. Porqué después de un trozo de reggae viene un trozo de ska e inmediatamente uno de rock. Porqué. Sigue todo igual. Porqué no cambia. Porque te aburres tanto.
Porqué luego ves el vídeo de la furgoneta y no entiendes de qué va todo eso. Ese uniformismo en el que los jóvenes parecen ya gastados y los viejos parecen eternamente jóvenes con chanclas. Y cada vez eres más viejo y estás más muerto.
Y no quieres nada más que ir a pedir otra cerveza. Y empieza a llover. Y te das cuenta de ese cable pelado y quieres sacar una foto y la sacas. Pero la sacas mal porque está de Dios que nadie rompa el maleficio. Y te dan un trozo de pastel y lo tienes que coger con los dedos y estás haciendo el ridículo, más, delante de todo el mundo.
Este año viene a aburrirse en las Fiestas Alternativas... yo. Efectivamente. Pero no por que sean aburridas, sino porque me queda lejos. Me queda lejos la juventud y la idea de combatir dando saltos. Y no quiero que nadie se enfade. Y escribo para que nadie se enfade.
Y cuando pasa eso es que estás muerto.

jueves, 7 de septiembre de 2017

300 - Zack Snyder

Si he hablado ya de esta película, por favor me lo dicen pero yo no lo he sabido encontrar. El otro día vi por segunda vez 300, la película dirigida por Zack Snyder en la que se lleva a la pantalla el cómic de Frank Miller sobre la batalla de las Termópilas en la que un pequeño ejército espartano conducido por el rey Leónidas consiguió frenar al poderoso ejército persa de Jerjes. Si la primera vez me quedé asombrado por la fascistada que estaba viendo, en este segundo visionado, he reafirmado esa impresión.
Cuando en aquellos gloriosos tiempos de la selección española campeona del mundo Arbeloa celebraba los éxitos con el Aú de los soldados espartanos, yo todavía no era consciente de qué iba todo eso. Fue cuando empezaron a ponerse de moda las barbas tupidas y tal. Una fascistada de tomo y lomo esta de 300.
Los espartanos, hombretones, recios, solo los recios. En la película la voz en off va contando cosas mientras transcurre la película. Cosas que ponen los pelos de punta. No enumeraré todas y cada una de ellas. Pero ese alarde de machunismo, de fuertotismo, de hombretonismo, de locurón sanguinolento, de desprecio por los oscuros, los morenos, los negros, los tiznados, los que no son hombretones fuertotes espartanos... qué fascistada.
Qué mierda de película. Momentos. Cuando los éforos engañan a Leonidas y le dicen que no vaya a pelear porque es la fiesta de nosequé y aparecen los dos malosos, uno espartano maloso pero que parece de fuera con esa perilla raruna y sureña y moruna, y el otro negro... que de repente mira a la cámara y pone esa cara de malo perverso y fatal y todo se vuelve oscuro. Oscuro, malo, negro, engaña, pervierte, mal. Los malos, de fuera, orientales, afeminados, perfumados, en sus harenes donde hay mujeres que te pervierten y te engañan, lesbianas que se besan y no recias mujeres como la reina de Esparta que es capaz de todo por su marido, de todo. Los malos, los de fuera que vienen a imponernos una cultura que no es la nuestra, como dice el discurso final del que se queda tuerto (¿lo dice, no?).
Otro momento. Vienen los acadios a unirse a los espartanos. No son fuertotes como los espartanos, parecen más normales. Contra la milicia popular. El ejército regular. Los acadios son gente con una profesión, una milicia popular. Los espartanos son aú. Cuando recuerdo a esa plaza entera llena de gente gritando aú. A todos los que prefieren el aú a cualquier otra cosa. El ejército y la fuerza. El ejército. Los fuertes. Los recios. La fuerza. Solo los recios, solo los fuertes, insiste la voz en Off.
Marchamos. Otros piensan, discuten, hablan... nosotros marchamos. No discutimos. El ejército, los soldados, las órdenes. Su puta madre. Qué asco.
Finalmente los acadios abandonan porque son unos cacas y si no se van les van a matar, pero los espartanos no y no hay simpatía con los acadios porque son unos cacas, pero los espartanos no porque se van a dejar matar. Qué cosa, se dejan matar.
No basta con ser un traidor, hay que ser deforme. No basta con enfrentarse con orientales, moros, persas, oscuros, tienen que ser deformes, leprosos, subhumanos. No basta con que el rey Jerjes sea malo, es que debe ir vestido y decorado como si fuera un mamarracho, pintado y con cadenitas. No basta con presentar una batalla, hay que venderla.
Una victoria cuando es una derrota. De qué me suena eso. Contar derrotas como si fueran victorias. Hombres fuertotes. Mujeres abnegadas.
Dirán, es un cómic, es exagerado, los cómics son muy así, de hacer grotesco e irreal lo... ya. Claro. No viene a decir nada que no sepamos, los estereotipos, los miedos ancestrales. Pero es una fascistada. Aú.
Y aún así, ves la película. Y ves cómo se cargan a gente y gente y gente. Y esperas a que acabe. Y termina. Y piensas 'qué mierda me he comido'. Y si la ponen otra vez, raro ha de ser que no la veas otra vez. En fin.  

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Catalunya como España


Son estos momentos en los que el valiente opinador de todo ha de lanzar su teoría. Son estos momentos en los que el que participa de alguna manera en la vida política de su entorno, ha de decir algo. Son estos momentos en los que uno preferiría tenerlo todo tan claro como los que se abrazan a una verdad y solo a esa verdad y nada más que la verdad. Son estos momentos en los que uno no sabe. Pero no sabe de verdad. No sabe a qué juegan y a qué jugamos.
Hoy, mientras la vida en Santa Coloma transcurría con normalidad y con realidad virtual y mojada, en el Parlament se hacían cosas. Cosas de un jaleo impresionante. Cosas que te comentan mientras van pasando. Se está liando. Se ha liado. Parece que se han petado nosecuantas cosas y tiran para delante. Porque sí, porque es la voluntad del pueblo, el espíritu de la gente, el alma del demos. Y mientras estás hablando te están diciendo que los tuyos nosequé. Y preferirías no saber nada. Preferirías no saber. Por la tarde, mientras estás discutiendo qué postura tomar respecto a lo que está pasando y disfrutas de un debate interesante, no quieres saber. Pones el móvil lejos.
Pero hay que saber. Hay que saber que uno, cuando ha decidido dedicarle horas de su tiempo, bastantes a veces aunque no sea desde hace mucho, no es por esto. Era por otra cosa. Cuando tanta gente ha depositado su confianza en un espacio que parece una esperanza de alternativa al sistema, no quieren vernos haciendo esto. No quieren vernos así. No quieren que seamos parte del sistema, no quieren que seamos seguidistas de las ideas de otro, no quieren que estemos haciendo nada, no quieren que discutamos sobre terminología, quieren, supongo que quieren, que ofrezcamos esperanza contra el sistema. Lo estamos haciendo bien y se cagan, y se ríen cuando pasan estas cosas. Hoy no sé lo que ha cambiado, pero algo cambia. Escucho els Segadors y me pasa ya como con la bandera nacional.
Supongo que es mejor no opinar y esperar a ver qué dice la comisión, la coordinadora, la voz autorizada, el que sabe. Pero yo creo que hoy el Parlament ha aprobado algo que nos lleva el 1 de octubre a algo que no sabemos cómo se hará pero se hará. Y de aquí al 1 de octubre, si ya a muchos y muchas nos equiparan con los falangistas, no sé qué pueden decirnos. Y los verdaderos falangistas no dicen nada, no opinan, no saben, cuatro tópicos, las cuatro simplezas de siempre. Mi bandera, mi constitución, la ley, la maquinaria del Estado, la voluntad del pueblo, morir és no viure llutant. Hoy el Parlament ha decretado una democracia twitter, en breve, rápida. No apta para corazones sensibles, no apta para divas, no apta para gallos. Rápida, de asumir quién manda, de no discutir. No estamos preparados para eso.
Estamos tan asqueados con el PP, con el nadismo de Ciudadanos, con la oferta de poco del PSC, que nos abrazamos a cualquiera. Veo a algunos de los míos (sigo pensando que todos esos son de los míos, qué gilipollas), cantando Els Segadors y a otros no. Veo a Nuet abandonando el hemiciclo y a otros no. Y no sé quién se ríe más.
El 1 de octubre qué haremos. Votar, decidir, hablar, movilizarnos, qué será. Mientras escribo están firmando el decreto de convocatoria. Un veterano del Psuc y de CCOO hoy ha dicho en público que él hará lo contrario que Puigdemont, que si le dicen que vote que no, él no hará nada. Y contra el PP mil veces peor. Y es así. Y estás con él y estás ahí. Y te llamarán falangista. Y se mearán en la memoria de los republicanos. Y piensas que compañeros de muchas movidas piensas que en realidad tu abuelo no era de izquierdas, y que ser republicano ya no vale. Yo no quiero vivir en un Estado así. Yo no quiero vivir en ningún Estado que se parezca a España.
Quizás con esta frase podría acabar y titular. Catalunya se parece tanto a España que yo qué sé.

martes, 5 de septiembre de 2017

La #FestaColoma2017 toca suelo

Es este suelo. El suelo que se toca y que se pisa. La peña apuntándose a gimnasios, organizando grupos de Watsapp para quedar para ir a correr o a andar, la peña dejándose el dinero en cosas para cansarse. Cansarse de todo. El Ajuntament de Santa Coloma, siempre atento, pensando en todo, proponiendo quizás el peor suelo de la historia de los suelos para que sirviera de pavimento para la Fira d'Entitats. Me imagino a los de la caseta del PSC y de la JSC, la gran novedad sin ninguna duda y libra por libra de esta fiesta, yendo a inspeccionar el primer día, pisando ese suelo y enviando el reporte a ese grupo de Watsapp, porque todos tenemos un grupo de Watsapp por donde nos pasamos las cosas, ese grupo de Watsapp del PSC y de la JSC en el que dice uno, como digo, digo, en el que dice, no vengáis por la caseta ni locos, que este suelo es una venganza.
Un suelo para que la gente no pasee por la Fira d'Entitats, un suelo que sobraba de otros suelos de otras fiestas de otros sitios peores. Un suelo con piedras estratégicamente situadas por algún departamento responsable de colocar piedras incómodas e ingobernables. Un suelo de otro mundo. No vengáis. Un suelo por el que caminar era un suplicio, una tortura, una prueba de esfuerzo, una iron man en ese espacio de césped artificial que para el pueblo de Santa Coloma se convierte en un granulado insoportable. No vengáis. No vayáis a la Fira D'Entitats, no merece la pena, el suelo es impracticable. Ir de una barra de los Tickets a la barra donde te sirven los bocadillos, un paseo al infierno. Un par de metros de camino equivalen a la Larga Marcha de Mao Tse Tung hacia el Oeste de China y luego hacia el Norte y luego hacia... eso para pedir un bocata o una birra. Ya no digo hacer el trayecto a otra caseta a alternar y ver a colegas de otros mundos. El averno.
No vengáis. La Fira d'Entitats y sus casetas de partidos políticos empeñados en poner casetas cuando a nadie le interesan los partidos políticos y... hermandades y equipos de fútbol y entidades culturales que buscan una fuente de financiación y de publicidad y no por este orden, pero a las que se les coloca ese suelo, ese despropósito que no es un camino de Santiago que es un camino de Lucifer.
Ese grupo de Watsapp en el que circula el mensaje: lo hemos pisado, no vengáis. Y no vinieron.
Un año más y ya van... hemos montado caseta como En Comú Podem en la Fira d'Entitats. Una novedad que no es tal a tenor de la trascendencia mediática y mira que nos esforzamos en dar el cante poniendo dos casetas, pero no. No ha habido manera. Las novedades son la caseta de la JSC (no vengáis) y la de ERC a la que vendrá el Rufián y ya la cerrarán hasta que vuelva el Rufián el año que viene, que es lo que importa.
Estas han sido mis fiestas. Montar caseta, estar en la caseta, trabajar con los compañeros y compañeras en lo que yo creo que es una novedad y a lo mejor no lo es. Una novedad que ha sido un éxito, porque como somos gente diversa y plural, no tenemos un grupo de Watsapp unitario. De hecho, no estoy en el grupo de Watsapp semiunitario. Es igual. Será por eso que la gente ha venido y ha respondido de una manera heroica al suelo, al techo, al cielo, al pavimento, al calor, a la lluvia, a las contraprogramaciones, a Chenoa, a los churros a cinco pavos, a la vida, a sus misterios.
Un éxito, un éxito que nos ha alegrado a todos y a todas y nos ha ilusionado ídem. Agradecer a toda la peña que ha venido a caminar por el erial para tomarse una birra y comerse un bocata y escuchar a los grupos y bailar con la noche lgtbi y... no sé. Hoy es el día después y no puedo estar más que muy tonto. Así que eso. Sardinas, migas, paella, gente con la que no había compartido espacio nunca y gente a la que he echado de menos, aunque ellos crean que no: la Epi y el Téllez, la Tere Prada, los míticos turnos a saco del Lexan... no sé. Pero ha sido una experiencia nueva y bonita. O al menos bonita, ya que no nueva. Y siempre llena. Siempre con gente sentada y estando allí, pese a la travesía para llegar a la tierra prometida. ¿He dado las gracias ya a mis amigos y al resto de enchufados que contratamos?
Cosas que he visto. Todo el mundo hablando del Sintonizza. El Sintonizza. Irás a ver a la Trapera. Irás a ver a la Trapera. Yo quería ver a las Ruinas y nadie me ha hablado ni muy bien ni muy mal ni muy nada. La Trapera y los vascos de Chico Tornado... y no los vi. Solo vi cuatro canciones de la Trapera. Cinco. Llegué después ver un poco de ambiente.
Festa Major de Santa Coloma. Gente en la calle. Qué es lo importante en estas fiestas, que se ve a ambiente, gente en la calle. Si de por sí Santa Coloma es callejera, si encima hay sarao, somos inagotables, inasequibles al desaliento. A la calle. A dar vueltas. A encontrarnos. A perdernos. A bebernos una birra. A bebernos dos. Un agua. No puedo más. Corretapa. El sábado de rigor, calor y sombra. Sol y cerveza fresquita que ya no sabe uno que cerveza se bebe. Y tapas muy gloriosas y otras que no tienen en cuenta al gremio de los especialitos. El bollo con rabo de toro, el bocata de pinchos, el nosequé de morcilla.
Y las putas pistolas de agua. Abundaré sobre conceptos que me molestan, situaciones que me incomodan y cómo me convierto en un abuelo cascarrabias sin ser abuelo pero sí... me lío, digo que quizás en otro artículo, en otro texto, me extenderé sobre cosas que me hacen sentir fuera de sitio. Pero lo de las pistolas de agua... en manos de niños y niñas de tierna edad y ganas de jugar, entiendo y comprendo su significado, pero en manos de zánganos y personas ya de edad con el consabido 'jjojo, perdona' de fondo cuanto te han disparado a bocajarro... es agua y no es ácido, ya lo sé. Y no es toda Santa Coloma a la que quiero más que a mi a mi propia vida, pero... me cago en las pistolas de agua.
Dicho esto, colas, cerveza y no alarguemos mucho la broma que hay que hacer una entrevista. Sí, así es. Como miembro de la única banda de punk local con todas las garantías, censo, urnas y la ostia, y supongo que para rellenar entre la entrevista a Alexandra Sevilla y a Batman, nos metieron ahí a Eltoni, Elpako y Elchristian y, aunque no la he podido ver, haberla vivido me permite decir que pusimos el listón alto. La música no nos interesa, Sant Adrià menos, Santa Coloma es agobiante. Gracias al Canal150tv por el detalle, que no olvidaremos. Daniel Johnston hizo de su aparición en la MTV un mojón en su vida, que casi se lo lleva por delante, si no es que se lo llevó por delante del todo. Desearnos suerte.
Tengo los pies que se me van a... el suelo y esos chinorros gordos del suelo, mierda. Qué necesidad...
Sigo. Cosas que he visto. Poco más. Eso de la entrevista, el Corretapas un rato un día, las cuatro canciones de la Trapera.
El Sintonizza. La Trapera y gente sola, pero mucha gente sola, cantando las canciones de la Trapera. Me pareció que sonaban de puta madre, muy duros, muy como un avión, muy como una hormigonera y me molaba. Tocaban bien y a veces demasiado bien, pero estaban ahí, y eso es mucho. Els Amics de les Arts son catalanes y la Trapera es de Cornellá y por eso quizás yo me siento más cerca de Cornellá. Cuando tocaron Curriqui de barrio, joder, moló mucho. Ciutat Podrida, como ya es una cosa más aceptada por la modernez y la tienes más oída... qué ostias, moló igual. Y luego los Fanta que a mí se me hizo corto de narices y tuve que alargar la cosa hablando con los pastores. Mola el Sintonizza, y es de las cosas que más pena me da de no poder ir. Porque no me molan todos los grupos, y con algunos me he aburrido a veces, pero siempre se aprende algo y, lo más importante, es el sitio donde te encuentras a la peñuqui. O a una peñuqui. Mi peñuqui. ¿Da Rabia? Peñuqui. No me hagáis hablar. Luego, pim, pam, Festes Alternatives, ya mañana. Este año, y lo voy a contar, ni siquiera he intentado lo de meterme en la zona Vip del Primavera, digo, del Sintonizza. No tenía pulsera y soy super colega de todo el mundo de los que están ahí, pero ahora lo que se potencia es el off zona pulserita. Yo y otros cuatro, lo estamos montando, el lugar, el ambiente, la movida, la gente.
El domingo día glorioso por ver a mi padre derecho como una vela ante su obra, no se atrevió a poner el último cuadro porque es un perfeccionista, pero ahí estuvo. Expo dels Coloristes, que son catalanes, en la plaza Manent, que también era catalán. El periodismo es ya un residuo de algo que pálidamente, alguna vez, disfrutemos. Y de ahí a la paella y de ahí al concierto en Les Tannines que saldamos sin heridos pero con la conciencia de que no podemos continuar por esta línea y tenemos que regular. Regular mal. Y llegar a la hora. Y pedir disculpas y agradecer eternamente a las mujeres más dispuestas del universo la paciencia.
No he visto las jotas, que me han dicho (periodismo del bueno) que fueron un alarde de modernidad y vanguardia y rozaron la transgresión cuando pidieron dinero para el manto de la Virgen del Pilar. Joseph Beuys es un caspa al lado de lo de las jotas. NO he ido a lo de las habaneras tampoco, no he ido a lo de la Expo de las fotos de ACAF y no he ido a casi nada. No he ido a las migas esas del parque Europa, que pasas delante y nunca te paras. No he ido al pregón, nunca voy. Dijeron que bien. Ya si eso. No he ido al desto. No he ido a lo de la plaza del Reloj, ni a lo del tributo ni a lo otro. Ni vi a Chenoa caerse, pero sí vi a la María de Ciudadanos llorando, ves, eso sí lo vi, y gracia no me hizo. Ni a Rafa Bueno que tampoco es que a mí... pero sí me hubiera molado ver a Xavi Navarro meter guitarra eléctrica ahí en... eso del flamenqueo. Pero sí que me he ido a tomar una birra a la legendaria caseta del PCPC, acompañado por el joven Dani de Podemos, que no conoce lo que es este mundo de partidos, repartidos, divididos, escisiones y otras miserias... y al final vas y te tomas una birra y dices, el fantasma del futuro. No nos tiene que volver a pasar más. Y no vengáis, todos los días.
Ayer vi los fuegos desde el pedregal infame de la Fira d'Entitats. Yo y mucha gente que, supongo, tiene en el esfuerzo y el sufrimiento y la recompensa... ¿Eso es moral judeocristiana o eso es moral protestante? Respuestas en los comentarios, por favor. ¿Estuvieron bien los fuegos? Creo que es el año que menos he visto. ¿Estuvieron bien? De eso depende la valoración final de si fue o no fue. Si el dedo va para arriba o para abajo. De eso.
Y al final no me pasé a ver a Loquillo ni nada porque no pude y porque Loquillo me entusiasma tanto como lo que te dije. Que hubiera ido de estar libre, pues sí. Que no me he perdido nada... no sé. Lo vi una vez en la feria de Linares y me pareció aburrido. Su rollo este de hablar como si viniera de la guerra y supiera lo que ES LA VIDA... yo que sé. Kansas y Arkansas. Quise ir a tomarme la birra final en la Plaça de la Vila y ver si sigue el infierno de vasos después de... pero no me da la vida.
No vengáis por la mañana a recoger la caseta. No vengáis.
En fin. Que por un lado lo hemos petado y por el otro me quedo sin ver mucho de las fiestas por la causa, pero supongo que los medios locales ya me informarán sobre cómo ha ido y las fotos del fb me ilustrarán que para pasárselo bien no hace falta ni suelo ni consuelo. No sabía cómo rimar sin que... no sé rimar.
Eso. Que el año que viene ya no seremos novedad ni nada, pero las fiestas continúan y espero que me queden pies para vivirlas.
El año que viene ponen un suelo que se va a cagar la perra y si no, aquí nos vemos. O no ponen casetas. Ojo ahí.
Y ya digo, este año, poca cosa que contar. Quizás menos que ningún año.

jueves, 31 de agosto de 2017

Si lloviera


¿Lloverá mañana? El hecho incuestionable es que ya ha llovido. De nuevo llega el final de agosto y como si el responsable, el hacedor, el que domina las claves del juego, decide advertirnos que todo se ha acabado, echando agua sobre nuestros calores. Todos los años, como un reloj, martilleante, sin piedad, aparece la lluvia los días previos a la Festa Major para recordarnos que todo es efímero, que todo tiene su fin y que de manera cierta todo se acaba cuando parece que comienza.
El mes de septiembre es el mes de los comienzos, de cuando íbamos al cole y volvíamos a ser personas de provecho. Ahora, con las nuevas leyes y los nuevos hábitos que nos hacen más libres y menos encorsetadas nuestras costumbres, los trabajadores ya no vemos septiembre como ese mes fatal, aunque el recuerdo fatal siempre queda y septiembre nunca será un mes alegre. Nunca.
Está negro ahora ahí fuera. Suenan los truenos. Cae una manta de agua. Los que no hemos sacado el paraguas porque no tenemos paraguas o porque siempre nos ha dado palo ir con paraguas y nos acordamos del paraguas cuando ya es demasiado tarde y buscamos una excusa para justificar que no llevamos paraguas, nos mojamos. Y nos metemos debajo de los balcones. Y somos especialistas en buscar cobijo bajo los árboles y conocemos los trayectos en los que los balcones son continuos. Y apenas nos mojamos. Y reconocemos que nos hemos mojado solo delante de personas de confianza, porque no llevamos paraguas, vete a saber porqué.
Y nos preguntamos si lloverá por la tarde, porque ahora no pasa nada, pero por la tarde sí. Y nos preguntamos si lloverá mañana, porque ahora no pasa nada, pero mañana sí. Nunca pasa nada en este preciso momento, siempre pasa algo luego. Siempre estamos esperando que no llueva dentro de un rato para hacer una cosa. Una cosa que no hacemos ahora y pero que luego sí. Y vemos a la gente correr hacia los balcones. O metiéndose dentro de sitios para no mojarse.
Séneca, qué haría. Dejaría que el agua le cayera sin más, saldría corriendo, qué haría… el estoicismo, mantenerse firme ante las desgracias, ante las adversidades, pero tampoco mostrar excesiva euforia por las cosas buenas. Estar en tu sitio, que se llama. Aguantar con estoicidad. El corrector me lo marca como incorrecto. La estoicidad es incorrecta.
Una reflexión sobre la lluvia. La clásica reflexión sobre si me gusta o no. No me gusta. No sé si hay gente a la que le viene bien la lluvia. Dicen que hay a quien se encuentra mejor incluso físicamente. Llueve en Santa Coloma de Gramenet y todo parece más sucio y más feo. No tiene la culpa nadie nada más que el hacedor, el culpable de que esto gire o un día decide que bota y rebota. Hablan de fenómenos, de enfriamientos, de corrientes, de calor. Qué cosas.
Llueve, no me importa, decía la canción de los Beatles. Está lloviendo otra vez, esta era de Supertramp. Seca la lluvia, decía la de The Beta Band. Es un día lluvioso, chica del amanecer, esta era de Faust. Está lloviendo en mi corazón, esta era de Buddy Holly. Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú, esta era de Armando Manzanero. ¿Quién para la lluvia? Esta de la Credence. Una lluvia dura va a caer, traducción patillera de una de Dylan. Canciones de lluvia.
No sé. ¿A quién le puede gustar la lluvia? ¿A quién le puede gustar septiembre? Luego en Septiembre pasan siempre muchas cosas que hacen que el mes se te pase en un plis, pero así, a finales de agosto, no hay manera de remontar.
Igual con un chiste. Mi abuelo siempre contaba ‘ay si yo viera, decía un ciego’.
En fin.

miércoles, 30 de agosto de 2017

The Big Bang Theory. La serie, el mando.

Con la puerta abierta siempre. Menos la casa de Penny que la tiene cerrada. O no. La tiene abierta también porque cuando va Leonard a hablar con ella, está abierta y entra sin llamar. Entonces todos tienen la puerta abierta. Es Sheldon el que tiene que llamar a la puerta tres veces aunque esté abierta. En fin. Entra alguien en el piso y ellos están comiendo algo. Cocina que encargan fuera. Cocina tailandesa, o india o china o japonesa o pizza. De todas las cosas que me dan envidia de todas las series y de todas las vidas de los demás, lo de encargar comida fuera, traer comida de fuera de casa, por norma, me enloquece. Parece que todo lo que comen está bueno, mola, con sus palillos, abriendo las cajitas de comida donde hay arroz con nosequé y mientras van discutiendo alguna cosa, alguien habla de algo que los de letras no entendemos y ellos sí, se lanzan indirectas sobre cosas que se nos escapan, van comiendo. Y no beben agua, beben siempre algo de color, puede ser agua solo si es embotellada, pero casi siempre beben algún tipo de jugo o zumo o bebida que parece así como azul o rosa o de algún color. Lo de la bebida no me da envidia.
Penny y Amy. Leonard y Sheldon. Wolowitz y Raj. Bernadette. Personajes que no te pueden caer mal. Nadie te puede caer mal nunca. El feo y torpe Leonard que liga con la guapérrima Penny. Sheldon, maniático e insoportable, que no se sabe porqué pero liga con su majestad Amy, la ídola Mayim Byalik, y el extraño Wolowitz también tiene pareja, la marisabidilla Bernie. Es Raj el indio el que tarda más en ligar, pero también encuentra su pareja. Todos se casan o más o menos conviven en pareja amigablemente y de manera feliz aunque pareciera que en los primeros episodios la gracia estribase en que eran tan frikis que nadie les haría caso. Raj incluso no podía hablar con las mujeres.
Como dan los episodios al tuntún podemos ver en una misma noche o a media tarde los distintos cortes de pelo de Penny. Empezamos con un pelo largo liso, a veces la vemos con el melenón rizado y en algunos episodios del final le vemos el pelo corto. Como no sé qué episodio va antes o después no sé qué va antes o después. Sé que a veces Leonard y Penny son novios, otras no, a veces se están conociendo otras veces ya viven juntos. Así es un poco con todos.
Me gusta esta serie. Veo capítulos y capítulos sin importarme si están repetidos, si ya los he visto, si están desordenados. Me angustia cuando llegan al final y suena la música que significa que no van a enlazar con un nuevo episodio. Nuevo episodio que es antiguo. Nada es nuevo. Me gusta como me gustaba en su momento Friends. Ese grupo de amigos que comen juntos cosas buenas, tienen unos trabajos de puta madre, son físicos, profesores universitarios, la camarera que consigue ser una fiera de las ventas, que encargan comida fuera. Que están siempre juntos y juegan a cosas así muy frikis porque son unos frikis y lo comparten. Y eso les pasa a ellos y a ellas les pasan otras cosas y también tienen sus aventuras y todo es divertido y ligero.
Y Sheldon a veces puede parecer mala gente de tan raro como es, pero no es así y si sale Amy en pantalla me hace gracia verla. Y no hay que perder de vista que Penny es súper atractiva y aunque la he visto en alguna otra película no tiene la misma gracia. A los otros actores no les he visto en otros sitios.
Me gusta esa serie, me hace sentir parte de su pandilla de gente que aunque es rara se junta y se reconoce y les pasan cosas. Y van a la Comicon y discuten si van o no van y les pasan cosas en el viaje. Y así es todo.
Y no quiero que la quiten nunca, pero tampoco quiero que avance la trama porque los nuevos episodios ya son, no sé, ya parece todo demasiado normal.
Y no sé lo que le pasa al mando de la tele que ahora no va, no envía la señal a la tele, al dvd sí, pero a la tele no. Y una vez que me siento en el sofá ya no me levanto. Bueno. Da un poco igual todo. Si fuera físico o químico o lo que sean, sabría arreglar el problema, pero yo que sé. Cuando dejan de dar la serie me levanto y quito la tele a ciegas.
No me gusta Modern Family y los Simpson, sacrilegio, no me hacen ya gracia. Y casi no dan American Dad ni Family guy.
Me gusta Big Bang Theory y me gusta Mayim Bialik.

lunes, 28 de agosto de 2017

Gran Biblioteca Universal del Pensamiento

Muy agobiado por una sequía creativa que le había llevado a plantearse seriamente abandonar la literatura y continuar su vida como periodista, Abdón Schulze se dio una última oportunidad bajando un poco a la tierra, inspirarse en su entorno y alejarse de una aventura por la ciencia ficción que le había exprimido los sesos y le estaba conduciendo a la locura. Volvió a frecuentar el barrio, sus antiguos amigos, bajaba todos los días a desayunar al bar de la esquina y daba largas caminatas por el parque Don Draper en busca de inspiración. Poco a poco fue rellenando páginas y páginas con un relato que no se salía de un costumbrismo bienintencionado con el que, si bien no estaba satisfecho, le servía para recorrer el camino de vuelta hacia la luz. Cada vez se encontraba más cómodo en su papel de observador de lo cotidiano y así fue engordando una historia que cada vez le entusiasmaba más. Sus paseos y salidas comenzaron a reducirse, en tanto que en su cabeza una trama superior tomaba forma haciendo ya innecesaria la inspiración de primera mano. Volvió a encerrarse en su casa y se aisló por completo del mundo, como solía hacer antes de que todo se le fuera de las manos. Se le volvió a ir pero esta vez para bien. No contaba con que, cuando concluyó su novela protagonizada por la gente común, cuatro naves de dimensiones gigantescas llegadas desde una galaxia Seyfert habían asaltado nuestros cielos e instaurado un régimen de sumisión a todo el planeta, en el que todavía nos encontramos. Su novela, llamada 'Origen', fue ignorada y sus nuevos intentos por volver al género fueron considerados oportunistas. Nunca se sabe.

De Margarita Pubdomenec se ha publicado recientemente un volumen con sus mejores relatos titulado 'Ofrenda Floral' en el que se recogen textos aparecidos en sus cinco primeros libros y que la han convertido en la mayor exponente de la literatura de su generación. 'Ofrenda Floral', que también es el título de uno de sus cuentos más conocidos por el gran público, tiene como objeto servir como buque insignia para su desembarco en el mercado anglosajón, ya que la edición en inglés tiene previsto presentarse en la próxima feria de Frankfurt. Ante esta circunstancia Margarita Pubdomenec ha declarado que 'me parece que puede ser una oportunidad perfecta para salir del país de una puta vez'. Pubdomenec ha abundado en que 'pese a que aquí creo que ya he tomado el pelo a bastante gente, no quiero pecar de cagueta y voy a ver si soy capaz de colocar la misma mierda también a un público que quizás si que pille que todo lo que estoy escribiendo es un refrito de autores de fuera, aunque como siempre me dice mi agente y yo estoy completamente de acuerdo, sobreestimar la capacidad del público lector es quizás el primer camino hacia el fracaso, así que voy a colar exactamente lo mismo que han hecho otros y adelante con los faroles'. Pubdonemec considera que 'tengo 30 años y aún puedo engañar a alguien con lo de la juventud, así que mejor no esperar'. Le deseamos toda la suerte del mundo.

Sin duda, Blas Bultado es uno de los personajes del año al haber publicado un número especial de la saga de Spiderman en la que ha colaborado como guionista. Se ha paseado por todas las emisoras y programas de televisión de pago, donde ha sido entrevistado y ha explicado sus experiencias en la gran Manzana, cómo le influyó el cómic en su desarrollo como persona y ha cantado las alabanzas de la cultura norteamericana como una luz de esperanza en el erial que significan las múltiples ataduras que la tradición europea nos ha legado. Blas Bultado, natural de Sant Cugat del Vallés, se ha mostrado remiso a hablar sobre la situación política del país ya que dice que estos meses ha estado muy ocupado en su trabajo y no le ha dedicado tiempo a lo que ocurre a su alrededor. Inquirido a profundizar sobre el tema, Blas Bultado ha manifestado que él, como ocurre con otra mucha gente, considera que vivimos en un mundo complicado que se mueve por leyes que no comprendemos y que los que tienen el poder ya están suficientemente preparados para gestionar los asuntos públicos. Que él cree que hay demasiada gente con opinión y que su ideal de justicia es el de un mundo de algunos hombres buenos que defienden la civilización en silencio, sin esperar nada a cambio. Un poco como lo que ocurre en los comics. El gilipollas.

Parece que va a llover, así que he parado un momento y me he puesto a leer el diario. Y en las páginas de opinión he leído un artículo de Pedro Abraira que me ha llamado la atención. El artículo habla un poco sobre la situación de la política cultural en nuestro país, pero de una manera bastante críptica que me ha entusiasmado. No he entendido nada de lo que decía. Pero me ha quedado claro que se ofrece para lo que haga falta. Y eso es importante, gente capaz y dispuesta a elaborar un discurso confuso y sin un ápice de capacidad de conectar con nadie pero que enrede a quien reparte los cargos y le haga auparse en el escalafón técnico de cualquier departamento. Pedro Abraira es únicamente claro cuando expone su currículum y se pone a los pies de quien quiera utilizarle para cualquier propósito que sea previsto. Pedro Abrira, curiosamente, en su currículum ofrece como un valor a tener en cuenta una dilatada experiencia en la crítica desmesurada hacia lo que hubiera que criticarse. Como persona que ha estado en el otro lado, dice, no necesita exponer de ninguna manera clara lo que quiere o lo que pretende, algo que parece claro en su oscuro texto, eso no importa, lo importante es otra cosa. Lo importante es lo otro.

Ida Amarilla se presenta en el Círculo Literario Ana Belén con su poemario bajo el brazo, dispuesta a reivindicar una obra vanguardista y profunda que la ha consagrado, según la revista HomoRomo, como una de las personas más influyentes del planeta pese a contar solo con 21 años. Ida Amarilla ha llegado al Círculo Literario Ana Belén de su ciudad natal ataviada con un vestido veraniego de tirantes, sencillo y fresco, que dibuja sus formas de una manera que delata una belleza voluptuosa y salvaje. Una belleza sugerente que de alguna manera extraña casa con su duro rostro, el rostro de alguien hermoso pero que no hace concesiones. Su cuerpo y su cara se contonean por la sala hasta llegar al lugar en el que va a comenzar la presentación. Su vestido de tirantes, una vez que se ha sentado, de una manera que no parece real, parece encajar de una manera perfecta con su cuerpo y con ese corte de pelo que lleva que parece que la sitúa en otro plano de la realidad. Está tanto o más guapa que cuando me hacía el simpático con ella en los bares de la ciudad y no me hacía ni puto caso. Eso ocurrió antes, mucho antes de que empezara a escribir toda esa mierda de poemas que entenderá su puta madre y que, como ya he escrito en otros artículos, engañará a otros, pero no a mí.

En sus ratos libres como iluminadora de escenarios, Guadalupe Arristi, ha desarrollado una intensa carrera como escritora de novela de género. Sus novelas, ambientadas en la imaginaria ciudad de Santa Baldufa, han conseguido reunir a un buen número de fans que siguen con devoción las aventuras de la protagonista de estas novelas, la profesora Tere Pere, y sus investigaciones que la llevan a enfrentarse con malos de opereta que intentan implantar un sistema tiránico desde esa imaginaria ciudad de Santa Baldufa que todos identifican como la propia ciudad natal de la escritora donde habita desde que vino al mundo y por es su ciudad natal y que le ha ocasionado más de un problema con sus propios conciudadanos porque alguno de ellos se ha visto reflejado en algún que otro personaje y es que a nadie le gusta que parezca que están hablando de uno sin que le citen por su nombre cuando todo el mundo sabe que están hablando de uno. El último libro de Arristi, llamado 'Depósito', tiene como antagonista de la profesora Tere Pere a una analista de sistemas llamada Farala Domoriez que se dedica a implantar en secreto un sistema de control de las mentes a través de Facebook que para qué. Y como todo el mundo sabe de quién habla, se ha formado un pollo que para qué. Lo que no entendemos es cómo esto tiene éxito fuera.

domingo, 27 de agosto de 2017

Eterno día de la bandera



Da igual para lo que se convoque la manifestación. Da igual cuál sea el incidente, el motivo, la situación, el qué. En este país ya no tenemos otra cosa que hacer que esperar a que llegue el 1-o, que pase lo que tenga que pasar si pasa algo y aguantar mecha. Da igual si hablamos de los refugiados. Da igual si hablamos de la huelga de aeropuertos. Todo es lo mismo. Es un puto coñazo.
Ayer hubo una manifestación para recordar a las víctimas del atentado del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils y señalar a Barcelona como ciudad de paz. Una manifestación contra el terrorismo. Ese fue el sentido original. Pero aquí ya no hay sentido original que valga. Parecía que no iba a hacer calor, que estaba nublado, incluso anuncié que ya verás cómo va a llover y verás que mani tan así. Pero no, no llovió, calorcito del bueno y a encontrar a los nuestros. Los nuestros están en Aragó con Passeig de Gràcia. Nada más llegar y mientras me sitúo veo que llegan los de la UCFR y detrás de ellos mogollón de gente con las esteladas. Los nuestros, los comunes, no llevamos nada. Una pancarta, para de contar. Y los carteles con los lemas.
Sin embargo, los últimos días la polémica sempiterna ha hecho que de todas las barbaridades que se han dicho desde el atentado, hayan desembocado en el tema de las banderas. Hay que llevar banderas esteladas con crespón porque el PP en sus manis lleva banderas nacionales. Ergo, los otros llevan también banderas españolas porque unidos somos más…. Y esto es lo que fue la mani.
Un mar de esteladas delante de mí. Detrás aparecen los de Societat Civil Catalana con banderas españolas. Silbidos. Y ya todo lo demás es raro.
Una sensación extraña durante toda la manifestación. Allí no estábamos para lo que estábamos. Estábamos para otras cosas. Como si no hubieran matado a nadie, a 16 personas. Como si no tuviéramos que pararnos a preguntar a ver qué pasa para que haya gente capaz de matarse y matar. Eso nos interesa pero menos. Estamos para otra cosa. Para señalar que no tenemos rey, que la presencia de políticos ‘españoles’ es una invasión, para dar vivas al Rey de España (vi, con unos ojos como platos, a un señor con una foto del rey Felipe con el lema Viva el rey Felipe VI que me pasmó), para que se note que nosotros somos más, para que se note que nosotros no somos menos, para señalar que ya hemos demostrado que somos los mejores, que tenemos la mejor policía del mundo, para ver que la cosa funciona, para señalar al dudoso, para hablar de unidad, de unidad, de unidad, de mi unidad, para que el periodismo se muera, para que la información te la supongas, para señalar que la unidad nos hace fuertes, para retocarnos el maquillaje y salir bien en la foto, para aplaudir a los mossos, para aplaudir a los urbanos. Curioso que en eso haya comunión. Unos y otros aprecian quién tiene el uniforme y quién tiene el poder. Ya es un punto de confluencia.
Habitualmente puedo considerar que quienes portan banderas nacionales, de España, suelen ser gente rara. No quiero hacer de menos a unos o a otros, por eso de la equidistancia, pero sí que me suele doler más a los ojos ver la estanquera en manos de quien sea. Ahora bien, ayer, viéndolos de cerca, unos y otros me parecieron más o menos el mismo tipo de tropa. Peña rara de la ANC, peña rara con banderas del Ejército. Gente que encuentra en la bandera una forma de entender el mundo por el cual unas cosas son muy buenas y otras son muy malas. Se mezclaban, a veces aparecían juntos, caminaban unos pasos y se miraban con asco. Asco.
Gente capaz de decirte que si convocas sin banderas lo que haces es apoyar la ‘invasión nacional’. Gente que le busca las vueltas a las cosas para hacer pasar a Carmena como anticatalana por no convocar una mani en Madrid. Gente que da vivas a España no porque esté orgullosa de su país como lugar de acogida y convivencia y crisol de culturas… sino porque tiene al lado una estelada. Gente que en 2017 da vivas al Rey de España no sé a santo de qué méritos. Gente que habla en voz alta de no permitir que hubieran venido... Gente que llama facha (o peor, español) a Javier Pérez Andújar por contar esto mismo pero mucho mejor.
Al llegar a plaça Catalunya en el set de la Sexta mientras hablan Pablo Iglesias y Sardà, veo una bandera republicana, y una estelada que parece que se va a comer a los tertulianos. En la plaza unos recios patriotas con unas banderas enormes, esteladas. Un rato después llegan otros con las nacionales y parece que hay conato de algo. A ver quién da más. ¿A qué habíamos ido allí?
En la Plaça Catalunya, la comunidad paquistaní, otras comunidades islámicas, allí plantados. El Julián de la PAHV se va a ellos y les da un abrazo a cada uno. Por lo menos alguien ha ido a algo allí de provecho.
Yo no sé qué conclusión se puede sacar de todo esto. Pero que ayer, vistos de cerca unos y otros, mezclados y comparados, me parecieron como muy iguales. Y que paso de su rollo.

viernes, 25 de agosto de 2017

Miscelánea - Deutsche Elektronische Musik

Es súper gracioso. Una señora se llama Tomasa, se enamora de un activista y se va a Siria, tiene un hijo y el hijo sale un día en la tele amenazando a toda la nación de naciones hablando en un castellano lamentable. Y ella se llama Tomasa y entonces no paramos de hacer bromas sobre ese alguien y nos parece patético el chaval vestido a la moda afgana de los ochenta que entonces no nos parecía tan graciosa y sí un símbolo de la lucha por la libertad y ella se llama Tomasa. Qué nombre tan garrulo. Tomasa. Y es de Málaga y nos reímos de la Tomasa y del hijo de la Tomasa y a ver quién demuestra ser más valiente y más echao pa'lante. Porque qué hay más español que bufarnos de alguien, sobre todo de alguien que se encuentra a cuatro mil kilómetros de distancia y que además es hijo de una tal Tomasa. Quizás no sabemos si ese guerrillero, al que se la bufarán nuestras risas, es causante allá en Siria de actos abominables y junto con sus compañeros esté llevando lo que fue un país con cierto tinte de civilización a un estado similar a la edad de piedra. Pero como lo hace allí, que se jodan. Y si de resultas de todo lo que está pasando allí de vez en cuando en nuestros mundos de confort y felicidad nos encontramos con movidas que cuestan vidas de gente que tenemos cerca, con ponernos un día el crespón negro en el perfil y darnos golpes en el pecho, lo arreglamos. Nos reímos de la peña que nos parece ridícula y en realidad dan mucho miedo. Pero no nos reímos de nadie más. No vaya a ser qué... O sí, total, somos mejores.
https://www.youtube.com/watch?v=Gr7uXibfdMw

La liga española está llena de partidos pero en realidad solo cuentan dos partidos. Los partidos que juegan el Barça y el Madrid son los partidos y el resto de partidos son mero relleno. De hecho, cuando el Barça y el Madrid están jugando cada uno contra un rival diferente, realmente esos partidos no se están jugando, lo que cuenta es si el otro ha ganado o ha perdido. Si el Barça gana y el Madrid gana, es como si no hubieran jugado. No cuenta. Cuenta si al otro le va mal. Eso es un poco lo que nos está pasando aquí. ¿A quién avisaron en Bélgica? Si avisaron a uno o al otro entonces me viene bien o me viene mal. Esto que ha pasado está mal, claro, está muy mal, claro, y hay que preguntarse, pero... mejor no nos preguntemos tantas cosas o se nos verán las calvas, mejor aireemos las banderas que nos convengan, pongamos por delante lo buenos que somos nosotros respecto a lo tontos y torpes que son los demás, mejor hagamos alarde de civilización y de comportamiento ejemplar en relación a lo que hubiera pasado si el atentado hubiera sido en otro sitio. Un sitio mesetario y donde no jugase Messi. Se nos está poniendo cara de alguien que da asco. En la radio un periodista veterano habla de que en Indonesia le reconocían que al ser catalán... de verdad. Quizás es que me fijo más en los de aquí que en los de allí, porque si me tengo que poner a ver las cafradas de los de allí... es igual. Lo que te digo. No nos importa demasiado lo que pasa, si no la otra batalla...
https://www.youtube.com/watch?v=BUCYq2qLxJc

Mañana entonces vamos a la manifestación. Hay que llevar algo de azul. Si tienes algo que decirle al Rey de España, no tienes una oportunidad más estupenda que esta. No sé si vendrá alguien más. Seguramente vendrá mucha gente y será un acto... y luego habrá que interpretar el acto. Recordemos que el acto en principio es para demostrar que somos una sociedad acogedora, que no le tenemos miedo a nadie y que la sociedad catalana si algo tiene es que es una amalgama de tantas sociedades que hablar de una sociedad catalana es partirse de risa. Eso sí. Ahí sí que tendríamos que partirnos de risa. La sociedad catalana. Una profusión de gente que cree que es la sociedad catalana y otra mucha gente que ni siquiera sabe que es sociedad catalana. Una sociedad catalana en la calle manifestándose sin saber porqué se manifiesta y otra sociedad catalana empatando fuera. Me encanta vivir aquí. Cuando no estás aquí, en Santa Coloma, que es sociedad catalana al cien por cien, lo echas de menos. Y te sientes extranjero en todas partes, incluso en la casa de tu abuela que no deja de ser tu casa. Y parece que eres más extranjero porque no te encuentras a nadie de tu homeland. Me gusta jugar a diversión con banderas, analizar el qué y el porqué y a quién te pareces y a quién no. Me gusta volver a casa y encontrarme con este calor pegajoso y esa mujer que no sé esquivar que dice 'qué asco de calor'.
https://www.youtube.com/watch?v=7eaMUhkrJ5Y

Vamos a los pinos a tomar algo. Ambiente cosmopolita, juvenil, si es verano verano no hay muchos perros y se está de narices. Vamos a tomar algo a cualquier bar, se está bien en todos. La música electrónica alemana como tema de conversación tiene un recorrido bastante corto. No le interesa a casi nadie porque las referencias musicales son bastante escasas y no mucha gente sabe que casi todo lo que escucha tiene un origen germánico y minoritario. Que simplemente tienes que poner un pum pum pum a lo que escuchas y ya tienes algo reconocible. He pinchado en hueso con el rock alemán, con la música electrónica alemana, con las fotos de futbolistas alemanes de los setenta anunciando los conciertos. He fracasado en mi afán de dominar vuestras mentes a base de rock alemán, a base de sonidos etéreos creados en bosques sombríos en los que se recluyen personas con formación o sin formación. Me gusta ver tu cara cuando hablo de música, es como si dijeras, venga, esto pasa pronto, ponle algo de atención. Cada vez hay menos gente interesada en hablar de música. La música ha muerto. Escucho programas de radio donde ponen música que ya no se escucha en ninguna parte. Ni la música moderna. Ni nada. Solo se escucha lo que se oye en las orquestas. Y no saben que todo viene de Alemania. Alemania occidental. Alimañas del este.
https://www.youtube.com/watch?v=RzPUoG3M9gA

Me gustaría contarte de qué color es el cielo a través de mis ojos. Me gustaría que cuando hablases conmigo todo lo que te contara fuera una novedad bonita y que te hiciera sonreír. Me gustaría tocarte el corazón con cada párrafo. Me gustaría derramar palabras y palabras que sirvieran para quitarte ese velo de dolor de los ojos y que aprendieses a ver el mundo de una manera diferente, en la que las personas se ayudan unas a las otras y dejan a un lado diferencias que nos hacen tanto daño. Me gustaría que un día las malas noticias desaparecieran y que el mundo dijera que sí, que de una vez por todas la vida venciese al rencor y que todos nos pusiésemos de acuerdo en una idea, en unos mínimos por los que reconstruir una sociedad enferma, que se autoconsume por intereses que poco o nada tienen que ver con la gente común, con la gente de la calle, con la gente de verdad. Me gustaría saber escribir y que tú quisieras leer. Me gustaría poder trasladar con unas cuantas líneas el eje de la tierra y que se volviera a situar donde una vez estuvo. Me gustaría tener esa fuerza que tienen unos cuantos elegidos para aglutinar en torno a sí la esperanza de un mundo igual al que tenemos pero sin malas noticias. El mundo es maravilloso, la gente es maravilloso y que nada ni nadie te quite nunca la sonrisa de la cara. Que nunca nadie te haga perder conciencia de que somos lo más grande, que somos capaces de todo. Que cuando caigas para atrás yo te estaré esperando para recogerte. Todo eso.
https://www.youtube.com/watch?v=IfVHbc7LSic

Un mundo lleno de sueños y gente con perro. Gente con gatos. Gente con monovolúmenes que hacen reparto de elementos. Gente con pequeñas empresas. Gente que trabaja en empresas grandes. Gente que comulga con lo que piensan en otros territorios. Gente que es del Athletic de Bilbao y que hace mil años que no viene a la peña porque la mujer no le deja venir, sin más ostias. Gente que pide una botella de agua para ver el partido. Gente a la que el quinto de cerveza le sabe como a paracetamol. Mañana en la manifestación hay que llevar algo azul. Tengo una camiseta de la DDR. Deutschland. No hay nada menos Krautrocker que una camiseta de la DDr pero es mi único motivo alusivo. O elusivo. O algo. No tengo las palabras que son capaces de conmoverte, ni he sacado la foto con el ángulo que pides. Soy un pobre granaíno. Soy un habitante de la Renania Westfalia trasplantado a un espacio que está en lo que todavía conocemos como una comunidad autónoma. Mañana será un Estado. O no. O seguiremos esperando algo. Pero al menos todo esto nos ha servido para reconciliarnos un poco con nosotros mismos y tener fe en la autoridad. En nuestra autoridad. Y eso es algo que dice mucho de nosotros. Hagamos caso a las indicaciones. No nos preocupemos de nada.
https://www.youtube.com/watch?v=VXa9tXcMhXQ

Poca cosa más. Si nos vemos en alguna parte, ya si eso. Buen fin de semana para todos y para todas.

jueves, 24 de agosto de 2017

El amigo

De la serie 'Frescos Imperiales' del escritor magiar Lajos Hollantai, extraemos el retrato que hizo del conde Arpad Mzsuntal.
'De todos los oficiales del ejército que en aquel tiempo poblaban los bailes imperiales, uno de los más curiosos y que más comentarios despertaba a su paso era el Conde Arpad Mzsuntal. Había combatido en un primer momento en el frente contra los turcos y después pasó a ocupar un cargo de intendencia en la capital, lo que le permitía hablar tanto de la experiencia en primera línea como de los tejemanejes de la vida mundana. Apuesto, galante, pero también franco y directo cuando era necesario, el Conde Arpad Mzsuntal parecía contar con la aprobación y beneplácito de la buena sociedad de Viena, que veía en él un ejemplo de oficial cumplidor, valeroso, atractivo y capaz. Un buen mozo por el que suspiraban las mujeres y algún que otro oficial, un tipo humano con el que aspiraban a codearse muchos de los participantes en la vida social de la capital. En Budapest, no pocos eran sin embargo quienes recelaban de él, puesto que sabido es que quien triunfa no suele ser bien acogido entre los suyos y todos sabemos aquello del profeta en su tierra.
Después de una campaña contra los sublevados balcánicos que siempre ponían en problemas al Emperador, regresó de aquellas tierras uno de nuestros oficiales más nombrados, el Mariscal Joseph Nagy-Szlai. Los bailes se anunciaban y se suspendían ante la posibilidad de que el fiero Mariscal Nagy acudiera a sus salones. En los círculos militares y políticos se hablaba de que el Mariscal había hecho un gran papel sofocando la sublevación y que seguro que le propondrían para quizás el más alto rango del Ejército en tiempos en los que se preparaban guerras con total seguridad. Cuando por fin acudió a uno de esos bailes, se pudo ver al Conde Arpad junto al Mariscal. No pertenecían al mismo círculo pero se les veía en el mismo corrillo. En otro baile, el Conde Arpad pidió bailar a la esposa del Mariscal, la princesa ucrania Ana Kiriliavova. Ambos protagonizaron un baile magnífico. Se sucedían los eventos, los bailes, las recepciones y el Conde Arpad siempre aparecía en el círculo del Mariscal como uno más de su camarilla de amistades.
Muchos daban por hecho que el Conde Arpad era parte de esa camarilla y así, uno de los participantes en una cacería organizada por la princesa Von Petrikant se acercó al Conde Arpad mientras bebía una copa de Tokaij y le preguntó que qué clase de hombre era el Mariscal Joseph Nagy-Szlai. El Conde Arpad, se mostró sorprendido. El interlocutor repreguntó... pensaba que eran amigos... y el Conde Arpad respondió con una negativa apresurada... no, no, no somos amigos... yo... y abandonó.
Sin embargo, hasta que el Mariscal no fue nombrado miembro del Estado Mayor y comandante de las fuerzas imperiales en la frontera rusa no hubo baile o evento al que el Conde no asistiera como si...
Y no.
El Conde Arpad siguió siendo protagonista habitual de los bailes y la vida social vienesa y, pese a todo, consiguió sumar su 'amistad' con el Mariscal, como una de sus bazas, que ya tenía muchas. El amigo del Mariscal.
Cuando estalló la guerra balcánica y fue llamado a integrarse en el cuerpo de Reserva, el Conde Arpad se trasladó a la frontera sur, a una pequeña aldea bosnia en la que los oficiales mataban el tiempo contando aventuras y bravuconadas. El Conde Arpad nunca dejó pasar una noche sin contar alguna de sus correrías con el Mariscal.
Y si le hacía falta o no, quién es quién para juzgar. Pero en fin.
Sobre el final del Conde Arpad no sabemos nada. Sobre el Mariscal Joseph Nagy-Szlai... es otro episodio que...'.