jueves, 31 de octubre de 2013

Una casa en el parque

Recordamos aquí un cuento del escritor romántico Gregorius Von Tham, de origen alemán pero afincado en Boston, Massachussets o Masachussets o Masachusets o Massachusets, desde bien jovencito. El cuento se llama 'Una casa en el parque' y lo hemos hallado en una compilación titulada 'Bajo las nubes grises de la costa Atlántica', dedicada a escritores románticos decimonónicos estadounidenses.
'Me asomo todas las mañanas a la ventana y pienso... ¿quién estará cuidando el césped, que está tan cuidado y tan verde? No entiendo quién puede mantener ese césped tan liso, tan recortado, tan verde, siempre. Y que yo no lo vea. Eso me intriga más. Tampoco sé quién ha puesto esos árboles. Cuando vine a vivir aquí esos árboles... yo no recuerdo haber visto esos árboles. Venía despistado, no sé cómo venía yo entonces. Pero esos árboles... yo no los recuerdo. Estarían, seguro, porque son árboles ya viejos y yo no vivo aquí desde hace demasiado tiempo. Hace frío aquí. Llevo poca ropa encima. Tengo poca ropa. No sé porqué. Me asomo todas las mañanas a la ventana y veo a gente paseando por mi parque. Algunos de ellos me saludan al pasar. Otros parecen despistados y no me dicen nada. Están en mi casa y deberían ser un poco más educados. Al fin y al cabo les permito caminar y pasear por el extenso parque que rodea mi casa. Pero no me molesto. A veces creo recordar las mismas caras una y otra vez. Me saludan personas que ya me han saludado otros días. Les debe gustar pasear por mi parque. ¿Por qué hace siempre tanto frío en este parque?
Ayer ocurrió algo inesperado. Mi sirvienta me dijo que podía salir a visitar el parque, supongo que porque habría dejado de llover y estaba el tiempo despejado. No recuerdo que estaría yo haciendo para no enterarme de que estaba lloviendo. Me puse algo de ropa. Siempre que busco mi ropa encuentro la misma ropa. No recuerdo dónde dejé todo el resto de mi ajuar, pero yo siempre he tenido... recuerdo una chaqueta de alpaca que me abrigaba mucho y que yo llevaba cuando... Salí a dar un paseo y nuevamente me encontré con algunas caras que me sonaban. Gente despistada. Gente muy extraña. No sé que tiene este parque que acuden a él personas tan raras. Ayer encontré a un amigo. Recuerdo su nombre. Alfio Occiodican. Recuerdo que era amigo de una amiga, de la Princesa Kachowska. Si. Le recuerdo. Me vio y vino a hablar conmigo. Su cara no era la del común de visitantes de mi parque, esa cara despistada, pero parecía todo su ser arrastrar una pena, no parecía estar en su mejor momento. Fui a él y le saludé. Le pregunté que cómo había conseguido dar con mi dirección y por qué no había avisado de su visita. Le insistí para que entrase en la casa para charlar más confortablemente, que mi sirvienta nos prepararía algo para comer y que le serviría a ella también para esforzarse algo más, ya que sus comidas y sus modales se estaban relajando de no recibir visitas habitualmente. Y a mi también me vendría bien recordar viejos tiempos.
Alfio Occiodican me miró con una tristeza infinita y simplemente puso su mano sobre mi hombro y arrastrando los pies se dirigió a la casita del guarda. Tengo que investigar cómo es que han permitido habitar esa casita sin mi consentimiento.'

miércoles, 30 de octubre de 2013

¡Caracoles! ¡Un Lovely Blog Award!

Lo peor no es que te den un premio. Lo peor es tener que buscar a once blogs para... uf. En fin.
El bueno del Baños ha tenido a bien nominarme para un Lovely Blog Award. Francisco Javier Baños tiene un blog comunicacionfreelance.com, desde el que analiza todo lo que de comunicación en redes se sabe y se conoce. Que alguien así tenga en consideración este espacio de la cucamona y la sandez, le halaga a uno. Pero le pone en un compromiso. Estas son las normas para aceptar el premio:
- Agradecer el premio a la persona que te nominó. Gracias, nin!
- Responder a las once preguntas que te propone quien te nominó. A eso vamos.
- Nominar a once blogs y dar a conocer a los premiados dicha nominación. Glups.
Destapándose el cartón. ¿Once blogs? ¿Sigo yo a once blogs? ¿Tengo confianza yo suficiente con esa gente como para...? Uy. Uy. Eso va a ser demasiado pollo. Responderemos primero a las preguntas y luego ya veremos qué pasa.
1- ¿Qué hizo que decidieras tener un blog?
Los ordenadores, por decirlo de alguna manera, han facilitado la labor a los que nos gusta escribir en general. No hace falta papel, no hace falta tippex. Además, puede que lo que escribas no lo tengas que repartir por carta, si no que mediante el Internet, caramba, se pueda difundir 'tu arte'. Tener un medio por el que canalizar cualquier expresión de creatividad y no aprovecharlo, parece una tontería. Es por esto.
2- ¿Qué persigues con tu blog? ¿Notoriedad? ¿Visibilidad? ¿Diversión? ¿Interacción?
Naturalmente, hay de todo un poco. No nos podemos engañar, si estamos aquí es para que alguien nos lea y nos eleve el ego un poco diciendo que les ha gustado. Me gustaría que hubiera más interacción, pero para eso uno tiene también que moverse más. Y sobre todo, me divierte el reto de intentar actualizar cada día, el esfuerzo de ser todos los días capaz de contar una historia. Aunque sea siempre la misma.
3- ¿Sigues algún proceso para elaborar un post? ¿Lo preparas con antelación o te lanzas a tumba abierta confiando en las musas?
No preparo nada, o casi nada, con antelación. Cuando se acerca la hora de escribir, más o menos suelo tener un esquema de lo que quiero tratar. A veces, si no lo hay, se busca inspiración en una imagen, en un hecho cotidiano, en las noticias, en una canción, pero el post suele estar escrito bajo el método 'sopetón'. Aunque esté meditado de lo que voy a tratar, lo que está escrito no suele estar demasiado 'reelaborado'.
4- ¿Algún post que te gustaría escribir pero no te atreves a hacerlo? Si la respuesta es sí ¿por qué?
De un tiempo a esta parte escribo menos sobre temas de política. Tener actividad por otro lado referente a este ámbito, hace que me corte un poco más a la hora de tratar temas políticos vistos desde un prisma personal. Me autocensuro. Ya está dicho. Me centro más en la lírica.
5- ¿Dejarías el blog por algún motivo?Dejar el blog significaría que puedo escribir lo mismo pero en otro lugar. Si no tuviera tiempo para escribir, lo intentaría sacar de otro lado. Y espero no quedarme sin temas para hablar.
6- ¿Has tenido la tentación de responder con muy poquita educación a algún comentario impertinente que te hayan hecho? ¿Puedes contar por qué?No creo haber recibido nunca un comentario demasiado impertienente. Creo que alguna vez me pasó, tratando sobre todo temas de actualidad política, una sola vez, contesté y la cosa no fue a más. Simplemente contesté, pero sin resultar ofensivo. Al menos eso creo.
7- En RR.SS. ¿consideras más importante aportar tus contenidos o compartir los de otros?
Considero primordial aportar contenidos. Si estás en redes sociales, lo primero que tienes que hacer es ofrecer algo de lo que tú haces. Si no, es perder el tiempo. Ahora bien, una vez que tú tienes material suficiente para que haya una 'marca personal' (ojito con los términos que manejo, qué bien me se quedan las cosas que aprendo), compartir lo de otros dice tanto de ti como lo propio.
8- ¿Hasta qué punto crees que las estadísticas condicionan tu actividad en RR.SS.?
Pues no mucho. He tenido poca actividad en redes sociales (en facebook o twitter, por ejemplo) hasta hace pocos meses. Una vez que la he empezado a tener, no tengo constancia de que la repercusión haya sido mucho mayor. Al menos, no recibo muchos más comentarios que antes. O no me lo parece. Y no varío el contenido por que pueda tener más visitas o por lo que reflejen las estadísticas.
9- ¿Sigues muchos blogs? ¿Qué es lo que hace que decidas seguir un blog?
En principio sigo blogs que me siguen a mí. Si me siguen, o comentan, me intereso por ellos. De todas formas, sigo a unos pocos blogs o webs de manera incondicional y diaria. Luego hay una pléyade de blogs que puntualmente tocan temas que me interesan. Me interesan blogs que traten temas que me interesen de música, política, fútbol... con una óptica que se acerque a la mía. Cualquiera que sea mi óptica. Tengo miopía.
10- ¿Qué te gusta hacer cuando dejas la esfera virtual?
En la esfera virtual abordo temas que me interesan fuera de aquí. No creo que haya mucha diferencia entre lo que uno es aquí y lo que es fuera. Al menos en mi caso. Leer, música, cine una vez al mes o así, fútbol los lunes con el Athletic, etc. Lo normal para un pobre.
11- Hay quien asegura que teniendo un blog se liga más. Yo tengo dos y ni por esas ¿Cuál es tu experiencia?
Está feo decirlo, pero si. No por nada, pero puede ser que gente que no se te acercaría ni con un palo, lea lo que escribes y sin conocerte físicamente de nada, sienta afinidad hacia ti por algo. Llámalo ligar, llámalo hacer amistad. No se tiene el blog para ligar, igual que no se tiene un grupo de música para ligar como se suele decir. Se tiene para expresar algo que, a ojos de otro, puede resultar atractivo.

Llega la hora de las nominaciones. No voy a llegar a las once.
De Reyes, Dioses y Héroes; Yprh; Ab Imo Pectore; Infinity Plus One; La pistola de Einstein; Pasitos Cortos; horizonteFBT; Cierto Sabor a Veneno.

Y ya está. Gracias Javi por el premio!!




martes, 29 de octubre de 2013

Making a better World

Maravillosa historia que hemos recogido de la revista 'Handing Changes'. Ciertamente maravillosa y esperanzadora.
'Hola. Me llamo Magnus Carlstenfraussen y quisiera relatar mi historia porque creo que puede ser un ejemplo para todos aquellos que quieran contribuir a un cambio global. Soy noruego de nacimiento, pero me trasladé a los Estados Unidos para estudiar la carrera de Ciencias Económicas en la Universidad de Flexus. Me gradué con matrícula Cum Laude y completé mis estudios con un Master en Tecnologías de la Consecución de Objetivos y Asimilación de Propuestas. No había terminado la carrera cuando empecé a trabajar en el despacho de consultores Fordson & Credementi, primero como becario y finalmente como Pregnant Substitution Being. En este despacho desarrollé una carrera profesional muy gratificante durante un año, pero pasado ese tiempo empecé a sentir que me faltaba algo. Decidí probar fortuna creando mi propia consultora junto con un par de socios, el mexicano Luis Pazguato Ever y la australiana Federyn Ashford con la que por aquel entonces tenía una relación sentimental.
Nos instalamos en Boston, pero teníamos también una oficina en Nueva York y Washington. El proyecto requirió trabajar muy duro y mucha implicación por todas las partes y, pese a los choques culturales, conseguimos llevar a cabo el proyecto. Sin embargo, pese a que contábamos ya con contratos importantes y habíamos realizado informes para grandes combos multinacionales como 'De Sancho & De Sancho Corporation' o 'Die Vernichtung', encontraba ya en aquellos días, que esa tarea ya no me llenaba. Era un objetivo que había cumplido. Tenía sólo 28 años y ya había conseguido levantar mi propia empresa con unos beneficios que casi igualaban los que tenía la empresa de mi padre con sesenta años de trayectoria.
Pero como digo, este trabajo ya no colmaba mis expectativas y me interesé por proyectos de cooperación internacional y ayuda al desarrollo.
Ahora, sigo al frente de la consultora ya que he conseguido desembarazarme tanto de Pazguato Ever como de Federyn Ashford, quedando como único propietario de la empresa y por las noches consulto un par de blogs que recogen experiencias de granjas autosuficientes en Tanzania mientras escucho música de una emisora de internet de World Music. Me gusta mucho Cesária Évora.
Creo que, entre todos, estamos ayudando a que haya corrientes de energía positiva que pueden ser el eje de un cambio de conciencia global.
Un saludo.'

lunes, 28 de octubre de 2013

Lou Reed. Del miedo al chándal.

Como todo el mundo suave. Perdón, como todo el mundo sabe, se ha muerto Lou Reed a la edad de 71 años. Las imágenes con las que la tele nos inunda son las de un señor mayor, con gafas, casi siempre vestido de negro. Se hace mucho énfasis en todas partes que sus últimos años fueron los de un señor amante de la poesía, que hacía recitales, al que le gustaba mucho hacer fotos y que estaba entregado al Tai Chi. Un triunfo de la voluntad. Ya no era tan malo. Ya no era malo. Simplemente se quedó con esa imagen de 'carácter difícil'. 'Un tipo difícil de entrevistar', decían los periodistas.
Salen en la tele, sobre todo, periodistas a los que les gustaba mucho Lou Reed. Y enseñan sus discos.
Yo soy un periodista, aunque no lo parezca, aunque  no se lo crean. Y a mí también me gustaba mucho Lou Reed. Aunque fuera un gilipollas. Aunque sus últimos años (unos últimos años que servidor alargaría hasta casi después del Rock and Roll Animal o el Lou Reed Live) fueran un poco o bastante coñazo. Uno todavía quería pensar en aquel Lou Reed que era sinónimo de chunguez. De cuando uno era pequeño y todo el mundo sabía dos cosas: Lou Reed era un yonki peligroso que no salía en ningún sitio y que como mucho, sonaba la canción del Chup churup, churup, pero que nadie sabía de qué iba aquella canción. Lou Reed con su pelo teñido, sus gafas de sol, su pinta de estar muy hecho polvo. Muy, pero que muy hecho polvo. Y peligroso, malo, chungo. Rarito. Rarote. Que no sabías bien bien de qué iba. De cuando salía al escenario pegando saltos. De gente que hablaba de sus conciertos en las revistas como una especie de reunión de los malos, malos.
Ahora todo el mundo puede decir que era un gilipollas, posiblemente sea verdad. Yo he visto a Lou Reed unas cuantas veces en directo. Una de ellas, en la Catedral, en las que me aburrí bastante. Era un concierto acústico o semi acústico. Y no me gustó. Me aburrí mucho. Pero me daba igual. También lo vi en el Primavera Sound y lo que más me llamó la atención es que el hombre tocaba en Chándal. Patada a seguir. Patada adelante. Para todos los que llevan y llevamos los pantalones lo más estrechitamente que nos dejan los jamones. Dedicado para todos ustedes. Felicidades. En chándal. El concierto fue otro coñazo. Semi Coñazo. No recuerdo qué tocó. La muerte del rock.
Ahora es muy fácil reírse de Lou Reed. Que si su disco con Metallica era un ñordo, que si mira que juntarse con la Laurie Anderson, que si la poesía catalana. Lou Reed. Barcelona, capital mundial de Lou Reed. Más de lo mismo. Pero aunque viniera en chanclas a tocar. Uno no deja de acordarse del Berlin, del White Light / White Heat, del directo aquel del 69 con las encanadas en la guitarra, de cuando el Mario me descubrió el Velvet Underground, de las veces que repetía en la cinta la de 'What goes on'... en fin. De cuando el hombre tenía algo en el cuerpo, algo más que la pasión por parecer más culto de lo que pudiera ser y de ser aceptado como un hombre muy culto y muy pacífico y muy así. De cuando daba miedo. Ni con la Velvet daba tanto miedo, supongo. De cuando se contaban cosas como que si se chutaba en el concierto, que si salía pintarrajeado, que si esto, que si lo otro. Qué miedo.
Del miedo al chándal.
Bueno, pues uno menos. A todos nos va llegando.

viernes, 25 de octubre de 2013

Miscelánea

Se ha muerto Manolo Escobar. De todo su repertorio, yo me quedo con la de Qué bonito es Badalona. Como todo el mundo sabe, yo no soy de Badalona, soy de Santako, y son contadas y muy contadas las ocasiones en las que yo voy a Badalona, pero esta canción me puede. Vamos a ver, si Manolo Escobar llega con 12 años a Catalunya y en concreto a vivir en Badalona... ¿de dónde es Manolo Escobar? De Almería, claro, pero... ¿dónde se curtió? Más o menos. No sé. Pero vamos, no citar Badalona como un punto clave en su vida... no clave, total. En fin. En otras circunstancias Manolo Escobar podría ser uno de esos 'catalanes' adoptivos que tanto nos gustan por aquí, pero aquí... lo del Que viva España, es que no. Bueno. Esta canción de Serrat, Qué bonito es Badalona, de la misma manera que el Que viva España puede ser ese himno oficioso que mucha gente querría, puede ser para mí una especie de himno de extrarradio. Aquí vemos una medio interpretación en directo y en el link de abajo, la canción completa. Junto a Serrat.
http://www.youtube.com/watch?v=ZH1uXDp0e5w
http://www.youtube.com/watch?v=aRNRUaxOXDA

Segunda canción. La ocasión la pintaban calva para hacer un especial de canciones... manoloescobar, pero no. No puede ser. Eso no puede ser. Vamos a por una de los Super Furry Animals, que hace mucho que no poníamos ninguna. Poníamos, plural mayestático. Voy a poner la de Mountain People. Hay algunas que son mejores, eso es indudable, pero vamos a poner esta. Esta mismo, la última del Radiator. El Radiator es un pedazo de disco. Todos los discos de esta gente tienen su qué. Todos. Igual no de todos te gustan todas las canciones, pero en todas sacas algo bueno. Va, esta canción tiene la peculiaridad de que tiene un final de repetición machacón, que le hace ganar mil puntos. Va la cosa medio bien, repitiendo a veces más de la cuenta el estribillo hasta que... la canción se va. Y eso es lo que tiene. Bueno, lo vamos a dejar ya, que de los SFA ponemos muchas siempre.
http://www.youtube.com/watch?v=TeeDWa-xlU4

Una de Bob Dylan. Han vuelto a sacar, o mejor dicho, han sacado una caja con el Self Portrait, que en realidad no es el Self Portrait y más cosas, si no muchas cosas de la época del Self Portrait. Todo el mundo, los críticos, más que nada, piensan que este disco no vale nada. Y para mí es de los más divertidos. Porque es un disco cachondo, con Bob Dylan haciendo versiones, cantando con la voz esa que quiere imitar a Johnny Cash... en fin, un disco cachondo. Aquí le tenemos en una canción que sale en este disco, en la caja, pero que en realidad perteneció al Nashville Skyline, que también tiene su gracia. Tiene mucha gracia ese disco, no digamos más. Pues aquí le tenemos con I Threw it all Away. Una canción como la copa de un pino, graciosa y todo. En directo, al menos la voz, en un programa con Johnny Cash. Cancionón.
http://www.youtube.com/watch?v=ww1gt6MHJRA

Pues no va un colega y dice que vienen los Who de gira en el 2015... pero bueno. Qué cosas dice la gente. Lo leen en los periódicos y ya se lo creen. Los Who otra vez de gira en el 2015. Pero bueno, pero bueno, pero bueno. En qué cabeza cabe... No puede ser. No puede ser y no puede ser. Eso no sucederá. Seguro que les pasa algo y no pueden venir o lo suspenden porque aquí no hay gente suficiente... Algo pasa, seguro. La última vez, la única vez, vinieron a Barcelona y no vinieron porque... no vinieron. Tuvimos que ir un autobús de zumbados a Zaragoza a verlos. Yo iré a verlos otra vez, aunque tenga que hipotecar el riñón. Lo que haga falta. Sólo por que coincida y les dé por tocar la de Young Man Blues. Y si no, ya la tocaremos nosotros, remozada o como sea. Aquí, en la isla de Whight.
http://www.youtube.com/watch?v=GWRmsoBXAUw

Hoy, hoy empieza ya el Inedit. Ya. Ya empieza. Y lo inauguraremos mañana viendo un documental sobre Desechables. El peor Dios, se llama el documental. Los Cramps del extrarradio. Yo de los Desechables no tengo nada, absolutamente nada. Pero es como si lo tuviera. Veremos una historia de un grupo español que no tuvo el éxito que tuvieron otros. Pero claro, es que tienen que ver por ejemplo esta actuación. Es que con este tipo de canciones e interpretaciones, no esperen aplausos y salir en el Tocata y esas cosas. Salir en algunos conciertos raros y para de contar. Esta canción se llama El caso del hombre serio y formal. Me acabo de dar cuenta de que la cantante se parece mucho a una chica que conozco. Pero mucho, qué cosas.
http://www.youtube.com/watch?v=NthpqjS0vLc

No me gusta mucho Luna, por no decir que no conozco nada de ese grupo. Una canción, que era una versión de Donovan, nada más. No sigo al tal Dean Wareham. Nada. Pero ayer escuché una canción de un disco que ha sacado en solitario. Un disco no, un ep. Y la verdad, me gustó muchísimo. Una canción subyugante. Parecía de los BJM, o de los Spacemen 3, o de... no sé. Lo típico, canción que se parece a las canciones que te gustan. Algo así, algo así, estaría bien hacer. Aunque ya tenemos nuestro Urlstan para estas cosas. En fin, una buena canción, para tener en cuenta. Emancipated Hearts, se llama el temita. Canta el tamborilero en la canción o me lo imagino yo.
http://www.youtube.com/watch?v=UlW1IUEY0gk

Y nada, que ya está. Que otra semana fuera y que otro finde dentro. A ver qué tal. Que tengan todos ustedes un par de días de descanso fenomenales. O un par de días de descanso fenomenal. O como se diga, que cada vez escribe uno peor.

jueves, 24 de octubre de 2013

Comunicación corporativa

El caso de Jeremidín Shermedemian nos lo cuenta su amante esposa, principal víctima de las circunstancias:
'Jeremidín se encontró en una situación insostenible en la pequeña empresa en la que trabajaba. Las ventas, al parecer del amo que era su mismo padre, el buen señor Surumeildín Shermedemian, habían descendido muchísimo y por ello tuvo que verse obligado a hacer serias reformas en la empresa. Racionalizar la producción, despedir a los haraganes, en definitiva, corregir con brazo firme el rumbo. Y para que no le pudieran echar en cara favoritismo hacia su propio hijo, el buen señor Surumeildín Shermedemian, decidió que su vástago debería cargar con una tarea que hasta entonces nadie había querido asumir.
El señor, buen señor, Surumeildín Shermedemian consideraba que un trabajador de su empresa debía llevar interiorizado que lo mejor que le había podido pasar en la vida nunca jamás por los siglos eternos, era trabajar para su empresa, y que por ella, debía considerar cualquier posibilidad que se presentase como realizable tan sólo por que la empresa lo necesitase. Surumeildín Shermedemian pensaba que un empleado debía llevar tatuado, impreso, grabado, el nombre de su empresa en el cuerpo. Que la promoción no simplemente se basaba en que se hiciera visible el logo o el nombre, no, debía trasladarse que la empresa era tan importante como cualquier otra cosa. No, lo más importante.
No contento con este razonamiento, en su pensamiento, estaba llevar más allá este caso. Así que llamó a su hijo mientras realizaba la ronda de charlas con los empleados a los que felicitaba por que acababan de ser despedidos de la empresa y por el gran servicio que harían al renunciar a cualquier indemnización si es que hubiera derecho a ella. Jeremeidín apareció por el despacho mientras algún guardia trataba de reducir a algún empleado que no era capaz de ver la luz que emanaban de las palabras del muy buen señor Shermedemian y su padre le dijo: Jeremeidín tú vas a llevar el nombre de la empresa muy lejos. O muy cerca. O donde yo te diga que lo has de llevar. Tú vas a llevar el nombre de la empresa.
Jeremeidín se mostró muy contento, pensaba que iba a ser nombrado delegado comercial en el extranjero, pero no. Su padre, el buen señor Surumeildín Shermedemian, soldó a la nariz de Jeremeidín (tras haberlo anestesiado furtivamente), una chapa con el nombre de la empresa impreso. ¿Está bien dicho 'empresa impreso'? No domino bien el idioma...
Y con esa chapa soldada a su nariz sobrevivió paseando por las calles del pueblo durante un mes. La herida causada no acabó nunca de cicatrizar bien, se infectó, y poco antes de la festividad de Ganesha, falleció. Muy orgulloso, eso sí, por haber llevado el nombre de la empresa de su padre, el buen señor Surumeildín Shermedian. Yo, en cambio, no sé entender si el impacto causado entre la población fue positivo o no'.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Análisis de medios

Queridos redactores de la revista Milagros del Cante:
Me llamo Juan Baudilio San Basilio y soy un lector de su revista desde que la encontré por primera vez en la Casa Regional Amigos de la Cimbarrilla y, desde entonces, me ha servido de faro para encontrar la mejor música de raíz que uno pudiera imaginar. Desde que ojeé por encima su publicación por primera vez, entre caña y caña, entendí que su misión era la de divulgar la música andaluza y de tratarla con el respeto y cariño que se merecen. Yo no soy andaluz, soy un palentino casado con una granadina. Ambos llegamos a Barcelona muy jóvenes y prácticamente no hemos tenido contacto con la cultura andaluza hasta que hace unos años nos hicimos amigos de unos chicos de Utrera que llevaban al niño al mismo colegio que el nuestro. Entiendan pues, que mi amor por la música que reseña su revista no tiene que ver con el origen, si no con el gusto, propiamente dicho. Siempre les he considerado referencia y pienso que sus comentarios a los discos de Ecos del Rocío me abrieron los ojos a un estilo nuevo y diferente, como también lo hicieron para desacreditar el 'flamenquito agaditanado' que últimamente ha inundado las emisoras de referencia. Soy, como habrán adivinado, partidario de la sevillana pura y dura y menos seguidor de estilos más aflamencados. Sí, me gusta escuchar algo de Camarón, poco o casi nada de Morente, mucho de la Niña de la Puebla y Pepe Marchena, pero nada, o casi nada de experimentos como El Cigala o José Mercé.
Ya entienden por dónde voy.
Por eso, no entiendo el giro que ha dado su publicación en referencia al disco de Los Romeros de La Puebla. La falta de cariño con el que he visto que trataban este disco, el último de un conjunto que ha derramado señorío, dedicación y saber estar por los tablaos de toda España, y que se despide de su numerosísima afición después de tantos y tantos años, me ha parecido asombrosa. En su publicación, en el número en el que hablan del disco, la portada es para una moza de buen ver, pero a la que le quedan pocos años para ocupar una página y no la doble interior, que al parecer ha ganado un certamen de baile flamenco en Cardedeu. Los temas de portada no recogen mención alguna a este disco trascendental en la historia de la sevillana, ni al adiós de los Romeros de la Puebla. En su interior, una entrevista larga e insustancial con el Presidente de la Cofradía del Misterio de Pallejá, con profusión de fotos de una merienda en el campo que vaya usted a saber qué gracia tiene. Sobre la comunión del hijo del Presidente del Andalucía F.C., celebrada en Montornés, no digo nada, ya lo dice todo el reportaje.
Pero pasemos a las críticas de discos. Un disco de La Húngara ocupa el grueso de las críticas. Entiendo que la chica es vistosa, pero qué canta. Dónde canta. A quién le canta. No lo entiendo. No transmite nada. No tiene sentimiento. Sobre el tal Grego, no pienso ni opinar. El pelo mojado no debe ser sinónimo de buen cantante. Un disco de hip hop de un tal Xota. Madre de mi vida, pero ¿eso qué es?
Entiendo que su revista quiera abrirse a un público juvenil, que la afluencia las casas regionales baja y qu elos jóvenes no acuden. Pero comprendan que ellos tienen sus espacios. Que en las emisoras que escuchamos, su música ya suena constantemente y que poco a poco, la sevillana, el sentimiento rociero, la auténtica música campera, se está viendo arrinconada por una amalgama de rumbitas, flamenquitos y aflamencados varios que desvirtúan el sentimiento.
Por ello, les ruego que reconsideren su línea editorial y que, en descargo de Los Romeros en la Puebla, les ofrezcan la posibilidad de una entrevista o un reportaje homenajeando su carrera y dedicación. Sin ellos, hoy muchos no estaríamos leyendo sus páginas.
Un saludo y muchas gracias por su atención.

martes, 22 de octubre de 2013

Audiencia potencial

En el libro de viajes del añorado Trudencio Polfeniano, encontramos un relato que recoge su paso por el Magreb. Un relato que si no tuviera que ver con lo que andamos comentando, no tendría más importancia, porque no todo lo que Trudencio contó era bueno ni interesante. Pero era tan majo... El relato se llama 'Audiencia potencial' y el volumen lleva por título 'Magreb, Magreb, Magreb, nació de ti...'.
'A mi llegada a la ciudad de Murzaniya, me encontré con un notable gentío en la plaza que se encontraba frente al Bazar. Murzaniya no era muy grande ni muy pequeña y no me encontraba allí simplemente de paso, porque quería ir hacia Kalikiya y se me estaba haciendo tarde con tanta dilación. En al Bazar había un cuentacuentos, de esos tan famosos en otras partes del Magreb, que estaba atrayendo la atención del personal no tanto por la belleza de su relato (que no dejaba de ser la típica historia de personaje que sale de un sitio para llegar a otro algo lejano porque tiene que buscar un nosequé y llevárselo de nuevo a su casa), si no porque hacía muchos aspavientos, llevaba además una especie de linterna dentro de su propia boca que hacía que de ella surgiera una luz que tenía embobados a todos los concurrentes. Y más. Tenía además unos cascabeles en los brazos que sonaban continuamente. Tenía el pelo teñido de colores varios. Azul, amarillo, rosa, verde... Tenía además medio cuerpo vestido de mujer y medio cuerpo vestido de animal. Tenía eso y más cosas. Tenía todo lo necesario para que la audiencia, para que los que le escuchaban contar la historia de un héroe que sale de un sitio y llega a otro, estuviera pendiente de él. Y sin embargo, él pedía más.
No sabía cómo se llamaba y me dijeron su nombre. Amal El Hiribir. No me sonaba el nombre.
Amal El Hiribir, estaba contando en un momento cómo el héroe llegaba a un castillo para entrevistarse con el rey del lugar, cuando de repente paró su locución. Y preguntó a la audiencia qué les parecía todo y qué podría hacer para mejorarse el relato. La audiencia en principio no respondió. Pero un joven que tenía pinta de haber estudiado en alguna madrasa, y que parecía ser el hijo del Hadj local, sorprendió a propios y extraños con la siguiente propuesta. 'Creo, amigo Amal, que tu cuento sería aún más excitante si lo contases colgado de un gancho. El esfuerzo que harías contando el cuento mientras agonizas, así como el espectáculo de tu agonía, creo que enriquecería el texto, la narración y el conjunto de los elementos dispuestos para que nosotros, tu audiencia, lo veamos todo con una perspectiva diferente. Mucho más interesante desde todos los puntos de vista'. El ser humano, alguna vez lo he dicho, es sorprendente. No siempre, pero a veces sí. Y así el propio Amal El Hiribir accedió a ser colgado del gancho. Preguntó antes de ser colgado si debía empezar desde el principio o reemprender el relato desde donde lo había dejado y la audiencia le dijo que no hacía falta, que siguiese. Y así lo hizo. El relato quedó pobre a partir de ese momento, pero hasta que murió, la gente estuvo pendiente de Amal como pocas veces antes.'

lunes, 21 de octubre de 2013

Actualización diaria

Amar, sin mirar atrás amar. Listo como un mono. Enfadado como un mono. Es recomendable actualizar contenidos diariamente. Si se puede diariamente, mejor que semanalmente. Google tiene que ver cosas. Que las cosas se mueven. Y en tus brazos celebrar que no hay lugar. Entonces el contenido es importante. Repítelo, el contenido, es muy importante. He recuperado el cargamento tal y como le prometí. Los monos son listísimos. Tienen cultura. Hasta la semana que viene. El concursante sabe que Bolaño vivía en Blanes, pero ahora no tiene conciencia de haberse cruzado con él. Que igual sí, pero es que son cosas que no te fijas. Normal. Lo primero es lo primero. Introducción al algoritmo. Si me hubiesen dicho que alguna vez en la vida iba yo a intentar entender un algoritmo. Qué humillación Marcelino. Todo va a peor. El mono pequeñito coge las patitas del saltamontes. No se lo come, simplemente coge de las patitas al saltamontes y lo mira. Curioso. Que soy tu tía, que soy como una madre para ti. Y después de una reunión, otra concentración y luego otra reunión que dará paso a otra concentración. Y el partido a las diez. El siempre molesto partidito de las diez. Un partido un lunes a las diez de la noche. Cuando ya no hay ganas de nada. El partidito de las diez. Cállate, que te pones muy fea cuando te enfadas. Y la barandilla a medio 'miniar'. El minio. La barandilla a medias. Y va a empezar a llover de un momento a otro, aunque hace un calor endemoniado. Y no hay término medio. O hace mucho frío o hace mucho calor. Y así, verás cuando empiece la broma del agua. Entonces, explícate a ver. De qué ha ido lo que has ido a hacer. La de la tienda quiere hacer una página web y tú has ido a cursos de esos para saber qué se hace con las redes sociales. Va, a ver, de qué te ha servido tanto cursillo. Poner las palabras aquí o allí, etiquetar las fotos, que las fotos no pesan mucho. Es que abres una foto y no hay manera. Cuánto pesa. Y lo que pesan de verdad son los días. Déjala que se entretenga con eso y así nos molestará menos. Y el árbitro empieza a tener en cuenta que a Neymar le dicen que se tira, y claro, al menos los árbitros en Europa son más estrictos. Aquí es que no se puede hacer nada. Lituania es un caso completamente diferente. Estrasburgo no va a prohibir el partido del sábado, que se jodan. Ellos no tienen un clásico. Estrasburgo no sirve para nada. Y vamos ganando aunque no lo sepamos. Y hay muchas erramientas, perdón, herramientas, para controlar cómo va lo nuestro. No hay nada como una Enciclopedia Larousse. Nada. Ni google lo sabe. Qué algoritmo controla el colibrí. Hay un colibrí que será ahora el nuevo algoritmo. Y así vamos. Todos los días con algo. Todos los días un pantalón. Todos los días el mismo pantalón. Y hay que actualizar todos los días. Pero con algo novedoso, algo nuestro, que no vale copiar. No disfruto haciéndote daño. Unas camisetas con el logotipo o algo. Algo. No sé. Lo que sea. Un algo. Todos los días. Una actualización diaria. Siempre.

viernes, 18 de octubre de 2013

Miscelánea

Más o menos todo el mundo sabe de lo que hablamos cuando estamos diciendo que la música esto o lo otro. Bueno. La música. Una melodía, la estructura, pon aquí una cosa, este ritmo, quizás esto se merece alargarlo más o menos, pon aquí esta letra que mira que chula quedaría, esto no rima pero lo meto y punto, soy perezoso componiendo pero cuando hago algo me centro en ello de una manera que... Y eso. Eso es la música. Aquí vamos a empezar desde el principio. Una bonita canción de Sonic Youth con Yamatsuka Eye, incluida en el EP TV Shit. Un EP de cuatro... canciones al que he llegado buscando una canción que ya si eso encontraré cuando Dios disponga. La canción se llama No II Pt 4. Habéis sido todos muy amables.
http://vimeo.com/31007075

Eso, que llevo unos días intentando una canción de Sonic Youth que creo que he encontrado antes, pero que he perdido. Es de la época, creo, del Experimental Jet Set, Trash and no Star. Creo que se llamaba así el disco. Este disco es un disco raro para Sonic Youth. Raro por que no parece suficientemente raro, y por eso, es raro. Esta canción es Bull in the Heather. Una canción que canta Kim Gordon. Una bonita canción, con un toque de guitarra al principio que se repite de vez en cuando, que es, sin duda, lo que define a esta canción respecto a otras. Sonic youth. Qué grupo. Y ya no volverán. Porque ya sabrán, no, que Kim Gordon y el Thurstoon... pues eso. Mal. No pasa nada. Mira, mejor que acabasen y que no siguiesen a lo mejor haciendo... yo que sé, el que no se conforma es por que no quiere.
http://www.youtube.com/watch?v=8JGBNkLM9_8

El otro día en La Madeja dedicaron el programa a Badfinger. Una banda inglesa, que pasa por ser un paradigma de la mala suerte. Se ve que pusieron una canción suya al final de Breaking Bad y todos como tontitos nos acordamos de Badfinger. Yo conocía a Badfinger por una canción que McCartney les dio, la de Come and get it, cancionaza. Lo que no sabía era que Without You, canción que uno conoce por Mariah Carey (aunque uno sabe que era setentera sin ubicar de quién), era también de Badfinger. Oye, pues qué cancionón. Pero de las que mola y mucho para escuchar, para hacer los coros, para cantar en la soledad de tu cuarto, para todo. Y mola más porque el coro, el estribillo, es más cortante, no tan liiiiiiiiiiiiiiiiive como en las otras. Aquí les tenemos en un playback un tanto infame, pero resultón. Can't live!!!
http://www.youtube.com/watch?v=PyBS_1vGwpU

Si el futuro de la clase obrera, si la emancipación de los pueblos, si la República, si todo lo demás, está en manos de gente a la que le gusta Buttefly Ball... pues entendemos muchas cosas. Ayer me descubrieron este disco. Butterfly Ball, una opera rock, un disco conceptual... (y con eso ya me tienen ganado) que hizo el Roger Glover de Deep Purple, el bajista, junto a unos cuantos amigos. Discos raros, proyectos al margen, la genealogía de Deep Purple es inabarcable. Uno, gustándole Deep Purple y todos sus proyectos paralelos, bandas que surgen de, que provienen de, que comparten cantante, que una vez... ya prácticamente tiene hecho el recorrido del heavy metal o el hard rock. Aquí tenemos una bonita canción, la mar de pop, con sus ranitas cantando y todo el festival.
http://www.youtube.com/watch?v=6sn1UqbbbqQ

Grandiosa entrevista a Julián Hernández en Jotdown. Habla de muchas cosas. Y habla de The Kinks. No tanto como sería necesario, pero habla. The Kinks, mucho mejores que los Beatles y que los Stones. The Kinks, el Village Green mucho mejor disco que el Sgt. Pepper's. Aquí no vamos a escuchar una canción del Village Green, porque soy muy, pero muy pesado con el Village Green, así que nos vamos a detener en otro clásico de su repertorio. Lola. Una canción que no por muy, pero que muy oída, no deja de sorprendernos. Una canción que pasa al Glam por la izquierda. Una canción que se te va por todas partes. Esta es una actuación del 1973, en la que les vemos en plena forma. Quizás en esos años, los discos que sacaron... pues no eran muy allá, pero claro, con semejante arsenal. El vídeo completo está en youtube, 29 minutos de musicón.
http://www.youtube.com/watch?v=l9B3LEqO-cc

Cualquiera que no nos conozca... Albert Pla, acercarle un micrófono y verás que risa. Verás. El peligroso radical independentista... el otro día, después de sus escandalosas declaraciones, en un programa de Rac1 (es que ahora escucho mucho Rac1), plagado de indepes, decían precisamente que Albert Pla... era un personaje... extraterrestre que no estaba implicado en la vía o en el procés o en lo que quieras y que... vamos. Que no, que no se lo tomase la gente en serio en este tema que... vamos. Que no confundieran a los indepes de bien con Albert Pla, por favor. Pues eso. No confundamos. Albert Pla siempre será de la facción extraterrestre. Difícil de entender para quien no tenga un poco, al menos un poco, de sentido del humor. Si no, no le acerquen el micrófono. La sequía, para finalizar. La gran cagada del amor.
http://www.youtube.com/watch?v=DbTJb0ImvCc

Oye, y nos vamos ya. Que vaya semana que parecía que no íbamos a hacer nada y la virgen del Pilar. Tremendo todo. Que si eso que pasen buen fin de semana y que nos vamos viendo. Va. Ánimo.

jueves, 17 de octubre de 2013

La zona gris - Tim Blake Nelson

En un anuncio, de Aquarius, creo, salía gente de Radio Colifata que decía al final algo así como que 'el ser humano es maravilloso'. El ser humano es maravilloso puntualmente. Normalmente suele pasar sin pena ni gloria ni demostrar su potencial. En ocasiones, el ser humano es aberrante. Hay momentos, ocasiones, que pueden pasar por hitos de la Historia Universal o bien pequeñas miserias cotidianas, en los que el ser humano es sencillamente lo peor. Lo peor. Lo peor que le ha pasado a la Historia del Hombre es tener que vivir con otros hombres. Esta última reflexión podría trabajarse más.
Ayer dieron una peli en la 2 que yo no había visto. Es del año 2001, dirigida por Tim Blake Nelson, al que tampoco conocía, y protagonizada por gente con cartel como Harvey Keitel, David Arquette o Mira Sorvino (a la que cuesta reconocer) y Steve Buscemi. También aparecía una chica que hacía de novia de la exmujer de Ross en Friends. Sale muy poquito. En una escena terrible. La película es terrible.
Nos cuenta la película la historia de un grupo de residentes en el Campo de Auswitz. Judíos húngaros. Fíjense en el ser humano qué ideas tiene. Los nazis, metódicos y con mala sangre, escogían a un grupo de judíos para que ellos mismos se encargasen de meter en las cámaras de gas a los que llegaban a los campos, también tenían que incinerar los cuerpos, trasladar las cenizas... una barbaridad. Normalmente no duraban mucho en esta tarea. Los Sonderkommandos, a los cuatro meses eran eliminados igualmente, pero durante ese tiempo disfrutaban de unas comodidades que no tenían los otros. Por cuatro meses de tregua, comportarse como una fiera contra otros que son como tú.
Hay una escena en la que Harvey Keitel, que hace de oficial alemán, dice que 'todavía tenía algo de consideración hacia los judíos, pero cuando les veo hacer eso contra los de su propia sangre... ya no tengo dudas'. Si nos ponen a prueba, a qué grado de perversión podemos llegar. Ayer mismo, una compañera decía, por ejemplo, que ella de policía, jamás, nunca, en la vida, preferiría... preferiría... Nunca hay que decir nunca. El miedo, el terror, la supervivencia, puede hacer que cometamos cada día pequeñas miserias, pequeñas calamidades, si nos fuerzan... a dónde podemos llegar.
Son personas que ya están muertas ayudando a sus verdugos, facilitándoles el trabajo. Ya están muertas. Eso se lo dicen muy frecuentemente. Hay quien quiere sobrevivir, hay quien ya no quiere vivir más, que siente que lo que está haciendo le inhabilita para seguir viviendo. La escena del reloj. Una persona que se creía buena le pide el reloj a un judío que acaba de llegar al campo, este se niega, el otro se mosquea, no le quiere decir que está muerto ya, que no hace falta enfadarse, rebelarse, que se calle, y el otro se niega. Lo mata a golpes. Todos están muertos.
Esta situación de inhumanidad llega al límite y planean una rebelión. Sólo por el hecho de limpiar su conciencia, de un último gesto de humanidad. Rebelarse, morir matando, no siendo una pieza del engranaje. El comportamiento durísimo de los alemanes, matando al azar a prisioneras, sólo para cargárselo en la conciencia de otras prisioneras. 'Es por tu culpa'. Mueren por tu culpa. Confiesa, pasa por el aro. Si no votas esto, los otros lo pagarán por ti. A cuantos chantajes de nivel menor nos someten continuamente. Ves, no soy yo el que los está matando, eres tú.
Se rebelan y consiguen cargarse un par de hornos. Todos mueren, uno por uno, de un tiro en la cabeza. En el suelo, todos, tiro en la cabeza.
Una película basada en el diario de un doctor judío húngaro Miklos Nyiszli. Un doctor que en la película tiene que colaborar con el doctor Mengele. Una película muy chunga. Sin piedad. Porque llegado el caso, podemos ser unos auténticos hijos de puta. Porque llegado el caso, la piedad desaparece.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Malas tardes

Ayer dije que no iba a bajar, pero al final he pensado, voy a bajar. Porque para estar aquí sin hacer nada, viendo la tele y comiéndome la cabeza, pues bajo y me doy una vuelta y ya me despejo. Y he pensado que no iba a entrar, pero al final he entrado. Porque dónde voy yo a dar una vuelta, si a mí no me gusta pasear ni nada. Pues entro y me tomo un cortado o algo y me leo el periódico y me distraigo. Pero he visto que estaban estos otra vez allí y me he tenido que pedir una cerveza. Y al final me he liado. Y ayer dije que no volvía a jugar pero me he tenido que poner. Porque al parecer antes de ayer gané muchas partidas seguidas y me han estado diciendo de todo porque no iba a jugar. Y he tenido que jugar. Han vuelto a sacar los dados. Y hoy no jugábamos por parejas, hoy han decidido que sea todos contra todos. Bueno, me ha dado un poco igual porque he jugado obligado. Y me han dicho que me apure la cerveza que iban a pedir las de la ronda. Y me han puesto una segunda cerveza. Y los dados han ido girando. Y no me ha ido mal en las primeras rondas. Con las ‘k’ he tenido un poco de potra y he sacado un porrón de puntos. Me estaban diciendo de todo estos cabrones. Han puesto otra ronda porque esta primera la he ganado. O al menos no he tenido que pagar. Ha pagado el Willi. El cabrón sale de currar y… me deprime pensar que sale de currar. Él sale de currar y yo no salgo de ningún sitio. El Willi es el único que… no, el Lento también trabaja. Al menos viene todos los días con el mono puesto. No sé de qué trabaja. Llevo viéndolo en el bar desde hace quince años y no sé de qué trabaja, aunque el mono no se lo quita nunca. Los demás no trabajamos. Aquí estoy otra vez. Tercera partida ya. Sigo sin perder. El Willi dice algo sobre que ‘de algo tienen que vivir los pobres’. Todos se ríen. Yo también me río. Creo que llevo cinco cervezas ya. El camarero está loco de contento, él también juega y ha pagado una ronda, pero claro, mejor pagar una y tener el bar animado. Van entrando algunos clientes. Una pareja que viene a tomarse unas cocacolas. Una señora que viene a comentar algo con la camarera y ya de paso echa unas monedas en la máquina. Han llamado al Willi al teléfono por lo menos cinco veces desde que hemos empezado la partida. Sale fuera y habla paseando por la acera, moviendo los brazos. Entra cada vez en el bar diciendo ‘joder, es que no le dejan a uno tranquilo’. El Willi es como el encargado de una empresa o algo. La empresa no es suya. Normalmente con los del bar nos lo comentamos todo, pero no suelo preguntar sobre los parroquianos. Me imagino yo las cosas. El Lento ha perdido otra partida. Dice que a la siguiente vamos a por unos chupis. Yo digo que chupis… pero me dicen que venga, que joder, que no he perdido ninguna, que no sea cabrón, que va… bueno, pues unos chupis. ¿Seis cervezas llevo? ¿Son ya las nueve de la noche? Esta vez jugamos por parejas. Juego con el camarero. No sé cómo lo hacemos que acabamos perdiendo. Todos celebran que haya perdido yo como si les hubiera tocado la lotería. El camarero me dice que venga, que como yo… eso, pues que ya la paga él esta, pero que juguemos otra. Le digo que no, que pagamos a medias, pero no me deja. Jugamos una más, la revancha, dice. Y volvemos a perder. Tengo que pagar. Todos tan contentos. Creo que he matado al Willi esta tarde unas doscientas veces. Mañana no vuelvo a bajar. 

martes, 15 de octubre de 2013

En movimiento

Todo el mundo quiere ser alguien en esta vida. Incluso aquellos que poseen todas las papeletas para cosechar un fracaso esplendoroso, no digo yo que no lo estén buscando en su fuero interno. Querer perder. El caso de Adelino Kimbracher ejemplifica de aquella manera lo que vengo a decir. Bueno, no. Su caso aparece en el libro de la incansable Floriana Dewermer titulado 'Así te quedas', que vivió en primera persona el asunto y nos lo cuenta de la siguiente manera.
'En aquellos tiempos, en la facultad de Letras de Sigfrundmeun, era un espacio bastante abierto y proclive a aceptar entre sus profesores a personajes heterodoxos y con poca posibilidad de encaje en entornos más formales. Profesores que se negaban a evaluar, profesores que explicaban teoría y que se negaban a la práctica, otros que por el contrario no querían pisar las aulas y tenían a sus alumnos todo el día para arriba y para abajo, metidos en bares y tabernas, aprendiendo de aquí y de allá. Profesores que clamaban contra la mediocridad de sus alumnos, profesores que alentaban a sus alumnos a replicarles, a rebelarse, a coger su sitio. Profesores que se negaban a dar la clase en tal o cual condición. Un espacio de excentricidad que, si bien resultaba magnético, podría resultar desconcertante para quien viera más allá del momento. Adelino Kimbracher quiso sumarse con alegría y con un toque personal a ese clima de libertad y de confusión de reglas que existía. El papel de muchos profesores era el de no querer serlo. El papel de muchos alumnos quería ser el de quienes creen saber más que el profesor. Adelino Kimbracher era un alumno llegado de uno de los barrios obreros de Kulmenkammer, y entre sus compañeros, tenía fama de escéptico ante aquella fiesta del saber sin centrar. Pero, sorprendentemente, cuando el curso finalizaba, anunció que iba a leer su trabajo de final de carrera en el aula magna ante el profesor Tfgnaggle. Un trabajo sobre 'El trastorno del movimiento en la literatura del Siglo de Oro español, en concreto, en El Quijote'. Adelino había comentado a sus amigos que su exposición iba a enriquecer ese clima de fantasía sapiencial que se vivía y que vamos, que no se lo podían perder.
Adelino Kimbracher, y yo estaba allí para verlo, se plantó ante un abarrotado salón, en el que el profesor Tfgnaggle ocupaba un puesto preminente, sí, pero vestido de arlequín, y también estaba presente la señora archiduquesa Davida de Gresaher, que se parecía un poco a la señora de la imagen que preside el relato. Adelino se plantó ante el aforo y dijo, en voz clara y rotunda: 'El movimiento es ir de aquí hacia allí. Si estoy aquí y voy allí, me muevo. Y eso es una molestia. Todo lo que molesta es recordado. Así que yo ahora me voy y luego les cuento'. Aún le estamos esperando.

lunes, 14 de octubre de 2013

Chaco

En la Guerra del Chaco, tres soldados:
- Brilla el filo de mi espada con el sol de sus dos ojos imaginados en el amanecer.
- Al tiempo, su cabello me huele como a madreselva y su risa se me cuela entre los sentidos. Ya no soy más el que yo fui.
- En mi casaca se halla una carta. En el papel su corazón. En sus palabras su vida. En todo el mundo no hay nada más.
- Tengo una esperanza en este mundo. Una bala me ha de mandar el mensaje. Ese mensaje será su señal. Ella ya no está más por mí.
- En el corazón tengo una pena tan negra como la sangre negra. En mi mente tengo una idea oscura como el alma oscura. Las vidas que yo he vivido no son nada sin su reflejo.
- Una vez la vi. Dos veces la amé. Tres veces me negó. Petra era su nombre.
- En el estribo que guía mi caballo bordé su nombre. En el estribo que guía mi caballo grabé su nombre. En el estribo que guía mi caballo escribí su nombre. Un nombre que olvidé. Yo no tengo caballo.
- Si salgo al aire libre, si respiro del viento que abrasa, si miro a la luna que refulge, si me mojo en aquella charca, sé que la pierdo.
- En un puñal que clavé a un soldado, este me dijo que estaba la respuesta. Me lo clavé a mí mismo y supe que estaba en lo cierto.
- Ese no lo he entendido.
- Yo tampoco.
- Pues os podéis ir los dos muy mucho a la mierda.

viernes, 11 de octubre de 2013

Miscelánea

Es lo que hay. Antesdeayer se cumplió el nosecuantos aniversario del nacimiento de Thelonius Monk. Yo ahora podría decir que me encanta Thelonius Monk, que es uno de mis jazzmen favoritos, que sus colaboraciones con Miles Davies son geniales... pero no lo diré, porque no es verdad. No soy un gran seguidor del jazz, en ninguna de sus variantes. Sí que de vez en cuando escucho algún programa de jazz en radio Clásica y me gusta, pero poca cosa más. Así que tirando por la calle de en medio, pondremos una cancioncita simpática de los Fabulosos Cadillacs en la que incluían una canción de Thelonius Monk. La marcha del Golazo solitario. Incluían un trocito de una canción que se llamaba Rithym'a'Ning. Y el homenaje ere explícito porque decían.. Monk! Bien, pondremos las dos. La de los Fabulosos y la del propio Thelonius. Monk!! Nacido bajo el signo del esférico... Monk!
http://www.youtube.com/watch?v=YNCD5xcUsuk
http://www.youtube.com/watch?v=-51RzC7nTHc

Los Coronas han hecho una versión de 'En el lago' de Triana. Ojo atención. Triana. Es como que poca gente se acuerda de Triana, o sí. Decir que Pony Bravo, por ejemplo, no se acuerdan de Triana... es exagerado. Claro que se acuerdan, seguro. Pero no es como de otro mundo. Los Coronas han hecho una versión en un EP que se llama 'El extraño viaje', como una inquietante película de Fernando Fernán Gómez, en la que también hacen una versión de la SAGRADA 'Tengo el Corazón contento', de Palito Ortega y Marisol. En el lago es una canción que salía en El Patio, primer disco de Triana. Discazo monumental donde los haya. Como ya saben, soy más del Sombra y Luz, pero este disco... La versión, aunque sólo sea por el detalle, está bien. Los Coronas son especialistas en Surf y música 'fronteriza', y está llevada a su terreno. Bueno está.
<div class="VideoContainer f16x9" data-sust="false" data-assetID="2032174_es_videos"data-permaLink="http://www.rtve.es/alacarta/videos/videoclips/coronas-lago-feat-depedro/2032174/" data-location="embed_videos" data-idManager="default"itemprop="Video" itemscope itemtype="http://schema.org/VideoObject"><span class="hddn" style="display: none;" itemprop="name">

Y ya que estamos, vamos a poner una canción de este disco de Triana que hizo un daño en su momento que no lo podemos imaginar. Y además viene muy al pelo, porque he recuperado, gracias al Facebook, el contacto al menos virtual con dos compañeros de la Facultad. Qué risas nos echábamos y qué momentos de mucho ridículo. Recuerdo que utilicé esta canción 'Recuerdos de una noche', para hacer una presentación de una canción en el taller de prácticas de radio. Yo, que acostumbraba a hacer unos numerazos tremendos de ataques de risa y demás, intentando ponerme serio, romanticón, sentido, con esta canción. Con lo sentido que me ponía yo solito cuando la escuchaba... y lo que me costó. Cancionaza de las buenas buenas.
http://www.youtube.com/watch?v=FOPgpsTrdVw

Música siniestra. Las letras de Triana, muy pocas veces podrían ser consideradas como la alegría de la huerta. Música andaluza, graciosa, de fiesta. De esa que quiere que suene en la Feria de Fuengirola su alcaldesa. Qué notición. Música de pobres. No quiere que suene reggetón, heavy, música latina, rock... música de pobres. Que suene 'lo nuestro', la música de siempre. Las sevillanas, la rumbita, el flamenquito. Eso sí. La música de hacer el tonto no. Bueno. Sigamos. Aquí tenemos a unos hermanos temáticos de Triana... nada menos que The Cure, con una canción que una vez escuchada se te mete en los oídos y en el cerebrito de mosquito durante muchos días. Difícil de sustituir. Hay versiones en youtube muy bien paridas, pero me quedo siempre con esta del 79, con Robert Smith vestido de persona más o menos normal. Tremenda.
http://www.youtube.com/watch?v=X5iHouB9ODk

Toma ahí. Ahora una canción de Metallica. Del disco Ride the Lightning. Este es el único disco de Metallica que he llegado a escuchar entero y con ganas. Y que volvería a escuchar. Aquel otro, el Black album que les hizo famosos... pues no estaba mal tampoco, pero este era como más... era de poner la boca así, con los dientes así apretados y los labios como para fuera para hacer el ch ch ch ch ch, ese de guitarra distorsionada. Si comenzaba con la canción Fight fire with Fire... luego venían una serie de cancionazas tremendas, entre las que destacaba este Whom the bell tolls.. por quien doblan las campanas. Precisamente canción de título basado en un libro sobre la guerra civil. Separatistas, rojos y gente con ganas de buscar follón, estos Metallica. No remováis la historia y dejar que las víctimas descansen en paz, Metallica. Pone aquí que el vídeo es oficial... juzguen ustedes mismos.
http://www.youtube.com/watch?v=17HRV8k1YMw

Viejas glorias de la música que se unen durante unas horas para tocar. Gente ya de una edad en la que deberían estar con los niños en el parque o en el Ikea o haciendo cualesquiera cosa que les pinta para su edad, haciendo el tonto con las guitarras. Hablando de afinaciones, de canciones, de música. Pronosticando futuras versiones para hacer. Por ejemplo, la clásica Pipeline. Exactamente, esa. Aquí la vemos a lomos de the Ventures, exactamente en el mismo caso. Uno señores que ya deberían estar en otra cosa... y no, aquí los tienen, punteo va, punteo viene. Pues nada. Seguiremos agotando la broma hasta ver donde llega. No digo nada más.
http://www.youtube.com/watch?v=tqC3BjIyq_0

Y nada más. Mañana es fiesta. O no. Según. Pocas cosas que celebrar, como casi siempre. En todo caso, que tengan un buen fin de semana.

jueves, 10 de octubre de 2013

Gastarbeiter

Por contarlo de una forma resumida. Mi mujer Fátima y yo, salimos del poblacho con una mano atrás y otra delante y nos fuimos para Alemania para buscarnos la vida. Encontré trabajo en una fábrica de la Siemens y allí se colocó también Fátima en un departamento de control de calidad en el que estuvo trabajando hasta que falleció quince años después de. Ahora soy ya mayor y me hago un lío con los años y con las fechas, pero pongamos que Fátima se murió a los pocos meses de ganar la República Federal el Mundial del 74. Más o menos. El caso es que me dejó a mí con el pequeño Turgut, que tendría entonces dos años. Yo no quería que el niño se llamase Turgut, quería que se llamase Klaus, o bien Hakan. Hakan me gustaba mucho, porque conocía a un compañero que era sueco que se llamaba Hakan y me extrañaba que un sueco se llamase Hakan. No quería que Turgut tuviese un nombre tan nuestro... no sé. Pero Fátima me montaba unos pollos de mil demonios con este tema y quería que el niño se llamase como mi padre. Por narices. Bueno.
Lo que ahora contaré quizás suene a extraño, pero sucedió pocos meses después de que Fátima muriese. Ella estaba enamorada de nuestro coche. Nos lo habíamos comprado hacía dos años. Era un coche que era un barco. Anchísimo. Era un Opel, pero Fátima siempre le llamó Mercedes. No había manera de hacerla entender que el Opel era un Opel y que el Mercedes era otro coche, otra marca. Para ella, todos los coches eran Mercedes. Le gustaba montarse, subirse al asiento del piloto, sacarse fotos, interesarse por temas mecánicos. Pero no quiso aprender nunca a conducir. Decía que si se enteraban en el pueblo que conducía...
Cuando murió, como digo, nos quedamos hechos polvo. Destrozados. ¿Dónde iba yo con el pequeño Turgut? Los amigos, los compañeros, el resto de turcos, los españoles, los italianos, nos ayudábamos los unos a los otros y entre todos nos hicimos cargo de Turgut. Unas veces se quedaba con uno, con otro, con aquel, con este... y Turgut no extrañaba a nadie. Pero llegó un día en el que Gelmírez, un gallego que trabajaba también en el control de calidad en el que estaba Fátima, se casó. Con una chica alemana, Heike, que también trabajaba en la Siemens. Todos éramos de la Siemens. El día de la boda, fuimos todos a la iglesia, aunque yo no era cristiano, a la ceremonia, esperando a que llegase la novia junto a Gelmírez. Allí estaba la novia, se la veía venir, a bordo de un Mercedes blanco, precioso, enorme, reluciente. Turgut miraba con los ojos como platos. Cuando esperábamos que Heike saliera del coche, fue el chófer el que salió para abrirle la puerta. Y el chófer era Fátima. Lo juro. Era Fátima. Con bigote, pero Fátima. Era ella. Avanzó hacia la puerta y abrió la puerta. Yo estaba asombrado, me temblaban las piernas. No podía ser. Era un hombre, con bigote, pero era Fátima.
En un momento, el chófer levantó la mirada, miró a Turgut y con una cara de absoluta felicidad, le guiñó un ojo al chavalín y a mí me tiró un beso que me heló la sangre. 'Mercedes, siempre Mercedes', susurró cuando pasaba a nuestro lado ayudando a subir las escaleras a Heike.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Viva la gente

Es el mejor, mira, es el mejor. Es el número uno y es un máquina. Es el mejor. Tenemos un país que solo produce mejores. Los mejores. Los números uno. Unos máquina y unos fenónemos. Un pabellón lleno de gente coreando el nombre de un ladrón. Un pabellón entero que estaría dispuesto a coger a Bambi y destrozarlo a dentelladas si el ladrón hiciera un simple gesto. Un pabellón entero chillando y gritando a favor de un personaje infecto. Un personaje que terminó unos días en la cárcel pero que seguía siendo besado y admirado, reídas sus gracias, comentados sus chistes, perdonadas sus agresiones. Otro reportaje, otro señor, también con muchos huevos y muchos cojones de sobra para todos y cada uno de nosotros, que arregla platos de ducha, te da cien euros para que te pagues el no se qué, da trabajo cuando se lo pides y nunca tiene una mala palabra cuando vas a pedirle ir a ver a tu hija que está enferma en Albacete. Y te lo da. Por que tiene dos cojones para eso y para mucho más. Cojones. Eres el mejor. Es el mejor, porque tiene dos cojones para hacer lo que le da la gana. Y la gente se despide de la cámara con el puño en alto, diciendo 'eres el mejor'. Tengo un tatuaje en el antebrazo que me dice 'nadie puede decidir por mí', que significa que 'nadie puede decidir por mí'. Porque soy libre y mi libertad es lo primero. Mi libertad y la de quien a mí me salga de los cojones. Que quede muy claro siempre que hay que ir con los cojones por delante. Guapa, que eres muy guapa. Guapa. Las turbas acuden al juzgado para ver a la folclórica y animarla. O insultarla. Pero también acuden para animarla, que quede claro. Guapa. Guapa. Guapa. Y volverá a cantar un día y habrá legiones que la llamarán guapa otra vez. Y a nadie le importará si cobró, si lo hizo, si lo vio, si no lo vio, si esto o lo otro. Guapa y guapa y marinero de luces y se me enamora el alma y aquí paz y después gloria. Gloria, faltas en el aire. El futbolista que apenas sabe de nada, pero que puede ir al juzgado a declarar por que alguien o algo, un ente, lo que fuere, se pasó de frenada con los recortes y no pagó a Hacienda y llega un poco cohibido a los juzgados y cuando se baja del coche se encuentra con que la gente le aplaude. Máquina, fenómeno, número 1. Ha defraudado a hacienda, no ha pagado sus impuestos, pero es el número 1. Tira a puerta sin mirar a la portería. Marca goles como el que no hace nada. No sabe hacer nada más. Sólo sabe marcar goles. Se lesiona y encima tenemos que escuchar que el posible detonante de la lesión ha sido la tensión por haber tenido que ir a declarar. No tenemos corazón. O pectorales. Una portada del diario deportivo As dice que el Madrid, mi madrid, debe 451 millones de euros a Hacienda. Pero en los informativos no sale nada. ¿Por qué ha salido en el As? En los informativos llevamos dos días viendo los pectorales de Cristiano Ronaldo. Es el mejor, es un máquina, es un número uno. Un fenómeno que representa todo lo que querríamos ser. Guapo de reconstrucción, listo porque lo digo yo, y tiene unos pectorales que están dando la vuelta al mundo. No sabe de nada más, no le importa nada más. Su club nos debe dinero, como todos los clubes, nos deben dinero. Y nos hacemos fotos con ellos. Te lo digo yo, que me hago fotos con uno de los míos en cuanto puedo. Número uno. Máquina. Eres el mejor, el mejor de verdad. Eras mi ídolo cuando yo era pequeño. Eres un máquina. Tienes menos cuello que Fernando Alonso, pero es porque no eres piloto. Un mundo de números uno. De números uno que no tienen por qué explicarme a mí lo que tengo que saber ya por mí mismo. Un ministro que un día, el día que tenga tiempo y se lo permitan sus obligaciones nos explicará qué es lo que no sabemos y él si sabe. Un ministro que sabe más que nadie. Un día les explicaré que los sueldos no están bajando, que estamos mejor que nunca, que vamos para delante, que somos los mejores, que somos un país de números uno. Macho.

martes, 8 de octubre de 2013

Vendieron mi alma al diablo

Ya hacía tiempo que no nos llegaba un relato como éste. No sabemos si es porque no hemos estado muy pendientes, si es porque el nivel ha bajado... a saber. En fin, de un autor llamado Bozidar Tereskovic, nos ha llegado un pequeño texto titulado 'Mi alma vendida', que nos ha parecido interesante. A ver si volvemos a ponernos a tono que se nos está yendo de las manos todo esto.
'Yo entonces estaba y no estaba. Como todo aquel que se enamora locamente, locamente se comporta. La pasión con la que abrazaba, besaba, amaba a la bella Sabenka, me tenía totalmente fuera de mí. Nos veíamos continuamente, no podía dejar de pensar en ella, estaba absolutamente loco por ella. Desde que nos conocimos, nos arrastró un torrente de vicio y sensualidad enfermiza que nos tenía fuera absolutamente de la realidad. Y yo me dejé ir. Ante la posibilidad, meramente imaginada, de que la bella Sabenka pudiese un día dejarme, olvidarme, abandonarme, tras una noche de sudor y besos, de pasión y locura, le entregué mi alma. Se la dí sin pedir nada a cambio. Simplemente le dije 'Sabenka, me tienes, me posees, pero quiero que te quedes con mi alma para siempre, que hagas con ella lo que quieras, porque si un día tú no estás, yo no querré estar tampoco, no me servirá para nada'. Y con mi alma se quedó.
Al principio no noté ningún cambio demasiado evidente. Yo seguía loco por Sabenka y ella seguía estando por mí. Nuestro amor parecía no tener nunca bastante. Pero, ay, llegó un día en el que Sabenka se enfrentó a un suceso con el que no contábamos. Llegó una carta desde Sibenik para comunicarle que su padre, su querido padre estaba muy triste y a punto de fallecer porque su hermano, su querido hermano de Sabenka, el pequeño Svetozar, estaba muy enfermo. Sabenka se oscureció. Su bello rostro se ensombreció. No sabía cómo podía ayudar a su familia. Y entonces se le ocurrió. Sin consultarme, decidió vender mi alma al diablo. Ya la tenía, ya era suya, podía hacer con ella lo que quisiera. Y así lo hizo.
Un día, una noche, después de haber estado juntos y haberme notado yo raro, extraño, me comunicó que mi alma ahora pertenecía al demonio, a Satán, que se la había vendido para que su hermanito Svetozar se curase y la alegría volviera a su hogar de Sibenik. 'Bueno...', balbuceé... si era su voluntad. Creo que fue ese consentimiento lo que desencadenó todo lo que llegó después. Sabenka, falleció a las dos semanas atropellada por un automóvil. El golpe vino precedido de catorce días de malestar, enfermedad, nervios y ausencia de noticias de Sabenka. Cuando me enteré de su muerte, caí en barrena. Lo perdí todo. Mis amigos me abandonaron, mi jefe me despidió, el casero me echó del piso. Vivía en la calle, borracho de vino barato, sucio, deshauciado, sin voluntad para hacer nada. Todo me importaba una higa, todo me daba lo mismo, y nadie quería hacer nadie por mí.
Y entonces sucedió algo. Al parecer, algo sucedió en el Cielo o en el Infierno, por lo que Satán tuvo que aligerar peso. Hizo un negocio con cierto Arcángel, que venía comisionado por el mismo Dios nuestro Señor, y en ese paquete de intercambio, mi alma pasó a quedar en venta. Acuciado por vaya usted a saber qué deudas y qué caprichos del Demonio, éste le entregó mi alma a una familia de la provincia española de Ciudad Real, en concreto en Membrilla. Un matrimonio sin hijos que había ayudado al demonio Satán en un asunto de tierras y de instalaciones de cableado, recibió como pago mi alma. De eso me enteré por carta, ya que dicho matrimonio, los Bolaños, me dijeron que estuviera tranquilo, que ellos se cuidarían de que estuviera bien, que no tenía que preocuparme por nada.
Y sí, desde entonces, estoy mucho mejor. Más mejorado. El sudor me sabe a ajete, y yo no soy de probar un miserable diente de nada, pero bueno, he ganado con el cambio.'

lunes, 7 de octubre de 2013

María Estuardo - Stefan Zweig

Una persona que es una Reina de Escocia, se tiene que desenvolver en un entorno en el que su principal rival es una Reina de Inglaterra, que por decirlo de forma poética, no es una persona. Ese es el tema. María Estuardo, una vida contada de nuevo por el mago Stefan Zweig, del que ya hemos comentado más de un libro por aquí. Stefan Zweig no quiere, en principio, hacer un panegírico de este personaje histórico, considerado un mártir por unos, un personaje romántico por otros, y también una reina fatua y vacía, una tarambana que merecía su castigo por otros. Stefan Zweig, como siempre, se queda a medio camino, no quiere juzgar o ponerse de parte de... pero acaba haciéndolo. Se pone de parte de María Estuardo, al menos un poco. Al menos, su retrato no da tanto miedo como el que hace de Isabel, la Reina Virgen, la fundadora del poderío inglés y si me apuran y se me permite jugar a la historia ficción, la instauradora del cinismo 'yanqui' en el mundo. Un poco cogido con pinzas, si quieren, pero así lo veo.
María Estuardo nace reina y al parecer, no le da un especial valor al hecho de ser Reina. Isabel, nace como una segundona, hija de una decapitada, y sabe que tiene que tener mil ojos y dejarse de ligerezas si quiere mantener el puesto, siempre en peligro. María Estuardo cree que puede hacer lo que quiera porque es Reina. Y le cuesta el puesto. Claro que, si en lugar de ser la reina de Escocia, un país pobre y tremendamente dividido, sin estructurar, hubiera sido ella la Reina de Inglaterra, quizás otro gallo le hubiera cantado. No sé. Sus actos se hubieran juzgado de otra manera. De todos modos, ella misma podría haber visto que lo que hacía, se sustentaba en nada, se apoyaba en nada, y que podía esfumarse todo en un momento.
María Estuardo es hija de un Jacobo de los muchos jacobos que reinan pero no gobiernan en Escocia. Un país medio comprado por Inglaterra, dividido en clanes, nobles, religiones... del que siempre sacan partido los ingleses. De pequeñísima se apalabra su matrimonio con Francisco II de Francia, y pasa a Francia, de donde es la familia materna, los poderosos Guisa, para ser criada y educada. Vida principesca, relajada, en un país rico y, también, un polvorín. Francisco II muere de crío, como aquel que dice, y es algo que todo el mundo sabía, así que el reinado de María en Francia dura un telediario. Tiene que volver a Escocia, una mocita. Y ahí empieza el cachondeo. No mide. Es cariñosa, fiestera, y tontea. Tontea y tontea. Y empiezan las víctimas. Dice Zweig que aquel que se le acerca, acaba palmando. Hasta que palma ella. Al corazón no lo domina la razón, no como a su prima Isabel, que en todo momento se mira en el espejo de la otra y no comete sus errores. O los comete, pero los maneja de otra manera.
Se casa y se desenamora del rey, toma secretarios que confunden con amantes, que son asesinados por nobles que son varones de tomo y lomo y que ponen tontísima a María Estuardo. Bothwell. El hombre. El tío que nos roba a las novias. El hombre. El empotrador. El locurón. Bothwell es el noble que más protege a María Estuardo en el polvorín escocés, de los pocos que no está comprado por Isabel. De la franqueza pasamos al sexo y ahí María pierde el oremus. Todo le importa un comino. Se implica en el asesinato de su propio esposo, el rey, que es un memo pero es una persona, y todo porque Bothwell la tiene loca perdida. Todo por Bothwell. Consigue finalmente casarse con él, pero en la boda está su fin. Pese a que todo el mundo escocés está pringado, lo importante es enredar. La reina no considera necesario pedir perdón, excusarse, manejar la situación y se deja llevar por el corazón. El corazón, ser persona, un ser humano con debilidades, por encima de la frialdad, del cálculo de intereses, de la razón de estado. Primero lo primero y luego ya veremos.
A María Estuardo le cuesta el puesto. Y luego la cabeza. Una vida enfrentándose a un enemigo implacable, enorme, tentacular, que te domina y que te puede. Y tú mismo eres el enemigo. De reina a prisionera, de prisionera a juguete, de juguete a ejemplo.
¿Hasta dónde podemos llegar? Isabel y su equipo, Cecil y Walsingham ponen los límites. Podemos hacerlo todo. ¿Podemos matar a una reina? ¿Pasa algo? Probemos. Podemos matarla. No pasa nada. Es un ejemplo. Se puede matar a un rey, a una reina, y no nos pasa nada. Sigamos forzando la máquina. Poco importa si luego será otro Estuardo el que gobierne el reino y sea también decapitado. Lo importante es salvar nuestro culo ahora y que le den al que se queje.
Stefan Zweig nos cuenta pues una vida alocada, de alguien que sospecho que tenía poco temple, fogosidad, pero poca madera de gobierno, y al mismo tiempo, de soslayo, la vida de la otra, de Isabel, que en todo momento domina, piensa, controla, actúa, disimula, en definitiva, manda. Y María Estuardo muere, muy dignamente, muy señoronamente, pero... con la cabeza cortada.
Una historia apasionante, una vida ejemplar, y un libro que, con paciencia, resulta muy instructivo.

viernes, 4 de octubre de 2013

Miscelánea

...love youuuuu uuuuuuuuu for the rest of my liiiiiiifee. La canción aparece en la película La espuma de los días y la interpreta Etienne Charry. Se llama The rest of my life. Cuando suena, uno piensa en que es una canción expresamente hecha para ese momento exacto, expresamente. Es una canción que no parece 'seria'. Y que, precisamente por eso, me gusta. Incluso se parece algo a Air, y no es de Air. Etienne Charry era compañero de Michel Gondry, el director de la película en algún proyecto musical francés que aquí desconocemos, porque todo lo que no sea británico o norteamericano, se nos escapa mucho o bastante, al menos para los gafapasta de nivel superficial, los de clase baja. Dan ganas de cantar esta canción. I always love youuuuu uuuuuuuuuuu uuuuuu for eeeeeeeeveeeeeer. For the reeeeeeest of my liiiiiiiiife. Qué bizcochón. Felicidades a todos los Enzos Francescolis, que hoy es su día. Que si no la gente no entiende la foto.
http://www.youtube.com/watch?v=jsZZJtf8vhc

Hay canciones que, como ya hemos dicho alguna vez, te amargan el día. Bueno, hay canciones que te dan ganas de romper cosas. Hay canciones que te dejan el estómago encogido, sin saber realmente por qué. Bueno. Hay canciones que te dejan hecho polvo. La primera canción del disco de los Flaming Lips, Clouds Taste Metallic, se llama The abandoned hospital ship. Empieza flojito, despacito, con el Wayne Coyne cantando que se parte. Una canción muy bonita, pero el final apoteósico te deja destrozado. Del pianito ya nadie se acuerda, y aparecen los guitarrones, la distorsión y hasta las campanas. Tubular bells, debería decirlo alguien. And tubular bells. Aquí les tenemos en 1995, todavía con Ronald Jones a la guitarra. Cuando este muchacho se va del grupo, tienen ya otro sonido, el que les hará famosos de verdad. Pero barbaridades como esta... dejamos una versión en directo y la del disco.
http://www.youtube.com/watch?v=a77QxvYasoc
http://www.youtube.com/watch?v=qXHmLJFd434

De Violeta Parra otra canción, en este caso Arauco tiene una pena. Las canciones de Violeta Parra dejan siempre un poso amargo. Frases hechas, que suenan muy bonitas y que son muy socorridas. Las frases, las construcciones verbales, los giros, comentar buscando este efecto, el otro, introduce quizás un poco más de sentimentalismo en el texto, hazlo un poco más tuyo y no tanto como una información aséptica. Aséptica. ¿Por qué me lo señala en rojo? ¿Es incorrecto aséptica? Debe serlo. Levántate Huenchullán. Arauco tiene una pena es una canción que habla de los araucanos y de cómo, como todos los indígenas, son machacados sin remisión por las buenas gentes civilizadoras de todos los mundos. Todos somos un poco araucanos, pero también podemos ser conquistadores. Según lo poderoso que sea el rival. En la pescadería se habla mal de los extranjeros, pero queremos que vengan a Lloret a mearse en nuestra boca. Levántate, Huenchullán.
http://www.youtube.com/watch?v=Ral3okFdEl8

¿Cantar en una coral? ¿En catalán? Este es el dilema que nos tiene ahora en pleno debate familiar. Cantar en una coral. En catalán. Rosó. Rosóoooooooo, Rosóoooooooooo, llum de la meva vidaaaaaaaaaaaa. Este es el tema de discusión. Si, cantar, cantar en una coral, vale, porque yo ya sabía cantar de antes, pero no soy yo, es uno de los francescolis, cantar. Si yo ya sabía cantar, pero ahora ya... y además, en catalán. Rosóoooooooo, rosóooooooooooooo, llum de la meva vidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. La madre del tano. Esto es que no me lo perdería por nada del mundo, pero no para hacer mofa y befa, que ya nos conocemos todos, no, si no para contemplar cómo lo que puede ser, es. ¿Pasará? No pasará. Estoy convencido. Pero verle cantar Rosó, rosóooooooooo, sería lo máximo. ¿O no la cantan las corales?
http://www.youtube.com/watch?v=m6Ffz0GNHuI

Se murió hace una semana o dos Jimmy Fontana y no hemos dicho nada. Somos unos desagradecidos y unos pinches modernetes. Porque, vamos, es de cajón que todos, alguna vez u otra, hemos cantado o tarareado 'il mondo' o bien 'qué será, será'. Y eran nada menos que los estandartes de la canción italiana, interpretada por este señor con gafas. Una especie de Buddy Holly, italiano, y que, por qué no decirlo, igual era lo que el mismo Buddy Holly hubiera terminado haciendo si no hubiera muerto en aquel accidente de avión. Canción romántica, melódica, etc. Il mondo, en directo, nótese que con una imagen de una chica con casco de astronauta detrás. Como muy moderno y muy antiguo a la vez. Un señor que tiene pinta de haber salido de una reunión de la empresa y miembro numerario del Opus, que coge el micrófono y canta... il mondo. Ahí lo tienen. Descanse en paz.
http://www.youtube.com/watch?v=nCShFLwAjXs

Y por último, un canto a la ignorancia. Steel Pulse han tocado en Barcelona esta semana. Ni idea de quienes eran hasta que me lo han dicho por activa y por pasiva, me han insistido en que fuera al concierto, pero... pero es que no sabía quiénes eran. Un grupo que, por el nombre, me sonaba más a Steely Dan que a otra cosa y no. Resulta que era un grupo de reggae, de origen británico, pero representantes de la emigración jamaicana a la islita del demonio. Pues nada. Ni idea. En absoluto. Y trasteando por ahí, tienen canciones buenas. La primera que les dio a conocer, por ejemplo. Kibudu Mansata and Ubuku. Una canción de ese reggae setentero pastosón que tanto me gusta. Y con las dos versiones, la canción y la versión. Como dios manda. Como jah manda. En fin. Vamos, que no fui al concierto.
http://www.youtube.com/watch?v=LSI62qP2lPw

Bueno. Pues nada. A ver si los francescolis se pagan una birrita o algo. Y si no, pues a pasar un buen fin de semana igual. Con nubes, precisamente. Y yo con la baranda sin 'miniar'.

jueves, 3 de octubre de 2013

Tráfico en Nueva York

El teniente Jamestron nos lo dijo de buena mañana. 'Tú y el agente Brianson. Rápido, tenéis que ir a la calle Wilfredstein con la Catorce y recoger a un testigo que ha de declarar en el juicio por el asunto del Alcalde Pattison. Daos prisa por que el juicio es a las doce del mediodía. Rápido, no perdáis tiempo'.
Así que Brianson y yo, cogimos el coche y nos encaminamos a la dirección donde vivía el testigo. Por el camino no vimos demasiado tráfico. Llegamos bien de tiempo, pero cuando llegamos... no había aparcamiento. Pensábamos, como siempre, dejar el coche en la puerta, pero no sé por qué, no había sitio para dejar el coche. La calle era estrecha y tampoco podíamos dejar el coche en doble fila por que tapábamos la circulación. Le dije a Brianson, 'da una vuelta a ver si podemos dejar el coche por ahí'. Y avanzamos despacito mirando a ver si había un hueco donde dejar el coche un momento. Nada. Ni un sitio. Le dimos una primera vuelta a la manzana, y, no sabemos cómo ni por qué, no encontramos aparcamiento. Increíble. Jamás nos había pasado nada igual. 'Mira, mira, allí, parece que ese va a salir del coche'. Un tipo con un sombrero y un maletín, que parecía sacado de una película de los años cincuenta, parecía sacar las llaves con las que abrir la puerta de su Ford Mustang del 65, pero no, estaba buscando en su llavero una navajita suiza con la que abrir el maletín que llevaba. No se iba. Seguimos avanzando. 'Ahí se puede aparcar, sargento Pérez, voy a ver si entra el coche'. Pero no entraba. Se trataba de una salida de emergencia de una sala de fiestas y para un rato podíamos haber dejado el coche, pero no cabía y seguimos dando vueltas. Ya llevábamos media hora. El móvil no dejaba de sonarme. Era el teniente Jamestron llamando para preguntar si habíamos recogido al testigo. Eran las once y cuarto y todavía no habíamos aparcado. Y no había sitio. ¿Qué carajo pasaba en esa calle que no se podía aparcar? Me fijé en que sorprendentemente no había parquímetro, no se cobraba nada por aparcar. Debía ser la única calle del centro de Nueva York en la que eso podía ocurrir. No es posible que pudiera pasar. 'Mira, mira, ahí hay una madre con los niños. Seguro que va a coger el todoterreno ese...'. No, la mujer iba a un garaje. 'Pues, mira, aunque sea así, déjalo también en un garaje, donde lo tiene la mujer mismo'. Y nos dirigimos hacia allí, quisimos entrar, pero justo en ese momento entraron tres coches antes que nosotros y el parquing estaba lleno otra vez. Maldita sea, qué contrariedad. El tipo del garaje tampoco nos dejó meter el coche provisionalmente, dijo que no quería tener problemas si al coche le pasaba algo. Otra vuelta, una vuelta más, no había aparcamiento. El teniente Jamestron llamaba como una furia. Con razón. ¡Qué pasa! 'Mi teniente, el aparcamiento, no podemos dejar el coche...'. Finalmente, le dije a Brianson que me dejara bajar, que recogería al testigo y que lo llevaría en taxi.
Subí a por el testigo y éste estaba leyendo tranquilamente el diario. Faltaban quince minutos para que comenzara el juicio. Estaba en pijama, se había olvidado de la cita. Con los nervios no sé si le abofeteé. Supongo que sí. Caracoles. Cuando bajamos a la calle, no pasó un taxi libre hasta una hora y media después. Cuando llegamos a la sede del Tribunal... en fin. Dos meses sin empleo y sueldo y la placa la conservo porque mi padre sirvió en Corea con el abuelo del teniente Jamestron.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Velvet Underground - White Light/White Heat

Siempre pendientes de la actualidad, siempre en la frontera entre lo que es y lo que vendrá, este blog se ha enterado de que van a reeditar el White Light/White Heat de la Velvet Underground por su 45 aniversario (¿no por el 50?). Y para que no os dejéis llevar por la emoción vamos a describir qué es este disco.
White Light/White Heat es un follón de mil demonios. La descripción que creo que más se ajusta a la realidad es esta. Es un follón del infierno. En este disco ya no encontramos canciones 'bonitas', aunque tuvieron temas y ambientes sórdidos como en el del Plátano y con la voz de Nico. No, aquí Nico ya no está y están los cuatro zumbados en el estudio. Se cuentan muchas historias sobre este disco, que si tuvo que ir la policía, que si nunca había grabado tan fuerte, que si... en fin. El disco, comienza ya con el trallazo de White Light/White Heat. Siempre se dice que esta canción venía influenciada por los Beach Boys, por los coros y eso. En fin. La batería ya no es 'tocada', ahora es directamente aporreada. Las guitarras ya sólo rascan y la parte final es el inicio del ruido por el ruido. Eso tan de moda y tan molón de 'y ahora dejamos la canción ahí y nos ponemos a hacer el cafre', pues en 1967 (el disco apareció en enero de 1968). Todo es negro, como la portada. La pena, o la bendición para quienes quieran ukeleles y que su madre diga 'me gustan esos que pones ahora', es que esta canción sólo dura dos minutos y pico. Las versiones en directo de esta canción, son siempre, pero siempre, y las toque quien las toque, tremendas. Nos estamos liando y llevamos una canción.
Ahora vienen dos seguidas que son pruebas de fuego para el seguidor de la música de todos los tiempos. The Gift es un grupo haciendo ritmo, poniendo un fondo, sin más, y John Cale, bajista, teclista, violinista y personajazo, recitando un texto de Lou Reed. Todo muy bonito. Da cosa. La banda suena por una oreja, y la voz por la otra. Hay distorsiones, hay ruidazos, y Moe Tucker, la batería, aporrea igual. Todo un ejemplo para los baterías ocasionales, para los de 'déjame un rato que me ponga yo'. Si Moe Tucker lo hace, yo también. Son ocho minutos en los que, si no sabes inglés, te quitas un auricular, o le das al balance y te quedas como un campeón. La historia de Waldo y Marsha. Vaya cabezas, madre. Seguimos adelante con la terrible 'Lady Godiva's Operation'. El ritmo de la canción es más o menos el anterior, quizás menos tosco. Y la voz de Lou Reed quiere ser otra vez melosona y suave, pero hay algo que no va bien. La batería otra vez está aporreando. Sterling Morrison. Abramos un paréntesis. Un inciso, que diría el otro.
Sterling Morrison es un héroe de la Unión Soviética para mí. El que está ahí, con la guitarra. Yo pensaba que Morrison se dedicaba sólo a la guitarra de acompañamiento. Mi héroe. Raca raca. El raca raca que sonaba era suyo. Pues no, se alternaba con Reed los solos. Vaya. Lady Godiva's Operation, tiene las voces de Cale y de Reed. Primero la de Cale y luego la de Reed, que como digo, al final quiere ser suave, como la de Cale. Nótese que de fondo, todo el rato, hay un violín eléctrico o algo así, dándole ese rollo chungueras que tiene cada cosa que tocaba esta gente. Bueno, para ser ese disco tan bestia, ese follón, parece que no es tanto ¿verdad? Tres canciones, sólo una de ruidazo, dos de medios tiempos, con ruiditos y eso, pero... no da miedo.
Menos miedo aún da Here She comes Now, que versionearan en sus días Nirvana. Una canción de las bonitas. Pero algo pasa en las condiciones de la grabación que no suena tan limpia como debiera. Nada suena limpio aquí.
Y a correr. A soltarse la melena. A dejarse los dedos, las manos, la cabeza, los ojos, la garganta, y sobre todo los oídos. I Heard her call my name, es una barbaridad. Un follón. Un preludio al gran follón, pero concentrado. El gran follón en pequeñito. Una cascada, al galope, corriendo sin regular, sin medir, sin miedo. Punteos idos de la pinza por completo, con una batería que aporrea lo que ve, y mucho, mucho ruido de fondo. Tocar a toda ostia, sin que importe una mierda nada de lo que suene y cómo suene. Eso parece, luego los músicos son muy putas. Got my eyes wide open. De esas cosas que uno siempre quiso ser, Sterling Morrison haciendo el raca raca y haciendo los coros 'i heard her call my name', como si no molase nada cantar 'i heard her call my name'. I know she cares about me... sé que ella se preocupa por mí, y la oigo decir mi nombre. Venga, que nos vamos, que ya hemos cantado, toca un punteo del Reed que no es preciso comentar más allá de que es fundamental para todo, para respirar, para correr, para saltar, para ir al cine. Una vez escuchado esto y sabiendo que nos gusta que nos den caña, si hemos llegado hasta aquí, estamos listos para Sister Ray.
Sister Ray es el final de la música. Todo lo de después es otra cosa, digamos otra música. Sister Ray termina con la música tal y como la conocemos. Sister Ray no es para quienes quieren escuchar música. No es música para ponérsela a nadie. Oye, mira, mientras hacemos esto te pongo el disco este y escucha esta canción. No. Aquí eso está muerto. Ya no funciona. Ahora la música se muere por agotamiento. Los cuatro puestos del demonio se cargaron la música y las ganas de hacer cosas bonitas. Luego muchos de ellos, Cale, Reed, hicieron canciones preciosas... muy bonitas, pero ya es otra cosa, es otra música. Este es el techo de la música. Muchos queremos hacerlo y no nos sale nunca tan bien. Pero es divertido intentarlo. Sister Ray es la lucha de un órgano por comerse el todo de la canción. Es la lucha por hacer de la canción algo insoportable, no sólo una canción con ruido. Es la lucha por ver cómo la canción puede hacerse cada vez más indigerible, más desagradable. Un trance. Una vez que uno declara ante la justicia que ya no tiene nada que alegar, es porque ya ha sucumbido a Sister Ray, es como si todo lo que habíamos comentado sobre la música y lo bonito que era componer y hacer las cosas bien, ya no importase para nada. Que no nos digan más que mejor que dieras este o ese acorde. Sister Ray se come todo esto. Sister Ray. Sister Ray. Sister Ray. Just like Sister Ray Said. Creo que es en esta canción cuando entró la policía. No. La policía entra en la canción. Dicen que el productor se fue del estudio. Dicen tantas cosas. Son ganas de incordiar. Da igual lo que digas que nadie lo va a oír. Grita lo que quieras. Es todo inútil. Grita lo que quieras. El órgano del zumbado ya ha ganado la partida. Aporrea lo que quieras. Da igual todo.
Y ya está. Cuando acaba la canción, casi lo mejor que se puede hacer es dejar unos minutos antes de salir de casa o de emprender cualquier acción, porque puede correr peligro la gente, tus amigos, tus padres, los que te rodean. No dan ganas nada más que de hacer cosas de dolor. Cosas con dolor. Cosas de ruido y de mucho daño.
Y lo quieren reeditar. Con más cosas y más añadidos. No tienen conciencia.

martes, 1 de octubre de 2013

La espuma de los días - Michel Gondry

Sin saber ni cómo ni por qué, me vi en el cine viendo la película La espuma de los días. No es que no supiera que iba a ir al cine, es que no sabía que Michel Gondry había hecho una película recientemente y que esta película era La espuma de los días. Y sí, más o menos, tenía nociones de que La espuma de los días era un libro de Boris Vian... pero ese dato me quedó más claro cuando vi el cartel en el cine. Me tocaba elegir a mí y la cosa estaba complicada, cuando vi el cartel y dije... hombre, una peli de Gondry con lo mucho que me gusta a mi Gondry... claro que sí, venga.
La espuma de los días es una novela de Boris Vian, que fue un intelectual, escritor y músico francés (amén de más cosas), en la que se cuenta una historia de amor entre Colin y Chloe. Colin es un joven adinerado que un día, celoso porque sus amigos están enamorados, decide que también tiene que enamorarse. Y en una fiesta encuentra a Chloe, que está por la labor. Porque Colin no es mal parecido y es muy creativo y muy original y todo es maravilloso. Y Chloe es guapa y es inteligente y tiene conversación y todo es... pues muy bien. Son gente bien. Van a fiestas, leen a Jean Sol Partre, etc.
Y va todo tan bien, tan requetebien, tan estupendamente bien que se casan. Y la boda es cantidad de bonita y original, con naves y con... ah. Que no he contado que es una película de Michel Gondry y que tiene cacharros y naves y... cosas.
Cosas raras. Desde el principio la película está plagada de cosas, de artilugios, de trucos de la imagen, de fantasías, de recortables, de burbujas que no son burbujas que son bolas de... y más cosas, y máquinas, y más trucos, y más artilugios, y más artificios. ¿Vieron La ciencia del sueño? Pues más exagerado aún que eso. Mucho más. Tanto, que al principio uno teme que... uy, no sé si atreverme a decirlo... uno teme que la película no le vaya a gustar. Lo juro. Es tal la saturación durante las primeras escenas de la película que teme uno lo peor. Que no tenga interés, que sea un desbarajuste... que todo vaya de mal en peor. Pero no. La historia finalmente le puede, por los pelos, a los cachivaches y cacharretes y trucos varios, y se endereza lo justo para que no nos perdamos por las ramas.
Las ramas. ¿Cuento el final? Bueno, la historia de amor tiene su momento culminante en la boda, en la luna de miel, todos son felices y están tan contentos que, naturalmente, todo tiene que ir a peor. Es ley de vida. Y va a peor. Y el rico ya no es tan rico, y los amigos ya no son tan amigos, y la cosa tiene mal color. Y lo tiene. Y no digo nada más.
En definitiva, una película que puede resultar estragante a quién no esté por la labor de la fantasía desbordante tan desbordante que desborda a veces la propia historia, pero que no deja de ser, eso, una historia de amor, con sus altos y sus bajos. Me dejo los protas. Sale un actor que vi hacer de Moliere en una película y que dicen que es la pareja de la princesa Carlota y la Tatou, la de Amelie, que también estraga a la gente porque Amelie es un poco ñoña. Pero es ñoña ahora, que en su tiempo no dio la brasa la gente... y el daño que ha hecho a la publicidad Amelie... uf. En fin.
Que eso, que vayan a verla, pero no se quejen luego de que 'no había quien la sigueira'.