lunes, 10 de enero de 2022

Garzón tiene razón


Porque uno ya más o menos entiende que los presidentes regionales del PSOE son como son y creen que su electorado es el del PP más lo suyo y que claro, cómo van a perder ellos esos votos que son conservadores en el fondo y amantes de la tradición y los negocios como sean antes que hacer políticas de izquierdas en lo que meterle mano al sistema se refiere si pueden hacer de vez en cuando alguna proclama feminista, alguna cosa de memoria histórica pero poco, y sacar las reliquias a pasear de vez en cuando. Cómo iba uno a fiarse de los dirigentes del PSOE que consideran que todo lo que queda a su izquierda es y ha de ser una anomalía que debe corregirse a base de esquilmar sus caladeros, cooptar sus cuadros, comprar voluntades y hacer que solo haya una recta y serena vía hacia el socialismo visto el socialismo y entendido como que mientras estamos nosotros no están los fachas de verdad. Cómo iba uno a pensar que los dirigentes del PSOE iba a alinearse con las políticas europeas que dicen que lo de las granjas extensivas son un atraso si aquí eso de las políticas europeas solo vale para cobrar subvenciones y para hacer unas cuantas obras en vísperas de elecciones. Fondos europeos sí, pero sin políticas europeas. Cómo iba uno a pedirle al PSOE algo de lealtad con el socio de coalición. Cómo nos íbamos a imaginar que vendieran al ministro Garzón ante las andanadas de una derecha y extrema derecha cada vez más bizarra y apuntarse ellos mismos al disparate de declaraciones con tal de desprestigiar al ministro comunista. Lo que no podríamos llegar a pensar es que el ser de luz presidente Pedro Sánchez sería también tan bandolero de argumentar, así sin despeinarse, que la carne española es una carne estupenda y quedarse más ancho que largo sin entrar en ningún debate ni ninguna confrontación no vaya a ser que se le escapen los votos de los españoles que mucha España y viva España y España es lo más grande y a qué quieres que te gane. No vaya a ser que nos ofendamos porque nos prohíban comer carne, fumar puros, conducir a tope, jugar a las tragaperras, beber las copas que me de la gana beber, quién se ha creído usted que es para decirme a mí lo que tengo que hacer. No vaya a ser. Pero lo del no vaya a ser, cadena ser, es que resulta que los únicos que están haciendo propuestas y adoptando medidas que son de izquierdas en el gobierno de coalición, son los ministros y ministras de Unidas Podemos, mientras que a ojos de cualquiera que lo quiera ver, quienes siempre ponen el freno a cualquier medida progresista, transformadora, y pongan la que quieran, son los mayoritarios socios de coalición progresistas. Y eso, digo yo, que lo verá la gente, que el PSOE está en el Gobierno porque tiene que estar pero no porque quiera gobernar, al menos con estas políticas pactadas. Cómo iba uno a pensar que el PSOE iba a querer un gobierno de izquierdas de manera responsable, si tenemos la mejor carne del mundo. Ole. 

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